Secretaria de Relaciones Exteriores (SRE)
Es una de las diecinueve secretarías de Estado que, junto con la Consejería Jurídica
del Ejecutivo Federal, conforman el gabinete legal del presidente de México. Es el
despacho del poder ejecutivo federal con funciones de ministerio de asuntos
exteriores.
Es la encargada de diseñar, planear, ejecutar y coordinar las políticas públicas en
materia de relaciones exteriores. Lo anterior incluye, coordinar al resto del gabinete
cuando, en el ámbito de sus propias responsabilidades, se traten de asuntos fuera
del país; hacer valer los principios gubernamentales en las relaciones
internacionales, que están marcados por el párrafo X del artículo 89 constitucional;
representar al gobierno mexicano en los foros y organismos mundiales y regionales;
dirigir el servicio exterior, y las embajadas, consulados, oficinas de negocio y
misiones permanentes; operar los procesos de documentación para mexicanos que
viajan al exterior y aquellos de naturalización para extranjeros residentes;
encabezar cualquier tipo de negociación que trate de controversias o acuerdos
vinculados a los límites territoriales; colaborar con la Fiscalía General de la
República en los procesos de extradición.
Según la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, en su artículo 28, le
corresponde el despacho de las siguientes funciones:1
I. Promover, propiciar y asegurar la coordinación de acciones en el exterior
de las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal; y
sin afectar el ejercicio de las atribuciones que a cada una de ellas
corresponda, conducir la política exterior, para lo cual intervendrá en toda
clase de tratados, acuerdos y convenciones en los que el país sea parte.
II. Dirigir el servicio exterior en sus aspectos diplomático y consular en los
términos de la Ley del Servicio Exterior Mexicano y, por conducto de los
agentes del mismo servicio, velar en el extranjero por el buen nombre de
México; impartir protección a los mexicanos. cobrar derechos consulares
y otros impuestos; ejercer funciones notariales, de Registro Civil, de
auxilio judicial y las demás funciones federales que señalan las Leyes, y
adquirir, administrar y conservar las propiedades de la Nación en el
extranjero.
II A. Coadyuvar a la promoción comercial y turística del país a través de sus
embajadas y consulados.
II B. Capacitar a los miembros del Servicio Exterior Mexicano en las áreas
comercial y turística, para que puedan cumplir con las responsabilidades derivadas
de lo dispuesto en la fracción anterior.
III. Intervenir en lo relativo a comisiones, congresos, conferencias y
exposiciones internacionales, y participar en los organismos e institutos
internacionales de que el Gobierno mexicano forme parte.
IV. Intervenir en las cuestiones relacionadas con los límites territoriales del
país y aguas internacionales.
V. Conceder a los extranjeros las licencias y autorizaciones que requieran
conforme a las Leyes para adquirir el dominio de las Tierras, aguas y sus
accesiones en la República Mexicana; obtener concesiones y celebrar
contratos, intervenir en la explotación de Recursos Naturales o los
permisos para adquirir bienes inmuebles o derechos sobre ellos.
VI. Llevar el registro de las operaciones realizadas conforme a la fracción
anterior.
VII. Intervenir en todas las cuestiones relacionadas con nacionalidad y
naturalización.
VIII. Guardar y usar el Gran Sello de la Nación.
IX. Coleccionar los autógrafos de toda clase de documentos diplomáticos.
X. Legalizar las firmas de los documentos que deban producir efectos en el
extranjero, y de los documentos extranjeros que deban producirlos en la
República.
XI. Intervenir, por conducto del Procurador General de la República, en la
extradición conforme a la ley o tratados, y en los exhortos internacionales
o comisiones rogatorias para hacerlos llegar a su destino, previo examen
de que llenen los requisitos de forma para su diligenciación y de su
procedencia o improcedencia, para hacerlo del conocimiento de las
autoridades judiciales competentes.
XII. Las demás que le atribuyan expresamente las leyes y reglamentos. 1
Marco Histórico
Referirse a la política de nuestro país en el contexto internacional y sus principios
establecidos en el Artículo 89, fracción X, de la Constitución de los Estados Unidos
Mexicanos obliga a remontarse al nacimiento de México como nación libre y
soberana en los albores del siglo XIX.
El nacimiento de México a la vida independiente, contrajo a la par una serie de
intervenciones extranjeras y el no reconocimiento de Estados como el de la Santa
Sede y el de la Corona Española.
Como resultado de la firma de los Tratados de Córdoba se dio la existencia legal de
la nueva nación, a la cual se agregaban, además de sus múltiples problemas, las
asechanzas del exterior. Así, se procedió a crear la Junta Provisional de Gobierno,
fase previa a la instauración del modelo monárquico que en esa primera etapa de
agrupación político-administrativa adoptaría México. Esta Junta Provisional designó
a la Regencia del Imperio Mexicano, órgano de carácter ejecutivo que, en su calidad
de gobernador interino, nombró al que sería en nuestro ámbito el primer Secretario
y le confirió el título de Secretario de Negocios y Relaciones Interiores y Exteriores.
Las funciones de éste serían reguladas por el Decreto para el establecimiento de
los ministerios del 8 de noviembre de 1821, en el que se señala la creación de cuatro
Secretarias de Estado y del Despacho Universal, siendo una de ellas la Secretaria
de Estado y del Despacho de Relaciones Exteriores e Interiores, para la que se fijó
como su ámbito de competencia el atender y despachar todas las relaciones
diplomáticas con las partes extranjeras.
Para la realización de estos primeros contactos con el exterior, se dio posesión del
cargo al doctor José Manuel de Herrera, quien fue así consignado en los anales de
la historia nacional como el primer Secretario de Relaciones Exteriores. Cabe
destacar que de la creación de un Ministerio de Relaciones Exteriores, en 1822 se
dio la primer disposición del Servicio Exterior. El 7 de mayo del año mencionado, ya
habiéndose constituido un Congreso Constituyente, se hizo un Decreto por el cual
se establecieron reglas para los nombramientos de los miembros del servicio
exterior, así como instrucciones y sueldos del personal diplomático. Con esta
pequeña base se estipuló el primer antecedente del Servicio Exterior Diplomático.
Acorde con la nueva estructura jurídico-política, y ante el incremento de los
compromisos internacionales de México, se procedió, el 7 de julio de 1826, a expedir
el primer Reglamento Interior del Ministerio de Relaciones Exteriores e Interiores,
en el que se delimitaron tanto sus responsabilidades como sus atribuciones. Y para
el 31 de diciembre de 1829, el General Vicente Guerrero expidió la primera ley del
Servicio Exterior Mexicano. En este último documento, se estipularon las reglas por
las cuales se establecían Legaciones Ordinarias, Legaciones Extraordinarias y
Consulados. De esta manera, las legaciones extraordinarias tenían a su cargo la
constitución de Tratados y Acuerdos; las Legaciones Ordinarias la correspondencia
permanente que era conferida al derecho de reciprocidad; para los Consulados, esta
ley los dividía en consulados generales, consulados particulares y viceconsulados,
estando al frente de ellos un cónsul general, un cónsul particular y un vicecónsul,
respectivamente.
Para 1831, se promulgó la Ley sobre el establecimiento de legaciones en Europa y
América, en donde se consignaron disposiciones más de orden laboral que de orden
orgánico; en esta Ley se introdujeron dos aportaciones importantes: el personal
diplomático se vio incrementado con la aparición del oficial de la legación y los
sueldos del personal comisionado en Europa y América fueron igualados.
De la misma manera, en 1834 se promulgó la Ley sobre el establecimiento de
consulados, la cual fue expedida el 12 de febrero de 1834. En ésta, el Presidente
Valentín Gómez Farías, derogó todas las disposiciones relativas a los consulados
que hasta la fecha se habían dictado. Hay que destacar que entre 1835 y 1896 se
expidieron seis reglamentos que determinaban la indumentaria que, de acuerdo con
la diplomacia de la época, debía usar el personal diplomático y consular mexicano.
En 1836, como consecuencia del golpe de Estado dirigido por el general Antonio
López de Santa Anna, se promulgaron las Siete Leyes Constitucionales en las que
se fijó como forma de gobierno el modelo republicano centralista, determinándose
las bases para que el presidente de la República nombrara, celebrara y dirigiera las
relaciones internacionales en las que fuese parte el Estado central (Cuarta Ley,
artículo 17, fracciones XII, XIII, XIX, XX, XXI, XXXI y XXXII). Al mismo tiempo, se
establecía que serían cuatro los ministerios, uno de ellos el de Relaciones Exteriores
(artículo 28), y se especificaban la asignación y funcionamiento de los ministerios
encargados de los asuntos del gobierno (artículo 31, fracciones I, II y III; 32 y 38).
Los efectos de la adopción de este sistema de gobierno se hicieron notar. Se
procedió al establecimiento de medidas urgentes y necesarias mediante la
promulgación de las Bases de Organización para el Gobierno Provisional de la
República, firmadas el 28 de mayo de 1841 y en las cuales se señalaba la existencia
de cuatro ministerios, siendo uno de ellos el de Relaciones Exteriores, Gobernación
y Policía. El presidente Mariano Arista decreta en 1852 una reestructuración
orgánico-funcional de los ministerios, lo cual motiva que sea expedido el 12 de
octubre de ese año, el segundo Reglamento Interior del Ministerio de Relaciones
Exteriores.
En cuanto a la Política Exterior, abundaron intereses ajenos y duras condiciones
impuestas por las Potencias para otorgar a México el rango de nación. Pérdida de
territorio, por la Guerra de Texas y la correspondiente con Estados Unidos de 1847 -
1848, predominio comercial, dependencia por endeudamiento e inversión de capital
y técnica industrial. Una de las discusiones políticas fundamentales del siglo XIX
mexicano fue la manera de lograr la unidad nacional. La discusión pasó a ser,
después de la invasión y perdida de más de la mitad del territorio nacional en 1847
la prioridad indiscutible.
En este contexto, durante la última administración del general Antonio López de
Santa Anna se decretaron las Bases de la Administración Política de la República
Mexicana, el 22 de abril de 1853, las que señalaban que serían cinco los Ministerios
de Estado para el Despacho de los negocios del gobierno, uno de ellos con el
nombre de Ministerio de Relaciones Exteriores, mismo que en mayo de ese año
apareció en primer término dentro del decreto para el orden y denominación de los
ministerios instituidos.
Con el fin de afirmar y definir sus acciones, el Ministerio de Relaciones Exteriores
expidió su tercer Reglamento Interior el 8 de agosto de 1853, en atención al artículo
tercero del Decreto de gobierno del 28 de junio de ese año.
De la misma manera, para 1853, se promulgó la Ley de arreglo del cuerpo
diplomático. Se expidió el 25 de agosto de 1853, en este ordenamiento se intentó
codificar las distintas disposiciones en materia diplomática que se habían dictado;
el primer título del estatuto orgánico definió un nuevo orden jerárquico del cuerpo
diplomático, además de confirmar la composición de las legaciones ordinarias y
extraordinarias de la ley de 1829. Otras características de este documento, radican
en las disposiciones de “las cualidades de los empleados diplomáticos y reglas para
nombrarlos”; se reivindicó la nacionalidad mexicana como requisito para formar
parte del cuerpo diplomático y denotó como cualidades de todo empleado
diplomático, la buena reputación, la acreditada aptitud, la probidad calificada en
cualesquiera de las profesiones honrosas y literarias.
Al estar en el poder los liberales, se creó el Estatuto Orgánico Provisional de la
República Mexicana del 15 de mayo de 1856, el cual señalaba la existencia de seis
ministerios, instituidos para el buen gobierno, determinándose que uno de ellos
sería el de Relaciones Exteriores.
El 5 de febrero de 1857 se adoptó una nueva Constitución para la República
Mexicana, en donde se establecieron las facultades del Congreso General (artículo
72, fracciones XII y XIII) y las del presidente de la República (artículo 85, fracciones
II, III, X y XI), respecto de la ratificación y aprobación de los asuntos internacionales
y del nombramiento y remoción de secretarios, agentes diplomáticos y cónsules, así
como de la concertación de compromisos internacionales. En plena Guerra de
Reforma, la Secretaría de Estado y del Despacho de Relaciones Exteriores emitió,
el 12 de agosto de 1858, su cuarto Reglamento Interior.
La aproximación al encuentro de soluciones positivas se hizo tangible con la
Reforma de 1858-1860, y con la resistencia a la intervención extranjera de 1862-
1867 que sentó las bases definitivas de la República Federal. Al fracasar el segundo
Imperio, se acabaron las expectativas europeas respecto de México.
Al consolidarse el gobierno de Benito Juárez en 1861, se dan en forma sucesiva
cuatro reformas y modificaciones a la composición orgánica del gobierno federal, en
las cuales se manifestó la existencia del Ministerio de Relaciones Exteriores,
quedando finalmente considerado como Ministerio de Relaciones Exteriores y de
Gobernación.
En el periodo llamado la república restaurada y habiendo caído el imperio de
Maximiliano, se trazaron nuevas bases para una política exterior cimentada en el
respeto a la soberanía de los pueblos y en su igualdad jurídica, en congruencia con
el proyecto nacional; en este sentido, se promulgó el Reglamento del cuerpo
consular de 1871; entre los avances de esta ley, se pueden mencionar: la
asignación de tareas específicas a cada uno de los miembros de los consulados,
además dSe ampliar las categorías de composición de los consulados.
Sin mayor cambio en la organización jurídico-administrativa del gobierno de Benito
Juárez, concluyó una etapa del Estado mexicano, dando paso al prolongado
régimen del general Porfirio Díaz.
Durante los gobiernos de Porfirio Díaz se registraron dos hechos importantes para
la administración pública.
El primero, al expedirse el 11 de febrero de 1883 el quinto Reglamento Interior del
Ministerio de Relaciones Exteriores, y el segundo, al decretarse la existencia de
siete secretarías para el despacho de los asuntos de orden administrativo del
gobierno federal, el 13 de mayo de 1891, estableciéndose la Secretaría de
Relaciones Exteriores.
De esta manera, también se integró un Reglamento para el cuerpo diplomático, el
cual fue la Ley reglamentaria del cuerpo diplomático mexicano de 1888.
En materia de responsabilidad, los agentes y empleados diplomáticos se
consideraban responsables por delitos que cometieran estando sujetos a lo que
determine el Código de Procedimientos Federales. Hay que mencionar también,
que en este sentido, en 1896 se expidió la Ley orgánica del cuerpo diplomático
mexicano y su reglamento. Estos ordenamientos, expedidos el 3 y el 19 de julio de
1896, tienen él merito de construir por primera vez un cuerpo legal uniforme
derivado de una autentica y legítima correlación de ley y reglamento. El ingreso a la
carrera diplomática se reglamentó de manera más estricta y rigurosa. Los exámenes
que se realizaban, conformándolos de manera pública y presididos por un jurado
integrado por el secretario o subsecretario de Relaciones Exteriores como
presidente, dos funcionarios de la categoría de primer secretario de Legación y un
profesor de idiomas. La enmienda de capital importancia fue la consignada en el
artículo 47, el cual establecía las equivalencias de categorías en los cargos
diplomáticos, los empleos de la Secretaría y los Consulares.
Durante el período revolucionario se introdujo la Ley orgánica del Servicio Consular
Mexicano y su reglamento de 1910 y 1911. Con la promulgación de esta ley, se
derogó la Ley de 1834 y su reglamento de 1896. Esta Ley consular introdujo dos
aportaciones: en primer término, los agentes consulares fueron divididos en agentes
consulares de carrera y agentes consulares honorarios. EL reglamento consistía de
813 artículos divididos en 43 capítulos. De manera explicita en este documento, se
describían normas y pautas en materia de registro civil, comercio, marina mercante
y atribuciones consulares. Las equivalencias de la Ley orgánica de 1896 eran
confirmadas.
Venustiano Carranza fue opositor al gobierno del usurpador Victoriano Huerta, al
que se enfrentó por medio del Plan de Guadalupe. En el texto de dicho Plan se
consignaba la reorganización de los asuntos de todas las ramas de la administración
pública, creándose ocho secretarías adscritas a la jefatura de las Fuerzas
Constitucionales, siendo una de ellas la de Relaciones Exteriores.
el 14 de abril de 1917, se emitió una ley en la cual se establecía la existencia de
seis secretarías y tres departamentos de Estado, siendo una de ellas la Secretaría
de Estado, a la cual correspondería el despacho de los asuntos que tuviesen
relación con el exterior.
El 25 de diciembre de 1917, el Congreso de la Unión expidió: la de Secretarías y
Departamentos de Estado; en la que se establecía que serán siete y cinco,
respectivamente, las unidades administrativas con las que contará la administración
pública para el desahogo de sus tareas, reestableciéndose el título de Secretaría de
Relaciones Exteriores a una de ellas.
En lo que concierne a la legislación del Servicio Exterior Mexicano, el 9 de enero de
1923 se expidió una Ley, decretándose una nueva estructura en la composición de
las oficinas consulares y en la integración del personal. Bajo un acentuado criterio
de correlatividad con la legislación diplomática, los ordenamientos prescriben que
el gobierno puede preferir para el cargo de cónsul general a mexicanos que no
pertenezcan al Cuerpo Consular y que gocen de una notoria aptitud y de una buena
conducta.
El año de 1928 es fundamental en la historia de la formación del estado
posrevolucionario; terminaba el periodo presidencial del general Plutarco Elías
Calles y era asesinado Alvaro Obregón, quien unos días antes había sido electo por
segunda vez para ocupar la primera magistratura del país.
De esta manera, el aparato jurídico-administrativo sufrió transformaciones que
repercutirían en la composición orgánica de la administración pública, sin que se
afectase la existencia de la Secretaría de Relaciones Exteriores, la cual es
contemplada en las Leyes de Secretarias y Departamentos de Estado que emitió el
Congreso de la Unión el 6 de abril de 1934, 31 de diciembre de 1935, 30 de
diciembre de 1939, 13 de diciembre de 1946, 1° de enero de 1947 y su Reglamento,
así como la del 24 de diciembre de 1958.
El complemento a toda esta regulación jurídica se emitió el 26 de noviembre de
1940, cuando se expidió el sexto Reglamento Interior de la Secretaría de Relaciones
Exteriores.
El sistema internacional que ha ido conformándose desde el fin de la guerra fría es
desagregado, atomizado y plenamente globalizado, y exige diseñar nuevas
estrategias y enfoques novedosos para insertar de manera provechosa a nuestro
país en la economía internacional, para enfrentar los retos que encierra la nueva
agenda de seguridad internacional y para garantizar condiciones de desarrollo
sostenido y de bienestar para la sociedad. Por ello, la diplomacia mexicana del
nuevo milenio ya no debe ser sólo un instrumento central en la preservación de la
soberanía y de la seguridad nacionales, sino que debe convertirse además en una
palanca para promover y apuntalar el desarrollo socioeconómico de México.
En el ámbito interno, México también atraviesa por un periodo de cambios
profundos. Las elecciones del 2 de julio de 2000 con la elección del Presidente
Vicente Fox Quesada, demostraron la madurez política y la voluntad democrática
del pueblo de México. Fueron una prueba para nuestras instituciones que fue
superada con éxito. Gracias a ello, el gobierno de México dispone hoy de una
legitimidad que da mayor fuerza a sus posturas en el ámbito internacional.
Apenas entrada la nueva centuria, se publicó una versión del Reglamento Interno el
10 de agosto de 2001.
A efecto de armonizar las actividades internacionales del país con los retos del
Nuevo Milenio, Ley del Servicio Exterior Mexicano se publicó en el Diario Oficial de
la Federación (DOF) el 4 de enero de 1994, y sus últimas reformas lo fueron el 25
de enero del 2002; el Reglamento de la Ley del Servicio Exterior Mexicano,
promulgado el 20 de agosto de 2002 y publicado en el DOF el 23 de agosto; y la
versión más reciente del Reglamento Interior de la Secretaría de Relaciones
Exteriores publicado en el DOF el 10 de agosto de 2001 y reformado en las
publicaciones del mismo Diario del 11 de octubre de 2001, 31 de julio de 2002, 21
de agosto de 2002 y 1 de noviembre de 2002. 2
Reglamento Interior de la SRE
CAPÍTULO I
De la Competencia y Organización de la Secretaría
ARTÍCULO 1. La Secretaría tiene a su cargo las atribuciones y el despacho de los
asuntos que expresamente le encomiendan la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, la Ley del
Servicio Exterior Mexicano, la Ley sobre la Celebración de Tratados y otras leyes, así
como los reglamentos, decretos, acuerdos y órdenes relativos que expida el
Presidente de los Estados Unidos Mexicanos.
ARTÍCULO 2. Corresponde a la Secretaría: I. Ejecutar la política exterior de México; II.
Promover, propiciar y coordinar las acciones en el exterior de las dependencias y
entidades de la Administración Pública Federal, de conformidad con las atribuciones
que a cada una de ellas corresponda; III. Dirigir el Servicio Exterior Mexicano, e IV.
Intervenir en toda clase de tratados, acuerdos y convenciones de los que el país sea
parte.
ARTÍCULO 3. La Secretaría realizará sus actividades en forma programada. Para tal
efecto, en cada programa se precisará la participación que corresponda a las
unidades administrativas de la Secretaría, sus órganos desconcentrados y las
representaciones diplomáticas y consulares, tomando en cuenta los lineamientos del
Plan Nacional de Desarrollo y las políticas, prioridades y modalidades que para el logro
de objetivos y metas dicte el Titular del Ejecutivo Federal.
ARTÍCULO 4. Las representaciones de México en el exterior dependerán
administrativamente de la Secretaría en términos de la Ley del Servicio Exterior
Mexicano y su Reglamento.
ARTÍCULO 5. Para el estudio, planeación y despacho de los asuntos que le competen,
la Secretaría contará con los servidores públicos y unidades administrativas
CAPÍTULO II
De las Facultades del Secretario
ARTÍCULO 6. El trámite y la resolución de los asuntos de la competencia de la
Secretaría corresponden originalmente al Secretario. Éste, para la mejor distribución
y el desarrollo del trabajo, podrá delegar facultades en servidores públicos
subalternos. Los acuerdos de delegación de facultades deberán ser publicados en el
Diario Oficial de la Federación y ser compilados en los manuales de organización y de
procedimientos de la Secretaría.
ARTÍCULO 7. El Secretario tendrá las facultades no delegables siguientes: I. Ejecutar
la política exterior de conformidad con los principios establecidos en la Constitución
y los lineamientos que para tal efecto dicte el Presidente de la República;
CAPÍTULO III
De las Atribuciones de los Subsecretarios
ARTÍCULO 8. Al frente de cada una de las Subsecretarías habrá un Subsecretario,
quien tendrá las atribuciones siguientes: I. Acordar con el Secretario el despacho de
los asuntos de las unidades administrativas que éste adscriba orgánicamente bajo
su responsabilidad;
CAPÍTULO IV
De las Atribuciones del Oficial Mayor
ARTÍCULO 10. Al frente de la Oficialía Mayor habrá un Oficial Mayor, quien tendrá
las atribuciones siguientes: I. Acordar con el Secretario el despacho de los asuntos
de las unidades administrativas que éste adscriba orgánicamente bajo su
responsabilidad;
CAPÍTULO V
De las Atribuciones de la Consultoría Jurídica
ARTÍCULO 11. Al frente de la Consultoría Jurídica habrá un Consultor Jurídico,
quien tendrá las atribuciones siguientes: I. Asesorar al Secretario sobre asuntos de
derecho internacional público y privado, así como en derecho extranjero
CAPÍTULO V-BIS
De las Atribuciones de la Unidad de Asuntos Culturales y de la Coordinación
General Plan Puebla-Panamá
ARTÍCULO 12. Al frente de la Unidad de Asuntos Culturales habrá un Jefe de
Unidad, quien tendrá las atribuciones siguientes: I. Coordinar la negociación,
suscripción y ejecución de los convenios básicos y acuerdos complementarios para
establecer programas bilaterales y multilaterales de carácter educativo y cultural
ARTÍCULO 13. Al frente de la Coordinación General Plan Puebla-Panamá habrá un
Coordinador General, quien tendrá las siguientes atribuciones: I. Proponer al
Secretario los criterios y lineamientos bajo los cuales se desarrollarán las
estrategias, programas y proyectos de la Coordinación
CAPÍTULO VI
De las Atribuciones de los Directores Generales
ARTÍCULO 14. Al frente de cada una de las Direcciones Generales habrá un
Director General, quien, auxiliado por los Directores Generales Adjuntos, Directores
de Área, Subdirectores y Jefes de Departamento, tendrá las atribuciones comunes
siguientes: I. Planear, programar, organizar, dirigir, controlar y evaluar el
desempeño de las labores encomendadas a la Dirección General a su cargo
ARTÍCULO 15. Corresponde a la Dirección General de Protocolo: l. Vigilar y ser el
conducto para la aplicación de las disposiciones relativas a las inmunidades y
privilegios de las misiones diplomáticas y consulares acreditadas en México, así
como de su personal, y hacer valer, en su caso, las reciprocidades que procedan
ARTÍCULO 16. Corresponde a la Dirección General de Enlace Político: I. Organizar,
previa aprobación del Secretario, el desarrollo de las acciones que correspondan a
la Secretaría en atención a solicitudes y requerimientos del Poder Legislativo
ARTÍCULO 17. Corresponde a la Dirección General de Comunicación Social: I.
Captar, sistematizar, analizar y evaluar información concerniente a México originada
en fuentes nacionales e internacionales, a fin de brindar apoyo a las distintas
unidades administrativas, funcionarios y empleados de la Secretaría y a otras
dependencias gubernamentales
ARTÍCULO 18. Corresponde a las Direcciones Generales para América del Norte,
para América Latina y el Caribe, para África, Asia – Pacífico y Medio Oriente, y para
Europa: I. Presentar opciones de política exterior y participar en el diseño de
programas de acción internacional, específicos para un país de la región, o toda la
región, a corto, mediano y largo plazo, basándose en los lineamientos generales de
política exterior
ARTÍCULO 19. A las Direcciones Generales para América del Norte y para América
Latina y el Caribe, les corresponde además de las funciones señaladas en el artículo
anterior, lo siguiente: I. Asegurar la aplicación y cumplimiento de los tratados de
límites y aprovechamientos de las aguas de los ríos internacionales en la frontera
norte y frontera sur
ARTÍCULO 20. A la Dirección General para Europa, le corresponde además de las
funciones señaladas en el artículo 18 del presente reglamento, dar seguimiento a la
evolución de los acontecimientos políticos, así como al diálogo político con las
instituciones de la Unión Europea y sus países miembros. Asimismo, atender la
participación de México como Observador Permanente del Consejo de Europa en
su dimensión política.
ARTÍCULO 21. Corresponde a la Dirección General de Protección y Asuntos
Consulares: I. Dictar los lineamientos y directrices que normen los programas
integrales y acciones tendientes a garantizar la protección de la dignidad, los
derechos humanos y otras garantías de los mexicanos en el exterior
ARTÍCULO 22. Corresponde a la Dirección General del Programa para las
Comunidades Mexicanas en el Exterior: I. Contribuir a mejorar el nivel y la calidad
de vida de las comunidades mexicanas que radican fuera del país mediante
proyectos de organización comunitaria, educación, cultura, salud, deportes,
promoción de negocios e inversiones con y en México
ARTÍCULO 23. Corresponde a la Dirección General de Organismos y Mecanismos
Regionales Americanos: I. Formular e impartir, en coordinación con las diversas
unidades de la Secretaría y otras dependencias gubernamentales, los lineamientos
generales que normen la actuación de México en la Organización de Estados
Americanos, en los organismos que conforman el Sistema Interamericano, en las
organizaciones regionales de carácter autónomo, así como en los mecanismos de
concertación multilateral y mecanismos permanentes de consulta y concertación
política de la región
ARTÍCULO 24. Corresponde a la Dirección General para Temas Globales: I.
Promover, propiciar y asegurar la coordinación de las áreas de la Secretaría y de
las distintas dependencias y entidades de la Administración Pública Federal,
involucradas en la ejecución de las estrategias de política exterior relativas a los
temas de la nueva agenda internacional: el medio ambiente y los recursos naturales,
la equidad de género, los asuntos indígenas, la protección civil, la cooperación
internacional para la prevención del delito, el problema mundial de las drogas, la
corrupción, el crimen organizado, y la lucha contra el narcotráfico en el ámbito
regional y multilateral
ARTÍCULO 25. Corresponde a la Dirección General del Acervo Histórico
Diplomático: I. Dirigir y coordinar la gestión documental de la Secretaría con base
en la normatividad vigente en la materia, así como la organización, concentración,
depuración y guarda permanente de los documentos de las unidades
administrativas y de las representaciones de México en el exterior
ARTÍCULO 26. Corresponde a la Dirección General para el Sistema de las Naciones
Unidas: I. Formular e impartir, en coordinación con las unidades administrativas de
la Secretaría y las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal,
las estrategias y los lineamientos generales que normen la actuación de México en
la Organización de las Naciones Unidas, los organismos y mecanismos
internacionales especializados y en otros foros o mecanismos de alcance mundial
ARTÍCULO 27. Corresponde a la Dirección General de Derechos Humanos: I.
Proponer al Secretario y coordinar la política exterior de México en materia de
derechos humanos
ARTÍCULO 28. Corresponde a la Dirección General de Negociaciones Económicas
Internacionales: I. Diseñar, proponer y coadyuvar a la instrumentación de las
estrategias de negociación económica en las instancias internacionales de su
competencia, en coordinación con las áreas de la Secretaría y las dependencias y
entidades de la Administración Pública Federal involucradas;
ARTÍCULO 29. Corresponde a la Dirección General de Promoción Económica
Internacional: I. Coordinar las actividades que realizan las representaciones de
México en el exterior en materia de promoción económica, comercial, turística y de
inversión
ARTÍCULO 30. Corresponde a la Dirección General de Relaciones Económicas
Bilaterales: I. Establecer lineamientos sobre asuntos económicos bilaterales para
las representaciones de México en el exterior, así como evaluar las acciones
realizadas;3
Trámites de la Secretaría de Relaciones Exteriores
A continuación te compartimos los trámites que ofrece la Secretaría de Relaciones
Exteriores:
● Pasaporte
● Nacionalidad y Naturalización
● Legalización de Firmas de Documentos Públicos que deben surtir efectos en
el Extranjero
● Constitución de Fideicomisos
● Convenio Fracción I del Art. 27 Constitucional
● Adquisiciones por Extranjeros
● Trámite de permiso para aceptar y usar condecoraciones extranjeras
● Trámite de permiso para prestar servicios oficiales a un gobierno extranjero
● Trámite de permiso para admitir del gobierno de otro país título o funciones
● Exhorto o Carta Rogatoria Internacional
● Certificación de firmas del personal del Servicio Exterior Mexicano4
Relación con el Acta Constitutiva
La relación entre la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y el acta constitutiva
de una empresa en México es fundamental para el proceso de constitución de la
misma. Antes de crear una sociedad o una asociación civil, se debe solicitar a la
SRE la autorización para el uso del nombre de la entidad. Esto se hace para
asegurarse de que el nombre deseado no esté registrado o reservado por otra
organización.
Una vez que la SRE revisa y aprueba el nombre, otorga un permiso que permite
continuar con la elaboración del acta constitutiva. El acta constitutiva es el
documento legal que formaliza la creación de la entidad y contiene detalles
esenciales como el nombre aprobado, el objeto social, el capital social y la
estructura administrativa.
Después de obtener la aprobación del nombre y redactar el acta constitutiva, esta
debe ser protocolizada ante un notario público y luego inscrita en el Registro
Público de la Propiedad y del Comercio (RPPC) para que tenga plena validez legal.
En resumen, la SRE desempeña un papel crucial al otorgar el permiso para el uso
del nombre, lo cual es un paso necesario antes de poder formalizar y registrar la
empresa o asociación.
Ventajas y Desventajas
Ventajas
1. Promoción Internacional y Diplomática: La SRE se encarga de conducir la
política exterior de México, lo que incluye la representación en foros
internacionales y la negociación de tratados que pueden beneficiar la
economía y la seguridad del país. Esto posiciona a México como un actor
relevante en la política global.
2. Protección a Mexicanos en el Extranjero: Una de las funciones más
destacadas de la SRE es la protección consular, que brinda asistencia a los
mexicanos que viven o viajan en el extranjero, proporcionando ayuda en
situaciones de emergencia, como detenciones, enfermedades o conflictos
legales.
3. Fomento de Relaciones Bilaterales y Multilaterales: La SRE trabaja para
fortalecer las relaciones diplomáticas y económicas con otros países, lo cual
es crucial para el desarrollo económico y político de México. Esto incluye la
participación en organismos internacionales y la promoción de la cultura
mexicana en el exterior.
4. Gestión de Asuntos Migratorios y Documentación: La SRE facilita procesos
importantes como la expedición de pasaportes y la gestión de naturalización,
ayudando a regular y facilitar la movilidad de personas hacia y desde México,
lo que contribuye a la protección de los derechos humanos de migrantes y
ciudadanos.
5. Facilitación del Comercio Internacional: La SRE apoya la
internacionalización de empresas mexicanas y facilita la entrada de
productos mexicanos en mercados extranjeros mediante tratados de libre
comercio y la promoción de exportaciones.
Desventajas
1. Burocracia y Trámites Complejos: Uno de los problemas más comunes
asociados con la SRE es la excesiva burocracia, que puede complicar y
retrasar la obtención de servicios como visas y pasaportes. Esto puede causar
frustración entre los ciudadanos y afectar la eficiencia de la institución.
2. Recursos Limitados: A pesar de su amplia gama de funciones, la SRE a
menudo enfrenta limitaciones presupuestarias que pueden restringir su
capacidad para actuar de manera efectiva en todas sus áreas de
responsabilidad, especialmente en situaciones de crisis o emergencias
internacionales.
3. Desafíos en la Implementación de Políticas: La implementación efectiva de
la política exterior puede verse obstaculizada por la falta de coordinación
entre diferentes niveles de gobierno y con otras dependencias
gubernamentales, lo que puede llevar a una ejecución inconsistente o
ineficaz de las iniciativas.
4. Dependencia de la Política Interna: Las decisiones de la SRE a menudo
están influenciadas por cambios y dinámicas en la política interna de México,
lo que puede limitar su capacidad para desarrollar y mantener una política
exterior coherente y estable a largo plazo.
5. Desafíos en la Capacitación y Retención de Personal: La formación y
retención de personal diplomático y consular competente es un desafío
constante. La SRE debe garantizar la continua capacitación y actualización
de su personal para mantener una diplomacia eficaz y una representación
adecuada de México en el exterior.
Bibliografía
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