0% encontró este documento útil (0 votos)
2 vistas2 páginas

Brief Maria Roa

La prótesis de cadera implica más que una cirugía, ya que busca restaurar la movilidad y la independencia del paciente, especialmente en casos de desgaste articular severo o fracturas. La recuperación incluye movilización temprana, manejo del dolor y ejercicios de fortalecimiento, además de abordar aspectos emocionales y sociales relacionados con el miedo al movimiento. En resumen, es un proceso integral que busca mejorar la calidad de vida del paciente tras la intervención quirúrgica.

Cargado por

mroa24753
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
2 vistas2 páginas

Brief Maria Roa

La prótesis de cadera implica más que una cirugía, ya que busca restaurar la movilidad y la independencia del paciente, especialmente en casos de desgaste articular severo o fracturas. La recuperación incluye movilización temprana, manejo del dolor y ejercicios de fortalecimiento, además de abordar aspectos emocionales y sociales relacionados con el miedo al movimiento. En resumen, es un proceso integral que busca mejorar la calidad de vida del paciente tras la intervención quirúrgica.

Cargado por

mroa24753
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Cuando se habla de una prótesis de cadera, muchas veces se piensa únicamente en una

cirugía para cambiar una articulación dañada. Sin embargo, desde ortopedia y
fisioterapia, este procedimiento representa mucho más que eso: significa intentar
devolverle al paciente la posibilidad de caminar, moverse con menos dolor y recuperar
su independencia.
La artroplastia total de cadera suele realizarse principalmente en personas con desgaste
articular severo, fracturas de cadera, necrosis avascular o enfermedades degenerativas
como la artrosis. En muchos casos, el dolor llega a limitar actividades tan básicas como
caminar, levantarse de una silla o incluso dormir, afectando considerablemente la
calidad de vida.
Uno de los escenarios más frecuentes es la fractura de cadera en adultos mayores. Este
tipo de lesión tiene un impacto importante porque suele asociarse con pérdida de
movilidad, dependencia funcional y complicaciones derivadas del reposo prolongado.
Por esta razón, el objetivo del manejo no es solo resolver la fractura, sino lograr que el
paciente vuelva a movilizarse lo antes posible.
Durante la cirugía se reemplazan componentes de la articulación dañada por elementos
protésicos, generalmente un componente femoral y uno acetabular. Dependiendo del
caso, la prótesis puede ser parcial o total. La elección depende de factores como la edad,
el nivel de actividad, la calidad ósea y el compromiso articular.
Uno de los aspectos más importantes después de la cirugía es evitar complicaciones
asociadas a la inmovilidad. El reposo prolongado puede favorecer pérdida de fuerza
muscular, rigidez, alteraciones respiratorias, trombosis venosa profunda e incluso
deterioro funcional general. Por eso, actualmente se busca una movilización temprana,
muchas veces desde el primer día postoperatorio.
Desde fisioterapia, las primeras intervenciones se enfocan en el manejo del dolor,
ejercicios respiratorios, activación muscular y entrenamiento de transferencias básicas
como pasar de la cama a la silla. También se inicia progresivamente la reeducación de la
marcha con ayudas externas como caminador o muletas.
Un punto fundamental es enseñar las precauciones de luxación, especialmente en los
primeros meses posteriores a la cirugía. Dependiendo del abordaje quirúrgico, ciertos
movimientos pueden aumentar el riesgo de desplazamiento de la prótesis, como cruzar
las piernas, realizar flexión excesiva de cadera o movimientos bruscos de rotación.
Conforme avanza la recuperación, el tratamiento se orienta al fortalecimiento muscular,
principalmente de glúteos, cuádriceps y musculatura estabilizadora de cadera. Además,
se trabaja equilibrio, coordinación y tolerancia a la marcha para recuperar la
funcionalidad del paciente.
Desde el enfoque de la CIF, las alteraciones no solo se relacionan con la articulación de
la cadera, sino también con funciones como la movilidad, la estabilidad postural, la
fuerza y la marcha. Esto puede generar limitaciones en actividades como caminar, subir
escaleras, vestirse o realizar tareas domésticas, afectando la participación social y la
independencia.
Otro aspecto importante es el componente emocional y social. Muchos pacientes
presentan miedo al movimiento o temor a caerse nuevamente, especialmente después de
fracturas. Por ello, la rehabilitación también busca devolver confianza y seguridad
durante el movimiento.
En conclusión, una prótesis de cadera no debe entenderse únicamente como un
procedimiento quirúrgico, sino como parte de un proceso integral de recuperación
funcional. Desde ortopedia y fisioterapia, el objetivo principal es permitir que el
paciente vuelva a moverse de forma segura, con menos dolor y con mayor
independencia en su vida diaria.

También podría gustarte