S.O.B.R.E.D.O.S.I.
S
—Máximo Elí “MaXans” —Versión: 1
Nomás para no emberrincharte,
este poema es gráfico,
vulgar, y muy caótico,
la opinión ya será de tu parte.
Me drogo,
oíste bien, en tinta, la pluma remojo,
y todo tranquilo. Sin enojos.
Entre mi sangre yo me mojo.
Y aspiro mis poemas,
amor, odio, dilemas,
problema tras problema,
pero, nunca, cambio de tema.
La poesía es mi adicción,
y mil maneras tengo de darte un veredicto,
es mi libertad, es mi prisión,
un pilar en donde existo.
Una vez, oí,
a un sabio hombre decir;
“Con sangre se escriben letras tan guapas”,
esas rimas me atrapaban.
Esa frase es tan cierta,
con sangre,
se hace arte,
y con berrinche, solo mierda.
No tengo miedo a hablar,
ya sea una lengua elaborada,
o majadería sin respetar,
al final, no pasa nada.
Esto es poesía,
y nadie puede borrar lo ya escrito en tinta,
a veces realidad, a veces fantasía,
no es como todo el mundo te lo pinta.
Te dicen que solo es amor,
que para describir lo bonito que es la vida,
o que solo se escribe por dolor,
y que ahí se termina.
Con cartas de San Valentín,
que la rima es el único festín,
que si no eres emo eres cursi,
y seguirán siempre así.
¿Sabes qué me pasó a mí?
Venga, ya lo sabes,
no estás ni más atrás,
ni más adelante,
estás en el platillo principal.
Me tacharon de “Emo”,
“Naco”, “Rarito”,
pero al final solo soy esto,
no un bufón, ni un principito.
Si no un Rey que sangra,
con versos infinitos,
crudos, que se clavan,
pero a veces, sensibles.
Repito.
Yo no soy despresivo,
soy selectivo,
no elegí a Sebastián,
porque sé que me hace mal.
No tengo miedo a decir nada,
hay verdad, palabra a palabra.
No soy antisocial,
soy R.E.A.L.
Reconocible.
Entrañable.
Arrogante.
Leal.
En cambio los demás son F.A.L.S.O.S.
Fieras.
Analfabetos.
Lentos.
Sosos.
Olvidables.
Semi—insanos.
Y no es por creerme más,
es que lo que pasa, pasa,
y lo que es, lo es,
es que es eso, nomás,
quebraron mi balanza,
¿ya lo ves?
¿Cómo crees,
que los iba a querer,
después de saber,
de todo lo que me pudieron hacer?
No sé si soy muy viejo,
o muy inteligente,
o muy complejo,
pero no quiero creerme.
Y esque… todos son tan animales,
que ya ni siquiera me dan males,
solo llego, y logro saludarles,
luego puedo escucharles.
Gritando,
gimiendo,
llorando,
riendo,
golpeando,
mintiendo,
chismeando,
“viviendo”.
Yo lo vi volviendo,
con tanta veracidad,
que me alteró la realidad,
fue demasiada verdad,
y me resulté conteniendo.
Porque sí, soy crudo,
pero no estúpido,
no le diré a Sebas en la cara lo mal que me cae,
es mejor aquí dentro, que allá, o en la calle.
Y qué va,
ya está,
no creo que me lea,
no creo ni que comprenda.
Ya lo odié bastante,
y lo dejaré descansar,
en el Infierno de Dante,
al que lo quise asignar.
Pero si por alguna razón,
estás viendo esto,
y sí, te hablo a ti, bufón,
quiero que sepas que no protesto.
Pero si vuelves a tocarme,
y a decir que es tu hobby incomodarme,
no voy a perdonarte,
ya verás cómo te va con tus padres.
Después de reportarte,
no te he acusado,
de tanto que las logrado dañarme,
porque simplemente no vales en mis versos amados.
Y no te lo digo en la cara,
porque no quiero que armes un drama,
te conozco, si quieres, llora mañana,
y que no sea por mí, mi mente está harta.
Este poema tendrá varios lectores,
algunos preguntarán,
a otros les valdrá,
pero nunca serán mis rectores.
Yo me mando solo,
podré ser narcisista,
y confieso que un poco,
pero no hay razones que no existan.
Y son varios de ustedes,
no diré nombres,
así que si son tan hombres,
pídanme perdón, como nunca lo hacen.
Este poema debería estar en Versos Crudos,
pero quiero que esté a la vista,
para que ustedes se alejen de mi mundo,
incluso, aunque sus pútridos corazones resistan.
Así que hoy arrogo,
porque no les daré compasión.
¡Ni un poco!,
no serán dignos de mi pasión.
Así que digan que doy “cringe”,
o llámenme Grinch,
díganme rarito y amargado,
al final, ustedes siguen atrapados,
en las llamas, de mi pasado.
El presente está con mis mejores amigos,
y por eso se ha de llamar presente,
porque el regalo nació con ellos y conmigo,
no en las demás mentes.
Amistad,
soledad,
serenidad,
intimidad,
voracidad,
lealtad,
legitimidad.
¿Qué más da?
A veces la modestia,
me es más una molestia,
tantos “sufren” en mi presencia,
y lo pongo entre comillas,
porque casi todos hablan mentiras,
lo más que ganan de mí es mi carencia.
Esta es la historia de mi vida,
es mía, ¡Y solo mía!
Consíganse la suya,
y cierren esas bocas que solo barullan.
I even have the hability,
to transform the language,
so you’d stop hating on me,
I chose to change.
And I know that most of you don’t even understand,
because you know you can,
but too lazy to see,
that no one is gonna defeat me.
The Bleeding,
The Bloody,
The Tough,
The Rough.
After all, I am the King.
And I don’t give you orders,
I only get another way,
to tresspass the borders,
and from you, to get away.
Y es que son tan huevones,
que simplemente no tendrán razones,
para leer mis rimas de a montones.
¿Saben qué?,
antes de criticarme,
aprendan a lavarse los calzones.
Jajaja por favor,
ninguno de ustedes da dolor,
más que eso, es pena,
lo repetiré, la verdad ajena,
es rasposa como la arena.
Pero no importa,
a fin y al cabo,
yo creo que soy nihilista,
y tantos problemas me trago,
y vivo todo con cinismo,
y que nunca soy el mismo,
y que soy tan indiferente,
y que soy tan indolente,
que nada me hiere el corazón ni la mente.
Solo mi miedo más interno,
la cadena que me hace enfermo,
y es que no estoy enfermo,
estoy siendo un enfermo,
sé que la poesía es un infierno,
y al final, sigo volviendo.
Yo tengo un solo miedo,
no al rechazo, ni al amor, ni al apego,
sino algo, que sé que me hace sangrar el pecho.
Claro que,
no soy cobarde,
si quieren encontrar uno,
miren a un espejo,
verán al ser más oportuno.
Así que… ocho páginas,
de autobiografía,
de poesía,
escribía,
como una máquina.
Mis manos están heladas,
tiemblan como terremotos,
esto es el salir de la nada,
aún sabiendo que nadie estará absorto.
Esto es la pasión para mí,
no escribir por escribir,
sino inspirándose, solo así,
lo que hay dentro podrá salir.
Es mi apocalipsis,
mi hipótesis,
mi génesis,
y todo lo que rime con eso.
Me lo inyecto,
me lo fumo,
me lo bebo,
y es tan seguro…
Claro, hablo de las palabras,
de la literatura,
¿creen que hablo de drogas?,
¿de lujuriosas aventuras?
¡Mírense a ustedes!,
se ven los más tentados,
y sí, se lo merecen,
eso pienso yo, por el pasado.
Pero dejaré algo bien clarito,
no puedo dictar que sigue en el destino,
solo puedo esperar, y ya que termino,
puedo tomar, el último y único camino.
Abriendo otro capítulo.
El de escribir, en sobredosis.
El de la poesía, en sobredosis.
El de las rimas, en sobredosis.
El de catarsis, en sobredosis.
El poder de la palabra,
es lo que más me habla,
y siendo MaXans y AXis,
hoy soy un poeta, en una S.O.B.R.E.D.O.S.I.S.
Sobrecargado.
Olvidado.
Bestializado.
Reprochado.
Enterrado.
Desgraciado.
Observado.
Silenciado.
Incendiado.
Sentenciado.
Superado.
Ostentado.
Bendecido.
Reclamado.
Extasiado.
Demenciado.
Ostentado.
Silenciando.
Iracundo.
Sentenciando.
Y me he vuelto tan brutal,
que ese no fue ni el final,
puedo hacer parecer que nada sea real,
puedo parecer ilegal.
Puedo parecer loco,
y aunque lo estoy un poco,
puedo meterme en tu coco,
y hacer que cambies tu foco.
A que no te odio,
pero tienes que mejorar,
no eres la mejor persona que conozco,
pero puedes ser la peor, con facilidad.
Nunca dejaré de escribir,
ya sea sangrando,
ya sea llorando,
riendo,
sonriendo…
No puede ser,
repito tanto esas rimas,
aunque puede parecer,
ya no me animo a repetirlas.
Pero eso es bueno,
porque busco algo nuevo,
no como ustedes,
ustedes son los quienes,
que esperan a que todo les llegue,
mientras joden o huevean en sus sedes.
Como dije, no tengo miedo,
ni a decir nada,
ni a decir esto,
y esto, no se acaba.
Bueno, solo por ahora.
JAJAJA LÁVENSE LOS CALZONES
Canalizo mi ira adolescente,
de una manera inteligente,
estos poemas se quedan permanentemente,
en mi computadora, en papel o en sus mentes.
Pongo final,
cuando hay que iniciar,
y cuando hay principio,
ya tengo escrito mi destino.
¡No me digan nada!,
solo me darán carcajadas,
no importa que mis palabras,
sean las criticadas.
Esto es poesía,
esto es papel,
esto es tinta,
de las únicas cosas a las que soy fiel.
Es un campo de batalla,
y yo comando al ejército.
Las escuadras,
ya me cuadran,
atacan pelotones,
arrasan con pisotones.
Y la poesía,
es la infantería,
todo a pie, todo a sangre,
perdiendo piel, perdiendo carne.
Así soy yo.
Rey Sangrón.
Rey Sangriento.
Rey Sangrante.
Rey Sanguinario.
Rey Sanguíneo.
Rey Sanguinolento.
Sangre, sangre, ¡Sangre!,
rojo por todas partes,
porque no soy un principito de sangre azul,
soy el maldito Rey, y oscurezco con la luz.
Alumbro con la oscuridad,
y no estoy aquí por vanidad,
ni por curiosidad,
ni por orgullo.
Pues tuve que callar barullos,
tuve que derramarme al suelo,
luego levantarme y perder a los míos,
me convertí en señuelo,
y me pescó un montón de niños,
con los cuales ahora convivo.
Aunque me gustaría cambiar el término,
a algo como “conmuero”,
pero por ellos no me muero,
y no quiero ser tan creativo.
La hoja en la que me lees tiene filo,
y corta tanto, como mis versos infinitos,
soy a lo que se le puede llamar un logófilo,
o un literatófilo, o bibliófilo.
Pero el poema se llama S.O.B.R.E.D.O.S.I.S. Así que me adaptaré,
estoy tan adicto, que lo confesaré,
no es nada malo, para quien lo quiera saber,
la obvia verdad es lo que haré ver.
Soy un grafómano,
y también un metrómano,
no, no el Metroman de Megamente,
vamos, sabes que lo sientes.
Este poema no es nada serio,
y lo es mucho a la vez,
muchas estrofas salen recio,
tanto caos, ya ves.
Vaya, ¡Me sorprende!
Este poema debería llamarse “CAOS”,
hay tantas cosas que convienen,
y tantas cosas que perjudican,
nada cuadra, las cosas se complican,
nada tiene sentido, y esta página menos.
CAOS
—Máximo Elí “MaXans” —Versión: 1
En realidad hacer eso no sirvió de nada,
el poema ya tuvo su entrada,
aunque pensándolo bien, esto ya ni siquiera es poesía,
es un experimento, un purgatorio de pura anarquía.
Ya ni sé por qué sigo escribiendo,
supongo que porque quiero,
porque es mi mayor sueño,
porque soy tan bueno en esto…
Y nadie me obligó a hacerlo,
nadie me metió a cursos externos,
nadie me enseñó a entenderlos,
solo… salieron.
Un día yo estaba normal,
y al otro, había un poema,
ahí, apareció, como un sueño irreal,
desde entonces, parezco subnormal.
Y es que sí,
soy un subnormal,
no quiero seguir,
conectado con la masa local.
No quiero seguir estereotipos,
quiero ser mi propio tipo,
soy solo un chico,
mis pasos, a mi ritmo.
Ya no sé ni lo que escribo,
solo sale lo que pienso,
mi cara habla de cinismo,
mis manos, de paralelismo,
mi sangre, de anarquismo.
Todo es tan perfecto,
solo escribo, solo esto,
no protesto,
pero es cierto,
esto me es dañino,
pero fue tan fino,
que ya no soy un niño,
solo digo lo que vivo,
y lo disfruto, tengo amigos y enemigos,
la dualidad es mi mayor triunfo.
Saber que a veces se cae,
pero sobre flores,
o a veces sobre cristal que hace derramar sangre,
mi mundo tiene siete tierras, y siete mares,
siete pecados capitales,
siete años, dos finales.
¿Ya lo sabías?
A los siete, me separé de María.
Esto me encanta tanto,
que sin risa ni llanto,
haré lo menos esperado,
algo que sientas con el tacto.
Solo por pasión.
Voy a poner una ilustración.
Estoy seguro de algo,
este poema que aún no acabo,
ha perdido todo significado,
todo chiste, ya debería de haber acabado.
Y no sé que es lo que ahora siento,
solo dejaré que me lleve el viento,
quizás es amor por escribir, quizás es sueño,
así que cierro.
Pero con otras dos páginas.
Solo quiero concluir,
que aquí me logré describir,
y a la vez el todo en el que logro morir,
y la nada en la que logro vivir.
Sebastián, sé que tal vez no leerás esto,
pero que intentes caerme bien es como mear contra el viento,
simplemente miento,
al decir que te aprecio.
Lo mismo es agradarte,
cada cosa que hago,
pones una cara de asco,
así ni esperes que pueda perdonarte.
Aunque sé que ni pedirás perdón,
y soy lo suficientemente culto como para llamarte cabrón,
así que eternamente te dejaré como un bocón,
presumido, envidioso, fresón, criticón…
Me da risa que creas que la gente te ve como un bombón.
Aunque si digo que sí,
diría que estás quemado,
te caíste del palo,
y caíste a la tierra en frenesí.
Y ahí quedaste,
y solo a las hormigas estás alimentando,
pero bueno, como aquí no vales,
diré adiós, y solo falta esta página para ir terminando.
Volviendo al tema,
mi droga es el poema,
mi única adicción,
mi mejor dicción.
Ya los dejé a todos sin atención,
menos a los que sí merecen redención,
y de ese infierno de salón,
son solo dos.
Aunque hay unos pocos,
solo unos cuantos otros,
a quienes no odio,
pero tampoco sobrevaloro.
No es que me caigan mal,
pero tampoco me caen tan bien,
así que si quieres la verdad,
habrá dos mentiras también.
I. Sigo enamorado.
II. Nadie me está envidiando.
III. Soy adicto a la palabra.
La respuesta es muy obvia,
aunque para otros, no tanto,
igual, no necesito enemigo ni novia,
solo a mi mejor amiga.
Y a mi mejor amigo,
nada más necesito,
eso pienso en mi cinismo.
Ya sea real, sueño, pesadilla, lucidez, trance o psicosis,
hoy, afirmo que sí que me di una sobredosis.