El Ebro es un río del noreste de la península ibérica, el segundo más
largo y caudaloso de esta, tras el Tajo y el Duero, respectivamente.[nota
1] Discurre enteramente por España. Entre los ríos que desembocan en el
mar Mediterráneo, solo es superado en longitud por el Nilo.
Recorre el extremo nororiental de la península ibérica, a través del
valle homónimo, situado en una depresión. Sigue una dirección noroeste-
sureste desde su nacimiento en el municipio cántabro de la Hermandad de
Campoo de Suso hasta el mar Mediterráneo, en el que desemboca formando el
delta del Ebro, entre los términos municipales de Deltebre y San Jaime de
Enveija, ambos en la provincia de Tarragona.
El río tiene una longitud total de 930 km[2] y atraviesa diez provincias
o comunidades uniprovinciales: Cantabria (donde nace), Palencia, Burgos,
Álava, La Rioja, Navarra, Zaragoza, Huesca, Lérida y Tarragona (donde
desemboca). Además, su cuenca hidrográfica también drena territorios de
la Comunidad Valenciana (río Bergantes) y Castilla-La Mancha.[3] Dos
capitales de comunidad autónoma, Logroño y Zaragoza, son bañadas por el
río.
La cuenca hidrográfica del Ebro, con una superficie de 86 100 km², abarca
territorios de España, Andorra y Francia.
Toponimia
Las aguas del Ebro inmediatamente después de haber surgido del subsuelo,
en su nacimiento tradicional.
Su nombre deriva del antiguo topónimo Hiber (Hiberus flumen), que da
también nombre a la península ibérica y a los pueblos íberos, adaptación
latina del término griego Ἴβηρ (Íber), que recogen las numerosas fuentes
historiográficas griegas, que significaría ribera o margen del río. En
efecto, colonos griegos se establecieron un poco más al norte hacia el
575 a. C. en la importante colonia de Ampurias (del griego antiguo
Ἐμπόριον, que significa «mercado» o «almacén comercial») en la actual
Gerona. De ahí que el término de Iberia originalmente deriva del nombre
mismo del río Ebro.
Recorrido
Tradicionalmente se ha considerado que el Ebro nace en Fontibre (del
latín Fontes Hiberis o fuentes del Ebro), manantial situado a 880m s. n.
m. en la Hermandad de Campoo de Suso, en Cantabria.
La Fuentona
La Fuentona, en Fontibre (Cantabria). Lugar donde resurgen las aguas del
río Híjar y el tradicional nacimiento del Ebro. Un pilar de piedra,
coronado con una pequeña estatua de la Virgen del Pilar realizada por
Jesús Otero, recoge los grabados de los escudos de todas las provincias
por los que pasa el río hasta su desembocadura.
Vista aérea de la Sierra de Híjar donde nace el Ebro.
Sin embargo, las sospechas que fijaban el origen del Ebro en las fuentes
del río Híjar en el circo de Pico Tres Mares (43.040785, -4.394038) a
1880 m de altitud,[4] se convirtieron en evidencia en 1987 cuando un
estudio llevado a cabo por el Instituto Geológico y Minero de España
demostró que las aguas que manan del Pilar de Fontibre proceden casi en
su totalidad del Híjar, tras filtrarse en el subsuelo en las
inmediaciones de Paracuelles. Este hecho pudo ser verificado tras verter
fluoresceína en el lecho del mencionado río en el lugar en el que se
observa una gran pérdida de caudal –a unos 2000 metros al oeste de
Fontibre– y comprobar que, pasadas 32 horas, reaparecía el agua teñida en
la Fuentona. Las mediciones de caudal demostraron además, que la pérdida
de caudal del Híjar medida en Paracuelles, era muy similar al caudal
medido en el manantial de Fontibre.[5] Dicho estudio aporta además
material gráfico que demuestra la resurgencia del agua teñida en
Fontibre. Otras teorías o «creencias populares» se han mostrado hasta el
momento vacías de todo fundamento o apoyo científico.[cita requerida]
El Ebro transcurre por el valle de Campoo y la localidad cántabra de
Reinosa, abandonando Cantabria por el municipio de Valderredible y entra
en Palencia por el municipio de Berzosilla concretamente en una de sus
tres pedanías, Báscones de Ebro, y entrando al norte de la provincia de
Burgos por el Cañón del Ebro que da origen al Parque natural de Hoces del
Alto Ebro y Rudrón. Continúa por la comarca de Las Merindades y termina
su andadura por la provincia en Miranda de Ebro. Saliendo de la provincia
de Burgos hace su entrada en la de Álava y posteriormente en la comunidad
autónoma de La Rioja por Las Conchas, lugar donde antiguamente se formaba
la laguna de Bilibio al quedar el río bloqueado por los Montes Obarenes.
El río continúa su curso entre amplios meandros por los municipios de
Briñas, Haro, Labastida, Briones, San Vicente de la Sonsierra, Elciego,
Cenicero, Fuenmayor y Oyón para llegar a Logroño. Desde allí forma el
límite territorial entre La Rioja y Navarra pasando por las localidades
de Viana, Agoncillo, Arrúbal, Mendavia, Sesma, Lodosa, Alcanadre,
Sartaguda, Pradejón, Calahorra, Andosilla, San Adrián, Azagra, Aldeanueva
de Ebro, Rincón de Soto, Funes, Milagro, Villafranca, Cadreita y Alfaro.
Tras esta última localidad abandona La Rioja y entra definitivamente en
Navarra, bañando los municipios de Castejón, Valtierra, Tudela,
Cabanillas, Ribaforada, Fustiñana, Buñuel y Cortes hasta adentrarse en
Aragón, donde baña las localidades de Novillas, Gallur, Boquiñeni,
Luceni, Cabañas de Ebro, Remolinos, Alagón, Torres de Berrellén, Casetas,
Utebo, Monzalbarba, Zaragoza, Pastriz, El Burgo de Ebro, Alfajarín,
Fuentes de Ebro, Pina de Ebro, Quinto, Gelsa, Velilla de Ebro, La Zaida,
Alforque, Cinco Olivas, Alborge, Sástago, Escatrón, Chiprana, Caspe y
Mequinenza. Por último llega a Cataluña atravesando Ribarroja de Ebro,
Flix, Ascó, Mora la Nueva, Mora de Ebro, Tivisa, Miravet, Benifallet,
Tivenys, Cherta, Aldover, Tortosa, Amposta, La Aldea, San Jaime de
Enveija y Deltebre.
Cañón del río Ebro a su paso por el parque natural de Hoces del Alto Ebro
y Rudrón.
El Ebro a su paso por Logroño.
Torre del Tambor y puente sobre el Ebro en la localidad zaragozana de
Sástago.
Fotografía aérea del Ebro en su tramo final desembocando al Mediterráneo
por el delta del Ebro.
Desemboca en el mar Mediterráneo, a la altura de Deltebre, en la
provincia de Tarragona, en forma de delta, ocupado en su mayor parte por
la isla de Buda, que divide la corriente en dos brazos principales,
denominadas Golas Norte y Sur.
El 20 por ciento de la superficie de este delta se encuentra protegido
legalmente a través del parque natural del Delta del Ebro, localizado en
el entorno de Tortosa, Amposta y San Jaime de Enveija. Este espacio
natural fue creado en 1983 por la Generalidad de Cataluña y constituye la
zona húmeda más importante de Cataluña, con una superficie total de 7802
hectáreas.
El 80% restante del delta corresponde a suelos urbanos y agrícolas, con
especial mención a los campos de arroz, que se extienden a lo largo de 21
000 hectáreas.
Uno de los primeros monasterios cistercienses en España, el Real
Monasterio de Nuestra Señora de Rueda, se localiza en los bancos del Ebro
en la localidad zaragozana de Sàstago Aragón.
Cuenca hidrográfica
El Ebro, a su paso por Miranda de Ebro (Burgos).
Artículo principal: Cuenca Hidrográfica del Ebro
La cuenca hidrográfica de este río, de forma triangular, queda
delimitada, al norte, por la cordillera Cantábrica y los Pirineos; al
oeste y al sur, por el sistema Ibérico. Al este se sitúan las cordilleras
Costero Catalanas y el mar Mediterráneo.
Su origen geológico se encuentra en el plegamiento de los sedimentos
exteriores de la península ibérica, lo que dio lugar a dos cordilleras de
tipo alpino (los Pirineos y los sistemas Béticos). En compensación, se
produjo el hundimiento de dos amplias zonas, el valle del Ebro y el valle
del Guadalquivir, invadidos por el mar.
La cuenca del Ebro ocupa una superficie de 85 362 km², que se distribuyen
en un 0,52 % (445 km²) por Andorra, en un 0,58 % (503 km²) por Francia y
en un 98,8 % (84 414 km²) por España.
El Ebro a su paso por Mequinenza.
Supone el 17,3 % del territorio peninsular español y en ella se integran,
total o parcialmente, las comunidades autónomas de Cantabria, Castilla y
León, País Vasco, Castilla-La Mancha, La Rioja, Navarra, Aragón, Cataluña
y la Comunidad Valenciana.
Está atravesada por numerosas corrientes que, consideradas globalmente,
suman 12 000 km de cauce, de los cuales 930 corresponden al Ebro. Sus
afluentes principales presentan un recorrido total de 347 km, según datos
de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
Este organismo, que depende del Ministerio de Medio Ambiente, se encarga
de su regulación. El aporte superficial estimado se cifra en un promedio
de 18 217 hm³, con máximos de 29 726 hm³ y mínimos de 8393 hm³.
En la cuenca del Ebro habitan 2 767 103 personas (año 1998). Su núcleo de
población más destacado es la ciudad de Zaragoza, con 674 317 habitantes
(2009).
Régimen hidrológico
El Ebro, a su paso por Miravet (Tarragona).
Desembocadura del Ebro.
El Ebro es un río caudaloso, pero de carácter irregular. A finales del
verano tiene fuertes estiajes en toda la cuenca llegando a llevar incluso
una décima parte de su caudal medio.
La irregularidad del Ebro es tal que en Tortosa ha llegado a tener un
caudal de 32 m³/s en periodo de sequía y se llegó a los 23 484 m³/s[6] en
la crecida del 23 de octubre de 1907, cuando el río alcanzó los 9,95 m de
altura, solamente superados por los 10,05 m de 1787 (caudales hoy
imposibles debido a la regulación que ejercen los embalses de Mequinenza
y Ribarroja), el Ebro un mes puede aportar al mar 440 hm³ y otro mes 2896
hm³[7] o en un año puede aportar 3811 hm³ y otro año puede aportar 26 134
hm³/[8]
En su curso alto se han llegado a superar los 1500 m³/s en Miranda de
Ebro[9] y en el curso medio destacan los aforos de Castejón con un máximo
en 1961 de 4950 m³/s.
Durante el invierno presenta un estiaje secundario, producto de las
nevadas en gran parte de su cuenca, ya que su régimen es pluvio-nival,
acumulando grandes reservas hídricas en los Pirineos y, en menor medida,
en la cordillera Cantábrica y en el sistema Ibérico.
El Ebro sufre sus crecidas más frecuentes en la estación fría, de octubre
a marzo, aunque a veces se prolongan en el tramo final hasta mayo; las de
estación fría suelen estar ligadas al régimen pluvial oceánico, mientras
que las ocurridas en primavera son fruto de la fusión de la nieve de los
Pirineos. Los estiajes se producen en verano: de julio a octubre, en
Miranda de Ebro y de fines de agosto y primeros de septiembre en Tortosa.
En las crecidas tienen un papel más importante los afluentes de la margen
izquierda, especialmente los ríos Zadorra, Ega, Arga y Aragón, por lo que
las puntas de crecida más elevadas se dan en Castejón, en la ribera
navarra, aunque también afectan con intensidad a las riberas de Zaragoza.
El curso bajo actualmente está regulado por los pantanos de Ribarroja y
Mequinenza por lo que el régimen está alterado. No obstante, se pueden
producir crecidas por el deshielo de los importantes afluentes
pirenaicos, tales como el Segre, el Cinca, el Noguera Pallaresa y el
Noguera Ribagorzana, o como consecuencia de las depresiones aisladas en
niveles altos (DANA) de otoño por la aportación de las ramblas y
afluentes de su curso bajo.
En cualquier caso, el problema de las inundaciones y desbordamientos se
ciñe hoy en día al tramo medio del Ebro, que sigue sufriendo las
consecuencias de sus riadas.
Las aguas del Ebro se aprovechan en numerosos puntos para el regadío, a
través de diferentes canales, como el Imperial, el de Lodosa y el de
Tauste. En el tramo final se encuentran los canales de la izquierda y de
la derecha del Ebro que nacen en el azud de Xerta y riegan huertas y los
extensos arrozales del delta.
Su cauce está regulado por los embalses del Ebro, Sobrón, Mequinenza,
Ribarroja y Flix. Estos embalses, especialmente Mequinenza, hacen que en
la actualidad tanto el delta, como las playas de la costa levantina,
sufran un fenómeno de regresión, ya que retienen los sedimentos que
deberían llegar a la desembocadura.
Caudal del Ebro
Fotografía satélite del Delta del Ebro.
La evolución del caudal del Ebro en Tortosa, en el periodo 1960-2008,[10]
es la siguiente:
Década de los 1960 18 286,7 hm³/año.
Década de los 1970 15 507,7 hm³/año.
Década de los 1980 9574,1 hm³/año.
Década de los 1990 8253,8 hm³/año.
Media del periodo 2000-2008 8832 hm³/año.[11]
Caudal ecológico del Ebro
El PHN de 2001 recogía un caudal ecológico para el Ebro en su
desembocadura de 135 m³/s (3150 hm³ anuales), en 2004 los estudios
preliminares el nuevo PHN reconocía los graves problemas del delta y la
necesidad de ampliar el caudal ecológico al menos hasta los 4150 hm³
anuales. A propuesta de CiU, se planteó la opción de que se reservara un
caudal ecológico de 150 m³/s (4800 hm³ anuales),[12] con posterioridad,
la recomendación de la UE, a petición del Gobierno de España y con el
respaldo de alcaldes del delta del Ebro, fue la de doblar esa propuesta
inicial hasta los 300 m³/s, lo que supondría reservar un caudal ecológico
de 9600 hm³[12] y más recientemente en 2008 la comunidad científica
propuso fijar un caudal ecológico variable que se adapte a la
irregularidad hídrica natural del propio río, estos caudales serían, 12
783 hm³ para años de régimen húmedo, 9691 hm³ para régimen medio y 7305
hm³ para régimen seco.[13]
Crecidas
Crecida del Ebro a su paso por Novillas (Zaragoza). 6 de febrero de 2003.
Inundación de Aldover, altura del nivel del agua por la crecida del río
Ebro de mayo de 1853
En el curso alto y medio del río la mayor parte de las crecidas se dan en
los meses de invierno, tras nevadas en cotas bajas y posterior deshielo.
Juegan un papel importante los afluentes procedentes de Álava y Navarra:
Zadorra, Ega y el Aragón debido al Arga y al Irati, así como el mismo
Ebro en Cantabria, Burgos y La Rioja por las aportaciones del Nela y el
Trueba. Por tanto el pico de crecida máximo se suele dar entre Castejón y
Tudela y a partir de ahí va atenuándose el caudal ya que los afluentes de
la margen derecha no presentan crecidas importantes, al menos, de forma
simultánea a las del propio Ebro, bien por su menor cuenca, como sucede
con los ríos riojanos, bien por ser zonas poco lluviosas como las cuencas
del Jalón y el Jiloca. Otros ríos de la margen izquierda como el Gállego
o el curso alto del Aragón están relativamente bastante reguladas por los
embalses. La reducción del caudal máximo por desbordamientos en el valle
aluvial es causa también de la laminación del caudal entre Castejón-
Tudela y Zaragoza.
En los últimos años la mayor crecida en la cuenca alta y media del Ebro
fue la de enero y febrero de 2015. Los caudales en los distintos puntos
de aforo, según la Confederación Hidrográfica del Ebro, fueron::[14]
Palazuelos: 930 m³/s 10,17 m;
Miranda de Ebro: 1025 m³/s 6,95 m;
Logroño: 1550 m³/s 5,40 m;
Mendavia: 1283 m³/s 5,49 m;
Tudela: 2582 m³/s 5,85 m;
En Zaragoza se considera una crecida extraordinaria cuando el Ebro supera
los 1600 m³/s; lo que supone más de 4,5 metros de profundidad. Las
principales avenidas medidas en la capital aragonesa, con una cuenca
vertiente de 40 400 km²:[15][16][17] por los pontoneros del ejército
desde finales del siglo XIX y más tarde por la Confederación hidrográfica
del Ebro son:
Marzo de 1888: 3760 m³/s;
Enero de 1891: 3250 m³/s;
Febrero de 1892: 3790 m³/s;
Enero de 1895: 3118 m³/s;
Marzo de 1930: 3600 m³/s;
Diciembre de 1930: 3000 m³/s;
Octubre de 1937: 3000 m³/s;
Enero de 1941: 4000 m³/s;
Febrero de 1952: 3260 m³/s;
Enero de 1961: 4130 m³/s;
Noviembre de 1966: 3154 m³/s;
Febrero de 1978: 3154 m³/s;
Enero de 1981: 2940 m³/s;
Diciembre de 1992: 2301 m³/s;
Diciembre de 1993: 2132 m³/s;
Enero de 1997: 2004 m³/s 4,63 m;
Febrero de 2003: 2237 m³/s 4,76 m;
Marzo de 2015: 2448 m³/s 6,10 m;
Abril de 2018: 2037 m³/s 5,36 m;
Diciembre de 2021: 2118 m³/s 5,52 m;
Embalse de La Tranquera en el río Piedra, afluente del Jalón en la cuenca
del Ebro.
En el curso bajo las crecidas históricamente han estado motivadas por el
propio Ebro y por el sistema Segre-Cinca-Nogueras que es su principal
afluente y se deben tanto al deshielo como a lluvias generalizadas en
toda la cuenca, incluso a lluvias otoñales de carácter mediterráneo que
pueden descargar más de 200 mm. Si coincidían los picos de crecida de
ambos la riada en la provincia de Tarragona podía ser desastrosa.
En Tortosa, cerca de la desembocadura, antes de laEl Ebro es un río del
noreste de la península ibérica, el segundo más largo y caudaloso de
esta, tras el Tajo y el Duero, respectivamente.[nota 1] Discurre
enteramente por España. Entre los ríos que desembocan en el mar
Mediterráneo, solo es superado en longitud por el Nilo.
Recorre el extremo nororiental de la península ibérica, a través del
valle homónimo, situado en una depresión. Sigue una dirección noroeste-
sureste desde su nacimiento en el municipio cántabro de la Hermandad de
Campoo de Suso hasta el mar Mediterráneo, en el que desemboca formando el
delta del Ebro, entre los términos municipales de Deltebre y San Jaime de
Enveija, ambos en la provincia de Tarragona.
El río tiene una longitud total de 930 km[2] y atraviesa diez provincias
o comunidades uniprovinciales: Cantabria (donde nace), Palencia, Burgos,
Álava, La Rioja, Navarra, Zaragoza, Huesca, Lérida y Tarragona (donde
desemboca). Además, su cuenca hidrográfica también drena territorios de
la Comunidad Valenciana (río Bergantes) y Castilla-La Mancha.[3] Dos
capitales de comunidad autónoma, Logroño y Zaragoza, son bañadas por el
río.
La cuenca hidrográfica del Ebro, con una superficie de 86 100 km², abarca
territorios de España, Andorra y Francia.
Toponimia
Las aguas del Ebro inmediatamente después de haber surgido del subsuelo,
en su nacimiento tradicional.
Su nombre deriva del antiguo topónimo Hiber (Hiberus flumen), que da
también nombre a la península ibérica y a los pueblos íberos, adaptación
latina del término griego Ἴβηρ (Íber), que recogen las numerosas fuentes
historiográficas griegas, que significaría ribera o margen del río. En
efecto, colonos griegos se establecieron un poco más al norte hacia el
575 a. C. en la importante colonia de Ampurias (del griego antiguo
Ἐμπόριον, que significa «mercado» o «almacén comercial») en la actual
Gerona. De ahí que el término de Iberia originalmente deriva del nombre
mismo del río Ebro.
Recorrido
Tradicionalmente se ha considerado que el Ebro nace en Fontibre (del
latín Fontes Hiberis o fuentes del Ebro), manantial situado a 880m s. n.
m. en la Hermandad de Campoo de Suso, en Cantabria.
La Fuentona
La Fuentona, en Fontibre (Cantabria). Lugar donde resurgen las aguas del
río Híjar y el tradicional nacimiento del Ebro. Un pilar de piedra,
coronado con una pequeña estatua de la Virgen del Pilar realizada por
Jesús Otero, recoge los grabados de los escudos de todas las provincias
por los que pasa el río hasta su desembocadura.
Vista aérea de la Sierra de Híjar donde nace el Ebro.
Sin embargo, las sospechas que fijaban el origen del Ebro en las fuentes
del río Híjar en el circo de Pico Tres Mares (43.040785, -4.394038) a
1880 m de altitud,[4] se convirtieron en evidencia en 1987 cuando un
estudio llevado a cabo por el Instituto Geológico y Minero de España
demostró que las aguas que manan del Pilar de Fontibre proceden casi en
su totalidad del Híjar, tras filtrarse en el subsuelo en las
inmediaciones de Paracuelles. Este hecho pudo ser verificado tras verter
fluoresceína en el lecho del mencionado río en el lugar en el que se
observa una gran pérdida de caudal –a unos 2000 metros al oeste de
Fontibre– y comprobar que, pasadas 32 horas, reaparecía el agua teñida en
la Fuentona. Las mediciones de caudal demostraron además, que la pérdida
de caudal del Híjar medida en Paracuelles, era muy similar al caudal
medido en el manantial de Fontibre.[5] Dicho estudio aporta además
material gráfico que demuestra la resurgencia del agua teñida en
Fontibre. Otras teorías o «creencias populares» se han mostrado hasta el
momento vacías de todo fundamento o apoyo científico.[cita requerida]
El Ebro transcurre por el valle de Campoo y la localidad cántabra de
Reinosa, abandonando Cantabria por el municipio de Valderredible y entra
en Palencia por el municipio de Berzosilla concretamente en una de sus
tres pedanías, Báscones de Ebro, y entrando al norte de la provincia de
Burgos por el Cañón del Ebro que da origen al Parque natural de Hoces del
Alto Ebro y Rudrón. Continúa por la comarca de Las Merindades y termina
su andadura por la provincia en Miranda de Ebro. Saliendo de la provincia
de Burgos hace su entrada en la de Álava y posteriormente en la comunidad
autónoma de La Rioja por Las Conchas, lugar donde antiguamente se formaba
la laguna de Bilibio al quedar el río bloqueado por los Montes Obarenes.
El río continúa su curso entre amplios meandros por los municipios de
Briñas, Haro, Labastida, Briones, San Vicente de la Sonsierra, Elciego,
Cenicero, Fuenmayor y Oyón para llegar a Logroño. Desde allí forma el
límite territorial entre La Rioja y Navarra pasando por las localidades
de Viana, Agoncillo, Arrúbal, Mendavia, Sesma, Lodosa, Alcanadre,
Sartaguda, Pradejón, Calahorra, Andosilla, San Adrián, Azagra, Aldeanueva
de Ebro, Rincón de Soto, Funes, Milagro, Villafranca, Cadreita y Alfaro.
Tras esta última localidad abandona La Rioja y entra definitivamente en
Navarra, bañando los municipios de Castejón, Valtierra, Tudela,
Cabanillas, Ribaforada, Fustiñana, Buñuel y Cortes hasta adentrarse en
Aragón, donde baña las localidades de Novillas, Gallur, Boquiñeni,
Luceni, Cabañas de Ebro, Remolinos, Alagón, Torres de Berrellén, Casetas,
Utebo, Monzalbarba, Zaragoza, Pastriz, El Burgo de Ebro, Alfajarín,
Fuentes de Ebro, Pina de Ebro, Quinto, Gelsa, Velilla de Ebro, La Zaida,
Alforque, Cinco Olivas, Alborge, Sástago, Escatrón, Chiprana, Caspe y
Mequinenza. Por último llega a Cataluña atravesando Ribarroja de Ebro,
Flix, Ascó, Mora la Nueva, Mora de Ebro, Tivisa, Miravet, Benifallet,
Tivenys, Cherta, Aldover, Tortosa, Amposta, La Aldea, San Jaime de
Enveija y Deltebre.
Cañón del río Ebro a su paso por el parque natural de Hoces del Alto Ebro
y Rudrón.
El Ebro a su paso por Logroño.
Torre del Tambor y puente sobre el Ebro en la localidad zaragozana de
Sástago.
Fotografía aérea del Ebro en su tramo final desembocando al Mediterráneo
por el delta del Ebro.
Desemboca en el mar Mediterráneo, a la altura de Deltebre, en la
provincia de Tarragona, en forma de delta, ocupado en su mayor parte por
la isla de Buda, que divide la corriente en dos brazos principales,
denominadas Golas Norte y Sur.
El 20 por ciento de la superficie de este delta se encuentra protegido
legalmente a través del parque natural del Delta del Ebro, localizado en
el entorno de Tortosa, Amposta y San Jaime de Enveija. Este espacio
natural fue creado en 1983 por la Generalidad de Cataluña y constituye la
zona húmeda más importante de Cataluña, con una superficie total de 7802
hectáreas.
El 80% restante del delta corresponde a suelos urbanos y agrícolas, con
especial mención a los campos de arroz, que se extienden a lo largo de 21
000 hectáreas.
Uno de los primeros monasterios cistercienses en España, el Real
Monasterio de Nuestra Señora de Rueda, se localiza en los bancos del Ebro
en la localidad zaragozana de Sàstago Aragón.
Cuenca hidrográfica
El Ebro, a su paso por Miranda de Ebro (Burgos).
Artículo principal: Cuenca Hidrográfica del Ebro
La cuenca hidrográfica de este río, de forma triangular, queda
delimitada, al norte, por la cordillera Cantábrica y los Pirineos; al
oeste y al sur, por el sistema Ibérico. Al este se sitúan las cordilleras
Costero Catalanas y el mar Mediterráneo.
Su origen geológico se encuentra en el plegamiento de los sedimentos
exteriores de la península ibérica, lo que dio lugar a dos cordilleras de
tipo alpino (los Pirineos y los sistemas Béticos). En compensación, se
produjo el hundimiento de dos amplias zonas, el valle del Ebro y el valle
del Guadalquivir, invadidos por el mar.
La cuenca del Ebro ocupa una superficie de 85 362 km², que se distribuyen
en un 0,52 % (445 km²) por Andorra, en un 0,58 % (503 km²) por Francia y
en un 98,8 % (84 414 km²) por España.
El Ebro a su paso por Mequinenza.
Supone el 17,3 % del territorio peninsular español y en ella se integran,
total o parcialmente, las comunidades autónomas de Cantabria, Castilla y
León, País Vasco, Castilla-La Mancha, La Rioja, Navarra, Aragón, Cataluña
y la Comunidad Valenciana.
Está atravesada por numerosas corrientes que, consideradas globalmente,
suman 12 000 km de cauce, de los cuales 930 corresponden al Ebro. Sus
afluentes principales presentan un recorrido total de 347 km, según datos
de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
Este organismo, que depende del Ministerio de Medio Ambiente, se encarga
de su regulación. El aporte superficial estimado se cifra en un promedio
de 18 217 hm³, con máximos de 29 726 hm³ y mínimos de 8393 hm³.
En la cuenca del Ebro habitan 2 767 103 personas (año 1998). Su núcleo de
población más destacado es la ciudad de Zaragoza, con 674 317 habitantes
(2009).
Régimen hidrológico
El Ebro, a su paso por Miravet (Tarragona).
Desembocadura del Ebro.
El Ebro es un río caudaloso, pero de carácter irregular. A finales del
verano tiene fuertes estiajes en toda la cuenca llegando a llevar incluso
una décima parte de su caudal medio.
La irregularidad del Ebro es tal que en Tortosa ha llegado a tener un
caudal de 32 m³/s en periodo de sequía y se llegó a los 23 484 m³/s[6] en
la crecida del 23 de octubre de 1907, cuando el río alcanzó los 9,95 m de
altura, solamente superados por los 10,05 m de 1787 (caudales hoy
imposibles debido a la regulación que ejercen los embalses de Mequinenza
y Ribarroja), el Ebro un mes puede aportar al mar 440 hm³ y otro mes 2896
hm³[7] o en un año puede aportar 3811 hm³ y otro año puede aportar 26 134
hm³/[8]
En su curso alto se han llegado a superar los 1500 m³/s en Miranda de
Ebro[9] y en el curso medio destacan los aforos de Castejón con un máximo
en 1961 de 4950 m³/s.
Durante el invierno presenta un estiaje secundario, producto de las
nevadas en gran parte de su cuenca, ya que su régimen es pluvio-nival,
acumulando grandes reservas hídricas en los Pirineos y, en menor medida,
en la cordillera Cantábrica y en el sistema Ibérico.
El Ebro sufre sus crecidas más frecuentes en la estación fría, de octubre
a marzo, aunque a veces se prolongan en el tramo final hasta mayo; las de
estación fría suelen estar ligadas al régimen pluvial oceánico, mientras
que las ocurridas en primavera son fruto de la fusión de la nieve de los
Pirineos. Los estiajes se producen en verano: de julio a octubre, en
Miranda de Ebro y de fines de agosto y primeros de septiembre en Tortosa.
En las crecidas tienen un papel más importante los afluentes de la margen
izquierda, especialmente los ríos Zadorra, Ega, Arga y Aragón, por lo que
las puntas de crecida más elevadas se dan en Castejón, en la ribera
navarra, aunque también afectan con intensidad a las riberas de Zaragoza.
El curso bajo actualmente está regulado por los pantanos de Ribarroja y
Mequinenza por lo que el régimen está alterado. No obstante, se pueden
producir crecidas por el deshielo de los importantes afluentes
pirenaicos, tales como el Segre, el Cinca, el Noguera Pallaresa y el
Noguera Ribagorzana, o como consecuencia de las depresiones aisladas en
niveles altos (DANA) de otoño por la aportación de las ramblas y
afluentes de su curso bajo.
En cualquier caso, el problema de las inundaciones y desbordamientos se
ciñe hoy en día al tramo medio del Ebro, que sigue sufriendo las
consecuencias de sus riadas.
Las aguas del Ebro se aprovechan en numerosos puntos para el regadío, a
través de diferentes canales, como el Imperial, el de Lodosa y el de
Tauste. En el tramo final se encuentran los canales de la izquierda y de
la derecha del Ebro que nacen en el azud de Xerta y riegan huertas y los
extensos arrozales del delta.
Su cauce está regulado por los embalses del Ebro, Sobrón, Mequinenza,
Ribarroja y Flix. Estos embalses, especialmente Mequinenza, hacen que en
la actualidad tanto el delta, como las playas de la costa levantina,
sufran un fenómeno de regresión, ya que retienen los sedimentos que
deberían llegar a la desembocadura.
Caudal del Ebro
Fotografía satélite del Delta del Ebro.
La evolución del caudal del Ebro en Tortosa, en el periodo 1960-2008,[10]
es la siguiente:
Década de los 1960 18 286,7 hm³/año.
Década de los 1970 15 507,7 hm³/año.
Década de los 1980 9574,1 hm³/año.
Década de los 1990 8253,8 hm³/año.
Media del periodo 2000-2008 8832 hm³/año.[11]
Caudal ecológico del Ebro
El PHN de 2001 recogía un caudal ecológico para el Ebro en su
desembocadura de 135 m³/s (3150 hm³ anuales), en 2004 los estudios
preliminares el nuevo PHN reconocía los graves problemas del delta y la
necesidad de ampliar el caudal ecológico al menos hasta los 4150 hm³
anuales. A propuesta de CiU, se planteó la opción de que se reservara un
caudal ecológico de 150 m³/s (4800 hm³ anuales),[12] con posterioridad,
la recomendación de la UE, a petición del Gobierno de España y con el
respaldo de alcaldes del delta del Ebro, fue la de doblar esa propuesta
inicial hasta los 300 m³/s, lo que supondría reservar un caudal ecológico
de 9600 hm³[12] y más recientemente en 2008 la comunidad científica
propuso fijar un caudal ecológico variable que se adapte a la
irregularidad hídrica natural del propio río, estos caudales serían, 12
783 hm³ para años de régimen húmedo, 9691 hm³ para régimen medio y 7305
hm³ para régimen seco.[13]
Crecidas
Crecida del Ebro a su paso por Novillas (Zaragoza). 6 de febrero de 2003.
Inundación de Aldover, altura del nivel del agua por la crecida del río
Ebro de mayo de 1853
En el curso alto y medio del río la mayor parte de las crecidas se dan en
los meses de invierno, tras nevadas en cotas bajas y posterior deshielo.
Juegan un papel importante los afluentes procedentes de Álava y Navarra:
Zadorra, Ega y el Aragón debido al Arga y al Irati, así como el mismo
Ebro en Cantabria, Burgos y La Rioja por las aportaciones del Nela y el
Trueba. Por tanto el pico de crecida máximo se suele dar entre Castejón y
Tudela y a partir de ahí va atenuándose el caudal ya que los afluentes de
la margen derecha no presentan crecidas importantes, al menos, de forma
simultánea a las del propio Ebro, bien por su menor cuenca, como sucede
con los ríos riojanos, bien por ser zonas poco lluviosas como las cuencas
del Jalón y el Jiloca. Otros ríos de la margen izquierda como el Gállego
o el curso alto del Aragón están relativamente bastante reguladas por los
embalses. La reducción del caudal máximo por desbordamientos en el valle
aluvial es causa también de la laminación del caudal entre Castejón-
Tudela y Zaragoza.
En los últimos años la mayor crecida en la cuenca alta y media del Ebro
fue la de enero y febrero de 2015. Los caudales en los distintos puntos
de aforo, según la Confederación Hidrográfica del Ebro, fueron::[14]
Palazuelos: 930 m³/s 10,17 m;
Miranda de Ebro: 1025 m³/s 6,95 m;
Logroño: 1550 m³/s 5,40 m;
Mendavia: 1283 m³/s 5,49 m;
Tudela: 2582 m³/s 5,85 m;
En Zaragoza se considera una crecida extraordinaria cuando el Ebro supera
los 1600 m³/s; lo que supone más de 4,5 metros de profundidad. Las
principales avenidas medidas en la capital aragonesa, con una cuenca
vertiente de 40 400 km²:[15][16][17] por los pontoneros del ejército
desde finales del siglo XIX y más tarde por la Confederación hidrográfica
del Ebro son:
Marzo de 1888: 3760 m³/s;
Enero de 1891: 3250 m³/s;
Febrero de 1892: 3790 m³/s;
Enero de 1895: 3118 m³/s;
Marzo de 1930: 3600 m³/s;
Diciembre de 1930: 3000 m³/s;
Octubre de 1937: 3000 m³/s;
Enero de 1941: 4000 m³/s;
Febrero de 1952: 3260 m³/s;
Enero de 1961: 4130 m³/s;
Noviembre de 1966: 3154 m³/s;
Febrero de 1978: 3154 m³/s;
Enero de 1981: 2940 m³/s;
Diciembre de 1992: 2301 m³/s;
Diciembre de 1993: 2132 m³/s;
Enero de 1997: 2004 m³/s 4,63 m;
Febrero de 2003: 2237 m³/s 4,76 m;
Marzo de 2015: 2448 m³/s 6,10 m;
Abril de 2018: 2037 m³/s 5,36 m;
Diciembre de 2021: 2118 m³/s 5,52 m;
Embalse de La Tranquera en el río Piedra, afluente del Jalón en la cuenca
del Ebro.
En el curso bajo las crecidas históricamente han estado motivadas por el
propio Ebro y por el sistema Segre-Cinca-Nogueras que es su principal
afluente y se deben tanto al deshielo como a lluvias generalizadas en
toda la cuenca, incluso a lluvias otoñales de carácter mediterráneo que
pueden descargar más de 200 mm. Si coincidían los picos de crecida de
ambos la riada en la provincia de Tarragona podía ser desastrosa.
En Tortosa, cerca de la desembocadura, antes de laEl Ebro es un río del
noreste de la península ibérica, el segundo más largo y caudaloso de
esta, tras el Tajo y el Duero, respectivamente.[nota 1] Discurre
enteramente por España. Entre los ríos que desembocan en el mar
Mediterráneo, solo es superado en longitud por el Nilo.
Recorre el extremo nororiental de la península ibérica, a través del
valle homónimo, situado en una depresión. Sigue una dirección noroeste-
sureste desde su nacimiento en el municipio cántabro de la Hermandad de
Campoo de Suso hasta el mar Mediterráneo, en el que desemboca formando el
delta del Ebro, entre los términos municipales de Deltebre y San Jaime de
Enveija, ambos en la provincia de Tarragona.
El río tiene una longitud total de 930 km[2] y atraviesa diez provincias
o comunidades uniprovinciales: Cantabria (donde nace), Palencia, Burgos,
Álava, La Rioja, Navarra, Zaragoza, Huesca, Lérida y Tarragona (donde
desemboca). Además, su cuenca hidrográfica también drena territorios de
la Comunidad Valenciana (río Bergantes) y Castilla-La Mancha.[3] Dos
capitales de comunidad autónoma, Logroño y Zaragoza, son bañadas por el
río.
La cuenca hidrográfica del Ebro, con una superficie de 86 100 km², abarca
territorios de España, Andorra y Francia.
Toponimia
Las aguas del Ebro inmediatamente después de haber surgido del subsuelo,
en su nacimiento tradicional.
Su nombre deriva del antiguo topónimo Hiber (Hiberus flumen), que da
también nombre a la península ibérica y a los pueblos íberos, adaptación
latina del término griego Ἴβηρ (Íber), que recogen las numerosas fuentes
historiográficas griegas, que significaría ribera o margen del río. En
efecto, colonos griegos se establecieron un poco más al norte hacia el
575 a. C. en la importante colonia de Ampurias (del griego antiguo
Ἐμπόριον, que significa «mercado» o «almacén comercial») en la actual
Gerona. De ahí que el término de Iberia originalmente deriva del nombre
mismo del río Ebro.
Recorrido
Tradicionalmente se ha considerado que el Ebro nace en Fontibre (del
latín Fontes Hiberis o fuentes del Ebro), manantial situado a 880m s. n.
m. en la Hermandad de Campoo de Suso, en Cantabria.
La Fuentona
La Fuentona, en Fontibre (Cantabria). Lugar donde resurgen las aguas del
río Híjar y el tradicional nacimiento del Ebro. Un pilar de piedra,
coronado con una pequeña estatua de la Virgen del Pilar realizada por
Jesús Otero, recoge los grabados de los escudos de todas las provincias
por los que pasa el río hasta su desembocadura.
Vista aérea de la Sierra de Híjar donde nace el Ebro.
Sin embargo, las sospechas que fijaban el origen del Ebro en las fuentes
del río Híjar en el circo de Pico Tres Mares (43.040785, -4.394038) a
1880 m de altitud,[4] se convirtieron en evidencia en 1987 cuando un
estudio llevado a cabo por el Instituto Geológico y Minero de España
demostró que las aguas que manan del Pilar de Fontibre proceden casi en
su totalidad del Híjar, tras filtrarse en el subsuelo en las
inmediaciones de Paracuelles. Este hecho pudo ser verificado tras verter
fluoresceína en el lecho del mencionado río en el lugar en el que se
observa una gran pérdida de caudal –a unos 2000 metros al oeste de
Fontibre– y comprobar que, pasadas 32 horas, reaparecía el agua teñida en
la Fuentona. Las mediciones de caudal demostraron además, que la pérdida
de caudal del Híjar medida en Paracuelles, era muy similar al caudal
medido en el manantial de Fontibre.[5] Dicho estudio aporta además
material gráfico que demuestra la resurgencia del agua teñida en
Fontibre. Otras teorías o «creencias populares» se han mostrado hasta el
momento vacías de todo fundamento o apoyo científico.[cita requerida]
El Ebro transcurre por el valle de Campoo y la localidad cántabra de
Reinosa, abandonando Cantabria por el municipio de Valderredible y entra
en Palencia por el municipio de Berzosilla concretamente en una de sus
tres pedanías, Báscones de Ebro, y entrando al norte de la provincia de
Burgos por el Cañón del Ebro que da origen al Parque natural de Hoces del
Alto Ebro y Rudrón. Continúa por la comarca de Las Merindades y termina
su andadura por la provincia en Miranda de Ebro. Saliendo de la provincia
de Burgos hace su entrada en la de Álava y posteriormente en la comunidad
autónoma de La Rioja por Las Conchas, lugar donde antiguamente se formaba
la laguna de Bilibio al quedar el río bloqueado por los Montes Obarenes.
El río continúa su curso entre amplios meandros por los municipios de
Briñas, Haro, Labastida, Briones, San Vicente de la Sonsierra, Elciego,
Cenicero, Fuenmayor y Oyón para llegar a Logroño. Desde allí forma el
límite territorial entre La Rioja y Navarra pasando por las localidades
de Viana, Agoncillo, Arrúbal, Mendavia, Sesma, Lodosa, Alcanadre,
Sartaguda, Pradejón, Calahorra, Andosilla, San Adrián, Azagra, Aldeanueva
de Ebro, Rincón de Soto, Funes, Milagro, Villafranca, Cadreita y Alfaro.
Tras esta última localidad abandona La Rioja y entra definitivamente en
Navarra, bañando los municipios de Castejón, Valtierra, Tudela,
Cabanillas, Ribaforada, Fustiñana, Buñuel y Cortes hasta adentrarse en
Aragón, donde baña las localidades de Novillas, Gallur, Boquiñeni,
Luceni, Cabañas de Ebro, Remolinos, Alagón, Torres de Berrellén, Casetas,
Utebo, Monzalbarba, Zaragoza, Pastriz, El Burgo de Ebro, Alfajarín,
Fuentes de Ebro, Pina de Ebro, Quinto, Gelsa, Velilla de Ebro, La Zaida,
Alforque, Cinco Olivas, Alborge, Sástago, Escatrón, Chiprana, Caspe y
Mequinenza. Por último llega a Cataluña atravesando Ribarroja de Ebro,
Flix, Ascó, Mora la Nueva, Mora de Ebro, Tivisa, Miravet, Benifallet,
Tivenys, Cherta, Aldover, Tortosa, Amposta, La Aldea, San Jaime de
Enveija y Deltebre.
Cañón del río Ebro a su paso por el parque natural de Hoces del Alto Ebro
y Rudrón.
El Ebro a su paso por Logroño.
Torre del Tambor y puente sobre el Ebro en la localidad zaragozana de
Sástago.
Fotografía aérea del Ebro en su tramo final desembocando al Mediterráneo
por el delta del Ebro.
Desemboca en el mar Mediterráneo, a la altura de Deltebre, en la
provincia de Tarragona, en forma de delta, ocupado en su mayor parte por
la isla de Buda, que divide la corriente en dos brazos principales,
denominadas Golas Norte y Sur.
El 20 por ciento de la superficie de este delta se encuentra protegido
legalmente a través del parque natural del Delta del Ebro, localizado en
el entorno de Tortosa, Amposta y San Jaime de Enveija. Este espacio
natural fue creado en 1983 por la Generalidad de Cataluña y constituye la
zona húmeda más importante de Cataluña, con una superficie total de 7802
hectáreas.
El 80% restante del delta corresponde a suelos urbanos y agrícolas, con
especial mención a los campos de arroz, que se extienden a lo largo de 21
000 hectáreas.
Uno de los primeros monasterios cistercienses en España, el Real
Monasterio de Nuestra Señora de Rueda, se localiza en los bancos del Ebro
en la localidad zaragozana de Sàstago Aragón.
Cuenca hidrográfica
El Ebro, a su paso por Miranda de Ebro (Burgos).
Artículo principal: Cuenca Hidrográfica del Ebro
La cuenca hidrográfica de este río, de forma triangular, queda
delimitada, al norte, por la cordillera Cantábrica y los Pirineos; al
oeste y al sur, por el sistema Ibérico. Al este se sitúan las cordilleras
Costero Catalanas y el mar Mediterráneo.
Su origen geológico se encuentra en el plegamiento de los sedimentos
exteriores de la península ibérica, lo que dio lugar a dos cordilleras de
tipo alpino (los Pirineos y los sistemas Béticos). En compensación, se
produjo el hundimiento de dos amplias zonas, el valle del Ebro y el valle
del Guadalquivir, invadidos por el mar.
La cuenca del Ebro ocupa una superficie de 85 362 km², que se distribuyen
en un 0,52 % (445 km²) por Andorra, en un 0,58 % (503 km²) por Francia y
en un 98,8 % (84 414 km²) por España.
El Ebro a su paso por Mequinenza.
Supone el 17,3 % del territorio peninsular español y en ella se integran,
total o parcialmente, las comunidades autónomas de Cantabria, Castilla y
León, País Vasco, Castilla-La Mancha, La Rioja, Navarra, Aragón, Cataluña
y la Comunidad Valenciana.
Está atravesada por numerosas corrientes que, consideradas globalmente,
suman 12 000 km de cauce, de los cuales 930 corresponden al Ebro. Sus
afluentes principales presentan un recorrido total de 347 km, según datos
de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
Este organismo, que depende del Ministerio de Medio Ambiente, se encarga
de su regulación. El aporte superficial estimado se cifra en un promedio
de 18 217 hm³, con máximos de 29 726 hm³ y mínimos de 8393 hm³.
En la cuenca del Ebro habitan 2 767 103 personas (año 1998). Su núcleo de
población más destacado es la ciudad de Zaragoza, con 674 317 habitantes
(2009).
Régimen hidrológico
El Ebro, a su paso por Miravet (Tarragona).
Desembocadura del Ebro.
El Ebro es un río caudaloso, pero de carácter irregular. A finales del
verano tiene fuertes estiajes en toda la cuenca llegando a llevar incluso
una décima parte de su caudal medio.
La irregularidad del Ebro es tal que en Tortosa ha llegado a tener un
caudal de 32 m³/s en periodo de sequía y se llegó a los 23 484 m³/s[6] en
la crecida del 23 de octubre de 1907, cuando el río alcanzó los 9,95 m de
altura, solamente superados por los 10,05 m de 1787 (caudales hoy
imposibles debido a la regulación que ejercen los embalses de Mequinenza
y Ribarroja), el Ebro un mes puede aportar al mar 440 hm³ y otro mes 2896
hm³[7] o en un año puede aportar 3811 hm³ y otro año puede aportar 26 134
hm³/[8]
En su curso alto se han llegado a superar los 1500 m³/s en Miranda de
Ebro[9] y en el curso medio destacan los aforos de Castejón con un máximo
en 1961 de 4950 m³/s.
Durante el invierno presenta un estiaje secundario, producto de las
nevadas en gran parte de su cuenca, ya que su régimen es pluvio-nival,
acumulando grandes reservas hídricas en los Pirineos y, en menor medida,
en la cordillera Cantábrica y en el sistema Ibérico.
El Ebro sufre sus crecidas más frecuentes en la estación fría, de octubre
a marzo, aunque a veces se prolongan en el tramo final hasta mayo; las de
estación fría suelen estar ligadas al régimen pluvial oceánico, mientras
que las ocurridas en primavera son fruto de la fusión de la nieve de los
Pirineos. Los estiajes se producen en verano: de julio a octubre, en
Miranda de Ebro y de fines de agosto y primeros de septiembre en Tortosa.
En las crecidas tienen un papel más importante los afluentes de la margen
izquierda, especialmente los ríos Zadorra, Ega, Arga y Aragón, por lo que
las puntas de crecida más elevadas se dan en Castejón, en la ribera
navarra, aunque también afectan con intensidad a las riberas de Zaragoza.
El curso bajo actualmente está regulado por los pantanos de Ribarroja y
Mequinenza por lo que el régimen está alterado. No obstante, se pueden
producir crecidas por el deshielo de los importantes afluentes
pirenaicos, tales como el Segre, el Cinca, el Noguera Pallaresa y el
Noguera Ribagorzana, o como consecuencia de las depresiones aisladas en
niveles altos (DANA) de otoño por la aportación de las ramblas y
afluentes de su curso bajo.
En cualquier caso, el problema de las inundaciones y desbordamientos se
ciñe hoy en día al tramo medio del Ebro, que sigue sufriendo las
consecuencias de sus riadas.
Las aguas del Ebro se aprovechan en numerosos puntos para el regadío, a
través de diferentes canales, como el Imperial, el de Lodosa y el de
Tauste. En el tramo final se encuentran los canales de la izquierda y de
la derecha del Ebro que nacen en el azud de Xerta y riegan huertas y los
extensos arrozales del delta.
Su cauce está regulado por los embalses del Ebro, Sobrón, Mequinenza,
Ribarroja y Flix. Estos embalses, especialmente Mequinenza, hacen que en
la actualidad tanto el delta, como las playas de la costa levantina,
sufran un fenómeno de regresión, ya que retienen los sedimentos que
deberían llegar a la desembocadura.
Caudal del Ebro
Fotografía satélite del Delta del Ebro.
La evolución del caudal del Ebro en Tortosa, en el periodo 1960-2008,[10]
es la siguiente:
Década de los 1960 18 286,7 hm³/año.
Década de los 1970 15 507,7 hm³/año.
Década de los 1980 9574,1 hm³/año.
Década de los 1990 8253,8 hm³/año.
Media del periodo 2000-2008 8832 hm³/año.[11]
Caudal ecológico del Ebro
El PHN de 2001 recogía un caudal ecológico para el Ebro en su
desembocadura de 135 m³/s (3150 hm³ anuales), en 2004 los estudios
preliminares el nuevo PHN reconocía los graves problemas del delta y la
necesidad de ampliar el caudal ecológico al menos hasta los 4150 hm³
anuales. A propuesta de CiU, se planteó la opción de que se reservara un
caudal ecológico de 150 m³/s (4800 hm³ anuales),[12] con posterioridad,
la recomendación de la UE, a petición del Gobierno de España y con el
respaldo de alcaldes del delta del Ebro, fue la de doblar esa propuesta
inicial hasta los 300 m³/s, lo que supondría reservar un caudal ecológico
de 9600 hm³[12] y más recientemente en 2008 la comunidad científica
propuso fijar un caudal ecológico variable que se adapte a la
irregularidad hídrica natural del propio río, estos caudales serían, 12
783 hm³ para años de régimen húmedo, 9691 hm³ para régimen medio y 7305
hm³ para régimen seco.[13]
Crecidas
Crecida del Ebro a su paso por Novillas (Zaragoza). 6 de febrero de 2003.
Inundación de Aldover, altura del nivel del agua por la crecida del río
Ebro de mayo de 1853
En el curso alto y medio del río la mayor parte de las crecidas se dan en
los meses de invierno, tras nevadas en cotas bajas y posterior deshielo.
Juegan un papel importante los afluentes procedentes de Álava y Navarra:
Zadorra, Ega y el Aragón debido al Arga y al Irati, así como el mismo
Ebro en Cantabria, Burgos y La Rioja por las aportaciones del Nela y el
Trueba. Por tanto el pico de crecida máximo se suele dar entre Castejón y
Tudela y a partir de ahí va atenuándose el caudal ya que los afluentes de
la margen derecha no presentan crecidas importantes, al menos, de forma
simultánea a las del propio Ebro, bien por su menor cuenca, como sucede
con los ríos riojanos, bien por ser zonas poco lluviosas como las cuencas
del Jalón y el Jiloca. Otros ríos de la margen izquierda como el Gállego
o el curso alto del Aragón están relativamente bastante reguladas por los
embalses. La reducción del caudal máximo por desbordamientos en el valle
aluvial es causa también de la laminación del caudal entre Castejón-
Tudela y Zaragoza.
En los últimos años la mayor crecida en la cuenca alta y media del Ebro
fue la de enero y febrero de 2015. Los caudales en los distintos puntos
de aforo, según la Confederación Hidrográfica del Ebro, fueron::[14]
Palazuelos: 930 m³/s 10,17 m;
Miranda de Ebro: 1025 m³/s 6,95 m;
Logroño: 1550 m³/s 5,40 m;
Mendavia: 1283 m³/s 5,49 m;
Tudela: 2582 m³/s 5,85 m;
En Zaragoza se considera una crecida extraordinaria cuando el Ebro supera
los 1600 m³/s; lo que supone más de 4,5 metros de profundidad. Las
principales avenidas medidas en la capital aragonesa, con una cuenca
vertiente de 40 400 km²:[15][16][17] por los pontoneros del ejército
desde finales del siglo XIX y más tarde por la Confederación hidrográfica
del Ebro son:
Marzo de 1888: 3760 m³/s;
Enero de 1891: 3250 m³/s;
Febrero de 1892: 3790 m³/s;
Enero de 1895: 3118 m³/s;
Marzo de 1930: 3600 m³/s;
Diciembre de 1930: 3000 m³/s;
Octubre de 1937: 3000 m³/s;
Enero de 1941: 4000 m³/s;
Febrero de 1952: 3260 m³/s;
Enero de 1961: 4130 m³/s;
Noviembre de 1966: 3154 m³/s;
Febrero de 1978: 3154 m³/s;
Enero de 1981: 2940 m³/s;
Diciembre de 1992: 2301 m³/s;
Diciembre de 1993: 2132 m³/s;
Enero de 1997: 2004 m³/s 4,63 m;
Febrero de 2003: 2237 m³/s 4,76 m;
Marzo de 2015: 2448 m³/s 6,10 m;
Abril de 2018: 2037 m³/s 5,36 m;
Diciembre de 2021: 2118 m³/s 5,52 m;
Embalse de La Tranquera en el río Piedra, afluente del Jalón en la cuenca
del Ebro.
En el curso bajo las crecidas históricamente han estado motivadas por el
propio Ebro y por el sistema Segre-Cinca-Nogueras que es su principal
afluente y se deben tanto al deshielo como a lluvias generalizadas en
toda la cuenca, incluso a lluvias otoñales de carácter mediterráneo que
pueden descargar más de 200 mm. Si coincidían los picos de crecida de
ambos la riada en la provincia de Tarragona podía ser desastrosa.
En Tortosa, cerca de la desembocadura, antes de laEl Ebro es un río del
noreste de la península ibérica, el segundo más largo y caudaloso de
esta, tras el Tajo y el Duero, respectivamente.[nota 1] Discurre
enteramente por España. Entre los ríos que desembocan en el mar
Mediterráneo, solo es superado en longitud por el Nilo.
Recorre el extremo nororiental de la península ibérica, a través del
valle homónimo, situado en una depresión. Sigue una dirección noroeste-
sureste desde su nacimiento en el municipio cántabro de la Hermandad de
Campoo de Suso hasta el mar Mediterráneo, en el que desemboca formando el
delta del Ebro, entre los términos municipales de Deltebre y San Jaime de
Enveija, ambos en la provincia de Tarragona.
El río tiene una longitud total de 930 km[2] y atraviesa diez provincias
o comunidades uniprovinciales: Cantabria (donde nace), Palencia, Burgos,
Álava, La Rioja, Navarra, Zaragoza, Huesca, Lérida y Tarragona (donde
desemboca). Además, su cuenca hidrográfica también drena territorios de
la Comunidad Valenciana (río Bergantes) y Castilla-La Mancha.[3] Dos
capitales de comunidad autónoma, Logroño y Zaragoza, son bañadas por el
río.
La cuenca hidrográfica del Ebro, con una superficie de 86 100 km², abarca
territorios de España, Andorra y Francia.
Toponimia
Las aguas del Ebro inmediatamente después de haber surgido del subsuelo,
en su nacimiento tradicional.
Su nombre deriva del antiguo topónimo Hiber (Hiberus flumen), que da
también nombre a la península ibérica y a los pueblos íberos, adaptación
latina del término griego Ἴβηρ (Íber), que recogen las numerosas fuentes
historiográficas griegas, que significaría ribera o margen del río. En
efecto, colonos griegos se establecieron un poco más al norte hacia el
575 a. C. en la importante colonia de Ampurias (del griego antiguo
Ἐμπόριον, que significa «mercado» o «almacén comercial») en la actual
Gerona. De ahí que el término de Iberia originalmente deriva del nombre
mismo del río Ebro.
Recorrido
Tradicionalmente se ha considerado que el Ebro nace en Fontibre (del
latín Fontes Hiberis o fuentes del Ebro), manantial situado a 880m s. n.
m. en la Hermandad de Campoo de Suso, en Cantabria.
La Fuentona
La Fuentona, en Fontibre (Cantabria). Lugar donde resurgen las aguas del
río Híjar y el tradicional nacimiento del Ebro. Un pilar de piedra,
coronado con una pequeña estatua de la Virgen del Pilar realizada por
Jesús Otero, recoge los grabados de los escudos de todas las provincias
por los que pasa el río hasta su desembocadura.
Vista aérea de la Sierra de Híjar donde nace el Ebro.
Sin embargo, las sospechas que fijaban el origen del Ebro en las fuentes
del río Híjar en el circo de Pico Tres Mares (43.040785, -4.394038) a
1880 m de altitud,[4] se convirtieron en evidencia en 1987 cuando un
estudio llevado a cabo por el Instituto Geológico y Minero de España
demostró que las aguas que manan del Pilar de Fontibre proceden casi en
su totalidad del Híjar, tras filtrarse en el subsuelo en las
inmediaciones de Paracuelles. Este hecho pudo ser verificado tras verter
fluoresceína en el lecho del mencionado río en el lugar en el que se
observa una gran pérdida de caudal –a unos 2000 metros al oeste de
Fontibre– y comprobar que, pasadas 32 horas, reaparecía el agua teñida en
la Fuentona. Las mediciones de caudal demostraron además, que la pérdida
de caudal del Híjar medida en Paracuelles, era muy similar al caudal
medido en el manantial de Fontibre.[5] Dicho estudio aporta además
material gráfico que demuestra la resurgencia del agua teñida en
Fontibre. Otras teorías o «creencias populares» se han mostrado hasta el
momento vacías de todo fundamento o apoyo científico.[cita requerida]
El Ebro transcurre por el valle de Campoo y la localidad cántabra de
Reinosa, abandonando Cantabria por el municipio de Valderredible y entra
en Palencia por el municipio de Berzosilla concretamente en una de sus
tres pedanías, Báscones de Ebro, y entrando al norte de la provincia de
Burgos por el Cañón del Ebro que da origen al Parque natural de Hoces del
Alto Ebro y Rudrón. Continúa por la comarca de Las Merindades y termina
su andadura por la provincia en Miranda de Ebro. Saliendo de la provincia
de Burgos hace su entrada en la de Álava y posteriormente en la comunidad
autónoma de La Rioja por Las Conchas, lugar donde antiguamente se formaba
la laguna de Bilibio al quedar el río bloqueado por los Montes Obarenes.
El río continúa su curso entre amplios meandros por los municipios de
Briñas, Haro, Labastida, Briones, San Vicente de la Sonsierra, Elciego,
Cenicero, Fuenmayor y Oyón para llegar a Logroño. Desde allí forma el
límite territorial entre La Rioja y Navarra pasando por las localidades
de Viana, Agoncillo, Arrúbal, Mendavia, Sesma, Lodosa, Alcanadre,
Sartaguda, Pradejón, Calahorra, Andosilla, San Adrián, Azagra, Aldeanueva
de Ebro, Rincón de Soto, Funes, Milagro, Villafranca, Cadreita y Alfaro.
Tras esta última localidad abandona La Rioja y entra definitivamente en
Navarra, bañando los municipios de Castejón, Valtierra, Tudela,
Cabanillas, Ribaforada, Fustiñana, Buñuel y Cortes hasta adentrarse en
Aragón, donde baña las localidades de Novillas, Gallur, Boquiñeni,
Luceni, Cabañas de Ebro, Remolinos, Alagón, Torres de Berrellén, Casetas,
Utebo, Monzalbarba, Zaragoza, Pastriz, El Burgo de Ebro, Alfajarín,
Fuentes de Ebro, Pina de Ebro, Quinto, Gelsa, Velilla de Ebro, La Zaida,
Alforque, Cinco Olivas, Alborge, Sástago, Escatrón, Chiprana, Caspe y
Mequinenza. Por último llega a Cataluña atravesando Ribarroja de Ebro,
Flix, Ascó, Mora la Nueva, Mora de Ebro, Tivisa, Miravet, Benifallet,
Tivenys, Cherta, Aldover, Tortosa, Amposta, La Aldea, San Jaime de
Enveija y Deltebre.
Cañón del río Ebro a su paso por el parque natural de Hoces del Alto Ebro
y Rudrón.
El Ebro a su paso por Logroño.
Torre del Tambor y puente sobre el Ebro en la localidad zaragozana de
Sástago.
Fotografía aérea del Ebro en su tramo final desembocando al Mediterráneo
por el delta del Ebro.
Desemboca en el mar Mediterráneo, a la altura de Deltebre, en la
provincia de Tarragona, en forma de delta, ocupado en su mayor parte por
la isla de Buda, que divide la corriente en dos brazos principales,
denominadas Golas Norte y Sur.
El 20 por ciento de la superficie de este delta se encuentra protegido
legalmente a través del parque natural del Delta del Ebro, localizado en
el entorno de Tortosa, Amposta y San Jaime de Enveija. Este espacio
natural fue creado en 1983 por la Generalidad de Cataluña y constituye la
zona húmeda más importante de Cataluña, con una superficie total de 7802
hectáreas.
El 80% restante del delta corresponde a suelos urbanos y agrícolas, con
especial mención a los campos de arroz, que se extienden a lo largo de 21
000 hectáreas.
Uno de los primeros monasterios cistercienses en España, el Real
Monasterio de Nuestra Señora de Rueda, se localiza en los bancos del Ebro
en la localidad zaragozana de Sàstago Aragón.
Cuenca hidrográfica
El Ebro, a su paso por Miranda de Ebro (Burgos).
Artículo principal: Cuenca Hidrográfica del Ebro
La cuenca hidrográfica de este río, de forma triangular, queda
delimitada, al norte, por la cordillera Cantábrica y los Pirineos; al
oeste y al sur, por el sistema Ibérico. Al este se sitúan las cordilleras
Costero Catalanas y el mar Mediterráneo.
Su origen geológico se encuentra en el plegamiento de los sedimentos
exteriores de la península ibérica, lo que dio lugar a dos cordilleras de
tipo alpino (los Pirineos y los sistemas Béticos). En compensación, se
produjo el hundimiento de dos amplias zonas, el valle del Ebro y el valle
del Guadalquivir, invadidos por el mar.
La cuenca del Ebro ocupa una superficie de 85 362 km², que se distribuyen
en un 0,52 % (445 km²) por Andorra, en un 0,58 % (503 km²) por Francia y
en un 98,8 % (84 414 km²) por España.
El Ebro a su paso por Mequinenza.
Supone el 17,3 % del territorio peninsular español y en ella se integran,
total o parcialmente, las comunidades autónomas de Cantabria, Castilla y
León, País Vasco, Castilla-La Mancha, La Rioja, Navarra, Aragón, Cataluña
y la Comunidad Valenciana.
Está atravesada por numerosas corrientes que, consideradas globalmente,
suman 12 000 km de cauce, de los cuales 930 corresponden al Ebro. Sus
afluentes principales presentan un recorrido total de 347 km, según datos
de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
Este organismo, que depende del Ministerio de Medio Ambiente, se encarga
de su regulación. El aporte superficial estimado se cifra en un promedio
de 18 217 hm³, con máximos de 29 726 hm³ y mínimos de 8393 hm³.
En la cuenca del Ebro habitan 2 767 103 personas (año 1998). Su núcleo de
población más destacado es la ciudad de Zaragoza, con 674 317 habitantes
(2009).
Régimen hidrológico
El Ebro, a su paso por Miravet (Tarragona).
Desembocadura del Ebro.
El Ebro es un río caudaloso, pero de carácter irregular. A finales del
verano tiene fuertes estiajes en toda la cuenca llegando a llevar incluso
una décima parte de su caudal medio.
La irregularidad del Ebro es tal que en Tortosa ha llegado a tener un
caudal de 32 m³/s en periodo de sequía y se llegó a los 23 484 m³/s[6] en
la crecida del 23 de octubre de 1907, cuando el río alcanzó los 9,95 m de
altura, solamente superados por los 10,05 m de 1787 (caudales hoy
imposibles debido a la regulación que ejercen los embalses de Mequinenza
y Ribarroja), el Ebro un mes puede aportar al mar 440 hm³ y otro mes 2896
hm³[7] o en un año puede aportar 3811 hm³ y otro año puede aportar 26 134
hm³/[8]
En su curso alto se han llegado a superar los 1500 m³/s en Miranda de
Ebro[9] y en el curso medio destacan los aforos de Castejón con un máximo
en 1961 de 4950 m³/s.
Durante el invierno presenta un estiaje secundario, producto de las
nevadas en gran parte de su cuenca, ya que su régimen es pluvio-nival,
acumulando grandes reservas hídricas en los Pirineos y, en menor medida,
en la cordillera Cantábrica y en el sistema Ibérico.
El Ebro sufre sus crecidas más frecuentes en la estación fría, de octubre
a marzo, aunque a veces se prolongan en el tramo final hasta mayo; las de
estación fría suelen estar ligadas al régimen pluvial oceánico, mientras
que las ocurridas en primavera son fruto de la fusión de la nieve de los
Pirineos. Los estiajes se producen en verano: de julio a octubre, en
Miranda de Ebro y de fines de agosto y primeros de septiembre en Tortosa.
En las crecidas tienen un papel más importante los afluentes de la margen
izquierda, especialmente los ríos Zadorra, Ega, Arga y Aragón, por lo que
las puntas de crecida más elevadas se dan en Castejón, en la ribera
navarra, aunque también afectan con intensidad a las riberas de Zaragoza.
El curso bajo actualmente está regulado por los pantanos de Ribarroja y
Mequinenza por lo que el régimen está alterado. No obstante, se pueden
producir crecidas por el deshielo de los importantes afluentes
pirenaicos, tales como el Segre, el Cinca, el Noguera Pallaresa y el
Noguera Ribagorzana, o como consecuencia de las depresiones aisladas en
niveles altos (DANA) de otoño por la aportación de las ramblas y
afluentes de su curso bajo.
En cualquier caso, el problema de las inundaciones y desbordamientos se
ciñe hoy en día al tramo medio del Ebro, que sigue sufriendo las
consecuencias de sus riadas.
Las aguas del Ebro se aprovechan en numerosos puntos para el regadío, a
través de diferentes canales, como el Imperial, el de Lodosa y el de
Tauste. En el tramo final se encuentran los canales de la izquierda y de
la derecha del Ebro que nacen en el azud de Xerta y riegan huertas y los
extensos arrozales del delta.
Su cauce está regulado por los embalses del Ebro, Sobrón, Mequinenza,
Ribarroja y Flix. Estos embalses, especialmente Mequinenza, hacen que en
la actualidad tanto el delta, como las playas de la costa levantina,
sufran un fenómeno de regresión, ya que retienen los sedimentos que
deberían llegar a la desembocadura.
Caudal del Ebro
Fotografía satélite del Delta del Ebro.
La evolución del caudal del Ebro en Tortosa, en el periodo 1960-2008,[10]
es la siguiente:
Década de los 1960 18 286,7 hm³/año.
Década de los 1970 15 507,7 hm³/año.
Década de los 1980 9574,1 hm³/año.
Década de los 1990 8253,8 hm³/año.
Media del periodo 2000-2008 8832 hm³/año.[11]
Caudal ecológico del Ebro
El PHN de 2001 recogía un caudal ecológico para el Ebro en su
desembocadura de 135 m³/s (3150 hm³ anuales), en 2004 los estudios
preliminares el nuevo PHN reconocía los graves problemas del delta y la
necesidad de ampliar el caudal ecológico al menos hasta los 4150 hm³
anuales. A propuesta de CiU, se planteó la opción de que se reservara un
caudal ecológico de 150 m³/s (4800 hm³ anuales),[12] con posterioridad,
la recomendación de la UE, a petición del Gobierno de España y con el
respaldo de alcaldes del delta del Ebro, fue la de doblar esa propuesta
inicial hasta los 300 m³/s, lo que supondría reservar un caudal ecológico
de 9600 hm³[12] y más recientemente en 2008 la comunidad científica
propuso fijar un caudal ecológico variable que se adapte a la
irregularidad hídrica natural del propio río, estos caudales serían, 12
783 hm³ para años de régimen húmedo, 9691 hm³ para régimen medio y 7305
hm³ para régimen seco.[13]
Crecidas
Crecida del Ebro a su paso por Novillas (Zaragoza). 6 de febrero de 2003.
Inundación de Aldover, altura del nivel del agua por la crecida del río
Ebro de mayo de 1853
En el curso alto y medio del río la mayor parte de las crecidas se dan en
los meses de invierno, tras nevadas en cotas bajas y posterior deshielo.
Juegan un papel importante los afluentes procedentes de Álava y Navarra:
Zadorra, Ega y el Aragón debido al Arga y al Irati, así como el mismo
Ebro en Cantabria, Burgos y La Rioja por las aportaciones del Nela y el
Trueba. Por tanto el pico de crecida máximo se suele dar entre Castejón y
Tudela y a partir de ahí va atenuándose el caudal ya que los afluentes de
la margen derecha no presentan crecidas importantes, al menos, de forma
simultánea a las del propio Ebro, bien por su menor cuenca, como sucede
con los ríos riojanos, bien por ser zonas poco lluviosas como las cuencas
del Jalón y el Jiloca. Otros ríos de la margen izquierda como el Gállego
o el curso alto del Aragón están relativamente bastante reguladas por los
embalses. La reducción del caudal máximo por desbordamientos en el valle
aluvial es causa también de la laminación del caudal entre Castejón-
Tudela y Zaragoza.
En los últimos años la mayor crecida en la cuenca alta y media del Ebro
fue la de enero y febrero de 2015. Los caudales en los distintos puntos
de aforo, según la Confederación Hidrográfica del Ebro, fueron::[14]
Palazuelos: 930 m³/s 10,17 m;
Miranda de Ebro: 1025 m³/s 6,95 m;
Logroño: 1550 m³/s 5,40 m;
Mendavia: 1283 m³/s 5,49 m;
Tudela: 2582 m³/s 5,85 m;
En Zaragoza se considera una crecida extraordinaria cuando el Ebro supera
los 1600 m³/s; lo que supone más de 4,5 metros de profundidad. Las
principales avenidas medidas en la capital aragonesa, con una cuenca
vertiente de 40 400 km²:[15][16][17] por los pontoneros del ejército
desde finales del siglo XIX y más tarde por la Confederación hidrográfica
del Ebro son:
Marzo de 1888: 3760 m³/s;
Enero de 1891: 3250 m³/s;
Febrero de 1892: 3790 m³/s;
Enero de 1895: 3118 m³/s;
Marzo de 1930: 3600 m³/s;
Diciembre de 1930: 3000 m³/s;
Octubre de 1937: 3000 m³/s;
Enero de 1941: 4000 m³/s;
Febrero de 1952: 3260 m³/s;
Enero de 1961: 4130 m³/s;
Noviembre de 1966: 3154 m³/s;
Febrero de 1978: 3154 m³/s;
Enero de 1981: 2940 m³/s;
Diciembre de 1992: 2301 m³/s;
Diciembre de 1993: 2132 m³/s;
Enero de 1997: 2004 m³/s 4,63 m;
Febrero de 2003: 2237 m³/s 4,76 m;
Marzo de 2015: 2448 m³/s 6,10 m;
Abril de 2018: 2037 m³/s 5,36 m;
Diciembre de 2021: 2118 m³/s 5,52 m;
Embalse de La Tranquera en el río Piedra, afluente del Jalón en la cuenca
del Ebro.
En el curso bajo las crecidas históricamente han estado motivadas por el
propio Ebro y por el sistema Segre-Cinca-Nogueras que es su principal
afluente y se deben tanto al deshielo como a lluvias generalizadas en
toda la cuenca, incluso a lluvias otoñales de carácter mediterráneo que
pueden descargar más de 200 mm. Si coincidían los picos de crecida de
ambos la riada en la provincia de Tarragona podía ser desastrosa.
En Tortosa, cerca de la desembocadura, antes de laEl Ebro es un río del
noreste de la península ibérica, el segundo más largo y caudaloso de
esta, tras el Tajo y el Duero, respectivamente.[nota 1] Discurre
enteramente por España. Entre los ríos que desembocan en el mar
Mediterráneo, solo es superado en longitud por el Nilo.
Recorre el extremo nororiental de la península ibérica, a través del
valle homónimo, situado en una depresión. Sigue una dirección noroeste-
sureste desde su nacimiento en el municipio cántabro de la Hermandad de
Campoo de Suso hasta el mar Mediterráneo, en el que desemboca formando el
delta del Ebro, entre los términos municipales de Deltebre y San Jaime de
Enveija, ambos en la provincia de Tarragona.
El río tiene una longitud total de 930 km[2] y atraviesa diez provincias
o comunidades uniprovinciales: Cantabria (donde nace), Palencia, Burgos,
Álava, La Rioja, Navarra, Zaragoza, Huesca, Lérida y Tarragona (donde
desemboca). Además, su cuenca hidrográfica también drena territorios de
la Comunidad Valenciana (río Bergantes) y Castilla-La Mancha.[3] Dos
capitales de comunidad autónoma, Logroño y Zaragoza, son bañadas por el
río.
La cuenca hidrográfica del Ebro, con una superficie de 86 100 km², abarca
territorios de España, Andorra y Francia.
Toponimia
Las aguas del Ebro inmediatamente después de haber surgido del subsuelo,
en su nacimiento tradicional.
Su nombre deriva del antiguo topónimo Hiber (Hiberus flumen), que da
también nombre a la península ibérica y a los pueblos íberos, adaptación
latina del término griego Ἴβηρ (Íber), que recogen las numerosas fuentes
historiográficas griegas, que significaría ribera o margen del río. En
efecto, colonos griegos se establecieron un poco más al norte hacia el
575 a. C. en la importante colonia de Ampurias (del griego antiguo
Ἐμπόριον, que significa «mercado» o «almacén comercial») en la actual
Gerona. De ahí que el término de Iberia originalmente deriva del nombre
mismo del río Ebro.
Recorrido
Tradicionalmente se ha considerado que el Ebro nace en Fontibre (del
latín Fontes Hiberis o fuentes del Ebro), manantial situado a 880m s. n.
m. en la Hermandad de Campoo de Suso, en Cantabria.
La Fuentona
La Fuentona, en Fontibre (Cantabria). Lugar donde resurgen las aguas del
río Híjar y el tradicional nacimiento del Ebro. Un pilar de piedra,
coronado con una pequeña estatua de la Virgen del Pilar realizada por
Jesús Otero, recoge los grabados de los escudos de todas las provincias
por los que pasa el río hasta su desembocadura.
Vista aérea de la Sierra de Híjar donde nace el Ebro.
Sin embargo, las sospechas que fijaban el origen del Ebro en las fuentes
del río Híjar en el circo de Pico Tres Mares (43.040785, -4.394038) a
1880 m de altitud,[4] se convirtieron en evidencia en 1987 cuando un
estudio llevado a cabo por el Instituto Geológico y Minero de España
demostró que las aguas que manan del Pilar de Fontibre proceden casi en
su totalidad del Híjar, tras filtrarse en el subsuelo en las
inmediaciones de Paracuelles. Este hecho pudo ser verificado tras verter
fluoresceína en el lecho del mencionado río en el lugar en el que se
observa una gran pérdida de caudal –a unos 2000 metros al oeste de
Fontibre– y comprobar que, pasadas 32 horas, reaparecía el agua teñida en
la Fuentona. Las mediciones de caudal demostraron además, que la pérdida
de caudal del Híjar medida en Paracuelles, era muy similar al caudal
medido en el manantial de Fontibre.[5] Dicho estudio aporta además
material gráfico que demuestra la resurgencia del agua teñida en
Fontibre. Otras teorías o «creencias populares» se han mostrado hasta el
momento vacías de todo fundamento o apoyo científico.[cita requerida]
El Ebro transcurre por el valle de Campoo y la localidad cántabra de
Reinosa, abandonando Cantabria por el municipio de Valderredible y entra
en Palencia por el municipio de Berzosilla concretamente en una de sus
tres pedanías, Báscones de Ebro, y entrando al norte de la provincia de
Burgos por el Cañón del Ebro que da origen al Parque natural de Hoces del
Alto Ebro y Rudrón. Continúa por la comarca de Las Merindades y termina
su andadura por la provincia en Miranda de Ebro. Saliendo de la provincia
de Burgos hace su entrada en la de Álava y posteriormente en la comunidad
autónoma de La Rioja por Las Conchas, lugar donde antiguamente se formaba
la laguna de Bilibio al quedar el río bloqueado por los Montes Obarenes.
El río continúa su curso entre amplios meandros por los municipios de
Briñas, Haro, Labastida, Briones, San Vicente de la Sonsierra, Elciego,
Cenicero, Fuenmayor y Oyón para llegar a Logroño. Desde allí forma el
límite territorial entre La Rioja y Navarra pasando por las localidades
de Viana, Agoncillo, Arrúbal, Mendavia, Sesma, Lodosa, Alcanadre,
Sartaguda, Pradejón, Calahorra, Andosilla, San Adrián, Azagra, Aldeanueva
de Ebro, Rincón de Soto, Funes, Milagro, Villafranca, Cadreita y Alfaro.
Tras esta última localidad abandona La Rioja y entra definitivamente en
Navarra, bañando los municipios de Castejón, Valtierra, Tudela,
Cabanillas, Ribaforada, Fustiñana, Buñuel y Cortes hasta adentrarse en
Aragón, donde baña las localidades de Novillas, Gallur, Boquiñeni,
Luceni, Cabañas de Ebro, Remolinos, Alagón, Torres de Berrellén, Casetas,
Utebo, Monzalbarba, Zaragoza, Pastriz, El Burgo de Ebro, Alfajarín,
Fuentes de Ebro, Pina de Ebro, Quinto, Gelsa, Velilla de Ebro, La Zaida,
Alforque, Cinco Olivas, Alborge, Sástago, Escatrón, Chiprana, Caspe y
Mequinenza. Por último llega a Cataluña atravesando Ribarroja de Ebro,
Flix, Ascó, Mora la Nueva, Mora de Ebro, Tivisa, Miravet, Benifallet,
Tivenys, Cherta, Aldover, Tortosa, Amposta, La Aldea, San Jaime de
Enveija y Deltebre.
Cañón del río Ebro a su paso por el parque natural de Hoces del Alto Ebro
y Rudrón.
El Ebro a su paso por Logroño.
Torre del Tambor y puente sobre el Ebro en la localidad zaragozana de
Sástago.
Fotografía aérea del Ebro en su tramo final desembocando al Mediterráneo
por el delta del Ebro.
Desemboca en el mar Mediterráneo, a la altura de Deltebre, en la
provincia de Tarragona, en forma de delta, ocupado en su mayor parte por
la isla de Buda, que divide la corriente en dos brazos principales,
denominadas Golas Norte y Sur.
El 20 por ciento de la superficie de este delta se encuentra protegido
legalmente a través del parque natural del Delta del Ebro, localizado en
el entorno de Tortosa, Amposta y San Jaime de Enveija. Este espacio
natural fue creado en 1983 por la Generalidad de Cataluña y constituye la
zona húmeda más importante de Cataluña, con una superficie total de 7802
hectáreas.
El 80% restante del delta corresponde a suelos urbanos y agrícolas, con
especial mención a los campos de arroz, que se extienden a lo largo de 21
000 hectáreas.
Uno de los primeros monasterios cistercienses en España, el Real
Monasterio de Nuestra Señora de Rueda, se localiza en los bancos del Ebro
en la localidad zaragozana de Sàstago Aragón.
Cuenca hidrográfica
El Ebro, a su paso por Miranda de Ebro (Burgos).
Artículo principal: Cuenca Hidrográfica del Ebro
La cuenca hidrográfica de este río, de forma triangular, queda
delimitada, al norte, por la cordillera Cantábrica y los Pirineos; al
oeste y al sur, por el sistema Ibérico. Al este se sitúan las cordilleras
Costero Catalanas y el mar Mediterráneo.
Su origen geológico se encuentra en el plegamiento de los sedimentos
exteriores de la península ibérica, lo que dio lugar a dos cordilleras de
tipo alpino (los Pirineos y los sistemas Béticos). En compensación, se
produjo el hundimiento de dos amplias zonas, el valle del Ebro y el valle
del Guadalquivir, invadidos por el mar.
La cuenca del Ebro ocupa una superficie de 85 362 km², que se distribuyen
en un 0,52 % (445 km²) por Andorra, en un 0,58 % (503 km²) por Francia y
en un 98,8 % (84 414 km²) por España.
El Ebro a su paso por Mequinenza.
Supone el 17,3 % del territorio peninsular español y en ella se integran,
total o parcialmente, las comunidades autónomas de Cantabria, Castilla y
León, País Vasco, Castilla-La Mancha, La Rioja, Navarra, Aragón, Cataluña
y la Comunidad Valenciana.
Está atravesada por numerosas corrientes que, consideradas globalmente,
suman 12 000 km de cauce, de los cuales 930 corresponden al Ebro. Sus
afluentes principales presentan un recorrido total de 347 km, según datos
de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
Este organismo, que depende del Ministerio de Medio Ambiente, se encarga
de su regulación. El aporte superficial estimado se cifra en un promedio
de 18 217 hm³, con máximos de 29 726 hm³ y mínimos de 8393 hm³.
En la cuenca del Ebro habitan 2 767 103 personas (año 1998). Su núcleo de
población más destacado es la ciudad de Zaragoza, con 674 317 habitantes
(2009).
Régimen hidrológico
El Ebro, a su paso por Miravet (Tarragona).
Desembocadura del Ebro.
El Ebro es un río caudaloso, pero de carácter irregular. A finales del
verano tiene fuertes estiajes en toda la cuenca llegando a llevar incluso
una décima parte de su caudal medio.
La irregularidad del Ebro es tal que en Tortosa ha llegado a tener un
caudal de 32 m³/s en periodo de sequía y se llegó a los 23 484 m³/s[6] en
la crecida del 23 de octubre de 1907, cuando el río alcanzó los 9,95 m de
altura, solamente superados por los 10,05 m de 1787 (caudales hoy
imposibles debido a la regulación que ejercen los embalses de Mequinenza
y Ribarroja), el Ebro un mes puede aportar al mar 440 hm³ y otro mes 2896
hm³[7] o en un año puede aportar 3811 hm³ y otro año puede aportar 26 134
hm³/[8]
En su curso alto se han llegado a superar los 1500 m³/s en Miranda de
Ebro[9] y en el curso medio destacan los aforos de Castejón con un máximo
en 1961 de 4950 m³/s.
Durante el invierno presenta un estiaje secundario, producto de las
nevadas en gran parte de su cuenca, ya que su régimen es pluvio-nival,
acumulando grandes reservas hídricas en los Pirineos y, en menor medida,
en la cordillera Cantábrica y en el sistema Ibérico.
El Ebro sufre sus crecidas más frecuentes en la estación fría, de octubre
a marzo, aunque a veces se prolongan en el tramo final hasta mayo; las de
estación fría suelen estar ligadas al régimen pluvial oceánico, mientras
que las ocurridas en primavera son fruto de la fusión de la nieve de los
Pirineos. Los estiajes se producen en verano: de julio a octubre, en
Miranda de Ebro y de fines de agosto y primeros de septiembre en Tortosa.
En las crecidas tienen un papel más importante los afluentes de la margen
izquierda, especialmente los ríos Zadorra, Ega, Arga y Aragón, por lo que
las puntas de crecida más elevadas se dan en Castejón, en la ribera
navarra, aunque también afectan con intensidad a las riberas de Zaragoza.
El curso bajo actualmente está regulado por los pantanos de Ribarroja y
Mequinenza por lo que el régimen está alterado. No obstante, se pueden
producir crecidas por el deshielo de los importantes afluentes
pirenaicos, tales como el Segre, el Cinca, el Noguera Pallaresa y el
Noguera Ribagorzana, o como consecuencia de las depresiones aisladas en
niveles altos (DANA) de otoño por la aportación de las ramblas y
afluentes de su curso bajo.
En cualquier caso, el problema de las inundaciones y desbordamientos se
ciñe hoy en día al tramo medio del Ebro, que sigue sufriendo las
consecuencias de sus riadas.
Las aguas del Ebro se aprovechan en numerosos puntos para el regadío, a
través de diferentes canales, como el Imperial, el de Lodosa y el de
Tauste. En el tramo final se encuentran los canales de la izquierda y de
la derecha del Ebro que nacen en el azud de Xerta y riegan huertas y los
extensos arrozales del delta.
Su cauce está regulado por los embalses del Ebro, Sobrón, Mequinenza,
Ribarroja y Flix. Estos embalses, especialmente Mequinenza, hacen que en
la actualidad tanto el delta, como las playas de la costa levantina,
sufran un fenómeno de regresión, ya que retienen los sedimentos que
deberían llegar a la desembocadura.
Caudal del Ebro
Fotografía satélite del Delta del Ebro.
La evolución del caudal del Ebro en Tortosa, en el periodo 1960-2008,[10]
es la siguiente:
Década de los 1960 18 286,7 hm³/año.
Década de los 1970 15 507,7 hm³/año.
Década de los 1980 9574,1 hm³/año.
Década de los 1990 8253,8 hm³/año.
Media del periodo 2000-2008 8832 hm³/año.[11]
Caudal ecológico del Ebro
El PHN de 2001 recogía un caudal ecológico para el Ebro en su
desembocadura de 135 m³/s (3150 hm³ anuales), en 2004 los estudios
preliminares el nuevo PHN reconocía los graves problemas del delta y la
necesidad de ampliar el caudal ecológico al menos hasta los 4150 hm³
anuales. A propuesta de CiU, se planteó la opción de que se reservara un
caudal ecológico de 150 m³/s (4800 hm³ anuales),[12] con posterioridad,
la recomendación de la UE, a petición del Gobierno de España y con el
respaldo de alcaldes del delta del Ebro, fue la de doblar esa propuesta
inicial hasta los 300 m³/s, lo que supondría reservar un caudal ecológico
de 9600 hm³[12] y más recientemente en 2008 la comunidad científica
propuso fijar un caudal ecológico variable que se adapte a la
irregularidad hídrica natural del propio río, estos caudales serían, 12
783 hm³ para años de régimen húmedo, 9691 hm³ para régimen medio y 7305
hm³ para régimen seco.[13]
Crecidas
Crecida del Ebro a su paso por Novillas (Zaragoza). 6 de febrero de 2003.
Inundación de Aldover, altura del nivel del agua por la crecida del río
Ebro de mayo de 1853
En el curso alto y medio del río la mayor parte de las crecidas se dan en
los meses de invierno, tras nevadas en cotas bajas y posterior deshielo.
Juegan un papel importante los afluentes procedentes de Álava y Navarra:
Zadorra, Ega y el Aragón debido al Arga y al Irati, así como el mismo
Ebro en Cantabria, Burgos y La Rioja por las aportaciones del Nela y el
Trueba. Por tanto el pico de crecida máximo se suele dar entre Castejón y
Tudela y a partir de ahí va atenuándose el caudal ya que los afluentes de
la margen derecha no presentan crecidas importantes, al menos, de forma
simultánea a las del propio Ebro, bien por su menor cuenca, como sucede
con los ríos riojanos, bien por ser zonas poco lluviosas como las cuencas
del Jalón y el Jiloca. Otros ríos de la margen izquierda como el Gállego
o el curso alto del Aragón están relativamente bastante reguladas por los
embalses. La reducción del caudal máximo por desbordamientos en el valle
aluvial es causa también de la laminación del caudal entre Castejón-
Tudela y Zaragoza.
En los últimos años la mayor crecida en la cuenca alta y media del Ebro
fue la de enero y febrero de 2015. Los caudales en los distintos puntos
de aforo, según la Confederación Hidrográfica del Ebro, fueron::[14]
Palazuelos: 930 m³/s 10,17 m;
Miranda de Ebro: 1025 m³/s 6,95 m;
Logroño: 1550 m³/s 5,40 m;
Mendavia: 1283 m³/s 5,49 m;
Tudela: 2582 m³/s 5,85 m;
En Zaragoza se considera una crecida extraordinaria cuando el Ebro supera
los 1600 m³/s; lo que supone más de 4,5 metros de profundidad. Las
principales avenidas medidas en la capital aragonesa, con una cuenca
vertiente de 40 400 km²:[15][16][17] por los pontoneros del ejército
desde finales del siglo XIX y más tarde por la Confederación hidrográfica
del Ebro son:
Marzo de 1888: 3760 m³/s;
Enero de 1891: 3250 m³/s;
Febrero de 1892: 3790 m³/s;
Enero de 1895: 3118 m³/s;
Marzo de 1930: 3600 m³/s;
Diciembre de 1930: 3000 m³/s;
Octubre de 1937: 3000 m³/s;
Enero de 1941: 4000 m³/s;
Febrero de 1952: 3260 m³/s;
Enero de 1961: 4130 m³/s;
Noviembre de 1966: 3154 m³/s;
Febrero de 1978: 3154 m³/s;
Enero de 1981: 2940 m³/s;
Diciembre de 1992: 2301 m³/s;
Diciembre de 1993: 2132 m³/s;
Enero de 1997: 2004 m³/s 4,63 m;
Febrero de 2003: 2237 m³/s 4,76 m;
Marzo de 2015: 2448 m³/s 6,10 m;
Abril de 2018: 2037 m³/s 5,36 m;
Diciembre de 2021: 2118 m³/s 5,52 m;
Embalse de La Tranquera en el río Piedra, afluente del Jalón en la cuenca
del Ebro.
En el curso bajo las crecidas históricamente han estado motivadas por el
propio Ebro y por el sistema Segre-Cinca-Nogueras que es su principal
afluente y se deben tanto al deshielo como a lluvias generalizadas en
toda la cuenca, incluso a lluvias otoñales de carácter mediterráneo que
pueden descargar más de 200 mm. Si coincidían los picos de crecida de
ambos la riada en la provincia de Tarragona podía ser desastrosa.
En Tortosa, cerca de la desembocadura, antes de laEl Ebro es un río del
noreste de la península ibérica, el segundo más largo y caudaloso de
esta, tras el Tajo y el Duero, respectivamente.[nota 1] Discurre
enteramente por España. Entre los ríos que desembocan en el mar
Mediterráneo, solo es superado en longitud por el Nilo.
Recorre el extremo nororiental de la península ibérica, a través del
valle homónimo, situado en una depresión. Sigue una dirección noroeste-
sureste desde su nacimiento en el municipio cántabro de la Hermandad de
Campoo de Suso hasta el mar Mediterráneo, en el que desemboca formando el
delta del Ebro, entre los términos municipales de Deltebre y San Jaime de
Enveija, ambos en la provincia de Tarragona.
El río tiene una longitud total de 930 km[2] y atraviesa diez provincias
o comunidades uniprovinciales: Cantabria (donde nace), Palencia, Burgos,
Álava, La Rioja, Navarra, Zaragoza, Huesca, Lérida y Tarragona (donde
desemboca). Además, su cuenca hidrográfica también drena territorios de
la Comunidad Valenciana (río Bergantes) y Castilla-La Mancha.[3] Dos
capitales de comunidad autónoma, Logroño y Zaragoza, son bañadas por el
río.
La cuenca hidrográfica del Ebro, con una superficie de 86 100 km², abarca
territorios de España, Andorra y Francia.
Toponimia
Las aguas del Ebro inmediatamente después de haber surgido del subsuelo,
en su nacimiento tradicional.
Su nombre deriva del antiguo topónimo Hiber (Hiberus flumen), que da
también nombre a la península ibérica y a los pueblos íberos, adaptación
latina del término griego Ἴβηρ (Íber), que recogen las numerosas fuentes
historiográficas griegas, que significaría ribera o margen del río. En
efecto, colonos griegos se establecieron un poco más al norte hacia el
575 a. C. en la importante colonia de Ampurias (del griego antiguo
Ἐμπόριον, que significa «mercado» o «almacén comercial») en la actual
Gerona. De ahí que el término de Iberia originalmente deriva del nombre
mismo del río Ebro.
Recorrido
Tradicionalmente se ha considerado que el Ebro nace en Fontibre (del
latín Fontes Hiberis o fuentes del Ebro), manantial situado a 880m s. n.
m. en la Hermandad de Campoo de Suso, en Cantabria.
La Fuentona
La Fuentona, en Fontibre (Cantabria). Lugar donde resurgen las aguas del
río Híjar y el tradicional nacimiento del Ebro. Un pilar de piedra,
coronado con una pequeña estatua de la Virgen del Pilar realizada por
Jesús Otero, recoge los grabados de los escudos de todas las provincias
por los que pasa el río hasta su desembocadura.
Vista aérea de la Sierra de Híjar donde nace el Ebro.
Sin embargo, las sospechas que fijaban el origen del Ebro en las fuentes
del río Híjar en el circo de Pico Tres Mares (43.040785, -4.394038) a
1880 m de altitud,[4] se convirtieron en evidencia en 1987 cuando un
estudio llevado a cabo por el Instituto Geológico y Minero de España
demostró que las aguas que manan del Pilar de Fontibre proceden casi en
su totalidad del Híjar, tras filtrarse en el subsuelo en las
inmediaciones de Paracuelles. Este hecho pudo ser verificado tras verter
fluoresceína en el lecho del mencionado río en el lugar en el que se
observa una gran pérdida de caudal –a unos 2000 metros al oeste de
Fontibre– y comprobar que, pasadas 32 horas, reaparecía el agua teñida en
la Fuentona. Las mediciones de caudal demostraron además, que la pérdida
de caudal del Híjar medida en Paracuelles, era muy similar al caudal
medido en el manantial de Fontibre.[5] Dicho estudio aporta además
material gráfico que demuestra la resurgencia del agua teñida en
Fontibre. Otras teorías o «creencias populares» se han mostrado hasta el
momento vacías de todo fundamento o apoyo científico.[cita requerida]
El Ebro transcurre por el valle de Campoo y la localidad cántabra de
Reinosa, abandonando Cantabria por el municipio de Valderredible y entra
en Palencia por el municipio de Berzosilla concretamente en una de sus
tres pedanías, Báscones de Ebro, y entrando al norte de la provincia de
Burgos por el Cañón del Ebro que da origen al Parque natural de Hoces del
Alto Ebro y Rudrón. Continúa por la comarca de Las Merindades y termina
su andadura por la provincia en Miranda de Ebro. Saliendo de la provincia
de Burgos hace su entrada en la de Álava y posteriormente en la comunidad
autónoma de La Rioja por Las Conchas, lugar donde antiguamente se formaba
la laguna de Bilibio al quedar el río bloqueado por los Montes Obarenes.
El río continúa su curso entre amplios meandros por los municipios de
Briñas, Haro, Labastida, Briones, San Vicente de la Sonsierra, Elciego,
Cenicero, Fuenmayor y Oyón para llegar a Logroño. Desde allí forma el
límite territorial entre La Rioja y Navarra pasando por las localidades
de Viana, Agoncillo, Arrúbal, Mendavia, Sesma, Lodosa, Alcanadre,
Sartaguda, Pradejón, Calahorra, Andosilla, San Adrián, Azagra, Aldeanueva
de Ebro, Rincón de Soto, Funes, Milagro, Villafranca, Cadreita y Alfaro.
Tras esta última localidad abandona La Rioja y entra definitivamente en
Navarra, bañando los municipios de Castejón, Valtierra, Tudela,
Cabanillas, Ribaforada, Fustiñana, Buñuel y Cortes hasta adentrarse en
Aragón, donde baña las localidades de Novillas, Gallur, Boquiñeni,
Luceni, Cabañas de Ebro, Remolinos, Alagón, Torres de Berrellén, Casetas,
Utebo, Monzalbarba, Zaragoza, Pastriz, El Burgo de Ebro, Alfajarín,
Fuentes de Ebro, Pina de Ebro, Quinto, Gelsa, Velilla de Ebro, La Zaida,
Alforque, Cinco Olivas, Alborge, Sástago, Escatrón, Chiprana, Caspe y
Mequinenza. Por último llega a Cataluña atravesando Ribarroja de Ebro,
Flix, Ascó, Mora la Nueva, Mora de Ebro, Tivisa, Miravet, Benifallet,
Tivenys, Cherta, Aldover, Tortosa, Amposta, La Aldea, San Jaime de
Enveija y Deltebre.
Cañón del río Ebro a su paso por el parque natural de Hoces del Alto Ebro
y Rudrón.
El Ebro a su paso por Logroño.
Torre del Tambor y puente sobre el Ebro en la localidad zaragozana de
Sástago.
Fotografía aérea del Ebro en su tramo final desembocando al Mediterráneo
por el delta del Ebro.
Desemboca en el mar Mediterráneo, a la altura de Deltebre, en la
provincia de Tarragona, en forma de delta, ocupado en su mayor parte por
la isla de Buda, que divide la corriente en dos brazos principales,
denominadas Golas Norte y Sur.
El 20 por ciento de la superficie de este delta se encuentra protegido
legalmente a través del parque natural del Delta del Ebro, localizado en
el entorno de Tortosa, Amposta y San Jaime de Enveija. Este espacio
natural fue creado en 1983 por la Generalidad de Cataluña y constituye la
zona húmeda más importante de Cataluña, con una superficie total de 7802
hectáreas.
El 80% restante del delta corresponde a suelos urbanos y agrícolas, con
especial mención a los campos de arroz, que se extienden a lo largo de 21
000 hectáreas.
Uno de los primeros monasterios cistercienses en España, el Real
Monasterio de Nuestra Señora de Rueda, se localiza en los bancos del Ebro
en la localidad zaragozana de Sàstago Aragón.
Cuenca hidrográfica
El Ebro, a su paso por Miranda de Ebro (Burgos).
Artículo principal: Cuenca Hidrográfica del Ebro
La cuenca hidrográfica de este río, de forma triangular, queda
delimitada, al norte, por la cordillera Cantábrica y los Pirineos; al
oeste y al sur, por el sistema Ibérico. Al este se sitúan las cordilleras
Costero Catalanas y el mar Mediterráneo.
Su origen geológico se encuentra en el plegamiento de los sedimentos
exteriores de la península ibérica, lo que dio lugar a dos cordilleras de
tipo alpino (los Pirineos y los sistemas Béticos). En compensación, se
produjo el hundimiento de dos amplias zonas, el valle del Ebro y el valle
del Guadalquivir, invadidos por el mar.
La cuenca del Ebro ocupa una superficie de 85 362 km², que se distribuyen
en un 0,52 % (445 km²) por Andorra, en un 0,58 % (503 km²) por Francia y
en un 98,8 % (84 414 km²) por España.
El Ebro a su paso por Mequinenza.
Supone el 17,3 % del territorio peninsular español y en ella se integran,
total o parcialmente, las comunidades autónomas de Cantabria, Castilla y
León, País Vasco, Castilla-La Mancha, La Rioja, Navarra, Aragón, Cataluña
y la Comunidad Valenciana.
Está atravesada por numerosas corrientes que, consideradas globalmente,
suman 12 000 km de cauce, de los cuales 930 corresponden al Ebro. Sus
afluentes principales presentan un recorrido total de 347 km, según datos
de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
Este organismo, que depende del Ministerio de Medio Ambiente, se encarga
de su regulación. El aporte superficial estimado se cifra en un promedio
de 18 217 hm³, con máximos de 29 726 hm³ y mínimos de 8393 hm³.
En la cuenca del Ebro habitan 2 767 103 personas (año 1998). Su núcleo de
población más destacado es la ciudad de Zaragoza, con 674 317 habitantes
(2009).
Régimen hidrológico
El Ebro, a su paso por Miravet (Tarragona).
Desembocadura del Ebro.
El Ebro es un río caudaloso, pero de carácter irregular. A finales del
verano tiene fuertes estiajes en toda la cuenca llegando a llevar incluso
una décima parte de su caudal medio.
La irregularidad del Ebro es tal que en Tortosa ha llegado a tener un
caudal de 32 m³/s en periodo de sequía y se llegó a los 23 484 m³/s[6] en
la crecida del 23 de octubre de 1907, cuando el río alcanzó los 9,95 m de
altura, solamente superados por los 10,05 m de 1787 (caudales hoy
imposibles debido a la regulación que ejercen los embalses de Mequinenza
y Ribarroja), el Ebro un mes puede aportar al mar 440 hm³ y otro mes 2896
hm³[7] o en un año puede aportar 3811 hm³ y otro año puede aportar 26 134
hm³/[8]
En su curso alto se han llegado a superar los 1500 m³/s en Miranda de
Ebro[9] y en el curso medio destacan los aforos de Castejón con un máximo
en 1961 de 4950 m³/s.
Durante el invierno presenta un estiaje secundario, producto de las
nevadas en gran parte de su cuenca, ya que su régimen es pluvio-nival,
acumulando grandes reservas hídricas en los Pirineos y, en menor medida,
en la cordillera Cantábrica y en el sistema Ibérico.
El Ebro sufre sus crecidas más frecuentes en la estación fría, de octubre
a marzo, aunque a veces se prolongan en el tramo final hasta mayo; las de
estación fría suelen estar ligadas al régimen pluvial oceánico, mientras
que las ocurridas en primavera son fruto de la fusión de la nieve de los
Pirineos. Los estiajes se producen en verano: de julio a octubre, en
Miranda de Ebro y de fines de agosto y primeros de septiembre en Tortosa.
En las crecidas tienen un papel más importante los afluentes de la margen
izquierda, especialmente los ríos Zadorra, Ega, Arga y Aragón, por lo que
las puntas de crecida más elevadas se dan en Castejón, en la ribera
navarra, aunque también afectan con intensidad a las riberas de Zaragoza.
El curso bajo actualmente está regulado por los pantanos de Ribarroja y
Mequinenza por lo que el régimen está alterado. No obstante, se pueden
producir crecidas por el deshielo de los importantes afluentes
pirenaicos, tales como el Segre, el Cinca, el Noguera Pallaresa y el
Noguera Ribagorzana, o como consecuencia de las depresiones aisladas en
niveles altos (DANA) de otoño por la aportación de las ramblas y
afluentes de su curso bajo.
En cualquier caso, el problema de las inundaciones y desbordamientos se
ciñe hoy en día al tramo medio del Ebro, que sigue sufriendo las
consecuencias de sus riadas.
Las aguas del Ebro se aprovechan en numerosos puntos para el regadío, a
través de diferentes canales, como el Imperial, el de Lodosa y el de
Tauste. En el tramo final se encuentran los canales de la izquierda y de
la derecha del Ebro que nacen en el azud de Xerta y riegan huertas y los
extensos arrozales del delta.
Su cauce está regulado por los embalses del Ebro, Sobrón, Mequinenza,
Ribarroja y Flix. Estos embalses, especialmente Mequinenza, hacen que en
la actualidad tanto el delta, como las playas de la costa levantina,
sufran un fenómeno de regresión, ya que retienen los sedimentos que
deberían llegar a la desembocadura.
Caudal del Ebro
Fotografía satélite del Delta del Ebro.
La evolución del caudal del Ebro en Tortosa, en el periodo 1960-2008,[10]
es la siguiente:
Década de los 1960 18 286,7 hm³/año.
Década de los 1970 15 507,7 hm³/año.
Década de los 1980 9574,1 hm³/año.
Década de los 1990 8253,8 hm³/año.
Media del periodo 2000-2008 8832 hm³/año.[11]
Caudal ecológico del Ebro
El PHN de 2001 recogía un caudal ecológico para el Ebro en su
desembocadura de 135 m³/s (3150 hm³ anuales), en 2004 los estudios
preliminares el nuevo PHN reconocía los graves problemas del delta y la
necesidad de ampliar el caudal ecológico al menos hasta los 4150 hm³
anuales. A propuesta de CiU, se planteó la opción de que se reservara un
caudal ecológico de 150 m³/s (4800 hm³ anuales),[12] con posterioridad,
la recomendación de la UE, a petición del Gobierno de España y con el
respaldo de alcaldes del delta del Ebro, fue la de doblar esa propuesta
inicial hasta los 300 m³/s, lo que supondría reservar un caudal ecológico
de 9600 hm³[12] y más recientemente en 2008 la comunidad científica
propuso fijar un caudal ecológico variable que se adapte a la
irregularidad hídrica natural del propio río, estos caudales serían, 12
783 hm³ para años de régimen húmedo, 9691 hm³ para régimen medio y 7305
hm³ para régimen seco.[13]
Crecidas
Crecida del Ebro a su paso por Novillas (Zaragoza). 6 de febrero de 2003.
Inundación de Aldover, altura del nivel del agua por la crecida del río
Ebro de mayo de 1853
En el curso alto y medio del río la mayor parte de las crecidas se dan en
los meses de invierno, tras nevadas en cotas bajas y posterior deshielo.
Juegan un papel importante los afluentes procedentes de Álava y Navarra:
Zadorra, Ega y el Aragón debido al Arga y al Irati, así como el mismo
Ebro en Cantabria, Burgos y La Rioja por las aportaciones del Nela y el
Trueba. Por tanto el pico de crecida máximo se suele dar entre Castejón y
Tudela y a partir de ahí va atenuándose el caudal ya que los afluentes de
la margen derecha no presentan crecidas importantes, al menos, de forma
simultánea a las del propio Ebro, bien por su menor cuenca, como sucede
con los ríos riojanos, bien por ser zonas poco lluviosas como las cuencas
del Jalón y el Jiloca. Otros ríos de la margen izquierda como el Gállego
o el curso alto del Aragón están relativamente bastante reguladas por los
embalses. La reducción del caudal máximo por desbordamientos en el valle
aluvial es causa también de la laminación del caudal entre Castejón-
Tudela y Zaragoza.
En los últimos años la mayor crecida en la cuenca alta y media del Ebro
fue la de enero y febrero de 2015. Los caudales en los distintos puntos
de aforo, según la Confederación Hidrográfica del Ebro, fueron::[14]
Palazuelos: 930 m³/s 10,17 m;
Miranda de Ebro: 1025 m³/s 6,95 m;
Logroño: 1550 m³/s 5,40 m;
Mendavia: 1283 m³/s 5,49 m;
Tudela: 2582 m³/s 5,85 m;
En Zaragoza se considera una crecida extraordinaria cuando el Ebro supera
los 1600 m³/s; lo que supone más de 4,5 metros de profundidad. Las
principales avenidas medidas en la capital aragonesa, con una cuenca
vertiente de 40 400 km²:[15][16][17] por los pontoneros del ejército
desde finales del siglo XIX y más tarde por la Confederación hidrográfica
del Ebro son:
Marzo de 1888: 3760 m³/s;
Enero de 1891: 3250 m³/s;
Febrero de 1892: 3790 m³/s;
Enero de 1895: 3118 m³/s;
Marzo de 1930: 3600 m³/s;
Diciembre de 1930: 3000 m³/s;
Octubre de 1937: 3000 m³/s;
Enero de 1941: 4000 m³/s;
Febrero de 1952: 3260 m³/s;
Enero de 1961: 4130 m³/s;
Noviembre de 1966: 3154 m³/s;
Febrero de 1978: 3154 m³/s;
Enero de 1981: 2940 m³/s;
Diciembre de 1992: 2301 m³/s;
Diciembre de 1993: 2132 m³/s;
Enero de 1997: 2004 m³/s 4,63 m;
Febrero de 2003: 2237 m³/s 4,76 m;
Marzo de 2015: 2448 m³/s 6,10 m;
Abril de 2018: 2037 m³/s 5,36 m;
Diciembre de 2021: 2118 m³/s 5,52 m;
Embalse de La Tranquera en el río Piedra, afluente del Jalón en la cuenca
del Ebro.
En el curso bajo las crecidas históricamente han estado motivadas por el
propio Ebro y por el sistema Segre-Cinca-Nogueras que es su principal
afluente y se deben tanto al deshielo como a lluvias generalizadas en
toda la cuenca, incluso a lluvias otoñales de carácter mediterráneo que
pueden descargar más de 200 mm. Si coincidían los picos de crecida de
ambos la riada en la provincia de Tarragona podía ser desastrosa.
En Tortosa, cerca de la desembocadura, antes de laEl Ebro es un río del
noreste de la península ibérica, el segundo más largo y caudaloso de
esta, tras el Tajo y el Duero, respectivamente.[nota 1] Discurre
enteramente por España. Entre los ríos que desembocan en el mar
Mediterráneo, solo es superado en longitud por el Nilo.
Recorre el extremo nororiental de la península ibérica, a través del
valle homónimo, situado en una depresión. Sigue una dirección noroeste-
sureste desde su nacimiento en el municipio cántabro de la Hermandad de
Campoo de Suso hasta el mar Mediterráneo, en el que desemboca formando el
delta del Ebro, entre los términos municipales de Deltebre y San Jaime de
Enveija, ambos en la provincia de Tarragona.
El río tiene una longitud total de 930 km[2] y atraviesa diez provincias
o comunidades uniprovinciales: Cantabria (donde nace), Palencia, Burgos,
Álava, La Rioja, Navarra, Zaragoza, Huesca, Lérida y Tarragona (donde
desemboca). Además, su cuenca hidrográfica también drena territorios de
la Comunidad Valenciana (río Bergantes) y Castilla-La Mancha.[3] Dos
capitales de comunidad autónoma, Logroño y Zaragoza, son bañadas por el
río.
La cuenca hidrográfica del Ebro, con una superficie de 86 100 km², abarca
territorios de España, Andorra y Francia.
Toponimia
Las aguas del Ebro inmediatamente después de haber surgido del subsuelo,
en su nacimiento tradicional.
Su nombre deriva del antiguo topónimo Hiber (Hiberus flumen), que da
también nombre a la península ibérica y a los pueblos íberos, adaptación
latina del término griego Ἴβηρ (Íber), que recogen las numerosas fuentes
historiográficas griegas, que significaría ribera o margen del río. En
efecto, colonos griegos se establecieron un poco más al norte hacia el
575 a. C. en la importante colonia de Ampurias (del griego antiguo
Ἐμπόριον, que significa «mercado» o «almacén comercial») en la actual
Gerona. De ahí que el término de Iberia originalmente deriva del nombre
mismo del río Ebro.
Recorrido
Tradicionalmente se ha considerado que el Ebro nace en Fontibre (del
latín Fontes Hiberis o fuentes del Ebro), manantial situado a 880m s. n.
m. en la Hermandad de Campoo de Suso, en Cantabria.
La Fuentona
La Fuentona, en Fontibre (Cantabria). Lugar donde resurgen las aguas del
río Híjar y el tradicional nacimiento del Ebro. Un pilar de piedra,
coronado con una pequeña estatua de la Virgen del Pilar realizada por
Jesús Otero, recoge los grabados de los escudos de todas las provincias
por los que pasa el río hasta su desembocadura.
Vista aérea de la Sierra de Híjar donde nace el Ebro.
Sin embargo, las sospechas que fijaban el origen del Ebro en las fuentes
del río Híjar en el circo de Pico Tres Mares (43.040785, -4.394038) a
1880 m de altitud,[4] se convirtieron en evidencia en 1987 cuando un
estudio llevado a cabo por el Instituto Geológico y Minero de España
demostró que las aguas que manan del Pilar de Fontibre proceden casi en
su totalidad del Híjar, tras filtrarse en el subsuelo en las
inmediaciones de Paracuelles. Este hecho pudo ser verificado tras verter
fluoresceína en el lecho del mencionado río en el lugar en el que se
observa una gran pérdida de caudal –a unos 2000 metros al oeste de
Fontibre– y comprobar que, pasadas 32 horas, reaparecía el agua teñida en
la Fuentona. Las mediciones de caudal demostraron además, que la pérdida
de caudal del Híjar medida en Paracuelles, era muy similar al caudal
medido en el manantial de Fontibre.[5] Dicho estudio aporta además
material gráfico que demuestra la resurgencia del agua teñida en
Fontibre. Otras teorías o «creencias populares» se han mostrado hasta el
momento vacías de todo fundamento o apoyo científico.[cita requerida]
El Ebro transcurre por el valle de Campoo y la localidad cántabra de
Reinosa, abandonando Cantabria por el municipio de Valderredible y entra
en Palencia por el municipio de Berzosilla concretamente en una de sus
tres pedanías, Báscones de Ebro, y entrando al norte de la provincia de
Burgos por el Cañón del Ebro que da origen al Parque natural de Hoces del
Alto Ebro y Rudrón. Continúa por la comarca de Las Merindades y termina
su andadura por la provincia en Miranda de Ebro. Saliendo de la provincia
de Burgos hace su entrada en la de Álava y posteriormente en la comunidad
autónoma de La Rioja por Las Conchas, lugar donde antiguamente se formaba
la laguna de Bilibio al quedar el río bloqueado por los Montes Obarenes.
El río continúa su curso entre amplios meandros por los municipios de
Briñas, Haro, Labastida, Briones, San Vicente de la Sonsierra, Elciego,
Cenicero, Fuenmayor y Oyón para llegar a Logroño. Desde allí forma el
límite territorial entre La Rioja y Navarra pasando por las localidades
de Viana, Agoncillo, Arrúbal, Mendavia, Sesma, Lodosa, Alcanadre,
Sartaguda, Pradejón, Calahorra, Andosilla, San Adrián, Azagra, Aldeanueva
de Ebro, Rincón de Soto, Funes, Milagro, Villafranca, Cadreita y Alfaro.
Tras esta última localidad abandona La Rioja y entra definitivamente en
Navarra, bañando los municipios de Castejón, Valtierra, Tudela,
Cabanillas, Ribaforada, Fustiñana, Buñuel y Cortes hasta adentrarse en
Aragón, donde baña las localidades de Novillas, Gallur, Boquiñeni,
Luceni, Cabañas de Ebro, Remolinos, Alagón, Torres de Berrellén, Casetas,
Utebo, Monzalbarba, Zaragoza, Pastriz, El Burgo de Ebro, Alfajarín,
Fuentes de Ebro, Pina de Ebro, Quinto, Gelsa, Velilla de Ebro, La Zaida,
Alforque, Cinco Olivas, Alborge, Sástago, Escatrón, Chiprana, Caspe y
Mequinenza. Por último llega a Cataluña atravesando Ribarroja de Ebro,
Flix, Ascó, Mora la Nueva, Mora de Ebro, Tivisa, Miravet, Benifallet,
Tivenys, Cherta, Aldover, Tortosa, Amposta, La Aldea, San Jaime de
Enveija y Deltebre.
Cañón del río Ebro a su paso por el parque natural de Hoces del Alto Ebro
y Rudrón.
El Ebro a su paso por Logroño.
Torre del Tambor y puente sobre el Ebro en la localidad zaragozana de
Sástago.
Fotografía aérea del Ebro en su tramo final desembocando al Mediterráneo
por el delta del Ebro.
Desemboca en el mar Mediterráneo, a la altura de Deltebre, en la
provincia de Tarragona, en forma de delta, ocupado en su mayor parte por
la isla de Buda, que divide la corriente en dos brazos principales,
denominadas Golas Norte y Sur.
El 20 por ciento de la superficie de este delta se encuentra protegido
legalmente a través del parque natural del Delta del Ebro, localizado en
el entorno de Tortosa, Amposta y San Jaime de Enveija. Este espacio
natural fue creado en 1983 por la Generalidad de Cataluña y constituye la
zona húmeda más importante de Cataluña, con una superficie total de 7802
hectáreas.
El 80% restante del delta corresponde a suelos urbanos y agrícolas, con
especial mención a los campos de arroz, que se extienden a lo largo de 21
000 hectáreas.
Uno de los primeros monasterios cistercienses en España, el Real
Monasterio de Nuestra Señora de Rueda, se localiza en los bancos del Ebro
en la localidad zaragozana de Sàstago Aragón.
Cuenca hidrográfica
El Ebro, a su paso por Miranda de Ebro (Burgos).
Artículo principal: Cuenca Hidrográfica del Ebro
La cuenca hidrográfica de este río, de forma triangular, queda
delimitada, al norte, por la cordillera Cantábrica y los Pirineos; al
oeste y al sur, por el sistema Ibérico. Al este se sitúan las cordilleras
Costero Catalanas y el mar Mediterráneo.
Su origen geológico se encuentra en el plegamiento de los sedimentos
exteriores de la península ibérica, lo que dio lugar a dos cordilleras de
tipo alpino (los Pirineos y los sistemas Béticos). En compensación, se
produjo el hundimiento de dos amplias zonas, el valle del Ebro y el valle
del Guadalquivir, invadidos por el mar.
La cuenca del Ebro ocupa una superficie de 85 362 km², que se distribuyen
en un 0,52 % (445 km²) por Andorra, en un 0,58 % (503 km²) por Francia y
en un 98,8 % (84 414 km²) por España.
El Ebro a su paso por Mequinenza.
Supone el 17,3 % del territorio peninsular español y en ella se integran,
total o parcialmente, las comunidades autónomas de Cantabria, Castilla y
León, País Vasco, Castilla-La Mancha, La Rioja, Navarra, Aragón, Cataluña
y la Comunidad Valenciana.
Está atravesada por numerosas corrientes que, consideradas globalmente,
suman 12 000 km de cauce, de los cuales 930 corresponden al Ebro. Sus
afluentes principales presentan un recorrido total de 347 km, según datos
de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
Este organismo, que depende del Ministerio de Medio Ambiente, se encarga
de su regulación. El aporte superficial estimado se cifra en un promedio
de 18 217 hm³, con máximos de 29 726 hm³ y mínimos de 8393 hm³.
En la cuenca del Ebro habitan 2 767 103 personas (año 1998). Su núcleo de
población más destacado es la ciudad de Zaragoza, con 674 317 habitantes
(2009).
Régimen hidrológico
El Ebro, a su paso por Miravet (Tarragona).
Desembocadura del Ebro.
El Ebro es un río caudaloso, pero de carácter irregular. A finales del
verano tiene fuertes estiajes en toda la cuenca llegando a llevar incluso
una décima parte de su caudal medio.
La irregularidad del Ebro es tal que en Tortosa ha llegado a tener un
caudal de 32 m³/s en periodo de sequía y se llegó a los 23 484 m³/s[6] en
la crecida del 23 de octubre de 1907, cuando el río alcanzó los 9,95 m de
altura, solamente superados por los 10,05 m de 1787 (caudales hoy
imposibles debido a la regulación que ejercen los embalses de Mequinenza
y Ribarroja), el Ebro un mes puede aportar al mar 440 hm³ y otro mes 2896
hm³[7] o en un año puede aportar 3811 hm³ y otro año puede aportar 26 134
hm³/[8]
En su curso alto se han llegado a superar los 1500 m³/s en Miranda de
Ebro[9] y en el curso medio destacan los aforos de Castejón con un máximo
en 1961 de 4950 m³/s.
Durante el invierno presenta un estiaje secundario, producto de las
nevadas en gran parte de su cuenca, ya que su régimen es pluvio-nival,
acumulando grandes reservas hídricas en los Pirineos y, en menor medida,
en la cordillera Cantábrica y en el sistema Ibérico.
El Ebro sufre sus crecidas más frecuentes en la estación fría, de octubre
a marzo, aunque a veces se prolongan en el tramo final hasta mayo; las de
estación fría suelen estar ligadas al régimen pluvial oceánico, mientras
que las ocurridas en primavera son fruto de la fusión de la nieve de los
Pirineos. Los estiajes se producen en verano: de julio a octubre, en
Miranda de Ebro y de fines de agosto y primeros de septiembre en Tortosa.
En las crecidas tienen un papel más importante los afluentes de la margen
izquierda, especialmente los ríos Zadorra, Ega, Arga y Aragón, por lo que
las puntas de crecida más elevadas se dan en Castejón, en la ribera
navarra, aunque también afectan con intensidad a las riberas de Zaragoza.
El curso bajo actualmente está regulado por los pantanos de Ribarroja y
Mequinenza por lo que el régimen está alterado. No obstante, se pueden
producir crecidas por el deshielo de los importantes afluentes
pirenaicos, tales como el Segre, el Cinca, el Noguera Pallaresa y el
Noguera Ribagorzana, o como consecuencia de las depresiones aisladas en
niveles altos (DANA) de otoño por la aportación de las ramblas y
afluentes de su curso bajo.
En cualquier caso, el problema de las inundaciones y desbordamientos se
ciñe hoy en día al tramo medio del Ebro, que sigue sufriendo las
consecuencias de sus riadas.
Las aguas del Ebro se aprovechan en numerosos puntos para el regadío, a
través de diferentes canales, como el Imperial, el de Lodosa y el de
Tauste. En el tramo final se encuentran los canales de la izquierda y de
la derecha del Ebro que nacen en el azud de Xerta y riegan huertas y los
extensos arrozales del delta.
Su cauce está regulado por los embalses del Ebro, Sobrón, Mequinenza,
Ribarroja y Flix. Estos embalses, especialmente Mequinenza, hacen que en
la actualidad tanto el delta, como las playas de la costa levantina,
sufran un fenómeno de regresión, ya que retienen los sedimentos que
deberían llegar a la desembocadura.
Caudal del Ebro
Fotografía satélite del Delta del Ebro.
La evolución del caudal del Ebro en Tortosa, en el periodo 1960-2008,[10]
es la siguiente:
Década de los 1960 18 286,7 hm³/año.
Década de los 1970 15 507,7 hm³/año.
Década de los 1980 9574,1 hm³/año.
Década de los 1990 8253,8 hm³/año.
Media del periodo 2000-2008 8832 hm³/año.[11]
Caudal ecológico del Ebro
El PHN de 2001 recogía un caudal ecológico para el Ebro en su
desembocadura de 135 m³/s (3150 hm³ anuales), en 2004 los estudios
preliminares el nuevo PHN reconocía los graves problemas del delta y la
necesidad de ampliar el caudal ecológico al menos hasta los 4150 hm³
anuales. A propuesta de CiU, se planteó la opción de que se reservara un
caudal ecológico de 150 m³/s (4800 hm³ anuales),[12] con posterioridad,
la recomendación de la UE, a petición del Gobierno de España y con el
respaldo de alcaldes del delta del Ebro, fue la de doblar esa propuesta
inicial hasta los 300 m³/s, lo que supondría reservar un caudal ecológico
de 9600 hm³[12] y más recientemente en 2008 la comunidad científica
propuso fijar un caudal ecológico variable que se adapte a la
irregularidad hídrica natural del propio río, estos caudales serían, 12
783 hm³ para años de régimen húmedo, 9691 hm³ para régimen medio y 7305
hm³ para régimen seco.[13]
Crecidas
Crecida del Ebro a su paso por Novillas (Zaragoza). 6 de febrero de 2003.
Inundación de Aldover, altura del nivel del agua por la crecida del río
Ebro de mayo de 1853
En el curso alto y medio del río la mayor parte de las crecidas se dan en
los meses de invierno, tras nevadas en cotas bajas y posterior deshielo.
Juegan un papel importante los afluentes procedentes de Álava y Navarra:
Zadorra, Ega y el Aragón debido al Arga y al Irati, así como el mismo
Ebro en Cantabria, Burgos y La Rioja por las aportaciones del Nela y el
Trueba. Por tanto el pico de crecida máximo se suele dar entre Castejón y
Tudela y a partir de ahí va atenuándose el caudal ya que los afluentes de
la margen derecha no presentan crecidas importantes, al menos, de forma
simultánea a las del propio Ebro, bien por su menor cuenca, como sucede
con los ríos riojanos, bien por ser zonas poco lluviosas como las cuencas
del Jalón y el Jiloca. Otros ríos de la margen izquierda como el Gállego
o el curso alto del Aragón están relativamente bastante reguladas por los
embalses. La reducción del caudal máximo por desbordamientos en el valle
aluvial es causa también de la laminación del caudal entre Castejón-
Tudela y Zaragoza.
En los últimos años la mayor crecida en la cuenca alta y media del Ebro
fue la de enero y febrero de 2015. Los caudales en los distintos puntos
de aforo, según la Confederación Hidrográfica del Ebro, fueron::[14]
Palazuelos: 930 m³/s 10,17 m;
Miranda de Ebro: 1025 m³/s 6,95 m;
Logroño: 1550 m³/s 5,40 m;
Mendavia: 1283 m³/s 5,49 m;
Tudela: 2582 m³/s 5,85 m;
En Zaragoza se considera una crecida extraordinaria cuando el Ebro supera
los 1600 m³/s; lo que supone más de 4,5 metros de profundidad. Las
principales avenidas medidas en la capital aragonesa, con una cuenca
vertiente de 40 400 km²:[15][16][17] por los pontoneros del ejército
desde finales del siglo XIX y más tarde por la Confederación hidrográfica
del Ebro son:
Marzo de 1888: 3760 m³/s;
Enero de 1891: 3250 m³/s;
Febrero de 1892: 3790 m³/s;
Enero de 1895: 3118 m³/s;
Marzo de 1930: 3600 m³/s;
Diciembre de 1930: 3000 m³/s;
Octubre de 1937: 3000 m³/s;
Enero de 1941: 4000 m³/s;
Febrero de 1952: 3260 m³/s;
Enero de 1961: 4130 m³/s;
Noviembre de 1966: 3154 m³/s;
Febrero de 1978: 3154 m³/s;
Enero de 1981: 2940 m³/s;
Diciembre de 1992: 2301 m³/s;
Diciembre de 1993: 2132 m³/s;
Enero de 1997: 2004 m³/s 4,63 m;
Febrero de 2003: 2237 m³/s 4,76 m;
Marzo de 2015: 2448 m³/s 6,10 m;
Abril de 2018: 2037 m³/s 5,36 m;
Diciembre de 2021: 2118 m³/s 5,52 m;
Embalse de La Tranquera en el río Piedra, afluente del Jalón en la cuenca
del Ebro.
En el curso bajo las crecidas históricamente han estado motivadas por el
propio Ebro y por el sistema Segre-Cinca-Nogueras que es su principal
afluente y se deben tanto al deshielo como a lluvias generalizadas en
toda la cuenca, incluso a lluvias otoñales de carácter mediterráneo que
pueden descargar más de 200 mm. Si coincidían los picos de crecida de
ambos la riada en la provincia de Tarragona podía ser desastrosa.
En Tortosa, cerca de la desembocadura, antes de laEl Ebro es un río del
noreste de la península ibérica, el segundo más largo y caudaloso de
esta, tras el Tajo y el Duero, respectivamente.[nota 1] Discurre
enteramente por España. Entre los ríos que desembocan en el mar
Mediterráneo, solo es superado en longitud por el Nilo.
Recorre el extremo nororiental de la península ibérica, a través del
valle homónimo, situado en una depresión. Sigue una dirección noroeste-
sureste desde su nacimiento en el municipio cántabro de la Hermandad de
Campoo de Suso hasta el mar Mediterráneo, en el que desemboca formando el
delta del Ebro, entre los términos municipales de Deltebre y San Jaime de
Enveija, ambos en la provincia de Tarragona.
El río tiene una longitud total de 930 km[2] y atraviesa diez provincias
o comunidades uniprovinciales: Cantabria (donde nace), Palencia, Burgos,
Álava, La Rioja, Navarra, Zaragoza, Huesca, Lérida y Tarragona (donde
desemboca). Además, su cuenca hidrográfica también drena territorios de
la Comunidad Valenciana (río Bergantes) y Castilla-La Mancha.[3] Dos
capitales de comunidad autónoma, Logroño y Zaragoza, son bañadas por el
río.
La cuenca hidrográfica del Ebro, con una superficie de 86 100 km², abarca
territorios de España, Andorra y Francia.
Toponimia
Las aguas del Ebro inmediatamente después de haber surgido del subsuelo,
en su nacimiento tradicional.
Su nombre deriva del antiguo topónimo Hiber (Hiberus flumen), que da
también nombre a la península ibérica y a los pueblos íberos, adaptación
latina del término griego Ἴβηρ (Íber), que recogen las numerosas fuentes
historiográficas griegas, que significaría ribera o margen del río. En
efecto, colonos griegos se establecieron un poco más al norte hacia el
575 a. C. en la importante colonia de Ampurias (del griego antiguo
Ἐμπόριον, que significa «mercado» o «almacén comercial») en la actual
Gerona. De ahí que el término de Iberia originalmente deriva del nombre
mismo del río Ebro.
Recorrido
Tradicionalmente se ha considerado que el Ebro nace en Fontibre (del
latín Fontes Hiberis o fuentes del Ebro), manantial situado a 880m s. n.
m. en la Hermandad de Campoo de Suso, en Cantabria.
La Fuentona
La Fuentona, en Fontibre (Cantabria). Lugar donde resurgen las aguas del
río Híjar y el tradicional nacimiento del Ebro. Un pilar de piedra,
coronado con una pequeña estatua de la Virgen del Pilar realizada por
Jesús Otero, recoge los grabados de los escudos de todas las provincias
por los que pasa el río hasta su desembocadura.
Vista aérea de la Sierra de Híjar donde nace el Ebro.
Sin embargo, las sospechas que fijaban el origen del Ebro en las fuentes
del río Híjar en el circo de Pico Tres Mares (43.040785, -4.394038) a
1880 m de altitud,[4] se convirtieron en evidencia en 1987 cuando un
estudio llevado a cabo por el Instituto Geológico y Minero de España
demostró que las aguas que manan del Pilar de Fontibre proceden casi en
su totalidad del Híjar, tras filtrarse en el subsuelo en las
inmediaciones de Paracuelles. Este hecho pudo ser verificado tras verter
fluoresceína en el lecho del mencionado río en el lugar en el que se
observa una gran pérdida de caudal –a unos 2000 metros al oeste de
Fontibre– y comprobar que, pasadas 32 horas, reaparecía el agua teñida en
la Fuentona. Las mediciones de caudal demostraron además, que la pérdida
de caudal del Híjar medida en Paracuelles, era muy similar al caudal
medido en el manantial de Fontibre.[5] Dicho estudio aporta además
material gráfico que demuestra la resurgencia del agua teñida en
Fontibre. Otras teorías o «creencias populares» se han mostrado hasta el
momento vacías de todo fundamento o apoyo científico.[cita requerida]
El Ebro transcurre por el valle de Campoo y la localidad cántabra de
Reinosa, abandonando Cantabria por el municipio de Valderredible y entra
en Palencia por el municipio de Berzosilla concretamente en una de sus
tres pedanías, Báscones de Ebro, y entrando al norte de la provincia de
Burgos por el Cañón del Ebro que da origen al Parque natural de Hoces del
Alto Ebro y Rudrón. Continúa por la comarca de Las Merindades y termina
su andadura por la provincia en Miranda de Ebro. Saliendo de la provincia
de Burgos hace su entrada en la de Álava y posteriormente en la comunidad
autónoma de La Rioja por Las Conchas, lugar donde antiguamente se formaba
la laguna de Bilibio al quedar el río bloqueado por los Montes Obarenes.
El río continúa su curso entre amplios meandros por los municipios de
Briñas, Haro, Labastida, Briones, San Vicente de la Sonsierra, Elciego,
Cenicero, Fuenmayor y Oyón para llegar a Logroño. Desde allí forma el
límite territorial entre La Rioja y Navarra pasando por las localidades
de Viana, Agoncillo, Arrúbal, Mendavia, Sesma, Lodosa, Alcanadre,
Sartaguda, Pradejón, Calahorra, Andosilla, San Adrián, Azagra, Aldeanueva
de Ebro, Rincón de Soto, Funes, Milagro, Villafranca, Cadreita y Alfaro.
Tras esta última localidad abandona La Rioja y entra definitivamente en
Navarra, bañando los municipios de Castejón, Valtierra, Tudela,
Cabanillas, Ribaforada, Fustiñana, Buñuel y Cortes hasta adentrarse en
Aragón, donde baña las localidades de Novillas, Gallur, Boquiñeni,
Luceni, Cabañas de Ebro, Remolinos, Alagón, Torres de Berrellén, Casetas,
Utebo, Monzalbarba, Zaragoza, Pastriz, El Burgo de Ebro, Alfajarín,
Fuentes de Ebro, Pina de Ebro, Quinto, Gelsa, Velilla de Ebro, La Zaida,
Alforque, Cinco Olivas, Alborge, Sástago, Escatrón, Chiprana, Caspe y
Mequinenza. Por último llega a Cataluña atravesando Ribarroja de Ebro,
Flix, Ascó, Mora la Nueva, Mora de Ebro, Tivisa, Miravet, Benifallet,
Tivenys, Cherta, Aldover, Tortosa, Amposta, La Aldea, San Jaime de
Enveija y Deltebre.
Cañón del río Ebro a su paso por el parque natural de Hoces del Alto Ebro
y Rudrón.
El Ebro a su paso por Logroño.
Torre del Tambor y puente sobre el Ebro en la localidad zaragozana de
Sástago.
Fotografía aérea del Ebro en su tramo final desembocando al Mediterráneo
por el delta del Ebro.
Desemboca en el mar Mediterráneo, a la altura de Deltebre, en la
provincia de Tarragona, en forma de delta, ocupado en su mayor parte por
la isla de Buda, que divide la corriente en dos brazos principales,
denominadas Golas Norte y Sur.
El 20 por ciento de la superficie de este delta se encuentra protegido
legalmente a través del parque natural del Delta del Ebro, localizado en
el entorno de Tortosa, Amposta y San Jaime de Enveija. Este espacio
natural fue creado en 1983 por la Generalidad de Cataluña y constituye la
zona húmeda más importante de Cataluña, con una superficie total de 7802
hectáreas.
El 80% restante del delta corresponde a suelos urbanos y agrícolas, con
especial mención a los campos de arroz, que se extienden a lo largo de 21
000 hectáreas.
Uno de los primeros monasterios cistercienses en España, el Real
Monasterio de Nuestra Señora de Rueda, se localiza en los bancos del Ebro
en la localidad zaragozana de Sàstago Aragón.
Cuenca hidrográfica
El Ebro, a su paso por Miranda de Ebro (Burgos).
Artículo principal: Cuenca Hidrográfica del Ebro
La cuenca hidrográfica de este río, de forma triangular, queda
delimitada, al norte, por la cordillera Cantábrica y los Pirineos; al
oeste y al sur, por el sistema Ibérico. Al este se sitúan las cordilleras
Costero Catalanas y el mar Mediterráneo.
Su origen geológico se encuentra en el plegamiento de los sedimentos
exteriores de la península ibérica, lo que dio lugar a dos cordilleras de
tipo alpino (los Pirineos y los sistemas Béticos). En compensación, se
produjo el hundimiento de dos amplias zonas, el valle del Ebro y el valle
del Guadalquivir, invadidos por el mar.
La cuenca del Ebro ocupa una superficie de 85 362 km², que se distribuyen
en un 0,52 % (445 km²) por Andorra, en un 0,58 % (503 km²) por Francia y
en un 98,8 % (84 414 km²) por España.
El Ebro a su paso por Mequinenza.
Supone el 17,3 % del territorio peninsular español y en ella se integran,
total o parcialmente, las comunidades autónomas de Cantabria, Castilla y
León, País Vasco, Castilla-La Mancha, La Rioja, Navarra, Aragón, Cataluña
y la Comunidad Valenciana.
Está atravesada por numerosas corrientes que, consideradas globalmente,
suman 12 000 km de cauce, de los cuales 930 corresponden al Ebro. Sus
afluentes principales presentan un recorrido total de 347 km, según datos
de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
Este organismo, que depende del Ministerio de Medio Ambiente, se encarga
de su regulación. El aporte superficial estimado se cifra en un promedio
de 18 217 hm³, con máximos de 29 726 hm³ y mínimos de 8393 hm³.
En la cuenca del Ebro habitan 2 767 103 personas (año 1998). Su núcleo de
población más destacado es la ciudad de Zaragoza, con 674 317 habitantes
(2009).
Régimen hidrológico
El Ebro, a su paso por Miravet (Tarragona).
Desembocadura del Ebro.
El Ebro es un río caudaloso, pero de carácter irregular. A finales del
verano tiene fuertes estiajes en toda la cuenca llegando a llevar incluso
una décima parte de su caudal medio.
La irregularidad del Ebro es tal que en Tortosa ha llegado a tener un
caudal de 32 m³/s en periodo de sequía y se llegó a los 23 484 m³/s[6] en
la crecida del 23 de octubre de 1907, cuando el río alcanzó los 9,95 m de
altura, solamente superados por los 10,05 m de 1787 (caudales hoy
imposibles debido a la regulación que ejercen los embalses de Mequinenza
y Ribarroja), el Ebro un mes puede aportar al mar 440 hm³ y otro mes 2896
hm³[7] o en un año puede aportar 3811 hm³ y otro año puede aportar 26 134
hm³/[8]
En su curso alto se han llegado a superar los 1500 m³/s en Miranda de
Ebro[9] y en el curso medio destacan los aforos de Castejón con un máximo
en 1961 de 4950 m³/s.
Durante el invierno presenta un estiaje secundario, producto de las
nevadas en gran parte de su cuenca, ya que su régimen es pluvio-nival,
acumulando grandes reservas hídricas en los Pirineos y, en menor medida,
en la cordillera Cantábrica y en el sistema Ibérico.
El Ebro sufre sus crecidas más frecuentes en la estación fría, de octubre
a marzo, aunque a veces se prolongan en el tramo final hasta mayo; las de
estación fría suelen estar ligadas al régimen pluvial oceánico, mientras
que las ocurridas en primavera son fruto de la fusión de la nieve de los
Pirineos. Los estiajes se producen en verano: de julio a octubre, en
Miranda de Ebro y de fines de agosto y primeros de septiembre en Tortosa.
En las crecidas tienen un papel más importante los afluentes de la margen
izquierda, especialmente los ríos Zadorra, Ega, Arga y Aragón, por lo que
las puntas de crecida más elevadas se dan en Castejón, en la ribera
navarra, aunque también afectan con intensidad a las riberas de Zaragoza.
El curso bajo actualmente está regulado por los pantanos de Ribarroja y
Mequinenza por lo que el régimen está alterado. No obstante, se pueden
producir crecidas por el deshielo de los importantes afluentes
pirenaicos, tales como el Segre, el Cinca, el Noguera Pallaresa y el
Noguera Ribagorzana, o como consecuencia de las depresiones aisladas en
niveles altos (DANA) de otoño por la aportación de las ramblas y
afluentes de su curso bajo.
En cualquier caso, el problema de las inundaciones y desbordamientos se
ciñe hoy en día al tramo medio del Ebro, que sigue sufriendo las
consecuencias de sus riadas.
Las aguas del Ebro se aprovechan en numerosos puntos para el regadío, a
través de diferentes canales, como el Imperial, el de Lodosa y el de
Tauste. En el tramo final se encuentran los canales de la izquierda y de
la derecha del Ebro que nacen en el azud de Xerta y riegan huertas y los
extensos arrozales del delta.
Su cauce está regulado por los embalses del Ebro, Sobrón, Mequinenza,
Ribarroja y Flix. Estos embalses, especialmente Mequinenza, hacen que en
la actualidad tanto el delta, como las playas de la costa levantina,
sufran un fenómeno de regresión, ya que retienen los sedimentos que
deberían llegar a la desembocadura.
Caudal del Ebro
Fotografía satélite del Delta del Ebro.
La evolución del caudal del Ebro en Tortosa, en el periodo 1960-2008,[10]
es la siguiente:
Década de los 1960 18 286,7 hm³/año.
Década de los 1970 15 507,7 hm³/año.
Década de los 1980 9574,1 hm³/año.
Década de los 1990 8253,8 hm³/año.
Media del periodo 2000-2008 8832 hm³/año.[11]
Caudal ecológico del Ebro
El PHN de 2001 recogía un caudal ecológico para el Ebro en su
desembocadura de 135 m³/s (3150 hm³ anuales), en 2004 los estudios
preliminares el nuevo PHN reconocía los graves problemas del delta y la
necesidad de ampliar el caudal ecológico al menos hasta los 4150 hm³
anuales. A propuesta de CiU, se planteó la opción de que se reservara un
caudal ecológico de 150 m³/s (4800 hm³ anuales),[12] con posterioridad,
la recomendación de la UE, a petición del Gobierno de España y con el
respaldo de alcaldes del delta del Ebro, fue la de doblar esa propuesta
inicial hasta los 300 m³/s, lo que supondría reservar un caudal ecológico
de 9600 hm³[12] y más recientemente en 2008 la comunidad científica
propuso fijar un caudal ecológico variable que se adapte a la
irregularidad hídrica natural del propio río, estos caudales serían, 12
783 hm³ para años de régimen húmedo, 9691 hm³ para régimen medio y 7305
hm³ para régimen seco.[13]
Crecidas
Crecida del Ebro a su paso por Novillas (Zaragoza). 6 de febrero de 2003.
Inundación de Aldover, altura del nivel del agua por la crecida del río
Ebro de mayo de 1853
En el curso alto y medio del río la mayor parte de las crecidas se dan en
los meses de invierno, tras nevadas en cotas bajas y posterior deshielo.
Juegan un papel importante los afluentes procedentes de Álava y Navarra:
Zadorra, Ega y el Aragón debido al Arga y al Irati, así como el mismo
Ebro en Cantabria, Burgos y La Rioja por las aportaciones del Nela y el
Trueba. Por tanto el pico de crecida máximo se suele dar entre Castejón y
Tudela y a partir de ahí va atenuándose el caudal ya que los afluentes de
la margen derecha no presentan crecidas importantes, al menos, de forma
simultánea a las del propio Ebro, bien por su menor cuenca, como sucede
con los ríos riojanos, bien por ser zonas poco lluviosas como las cuencas
del Jalón y el Jiloca. Otros ríos de la margen izquierda como el Gállego
o el curso alto del Aragón están relativamente bastante reguladas por los
embalses. La reducción del caudal máximo por desbordamientos en el valle
aluvial es causa también de la laminación del caudal entre Castejón-
Tudela y Zaragoza.
En los últimos años la mayor crecida en la cuenca alta y media del Ebro
fue la de enero y febrero de 2015. Los caudales en los distintos puntos
de aforo, según la Confederación Hidrográfica del Ebro, fueron::[14]
Palazuelos: 930 m³/s 10,17 m;
Miranda de Ebro: 1025 m³/s 6,95 m;
Logroño: 1550 m³/s 5,40 m;
Mendavia: 1283 m³/s 5,49 m;
Tudela: 2582 m³/s 5,85 m;
En Zaragoza se considera una crecida extraordinaria cuando el Ebro supera
los 1600 m³/s; lo que supone más de 4,5 metros de profundidad. Las
principales avenidas medidas en la capital aragonesa, con una cuenca
vertiente de 40 400 km²:[15][16][17] por los pontoneros del ejército
desde finales del siglo XIX y más tarde por la Confederación hidrográfica
del Ebro son:
Marzo de 1888: 3760 m³/s;
Enero de 1891: 3250 m³/s;
Febrero de 1892: 3790 m³/s;
Enero de 1895: 3118 m³/s;
Marzo de 1930: 3600 m³/s;
Diciembre de 1930: 3000 m³/s;
Octubre de 1937: 3000 m³/s;
Enero de 1941: 4000 m³/s;
Febrero de 1952: 3260 m³/s;
Enero de 1961: 4130 m³/s;
Noviembre de 1966: 3154 m³/s;
Febrero de 1978: 3154 m³/s;
Enero de 1981: 2940 m³/s;
Diciembre de 1992: 2301 m³/s;
Diciembre de 1993: 2132 m³/s;
Enero de 1997: 2004 m³/s 4,63 m;
Febrero de 2003: 2237 m³/s 4,76 m;
Marzo de 2015: 2448 m³/s 6,10 m;
Abril de 2018: 2037 m³/s 5,36 m;
Diciembre de 2021: 2118 m³/s 5,52 m;
Embalse de La Tranquera en el río Piedra, afluente del Jalón en la cuenca
del Ebro.
En el curso bajo las crecidas históricamente han estado motivadas por el
propio Ebro y por el sistema Segre-Cinca-Nogueras que es su principal
afluente y se deben tanto al deshielo como a lluvias generalizadas en
toda la cuenca, incluso a lluvias otoñales de carácter mediterráneo que
pueden descargar más de 200 mm. Si coincidían los picos de crecida de
ambos la riada en la provincia de Tarragona podía ser desastrosa.
En Tortosa, cerca de la desembocadura, antes de laEl Ebro es un río del
noreste de la península ibérica, el segundo más largo y caudaloso de
esta, tras el Tajo y el Duero, respectivamente.[nota 1] Discurre
enteramente por España. Entre los ríos que desembocan en el mar
Mediterráneo, solo es superado en longitud por el Nilo.
Recorre el extremo nororiental de la península ibérica, a través del
valle homónimo, situado en una depresión. Sigue una dirección noroeste-
sureste desde su nacimiento en el municipio cántabro de la Hermandad de
Campoo de Suso hasta el mar Mediterráneo, en el que desemboca formando el
delta del Ebro, entre los términos municipales de Deltebre y San Jaime de
Enveija, ambos en la provincia de Tarragona.
El río tiene una longitud total de 930 km[2] y atraviesa diez provincias
o comunidades uniprovinciales: Cantabria (donde nace), Palencia, Burgos,
Álava, La Rioja, Navarra, Zaragoza, Huesca, Lérida y Tarragona (donde
desemboca). Además, su cuenca hidrográfica también drena territorios de
la Comunidad Valenciana (río Bergantes) y Castilla-La Mancha.[3] Dos
capitales de comunidad autónoma, Logroño y Zaragoza, son bañadas por el
río.
La cuenca hidrográfica del Ebro, con una superficie de 86 100 km², abarca
territorios de España, Andorra y Francia.
Toponimia
Las aguas del Ebro inmediatamente después de haber surgido del subsuelo,
en su nacimiento tradicional.
Su nombre deriva del antiguo topónimo Hiber (Hiberus flumen), que da
también nombre a la península ibérica y a los pueblos íberos, adaptación
latina del término griego Ἴβηρ (Íber), que recogen las numerosas fuentes
historiográficas griegas, que significaría ribera o margen del río. En
efecto, colonos griegos se establecieron un poco más al norte hacia el
575 a. C. en la importante colonia de Ampurias (del griego antiguo
Ἐμπόριον, que significa «mercado» o «almacén comercial») en la actual
Gerona. De ahí que el término de Iberia originalmente deriva del nombre
mismo del río Ebro.
Recorrido
Tradicionalmente se ha considerado que el Ebro nace en Fontibre (del
latín Fontes Hiberis o fuentes del Ebro), manantial situado a 880m s. n.
m. en la Hermandad de Campoo de Suso, en Cantabria.
La Fuentona
La Fuentona, en Fontibre (Cantabria). Lugar donde resurgen las aguas del
río Híjar y el tradicional nacimiento del Ebro. Un pilar de piedra,
coronado con una pequeña estatua de la Virgen del Pilar realizada por
Jesús Otero, recoge los grabados de los escudos de todas las provincias
por los que pasa el río hasta su desembocadura.
Vista aérea de la Sierra de Híjar donde nace el Ebro.
Sin embargo, las sospechas que fijaban el origen del Ebro en las fuentes
del río Híjar en el circo de Pico Tres Mares (43.040785, -4.394038) a
1880 m de altitud,[4] se convirtieron en evidencia en 1987 cuando un
estudio llevado a cabo por el Instituto Geológico y Minero de España
demostró que las aguas que manan del Pilar de Fontibre proceden casi en
su totalidad del Híjar, tras filtrarse en el subsuelo en las
inmediaciones de Paracuelles. Este hecho pudo ser verificado tras verter
fluoresceína en el lecho del mencionado río en el lugar en el que se
observa una gran pérdida de caudal –a unos 2000 metros al oeste de
Fontibre– y comprobar que, pasadas 32 horas, reaparecía el agua teñida en
la Fuentona. Las mediciones de caudal demostraron además, que la pérdida
de caudal del Híjar medida en Paracuelles, era muy similar al caudal
medido en el manantial de Fontibre.[5] Dicho estudio aporta además
material gráfico que demuestra la resurgencia del agua teñida en
Fontibre. Otras teorías o «creencias populares» se han mostrado hasta el
momento vacías de todo fundamento o apoyo científico.[cita requerida]
El Ebro transcurre por el valle de Campoo y la localidad cántabra de
Reinosa, abandonando Cantabria por el municipio de Valderredible y entra
en Palencia por el municipio de Berzosilla concretamente en una de sus
tres pedanías, Báscones de Ebro, y entrando al norte de la provincia de
Burgos por el Cañón del Ebro que da origen al Parque natural de Hoces del
Alto Ebro y Rudrón. Continúa por la comarca de Las Merindades y termina
su andadura por la provincia en Miranda de Ebro. Saliendo de la provincia
de Burgos hace su entrada en la de Álava y posteriormente en la comunidad
autónoma de La Rioja por Las Conchas, lugar donde antiguamente se formaba
la laguna de Bilibio al quedar el río bloqueado por los Montes Obarenes.
El río continúa su curso entre amplios meandros por los municipios de
Briñas, Haro, Labastida, Briones, San Vicente de la Sonsierra, Elciego,
Cenicero, Fuenmayor y Oyón para llegar a Logroño. Desde allí forma el
límite territorial entre La Rioja y Navarra pasando por las localidades
de Viana, Agoncillo, Arrúbal, Mendavia, Sesma, Lodosa, Alcanadre,
Sartaguda, Pradejón, Calahorra, Andosilla, San Adrián, Azagra, Aldeanueva
de Ebro, Rincón de Soto, Funes, Milagro, Villafranca, Cadreita y Alfaro.
Tras esta última localidad abandona La Rioja y entra definitivamente en
Navarra, bañando los municipios de Castejón, Valtierra, Tudela,
Cabanillas, Ribaforada, Fustiñana, Buñuel y Cortes hasta adentrarse en
Aragón, donde baña las localidades de Novillas, Gallur, Boquiñeni,
Luceni, Cabañas de Ebro, Remolinos, Alagón, Torres de Berrellén, Casetas,
Utebo, Monzalbarba, Zaragoza, Pastriz, El Burgo de Ebro, Alfajarín,
Fuentes de Ebro, Pina de Ebro, Quinto, Gelsa, Velilla de Ebro, La Zaida,
Alforque, Cinco Olivas, Alborge, Sástago, Escatrón, Chiprana, Caspe y
Mequinenza. Por último llega a Cataluña atravesando Ribarroja de Ebro,
Flix, Ascó, Mora la Nueva, Mora de Ebro, Tivisa, Miravet, Benifallet,
Tivenys, Cherta, Aldover, Tortosa, Amposta, La Aldea, San Jaime de
Enveija y Deltebre.
Cañón del río Ebro a su paso por el parque natural de Hoces del Alto Ebro
y Rudrón.
El Ebro a su paso por Logroño.
Torre del Tambor y puente sobre el Ebro en la localidad zaragozana de
Sástago.
Fotografía aérea del Ebro en su tramo final desembocando al Mediterráneo
por el delta del Ebro.
Desemboca en el mar Mediterráneo, a la altura de Deltebre, en la
provincia de Tarragona, en forma de delta, ocupado en su mayor parte por
la isla de Buda, que divide la corriente en dos brazos principales,
denominadas Golas Norte y Sur.
El 20 por ciento de la superficie de este delta se encuentra protegido
legalmente a través del parque natural del Delta del Ebro, localizado en
el entorno de Tortosa, Amposta y San Jaime de Enveija. Este espacio
natural fue creado en 1983 por la Generalidad de Cataluña y constituye la
zona húmeda más importante de Cataluña, con una superficie total de 7802
hectáreas.
El 80% restante del delta corresponde a suelos urbanos y agrícolas, con
especial mención a los campos de arroz, que se extienden a lo largo de 21
000 hectáreas.
Uno de los primeros monasterios cistercienses en España, el Real
Monasterio de Nuestra Señora de Rueda, se localiza en los bancos del Ebro
en la localidad zaragozana de Sàstago Aragón.
Cuenca hidrográfica
El Ebro, a su paso por Miranda de Ebro (Burgos).
Artículo principal: Cuenca Hidrográfica del Ebro
La cuenca hidrográfica de este río, de forma triangular, queda
delimitada, al norte, por la cordillera Cantábrica y los Pirineos; al
oeste y al sur, por el sistema Ibérico. Al este se sitúan las cordilleras
Costero Catalanas y el mar Mediterráneo.
Su origen geológico se encuentra en el plegamiento de los sedimentos
exteriores de la península ibérica, lo que dio lugar a dos cordilleras de
tipo alpino (los Pirineos y los sistemas Béticos). En compensación, se
produjo el hundimiento de dos amplias zonas, el valle del Ebro y el valle
del Guadalquivir, invadidos por el mar.
La cuenca del Ebro ocupa una superficie de 85 362 km², que se distribuyen
en un 0,52 % (445 km²) por Andorra, en un 0,58 % (503 km²) por Francia y
en un 98,8 % (84 414 km²) por España.
El Ebro a su paso por Mequinenza.
Supone el 17,3 % del territorio peninsular español y en ella se integran,
total o parcialmente, las comunidades autónomas de Cantabria, Castilla y
León, País Vasco, Castilla-La Mancha, La Rioja, Navarra, Aragón, Cataluña
y la Comunidad Valenciana.
Está atravesada por numerosas corrientes que, consideradas globalmente,
suman 12 000 km de cauce, de los cuales 930 corresponden al Ebro. Sus
afluentes principales presentan un recorrido total de 347 km, según datos
de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
Este organismo, que depende del Ministerio de Medio Ambiente, se encarga
de su regulación. El aporte superficial estimado se cifra en un promedio
de 18 217 hm³, con máximos de 29 726 hm³ y mínimos de 8393 hm³.
En la cuenca del Ebro habitan 2 767 103 personas (año 1998). Su núcleo de
población más destacado es la ciudad de Zaragoza, con 674 317 habitantes
(2009).
Régimen hidrológico
El Ebro, a su paso por Miravet (Tarragona).
Desembocadura del Ebro.
El Ebro es un río caudaloso, pero de carácter irregular. A finales del
verano tiene fuertes estiajes en toda la cuenca llegando a llevar incluso
una décima parte de su caudal medio.
La irregularidad del Ebro es tal que en Tortosa ha llegado a tener un
caudal de 32 m³/s en periodo de sequía y se llegó a los 23 484 m³/s[6] en
la crecida del 23 de octubre de 1907, cuando el río alcanzó los 9,95 m de
altura, solamente superados por los 10,05 m de 1787 (caudales hoy
imposibles debido a la regulación que ejercen los embalses de Mequinenza
y Ribarroja), el Ebro un mes puede aportar al mar 440 hm³ y otro mes 2896
hm³[7] o en un año puede aportar 3811 hm³ y otro año puede aportar 26 134
hm³/[8]
En su curso alto se han llegado a superar los 1500 m³/s en Miranda de
Ebro[9] y en el curso medio destacan los aforos de Castejón con un máximo
en 1961 de 4950 m³/s.
Durante el invierno presenta un estiaje secundario, producto de las
nevadas en gran parte de su cuenca, ya que su régimen es pluvio-nival,
acumulando grandes reservas hídricas en los Pirineos y, en menor medida,
en la cordillera Cantábrica y en el sistema Ibérico.
El Ebro sufre sus crecidas más frecuentes en la estación fría, de octubre
a marzo, aunque a veces se prolongan en el tramo final hasta mayo; las de
estación fría suelen estar ligadas al régimen pluvial oceánico, mientras
que las ocurridas en primavera son fruto de la fusión de la nieve de los
Pirineos. Los estiajes se producen en verano: de julio a octubre, en
Miranda de Ebro y de fines de agosto y primeros de septiembre en Tortosa.
En las crecidas tienen un papel más importante los afluentes de la margen
izquierda, especialmente los ríos Zadorra, Ega, Arga y Aragón, por lo que
las puntas de crecida más elevadas se dan en Castejón, en la ribera
navarra, aunque también afectan con intensidad a las riberas de Zaragoza.
El curso bajo actualmente está regulado por los pantanos de Ribarroja y
Mequinenza por lo que el régimen está alterado. No obstante, se pueden
producir crecidas por el deshielo de los importantes afluentes
pirenaicos, tales como el Segre, el Cinca, el Noguera Pallaresa y el
Noguera Ribagorzana, o como consecuencia de las depresiones aisladas en
niveles altos (DANA) de otoño por la aportación de las ramblas y
afluentes de su curso bajo.
En cualquier caso, el problema de las inundaciones y desbordamientos se
ciñe hoy en día al tramo medio del Ebro, que sigue sufriendo las
consecuencias de sus riadas.
Las aguas del Ebro se aprovechan en numerosos puntos para el regadío, a
través de diferentes canales, como el Imperial, el de Lodosa y el de
Tauste. En el tramo final se encuentran los canales de la izquierda y de
la derecha del Ebro que nacen en el azud de Xerta y riegan huertas y los
extensos arrozales del delta.
Su cauce está regulado por los embalses del Ebro, Sobrón, Mequinenza,
Ribarroja y Flix. Estos embalses, especialmente Mequinenza, hacen que en
la actualidad tanto el delta, como las playas de la costa levantina,
sufran un fenómeno de regresión, ya que retienen los sedimentos que
deberían llegar a la desembocadura.
Caudal del Ebro
Fotografía satélite del Delta del Ebro.
La evolución del caudal del Ebro en Tortosa, en el periodo 1960-2008,[10]
es la siguiente:
Década de los 1960 18 286,7 hm³/año.
Década de los 1970 15 507,7 hm³/año.
Década de los 1980 9574,1 hm³/año.
Década de los 1990 8253,8 hm³/año.
Media del periodo 2000-2008 8832 hm³/año.[11]
Caudal ecológico del Ebro
El PHN de 2001 recogía un caudal ecológico para el Ebro en su
desembocadura de 135 m³/s (3150 hm³ anuales), en 2004 los estudios
preliminares el nuevo PHN reconocía los graves problemas del delta y la
necesidad de ampliar el caudal ecológico al menos hasta los 4150 hm³
anuales. A propuesta de CiU, se planteó la opción de que se reservara un
caudal ecológico de 150 m³/s (4800 hm³ anuales),[12] con posterioridad,
la recomendación de la UE, a petición del Gobierno de España y con el
respaldo de alcaldes del delta del Ebro, fue la de doblar esa propuesta
inicial hasta los 300 m³/s, lo que supondría reservar un caudal ecológico
de 9600 hm³[12] y más recientemente en 2008 la comunidad científica
propuso fijar un caudal ecológico variable que se adapte a la
irregularidad hídrica natural del propio río, estos caudales serían, 12
783 hm³ para años de régimen húmedo, 9691 hm³ para régimen medio y 7305
hm³ para régimen seco.[13]
Crecidas
Crecida del Ebro a su paso por Novillas (Zaragoza). 6 de febrero de 2003.
Inundación de Aldover, altura del nivel del agua por la crecida del río
Ebro de mayo de 1853
En el curso alto y medio del río la mayor parte de las crecidas se dan en
los meses de invierno, tras nevadas en cotas bajas y posterior deshielo.
Juegan un papel importante los afluentes procedentes de Álava y Navarra:
Zadorra, Ega y el Aragón debido al Arga y al Irati, así como el mismo
Ebro en Cantabria, Burgos y La Rioja por las aportaciones del Nela y el
Trueba. Por tanto el pico de crecida máximo se suele dar entre Castejón y
Tudela y a partir de ahí va atenuándose el caudal ya que los afluentes de
la margen derecha no presentan crecidas importantes, al menos, de forma
simultánea a las del propio Ebro, bien por su menor cuenca, como sucede
con los ríos riojanos, bien por ser zonas poco lluviosas como las cuencas
del Jalón y el Jiloca. Otros ríos de la margen izquierda como el Gállego
o el curso alto del Aragón están relativamente bastante reguladas por los
embalses. La reducción del caudal máximo por desbordamientos en el valle
aluvial es causa también de la laminación del caudal entre Castejón-
Tudela y Zaragoza.
En los últimos años la mayor crecida en la cuenca alta y media del Ebro
fue la de enero y febrero de 2015. Los caudales en los distintos puntos
de aforo, según la Confederación Hidrográfica del Ebro, fueron::[14]
Palazuelos: 930 m³/s 10,17 m;
Miranda de Ebro: 1025 m³/s 6,95 m;
Logroño: 1550 m³/s 5,40 m;
Mendavia: 1283 m³/s 5,49 m;
Tudela: 2582 m³/s 5,85 m;
En Zaragoza se considera una crecida extraordinaria cuando el Ebro supera
los 1600 m³/s; lo que supone más de 4,5 metros de profundidad. Las
principales avenidas medidas en la capital aragonesa, con una cuenca
vertiente de 40 400 km²:[15][16][17] por los pontoneros del ejército
desde finales del siglo XIX y más tarde por la Confederación hidrográfica
del Ebro son:
Marzo de 1888: 3760 m³/s;
Enero de 1891: 3250 m³/s;
Febrero de 1892: 3790 m³/s;
Enero de 1895: 3118 m³/s;
Marzo de 1930: 3600 m³/s;
Diciembre de 1930: 3000 m³/s;
Octubre de 1937: 3000 m³/s;
Enero de 1941: 4000 m³/s;
Febrero de 1952: 3260 m³/s;
Enero de 1961: 4130 m³/s;
Noviembre de 1966: 3154 m³/s;
Febrero de 1978: 3154 m³/s;
Enero de 1981: 2940 m³/s;
Diciembre de 1992: 2301 m³/s;
Diciembre de 1993: 2132 m³/s;
Enero de 1997: 2004 m³/s 4,63 m;
Febrero de 2003: 2237 m³/s 4,76 m;
Marzo de 2015: 2448 m³/s 6,10 m;
Abril de 2018: 2037 m³/s 5,36 m;
Diciembre de 2021: 2118 m³/s 5,52 m;
Embalse de La Tranquera en el río Piedra, afluente del Jalón en la cuenca
del Ebro.
En el curso bajo las crecidas históricamente han estado motivadas por el
propio Ebro y por el sistema Segre-Cinca-Nogueras que es su principal
afluente y se deben tanto al deshielo como a lluvias generalizadas en
toda la cuenca, incluso a lluvias otoñales de carácter mediterráneo que
pueden descargar más de 200 mm. Si coincidían los picos de crecida de
ambos la riada en la provincia de Tarragona podía ser desastrosa.
En Tortosa, cerca de la desembocadura, antes de laEl Ebro es un río del
noreste de la península ibérica, el segundo más largo y caudaloso de
esta, tras el Tajo y el Duero, respectivamente.[nota 1] Discurre
enteramente por España. Entre los ríos que desembocan en el mar
Mediterráneo, solo es superado en longitud por el Nilo.
Recorre el extremo nororiental de la península ibérica, a través del
valle homónimo, situado en una depresión. Sigue una dirección noroeste-
sureste desde su nacimiento en el municipio cántabro de la Hermandad de
Campoo de Suso hasta el mar Mediterráneo, en el que desemboca formando el
delta del Ebro, entre los términos municipales de Deltebre y San Jaime de
Enveija, ambos en la provincia de Tarragona.
El río tiene una longitud total de 930 km[2] y atraviesa diez provincias
o comunidades uniprovinciales: Cantabria (donde nace), Palencia, Burgos,
Álava, La Rioja, Navarra, Zaragoza, Huesca, Lérida y Tarragona (donde
desemboca). Además, su cuenca hidrográfica también drena territorios de
la Comunidad Valenciana (río Bergantes) y Castilla-La Mancha.[3] Dos
capitales de comunidad autónoma, Logroño y Zaragoza, son bañadas por el
río.
La cuenca hidrográfica del Ebro, con una superficie de 86 100 km², abarca
territorios de España, Andorra y Francia.
Toponimia
Las aguas del Ebro inmediatamente después de haber surgido del subsuelo,
en su nacimiento tradicional.
Su nombre deriva del antiguo topónimo Hiber (Hiberus flumen), que da
también nombre a la península ibérica y a los pueblos íberos, adaptación
latina del término griego Ἴβηρ (Íber), que recogen las numerosas fuentes
historiográficas griegas, que significaría ribera o margen del río. En
efecto, colonos griegos se establecieron un poco más al norte hacia el
575 a. C. en la importante colonia de Ampurias (del griego antiguo
Ἐμπόριον, que significa «mercado» o «almacén comercial») en la actual
Gerona. De ahí que el término de Iberia originalmente deriva del nombre
mismo del río Ebro.
Recorrido
Tradicionalmente se ha considerado que el Ebro nace en Fontibre (del
latín Fontes Hiberis o fuentes del Ebro), manantial situado a 880m s. n.
m. en la Hermandad de Campoo de Suso, en Cantabria.
La Fuentona
La Fuentona, en Fontibre (Cantabria). Lugar donde resurgen las aguas del
río Híjar y el tradicional nacimiento del Ebro. Un pilar de piedra,
coronado con una pequeña estatua de la Virgen del Pilar realizada por
Jesús Otero, recoge los grabados de los escudos de todas las provincias
por los que pasa el río hasta su desembocadura.
Vista aérea de la Sierra de Híjar donde nace el Ebro.
Sin embargo, las sospechas que fijaban el origen del Ebro en las fuentes
del río Híjar en el circo de Pico Tres Mares (43.040785, -4.394038) a
1880 m de altitud,[4] se convirtieron en evidencia en 1987 cuando un
estudio llevado a cabo por el Instituto Geológico y Minero de España
demostró que las aguas que manan del Pilar de Fontibre proceden casi en
su totalidad del Híjar, tras filtrarse en el subsuelo en las
inmediaciones de Paracuelles. Este hecho pudo ser verificado tras verter
fluoresceína en el lecho del mencionado río en el lugar en el que se
observa una gran pérdida de caudal –a unos 2000 metros al oeste de
Fontibre– y comprobar que, pasadas 32 horas, reaparecía el agua teñida en
la Fuentona. Las mediciones de caudal demostraron además, que la pérdida
de caudal del Híjar medida en Paracuelles, era muy similar al caudal
medido en el manantial de Fontibre.[5] Dicho estudio aporta además
material gráfico que demuestra la resurgencia del agua teñida en
Fontibre. Otras teorías o «creencias populares» se han mostrado hasta el
momento vacías de todo fundamento o apoyo científico.[cita requerida]
El Ebro transcurre por el valle de Campoo y la localidad cántabra de
Reinosa, abandonando Cantabria por el municipio de Valderredible y entra
en Palencia por el municipio de Berzosilla concretamente en una de sus
tres pedanías, Báscones de Ebro, y entrando al norte de la provincia de
Burgos por el Cañón del Ebro que da origen al Parque natural de Hoces del
Alto Ebro y Rudrón. Continúa por la comarca de Las Merindades y termina
su andadura por la provincia en Miranda de Ebro. Saliendo de la provincia
de Burgos hace su entrada en la de Álava y posteriormente en la comunidad
autónoma de La Rioja por Las Conchas, lugar donde antiguamente se formaba
la laguna de Bilibio al quedar el río bloqueado por los Montes Obarenes.
El río continúa su curso entre amplios meandros por los municipios de
Briñas, Haro, Labastida, Briones, San Vicente de la Sonsierra, Elciego,
Cenicero, Fuenmayor y Oyón para llegar a Logroño. Desde allí forma el
límite territorial entre La Rioja y Navarra pasando por las localidades
de Viana, Agoncillo, Arrúbal, Mendavia, Sesma, Lodosa, Alcanadre,
Sartaguda, Pradejón, Calahorra, Andosilla, San Adrián, Azagra, Aldeanueva
de Ebro, Rincón de Soto, Funes, Milagro, Villafranca, Cadreita y Alfaro.
Tras esta última localidad abandona La Rioja y entra definitivamente en
Navarra, bañando los municipios de Castejón, Valtierra, Tudela,
Cabanillas, Ribaforada, Fustiñana, Buñuel y Cortes hasta adentrarse en
Aragón, donde baña las localidades de Novillas, Gallur, Boquiñeni,
Luceni, Cabañas de Ebro, Remolinos, Alagón, Torres de Berrellén, Casetas,
Utebo, Monzalbarba, Zaragoza, Pastriz, El Burgo de Ebro, Alfajarín,
Fuentes de Ebro, Pina de Ebro, Quinto, Gelsa, Velilla de Ebro, La Zaida,
Alforque, Cinco Olivas, Alborge, Sástago, Escatrón, Chiprana, Caspe y
Mequinenza. Por último llega a Cataluña atravesando Ribarroja de Ebro,
Flix, Ascó, Mora la Nueva, Mora de Ebro, Tivisa, Miravet, Benifallet,
Tivenys, Cherta, Aldover, Tortosa, Amposta, La Aldea, San Jaime de
Enveija y Deltebre.
Cañón del río Ebro a su paso por el parque natural de Hoces del Alto Ebro
y Rudrón.
El Ebro a su paso por Logroño.
Torre del Tambor y puente sobre el Ebro en la localidad zaragozana de
Sástago.
Fotografía aérea del Ebro en su tramo final desembocando al Mediterráneo
por el delta del Ebro.
Desemboca en el mar Mediterráneo, a la altura de Deltebre, en la
provincia de Tarragona, en forma de delta, ocupado en su mayor parte por
la isla de Buda, que divide la corriente en dos brazos principales,
denominadas Golas Norte y Sur.
El 20 por ciento de la superficie de este delta se encuentra protegido
legalmente a través del parque natural del Delta del Ebro, localizado en
el entorno de Tortosa, Amposta y San Jaime de Enveija. Este espacio
natural fue creado en 1983 por la Generalidad de Cataluña y constituye la
zona húmeda más importante de Cataluña, con una superficie total de 7802
hectáreas.
El 80% restante del delta corresponde a suelos urbanos y agrícolas, con
especial mención a los campos de arroz, que se extienden a lo largo de 21
000 hectáreas.
Uno de los primeros monasterios cistercienses en España, el Real
Monasterio de Nuestra Señora de Rueda, se localiza en los bancos del Ebro
en la localidad zaragozana de Sàstago Aragón.
Cuenca hidrográfica
El Ebro, a su paso por Miranda de Ebro (Burgos).
Artículo principal: Cuenca Hidrográfica del Ebro
La cuenca hidrográfica de este río, de forma triangular, queda
delimitada, al norte, por la cordillera Cantábrica y los Pirineos; al
oeste y al sur, por el sistema Ibérico. Al este se sitúan las cordilleras
Costero Catalanas y el mar Mediterráneo.
Su origen geológico se encuentra en el plegamiento de los sedimentos
exteriores de la península ibérica, lo que dio lugar a dos cordilleras de
tipo alpino (los Pirineos y los sistemas Béticos). En compensación, se
produjo el hundimiento de dos amplias zonas, el valle del Ebro y el valle
del Guadalquivir, invadidos por el mar.
La cuenca del Ebro ocupa una superficie de 85 362 km², que se distribuyen
en un 0,52 % (445 km²) por Andorra, en un 0,58 % (503 km²) por Francia y
en un 98,8 % (84 414 km²) por España.
El Ebro a su paso por Mequinenza.
Supone el 17,3 % del territorio peninsular español y en ella se integran,
total o parcialmente, las comunidades autónomas de Cantabria, Castilla y
León, País Vasco, Castilla-La Mancha, La Rioja, Navarra, Aragón, Cataluña
y la Comunidad Valenciana.
Está atravesada por numerosas corrientes que, consideradas globalmente,
suman 12 000 km de cauce, de los cuales 930 corresponden al Ebro. Sus
afluentes principales presentan un recorrido total de 347 km, según datos
de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
Este organismo, que depende del Ministerio de Medio Ambiente, se encarga
de su regulación. El aporte superficial estimado se cifra en un promedio
de 18 217 hm³, con máximos de 29 726 hm³ y mínimos de 8393 hm³.
En la cuenca del Ebro habitan 2 767 103 personas (año 1998). Su núcleo de
población más destacado es la ciudad de Zaragoza, con 674 317 habitantes
(2009).
Régimen hidrológico
El Ebro, a su paso por Miravet (Tarragona).
Desembocadura del Ebro.
El Ebro es un río caudaloso, pero de carácter irregular. A finales del
verano tiene fuertes estiajes en toda la cuenca llegando a llevar incluso
una décima parte de su caudal medio.
La irregularidad del Ebro es tal que en Tortosa ha llegado a tener un
caudal de 32 m³/s en periodo de sequía y se llegó a los 23 484 m³/s[6] en
la crecida del 23 de octubre de 1907, cuando el río alcanzó los 9,95 m de
altura, solamente superados por los 10,05 m de 1787 (caudales hoy
imposibles debido a la regulación que ejercen los embalses de Mequinenza
y Ribarroja), el Ebro un mes puede aportar al mar 440 hm³ y otro mes 2896
hm³[7] o en un año puede aportar 3811 hm³ y otro año puede aportar 26 134
hm³/[8]
En su curso alto se han llegado a superar los 1500 m³/s en Miranda de
Ebro[9] y en el curso medio destacan los aforos de Castejón con un máximo
en 1961 de 4950 m³/s.
Durante el invierno presenta un estiaje secundario, producto de las
nevadas en gran parte de su cuenca, ya que su régimen es pluvio-nival,
acumulando grandes reservas hídricas en los Pirineos y, en menor medida,
en la cordillera Cantábrica y en el sistema Ibérico.
El Ebro sufre sus crecidas más frecuentes en la estación fría, de octubre
a marzo, aunque a veces se prolongan en el tramo final hasta mayo; las de
estación fría suelen estar ligadas al régimen pluvial oceánico, mientras
que las ocurridas en primavera son fruto de la fusión de la nieve de los
Pirineos. Los estiajes se producen en verano: de julio a octubre, en
Miranda de Ebro y de fines de agosto y primeros de septiembre en Tortosa.
En las crecidas tienen un papel más importante los afluentes de la margen
izquierda, especialmente los ríos Zadorra, Ega, Arga y Aragón, por lo que
las puntas de crecida más elevadas se dan en Castejón, en la ribera
navarra, aunque también afectan con intensidad a las riberas de Zaragoza.
El curso bajo actualmente está regulado por los pantanos de Ribarroja y
Mequinenza por lo que el régimen está alterado. No obstante, se pueden
producir crecidas por el deshielo de los importantes afluentes
pirenaicos, tales como el Segre, el Cinca, el Noguera Pallaresa y el
Noguera Ribagorzana, o como consecuencia de las depresiones aisladas en
niveles altos (DANA) de otoño por la aportación de las ramblas y
afluentes de su curso bajo.
En cualquier caso, el problema de las inundaciones y desbordamientos se
ciñe hoy en día al tramo medio del Ebro, que sigue sufriendo las
consecuencias de sus riadas.
Las aguas del Ebro se aprovechan en numerosos puntos para el regadío, a
través de diferentes canales, como el Imperial, el de Lodosa y el de
Tauste. En el tramo final se encuentran los canales de la izquierda y de
la derecha del Ebro que nacen en el azud de Xerta y riegan huertas y los
extensos arrozales del delta.
Su cauce está regulado por los embalses del Ebro, Sobrón, Mequinenza,
Ribarroja y Flix. Estos embalses, especialmente Mequinenza, hacen que en
la actualidad tanto el delta, como las playas de la costa levantina,
sufran un fenómeno de regresión, ya que retienen los sedimentos que
deberían llegar a la desembocadura.
Caudal del Ebro
Fotografía satélite del Delta del Ebro.
La evolución del caudal del Ebro en Tortosa, en el periodo 1960-2008,[10]
es la siguiente:
Década de los 1960 18 286,7 hm³/año.
Década de los 1970 15 507,7 hm³/año.
Década de los 1980 9574,1 hm³/año.
Década de los 1990 8253,8 hm³/año.
Media del periodo 2000-2008 8832 hm³/año.[11]
Caudal ecológico del Ebro
El PHN de 2001 recogía un caudal ecológico para el Ebro en su
desembocadura de 135 m³/s (3150 hm³ anuales), en 2004 los estudios
preliminares el nuevo PHN reconocía los graves problemas del delta y la
necesidad de ampliar el caudal ecológico al menos hasta los 4150 hm³
anuales. A propuesta de CiU, se planteó la opción de que se reservara un
caudal ecológico de 150 m³/s (4800 hm³ anuales),[12] con posterioridad,
la recomendación de la UE, a petición del Gobierno de España y con el
respaldo de alcaldes del delta del Ebro, fue la de doblar esa propuesta
inicial hasta los 300 m³/s, lo que supondría reservar un caudal ecológico
de 9600 hm³[12] y más recientemente en 2008 la comunidad científica
propuso fijar un caudal ecológico variable que se adapte a la
irregularidad hídrica natural del propio río, estos caudales serían, 12
783 hm³ para años de régimen húmedo, 9691 hm³ para régimen medio y 7305
hm³ para régimen seco.[13]
Crecidas
Crecida del Ebro a su paso por Novillas (Zaragoza). 6 de febrero de 2003.
Inundación de Aldover, altura del nivel del agua por la crecida del río
Ebro de mayo de 1853
En el curso alto y medio del río la mayor parte de las crecidas se dan en
los meses de invierno, tras nevadas en cotas bajas y posterior deshielo.
Juegan un papel importante los afluentes procedentes de Álava y Navarra:
Zadorra, Ega y el Aragón debido al Arga y al Irati, así como el mismo
Ebro en Cantabria, Burgos y La Rioja por las aportaciones del Nela y el
Trueba. Por tanto el pico de crecida máximo se suele dar entre Castejón y
Tudela y a partir de ahí va atenuándose el caudal ya que los afluentes de
la margen derecha no presentan crecidas importantes, al menos, de forma
simultánea a las del propio Ebro, bien por su menor cuenca, como sucede
con los ríos riojanos, bien por ser zonas poco lluviosas como las cuencas
del Jalón y el Jiloca. Otros ríos de la margen izquierda como el Gállego
o el curso alto del Aragón están relativamente bastante reguladas por los
embalses. La reducción del caudal máximo por desbordamientos en el valle
aluvial es causa también de la laminación del caudal entre Castejón-
Tudela y Zaragoza.
En los últimos años la mayor crecida en la cuenca alta y media del Ebro
fue la de enero y febrero de 2015. Los caudales en los distintos puntos
de aforo, según la Confederación Hidrográfica del Ebro, fueron::[14]
Palazuelos: 930 m³/s 10,17 m;
Miranda de Ebro: 1025 m³/s 6,95 m;
Logroño: 1550 m³/s 5,40 m;
Mendavia: 1283 m³/s 5,49 m;
Tudela: 2582 m³/s 5,85 m;
En Zaragoza se considera una crecida extraordinaria cuando el Ebro supera
los 1600 m³/s; lo que supone más de 4,5 metros de profundidad. Las
principales avenidas medidas en la capital aragonesa, con una cuenca
vertiente de 40 400 km²:[15][16][17] por los pontoneros del ejército
desde finales del siglo XIX y más tarde por la Confederación hidrográfica
del Ebro son:
Marzo de 1888: 3760 m³/s;
Enero de 1891: 3250 m³/s;
Febrero de 1892: 3790 m³/s;
Enero de 1895: 3118 m³/s;
Marzo de 1930: 3600 m³/s;
Diciembre de 1930: 3000 m³/s;
Octubre de 1937: 3000 m³/s;
Enero de 1941: 4000 m³/s;
Febrero de 1952: 3260 m³/s;
Enero de 1961: 4130 m³/s;
Noviembre de 1966: 3154 m³/s;
Febrero de 1978: 3154 m³/s;
Enero de 1981: 2940 m³/s;
Diciembre de 1992: 2301 m³/s;
Diciembre de 1993: 2132 m³/s;
Enero de 1997: 2004 m³/s 4,63 m;
Febrero de 2003: 2237 m³/s 4,76 m;
Marzo de 2015: 2448 m³/s 6,10 m;
Abril de 2018: 2037 m³/s 5,36 m;
Diciembre de 2021: 2118 m³/s 5,52 m;
Embalse de La Tranquera en el río Piedra, afluente del Jalón en la cuenca
del Ebro.
En el curso bajo las crecidas históricamente han estado motivadas por el
propio Ebro y por el sistema Segre-Cinca-Nogueras que es su principal
afluente y se deben tanto al deshielo como a lluvias generalizadas en
toda la cuenca, incluso a lluvias otoñales de carácter mediterráneo que
pueden descargar más de 200 mm. Si coincidían los picos de crecida de
ambos la riada en la provincia de Tarragona podía ser desastrosa.
En Tortosa, cerca de la desembocadura, antes de laEl Ebro es un río del
noreste de la península ibérica, el segundo más largo y caudaloso de
esta, tras el Tajo y el Duero, respectivamente.[nota 1] Discurre
enteramente por España. Entre los ríos que desembocan en el mar
Mediterráneo, solo es superado en longitud por el Nilo.
Recorre el extremo nororiental de la península ibérica, a través del
valle homónimo, situado en una depresión. Sigue una dirección noroeste-
sureste desde su nacimiento en el municipio cántabro de la Hermandad de
Campoo de Suso hasta el mar Mediterráneo, en el que desemboca formando el
delta del Ebro, entre los términos municipales de Deltebre y San Jaime de
Enveija, ambos en la provincia de Tarragona.
El río tiene una longitud total de 930 km[2] y atraviesa diez provincias
o comunidades uniprovinciales: Cantabria (donde nace), Palencia, Burgos,
Álava, La Rioja, Navarra, Zaragoza, Huesca, Lérida y Tarragona (donde
desemboca). Además, su cuenca hidrográfica también drena territorios de
la Comunidad Valenciana (río Bergantes) y Castilla-La Mancha.[3] Dos
capitales de comunidad autónoma, Logroño y Zaragoza, son bañadas por el
río.
La cuenca hidrográfica del Ebro, con una superficie de 86 100 km², abarca
territorios de España, Andorra y Francia.
Toponimia
Las aguas del Ebro inmediatamente después de haber surgido del subsuelo,
en su nacimiento tradicional.
Su nombre deriva del antiguo topónimo Hiber (Hiberus flumen), que da
también nombre a la península ibérica y a los pueblos íberos, adaptación
latina del término griego Ἴβηρ (Íber), que recogen las numerosas fuentes
historiográficas griegas, que significaría ribera o margen del río. En
efecto, colonos griegos se establecieron un poco más al norte hacia el
575 a. C. en la importante colonia de Ampurias (del griego antiguo
Ἐμπόριον, que significa «mercado» o «almacén comercial») en la actual
Gerona. De ahí que el término de Iberia originalmente deriva del nombre
mismo del río Ebro.
Recorrido
Tradicionalmente se ha considerado que el Ebro nace en Fontibre (del
latín Fontes Hiberis o fuentes del Ebro), manantial situado a 880m s. n.
m. en la Hermandad de Campoo de Suso, en Cantabria.
La Fuentona
La Fuentona, en Fontibre (Cantabria). Lugar donde resurgen las aguas del
río Híjar y el tradicional nacimiento del Ebro. Un pilar de piedra,
coronado con una pequeña estatua de la Virgen del Pilar realizada por
Jesús Otero, recoge los grabados de los escudos de todas las provincias
por los que pasa el río hasta su desembocadura.
Vista aérea de la Sierra de Híjar donde nace el Ebro.
Sin embargo, las sospechas que fijaban el origen del Ebro en las fuentes
del río Híjar en el circo de Pico Tres Mares (43.040785, -4.394038) a
1880 m de altitud,[4] se convirtieron en evidencia en 1987 cuando un
estudio llevado a cabo por el Instituto Geológico y Minero de España
demostró que las aguas que manan del Pilar de Fontibre proceden casi en
su totalidad del Híjar, tras filtrarse en el subsuelo en las
inmediaciones de Paracuelles. Este hecho pudo ser verificado tras verter
fluoresceína en el lecho del mencionado río en el lugar en el que se
observa una gran pérdida de caudal –a unos 2000 metros al oeste de
Fontibre– y comprobar que, pasadas 32 horas, reaparecía el agua teñida en
la Fuentona. Las mediciones de caudal demostraron además, que la pérdida
de caudal del Híjar medida en Paracuelles, era muy similar al caudal
medido en el manantial de Fontibre.[5] Dicho estudio aporta además
material gráfico que demuestra la resurgencia del agua teñida en
Fontibre. Otras teorías o «creencias populares» se han mostrado hasta el
momento vacías de todo fundamento o apoyo científico.[cita requerida]
El Ebro transcurre por el valle de Campoo y la localidad cántabra de
Reinosa, abandonando Cantabria por el municipio de Valderredible y entra
en Palencia por el municipio de Berzosilla concretamente en una de sus
tres pedanías, Báscones de Ebro, y entrando al norte de la provincia de
Burgos por el Cañón del Ebro que da origen al Parque natural de Hoces del
Alto Ebro y Rudrón. Continúa por la comarca de Las Merindades y termina
su andadura por la provincia en Miranda de Ebro. Saliendo de la provincia
de Burgos hace su entrada en la de Álava y posteriormente en la comunidad
autónoma de La Rioja por Las Conchas, lugar donde antiguamente se formaba
la laguna de Bilibio al quedar el río bloqueado por los Montes Obarenes.
El río continúa su curso entre amplios meandros por los municipios de
Briñas, Haro, Labastida, Briones, San Vicente de la Sonsierra, Elciego,
Cenicero, Fuenmayor y Oyón para llegar a Logroño. Desde allí forma el
límite territorial entre La Rioja y Navarra pasando por las localidades
de Viana, Agoncillo, Arrúbal, Mendavia, Sesma, Lodosa, Alcanadre,
Sartaguda, Pradejón, Calahorra, Andosilla, San Adrián, Azagra, Aldeanueva
de Ebro, Rincón de Soto, Funes, Milagro, Villafranca, Cadreita y Alfaro.
Tras esta última localidad abandona La Rioja y entra definitivamente en
Navarra, bañando los municipios de Castejón, Valtierra, Tudela,
Cabanillas, Ribaforada, Fustiñana, Buñuel y Cortes hasta adentrarse en
Aragón, donde baña las localidades de Novillas, Gallur, Boquiñeni,
Luceni, Cabañas de Ebro, Remolinos, Alagón, Torres de Berrellén, Casetas,
Utebo, Monzalbarba, Zaragoza, Pastriz, El Burgo de Ebro, Alfajarín,
Fuentes de Ebro, Pina de Ebro, Quinto, Gelsa, Velilla de Ebro, La Zaida,
Alforque, Cinco Olivas, Alborge, Sástago, Escatrón, Chiprana, Caspe y
Mequinenza. Por último llega a Cataluña atravesando Ribarroja de Ebro,
Flix, Ascó, Mora la Nueva, Mora de Ebro, Tivisa, Miravet, Benifallet,
Tivenys, Cherta, Aldover, Tortosa, Amposta, La Aldea, San Jaime de
Enveija y Deltebre.
Cañón del río Ebro a su paso por el parque natural de Hoces del Alto Ebro
y Rudrón.
El Ebro a su paso por Logroño.
Torre del Tambor y puente sobre el Ebro en la localidad zaragozana de
Sástago.
Fotografía aérea del Ebro en su tramo final desembocando al Mediterráneo
por el delta del Ebro.
Desemboca en el mar Mediterráneo, a la altura de Deltebre, en la
provincia de Tarragona, en forma de delta, ocupado en su mayor parte por
la isla de Buda, que divide la corriente en dos brazos principales,
denominadas Golas Norte y Sur.
El 20 por ciento de la superficie de este delta se encuentra protegido
legalmente a través del parque natural del Delta del Ebro, localizado en
el entorno de Tortosa, Amposta y San Jaime de Enveija. Este espacio
natural fue creado en 1983 por la Generalidad de Cataluña y constituye la
zona húmeda más importante de Cataluña, con una superficie total de 7802
hectáreas.
El 80% restante del delta corresponde a suelos urbanos y agrícolas, con
especial mención a los campos de arroz, que se extienden a lo largo de 21
000 hectáreas.
Uno de los primeros monasterios cistercienses en España, el Real
Monasterio de Nuestra Señora de Rueda, se localiza en los bancos del Ebro
en la localidad zaragozana de Sàstago Aragón.
Cuenca hidrográfica
El Ebro, a su paso por Miranda de Ebro (Burgos).
Artículo principal: Cuenca Hidrográfica del Ebro
La cuenca hidrográfica de este río, de forma triangular, queda
delimitada, al norte, por la cordillera Cantábrica y los Pirineos; al
oeste y al sur, por el sistema Ibérico. Al este se sitúan las cordilleras
Costero Catalanas y el mar Mediterráneo.
Su origen geológico se encuentra en el plegamiento de los sedimentos
exteriores de la península ibérica, lo que dio lugar a dos cordilleras de
tipo alpino (los Pirineos y los sistemas Béticos). En compensación, se
produjo el hundimiento de dos amplias zonas, el valle del Ebro y el valle
del Guadalquivir, invadidos por el mar.
La cuenca del Ebro ocupa una superficie de 85 362 km², que se distribuyen
en un 0,52 % (445 km²) por Andorra, en un 0,58 % (503 km²) por Francia y
en un 98,8 % (84 414 km²) por España.
El Ebro a su paso por Mequinenza.
Supone el 17,3 % del territorio peninsular español y en ella se integran,
total o parcialmente, las comunidades autónomas de Cantabria, Castilla y
León, País Vasco, Castilla-La Mancha, La Rioja, Navarra, Aragón, Cataluña
y la Comunidad Valenciana.
Está atravesada por numerosas corrientes que, consideradas globalmente,
suman 12 000 km de cauce, de los cuales 930 corresponden al Ebro. Sus
afluentes principales presentan un recorrido total de 347 km, según datos
de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
Este organismo, que depende del Ministerio de Medio Ambiente, se encarga
de su regulación. El aporte superficial estimado se cifra en un promedio
de 18 217 hm³, con máximos de 29 726 hm³ y mínimos de 8393 hm³.
En la cuenca del Ebro habitan 2 767 103 personas (año 1998). Su núcleo de
población más destacado es la ciudad de Zaragoza, con 674 317 habitantes
(2009).
Régimen hidrológico
El Ebro, a su paso por Miravet (Tarragona).
Desembocadura del Ebro.
El Ebro es un río caudaloso, pero de carácter irregular. A finales del
verano tiene fuertes estiajes en toda la cuenca llegando a llevar incluso
una décima parte de su caudal medio.
La irregularidad del Ebro es tal que en Tortosa ha llegado a tener un
caudal de 32 m³/s en periodo de sequía y se llegó a los 23 484 m³/s[6] en
la crecida del 23 de octubre de 1907, cuando el río alcanzó los 9,95 m de
altura, solamente superados por los 10,05 m de 1787 (caudales hoy
imposibles debido a la regulación que ejercen los embalses de Mequinenza
y Ribarroja), el Ebro un mes puede aportar al mar 440 hm³ y otro mes 2896
hm³[7] o en un año puede aportar 3811 hm³ y otro año puede aportar 26 134
hm³/[8]
En su curso alto se han llegado a superar los 1500 m³/s en Miranda de
Ebro[9] y en el curso medio destacan los aforos de Castejón con un máximo
en 1961 de 4950 m³/s.
Durante el invierno presenta un estiaje secundario, producto de las
nevadas en gran parte de su cuenca, ya que su régimen es pluvio-nival,
acumulando grandes reservas hídricas en los Pirineos y, en menor medida,
en la cordillera Cantábrica y en el sistema Ibérico.
El Ebro sufre sus crecidas más frecuentes en la estación fría, de octubre
a marzo, aunque a veces se prolongan en el tramo final hasta mayo; las de
estación fría suelen estar ligadas al régimen pluvial oceánico, mientras
que las ocurridas en primavera son fruto de la fusión de la nieve de los
Pirineos. Los estiajes se producen en verano: de julio a octubre, en
Miranda de Ebro y de fines de agosto y primeros de septiembre en Tortosa.
En las crecidas tienen un papel más importante los afluentes de la margen
izquierda, especialmente los ríos Zadorra, Ega, Arga y Aragón, por lo que
las puntas de crecida más elevadas se dan en Castejón, en la ribera
navarra, aunque también afectan con intensidad a las riberas de Zaragoza.
El curso bajo actualmente está regulado por los pantanos de Ribarroja y
Mequinenza por lo que el régimen está alterado. No obstante, se pueden
producir crecidas por el deshielo de los importantes afluentes
pirenaicos, tales como el Segre, el Cinca, el Noguera Pallaresa y el
Noguera Ribagorzana, o como consecuencia de las depresiones aisladas en
niveles altos (DANA) de otoño por la aportación de las ramblas y
afluentes de su curso bajo.
En cualquier caso, el problema de las inundaciones y desbordamientos se
ciñe hoy en día al tramo medio del Ebro, que sigue sufriendo las
consecuencias de sus riadas.
Las aguas del Ebro se aprovechan en numerosos puntos para el regadío, a
través de diferentes canales, como el Imperial, el de Lodosa y el de
Tauste. En el tramo final se encuentran los canales de la izquierda y de
la derecha del Ebro que nacen en el azud de Xerta y riegan huertas y los
extensos arrozales del delta.
Su cauce está regulado por los embalses del Ebro, Sobrón, Mequinenza,
Ribarroja y Flix. Estos embalses, especialmente Mequinenza, hacen que en
la actualidad tanto el delta, como las playas de la costa levantina,
sufran un fenómeno de regresión, ya que retienen los sedimentos que
deberían llegar a la desembocadura.
Caudal del Ebro
Fotografía satélite del Delta del Ebro.
La evolución del caudal del Ebro en Tortosa, en el periodo 1960-2008,[10]
es la siguiente:
Década de los 1960 18 286,7 hm³/año.
Década de los 1970 15 507,7 hm³/año.
Década de los 1980 9574,1 hm³/año.
Década de los 1990 8253,8 hm³/año.
Media del periodo 2000-2008 8832 hm³/año.[11]
Caudal ecológico del Ebro
El PHN de 2001 recogía un caudal ecológico para el Ebro en su
desembocadura de 135 m³/s (3150 hm³ anuales), en 2004 los estudios
preliminares el nuevo PHN reconocía los graves problemas del delta y la
necesidad de ampliar el caudal ecológico al menos hasta los 4150 hm³
anuales. A propuesta de CiU, se planteó la opción de que se reservara un
caudal ecológico de 150 m³/s (4800 hm³ anuales),[12] con posterioridad,
la recomendación de la UE, a petición del Gobierno de España y con el
respaldo de alcaldes del delta del Ebro, fue la de doblar esa propuesta
inicial hasta los 300 m³/s, lo que supondría reservar un caudal ecológico
de 9600 hm³[12] y más recientemente en 2008 la comunidad científica
propuso fijar un caudal ecológico variable que se adapte a la
irregularidad hídrica natural del propio río, estos caudales serían, 12
783 hm³ para años de régimen húmedo, 9691 hm³ para régimen medio y 7305
hm³ para régimen seco.[13]
Crecidas
Crecida del Ebro a su paso por Novillas (Zaragoza). 6 de febrero de 2003.
Inundación de Aldover, altura del nivel del agua por la crecida del río
Ebro de mayo de 1853
En el curso alto y medio del río la mayor parte de las crecidas se dan en
los meses de invierno, tras nevadas en cotas bajas y posterior deshielo.
Juegan un papel importante los afluentes procedentes de Álava y Navarra:
Zadorra, Ega y el Aragón debido al Arga y al Irati, así como el mismo
Ebro en Cantabria, Burgos y La Rioja por las aportaciones del Nela y el
Trueba. Por tanto el pico de crecida máximo se suele dar entre Castejón y
Tudela y a partir de ahí va atenuándose el caudal ya que los afluentes de
la margen derecha no presentan crecidas importantes, al menos, de forma
simultánea a las del propio Ebro, bien por su menor cuenca, como sucede
con los ríos riojanos, bien por ser zonas poco lluviosas como las cuencas
del Jalón y el Jiloca. Otros ríos de la margen izquierda como el Gállego
o el curso alto del Aragón están relativamente bastante reguladas por los
embalses. La reducción del caudal máximo por desbordamientos en el valle
aluvial es causa también de la laminación del caudal entre Castejón-
Tudela y Zaragoza.
En los últimos años la mayor crecida en la cuenca alta y media del Ebro
fue la de enero y febrero de 2015. Los caudales en los distintos puntos
de aforo, según la Confederación Hidrográfica del Ebro, fueron::[14]
Palazuelos: 930 m³/s 10,17 m;
Miranda de Ebro: 1025 m³/s 6,95 m;
Logroño: 1550 m³/s 5,40 m;
Mendavia: 1283 m³/s 5,49 m;
Tudela: 2582 m³/s 5,85 m;
En Zaragoza se considera una crecida extraordinaria cuando el Ebro supera
los 1600 m³/s; lo que supone más de 4,5 metros de profundidad. Las
principales avenidas medidas en la capital aragonesa, con una cuenca
vertiente de 40 400 km²:[15][16][17] por los pontoneros del ejército
desde finales del siglo XIX y más tarde por la Confederación hidrográfica
del Ebro son:
Marzo de 1888: 3760 m³/s;
Enero de 1891: 3250 m³/s;
Febrero de 1892: 3790 m³/s;
Enero de 1895: 3118 m³/s;
Marzo de 1930: 3600 m³/s;
Diciembre de 1930: 3000 m³/s;
Octubre de 1937: 3000 m³/s;
Enero de 1941: 4000 m³/s;
Febrero de 1952: 3260 m³/s;
Enero de 1961: 4130 m³/s;
Noviembre de 1966: 3154 m³/s;
Febrero de 1978: 3154 m³/s;
Enero de 1981: 2940 m³/s;
Diciembre de 1992: 2301 m³/s;
Diciembre de 1993: 2132 m³/s;
Enero de 1997: 2004 m³/s 4,63 m;
Febrero de 2003: 2237 m³/s 4,76 m;
Marzo de 2015: 2448 m³/s 6,10 m;
Abril de 2018: 2037 m³/s 5,36 m;
Diciembre de 2021: 2118 m³/s 5,52 m;
Embalse de La Tranquera en el río Piedra, afluente del Jalón en la cuenca
del Ebro.
En el curso bajo las crecidas históricamente han estado motivadas por el
propio Ebro y por el sistema Segre-Cinca-Nogueras que es su principal
afluente y se deben tanto al deshielo como a lluvias generalizadas en
toda la cuenca, incluso a lluvias otoñales de carácter mediterráneo que
pueden descargar más de 200 mm. Si coincidían los picos de crecida de
ambos la riada en la provincia de Tarragona podía ser desastrosa.
En Tortosa, cerca de la desembocadura, antes de laEl Ebro es un río del
noreste de la península ibérica, el segundo más largo y caudaloso de
esta, tras el Tajo y el Duero, respectivamente.[nota 1] Discurre
enteramente por España. Entre los ríos que desembocan en el mar
Mediterráneo, solo es superado en longitud por el Nilo.
Recorre el extremo nororiental de la península ibérica, a través del
valle homónimo, situado en una depresión. Sigue una dirección noroeste-
sureste desde su nacimiento en el municipio cántabro de la Hermandad de
Campoo de Suso hasta el mar Mediterráneo, en el que desemboca formando el
delta del Ebro, entre los términos municipales de Deltebre y San Jaime de
Enveija, ambos en la provincia de Tarragona.
El río tiene una longitud total de 930 km[2] y atraviesa diez provincias
o comunidades uniprovinciales: Cantabria (donde nace), Palencia, Burgos,
Álava, La Rioja, Navarra, Zaragoza, Huesca, Lérida y Tarragona (donde
desemboca). Además, su cuenca hidrográfica también drena territorios de
la Comunidad Valenciana (río Bergantes) y Castilla-La Mancha.[3] Dos
capitales de comunidad autónoma, Logroño y Zaragoza, son bañadas por el
río.
La cuenca hidrográfica del Ebro, con una superficie de 86 100 km², abarca
territorios de España, Andorra y Francia.
Toponimia
Las aguas del Ebro inmediatamente después de haber surgido del subsuelo,
en su nacimiento tradicional.
Su nombre deriva del antiguo topónimo Hiber (Hiberus flumen), que da
también nombre a la península ibérica y a los pueblos íberos, adaptación
latina del término griego Ἴβηρ (Íber), que recogen las numerosas fuentes
historiográficas griegas, que significaría ribera o margen del río. En
efecto, colonos griegos se establecieron un poco más al norte hacia el
575 a. C. en la importante colonia de Ampurias (del griego antiguo
Ἐμπόριον, que significa «mercado» o «almacén comercial») en la actual
Gerona. De ahí que el término de Iberia originalmente deriva del nombre
mismo del río Ebro.
Recorrido
Tradicionalmente se ha considerado que el Ebro nace en Fontibre (del
latín Fontes Hiberis o fuentes del Ebro), manantial situado a 880m s. n.
m. en la Hermandad de Campoo de Suso, en Cantabria.
La Fuentona
La Fuentona, en Fontibre (Cantabria). Lugar donde resurgen las aguas del
río Híjar y el tradicional nacimiento del Ebro. Un pilar de piedra,
coronado con una pequeña estatua de la Virgen del Pilar realizada por
Jesús Otero, recoge los grabados de los escudos de todas las provincias
por los que pasa el río hasta su desembocadura.
Vista aérea de la Sierra de Híjar donde nace el Ebro.
Sin embargo, las sospechas que fijaban el origen del Ebro en las fuentes
del río Híjar en el circo de Pico Tres Mares (43.040785, -4.394038) a
1880 m de altitud,[4] se convirtieron en evidencia en 1987 cuando un
estudio llevado a cabo por el Instituto Geológico y Minero de España
demostró que las aguas que manan del Pilar de Fontibre proceden casi en
su totalidad del Híjar, tras filtrarse en el subsuelo en las
inmediaciones de Paracuelles. Este hecho pudo ser verificado tras verter
fluoresceína en el lecho del mencionado río en el lugar en el que se
observa una gran pérdida de caudal –a unos 2000 metros al oeste de
Fontibre– y comprobar que, pasadas 32 horas, reaparecía el agua teñida en
la Fuentona. Las mediciones de caudal demostraron además, que la pérdida
de caudal del Híjar medida en Paracuelles, era muy similar al caudal
medido en el manantial de Fontibre.[5] Dicho estudio aporta además
material gráfico que demuestra la resurgencia del agua teñida en
Fontibre. Otras teorías o «creencias populares» se han mostrado hasta el
momento vacías de todo fundamento o apoyo científico.[cita requerida]
El Ebro transcurre por el valle de Campoo y la localidad cántabra de
Reinosa, abandonando Cantabria por el municipio de Valderredible y entra
en Palencia por el municipio de Berzosilla concretamente en una de sus
tres pedanías, Báscones de Ebro, y entrando al norte de la provincia de
Burgos por el Cañón del Ebro que da origen al Parque natural de Hoces del
Alto Ebro y Rudrón. Continúa por la comarca de Las Merindades y termina
su andadura por la provincia en Miranda de Ebro. Saliendo de la provincia
de Burgos hace su entrada en la de Álava y posteriormente en la comunidad
autónoma de La Rioja por Las Conchas, lugar donde antiguamente se formaba
la laguna de Bilibio al quedar el río bloqueado por los Montes Obarenes.
El río continúa su curso entre amplios meandros por los municipios de
Briñas, Haro, Labastida, Briones, San Vicente de la Sonsierra, Elciego,
Cenicero, Fuenmayor y Oyón para llegar a Logroño. Desde allí forma el
límite territorial entre La Rioja y Navarra pasando por las localidades
de Viana, Agoncillo, Arrúbal, Mendavia, Sesma, Lodosa, Alcanadre,
Sartaguda, Pradejón, Calahorra, Andosilla, San Adrián, Azagra, Aldeanueva
de Ebro, Rincón de Soto, Funes, Milagro, Villafranca, Cadreita y Alfaro.
Tras esta última localidad abandona La Rioja y entra definitivamente en
Navarra, bañando los municipios de Castejón, Valtierra, Tudela,
Cabanillas, Ribaforada, Fustiñana, Buñuel y Cortes hasta adentrarse en
Aragón, donde baña las localidades de Novillas, Gallur, Boquiñeni,
Luceni, Cabañas de Ebro, Remolinos, Alagón, Torres de Berrellén, Casetas,
Utebo, Monzalbarba, Zaragoza, Pastriz, El Burgo de Ebro, Alfajarín,
Fuentes de Ebro, Pina de Ebro, Quinto, Gelsa, Velilla de Ebro, La Zaida,
Alforque, Cinco Olivas, Alborge, Sástago, Escatrón, Chiprana, Caspe y
Mequinenza. Por último llega a Cataluña atravesando Ribarroja de Ebro,
Flix, Ascó, Mora la Nueva, Mora de Ebro, Tivisa, Miravet, Benifallet,
Tivenys, Cherta, Aldover, Tortosa, Amposta, La Aldea, San Jaime de
Enveija y Deltebre.
Cañón del río Ebro a su paso por el parque natural de Hoces del Alto Ebro
y Rudrón.
El Ebro a su paso por Logroño.
Torre del Tambor y puente sobre el Ebro en la localidad zaragozana de
Sástago.
Fotografía aérea del Ebro en su tramo final desembocando al Mediterráneo
por el delta del Ebro.
Desemboca en el mar Mediterráneo, a la altura de Deltebre, en la
provincia de Tarragona, en forma de delta, ocupado en su mayor parte por
la isla de Buda, que divide la corriente en dos brazos principales,
denominadas Golas Norte y Sur.
El 20 por ciento de la superficie de este delta se encuentra protegido
legalmente a través del parque natural del Delta del Ebro, localizado en
el entorno de Tortosa, Amposta y San Jaime de Enveija. Este espacio
natural fue creado en 1983 por la Generalidad de Cataluña y constituye la
zona húmeda más importante de Cataluña, con una superficie total de 7802
hectáreas.
El 80% restante del delta corresponde a suelos urbanos y agrícolas, con
especial mención a los campos de arroz, que se extienden a lo largo de 21
000 hectáreas.
Uno de los primeros monasterios cistercienses en España, el Real
Monasterio de Nuestra Señora de Rueda, se localiza en los bancos del Ebro
en la localidad zaragozana de Sàstago Aragón.
Cuenca hidrográfica
El Ebro, a su paso por Miranda de Ebro (Burgos).
Artículo principal: Cuenca Hidrográfica del Ebro
La cuenca hidrográfica de este río, de forma triangular, queda
delimitada, al norte, por la cordillera Cantábrica y los Pirineos; al
oeste y al sur, por el sistema Ibérico. Al este se sitúan las cordilleras
Costero Catalanas y el mar Mediterráneo.
Su origen geológico se encuentra en el plegamiento de los sedimentos
exteriores de la península ibérica, lo que dio lugar a dos cordilleras de
tipo alpino (los Pirineos y los sistemas Béticos). En compensación, se
produjo el hundimiento de dos amplias zonas, el valle del Ebro y el valle
del Guadalquivir, invadidos por el mar.
La cuenca del Ebro ocupa una superficie de 85 362 km², que se distribuyen
en un 0,52 % (445 km²) por Andorra, en un 0,58 % (503 km²) por Francia y
en un 98,8 % (84 414 km²) por España.
El Ebro a su paso por Mequinenza.
Supone el 17,3 % del territorio peninsular español y en ella se integran,
total o parcialmente, las comunidades autónomas de Cantabria, Castilla y
León, País Vasco, Castilla-La Mancha, La Rioja, Navarra, Aragón, Cataluña
y la Comunidad Valenciana.
Está atravesada por numerosas corrientes que, consideradas globalmente,
suman 12 000 km de cauce, de los cuales 930 corresponden al Ebro. Sus
afluentes principales presentan un recorrido total de 347 km, según datos
de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
Este organismo, que depende del Ministerio de Medio Ambiente, se encarga
de su regulación. El aporte superficial estimado se cifra en un promedio
de 18 217 hm³, con máximos de 29 726 hm³ y mínimos de 8393 hm³.
En la cuenca del Ebro habitan 2 767 103 personas (año 1998). Su núcleo de
población más destacado es la ciudad de Zaragoza, con 674 317 habitantes
(2009).
Régimen hidrológico
El Ebro, a su paso por Miravet (Tarragona).
Desembocadura del Ebro.
El Ebro es un río caudaloso, pero de carácter irregular. A finales del
verano tiene fuertes estiajes en toda la cuenca llegando a llevar incluso
una décima parte de su caudal medio.
La irregularidad del Ebro es tal que en Tortosa ha llegado a tener un
caudal de 32 m³/s en periodo de sequía y se llegó a los 23 484 m³/s[6] en
la crecida del 23 de octubre de 1907, cuando el río alcanzó los 9,95 m de
altura, solamente superados por los 10,05 m de 1787 (caudales hoy
imposibles debido a la regulación que ejercen los embalses de Mequinenza
y Ribarroja), el Ebro un mes puede aportar al mar 440 hm³ y otro mes 2896
hm³[7] o en un año puede aportar 3811 hm³ y otro año puede aportar 26 134
hm³/[8]
En su curso alto se han llegado a superar los 1500 m³/s en Miranda de
Ebro[9] y en el curso medio destacan los aforos de Castejón con un máximo
en 1961 de 4950 m³/s.
Durante el invierno presenta un estiaje secundario, producto de las
nevadas en gran parte de su cuenca, ya que su régimen es pluvio-nival,
acumulando grandes reservas hídricas en los Pirineos y, en menor medida,
en la cordillera Cantábrica y en el sistema Ibérico.
El Ebro sufre sus crecidas más frecuentes en la estación fría, de octubre
a marzo, aunque a veces se prolongan en el tramo final hasta mayo; las de
estación fría suelen estar ligadas al régimen pluvial oceánico, mientras
que las ocurridas en primavera son fruto de la fusión de la nieve de los
Pirineos. Los estiajes se producen en verano: de julio a octubre, en
Miranda de Ebro y de fines de agosto y primeros de septiembre en Tortosa.
En las crecidas tienen un papel más importante los afluentes de la margen
izquierda, especialmente los ríos Zadorra, Ega, Arga y Aragón, por lo que
las puntas de crecida más elevadas se dan en Castejón, en la ribera
navarra, aunque también afectan con intensidad a las riberas de Zaragoza.
El curso bajo actualmente está regulado por los pantanos de Ribarroja y
Mequinenza por lo que el régimen está alterado. No obstante, se pueden
producir crecidas por el deshielo de los importantes afluentes
pirenaicos, tales como el Segre, el Cinca, el Noguera Pallaresa y el
Noguera Ribagorzana, o como consecuencia de las depresiones aisladas en
niveles altos (DANA) de otoño por la aportación de las ramblas y
afluentes de su curso bajo.
En cualquier caso, el problema de las inundaciones y desbordamientos se
ciñe hoy en día al tramo medio del Ebro, que sigue sufriendo las
consecuencias de sus riadas.
Las aguas del Ebro se aprovechan en numerosos puntos para el regadío, a
través de diferentes canales, como el Imperial, el de Lodosa y el de
Tauste. En el tramo final se encuentran los canales de la izquierda y de
la derecha del Ebro que nacen en el azud de Xerta y riegan huertas y los
extensos arrozales del delta.
Su cauce está regulado por los embalses del Ebro, Sobrón, Mequinenza,
Ribarroja y Flix. Estos embalses, especialmente Mequinenza, hacen que en
la actualidad tanto el delta, como las playas de la costa levantina,
sufran un fenómeno de regresión, ya que retienen los sedimentos que
deberían llegar a la desembocadura.
Caudal del Ebro
Fotografía satélite del Delta del Ebro.
La evolución del caudal del Ebro en Tortosa, en el periodo 1960-2008,[10]
es la siguiente:
Década de los 1960 18 286,7 hm³/año.
Década de los 1970 15 507,7 hm³/año.
Década de los 1980 9574,1 hm³/año.
Década de los 1990 8253,8 hm³/año.
Media del periodo 2000-2008 8832 hm³/año.[11]
Caudal ecológico del Ebro
El PHN de 2001 recogía un caudal ecológico para el Ebro en su
desembocadura de 135 m³/s (3150 hm³ anuales), en 2004 los estudios
preliminares el nuevo PHN reconocía los graves problemas del delta y la
necesidad de ampliar el caudal ecológico al menos hasta los 4150 hm³
anuales. A propuesta de CiU, se planteó la opción de que se reservara un
caudal ecológico de 150 m³/s (4800 hm³ anuales),[12] con posterioridad,
la recomendación de la UE, a petición del Gobierno de España y con el
respaldo de alcaldes del delta del Ebro, fue la de doblar esa propuesta
inicial hasta los 300 m³/s, lo que supondría reservar un caudal ecológico
de 9600 hm³[12] y más recientemente en 2008 la comunidad científica
propuso fijar un caudal ecológico variable que se adapte a la
irregularidad hídrica natural del propio río, estos caudales serían, 12
783 hm³ para años de régimen húmedo, 9691 hm³ para régimen medio y 7305
hm³ para régimen seco.[13]
Crecidas
Crecida del Ebro a su paso por Novillas (Zaragoza). 6 de febrero de 2003.
Inundación de Aldover, altura del nivel del agua por la crecida del río
Ebro de mayo de 1853
En el curso alto y medio del río la mayor parte de las crecidas se dan en
los meses de invierno, tras nevadas en cotas bajas y posterior deshielo.
Juegan un papel importante los afluentes procedentes de Álava y Navarra:
Zadorra, Ega y el Aragón debido al Arga y al Irati, así como el mismo
Ebro en Cantabria, Burgos y La Rioja por las aportaciones del Nela y el
Trueba. Por tanto el pico de crecida máximo se suele dar entre Castejón y
Tudela y a partir de ahí va atenuándose el caudal ya que los afluentes de
la margen derecha no presentan crecidas importantes, al menos, de forma
simultánea a las del propio Ebro, bien por su menor cuenca, como sucede
con los ríos riojanos, bien por ser zonas poco lluviosas como las cuencas
del Jalón y el Jiloca. Otros ríos de la margen izquierda como el Gállego
o el curso alto del Aragón están relativamente bastante reguladas por los
embalses. La reducción del caudal máximo por desbordamientos en el valle
aluvial es causa también de la laminación del caudal entre Castejón-
Tudela y Zaragoza.
En los últimos años la mayor crecida en la cuenca alta y media del Ebro
fue la de enero y febrero de 2015. Los caudales en los distintos puntos
de aforo, según la Confederación Hidrográfica del Ebro, fueron::[14]
Palazuelos: 930 m³/s 10,17 m;
Miranda de Ebro: 1025 m³/s 6,95 m;
Logroño: 1550 m³/s 5,40 m;
Mendavia: 1283 m³/s 5,49 m;
Tudela: 2582 m³/s 5,85 m;
En Zaragoza se considera una crecida extraordinaria cuando el Ebro supera
los 1600 m³/s; lo que supone más de 4,5 metros de profundidad. Las
principales avenidas medidas en la capital aragonesa, con una cuenca
vertiente de 40 400 km²:[15][16][17] por los pontoneros del ejército
desde finales del siglo XIX y más tarde por la Confederación hidrográfica
del Ebro son:
Marzo de 1888: 3760 m³/s;
Enero de 1891: 3250 m³/s;
Febrero de 1892: 3790 m³/s;
Enero de 1895: 3118 m³/s;
Marzo de 1930: 3600 m³/s;
Diciembre de 1930: 3000 m³/s;
Octubre de 1937: 3000 m³/s;
Enero de 1941: 4000 m³/s;
Febrero de 1952: 3260 m³/s;
Enero de 1961: 4130 m³/s;
Noviembre de 1966: 3154 m³/s;
Febrero de 1978: 3154 m³/s;
Enero de 1981: 2940 m³/s;
Diciembre de 1992: 2301 m³/s;
Diciembre de 1993: 2132 m³/s;
Enero de 1997: 2004 m³/s 4,63 m;
Febrero de 2003: 2237 m³/s 4,76 m;
Marzo de 2015: 2448 m³/s 6,10 m;
Abril de 2018: 2037 m³/s 5,36 m;
Diciembre de 2021: 2118 m³/s 5,52 m;
Embalse de La Tranquera en el río Piedra, afluente del Jalón en la cuenca
del Ebro.
En el curso bajo las crecidas históricamente han estado motivadas por el
propio Ebro y por el sistema Segre-Cinca-Nogueras que es su principal
afluente y se deben tanto al deshielo como a lluvias generalizadas en
toda la cuenca, incluso a lluvias otoñales de carácter mediterráneo que
pueden descargar más de 200 mm. Si coincidían los picos de crecida de
ambos la riada en la provincia de Tarragona podía ser desastrosa.
En Tortosa, cerca de la desembocadura, antes de laEl Ebro es un río del
noreste de la península ibérica, el segundo más largo y caudaloso de
esta, tras el Tajo y el Duero, respectivamente.[nota 1] Discurre
enteramente por España. Entre los ríos que desembocan en el mar
Mediterráneo, solo es superado en longitud por el Nilo.
Recorre el extremo nororiental de la península ibérica, a través del
valle homónimo, situado en una depresión. Sigue una dirección noroeste-
sureste desde su nacimiento en el municipio cántabro de la Hermandad de
Campoo de Suso hasta el mar Mediterráneo, en el que desemboca formando el
delta del Ebro, entre los términos municipales de Deltebre y San Jaime de
Enveija, ambos en la provincia de Tarragona.
El río tiene una longitud total de 930 km[2] y atraviesa diez provincias
o comunidades uniprovinciales: Cantabria (donde nace), Palencia, Burgos,
Álava, La Rioja, Navarra, Zaragoza, Huesca, Lérida y Tarragona (donde
desemboca). Además, su cuenca hidrográfica también drena territorios de
la Comunidad Valenciana (río Bergantes) y Castilla-La Mancha.[3] Dos
capitales de comunidad autónoma, Logroño y Zaragoza, son bañadas por el
río.
La cuenca hidrográfica del Ebro, con una superficie de 86 100 km², abarca
territorios de España, Andorra y Francia.
Toponimia
Las aguas del Ebro inmediatamente después de haber surgido del subsuelo,
en su nacimiento tradicional.
Su nombre deriva del antiguo topónimo Hiber (Hiberus flumen), que da
también nombre a la península ibérica y a los pueblos íberos, adaptación
latina del término griego Ἴβηρ (Íber), que recogen las numerosas fuentes
historiográficas griegas, que significaría ribera o margen del río. En
efecto, colonos griegos se establecieron un poco más al norte hacia el
575 a. C. en la importante colonia de Ampurias (del griego antiguo
Ἐμπόριον, que significa «mercado» o «almacén comercial») en la actual
Gerona. De ahí que el término de Iberia originalmente deriva del nombre
mismo del río Ebro.
Recorrido
Tradicionalmente se ha considerado que el Ebro nace en Fontibre (del
latín Fontes Hiberis o fuentes del Ebro), manantial situado a 880m s. n.
m. en la Hermandad de Campoo de Suso, en Cantabria.
La Fuentona
La Fuentona, en Fontibre (Cantabria). Lugar donde resurgen las aguas del
río Híjar y el tradicional nacimiento del Ebro. Un pilar de piedra,
coronado con una pequeña estatua de la Virgen del Pilar realizada por
Jesús Otero, recoge los grabados de los escudos de todas las provincias
por los que pasa el río hasta su desembocadura.
Vista aérea de la Sierra de Híjar donde nace el Ebro.
Sin embargo, las sospechas que fijaban el origen del Ebro en las fuentes
del río Híjar en el circo de Pico Tres Mares (43.040785, -4.394038) a
1880 m de altitud,[4] se convirtieron en evidencia en 1987 cuando un
estudio llevado a cabo por el Instituto Geológico y Minero de España
demostró que las aguas que manan del Pilar de Fontibre proceden casi en
su totalidad del Híjar, tras filtrarse en el subsuelo en las
inmediaciones de Paracuelles. Este hecho pudo ser verificado tras verter
fluoresceína en el lecho del mencionado río en el lugar en el que se
observa una gran pérdida de caudal –a unos 2000 metros al oeste de
Fontibre– y comprobar que, pasadas 32 horas, reaparecía el agua teñida en
la Fuentona. Las mediciones de caudal demostraron además, que la pérdida
de caudal del Híjar medida en Paracuelles, era muy similar al caudal
medido en el manantial de Fontibre.[5] Dicho estudio aporta además
material gráfico que demuestra la resurgencia del agua teñida en
Fontibre. Otras teorías o «creencias populares» se han mostrado hasta el
momento vacías de todo fundamento o apoyo científico.[cita requerida]
El Ebro transcurre por el valle de Campoo y la localidad cántabra de
Reinosa, abandonando Cantabria por el municipio de Valderredible y entra
en Palencia por el municipio de Berzosilla concretamente en una de sus
tres pedanías, Báscones de Ebro, y entrando al norte de la provincia de
Burgos por el Cañón del Ebro que da origen al Parque natural de Hoces del
Alto Ebro y Rudrón. Continúa por la comarca de Las Merindades y termina
su andadura por la provincia en Miranda de Ebro. Saliendo de la provincia
de Burgos hace su entrada en la de Álava y posteriormente en la comunidad
autónoma de La Rioja por Las Conchas, lugar donde antiguamente se formaba
la laguna de Bilibio al quedar el río bloqueado por los Montes Obarenes.
El río continúa su curso entre amplios meandros por los municipios de
Briñas, Haro, Labastida, Briones, San Vicente de la Sonsierra, Elciego,
Cenicero, Fuenmayor y Oyón para llegar a Logroño. Desde allí forma el
límite territorial entre La Rioja y Navarra pasando por las localidades
de Viana, Agoncillo, Arrúbal, Mendavia, Sesma, Lodosa, Alcanadre,
Sartaguda, Pradejón, Calahorra, Andosilla, San Adrián, Azagra, Aldeanueva
de Ebro, Rincón de Soto, Funes, Milagro, Villafranca, Cadreita y Alfaro.
Tras esta última localidad abandona La Rioja y entra definitivamente en
Navarra, bañando los municipios de Castejón, Valtierra, Tudela,
Cabanillas, Ribaforada, Fustiñana, Buñuel y Cortes hasta adentrarse en
Aragón, donde baña las localidades de Novillas, Gallur, Boquiñeni,
Luceni, Cabañas de Ebro, Remolinos, Alagón, Torres de Berrellén, Casetas,
Utebo, Monzalbarba, Zaragoza, Pastriz, El Burgo de Ebro, Alfajarín,
Fuentes de Ebro, Pina de Ebro, Quinto, Gelsa, Velilla de Ebro, La Zaida,
Alforque, Cinco Olivas, Alborge, Sástago, Escatrón, Chiprana, Caspe y
Mequinenza. Por último llega a Cataluña atravesando Ribarroja de Ebro,
Flix, Ascó, Mora la Nueva, Mora de Ebro, Tivisa, Miravet, Benifallet,
Tivenys, Cherta, Aldover, Tortosa, Amposta, La Aldea, San Jaime de
Enveija y Deltebre.
Cañón del río Ebro a su paso por el parque natural de Hoces del Alto Ebro
y Rudrón.
El Ebro a su paso por Logroño.
Torre del Tambor y puente sobre el Ebro en la localidad zaragozana de
Sástago.
Fotografía aérea del Ebro en su tramo final desembocando al Mediterráneo
por el delta del Ebro.
Desemboca en el mar Mediterráneo, a la altura de Deltebre, en la
provincia de Tarragona, en forma de delta, ocupado en su mayor parte por
la isla de Buda, que divide la corriente en dos brazos principales,
denominadas Golas Norte y Sur.
El 20 por ciento de la superficie de este delta se encuentra protegido
legalmente a través del parque natural del Delta del Ebro, localizado en
el entorno de Tortosa, Amposta y San Jaime de Enveija. Este espacio
natural fue creado en 1983 por la Generalidad de Cataluña y constituye la
zona húmeda más importante de Cataluña, con una superficie total de 7802
hectáreas.
El 80% restante del delta corresponde a suelos urbanos y agrícolas, con
especial mención a los campos de arroz, que se extienden a lo largo de 21
000 hectáreas.
Uno de los primeros monasterios cistercienses en España, el Real
Monasterio de Nuestra Señora de Rueda, se localiza en los bancos del Ebro
en la localidad zaragozana de Sàstago Aragón.
Cuenca hidrográfica
El Ebro, a su paso por Miranda de Ebro (Burgos).
Artículo principal: Cuenca Hidrográfica del Ebro
La cuenca hidrográfica de este río, de forma triangular, queda
delimitada, al norte, por la cordillera Cantábrica y los Pirineos; al
oeste y al sur, por el sistema Ibérico. Al este se sitúan las cordilleras
Costero Catalanas y el mar Mediterráneo.
Su origen geológico se encuentra en el plegamiento de los sedimentos
exteriores de la península ibérica, lo que dio lugar a dos cordilleras de
tipo alpino (los Pirineos y los sistemas Béticos). En compensación, se
produjo el hundimiento de dos amplias zonas, el valle del Ebro y el valle
del Guadalquivir, invadidos por el mar.
La cuenca del Ebro ocupa una superficie de 85 362 km², que se distribuyen
en un 0,52 % (445 km²) por Andorra, en un 0,58 % (503 km²) por Francia y
en un 98,8 % (84 414 km²) por España.
El Ebro a su paso por Mequinenza.
Supone el 17,3 % del territorio peninsular español y en ella se integran,
total o parcialmente, las comunidades autónomas de Cantabria, Castilla y
León, País Vasco, Castilla-La Mancha, La Rioja, Navarra, Aragón, Cataluña
y la Comunidad Valenciana.
Está atravesada por numerosas corrientes que, consideradas globalmente,
suman 12 000 km de cauce, de los cuales 930 corresponden al Ebro. Sus
afluentes principales presentan un recorrido total de 347 km, según datos
de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
Este organismo, que depende del Ministerio de Medio Ambiente, se encarga
de su regulación. El aporte superficial estimado se cifra en un promedio
de 18 217 hm³, con máximos de 29 726 hm³ y mínimos de 8393 hm³.
En la cuenca del Ebro habitan 2 767 103 personas (año 1998). Su núcleo de
población más destacado es la ciudad de Zaragoza, con 674 317 habitantes
(2009).
Régimen hidrológico
El Ebro, a su paso por Miravet (Tarragona).
Desembocadura del Ebro.
El Ebro es un río caudaloso, pero de carácter irregular. A finales del
verano tiene fuertes estiajes en toda la cuenca llegando a llevar incluso
una décima parte de su caudal medio.
La irregularidad del Ebro es tal que en Tortosa ha llegado a tener un
caudal de 32 m³/s en periodo de sequía y se llegó a los 23 484 m³/s[6] en
la crecida del 23 de octubre de 1907, cuando el río alcanzó los 9,95 m de
altura, solamente superados por los 10,05 m de 1787 (caudales hoy
imposibles debido a la regulación que ejercen los embalses de Mequinenza
y Ribarroja), el Ebro un mes puede aportar al mar 440 hm³ y otro mes 2896
hm³[7] o en un año puede aportar 3811 hm³ y otro año puede aportar 26 134
hm³/[8]
En su curso alto se han llegado a superar los 1500 m³/s en Miranda de
Ebro[9] y en el curso medio destacan los aforos de Castejón con un máximo
en 1961 de 4950 m³/s.
Durante el invierno presenta un estiaje secundario, producto de las
nevadas en gran parte de su cuenca, ya que su régimen es pluvio-nival,
acumulando grandes reservas hídricas en los Pirineos y, en menor medida,
en la cordillera Cantábrica y en el sistema Ibérico.
El Ebro sufre sus crecidas más frecuentes en la estación fría, de octubre
a marzo, aunque a veces se prolongan en el tramo final hasta mayo; las de
estación fría suelen estar ligadas al régimen pluvial oceánico, mientras
que las ocurridas en primavera son fruto de la fusión de la nieve de los
Pirineos. Los estiajes se producen en verano: de julio a octubre, en
Miranda de Ebro y de fines de agosto y primeros de septiembre en Tortosa.
En las crecidas tienen un papel más importante los afluentes de la margen
izquierda, especialmente los ríos Zadorra, Ega, Arga y Aragón, por lo que
las puntas de crecida más elevadas se dan en Castejón, en la ribera
navarra, aunque también afectan con intensidad a las riberas de Zaragoza.
El curso bajo actualmente está regulado por los pantanos de Ribarroja y
Mequinenza por lo que el régimen está alterado. No obstante, se pueden
producir crecidas por el deshielo de los importantes afluentes
pirenaicos, tales como el Segre, el Cinca, el Noguera Pallaresa y el
Noguera Ribagorzana, o como consecuencia de las depresiones aisladas en
niveles altos (DANA) de otoño por la aportación de las ramblas y
afluentes de su curso bajo.
En cualquier caso, el problema de las inundaciones y desbordamientos se
ciñe hoy en día al tramo medio del Ebro, que sigue sufriendo las
consecuencias de sus riadas.
Las aguas del Ebro se aprovechan en numerosos puntos para el regadío, a
través de diferentes canales, como el Imperial, el de Lodosa y el de
Tauste. En el tramo final se encuentran los canales de la izquierda y de
la derecha del Ebro que nacen en el azud de Xerta y riegan huertas y los
extensos arrozales del delta.
Su cauce está regulado por los embalses del Ebro, Sobrón, Mequinenza,
Ribarroja y Flix. Estos embalses, especialmente Mequinenza, hacen que en
la actualidad tanto el delta, como las playas de la costa levantina,
sufran un fenómeno de regresión, ya que retienen los sedimentos que
deberían llegar a la desembocadura.
Caudal del Ebro
Fotografía satélite del Delta del Ebro.
La evolución del caudal del Ebro en Tortosa, en el periodo 1960-2008,[10]
es la siguiente:
Década de los 1960 18 286,7 hm³/año.
Década de los 1970 15 507,7 hm³/año.
Década de los 1980 9574,1 hm³/año.
Década de los 1990 8253,8 hm³/año.
Media del periodo 2000-2008 8832 hm³/año.[11]
Caudal ecológico del Ebro
El PHN de 2001 recogía un caudal ecológico para el Ebro en su
desembocadura de 135 m³/s (3150 hm³ anuales), en 2004 los estudios
preliminares el nuevo PHN reconocía los graves problemas del delta y la
necesidad de ampliar el caudal ecológico al menos hasta los 4150 hm³
anuales. A propuesta de CiU, se planteó la opción de que se reservara un
caudal ecológico de 150 m³/s (4800 hm³ anuales),[12] con posterioridad,
la recomendación de la UE, a petición del Gobierno de España y con el
respaldo de alcaldes del delta del Ebro, fue la de doblar esa propuesta
inicial hasta los 300 m³/s, lo que supondría reservar un caudal ecológico
de 9600 hm³[12] y más recientemente en 2008 la comunidad científica
propuso fijar un caudal ecológico variable que se adapte a la
irregularidad hídrica natural del propio río, estos caudales serían, 12
783 hm³ para años de régimen húmedo, 9691 hm³ para régimen medio y 7305
hm³ para régimen seco.[13]
Crecidas
Crecida del Ebro a su paso por Novillas (Zaragoza). 6 de febrero de 2003.
Inundación de Aldover, altura del nivel del agua por la crecida del río
Ebro de mayo de 1853
En el curso alto y medio del río la mayor parte de las crecidas se dan en
los meses de invierno, tras nevadas en cotas bajas y posterior deshielo.
Juegan un papel importante los afluentes procedentes de Álava y Navarra:
Zadorra, Ega y el Aragón debido al Arga y al Irati, así como el mismo
Ebro en Cantabria, Burgos y La Rioja por las aportaciones del Nela y el
Trueba. Por tanto el pico de crecida máximo se suele dar entre Castejón y
Tudela y a partir de ahí va atenuándose el caudal ya que los afluentes de
la margen derecha no presentan crecidas importantes, al menos, de forma
simultánea a las del propio Ebro, bien por su menor cuenca, como sucede
con los ríos riojanos, bien por ser zonas poco lluviosas como las cuencas
del Jalón y el Jiloca. Otros ríos de la margen izquierda como el Gállego
o el curso alto del Aragón están relativamente bastante reguladas por los
embalses. La reducción del caudal máximo por desbordamientos en el valle
aluvial es causa también de la laminación del caudal entre Castejón-
Tudela y Zaragoza.
En los últimos años la mayor crecida en la cuenca alta y media del Ebro
fue la de enero y febrero de 2015. Los caudales en los distintos puntos
de aforo, según la Confederación Hidrográfica del Ebro, fueron::[14]
Palazuelos: 930 m³/s 10,17 m;
Miranda de Ebro: 1025 m³/s 6,95 m;
Logroño: 1550 m³/s 5,40 m;
Mendavia: 1283 m³/s 5,49 m;
Tudela: 2582 m³/s 5,85 m;
En Zaragoza se considera una crecida extraordinaria cuando el Ebro supera
los 1600 m³/s; lo que supone más de 4,5 metros de profundidad. Las
principales avenidas medidas en la capital aragonesa, con una cuenca
vertiente de 40 400 km²:[15][16][17] por los pontoneros del ejército
desde finales del siglo XIX y más tarde por la Confederación hidrográfica
del Ebro son:
Marzo de 1888: 3760 m³/s;
Enero de 1891: 3250 m³/s;
Febrero de 1892: 3790 m³/s;
Enero de 1895: 3118 m³/s;
Marzo de 1930: 3600 m³/s;
Diciembre de 1930: 3000 m³/s;
Octubre de 1937: 3000 m³/s;
Enero de 1941: 4000 m³/s;
Febrero de 1952: 3260 m³/s;
Enero de 1961: 4130 m³/s;
Noviembre de 1966: 3154 m³/s;
Febrero de 1978: 3154 m³/s;
Enero de 1981: 2940 m³/s;
Diciembre de 1992: 2301 m³/s;
Diciembre de 1993: 2132 m³/s;
Enero de 1997: 2004 m³/s 4,63 m;
Febrero de 2003: 2237 m³/s 4,76 m;
Marzo de 2015: 2448 m³/s 6,10 m;
Abril de 2018: 2037 m³/s 5,36 m;
Diciembre de 2021: 2118 m³/s 5,52 m;
Embalse de La Tranquera en el río Piedra, afluente del Jalón en la cuenca
del Ebro.
En el curso bajo las crecidas históricamente han estado motivadas por el
propio Ebro y por el sistema Segre-Cinca-Nogueras que es su principal
afluente y se deben tanto al deshielo como a lluvias generalizadas en
toda la cuenca, incluso a lluvias otoñales de carácter mediterráneo que
pueden descargar más de 200 mm. Si coincidían los picos de crecida de
ambos la riada en la provincia de Tarragona podía ser desastrosa.
En Tortosa, cerca de la desembocadura, antes de laEl Ebro es un río del
noreste de la península ibérica, el segundo más largo y caudaloso de
esta, tras el Tajo y el Duero, respectivamente.[nota 1] Discurre
enteramente por España. Entre los ríos que desembocan en el mar
Mediterráneo, solo es superado en longitud por el Nilo.
Recorre el extremo nororiental de la península ibérica, a través del
valle homónimo, situado en una depresión. Sigue una dirección noroeste-
sureste desde su nacimiento en el municipio cántabro de la Hermandad de
Campoo de Suso hasta el mar Mediterráneo, en el que desemboca formando el
delta del Ebro, entre los términos municipales de Deltebre y San Jaime de
Enveija, ambos en la provincia de Tarragona.
El río tiene una longitud total de 930 km[2] y atraviesa diez provincias
o comunidades uniprovinciales: Cantabria (donde nace), Palencia, Burgos,
Álava, La Rioja, Navarra, Zaragoza, Huesca, Lérida y Tarragona (donde
desemboca). Además, su cuenca hidrográfica también drena territorios de
la Comunidad Valenciana (río Bergantes) y Castilla-La Mancha.[3] Dos
capitales de comunidad autónoma, Logroño y Zaragoza, son bañadas por el
río.
La cuenca hidrográfica del Ebro, con una superficie de 86 100 km², abarca
territorios de España, Andorra y Francia.
Toponimia
Las aguas del Ebro inmediatamente después de haber surgido del subsuelo,
en su nacimiento tradicional.
Su nombre deriva del antiguo topónimo Hiber (Hiberus flumen), que da
también nombre a la península ibérica y a los pueblos íberos, adaptación
latina del término griego Ἴβηρ (Íber), que recogen las numerosas fuentes
historiográficas griegas, que significaría ribera o margen del río. En
efecto, colonos griegos se establecieron un poco más al norte hacia el
575 a. C. en la importante colonia de Ampurias (del griego antiguo
Ἐμπόριον, que significa «mercado» o «almacén comercial») en la actual
Gerona. De ahí que el término de Iberia originalmente deriva del nombre
mismo del río Ebro.
Recorrido
Tradicionalmente se ha considerado que el Ebro nace en Fontibre (del
latín Fontes Hiberis o fuentes del Ebro), manantial situado a 880m s. n.
m. en la Hermandad de Campoo de Suso, en Cantabria.
La Fuentona
La Fuentona, en Fontibre (Cantabria). Lugar donde resurgen las aguas del
río Híjar y el tradicional nacimiento del Ebro. Un pilar de piedra,
coronado con una pequeña estatua de la Virgen del Pilar realizada por
Jesús Otero, recoge los grabados de los escudos de todas las provincias
por los que pasa el río hasta su desembocadura.
Vista aérea de la Sierra de Híjar donde nace el Ebro.
Sin embargo, las sospechas que fijaban el origen del Ebro en las fuentes
del río Híjar en el circo de Pico Tres Mares (43.040785, -4.394038) a
1880 m de altitud,[4] se convirtieron en evidencia en 1987 cuando un
estudio llevado a cabo por el Instituto Geológico y Minero de España
demostró que las aguas que manan del Pilar de Fontibre proceden casi en
su totalidad del Híjar, tras filtrarse en el subsuelo en las
inmediaciones de Paracuelles. Este hecho pudo ser verificado tras verter
fluoresceína en el lecho del mencionado río en el lugar en el que se
observa una gran pérdida de caudal –a unos 2000 metros al oeste de
Fontibre– y comprobar que, pasadas 32 horas, reaparecía el agua teñida en
la Fuentona. Las mediciones de caudal demostraron además, que la pérdida
de caudal del Híjar medida en Paracuelles, era muy similar al caudal
medido en el manantial de Fontibre.[5] Dicho estudio aporta además
material gráfico que demuestra la resurgencia del agua teñida en
Fontibre. Otras teorías o «creencias populares» se han mostrado hasta el
momento vacías de todo fundamento o apoyo científico.[cita requerida]
El Ebro transcurre por el valle de Campoo y la localidad cántabra de
Reinosa, abandonando Cantabria por el municipio de Valderredible y entra
en Palencia por el municipio de Berzosilla concretamente en una de sus
tres pedanías, Báscones de Ebro, y entrando al norte de la provincia de
Burgos por el Cañón del Ebro que da origen al Parque natural de Hoces del
Alto Ebro y Rudrón. Continúa por la comarca de Las Merindades y termina
su andadura por la provincia en Miranda de Ebro. Saliendo de la provincia
de Burgos hace su entrada en la de Álava y posteriormente en la comunidad
autónoma de La Rioja por Las Conchas, lugar donde antiguamente se formaba
la laguna de Bilibio al quedar el río bloqueado por los Montes Obarenes.
El río continúa su curso entre amplios meandros por los municipios de
Briñas, Haro, Labastida, Briones, San Vicente de la Sonsierra, Elciego,
Cenicero, Fuenmayor y Oyón para llegar a Logroño. Desde allí forma el
límite territorial entre La Rioja y Navarra pasando por las localidades
de Viana, Agoncillo, Arrúbal, Mendavia, Sesma, Lodosa, Alcanadre,
Sartaguda, Pradejón, Calahorra, Andosilla, San Adrián, Azagra, Aldeanueva
de Ebro, Rincón de Soto, Funes, Milagro, Villafranca, Cadreita y Alfaro.
Tras esta última localidad abandona La Rioja y entra definitivamente en
Navarra, bañando los municipios de Castejón, Valtierra, Tudela,
Cabanillas, Ribaforada, Fustiñana, Buñuel y Cortes hasta adentrarse en
Aragón, donde baña las localidades de Novillas, Gallur, Boquiñeni,
Luceni, Cabañas de Ebro, Remolinos, Alagón, Torres de Berrellén, Casetas,
Utebo, Monzalbarba, Zaragoza, Pastriz, El Burgo de Ebro, Alfajarín,
Fuentes de Ebro, Pina de Ebro, Quinto, Gelsa, Velilla de Ebro, La Zaida,
Alforque, Cinco Olivas, Alborge, Sástago, Escatrón, Chiprana, Caspe y
Mequinenza. Por último llega a Cataluña atravesando Ribarroja de Ebro,
Flix, Ascó, Mora la Nueva, Mora de Ebro, Tivisa, Miravet, Benifallet,
Tivenys, Cherta, Aldover, Tortosa, Amposta, La Aldea, San Jaime de
Enveija y Deltebre.
Cañón del río Ebro a su paso por el parque natural de Hoces del Alto Ebro
y Rudrón.
El Ebro a su paso por Logroño.
Torre del Tambor y puente sobre el Ebro en la localidad zaragozana de
Sástago.
Fotografía aérea del Ebro en su tramo final desembocando al Mediterráneo
por el delta del Ebro.
Desemboca en el mar Mediterráneo, a la altura de Deltebre, en la
provincia de Tarragona, en forma de delta, ocupado en su mayor parte por
la isla de Buda, que divide la corriente en dos brazos principales,
denominadas Golas Norte y Sur.
El 20 por ciento de la superficie de este delta se encuentra protegido
legalmente a través del parque natural del Delta del Ebro, localizado en
el entorno de Tortosa, Amposta y San Jaime de Enveija. Este espacio
natural fue creado en 1983 por la Generalidad de Cataluña y constituye la
zona húmeda más importante de Cataluña, con una superficie total de 7802
hectáreas.
El 80% restante del delta corresponde a suelos urbanos y agrícolas, con
especial mención a los campos de arroz, que se extienden a lo largo de 21
000 hectáreas.
Uno de los primeros monasterios cistercienses en España, el Real
Monasterio de Nuestra Señora de Rueda, se localiza en los bancos del Ebro
en la localidad zaragozana de Sàstago Aragón.
Cuenca hidrográfica
El Ebro, a su paso por Miranda de Ebro (Burgos).
Artículo principal: Cuenca Hidrográfica del Ebro
La cuenca hidrográfica de este río, de forma triangular, queda
delimitada, al norte, por la cordillera Cantábrica y los Pirineos; al
oeste y al sur, por el sistema Ibérico. Al este se sitúan las cordilleras
Costero Catalanas y el mar Mediterráneo.
Su origen geológico se encuentra en el plegamiento de los sedimentos
exteriores de la península ibérica, lo que dio lugar a dos cordilleras de
tipo alpino (los Pirineos y los sistemas Béticos). En compensación, se
produjo el hundimiento de dos amplias zonas, el valle del Ebro y el valle
del Guadalquivir, invadidos por el mar.
La cuenca del Ebro ocupa una superficie de 85 362 km², que se distribuyen
en un 0,52 % (445 km²) por Andorra, en un 0,58 % (503 km²) por Francia y
en un 98,8 % (84 414 km²) por España.
El Ebro a su paso por Mequinenza.
Supone el 17,3 % del territorio peninsular español y en ella se integran,
total o parcialmente, las comunidades autónomas de Cantabria, Castilla y
León, País Vasco, Castilla-La Mancha, La Rioja, Navarra, Aragón, Cataluña
y la Comunidad Valenciana.
Está atravesada por numerosas corrientes que, consideradas globalmente,
suman 12 000 km de cauce, de los cuales 930 corresponden al Ebro. Sus
afluentes principales presentan un recorrido total de 347 km, según datos
de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
Este organismo, que depende del Ministerio de Medio Ambiente, se encarga
de su regulación. El aporte superficial estimado se cifra en un promedio
de 18 217 hm³, con máximos de 29 726 hm³ y mínimos de 8393 hm³.
En la cuenca del Ebro habitan 2 767 103 personas (año 1998). Su núcleo de
población más destacado es la ciudad de Zaragoza, con 674 317 habitantes
(2009).
Régimen hidrológico
El Ebro, a su paso por Miravet (Tarragona).
Desembocadura del Ebro.
El Ebro es un río caudaloso, pero de carácter irregular. A finales del
verano tiene fuertes estiajes en toda la cuenca llegando a llevar incluso
una décima parte de su caudal medio.
La irregularidad del Ebro es tal que en Tortosa ha llegado a tener un
caudal de 32 m³/s en periodo de sequía y se llegó a los 23 484 m³/s[6] en
la crecida del 23 de octubre de 1907, cuando el río alcanzó los 9,95 m de
altura, solamente superados por los 10,05 m de 1787 (caudales hoy
imposibles debido a la regulación que ejercen los embalses de Mequinenza
y Ribarroja), el Ebro un mes puede aportar al mar 440 hm³ y otro mes 2896
hm³[7] o en un año puede aportar 3811 hm³ y otro año puede aportar 26 134
hm³/[8]
En su curso alto se han llegado a superar los 1500 m³/s en Miranda de
Ebro[9] y en el curso medio destacan los aforos de Castejón con un máximo
en 1961 de 4950 m³/s.
Durante el invierno presenta un estiaje secundario, producto de las
nevadas en gran parte de su cuenca, ya que su régimen es pluvio-nival,
acumulando grandes reservas hídricas en los Pirineos y, en menor medida,
en la cordillera Cantábrica y en el sistema Ibérico.
El Ebro sufre sus crecidas más frecuentes en la estación fría, de octubre
a marzo, aunque a veces se prolongan en el tramo final hasta mayo; las de
estación fría suelen estar ligadas al régimen pluvial oceánico, mientras
que las ocurridas en primavera son fruto de la fusión de la nieve de los
Pirineos. Los estiajes se producen en verano: de julio a octubre, en
Miranda de Ebro y de fines de agosto y primeros de septiembre en Tortosa.
En las crecidas tienen un papel más importante los afluentes de la margen
izquierda, especialmente los ríos Zadorra, Ega, Arga y Aragón, por lo que
las puntas de crecida más elevadas se dan en Castejón, en la ribera
navarra, aunque también afectan con intensidad a las riberas de Zaragoza.
El curso bajo actualmente está regulado por los pantanos de Ribarroja y
Mequinenza por lo que el régimen está alterado. No obstante, se pueden
producir crecidas por el deshielo de los importantes afluentes
pirenaicos, tales como el Segre, el Cinca, el Noguera Pallaresa y el
Noguera Ribagorzana, o como consecuencia de las depresiones aisladas en
niveles altos (DANA) de otoño por la aportación de las ramblas y
afluentes de su curso bajo.
En cualquier caso, el problema de las inundaciones y desbordamientos se
ciñe hoy en día al tramo medio del Ebro, que sigue sufriendo las
consecuencias de sus riadas.
Las aguas del Ebro se aprovechan en numerosos puntos para el regadío, a
través de diferentes canales, como el Imperial, el de Lodosa y el de
Tauste. En el tramo final se encuentran los canales de la izquierda y de
la derecha del Ebro que nacen en el azud de Xerta y riegan huertas y los
extensos arrozales del delta.
Su cauce está regulado por los embalses del Ebro, Sobrón, Mequinenza,
Ribarroja y Flix. Estos embalses, especialmente Mequinenza, hacen que en
la actualidad tanto el delta, como las playas de la costa levantina,
sufran un fenómeno de regresión, ya que retienen los sedimentos que
deberían llegar a la desembocadura.
Caudal del Ebro
Fotografía satélite del Delta del Ebro.
La evolución del caudal del Ebro en Tortosa, en el periodo 1960-2008,[10]
es la siguiente:
Década de los 1960 18 286,7 hm³/año.
Década de los 1970 15 507,7 hm³/año.
Década de los 1980 9574,1 hm³/año.
Década de los 1990 8253,8 hm³/año.
Media del periodo 2000-2008 8832 hm³/año.[11]
Caudal ecológico del Ebro
El PHN de 2001 recogía un caudal ecológico para el Ebro en su
desembocadura de 135 m³/s (3150 hm³ anuales), en 2004 los estudios
preliminares el nuevo PHN reconocía los graves problemas del delta y la
necesidad de ampliar el caudal ecológico al menos hasta los 4150 hm³
anuales. A propuesta de CiU, se planteó la opción de que se reservara un
caudal ecológico de 150 m³/s (4800 hm³ anuales),[12] con posterioridad,
la recomendación de la UE, a petición del Gobierno de España y con el
respaldo de alcaldes del delta del Ebro, fue la de doblar esa propuesta
inicial hasta los 300 m³/s, lo que supondría reservar un caudal ecológico
de 9600 hm³[12] y más recientemente en 2008 la comunidad científica
propuso fijar un caudal ecológico variable que se adapte a la
irregularidad hídrica natural del propio río, estos caudales serían, 12
783 hm³ para años de régimen húmedo, 9691 hm³ para régimen medio y 7305
hm³ para régimen seco.[13]
Crecidas
Crecida del Ebro a su paso por Novillas (Zaragoza). 6 de febrero de 2003.
Inundación de Aldover, altura del nivel del agua por la crecida del río
Ebro de mayo de 1853
En el curso alto y medio del río la mayor parte de las crecidas se dan en
los meses de invierno, tras nevadas en cotas bajas y posterior deshielo.
Juegan un papel importante los afluentes procedentes de Álava y Navarra:
Zadorra, Ega y el Aragón debido al Arga y al Irati, así como el mismo
Ebro en Cantabria, Burgos y La Rioja por las aportaciones del Nela y el
Trueba. Por tanto el pico de crecida máximo se suele dar entre Castejón y
Tudela y a partir de ahí va atenuándose el caudal ya que los afluentes de
la margen derecha no presentan crecidas importantes, al menos, de forma
simultánea a las del propio Ebro, bien por su menor cuenca, como sucede
con los ríos riojanos, bien por ser zonas poco lluviosas como las cuencas
del Jalón y el Jiloca. Otros ríos de la margen izquierda como el Gállego
o el curso alto del Aragón están relativamente bastante reguladas por los
embalses. La reducción del caudal máximo por desbordamientos en el valle
aluvial es causa también de la laminación del caudal entre Castejón-
Tudela y Zaragoza.
En los últimos años la mayor crecida en la cuenca alta y media del Ebro
fue la de enero y febrero de 2015. Los caudales en los distintos puntos
de aforo, según la Confederación Hidrográfica del Ebro, fueron::[14]
Palazuelos: 930 m³/s 10,17 m;
Miranda de Ebro: 1025 m³/s 6,95 m;
Logroño: 1550 m³/s 5,40 m;
Mendavia: 1283 m³/s 5,49 m;
Tudela: 2582 m³/s 5,85 m;
En Zaragoza se considera una crecida extraordinaria cuando el Ebro supera
los 1600 m³/s; lo que supone más de 4,5 metros de profundidad. Las
principales avenidas medidas en la capital aragonesa, con una cuenca
vertiente de 40 400 km²:[15][16][17] por los pontoneros del ejército
desde finales del siglo XIX y más tarde por la Confederación hidrográfica
del Ebro son:
Marzo de 1888: 3760 m³/s;
Enero de 1891: 3250 m³/s;
Febrero de 1892: 3790 m³/s;
Enero de 1895: 3118 m³/s;
Marzo de 1930: 3600 m³/s;
Diciembre de 1930: 3000 m³/s;
Octubre de 1937: 3000 m³/s;
Enero de 1941: 4000 m³/s;
Febrero de 1952: 3260 m³/s;
Enero de 1961: 4130 m³/s;
Noviembre de 1966: 3154 m³/s;
Febrero de 1978: 3154 m³/s;
Enero de 1981: 2940 m³/s;
Diciembre de 1992: 2301 m³/s;
Diciembre de 1993: 2132 m³/s;
Enero de 1997: 2004 m³/s 4,63 m;
Febrero de 2003: 2237 m³/s 4,76 m;
Marzo de 2015: 2448 m³/s 6,10 m;
Abril de 2018: 2037 m³/s 5,36 m;
Diciembre de 2021: 2118 m³/s 5,52 m;
Embalse de La Tranquera en el río Piedra, afluente del Jalón en la cuenca
del Ebro.
En el curso bajo las crecidas históricamente han estado motivadas por el
propio Ebro y por el sistema Segre-Cinca-Nogueras que es su principal
afluente y se deben tanto al deshielo como a lluvias generalizadas en
toda la cuenca, incluso a lluvias otoñales de carácter mediterráneo que
pueden descargar más de 200 mm. Si coincidían los picos de crecida de
ambos la riada en la provincia de Tarragona podía ser desastrosa.
En Tortosa, cerca de la desembocadura, antes de laEl Ebro es un río del
noreste de la península ibérica, el segundo más largo y caudaloso de
esta, tras el Tajo y el Duero, respectivamente.[nota 1] Discurre
enteramente por España. Entre los ríos que desembocan en el mar
Mediterráneo, solo es superado en longitud por el Nilo.
Recorre el extremo nororiental de la península ibérica, a través del
valle homónimo, situado en una depresión. Sigue una dirección noroeste-
sureste desde su nacimiento en el municipio cántabro de la Hermandad de
Campoo de Suso hasta el mar Mediterráneo, en el que desemboca formando el
delta del Ebro, entre los términos municipales de Deltebre y San Jaime de
Enveija, ambos en la provincia de Tarragona.
El río tiene una longitud total de 930 km[2] y atraviesa diez provincias
o comunidades uniprovinciales: Cantabria (donde nace), Palencia, Burgos,
Álava, La Rioja, Navarra, Zaragoza, Huesca, Lérida y Tarragona (donde
desemboca). Además, su cuenca hidrográfica también drena territorios de
la Comunidad Valenciana (río Bergantes) y Castilla-La Mancha.[3] Dos
capitales de comunidad autónoma, Logroño y Zaragoza, son bañadas por el
río.
La cuenca hidrográfica del Ebro, con una superficie de 86 100 km², abarca
territorios de España, Andorra y Francia.
Toponimia
Las aguas del Ebro inmediatamente después de haber surgido del subsuelo,
en su nacimiento tradicional.
Su nombre deriva del antiguo topónimo Hiber (Hiberus flumen), que da
también nombre a la península ibérica y a los pueblos íberos, adaptación
latina del término griego Ἴβηρ (Íber), que recogen las numerosas fuentes
historiográficas griegas, que significaría ribera o margen del río. En
efecto, colonos griegos se establecieron un poco más al norte hacia el
575 a. C. en la importante colonia de Ampurias (del griego antiguo
Ἐμπόριον, que significa «mercado» o «almacén comercial») en la actual
Gerona. De ahí que el término de Iberia originalmente deriva del nombre
mismo del río Ebro.
Recorrido
Tradicionalmente se ha considerado que el Ebro nace en Fontibre (del
latín Fontes Hiberis o fuentes del Ebro), manantial situado a 880m s. n.
m. en la Hermandad de Campoo de Suso, en Cantabria.
La Fuentona
La Fuentona, en Fontibre (Cantabria). Lugar donde resurgen las aguas del
río Híjar y el tradicional nacimiento del Ebro. Un pilar de piedra,
coronado con una pequeña estatua de la Virgen del Pilar realizada por
Jesús Otero, recoge los grabados de los escudos de todas las provincias
por los que pasa el río hasta su desembocadura.
Vista aérea de la Sierra de Híjar donde nace el Ebro.
Sin embargo, las sospechas que fijaban el origen del Ebro en las fuentes
del río Híjar en el circo de Pico Tres Mares (43.040785, -4.394038) a
1880 m de altitud,[4] se convirtieron en evidencia en 1987 cuando un
estudio llevado a cabo por el Instituto Geológico y Minero de España
demostró que las aguas que manan del Pilar de Fontibre proceden casi en
su totalidad del Híjar, tras filtrarse en el subsuelo en las
inmediaciones de Paracuelles. Este hecho pudo ser verificado tras verter
fluoresceína en el lecho del mencionado río en el lugar en el que se
observa una gran pérdida de caudal –a unos 2000 metros al oeste de
Fontibre– y comprobar que, pasadas 32 horas, reaparecía el agua teñida en
la Fuentona. Las mediciones de caudal demostraron además, que la pérdida
de caudal del Híjar medida en Paracuelles, era muy similar al caudal
medido en el manantial de Fontibre.[5] Dicho estudio aporta además
material gráfico que demuestra la resurgencia del agua teñida en
Fontibre. Otras teorías o «creencias populares» se han mostrado hasta el
momento vacías de todo fundamento o apoyo científico.[cita requerida]
El Ebro transcurre por el valle de Campoo y la localidad cántabra de
Reinosa, abandonando Cantabria por el municipio de Valderredible y entra
en Palencia por el municipio de Berzosilla concretamente en una de sus
tres pedanías, Báscones de Ebro, y entrando al norte de la provincia de
Burgos por el Cañón del Ebro que da origen al Parque natural de Hoces del
Alto Ebro y Rudrón. Continúa por la comarca de Las Merindades y termina
su andadura por la provincia en Miranda de Ebro. Saliendo de la provincia
de Burgos hace su entrada en la de Álava y posteriormente en la comunidad
autónoma de La Rioja por Las Conchas, lugar donde antiguamente se formaba
la laguna de Bilibio al quedar el río bloqueado por los Montes Obarenes.
El río continúa su curso entre amplios meandros por los municipios de
Briñas, Haro, Labastida, Briones, San Vicente de la Sonsierra, Elciego,
Cenicero, Fuenmayor y Oyón para llegar a Logroño. Desde allí forma el
límite territorial entre La Rioja y Navarra pasando por las localidades
de Viana, Agoncillo, Arrúbal, Mendavia, Sesma, Lodosa, Alcanadre,
Sartaguda, Pradejón, Calahorra, Andosilla, San Adrián, Azagra, Aldeanueva
de Ebro, Rincón de Soto, Funes, Milagro, Villafranca, Cadreita y Alfaro.
Tras esta última localidad abandona La Rioja y entra definitivamente en
Navarra, bañando los municipios de Castejón, Valtierra, Tudela,
Cabanillas, Ribaforada, Fustiñana, Buñuel y Cortes hasta adentrarse en
Aragón, donde baña las localidades de Novillas, Gallur, Boquiñeni,
Luceni, Cabañas de Ebro, Remolinos, Alagón, Torres de Berrellén, Casetas,
Utebo, Monzalbarba, Zaragoza, Pastriz, El Burgo de Ebro, Alfajarín,
Fuentes de Ebro, Pina de Ebro, Quinto, Gelsa, Velilla de Ebro, La Zaida,
Alforque, Cinco Olivas, Alborge, Sástago, Escatrón, Chiprana, Caspe y
Mequinenza. Por último llega a Cataluña atravesando Ribarroja de Ebro,
Flix, Ascó, Mora la Nueva, Mora de Ebro, Tivisa, Miravet, Benifallet,
Tivenys, Cherta, Aldover, Tortosa, Amposta, La Aldea, San Jaime de
Enveija y Deltebre.
Cañón del río Ebro a su paso por el parque natural de Hoces del Alto Ebro
y Rudrón.
El Ebro a su paso por Logroño.
Torre del Tambor y puente sobre el Ebro en la localidad zaragozana de
Sástago.
Fotografía aérea del Ebro en su tramo final desembocando al Mediterráneo
por el delta del Ebro.
Desemboca en el mar Mediterráneo, a la altura de Deltebre, en la
provincia de Tarragona, en forma de delta, ocupado en su mayor parte por
la isla de Buda, que divide la corriente en dos brazos principales,
denominadas Golas Norte y Sur.
El 20 por ciento de la superficie de este delta se encuentra protegido
legalmente a través del parque natural del Delta del Ebro, localizado en
el entorno de Tortosa, Amposta y San Jaime de Enveija. Este espacio
natural fue creado en 1983 por la Generalidad de Cataluña y constituye la
zona húmeda más importante de Cataluña, con una superficie total de 7802
hectáreas.
El 80% restante del delta corresponde a suelos urbanos y agrícolas, con
especial mención a los campos de arroz, que se extienden a lo largo de 21
000 hectáreas.
Uno de los primeros monasterios cistercienses en España, el Real
Monasterio de Nuestra Señora de Rueda, se localiza en los bancos del Ebro
en la localidad zaragozana de Sàstago Aragón.
Cuenca hidrográfica
El Ebro, a su paso por Miranda de Ebro (Burgos).
Artículo principal: Cuenca Hidrográfica del Ebro
La cuenca hidrográfica de este río, de forma triangular, queda
delimitada, al norte, por la cordillera Cantábrica y los Pirineos; al
oeste y al sur, por el sistema Ibérico. Al este se sitúan las cordilleras
Costero Catalanas y el mar Mediterráneo.
Su origen geológico se encuentra en el plegamiento de los sedimentos
exteriores de la península ibérica, lo que dio lugar a dos cordilleras de
tipo alpino (los Pirineos y los sistemas Béticos). En compensación, se
produjo el hundimiento de dos amplias zonas, el valle del Ebro y el valle
del Guadalquivir, invadidos por el mar.
La cuenca del Ebro ocupa una superficie de 85 362 km², que se distribuyen
en un 0,52 % (445 km²) por Andorra, en un 0,58 % (503 km²) por Francia y
en un 98,8 % (84 414 km²) por España.
El Ebro a su paso por Mequinenza.
Supone el 17,3 % del territorio peninsular español y en ella se integran,
total o parcialmente, las comunidades autónomas de Cantabria, Castilla y
León, País Vasco, Castilla-La Mancha, La Rioja, Navarra, Aragón, Cataluña
y la Comunidad Valenciana.
Está atravesada por numerosas corrientes que, consideradas globalmente,
suman 12 000 km de cauce, de los cuales 930 corresponden al Ebro. Sus
afluentes principales presentan un recorrido total de 347 km, según datos
de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
Este organismo, que depende del Ministerio de Medio Ambiente, se encarga
de su regulación. El aporte superficial estimado se cifra en un promedio
de 18 217 hm³, con máximos de 29 726 hm³ y mínimos de 8393 hm³.
En la cuenca del Ebro habitan 2 767 103 personas (año 1998). Su núcleo de
población más destacado es la ciudad de Zaragoza, con 674 317 habitantes
(2009).
Régimen hidrológico
El Ebro, a su paso por Miravet (Tarragona).
Desembocadura del Ebro.
El Ebro es un río caudaloso, pero de carácter irregular. A finales del
verano tiene fuertes estiajes en toda la cuenca llegando a llevar incluso
una décima parte de su caudal medio.
La irregularidad del Ebro es tal que en Tortosa ha llegado a tener un
caudal de 32 m³/s en periodo de sequía y se llegó a los 23 484 m³/s[6] en
la crecida del 23 de octubre de 1907, cuando el río alcanzó los 9,95 m de
altura, solamente superados por los 10,05 m de 1787 (caudales hoy
imposibles debido a la regulación que ejercen los embalses de Mequinenza
y Ribarroja), el Ebro un mes puede aportar al mar 440 hm³ y otro mes 2896
hm³[7] o en un año puede aportar 3811 hm³ y otro año puede aportar 26 134
hm³/[8]
En su curso alto se han llegado a superar los 1500 m³/s en Miranda de
Ebro[9] y en el curso medio destacan los aforos de Castejón con un máximo
en 1961 de 4950 m³/s.
Durante el invierno presenta un estiaje secundario, producto de las
nevadas en gran parte de su cuenca, ya que su régimen es pluvio-nival,
acumulando grandes reservas hídricas en los Pirineos y, en menor medida,
en la cordillera Cantábrica y en el sistema Ibérico.
El Ebro sufre sus crecidas más frecuentes en la estación fría, de octubre
a marzo, aunque a veces se prolongan en el tramo final hasta mayo; las de
estación fría suelen estar ligadas al régimen pluvial oceánico, mientras
que las ocurridas en primavera son fruto de la fusión de la nieve de los
Pirineos. Los estiajes se producen en verano: de julio a octubre, en
Miranda de Ebro y de fines de agosto y primeros de septiembre en Tortosa.
En las crecidas tienen un papel más importante los afluentes de la margen
izquierda, especialmente los ríos Zadorra, Ega, Arga y Aragón, por lo que
las puntas de crecida más elevadas se dan en Castejón, en la ribera
navarra, aunque también afectan con intensidad a las riberas de Zaragoza.
El curso bajo actualmente está regulado por los pantanos de Ribarroja y
Mequinenza por lo que el régimen está alterado. No obstante, se pueden
producir crecidas por el deshielo de los importantes afluentes
pirenaicos, tales como el Segre, el Cinca, el Noguera Pallaresa y el
Noguera Ribagorzana, o como consecuencia de las depresiones aisladas en
niveles altos (DANA) de otoño por la aportación de las ramblas y
afluentes de su curso bajo.
En cualquier caso, el problema de las inundaciones y desbordamientos se
ciñe hoy en día al tramo medio del Ebro, que sigue sufriendo las
consecuencias de sus riadas.
Las aguas del Ebro se aprovechan en numerosos puntos para el regadío, a
través de diferentes canales, como el Imperial, el de Lodosa y el de
Tauste. En el tramo final se encuentran los canales de la izquierda y de
la derecha del Ebro que nacen en el azud de Xerta y riegan huertas y los
extensos arrozales del delta.
Su cauce está regulado por los embalses del Ebro, Sobrón, Mequinenza,
Ribarroja y Flix. Estos embalses, especialmente Mequinenza, hacen que en
la actualidad tanto el delta, como las playas de la costa levantina,
sufran un fenómeno de regresión, ya que retienen los sedimentos que
deberían llegar a la desembocadura.
Caudal del Ebro
Fotografía satélite del Delta del Ebro.
La evolución del caudal del Ebro en Tortosa, en el periodo 1960-2008,[10]
es la siguiente:
Década de los 1960 18 286,7 hm³/año.
Década de los 1970 15 507,7 hm³/año.
Década de los 1980 9574,1 hm³/año.
Década de los 1990 8253,8 hm³/año.
Media del periodo 2000-2008 8832 hm³/año.[11]
Caudal ecológico del Ebro
El PHN de 2001 recogía un caudal ecológico para el Ebro en su
desembocadura de 135 m³/s (3150 hm³ anuales), en 2004 los estudios
preliminares el nuevo PHN reconocía los graves problemas del delta y la
necesidad de ampliar el caudal ecológico al menos hasta los 4150 hm³
anuales. A propuesta de CiU, se planteó la opción de que se reservara un
caudal ecológico de 150 m³/s (4800 hm³ anuales),[12] con posterioridad,
la recomendación de la UE, a petición del Gobierno de España y con el
respaldo de alcaldes del delta del Ebro, fue la de doblar esa propuesta
inicial hasta los 300 m³/s, lo que supondría reservar un caudal ecológico
de 9600 hm³[12] y más recientemente en 2008 la comunidad científica
propuso fijar un caudal ecológico variable que se adapte a la
irregularidad hídrica natural del propio río, estos caudales serían, 12
783 hm³ para años de régimen húmedo, 9691 hm³ para régimen medio y 7305
hm³ para régimen seco.[13]
Crecidas
Crecida del Ebro a su paso por Novillas (Zaragoza). 6 de febrero de 2003.
Inundación de Aldover, altura del nivel del agua por la crecida del río
Ebro de mayo de 1853
En el curso alto y medio del río la mayor parte de las crecidas se dan en
los meses de invierno, tras nevadas en cotas bajas y posterior deshielo.
Juegan un papel importante los afluentes procedentes de Álava y Navarra:
Zadorra, Ega y el Aragón debido al Arga y al Irati, así como el mismo
Ebro en Cantabria, Burgos y La Rioja por las aportaciones del Nela y el
Trueba. Por tanto el pico de crecida máximo se suele dar entre Castejón y
Tudela y a partir de ahí va atenuándose el caudal ya que los afluentes de
la margen derecha no presentan crecidas importantes, al menos, de forma
simultánea a las del propio Ebro, bien por su menor cuenca, como sucede
con los ríos riojanos, bien por ser zonas poco lluviosas como las cuencas
del Jalón y el Jiloca. Otros ríos de la margen izquierda como el Gállego
o el curso alto del Aragón están relativamente bastante reguladas por los
embalses. La reducción del caudal máximo por desbordamientos en el valle
aluvial es causa también de la laminación del caudal entre Castejón-
Tudela y Zaragoza.
En los últimos años la mayor crecida en la cuenca alta y media del Ebro
fue la de enero y febrero de 2015. Los caudales en los distintos puntos
de aforo, según la Confederación Hidrográfica del Ebro, fueron::[14]
Palazuelos: 930 m³/s 10,17 m;
Miranda de Ebro: 1025 m³/s 6,95 m;
Logroño: 1550 m³/s 5,40 m;
Mendavia: 1283 m³/s 5,49 m;
Tudela: 2582 m³/s 5,85 m;
En Zaragoza se considera una crecida extraordinaria cuando el Ebro supera
los 1600 m³/s; lo que supone más de 4,5 metros de profundidad. Las
principales avenidas medidas en la capital aragonesa, con una cuenca
vertiente de 40 400 km²:[15][16][17] por los pontoneros del ejército
desde finales del siglo XIX y más tarde por la Confederación hidrográfica
del Ebro son:
Marzo de 1888: 3760 m³/s;
Enero de 1891: 3250 m³/s;
Febrero de 1892: 3790 m³/s;
Enero de 1895: 3118 m³/s;
Marzo de 1930: 3600 m³/s;
Diciembre de 1930: 3000 m³/s;
Octubre de 1937: 3000 m³/s;
Enero de 1941: 4000 m³/s;
Febrero de 1952: 3260 m³/s;
Enero de 1961: 4130 m³/s;
Noviembre de 1966: 3154 m³/s;
Febrero de 1978: 3154 m³/s;
Enero de 1981: 2940 m³/s;
Diciembre de 1992: 2301 m³/s;
Diciembre de 1993: 2132 m³/s;
Enero de 1997: 2004 m³/s 4,63 m;
Febrero de 2003: 2237 m³/s 4,76 m;
Marzo de 2015: 2448 m³/s 6,10 m;
Abril de 2018: 2037 m³/s 5,36 m;
Diciembre de 2021: 2118 m³/s 5,52 m;
Embalse de La Tranquera en el río Piedra, afluente del Jalón en la cuenca
del Ebro.
En el curso bajo las crecidas históricamente han estado motivadas por el
propio Ebro y por el sistema Segre-Cinca-Nogueras que es su principal
afluente y se deben tanto al deshielo como a lluvias generalizadas en
toda la cuenca, incluso a lluvias otoñales de carácter mediterráneo que
pueden descargar más de 200 mm. Si coincidían los picos de crecida de
ambos la riada en la provincia de Tarragona podía ser desastrosa.
En Tortosa, cerca de la desembocadura, antes de laEl Ebro es un río del
noreste de la península ibérica, el segundo más largo y caudaloso de
esta, tras el Tajo y el Duero, respectivamente.[nota 1] Discurre
enteramente por España. Entre los ríos que desembocan en el mar
Mediterráneo, solo es superado en longitud por el Nilo.
Recorre el extremo nororiental de la península ibérica, a través del
valle homónimo, situado en una depresión. Sigue una dirección noroeste-
sureste desde su nacimiento en el municipio cántabro de la Hermandad de
Campoo de Suso hasta el mar Mediterráneo, en el que desemboca formando el
delta del Ebro, entre los términos municipales de Deltebre y San Jaime de
Enveija, ambos en la provincia de Tarragona.
El río tiene una longitud total de 930 km[2] y atraviesa diez provincias
o comunidades uniprovinciales: Cantabria (donde nace), Palencia, Burgos,
Álava, La Rioja, Navarra, Zaragoza, Huesca, Lérida y Tarragona (donde
desemboca). Además, su cuenca hidrográfica también drena territorios de
la Comunidad Valenciana (río Bergantes) y Castilla-La Mancha.[3] Dos
capitales de comunidad autónoma, Logroño y Zaragoza, son bañadas por el
río.
La cuenca hidrográfica del Ebro, con una superficie de 86 100 km², abarca
territorios de España, Andorra y Francia.
Toponimia
Las aguas del Ebro inmediatamente después de haber surgido del subsuelo,
en su nacimiento tradicional.
Su nombre deriva del antiguo topónimo Hiber (Hiberus flumen), que da
también nombre a la península ibérica y a los pueblos íberos, adaptación
latina del término griego Ἴβηρ (Íber), que recogen las numerosas fuentes
historiográficas griegas, que significaría ribera o margen del río. En
efecto, colonos griegos se establecieron un poco más al norte hacia el
575 a. C. en la importante colonia de Ampurias (del griego antiguo
Ἐμπόριον, que significa «mercado» o «almacén comercial») en la actual
Gerona. De ahí que el término de Iberia originalmente deriva del nombre
mismo del río Ebro.
Recorrido
Tradicionalmente se ha considerado que el Ebro nace en Fontibre (del
latín Fontes Hiberis o fuentes del Ebro), manantial situado a 880m s. n.
m. en la Hermandad de Campoo de Suso, en Cantabria.
La Fuentona
La Fuentona, en Fontibre (Cantabria). Lugar donde resurgen las aguas del
río Híjar y el tradicional nacimiento del Ebro. Un pilar de piedra,
coronado con una pequeña estatua de la Virgen del Pilar realizada por
Jesús Otero, recoge los grabados de los escudos de todas las provincias
por los que pasa el río hasta su desembocadura.
Vista aérea de la Sierra de Híjar donde nace el Ebro.
Sin embargo, las sospechas que fijaban el origen del Ebro en las fuentes
del río Híjar en el circo de Pico Tres Mares (43.040785, -4.394038) a
1880 m de altitud,[4] se convirtieron en evidencia en 1987 cuando un
estudio llevado a cabo por el Instituto Geológico y Minero de España
demostró que las aguas que manan del Pilar de Fontibre proceden casi en
su totalidad del Híjar, tras filtrarse en el subsuelo en las
inmediaciones de Paracuelles. Este hecho pudo ser verificado tras verter
fluoresceína en el lecho del mencionado río en el lugar en el que se
observa una gran pérdida de caudal –a unos 2000 metros al oeste de
Fontibre– y comprobar que, pasadas 32 horas, reaparecía el agua teñida en
la Fuentona. Las mediciones de caudal demostraron además, que la pérdida
de caudal del Híjar medida en Paracuelles, era muy similar al caudal
medido en el manantial de Fontibre.[5] Dicho estudio aporta además
material gráfico que demuestra la resurgencia del agua teñida en
Fontibre. Otras teorías o «creencias populares» se han mostrado hasta el
momento vacías de todo fundamento o apoyo científico.[cita requerida]
El Ebro transcurre por el valle de Campoo y la localidad cántabra de
Reinosa, abandonando Cantabria por el municipio de Valderredible y entra
en Palencia por el municipio de Berzosilla concretamente en una de sus
tres pedanías, Báscones de Ebro, y entrando al norte de la provincia de
Burgos por el Cañón del Ebro que da origen al Parque natural de Hoces del
Alto Ebro y Rudrón. Continúa por la comarca de Las Merindades y termina
su andadura por la provincia en Miranda de Ebro. Saliendo de la provincia
de Burgos hace su entrada en la de Álava y posteriormente en la comunidad
autónoma de La Rioja por Las Conchas, lugar donde antiguamente se formaba
la laguna de Bilibio al quedar el río bloqueado por los Montes Obarenes.
El río continúa su curso entre amplios meandros por los municipios de
Briñas, Haro, Labastida, Briones, San Vicente de la Sonsierra, Elciego,
Cenicero, Fuenmayor y Oyón para llegar a Logroño. Desde allí forma el
límite territorial entre La Rioja y Navarra pasando por las localidades
de Viana, Agoncillo, Arrúbal, Mendavia, Sesma, Lodosa, Alcanadre,
Sartaguda, Pradejón, Calahorra, Andosilla, San Adrián, Azagra, Aldeanueva
de Ebro, Rincón de Soto, Funes, Milagro, Villafranca, Cadreita y Alfaro.
Tras esta última localidad abandona La Rioja y entra definitivamente en
Navarra, bañando los municipios de Castejón, Valtierra, Tudela,
Cabanillas, Ribaforada, Fustiñana, Buñuel y Cortes hasta adentrarse en
Aragón, donde baña las localidades de Novillas, Gallur, Boquiñeni,
Luceni, Cabañas de Ebro, Remolinos, Alagón, Torres de Berrellén, Casetas,
Utebo, Monzalbarba, Zaragoza, Pastriz, El Burgo de Ebro, Alfajarín,
Fuentes de Ebro, Pina de Ebro, Quinto, Gelsa, Velilla de Ebro, La Zaida,
Alforque, Cinco Olivas, Alborge, Sástago, Escatrón, Chiprana, Caspe y
Mequinenza. Por último llega a Cataluña atravesando Ribarroja de Ebro,
Flix, Ascó, Mora la Nueva, Mora de Ebro, Tivisa, Miravet, Benifallet,
Tivenys, Cherta, Aldover, Tortosa, Amposta, La Aldea, San Jaime de
Enveija y Deltebre.
Cañón del río Ebro a su paso por el parque natural de Hoces del Alto Ebro
y Rudrón.
El Ebro a su paso por Logroño.
Torre del Tambor y puente sobre el Ebro en la localidad zaragozana de
Sástago.
Fotografía aérea del Ebro en su tramo final desembocando al Mediterráneo
por el delta del Ebro.
Desemboca en el mar Mediterráneo, a la altura de Deltebre, en la
provincia de Tarragona, en forma de delta, ocupado en su mayor parte por
la isla de Buda, que divide la corriente en dos brazos principales,
denominadas Golas Norte y Sur.
El 20 por ciento de la superficie de este delta se encuentra protegido
legalmente a través del parque natural del Delta del Ebro, localizado en
el entorno de Tortosa, Amposta y San Jaime de Enveija. Este espacio
natural fue creado en 1983 por la Generalidad de Cataluña y constituye la
zona húmeda más importante de Cataluña, con una superficie total de 7802
hectáreas.
El 80% restante del delta corresponde a suelos urbanos y agrícolas, con
especial mención a los campos de arroz, que se extienden a lo largo de 21
000 hectáreas.
Uno de los primeros monasterios cistercienses en España, el Real
Monasterio de Nuestra Señora de Rueda, se localiza en los bancos del Ebro
en la localidad zaragozana de Sàstago Aragón.
Cuenca hidrográfica
El Ebro, a su paso por Miranda de Ebro (Burgos).
Artículo principal: Cuenca Hidrográfica del Ebro
La cuenca hidrográfica de este río, de forma triangular, queda
delimitada, al norte, por la cordillera Cantábrica y los Pirineos; al
oeste y al sur, por el sistema Ibérico. Al este se sitúan las cordilleras
Costero Catalanas y el mar Mediterráneo.
Su origen geológico se encuentra en el plegamiento de los sedimentos
exteriores de la península ibérica, lo que dio lugar a dos cordilleras de
tipo alpino (los Pirineos y los sistemas Béticos). En compensación, se
produjo el hundimiento de dos amplias zonas, el valle del Ebro y el valle
del Guadalquivir, invadidos por el mar.
La cuenca del Ebro ocupa una superficie de 85 362 km², que se distribuyen
en un 0,52 % (445 km²) por Andorra, en un 0,58 % (503 km²) por Francia y
en un 98,8 % (84 414 km²) por España.
El Ebro a su paso por Mequinenza.
Supone el 17,3 % del territorio peninsular español y en ella se integran,
total o parcialmente, las comunidades autónomas de Cantabria, Castilla y
León, País Vasco, Castilla-La Mancha, La Rioja, Navarra, Aragón, Cataluña
y la Comunidad Valenciana.
Está atravesada por numerosas corrientes que, consideradas globalmente,
suman 12 000 km de cauce, de los cuales 930 corresponden al Ebro. Sus
afluentes principales presentan un recorrido total de 347 km, según datos
de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
Este organismo, que depende del Ministerio de Medio Ambiente, se encarga
de su regulación. El aporte superficial estimado se cifra en un promedio
de 18 217 hm³, con máximos de 29 726 hm³ y mínimos de 8393 hm³.
En la cuenca del Ebro habitan 2 767 103 personas (año 1998). Su núcleo de
población más destacado es la ciudad de Zaragoza, con 674 317 habitantes
(2009).
Régimen hidrológico
El Ebro, a su paso por Miravet (Tarragona).
Desembocadura del Ebro.
El Ebro es un río caudaloso, pero de carácter irregular. A finales del
verano tiene fuertes estiajes en toda la cuenca llegando a llevar incluso
una décima parte de su caudal medio.
La irregularidad del Ebro es tal que en Tortosa ha llegado a tener un
caudal de 32 m³/s en periodo de sequía y se llegó a los 23 484 m³/s[6] en
la crecida del 23 de octubre de 1907, cuando el río alcanzó los 9,95 m de
altura, solamente superados por los 10,05 m de 1787 (caudales hoy
imposibles debido a la regulación que ejercen los embalses de Mequinenza
y Ribarroja), el Ebro un mes puede aportar al mar 440 hm³ y otro mes 2896
hm³[7] o en un año puede aportar 3811 hm³ y otro año puede aportar 26 134
hm³/[8]
En su curso alto se han llegado a superar los 1500 m³/s en Miranda de
Ebro[9] y en el curso medio destacan los aforos de Castejón con un máximo
en 1961 de 4950 m³/s.
Durante el invierno presenta un estiaje secundario, producto de las
nevadas en gran parte de su cuenca, ya que su régimen es pluvio-nival,
acumulando grandes reservas hídricas en los Pirineos y, en menor medida,
en la cordillera Cantábrica y en el sistema Ibérico.
El Ebro sufre sus crecidas más frecuentes en la estación fría, de octubre
a marzo, aunque a veces se prolongan en el tramo final hasta mayo; las de
estación fría suelen estar ligadas al régimen pluvial oceánico, mientras
que las ocurridas en primavera son fruto de la fusión de la nieve de los
Pirineos. Los estiajes se producen en verano: de julio a octubre, en
Miranda de Ebro y de fines de agosto y primeros de septiembre en Tortosa.
En las crecidas tienen un papel más importante los afluentes de la margen
izquierda, especialmente los ríos Zadorra, Ega, Arga y Aragón, por lo que
las puntas de crecida más elevadas se dan en Castejón, en la ribera
navarra, aunque también afectan con intensidad a las riberas de Zaragoza.
El curso bajo actualmente está regulado por los pantanos de Ribarroja y
Mequinenza por lo que el régimen está alterado. No obstante, se pueden
producir crecidas por el deshielo de los importantes afluentes
pirenaicos, tales como el Segre, el Cinca, el Noguera Pallaresa y el
Noguera Ribagorzana, o como consecuencia de las depresiones aisladas en
niveles altos (DANA) de otoño por la aportación de las ramblas y
afluentes de su curso bajo.
En cualquier caso, el problema de las inundaciones y desbordamientos se
ciñe hoy en día al tramo medio del Ebro, que sigue sufriendo las
consecuencias de sus riadas.
Las aguas del Ebro se aprovechan en numerosos puntos para el regadío, a
través de diferentes canales, como el Imperial, el de Lodosa y el de
Tauste. En el tramo final se encuentran los canales de la izquierda y de
la derecha del Ebro que nacen en el azud de Xerta y riegan huertas y los
extensos arrozales del delta.
Su cauce está regulado por los embalses del Ebro, Sobrón, Mequinenza,
Ribarroja y Flix. Estos embalses, especialmente Mequinenza, hacen que en
la actualidad tanto el delta, como las playas de la costa levantina,
sufran un fenómeno de regresión, ya que retienen los sedimentos que
deberían llegar a la desembocadura.
Caudal del Ebro
Fotografía satélite del Delta del Ebro.
La evolución del caudal del Ebro en Tortosa, en el periodo 1960-2008,[10]
es la siguiente:
Década de los 1960 18 286,7 hm³/año.
Década de los 1970 15 507,7 hm³/año.
Década de los 1980 9574,1 hm³/año.
Década de los 1990 8253,8 hm³/año.
Media del periodo 2000-2008 8832 hm³/año.[11]
Caudal ecológico del Ebro
El PHN de 2001 recogía un caudal ecológico para el Ebro en su
desembocadura de 135 m³/s (3150 hm³ anuales), en 2004 los estudios
preliminares el nuevo PHN reconocía los graves problemas del delta y la
necesidad de ampliar el caudal ecológico al menos hasta los 4150 hm³
anuales. A propuesta de CiU, se planteó la opción de que se reservara un
caudal ecológico de 150 m³/s (4800 hm³ anuales),[12] con posterioridad,
la recomendación de la UE, a petición del Gobierno de España y con el
respaldo de alcaldes del delta del Ebro, fue la de doblar esa propuesta
inicial hasta los 300 m³/s, lo que supondría reservar un caudal ecológico
de 9600 hm³[12] y más recientemente en 2008 la comunidad científica
propuso fijar un caudal ecológico variable que se adapte a la
irregularidad hídrica natural del propio río, estos caudales serían, 12
783 hm³ para años de régimen húmedo, 9691 hm³ para régimen medio y 7305
hm³ para régimen seco.[13]
Crecidas
Crecida del Ebro a su paso por Novillas (Zaragoza). 6 de febrero de 2003.
Inundación de Aldover, altura del nivel del agua por la crecida del río
Ebro de mayo de 1853
En el curso alto y medio del río la mayor parte de las crecidas se dan en
los meses de invierno, tras nevadas en cotas bajas y posterior deshielo.
Juegan un papel importante los afluentes procedentes de Álava y Navarra:
Zadorra, Ega y el Aragón debido al Arga y al Irati, así como el mismo
Ebro en Cantabria, Burgos y La Rioja por las aportaciones del Nela y el
Trueba. Por tanto el pico de crecida máximo se suele dar entre Castejón y
Tudela y a partir de ahí va atenuándose el caudal ya que los afluentes de
la margen derecha no presentan crecidas importantes, al menos, de forma
simultánea a las del propio Ebro, bien por su menor cuenca, como sucede
con los ríos riojanos, bien por ser zonas poco lluviosas como las cuencas
del Jalón y el Jiloca. Otros ríos de la margen izquierda como el Gállego
o el curso alto del Aragón están relativamente bastante reguladas por los
embalses. La reducción del caudal máximo por desbordamientos en el valle
aluvial es causa también de la laminación del caudal entre Castejón-
Tudela y Zaragoza.
En los últimos años la mayor crecida en la cuenca alta y media del Ebro
fue la de enero y febrero de 2015. Los caudales en los distintos puntos
de aforo, según la Confederación Hidrográfica del Ebro, fueron::[14]
Palazuelos: 930 m³/s 10,17 m;
Miranda de Ebro: 1025 m³/s 6,95 m;
Logroño: 1550 m³/s 5,40 m;
Mendavia: 1283 m³/s 5,49 m;
Tudela: 2582 m³/s 5,85 m;
En Zaragoza se considera una crecida extraordinaria cuando el Ebro supera
los 1600 m³/s; lo que supone más de 4,5 metros de profundidad. Las
principales avenidas medidas en la capital aragonesa, con una cuenca
vertiente de 40 400 km²:[15][16][17] por los pontoneros del ejército
desde finales del siglo XIX y más tarde por la Confederación hidrográfica
del Ebro son:
Marzo de 1888: 3760 m³/s;
Enero de 1891: 3250 m³/s;
Febrero de 1892: 3790 m³/s;
Enero de 1895: 3118 m³/s;
Marzo de 1930: 3600 m³/s;
Diciembre de 1930: 3000 m³/s;
Octubre de 1937: 3000 m³/s;
Enero de 1941: 4000 m³/s;
Febrero de 1952: 3260 m³/s;
Enero de 1961: 4130 m³/s;
Noviembre de 1966: 3154 m³/s;
Febrero de 1978: 3154 m³/s;
Enero de 1981: 2940 m³/s;
Diciembre de 1992: 2301 m³/s;
Diciembre de 1993: 2132 m³/s;
Enero de 1997: 2004 m³/s 4,63 m;
Febrero de 2003: 2237 m³/s 4,76 m;
Marzo de 2015: 2448 m³/s 6,10 m;
Abril de 2018: 2037 m³/s 5,36 m;
Diciembre de 2021: 2118 m³/s 5,52 m;
Embalse de La Tranquera en el río Piedra, afluente del Jalón en la cuenca
del Ebro.
En el curso bajo las crecidas históricamente han estado motivadas por el
propio Ebro y por el sistema Segre-Cinca-Nogueras que es su principal
afluente y se deben tanto al deshielo como a lluvias generalizadas en
toda la cuenca, incluso a lluvias otoñales de carácter mediterráneo que
pueden descargar más de 200 mm. Si coincidían los picos de crecida de
ambos la riada en la provincia de Tarragona podía ser desastrosa.
En Tortosa, cerca de la desembocadura, antes de laEl Ebro es un río del
noreste de la península ibérica, el segundo más largo y caudaloso de
esta, tras el Tajo y el Duero, respectivamente.[nota 1] Discurre
enteramente por España. Entre los ríos que desembocan en el mar
Mediterráneo, solo es superado en longitud por el Nilo.
Recorre el extremo nororiental de la península ibérica, a través del
valle homónimo, situado en una depresión. Sigue una dirección noroeste-
sureste desde su nacimiento en el municipio cántabro de la Hermandad de
Campoo de Suso hasta el mar Mediterráneo, en el que desemboca formando el
delta del Ebro, entre los términos municipales de Deltebre y San Jaime de
Enveija, ambos en la provincia de Tarragona.
El río tiene una longitud total de 930 km[2] y atraviesa diez provincias
o comunidades uniprovinciales: Cantabria (donde nace), Palencia, Burgos,
Álava, La Rioja, Navarra, Zaragoza, Huesca, Lérida y Tarragona (donde
desemboca). Además, su cuenca hidrográfica también drena territorios de
la Comunidad Valenciana (río Bergantes) y Castilla-La Mancha.[3] Dos
capitales de comunidad autónoma, Logroño y Zaragoza, son bañadas por el
río.
La cuenca hidrográfica del Ebro, con una superficie de 86 100 km², abarca
territorios de España, Andorra y Francia.
Toponimia
Las aguas del Ebro inmediatamente después de haber surgido del subsuelo,
en su nacimiento tradicional.
Su nombre deriva del antiguo topónimo Hiber (Hiberus flumen), que da
también nombre a la península ibérica y a los pueblos íberos, adaptación
latina del término griego Ἴβηρ (Íber), que recogen las numerosas fuentes
historiográficas griegas, que significaría ribera o margen del río. En
efecto, colonos griegos se establecieron un poco más al norte hacia el
575 a. C. en la importante colonia de Ampurias (del griego antiguo
Ἐμπόριον, que significa «mercado» o «almacén comercial») en la actual
Gerona. De ahí que el término de Iberia originalmente deriva del nombre
mismo del río Ebro.
Recorrido
Tradicionalmente se ha considerado que el Ebro nace en Fontibre (del
latín Fontes Hiberis o fuentes del Ebro), manantial situado a 880m s. n.
m. en la Hermandad de Campoo de Suso, en Cantabria.
La Fuentona
La Fuentona, en Fontibre (Cantabria). Lugar donde resurgen las aguas del
río Híjar y el tradicional nacimiento del Ebro. Un pilar de piedra,
coronado con una pequeña estatua de la Virgen del Pilar realizada por
Jesús Otero, recoge los grabados de los escudos de todas las provincias
por los que pasa el río hasta su desembocadura.
Vista aérea de la Sierra de Híjar donde nace el Ebro.
Sin embargo, las sospechas que fijaban el origen del Ebro en las fuentes
del río Híjar en el circo de Pico Tres Mares (43.040785, -4.394038) a
1880 m de altitud,[4] se convirtieron en evidencia en 1987 cuando un
estudio llevado a cabo por el Instituto Geológico y Minero de España
demostró que las aguas que manan del Pilar de Fontibre proceden casi en
su totalidad del Híjar, tras filtrarse en el subsuelo en las
inmediaciones de Paracuelles. Este hecho pudo ser verificado tras verter
fluoresceína en el lecho del mencionado río en el lugar en el que se
observa una gran pérdida de caudal –a unos 2000 metros al oeste de
Fontibre– y comprobar que, pasadas 32 horas, reaparecía el agua teñida en
la Fuentona. Las mediciones de caudal demostraron además, que la pérdida
de caudal del Híjar medida en Paracuelles, era muy similar al caudal
medido en el manantial de Fontibre.[5] Dicho estudio aporta además
material gráfico que demuestra la resurgencia del agua teñida en
Fontibre. Otras teorías o «creencias populares» se han mostrado hasta el
momento vacías de todo fundamento o apoyo científico.[cita requerida]
El Ebro transcurre por el valle de Campoo y la localidad cántabra de
Reinosa, abandonando Cantabria por el municipio de Valderredible y entra
en Palencia por el municipio de Berzosilla concretamente en una de sus
tres pedanías, Báscones de Ebro, y entrando al norte de la provincia de
Burgos por el Cañón del Ebro que da origen al Parque natural de Hoces del
Alto Ebro y Rudrón. Continúa por la comarca de Las Merindades y termina
su andadura por la provincia en Miranda de Ebro. Saliendo de la provincia
de Burgos hace su entrada en la de Álava y posteriormente en la comunidad
autónoma de La Rioja por Las Conchas, lugar donde antiguamente se formaba
la laguna de Bilibio al quedar el río bloqueado por los Montes Obarenes.
El río continúa su curso entre amplios meandros por los municipios de
Briñas, Haro, Labastida, Briones, San Vicente de la Sonsierra, Elciego,
Cenicero, Fuenmayor y Oyón para llegar a Logroño. Desde allí forma el
límite territorial entre La Rioja y Navarra pasando por las localidades
de Viana, Agoncillo, Arrúbal, Mendavia, Sesma, Lodosa, Alcanadre,
Sartaguda, Pradejón, Calahorra, Andosilla, San Adrián, Azagra, Aldeanueva
de Ebro, Rincón de Soto, Funes, Milagro, Villafranca, Cadreita y Alfaro.
Tras esta última localidad abandona La Rioja y entra definitivamente en
Navarra, bañando los municipios de Castejón, Valtierra, Tudela,
Cabanillas, Ribaforada, Fustiñana, Buñuel y Cortes hasta adentrarse en
Aragón, donde baña las localidades de Novillas, Gallur, Boquiñeni,
Luceni, Cabañas de Ebro, Remolinos, Alagón, Torres de Berrellén, Casetas,
Utebo, Monzalbarba, Zaragoza, Pastriz, El Burgo de Ebro, Alfajarín,
Fuentes de Ebro, Pina de Ebro, Quinto, Gelsa, Velilla de Ebro, La Zaida,
Alforque, Cinco Olivas, Alborge, Sástago, Escatrón, Chiprana, Caspe y
Mequinenza. Por último llega a Cataluña atravesando Ribarroja de Ebro,
Flix, Ascó, Mora la Nueva, Mora de Ebro, Tivisa, Miravet, Benifallet,
Tivenys, Cherta, Aldover, Tortosa, Amposta, La Aldea, San Jaime de
Enveija y Deltebre.
Cañón del río Ebro a su paso por el parque natural de Hoces del Alto Ebro
y Rudrón.
El Ebro a su paso por Logroño.
Torre del Tambor y puente sobre el Ebro en la localidad zaragozana de
Sástago.
Fotografía aérea del Ebro en su tramo final desembocando al Mediterráneo
por el delta del Ebro.
Desemboca en el mar Mediterráneo, a la altura de Deltebre, en la
provincia de Tarragona, en forma de delta, ocupado en su mayor parte por
la isla de Buda, que divide la corriente en dos brazos principales,
denominadas Golas Norte y Sur.
El 20 por ciento de la superficie de este delta se encuentra protegido
legalmente a través del parque natural del Delta del Ebro, localizado en
el entorno de Tortosa, Amposta y San Jaime de Enveija. Este espacio
natural fue creado en 1983 por la Generalidad de Cataluña y constituye la
zona húmeda más importante de Cataluña, con una superficie total de 7802
hectáreas.
El 80% restante del delta corresponde a suelos urbanos y agrícolas, con
especial mención a los campos de arroz, que se extienden a lo largo de 21
000 hectáreas.
Uno de los primeros monasterios cistercienses en España, el Real
Monasterio de Nuestra Señora de Rueda, se localiza en los bancos del Ebro
en la localidad zaragozana de Sàstago Aragón.
Cuenca hidrográfica
El Ebro, a su paso por Miranda de Ebro (Burgos).
Artículo principal: Cuenca Hidrográfica del Ebro
La cuenca hidrográfica de este río, de forma triangular, queda
delimitada, al norte, por la cordillera Cantábrica y los Pirineos; al
oeste y al sur, por el sistema Ibérico. Al este se sitúan las cordilleras
Costero Catalanas y el mar Mediterráneo.
Su origen geológico se encuentra en el plegamiento de los sedimentos
exteriores de la península ibérica, lo que dio lugar a dos cordilleras de
tipo alpino (los Pirineos y los sistemas Béticos). En compensación, se
produjo el hundimiento de dos amplias zonas, el valle del Ebro y el valle
del Guadalquivir, invadidos por el mar.
La cuenca del Ebro ocupa una superficie de 85 362 km², que se distribuyen
en un 0,52 % (445 km²) por Andorra, en un 0,58 % (503 km²) por Francia y
en un 98,8 % (84 414 km²) por España.
El Ebro a su paso por Mequinenza.
Supone el 17,3 % del territorio peninsular español y en ella se integran,
total o parcialmente, las comunidades autónomas de Cantabria, Castilla y
León, País Vasco, Castilla-La Mancha, La Rioja, Navarra, Aragón, Cataluña
y la Comunidad Valenciana.
Está atravesada por numerosas corrientes que, consideradas globalmente,
suman 12 000 km de cauce, de los cuales 930 corresponden al Ebro. Sus
afluentes principales presentan un recorrido total de 347 km, según datos
de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
Este organismo, que depende del Ministerio de Medio Ambiente, se encarga
de su regulación. El aporte superficial estimado se cifra en un promedio
de 18 217 hm³, con máximos de 29 726 hm³ y mínimos de 8393 hm³.
En la cuenca del Ebro habitan 2 767 103 personas (año 1998). Su núcleo de
población más destacado es la ciudad de Zaragoza, con 674 317 habitantes
(2009).
Régimen hidrológico
El Ebro, a su paso por Miravet (Tarragona).
Desembocadura del Ebro.
El Ebro es un río caudaloso, pero de carácter irregular. A finales del
verano tiene fuertes estiajes en toda la cuenca llegando a llevar incluso
una décima parte de su caudal medio.
La irregularidad del Ebro es tal que en Tortosa ha llegado a tener un
caudal de 32 m³/s en periodo de sequía y se llegó a los 23 484 m³/s[6] en
la crecida del 23 de octubre de 1907, cuando el río alcanzó los 9,95 m de
altura, solamente superados por los 10,05 m de 1787 (caudales hoy
imposibles debido a la regulación que ejercen los embalses de Mequinenza
y Ribarroja), el Ebro un mes puede aportar al mar 440 hm³ y otro mes 2896
hm³[7] o en un año puede aportar 3811 hm³ y otro año puede aportar 26 134
hm³/[8]
En su curso alto se han llegado a superar los 1500 m³/s en Miranda de
Ebro[9] y en el curso medio destacan los aforos de Castejón con un máximo
en 1961 de 4950 m³/s.
Durante el invierno presenta un estiaje secundario, producto de las
nevadas en gran parte de su cuenca, ya que su régimen es pluvio-nival,
acumulando grandes reservas hídricas en los Pirineos y, en menor medida,
en la cordillera Cantábrica y en el sistema Ibérico.
El Ebro sufre sus crecidas más frecuentes en la estación fría, de octubre
a marzo, aunque a veces se prolongan en el tramo final hasta mayo; las de
estación fría suelen estar ligadas al régimen pluvial oceánico, mientras
que las ocurridas en primavera son fruto de la fusión de la nieve de los
Pirineos. Los estiajes se producen en verano: de julio a octubre, en
Miranda de Ebro y de fines de agosto y primeros de septiembre en Tortosa.
En las crecidas tienen un papel más importante los afluentes de la margen
izquierda, especialmente los ríos Zadorra, Ega, Arga y Aragón, por lo que
las puntas de crecida más elevadas se dan en Castejón, en la ribera
navarra, aunque también afectan con intensidad a las riberas de Zaragoza.
El curso bajo actualmente está regulado por los pantanos de Ribarroja y
Mequinenza por lo que el régimen está alterado. No obstante, se pueden
producir crecidas por el deshielo de los importantes afluentes
pirenaicos, tales como el Segre, el Cinca, el Noguera Pallaresa y el
Noguera Ribagorzana, o como consecuencia de las depresiones aisladas en
niveles altos (DANA) de otoño por la aportación de las ramblas y
afluentes de su curso bajo.
En cualquier caso, el problema de las inundaciones y desbordamientos se
ciñe hoy en día al tramo medio del Ebro, que sigue sufriendo las
consecuencias de sus riadas.
Las aguas del Ebro se aprovechan en numerosos puntos para el regadío, a
través de diferentes canales, como el Imperial, el de Lodosa y el de
Tauste. En el tramo final se encuentran los canales de la izquierda y de
la derecha del Ebro que nacen en el azud de Xerta y riegan huertas y los
extensos arrozales del delta.
Su cauce está regulado por los embalses del Ebro, Sobrón, Mequinenza,
Ribarroja y Flix. Estos embalses, especialmente Mequinenza, hacen que en
la actualidad tanto el delta, como las playas de la costa levantina,
sufran un fenómeno de regresión, ya que retienen los sedimentos que
deberían llegar a la desembocadura.
Caudal del Ebro
Fotografía satélite del Delta del Ebro.
La evolución del caudal del Ebro en Tortosa, en el periodo 1960-2008,[10]
es la siguiente:
Década de los 1960 18 286,7 hm³/año.
Década de los 1970 15 507,7 hm³/año.
Década de los 1980 9574,1 hm³/año.
Década de los 1990 8253,8 hm³/año.
Media del periodo 2000-2008 8832 hm³/año.[11]
Caudal ecológico del Ebro
El PHN de 2001 recogía un caudal ecológico para el Ebro en su
desembocadura de 135 m³/s (3150 hm³ anuales), en 2004 los estudios
preliminares el nuevo PHN reconocía los graves problemas del delta y la
necesidad de ampliar el caudal ecológico al menos hasta los 4150 hm³
anuales. A propuesta de CiU, se planteó la opción de que se reservara un
caudal ecológico de 150 m³/s (4800 hm³ anuales),[12] con posterioridad,
la recomendación de la UE, a petición del Gobierno de España y con el
respaldo de alcaldes del delta del Ebro, fue la de doblar esa propuesta
inicial hasta los 300 m³/s, lo que supondría reservar un caudal ecológico
de 9600 hm³[12] y más recientemente en 2008 la comunidad científica
propuso fijar un caudal ecológico variable que se adapte a la
irregularidad hídrica natural del propio río, estos caudales serían, 12
783 hm³ para años de régimen húmedo, 9691 hm³ para régimen medio y 7305
hm³ para régimen seco.[13]
Crecidas
Crecida del Ebro a su paso por Novillas (Zaragoza). 6 de febrero de 2003.
Inundación de Aldover, altura del nivel del agua por la crecida del río
Ebro de mayo de 1853
En el curso alto y medio del río la mayor parte de las crecidas se dan en
los meses de invierno, tras nevadas en cotas bajas y posterior deshielo.
Juegan un papel importante los afluentes procedentes de Álava y Navarra:
Zadorra, Ega y el Aragón debido al Arga y al Irati, así como el mismo
Ebro en Cantabria, Burgos y La Rioja por las aportaciones del Nela y el
Trueba. Por tanto el pico de crecida máximo se suele dar entre Castejón y
Tudela y a partir de ahí va atenuándose el caudal ya que los afluentes de
la margen derecha no presentan crecidas importantes, al menos, de forma
simultánea a las del propio Ebro, bien por su menor cuenca, como sucede
con los ríos riojanos, bien por ser zonas poco lluviosas como las cuencas
del Jalón y el Jiloca. Otros ríos de la margen izquierda como el Gállego
o el curso alto del Aragón están relativamente bastante reguladas por los
embalses. La reducción del caudal máximo por desbordamientos en el valle
aluvial es causa también de la laminación del caudal entre Castejón-
Tudela y Zaragoza.
En los últimos años la mayor crecida en la cuenca alta y media del Ebro
fue la de enero y febrero de 2015. Los caudales en los distintos puntos
de aforo, según la Confederación Hidrográfica del Ebro, fueron::[14]
Palazuelos: 930 m³/s 10,17 m;
Miranda de Ebro: 1025 m³/s 6,95 m;
Logroño: 1550 m³/s 5,40 m;
Mendavia: 1283 m³/s 5,49 m;
Tudela: 2582 m³/s 5,85 m;
En Zaragoza se considera una crecida extraordinaria cuando el Ebro supera
los 1600 m³/s; lo que supone más de 4,5 metros de profundidad. Las
principales avenidas medidas en la capital aragonesa, con una cuenca
vertiente de 40 400 km²:[15][16][17] por los pontoneros del ejército
desde finales del siglo XIX y más tarde por la Confederación hidrográfica
del Ebro son:
Marzo de 1888: 3760 m³/s;
Enero de 1891: 3250 m³/s;
Febrero de 1892: 3790 m³/s;
Enero de 1895: 3118 m³/s;
Marzo de 1930: 3600 m³/s;
Diciembre de 1930: 3000 m³/s;
Octubre de 1937: 3000 m³/s;
Enero de 1941: 4000 m³/s;
Febrero de 1952: 3260 m³/s;
Enero de 1961: 4130 m³/s;
Noviembre de 1966: 3154 m³/s;
Febrero de 1978: 3154 m³/s;
Enero de 1981: 2940 m³/s;
Diciembre de 1992: 2301 m³/s;
Diciembre de 1993: 2132 m³/s;
Enero de 1997: 2004 m³/s 4,63 m;
Febrero de 2003: 2237 m³/s 4,76 m;
Marzo de 2015: 2448 m³/s 6,10 m;
Abril de 2018: 2037 m³/s 5,36 m;
Diciembre de 2021: 2118 m³/s 5,52 m;
Embalse de La Tranquera en el río Piedra, afluente del Jalón en la cuenca
del Ebro.
En el curso bajo las crecidas históricamente han estado motivadas por el
propio Ebro y por el sistema Segre-Cinca-Nogueras que es su principal
afluente y se deben tanto al deshielo como a lluvias generalizadas en
toda la cuenca, incluso a lluvias otoñales de carácter mediterráneo que
pueden descargar más de 200 mm. Si coincidían los picos de crecida de
ambos la riada en la provincia de Tarragona podía ser desastrosa.
En Tortosa, cerca de la desembocadura, antes de laEl Ebro es un río del
noreste de la península ibérica, el segundo más largo y caudaloso de
esta, tras el Tajo y el Duero, respectivamente.[nota 1] Discurre
enteramente por España. Entre los ríos que desembocan en el mar
Mediterráneo, solo es superado en longitud por el Nilo.
Recorre el extremo nororiental de la península ibérica, a través del
valle homónimo, situado en una depresión. Sigue una dirección noroeste-
sureste desde su nacimiento en el municipio cántabro de la Hermandad de
Campoo de Suso hasta el mar Mediterráneo, en el que desemboca formando el
delta del Ebro, entre los términos municipales de Deltebre y San Jaime de
Enveija, ambos en la provincia de Tarragona.
El río tiene una longitud total de 930 km[2] y atraviesa diez provincias
o comunidades uniprovinciales: Cantabria (donde nace), Palencia, Burgos,
Álava, La Rioja, Navarra, Zaragoza, Huesca, Lérida y Tarragona (donde
desemboca). Además, su cuenca hidrográfica también drena territorios de
la Comunidad Valenciana (río Bergantes) y Castilla-La Mancha.[3] Dos
capitales de comunidad autónoma, Logroño y Zaragoza, son bañadas por el
río.
La cuenca hidrográfica del Ebro, con una superficie de 86 100 km², abarca
territorios de España, Andorra y Francia.
Toponimia
Las aguas del Ebro inmediatamente después de haber surgido del subsuelo,
en su nacimiento tradicional.
Su nombre deriva del antiguo topónimo Hiber (Hiberus flumen), que da
también nombre a la península ibérica y a los pueblos íberos, adaptación
latina del término griego Ἴβηρ (Íber), que recogen las numerosas fuentes
historiográficas griegas, que significaría ribera o margen del río. En
efecto, colonos griegos se establecieron un poco más al norte hacia el
575 a. C. en la importante colonia de Ampurias (del griego antiguo
Ἐμπόριον, que significa «mercado» o «almacén comercial») en la actual
Gerona. De ahí que el término de Iberia originalmente deriva del nombre
mismo del río Ebro.
Recorrido
Tradicionalmente se ha considerado que el Ebro nace en Fontibre (del
latín Fontes Hiberis o fuentes del Ebro), manantial situado a 880m s. n.
m. en la Hermandad de Campoo de Suso, en Cantabria.
La Fuentona
La Fuentona, en Fontibre (Cantabria). Lugar donde resurgen las aguas del
río Híjar y el tradicional nacimiento del Ebro. Un pilar de piedra,
coronado con una pequeña estatua de la Virgen del Pilar realizada por
Jesús Otero, recoge los grabados de los escudos de todas las provincias
por los que pasa el río hasta su desembocadura.
Vista aérea de la Sierra de Híjar donde nace el Ebro.
Sin embargo, las sospechas que fijaban el origen del Ebro en las fuentes
del río Híjar en el circo de Pico Tres Mares (43.040785, -4.394038) a
1880 m de altitud,[4] se convirtieron en evidencia en 1987 cuando un
estudio llevado a cabo por el Instituto Geológico y Minero de España
demostró que las aguas que manan del Pilar de Fontibre proceden casi en
su totalidad del Híjar, tras filtrarse en el subsuelo en las
inmediaciones de Paracuelles. Este hecho pudo ser verificado tras verter
fluoresceína en el lecho del mencionado río en el lugar en el que se
observa una gran pérdida de caudal –a unos 2000 metros al oeste de
Fontibre– y comprobar que, pasadas 32 horas, reaparecía el agua teñida en
la Fuentona. Las mediciones de caudal demostraron además, que la pérdida
de caudal del Híjar medida en Paracuelles, era muy similar al caudal
medido en el manantial de Fontibre.[5] Dicho estudio aporta además
material gráfico que demuestra la resurgencia del agua teñida en
Fontibre. Otras teorías o «creencias populares» se han mostrado hasta el
momento vacías de todo fundamento o apoyo científico.[cita requerida]
El Ebro transcurre por el valle de Campoo y la localidad cántabra de
Reinosa, abandonando Cantabria por el municipio de Valderredible y entra
en Palencia por el municipio de Berzosilla concretamente en una de sus
tres pedanías, Báscones de Ebro, y entrando al norte de la provincia de
Burgos por el Cañón del Ebro que da origen al Parque natural de Hoces del
Alto Ebro y Rudrón. Continúa por la comarca de Las Merindades y termina
su andadura por la provincia en Miranda de Ebro. Saliendo de la provincia
de Burgos hace su entrada en la de Álava y posteriormente en la comunidad
autónoma de La Rioja por Las Conchas, lugar donde antiguamente se formaba
la laguna de Bilibio al quedar el río bloqueado por los Montes Obarenes.
El río continúa su curso entre amplios meandros por los municipios de
Briñas, Haro, Labastida, Briones, San Vicente de la Sonsierra, Elciego,
Cenicero, Fuenmayor y Oyón para llegar a Logroño. Desde allí forma el
límite territorial entre La Rioja y Navarra pasando por las localidades
de Viana, Agoncillo, Arrúbal, Mendavia, Sesma, Lodosa, Alcanadre,
Sartaguda, Pradejón, Calahorra, Andosilla, San Adrián, Azagra, Aldeanueva
de Ebro, Rincón de Soto, Funes, Milagro, Villafranca, Cadreita y Alfaro.
Tras esta última localidad abandona La Rioja y entra definitivamente en
Navarra, bañando los municipios de Castejón, Valtierra, Tudela,
Cabanillas, Ribaforada, Fustiñana, Buñuel y Cortes hasta adentrarse en
Aragón, donde baña las localidades de Novillas, Gallur, Boquiñeni,
Luceni, Cabañas de Ebro, Remolinos, Alagón, Torres de Berrellén, Casetas,
Utebo, Monzalbarba, Zaragoza, Pastriz, El Burgo de Ebro, Alfajarín,
Fuentes de Ebro, Pina de Ebro, Quinto, Gelsa, Velilla de Ebro, La Zaida,
Alforque, Cinco Olivas, Alborge, Sástago, Escatrón, Chiprana, Caspe y
Mequinenza. Por último llega a Cataluña atravesando Ribarroja de Ebro,
Flix, Ascó, Mora la Nueva, Mora de Ebro, Tivisa, Miravet, Benifallet,
Tivenys, Cherta, Aldover, Tortosa, Amposta, La Aldea, San Jaime de
Enveija y Deltebre.
Cañón del río Ebro a su paso por el parque natural de Hoces del Alto Ebro
y Rudrón.
El Ebro a su paso por Logroño.
Torre del Tambor y puente sobre el Ebro en la localidad zaragozana de
Sástago.
Fotografía aérea del Ebro en su tramo final desembocando al Mediterráneo
por el delta del Ebro.
Desemboca en el mar Mediterráneo, a la altura de Deltebre, en la
provincia de Tarragona, en forma de delta, ocupado en su mayor parte por
la isla de Buda, que divide la corriente en dos brazos principales,
denominadas Golas Norte y Sur.
El 20 por ciento de la superficie de este delta se encuentra protegido
legalmente a través del parque natural del Delta del Ebro, localizado en
el entorno de Tortosa, Amposta y San Jaime de Enveija. Este espacio
natural fue creado en 1983 por la Generalidad de Cataluña y constituye la
zona húmeda más importante de Cataluña, con una superficie total de 7802
hectáreas.
El 80% restante del delta corresponde a suelos urbanos y agrícolas, con
especial mención a los campos de arroz, que se extienden a lo largo de 21
000 hectáreas.
Uno de los primeros monasterios cistercienses en España, el Real
Monasterio de Nuestra Señora de Rueda, se localiza en los bancos del Ebro
en la localidad zaragozana de Sàstago Aragón.
Cuenca hidrográfica
El Ebro, a su paso por Miranda de Ebro (Burgos).
Artículo principal: Cuenca Hidrográfica del Ebro
La cuenca hidrográfica de este río, de forma triangular, queda
delimitada, al norte, por la cordillera Cantábrica y los Pirineos; al
oeste y al sur, por el sistema Ibérico. Al este se sitúan las cordilleras
Costero Catalanas y el mar Mediterráneo.
Su origen geológico se encuentra en el plegamiento de los sedimentos
exteriores de la península ibérica, lo que dio lugar a dos cordilleras de
tipo alpino (los Pirineos y los sistemas Béticos). En compensación, se
produjo el hundimiento de dos amplias zonas, el valle del Ebro y el valle
del Guadalquivir, invadidos por el mar.
La cuenca del Ebro ocupa una superficie de 85 362 km², que se distribuyen
en un 0,52 % (445 km²) por Andorra, en un 0,58 % (503 km²) por Francia y
en un 98,8 % (84 414 km²) por España.
El Ebro a su paso por Mequinenza.
Supone el 17,3 % del territorio peninsular español y en ella se integran,
total o parcialmente, las comunidades autónomas de Cantabria, Castilla y
León, País Vasco, Castilla-La Mancha, La Rioja, Navarra, Aragón, Cataluña
y la Comunidad Valenciana.
Está atravesada por numerosas corrientes que, consideradas globalmente,
suman 12 000 km de cauce, de los cuales 930 corresponden al Ebro. Sus
afluentes principales presentan un recorrido total de 347 km, según datos
de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
Este organismo, que depende del Ministerio de Medio Ambiente, se encarga
de su regulación. El aporte superficial estimado se cifra en un promedio
de 18 217 hm³, con máximos de 29 726 hm³ y mínimos de 8393 hm³.
En la cuenca del Ebro habitan 2 767 103 personas (año 1998). Su núcleo de
población más destacado es la ciudad de Zaragoza, con 674 317 habitantes
(2009).
Régimen hidrológico
El Ebro, a su paso por Miravet (Tarragona).
Desembocadura del Ebro.
El Ebro es un río caudaloso, pero de carácter irregular. A finales del
verano tiene fuertes estiajes en toda la cuenca llegando a llevar incluso
una décima parte de su caudal medio.
La irregularidad del Ebro es tal que en Tortosa ha llegado a tener un
caudal de 32 m³/s en periodo de sequía y se llegó a los 23 484 m³/s[6] en
la crecida del 23 de octubre de 1907, cuando el río alcanzó los 9,95 m de
altura, solamente superados por los 10,05 m de 1787 (caudales hoy
imposibles debido a la regulación que ejercen los embalses de Mequinenza
y Ribarroja), el Ebro un mes puede aportar al mar 440 hm³ y otro mes 2896
hm³[7] o en un año puede aportar 3811 hm³ y otro año puede aportar 26 134
hm³/[8]
En su curso alto se han llegado a superar los 1500 m³/s en Miranda de
Ebro[9] y en el curso medio destacan los aforos de Castejón con un máximo
en 1961 de 4950 m³/s.
Durante el invierno presenta un estiaje secundario, producto de las
nevadas en gran parte de su cuenca, ya que su régimen es pluvio-nival,
acumulando grandes reservas hídricas en los Pirineos y, en menor medida,
en la cordillera Cantábrica y en el sistema Ibérico.
El Ebro sufre sus crecidas más frecuentes en la estación fría, de octubre
a marzo, aunque a veces se prolongan en el tramo final hasta mayo; las de
estación fría suelen estar ligadas al régimen pluvial oceánico, mientras
que las ocurridas en primavera son fruto de la fusión de la nieve de los
Pirineos. Los estiajes se producen en verano: de julio a octubre, en
Miranda de Ebro y de fines de agosto y primeros de septiembre en Tortosa.
En las crecidas tienen un papel más importante los afluentes de la margen
izquierda, especialmente los ríos Zadorra, Ega, Arga y Aragón, por lo que
las puntas de crecida más elevadas se dan en Castejón, en la ribera
navarra, aunque también afectan con intensidad a las riberas de Zaragoza.
El curso bajo actualmente está regulado por los pantanos de Ribarroja y
Mequinenza por lo que el régimen está alterado. No obstante, se pueden
producir crecidas por el deshielo de los importantes afluentes
pirenaicos, tales como el Segre, el Cinca, el Noguera Pallaresa y el
Noguera Ribagorzana, o como consecuencia de las depresiones aisladas en
niveles altos (DANA) de otoño por la aportación de las ramblas y
afluentes de su curso bajo.
En cualquier caso, el problema de las inundaciones y desbordamientos se
ciñe hoy en día al tramo medio del Ebro, que sigue sufriendo las
consecuencias de sus riadas.
Las aguas del Ebro se aprovechan en numerosos puntos para el regadío, a
través de diferentes canales, como el Imperial, el de Lodosa y el de
Tauste. En el tramo final se encuentran los canales de la izquierda y de
la derecha del Ebro que nacen en el azud de Xerta y riegan huertas y los
extensos arrozales del delta.
Su cauce está regulado por los embalses del Ebro, Sobrón, Mequinenza,
Ribarroja y Flix. Estos embalses, especialmente Mequinenza, hacen que en
la actualidad tanto el delta, como las playas de la costa levantina,
sufran un fenómeno de regresión, ya que retienen los sedimentos que
deberían llegar a la desembocadura.
Caudal del Ebro
Fotografía satélite del Delta del Ebro.
La evolución del caudal del Ebro en Tortosa, en el periodo 1960-2008,[10]
es la siguiente:
Década de los 1960 18 286,7 hm³/año.
Década de los 1970 15 507,7 hm³/año.
Década de los 1980 9574,1 hm³/año.
Década de los 1990 8253,8 hm³/año.
Media del periodo 2000-2008 8832 hm³/año.[11]
Caudal ecológico del Ebro
El PHN de 2001 recogía un caudal ecológico para el Ebro en su
desembocadura de 135 m³/s (3150 hm³ anuales), en 2004 los estudios
preliminares el nuevo PHN reconocía los graves problemas del delta y la
necesidad de ampliar el caudal ecológico al menos hasta los 4150 hm³
anuales. A propuesta de CiU, se planteó la opción de que se reservara un
caudal ecológico de 150 m³/s (4800 hm³ anuales),[12] con posterioridad,
la recomendación de la UE, a petición del Gobierno de España y con el
respaldo de alcaldes del delta del Ebro, fue la de doblar esa propuesta
inicial hasta los 300 m³/s, lo que supondría reservar un caudal ecológico
de 9600 hm³[12] y más recientemente en 2008 la comunidad científica
propuso fijar un caudal ecológico variable que se adapte a la
irregularidad hídrica natural del propio río, estos caudales serían, 12
783 hm³ para años de régimen húmedo, 9691 hm³ para régimen medio y 7305
hm³ para régimen seco.[13]
Crecidas
Crecida del Ebro a su paso por Novillas (Zaragoza). 6 de febrero de 2003.
Inundación de Aldover, altura del nivel del agua por la crecida del río
Ebro de mayo de 1853
En el curso alto y medio del río la mayor parte de las crecidas se dan en
los meses de invierno, tras nevadas en cotas bajas y posterior deshielo.
Juegan un papel importante los afluentes procedentes de Álava y Navarra:
Zadorra, Ega y el Aragón debido al Arga y al Irati, así como el mismo
Ebro en Cantabria, Burgos y La Rioja por las aportaciones del Nela y el
Trueba. Por tanto el pico de crecida máximo se suele dar entre Castejón y
Tudela y a partir de ahí va atenuándose el caudal ya que los afluentes de
la margen derecha no presentan crecidas importantes, al menos, de forma
simultánea a las del propio Ebro, bien por su menor cuenca, como sucede
con los ríos riojanos, bien por ser zonas poco lluviosas como las cuencas
del Jalón y el Jiloca. Otros ríos de la margen izquierda como el Gállego
o el curso alto del Aragón están relativamente bastante reguladas por los
embalses. La reducción del caudal máximo por desbordamientos en el valle
aluvial es causa también de la laminación del caudal entre Castejón-
Tudela y Zaragoza.
En los últimos años la mayor crecida en la cuenca alta y media del Ebro
fue la de enero y febrero de 2015. Los caudales en los distintos puntos
de aforo, según la Confederación Hidrográfica del Ebro, fueron::[14]
Palazuelos: 930 m³/s 10,17 m;
Miranda de Ebro: 1025 m³/s 6,95 m;
Logroño: 1550 m³/s 5,40 m;
Mendavia: 1283 m³/s 5,49 m;
Tudela: 2582 m³/s 5,85 m;
En Zaragoza se considera una crecida extraordinaria cuando el Ebro supera
los 1600 m³/s; lo que supone más de 4,5 metros de profundidad. Las
principales avenidas medidas en la capital aragonesa, con una cuenca
vertiente de 40 400 km²:[15][16][17] por los pontoneros del ejército
desde finales del siglo XIX y más tarde por la Confederación hidrográfica
del Ebro son:
Marzo de 1888: 3760 m³/s;
Enero de 1891: 3250 m³/s;
Febrero de 1892: 3790 m³/s;
Enero de 1895: 3118 m³/s;
Marzo de 1930: 3600 m³/s;
Diciembre de 1930: 3000 m³/s;
Octubre de 1937: 3000 m³/s;
Enero de 1941: 4000 m³/s;
Febrero de 1952: 3260 m³/s;
Enero de 1961: 4130 m³/s;
Noviembre de 1966: 3154 m³/s;
Febrero de 1978: 3154 m³/s;
Enero de 1981: 2940 m³/s;
Diciembre de 1992: 2301 m³/s;
Diciembre de 1993: 2132 m³/s;
Enero de 1997: 2004 m³/s 4,63 m;
Febrero de 2003: 2237 m³/s 4,76 m;
Marzo de 2015: 2448 m³/s 6,10 m;
Abril de 2018: 2037 m³/s 5,36 m;
Diciembre de 2021: 2118 m³/s 5,52 m;
Embalse de La Tranquera en el río Piedra, afluente del Jalón en la cuenca
del Ebro.
En el curso bajo las crecidas históricamente han estado motivadas por el
propio Ebro y por el sistema Segre-Cinca-Nogueras que es su principal
afluente y se deben tanto al deshielo como a lluvias generalizadas en
toda la cuenca, incluso a lluvias otoñales de carácter mediterráneo que
pueden descargar más de 200 mm. Si coincidían los picos de crecida de
ambos la riada en la provincia de Tarragona podía ser desastrosa.
En Tortosa, cerca de la desembocadura, antes de laEl Ebro es un río del
noreste de la península ibérica, el segundo más largo y caudaloso de
esta, tras el Tajo y el Duero, respectivamente.[nota 1] Discurre
enteramente por España. Entre los ríos que desembocan en el mar
Mediterráneo, solo es superado en longitud por el Nilo.
Recorre el extremo nororiental de la península ibérica, a través del
valle homónimo, situado en una depresión. Sigue una dirección noroeste-
sureste desde su nacimiento en el municipio cántabro de la Hermandad de
Campoo de Suso hasta el mar Mediterráneo, en el que desemboca formando el
delta del Ebro, entre los términos municipales de Deltebre y San Jaime de
Enveija, ambos en la provincia de Tarragona.
El río tiene una longitud total de 930 km[2] y atraviesa diez provincias
o comunidades uniprovinciales: Cantabria (donde nace), Palencia, Burgos,
Álava, La Rioja, Navarra, Zaragoza, Huesca, Lérida y Tarragona (donde
desemboca). Además, su cuenca hidrográfica también drena territorios de
la Comunidad Valenciana (río Bergantes) y Castilla-La Mancha.[3] Dos
capitales de comunidad autónoma, Logroño y Zaragoza, son bañadas por el
río.
La cuenca hidrográfica del Ebro, con una superficie de 86 100 km², abarca
territorios de España, Andorra y Francia.
Toponimia
Las aguas del Ebro inmediatamente después de haber surgido del subsuelo,
en su nacimiento tradicional.
Su nombre deriva del antiguo topónimo Hiber (Hiberus flumen), que da
también nombre a la península ibérica y a los pueblos íberos, adaptación
latina del término griego Ἴβηρ (Íber), que recogen las numerosas fuentes
historiográficas griegas, que significaría ribera o margen del río. En
efecto, colonos griegos se establecieron un poco más al norte hacia el
575 a. C. en la importante colonia de Ampurias (del griego antiguo
Ἐμπόριον, que significa «mercado» o «almacén comercial») en la actual
Gerona. De ahí que el término de Iberia originalmente deriva del nombre
mismo del río Ebro.
Recorrido
Tradicionalmente se ha considerado que el Ebro nace en Fontibre (del
latín Fontes Hiberis o fuentes del Ebro), manantial situado a 880m s. n.
m. en la Hermandad de Campoo de Suso, en Cantabria.
La Fuentona
La Fuentona, en Fontibre (Cantabria). Lugar donde resurgen las aguas del
río Híjar y el tradicional nacimiento del Ebro. Un pilar de piedra,
coronado con una pequeña estatua de la Virgen del Pilar realizada por
Jesús Otero, recoge los grabados de los escudos de todas las provincias
por los que pasa el río hasta su desembocadura.
Vista aérea de la Sierra de Híjar donde nace el Ebro.
Sin embargo, las sospechas que fijaban el origen del Ebro en las fuentes
del río Híjar en el circo de Pico Tres Mares (43.040785, -4.394038) a
1880 m de altitud,[4] se convirtieron en evidencia en 1987 cuando un
estudio llevado a cabo por el Instituto Geológico y Minero de España
demostró que las aguas que manan del Pilar de Fontibre proceden casi en
su totalidad del Híjar, tras filtrarse en el subsuelo en las
inmediaciones de Paracuelles. Este hecho pudo ser verificado tras verter
fluoresceína en el lecho del mencionado río en el lugar en el que se
observa una gran pérdida de caudal –a unos 2000 metros al oeste de
Fontibre– y comprobar que, pasadas 32 horas, reaparecía el agua teñida en
la Fuentona. Las mediciones de caudal demostraron además, que la pérdida
de caudal del Híjar medida en Paracuelles, era muy similar al caudal
medido en el manantial de Fontibre.[5] Dicho estudio aporta además
material gráfico que demuestra la resurgencia del agua teñida en
Fontibre. Otras teorías o «creencias populares» se han mostrado hasta el
momento vacías de todo fundamento o apoyo científico.[cita requerida]
El Ebro transcurre por el valle de Campoo y la localidad cántabra de
Reinosa, abandonando Cantabria por el municipio de Valderredible y entra
en Palencia por el municipio de Berzosilla concretamente en una de sus
tres pedanías, Báscones de Ebro, y entrando al norte de la provincia de
Burgos por el Cañón del Ebro que da origen al Parque natural de Hoces del
Alto Ebro y Rudrón. Continúa por la comarca de Las Merindades y termina
su andadura por la provincia en Miranda de Ebro. Saliendo de la provincia
de Burgos hace su entrada en la de Álava y posteriormente en la comunidad
autónoma de La Rioja por Las Conchas, lugar donde antiguamente se formaba
la laguna de Bilibio al quedar el río bloqueado por los Montes Obarenes.
El río continúa su curso entre amplios meandros por los municipios de
Briñas, Haro, Labastida, Briones, San Vicente de la Sonsierra, Elciego,
Cenicero, Fuenmayor y Oyón para llegar a Logroño. Desde allí forma el
límite territorial entre La Rioja y Navarra pasando por las localidades
de Viana, Agoncillo, Arrúbal, Mendavia, Sesma, Lodosa, Alcanadre,
Sartaguda, Pradejón, Calahorra, Andosilla, San Adrián, Azagra, Aldeanueva
de Ebro, Rincón de Soto, Funes, Milagro, Villafranca, Cadreita y Alfaro.
Tras esta última localidad abandona La Rioja y entra definitivamente en
Navarra, bañando los municipios de Castejón, Valtierra, Tudela,
Cabanillas, Ribaforada, Fustiñana, Buñuel y Cortes hasta adentrarse en
Aragón, donde baña las localidades de Novillas, Gallur, Boquiñeni,
Luceni, Cabañas de Ebro, Remolinos, Alagón, Torres de Berrellén, Casetas,
Utebo, Monzalbarba, Zaragoza, Pastriz, El Burgo de Ebro, Alfajarín,
Fuentes de Ebro, Pina de Ebro, Quinto, Gelsa, Velilla de Ebro, La Zaida,
Alforque, Cinco Olivas, Alborge, Sástago, Escatrón, Chiprana, Caspe y
Mequinenza. Por último llega a Cataluña atravesando Ribarroja de Ebro,
Flix, Ascó, Mora la Nueva, Mora de Ebro, Tivisa, Miravet, Benifallet,
Tivenys, Cherta, Aldover, Tortosa, Amposta, La Aldea, San Jaime de
Enveija y Deltebre.
Cañón del río Ebro a su paso por el parque natural de Hoces del Alto Ebro
y Rudrón.
El Ebro a su paso por Logroño.
Torre del Tambor y puente sobre el Ebro en la localidad zaragozana de
Sástago.
Fotografía aérea del Ebro en su tramo final desembocando al Mediterráneo
por el delta del Ebro.
Desemboca en el mar Mediterráneo, a la altura de Deltebre, en la
provincia de Tarragona, en forma de delta, ocupado en su mayor parte por
la isla de Buda, que divide la corriente en dos brazos principales,
denominadas Golas Norte y Sur.
El 20 por ciento de la superficie de este delta se encuentra protegido
legalmente a través del parque natural del Delta del Ebro, localizado en
el entorno de Tortosa, Amposta y San Jaime de Enveija. Este espacio
natural fue creado en 1983 por la Generalidad de Cataluña y constituye la
zona húmeda más importante de Cataluña, con una superficie total de 7802
hectáreas.
El 80% restante del delta corresponde a suelos urbanos y agrícolas, con
especial mención a los campos de arroz, que se extienden a lo largo de 21
000 hectáreas.
Uno de los primeros monasterios cistercienses en España, el Real
Monasterio de Nuestra Señora de Rueda, se localiza en los bancos del Ebro
en la localidad zaragozana de Sàstago Aragón.
Cuenca hidrográfica
El Ebro, a su paso por Miranda de Ebro (Burgos).
Artículo principal: Cuenca Hidrográfica del Ebro
La cuenca hidrográfica de este río, de forma triangular, queda
delimitada, al norte, por la cordillera Cantábrica y los Pirineos; al
oeste y al sur, por el sistema Ibérico. Al este se sitúan las cordilleras
Costero Catalanas y el mar Mediterráneo.
Su origen geológico se encuentra en el plegamiento de los sedimentos
exteriores de la península ibérica, lo que dio lugar a dos cordilleras de
tipo alpino (los Pirineos y los sistemas Béticos). En compensación, se
produjo el hundimiento de dos amplias zonas, el valle del Ebro y el valle
del Guadalquivir, invadidos por el mar.
La cuenca del Ebro ocupa una superficie de 85 362 km², que se distribuyen
en un 0,52 % (445 km²) por Andorra, en un 0,58 % (503 km²) por Francia y
en un 98,8 % (84 414 km²) por España.
El Ebro a su paso por Mequinenza.
Supone el 17,3 % del territorio peninsular español y en ella se integran,
total o parcialmente, las comunidades autónomas de Cantabria, Castilla y
León, País Vasco, Castilla-La Mancha, La Rioja, Navarra, Aragón, Cataluña
y la Comunidad Valenciana.
Está atravesada por numerosas corrientes que, consideradas globalmente,
suman 12 000 km de cauce, de los cuales 930 corresponden al Ebro. Sus
afluentes principales presentan un recorrido total de 347 km, según datos
de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
Este organismo, que depende del Ministerio de Medio Ambiente, se encarga
de su regulación. El aporte superficial estimado se cifra en un promedio
de 18 217 hm³, con máximos de 29 726 hm³ y mínimos de 8393 hm³.
En la cuenca del Ebro habitan 2 767 103 personas (año 1998). Su núcleo de
población más destacado es la ciudad de Zaragoza, con 674 317 habitantes
(2009).
Régimen hidrológico
El Ebro, a su paso por Miravet (Tarragona).
Desembocadura del Ebro.
El Ebro es un río caudaloso, pero de carácter irregular. A finales del
verano tiene fuertes estiajes en toda la cuenca llegando a llevar incluso
una décima parte de su caudal medio.
La irregularidad del Ebro es tal que en Tortosa ha llegado a tener un
caudal de 32 m³/s en periodo de sequía y se llegó a los 23 484 m³/s[6] en
la crecida del 23 de octubre de 1907, cuando el río alcanzó los 9,95 m de
altura, solamente superados por los 10,05 m de 1787 (caudales hoy
imposibles debido a la regulación que ejercen los embalses de Mequinenza
y Ribarroja), el Ebro un mes puede aportar al mar 440 hm³ y otro mes 2896
hm³[7] o en un año puede aportar 3811 hm³ y otro año puede aportar 26 134
hm³/[8]
En su curso alto se han llegado a superar los 1500 m³/s en Miranda de
Ebro[9] y en el curso medio destacan los aforos de Castejón con un máximo
en 1961 de 4950 m³/s.
Durante el invierno presenta un estiaje secundario, producto de las
nevadas en gran parte de su cuenca, ya que su régimen es pluvio-nival,
acumulando grandes reservas hídricas en los Pirineos y, en menor medida,
en la cordillera Cantábrica y en el sistema Ibérico.
El Ebro sufre sus crecidas más frecuentes en la estación fría, de octubre
a marzo, aunque a veces se prolongan en el tramo final hasta mayo; las de
estación fría suelen estar ligadas al régimen pluvial oceánico, mientras
que las ocurridas en primavera son fruto de la fusión de la nieve de los
Pirineos. Los estiajes se producen en verano: de julio a octubre, en
Miranda de Ebro y de fines de agosto y primeros de septiembre en Tortosa.
En las crecidas tienen un papel más importante los afluentes de la margen
izquierda, especialmente los ríos Zadorra, Ega, Arga y Aragón, por lo que
las puntas de crecida más elevadas se dan en Castejón, en la ribera
navarra, aunque también afectan con intensidad a las riberas de Zaragoza.
El curso bajo actualmente está regulado por los pantanos de Ribarroja y
Mequinenza por lo que el régimen está alterado. No obstante, se pueden
producir crecidas por el deshielo de los importantes afluentes
pirenaicos, tales como el Segre, el Cinca, el Noguera Pallaresa y el
Noguera Ribagorzana, o como consecuencia de las depresiones aisladas en
niveles altos (DANA) de otoño por la aportación de las ramblas y
afluentes de su curso bajo.
En cualquier caso, el problema de las inundaciones y desbordamientos se
ciñe hoy en día al tramo medio del Ebro, que sigue sufriendo las
consecuencias de sus riadas.
Las aguas del Ebro se aprovechan en numerosos puntos para el regadío, a
través de diferentes canales, como el Imperial, el de Lodosa y el de
Tauste. En el tramo final se encuentran los canales de la izquierda y de
la derecha del Ebro que nacen en el azud de Xerta y riegan huertas y los
extensos arrozales del delta.
Su cauce está regulado por los embalses del Ebro, Sobrón, Mequinenza,
Ribarroja y Flix. Estos embalses, especialmente Mequinenza, hacen que en
la actualidad tanto el delta, como las playas de la costa levantina,
sufran un fenómeno de regresión, ya que retienen los sedimentos que
deberían llegar a la desembocadura.
Caudal del Ebro
Fotografía satélite del Delta del Ebro.
La evolución del caudal del Ebro en Tortosa, en el periodo 1960-2008,[10]
es la siguiente:
Década de los 1960 18 286,7 hm³/año.
Década de los 1970 15 507,7 hm³/año.
Década de los 1980 9574,1 hm³/año.
Década de los 1990 8253,8 hm³/año.
Media del periodo 2000-2008 8832 hm³/año.[11]
Caudal ecológico del Ebro
El PHN de 2001 recogía un caudal ecológico para el Ebro en su
desembocadura de 135 m³/s (3150 hm³ anuales), en 2004 los estudios
preliminares el nuevo PHN reconocía los graves problemas del delta y la
necesidad de ampliar el caudal ecológico al menos hasta los 4150 hm³
anuales. A propuesta de CiU, se planteó la opción de que se reservara un
caudal ecológico de 150 m³/s (4800 hm³ anuales),[12] con posterioridad,
la recomendación de la UE, a petición del Gobierno de España y con el
respaldo de alcaldes del delta del Ebro, fue la de doblar esa propuesta
inicial hasta los 300 m³/s, lo que supondría reservar un caudal ecológico
de 9600 hm³[12] y más recientemente en 2008 la comunidad científica
propuso fijar un caudal ecológico variable que se adapte a la
irregularidad hídrica natural del propio río, estos caudales serían, 12
783 hm³ para años de régimen húmedo, 9691 hm³ para régimen medio y 7305
hm³ para régimen seco.[13]
Crecidas
Crecida del Ebro a su paso por Novillas (Zaragoza). 6 de febrero de 2003.
Inundación de Aldover, altura del nivel del agua por la crecida del río
Ebro de mayo de 1853
En el curso alto y medio del río la mayor parte de las crecidas se dan en
los meses de invierno, tras nevadas en cotas bajas y posterior deshielo.
Juegan un papel importante los afluentes procedentes de Álava y Navarra:
Zadorra, Ega y el Aragón debido al Arga y al Irati, así como el mismo
Ebro en Cantabria, Burgos y La Rioja por las aportaciones del Nela y el
Trueba. Por tanto el pico de crecida máximo se suele dar entre Castejón y
Tudela y a partir de ahí va atenuándose el caudal ya que los afluentes de
la margen derecha no presentan crecidas importantes, al menos, de forma
simultánea a las del propio Ebro, bien por su menor cuenca, como sucede
con los ríos riojanos, bien por ser zonas poco lluviosas como las cuencas
del Jalón y el Jiloca. Otros ríos de la margen izquierda como el Gállego
o el curso alto del Aragón están relativamente bastante reguladas por los
embalses. La reducción del caudal máximo por desbordamientos en el valle
aluvial es causa también de la laminación del caudal entre Castejón-
Tudela y Zaragoza.
En los últimos años la mayor crecida en la cuenca alta y media del Ebro
fue la de enero y febrero de 2015. Los caudales en los distintos puntos
de aforo, según la Confederación Hidrográfica del Ebro, fueron::[14]
Palazuelos: 930 m³/s 10,17 m;
Miranda de Ebro: 1025 m³/s 6,95 m;
Logroño: 1550 m³/s 5,40 m;
Mendavia: 1283 m³/s 5,49 m;
Tudela: 2582 m³/s 5,85 m;
En Zaragoza se considera una crecida extraordinaria cuando el Ebro supera
los 1600 m³/s; lo que supone más de 4,5 metros de profundidad. Las
principales avenidas medidas en la capital aragonesa, con una cuenca
vertiente de 40 400 km²:[15][16][17] por los pontoneros del ejército
desde finales del siglo XIX y más tarde por la Confederación hidrográfica
del Ebro son:
Marzo de 1888: 3760 m³/s;
Enero de 1891: 3250 m³/s;
Febrero de 1892: 3790 m³/s;
Enero de 1895: 3118 m³/s;
Marzo de 1930: 3600 m³/s;
Diciembre de 1930: 3000 m³/s;
Octubre de 1937: 3000 m³/s;
Enero de 1941: 4000 m³/s;
Febrero de 1952: 3260 m³/s;
Enero de 1961: 4130 m³/s;
Noviembre de 1966: 3154 m³/s;
Febrero de 1978: 3154 m³/s;
Enero de 1981: 2940 m³/s;
Diciembre de 1992: 2301 m³/s;
Diciembre de 1993: 2132 m³/s;
Enero de 1997: 2004 m³/s 4,63 m;
Febrero de 2003: 2237 m³/s 4,76 m;
Marzo de 2015: 2448 m³/s 6,10 m;
Abril de 2018: 2037 m³/s 5,36 m;
Diciembre de 2021: 2118 m³/s 5,52 m;
Embalse de La Tranquera en el río Piedra, afluente del Jalón en la cuenca
del Ebro.
En el curso bajo las crecidas históricamente han estado motivadas por el
propio Ebro y por el sistema Segre-Cinca-Nogueras que es su principal
afluente y se deben tanto al deshielo como a lluvias generalizadas en
toda la cuenca, incluso a lluvias otoñales de carácter mediterráneo que
pueden descargar más de 200 mm. Si coincidían los picos de crecida de
ambos la riada en la provincia de Tarragona podía ser desastrosa.
En Tortosa, cerca de la desembocadura, antes de la