Integração Regional Latino-Americana
Prof. Fernando Romero
Módulo 1: Teorías, conceptos y tipos de integración regional
Clase 1: Teorías y conceptos de integración regional
Fernando Romero
Introducción
La formación de bloques de Estados no es un fenómeno novedoso en la historia
mundial. Los Estados han desarrollado alianzas, pactos, ligas y uniones siguiendo sus
intereses comunes (sean estos políticos, militares o económicos). Algunos ejemplos
históricos de estos procesos son: la liga de Delos (una asociación político-militar liderada
por Atenas y establecida en el siglo V a.C.); la Liga Hanseática (desarrollada a partir del
siglo XIII que expresaba una federación comercial y defensiva entre ciudades de
diferentes países del Mar Báltico); y la Unión Aduanera Alemana o Zollverein que entre
1834 y 1871 suprimió los aranceles entre miembros de la Confederación Germánica y
sirvió de base a la organización del Imperio Alemán.
Durante el siglo XX, después de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), se
multiplicaron los proyectos de cooperación e integración política, militar y económica de
los países. Los principales ejemplos de los primeros años de la segunda posguerra fueron:
la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y el Consejo de Ayuda Mutua
Económica (CAME o COMECOM), creados en 1949; la Comunidad Económica del
Carbón y del Acero (CECA), conformada en 1951; la Comunidad Europea de la Energía
Atómica (EUROATOM) y la Comunidad de Económica Europea (CEE) fundadas en
1957 y la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA) instituida en 1960 (Almeida,
2013).
En esta primera clase abordaremos inicialmente los principales conceptos
relacionados con la integración regional, los principales lineamientos teóricos
desarrollados desde las Relaciones Internacionales y la Economía Política Internacional,
y las razones por las que los Estados deciden integrarse.
Conceptos
El concepto de integración es dinámico y está relacionado a un contexto político,
económico, social, cultural y ambiental: no debe ser vista sólo bajo la perspectiva
económica y jurídica. Por el grado de profundidad y la amplitud de objetivos (económicos,
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políticos, infraestructurales, afinidades culturales) también es posible considerar el
fenómeno de la cooperación junto al de la integración.
Sin embargo, la integración presenta un nivel mayor de profundidad de las
aproximaciones entre los miembros que la cooperación. La integración -cuyo origen
etimológico remonta al término del latín integratio que significaba renovación,
restablecimiento o combinación de partes en un todo- refiere a la aproximación política,
económica, social y/o militar en beneficio mutuo entre Estados que supone “el
establecimiento de instituciones supranacionales a las cuales es delegada autoridad
política para tomar decisiones colectivas vinculantes” (Tanja Börzel, 2013:). De ese modo,
la integración supone la delegación de soberanía política por pare de los Estados que
buscan unificar sus sistemas políticos y/o económicos, en la cual las decisiones de las
organizaciones de las que forman parte suponen cierto grado de obligatoriedad para los
miembros (Celli, 2012).
Vale destacar que la profundidad de la integración supone un proceso
multidimensional o de armonización de diferentes esferas o campos de la realidad social
(comercial, cultural, científica, tecnológica, jurídico, ambiental, etc.)
En términos económicos, la integración busca sobre todo alcanzar acuerdos
comerciales tendiendo a suprimir las barreras arancelarias y/o no arancelarias y establecer
compromisos jurídicos que rigen los intercambios. De allí que la integración económica
alcance distintos niveles que van desde la creación de un área de libre comercio hasta la
unión económica que unifica y armoniza los sistemas económicos y monetarios de los
países miembros (Balassa, 1996).
La cooperación involucra metas más modestas, las cuales no requieren para su
implementación de grandes parcelas de soberanía por parte de los Estados. Así,
entendemos por cooperación a interacciones impulsadas por el Estado y con la
participación de actores no estatales orientadas a la realización de proyectos puntuales en
alguno de los diferentes campos de la realidad, pero con un trasfondo político (Tokatlian,
1994) y a la armonización de los sistemas políticos y/o económicos que tiende a disminuir
la discriminación entre los países sin que represente una obligación para los Estados que
intervienen (Balassa, 1996).
Lo cierto es que en la realidad los procesos de integración aparecen matizados y
superpuestos por lo que debe tenerse en cuenta las definiciones a fin de distinguir los
procesos. Incluso puede aparecer la cooperación complementando o incorporada al
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proceso de integración. Así, por ejemplo, la llamada “cooperación reforzada” dentro de
la Unión Europea flexibilizó la adopción de los acuerdos por parte de los países dentro de
ese bloque. De todas formas, la manera en cómo se plasman los procesos de integración
no tiene que ver con conflictos de concepción sino de intereses (Lafer, 1999).
También debemos mencionar un concepto más tenue que la cooperación: los
acuerdos de coordinación y concertación (generalmente expresadas en reuniones de
jefes de Estado y ministros para determinar posiciones comunes sobre determinados
temas). Como ejemplo de estas políticas podemos mencionar: el Grupo de los 77 (G 77)
que reúne a los países en vías de desarrollo, el Grupo de los 7 (G7) que congrega a los
representantes de Estados Unidos, Japón, Alemania, Gran Bretaña, Canadá, Francia e
Italia, y el Grupo de los 20 (G 20) en el cual participan 19 países más la Unión Europea
y la Unión Africana.
Sin embargo, aunque nuestro énfasis está en estudiar los procesos de integración
regional latinoamericanos y caribeños, debemos entender también el concepto de
regionalismo. Nos referimos con este término a la “interacción entre unidades políticas
(subnacional, nacional o transnacional) provistas por actores que comparten ideas
comunes, establecen objetivos y definen métodos para alcanzarlos y de esa manera
contribuyen a construir una región” (Dabène, 2009: 215).
Podemos considerar al regionalismo como un concepto ambiguo, difuso y al
mismo tiempo amplio que alude a un conjunto de interacciones de los gobiernos de dos o
más Estados, dirigidas a alcanzar -sobre una amplia variedad de temas- una sólida unidad
en las relaciones entre los Estados que forman parte de una región o espacio geográfico
determinado (Mesquita, 2019) y que comparte una identidad común (étnica, lingüística,
religiosa, cultural, histórica, etc.). Estas interacciones incluyen las prácticas de habitantes,
empresas y organizaciones que contribuyen en la definición de políticas comunes y
coordinadas (Sanahuja, 2009)
Vale indicar que, en el mundo contemporáneo estos procesos no siempre se dan
entre Estados vecinos o geográficamente próximos. Así, por ejemplo, Estados Unidos, la
Unión Europea y China entre otros tienen acuerdos de libre comercio y preferencias
comerciales con diferentes países alrededor del mundo. Es decir, el regionalismo en la
actualidad (denominado también “nuevo regionalismo” en el marco de los llamados
procesos de globalización que inician a partir de la década de 1990) puede exceder el
alcance regional y desarrollarse en procesos de integración y cooperación entre países
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que geográficamente son distantes. De allí que resulta sustancial entender que la dinámica
capitalista global y los criterios de conveniencia política y económica prevalecen en el
“nuevo regionalismo” por sobre la proximidad territorial y la identidad compartida.
De todas maneras, nuestro estudio en la disciplina se concentra en el abordaje de
los procesos de integración latino-americanos y sólo en un plano secundario refiere a los
procesos de integración birregionales con eje en el libre comercio.
¿Cuáles son las razones por las que los países optan por la integración regional?
Siguiendo a Bauman (2103), podemos ordenar de manera esquemática las
motivaciones principales que lleva a los países a buscar la adhesión a un bloque
integración en tres grupos: a) los relacionados con el comercio y sus beneficios sobre la
estructura productiva; b) los vinculados con la política externa y su impacto en la política
interna; y c) los relacionados con la actuación y posicionamiento internacional.
En el primer grupo de razones se encuentran aquellas ligadas la competencia de
los productos originarios de países vecinos que son intercambiados mediante preferencia
arancelaria y permiten beneficiar tanto a vendedores como consumidores del bloque,
dinamizar el sistema productivo regional, limitar las ineficiencias productivas, y
promover el arribo de nuevas inversiones.
Un segundo conjunto de motivos está relacionado con los efectos sobre las
políticas internas derivados de los compromisos externos. Por ejemplo, aquellas
integraciones con perfil más liberal pueden pretender establecer una mayor apertura
comercial y financiera externa, reformar el sistema previsional y privatizar empresas
públicas. Otro ejemplo, con un sentido contrario, son las integraciones que pueden buscar
establecer una participación en un bloque que otorgue mayor importancia estratégica a
las políticas públicas y a la articulación de esfuerzos supranacionales para el desarrollo
económico.
Un tercer agrupamiento de razones está orientado al posicionamiento
internacional de los Estados. La integración puede suponer un nivel mayor de seguridad
para evitar variados conflictos externos y aumentar la capacidad negociadora externa
sobre temas relevantes.
No obstante, como cualquier política, los procesos de integración pueden tener
tanto efectos negativos como positivos, dependiendo del curso de los acontecimientos
internacionales siempre complejos y variables. Entre los primeros pueden contarse la
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disminución de ciertos montos provenientes de los aranceles externos, recibir los efectos
de una crisis en algún miembro del bloque regional, la disminución de ciertas actividades
económicas y sus efectos sobre las empresas y los trabajadores de sectores económicos
en desventaja competitiva frente una liberalización económica acelerada y sin elementos
compensatorios. Entre los segundos, podemos enumerar la obtención de una mayor
eficiencia productiva, una mayor especialización y creciente competitividad,
aprovechamiento de las economías de escala para la ampliación de mercados, libre
movilidad de los factores productivas a través de las fronteres de los países miembros,
coordinación de políticas económicas y mayores tasas de crecimiento económico
(Almeida, 2013).
Principales aportes y enfoques teóricos
Existen una pluralidad de teorías y corrientes teóricas sobre la integración regional.
Sin embargo, desde la Economía Política Internacional, sobre todo después del
desmantelamiento del llamado ‘socialismo real’, se pueden agrupar en dos grandes grupos:
las de perspectiva liberal (que se enfocan en una perspectiva económica que facilita el
comercio y el movimiento de capitales a través de mecanismos de mercado) y las
estructuralistas que, junto a los mecanismos de mercado, contemplan la intervención
estatal, el planeamiento y la necesidad de evitar desequilibrios.
La integración desde una perspectiva liberal abreva fundamentalmente en el ideal
kantiano como punto de partida de formas de cooperación entre los Estados gracias a
lazos transnacionales de intercambio comercial, unión y de acercamiento de los miembros
de una comunidad humana con intereses similares. El enfoque liberal de Bela Balassa
implica una visión guiada por mecanismos de mercado en el que los países alcanzarían la
plenitud de su desarrollo por la supresión de barreras aduaneras.
La vertiente estructuralista -entre cuyos principales exponentes podemos mencionar
a Raúl Prebisch (1962), François Perroux (1967) y Jan Tinbergen (1968)-entiende la
integración desde una perspectiva en la que las economías, los Estados, los actores
privados y las estructuras sociales guardan coherencia a favor de un desarrollo económico
coordinado que tiene como destinataria de sus beneficios a las poblaciones de los países
participantes en la región.
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En las Relaciones Internacionales diferentes corrientes teóricas elaboraron aportes
a la cuestión de la integración regional. Exponemos a continuación algunos de los
principales:
El Neofuncionalismo, principalmente a través de David Mitrany (1943), asumió
que muchos de los temas en la agenda internacional eran esencialmente técnicos
(transporte, comunicaciones, economía, salud, trabajo, etc.) y propuso un sistema de red
de transacciones que en colaboración con los gobiernos y la ciudadanía lograría satisfacer
las necesidades básicas del ser humano. Al compartir intereses comunes, el individuo
consigue entrar en una variedad de relaciones con distintas lealtades, no necesariamente
asociadas a un territorio o Estado.
Dentro de la misma corriente, Ernst Haas (2020 [1958]) abordó el concepto de
supranacionalidad, entendido como una yuxtaposición de poderes nacionales y
federales.
La corriente del Federalismo, a través de Guy Héraud (1968), adoptó como uno de
sus principios clave la ‘subsidiariedad’ o ‘exacta adecuación’, es decir, que las
decisiones se deben tomar en el nivel correspondiente (municipios, regiones, Estados,
organización supranacional) en razón de la naturaleza y capacidad de las autoridades.
El Transaccionalismo o enfoque de las comunicaciones, principalmente a través
de Karl Deutsch (1953) consideró que los procesos de integración se producen una vez
que existe consenso entre los miembros de la región para resolver los problemas o
conflictos por medios pacíficos, sin necesidad de recurrir a la fuerza física a gran escala
y se refleja en el sentimiento de pertenecer a una comunidad. La comunidad que posee
una historia común permite que se experimente una comunidad de hábitos y facilidades
de comunicación.
El Neoinstitucionalismo analizó como desde la etapa de formación de una región
se da relevancia al interés nacional de los Estados miembros y su posible convergencia.
Esta corriente considera que las distintas normas entre los Estados pueden provocar el
fracaso del proceso, por lo que estiman fundamental eliminar esas diferencias (Finer, 1964;
Johnson, 1973).
Asimismo, el Intergubernamentalismo Institucional no acepta la idea de ceder o
transferir soberanía, reconociendo que la soberanía puede ser compartida o ponerse en
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común en áreas que no son claves para el interés nacional de los Estados. Respecto a la
noción de supranacionalidad, antepusieron la negociación intergubernamental como
requisito previo (Keohane & Hoffmann, 1991).
Actividad práctica
Realice un mapa conceptual que le permita visualizar las diferencias entre el
concepto de integración, cooperación y concertación; qué debe entenderse por
regionalismo y cuáles son las principales motivaciones para los países integrarse.
Bibliografía
Almeida, P. (2013). Integração Regional. Uma introdução. São Paulo: Saraiva.
Balassa, B. (1996). A procura de uma Teoria de integração económica. Em Wionczek, S.
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Börzel, T. (2013). Comparative Regionalism: European Integration and Beyond. En W.
Carlsnaes, T. Risse & B. A. Simmons (eds): Handbook of International Relations,
Londres: Sage.
Celli Jr, U. (2012). Teoria geral da integração: em busca de um modelo alternativo. En
A. Mercadante et al. Blocos econômicos e integração na América Latina, África e Ásia
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Dabène, O. (2009) The Politics of Regional Integration in Latin America, Palgrave:
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Finer, H. (1964). Teoría y práctica del gobierno moderno. Madrid: Tecnos.
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Johnson, N. (1973). Goverment in the Federal Republic of Germany: the executive at
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Lafer, C. (1999). Comércio, desarmamento e direitos humanos: reflexões sobre uma
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Prebisch, R. (1962). Reflexiones sobre la integración económica latinoamericana. Revista
de economía y estadística, 175-188.
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(comp.). Integración, desarrollo económico y competitividad, Santafé de Bogotá: Centro
Regional de Estudios del Tercer Mundo, CRE-SET.
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Módulo 1: Teorías, conceptos y tipos de integración regional
Clase 2: Tipos, modelos, niveles y fases de integración regional
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Introducción
La existencia de un modelo de grados, niveles y tipos de integración económica
regional fue inicialmente formulada por Balassa (1996). Estas categorías inscriptas en el
liberalismo económico siguen una secuencia creciente de integración que los países
alcanzarían dependiendo del grado de liberalización y armonización de políticas
económicas. Así, en un sentido abstracto, los niveles de integración van desde un grado
mínimo representado por la zona de libre comercio hasta alcanzar la profundidad de una
unión económica y monetaria.
De todas maneras, vale resaltar que el establecimiento de esas categorías como
etapas secuenciales de todo proceso de integración no se corresponde con la existencia
histórica de la mayoría de los bloques y que esos niveles de integración tienen una
materialización diversa en la práctica (Celli, 2012).
Por ejemplo, en 1969 el Pacto Andino -antecedente de la Comunidad Andina de
Naciones- adoptó características de un mercado común sin haber sido antes un área de
libre comercio y una unión aduanera. En 1994, el Tratado de Libre Comercio de América
del Norte (TLCAN) estableció una gran área de libre comercio entre Estados Unidos,
Canadá y México sin pretender avanzar hacia una unión aduanera (lo mismo sucedió con
su reformulación en 2018). El Mercado Común del Sur (MERCOSUR), creado en 1991,
ha sido definido por su experiencia práctica como una unión aduanera imperfecta.
Es decir, la clasificación de Balassa de todas maneras sirve para verificar las
características que predominan en la formación de los procesos de integración regional
pero no debe entenderse en todos los casos como una linealidad creciente de niveles que
se busca alcanzar. De allí la importancia de distinguir un área de libre comercio, una
unión aduanera, un mercado común y una unión económica y monetaria como tipos o
modelos de integración.
A continuación, explicamos estos tipos de integración económica.
Área a zona de libre comercio
La hegemonía de los Estados Unidos, luego de la Segunda Guerra Mundial, orientó
las presiones políticas hacia la creación de instituciones reguladoras del orden
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internacional. Las propuestas otorgaron de hecho una subordinación del sistema
internacional a los intereses económicos y políticos estadounidenses.
Entre los mecanismos e instituciones creados, en 1947, se instituyó el Acuerdo
General de Comercio y Aranceles o GATT (sigla en inglés de General Agreement on
Tariffs and Trade). Este acuerdo sirvió de base para la posterior conformación de la World
Trade Organization (WTO, en español Organización Mundial de Comercio -OMC-). El
GATT, a través del desarrollo de rondas de negociación, impulsó la reducción de barreras
arancelarias entre los Estados miembros. Bajo este marco, y con el dólar como moneda
rectora, cobró impulso un sistema de internacionalización del flujo de bienes y de la
libertad de capitales (Romero, 2016).
El GATT proveyó también el marco normativo para la actual OMC. Así, el artículo
XXIV del GATT, ratificado en 1994, estableció que una zona de libre comercio es:
un grupo de dos o más territorios aduaneros entre los cuales se eliminen los
derechos de aduana y las demás reglamentaciones comerciales restrictivas con
respecto a lo esencial de los intercambios comerciales de los productos originarios
de los territorios constitutivos de dicha zona de libre comercio (WTO, 1994).
Cuando se configura un área o zona de libre comercio, los Estados miembros pasan
a estar obligados a cumplir el tratado jurídico-comercial internacional que le dio origen
suprimiendo los aranceles, con seguimiento de los mecanismos de desgravación de las
mercaderías originarias que estableció el acuerdo.
En América Latina, entre de 1960 y 1980, existió la Asociación Latinoamericana de
Libre Comercio (ALALC), que fue continuada luego por la Asociación Latinoamericana
de Integración (ALADI). Este bloque no alcanzó los objetivos planificados debido a que,
entre otros factores, no preveía la conformación de instancias de control y de solución de
controversias entre los miembros (Celli, 2013). A partir de la década de 1990, el Tratado
de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN, o NAFTA por su sigla en inglés) entre
Estados Unidos, Canadá y México (el cual fue redefinido en 2018) y el Dominican
Republic-Central America Free Trade Agree (DR-CAFTA ) -en el que también participa
Estados Unidos y comenzó su entrada en vigor en 2006- constituyen otros ejemplos en el
que además de establecer la liberalización comercial, establecen mecanismos de solución
de controversias, reglas relativas a las inversiones y a la propiedad intelectual. Esto último
no sigue la definición establecida por Balassa, con lo que evidencia la complejidad de la
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realidad al incorporarse dimensiones que exceden la categoría. Al mismo tiempo, vale
aclarar, que tampoco se plantean como una primera etapa de un plan secuencial de
integración.
Estos casos siguen el criterio tradicional de proximidad territorial o contigüidad
geográfica. Sin embargo, a partir del siglo XXI emergieron numerosos casos de acuerdos
bilaterales o interregionales en los que este criterio no se siguió. De esta manera, podemos
mencionar los Tratados de Libre Comercio (TLC) acordados entre países
latinoamericanos con las principales potencias mundiales y otros países o bloques
distantes geográficamente. Así, como ejemplos enumeramos, entre otros, los siguientes:
TLC Chile-Estados Unidos (en vigor desde 2004), el TLC Chile-China (que comenzó a
regir en 2006), el TLC Perú-Estados Unidos (en vigencia desde 2009), el TLC Perú-Unión
Europea (en vigor desde 2013), el TLC Perú-China (que entró a regir en2010), el TLC
Colombia-Estados Unidos (que comenzó a regir en 2012), y el TLC Ecuador-Unión
Europea (en vigencia desde 2017). En 2019, después de largas negociaciones se alcanzó
la firma del TLC Mercado Común del Sur (MERCOSUR)-Unión Europea; sin embargo,
hasta la actualidad las partes han desistido de su ratificación.
Unión aduanera
La unión aduanera es una categoría que supone un nivel de profundidad mayor de
integración económica de un bloque regional.
Se conforma una unión aduanera cuando -además del establecimiento y entrada
en vigencia de un tratado de libre comercio- se establece una política comercial común
en relación a los territorios exteriores a ella y una tarifa externa única o común para
terceros países.
Vale señalar que en términos de cesión de soberanía por parte de los Estados de
este tipo de bloque de integración:
conduz à abdicação de certas prerrogativas de soberania, para facilitar ou
viabilizar tal política comum, e à adoção de instrumentos comercias mais
aperfeiçoados que, em certos casos, limitam a independência dos Estados em seus
domínios (Celli, 2013: 32)
En el MERCOSUR -catalogado en numerosas ocasiones como unión aduanera
incompleta- la tarifa externa común entró en vigencia en 1995.
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Mercado Común
Con el establecimiento de un Mercado Común, los Estados pretenden liberalizar
el comercio de bienes y servicios eliminando barreras arancelarias y no arancelarias,
acordar el establecimiento de una política externa y comercial común, la libre circulación
de personas y de capitales.
A modo de ejemplo, para el caso latinoamericano, podemos mencionar que en
1960 se estableció el Mercado Común Centroamericano (MCCA) conformado por
Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica sobre la base del cual
posteriormente se organizó en 1991 el Sistema de Integración Centroamericano (SICA).
En este caso podemos observar que, por diversas razones -tanto políticas, económicas
como históricas- los niveles de integración fueron alcanzados (aún con muchas
limitaciones) de forma gradual y progresiva.
Unión Económica y Monetaria
La Unión Económica constituye una categoría en el que la profundidad de
integración regional se manifiesta en la adopción de las mismas características que
definen al Mercado Común, pero se agregan dimensiones de mayor armonización y
uniformización legislativa de los Estados. En ese marco, por los crecientes niveles de
interacción y armonización es posible la unidad monetaria y el establecimiento de una
moneda única.
Hasta el momento, no se registran ejemplos de esta modalidad de integración
económica en América Latina y el Caribe. A nivel mundial, se destaca el caso de la Unión
Europea, en la cual se verificó si pasos secuenciales para alcanzar ese nivel de integración:
programas de liberalización comercial y unión aduanera, la armonización y coordinación
de las políticas económicas y externas nacionales, la conformación de un mercado común
y las definiciones políticas compartidas.
Síntesis
Entre los distintos tipos, niveles y modelos de integración económica regional
podemos definir la zona de libre comercio, la unión aduanera, el mercado común y la
unión económica y monetaria. Esquemáticamente, el cuadro 1 resume el contenido de
esas definiciones, según el cumplimiento de exigencias o requisitos.
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Cuadro 1: Tipos o niveles de integración económica, según cumplimiento de
exigencias.
Abolición Aranceles Libre Armonización
de externos circulación de Políticas
Aranceles comunes de factores
de
producción
Zona de libre X
comercio
Unión Aduanera X X
Mercado Común X X X
Unión X X X X
económica/monetaria
Fuente: Elaboración propia sobre la base de Franco & Robles (1995).
X: cumplimiento de requisitos.
No obstante, los tipos o niveles definidos tienen siempre un grado de abstracción
e idealización que no se corresponde con las experiencias históricas. Tampoco debe
pensarse todo proceso de integración como siguiendo un orden secuencial creciente que
iría desde la zona de libre comercio hasta la unión económica. No todo proceso de
integración tiene por objetivo alcanzar niveles mayores de integración atravesando
diferentes fases; habrá algunos que sí y otros que no. A través de los diferentes ejemplos
es posible observar que el establecimiento de grados y etapas no es siempre congruente
con la realidad de los procesos de integración.
Bibliografía
Balassa, B. (1996). A procura de uma Teoria de integração económica. Em Wionczek, S.
(Org.). A integração económica da América latina. Rio de Janeiro: Edições de O Cruzeiro.
Celli Jr, U. (2012). Teoria geral da integração: em busca de um modelo alternativo.
Mercadante, A. et al. Blocos econômicos e integração na América Latina, África e Ásia
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Franco, A., & Robles, F. (1995). Integración: un marco teórico. Colombia Internacional,
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Romero, F. (2016). El imperialismo y el agro argentino. Historia reciente del capital
extranjero en el complejo agroindustrial pampeano. Buenos Aires:
CICCUS/UNILA/CIEA.
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WTO (1994). Acuerdo general sobre aranceles aduaneros y comercio (GATT de 1947).
Disponible en: [Link]
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Módulo 2: Historia de la integración latinoamericana
Clase 3: Autonomía política y desarrollo a través de la industrialización por
substitución de importaciones
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Introducción
La integración ha sido, desde el siglo XIX, una constante en el pensamiento y el
accionar político de los Estados latinoamericanos y caribeños.
En esta clase iniciaremos el abordaje de las diferentes etapas históricas en las que
se desarrollaron experiencias integracionistas, considerando cómo fueron las iniciativas
e ideas preponderantes en torno al posicionamiento frente a las potencias externas (y la
expresión de ideas y prácticas autonómicas) y la diversificación de la estructura
económica regional (y, por lo tanto, la manifestación de las políticas e ideas de desarrollo)
(Briceño Ruiz, 2012).
Específicamente, examinaremos dos etapas: la del período 1810-1870 y la que va
desde fines de siglo XIX hasta finales de la II° Guerra Mundial (1939-1945).
Autonomía política y propuestas confederales
Con el inicio de los procesos independentistas de las excolonias españolas en
América predominaron las propuestas de cooperación entre los líderes revolucionarios a
fin de evitar la división de la América hispana frente al peligro compartido que significaba
las posibilidades de reimplantación del poder de España, con la ayuda de las fuerzas de
la Santa Alianza.
Francisco de Miranda, Juan Egaña, Bernardo O’Higgins, Simón Bolívar, José de
San Martín, Bernardo de Monteagudo, José Gervasio Artigas, y Cecilio del Valle, entre
otros, van a proponer, en distintos momentos, ideas de alianza y confederación entre los
nacientes países.
Se destacaron por su alcance las siguientes propuestas: el Congreso de Panamá
(1826), el Congreso de Lima (1847-1848), las de Unión Americana bajo un formato
confederal (1856 a 1865) y las del IIº Congreso de Lima (1864-1865).
El Congreso de Panamá fue convocado por Simón Bolívar y participaron los
siguientes Estados: la Gran Colombia, Perú, México y la República Federal de
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Centroamérica. Fueron también invitados Argentina, el Imperio de Brasil, Bolivia,
Paraguay y los Estados Unidos, pero no participaron por distintos motivos e intereses.
También Gran Bretaña como nueva potencia hegemónica envió un observador. Como
resultado del Congreso, los participantes acordaron un Tratado de Unión, Liga y
Confederación Perpetua que finalmente no fue ratificado por Perú y Centroamérica. La
continuidad política de este acuerdo también se vio desfavorecida por la propia
conflictividad interna que experimentaba por entonces Hispanoamérica; llevando incluso
a la implosión de la Gran Colombia (que existió hasta 1831) y la República Federal de
Centroamérica (que se disolvió en 1841) (Soria, 1987).
En el Congreso Americano de Lima se propuso reunir a los representantes de Perú,
Ecuador, Bolivia, Chile y Nueva Granada y constituyó una reacción frente a la amenaza
de reconquista española y la búsqueda de mecanismos de resolución de conflictos entre
las nuevas repúblicas. Sin embargo, los acuerdos no fueron ratificados por las partes.
Las ideas de Unión Americana con sentido confederal fueron propuestas por
diferentes referencias intelectuales y políticas como Benjamín Vicuña Mackenna
(Mackenna, 1872), Francisco Bilbao (1862) y Justo Arosemena (De la Reza, 2019). Las
principales preocupaciones estaban relacionadas con las injerencias externas en América
Latina, principalmente: el avance del filibustero estadounidense William Walker y la
expansión de la monarquía francesa en México.
En 1864-65, el II° Congreso Americano de Lima estuvo motivado frente a la
creciente intervención europea y estadounidense en América Latina. En este evento
participaron delegados de Perú, Chile, Ecuador, Venezuela, El Salvador, Guatemala y
Colombia. Los acuerdos alcanzados sólo involucraban a la cuestión del arbitraje
obligatorio de los conflictos y de alianza defensiva. Sin embargo, la inestabilidad política
de la región y el excesivo énfasis nacional de los Estados participantes derivaron en la no
ratificación de los acuerdos (con excepción de Venezuela) y en la suspensión de intentos
confederales por parte de los Estados latinoamericanos (De la Reza, 2010).
Desarrollo a través de la industrialización por substitución de importaciones
Durante el siglo XIX, a partir de la década de 1880, como respuesta a la creciente
influencia económica de Estados Unidos y su propuesta panamericanista emergieron en
América Latina respuestas de unidad económica.
Aunque retóricamente el Panamericanismo se presentó como la pretensión de
establecer en todo el continente americano una comunidad de intereses, el principal
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Integração Regional Latino-Americana
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objetivo de la propuesta panamericanista estadounidense fue establecer una unión
aduanera que abriera la posibilidad de una unidad monetaria. De esta manera, se
expresaba el ascenso estadounidense como potencia mundial, intensificando su disputa
económica principalmente con Gran Bretaña y secundariamente con las otras potencias
europeas en torno influencia hemisférica.
La I° Conferencia Panamericana se celebró en Washington (1889-1890) y contó
con la oposición abierta de Argentina y Chile. Ambos Estados, no rechazaron la propuesta
por motivos nacionalistas o antiimperialistas; se trataba sobre todo del fuerte alineamiento
de las clases dominantes locales a los intereses económicos del capital inglés y al
predominio de las exportaciones de materias primas a los mercados europeos. El
representante argentino Roque Sáenz Peña terminó su discurso con la frase “¡Sea América
para la Humanidad!” (Saénz Peña, 1890: 34), haciendo hincapié en la necesidad de
mantener la apertura económica hacia el resto del mundo y no a los lazos privilegiados
con la nueva potencia norteamericana. El resultado de esa primera conferencia fue
limitado, pero no obstante sirvieron como antecedentes en el creciente papel continental
de los Estados Unidos, la formación de la Unión Panamericana y la creación de la
Organización de Estados Americanos (OEA) en 1948.
Por el lado latinoamericano, las propuestas de unión económica se expresaron en
Ernesto Quesada y Francisco Seeber. El primero propuso una unión aduanera entre
Argentina y Brasil, mediante la cual ambas economías resultarían complementarias y no
competitivas (Briceño, 2012). Seeber, siguiendo el modelo del Zollverein alemán,
propuso una unión aduanera entre Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay, Perú y
Uruguay (Solveira, 2001).
En 1909, el argentino Alejandro Bunge -hijo de una acaudalada familia alemana-
planteó la necesidad de una confederación aduanera entre Argentina, Brasil, Uruguay,
Paraguay y Chile -la Unión Económica del Sud- con la finalidad de unir las fuerzas a
favor de una estrategia común y establecer una protección arancelaria y promoción de la
industrialización siguiendo las ideas del alemán Friedrich List. Su pensamiento
estratégico contemplaba también la autosuficiencia agrícola e industrial (Asiaín, 2021)
En 1915, en un contexto favorable para el acercamiento entre países
latinoamericanos debido al estallido de la I° Guerra Mundial y el decrecimiento de la
provisión de productos industriales europeos, Argentina, Brasil y Chile establecieron el
Pacto ABC, con carácter fundamentalmente político de accionar diplomático conjunto y
que no consiguió resultados efectivos (Heinsfeld, 2012). A partir de allí, las propuestas
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Integração Regional Latino-Americana
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de unidad política tienden a disminuir y a prevalecer iniciativas de unidad económica
centradas en el desarrollo de la región (Briceño, 2012).
La normalización del comercio exterior en 1918, una vez finalizada la guerra,
pospuso las orientaciones políticas de fomento de la industrialización como las que por
entonces proponía Bunge (1917; 1921; 1940).1 En ese entorno, la debilidad de la política
aduanera para proteger las industrias locales, la relativamente escasa calificación de la
fuerza de trabajo, la expansión poco consolidada del mercado interno y un escenario
insuficientemente receptivo a la innovación tecnológica, conspiraron contra el desarrollo
industrial latinoamericano.
En la década de 1930 se sintieron a lo largo y a lo ancho de América Latina y el
Caribe los efectos de la crisis económica mundial iniciada en 1929. Algunos países de
una manera más o menos exitosa -Argentina, Brasil, México y Chile- y otros con
resultados menos significativos -Colombia y Uruguay- pusieron en marcha un modelo de
acumulación cuyo rasgo fundamental fue la Industrialización por Sustitución de
Importaciones (ISI), proceso que tenía como antecedente el incipiente desarrollo de la
industria local alcanzado por las circunstancias extraordinarias que atravesaron las
importaciones durante la Primera Guerra Mundial (Rapoport, 2000). La crisis también
provocó una alteración en cuanto al papel del Estado, dejando de lado el librecambismo
tradicional por lineamientos intervencionistas (Romero, 2013).
En 1940, todavía en el marco de los efectos de la crisis económica mundial, el
gobierno argentino a través de Federico Pinedo –por entonces ministro de Hacienda del
gobierno de la Concordancia y anteriormente abogado de las empresas ferroviarias-
propuso un nuevo proyecto regional en cuya redacción intervino Raúl Prebisch y se
retomaban las ideas de unión aduanera de Ernesto Quesada. La propuesta no fue aprobada
a causa de la oposición de las clases dirigentes de ambos países, pero al año siguiente los
ministros de Relaciones Exteriores -Oswaldo Aranha (Brasil) y Enrique Ruiz (Argentina)-
firmaron el Tratado de Libre Comercio Progresivo (Madrid, 2009) que proponía
liberalizar el intercambio de mercaderías para luego avanzar hacia una unión aduanera.
1
Durante la presidencia de Marcelo T. de Alvear (1922-1928), Alejandro Bunge se desempeñaría como
director general de Estadísticas dependiente del ministerio de Hacienda a cargo de Rafael Herrera Vegas y
preparó un proyecto proteccionista para la industria local. El Congreso de la Nación rechazó la propuesta
y la oleada de protestas determinaron la renuncia del ministro y el director de Estadísticas.
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Tanto la propuesta del Plan Pinedo (1940) como el Tratado de Libre Comercio
Progresivo tenía la intencionalidad de promover el intercambio comercial y limitar el
avance económico de Estados Unidos. Sin embargo, tanto los diferentes posicionamientos
de ambos Estados durante la II° Guerra Mundial como los conflictos políticos internos de
la Argentina incidieron para el abandono de ambas iniciativas.
Síntesis
Desde las guerras de independencia, América Latina experimentó un particular
impulso de las ideas autonomistas y de organización confederal frente a la amenaza que
representaban las posibilidades de reconquista española, el avance de la injerencia otras
potencias europeas en América y el ascenso de la influencia estadounidense. Luego del
II° Congreso Americano de Lima las propuestas de integración política fueron
paulatinamente abandonadas pasando a predominar las iniciativas de integración
económica.
Frente al contexto de la I° Guerra Mundial, la crisis económica mundial de la
década de 1930 y la Segunda Guerra Mundial emergieron propuestas de unión económica
para dinamizar los intercambios, establecer uniones aduaneras y promover políticas de
desarrollo autónomo con autosuficiencia agrícola e industrial regional.
Bibliografía
Asiaín, A. (2021). El pensamiento económico de Alejandro Bunge (1880-1943). En
Bunge, A. El pensamiento económico de Alejandro Bunge (pp. 12-61). Buenos Aires:
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Integração Regional Latino-Americana
Prof. Fernando Romero
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integración regional en el Cono Sur de América. Espacio y Desarrollo, (13), 61-85.
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americanos del norte. Miscelánea. Colección de artículos, discursos, biografías,
impresiones de viaje, ensayos, estudios sociales, económicos, etc., Tomo II. Santiago:
Imprenta de la librería del Mercurio.
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Integração Regional Latino-Americana
Prof. Fernando Romero
Módulo 2: Historia de la integración latinoamericana
Clase 4: Industrialización y autonomía (desde la década de 1940 hasta la crisis de
la deuda externa)
Fernando Romero
Introducción
En esta clase iremos a destacar las principales características del período de
integración latinoamericana que va desde fines de la década de 1940 y hasta la década de
1980 con la crisis de la deuda externa latinoamericana.
Se produce por entonces un relanzamiento de las ideas de integración en paralelo
a un diagnóstico del subdesarrollo latinoamericano. Destacan sobre todo los aportes de
Raúl Prebisch y la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) y una oleada de
procesos de integración que buscan materializar las teorías del estructural-desarrollismo
latinoamericano.
Prebisch, la CEPAL y el desarrollismo latinoamericano
Los aportes intelectuales de Raúl Prebisch influenciaron en la economía mundial y
en los procesos de integración latinoamericana. Su entendimiento de una economía
mundial dividida en centro y periferia ha tenido una profusa influencia.
Prebisch fue fundador del estructuralismo latinoamericano y secretario ejecutivo de
la CEPAL entre 1950 y 1963. En sus análisis consideró que la estructura del comercio
internacional había sido perjudicial para los países periféricos, generándose en éstos una
serie de problemas económicos, sociales e institucionales (estrangulamiento exterior,
deterioro de los términos de intercambio, dependencia de las exportaciones, crecimiento
desequilibrado, estructura social con privilegios en la distribución de la riqueza,
resistencias políticas a las transformaciones estructurales y bloqueo de las posibilidades
de desarrollo) (Prebisch, 1962). De este modo, la situación de dependencia estructura una
relación “centro-periferia” entre las potencias capitalistas que ofician de metrópolis y los
países subdesarrollados, donde los primeros actúan como proveedores de productos
manufacturados y exportadores de capital y los segundos como exportadores de materias
primas. El proteccionismo del comercio exterior, la planificación estatal y las estrategias
de industrialización por sustitución de importaciones son las propuestas del autor a fin de
romper esta relación y alcanzar el desarrollo de los países periféricos. No obstante,
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Prof. Fernando Romero
Prebisch no consideró una ruptura completa con los centros capitalistas y reflexionó sobre
los obstáculos que encontraría una política autónoma de desarrollo:
el estrangulamiento y la estrechez interna en la producción de bienes de capital
impedirían invertir en estos bienes todo el ahorro adicional que así se extrajera.
De ahí la necesidad imperiosa de recursos internacionales hasta que las
transformaciones estructurales que aquí se preconizan hagan posible la plena
utilización del incremento del ahorro (Prebisch, 1963: 7).
En este sentido, el capital internacional tendría un “carácter temporal” y de
“cooperación exterior” para avanzar en el proceso de industrialización y acelerar el
desarrollo; por lo cual diferencia entre dos tipos de capital extranjero: el primero asociado
a las economías de enclave y el segundo con un carácter progresista.
Los tiempos en que se venía a hacer desde el extranjero lo que no sabían hacer los
latinoamericanos han terminado definitivamente. Necesitamos del extranjero para
que nos ayude a desenvolver nuestra propia aptitud, para hacerlo incorporando
toda la masa de la población al desarrollo. Así pues, la empresa extranjera tiene
que ser un núcleo de irradiación tecnológica, como ya lo es en algunos casos
(Prebisch, 1963: 65).
Sin embargo, Prebisch reconocía los problemas que suponía la incorporación de los
capitales extranjeros a la economía de los países periféricos que buscan avanzar en la
industrialización: las excesivas ganancias producidas por las empresas foráneas
protegidas por las políticas gubernamentales, la absorción de empresas nacionales por
parte de las extranjeras y el peso exorbitante de los consorcios internacionales que ponen
trabas al esfuerzo productivo nacional (Romero, 2013). Al mismo tiempo y ante el
proteccionismo de Estados Unidos y el mercado europeo frente a los productos
latinoamericanos, propuso explorar “las posibilidades de comerciar con otras regiones
del mundo, sobre todo con aquellas de economía socialista que vienen registrando una
tasa elevada de desarrollo” (Prebisch, 1963: 8).
Prebisch proponía mediante la integración crear industrias regionales capaces de
producir bienes de capital en condiciones competitivas, avanzando progresivamente hacia
el mercado común. La integración serviría para un desarrollo coordinado y planificado de
las economías latinoamericana que estaban en una fase inicial de industrialización. La
propuesta contemplaba las posibilidades de desarrollar una industria regional competitiva
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Integração Regional Latino-Americana
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a nivel mundial, incluso para los pequeños países caribeños y centroamericanos que
verían la posibilidad de desarrollar industrias de bienes de consumo y aprovechar la
ampliación de mercados resultantes de la integración (Briceño, 2012).
Corrientes críticas al pensamiento cepalino y la idea de autonomía
Las propuestas de la CEPAL fracasaron por diferentes motivos entre los que se
puede considerar que, en los hechos, se desarrolló un tipo de industrialización
dependiente de importaciones de bienes de capital y con sesgo excesivamente nacional.
Diferentes autores de las diferentes corrientes de las Teorías de la Dependencia -
Teothonio Dos Santos, Rui Mauro Marini, Vania Bambirra, Fernando Henrique Cardoso
y Enzo Faletto, entre otros- criticaron que los capitales de las grandes potencias
consiguieron elevar sus ganancias con la integración de grandes mercados regionales
protegidos, la continuidad de la dependencia y de los rasgos dominantes de la estructura
agraria tradicional (Briceño, 2012).
Por otra parte, también surgió junto a la obra de Juan Carlos Puig una corriente que
propuso la articulación entre la idea de autonomía e integración regional. Puig destacó la
necesidad de que las clases dirigentes latinoamericanas adopten un control institucional
del proceso de toma de decisiones políticas, neutralizando la influencia de los factores
internacionales y las actitudes hegemónicas de las potencias.
Juan Carlos Puig analizó la política exterior de los países latinoamericanos, la
política seguida con los capitales extranjeros y el papel que tienen las élites dirigentes en
la dependencia o autonomía con respecto a las potencias centrales (Puig et. al., 1973).
Un abordaje similar al de Puig aparece planteado en el libro Dependencia y
autonomía de Guillermo O’ Donnell y Delfina Linck. Los autores proponen un análisis
detallado del tipo concreto de dependencia que caracteriza a la Argentina y a otras
naciones de América Latina, destacándose la articulación de los intereses de las empresas
extranjeras con los Estados de los países dominantes en la fijación de las prioridades
sociales y la configuración de la dependencia política, cultural y tecnológica de las
naciones dominadas (Romero, 2013). Puede observarse como O’Donnell y Linck extraen
conclusiones asociadas a la dependencia tecnológica y la obtención de rentas
monopólicas que generan las llamadas empresas multinacionales (EM):
Las relaciones establecidas por las EM entre su país de origen y los restantes,
sobre todo los no “desarrollados”, se apoyan crecientemente en una marcada
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asimetría en el control de recursos de información. Esto les facilita extraer rentas
monopólicas de sus inversiones extranjeras, cuyo monto representa una alta y
creciente proporción de las sumas destinadas a ampliar en el país de origen la
misma superioridad en aquellos recursos. De esta forma se refuerza circularmente
la asimetría que originó las ventajas iniciales (O’Donell & Linck, 1973: 86).
Otros exponentes del pensamiento autonómico fueron el brasileño Helio Jaguaribe
y el uruguayo Alberto Methol Ferré.
La oleada integracionista (1951-1980) en América Latina
Bajo la inspiración de los planteamientos de la CEPAL, los países
latinoamericanos recorrieron las primeras propuestas de integración. Así, en 1951,
Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa Rica y Nicaragua conformaron el Comité de
Cooperación Económica del Istmo y la Organización de Estados Centroamericanos
(ODECA), que posteriormente llevaría a la conformación del Mercado Común
Centroamericano (MCCA) a partir de 1960 (antecedentes del Sistema de Integración
Centroamericana -SICA- creado en la década de 1990). La guerra entre El Salvador y
Honduras en 1969 y la conflictividad política interna de la mayoría de los países
miembros llevaron, entre otros factores, a limitar sus resultados.
En 1960, mediante la firma del Tratado de Montevideo, también se conformó la
Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC), integrada por Argentina,
Brasil, Chile, México, Paraguay, Perú y Uruguay y que tenía por objetivo la reducción
gradual de las barreras arancelarias al comercio intrarregional. Esta organización fue el
antecedente de la actual Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI). Los
alcances de los acuerdos fueron limitados sobre todo por la prevalencia del sesgo nacional
de las políticas adoptas y la influencia estadounidense en la toma de decisiones de los
países latinoamericanos.
También, siguiendo los lineamientos cepalinos, en 1969 -a través del Acuerdo de
Cartagena- entró en vigencia el Pacto Andino (antecedente de la Comunidad Andina de
Naciones) entre cinco países de la región: Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú, cuya
cooperación económica y social adoptó inicialmente los rasgos de un mercado común. En
1973, Venezuela adhirió al Acuerdo y, en 1976, Chile retiró su participación como país
miembro de este bloque regional.
La crisis de la deuda externa de los países latinoamericanos, que abrió la llamada
“década perdida” de 1980, contribuiría con contraer las posibilidades de consumo de la
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Prof. Fernando Romero
población y disminuiría los ya magros resultados de estos procesos de integración
(Ocampo et. al., 2014).
Síntesis
Prebisch y la CEPAL impulsaron propuestas de desarrollo para las periféricas
economías latinoamericanas y caribeñas que focalizaban la industrialización y la
transformación económica regional. La integración fue concebida entonces como la
posibilidad de coordinar regionalmente las iniciativas productivas, aprovechar las
condiciones de la expansión de los mercados y establecer una dinámica competitiva
internacionalmente.
Estos planteamientos tuvieron eco en las iniciativas de integración latinoamericana
y caribeña del período, como ejemplifican los casos de la creación de la ODECA, el MCC,
el Pacto Andino y ALALC.
Las políticas de los países de la región con un sesgo excesivamente nacional, la
influencia hemisférica de los Estados Unidos, la continuidad de la dependencia de los
principales centros capitalistas, y la inestabilidad política y económica interna de los
países latinoamericanos fueron algunos de los factores que incidieron en los magros
resultados de estos procesos.
Bibliografía
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Módulo 2: Historia de la integración latinoamericana
Clase 5: La integración y el desarrollo latinoamericano como apertura económica
Fernando Romero
Introducción
La crisis de la deuda externa latinoamericana iniciada en la década de 1980
contribuyó al estancamiento de iniciativas de integración que perseguían el desarrollo
económico a través de la industrialización y la construcción de amplios mercados
regionales. En el terreno del pensamiento político y académico también se manifestó un
giro hacia propuestas que limitaban la participación del Estado en la economía y
favorecían el predominio de los mecanismos de mercado.
Sin embargo, antes de que las ideas neoliberales tuvieran un dominio pleno luego
del llamado “Consenso de Washington”, se desarrollaron algunas experiencias que valen
considerar por su importancia en la historia latinoamericana y caribeña.
Ya arribada la década de 1990, la hegemonía neoliberal se plasmó en la
emergencia de propuesta de regionalismo abierto por parte de una renovada Comisión
Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) que, sin abandonar la importancia
de la integración, incitaban a una apertura multilateral de las economías y al
aprovechamiento de la inserción internacional a partir de los mercados ampliados que
ofrecía la región.
En esta clase abordaremos el proceso que va desde la década de 1980 hasta la
crisis del modelo de regionalismo abierto en los primeros años del siglo XXI.
La década de 1980
En 1980, un nuevo Tratado de Montevideo, transformó a la ALALC en la
Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI). Entre los cambios significativos
que suponía esta transformación estaban el abandono de la prioridad de crear un área de
libre comercio y pasar a considerar prioritariamente la creación de un mercado común.
Al mismo tiempo, se daba mayor libertad y flexibilidad para el establecimiento de
acuerdos bilaterales y subregionales complementarios entre los países miembros. De esta
forma, en la práctica, ALADI se transformó en un paraguas en la cual las negociaciones
entre los Estados latinoamericanos podían arribar a diferentes niveles de integración.
Otras iniciativas importantes fueron los acuerdos políticos entre países
latinoamericanos frente a la necesidad de contribuir a la pacificación de la conflictividad
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política-militar interna de los países centroamericanos. Primeramente, se creó en 1983 el
Grupo Contadora (por el nombre de la isla panameña donde se realizó la reunión)
integrado por Panamá, Venezuela, Colombia y México. En 1985, se organizó el Grupo de
Apoyo a Contadora en el que participaron Perú, Brasil, Argentina y Uruguay. Estos
grupos darían lugar en 1986 al denominado Grupo de Río, pasando a tener implicaciones
en el conjunto de problemas latinoamericanos tanto políticos como económicos.
También en 1984, a partir de un acuerdo de cuatro presidentes latinoamericanos,
se creó el “Consenso de Cartagena” que permitió los ministros de Relaciones Exteriores
y de Economía de Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, Colombia, Venezuela, Ecuador,
Bolivia, Perú, República Dominicana y México adoptaran un espacio de discusión
conjunta sobre la problemática de la deuda externa. Es de destacar que “mesmo não
havendo conseguido uma ação conjunta na negociação da dívida, tornou-se mais um
exemplo de cooperação entre os países latino-americanos” (Araújo, 2012: 105).
Además, a partir de 1985, los gobiernos de Raúl Alfonsín en Argentina y José
Sarney en Brasil llegarían a acuerdos en materia de cooperación nuclear e integración
económica que servirían de base para el lanzamiento del Mercado Común del Sur
(MERCOSUR) en la década siguiente.
El Regionalismo Abierto
En la década de 1990, en el contexto de colapso de la Unión de Repúblicas
Socialistas Soviéticas (URSS) y las economías de Europa Oriental, se produjo una
adecuación a la hegemonía del Consenso de Washington y el neoliberalismo. El
regionalismo abierto dio un nuevo impulso a las políticas de integración. Sin ser
propuestas originales de América Latina, tuvieron su versión latinoamericana a través de
una perspectiva neoestructuralista comandada por Gert Rosenthal como secretario
ejecutivo de la CEPAL. Así, la CEPAL pasó a defender posiciones a favor del libre
comercio global, la desregulación económica y el ajuste estructural, mejorar la inserción
en la economía mundial a través de la especialización productiva, y promover una mayor
apertura internacional evitando las tendencias aislacionistas que podrían implicar la
constitución de bloques regionales (CEPAL, 1994).
El regionalismo abierto, inspirado en las propuestas y prácticas del llamado
“nuevo regionalismo económico”, se planteó como una estrategia para mejorar la
inserción internacional de los actores estatales y no estatales post-Guerra Fría. La CEPAL,
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el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial inspiraron esta orientación
para establecer las condiciones necesarias para aumentar la eficiencia y la productividad
regional mediante la modernización productiva y una inserción abierta en la economía
globalizada.
El inventario de políticas del "regionalismo abierto" incluía también la adopción
de reglas comunes en materia de origen, servicios, inversiones, salvaguardas,
propiedad intelectual, o contratación pública; una política de competencia; una
política comercial común -o, al menos, coordinada- ante terceros, para evitar que
los múltiples compromisos adquiridos por los estados miembros generen un
entramado de compromisos excesivamente complejos, e incluso contradictorios;
y la convergencia macroeconómica, en particular en lo referido a los equilibrios
internos y la política fiscal y monetaria (Sanahuja, 2009: 14).
Si bien no se obviaron las políticas para afrontar las asimetrías entre las economías,
su aplicación fue mediante una estrategia parcial y selectiva, llevando a que la cohesión
social y territorial afrontaran el impacto de la apertura económica. El cierre de empresas
por la apertura económica indiscriminada, el pleno dominio del capital (en buen grado y
medida de origen extranjero y financiero), el desempleo, subempleo y la pobreza
marcaron la década de 1990.
El énfasis de la integración bajo el modelo del Regionalismo Abierto privilegió la
liberalización intragrupo por sobre la agenda de políticas comunes y la construcción de
una institucionalidad.
En ese contexto México se distanció de América Latina y de la retórica
integracionista, adoptando decisiones pragmáticas de integración con los Estados Unidos
y Canadá, que daría por resultado la puesta en vigor del Tratado de Libre Comercio de
América del Norte (TLCAN) en 1994. Posteriormente, Chile firmó acuerdos de libre
comercio con la Unión Europea en 2003 y Estados Unidos en 2004, definiendo una
apertura económica multilateral.
Si bien los intercambios resultaron crecientes mediante este nuevo modelo. El
patrón primario exportador tendió a mantenerse, las economías latinoamericanas
registraron escasa complementariedad, encontraron límites y altos costes de transporte
ante la escasa infraestructura física y expresaron una vulnerabilidad externa marcada de
las economías sin aprovechamiento de la sinergia que podían aprovechar como asociadas
a bloques regionales. Además, las Inversiones Extranjeras Directas (IED) pasaron a
fortalecerse en los diversos sectores, al mismo tiempo que -producto de la
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internacionalización- crecieron las grandes empresas de capital latinoamericano (dando
lugar al fenómeno de las llamadas multilatinas o translatinas) (García et. al., 2009).
La crisis política, económica y social que arrojó el fin del neoliberalismo
contribuyó que para inicio del siglo XXI este modelo de integración pasara a estar
fuertemente cuestionado, iniciándose cambios políticos en los países latinoamericanos
que significarían una discusión sobre el papel del Estado en la economía, la adopción de
una estrategia de desarrollo, y nuevas definiciones para los procesos de integración
latinoamericana.
Síntesis
La crisis de la deuda externa latinoamericana significó también un congelamiento
de las propuestas de integración que hicieron de la industrialización, la planificación
estatal y de la construcción de un mercado latinoamericano ampliado su estrategia central.
Con todo, la década de 1980 contuvo hitos de la integración latinoamericana,
como son: la creación de ALADI, la formación de los Grupo Contadora, de Apoyo a
Contadora y de Río. Además, se avanzó en la cooperación para abordar cuestiones de la
deuda a través del Consenso de Cartagena.
El Regionalismo Abierto de la década de 1990 fue expresión de la adaptación de
las propuestas de integración a la hegemonía neoliberal, impulsando una mayor apertura
económica multilateral y otorgando a los grandes capitales el pleno dominio de los
espacios de integración. La crisis del neoliberalismo conllevó a nuevas definiciones sobre
los procesos de integración.
Bibliografía
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en América Latina y Caribe. La integración económica al servicio de la transformación
productiva con equidad. Santiago de Chile: CEPAL, 1994
García, A. et. al. (2009). Empresas transnancionais braileiras na América Latina. Um
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Módulo 2: Historia de la integración latinoamericana
Clase 6: Regionalismo Post-neoliberal: retorno al desarrollo y a la autonomía
Introducción
La crisis del Real (1998/1999) y la crisis argentina (2001) hicieron evidentes las
limitaciones del neoliberalismo y del regionalismo abierto para resolver los problemas de
del desarrollo exclusivamente a partir de las fuerzas exógenas y en la dinámica de
mercado.
La crisis económica, política y social que siguió al neoliberalismo en América
Latina actuó como marco para el ascenso de gobiernos nacional-populares y de distintas
variantes de izquierda que supuso un cambio de rumbo tanto en los lineamientos de
política económica como de las propuestas de integración. En este escenario, las
propuestas denominadas de “regionalismo post-neoliberal” acentuaron -entre otros
planteos- el predominio de la agenda política y el regreso de la “agenda de desarrollo”,
una mejor articulación de los mercados regionales, la creación de instituciones y políticas
comunes, nuevas formas de cooperación Sur-Sur, y la participación social para tener un
mayor grado de legitimación (Briceño Ruiz, 2018; Romero Wimer, 2019).
Veamos de cuáles fueron los rasgos de este período en el regionalismo
latinoamericano.
Regionalismo post-neoliberal
Luego de la crisis generalizada que sufrió el patrón de acumulación neoliberal a
finales de la década de 1990 e inicios del siglo XXI, América Latina asistió a un ascenso
de gobiernos que han sido caracterizados como progresistas (Zibechi, 2015), nacional-
populares (Svampa, 2011), neodesarrollistas (Katz, 2015) o de centro-izquierda o
izquierda latinoamericana (Borón, 2004; Vilas, 2005). Así, estas expresiones políticas se
manifestaron concretamente a través de las presidencias de Hugo Chávez (1999-2013) y
Nicolás Maduro (2013-actual) en Venezuela; Luiz Inácio “Lula” Da Silva (2003-2010) y
Dilma Rousseff (2011-2015) en Brasil; Néstor Kirchner (2003-2007) y Cristina
Fernández de Kirchner (2007-2015) en Argentina; Tabaré Vázquez (2005-2010) y José
Mujica (2010-2015) en Uruguay; Evo Morales (2006-2019) en Bolivia; José Manuel
Zelaya Rosales (2006-2009) en Honduras; Daniel Ortega (2007-actual) en Nicaragua;
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Integração Regional Latino-Americana
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Rafael Correa (2007-2017) en Ecuador; Fernando Lugo (2008-2012) en Paraguay; y
Carlos Mauricio Funes (2009-2014) y Salvador Sánchez Cerén (2014-2019) en El
Salvador.
En el plano de la integración regional estos gobiernos se caracterizaron por
oponerse a las políticas neoliberales y a la histórica injerencia de Estados Unidos en la
región (Clemente, 2017). De este modo, el “regionalismo abierto” del período anterior
fue sustituido por un regionalismo que se caracterizó por una mayor primacía de la agenda
política; el retorno a la “agenda de desarrollo” y el papel de los actores estatales; enfatizar
la esfera institucional y la cooperación; mayor preocupación por las carencias de
infraestructura regional; enfatizar la necesidad de alcanzar la seguridad energética y la
búsqueda de complementariedades; y promover la participación social en torno a los
procesos de integración (Sanahuja, 2009). Así, el tipo de regionalismo resultante recibió
la denominación de post-liberal (Motta Veiga, 2007), post-neoliberal (Sanahuja, 2009), o
post-hegemónico (Riggirozzi et. al., 2012; Clemente, 2017).
Bajo este escenario regional, las negociaciones de una asociación entre el Mercado
Común del Sur (MERCOSUR) y la Unión Europea -con eje el libre comercio- se
suspendieron en 2004, luego de la reunión de Lisboa. En 2005, los gobiernos del
MERCOSUR articulados con centrales sindicales y movimientos sociales lideraron a sus
pares latinoamericanos para oponerse a un tratado hemisférico de libre comercio que bajo
el auspicio de los Estados Unidos proponía crear el Área de Libre Comercio de las
Américas (ALCA).
La dependencia latinoamericana fue revista y los nuevos procesos de integración
sirvieron para discutir las actitudes políticas y las relaciones económicas con Estados
Unidos. Al mismo tiempo, en la búsqueda de alternativas de apoyos externos y de una
inserción internacional que sirviera de contrapeso, abrieron un mayor acercamiento a
otras potencias como China y Rusia.
Esta oposición a los Estados Unidos y los límites del crecimiento económico que
experimentaron las economías latinoamericanas a partir de los efectos tardíos de la crisis
global de 2008 resultarían clave para el retorno de fuerzas políticas afines al
neoliberalismo y la recuperación de las relaciones con la superpotencia norteamericana y
los tradicionales socios europeos.
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Integração Regional Latino-Americana
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Nuevas experiencias de integración
En ese marco, los procesos de integración adoptaron nuevos rasgos predominantes
y se crearon nuevos bloques de integración y cooperación.
El MERCOSUR, que había sido lanzado en el marco del Regionalismo Abierto,
redefinición sus orientaciones adoptando una mayor institucionalidad e incrementando
las dimensiones políticas, jurídicas y sociales. Así, se creó en 2003 el Tribunal
Permanente de Revisión (TPR) del MERCOSUR, inició sus sesiones el Parlamento del
MERCOSUR (PARLASUR) en 2007 y entró en funcionamiento en 2009 el Instituto de
Políticas Públicas en Derechos Humanos, entre otras instancias.
En 2004, con eje en los gobiernos de Cuba y Venezuela, fue lanzada la Alianza
Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América -Tratado de Comercio de los Pueblos
(ALBA-TCP). Este bloque de integración -aún vigente- se propuso salir de la lógica
economicista de los procesos de integración y avanzar en una colaboración
latinoamericana y caribeña en el combate a la pobreza y la exclusión social. También
destacó en su posicionamiento antiimperialista respecto a los Estados Unidos, su
oposición y condena a los golpes de Estado (como en Honduras en 2009) y en sus
misiones de solidaridad (como las desarrolladas en Haití).
Venezuela, además, se sumó al MERCOSUR como país miembro en 2006 y dejó
de participar del bloque de la Comunidad Andina de Naciones (CAN)
En 2008, también se firmó el tratado constitutivo de la Unión de Naciones
Sudamericanas (UNASUR) con el objetivo de promover el diálogo político para alcanzar
una integración multidimensional, es decir, un proceso de integración que incluyera lo
cultural, social, político y económico.
En 2010, bajo el liderazgo de los gobiernos de Brasil y México, fue creada la
Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) como un bloque
regional intergubernamental con énfasis la cooperación para el desarrollo y la
concertación política.
Los diferentes Tratados de Libre Comercio (TLC) existentes en América Latina,
junto a las diferentes instancias de integración que se fueron superponiendo desde la
década de 1950 hace pensar en la figura de un Spaghetti bowl, siguiendo la metáfora
peyorativa de Jagdish Baghwatti (1995). Esto les ha restado coherencia a los procesos de
integración, dado que los Estados multiplican los esfuerzos con el sostenimiento de
distintos bloques a la par que participan de instancias integracionistas con diferente perfil
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(más o menos autonomista) y agenda de desarrollo (más o menos subordinados a las
lógicas de mercado).
Síntesis
Al iniciarse el siglo XXI, tras los efectos de la crisis del neoliberalismo y el
regionalismo abierto, emergieron en América Latina nuevas propuestas de integración
con mayor énfasis en el diálogo político, el desarrollo social y humano, la erradicación
de la pobreza y el analfabetismo, la integración energética y de infraestructura.
A la vez, aún en el marco de la convivencia de gobiernos con gobiernos y
regímenes de diferente signo político, se adoptó una amplia oposición (aun cuando no fue
totalmente generalizada) a las perspectivas de apertura indiscriminada de mercados vía el
libre comercio con las principales potencias. La negativa por aceptar el ALCA y el
impasse en las negociaciones MERCOSUR-Unión Europea son algunos ejemplos de este
nuevo escenario regional.
Asimismo, se desarrollaron nuevas iniciativas de integración siguiendo los
parámetros post-neoliberales, creándose la ALBA-TCP, la UNASUR y la CELAC.
Los impactos tardíos de la crisis global de 2008, las tensiones políticas internas de
los países latinoamericanos y la fuerte oposición de Estados Unidos a los gobiernos
latinoamericanos progresistas, nacional-populares y de izquierda contribuyó, entre otros
factores, al ascenso de fuerzas políticas que redefinieron el escenario regional a favor de
una reorientación de los procesos de integración a favor de la liberalización de los
mercados externos a nivel global.
Bibliografía
Borón, A. (2004). La izquierda latinoamericana a comienzos del siglo XXI: nuevas
realidades y urgentes desafíos. Observatorio Social de América Latina (OSAL), 5 (13),
pp. 41-56.
Bhagwati, J. (1996). Preferential trade agreements: the wrong road. Law & Pol'y Int'l
Bus., 27, 865-871.
Briceño Ruiz, J. (2018). Las teorías de la integración regional: más allá del
eurocentrismo. Bogotá, Universidad Cooperativa de Colombia/CEPEG.
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Integração Regional Latino-Americana
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Clemente, D. (2017). El regionalismo post-hegemónico en perspectiva crítica: una mirada
neogramsciana. Brasil, Venezuela y la opción contrahegemónica. Observatorio
Latinoamericano y Caribeño, 1, pp. 109-130.
Katz, C. (2015) ¿Qué es el neodesarrollismo? Una visión crítica: Argentina y Brasil.
Serviço Social e Sociedade, 122, pp. 224-249.
Motta Veiga, Pedro da et. al. (2007). O regionalismo post-liberal na América do Sul:
origens, iniciativas e dilemas. Santiago de Chile: CEPAL.
Romero Wimer, F. (2019). Historia, actualidad y prospectiva de las relaciones
MERCOSUR-Unión Europea. En F. Caballero Parra et. al. (eds.). La integración
latinoamericana y europea en el siglo XXI: marco para la reflexión sobre su presente y
su futuro (pp. 221-249). Bogotá: Universidad Cooperativa de Colombia.
Riggirozzi, P. et. al. (2012). The Rise of Post-Hegemonic Regionalism in Latin America.
En Riggirozzi, P. et. al. (coord.). The Rise of Post-Hegemonic Regionalism. The Case of
Latin America (pp. 1-16). Dordrecht: Springer.
Sanahuja, J. (2009). Del regionalismo abierto al regionalismo post-liberal. Crisis y
cambio en la integración regional en América Latina. Anuario de la integración regional
de América Latina y el Gran Caribe, 7, 12-54.
Svampa, M. (2011). Argentina, una década después: Del “que se vayan todos” a la
exacerbación de lo nacional-popular. Nueva Sociedad, 235, 17-34.
Vilas, C. (2005). La izquierda latinoamericana y el surgimiento de regímenes nacional-
populares. Nueva Sociedad, 197, 84-99.
Zibechi, R. (2015). Hacer balance del progresismo. Revista Kavilando, 7(2), 117-120.
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Módulo 2: Historia de la integración latinoamericana
Clase 7: Retorno a la integración con mercados abiertos
Fernando Romero
Introducción
En 2015 comenzó un nuevo giro político en América Latina. Un ciclo ascendente
de victorias electorales neoliberales y triunfos políticos de diversa índole dieron el tono
predominante en la nueva configuración de los gobiernos latinoamericanos. Ese año dos
hechos marcaron el escenario regional: la victoria de Mauricio Macri en los comicios
presidenciales de la Argentina y el triunfo de la opositora Mesa de Unidad Democrática
en las elecciones parlamentarias en Venezuela. En 2016, la derrota de Evo Morales en el
referéndum para una nueva postulación presidencial en Bolivia y la destitución de Dilma
Rousseff en Brasil consolidaron la tendencia (Pennaforte et. al., 2018). En 2017,
Venezuela fue suspendida del MERCOSUR por tiempo indefinido.
Como es dable observar, hubo países que no formaron parte del “ciclo progresista”
latinoamericano de la primera década y media del siglo XXI (tal es el caso de Colombia)
o que anticiparon el cambio hacia la derecha (por ejemplo, Honduras en 2009 y Paraguay
en 2012), mientras que en otros experimentaron un nuevo ascenso de la izquierda luego
de su salida del poder (como, por ejemplo, en Bolivia, Brasil y Argentina).
En esta clase abordaremos el giro en los procesos de integración que se
experimentó a partir de 2015 en América Latina.
El giro neoliberal latinoamericano
Un capítulo destacado de este giro lo constituyó los cambios en las relaciones
internacionales impulsados por los gobiernos del MERCOSUR respecto a la Unión
Europea, consiguiendo firmar un Acuerdo de Asociación Estratégica o Tratado de Libre
Comercio (TLC) en junio de 2019 (aunque, como ya mencionamos, no fue ratificado
hasta la actualidad). También se pretendió jerarquizar y sistematizar las relaciones con la
República Popular China y acordar mecanismos que permitan a los Estados del
MERCOSUR interactuar con la Alianza del Pacífico (Caetano, 2019).
En líneas generales, pasaron a predominar en los procesos de integración
latinoamericana perfiles con focalización en las relaciones comerciales, el arribo de
capitales extranjeros y una flexibilización económica mucho mayor hacia las relaciones
con las principales potencias. También aumentaron las presiones y los cuestionamientos
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internacionales sobre la actuación del gobierno de Venezuela, considerándose que se
registraba una ruptura del orden democrático.
Nuevas instancias de integración y cooperación latinoamericana en el retorno del
neoliberalismo
Diferentes gobiernos latinoamericanos impulsaron el reemplazo de la Unión de
Naciones de Suramérica (UNASUR) por un foro flexible, menos costoso, con
mecanismos más ágiles de toma de decisiones y abiertamente confrontativa con gobiernos
de izquierda latinoamericana como Venezuela. Así, en marzo de 2019, los jefes de Estado
de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay y Perú suscribieron
un documento en el que manifestaron su intención de constituir el Foro para el Progreso
de Sudamérica (PROSUR). A partir de 2022, la existencia del Foro se desdibujó luego de
que los principales mandatarios que promovieron su creación -Mauricio Macri de
Argentina, Sebastián Piñera de Chile e Iván Duque de Colombia- salieron del gobierno.
Otro foro fue el Grupo Lima que surgió con la Declaración de Lima de agosto de
2017 luego de que diferentes gobiernos de derecha no consiguieron activar en la
Organización de Estados Americanos (OEA) la Carta Democrática Interamericana contra
Venezuela. Esta instancia contó con la adhesión de Perú, Chile, Brasil, Colombia, Costa
Rica, Guayana, Haití, Honduras, Panamá, Paraguay, Venezuela (representado por el
presidente autoproclamado Juan Guaidó) y Santa Lucía. El Grupo Lima obtuvo el aval
manifiesto de Estados Unidos, la Unión Europea y la OEA para sus reuniones.
Con el ascenso de fuerzas políticas progresistas en Argentina, Santa Lucía, Bolivia
y México estos Estados abandonaron el Grupo. Además, Perú restableció sus relaciones
con el gobierno venezolano de Nicolás Maduro en octubre de 2021 y el triunfo de Luiz
Inácio ‘Lula’ Da Silva en las elecciones brasileñas contribuyó a un marcado
debilitamiento de este foro.
La salida del gobierno de las fuerzas políticas de derecha llevó a una convivencia
de fuerzas políticas de signo diferente en América Latina que aún no ha provocado un
viraje marcado de los lineamientos de los procesos de integración ni nuevos
relanzamientos.
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Integração Regional Latino-Americana
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Síntesis
A partir de 2015 se abrió un proceso de redefiniciones de los procesos de
integración en los que las iniciativas de libre comercio interregional o con las principales
potencias mundiales fueron colocadas como paradigma de una revitalización de las
propuestas neoliberales. Además, aumentaron los cuestionamientos de los distintos
bloques sobre el gobierno venezolano de Maduro.
Con el ascenso de fuerzas progresistas en México (2018), Argentina (2019),
Bolivia (2020), Perú (2021) Chile (2022), Colombia (2022), Brasil (2023), la orientación
de los procesos de integración con un perfil neoliberal disminuyó, así como también se
debilitaron el Prosur y el Grupo Lima.
Bibliografía
Caetano, G. (2019). Los nuevos rumbos del MERCOSUR el cambio de modelo y las
consecuencias de la crisis brasileña. Foro internacional, 59(1), 47-88.
Pennaforte, C. et. al. (2018). O acordo MERCOSUL-União Europeia: entre o discurso e
a realidade. Impactos e perspectivas. Conjuntura austral. 9 (46), 5-21.
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Módulo 3: Bloques de integración en América Latina y el Caribe
Clase 8: Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI)
Fernando Romero
Introducción
En esta clase vamos a describir y caracterizar los antecedentes históricos de la
Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), las principales motivaciones para
su creación, los países miembros y observadores, los objetivos y principios de la
Asociación, los mecanismos de carácter regional y parcial, las diferentes categorías de
países en el seno de ALADI, y los mecanismos de facilitación del comercio.
Antecedentes históricos
Para los antecedentes más contemporáneos a la creación de ALADI debemos
remontarnos a los debates del desarrollismo y el estructuralismo latinoamericano a partir
de fines de la década de 1940 e inicios de la década de 1950. Principalmente, en el seno
de Comisión Económica para América Latina (CEPAL) se abrieron discusiones sobre: el
desarrollo en base a la Industrialización por Sustitución de Importaciones (ISI); la
cooperación regional; el establecimiento de un mercado común latinoamericano; el
fomento de acuerdos de complementación y especialización regional; la coordinación
comercial y establecimiento de una tarifa externa común; y el tratamiento especial a los
países menos desarrollados.
En 1960, con intención de que las economías latinoamericanas se expandieran en
un mercado ampliado, se creó la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio
(ALALC) que se propuso la creación de una zona de libre comercio continental en un
período no superior de 12 años hasta llegar a un mercado común latinoamericano. Este
organismo si bien si bien logró incrementar el comercio interregional entre los años 1960
y 1980, mostró dificultades para su profundización a través de instrumentos netamente
multilaterales y predominaron los intereses nacionales sobre los regionales, siendo escasa
la complementación comercial e industrial. Es por ello que a partir de 1980 se buscó la
creación de instrumentos más flexibles.
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Integração Regional Latino-Americana
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Principales motivaciones para la creación de ALADI
Entre las razones que llevaron a la formación de ALADI convergen y expresan una
continuidad las principales motivaciones que dieron origen a la ALALC: la necesidad de
superar las dificultades estructurales que enfrentaban las economías latinoamericanas, la
exportación de productos primarios sin transformación ni valor agregado, la
vulnerabilidad de sus sectores externos, la concentración del comercio regional con
determinados países, y las dificultades de ampliar los procesos de industrialización frente
a la estrechez de los mercados nacionales.
ALADI se propuso, a través de mecanismos flexibles, ampliar los flujos
comerciales y armonizar la convergencia en la diversidad.
La creación de ALADI se realizó a través del Tratado de Montevideo de 1980
(TM80). Este tratado refiere a la pluralidad en materia económica y política en la región,
promueve la creación de un mercado común y deja bastante libertad para presentar
acuerdos bilaterales de los países miembros. Además, visibiliza las negociaciones de
acuerdos de liberalización comercial entre ellos y permitiendo acuerdos bilaterales y
plurilaterales. Así, en 1991, la creación del Mercado Común del Sur (MERCOSUR) entre
Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay fue negociado en el ámbito de ALADI por Medio
del Acuerdo de Complementación Económica Nº 18 (AEC-18).
Países miembros y observadores
En la actualidad ALADI tiene sede en la ciudad de Montevideo y está formada por
13 miembros: once de los cuales se sumaron desde la firma del TM80 (Argentina,
Venezuela, México, Bolivia, Uruguay, Brasil, Perú, Ecuador, Colombia, Chile y
Paraguay), y otros dos que lo hicieron con posterioridad (Cuba en 1999 y Panamá en
2012). El acuerdo sigue abierto para la incorporación de cualquier país latinoamericano;
así, en 2011 fue aceptada la adhesión de Nicaragua, pero se encuentra hasta a la actualidad
en proceso de adecuación a las condiciones para convertirse en país miembro de ALADI.
Asimismo, cualquier país u organismo internacional que lo solicite puede participar
como observador, asistir a las reuniones públicas del Comité de Representantes y tener
acceso a la documentación (siempre que no tenga carácter reservado). Así, 18 países y
10 organismos internacionales diferentes son observadores de la Asociación.
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Objetivos de ALADI
El objetivo de largo plazo es el establecimiento, de forma gradual y progresiva, de
un mercado común latinoamericano. Además, ALADI está guiada por normas y
mecanismos que tienen por objetivos la regulación del comercio recíproco, la
complementación y cooperación económica entre los países miembros.
La estructura jurídica de ALADI contiene a los más vigorosos acuerdos
subregionales, plurilaterales y bilaterales de integración que surgen en forma creciente en
el continente. En consecuencia, le corresponde a la Asociación –como marco o
“paraguas” institucional y normativo de la integración regional- desarrollar acciones
tendientes a apoyar y fomentar los esfuerzos de integración y cooperación económica con
la meta de hacerlos confluir progresivamente en la creación de un espacio económico
común.
Principios de ALADI
Para el cumplimiento de sus objetivos, ALADI está guiada por los principios de:
pluralismo, convergencia, flexibilidad, tratamiento diferencial y multiplicidad.
Debe entenderse por pluralismo a la voluntad para integrar por encima de la
diversidad política y económica. Por convergencia se entiende la tendencia progresiva de
acciones parciales hacia la formación de un mercado común latinoamericano. La
flexibilidad alude a la capacidad para la concertación de acuerdos de alcance parcial
compatibles con la búsqueda de la integración. Los tratamientos diferenciales son
derechos y obligaciones sobre las bases de las diferencias estructurales de diferentes tipos
de países. La multiplicidad es el reconocimiento de distintas formas de acercamiento y
concertación entre países a fin de promover la integración (Araújo, 2012).
Mecanismos de ALADI
Con el horizonte en la creación de un mercado común latinoamericano y la
creación de un área de preferencia arancelaria, ALADI promueve tres mecanismos:
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a) una Preferencia Arancelaria Regional (PAR), prevista en el artículo 5 del TM80,
aplicada a productos originarios de los países miembros frente a los aranceles
vigentes para terceros países;
b) acuerdos de alcance regional que son comunes a todos los miembros e incluyen
la cooperación cultural, educacional, científica y tecnológica, y el intercambio de
bienes en las áreas cultural, educacional y científica, y promoción y extensión del
comercio;
c) acuerdos de alcance parcial con participación de dos o más países de la Asociación
contemplando acuerdos comerciales, acuerdos agropecuarios; acuerdos de
complementación económica, cooperación financiera, tributaria, aduanera,
sanitaria, preservación del medio ambiente, cooperación científica y tecnológica,
promoción del turismo y normas técnicas.
Los Acuerdos de Alcance Parcial (AAP) son el eje vertebral del sistema de la
ALADI. Este bloque permitió desarrollar un proceso de integración a distintos ritmos
tanto a nivel bilateral como subregional, con una perspectiva convergente.
Categoría de países en el seno de ALADI
Al establecerse tratamientos diferenciales, ALADI diferencia tres categorías de
países:
• Países de Menor Desarrollo Económico Relativo (PMDER):
Bolivia, Ecuador y Paraguay gozan de un sistema preferencial. A su vez diferencia
internamente a los “PMDER Mediterráneos” (Bolivia y Paraguay).
• Países de desarrollo intermedio: entre los que se cuentan Chile, Colombia,
Uruguay, Venezuela, Perú, Cuba y Panamá. Se otorga un tratamiento excepcional
a Uruguay sobre el resto de países de desarrollo intermedio.
• Otros: que contempla a Argentina, Brasil y México.
Facilitación del comercio
A fin de alcanzar sus objetivos, ALADI desarrolla una agenda de simplificación
del comercio y reducción de todas las barreras que obstaculicen de forma injustificada el
comercio internacional y la integración económica latinoamericana.
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Entre las políticas, acciones y estrategias más recientes se pueden enumerar:
-Certificación de Origen Digital en el ámbito de la ALADI: aprobado en 2011 por el
Comité de Representantes y que otorga la misma validez que a la certificación de origen
en formato papel y firma autógrafa. Esta certificación de origen es un documento de
declaración jurada del exportador que afirma que los bienes son de originarios del ámbito
de la Asociación a fin de que se aplique el tratamiento preferencial en materia arancelaria
por parte de la autoridad aduanera.
-Sistema de Pagos en Moneda Local (MERCOSUR): es un mecanismo que permite que
los exportadores e importadores del MERCOSUR negocien y realicen sus pagos y cobros
en sus respectivas monedas. Con este mecanismo se busca disminuir los costos
administrativos y financieros derivados de las operaciones de cambio.
-Facilitación aduanera: busca facilitar y armonizar el comercio regional para el
funcionamiento eficaz y eficiente de las Aduanas.
-Promoción de la mejora logística: con la finalidad de relacionar la producción con los
mercados separados por las distancias geográficas. ALADI promueve el monitoreo de las
necesidades regionales e impulsar el mercado de actividades logísticas en la región.
-Programa Operador Económico Autorizado: se establecen requisitos para que los
operadores sean acreditados en el sistema con la finalidad de garantizar la seguridad de
la cadena logística regional e internacional.
-Transporte: en 1990 se suscribió el Acuerdo sobre Transporte Internacional Terrestre
(ATIT) en el seno de ALADI y sirve como marco jurídico para el transporte ferroviario
y por carretera en el ámbito regional con la finalidad de simplificar y armonizar las reglas
y las operaciones del comercio terrestre.
Actividad
Entre en el link a continuación y sintetice cómo está organizada institucionalmente
ALADI. Link: [Link]
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Bibliografía
Araújo, L.R. (2012). Associação Latino-americana de Integração (ALADI). A.
Mercadante et al. Blocos econômicos e integração na América Latina, África e Ásia
(pp. 113-136). Curitiba: Juruá.
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O DOCUMENTO DOS QUATRO E AS ORIGENS DA
COMUNIDADE ANDINA
EL DOCUMENTO DE LOS CUATRO Y LOS ORÍGENES DE LA COMUNIDAD
ANDINA
DOCUMENT OF THE FOUR AND THE ORIGINS OF THE ANDEAN
COMMUNITY
Flavia Loss de Araujo1
Universidade de São Paulo, Brasil
Resumo: O presente trabalho reflete sobre a importância do documento
“Proposiciones para la Creación del Mercado Común Latinoamericano”
para a Comunidade Andina (CAN). Originalmente, o texto visava reformar a
Associação Latino-Americana de Livre Comércio (ALALC) e, apesar de não
ter alcançado este objetivo, serviu de base para a construção da CAN,
primeiro processo de integração sub-regional da América do Sul. Embora
imbuído do pensamento integracionista da década de 1960, o documento
contém um diagnóstico preciso de problemas que acometem a região até
hoje e algumas diretrizes para a atuação da América do Sul no cenário
internacional que continuam válidas.
Palavras-chave: Comunidade Andina; Integração regional; Relações
Internacionais; CEPAL.
Resumen: El presente trabajo reflexiona sobre la importancia del
documento “Proposiciones para la Creación del Mercado Común
Latinoamericano” para la Comunidad Andina (CAN). Originalmente, el texto
tenía como objetivo reformar la Asociación Latinoamericana de Libre
Comercio (ALALC) y, a pesar de no haber logrado tal objetivo, sirvió de base
para la construcción de la CAN, el primer proceso de integración
subregional en América del Sur. Aunque grabado del pensamiento
1
Doutoranda pelo Instituto de Relações Internacionais da Universidade de São Paulo (IRI-USP) e mestra pelo
Programa de Pós-Graduação Interunidades em Integração da América Latina (PROLAM-USP). Pesquisadora do
Observatório de Regionalismo e do Grupo Rede de Investigação em Política Exterior e Regionalismo (REPRI).
E-mail:flavialossaraujo@[Link]
367
Cadernos Prolam/USP-Brazilian Journal of Latin American Studies, v. 20, n. 39, p. 367-390, jan. /jun. 2021
ISSN: 1676-6288
Flavia Loss de Araujo
integracionista de la década de 1960, el documento contiene un
diagnóstico preciso de los problemas que afectan a la región hasta hoy y
algunas directrices para el desempeño de América del Sur en el escenario
internacional, pautas que siguen siendo válidas.
Palabra clave: Comunidad Andinaç integración regionalç Relaciones
Internacionales; CEPAL.
Abstract: The present work reflects on the importance of the document
“Proposiciones para la Creación del Mercado Común Latinoamericano” for
the Andean Community (CAN). Originally, the text aimed to reform the
Latin American Free Trade Association (ALALC) and, despite not having
achieved this objective, it served as a basis for the construction of CAN, the
first subregional integration process in South America. imbued with the
integrationist thinking of the 1960s, the document contains an accurate
diagnosis of problems that affect the region until today and some
guidelines for South America's performance in the international scenario
that remain valid.
Keyword: Andean Community; regional integration; International
Relations; ECLAC.
DOI:10.11606/[Link].2021.171290
Recebido em: 20/06/2020
Aprovado em: 01/07/2021
Publicado em: 01/07/2021
1. Introdução
Os processos de integração sul-americanos vivem, atualmente, um
momento de paralisia e incerteza frente aos desafios que se apresentam
nos cenários domésticos e global. No nível interno, a América do Sul vive o
esgotamento do ciclo de governos de esquerda e centro-esquerda que
ascenderam ao poder no início do século XXI (fenômeno conhecido como
“onda rosa”) e que fomentaram a integração regional com um viés
político-estratégico, contemplando questões de desenvolvimento e justiça
social. Desde a eleição de Hugo Chávez na Venezuela, em 1998, ocorreram
sucessivas vitórias de presidentes alinhados a variações do espectro político
de esquerda na América do Sul: Luiz Inácio Lula da Silva no Brasil (2003),
Tabaré Vasquez (2005) e José Mujica (2010) no Uruguai, Morales na Bolívia
(2006), Nestor Kirchner e Cristina Kirchner na Argentina (2003 e 2007,
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Cadernos Prolam/USP-Brazilian Journal of Latin American Studies, v. 20, n. 39, p. 367-390, jan. /jun. 2021
respectivamente), Ricardo Lagos e Michelle Bachelet no Chile (2000 e
2006), Rafael Correa no Equador (2007), Fernando Lugo no Paraguai (2008)
e Ollanta Humala no Peru (2011). Tal coincidência de visões políticas
impactou também as relações internacionais do subcontinente, criando
novas perspectivas de interação e cooperação entre os países. No que se
refere à integração regional, esse período foi prolífico na criação de novos
arranjos alinhados à esquerda, como a Aliança Bolivariana para os Povos da
Nossa América – Tratado de Comércio dos Povos (ALBA-TCP) em 2004 e a
União de Nações Sul-Americanas (UNASUL) em 2008, além do
fortalecimento das pautas sociais nos processos de integração mais
antigos, como a Comunidade Andina (CAN) e o Mercosul.
A queda do preço das commodities no mercado internacional, a crise
econômica global de 2008 e fatores domésticos de cada país
sul-americano provocou a interrupção do ciclo político progressista,
levando à emergência de forças políticas ligadas à ideologia nacionalista e
à extrema direita na região (SANAHUJA; BURIÁN, 2020). A ascensão de
presidentes com perfil conservador teve início com a destituição de
Fernando Lugo, ex-presidente do Paraguai em 2012. O vice de Lugo,
Federico Franco, concluiu o mandato e as eleições de 2013 deram vitória ao
candidato do partido conservador Colorado, Horacio Cartes. Nas eleições de
2018, o vencedor foi Mario Abdo Benítez, também do partido Colorado. Na
Argentina, Mauricio Macri foi eleito presidente em 2015, colocando fim aos
doze anos de hegemonia kirchnerista e adotando um discurso de
orientação neoliberal. Na sequência, em 2016, Dilma Roussef foi afastada
através de um impeachment e Michel Temer assumiu a presidência
propondo medidas econômicas que se afastavam do projeto proposto por
sua antecessora. Já em 2018, Jair Bolsonaro2 venceu as eleições brasileiras e
2
Ao longo de seu mandato, cada vez mais alinhado à extrema direita.
369
Flavia Loss de Araujo
Sebastián Piñera assumiu a presidência do Chile, ambos com
posicionamento alinhado à direita3.
Tais mudanças alteraram profundamente a dinâmica política da
região e, consequentemente, os blocos regionais que já existiam ou
estavam sendo formados. A característica intergovernamental (MALAMUD,
2005) dos projetos de integração latino-americanos torna-os dependentes
da iniciativa dos presidentes de ocasião para avançarem. Assim, o novo
ciclo político impôs novos desafios também para o bloco mais antigo da
América do Sul, a Comunidade Andina (CAN), que enfrenta dificuldades
em avançar economicamente e politicamente, passando por um processo
de desintegração (BRESSAN; LUCIANO, 2018).
Criada no final da década de 1960 com metas de integração
ambiciosas, a CAN atravessou diversas fases da história sul-americana e se
adaptou a cada contexto como estratégia de sobrevivência. Foi relançada
na década de 1990 e teve como maiores êxitos o incremento comercial
entre seus membros, o fortalecimento de suas instituições e a formação de
uma união aduaneira incompleta. Apesar de ter atingido relativo sucesso
no intercâmbio comercial entre seus membros e de ser um importante
fórum de diálogo para questões comuns da região, a CAN não atingiu o
objetivo de aprofundar a integração através de suas instituições, estratégia
que permitiria diminuir a dependência dos voluntarismos presidenciais
(MARIANO; BRESSAN; LUCIANO; 2016).
Além disso, o bloco adentrou o século XXI perdendo um de seus
principais sócios, a Venezuela, por conta de diferenças ideológicas entre os
presidentes e divergências sobre os rumos do processo de integração
(ARAUJO, 2014). Ainda que a conjuntura política dos países membros tenha
mudado desde a saída da Venezuela, a CAN continua refém das posições
ideológicas dos mandatários de seus membros que muitas vezes optam
3
Ainda mais recentemente, tem se esboçado uma retomada do ciclo progressista na América do Sul após as
vitórias eleitorais de Lenin Moreno no Equador (2017), Alberto Fernández na Argentina (2019) e Luis Arce na
Bolívia (2020). Essa possível retomada, no entanto, não está no escopo deste trabalho.
370
Cadernos Prolam/USP-Brazilian Journal of Latin American Studies, v. 20, n. 39, p. 367-390, jan. /jun. 2021
pela associação a outros projetos regionais mais afeitos aos seus ideários,
como exemplificam as participações da Bolívia4 e do Equador na ALBA-TCP
e a adesão da Colômbia e do Peru à Aliança do Pacífico em 2011.
Em um momento de indefinição sobre os rumos da CAN e frente a
um contexto internacional adverso, é importante retomar parte de sua
história e os conceitos que levaram à sua construção. Nesse sentido, a
proposta do presente trabalho é analisar a influência e o legado da obra
“Proposiciones para la Creación del Mercado Común Latinoamericano”
(também conhecido como “Documento de los Cuatro”), de 1965, para o
bloco andino. Escrito por Raúl Prebisch, José Antonio Mayobre, Felipe
Herrera Lane, Carlos Sanz de Santa María a pedido do presidente chileno
Eduardo Frei Montalva (1964-1970), o Documento dos Quatro representou
um marco na história da integração latina-americana ao apontar as falhas
da Associação Latino-Americana de Livre Comércio (ALALC) e propor a
reformulação de suas políticas para atender aos interesses dos países
economicamente frágeis. O objetivo original não foi cumprido, porém, o
diagnóstico produzido pelo Documento sobre a região e as suas sugestões
para a criação de um mercado comum que considerasse as disparidades
econômicas entre os países influenciaram a criação do primeiro projeto de
integração sub-regional do continente em 1969, o chamado Pacto Andino.
É importante ressaltar que o conteúdo do Documento é econômico, mas
seu viés político, enfatizado tanto por Frei Montalva quanto pelos próprios
economistas, é o foco do presente trabalho. O principal legado da obra
reside, como veremos a seguir, na capacidade de mobilização política para
a construção do processo de integração andino.
A próxima seção apresentará o contexto de formulação do
Documento dos Quatro. A seguir, será discutida a sua influência na
4
A Bolívia fez parte da ALBA-TCP entre os anos de 2006 e 2019. O Equador, entre 2009 e 2018. Ambos
participaram da ALBA durante a vigência de governos de esquerda, o que reforça o argumento do voluntarismo
dos Executivos quando tratamos do tema de integração regional na América Latina. A mesma situação ocorreu
com a adesão da Colômbia e do Peru à Aliança do Pacífico, visto o alinhamento ideológico à direita de seus
governos em 2011.
371
Flavia Loss de Araujo
formação do Pacto Andino e a sua posterior transformação em CAN, já na
década de 1990.
2. Os limites da Associação Latino-Americana de Livre Comércio
(ALALC) e a proposta do “Documento dos Quatro”
O Documento dos Quatro surge em um contexto de insatisfação dos
presidentes andinos com a ALALC5, criada em 1960 e que representava a
primeira tentativa de integração econômica dos países latino-americanos.
Para fins deste trabalho, cabe detalhar as limitações da ALALC que
motivaram a criação do Documento. Os membros fundadores da ALALC
foram Argentina, Brasil, Chile, México, Paraguai, Peru e Uruguai (Colômbia,
Venezuela, Equador e Bolívia aderiram em período posterior). Claramente
inspirada pelo modelo de integração europeu, a ALALC era um projeto de
integração gradual que previa a criação de uma zona de livre comércio no
prazo de doze anos e, posteriormente, um mercado comum regional.
Incluía mecanismos para eliminação progressiva de restrições tarifárias que
dificultavam o intercâmbio comercial entre os países membros, como as
listas nacionais (que continham as concessões oferecidas por cada país) e
as listas comuns (negociadas multilateralmente a cada três anos).
É importante destacar também a influência da Comissão Econômica
para a América Latina (CEPAL) recebida pela ALALC em sua conformação.
A principal preocupação da CEPAL naquela época era a superação do
subdesenvolvimento e dependência externa na região, traduzida na
subordinação aos centros industriais dos quais os países latinos
importavam produtos com alto valor agregado, enquanto a América Latina
se especializava na exportação de commodities. As indústrias da região não
possuíam condições de competir com os produtos produzidos no exterior,
5
Em 1980 se tornou a Associação Latino-Americana de Desenvolvimento e Intercâmbio (ALADI).
372
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situação que gerava déficits no comércio com os países do centro (BRAGA,
2002).
Urgia a necessidade de uma intensa industrialização das economias
latino-americanas, aumentando o aporte de capitais externos e reduzindo
os déficits comerciais. A solução inicial proposta pela CEPAL era o modelo
de Industrialização por Substituição de Importações (ISI), processo que
buscava superar a deficiência estrutural da América Latina aumentando a
oferta de produtos industrializados para exportação, diversificando, dessa
maneira, a matriz econômica dos países latino-americanos. A questão da
integração regional era prevista de maneira limitada, entendida apenas
como um complemento aos projetos de industrialização nacionais,
permitindo que os países criassem complementaridade entre suas
indústrias e aumentassem o mercado para exportações intrarregionais. A
integração regional seria uma fase para o desenvolvimento econômico dos
países da região e não um projeto independente. O intercâmbio comercial
entre o bloco supriria as necessidades de todos e garantiria um mercado
estável para as exportações, diminuindo a vulnerabilidade externa (BRAGA,
2002).
Em 1957, o Comitê de Comércio da CEPAL sistematizou essas
premissas e desenvolveu um conceito de cooperação regional baseado no
sistema de preferências comerciais, o qual serviria como meio para acelerar
o crescimento econômico da região. No mesmo ano foi realizada a
Conferência Econômica Interamericana, em Buenos Aires, ocasião na qual
foi discutido o conceito de cooperação econômica regional pela primeira
vez. Os países latino-americanos que atenderam ao evento estavam
impressionados com a então recente assinatura do Tratado de Roma, que
instituía a Comunidade Econômica Europeia (CEE). À luz dessa experiência
integracionista, os participantes da Conferência declaram “la conveniencia
de estabelecer gradual y progresivamente, de una manera multilateral y
competitiva, un mercado común latinoamericano” (WIONCZEK, 1964). A
373
Flavia Loss de Araujo
CEPAL apresentaria uma proposta de zona de livre comércio para esse
projeto em 1959 e que culminaria na assinatura do Tratado de Montevidéu,
em 1960, que deu origem à Associação Latino-Americana de Livre
Comércio (ALALC), reconhecida como a primeira experiência de integração
dos países latino-americanos.
A ALALC obteve resultados modestos no que diz respeito ao aumento
do comércio entre os países membros: as exportações intrabloco passaram
de 6,7% para 10,1% e as importações de 8,1% para 11,2% (CINDA, 1987) entre
os anos de 1961 e 1970. Além disso, a ALALC foi incapaz de corresponder às
expectativas de parte de seus membros. Países médios e pequenos
esperavam que a integração contribuísse para a aceleração de seus
respectivos processos de industrialização e não ficasse restrita apenas ao
aspecto comercial, visto que estes países não estavam prontos para tirar
vantagem das concessões tarifárias (BRAGA, 2002).
A principal dificuldade apontada era a heterogeneidade econômica
entre os membros da ALALC, fator que impedia que os acordos tarifários se
aprofundassem e que as vantagens comerciais beneficiassem a todos. Os
países grandes da região (Argentina, Brasil e México) estavam satisfeitos
apenas com a perspectiva de expandir suas exportações e defendiam a
liberação plena de intercâmbio de produtos, não tendo interesse em iniciar
políticas que incentivassem a industrialização (cabe lembrar que estes
países já contavam com parques industriais e exportavam produtos
manufaturados, diferentemente de seus vizinhos menores).
Tal cenário gerou a percepção de um possível “subimperialismo”
(MARINI, 1992) dos países grandes em relação aos pequenos dentro da
ALALC, como relembrou o ex-presidente chileno Eduardo Frei Montalva em
um texto da década de 1970: “(...) la ALALC no consultó los intereses de los
países medianos y pequeños, y creó la posibilidad de un imperialismo
interior en América Latina entre los desarrollados y los menos
desarrollados” (FREI MONTALVA, 1977).
374
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Para GHIGGINO (2011), na ânsia de reproduzir os moldes da
integração europeia estabelecida pelo Tratado de Roma, a ALALC
subestimou o impacto das vantagens comparativas no intercâmbio de
mercadorias no continente, fato que gerou políticas protecionistas e
emperrou a integração.
Ainda na década de 1960, houve uma tentativa de criação de
mecanismos de compensação dentro da ALALC que minimizassem tais
disparidades, mas estes se mostraram escassos e débeis para resolver o
problema. O resultado do fracasso em conciliar interesses divergentes
entre seus membros foi que, apenas cinco anos após sua criação, a ALALC
havia se convertido em uma zona preferencial de comércio,
distanciando-se de seu compromisso original de criação de um mercado
comum (VALVERDE, 2002).
Diante deste quadro, surgiram exortações de diversos economistas e
líderes políticos da América Latina para que o processo de integração
regional promovido pela ALALC fosse alterado. Ainda em 1963, o
economista argentino Raúl Prebisch alertou para problemas que travavam
o aprofundamento da ALALC em seu ensaio “Hacia una dinámica del
desarrollo latino-americano” (PREBISCH, 1963), mas a obra não
contemplava todos os aspectos do problema.
Nesse contexto, um personagem importante foi o ex-presidente do
Chile, Eduardo Frei Montalva, que alterou algumas premissas da política
externa chilena e promoveu ativamente a integração no continente.
Advogado de formação e filiado ao partido Democrata Cristão chileno, Frei
Montalva direcionou sua política externa para um papel mais ativo e
acreditava que a integração regional era uma forma de inserir o país no
sistema internacional. Diante da estagnação da ALALC, que claramente ia
contra os interesses de sua política externa integracionista, Frei Montalva
escreveu, em 6 de janeiro de 1965, uma carta para quatro economistas
latino-americanos de grande destaque na época: Raúl Prebisch, Secretário
375
Flavia Loss de Araujo
Geral da Conferência das Nações Unidas sobre Comércio e
Desenvolvimento (UNCTAD); José Antonio Mayobre, Secretário Executivo
da CEPAL; Felipe Herrera Lane, Presidente do Banco Interamericano de
Desenvolvimento (BID) e Carlos Sanz de Santa María, Presidente da
Comissão Interamericana da Aliança para o Progresso (CIAP).
O conteúdo da missiva possuía três eixos principais: primeiramente,
Frei Montalva expôs seus ideais integracionistas e sua crença de que o
cenário internacional daquela época já era adverso para a América Latina e,
portanto, a integração seria uma resposta para a inserção comercial de
nossos países. Também destacava a importância do apoio e
comprometimento político aos processos de integração, visto que, sem a
ativa participação dos governantes da região, seria impossível coordenar
esforços conjuntos para objetivos comuns.
Em segundo lugar, o presidente chileno mostrou sua preocupação
em relação à estagnação do processo de integração iniciado pela ALALC,
criticando o fato de que as discussões versavam apenas sobre questões
tarifárias, deixando de lado propostas mais arrojadas de coordenação
econômica e industrial.
Por último, Frei Montalva solicitou que os intelectuais fizessem
sugestões para resolver as questões apontadas e para que a ALALC
avançasse em seus objetivos. Frei Montalva explicitou a questão do
comércio desigual entre os países membros, problema que incomodava
profundamente as economias menores da região: “No sería admisible
entre nosotros aquel viejo esquema de intercambio de artículos
manufacturados por productos primarios para repetir viejos errores e
injusticias” (FREI MONTALVA, 1965). Outro ponto importante é a percepção
de Frei Montalva sobre a necessidade de um órgão supranacional que
gerisse as disputas comerciais, visto que a ALALC era composta por
diversas instâncias administrativas nacionais que representavam seus
376
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respectivos países nessas disputas e recorriam ao veto nos momentos de
decisões, travando ainda mais o processo de integração (VALVERDE, 2002).
A carta foi o primeiro passo dentro da estratégia de Frei Montalva
para a renovação da ALALC. Em 12 de abril de 1965, uma cópia foi enviada
para todos os chefes de Estado latino-americanos para que também
pudessem contribuir com ideias e sugestões. Quanto aos economistas
citados, o quarteto atendeu ao chamado de Frei Montalva e elaborou um
texto chamado “Proposiciones para la creación del Mercado Común
Latinoamericano” (1965), também conhecido como “Documento dos
Quatro”. O texto final é uma estratégia completa de integração para a
formação de um mercado comum e suas sugestões seguem as linhas
básicas do pensamento cepalino, porém, com ênfase na integração
regional, ressaltando a necessidade de institucionalização e compromisso
político, condições sem as quais a aceleração do processo seria inviável.
A primeira crítica do Documento versava sobre a pouca interação
econômica entre os países da ALALC. O isolamento recíproco se estendia
também às áreas de comunicação, educação, cultura e pesquisa, repetindo
o modelo de desenvolvimento latino-americano do século XIX: os países
interagiam de forma isolada com os grandes centros mundiais, vivendo do
reflexo que estes irradiavam (HERRERA, MAYOBRE, SANTAMARÍA,
PREBISCH: 1965).
Neste ponto do texto, os autores exortam os países a unir forças para
robustecer a capacidade de negociação com os grandes centros mundiais.
O isolamento entre as economias prejudicava também a industrialização,
pois os países passam a produzir os mesmos produtos que seus vizinhos,
quando poderiam alcançar mais eficiência e redução de custos se as
indústrias regionais se complementassem. Os autores enfatizavam ainda
que a integração facilitaria a ampliação dos mercados e aceleraria o
desenvolvimento econômico, com a ressalva de que os países deveriam
377
Flavia Loss de Araujo
utilizar a pujança resultante do processo para efetuar as reformas
econômicas e sociais tão necessárias na região.
Um subcapítulo do texto tem como título “La necesidad de
decisiones políticas” e destaca a importância do envolvimento dos líderes
de cada país e de suas respectivas sociedades civis para o avanço do
mercado comum. Os economistas propõem órgãos políticos para acelerar
o processo de integração, como o conselho de ministros, a junta executiva
e um parlamento latino-americano. Mais tarde, a Comunidade Andina
(CAN) adotaria um sistema de instituições bastante similar a essa proposta.
Esse trecho também destaca a complementaridade entre o
desenvolvimento regional e nacional, visto que deveriam caminhar juntos e
não serem entendidos como concorrentes.
Quanto às sugestões práticas para acelerar o processo de integração,
ainda no âmbito da ALALC, os economistas indicaram instrumentos de
financiamento e promoção de investimentos regionais, conjuntamente
com mecanismos de pagamentos e créditos recíprocos.
A indústria ocupa papel central na proposta do Documento e deveria
ser incentivada através da complementaridade entre os países da região,
diminuindo, assim, custos de produção e introduzindo a especialização em
cada setor. O texto reconhece a limitação dos benefícios da substituição de
importações, visto que cada país já tinha estabelecidas suas próprias
indústrias (com diferentes graus de eficiência) separadamente. Era
momento, portanto, de integrar a produção para aumentar a
produtividade. Os economistas demonstraram também a necessidade de
um tratamento especial para os países de menor desenvolvimento relativo,
aspecto para o qual as lideranças da região começavam a dar maior
importância.
Segundo Herrera (1973), enquanto alguns líderes receberam as
propostas com entusiasmo, o Brasil e a Argentina criticaram duramente a
obra, expressando suas dúvidas sobre a viabilidade das sugestões. O fato de
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os autores representarem organismos internacionais e defenderem o
mercado comum foi visto por parte da esquerda latino-americana como
“entreguismo” do continente para as grandes corporações do mundo
capitalista, enquanto a direita os chamou de “tecnocratas ambiciosos”
(HERRERA, 1973). Poucos viram a obra como uma revitalização do ideal
integracionista bolivariano6, modo como Herrera a recordou em seu artigo
de 1973. Desse modo, o Documento não obteve a repercussão desejada e
nem êxito em reformar as instituições da ALALC, ainda que este fosse o seu
objetivo primordial.
No entanto, sua influência foi extremamente importante
posteriormente, na ocasião da reunião de Chefes de Estado da
Organização dos Estados Americanos (OEA) de 1967, no Uruguai. Esta
reunião deu origem à “Declaração dos Presidentes da América Latina”, na
qual, pela primeira vez a nível regional, é mencionada a necessidade de
acordos de integração sub-regionais. Segundo Magariños, “la Declaración
de Jefes de Estado representó un espaldarazo político del más alto nivel al
concepto de integración global y plena desarrollado en el Documento de
los Cuatro” (MAGARIÑOS, 2005). Após a Declaração dos Presidentes, a
insatisfação dos países médios e pequenos com a ALALC se mostrou
irreversível e já existia a vontade política necessária para a criação da
integração sub-regional andina. Estavam lançadas as bases que
culminariam no Acordo de Cartagena, assinado pela Bolívia, Chile, Equador
e Peru em 26 de maio de 1969 em Bogotá, dando origem ao Pacto Andino.
A seguir, será retomada a trajetória desse projeto e a influência do
Documento dos Quatro em sua carta fundacional.
6
Refere-se à solidariedade entre os povos latino-americanos defendida por Simón Bolívar (1783-1830).
379
Flavia Loss de Araujo
3. Do Pacto Andino à Comunidade Andina
Segundo Mace (1988), o Pacto Andino foi o processo de integração
mais ambicioso e amplo realizado no chamado Terceiro Mundo até então e
por mais de duas décadas representou a única tentativa de integração
regional na América do Sul. A ALALC sairia enfraquecida desse processo,
mas é inegável que foi, juntamente com a CEPAL, a responsável por
manter vivo o espírito integracionista na América Latina na segunda
metade do século XX. Por se tratar da primeira experiência do gênero, a
ALALC serviu de plataforma para as tentativas posteriores de integração.
Dessa forma, de acordo com a lógica integracionista proposta pela
CEPAL e influenciado pelas ideias contidas no Documento dos Quatro, o
Pacto Andino tentou evitar os erros da ALALC: “(...) en efecto, el Acuerdo de
Cartagena reconoce el hecho de que los mecanismos mercantiles son
insuficientes para alcanzar el desarrollo integrado de la región, como la
experiencia de la ALALC comprueba.” (VARGAS-HIDALGO, 1977:102). Ou
seja, além das questões comerciais, seriam necessárias estratégias de
fomento das indústrias e de atração de investimentos para lograr o
desenvolvimento econômico. Foram criados os Programas Setoriais de
Desenvolvimento Industrial cujo objetivo era aprofundar a industrialização
de maneira homogênea e estimular a interdependência.
Esse ponto do Acordo de Cartagena refletia o capítulo do
Documento dos Quatro que analisava a indústria regional e que propunha
um mercado comum nesse setor. A ideia era aproveitar as vantagens
comparativas de cada país (recursos naturais e custos de produção) e evitar
a duplicação indiscriminada dos mesmos setores, criando um parque
industrial regional integrado e complementar (MAYOBRE, HERRERA,
SANTAMARIA, PREBISCH;1965).
380
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Outra preocupação constante do Acordo de Cartagena e que possuía
nítida influência do Documento dos Quatro era a preocupação com os
países menos desenvolvidos do bloco. O Pacto Andino criou mecanismos
para que a Bolívia e o Equador fossem protegidos dos impactos
provocados pelo intercâmbio com as economias mais robustas, seja na
área industrial, comercial ou de investimentos. Pretendia-se avançar nas
três áreas simultaneamente e compartilhar de maneira equitativa seus
benefícios. A partir de meados da década de 1970, essa meta se mostrou
incompatível com as políticas econômicas nacionais de cada membro,
desenvolvidas sem coordenação com os vizinhos e em desacordo com as
normas do bloco. Esse tipo de divergência seria constante no projeto
andino a partir de então e culminou com a saída do Chile em 1976. Cabe
lembrar que os sócios originais do Pacto Andino eram a Bolívia, a Colômbia,
o Chile, o Equador e o Peru. A Venezuela se tornou membro apenas em
1976.
Voltando às motivações que levaram ao afastamento do Chile, o
desentendimento em relação aos princípios do Acordo de Cartagena
ocorreram após a ascensão de Augusto Pinochet (1973-1990) à presidência
através de um golpe de Estado. A política econômica progressivamente
neoliberal instaurada pela ditadura militar chilena entrou em choque com
duas regras comuns estabelecidas pelo Acordo de Cartagena: a Decisão 24,
que regulava os investimentos estrangeiros e a Tarifa Externa Comum
(TEC). O governo chileno temia que os investimentos não fossem
distribuídos de maneira equitativa entre os países membros e considerava
a TEC excessivamente protecionista. O próprio ex-presidente Eduardo Frei
Montalva, convidado a escrever sobre a saída do Chile em 1976, qualificou a
posição do governo Pinochet em relação ao Pacto como dogmática e
alheia aos possíveis benefícios dessas medidas (FREI MONTALVA, 1976),
visto que seriam transitórias e tinham como objetivo o fortalecimento das
indústrias e mercados da região. Segundo Wilhelmy (1977):
381
Flavia Loss de Araujo
Los problemas originados por la Decisión 24 y otras políticas del
Acuerdo de Cartagena en relación con Chile no fueron de
naturaleza exclusivamente económica y la relación entre países
desarrollados y en vías de desarrollo. Mientras para los demás
miembros del Grupo Andino un cierto grado de "nacionalismo
económico" representa la respuesta propia de países menos
desarrollados a su condición frente a las potencias industriales, el
gobierno chileno estima que la "apertura al exterior" debe ser sin
condiciones, de manera de establecer las condiciones de confianza
y estabilidad que faciliten la captación de inversiones y créditos y
estimulen el comercio internacional. (WILHELMY, 1977:85)
Diante das divergências incontornáveis entre o governo Pinochet e
os demais membros do Pacto, o Chile se retirou em 30 de outubro de 1976.
O país andino só retornaria ao projeto de integração andino como
Estado-associado trinta anos depois, em 2006.
O final da década de 1970 testemunhou o arrefecimento dos ideais
de Cartagena, especialmente com o advento da crise da dívida externa a
partir de 1980. Os problemas econômicos que se avolumavam diante dos
sócios estimulavam soluções individuais e a integração parecia utópica em
meio a um contexto tão adverso.
Entre 1976 e 1982, Peñaherrera (1995) destaca que surgiram os
primeiros problemas derivados do descumprimento da regulamentação
comunitária, gerando conflitos sobre questões técnicas e tarifárias. A crise
da dívida externa afetou profundamente o dinamismo comercial do bloco,
visto que os países membros enfrentavam desequilíbrios em suas balanças
de pagamentos e, como reação, adotaram medidas protecionistas. Em
1987, foi assinado o Protocolo de Quito, que flexibilizou as metas do Acordo
de Cartagena, permitiu a abertura do bloco para investimentos
estrangeiros e regulamentou o estabelecimento de acordos bilaterais. Tais
medidas evitaram que as divergências comerciais minassem
completamente o projeto de integração, mas não trouxeram os resultados
positivos esperados. Como ressalta Vargas-Hidalgo (1977), “la forma como
382
Cadernos Prolam/USP-Brazilian Journal of Latin American Studies, v. 20, n. 39, p. 367-390, jan. /jun. 2021
el Acuerdo de Cartagena resolvió los problemas fue, en general,
postergándolos.”
Em 1989, com o encontro presidencial que promoveu o “Desenho
Estratégico para a Reorientação do Grupo Andino”, o bloco estabeleceu
novas metas para a década de 1990, que englobavam aumento do
comércio intrarregional, diversificação da pauta de exportações e a
inserção internacional. Ao comentar os primeiros vinte anos da integração
andina, Puertas (2006) salienta que os países membros não avançaram em
seus objetivos comuns durante a década de 1970 e, a partir da década de
1980, foram obrigados a adotar medidas econômicas contrárias aos
pressupostos do Acordo de Cartagena. O cerne do processo andino era o
projeto crescimento endógeno da região, ideia inviável frente ao cenário de
globalização acelerada da década de 1990 e das políticas domésticas
limitadas pelo Consenso de Washington7.
Ainda assim, em 1993 um importante passo foi dado: estabeleceu-se
a zona de livre comércio entre os países do bloco. Porém, somente em 1996,
com o Protocolo de Trujillo, a organização regional foi reativada, aportando
características econômicas neoliberais e reestruturando sua
institucionalidade através do Sistema Andino de Integração (SAI), que
incorporou o Conselho Presidencial e o Conselho de Ministros de Relações
Exteriores e que possuía um desenho intergovernamental. Essas
modificações aumentaram a institucionalização da CAN e o comércio
intrabloco. O efeito positivo dessas medidas seria interrompido com as
repercussões de diversas crises financeiras (Argentina, em 1995; sudeste
asiático, em 1997, Rússia, em 1998 e Brasil em 1999) e com o contínuo
descumprimento das normas internas do bloco. A irregularidade do
processo andino fica evidente ao retomarmos sua acidentada trajetória,
7
Conjunto de medidas econômicas adotadas por instituições financeiras sediadas em Washington D.C., em
especial o Fundo Monetário Internacional (FMI) e o Banco Mundial, que eram impostas aos países em
desenvolvimento nas negociações de suas dívidas externas.
383
Flavia Loss de Araujo
cujos avanços e retrocessos sempre dependeram da vontade política dos
presidentes de ocasião. Para Portas (2006),
(…) lo que sí se ha agotado es la voluntad política y la capacidad de
efectuar oportunamente correcciones para rectificar rumbos y
consolidar la senda trazada. Un proceso de integración no se agota;
lo que se agota son las ideas, las voluntades y las capacidades para
comprender su importancia y su infinito potencia (PUERTAS,
2006:4).
Os resultados positivos ficaram restritos ao comércio intrabloco, mas
persiste, até hoje, a dificuldade de aumentar as exportações extrabloco e
formar uma plataforma de inserção internacional. Tais dificuldades
reforçam a tendência de sobreposição de projetos regionais e a promoção
de acordos bilaterais ou minilaterais (VAN KLAVEREN, 2012). Sobre esse
ponto, cabe destacar que a diferença de entendimento sobre a
possibilidade de acordos bilaterais causou uma nova crise na primeira
década dos anos 2000, culminando com a saída da Venezuela do bloco. As
divergências sobre os rumos do processo de integração foram acirradas
pela ascensão de governos de esquerda na região a partir de 1998, com a
eleição do presidente venezuelano Hugo Chávez (1998-2013). Em 2006, Evo
Morales venceu as eleições presidenciais na Bolívia; em 2007, Rafael Correa
no Equador. Pela primeira vez e por um curto período, a maioria dos países
da CAN eram de esquerda, enquanto a Colômbia era presidida pelo
neoliberal Álvaro Uribe (2002-2010). A Venezuela opunha-se à possibilidade
de negociação de tratados de livre comércio entre os sócios andinos e os
Estados Unidos. Sob a ótica do governo venezuelano, tais tratados
deveriam ser negociados em bloco e não bilateralmente. O exacerbamento
das tensões levou a CAN a emitir a Decisão 598/2004, que permitia a
negociação bilateral com países de fora do bloco. A insatisfação
venezuelana culminou com a sua retirada em 2006, causando nova fratura
no processo de integração andino.
A segunda década do século XXI testemunhou a continuidade da
polarização ideológica entre a Colômbia e o Peru, voltados para políticas
384
Cadernos Prolam/USP-Brazilian Journal of Latin American Studies, v. 20, n. 39, p. 367-390, jan. /jun. 2021
econômicas de viés neoliberal, e a Bolívia e o Equador8, fiéis à tentativa de
criar desenvolvimento a partir de processos regionais autônomos
(BRESSAN; LUCIANO, 2018). Assim, a fragmentação ideológica do
regionalismo sul-americano se consolidou também entre os andinos,
especialmente a partir da adesão da Colômbia e do Peru à Aliança do
Pacífico em 2011. As dificuldades comerciais intra e extrabloco persistem e
o engajamento dos sócios com a CAN arrefeceu sensivelmente.
A comparação entre as propostas feitas pelo Documento dos Quatro,
seus princípios expressos no Acordo de Cartagena e os resultados obtidos
pela CAN nas últimas décadas gera duas conclusões: primeiramente,
persiste a dependência do projeto às vontades políticas de ocasião,
característica intrínseca ao intergovernamentalismo da integração andina.
O projeto avançou apenas em momentos de alinhamento entre os
membros, subordinando as metas e o interesses econômicos à logica da
política. Da mesma forma, os momentos de paralisia foram gerados por
desentendimentos ideológicos.
Em segundo lugar, o diagnóstico dos problemas econômicos feito
na década de 1960 continua, ao menos em parte, atual. De maneira
sintética, o Documento criticava a predominância do setor primário nas
exportações, a falta de esforços conjuntos de industrialização e a ausência
de redes de transportes e comunicações de qualidade na região, questões
em aberto até os dias de hoje. Obviamente, fatores externos impactaram a
integração andina (especialmente a partir da década de 1980) e não foram
detalhados no presente trabalho, visto que o objetivo era discutir os
processos internos que se relacionavam com o Documento. O cerne dos
problemas internos, porém, sejam políticos ou econômicos, segue
inalterado. Apenas são acrescentadas questões e dificuldades específicas
de cada momento histórico.
8
O Equador saiu da ALBA em 2018. Sob a presidência de Jeanine Áñez (2019-2020), a Bolívia se retirou do bloco
em 2019, retornando em 2020 sob a gestão Luis Arce (2020-atual).
385
Flavia Loss de Araujo
4. Considerações finais
O ambicioso projeto de integração proposto pela ALALC fracassou
em seu intento de abrir os mercados e conceder preferências comerciais
para seus membros. As disparidades entre as capacidades produtivas e os
mercados internos provocaram o efeito contrário ao esperado, resultando
em uma onda de protecionismo comercial no continente. Originalmente, o
Documento dos Quatro deveria servir para resolver as questões da ALALC,
mas a resistência dos sócios em acatar as propostas do texto possibilitou
que fosse usado como pilar da integração sub-regional andina. O pioneiro
Pacto Andino surgiu, então, com objetivos audaciosos e especial
preocupação com as economias mais sensíveis do bloco, a Bolívia e o
Equador. Apesar de sua acidentada trajetória e dos prognósticos
pessimistas que surgem a cada década decretando o seu fim, a atual CAN
resiste à falta de comprometimento de seus sócios. Como discutido neste
trabalho, o seu surgimento deveu-se ao ímpeto de governos que
acreditaram em uma estratégia regional e internacional conjunta para
enfrentar problemas comuns, ao contrário das tendências individualistas
observadas nos últimos anos. O atual momento enfrentado pela
integração andina requer uma reorientação de seus objetivos e propósitos,
daí a importância da análise dos paradigmas que nortearam sua formação.
Imbuído da esperança de um futuro comum, o Documento dos
Quatro pode ser considerado um dos textos mais importantes da história
do pensamento político e econômico da integração latino-americana. Os
autores eram os economistas mais proeminentes da época na América
Latina e estavam profundamente envolvidos no serviço público regional.
Contribuíram não apenas para o debate acadêmico sobre regionalismo,
mas de maneira prática ao atuarem em organizações internacionais.
Chama a atenção o esforço conjunto de atores políticos e da
academia para a construção das diretrizes contidas no Documento, fato
386
Cadernos Prolam/USP-Brazilian Journal of Latin American Studies, v. 20, n. 39, p. 367-390, jan. /jun. 2021
que ilustra a centralidade da integração regional à época, entendida como
primordial para o pleno desenvolvimento econômico e social da América
Latina. Passados cinquenta e seis anos da publicação do Documento,
percebem-se poucas movimentações na busca de soluções para a paralisia
da CAN e a falta de sinergia entre governos, intelectuais e outras
organizações regionais.
O próprio Felipe Herrera fez essa constatação em seu texto de 1973,
afirmando que o Documento foi o último esforço realmente coletivo para o
fomento da integração, pois buscava renovar o mecanismo mais
abrangente do continente, a ALALC, além de mobilizar políticos e
acadêmicos de variados matizes ideológicos em sua defesa.
Pode-se dizer que essa afirmação continua válida se considerarmos
a variedade de atores envolvidos na confecção do Documento, o
engajamento político dos presidentes da época e a colaboração de
organizações regionais como a própria CEPAL. Portanto, rememorar o
Documento dos Quatro mostra a factibilidade de esforços conjuntos entre
governos e a academia para impulsionar a integração latino-americana e
resolver alguns dos problemas que perseveram na região desde aquela
época.
Os atores envolvidos na confecção do Documento não poderiam
imaginar que uma das reflexões finais de seu texto seguiria válida para o
século XXI: o perigo da inação. A conclusão do Documento alertava que os
países latino-americanos não deveriam temer os riscos intrínsecos à
construção de um mercado comum, projeto complexo e que impõe
sacrifícios aos seus membros. O risco maior seria perder as oportunidades
de crescimento econômico e social caso não se aventurassem na
construção de um projeto e seguissem a trajetória de uma inserção tímida
e subalterna no cenário internacional. O alerta feito pelos autores sobre a
inação continua válido. Se o objetivo original não foi alcançado, novos
387
Flavia Loss de Araujo
rumos podem ser traçados para o projeto andino, preservando os sucessos
já alcançados e criando novas oportunidades.
5. Referências
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390
Uma revisão dos modelos de integração na
América Latina: o caso da Aliança do Pacífico
María del Pilar Ostos Cetina
Emilio Vizarretea Rosales
Detalhes do mural Presença da América Latina, de Jorge González Camarena,
foto de Farisoni/domínio público/Wikimedia Commons
resumo abstract
O objetivo deste ensaio consiste em The objective of this essay consists in a
uma revisão dos modelos de integração review of the integration models in Latin
na América Latina, o que permite America, which allows establishing a
estabelecer uma relação entre as relationship between the origins and
origens e os fundamentos da integração the foundations of Latin American
latino-americana, contrastada com os integration, contrasted with current
acontecimentos atuais junto aos atores events along with the actors and interests
e interesses delineados no interior de outlined within each geopolitical bloc,
cada bloco geopolítico, tal como se as presented in the case of the Pacific
apresenta no caso da Aliança do Pacífico, Alliance, integrated by four full members:
integrada por quatro membros plenos: Mexico, Colombia, Peru and Chile, with
México, Colômbia, Peru e Chile, com mais more than 50 international observers
de 50 observadores internacionais que that make the organization a prototype
tornam a organização um protótipo de of relevant integration for its evaluation
integração relevante para sua avaliação at the beginning of the 21st century.
em inícios do século XXI.
Keywords: integration; Latin America;
Palavras-chave: integração; América Pacific Alliance; geopolitical bloc.
Latina; Aliança do Pacífico; bloco
geopolítico.
Detalhes do mural Presença da América Latina, de Jorge González Camarena,
foto de Farisoni/domínio público/Wikimedia Commons
O
olhar que a geopolítica ofe- receita nacional, da falta de desenvolvimento,
rece a partir do seu inte- da corrupção política, do crescimento dos
resse pelos estudos regio- grupos criminosos transnacionais, do tráfico
nais e nos mecanismos de de substâncias ilícitas e o comércio ilegal de
integração estimula, nestes pessoas na sua qualidade de migrantes ou
tempos, a formulação de de refugiados que se deslocam em direção à
ferramentas analítico-inter- América do Norte, mas também, e em menor
pretativas que expliquem regularidade, para a América do Sul.
a realidade internacional, Deste modo, a América Latina configura-
mutável e distinta, que se -se como um corredor geográfico estratégico,
apresenta como uma conti- em decorrência da sua natureza bioceânica,
nuidade no atual contexto adjacente tanto ao Oceano Pacífico como à
do pós-Guerra Fria. região do Mar do Caribe. Além disso, ela
Neste sentido, propor uma revisão geo- tem em sua geografia montanhas, selvas,
política, ou seja, um olhar renovado sobre a desertos, planícies, rios e outros corpos de
América Latina no contexto presente, implica água que contribuem para uma variedade
ainda explicar o que se refere a uma espécie
de intervencionismo hegemônico, que já não
diz respeito apenas aos tradicionais gesto- Tradução do espanhol de Anderson Geraldo Teixeira
Floriano.
res da planificação política, como Estados
Unidos, ex-União Soviética, China, chefes
militares, empresas transnacionais, como se
deu durante o período da Guerra Fria. Atual- MARÍA DEL PILAR OSTOS CETINA
e EMILIO VIZARRETEA ROSALES
mente, a região enfrenta a presença de outras são acadêmicos e pesquisadores do
potências de caráter extracontinental, além de Instituto de Pesquisas Estratégicas da
Marinha do México (Ininvestam), no Centro
sobreviver no meio de problemas antigos e de Estudos Superiores Navais (Cesnav) da
novos, decorrentes da péssima distribuição da Secretaria de Marinha Armada do México (Semar).
Revista USP • São Paulo • n. 136 • p. 71-82 • janeiro/fevereiro/março 2023 73
dossiê integração latino-americana
de ótimos solos para a agricultura, conver- rica Latina nos leva de novo a indagar sobre
tendo a região no protótipo de um celeiro de aqueles fundamentos de base, que solucionam
alimentos para o mundo, juntamente com a a “ideia de uma federação americana”, sendo
existência de importantes recursos minerais e um dos pioneiros Francisco de Miranda, ao
energéticos, o que faz da América Latina um subscrevê-los na Ata de União, em Paris,
espaço-rota, estratégico e de interconexão, um em 22 de dezembro de 1797. Mais tarde,
ponto de mira para os atores extraterritoriais, o peruano radicado no Chile Juan Egaña
como hoje acontece com a Federação Russa, publicou em suas memórias aspectos relacio-
a República Popular da China, os países- nados ao estabelecimento de uma federação
-membros da União Europeia, entre outros, para o ano de 1810, dentre outros autores
que contendem, como no passado, face às daquele contexto que também falavam sobre
pretensões hegemônicas dos Estados Unidos a necessidade da integração.
em todo o continente. Por sua vez, Simón Bolívar enfatizou
Parece que o modelo que Sísifo nos propor- aqueles aspectos que criam as bases do que
ciona é um reiterado esforço em que a organi- atualmente se poderia conceber como uma
zação, negociação e estabelecimento de formas “política americana”, pertinente ao estabele-
coletivas de trabalho entre os países da Amé- cimento de um “equilíbrio universal”, como
rica Latina perseguem o desenvolvimento e a o denominou o Libertador, ao assinalar que:
segurança de maneira individual, sem poder
articular um bloco regional. “Creio que se pode salvar a América com
No entanto, a análise está limitada ao estes cinco elementos: primeiro, um grande
momento de centrar a nossa atenção, única exército para impor e defender-nos; segundo,
e exclusivamente, nos interesses das potên- uma política europeia para eliminar os pri-
cias sobre a América Latina na atualidade meiros golpes; terceiro, com a Inglaterra; e
e, neste sentido, propõe-se centrar a análise quarto, com os Estados Unidos... Além disso,
numa forma de repensar, em vice-versa, um eu apelo sobre o congresso do Istmo de todos
bloco geopolítico com os alcances regionais os estados americanos, que é o quinto ele-
e globais apresentados pela Aliança do Pací- mento” (Rosas Ledezma, 2009, p. 36).
fico, e como o seu design avizinha-se de uma
“arquitetura de segurança regional”, com um Assim, do ponto de vista de Bolívar,
propósito próximo à defesa continental, onde os critérios para harmonizar uma política
a região se agrupa e se organiza em sua busca de integração concretizam-se a partir de
de infraestrutura e intervenção no mundo. aspectos políticos, econômicos e, também,
de ordem militar em função da defesa conti-
ORIGENS E EVOLUÇÃO DA nental, o que significa dimensionar os alcan-
ces e limites do projeto estadunidense. Para
INTEGRAÇÃO LATINO-AMERICANA
isso, é pertinente repensar conceitos como o
NO SÉCULO XXI de “fronteira móvel”, formulado pelo acadê-
mico Frederick Jackson Turner (1861-1932),
A pertinência de elaborar uma revisão que precisamente, a partir desse conceito
atual dos mecanismos de integração na Amé- aplicado pelos Estados Unidos, desencadeou
74 Revista USP • São Paulo • n. 136 • p. 71-82 • janeiro/fevereiro/março 2023
desde a segunda metade do século XIX as a mesma exigência, que se fortalecerá em
bases de um esquema de segurança cada vez breve com a criação da nova conexão entre
mais abrangente, capaz de aglutinar maio- o Atlântico e o Pacífico. A tendência manter-
res áreas geoestratégicas, começando pela -se-á e aumentará com o crescimento das
implementação da ferrovia no Panamá, entre colônias europeias no Pacífico, com a civi-
outros casos que reafirmam o interesse deste lização progressista do Japão e pelo fato de
ator hegemônico por manifestar sua presença que nossos estados do Pacífico estão se povo-
e predominância além de seus limites ter- ando rapidamente com homens que possuem
ritoriais, marítimos e, mais tarde, aéreos. o espírito empreendedor da linha de avanço
Por isso, e desde então, aparece todo do progresso nacional” (Mahan, 2002, p. 39).
um traçado de caminhos e rotas em dire-
ção a um mesmo centro de poder, neste Deste ponto de vista, fica claro que os
caso, a Washington, tal como no passado interesses vitais dos Estados Unidos se
o fez o império mais poderoso da Antigui- encontram até onde se estende sua fron-
dade, ao afirmar que todos os caminhos teira móvel, ou seja, não só nos limites
conduziam a Roma. Será, então, sob essa do que consideram sua “ilha continental”:
mesma concepção imperial, nessa espécie localiza-se nas costas dos países que con-
de pax americana, antes de pax romana, vergem na bacia da Ásia-Pacífico e tam-
que atualmente os estadunidenses reafirmam bém em direção ao conjunto dos litorais de
sua presença sobre o que, desde a visão do países da Europa, sem deixar de lado os
almirante Alfred Mahan, consideram como extremos tanto no continente Ártico como
sua “ilha continental”, referindo-se à porção no Antártico. Uma proposta eminentemente
de terra estendida, localizada entre os dois geopolítica, com um alto conteúdo geoes-
mais importantes oceanos do planeta. tratégico, cuja incidência será decisiva na
Assim, a pertinência para concretizar continuidade de seus planos de ampliação
um plano de integração como atualmente de seu espaço vital no hemisfério, como o
se exemplifica na Aliança do Pacífico, vêm realizando, uma vez que conseguem pôr
acompanhado de uma arquitetura de fim ao seu isolacionismo no final do século
segurança coletiva e hemisférica, asse- XIX e se conduzem como uma potência
melhando-se ao velho modelo imperial hegemônica até os dias de hoje.
romano, começa a se definir com maior Assim, e recordando outro geopolítico
clareza a partir das abordagens geopolí- alemão do início do século XX, o gene-
ticas de Mahan, que assinalou o seguinte ral Karl Haushofer – que foi professor de
no contexto do final do século XIX: geografia formado na Escola de Ratzel e
na experiência diplomática como observa-
“Queira ou não, os estadunidenses devem dor militar na embaixada alemã do Japão
agora olhar para o exterior; a crescente pro- durante dois anos (1908) –, resulta com-
dução do país assim o exige, e um volume preender desde seu ponto de vista, após o
crescente do sentir do povo assim o reclama. início de uma nova era do Pacífico, aspecto
A localização dos Estados Unidos entre dois que começa a tomar maior importância em
velhos mundos e dois grandes oceanos faz relação ao “eixo geopolítico” que se estabe-
Revista USP • São Paulo • n. 136 • p. 71-82 • janeiro/fevereiro/março 2023 75
dossiê integração latino-americana
lece sobre a bacia do Pacífico. Onde o mar decisivos adversários na região Ásia-Pacífico,
não é fronteira, e sim ponte. em meados do século XX, acabou por gerar
Nessa mesma linha, o geopolítico mexi- um apoio irrestrito do Japão em função das
cano Alberto Escalona Ramos comentou que, ações políticas conduzidas por Washington
“com efeito, para o Pacífico convergem as ao longo da Guerra Fria e ainda depois, no
tendências centrífugas das massas terrestres contexto do pós-Guerra Fria.
da Ásia (Rússia, China e também Índia), as Em consonância com o acima mencio-
marítimas (Japão), as marítimas da Europa nado, Haushofer foi enfático em apontar os
(diretamente no Pacífico ou através do Índico) perigos de favorecer o surgimento de um
e terrestres e marítimas da América, Austrália império com “a alma do Japão no corpo da
e África do Sul”. Opinião que corrobora o China, considerando que seria uma potência
que Haushofer observou, ao assinalar: “[...] que eclipsaria inclusive os impérios da Rússia
agora principia a era do Pacífico, sucessora e dos Estados Unidos, capaz de enfrentar
da velha era do Atlântico e da caduca do qualquer inimigo” (Escalona, 1959, p. 229).
Mediterrâneo com a pequena Europa” (Esca- Por isso, a estratégia que os Estados Uni-
lona, 1959, p. 33). É uma abordagem geo- dos adiantaram, a partir de 1951, consistiu
estratégica que mostra o valor da água, do em promover “três pactos de Aliança” em
mar, do oceano que comunica e intercambia matéria de segurança, um com o Japão, outro
bens, mercadorias e pessoas. com as Filipinas e outro com a Austrália e
Nessa mesma perspectiva, o general ale- a Nova Zelândia. Dois anos depois, com a
mão adverte sobre os riscos de permitir no Coreia do Sul e ainda outro em 1954, com
futuro a configuração de um bloco sino- a Formosa, o que, em suma, transformará
-russo, o que implicaria também a incorpo- esta última data no estabelecimento do Tra-
ração do império japonês, avivando assim tado de Defesa do Sudeste Asiático (Seato).
a tese geopolítica de Mackinder sobre o Seguindo esta lógica em termos de defesa
“eixo geográfico da história”. Assim, no continental, que não é mais do que a imple-
terreno dos fatos, esta espécie de aliança mentação da “arquitetura de segurança
sofreu seu primeiro embate em meio a um hemisférica” na vizinhança com a Ásia-Pací-
fato conjuntural como foi o ataque à base fico e com relação à China, Mahan advertiu
naval estadunidense de Pearl Harbor pelo sobre a necessidade urgente de prestar aten-
Japão, o qual, nas palavras de Escalona ção a este gigante continental, afirmando,
Ramos (1959, pp. 226 e 242), tratou-se de num artigo datado de 30 de janeiro de 1983:
“uma armadilha que aceitaram com gosto
os governantes estadunidenses, pois sabendo “É amplamente sabido, embora talvez não
de antemão quando seria o ataque, souberam geralmente advertido em nosso país, que mui-
aproveitá-lo a tempo para unificar a opinião tos dos militares no estrangeiro familiariza-
do país, tanto entre democratas como entre dos com a condição e caráter orientais, veem
republicanos e para poder declarar depois com preocupação o dia em que a vasta massa
guerra (ao país atacante)”. da China, agora inerte, possa ceder a algum
Assim, a forma como os Estados Unidos daqueles impulsos que em épocas passadas
procuraram neutralizar um dos seus mais sepultaram a civilização sob uma onda de
76 Revista USP • São Paulo • n. 136 • p. 71-82 • janeiro/fevereiro/março 2023
invasão bárbara. [...] A China pode destruir da expansão soviética em direção a outras
as suas barreiras tanto para o Oriente como latitudes do planeta, em particular para o
para o Ocidente, para o Pacífico e para o vasto conjunto dos países que integram o
continente europeu” (Mahan, 2000, p. 46). que para os Estados Unidos é a sua zona de
influência imediata, a sua ilha continental.
Assim, o “perturbador” do Ocidente, Ideia que também prevalece, desde o
como o almirante francês Raúl Castex cha- início das alianças ou blocos geopolíticos
mou a China, efetivamente passará a se con- regionais, nos quais os tópicos da segu-
verter em um forte oponente a todas aquelas rança e do desenvolvimento se mantêm
intenções de expansão por parte dos Estados vigentes desde os processos libertários em
Unidos, em direção à região que até hoje toda a América Latina.
os chineses consideram sua mais importante
área de influência natural: o Pacífico Asi- ALIANÇA DO PACÍFICO: UM BLOCO
ático. Um espaço geográfico que, segundo
GEOPOLÍTICO PARA OS FINS DA
Haushofer, supõe no futuro converter-se num
autêntico “campo de batalha entre o Leste e SEGURANÇA HEMISFÉRICA
o Oeste”. Assim, essas profecias aparente-
mente estão sendo cumpridas, e coincidem Desde a primeira cúpula que deu início à
com o que Mahan afirmou a respeito da Aliança do Pacífico (AP), em Lima (Peru),
condição geopolítica de seu país, Estados em 2011, foi formado um mecanismo de
Unidos, ao afirmar: “Em nossa infância integração em forma de bloco geopolítico
só tivemos limites com o Atlântico; nossa com alcances regionais e globais, que ainda
juventude levou nossos limites até o Golfo mantém em vigor o seu compromisso de
do México e hoje a maturidade nos vê sobre diálogo e cooperação em diversos domínios,
o Pacífico” (Mahan, 2000, p. 48). desde o diplomático, o comercial e o aca-
No Pacífico, diz Escalona Ramos, se reu- dêmico, até questões relativas ao turismo e
nirão as maiores frotas de guerra do mundo, ao meio ambiente, entre outros, que dizem
as mais velhas civilizações se enfrentarão respeito aos seus quatro membros permanen-
com as mais novas, o continente mais povo- tes: México, Colômbia, Peru e Chile, que em
ado (Ásia) lutará contra a América, sendo conjunto impulsionam um “diálogo circular”
este o espaço geopolítico que ganha vida que atende aos principais objetivos e desa-
para organismos atuais como Apec, TPP, fios, ao longo de toda a faixa continental
a própria ampliação da Otan e inclusive a costeira do Oceano Pacífico.
Aliança do Pacífico. Isto sem esquecer que, Esta abordagem consiste, basicamente, em
a esta “luta de gigantes”, voltará à cena a propor um novo esquema de responsabilida-
Rússia imperial. O competidor mais con- des em todo o continente, cuja “chave para
tundente que os estadunidenses terão após uma liderança estadunidense bem-sucedida
o início da era bipolar e até hoje (Escalona, é o reconhecimento de certos líderes sub-
1959, p. 246). Fato que também levou ao -regionais – Canadá, México, Brasil, Argen-
desenho de uma rápida e efetiva política de tina e Chile –, o que pode acrescentar uma
contenção, necessária para frear os ânimos legitimidade significativa a uma nova arqui-
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dossiê integração latino-americana
tetura de segurança” (Nuñez, 2002, p. vii), integração profunda”, tendo como eixo funda-
incorporando outros países. mental da sua projeção os seguintes aspectos
Além disso, trata-se de uma estratégia (Secretariado da Economia, 2002-2012, p. 3):
geopolítica emitida pelos Estados Unidos
com ênfase muito particular nos blocos geo- • Movimento de pessoas de negócios e faci-
políticos, ou seja, neste tipo de interação litação para o trânsito migratório, incluindo
entre Estados que perseguem interesses em a cooperação policial;
comum, sejam eles no âmbito político, eco- • Comércio e integração, incluindo facilita-
nômico, social ou militar; tornando-se, por ção do comércio e cooperação aduaneira;
sua vez, a base sobre a qual se originam ini- • Serviços e capitais, incluindo a possibili-
ciativas de integração, como a atual Aliança dade de integrar as bolsas de valores; e
do Pacífico, que se torna parte fundamen- • Cooperação e mecanismos de resolução
tal desse novo redesenho da arquitetura de de litígios.
segurança no início do século XXI.
A este respeito, a proposta de criação da A partir desta declaração, a Aliança do
Aliança do Pacífico revelou-se uma tarefa Pacífico foi definida tendo como prioridade,
encomendada em seus primórdios ao ex-pre- segundo o seu próprio texto, “promover uma
sidente peruano Alán García Pérez, que, a maior cooperação que permita à nossa região
partir de 2010, se deu a tarefa de admi- fortalecer os seus diversos vínculos políticos
nistrar as aproximações entre seus pares e econômicos, bem como a sua presença no
na região, fazendo convite direto a países mercado mundial, em especial no Pacífico
como México, Colômbia, Chile e inclusive Asiático”. Analisando mais detalhadamente
ao Equador, que se negou a participar, além esse propósito, observa-se uma singular rela-
do Panamá, que assumiu o papel de obser- ção com os objetivos que no passado dese-
vador nesse esquema de aproximação entre nharam a liderança política em Washington,
países com uma característica em comum, ao momento de formular o que foi a Área
a de limitar com o Oceano Pacífico. de Livre-Comércio das Américas (Alca). Um
Quatro anos após estas primeiras dili- mecanismo que acompanhava os critérios de
gências, a configuração da Aliança do Pací- projeção geoestratégica dos estadunidenses
fico concretiza-se num quarteto de países sobre o continente americano, no marco de
com estatuto de membros plenos (México, um conjunto de princípios que expõe a cha-
Colômbia, Peru e Chile), cuja possibili- mada Iniciativa para as Américas, a qual se
dade de ampliar-se encontra-se atualmente deu a conhecer durante a Cúpula Presidencial
latente para outros países, interessados em de Miami, em 1994.
sua incorporação, como são os casos do Uma cúpula que, entre outras coisas, ser-
Panamá e da Costa Rica. viu para aprofundar aqueles 23 pontos sobre
Com respeito aos seus objetivos primor- os quais se pretendia reforçar a consolidação
diais, a Aliança do Pacífico foi criada, con- dessa grande “ilha dos estadunidenses”, ou
forme se explica em sua declaração formal seja, a construção dessa zona de livre-comér-
de início, datada de 28 de abril de 2011, cio que decorresse geograficamente entre
com o propósito de promover uma “área de o Alasca até a Terra do Fogo. Tratava-se
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da formulação de um esquema de coopera- gração intrarregional” sob o mandato dos
ção continental, dentro do qual o ator que próprios países latino-americanos.
convocava, neste caso, os Estados Unidos, Nesse sentido, uma vez à frente do
chamava a realizar tarefas conjuntas na luta poder, o então presidente venezuelano Hugo
contra o narcotráfico e a elaborar políticas Chávez Frías (1999-2013) optou por dese-
de reforma e liberação de suas economias nhar um modelo de integração fundado em
(através da implementação de tratados de um critério geopolítico ad hoc aos interes-
livre-comércio bilateral, trilateral ou mul- ses da Venezuela, o que, por sua vez, iria
tilateral), com especial ênfase no compro- contra os planos previstos pelos Estados
misso de modernizar as instituições e as Unidos na sua própria zona de influência,
legislações para torná-las compatíveis com tanto na América continental como na parte
o sistema institucional do Colosso do Norte. insular do Mar do Caribe. Nesse contexto,
Foi nesse sentido que a administração de apareceu o que no princípio se denominou
governo do então presidente William Clinton Aliança Bolivariana para América (Alba)1,
se concentrou em impulsionar uma política tornando-se uma sigla que, ao final, faci-
externa interamericana fincada na construção litará uma certa confusão em relação ao
de uma zona de livre-comércio; no fortaleci- acrônimo formulado pelos Estados Unidos
mento da democracia, incluindo esforços para conhecido como o projeto Alca.
uma transição pacífica de Cuba; e no combate Sobre o mesmo tema das integrações
ao crime internacional organizado, ao narco- sub-regionais e a importância do valor geo-
tráfico, à imigração ilegal e ao terrorismo. estratégico dos territórios agrupados, men-
A partir do exposto, existe efetivamente ciona-se o caso do Plano Puebla Panamá,
uma notável coincidência entre os princípios impulsionado pelo presidente Vicente Fox,
que definem a Iniciativa para as Américas e posteriormente conhecido como Plano Meso-
o que levou em datas recentes à criação de américa, que se estende, no México, desde
novos esquemas de cooperação sub-regio- o estado de Puebla em direção ao sudeste
nal, nos quais se identifica com clareza a do país, sendo esta uma região com desta-
Aliança do Pacífico, orientada a partir de cados bancos bioenergéticos, cujos recursos
áreas essenciais na atuação do ator hegemô- ainda por explorar incluem urânio e ter-
nico: democracia, livre-mercado, segurança ras raras. Além de ser considerado histo-
e defesa hemisférica. ricamente como um passo natural no que
Sobre o mesmo tema, cabe assinalar que conhecemos como o Istmo de Tehuantepec,
nem todos os governos da América Latina o qual, segundo as palavras do geopolítico
e do Caribe se mostraram favoráveis a este
tipo de iniciativa. Talvez entre os casos mais
discordantes que se apresentaram estejam as
posições assumidas por parte da Venezuela, 1 Um mecanismo criado em Cuba, em 14 de dezembro
cujas primeiras reações foram de contrariar de 2004, sob o nome de Aliança Bolivariana para
os Povos de Nossa América – Tratado de Comércio
os planos propostos por Washington através dos Povos (ALBATCP), é integrado pelos seguintes
membros: repúblicas de Antígua e Barbuda, Bolívia,
de discursos, os quais sugeriam o apareci- Cuba, República Dominicana, Equador, Nicarágua, São
mento de outro tipo de esquemas de “inte- Vicente e Granadinas, Santa Lúcia e Venezuela.
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dossiê integração latino-americana
mexicano Alberto Escalona Ramos, se con- Bogotá (Colômbia). Entretanto, a União de
verte em um autêntico ponto de disputa, já Nações Sul-Americanas (Unasul) estabeleceu
que “quem dominar o Istmo, sejam Estados sua sede institucional em Quito (Equador),
Unidos, Índia, China, Japão, Rússia, México além do Conselho de Defesa Sul-Americano
ou qualquer outro Estado, terá uma das (CDS), dedicado aos assuntos de segurança
chaves do mundo” (Escalona, 1959, p. 500). e defesa, enquanto no âmbito econômico
Sob essa mesma condição de importantes apoia-se nos trabalhos que avançam há três
reservatórios de energia e biodiversidade se décadas no Mercado Comum do Sul, mais
encontram outros países como Guatemala, El conhecido como Mercosul.
Salvador, Honduras, Costa Rica, Nicarágua, Assim, no que diz respeito ao modus
Panamá e Colômbia, com seus abundantes operandi da Aliança do Pacífico, os seus
recursos hídricos e vegetais, terras férteis membros optaram por uma dinâmica de
para a agricultura e a pecuária – as quais trabalho centrada na rotação anual da pre-
continuam, em alguns casos, sob o resguardo sidência pro tempore, o que se torna uma
de agrupamentos indígenas e camponeses, oportunidade para aprofundar os diferen-
como se apresenta, por exemplo, a área que tes estilos de liderança que caracterizam
compreende o Tapón del Darién, que, além cada componente do mecanismo. Neste sen-
de ser um importante ponto fronteiriço, se tido, a participação do México na Aliança
converte hoje em dia no nó selvático que assume uma enorme relevância, uma vez
desloca a continuidade do traçado da estrada que o México se mantém na presidência
pan-americana que une o Canadá, o sul da pro tempore, situação que se esperava que
Argentina e o Chile. tomasse um outro rumo ao realizar-se a reu-
Um atributo que, desde 2011, converte nião anual de chefes de Estado da Aliança
precisamente os membros plenos da Aliança do Pacífico, em finais de novembro passado
do Pacífico: México, Colômbia, Peru e Chile na Cidade do México.
nos principais beneficiários de uma integra- No entanto, os recentes acontecimen-
ção sui generis, que, por sua vez, interage tos políticos ocorridos no Peru suspende-
com cerca de 61 países provenientes de ram a transição e a entrega da presidência
todos os continentes, os quais assumem o pro tempore da Aliança do Pacífico, do
papel de Observadores da Aliança do Pací- México ao Peru. Além disso, a inércia da
fico, o que aprofunda os alcances globais Cúpula das Américas em junho de 2022,
deste mecanismo. presidida pelo presidente dos EUA, Joe
Esses aspectos, sem dúvida alguma, dis- Biden, teve momentos prévios de tensão,
tinguem a Aliança do Pacífico de outros quando o presidente do México, Andrés
mecanismos regionais, alguns dos quais Manuel López Obrador, tentou o convite
foram propostos a partir da criação de ins- e a presença de alguns governantes latino-
tituições próprias, inclusive com sedes para -americanos na referida cúpula – como foi
operar, identificadas em algum país-membro, o caso de Cuba, Nicarágua e Venezuela –,
como se observa no caso da Comunidade não sendo apoiado pela maioria dos gover-
Andina de Nações (CAN), que fundou o nos da região, o que incomodou o pleno
chamado Parlamento Andino, com sede em exercício da diplomacia estadunidense.
80 Revista USP • São Paulo • n. 136 • p. 71-82 • janeiro/fevereiro/março 2023
Deste modo, a tensão entre Estados Cúpula da América do Norte realizada em
Unidos e México aumentou, devido tam- janeiro de 2023, na Cidade do México, com
bém a alguns outros conflitos, atravessa- a presença do presidente estadunidense, Joe
dos pelas questões comerciais e energéti- Biden, e do primeiro-ministro canadense,
cas no contexto do T-MEC e, sem dúvida, Justin Trudeau, em que as propostas que o
pelas dificuldades em matéria de imigra- governante mexicano fez, sobre a integração
ção e insegurança que ocorrem na fronteira latino-americana e o apoio por parte dos
compartilhada entre ambos os países. Por Estados Unidos, bem como nos temas de
outro lado, o triunfo de Luiz Inácio Lula migração, foram ignoradas.
da Silva no Brasil, embora tenha fortale- Esses elementos, sem dúvida, diminuem
cido a ideia de governos de esquerda, de a liderança mexicana na América Latina e
corte populista, com uma presença impor- incidem, desde logo, no impulso à Aliança
tante na América Latina, não diminuiu nem do Pacífico que, paralelamente aos acordos
muito menos erradicou as dificuldades de bilaterais ou multilaterais, em matéria de
governabilidade e problemas econômicos cooperação e de apoio a projetos comuns,
que vivem países como Argentina, Chile, é possível que sejam abandonados ante as
Colômbia, Peru, Venezuela, Bolívia e Bra- dificuldades que estão por vir: as sucessões
sil, que demonstraram que as dificuldades presidenciais do México, com possível inge-
internas não permitem avançar nos temas rência da narco-criminalidade, a crise de
próprios de um bloco geopolítico, a favor ingovernabilidade no Peru, os conflitos da
do desenvolvimento e da segurança não só democracia na Colômbia e no Chile. Diante
dos países-membros da Aliança do Pacífico, disso, se observa um processo de integra-
mas de todo o bloco latino-americano. ção e cooperação latino-americano difícil de
Entretanto, o México tem as suas próprias alcançar, o que faz com que Sísifo volte a
dificuldades. Ainda que o presidente López aparecer no horizonte da América Latina.
Obrador tenha impulsionado a ideia na tradicio-
nal proposta leninista de que “a melhor política
CONSIDERAÇÕES FINAIS
externa é a política interior”, evidentemente
que as dificuldades econômicas, de saúde e de
segurança levaram-no a perder grande parte da Tendo em conta as reflexões preceden-
“liderança tradicional” que o México manteve tes, cabe dizer que a história da integra-
em questões de âmbito internacional. ção latino-americana ainda tem um longo
O apoio demonstrado a governos autori- caminho a percorrer, antes de se consolidar
tários como Cuba, Peru, Nicarágua, Vene- como um verdadeiro bloco geopolítico e geo-
zuela e Bolívia contrasta com o discurso estratégico, o que se limita estritamente a
democrático, o que levou a que a liderança um nível de cooperação que, normalmente,
mexicana não só se veja diminuída, mas funciona para atender às tensões que deri-
também se observe marginal e contida nas vam das recorrentes crises locais que se
suas diferentes propostas, começando pela apresentam em toda a região.
guerra Rússia-Ucrânia, na apresentação No que diz respeito à Aliança do Pací-
dos seus candidatos ao BID e na recente fico, que surgiu como um projeto de longo
Revista USP • São Paulo • n. 136 • p. 71-82 • janeiro/fevereiro/março 2023 81
dossiê integração latino-americana
alcance, com uma perspectiva geopolítica maior cooperação para consolidar os pla-
há dez anos da sua fundação, é possível nos de desenvolvimento e a segurança dos
concluir que ela ainda não conseguiu con- membros plenos da mencionada Aliança. O
solidar-se como uma zona de interesse geral mesmo, por sua vez, limita as possibilida-
que favoreça toda a América Latina e o des de ampliação do esquema de integra-
Caribe, juntamente com um traçado concreto ção e, com isso, a incorporação de mais
de gestão comercial e de negócios com o membros à Aliança do Pacífico, além de
conjunto dos países observadores, em um Colômbia, Peru e México. Por isso, a rela-
cenário afetado pelo clima de tensão que se ção, em diversas cúpulas, entre os países
mantém entre as duas potências: a China e da América Latina e os Estados Unidos
os Estados Unidos. não passa pelo seu melhor momento. Ela
Além disso, as dificuldades locais- requer, sem dúvida, atender à perspectiva
-nacionais dos países que integram a local-nacional, alinhada a uma visão con-
Aliança do Pacífico diminuem o poten- tinental e global, tudo isto, em meio a
cial que poderiam ter não só no âmbito uma disputa pela liderança implícita nos
político mas até no econômico-social, já blocos geopolíticos existentes na atual
que a interligação existente requer uma ordem mundial.
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Alianza del Pacífico, Secretaria de Economía y Administración Pública Federal,
2006-2012.
82 Revista USP • São Paulo • n. 136 • p. 71-82 • janeiro/fevereiro/março 2023
TRÊS DÉCADAS DE MERCOSUL
147
TRÊS DÉCADAS DE MERCOSUL:
INSTITUCIONALIDADE, CAPACIDADE ESTATAL E
BAIXA INTENSIDADE DA INTEGRAÇÃO
Karina L. Pasquariello Marianoa
a
Professora Associada da Faculdade de Ciências e Letras da
Universidade Estadual Paulista (Unesp). Araraquara, SP, Brasil.
E-mail: [Link]@[Link]
Orcid: 0000-0002-4559-918X
Roberto Goulart Menezesb
b
Professor Associado II do Instituto de Relações Internacionais da
Universidade de Brasília (UnB). Brasília, DF, Brasil. E-mail: rgmenezes@[Link]
Orcid: 0000-0002-3220-7765
[Link]
Introdução
A constituição do Mercado Comum do Sul (Mercosul)
deve ser entendida como uma reação do Brasil, juntamente
com Argentina, Paraguai e Uruguai, em busca de alterna
tivas políticas e econômicas diante do cenário bastante res
tritivo do começo dos anos 1990. O objetivo era preparar o
Cone Sul para um contexto comercial muito mais competi
tivo, impulsionado pela globalização. Para isso, era funda
mental construir na região um mercado comum cuja lógica
de funcionamento se assemelhasse ao modelo europeu, mas
que evitasse a excessiva burocratização do processo.
Briceño-Ruiz e Puntigliano (2017) demonstram que o
histórico das relações entre Brasil e seus vizinhos foi mar
cado por uma constante tensão entre os defensores de maior
Lua Nova, São Paulo, 112: 147-179, 2021
Três décadas de Mercosul
aproximação e aqueles que apostaram na vinculação com as
grandes potências internacionais como a melhor via para
inserir-se no sistema mundial. A nova proposta de integra
ção representava, portanto, um momento de preponderân
cia da perspectiva integracionista, mas buscava não repetir
os erros do passado. Assim, esse novo cenário político e eco
nômico mostrava-se mais favorável na superação dos entra
ves que marcaram as tentativas anteriores, que esbarraram
em divergências políticas e dificuldades para implementar
compromissos (Bueno, Ramanzini Júnior e Vigevani, 2014).
No Brasil, o então presidente Fernando Collor de Mello
(1990-1992) mostrava-se otimista com a criação do Mercosul.
A Mensagem nº 137 do Poder Executivo, que encaminhava
o Tratado de Assunção para aprovação no Congresso, apon
tava que “sua implementação contribuirá para racionalizar e
modernizar as estruturas produtivas dos quatro países, para
estimular novos investimentos e promover uma inserção
148
mais competitiva das quatro economias no mercado inter
nacional” (Diário do Congresso Nacional, 1991, p. 3806).
Essa percepção otimista sobre a potencialidade da inte
gração para os interesses brasileiros aparece não apenas
nas justificativas para sua adoção, mas nas próprias metas
ambiciosas envolvidas nesse projeto – como demonstra a
Mensagem nº 114, de 22 de março de 1991, por meio da qual
o ex-presidente Collor de Mello encaminha ao Congresso
nacional seu pedido de afastamento para participar da reu
nião em Assunção com a finalidade de assinar o Tratado que
daria origem ao Mercosul. O texto da mensagem ressalta a
importância daquele fato uma vez que o referido tratado
“[…] institui mecanismos e condições para a livre circulação
de bens, serviços e fatores, prevê a harmonização progres
siva das políticas setoriais macroeconômicas e a adoção de
uma tarifa externa comum até 31 de dezembro de 1994”
(Diário do Congresso Nacional, 1991, p. 3805).
Lua Nova, São Paulo, 112: 147-179, 2021
Karina L. Pasquariello Marianoe Roberto Goulart Menezes
No entanto, passados 30 anos da instituição do
Mercosul, quantas dessas expectativas se realizaram? Quais
são as expectativas que atualmente mobilizam os atores em
torno desse bloco? As respostas a essas questões envolvem
um debate mais amplo sobre como ao longo do tempo
as percepções foram se alterando e moldando o próprio
Mercosul. O argumento deste artigo é que a não constru
ção de um consenso sobre o significado da integração no
Mercosul e os seus objetivos, é um elemento que fragiliza o
processo e não contribui para o fortalecimento das capaci
dades estatais de seus membros.
Considerando as expectativas iniciais, percebe-se que
a integração era entendida como um instrumento para
ampliar as capacidades estatais dos países, permitindo uma
melhor adequação ao sistema internacional globalizado.
Definir o escopo desse processo e seus objetivos de médio
e longo prazo, portanto, serviriam como guias de fortaleci
mento das capacidades. A convivência de mais de 30 anos de 149
integração por si só não garantiu a construção de um con
senso entre os parceiros do Mercosul sobre o que preten
diam alcançar com a integração no longo prazo; verifica-se
que persiste no Mercosul uma crise de identidade, acirrada
pelos conflitos políticos internos.
Para a apresentação de nosso argumento, dividimos o
artigo em três seções. Na primeira, discutimos as distintas
percepções e expectativas que moldaram a atual institu
cionalidade do Mercosul, provocando movimentos em prol
de maior aprofundamento e ampliação do projeto ou por
sua redução. Em seguida, analisamos como essa institucio
nalidade se relaciona com a capacidade dos Estados
‑membros e como a integração se tornou um alicerce da
inserção desses países num mundo globalizado. A última
seção dedica-se à apresentação das conclusões deste artigo,
chamando a atenção para possíveis desdobramentos na inte
gração no Cone Sul.
Lua Nova, São Paulo, 112: 147-179, 2021
Três décadas de Mercosul
Mercosul, institucionalidade e a integração econômica
Em 26 de março de 1991, quando foi assinado o Tratado
de Assunção, havia um consenso entre os governos do
Brasil, Argentina, Paraguai e Uruguai em relação ao signi
ficado da integração entre eles: diante das transformações
geopolíticas e econômicas, o Mercosul era um instrumento
para a promoção do desenvolvimento a partir dos estímu
los do mercado e para uma melhor inserção dos países no
sistema internacional.
No entanto, as crises financeiras (como a mexicana de
1994, a asiática de 1997 e a global de 2008) e dificuldades
enfrentadas pelos governos no âmbito doméstico (como a
crise argentina de 2001, ou os processos de impeachment do
Paraguai em 2012 e do Brasil em 2016) foram esvaziando
o projeto inicial, revelando a dificuldade em construir um
novo consenso sobre os objetivos da integração. De acordo
com Bouzas (2003, p. 48), “a ausência de um projeto comum
150 capaz de justificar o investimento de recursos econômicos
e políticos no processo de integração regional” tem sido a
principal restrição do Mercosul.
A convergência para a criação de uma integração regio
nal como solução para os desafios internacionais ao final dos
anos 1980 não era inédita; pelo contrário, estava atrelada
a um fenômeno global de estímulo ao regionalismo e que
se constatou em todos os continentes. A singularidade no
caso do Cone Sul é que, ao mesmo tempo em que se ado
tava uma lógica de cooperação regional vinculada aos pres
supostos do regionalismo aberto (Fuentes, 1994), indicava
como modelo a experiência europeia de construção de um
mercado comum.
Alguns autores chamam a atenção para a existência de
uma dicotomia em relação à percepção sobre a integração
regional na América do Sul, classificando-a como romântica
versus pragmática (Barbosa, 1996; Bueno, Ramanzini Júnior
e Vigevani, 2014). No primeiro grupo preponderaria uma
Lua Nova, São Paulo, 112: 147-179, 2021
Karina L. Pasquariello Marianoe Roberto Goulart Menezes
visão atrelada à ideia de uma irmandade/identidade natu
ral entre as sociedades que compartilhariam tanto um pas
sado como um destino comum. No outro, estariam aqueles
que percebem a integração apenas como um instrumento
de articulação de interesses que podem ser canalizados em
torno de um objetivo comum, o que somente teria sido atin
gido com o Mercosul.
No próprio Mercosul há uma dicotomia que não se
refere especificamente ao realismo (ou idealismo) em torno
do processo, mas à definição de seus limites. Em ambos os
casos encontramos um cálculo utilitarista em relação à inte
gração – a diferença estaria no posicionamento mais ou
menos otimista sobre até que ponto é possível chegar nesse
processo. De um lado, encontramos uma percepção de um
Mercosul Máximo que poderia seguir o mesmo caminho tri
lhado pela experiência europeia, apesar de reconhecer as
diferenças de contextos e estímulos entre ambos os casos.
Do outro, os defensores de um Mercosul Mínimo confor 151
mam um grupo que defende um processo integracionista
mais restrito que oscila entre a construção de uma união
aduaneira e a conformação de uma Área de Livre Comércio
(Mariano, 2015). Sua aposta é que o bloco deveria funcio
nar como um atrativo para a inserção dos países nas cadeias
de valor global, assim como plataforma de negociação para
outros acordos comerciais.
Ao longo das últimas três décadas, presenciamos uma
acomodação entre esses dois grupos, havendo uma alter
nância na prevalência de algum deles em determinados
momentos que explicaria os constantes relançamentos e
alterações promovidas no âmbito do Mercosul, mas sem
chegar, de fato, à construção de um consenso sobre o esta
belecimento de metas para a integração em relação ao que
deveria ser alcançado.
É preciso destacar que existem duas formas de nego
ciar a integração: uma está baseada no princípio do single
Lua Nova, São Paulo, 112: 147-179, 2021
Três décadas de Mercosul
undertaking, segundo o qual primeiro é preciso estabelecer
todas as regras, prazos e compromissos a serem implemen
tados para então executar o acordo. Esse tipo de dinâmica
pressupõe que o consenso seja estabelecido previamente,
assim como garante previsibilidade aos participantes em
relação aos compromissos e comportamentos espera
dos dentro do bloco. É a lógica que orienta, por exem
plo, o acordo do USMCA (United States-Mexico-Canada
Agreement) e seu antecessor, o NAFTA (North American
Free Trade Agreement).
A outra maneira de desenvolver uma integração seria a
partir de uma negociação permanente entre os membros,
que vão estabelecendo as regras e compromissos à medida
que o processo se desenvolve. Essa dinâmica tem a vantagem
de ser mais flexível, permitindo maior capacidade de ajuste
do bloco às mudanças de conjuntura. Ao mesmo tempo,
pode provocar maior instabilidade e insegurança por dimi
152
nuir a margem de previsibilidade sobre os comportamentos
dos atores, permitindo, inclusive, maior possibilidade de
retrocessos. Esta é a dinâmica adotada pelo Mercosul.
A lógica de negociação constante não é um problema
em si; inclusive, é adotada pela União Europeia (UE), que
é considerado o caso de integração mais bem sucedido (no
que se refere ao aprofundamento do processo). Ela, porém,
se torna problemática quando há uma ausência de objetivos
claros entre os participantes em relação aos rumos que o
processo deve seguir em médio e longo prazo.
No caso do Mercosul, é possível perceber que a integra
ção ganha dinamismo nos momentos em que as metas ficam
mais claras, independentemente de qual seja a visão de inte
gração que esteja prevalecendo. Normalmente, grupos polí
ticos de esquerda e movimentos sociais tendem a defender
uma integração mais ampla. Houve, historicamente, dois
momentos em que essa definição ficou mais evidente: na
Lua Nova, São Paulo, 112: 147-179, 2021
Karina L. Pasquariello Marianoe Roberto Goulart Menezes
criação do Mercosul (considerando também o período de
transição 1991-1994) e no período entre 2003-2010.
A criação do Mercosul foi marcada tanto por questões
políticas como econômicas. No primeiro caso, a preocu
pação com o fortalecimento democrático foi decisiva para
construção de um consenso entre os governos em busca de
aprofundar a cooperação e promover a integração entre
eles. Ao mesmo tempo, o reconhecimento de uma conjun
tura internacional adversa – promovida pela intensificação
da globalização – estimulou uma percepção convergente da
integração, entendida como um instrumento por meio do
qual seria possível aprimorar a competitividade das econo
mias desses países e estabelecer condições para a promoção
de um novo ciclo de desenvolvimento.
Em meio a esse consenso sobre a necessidade de inte
gração, encontramos a influência das percepções sobre um
Mercosul Mínimo e Máximo no centro da construção insti 153
tucional desse processo (Mariano, 2015). Inicialmente, os
dois lados estavam claramente presentes, pois defendeu-se
a ideia de construção de um mercado comum; ressalvou-se,
no entanto, a necessidade de garantir a plena autonomia
dos participantes e evitar uma burocratização excessiva.
Todo o processo teve início na aproximação entre
Argentina e Brasil, ainda na década anterior, sob uma lógica
step by step1 de integração setorial, buscando uma integra
ção produtiva entre os países (Agência Senado, 2011) num
processo gradual de construção de um mercado comum.
No entanto, as mudanças nos dois governos e a inclusão de
Uruguai e Paraguai no processo trouxeram novas caracterís
ticas ao projeto inicial, mas sem ter claro, ainda, como seria
1
De acordo com essa lógica, a integração se daria por etapas, iniciando-se por
algum setor produtivo considerado estratégico e só quando este estivesse devida
mente ajustado, se ampliaria para um outro setor. Seria um processo progressivo,
semelhante ao adotado no início do processo europeu.
Lua Nova, São Paulo, 112: 147-179, 2021
Três décadas de Mercosul
essa proposta. Por esses motivos o início do Mercosul revela
as contradições dessas posições.
O art. 1º do Tratado de Assunção deixa claro que o
objetivo era estabelecer um mercado comum até 31 de
dezembro de 1994, com a livre circulação de bens, servi
ços e fatores de produção. A livre circulação prevista num
mercado comum pressupõe e requer a harmonização de
políticas entre os países. A pretensão inicial foi estabelecer
um período de transição de quatro anos para realizar essa
tarefa, ao final do qual entraria em vigor tanto o mercado
comum como a institucionalidade definitiva da integração.
Já em 1992, os negociadores abandonaram essa ideia e, por
meio do Protocolo de Las Leñas, definiram um novo crono
grama de trabalho voltado para o estabelecimento de uma
união aduaneira como etapa preliminar para um futuro
mercado comum.
Trinta anos depois, essa meta ainda não foi atingida.
154 Durante o período de transição manteve-se o compro
misso de dar continuidade ao processo integracionista, mas
sem a urgência de estabelecer o mercado comum – e nem
mesmo um prazo para isso. O processo deveria ser mais
gradual e sua institucionalidade evoluir em compasso com
o desenvolvimento da integração. Acomodavam-se, assim,
as duas visões.
Esse acomodamento representou um esvaziamento dos
objetivos. A meta do mercado comum foi desaparecendo
conforme o tempo foi passando sem ser substituída por
um compromisso claro com a união aduaneira e, portanto,
recorrentemente ressurgem discussões sobre a possibilidade
de restringir o processo a uma área de livre-comércio. O
ex-Ministro de Relações Exteriores José Serra, quando era
senador, chegou a afirmar que “O Mercosul foi um delí
rio megalomaníaco, e olha que atravessou vários governos,
que pretendeu promover uma união alfandegária entre
Argentina, Brasil, Uruguai e Paraguai. Sabe o que é uma
Lua Nova, São Paulo, 112: 147-179, 2021
Karina L. Pasquariello Marianoe Roberto Goulart Menezes
união alfandegária? É uma renúncia à soberania da política
comercial” (Serra, 2015).
Dentro dessa lógica, o processo decisório das negocia
ções do Mercosul manteve-se concentrado nas instituições
controladas pelos respectivos governos: CMC (Conselho do
Mercado Comum), GMC (Grupo do Mercado Comum) e
CCM (Comissão de Comércio do Mercosul), o último sendo
um órgão decisório técnico criado pelo Protocolo de Ouro
Preto (1994). É importante assinalar que mesmo durante o
período 2003-2015, quando aparentemente houve uma pre
ponderância do grupo pró-integração Máxima, não se alte
rou a institucionalidade do Mercosul com vistas a aumentar
ou reforçar a autonomia dos órgãos decisórios do bloco.
Podemos afirmar que, ao longo do tempo, consolidou
-se um consenso básico entre as duas vertentes a respeito
dos limites da integração regional no que se refere a sua
autonomia em relação aos países-membros, ao mesmo
tempo em que as discussões se centraram na definição de 155
sua agenda. Isto é: deixou-se de lado a discussão sobre os
instrumentos institucionais para o aprofundamento do pro
cesso, concentrando a atenção nas questões contextuais.
Para Vigevani e Ramanzini Júnior (2014, p. 543), a “neces
sidade de manutenção de um aparato institucional, intergo
vernamental, que permita, garanta e não limite a autonomia
do Estado, sem ao mesmo tempo, enfraquecer os laços do
mercado comum” ajuda a entender os problemas vividos
pelo Mercosul, uma vez que esse arranjo é uma “opção de
grande dificuldade operacional”.
A implicação desse consenso e comportamento é que
desapareceu do horizonte negociador o enfrentamento dos
problemas estruturais e a definição de metas de médio e
longo prazo, que indicavam a percepção dos atores sobre
o futuro do processo. A dinâmica da integração concen
trou-se então na agenda negociadora de curto prazo, que
ora mostra‑se focada nos temas comerciais, ora na lógica de
Lua Nova, São Paulo, 112: 147-179, 2021
Três décadas de Mercosul
maior pluralidade temática – mas ainda dentro de uma pers
pectiva mais informal e sem capacidade decisória.
Em linhas gerais, identificamos, na evolução do
Mercosul, três períodos distintos: o primeiro vai de 1991 a
2002 e envolve o período de transição e consolidação da
estrutura elaborada pelo Protocolo de Ouro Preto (1994),
sendo a fase em que se redefiniu o modelo de integração
em relação à proposta original; o período seguinte se con
funde com o que a literatura denominou de regionalismo
pós-hegemônico ou pós-liberal (Riggirozzi e Tussie, 2012;
Sanahuja, 2012) abarcando os anos de 2003 a 2015; a ter
ceira etapa teve início em 2016 e permanece até os dias
atuais, podendo ser compreendida como um período de
revisionismo do momento anterior.
A primeira fase do Mercosul marca o momento em que
se optou por não definir metas de aprofundamento mais
ambiciosas. O objetivo firmou-se em consolidar a união
156 aduaneira e incorporar novas questões na agenda de nego
ciações em conformidade aos contextos e pressões. Por
isso mesmo, a institucionalidade poderia se manter muito
similar à pensada pelo Tratado de Assunção, apenas forma
lizando a participação consultiva da Comissão Parlamentar
Conjunta (CPC), a criação do Foro Consultivo Econômico
Social (FCES) para atender às demandas de participação
de alguns setores da sociedade e a CCM para cuidar da
Tarifa Externa Comum (TEC), que representa o coração da
união aduaneira.
Esse foi o momento de definição das características cen
trais do Mercosul que permanecem até o momento. A opção
por uma institucionalidade estritamente intergovernamen
tal, que garantisse a manutenção da autonomia dos gover
nos, mostrou-se um ponto fundamental de todo o processo;
assim como a preocupação permanente com participação e
legitimidade que estimulou a criação de espaços consultivos
para a incorporação de setores da sociedade. Mas, talvez, a
Lua Nova, São Paulo, 112: 147-179, 2021
Karina L. Pasquariello Marianoe Roberto Goulart Menezes
principal característica do processo seja a escolha de inte
grar e negociar aquilo que é fácil, postergando as decisões
difíceis – isto é, adiando o enfrentamento dos problemas
estruturais que impõem custos significativos para os parti
cipantes e que, por isso mesmo, envolveriam compromissos
mais rigorosos.2
Um ponto importante que deve ser ressaltado é o fato
de que as opções adotadas refletem uma percepção de que
não haveria condições na região de levar adiante um pro
cesso semelhante ao europeu, sendo necessário construir
um caminho próprio. No entanto, a construção dessa inte
gração alternativa não ficou clara. O objetivo de ser estrita
mente uma união aduaneira não chegou a ser consensual, o
que permitiria estabelecer de forma mais precisa os limites
e compromissos de seus integrantes. Por isso mesmo, discur
sos contraditórios tendem a estimular distintas expectativas
entre os envolvidos, levando, inclusive, a tensões entre os
países. As divergências aparecem nas falas dos Ministros das 157
Relações Exteriores da Argentina e do Brasil:
Bielsa lembrou que em todas as crises da história da
União Europeia, que é, supostamente, o modelo que
inspira o Mercosul, “a solução foi mais integração”.
Indagado se a institucionalização que tem em mente
envolve, como na Europa, a cessão de soberania a uma
instância supranacional, o chanceler argentino disse que
“todo processo de integração é uma visão superior de
soberania, feita não mais apenas no âmbito nacional, mas
no regional”. Diante da mesma pergunta, o chanceler
brasileiro disse que “cessão de soberania é uma expressão
muito dramática”. Disse que a ideia de uma maior
institucionalização do Mercosul está posta e será discutida
2
A esse respeito veja a discussão acerca da Decisão 32/00 (Nunes e
Menezes, 2019).
Lua Nova, São Paulo, 112: 147-179, 2021
Três décadas de Mercosul
ainda este ano em nova reunião em Ouro Preto, que
marcará o décimo ano da criação do Mercosul […].
(DIFERENÇAS…, 2004)
Destacamos que a contradição nas expectativas não
ocorre apenas entre os países, mas em especial interna
mente. A visão expressa pelo ex-ministro Celso Amorim des
toa de discursos recorrentes do presidente brasileiro, que
chegou a afirmar que “cedo ou tarde deveremos assumir
certo conteúdo de supranacionalidade no processo de inte
gração” (Lula da Silva, 2006a).
O melhor exemplo dessa situação foi a criação do
Parlamento do Mercosul (Parlasul). A sua institucionali
zação pressupõe uma lógica de aprofundamento do pro
cesso com a criação de uma instância de representação da
sociedade para acompanhar a integração regional – ainda
mais neste caso, já que se pressupunha o estabelecimento
158 da regra da eleição direta para a escolha de seus membros
e a autonomia desse parlamento em relação aos congressos
nacionais (Mariano, 2011).
As eleições diretas, contudo, nunca foram plenamente
implementadas e, em 2019, os governos do Mercosul decidi
ram suspendê-las até 2030. Ao mesmo tempo, o Parlasul não
tem participação formal no processo decisório do Mercosul,
funcionando apenas como um órgão consultivo formado
por parlamentares dos países-membros que promove dis
cussões e acompanha os trabalhos do CMC e GMC, sem
ter caráter de controle sobre suas ações (Dri e Paiva, 2016;
Luciano, 2016).
O Parlasul representa as contradições presentes
no Mercosul que se revelaram de forma mais explícita
no período 2003-2015. A proposta de relançamento do
Mercosul dentro de uma perspectiva de aprofundamento e
ampliação do processo estimulou a percepção de que a união
aduaneira seria uma fase transitória para uma integração
Lua Nova, São Paulo, 112: 147-179, 2021
Karina L. Pasquariello Marianoe Roberto Goulart Menezes
mais profunda. Ao mesmo tempo, a ampliação da agenda e
da institucionalidade decorrente dessa nova postura gover
namental mostrou-se incapaz de enfrentar adequadamente
os problemas estruturais, como veremos melhor na próxima
seção. Como afirma Mariano (2007), a vontade política dos
presidentes não foi capaz de romper os limites da integração
estabelecidos pela diplomacia brasileira.
Portanto, as duas perspectivas estiveram em constante
tensão e moldaram o Mercosul ao longo de suas três déca
das de existência, havendo uma preponderância da visão
minimalista, muito embora os momentos de maior dina
mismo desse processo tenham se dado durante a preva
lência dos defensores de uma integração com uma agenda
mais ampliada e ambiciosa. Por esse lado, o Mercosul não
deixou de ser prioritariamente um instrumento comercial,
mas adquiriu dinâmicas e institucionalidades que extrapo
lam essa agenda. 159
Outro elemento que deve ser destacado no processo
de institucionalização da integração é a forte dependência
da vontade política dos governos. Os consensos dentro do
bloco foram prioritariamente resultantes de interesses par
ticulares dos presidentes, ou ainda sujeitos às dinâmicas das
políticas domésticas que predominaram sobre os interesses
regionais. Isso explica manterá busca por um isolamento
dos problemas vizinhos constatados no Mercosul.
À exceção do Paraguai, quando houve intervenção dos
parceiros nas tentativas de golpe e a suspensão do país com
a deposição do ex-presidente Fernando Lugo, nos demais
casos de tensão política os membros do bloco fizeram ques
tão de manter um distanciamento seguro, como podemos
verificar nas crises argentinas do início do século XXI que
levaram à renúncia do então presidente Fernando De La
Rúa, no impeachment da presidente Dilma Rousseff ou
Lua Nova, São Paulo, 112: 147-179, 2021
Três décadas de Mercosul
mesmo no conflito das papeleras entre Argentina e Uruguai.3
A excepcionalidade paraguaia, neste caso, pode ser expli
cada pelos interesses particulares dos demais membros: no
primeiro caso, a preocupação com comportamentos antide
mocráticos que poderiam desestabilizar as demais democra
cias da região e, em relação ao ex-presidente Lugo, a opor
tunidade para incorporar a Venezuela no bloco.
O excesso de burocracia também tornou morosos os
processos de exportação, uma vez que as normas sanitárias
e de rotulagem dos produtos são diferentes em cada país. O
ex-Ministro das Relações Exteriores, Celso Amorim, criticou
abertamente as resistências da burocracia brasileira – uma
vez que há leis e regulamentos que precisam ser atualizados,
modificados ou extintos (Leo, 2006).
Diferentemente do caso europeu, a referência a uma
burocracia excessiva no Mercosul está relacionada justa
mente à sua fragilidade institucional e organizacional.
160 Como as instâncias do bloco não possuem capacidade impo
sitiva, todas as decisões devem ser incorporadas pelos res
pectivos regulamentos nacionais. Isso implica procedimento
legal de ajustes tanto de normas quanto gerencial, porque
pressupõe a alteração de comportamentos/procedimentos
burocráticos que muitas vezes encontram resistência nos
órgãos nacionais.
Decisões como a unificação de placas dos veículos auto
motivos entre os países-membros revelam as dificuldades
para implementar os compromissos dentro do Mercosul.
Inspirada no sistema europeu, a decisão de estabelecer
um padrão único para o emplacamento de veículos visa a
construção de uma base de dados conjunta que facilitaria a
3
Conflito deflagrado pela instalação de empresas de celulose sob as margens
uruguaias do Rio Uruguai e que, de acordo com o governo argentino, estaria em
desacordo com o Tratado estabelecido entre os dois países para o uso comparti
lhado da área. Os cerca de US$ 3 bilhões investidos na produção de celulose por
transnacionais da Suécia, Finlândia e Espanha representam o maior aporte de capi
tal em um único setor recebido pelo Uruguai desde a Segunda Guerra Mundial.
Lua Nova, São Paulo, 112: 147-179, 2021
Karina L. Pasquariello Marianoe Roberto Goulart Menezes
fiscalização nas fronteiras. Essa decisão foi tomada em 2014
e previa sua plena implantação até janeiro de 2016. Apenas
Uruguai e Argentina conseguiram cumprir esse prazo, o
primeiro implantando desde março de 2015 e o segundo a
partir de abril de 2016. O Paraguai só conseguiu implantar
o novo sistema a partir de julho de 2019. No Brasil, somente
em 31 janeiro de 2020 a decisão passou a ser seguida em
todo o país, mesmo sua implementação vigorando no país
desde setembro de 2018.
A demora brasileira se explica pelas resistências dos
estados em cumprir a nova norma, utilizando-se inclusive
de recursos no Supremo Tribunal de Justiça para adiar ou
cancelar a implementação da nova placa do Mercosul. O
próprio presidente Jair Bolsonaro quis anular a decisão em
março de 2019, após um ano do início de todo o processo,
alegando em um vídeo ao lado do Ministro das Relações
Exteriores que o novo sistema seria “[…] um constrangi
mento, uma despesa a mais” (Presidente…, 2019). 161
Quando abordamos a questão da fragilidade institucio
nal do Mercosul, estamos nos referindo à dificuldade de
implementação de decisões tomadas no âmbito regional
e que perpassa toda a sua existência, não se restringindo
aos momentos em que estão no poder governos com uma
visão mais crítica, como o do presidente Jair Bolsonaro. Se
olharmos no início da integração, quando encontramos um
contexto político mais favorável ao processo (e com expec
tativas positivas predominando), é possível perceber essa
mesma dificuldade.
De acordo com Ventura e Perotti (2004), entre março
de 1991 e fevereiro de 2004 foram produzidas 1.484 normas
no Mercosul, sendo: 331 decisões do CMC, 1.023 resoluções
do GMC e 140 diretrizes do CCM. Desse total, 1.152 exigiam
a internalização nos ordenamentos jurídicos nacionais; isto
é, não poderiam ser implementadas automaticamente e,
dessas, apenas 80 precisavam de trâmite legislativo. Do total,
Lua Nova, São Paulo, 112: 147-179, 2021
Três décadas de Mercosul
somente 558 foram internalizadas no período – dentre elas
apenas 21 daquelas que tramitaram pelo Congresso.
Entre 2003 e 2014 houve um processo de complexifica
ção da estrutura organizacional do Mercosul com a institu
cionalização de novas instâncias, ampliação da agenda de
negociações e de atores participantes, e o reconhecimento
da necessidade de se enfrentar problemas estruturais do
Mercosul como o das assimetrias, a fim de possibilitar que
a integração pudesse se tornar um instrumento efetivo de
desenvolvimento e ampliasse as capacidades estatais de
seus membros.4
A vontade política mostrou-se um importante elemento
dinamizador da integração, mas, em determinados momen
tos, revelou também o seu potencial de constrangimento. Na
fase inicial do Mercosul, as posturas adotadas pelo governo
do presidente argentino Carlos Saúl Menem (1989-1999)
desestabilizaram as relações do bloco, da mesma forma que
162 faz o governo do presidente Bolsonaro atualmente; a dife
rença entre os dois momentos é que, apesar das pressões
exercidas pelo presidente argentino, a integração conti
nuava a ser central na agenda da política externa de seu
país, enquanto, no momento atual, está claro o total desin
teresse do Brasil por essa pauta.
O período entre 2016 e 2021 é marcado pela conjun
tura adversa para a construção de um novo consenso. Por
isso mesmo, ainda que no início desse período houvesse
uma certa convergência sobre a priorização da agenda
comercial na integração – o que permitiu a retomada das
negociações do acordo com a União Europeia e sua conclu
são –, havia uma fragilidade política que se transpunha para
o âmbito regional. O governo do Uruguai encontrava-se em
situação desconfortável por ser o último remanescente da
4
Para uma visão geral da institucionalidade do bloco consulte Mercosul: Legislação
e textos básicos (Brasil, 2011).
Lua Nova, São Paulo, 112: 147-179, 2021
Karina L. Pasquariello Marianoe Roberto Goulart Menezes
fase anterior, mostrando-se ainda alinhado com o governo
venezuelano de Nicolás Maduro, este em claro conflito com
os demais integrantes, o que levou à suspensão desse país
do bloco. O governo do ex-presidente argentino Mauricio
Macri (2015-2019) estava gravemente desgastado pela crise
econômica de seu país e o de Michel Temer (2016-2108)
pelas acusações de corrupção. Ainda assim, construiu-se um
certo consenso sobre o futuro imediato da integração, refor
çando seus aspectos comerciais.
A ausência de um projeto comum promove, no
Mercosul, um círculo vicioso. Com expectativas negativas
predominando, há menos estímulos para o enfrentamento
dos problemas estruturais que, por sua vez, desestimulam
um maior comprometimento dos governos e aumentam
o desinteresse dos outros atores pela integração. Isso tudo
reforça as expectativas negativas. Diante dessa realidade, o
que explicaria a continuidade da integração? É o fato de
que o Mercosul, apesar de tudo isso, proporcionou bene 163
fícios reais e potenciais que justificam a sua continuidade
(Vigevani, 2013).
Concentramos a atenção, até aqui, nas implicações dos
aspectos institucionais e suas consequências para a constru
ção de um projeto de integração a longo prazo. Na próxima
seção abordamos as implicações do não enfrentamento das
questões estruturais.
Mercosul: capacidades estatais e burocráticas
A trajetória de desenvolvimento dos acordos de integra
ção na América Latina é marcada pela persistência de pro
blemas estruturais, entre eles: a baixa complementaridade
econômica, a baixa interdependência, assimetrias políticas
e econômicas e a baixa capacidade estatal e burocrática
representam dificuldades reais no cumprimento dos objeti
vos firmados nos diferentes acordos na região. No Mercosul
não tem sido diferente.
Lua Nova, São Paulo, 112: 147-179, 2021
Três décadas de Mercosul
Para Vigevani (2013, p. 422), é preciso “estudar as cau
sas estruturais do não-avanço da integração”, entre as quais,
a baixa capacidade dos Estados que “contribuiu para inviabi
lizar políticas que possibilitassem, justamente, uma integra
ção produtiva entre os países” (p. 424). Como apontamos
na seção anterior, o Mercosul se concentrou numa agenda
reativa ou responsiva ao contexto, não estabelecendo pro
jetos próprios (e objetivos) que pudessem viabilizar uma
estratégia capaz de promover um aprofundamento da
integração econômica.
Os trabalhos de Evans (1993, 1997, 2004), Weiss (1998,
2011) e Mann (1992, 2006) são essenciais na discussão acerca
da capacidade estatal e, em certos aspectos, da capacidade
burocrática. Na análise do processo de integração em tela,
essas duas dimensões têm sido pouco estudadas – quando
não acabam se confundindo na abordagem do problema.
Evans (1993) desenvolve uma tipologia do Estado, ins
164 pirada em Mann (1992), para analisar a importância deste
na promoção do desenvolvimento econômico. Teríamos,
então, conforme sua formulação, três tipos: o Estado preda
tório, o desenvolvimentista (dominante no Leste-Asiático)
e os intermediários (em que estariam Brasil e Índia, por
exemplo). Na promoção do desenvolvimento econômico,
de acordo com Evans, uma burocracia profissionalizada é
decisiva na obtenção de êxito.
Embora a literatura acerca do conceito de capacidade
do Estado seja abrangente, neste artigo adotamos a defini
ção de Mann (2006, p.166, grifo do autor), “poder estrutu-
ral é a capacidade do Estado de efetivamente implementar
decisões em todo o seu território, não importa quem tome
as decisões. Isso pode também ser chamado de capacidade
ou eficiência do Estado”. Nessa mesma linha de raciocínio,
Evans (1993) identifica a capacidade estatal com a existên
cia de instituições e instrumentos que o Estado dispõe, tais
como agências especializadas, a elaboração de determinados
Lua Nova, São Paulo, 112: 147-179, 2021
Karina L. Pasquariello Marianoe Roberto Goulart Menezes
objetivos e sua tradução em políticas bem como a capacidade
de realizá-las de modo eficiente. O segredo para o desenvol
vimento reside na “combinação de autonomia e parceria”
(2004, p. 83), pois “no mundo contemporâneo, espera-se
também que o Estado fomente a transformação econômica
e garanta níveis mínimos de bem-estar social” (p. 29).
Na América Latina, o tema da reforma do Estado
ganhou força a partir dos anos 1980 e acabaram prevale
cendo nesse debate os preceitos do neoliberalismo. O tema
da mudança institucional na ciência política ou na sociolo
gia aprofundou-se com as reformas estruturais disseminadas
desde os anos 1980 a partir dos organismos multilaterais,
como o Banco Mundial e o Fundo Monetário Internacional
sob a hegemonia dos Estados Unidos. O pressuposto básico
era o de que haveria um conjunto comum de instituições
que precisariam ser adotadas ou reformadas para que os
países da periferia e da semi-periferia pudessem retomar
a trajetória do desenvolvimento econômico. A busca dessa 165
“boa governança” implicava em mudanças institucionais que
abrangiam desde a alteração ou criação de regras na eco
nomia e nas políticas sociais até mudanças na Constituição
(Chang, 2004), criando “um novo entorno mais restritivo
para a ação estatal. O efeito político dessas mudanças estru
turais foi canalizado através da crescente hegemonia global
da ideologia anglo-estadunidense” (Evans, 1997, p. 65, tra
dução nossa).
Dois aspectos devem ser ressaltados em relação a esse
contexto de reforma do Estado: o primeiro é que não houve
homogeneidade na sua implementação. Apesar do receituá
rio básico, cada país da América do Sul o implementou em
intensidades muito distintas. Nos casos de Chile e Argentina,
as reformas foram muito mais amplas se comparadas aos
demais países do Cone Sul. O segundo refere-se às expecta
tivas sobre os seus resultados. Acreditava-se que as mudan
ças promoveriam um novo ciclo de crescimento econômico
Lua Nova, São Paulo, 112: 147-179, 2021
Três décadas de Mercosul
e de desenvolvimento, capaz de responder aos problemas
estruturais da região. No entanto, “o fato patente é que as
‘reformas políticas’ neoliberais se mostraram incapazes de
cumprir a sua grande promessa: o crescimento econômico”
(Chang, 2004, p. 212).
Esse eclipse do Estado foi colocado em xeque com a
crise financeira internacional de 2008 no plano global, mas
já estava claro na crise argentina de 2001. Weiss considera
que, após a crise global, “não é tanto o retorno do Estado,
mas o resgate de sua legitimidade – e a redescoberta tardia
do seu papel – como um ator crítico na economia de mer
cado (globalizada)” (2011, p. 10). Os planos para mitigar
os efeitos da crise de 2008 adotados pelos países do Norte
global, sobretudo os Estados Unidos, demostram como o
eclipse do Estado não se consumou. Ao contrário do que
afirmam os arautos da globalização econômica, o capita
lismo global não solapou as atribuições dos Estados.
166 Embora os trabalhos acerca da capacidade estatal
tenham como referência cada um dos Estados e suas orga
nizações política, jurídica, econômica e social, pesquisas
comparadas têm sido realizadas a partir do estudo das capa
cidades burocráticas (Souza, 2015). De acordo com Souza e
Fontanelli, “a pesquisa mostrou que a capacidade burocrá
tica do Brasil é mais alta do que a da Argentina em relação a
dois indicadores de capacidade burocrática: seleção compe
titiva e estabilidade do servidor” (2020, p. 53).5
Não é o objetivo deste trabalho analisar a capacidade
estatal de cada um dos membros do Mercosul. Cabe aqui
assinalar, porém, que no caso argentino o Estado foi “deses
truturado pelas políticas dos governos militares, e depois
não recuperado como resultado da política do governo
argentino nos anos noventa” (Vigevani, 2013, p. 424). Os
5
No campo da política externa, Amorim Neto e Malamud (2015), estudaram três
países presidencialistas: Argentina, Brasil e México.
Lua Nova, São Paulo, 112: 147-179, 2021
Karina L. Pasquariello Marianoe Roberto Goulart Menezes
dois sócios menores do Mercosul possuem menos capaci
dade, considerando as características indicadas por Evans e
apontadas anteriormente.
Uma das dimensões da capacidade estatal é a capaci
dade burocrática. Aqui, a concepção weberiana de burocra
cia – profissional e orientada pelos princípios da impessoa
lidade, imparcialidade, legalidade e pelo mérito – orienta
tanto a análise institucional de Mann (1992) como a de
Evans (1993; 2004) e Chang (2004). De acordo com Souza e
Fontanelli (2020, p. 48), a capacidade burocrática é “crucial
para o funcionamento dos governos e para a implementa
ção de políticas públicas”. O desenvolvimento institucional
do Mercosul tem sido marcado exatamente pela debilidade
em dispor de uma capacidade administrativa bem como de
conseguir, de fato, implementar as decisões dos seus órgãos
e instâncias.
No Brasil, o espaço significativo que a América do Sul
167
ocupou na agenda da diplomacia dos governos de Luiz
Inácio Lula da Silva (2003-2010) se refletiu também na área
burocrática destinada a cuidar dos assuntos na região. No
Ministério das Relações Exteriores, a divisão encarregada
pela região ganhou uma Secretaria Geral para América
do Sul (SGAS), que passou a reunir o Departamento
de América do Sul (DAS I e II), Departamento de Inte
gração, Departamento de Negociações Internacional e
Departamento de México, América Central e Caribe sob a
coordenação do Embaixador Ênio Cordeiro, que a coman
dou até o segundo semestre de 2009, quando foi nomeado
embaixador em Buenos Aires.
Segundo o Embaixador João Luiz Pinto, a SGAS foi
criada para satisfazer as demandas da diplomacia brasileira
na relação com os países da região “para atender as neces
sidades da política com os nossos vizinhos. É uma subse
cretaria completamente diferente das outras subsecretarias
Lua Nova, São Paulo, 112: 147-179, 2021
Três décadas de Mercosul
políticas, no sentido que ela engloba tudo” (informação
verbal).6 A criação da SGAS pode ser entendida como forte
indicativo do grau de importância que a região adquiriu na
última década. No início dos anos 1990, todas as questões
relativas ao continente americano estavam sob a respon
sabilidade de um único departamento: o das Américas. A
dimensão política e estratégica concedida à América do Sul
revelou a necessidade de uma Subsecretaria dotada de capa
cidade para articular as ações da política externa na região
em um nível mais elevado.
O ex-presidente Lula da Silva, reeleito em 2006, expres
sou a disposição do Brasil no processo de fortalecimento
institucional do Mercosul:
Esta nova etapa do Mercosul que estamos iniciando
exigirá que suas instituições estejam à altura de nossas
ambições. É verdade que nossa integração se dá por
168 decisões essencialmente intergovernamentais, mas não
podemos e não devemos nos assustar com a perspectiva de
construirmos mecanismos supranacionais, como já fizemos
no Protocolo de Olivos. […]. A complexidade de nossos
desafios exigirá instituições cada vez mais fortes, ágeis e
transparentes. Mais Mercosul significa, necessariamente,
mais institucionalidade. (Lula da Silva, 2006, p. 50)
Esse discurso, proferido no encerramento da XXX
Cúpula dos Chefes de Estado do Mercosul em Córdoba
(Argentina), embora reafirmasse o compromisso do Brasil
na construção de um projeto comum, não afastava descon
tentamentos dos dois países menores do acordo regional.
Após 15 anos de existência, a integração não incorporara
na sua agenda o enfrentamento das assimetrias entre seus
6
Entrevista concedida por José Luiz Pinto ao autor Roberto Goulart Menezes em
julho de 2009, Brasília, DF, Brasil.
Lua Nova, São Paulo, 112: 147-179, 2021
Karina L. Pasquariello Marianoe Roberto Goulart Menezes
membros e não proporcionara uma consolidação do pró
prio bloco, indicando uma perspectiva de gerar benefícios
futuros com a consecução do mercado comum.
Esse descontentamento foi explicitado pelo ex-presi
dente uruguaio, Tabaré Vázquez, em setembro de 2006,
numa carta ao ex-presidente Lula da Silva em que fez um
breve balanço da participação de seu país no Mercosul
e sublinhou:
Descumprimento das metas internas (falta de cumprimento
dos objetivos do Tratado de Assunção e do Protocolo
de Ouro Preto em matéria de constituição aduaneira e,
posteriormente, do mercado comum; […] Dificuldades
de acesso ao mercado ampliado pelo descumprimento
de metas no início da vigência da união aduaneira e das
barreiras comerciais. […] o Uruguai pagou os custos
econômicos e sociais do processo de integração com o
169
desaparecimento de setores produtivos que não resistiram
à concorrência regional […] com perda de postos
de trabalho, sobretudo no setor industrial. (Vázquez,
2006, p. 170)
O ex-presidente uruguaio apontava ao então presidente
da maior economia do Mercosul justamente a baixa institu
cionalidade do acordo, bem como os altos custos que repre
sentava em termos de fechamento de postos de trabalho e
de empresas naquele país. Tanto o discurso do ex-presidente
Lula da Silva como a carta de Vásquez se deram no contexto
dos primeiros meses da acirrada disputa entre o Uruguai e
a Argentina no caso das papeleras, que se converteu no pro
blema mais grave do Mercosul naquele momento. Custos
aceitos inicialmente tendo em consideração as expectati
vas de ganhos futuros com a possibilidade de se construir
um mercado comum entre as quatro economias, passando
Lua Nova, São Paulo, 112: 147-179, 2021
Três décadas de Mercosul
necessariamente pelo enfrentamento de aspectos estruturais
como a questão das assimetrias.
A questão das assimetrias assombra o Mercosul desde
sua origem, sem ter sido enfrentada adequadamente até
o momento. Ao incorporar a participação de Paraguai e
Uruguai na integração iniciada por Argentina e Brasil, reco
nheceu-se que essa seria uma questão central para o futuro
do bloco. Assim, as assimetrias econômicas, embora desta
cadas desde o início do processo de integração, foram deli
beradamente postergadas pelas duas maiores economias
do bloco.
Diante da intensificação das pressões paraguaias e uru
guaias dentro do contexto de relançamento da integração, os
governos de Brasil e Argentina reconheceram a necessidade
de enfrentar o problema das assimetrias. Politicamente, essa
questão foi abordada com muita ênfase – como demonstra
a citação a seguir de um discurso do presidente Luiz Inácio
170 Lula da Silva por ocasião da inauguração do Parlasul:
Nós falamos das relações internacionais, muitas vezes, sem
levar em conta a necessidade da generosidade dos dois
maiores países do bloco, que são a Argentina e o Brasil, com
os blocos menores. Se nós quisermos que a Bolívia entre
no Mercosul, e certamente entrará no Mercosul, é preciso
que nós tenhamos consciência de que precisamos ajudar a
Bolívia, precisamos trabalhar projetos conjuntos, precisamos
trabalhar o desenvolvimento porque, senão, esses países não
encontrarão nenhuma razão para estar no Mercosul. (Lula
da Silva, 2006c)
No entanto, apesar das intenções enfatizadas no discurso
do ex-presidente Lula, em 2012 o então Alto Representante
Geral do Mercosul (ARGM), o ex-embaixador brasileiro
Samuel Pinheiro Guimarães, em seu relatório ao Conselho
de Ministros, afirmou que “A característica central do
Lua Nova, São Paulo, 112: 147-179, 2021
Karina L. Pasquariello Marianoe Roberto Goulart Menezes
Mercosul são as assimetrias” (Guimarães, 2012, p. 7). Essa
fala do ARGM ocorreu após um conjunto de medidas volta
das justamente ao enfrentamento dessa questão.
No rol de políticas encampadas pelo governo Lula da
Silva com a finalidade de mitigar as assimetrias políticas
e estruturais no Mercosul, ainda que insuficientes, estão
a eliminação da cobrança dupla da TEC (Tarifa Externa
Comum) e a instituição do Fundo para a Convergência
Estrutural do Mercosul (FOCEM), aprovado em 2005
(Decisão CMC nº 45/2004) e com uma vigência de 10 anos.
O orçamento de US$ 100 milhões anuais era composto da
seguinte forma: o Brasil contribuiria com 70%, a Argentina
com 27%, o Uruguai com 2% e o Paraguai com 1% (CMC
nº 18/2005, art. 6º). Na distribuição dos recursos (art. 10º),
o Paraguai tinha direito a 48% e o Uruguai a 32%, enquanto
Brasil e Argentina ficavam com 10% cada um. Com a
entrada da Venezuela em 2012, o orçamento anual do
FOCEM passou para US$ 127 milhões, com o mais recente 171
integrante assumindo uma cota de US$ 27 milhões anuais,
igual à da Argentina. A principal mudança se deu na redis
tribuição dos recursos: 43,65% para o Paraguai, 29,05% ao
Uruguai, enquanto Argentina, Brasil e Venezuela passaram
a ter direito a 9,1% cada um.
O próprio embaixador Guimarães, ex-Secretário Geral
do Ministério das Relações Exteriores e Secretário de
Assuntos Estratégicos da Presidência da República, no docu
mento referido acima, reconheceu que tais recursos eram
insuficientes e deveriam ser ampliados, chegando a enfatizar
a premência da questão do enfrentamento das assimetrias:
“Há uma questão crucial para o futuro do Mercosul que
decorre das assimetrias e do objetivo supremo de promo
ção do desenvolvimento econômico e social equilibrado dos
quatro Estados” (Guimarães, 2012, p. 12).
A insuficiência dos valores ressalta as assimetrias
entre os parceiros, pois, apesar dos montantes totais
Lua Nova, São Paulo, 112: 147-179, 2021
Três décadas de Mercosul
disponibilizados para Paraguai e Uruguai terem sido modes
tos se comparados com a capacidade de investimento nacio
nais dos demais países – pouco mais de US$ 750 milhões
e cerca de US$ 300 milhões, respectivamente –, esses
recursos foram intensamente utilizados: o Paraguai usou
89% (mais de US$ 670 milhões) e o Uruguai, 86% (quase
US$ 260 milhões), enquanto a Venezuela não chegou a usar
nada, a Argentina fez uso de 56% (US$ 52 milhões) e o
Brasil de 64% (US$ 59 milhões) dos valores disponibilizados
(FOCEM, 2015).
No período de 2006 a 2010, o FOCEM esteve voltado
para a realização de obras de infraestrutura, sobretudo
de transporte, telecomunicações e energia nas economias
menores, a fim de estimular e aumentar a interdependência
entre os países membros e de facilitar ao Paraguai (como ao
Uruguai) o acesso aos principais mercados do acordo.
Parte dos recursos do FOCEM também foi utilizado para
172 melhorar a capacidade burocrática de seus membros – espe
cialmente do Paraguai –, como, por exemplo, o investi
mento em treinamento de setores da burocracia que lida
com questões de comércio e aduana, ou no financiamento
de projetos relacionados ao fortalecimento das capacidades
institucionais na implementação de políticas públicas em
direitos humanos.
Apesar de ser um passo importante, somente esse meca
nismo não é suficiente para lidar com as grandes assimetrias
entre os sócios do Mercosul. Em 2009, na percepção de um
integrante do então governo brasileiro, o FOCEM era um
começo e seu alcance seria limitado:
Nem o Brasil nem a Argentina são a Alemanha ou a França
e o FOCEM não são os fundos estruturais [da União
Europeia] eles ajudarão topicamente, mesmo a gente
dobrando-os ainda vão ficar muito aquém das demandas.
Eu acho que quando nós terminarmos com a dupla tarifa
Lua Nova, São Paulo, 112: 147-179, 2021
Karina L. Pasquariello Marianoe Roberto Goulart Menezes
externa vai sobrar talvez o dobro que o FOCEM tem hoje
em dia, e então haverá uma melhora importante, porém
nós temos que pensar em outras coisas. E outras coisas são
Banco do Sul, e evidentemente privilegiar os países mais
desfavorecidos. (Informação verbal)7
Para Garcia, ex-assessor de Assuntos Internacionais da
Presidência da República (2003-2016), não era plausível
tomar a União Europeia como referência uma vez que lá as
assimetrias foram equacionadas pelos fundos ao longo de
décadas. No projeto europeu houve, desde o início, inicia
tivas para mitigar as assimetrias, principalmente no tocante
às políticas de competitividade e ao financiamento dos
Estados-partes às suas empresas (Veiga, 2007).
Em 2015, os governos decidiram prorrogar a validade
do Fundo por mais 10 anos, mantendo as características da
primeira fase num projeto que foi nomeado de FOCEM II.
A entrada em vigor dessa nova etapa depende de sua apro 173
vação pelos respectivos legislativos, o que não ocorreu até o
momento. De certa forma, o FOCEM foi um primeiro passo
em direção à mitigação das demandas dos dois sócios meno
res, Paraguai e Uruguai, mas acabou sendo, até o momento,
a única iniciativa concreta para auxiliar na redução das assi
metrias no Mercosul.
Conclusão: finalidades e contradições em 30 anos
de história
Ao longo desta análise, demonstramos que a ausência
de um projeto comum de integração no Mercosul repre
sentou um importante empecilho para a consolidação da
integração. Se inicialmente havia uma disputa entre visões
sobre os objetivos do bloco, aos poucos essa discussão foi
7
Entrevista concedida por Marco Aurélio Garcia ao autor Roberto Goulart
Menezes em maio de 2009, Brasília, DF, Brasil.
Lua Nova, São Paulo, 112: 147-179, 2021
Três décadas de Mercosul
sendo superada pela preocupação em responder às pres
sões conjunturais. Nesse aspecto, o Mercosul carece de um
planejamento estratégico que elucide aos seus integrantes
quais seriam os rumos que se pretende seguir e, consequen
temente, quais compromissos e custos estão envolvidos.
Essa opção consolidou uma institucionalidade incon
clusa e limitada diante da proposta original, mas garantiu
que o Mercosul se tornasse hoje um facilitador de comér
cio – e nisso funciona razoavelmente bem, tendo benefi
ciado importantes setores das economias envolvidas, assim
como atraído investimentos externos e o interesse de outros
países e regiões pelo estabelecimento de acordos comerciais.
Por outro lado, não enfrentou adequadamente proble
mas estruturais como o das assimetrias entre os países, e tam
pouco conseguiu promover um ciclo de desenvolvimento
consistente capaz de responder aos grandes desafios pre
sentes nas sociedades sul-americanas. De certa forma, este
174 é um resultado coerente diante de uma proposta de união
aduaneira que visa a facilitação comercial e o aumento das
capacidades de inserção internacional dos atores envolvidos.
A adoção de posicionamentos políticos mais ambiciosos
(como os encontrados no período de 2003 a 2016) foram
importantes impulsionadores da integração no que se refere
à sua importância dentro da política externa dos países e
contribuíram para uma maior aproximação das sociedades.
Contudo, também gerou expectativas que não se concre
tizaram e reforçam percepções negativas sobre a validade
desse projeto. As frustrações acabam ofuscando os avanços
efetivamente obtidos.
As fragilidades do Mercosul são constantemente res
saltadas, assim como suas crises, ignorando-se aspectos
positivos de todo o processo. Talvez o aspecto mais inte
ressante neste caso seja o fato de que, mesmo numa situa
ção na qual o parceiro mais forte do grupo, o Brasil, está
sob o comando de um governo abertamente contrário à
Lua Nova, São Paulo, 112: 147-179, 2021
Karina L. Pasquariello Marianoe Roberto Goulart Menezes
integração, a institucionalidade e ganhos da integração
conseguiram garantir o apoio para a continuidade do pro
cesso e refrear uma desestruturação que pudesse significar
o seu desaparecimento.
Em relação à capacidade estatal dos Estados-membros,
ela pouco mudou nesses 30 anos de Mercosul – segue sendo
um desafio, sobretudo para os Estados menores. Em rela
ção ao Brasil e à Argentina, que dispõem de maior poder
infraestrutural em relação aos demais membros, as reformas
do Estado sob a lógica neoliberal debilitaram suas capaci
dades tanto estatal como burocrática, uma vez que a política
de austeridade limita os gastos do Estado e com isso compro
mete tanto a sua profissionalização como aperfeiçoamento.
Um importante aprendizado nos estudos sobre regiona
lismos é que estes não são processos lineares. Pelo contrário,
são marcados por tensões, crises e retrocessos. Esses proble
mas muitas vezes servem de catapulta para novos compro
missos e objetivos entre os participantes, como também exi 175
gem a construção de novos consensos para a elaboração de
respostas às pressões trazidas pela conjuntura. A história do
Mercosul é um bom exemplo dessa dinâmica, buscando aco
modar tanto visões que buscam um projeto integracionista
mais ambicioso como aquelas que pretendem restringir o
bloco a uma cooperação comercial.
Ironicamente, a acomodação dessas duas percepções
levou a uma frustração crescente em torno desse bloco.
Para os que querem mais, parece sempre insuficiente, e
para os que querem menos, demasiadamente inchado. A
convergência se dá pela insatisfação, ainda que por razões
distintas. Ao mesmo tempo, essa situação estimula expecta
tivas negativas em relação a todo o processo quanto à sua
capacidade de corresponder aos objetivos e interesses dos
governos. Essa situação é agravada por uma crescente dis
paridade sobre o significado desses objetivos que, aparente
mente, dificulta a construção de um novo consenso sobre o
Lua Nova, São Paulo, 112: 147-179, 2021
Três décadas de Mercosul
que esses governos pretendem construir com a integração
no Cone Sul. Parafraseando Alberto Hirschman, na América
Latina, cada vez que se constata que um objetivo político é
inalcançável, a tendência é trocar a frustação gerada por um
objetivo ainda mais ambicioso. Daí que o Mercosul, nessas
três décadas, acumulou aprendizados políticos que nos per
mitem afirmar que a sua viabilidade pode estar na adoção de
uma agenda mais factível, mas de modo algum conformista.
Karina Lilia Pasquariello Mariano
Professora Associada da Faculdade de Ciências Letras da
Universidade Estadual Paulista (Unesp) de Araraquara.
Coordenadora da Rede DIPP (Development, International
Politics and Peace) do Programa de Internacionalização da
Unesp financiado pelo Capes-Print. Bolsista Produtividade
em Pesquisa/CNPq.
176 Roberto Goulart Menezes
Professor associado II do Instituto de Relações Internacionais
da Universidade de Brasília (UnB). Foi professor visitante
na Johns Hopkins University (2018-2019). Pesquisador do
INCT-INEU (CNPq/Fapesp) e Coordenador do Núcleo
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Lua Nova, São Paulo, 112: 147-179, 2021
Resumos | Abstracts
327
TRÊS DÉCADAS DE MERCOSUL: INSTITUCIONALIDADE,
CAPACIDADE ESTATAL E BAIXA INTENSIDADE DA INTEGRAÇÃO
KARINA L. PASQUARIELLO MARIANO
ROBERTO GOULART MENEZES
Resumo: Ao longo de três décadas, o Mercosul passou por
diversas fases e enfrentou distintas crises, embora perma
necesse o consenso entre seus membros sobre a sua impor
tância para a região e como instrumento de inserção
internacional, à exceção do momento atual com o posi
cionamento questionador do governo de Jair Bolsonaro.
O objetivo deste artigo é discutir como a tensão entre os
defensores de um Mercosul mais aprofundado e de um
Mercosul meramente comercial afetou a institucionalidade
desse processo ao longo do tempo, assim como suscitou
crises e relançamentos. O argumento deste artigo é que a
não construção de um consenso sobre qual o significado da
cooperação no Mercosul e os seus objetivos, propiciou uma
institucionalidade frágil, suscetível a retrocessos no processo
de integração.
Palavras-chave:Mercosul; Capacidade Estatal; Integração;
Institucionalidade.
THREE DECADES OF MERCOSUR: INSTITUTIONALITY, STATE
CAPACITY AND LOW INTEGRATION INTENSITY
Abstract:Over the course of three decades, Mercosur has passed
through several phases and faced different crises. Although its
members have maintained a consensus on its importance for the
region and as an instrument of international insertion, the current
moment marks an exception with the contesting position of Jair
Bolsonaro’s administration. This article aims to discuss how the
tension between the defenders of a deeper Mercosur and a purely
commercial Mercosur has affected the institutionality of this process
Lua Nova, São Paulo, 112, 2021
Resumos | Abstracts
over time, caused crises and relaunching. The argument of this
article is that the failure to build a consensus on the meaning
of cooperation in Mercosur and its objectives has provided a
fragile institutional framework, susceptible to setbacks in the
integration process.
Keywords: Mercosur; State Capacity; Integration; Institutionality.
Recebido: 02/02/2021 Aprovado: 12/03/2021
Lua Nova, São Paulo, 112, 2021
Sistema de Integración
Centroamericana (sica)
Cindy Georgina Aguilar Villatoro1
María Eugenia Orantes Barrientos2
Resumen
-
tema de Integración Centroamericana (sica). Su objetivo es ofrecer al lector
un marco general de los antecedentes, del proceso, de sus metas, de su or-
ganización, de sus ámbitos de aplicación, de sus principales instrumentos y
de su situación actual. Además del análisis de la evolución de la integración
comercial centroamericana abarcada por los temas de comercio intrarregio-
nal y unión aduanera.
Palabras clave: sica, integración regional, Centroamérica, integración, siste-
ma.
Central American Integration System (cais)
Abstract
The purpose of this document is to show the general context of the Central
American Integration System (sica for its acronym in Spanish). Its objective
is to offer to the reader a general framework of the background, the process,
its current situation. In addition to the analysis of the evolution of Central
American trade integration covered by the issues of intra-regional trade and
customs union.
Keywords: sica, regional integration, Central America, integration, system.
1. Universidad de Guadalajara, Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas.
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InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020 • 105
Cindy Georgina Aguilar Villatoro y María Eugenia Orantes Barrientos
Introducción
El Sistema de la Integración Centroamericana (sica) es el marco ins-
titucional del actual proceso de la integración regional de Centroa-
mérica, que fue constituido el 13 de diciembre de 1991 con la suscrip-
ción del “Protocolo de Tegucigalpa a la Carta de la Organización de
Estados Centroamericanos (odeca) de 1962” (ue, 22 junio, 2016). El
sica, como marco jurídico-político de la integración regional, es la
expresión de la transformación que se opera en Centroamérica y re-
presenta la consagración de la visión más pragmática y futurista de
los estadistas centroamericanos en la óptica de lograr la integración
y el desarrollo, como resultado de los esfuerzos de una democracia
participativa regional, cuyos frutos estén al servicio y utilidad de los
centroamericanos (Villalta, 2008).
Dicho esto, el presente documento tiene como objetivo principal
ofrecer un panorama del estado actual del proceso del Sistema de In-
tegración Centroamericana (sica) en los temas de comercio intrarre-
gional, unión aduanera, transporte, turismo, entre otros de interés. En
el documento se hace un recuento desde sus antecedentes, hasta las
últimas reuniones exteriores y geopolíticas.
El texto está dividido en nueve capítulos que van desde los antece-
dentes generales, etapas, estructura, dimensiones, el rol de actuación
tanto de los países en particular y en su conjunto, y un último aparta-
do para las conclusiones.
Antecedentes
La historia del sica comenzó un 15 de septiembre de 1821, cuando las
provincias coloniales españolas de la Capitanía General de Guatemala
habían vivido ya una década intensa a favor de la emancipación po-
lítica de la Corona imperial ibérica. Aunado a ello, había existido una
([Link]).
Por las limitaciones propias de las comunicaciones existentes a
inicios de la tercera década del siglo xix, esos pueblos del sur de Cen-
troamérica según sica se dieron cuenta de la suscripción de tan im-
portante documento emancipador hasta varias semanas más tarde, al
106 • InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020
Sistema de Integración Centroamericana (sica)
de octubre de ese mismo año.
La presencia de representantes de Nicaragua y de Costa Rica en
los orígenes políticos de las Provincias Unidas del Centro de América
del Septentrión (decretada en la ciudad de Guatemala el 5 de enero
de 1822, con apoyo de ambas provincias sureñas) y la instalación del
primer Congreso Constituyente de la República Federal, en junio de
1823 ([Link]).
Es así que para el 14 de octubre de 1951, en el marco de una exten-
sa reunión de ministros de relaciones exteriores de los países centroa-
mericanos, desarrollada en la ciudad de San Salvador, lugar donde se
Carta de San Salva-
dor, que a su vez dio paso a la Organización de Estados Centroameri-
canos (odeca) ([Link]).
El sica fue constituido el 13 de diciembre de 1991 mediante la
suscripción del Protocolo a la Carta de la Organización de Estados
Centroamericanos (odeca), mejor conocido como Protocolo de Tegu-
cigalpa, el cual reformó la Carta de la odeca.
Actualmente el sica es el marco institucional de la Integración
Regional Centroamericana, iniciado por los Estados de Costa Rica, El
Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá. Posteriormente
se unieron como miembros plenos Belice en el año 2000 y, a partir de
2013, la República Dominicana.
Este sistema cuenta con un grupo de países en calidad de observa-
dores regionales, integrado por: México, Chile, Brasil, Argentina, Perú,
Estados Unidos, Ecuador, Uruguay y Colombia; y observadores extra
regionales integrado por: China (Taiwán), España, Alemania, Italia,
Japón, Australia, Corea del Sur, Francia, la Santa Sede, Reino Unido,
Unión Europea, Nueva Zelanda, Marruecos, Qatar y Turquía (Secre-
taría de Relaciones Exteriores, México, 20 noviembre, 2015). Haití se
encuentra actualmente en proceso de incorporación bajo la categoría
de observador regional.
Asimismo, el sica tiene la categoría de observador permanente de
la Organización de las Naciones Unidas, a la vez que mantiene víncu-
los de diálogo y cooperación con la Organización de los Estados Ame-
ricanos (oea), la Comunidad Andina (can), el Mercado Común del
Sur (Mercosur), la Comunidad del Caribe (Caricom), la Asociación de
InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020 • 107
Cindy Georgina Aguilar Villatoro y María Eugenia Orantes Barrientos
Estados del Caribe (aec), la Unión Europea (ue), entre otros esquemas
de cooperación o integración a nivel regional y mundial.
Hoy en día, sumadas las transformaciones constitucionales internas, y
la existencia de regímenes democráticos en Centroamérica, se estableció
su objetivo fundamental: la integración de Centroamérica, para
constituirla en una región de paz, libertad, democracia y desarrollo,
sustentada en el respeto, tutela y promoción de los derechos humanos
([Link]).
Situación geográfica
sica se da gracias al regionalismo, el cual
cuando los Estados convergen en alguno de esos elementos tienden a
realizar un pacto regional que está basado principalmente en su situa-
ejemplo una necesidad económica, jurídica o social (Cordero, 2017).
Mapa 1
Estados que integran el sica
Fuente: [Link].
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Sistema de Integración Centroamericana (sica)
Entre estos Estados se distribuye una población de 55 millones de ha-
sica son
los que forman el istmo latinoamericano además de República domi-
nicana ([Link]).
Los países fundadores de la odeca en 1951 fueron Honduras,
Guatemala, Costa Rica, El salvador y Nicaragua. Para 1991 se incor-
poró Panamá; este país tenía relaciones con Centroamérica a raíz del
Tratado de Libre comercio que había entre ambos y sus protocolos
bilaterales, y con su incorporación se buscaba mayor integración en la
economía del subsistema (Corretto, 2016).
Figura 1
Datos básicos de los países integrantes del sica
Elementos que propiciaron el proceso del sica
El elemento inicial que dio surgimiento al sica es la hermandad re-
gional de la zona. Las condiciones colonizadoras que se aplicaron en
so de independencia luego de haberse constituido como el reino de
Guatemala y que se dividió en provincias de Guatemala, Nicaragua
y Costa Rica terminaba en 1821, y después de varios años esa semilla
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Cindy Georgina Aguilar Villatoro y María Eugenia Orantes Barrientos
-
mento crucial para el proceso internacional del sica hoy.
Dejando un poco de lado la historia y la integración social, otra de
las principales causas para la integración centroamericana se encuen-
tra fundamentalmente en la creación de zonas de libre comercio. El
proceso de integración centroamericana se ha caracterizado por la ne-
cesidad de crear una unión aduanera con un mercado común que sea
favorable para los negocios internacionales (Comisión Europea, 2003).
Además de los elementos políticos, han sido una motivación tam-
bién de suma importancia la adopción de políticas exteriores para la
mejor posición internacional y mayor poder de negocios. Esta carac-
terística ha motivado la formación de la integración Centroamericana.
Ciertamente la globalización es uno de los elementos de mayor peso
para la formación del sica, ya que ha sido un proceso que ha permea-
do y determinado un eje fundacional en este sistema de integración
(Comisión Europea, 2003).
Situación política
Política interior
El presidente Danilo Medina y el Partido de la Liberación Dominicana
(pld) obtuvieron una aplastante victoria electoral en las últimas elec-
ciones, celebradas en mayo de 2016, asegurándose no sólo la Presiden-
cia de la República, renovando su mandato, sino también el control del
Congreso, donde disfruta de una cómoda mayoría en ambas cámaras.
Política exterior
La política exterior dominicana está marcada por su geografía insular.
Además de compartir tierra y mar con Haití, República Dominicana es
Estado vecino de otras islas mucho más pequeñas y culturalmente muy
distintas agrupadas en torno al Caricom. Se encuentra en una tradicio-
-
y en especial a Centroamérica (Ministerio de Asuntos Exteriores, 2019).
110 • InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020
Sistema de Integración Centroamericana (sica)
Objetivos
Objetivo general
El Sistema de la Integración Centroamericana (sica) tiene por objetivo
fundamental alcanzar la integración de Centroamérica para consti-
tuirla en una región de paz, libertad, democracia y desarrollo.
Objetivos específicos
Concretar un nuevo modelo de seguridad regional basado en un
balance razonable de fuerzas, el fortalecimiento del poder civil y
la superación de la pobreza extrema; la promoción del desarro-
llo sostenido y la protección del ambiente, la erradicación de la
armas.
Lograr un Sistema regional de bienestar y justicia económica y so-
cial para los pueblos centroamericanos.
centroamericano.
sus relaciones exteriores mediante una estrategia única que forta-
lezca y amplíe la participación de la región, en su conjunto, en el
ámbito internacional.
Promover, en forma armónica y equilibrada, el desarrollo sosteni-
do económico, social, cultural y político de los Estados miembros
y de la región.
Establecer acciones concertadas dirigidas a la preservación del
ambiente mediante el respeto y la armonía con la naturaleza, ase-
gurando el desarrollo equilibrado y la explotación racional de los
recursos naturales, con miras al establecimiento de un nuevo or-
den ecológico en la región.
InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020 • 111
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Datos macro del sica
Figura 2
Fuente: [Link]
De acuerdo con los datos macro del sica, se puede observar que en
cuanto al índice de población, Guatemala es quien cuenta con la po-
blación más alta, esto sin duda cumple un papel importante en la si-
tuación de índice de desarrollo humano y el volumen del pib per cápita
que viven actualmente.
El índice de pib anual y pib per cápita es liderado por Panamá, cuya
economía ha sido una de las que ha tenido un crecimiento más rápido
en todo el mundo, según el bm. Sin embargo, tiene una de las deudas
públicas más altas del sica.
Costa Rica cuenta con un índice de desarrollo humano bastante
alto, no sólo dentro del sica sino de toda Latinoamérica, esto quiere
decir que su población ha crecido en bienestar y según el pnud, éste
va en crecimiento.
En cuanto a la deuda pública, la situación de Belice es alarmante,
pues tiene una deuda en porcentaje de pib
en porcentaje de pib por debajo del 5%. Sin embargo, ésta le ha ayuda-
do a promover un mayor crecimiento económico.
Proceso histórico
112 • InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020
Sistema de Integración Centroamericana (sica)
El proceso de integración centroamericano fue el primero que surgió
en América Latina y el Caribe. Inició durante la década de 1950 por
iniciativa de los gobiernos de Costa Rica, El Salvador, Guatemala,
Honduras y Nicaragua, con apoyo de la Comisión Económica para
América Latina y el Caribe (cepal) (Cordero, 2017).
A lo largo de su historia el proceso ha pasado por tres etapas: i) la
primera, de formación, durante sus primeros 20 años; ii) la segunda,
de crisis interna y externa, durante la década de 1980, y iii) la tercera,
de adaptación y recomposición, a partir de la década de 1990, como
respuesta a los efectos de las crisis mencionadas (Cordero, 2017).
A la primera etapa de formación (1950-1970) también se le conoce
como de “integración hacia adentro” debido a que se apoyaba, en el
pensamiento inicial de la cepal, la sustitución regional de importacio-
nes. El objetivo inicial era impulsar el comercio y la industrialización
subregional por medio de la expansión de sus mercados nacionales y
del impulso a la industria nacional y regional. Sus primeros pasos se
dieron en 1951 cuando los gobiernos de los países mencionados deci-
dieron constituir un Comité de Cooperación Económica para el Istmo
Centroamericano (cce) (Cordero, 2017).
-
ron el Tratado Multilateral de Libre Comercio e Integración Econó-
mica de Centroamérica y el Acuerdo sobre el Sistema de Integración
de las Industrias Centroamericanas. Posteriormente, en 1960 suscri-
bieron el Tratado General de Integración Económica Centroamericana
(1960), que dio vida al Mercado Común Centroamericano (mcca), y el
Tratado de Asociación Económica Centroamericana. Ambos tratados
ampliaban los compromisos del primer tratado multilateral (Guerra,
1996). Así también se estableció la primera red de organismos regiona-
les encargados del funcionamiento del mcca (Cordero, 2017).
La institucionalidad de la integración centroamericana en su pri-
mera etapa se basó principalmente en los tres órganos creados me-
diante el Tratado General: el Consejo Económico Centroamericano
(cec), el Consejo Ejecutivo del Tratado General y la Secretaría Perma-
nente del Tratado General de Integración Económica Centroamericana
(sieca). La Organización de los Estados Centroamericanos (odeca),
creada en 1951 para impulsar la integración, se mantuvo como parte
del proceso global de integración, al igual que otras instituciones pre-
existentes a la odeca.
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Cindy Georgina Aguilar Villatoro y María Eugenia Orantes Barrientos
En 1961 se crearon otras instituciones como el Banco Centroameri-
cano de Integración Económica (bcie) y la Cámara de Compensación
Centroamericana (ccc
ciera. Posteriormente, en 1964 se creó el Consejo Monetario Centroa-
mericano (cmca).
En esta etapa se logró perfeccionar la zona de libre comercio, la
formulación de una tarifa externa común, dinamizar el comercio exte-
rior intrarregional e iniciar acuerdos en temas de política económica.
A pesar de los avances en el proceso de integración, Centroamé-
rica llegó a 1980 con una fuerte crisis en sus órganos institucionales, a
la que se sumó la crisis política que afectó a América Latina. La región
1980, así como por los efectos de la recesión económica mundial y de
en prácticamente todos los países centroamericanos (Cordero, 2017).
En el siguiente esquema histórico se mencionan los hechos más
importantes durante estas etapas:
Figura 3
Primera etapa: formación (1950-1970)
Fuente: creación propia con datos de Cordero (2017).
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Sistema de Integración Centroamericana (sica)
Figura 4
Segunda etapa: crisis externa e interna (1980-1990)
Fuente: creación propia con datos de Cordero (2017).
Figura 5
Tercera etapa: adaptación y reconstrucción,
a partir de la década de 1990
Fuente: creación propia con datos de Cordero (2017).
InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020 • 115
Cindy Georgina Aguilar Villatoro y María Eugenia Orantes Barrientos
Figura 6
Estructura institucional
Fuente: elaboración propia con datos de [Link].
Reunión de Presidentes Centroamericanos
Es la instancia suprema del modelo de seguridad y le corresponde
conocer al más alto nivel los asuntos de seguridad regional que re-
quieran de sus decisiones y de sus lineamientos de conformidad con
lo establecido en el Protocolo de Tegucigalpa.
Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores
Es el órgano principal de coordinación en todo lo relativo a la seguri-
dad regional e internacional; los otros Consejos Sectoriales e Intersec-
toriales de Ministros coordinarán sus propuestas a través del Consejo
de Ministros de Relaciones Exteriores.
Consejo Fiscalizador Regional del sica: cfr-sica
El Consejo Fiscalizador Regional del Sistema de Integración Centro-
americana (cfr-sica
instituciones del sica pronunciándose sobre la legalidad, transparen-
116 • InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020
Sistema de Integración Centroamericana (sica)
sus funciones.
Figura 7
Organigrama por dimensiones
Fuente: elaboración propia con datos de [Link].
Análisis de la dimensión política
Las cumbres que se han desarrollado en torno al sica son las que han
marcado los procesos políticos de la región. Empezando desde la Reu-
nión Cumbre en Esquipulas I, en mayo de 1986, los países centroame-
ricanos institucionalizaron la realización de las cumbres presidencia-
les centroamericanas y asumieron directamente la toma de decisiones.
Las primeras Reuniones Presidenciales se concentraron en restablecer
la paz en Centroamérica y en coordinar la posición de la subregión en
el escenario internacional. A partir de 1990 las reuniones se orientaron
más a la reactivación de la integración regional y a la cooperación eco-
nómica y social en general. En junio de 1990 se celebró la viii Cumbre
Presidencial en Antigua, Guatemala, con la idea de reestructurar y for-
talecer el proceso de integración, así como los organismos subregiona-
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Cindy Georgina Aguilar Villatoro y María Eugenia Orantes Barrientos
les. Como resultado de esta Cumbre se aprobó el Plan de Acción Eco-
nómico en Centroamérica (paeca
jurídico, una nueva estructura arancelaria, analizar la política exterior
conjunta, evolucionar de una zona de libre comercio a una comunidad
económica centroamericana, entre otras acciones.
En dichas reuniones se realiza un balance de los logros de la inte-
gración, se acuerda la hoja de ruta a seguir y se entrega la Presidencia
pro tempore al siguiente Estado miembro (Cordero, 2017).
El organismo que se encarga de las cuestiones políticas del sica
es la Secretaría General del sica, la cual se describirá a continuación.
La Secretaría General del Sistema de la Integración Centroamericana
(sg-sica)
Brinda los servicios de secretaría técnica administrativa a través de la
Dirección de Seguridad Democrática, a las reuniones de la Comisión
de Seguridad y de las subcomisiones, así como de los diferentes gru-
pos técnicos que se creen para el cumplimiento de mandatos presiden-
ciales, ministeriales o de la Comisión de Seguridad.
Análisis de la situación económica
En este apartado dividiremos en tres partes los niveles de integración
que se han logrado en el Sistema de Integración Centroamericana. En
primera instancia se tiene la integración económica: Subsistema de In-
tegración Económica. Posteriormente la Unión Aduanera, y por últi-
mo están los otros acuerdos de integración económica.
Integración económica: Subsistema de Integración Económica
En 1958 los gobiernos de las repúblicas de Guatemala, El Salvador,
Libre Comercio e Integración Económica Centroamericana, en el cual
se establece el propósito de formar una unión aduanera. Para el año de
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Sistema de Integración Centroamericana (sica)
de Costa Rica (éste se adheriría en el año 1962), acordaron establecer
le conoce como el Tratado General de Integración Económica Centro-
americano, en el cual se ampliaban los compromisos adquiridos en el
Tratado Multilateral.
En 1991 los gobiernos de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Hon-
duras, Nicaragua y Panamá suscribieron el Protocolo de Tegucigalpa,
en éste se establece y consolida el Sistema de la Integración Centro-
americana (sica) con el objetivo fundamental de la realización de la
integración centroamericana como una región de paz, libertad, demo-
-
de Integración Económica Centroamericana (Protocolo de Guatema-
la), en el cual se establece por primera vez la conceptualización de una
unión económica centroamericana.
Régimen arancelario y aduanero
los gobiernos de los Estados miembros en materia arancelaria y adua-
nera. En el año 1984 los gobiernos de Guatemala, El Salvador, Nicara-
gua, Costa Rica y posteriormente Honduras (este último se adhirió en
Centroamericano, en éste se estableció un nuevo régimen arancelario
y aduanero que correspondería a las necesidades de la reactivación y
reestructuración del proceso de integración económica centroameri-
cana.
-
forme Centroamericano en 1993. Este nuevo Código Aduanero Uni-
forme Centroamericano tuvo por objeto establecer la legislación adua-
nera básica de los países signatarios conforme a los requerimientos del
Mercado Común Centroamericano y de los instrumentos regionales
de la integración (sice).
InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020 • 119
Cindy Georgina Aguilar Villatoro y María Eugenia Orantes Barrientos
Otros acuerdos de integración económica
Otros acuerdos importantes de integración son: el Acuerdo de Gua-
temala en 1992, el cual es un acuerdo de libre comercio e integración
económica entre las repúblicas de Guatemala y El Salvador. En este
Acuerdo se comprometieron a formalizar una unión aduanera. Ac-
tualmente se lleva a cabo un proceso de integración profunda imple-
mentado entre El Salvador, Guatemala y Honduras que tiene como
fundamento legal los instrumentos jurídicos de la integración econó-
mica centroamericana y establece la creación de un territorio aduane-
ro único, así como el libre tránsito de personas (y mercancías) entre
estos países.
En el año 2000 se estableció el Tratado sobre Inversión y Comercio
de Servicios entre las repúblicas de Costa Rica, El Salvador, Guatema-
la, Honduras y Nicaragua. Decididos a alcanzar un mejor equilibrio
en sus relaciones comerciales y propiciar un mercado más extenso y
seguro para las inversiones y el intercambio de servicios, establecieron
-
cio mutuo, respetar sus respectivos derechos y obligaciones derivados
del Acuerdo de Marrakech por el que se establece la Organización
Mundial del Comercio, así como otros instrumentos bilaterales y mul-
tilaterales de integración y cooperación (sice).
Comercio
Actualmente la región cuenta con un total de exportaciones de bienes
y servicios por 82,635.1 millones de dólares (2017), representando el
32.2% del pib total. En cuanto a las exportaciones de bienes totales
de la región (cuadro 1), al país que más se exporta es a Estados Uni-
dos, seguidos de países miembros del sica. Extrarregionalmente se
exporta a Estados Unidos, Países Bajos, Bélgica y Luxemburgo, mien-
tras que a nivel intrarregional es Honduras, El Salvador, Nicaragua y
Guatemala. Los principales productos que exporta la región son las
bananas, café, azúcar de caña y aceite de palma (cuadro 3).
En cuanto a las importaciones totales, los principales países de los
que importa la región son Estados Unidos, China, México, Guatemala
y la zona franca de Panamá (cuadro 2). A nivel extrarregional la región
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Sistema de Integración Centroamericana (sica)
importa principalmente de Estados Unidos, China y México, mientras
que de parte intrarregional sus principales importaciones provienen
de Guatemala, Costa Rica y El Salvador. Los principales productos
que importa la región son el aceite de petróleo, medicamentos, auto-
móviles y teléfonos móviles (cuadro 4).
Cuadro 1
Fuente: obtenido del Sistema de Estadísticas de Comercio de Centroamérica.
InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020 • 121
Cindy Georgina Aguilar Villatoro y María Eugenia Orantes Barrientos
Cuadro 2
Fuente: obtenido del Sistema de Estadísticas de Comercio de Centroamérica.
Cuadro 3
Productos de exportación
País Productos
Costa Rica Aparatos de medicinas, bananas, aparatos de ortopedia, café.
El Salvador Ropa de calcetería, suéteres, azúcar, camisetas, café.
Guatemala Bananas, azúcar, café, aceite de palma, nuez moscada.
Honduras Café, bananas, aceite de palma, crustáceos, oro.
Nicaragua Café, oro, carne bovina, azúcar de caña, crustáceos, cacahuates.
Panamá Bananas, crustáceos, desechos de hierro, pescado, madera.
Centroamérica Café, bananas, instrumentos y aparatos de medicina, azúcar de caña,
frutas.
Fuente: elaboración propia con datos del Sistema de Estadísticas de Comercio de Cen-
troamérica.
122 • InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020
Sistema de Integración Centroamericana (sica)
Cuadro 4
Productos de importación
País Productos
Costa Rica Aceites de petróleo mineral, automóviles de turismo y transporte
de personas, medicamentos, teléfonos, instrumentos y máquinas de
medicina.
El Salvador Aceites de petróleo o mineral, medicamentos, gas de petróleo,
teléfonos, automóviles.
Guatemala Aceites de petróleo o mineral, teléfonos, automóviles,
medicamentos, vehículos de transporte.
Honduras Aceite de petróleo, medicamentos, vehículos para transporte,
automóviles, teléfonos.
Nicaragua Medicamentos, aceites de petróleo, aceites crudos de petróleo,
vehículos para mercancías, teléfonos.
Panamá Aceites de petróleo, automóviles de turismo, medicamentos,
teléfonos, construcciones y sus partes.
Centroamérica Aceites de petróleo, automóviles de turismo, medicamentos,
teléfonos, vehículos para mercancías.
Fuente: elaboración propia con datos del Sistema de Estadísticas de Comercio de Cen-
troamérica.
Análisis de la dimensión social y cultural
Los temas sociales, incluyendo la reducción de la pobreza y de la des-
igualdad, así como otras asimetrías excesivas entre las partes, también
forman parte de una agenda ampliada de integración regional (Her-
nández, 2000).
La dimensión social del proceso se fundamenta en el Tratado de
la Integración Social de 1995, y a ella se adscriben secretarías e insti-
tuciones como la Secretaría de la Integración Social Centroamericana
(sisca), el Instituto de Nutrición de Centroamérica y Panamá (incap)
o la Secretaría del Consejo de Ministros de Salud de Centroamérica
(comisca) (Caldentey y Santos).
Caldentey y Santos mencionan que la dimensión cultural del pro-
ceso presenta menos protagonismo en el conjunto del sistema, debido
fundamentalmente a que la naturaleza de su problemática no cons-
tituye un ámbito principal en la agenda del desarrollo de la región.
InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020 • 123
Cindy Georgina Aguilar Villatoro y María Eugenia Orantes Barrientos
Aunque el debate acerca de su importancia está abierto, la Secretaría
General de Coordinación Educativa y Cultural Centroamericana (sg-
cecc) está más bien centrada en su agenda en materia de educación.
El subsistema social abarca los temas de salud, nutrición y segu-
ridad social; vivienda y asentamientos humanos; y trabajo, previsión
social y desarrollo local. Está compuesto por la Secretaría de la Integra-
ción Social Centroamericana (sisca), el Consejo de Ministros de Salud
de Centroamérica (comisca), el Consejo de Ministras de la Mujer de
Centroamérica (commca), el Instituto de Nutrición de Centroamérica
y Panamá (incap) y el Foro Centro Americano y de la República Do-
minicana de Agua Potable y Saneamiento (focard-aps).
El subsistema cultural abarca los temas de educación y cultura.
Está compuesto por la Secretaría General de Coordinación Educativa
y Cultural (sg-cecc) y el Consejo Superior Universitario Centroame-
ricano (csuca).
Dentro del Tratado de Integración social se acuerdan los siguien-
tes principios por los Estados en el artículo 6:
a. El respeto a la vida en todas sus manifestaciones y el reconoci-
miento del desarrollo social como un derecho universal.
b. El concepto de la persona humana, como centro y sujeto del desa-
rrollo, lo cual demanda una visión integral y articulada entre los
diversos aspectos del mismo, de manera que se potencie el desa-
rrollo social sostenible.
c. El estímulo a la paz y a la democracia, como formas básicas de la
convivencia humana.
En el sica existen comités consultivos que contienen los actores más
incluir a la sociedad civil y brindar los espacios necesarios para el de-
sarrollo y crecimiento internacional en este sistema.
El cc-sica asume el reto de plantear a la comunidad centroameri-
cana, desde la perspectiva de la sociedad civil, políticas, estrategias y
acciones fundamentadas en el enfoque de “derechos humanos”, como
premisa para el respeto a la dignidad esencial del ser humano, el me-
joramiento de su calidad de vida y el desarrollo pleno de sus poten-
cialidades.
El Comité Consultivo del Sistema de la Integración Centroameri-
cana es el órgano representativo de la sociedad civil centroamericana
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Sistema de Integración Centroamericana (sica)
en el sica. Su Constitución se basa en el artículo 12 del Protocolo de
Tegucigalpa, aprobado en 1991, (Caldentey et al., 2004).
El siguiente esquema representa la estructura organizativa del
sica, y la ubicación que ocupa en ella el Comité Consultivo:
Figura 8
Fuente: [Link].
Ccie
Los órganos e instituciones del Subsistema de Integración Económi-
ca Centroamericana serán asesorados por el Comité Consultivo de la
Integración Económica (ccie), que es un comité sectorial de carácter
exclusivamente consultivo.
InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020 • 125
Cindy Georgina Aguilar Villatoro y María Eugenia Orantes Barrientos
Ccis
El Comité Consultivo de Integración Social (ccis) estará integrado por
los diversos sectores representativos de las regiones comprometidas
con el esfuerzo de la integración social centroamericana (Tratado de
San Salvador).
Foscad
El Foro Social Centroamericano de Ambiente y Desarrollo (foscad)
es el comité adscrito a la Comisión Centroamericana de Ambiente y
Desarrollo (ccad), que cuenta con un mecanismo de participación in-
directa en el Tratado Marco de Seguridad Democrática, mediante el
sg sica y el cc-sica, y adquiere un carácter general, que tiene como
-
mático (Obando y Herrera, 2010).
Organizaciones sociales existentes
El cc-sica está compuesto por organizaciones de todos los países
miembros del sica pertenecientes a los sectores empresarial, laboral,
académico, de género, étnicos y otras agrupaciones civiles de la región
centroamericana, representativas de los sectores económicos, sociales
y culturales que buscan promover y facilitar la participación de la so-
ciedad civil en el proceso de integración centroamericana; actualmente
se encuentran dentro de ella 27 organizaciones miembros, agrupadas
en los siguientes sectores (Caldentey et al., 2004):
Organizaciones de productores y servicios: Asociación de Organiza-
ciones de Productores Agrícolas Centroamericanas para la Coope-
ración y el Desarrollo (Asocode); Confederación de Cooperativas
del Caribe y Centroamérica (ccc-ca); Asociación Latinoamerica-
-
nadora Indígena Campesina de Agroforestería Comunitaria (aci-
cafoc); Unión de Pequeños y Medianos Productores de Café de
México, Centroamérica y el Caribe (Uprocafe); Confederación de
Pescadores Artesanales de Centroamérica (Confepesca); Cámara
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Sistema de Integración Centroamericana (sica)
Centroamericana y del Caribe de la Micro, Mediana y Pequeña
Empresa (ccc-Mipyme).
Organizaciones del sector laboral: Confederación Centroamericana
de Trabajadores (cct); Consejo Centroamericano de Trabajadores
de la Educación y la Cultura (Concatec); Coordinadora Centroa-
mericana de Trabajadores (Cocentra); Coordinadora Sindical de
América Central y el Caribe (csacc).
Organizaciones del sector académico: Consejo Superior Universitario
de Centroamérica (csuca); Asociación de Universidades Privadas
de Centroamérica y Panamá (auprica); Confederación de Entida-
des Profesionales Universitarias de Centroamérica (cepuca).
Organizaciones de grupos poblacionales: Consejo Indígena de Centro-
américa (cica); Fundación para la Defensa de los Derechos Hu-
manos en Centroamérica (Fundehuca); Foro de Mujeres para la
Integración Centroamericana (fmic); Organización Negra Centro-
americana (oneca); Federación Red Pro Ayuda a Discapacitados
(Fereprodis).
Organizaciones del sector descentralizado: Federación de Municipios
del Istmo Centroamericano (Femica).
Cámaras empresariales: Federación de Cámaras de Asociaciones In-
dustriales Centroamericanas (Fecaica); Federación de Entidades
Privadas de Centroamérica y el Caribe (Fedepricap); Federación
de Cámaras y Asociaciones de Exportadores de Centroamérica y
el Caribe (Fecaexca).
Dinamismo de la dimensión social
En la xlix Reunión Ordinaria de Jefes de Estado y de Gobierno del Sis-
tema de la Integración Centroamericana (Declaración de San José) se
acordaron seis objetivos sociales dentro de la agenda de acuerdo, 2017:
i. implementar el Plan de Acción regional en Pobreza y Protección Social;
ii. promover el cumplimiento de las metas y objetivos de educación en los paí-
ses del sica;
iii. adoptar e implementar una política migratoria integral regional;
iv. potenciar el sector cultural mediante el fortalecimiento de capacidades insti-
tucionales y humanas;
v. abordar el tema de salud desde una perspectiva regional, y
InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020 • 127
Cindy Georgina Aguilar Villatoro y María Eugenia Orantes Barrientos
vi. desarrollar acciones intersectoriales de igualdad, equidad de género, empo-
deramiento de mujeres y erradicación de violencia.
Análisis de la dimensión ambiental
En el sector ambiental el organismo encargado de tal acción es la Co-
misión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (ccad), ésta es la
encargada de la agenda ambiental regional. El principal objetivo de la
Comisión es contribuir al desarrollo sostenible de la región centroa-
mericana, fortaleciendo el régimen de cooperación e integración para
la gestión ambiental.
El ccad cuenta con un Plan Ambiental de la Región Centroame-
ricana (parca) para apoyar a los países en la aplicación de los ins-
trumentos regionales y nacionales de gestión ambiental. Una de sus
estrategias se dirige hacia la adaptación y mitigación del cambio cli-
mático y gestión integral del riesgo. Sus objetivos son: promover la
reducción de la vulnerabilidad y la adaptación al cambio climático;
promover la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero
y el aprovechamiento de las oportunidades del mercado de carbono;
promover el desarrollo de capacidades y la gestión del conocimiento;
promover la gestión del riesgo de desastres.
Rol de cada uno de los Estados
Problemas importantes de cada Estado:
Belice. Aunque Belice ha conseguido en los últimos años un con-
siderable crecimiento económico, se encuentran también en él
grandes desigualdades económicas. Los servicios sociales para las
mujeres, niñas y niños son escasos y aun así deberán hacer recortes
dada la abrumadora deuda nacional, la cual actualmente iguala al
100% del pib (unicef).
Guatemala. Enfrenta graves problemas sociales, como lo son la vio-
lencia, la drogadicción, analfabetismo, delincuencia, desnutrición,
además de los desajustes económicos, políticos y una corrupción
alarmante, según María Virguez.
128 • InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020
Sistema de Integración Centroamericana (sica)
El Salvador. Los principales problemas que enfrenta El Salvador
-
pacidad adquisitiva. En el área política existe una división entre
partidos que frecuentemente hace difícil lograr consensos para
realizar acciones y políticas, tanto en lo nacional como en lo local
(Asociación Amanecer Solidario).
Nicaragua. A pesar de poseer importantes riquezas (agua, biodi-
versidad, bosques, minerales y petróleo), esta región tiene los más
altos índices de pobreza y vulnerabilidad, debido a una historia de
exclusión de los procesos de desarrollo.
Costa Rica. En cuanto a la igualdad y no discriminación, las princi-
pales preocupaciones son la población migrante, afrodescendien-
te, indígenas, personas con vih y la diversidad sexual. En el ám-
bito de la seguridad social la mayor preocupación es la negativa
del Estado en brindar servicios médicos prenatales a mujeres mi-
grantes, además de la prohibición de acceder al seguro indirecto o
onu.
Honduras. Según El Heraldo, el principal problema que aqueja a
Honduras es la corrupción, lo cual tiene mucho que ver en las ca-
rencias que existen, en el deterioro del sistema de salud y educa-
ción pública, la exigua inversión social y hasta los obstáculos que
en muchos campos representa el aparato burocrático.
Panamá. El desempleo creciente se ha convertido en uno de los
problemas más graves que ha padecido el país en los últimos cin-
co años, afectando a más del 28% de la fuerza laboral del país.
Estos niveles constituyen motivos de preocupación para toda la
sociedad, donde el trabajo asalariado constituye la mayor fuerza
de ingreso para toda la población (González, 2016).
República Dominicana. Según Alodia Pichardo, los crecientes pro-
-
-
cas, violencia doméstica, alta criminalidad, inseguridad ciudada-
na, incumplimiento de la ley de hidrocarburos, problemas habita-
cionales, educación, entre otros problemas sociales.
InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020 • 129
Cindy Georgina Aguilar Villatoro y María Eugenia Orantes Barrientos
Problemas importantes del conjunto de Estados
El pasado 5 de marzo de 2019 el sector empresarial de sica presen-
tó una lista de 69 problemas que le afectan, entre los que se encuen-
como las trabas aduaneras según el Comité Consultivo de Integración
Económica (ccie).
Uno de los retos y desafíos que actualmente afronta el proceso de
integración centroamericana y que debe superar, consiste en que no
todos los Estados parte del sica son Estados parte de todos los tra-
tados, órganos y organismos del Sistema; desafío que actualmente se
está superando al sumarse Guatemala a ser Estado parte de la Corte
Centroamericana de Justicia (Villalta, 2008).
Roles destacados de algunos Estados en los procesos
Debido a los problemas que enfrenta la región y que amenazan con su
sica
provee apoyo para fortalecer la prevención del delito y la violencia, in-
cluyendo inversiones en mejoramiento urbano en Honduras, iniciati-
vas de prevención del delito en El Salvador, y revisiones del gasto pú-
blico en seguridad ciudadana en Honduras, El Salvador y Guatemala.
A nivel local, en concordancia con estos esfuerzos regionales, cada
Estado promueve iniciativas relevantes en educación, medio ambiente
y salud, entre otros temas (Banco Mundial, 2012).
Costa Rica. Renueva su compromiso con el medio ambiente y apun-
ta a lograr cero emisiones de carbono para el año 2021, un hito a
nivel mundial. Además, cuatro universidades públicas recibirán
apoyo para invertir en infraestructura, equipos y recurso humano
con el objetivo de recibir a más estudiantes y ofrecerles una educa-
casi 100 mil jóvenes costarricenses.
El Salvador. Está liderando la tendencia que propone la extensión
de la jornada escolar, lo que mejorará la educación de más de
80,000 jóvenes y niños. El Gobierno salvadoreño también trabaja
130 • InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020
Sistema de Integración Centroamericana (sica)
Guatemala. Está promoviendo la equidad de género y una mayor
inclusión de la mujer en el mercado laboral en la región. A su vez,
se ha enriquecido de la experiencia de “Barrios de Verdad”, el
programa que le mejoró la vida a miles de vecinos en Bolivia y
que será adaptado en asentamientos de Guatemala.
Honduras. Las mamás y sus niños lograron avances para vencer la
desnutrición. Se redujo la malnutrición crónica en unos 8.3 puntos
porcentuales en niños y aumentó en 12% el número de madres que
dan de amamantar a sus hijos.
Nicaragua. Se transformó en un modelo para la región, impulsando
una estrategia de educación para mejorar la matrícula en la infan-
cia temprana, especialmente en comunidades pobres e indígenas.
Panamá. Gracias a la plataforma Panamá Compra, la gestión esta-
un plan de acción para el aprovechamiento de las “áreas reverti-
das” cercanas al Canal de Panamá.
Relaciones exteriores y geopolítica del sica
Dada la participación de observadores regionales dentro de este siste-
ma de integración, cuenta con relaciones tanto exteriores como geopo-
líticas con Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Estados Uni-
dos, Perú, Uruguay y México. Asimismo, con los observadores extra-
rregionales: Alemania, Australia, República de China (Taiwán), Corea
del Sur, España, Francia, Italia, Japón, Marruecos, Nueva Zelanda,
Reino Unido, Santa Sede (Vaticano) y la Unión Europea.
Relaciones sir con otros Estados
Actualmente el sica está buscando fortalecer relaciones con Rusia, por
lo cual el pasado 26 de marzo tuvieron un encuentro en el que expre-
de cooperación, diálogo político, comercio e inversión y desarrollo de
-
sica (sg-sica, 26 de marzo,
2019).
InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020 • 131
Cindy Georgina Aguilar Villatoro y María Eugenia Orantes Barrientos
Relaciones sir con otros sistemas de integración regional
Sica-Caricom. En este aspecto, sica y Caricom han fortalecido re-
para la región en pos del desarrollo económico y social sostenible.
Por lo que los representantes de ambos bloques regionales elogia-
ron el encuentro sostenido para el examen de la cooperación entre
las naciones que integran el sica -
ción estratégica de la colaboración en el futuro (Nodal, 22 de sep-
tiembre, 2017).
Sica-Comunidad Andina. En noviembre de 2004 las Secretarías
Generales de la Comunidad Andina y el Sistema de Integración
Centroamericana (sica -
ración con miras a fortalecer las relaciones económicas entre las
regiones. Las áreas más importantes en dicho acuerdo incluyen:
la implementación de un diálogo político sobre cooperación; la
negociación de un acuerdo de libre comercio; y la participación
de la Comunidad Andina en el Plan Puebla-Panamá (sice, 08 de
noviembre de 2004).
Sica-Mercosur. En octubre de 2004 los países del Mercosur (Argen-
tina, Brasil, Paraguay y Uruguay) iniciaron contactos formales con
los países del Sistema de Integración Centroamericana (sica): Be-
lice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y
Panamá. En noviembre del mismo año los ministros de Relaciones
Exteriores de las dos regiones se reunieron en Río de Janeiro y es-
tablecieron pasos para profundizar sus relaciones comerciales. En
febrero de 2005 el Mercosur mantuvo reuniones con sica que cul-
minaron con una declaración conjunta, reconociendo las acciones
iniciales hacia una integración y se comprometieron a continuar
trabajando en este sentido (sice, 01 de octubre de 2004).
Sica en la actualidad
La última Reunión de Jefes de Estado y de Gobierno del sica (número
li) fue realizada el 30 de junio de 2018 en Santo Domingo, República
Dominicana, a cargo de la Presidencia pro tempore en esta fecha, en
la que se declara el compromiso permanente de atender las condicio-
132 • InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020
Sistema de Integración Centroamericana (sica)
nes de nuestros hermanos migrantes y garantizar el respeto de sus
derechos humanos, en especial a los niños, niñas y adolescentes que
se dirigen principalmente a Estados Unidos de América (Declaración
de Santo Domingo).
Por esta razón crearon una declaración especial para tratar sobre la
situación de los niños, niñas y adolescentes separados de sus familias
en la frontera sur de Estados Unidos. Esto, dada la política migratoria
Plan Tolerancia Cero, situación que ha afectado principalmente a los
niños, niñas y adolescentes migrantes de nuestros países, quienes han
sido separados de sus padres, enfrentando así situaciones adversas que
violentan sus derechos humanos y afectan su desarrollo psicosocial.
El 14 de diciembre de 2018 se realizó la lii Reunión de Jefes de Es-
tado y de Gobierno del sica -
do en la consolidación de esfuerzos para la construcción de un modelo
de desarrollo sostenible en los países de la región, que de conformidad
con lo establecido en el marco de la Agenda 2030 para el Desarrollo
Sostenible, procura un cambio progresivo en la calidad de vida del ser
humano, que lo coloca como centro y sujeto primordial del desarrollo,
por medio del crecimiento económico con equidad social y la transfor-
mación de los métodos de producción y de los patrones de consumo y
que se sustenta en el equilibrio ecológico y el soporte vital de la región,
proceso que implica el fortalecimiento y la plena participación ciuda-
dana y garantizando la calidad de vida de las generaciones futuras y
que sirva como plataforma para la solución de los retos que la región
enfrenta ([Link]).
Conclusiones
El Sistema de Integración Centroamericana ha representado avances
para Centroamérica; desde su creación buscó hacer de la región cen-
troamericana una región comercial relevante. Las ideas y propuestas
para las que fue creado el sica fueron innovadoras para la región, se
pretende que el proceso de los Estados miembros de este sistema sea
integrador y profundo; esto no se ha concretado, pero con los años van
avanzando. De las dimensiones política, económica, social y ambien-
tal, la más desarrollada es la económica, ya que si bien tienen como
propósito llegar a una unión económica, esto no se ha logrado, lo que
InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020 • 133
Cindy Georgina Aguilar Villatoro y María Eugenia Orantes Barrientos
impide una integración completa; sin embargo, mantienen una fuer-
te unión aduanera, y en los casos de Guatemala, Honduras y El Sal-
para la región. El sica también cuenta con desafíos, uno de ellos es
el empresarial, ya que, gracias a la globalización, han nacido nuevos
desafíos a enfrentar; así como la crisis de seguridad que se sufre en la
región; además de la democracia entre los Estados miembros. En el
ámbito empresarial ya se llevan a cabo políticas para el desarrollo de
-
cías mencionadas anteriormente; también en el marco regional de mo-
vilidad y logística, gestión de la coordinación de fronteras y las cade-
nas regionales de valor. Los Estados miembros comparten semejanzas
un organismo para el medio ambiente, de entre los cuales se proponen
trabajar en conjunto para la lucha con el cambio climático, así como
trabajar juntos para la prevención de riesgos de desastres naturales. El
sica se ha estancado en una Unión Aduanera, no ha alcanzado el ni-
vel de integración soñado, pero este sistema ha representado un gran
avance para la región de Centroamérica. Si bien se necesitan muchos
más cambios para una buena integración, concluimos que este sistema
va por un buen camino.
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136 • InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020
Caricom
Eduardo Beruben Santana1
José Arturo Sánchez Ochoa2
Resumen
La Comunidad del Caribe (Caricom) es una integración de características
inconfundibles, donde las catástrofes ambientales, el escaso crecimiento y
carencias sociales, llevaron a los países a creer en una integración para mejo-
rar la realidad en la que viven. Al paso de varias décadas la región no ha po-
dido dar el paso hacia una integración más compleja que la simple comercial,
en donde el sector primario prevalece y mantiene a la región dependiente de
ayudas y ventajas comerciales para subsistir, imposibilitándola para lograr
una coerción internacional sana.
Palabras clave: integración, compromiso, sector primario, catástrofes, ventajas
comerciales.
Caricom
Abstract
The Caribbean Community (Caricom) is an integration with unmistakable
characteristics where ambient catastrophes, poor growth & development,
countries to believe in integration to get better reality where they live. De-
cades later of the beginning of integration, the region cannot get closer to a
complex integration, being just a simple commercial one, where the primary
sector prevails and keeps the region dependent of aid and commercial ad-
vantage to subsist, making it impossible for a healthy international coercion.
Keywords: integration, commitment, primary sector, catastrophes, commer-
cial advantages.
1. eberuben_12@[Link]
2. [Link]@[Link]
InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020 • 61
Eduardo Beruben Santana y José Arturo Sánchez Ochoa
Introducción
La Comunidad del Caribe, conocida como Caricom, es otro de los in-
tentos de los países americanos por formar una integración. Surgida en
1973, la Caricom cuenta con 15 países que forman parte de ella. Sin em-
bargo, ésta no ha logrado una integración tan completa hasta la fecha.
Esto debido a los problemas estructurales que sufren los países. La falta
de desarrollo es una constante en los países de la Caricom, y aunado a
esto, muchos de los países más desarrollados de la región han tardado
en adoptar las medidas requeridas para lograr la integración.
La Caricom y sus países miembros han desplazado la integración
regional a favor de la resolución de muchos de los problemas de cada
país. Es por ello que ha sido un proceso de integración bastante lento
y en el que las cumbres y los tratados no han alcanzado a obtener los
resultados deseados. Desde sus inicios, los intentos de establecer un
mercado único se han topado con muchos obstáculos que, hasta el día
de hoy, la Caricom busca resolver.
-
des para la integración de la Caricom; debido a su localización geo-
los huracanes que se presentan en el Caribe, a lo que se le suman los
temblores que se han presentado en la zona. Por ejemplo, el devasta-
dor terremoto que sufrió Haití en enero de 2010.
Sin embargo, pese a que los resultados no han sido los mejores
para la Caricom, también es una realidad que este proceso de integra-
ción ha servido para unir, de alguna manera u otra, a distintos países
caribeños, mismos que debido a sus propias condiciones han tenido
-
ses más industrializados.
De igual manera, los esfuerzos de la Caricom siguen presentes hoy
en día, por lo que es posible que con un mayor esfuerzo y con mayor
formalidad en las reuniones (y en las acciones a ejecutar) la Caricom
pueda fortalecerse. Asimismo, es necesario que haya un auténtico
compromiso por parte de los países más desarrollados de la región en
ayudar y apoyar a los menos desarrollados.
La Caricom cuenta con 15 países miembros y cinco países observa-
dores para mejorar su funcionamiento.
62 • InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020
Caricom
1. Antecedentes
1.1. Situación geográfica
Mapa 1
Fuente: elaborado por Vanguardia.
InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020 • 63
Eduardo Beruben Santana y José Arturo Sánchez Ochoa
Cuadro 1
Adhesión de países de la Caricom
Año País
1973 Barbados
República Cooperativa de Guyana
Jamaica
República de Trinidad y Tobago
1974 Belice
Mancomunidad de Dominica
Granada
San Cristóbal y Nieves
Santa Lucía
San Vicente y las Granadinas
Montserrat
1983 Mancomunidad de las Bahamas
República de Surinam
1998 República de Haití
2002 – Miembro pleno
Fuente: Caricom, 2018. Elaboración propia.
La Caricom cuenta con 15 países miembros. Su sede se encuentra en
Georgetown, Guyana. Ocupa un espacio de 462,472 kilómetros cua-
drados y su población alcanza los 18 millones 242 mil habitantes; su
pib del año 2018 alcanzó cerca de 79 millones de dólares (Country Eco-
nomy, 2019).
1.2. Proceso de integración regional
La Caricom surgió en 1973 pero el proceso de integración de los paí-
ses caribeños es más antiguo que la fundación de la Comunidad del
-
palmente en Europa, donde el Reino Unido (colonizador de muchos
países caribeños) comenzaba a formar parte en acuerdos para el libre
comercio, surgió la necesidad de lograr una integración caribeña. Así,
en 1968, Barbados, Guyana, Antigua y Barbuda y Trinidad y Tobago
del Caribe, conocida como Carifta por sus siglas en inglés. Tres meses
más tarde se adhirieron Dominica, Santa Lucía, San Vicente, Granada,
64 • InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020
Caricom
San Cristóbal y Nieves. Ese mismo año, dos meses después ingresaron
al acuerdo Jamaica y Montserrat, y en 1971 Belice también comenzó a
formar parte (López Koll, 2000; Mariñas Otero, 1974).
Sin embargo, la Carifta fue una asociación que pese a que tuvo
éxito con el acercamiento de estas naciones, también se quedó corto
en algunos objetivos como la libertad de tránsito de mercancías y tra-
bajadores; los aranceles tampoco pudieron ser eliminados en su tota-
lidad como se pretendía. De esta manera, los dirigentes de los países
decidieron que sería mejor continuar con la integración mediante otra
institución (López Koll, 2000).
Después de cinco años de existencia de la Carifta, los jefes de los
Estados decidieron que esta asociación necesitaba una reforma pro-
funda y se dieron cuenta de que por el tipo de economías menos de-
sarrolladas que había en la región, un mercado único sería una opción
viable. Fue así como en abril de 1973, en la ciudad de Georgetown, Gu-
-
ribe, conocida como Caricom por sus siglas en inglés (Brzovic, 2015).
Sin embargo, Brzovic (2015) recuerda que pese a su establecimien-
to previo, fue hasta el 4 de julio de 1973 cuando se formalizó la Cari-
objetivos de la Caricom son: fortalecer la integración económica, el
establecimiento de coordinación con las políticas externas y adoptar
mejores políticas relacionadas con diversos factores como la salud o la
presentado en estos países desde hace muchos años. Entró en vigor el
1 de agosto del mismo año.
1.3. Variables económicas y sociales
En la Caricom no existen potencias económicas, si se consideran los
datos obtenidos por los diversos indicadores económicos, como sí lo
existen en otras regiones y países del mundo. Sin embargo, también es
cierto que ciertos países como Trinidad y Tobago y Jamaica han conse-
guido industrializarse y mejorar sus capacidades con el avance de los
años. Por su parte, otros países más pequeños y menos industrializa-
dos como lo son Las Bahamas y San Cristóbal y Nieves se han apoya-
do de su mismo tamaño y, en especial en el caso de Las Bahamas, de
su turismo para establecer altos pib per cápita; esto especialmente si se
InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020 • 65
Eduardo Beruben Santana y José Arturo Sánchez Ochoa
le compara con otros países más industrializados pero, a su vez, más
desiguales y con una fuerte falta de cohesión social. Asimismo, es im-
portante subrayar que, al ser países muy pequeños algunos, no se ha
obtenido toda la información que se buscaba para los parámetros de la
presente investigación (Banco Mundial, 2019; The Global Economy, 2018;
Naciones Unidas, 2018; World by Map, 2019; The World Factbook, 2017).
Cuadro 2
Variables económicas
PIB Deuda Importaciones Exportaciones Inv. Ext. Directa
Territorio (millones (millones de (millones de (millones de (millones de
(KM2) Población de USD) USD) USD) USD) USD)
Trinidad y Tobago 5,128 1,369,000 23,284 2.15321×1010 10,190 9,668 382.9
Bahamas 10,010 372,000 12,928 1.756×10 10
3,105 934.7 522
Jamaica 10,831 2,890,299 15,424 1.676×1010 5820 1,310 15,030
Barbados 430 286,000 5,172 4.49×10 9
1,515 482.5 11,167
Guyana 214,970 778,000 3,636 1.143×109 1,776 1,474 212
Haití 27,560 10,981,229 9,717 2.022×109 3,621 960.1 1,460
Surinam 156,000 563,402 3,84 1.235×109 1,570 1,976 87
Belice 22,806 374,681 1,912 1.327×109 944.4 483.4 77
Antigua y Barbuda 442.62 102,012 1,612 441,200 420.7 61.3 48
Santa Lucía 606 178,844 1,774 513,200 430.6 204.2 20
Granada 344 107,825 1,192 679,000 310.2 43.4 111
San Cristóbal y Nieves 261 55,345 1,005 187,500 264.4 58.4 50.9
San Vicente y las Granadinas 389 109,897 828 321,100 311.3 51.3 1,265
Dominica 751 73,925 485 288,600 198 47.4 31
Montserrat 102 5,215 63 1,040 33.67 5.7 No hay datos
Fuente: Banco Mundial, 2019; The Global Economy, 2018. Elaboración propia.
Los datos que proporciona la Caricom son de acceso actual, aún se en-
de información en inversión extranjera. Lo más relevante en este cua-
dro se presenta en relación con su deuda, la cual claramente expresa la
su deuda y encontrando casos donde los exponenciales son tantos que
suena ilógico que algún día esta deuda sea pagada. Se argumenta que
si bien Trinidad y Tobago está a un paso de que su balanza comercial
sea neutral, aún no se consigue en ninguno de los países (con excep-
importaciones para subsistir. De igual manera parece que la inversión
extranjera en los países que más perciben de ésta, como Jamaica y Bar-
bados, no han podido generar las condiciones necesarias para que los
66 • InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020
Caricom
impulse a mejorar su economía, estando muy lejos de que su balanza
comercial se estabilice a medida que perciben inversión.
Cuadro 3
Variables sociales
Índice de Pobreza Educación
(porcentaje (años de Índice de natalidad
debajo de la línea escolaridad, Desempleo (nacimientos por PIB per cápita
de pobreza) 2010) (porcentaje) mujer) (USD) IDH
Trinidad y Tobago 17 9,2 4.5 1,73 16,223 .784
Bahamas 9.3 11,1 10 1,76 34,003 .807
Jamaica 16.5 9,6 10.4 1,99 5,392 .732
Barbados No hay datos 9,3 10.5 1,8 17,961 .800
Guyana 35 8,5 9 2,47 4,649 .654
Haití 58.5 4,9 13.4 2,85 857 .498
Surinam 70 7,2 9.1 2,34 5,799 .720
Belice 41 9,2 10.1 2,46 4,862 .708
Antigua y Barbuda No hay datos No hay datos 11 2,03 17,636 .780
Santa Lucía No hay datos No hay datos 15.7 1,44 10,61 .747
Granada No hay datos No hay datos 24 2,07 11,042 .772
San Cristóbal y Nieves No hay datos No hay datos 5.1 1,78 18,203 .778
San Vicente y las Granadinas No hay datos No hay datos 18 1,9 7,491 .723
Dominica 29 No hay datos 23 2,39 6,977 .715
Montserrat No hay datos No hay datos 5.6 1,28 11,582 No hay datos
Fuente: Naciones Unidas, 2018; World by Map, 2019; The World Factbook, 2017.
Los datos son tan escasos en algunos países para medir su índice de
pobreza y educación, que claramente hacen referencia a la falta de
atención que sufren los sectores sociales; si bien el cuadro anterior
donde proporcionamos los datos económicos estaba casi completo,
en este cuadro se puede apreciar que las variables sociales que están
completes están ligadas al escenario económico, contrariamente a
sociales, como la pobreza y la educación, donde se puede concluir que
aparte de la falta de interés por conocer el estado de estas variables
sociales, los países que sí cuentan con información de ello como
en límites extremos en ellos y una falta de capacidad por lograr los
objetivos en educación que se presentarán en los apartados siguientes
de alcanzar los 12 años de formación educativa aún no logrados.
InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020 • 67
Eduardo Beruben Santana y José Arturo Sánchez Ochoa
2. Proceso histórico
Esquema 1
Fuente: Caricom, 2016. Elaboración propia.
2.1. Primera etapa de la Caricom (1973-1989)
La Caricom y el Mercado Común (separados en un inicio) se estable-
suscrito, en principio, por cuatro países: Barbados, Jamaica, Guyana y
Trinidad y Tobago. La Comunidad comenzó a funcionar el 1 de agosto
del mismo año y un año después, en 1974, se incorporaron ocho países
más (López Koll, 2000).
Una vez que comenzó a funcionar la nueva comunidad, de inme-
diato se presentaron problemas dentro de ella ya que Jamaica y Gu-
yana, por aquel entonces dos de los países más desarrollados de la
región, se opusieron al mercado común ya que consideraban que ellos
tenían mucho qué perder y poco qué ganar. De la misma manera, el
arancel común nunca llegó a suceder pese a ser uno de los principales
objetivos de la Comunidad. Sin embargo, también es cierto que hubo
algunos aspectos positivos, como la coordinación entre los países y
una búsqueda del desarrollo industrial (Liendo, 2012).
68 • InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020
Caricom
siguieron los países de la Caricom durante esta primera etapa fue un
modelo estatista de sustitución de importaciones, control de los mer-
-
-
da de lo posible, las condiciones para invertir. Después vino el modelo
capitalista, por un lado, y un socialismo democrático (en el que los
capitales privados y públicos participaban, a la vez que el Estado con-
trolaba los medios de producción) por otro, especialmente en Jamaica.
Los países eran libres de elegir qué sistema se les acomodaba mejor.
Aun así, para Bravo (2005) la separación inicial de la Caricom en
una Comunidad y en un Mercado Único demuestra que los países sa-
bían que una verdadera integración iba a ser complicada por la dife-
rencia de capacidades entre los países. A esta falta de coordinación e
integración inicial se le sumaron otros factores importantes como el
comienzo del declive socialista en el mundo y la crisis que sufrió Amé-
rica Latina y el Caribe a causa de la deuda externa durante la década
de los ochenta. Estos factores obligaron a los países de la Caricom a
plantearse un nuevo modelo para el funcionamiento de la Comunidad.
2.2. Segunda etapa de la Caricom (1989-2001)
Debido a la etapa de liberalización de mercados que promovía el sis-
tema capitalista estadounidense (sumado a que la Unión Soviética co-
menzaba a fracturarse internamente) dieron como resultado un nuevo
sistema económico en el que la economía comenzaba a liberalizarse,
a la vez que había una mayor cooperación entre las economías de los
distintos países. Los jefes de Estado de los países de la Caricom, re-
conociendo que era necesario formar un bloque económico que les
permitiese hacer frente a este nuevo sistema, se proclamaron a favor
de una serie de medidas y de políticas que profundizaran la integra-
ción. Aparte de fomentar una mayor integración, también se buscaba
establecer una economía y un mercado único. Todos estos puntos se
trataron en la X Cumbre de Jefes de Estado, en Grand Anse, Granada,
en 1989 (Carrington, s/f).
La Declaración de Grand Anse sirvió para fortalecer el proceso de
una integración que había sido bastante irregular y fortaleció nueva-
mente a la Caricom. Gracias a los puntos incluidos en ésta, se esta-
InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020 • 69
Eduardo Beruben Santana y José Arturo Sánchez Ochoa
bleció el objetivo de la libre movilidad de las personas, eliminando
la necesidad de permisos o visas laborales por primera vez, aunque
este proceso continúa fortaleciéndose al día de hoy. Es decir, no se ha
cumplido en su totalidad (Rhonda King, 2014).
Para Girvan (2001), la Caricom tomó un segundo aire durante
aquellos años, ya que los países se encontraban alejados de las crisis de
los años ochenta y existía un mayor sentimiento de integración, ya que
el mundo se encontraba inmerso en una era de mayor información, a
diferencia de la década de los setenta, cuando la Caricom parecía una
especie de experimento caribeño que no duraría por mucho tiempo.
A partir de 1989, tras la Declaración de Grand Anse, y hasta el año
2001, los jefes de Estado comenzaron a generar diferentes protocolos
para adaptar la Declaración de Grand Anse al Tratado de Chaguaramas.
En total se sumaron nueve protocolos que constituyeron en general
postulados ya habían quedado rebasados por la nueva economía y
política globales (González y Álvarez, 2016).
2.3. Tercera etapa de la Caricom (2001- presente)
En 2001, gracias a los nuevos protocolos que se ajustaban al Tratado
-
datarios de los países de la Caricom decidieron que era momento de
reforzar el antiguo Tratado para ajustarlo a las necesidades modernas
Chaguaramas, que incluía el Mercado y la Economía Únicos (conoci-
do como csme, por sus siglas en inglés) y que reforzaba otros puntos
como la libre movilidad de mercancías y personas, a la vez que esta-
del transporte y reconocer la falta de convergencia para que las econo-
mías más desarrolladas puedan cooperar con las menos desarrolladas
para salir adelante (González y Álvarez, 2016; Caricom, 2018).
-
guaramas pretende conseguir tres objetivos fundamentales: la coope-
ración económica, la cooperación funcional en diferentes áreas que
son de relevancia para los países y la coordinación para la negociación
económica externa y la política exterior. Para obtener la cooperación
económica que se requerirá es necesario que exista una liberalización
70 • InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020
Caricom
de los mercados, la creación de una unión aduanera y el estableci-
miento de una economía y mercado únicos.
del Tratado de Chaguaramas consistiría en dos etapas principales:
de 2006 a 2009 se debía implementar el mercado único para los paí-
ses miembros y de 2010 a 2015 habría de darse la economía única.
Mientras tanto, de 2001 a 2006 se les daba un margen a los países de
comenzar a homogenizar sus políticas de manera que se lograra una
convergencia para cumplir con las dos etapas.
Durante esta nueva etapa la Caricom ha comenzado a cooperar
con otras regiones como la Unión Europea en la Cariforum o con otros
socios estratégicos como lo son México y Cuba (sice, 2009). Sin em-
bargo, la Caricom a la fecha no ha logrado integrarse de una manera
adecuada, pese a que ha habido algunos avances importantes en esta
última etapa, como la implementación de la Corte de Justicia del Ca-
ribe, la realidad es que la economía de la región sigue siendo muy
poco convergente. A esto se le añaden factores como la vulnerabilidad
le han permitido lograr una integración más importante (sela, 2014).
Cuadro 4
Tratados y declaraciones más importantes
de la Caricom según sus respectivas etapas
Tratado/Declaración/Acuerdo Año ¿Qué establecía?
Tratado de Chaguaramas 1973 Fue un hibrido jurídico que separaba la
Comunidad del Caribe, del Mercado Común.
La separación legal de estas dos instituciones
se formalizó con el Tratado de la Comunidad
del Caribe y el Anexo del Mercado Común.
Promover y fortalecer la expansión y la
integración económica.
Establecer una coordinación de la política
exterior.
Declaración de Grand Anse 1989 Los países reconocen que hace falta una mayor
integración para ajustarse a la nueva agenda
económica mundial.
Comienzo de cooperación con otras regiones.
InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020 • 71
Eduardo Beruben Santana y José Arturo Sánchez Ochoa
Tratado/Declaración/Acuerdo Año ¿Qué establecía?
Tratado Revisado de 2001 Se añaden nuevos protocolos, principalmente
Chaguaramas económicos.
Ayudar a los países menos desarrollados para
lograr una mayor convergencia.
Diversificar el transporte.
Mejorar la calidad de vida de las poblaciones.
Fuente: Caricom, 2016. Elaboración propia.
3. Estructura institucional
Esquema 2
Fuente: Brzovic, 2015; Caricom, 2018B. Elaboración propia.
La estructura institucional de la Caricom es bastante sencilla: las Cum-
bres de Jefes de Gobierno son las encargadas de generar las nuevas
De ellas se desprende el Consejo de Ministros de los países miembro
y la Secretaría General de la Caricom. Estas dos instituciones son los
principales encargados de revisar la ejecución de la toma de decisio-
nes de las Cumbres. Asimismo, en la jerarquía siguen los cuatro con-
de Comercio y Desarrollo Económico, el Consejo de Relaciones Inter-
72 • InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020
Caricom
nacionales y de la Comunidad, y el Consejo de Desarrollo Humano y
Social (Brzovic, 2015).
Estos cuatro consejos son los encargados de la supervisión de otros
-
zas, hay dos organismos en su jurisdicción: el Comité de los Goberna-
dores de los Bancos Centrales de cada país miembro y el Comité de
Presupuesto que se encarga de destinar los recursos económicos de la
Caricom. Asimismo, el Consejo de Comercio y Desarrollo Económico
supervisa al Instituto Agrícola del Caribe, al Mecanismo Regional de
Pesca (recordando que esta actividad es importante para las econo-
mías del Caribe), la Administración para el Desarrollo, que busca una
competencia económica más justa y mayor desarrollo para los países,
y la Comisión de Competencia. Por su parte, el Consejo de Relaciones
Internacionales y de la Comunidad supervisa las ejecuciones del Co-
mité de Asuntos Legales, encargado de la aplicación del derecho en
diferentes situaciones que se puedan presentar. Por último, el Consejo
de Desarrollo Humano y Social supervisa la Comunidad del Caribe
del Cambio Climático, misma que busca el combate ante las nuevas
amenazas climáticas, la Agencia de Desastres Naturales del Caribe,
que auxilia en los desastres naturales y el Centro de Energías del Cari-
be, que regula la utilización de energías en los países miembros (Cari-
com, 2018B; Brzovic, 2015).
Por su parte, la Corte de Justicia del Caribe, establecida en 2003, es
una institución independiente creada por la Caricom que se encarga
de la impartición de justicia en los países miembros. A su vez es la ins-
Tratado Revisado de Chaguaramas (Caricom, 2018).
4. Análisis de la dimensión política institucional
4.1. Diálogo político interno
La Caricom, en su trayectoria desde su creación en 1973 ha comparti-
do un escenario de diálogo político con sus integrantes regionales en
cumbres anuales, celebradas por los jefes de Estado de cada país con la
intención de avanzar en los temas de interés y desafíos para el Caribe.
La primera cumbre que se realizó por parte de la Caricom tuvo origen
InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020 • 73
Eduardo Beruben Santana y José Arturo Sánchez Ochoa
en 1974, con temas como abasto de energía y política para la agricultura,
como una visión de subsanar las necesidades de abastecimiento y
el interés por participar con otros países y mejorar sus relaciones
internacionales: 1ª Cumbre en Bridgetown, Barbados.
En el lapso de 1975 a 1982 fue la única vez que se suspendieron
las cumbres anuales, a medida que se retomaron, los temas siguieron
dando prioridad a la intención de la integración de la región y su diá-
logo vecinal y se presentó la atención por los problemas que tenían los
Estados menores de la Caricom. Al paso de las cumbres (2ª Cumbre en
Basseterre, San Cristóbal y Nieves, 3ª Cumbre en Ocho Ríos, Jamaica),
el panorama falto de integración y malos logros de las políticas por
impedimentos individuales de algunos países, los temas de interés
continúan en voz de la cooperación pero ahora con una visión sur-
sur y con una perspectiva de reactivar el comercio en la región, que
se estaba perdiendo a medida que el interés por la integración no era
prioridad de los Estados (Caricom, 2019).
Un hito importante para la Caricom fue la convención de Gran
Anse (10ª Cumbre en Grand Anse, Granada) en Granada 1989, la co-
munidad tenía la noción y el interés por prepararse para afrontar los
nuevos paradigmas globales. Sus políticas fueron alineadas a la nueva
conformación geopolítica mundial, intentando así no quedar fuera de
la jugada internacional.
Años más tarde serían las mismas cumbres las que intentarían im-
pulsar a la región a la conformación de un mercado común y una mo-
neda única ya en la década de los noventa, sabiendo que la capacidad
de participar en el ámbito internacional de los países no contenía el
peso por individuo, las políticas se intentaron alinear con base en la
participación regional con el ámbito internacional, especialmente con
otras regiones del planeta.
constante atosigamiento de la naturaleza, las políticas ambientales son
un importante atributo de la década, donde los jefes de Estado coin-
cidían en la importancia de atender las cuestiones medioambientales
(12ª Cumbre en Basseterre, San Cristóbal y Nieves) que propiciaban
deterioros constantes al desarrollo humano en los Estados de la Cari-
com (Caricom, 2019).
74 • InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020
Caricom
-
portancia en la Cumbre de Guyana 1995, donde se da importancia al
el siguiente año se crea un fondo de inversión del Caribe, para contar
con liquidez para el desarrollo de la zona.
la necesidad de revisar su tratado origen; así, en 1999 los protocolos
(20ª Cumbre en Puerto España, Trinidad y Tobago, 21ª Cumbre en
Canouan, San Vicente y las Granadinas, 22ª Cumbre en Násau, Baha-
mas) que habían surgido antes de esta fecha fueron revisados con la
intención de integrarlos en una nueva revisión de Chaguaramas. Así
en el año 2000 en la Cumbre de San Vicente se evaluaron los proto-
colos realizados al tratado y en 2001 el tratado revisado estaba listo
(Caricom, 2019).
Cuadro 4.1
Cumbres de la Caricom (véase Anexo 1)
Después de sentar las bases necesarias para un funcionamiento aterri-
se vio inmerso en un cambio hacia el cumplimiento de los Objetivos de
desarrollo del milenio (odm), sin dejar de lado su interés por alcanzar
un mercado único. Así, los años siguientes sirvieron como acercamien-
to al marco internacional, con alianzas que los impulsaran a acelerar el
cumplimiento de los odm en el año 2013; aunque tardío, era necesario
ya que un año antes la conferencia de desarrollo sostenible de la onu ya
apuntaba al cambio de los omd hacia los ods (Caricom, 2019).
4.2. Diálogo político internacional
El diálogo político internacional de la región que conforma la Caricom
cuenta con la participación de actores relevantes como lo serían Mé-
xico, que fue el primero en participar en cumbres; Cuba que con una
tardía participación 30 años después de la creación de la Caricom pero
que estableció el 8 de diciembre de 2002 como el día Cuba-Caricom;
Inglaterra, con obligaciones morales coloniales en la zona; y más re-
ciente y penetrante el diálogo que se genera entre las regiones de Ca-
ricom y la ue, creando el Cariforum-ue.
InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020 • 75
Eduardo Beruben Santana y José Arturo Sánchez Ochoa
México inició participación con la región del Caribe en una tem-
prana etapa de la creación de la misma; para 1974 se genera la prime-
las cumbres se dejaron de lado y la cooperación no fue tan relevante
como se pretendía que fuera; seria hasta el año 2010 cuando se forma-
liza un proceso de cumbres bianuales, en donde la cooperación seguía
-
do de cooperación que contenía una base de cooperación técnica en
capacitación en materia agrícola; esta participación conjunta incluía
la participación del Instituto Interamericano de Cooperación para la
Agricultura; la última cumbre se estableció en un país de la Caricom,
donde se revisaron los avances del programa de cooperación anterior
y el cumplimiento de los compromisos de la III Cumbre (ser, 2015).
El caso de Cuba en la participación con la región sentó las bases
para el diálogo económico y diplomático con una visión de desarrollo
de la zona del Caribe. De este modo la primera Cumbre celebrada
en 2002 tuvo como objetivo principal el que cuba ofrezca asistencia
técnica y becas escolares a los países de la Caricom; de igual manera
se centra en la oferta de asistencia por parte de Cuba en los periodos
de desastres naturales en la zona. En la Cumbre de 2005 se habló de
las imposibilidades de los Estados miembros de la integración acerca
de poder participar de una manera potente en la toma de decisiones
globales, adentrándose en la idea de que los centros de poder impo-
sibilitan a los Estados el poder apropiarse de sus propias riquezas;
este tipo de diálogos sostenidos con Cuba atienden a la idea de que
son víctimas de un sistema comercial y a voz fuerte culpa a Estados
Unidos y la ue de golpear a gusto a los Estados de la Caricom. En la
Cumbre número III los temas fueron enfocados en la debilidad de los
Estados más vulnerables de la Caricom y cómo Cuba podría ofrecer
ayuda para mejorar sus condiciones (Cuba-Caricom, 2002, 2005, 2008,
2011).
La ue contaba con un mecanismo de cooperación hacia el Caribe
contemplado en el acp como prioridad de ayuda a nivel global desde
1975; sin embargo, el tema de interés es la creación de un escenario
entre regiones que sería creado hasta 2004 llamado Cariforum-ue:
[…] se organizaron en cuatro etapas: (i) la primera etapa se concentraría en me-
didas para acelerar la integración dentro de Cariforum y establecer lineamientos
para un acuerdo a ser implementado a más tardar el 1 de enero de 2008; (ii) la
76 • InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020
Caricom
segunda etapa se concentraría en reuniones de los grupos técnicos de negocia-
ción; (iii) la tercera etapa serviría para consolidar las conversaciones y puntos de
entendimiento en común alcanzados en un borrador de acuerdo de asociación
sice, 2009).
4.3. Política institucional
La lucha por lograr una integración óptima en la Caricom es funda-
mentalmente apoyada por sus estructuras institucionales que llevan
de la mano las políticas comunes de la región hacia la correcta imple-
mentación de las mismas. La base proviene de una jerarquía de insti-
tuciones que depende en mayor medida de las decisiones tomadas en
las cumbres por los jefes de Estado.
4.3.1. Secretarías
1. -
neral a través de investigaciones y consultas.
2. Unidad de Auditorías Internas: servicios independientes para me-
jorar las operaciones de la Secretaría.
3. Unidad de Comunicaciones: crea conciencia de la comunidad y
busca modelar positivamente las percepciones y actitudes hacia la
comunidad y sus secretarías.
4.
secretario a impulsar el proceso de reestructuración de las institu-
ciones en la Caricom.
establece, mantiene y monitorea sistemas para mejorar la entrega de
los programas de trabajo de la Secretaria:
1. Servicios de Conferencias: es responsable de atender las reuniones
de los órganos e instituciones de la Comunidad.
2. Centro de Documentación y Registro: caen administrativamente
bajo el Programa de Servicios Corporativos. El Registro Central
es responsable de la recepción, el registro, el enrutamiento y el al-
que recibe la Secretaría, mientras que el Centro de Documentación
InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020 • 77
Eduardo Beruben Santana y José Arturo Sánchez Ochoa
proporciona principalmente información de apoyo al personal de
Caricom.
3.
la Secretaría respecto a los recursos de los Estados miembros y los
donantes.
4. Gestión de Recursos Humanos: brinda apoyo a la administración
y al personal en general a través de la promoción del desarrollo de
recursos humanos.
-
ponsable de brindar asesoramiento legal a la Comunidad. Además de
proporcionar servicios legales a la Secretaría de Caricom.
un marco cohesivo para coordinar y gestionar los recursos de las ne-
gociaciones comerciales externas de Caricom (s/f).
Las instituciones proporcionan ayuda técnica a los Estados de la
Caricom al mismo tiempo que son socios de implementación del plan
estratégico de la Comunidad; al igual que las cumbres donde se toman
las decisiones, el secretario general celebra reuniones anuales con los
directivos de las instituciones para alinear los planes en un mismo
sentido.
Según el artículo 6 del Tratado de Chaguaramas, el logro de los
objetivos de la Comunidad requiere de la participación de todas las
instituciones comunitarias y asociadas, además de la participación de
las secretarías de la Caricom.
Si bien es parte integrante del sistema Caricom, las instituciones comunitarias
existen como entidades legales separadas con diferentes acuerdos de gobier-
no. Los jefes de gobierno han pedido una revisión y racionalización de las insti-
tuciones comunitarias para garantizar que sigan siendo aptos para el propósito y
para crear un entorno propicio para la gestión coordinada en toda la arquitectura
de integración regional (Caricom, s/f).
5. Análisis de la dimensión económica
La Comunidad del Caribe y el Mercado Común Caricom fue estable-
cido por el Tratado de Chaguaramas en 1973; desde su inicio la Co-
munidad se ha centrado en la integración económica; este mercado
78 • InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020
Caricom
común fue creado sobre la base de protección con elevadas barreras
arancelarias frente a las importaciones de terceros países, en donde
se consideraba a la integración como una posibilidad de desarrollo
mediante industrialización por sustitución de importaciones. Los ob-
jetivos del mercado común eran proteger la producción industrial y
agrícola de la subregión, promoviendo el desarrollo de la producción
internacionalmente competitiva (López Koll, 2000).
-
na a la Comunidad en una situación de indecisión sobre cambiar su
modelo en el cual basaban la integración de su economía; para en-
tonces la subregión ya era consciente de la necesidad de afrontar los
nuevos retos que trae consigo la globalización, esto dio comienzo a la
cooperación con otras regiones y a la apertura de su mercado común
proteccionista (Caricom, 2016).
Los problemas internacionales y para afrontar la inmersión inter-
nacional llevó a los jefes de Estado a replantear el Tratado de Chagua-
ramas y así en 1997 surgió el Protocolo de Chaguaramas, en el cual
para la Comunidad. Este suceso trajo consigo la aparición de un gran
precisaba la importancia da la no discriminación para la obtención de
capital en la Comunidad y dando a notar que había países los cuales
requerían mayor ayuda, protocolos de industria para fomentar el de-
sarrollo industrial y la sustentabilidad ambiental, al igual que la orien-
del sector agrícola (Caricom, 2016).
InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020 • 79
Eduardo Beruben Santana y José Arturo Sánchez Ochoa
Esquema 3
El comercio de la Caricom se concentra en un número reducido de
productos básicos, desde la década de los noventa se han agregado
productos de maquila a Estados Unidos y Europa donde tiene pre-
ferencia gracias a la Convención de Lome. Los productos básicos son
bananas, aluminio, azúcar y especias. Es de especial importancia re-
marcar que sólo Trinidad y Tobago tiene ingresos mayores al 50% por
El comercio intercomunitario está limitado por competencia interna
de productos a un reducido mercado interno que se concentra en pro-
ductos petroleros, manufactura liviana y alimentos (López Koll, 2000;
Caricom, 2018).
80 • InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020
Caricom
Cuadro 5
Balanza comercial
En el año 2001 se realizó una revisión al Tratado de Chaguaramas para
colos establecidos con anterioridad y un protocolo más en el mismo
año para su aplicación provisional. En esta aplicación el comercio elec-
trónico toma relevancia y lleva al mercado común al libre tránsito de
mercancías y personas (Caricom, 2016).
Actualmente la Caricom atiende a un modelo de mercado econó-
mico único (csme), éste ofrece: una economía de escala, mayores opor-
tunidades para comprar y vender bienes y servicios y un aumento en
la competitividad de la zona. Su objetivo principal es proveer a la Ca-
ricom de las bases necesarias para su desarrollo mediante la creación
de un espacio económico único. Uno de los principales trabajos imple-
mentados a través de este modelo es la regulación y armonización del
área enfocados en (Caricom, s/f):
Banca y valores;
La política de competencia;
Protección al consumidor;
Aduana;
InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020 • 81
Eduardo Beruben Santana y José Arturo Sánchez Ochoa
Derechos de propiedad intelectual;
Comida y la regulación de medicamentos y etiquetado;
Normas y reglamentaciones técnicas;
La producción y el comercio de reglamentación sobre mercancías;
Procedimientos regulatorios e institucionales y administrativas de
-
rregional en consonancia con los acuerdos comerciales regionales
establecidos, por ejemplo protocolo sobre las zonas francas y pro-
tocolo sobre la libre circulación; solicitud de suspensiones de la
cet y las excepciones a las normas de origen.
Caricomstats (2018) tiene información respecto a los últimos cinco años
de exportaciones e importaciones que se han realizado interregional-
mente por parte de los países miembros. No existe una tendencia clara
ya que hay países que aumentan sus exportaciones e importaciones
pero dependiendo del año, más que de una secuencia de crecimiento
o decrecimiento. De ahí podemos rescatar la siguiente información al
respecto:
82 • InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020
Caricom
Cuadro 6
Total de importaciones interregionales dentro de la región, 2012-2017
Fuente: Caricomstats, 2018.
InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020 • 83
Eduardo Beruben Santana y José Arturo Sánchez Ochoa
Cuadro 7
Total de exportaciones interregionales dentro de la región, 2012-2017
Fuente: Caricomstats, 2018.
Para entender un poco más acerca de la falta de convergencia real por
parte de los miembros de la Caricom, Cordero (2013) proporciona in-
formación sobre las principales exportaciones de la Caricom en su to-
talidad y también sobre los principales productos de cada país. En el
caso de la Caricom como un sistema único, son los aceites de petróleo
(que representan el 24% del total de productos) las principales expor-
taciones de la Comunidad, le siguen los gases de petróleo (que repre-
sentan el 23% de la totalidad), los aceites de petróleo crudo (9%) y el
amoniaco (7%). Pero lo que se debe notar es que la gran mayoría de
estas exportaciones son de Trinidad y Tobago, un país que se ha con-
vertido en la potencia industrial y tecnológica de la Caricom, mientras
que los países como Bahamas, Barbados, Belice, Jamaica y Santa Lucía
se dedican principalmente a la exportación de banana, de azúcar y
84 • InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020
Caricom
productos manufacturados más sencillos como lo son los sacos de dor-
mir, jabón, harina procesada e interruptores, principalmente.
-
dades industriales y dependientes del petróleo se han transformado
en una importante fuente económica, como queda demostrado en su
pib, mientras que en otros países como Guyana, son las actividades
relacionadas con la transformación de bebidas y alimentos, las que
impulsan en gran parte la economía nacional. Aun así, siguen siendo
las actividades agrícolas, tales como el cultivo de arroz y banana (esta
última de gran importancia para la economía de muchos países de la
Comunidad y de la región). Este tipo de actividades, tanto agrícolas
como principal destino Estados Unidos (Cordero, 2013).
6. Análisis de la dimensión cultural y social
Los enfoques reales se han puesto a prueba en los sectores de edu-
cación y trabajo en el ámbito social cultural, los intercambias acadé-
micos son los predominantes como parte de compartir la cultura e
intentar desarrollar la sociedad, pero esto no sólo sucede como razón
interna, los diálogos con sus socios les han brindado las herramientas
para conseguir que los universitarios tengan la posibilidad de realizar
estudios en el extranjero. Uno de los principales enfoques de la comu-
de salud y cooperación técnica en el mismo sentido.
Ya que la Caricom no es comprendida como un modelo de integra-
ción profunda, sus ramas fuera del enfoque, como lo podrían ser so-
ciales y culturales como las más vulnerables, son atendidas con un en-
foque asimétrico de regionalismo social en pos de combatir los daños
que la globalización pudiese haber causado. Un ejemplo de un daño
de la globalización que impactó de manera determinante a la sociedad
de la Comunidad sería la llegada de maquiladoras y la apertura de
mercado cuando estaban faltos de una política laboral (Blackett, 2007).
En 1990 se estableció libre movilidad de trabajadores: los graduados
universitarios pueden ejercer su profesión dentro de la región sin
necesidad de permisos de trabajo, lo cual permite una integración de
InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020 • 85
Eduardo Beruben Santana y José Arturo Sánchez Ochoa
las fuerzas de trabajo de la región; así se ponía en marcha un plan
inicial de libre movilidad de personas en la Comunidad del Caribe
(11ª Cumbre en Kingstown, Jamaica).
En la revisión del Tratado de Chaguaramas se encuentran inmer-
sos tres protocolos destinados al mejoramiento de la situación de la
sociedad caribeña, dando inicio con una carta de la sociedad civil, un
acuerdo para establecer un parlamento y acuerdos sobre la seguridad
social. Éstos tenían el objetivo de respetar los derechos humanos y las
libertades, se enfatiza el derecho a la vida, la libertad y la seguridad
de las personas, la igualdad ante la ley, la libertad de reunión, demos-
tración y petición, la libertad de expresión, prensa y acceso a la infor-
mación, se reconoce la diversidad cultural (López Koll, 2000). En esta
poder alcanzar un plan comunitario enfocado en los ideales europeos
se profundizan los procesos democráticos y de representación del
pueblo en los marcos nacionales y del proceso integrador. También se
estableció la Corte Suprema de Justicia del Caribe.
En la visión general de la Caricom en su respectiva presentación
del ámbito cultural se hace la siguiente referencia:
[…] ciudadanos sanos, creativos, capaces de funcionar en un entorno global con
base en el conocimiento ponen de relieve la importancia del papel de la cultura
en la agenda de Caricom para construir una comunidad resiliente con una mejor
calidad de vida para sus habitantes (Hackett, 2018). Actualmente la Comunidad
ha reconocido su proyección cultural como un impulsor de la economía, utili-
creación de empleos de la integración (Caricom, s/f).
Las principales actividades en 2018 y 2019 incluyen:
Desarrollo e implementación de planes de acción estratégicos re-
gionales y nacionales para las industrias creativas.
Promoción y fortalecimiento de Carifesta.
Apoyo a la implementación de la estrategia de desarrollo de re-
cursos humanos y la garantía de que la cultura se integra en todos
los niveles.
El apoyo a la iniciativa regional de reparaciones.
La promoción de la animación en entornos de aprendizaje.
86 • InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020
Caricom
El ámbito educativo, que genera una de las principales políticas de la
comunidad se centra en su programa de educación, el cual busca arti-
cular y armonizar las políticas en toda la Comunidad, de manera que
las personas puedan competir de manera internacional. Este objetivo
ha sido constante en las dos décadas pasadas, consiguiendo todos los
Estados, con excepción de Haití, la universalidad de la educación pri-
maria y actualmente se encuentran cerca de obtener la secundaria; así
pasó de 4.3 años de escolaridad en 1960 a 10.3 años en 2015. EL sub-
programa de educación con su enfoque en mejorar su sistema, alude a
las siguientes áreas de interés (Caricom, s/f):
Desarrollo infantil temprano (dit).
Derechos del niño y protección de la infancia.
Salud y educación para la vida familiar.
La enseñanza y el maestro de educación: creación de los Consejos
Nacionales de Enseñanza.
Desarrollo e implementación de estándares de enseñanza de prác-
tica.
Educación técnica y profesional (eftp).
cvq).
Programas de becas.
7. Análisis de la dimensión ambiental
El medio ambiente y las repercusiones que puede tener en el lecho de
la Comunidad están básicamente atentados por las fuerzas naturales y
de la Caricom, quien plantea la incapacidad en que se encuentra la
Comunidad para mitigar los deterioros del medio ambiente a razón
de su modelo productivo, los países menos desarrollados del planeta
estarán a expensas de los centros para poder desarrollar una política y
suministro de los recursos para mitigar los deterioros que se puedan
generar por la industria subdesarrollada. A esto se le añade que cada
año la Comunidad sufre los embates por los incontrolables poderes
naturales que hacen casi imposible establecer una industria que no
corra peligro; de igual manera la sociedad absorbe estos impactos al
InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020 • 87
Eduardo Beruben Santana y José Arturo Sánchez Ochoa
verse afectada por las catástrofes naturales, sin dejar de lado la bio-
diversidad y las afecciones que el humano pueda ejercer sobre ella,
principalmente la industria y el turismo (Holder, 1988).
En la 9ª Cumbre en Deep Bay, Antigua y Barbuda 1988, los jefes de
Estado pusieron como principal punto de importancia la inminente
necesidad de proteger el medio ambiente y la biodiversidad de la
región, esto como hito de conocimiento de sus afecciones sobre la
Comunidad. Ya para 1991 se hablaba del tema del desarrollo del
medio ambiente en la Cumbre de Deep Bay, asimismo se continúa con
la perspectiva de la protección al mismo.
Actualmente es un tema que interesa a la Comunidad y a sus alia-
dos regionales y nacionales. En 2015 se escribió un documento de sín-
tesis sobre el comercio de servicios ambientales: hacia la formulación
de un marco estratégico y plan de acción para el mercado único de la
Comunidad del Caribe y la economía proporciona las bases para el
comercio de servicios ambientales.
Una función importante de este trabajo es crear conciencia de la existencia de
un sector del medio ambiente en la Comunidad del Caribe. También sirve para
destacar que al igual que cualquier otra industria de la economía regional, se
debe hacer la inversión para mantener la sostenibilidad (ccs, 2009; Caricom, s/f).
La Secretaría de la Caricom en conjunto con la Secretaría del Conve-
nio sobre la Diversidad Biológica y Ambiental de la onu, generaron
un documento para dar a conocer el estado de la biodiversidad de la
comunidad caribeña, en donde se precisa que a falta de datos internos,
es preciso que la intervención de la organización sea en medida con el
esta evaluación proporcione una base para acciones de protección de
la biodiversidad, ya que en ella se basa el desarrollo sostenible de la
región del Caribe (Palmer, 2018).
8. Relaciones exteriores y geopolítica
del Sistema de Integración Regional
Los esfuerzos realizados por la Caricom en el área de las relaciones
exteriores han brindado resultados más modestos que sobresalientes.
Esto, principalmente porque los países de la Caricom siguen siendo,
88 • InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020
Caricom
en su mayoría, países cuyas industrias no han terminado por desarro-
debido a que la situación geopolítica pasó a segundo plano, principal-
mente en su relación con Estados Unidos. Entre los primeros países
con los que se entablaron relaciones más formales fueron México y
Venezuela, ambos en la década de los noventa. Asimismo habían exis-
tido acercamientos con Estados Unidos, Canadá y Gran Bretaña que
no fueron muy fructíferos (López Koll, 2000).
Recientemente la Caricom se ha acercado a países como México y
Cuba, con quienes celebra cumbres y países que, por su parte, han es-
tablecido Comisiones Mixtas para la cooperación con la Caricom, sien-
do Cuba el país que se ha vinculado más con ellos, mientras que Méxi-
co es un socio más antiguo. Asimismo, otros países de Latinoamérica
como Brasil, Colombia y Venezuela han participado esporádicamente
en reuniones con la Caricom y han realizado acercamientos que a la
fecha siguen siendo un tanto distantes. Principalmente la proximidad
-
valcaba, 2018).
Desde la década de los setenta, la entonces Comunidad Europea
(conocida como Unión Europea actualmente) ha establecido diversos
mecanismos y medios de cooperación con diferentes países en vías
de desarrollo. Así, comenzó una cooperación hace tiempo con países
miembros de la Caricom. La Cariforum se estableció a inicios de la
década de los años noventa y en ella participan todos los miembros de
la Caricom y la República Dominicana, para fomentar el intercambio
comercial con la Unión Europea. Sin embargo, la cooperación no ha
sido muy fructífera a la fecha. También tiene participación activa con
la Organización de las Naciones Unidas (Caricom, 2018C).
También es importante resaltar que existen cinco países asociados
a la Caricom: Anguila, Bermudas, las Islas Caimán, las Islas Turcas y
Caicos y las Islas Vírgenes Británicas (Caricom, s/f).
Económicamente, Caricomstats (2018) reporta la siguiente lista de
exportaciones e importaciones con terceros países por parte de la Cari-
com. Estados Unidos encabeza la lista tanto en importaciones como en
exportaciones, aunque resulta curioso que en materia de exportacio-
nes hay dos países miembros que se encuentran entre los principales
exportadores: Jamaica y Guyana. Esto se debe a que estos países se
han convertido en importantes miembros de la Caricom. Es intere-
InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020 • 89
Eduardo Beruben Santana y José Arturo Sánchez Ochoa
sante que en un inicio fueran dos de las principales potencias de la
Caricom y su poca participación durante los primeros años de exis-
tencia de la organización ha sido señalada por los académicos y los
estudiosos como causa importante de la falta de integración regional
durante la década de los años setenta. Ahora existe una mayor parti-
cipación por parte de ambos países, aunque otras potencias regionales
de la zona como lo son Trinidad y Tobago y las Bahamas no tienen
mayor participación en las importaciones y exportaciones del Sistema
de Integración Regional.
Es de particular importancia notar que Estados Unidos, pese a no
ser un país con el que se ha impulsado de gran manera el diálogo
político o la acción social, se ha transformado en el principal socio
económico de la Caricom tanto para las exportaciones como para las
importaciones (Cordero, 2013). Es por ello que resulta notable que la
Caricom no haya intentado profundizar un acercamiento con Estados
Unidos, aunque es muy probable que la Comunidad del Caribe tam-
poco represente un punto de mucho interés actual para ese país.
Cuadro 8
Principales socios importadores en 2014, en miles de dólares
País Valor % del total
Estados Unidos 7’497,187 29.0
Gabón 2’272,026 8.8
Trinidad y Tobago 1’845,173 7.1
China 1’583,876 6.1
Colombia 1’279,385 5.0
Rusia 1’106,763 4.3
Venezuela 948,746 3.7
Brasil 746,687 2.9
Japón 632,065 2.4
Reino Unido 591,289 2.3
A. Total de importaciones de los 10 socios principales 18’503,197
B. Total de importaciones con todos los países 25’829,344
A/B 71.6%
Fuente: Caricomstats, 2018. Elaboración: propia.
90 • InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020
Caricom
Cuadro 9
Principales socios exportadores en 2014, en miles de dólares
País Valor % del total
Estados Unidos 7’542,356 29.2
Canadá 767,68 3.0
Brasil 715,505 2.8
Jamaica 690,285 2.7
Puerto Rico 658,592 2.5
Emiratos Árabes Unidos 561,197 2.2
España 545,259 2.1
Guyana 526,145 2.0
Países Bajos 503,078 1.9
Reino Unido 495,882 1.9
A. Total de exportaciones de los 10 socios principales 13’005,978
B. Total de exportaciones con todos los países 20’197,625
A/B 64.4%
Fuente: Caricomstats, 2018. Elaboración propia.
Conclusiones
-
cultades en su proceso de integración. No sólo las economías han en-
contrado obstáculos en sus propios desarrollos desde un inicio, tam-
bién es cierto que los países no han participado plenamente con los
otros miembros para lograr este desarrollo. Argumenta Liendo (2012)
que desde sus inicios los países más desarrollados no quisieron tomar
parte en una participación más activa con los menos desarrollados.
-
la región han tenido parte en la falta de integración que sufre la Cari-
com actualmente. En 2018 se realizó la Cumbre trigésimo novena en la
que se abogó a favor de una mayor participación de todos los países
miembros, a la vez que se pidió alinearse más en las nuevas políticas
medioambientales. Esto nos demuestra que, pese a la falta de una au-
nueva agenda del sistema.
InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020 • 91
Eduardo Beruben Santana y José Arturo Sánchez Ochoa
Si la Caricom pudiese formalizar aunque sea un tanto su integra-
ción, el desarrollo podría darse en especial en los países menos desa-
rrollados. Pero es precisamente esta situación la que puede alejar a las
-
los países menos desarrollados.
Sin embargo, también se debe reconocer que mientras exista la Ca-
ricom y se siga continuando con las cumbres de los jefes de Estado,
existe la posibilidad de aumentar la integración y fortalecer la región.
Quizás el camino a recorrer sea bastante lento y no haya mostrado
muchos progresos desde hace tiempo. Pero si los países logran esta-
cada uno (sin ceder en su totalidad la soberanía nacional), la Caricom
podría fortalecerse en un futuro.
Más, hoy en día la Caricom representa algo cercano a un fracaso
de integración. Considerando que lleva mucho tiempo en funciona-
miento y los resultados han sido, en general, mínimos, es complicado
abogar en favor de una Caricom que haya fortalecido el Caribe. Aun-
que también quizás pueda formar parte en un futuro de una mayor
integración caribeña. Estos tiempos pueden ser fundamentales para
continuar por su cuenta. A ver los próximos resultados.
92 • InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020
Caricom
Anexos
Anexo 1
Cuadro 1
Tratados de la Caricom
Año Tratado/Protocolo ¿Qué establece?
1973 Tratado de Fue un hibrido jurídico que separaba la Comunidad del
Chaguaramas Caribe del Mercado Común.
La separación legal de estas dos instituciones se formalizó
con el Tratado de la Comunidad del Caribe y el Anexo del
Mercado Común.
El tratado tocaba temas de coordinación de política
exterior y cooperación funcional. En materia económica,
el Anexo del Mercado Común fue el principal instrumento.
Promover y fortalecer la expansión y la integración
económica.
Establecer una coordinación de la política exterior.
1989 Declaración de Los países reconocen que hace falta una mayor
Grand Anse integración para ajustarse a la nueva agenda económica
mundial.
Comienzo de cooperación con otras regiones.
1997 Protocolo de Identifica a los organismos e instituciones y revisa la
Chaguaramas funcionalidad de éstos.
1997 Protocolo de Establecer condiciones para facilitar el acceso de los países
Establecimiento, a los recursos colectivos de la región bajo principios no
Servicios y Capital discriminatorios.
Reconocer que hay regiones y países menos desarrollados
que requieren mayor ayuda.
1998 Protocolo Industrial Promover y establecer un balance sustentable entre el
desarrollo industrial y la integridad ambiental.
Reconocer la importancia de las pequeñas y medianas
empresas en el desarrollo económico.
Reconocer la importancia de las grandes empresas y de
las inversiones para el crecimiento económico.
1999 Protocolo de Participar en el comercio internacional con otras regiones
Comercio y países del mundo.
Promover un mercado interno sólido para facilitar el
mercado externo con Estados terceros.
InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020 • 93
Eduardo Beruben Santana y José Arturo Sánchez Ochoa
Año Tratado/Protocolo ¿Qué establece?
1999 Protocolo de Efectuar una transformación fundamental del sector de
Agricultura la agricultura mediante la diversificación de la producción
de agricultura y la intensificación del desarrollo agrícola y
conduciendo una producción orientada al mercado y que
sea competitiva internacionalmente.
1999 Protocolo de Establecer el libre tránsito de personas y productos en la
la Política de región.
Transporte
1999 Protocolo de Establecer nuevas medidas que permitan a los países,
los Sectores, regiones y sectores más pobres recibir ayuda por parte de
las Regiones y sus contrapartes más desarrolladas.
los Países en
Desventaja
2000 Protocolo de Promover y mantener una competencia entre Estados que
la Política de no viole los límites de la ley internacional.
Competición, Aplicar la ley y la justicia cuando la competencia
Protección al económica no la respete.
Consumidor, Defender al consumidor tanto en lo económico como en
Competencia el ámbito de la salud.
Desleal y Subsidios Lograr una mayor convergencia económica.
2000 Protocolo de Promover la paz, la justicia y la efectividad en cualquier
Solución de controversia que surja entre los miembros.
Controversias Reconocer la jurisdicción de la Corte de Justicia del Caribe.
2001 Revisión del TratadoSe añaden nuevos protocolos, principalmente
de Chaguaramas económicos.
Éstos se refieren al comercio electrónico, la libre
circulación de mercancías y personas, el comercio de
bienes de zonas libres.
El Tratado excluye a Bahamas y a Montserrat, ambos
miembros especiales en ese momento.
Ayudar a los países menos desarrollados para lograr una
mayor convergencia.
Crear procedimientos y reglamentos comunes.
Diversificar el transporte.
Mejorar la calidad de vida de las poblaciones.
Se establece un nuevo marco en la integración de la
Caricom. Aún sigue siendo el Tratado principal.
2001 Protocolo para Los países que firman este Protocolo se comprometen
la Aplicación a aplicar provisionalmente el Tratado Revisado de
Provisional del Chaguaramas, con excepción de los artículos relacionados
Tratado Revisado de con la Corte de Justicia del Caribe.
Chaguaramas
94 • InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020
Caricom
Año Tratado/Protocolo ¿Qué establece?
2005 Tratado del Caribe Aumentar la cooperación en la asistencia legal entre los
para la Mutua países del Caribe al respecto de asuntos criminales serios
Asistencia Legal en y combatir la actividad criminal.
Asuntos Criminales
Serios
2006 Tratado de la La respuesta eficiente y oportuna para los desastres
Asistencia para la naturales y provocados, con el fin de erradicar las
Seguridad de los consecuencias.
Miembros de la La movilización eficiente y el uso de recursos regionales
Caricom para administrar y mitigar las crisis y combatir el crimen.
Combatir y eliminar las amenazas a la seguridad nacional
y regional. Preservar la integridad entre los Estados.
2007 Protocolo para Se anexa al Tratado de Asistencia para la Seguridad.
el Tratado Establece la operación de los copacs para los motivos de
relacionado con la Seguridad.
introducción del
Staff de Operación,
Coordinación
y Planeación
(copacs)
2008 Tratado de la Establecer un sistema de arresto y entrega de las personas
Caricom de Orden solicitadas con el propósito de llevar a cabo un proceso
de Detención penal por un delito aplicable.
Ejecutar una sentencia de custodia cuando las personas
solicitadas han huido de la justicia después de haber sido
condenadas por un delito aplicable.
2010 Tratado que Establece el Caripass como un pasaporte voluntario para
establece el los habitantes de los países inscritos en el Tratado.
CARIPASS
InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020 • 95
Eduardo Beruben Santana y José Arturo Sánchez Ochoa
Anexo 2
Cuadro 4.1
Cumbres de la Caricom
Año Cumbre Hechos y discusiones relevantes
1974 1ª Cumbre en Impacto de la crisis energética a nivel mundial.
Bridgetown, Fomentar programas de agricultura en la región.
Barbados Mejorar y promover el transporte interregional.
Preocupación por los problemas en Granada.
1975 2ª Cumbre en Plan regional de comida.
Basseterre, San Plan regional de transporte.
Cristóbal y Nieves Plan de trabajo para años futuros.
Relaciones con otros países.
1982 3ª Cumbre en Ocho Relaciones políticas interregionales y con los vecinos.
Ríos, Jamaica Preocupación por la situación de los Estados menores.
Los conflictos internacionales no se pueden resolver con el
uso de fuerza.
1983 4ª Cumbre en Preocupación por las tensiones políticas y los conflictos a
Puerto España, nivel mundial.
Trinidad y Tobago Conflictos de Guyana y Belice.
Mantener y propagar la paz en la región.
Efectos de la crisis regional.
1984 5ª Cumbre en La seguridad de los Estados menos desarrollados.
Nassau, Bahamas La tensión de Guyana y Venezuela.
Preocupación por la tensión y la situación actual en el
Medio Oriente.
1985 6ª Cumbre en Saint Cooperación Sur-Sur y análisis de la crisis económica en
Phillips, Barbados América Latina y el Caribe.
Reconocimiento de la independencia de Belice.
1986 7ª Cumbre en Mayor cooperación financiera.
Georgetown, Programación de recursos para los proyectos regionales.
Guyana Comercio con Canadá.
1987 8ª Cumbre en Reactivar el comercio interregional.
Castries, Santa Ajustes estructurales tras la crisis.
Lucía Mejor transporte interregional.
1988 9ª Cumbre en Deep Protección del medio ambiente. Creación del Banco
Bay, Antigua y Exportador del Caribe.
Barbuda Mejorar la producción alimentaria.
Avances de tráfico de drogas.
96 • InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020
Caricom
Año Cumbre Hechos y discusiones relevantes
1989 10ª Cumbre en Declaración de Grand Anse: necesidad de la Comunidad
Grand Anse, de abrirse ante los nuevos paradigmas mundiales de
Granada globalización.
1990 11ª Cumbre en La situación de Trinidad y Tobago tras la crisis de rehenes.
Kingstown, Jamaica Revisión de programas y de instituciones a punto de
desaparecer.
Revisar la creación de un Mercado Económico Único.
Intentos de establecer la libre movilidad de personas.
1991 12ª Cumbre en Desarrollo turístico.
Basseterre, San Desarrollo ambiental y protección del medio ambiente.
Cristóbal y Nieves Establecimiento de un centro regional contra el tráfico de
drogas.
1992 13ª Cumbre en Problemas económicos internacionales.
Puerto España, La economía regional.
Trinidad y Tobago La cooperación económica y el comercio.
Necesidad de una unión monetaria.
1993 14ª Cumbre en Cooperación económica con otras regiones.
Nassau, Bahamas Se invitó al caf para establecer cooperación con América
Latina.
Relaciones con las Naciones Unidas.
1994 15ª Cumbre en Profundización del proceso de integración.
Bridgetown, Acuerdo del impuesto doble.
Barbados Promover el turismo dentro de la región.
Medidas contra el lavado de dinero.
1995 16ª Cumbre en Tarifa externa común.
Georgetown, Privatización de la línea área regional liat.
Guyana Desarrollo de la financiación.
Revisión de la deuda.
1996 17ª Cumbre en Relaciones exteriores y el contexto global.
Bridgetown, Desarrollo de la agricultura en la región.
Barbados Problemas de la industria bananera.
Fondo de Inversión del Caribe.
Promover el comercio externo.
1997 18ª Cumbre en Análisis de nuevas candidaturas a la Caricom.
Montego Bay, Relaciones con potencias económicas y políticas.
Jamaica Inversión en turismo.
1998 19ª Cumbre en Progresos del mercado único y de la economía.
Castries, Santa Análisis de las protestas en Guyana.
Lucía Negociaciones con socios externos.
1999 20ª Cumbre en Necesidad de una Revisión del Tratado de Chaguaramas.
Puerto España, Aplicación de nuevos protocolos para el Tratado.
Trinidad y Tobago Programa de Justicia Regional.
InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020 • 97
Eduardo Beruben Santana y José Arturo Sánchez Ochoa
Año Cumbre Hechos y discusiones relevantes
2000 21ª Cumbre en Fortalecimiento de las instituciones.
Canouan, San Evaluar los protocolos realizados al Tratado de
Vicente y las Chaguaramas.
Granadinas Necesidad de un organismo interregional de justicia.
Creación de la Asociación del Azúcar del Caribe.
2001 22ª Cumbre en Establecimiento de la Corte de Justicia del Caribe.
Nassau, Bahamas Preparación para el Tratado Revisado de Chaguaramas.
Problemas de tráfico de drogas.
2002 23ª Cumbre en Adhesión formal de Haití. Revisión del Mercado Único.
Georgetown, Políticas de crimen y avances para el establecimiento de la
Guyana Corte de Justicia del Caribe.
2003 24ª Cumbre en Relaciones exteriores y avances del Mercado Único.
Montego Bay, Establecimiento formal de la Corte de Justicia del Caribe
Jamaica
2004 25ª Cumbre en Avances de la integración regional en todos sus ámbitos.
Saint Georges, Consultas con socios estratégicos.
Granada
2005 26ª Cumbre en Avances del Mercado Único y de la economía.
Gros Islet, Santa Idea de un pasaporte para la libre movilidad de personas.
Lucía Comercio exterior con otros países. Índices de desarrollo
humano.
2006 27ª Cumbre en Bird Cooperación funcional y evaluación de la cooperación.
Rock, San Cristóbal Estrategias de seguridad y crimen.
y Nieves Información sanitaria, con énfasis en el vih/sida.
2007 28ª Cumbre en La juventud y la cultura. Los indicadores de desarrollo
Needham’s Point, humano y la mejora de los sistemas de salud.
Barbados
2008 29ª Cumbre en El Cariforum para la cooperación con la Unión Europea y
Bolans, Antigua y los programas de cooperación que ofrece la ue.
Barbuda Mejora de la enseñanza superior y mayor inversión en
investigación y desarrollo.
Necesidad del Caripass.
2009 30ª Cumbre en El impacto y la respuesta a la crisis económica.
Georgetown, Replantear la estrategia para el turismo en la región.
Guyana Énfasis en la libre movilidad de personas.
2010 31ª Cumbre en La situación de Haití y el apoyo de toda la Comunidad.
Montego Bay, Replantear la estrategia para salir de la crisis económica.
Jamaica Fortalecer la integración económica y el Mercado Único.
98 • InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020
Caricom
Año Cumbre Hechos y discusiones relevantes
2011 32ª Cumbre en Fortalecer el Mercado Único y la economía.
Basseterre, San Implementación de medidas anticrisis.
Cristóbal y Nieves Mayor cooperación y comercio con el exterior.
Desarrollo humano y seguridad.
2012 33ª Cumbre en Reforma de aspectos económicos y de integración y
Castries, Santa analizar la Conferencia de la onu del Desarrollo Sostenible.
Lucía Énfasis en política externa.
2013 34ª Cumbre en Aceleración para cumplir con los Objetivos del Milenio.
Chaguaramas, Buscar un reparamiento europeo por acciones del pasado
Trinidad y Tobago como esclavismo y asesinato de nativos.
2014 35ª Cumbre en Plan estratégico de 2015-2019 para la resiliencia
Dickenson Bay, económica, social, energética y tecnológica además de
Antigua y Barbuda puntos de integración y cooperación.
2015 36ª Cumbre en Adherirse a la agenda 2030 de la onu.
Bridgetown, Mayor importancia para el papel de las universidades.
Barbados
2016 37ª Cumbre en Diversificar las economías para una mayor oferta,
Georgetown, especialmente de servicios.
Guyana.
2017 38ª Cumbre en St. Mayor compromiso con la Agenda 2030 del Desarrollo
George, Granada. Sostenible.
Énfasis en el sector salud, especialmente de las
enfermedades no comunicables.
2018 39ª Cumbre en Fortalecer la integración.
Montego Bay, Priorizar el establecimiento del Mercado Único.
Jamaica. Énfasis en la utilización de energías renovables.
InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020 • 99
Eduardo Beruben Santana y José Arturo Sánchez Ochoa
Cuadro 2
Instituciones comunitarias
Instituto de Desarrollo Sistema de Supervisión
Agrícola del Caribe Agencia de Sanidad de Seguridad y Vigilancia
(Cardi). Agropecuaria e Inocuidad de la Aviación del Caribe
Fecha de creación: 1975 de los Alimentos del (cassos).
Instituciones comunitarias Caribe (cahfsa). Fecha de creación: 2008
Fecha de creación: 2010 Instituciones comunitarias
Instituciones comunitarias
Centro del Caribe para
la Energía Renovable y Centro del Caribe para
la Administración del Centro de Cambio
la Eficiencia Energética Climático de la
(ccreee). Desarrollo (Caricad).
Fecha de creación: 1979
Comunidad del Caribe
Fecha de creación: 2015
Instituciones comunitarias
(ccccc).
Instituciones comunitarias
Fecha de creación: 2002
Instituciones comunitarias
Agencia de Manejo
Corte de Justicia del de Emergencias para Consejo de Exámenes del
Caribe (ccj). Desastres del Caribe Caribe (cxc).
Fecha de creación: 2005 (cdema). Fecha de creación: 1972
Instituciones comunitarias Fecha de creación: 1991 Instituciones comunitarias
Instituciones comunitarias
100 • InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020
Caricom
Instituto Caribeño
de Meteorología e Agencia de Salud Pública
Organización del Caribe (Carpha).
Hidrología (cimh). Meteorológica del Caribe Fecha de creación: 2013
Fecha de creación: 1967 (ocm). Instituciones comunitarias
Instituciones comunitarias Fecha de creación: 1973
Instituciones comunitarias
Unión de
Telecomunicaciones del Comisión de Competencia
Mecanismo Regional de de la Caricom (ccc).
Caribe (utc).
Pesca del Caribe (crfm). Fecha de creación: 2008
Fecha de creación: 1989
Fecha de creación: 2003 Instituciones comunitarias
Instituciones comunitarias
Instituciones comunitarias
Agencia de Organización Regional
Fondo de Desarrollo de la Implementación para la de la Caricom para
Caricom (fcd). Criminalidad y Seguridad Estándares y Calidad
Fecha de creación: 2009 de la Caricom (impacs). (crosq).
Instituciones comunitarias Fecha de creación: 2006 Fecha de creación: 2002
Instituciones comunitarias Instituciones comunitarias
InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020 • 101
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104 • InterNaciones. Año 6, núm. 19, julio-diciembre 2020
Integração Regional Latino-Americana
Prof. Fernando Romero
Módulo 3: Bloques de integración en América Latina y el Caribe
Clase 14: Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN)/Tratado
entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC)
Fernando Romero
Introducción
En esta clase abordaremos el Tratado de Libre Comercio de América del Norte
(TLCAN) y el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Inicialmente
vamos a repasar los antecedentes de la integración interamericana impulsada por Estados
Unidos, la formación del TLCAN, su evolución histórica hasta su conversión en T-MEC
y algunas de las consecuencias de dichos acuerdos.
Antecedentes e hitos de la integración interamericana
Aún en el marco de la hegemonía mundial británica, los Estados Unidos
ascendieron a condición de potencia económica en la segunda mitad del siglo XIX. Desde
entonces, se multiplicaron las iniciativas de fortalecer su influencia en todo el Continente
Americano.
Así, entre 1889 y 1890 se realizó en Washington la I° Conferencia Panamericana1;
el encuentro ofreció una propuesta de unión aduanera, mejoramiento de comunicaciones
portuarias y resolución pacífica de conflictos que fue impulsada por Estados Unidos. No
obstante, la liberalización comercial no se concretó -principalmente- por la oposición del
gobierno argentino (fuertemente asociado a los intereses británicos).
En 1902, en ese marco de convocatorias, se celebró la II° Conferencia
Panamericana con sede en México y como resultado se creó la Organización
Panamericana de la Salud (OPS).
En 1947, en el inicio de la Guerra Fría entre los dos bloques de poder -uno liderado
por Estados Unidos y el otro liderado por la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas
(URSS), se firmó el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR). El TIAR
1
La expresión panamericanismo fue acuñada por el periódico The New York Evening Post, en su edición
del 12 de junio de 1882. El término se volvió de uso corriente durante la I° Conferencia Internacional
Americana, realizada en Washington entre 1889–1890. Una crítica al Panamericanismo se desarrolló en
Hispanoamérica por parte de la generación del 900, uno de cuyos principales exponentes fue el uruguayo
José Rodó (1961 [1900]), autor de Ariel.
Estados Unidos pretendía a través de estas conferencias fortalecer su influencia en América Latina y el
Caribe apelando a la idea compartir un espacio geográfico común (el hemisferio occidental) y valores,
intereses y metas comunes (Russell 2006: 45)
1
Integração Regional Latino-Americana
Prof. Fernando Romero
estableció un sistema de seguridad y defensa común en caso de algún país del Continente
Americano sufriese un ataque armado u otro tipo de agresión que pusiera en peligro su
independencia, soberanía u integridad territorial.
En 1948 también fue creada la Organización de Estados Americanos (OEA) y en
1959 el Banco Interamericano de Desarrollo.
En 1961, frente a la amenaza que significaba la Revolución Cubana para los
intereses estadounidenses, la administración del presidente John F. Kennedy impulsó la
Alianza para el Progreso con el fin de impulsar políticas sociales y proyectos de desarrollo
que contribuyeran con desactivar las iniciativas revolucionarias.
También, en 1990, el gobierno de George Bush, anunció la Iniciativa para las
Américas (IPA) con el objetivo de crear una zona de libre comercio hemisférico de bienes
y servicios, además también incluía una propuesta sobre inversiones y reducción de deuda
externa que contó en el momento con una recepción favorable por parte de los gobiernos
latinoamericanos.
A partir de 1994 (bajo la administración de Bill Clinton) y hasta 2005 (durante el
gobierno de George W. Bush), ese proyecto fue reformulado como Área de Libre
Comercio de las Américas (ALCA). A través de distintas cumbres continentales se
impulsaron propuestas de asegurar una mayor liberalización comercial tendiente a
dinamizar la expansión de las empresas transnacionales estadounidenses en América
Latina. De este modo, se han realizado las siguientes Cumbres de la Américas en: Miami
(1994), Santiago de Chile (1998), Quebec (2001), Mar del Plata (2005), Puerto España
(2009) y Cartagena (2012), Panamá (2015), Lima (2018) y Los Ángeles (2022). Sin
embargo, a partir de 2005, cuando el proyecto ALCA fue rechazado en la IV° Cumbre de
las Américas celebrada en Mar del Plata (Argentina), los Estados Unidos pasaron a
potenciar con mayor ímpetu los Tratados de Libre Comercio (TLC) bilaterales (como los
alcanzados con Perú y con Colombia en 2006) y promover bloques de libre comercio
subregional (como el puesto en vigor con los países de América Central y República
Dominicana).
Estos acuerdos incluyen también Tratados Bilaterales de Inversión (TBI) están
concebidos para regular las relaciones comerciales de inversión entre los países firmantes.
Estos tratados han sido impulsados fundamentalmente por los países industrializados bajo
el supuesto de facilitación del comercio y un marco de protección legal para las
inversiones. Una de las prácticas habituales de los TBI es establecer mecanismos de
2
Integração Regional Latino-Americana
Prof. Fernando Romero
solución de controversias entre inversores y Estados, que permiten a las empresas
transnacionales demandar a los Estados en los que operan en caso de interpretarse que
existen perjuicios a sus intereses y daños a sus inversiones. De este modo, las demandas
contra Estados han llevado a posiciones de gobiernos que cuestionan este tipo de acuerdos
y/o buscan rescindir o modificar los TBI vigentes. El organismo regulador de estos
contenciosos sobre inversiones es el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias
Relativas a las Inversiones (CIADI).
Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN)
A partir de un amplio acuerdo firmado por los gobiernos de Estados Unidos y
Canadá en 1988 (al que posteriormente se suscribió México en 1990), las economías de
estos países norteamericanos iniciaron un proceso de entendimiento en materia comercial
que derivaron en la firma del TLCAN o North American Free Trade Agreement (NAFTA)
en 1992.
Este acuerdo entró en vigor el 1° de enero de 1994 y estableció la eliminación de
barreras aduaneras para las mercaderías y servicios, y la protección de derechos de
propiedad intelectual e inversiones. Es de destacar que el TLCAN no creó una instancia
supranacional ni leyes especiales.
Resultados del TLCAN
Las evaluaciones sobre sus resultados son dispares. Para algunos analistas, el
TLCAN contribuyó a una mayor dependencia de México y Canadá de la economía de los
Estados Unidos. Así, recientemente entre un 65 y 80% de las exportaciones de México
pasaron a concentrarse rumbo a los Estados Unidos y aproximadamente un 46% de las
importaciones proceden de ese país. Para Canadá, 76% de las exportaciones se dirigen a
Estados Unidos y 51% de las importaciones vienen de allí. Sin embargo, para Estados
Unidos la situación es diferentes: exporta el 18% a Canadá y a México el 15% e importa
de cada uno por orden del 13% (Gómez Tovar, R., & Ruiz Nápoles, 2021). El monto total
de exportaciones e importaciones entre Estados Unidos y México, por caso, creció
aproximadamente un 750% entre 1993 y 2018, desde US$ 81.500 millones a US$ 611.500
3
Integração Regional Latino-Americana
Prof. Fernando Romero
millones, mientras que, de cada dólar de exportaciones mexicanas, cuarenta centavos son
estadounidenses y veinticinco centavos canadienses (Rocha, 2018).
Para otros analistas, el tratado favoreció al desarrollo industrial mexicano en
materia de automóviles, productos químicos y electrónicos (Moreno Brid et. al., 2006) a
la vez que conllevó a un proceso mayor de deslocalización de empresas estadounidenses
-como las del sector automotriz- hacia sus vecinos del bloque contribuyendo al aumento
del desempleo en Estados Unidos (Bilmes, 2019).
También existen estudios sobre los efectos del TLCAN en la agricultura. La
agricultura estadounidense cuenta con subsidios (Farm Bill), mayor capacidad de
producción y mayor número de tractores y maquinarias. Esto puso en peligro la
producción de tipo campesina en México, aumentó el precio de los alimentos básicos y
disminuyó la capacidad competitiva de la producción mexicana que necesitó adaptarse al
tipo de producción agrícola con mayor uso de productos industriales (Tarrío García, 2008).
Respecto a la fuerza de trabajo femenina, el desarrollo de las maquilas arrojó
magros salarios, malas condiciones de trabajo y jornadas laborales más extensas (Grim,
1998).
Además, significó la expansión del patentamiento de las empresas transnacionales
canadienses y estadounidenses en el campo de la biotecnología, la biogenética, la química,
y la industria farmacéutica en dicho bloque, estableciendo un mecanismo adicional para
obstaculizar el acceso de empresas extrabloque (Remes Lenicov et. al., 2015).
También creció el empleo informal y la migración como mecanismos de ajuste de
la economía mexicana (Puyana, 2020).
La crisis diplomática de 2017entre México y Estados Unidos
Durante 2017, en el contexto de la administración del estadounidense Donald
Trump y el gobierno mexicano de Enrique Peña Nieto, ambos países experimentaron
tensiones en las negociaciones comerciales y condicionamientos sobre el NAFTA.
Además, en septiembre de ese año, Trump anunció un plan para eliminar la Acción
Diferida para los Llegados en la Infancia o Deferred Action for Childhood Arrival
(DACA), iniciándose varias demandas que impugnan esta acción.
4
Integração Regional Latino-Americana
Prof. Fernando Romero
El T-MEC
A fines de septiembre de 2018, Donald Trump, Enrique Peña Nieto y el
mandatario canadiense Justin Trudeau anunciaron nuevo tratado comercial entre los tres
países, denominado en español como T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y
Canadá), o USMCA (por sus siglas en inglés), el cual reemplazaría al llamado TLCAN o
NAFTA.
Donald Trump cumplía con su objetivo estratégico de reformar el TLCAN, incluso
de cambiándole el nombre. A lo largo de toda la campaña electoral de 2016, éste había
criticado fuertemente ese tratado (Paullier, 2016), afirmando que se trataba del “peor
acuerdo comercial que se haya firmado en la historia de este país y uno de los peores
acuerdos que se haya firmado en cualquier parte del mundo”.2
El T-MEC fue firmado finalmente en noviembre de 2018 en la Cumbre del G-20
realizada en Buenos Aires (Argentina).
Los principales cambios del T-MEC respecto del TLCAN están en relación a
“disposiciones actualizadas para la industria automotriz, la industria farmacéutica,
cuestiones de propiedad intelectual y comercio digital, estándares medioambientales, la
eliminación del sistema de arbitraje independiente y la inclusión de una cláusula de
terminación” (Bilmes, 2019: 7).
Así mismo, el T-MEC elevó el porcentaje de las reglas de origen desde un 62,5%
a un 75%, de acuerdo con una reclamación estadounidense, una exigencia que deben
cumplir los exportadores de cada país para que sus mercaderías sean considerados
originarios del territorio norteamericano, y, por lo tanto, beneficiarios de las rebajas
arancelarias a tasa cero. Además, se establecieron reglas específicas respecto al mercado
laboral y los productos lácteos. Se definió también un plazo de 6 años para una nueva
revisión del acuerdo (Bilmes, 2019).
2
Bajo la consigna de “America First”, Trump se propuso recuperar el poderío industrial estadounidense y
los empleos perdidos, buscando forzar un proceso de relocalización de las empresas transnacionales de
Estados Unidos en el propio país.
5
Integração Regional Latino-Americana
Prof. Fernando Romero
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6
Integração Regional Latino-Americana
Prof. Fernando Romero
Módulo 3: Bloques de integración en América Latina y el Caribe
Clase 15: Dominican Republica-Central America Free Trade Agreement (DR-
CAFTA)
Introducción
En esa clase vamos a examinar el Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica,
República Dominicana y Estados Unidos conocido por sus siglas en inglés como DR-
CAFTA. Abordaremos sus antecedentes, países miembros, características y
consecuencias.
Antecedentes históricos
Como ya se ha mencionado en clases anteriores de este curso, Estados Unidos -con
la finalidad de ampliar su influencia política y económica sobre América Latina y el
Caribe- desarrolló distintas iniciativas para la integración interamericana desde fines de
siglo XIX. La concreción de las diferentes ‘Conferencias Panamericanas’, la Alianza para
el Progreso impulsada en la década de 1960, la puesta en vigor del Tratado de Libre
Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1994 y la Iniciativa para las Américas (IPA)
lanzada por George Bush en la década de 1990 y reformulada luego bajo la propuesta del
Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) fueron los principales hitos de las
experiencias de integración con patrocinio estadounidense.
Vale destacar además un programa promovido por los Estados Unidos que actúa
como antecedente histórico inmediato del DR-CAFTA. Se trata de la Iniciativa de la
Cuenca del Caribe (ICC): un amplio programa económico entre Estados Unidos y los
países centroamericanos y caribeños que entró en vigor en 1984 y que contenía medidas
arancelarias y comerciales preferenciales en un contexto de fuertes desafíos regionales
que implicaban la expansión de movimientos político-militares de carácter revolucionario.
La propuesta de la administración de Ronald Regan -transformada en Ley del Congreso
estadounidense en 1983- era generar una vasta atracción económica y política a través de
una concesión de libre comercio para los productos originados en la Cuenca del Caribe
(Guerra-Borges, 1985; Whittingham, 1989).
1
Integração Regional Latino-Americana
Prof. Fernando Romero
DR-CAFTA
Luego de un proceso de resistencias sociales a las potenciales consecuencias
económicas y sociales que suponía la aprobación del DR-CAFTA, el acuerdo se firmó el
5 de agosto de 2004. Entró en vigencia en el 2006 para Estados Unidos, Guatemala,
Nicaragua, El Salvador y Honduras (Moreno, 2008). En 2007 adhirió República
Dominicana y en 2009 Costa Rica.
El tratado estableció que todas las cuotas entrarán sin arancel; a las importaciones
fuera de cuota, se les aplicará el arancel según el programa de desgravación. El programa
tornó permanente la desgravación arancelaria que tenían las mercaderías
centroamericanas favorecidas por la ICC.
Al mismo tiempo, el DR-CAFTA promovió la integración regional y el mercado
regional centroamericano como espacio de acumulación capitalista. Además, de medidas
de liberalización comercial se incluyeron reglas de protección de la propiedad intelectual,
inversiones extranjeras y solución de controversias.
Características y consecuencias
Las principales mercaderías centroamericanas y dominicanas contempladas en el
DR-CAFTA son predominantemente prendas de vestir, alimentos y bebidas, es decir, son
provenientes de producción intensiva en la utilización de mano de obra no calificada,
contribuyendo a la generación de nuevos empleos, pero de baja calidad. La competencia
empresarial ha llevado también al cierre de fábricas, afectando los niveles de ocupación
laboral (Torres Sandí et. al., 2023). De todas maneras, esta exportación también
contribuye a la generación de divisas y a una incipiente transferencia tecnológica,
fundamentalmente de fábricas ensambladoras de productos.
El acuerdo implica una reducción de los márgenes de maniobra para la definición y
aplicación de políticas públicas de los países centroamericanos con relación a Estados
Unidos e impone limitaciones a la política exterior, arancelaria y comercial de los países
centroamericanos y República Dominicana. Así mismo, las empresas centroamericanas
no tienen las mismas oportunidades de competencia que las estadounidenses, lo cual
conlleva a condiciones muy favorables para la expansión de las empresas transnacionales
estadounidenses que, a raíz del DR-CAFTA, cuentan con la garantía sobre inversiones
extranjeras y están habilitadas para contratación pública de los Estados centroamericanos
y de República Dominicana. Las empresas transnacionales cuentan también con libre
2
Integração Regional Latino-Americana
Prof. Fernando Romero
transferencia de divisas y el tratamiento de nacional para los inversionistas extranjeros.
De este modo, las dimensiones de las empresas y los volúmenes de capital en juego entre
capitales estadounidenses, centroamericanos y dominicanos se presentan como
heterogéneos, mientras que el DR-CAFTA exige a darles un trato como si fuesen similares.
Todo lo cual permite una mayor influencia estadounidense y una capacidad de
concentración del poder económico y político en la región.
Frente a la caída de la producción de alimentos básicos y las consecuencias sobre
la seguridad alimentaria, el DR-CAFTA contempla una medida paliativa temporal que
recibe el nombre de Salvaguardia Agrícola Especial (SAE). La SAE es una medida de
defensa comercial de los productores de un país, que faculta a las autoridades de aduanas
del país importador para aplicar, en el lapso de un año, tarifas mayores a las que resultan
de la aplicación del Programa de Desgravación Arancelaria en el DR-CAFTA, siempre
que el volumen de importaciones alcance el nivel de activación determinado para cada
mercadería o grupo de mercaderías.
En materia ambiental, el DR-CAFTA incluye un Programa de Cooperación
Ambiental en el cual pregona el trabajo conjunto entre Costa Rica, República Dominicana,
El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Estados Unidos para fortalecer la
protección ambiental, mejorar el desempeño ambiental del sector privado y fomentar la
participación pública en temas ambientales. A través del capítulo 17, el acuerdo promueve
la relación entre las iniciativas económicas y el cumplimiento de la legislación ambiental
de los Estados nacionales y normas internacionales.
Por su perfil predominantemente económico, el DR-CAFTA carece de
complementariedad de otras políticas sociales y dirigidas a pequeños y medianos
productores y empresarios. Además, están ausentes las perspectivas e instrumentos
específicos de orden educativo, infraestructura rural y asistencia técnica.
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Integração Regional Latino-Americana
Prof. Fernando Romero
Módulo 3: Bloques de integración en América Latina y el Caribe
Clase 16: Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de
Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP)
Fernando Romero
Introducción
En esta clase vamos a describir la historia y la evolución de la Alianza Bolivariana
para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP),
sus Estados miembros, su organización interna y sus principales acciones.
Al finalizar, proponemos una actividad para poder analizar cuál es la actualidad
de este bloque de integración.
Historia del ALBA-TCP
En diciembre de 2001, en el marco de la III° Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno
de la Asociación Económica del Caribe (AEC), el presidente venezolano Hugo Chávez
realizó una propuesta de integración política, económica, social y cultural para los
pueblos de América Latina y el Caribe.
Sin embargo, la concreción de esa propuesta demoró tres años; en diciembre de
2004, los gobiernos de Venezuela y Cuba realizaron una Declaración Conjunta y Acuerdo
que puso en marcha la Alianza. Dentro de los tres presupuestos del ALBA formulados por
el presidente venezolano Hugo Chávez y el mandatario cubano Fidel Castro se cuentan:
a) integración no puede basarse en producir los productos que Estados Unidos debe
consumir; b) no puede basarse en un criterio económico neoliberal; y c) tiene que superar
el “economicismo” de las anteriores propuestas (Katz, 2006).
Este bloque de integración reivindica la recuperación del valor histórico de la “Carta
de Jamaica” (1815) y del «Congreso Anfictiónico de Panamá» (1826). Además, reconoce
los antecedentes de lucha independentista contra las potencias extrarregionales;
enfatizando el carácter regional antiimperialista en su posicionamiento contrario a la
injerencia de los intereses estadounidenses y europeos. En ese sentido, la integración
latinoamericana cobró fuerza de posicionamiento autonomista y a favor de una
transformación social de la región, buscando establecer lazos con potencias emergentes
como las de los BRICS a fin de reforzar sus alternativas para el desarrollo regional.
En 2006, Bolivia se integró a la Alianza, que pasó a conformarse además como
Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP) bajo los principios de “complementariedad,
solidaridad y cooperación” (ALBA, 2024).
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Durante su historia, el bloque fue incorporando nuevos países miembros pero
debido a la inestabilidad política de la región y las presiones internacionales sobre uno de
sus principales líderes (Venezuela) también ha tenido bajas (Por ejemplo, Ecuador se
sumó en 2009 y abandonó el bloque en 2018).
En 2008, se decidió crear el Banco del ALBA a fin de financiar programas para
mejorar la productividad, el empleo digno, la innovación y el comercio justo. Ese mismo
año también se propuso la creación del Sistema Unitario de Compensación Regional de
Pagos (SUCRE), una moneda virtual que vislumbraba la posibilidad de crear una zona
monetaria común que facilitara el comercio con la reducción de los costos de transacción.
En 2009, a través de la Declaración de Cumaná, el ALBA-TCP se propuso revisar
las normativas respecto a las patentes farmacéuticas e insumos alimentarios.
Actualmente, 10 (diez) Estados componen la Alianza: Venezuela, Cuba, Bolivia,
Nicaragua, Antigua y Barbuda, Dominica, San Vicente y las Granadinas, San Cristóbal y
Nevis, Santa Lucía y Granada.
Los principios y ejes transversales de la Alianza evidencian que este bloque regional
enfatiza una propuesta de integración multidimensional donde lo social, lo político y lo
económico confluyen.
Organización interna
El ALBA cuenta en su organización interna con 5 consejos, que ofician como sus
principales entidades: el Consejo Presidencial, el Consejo Político, Consejo Económico,
Consejo Social y el Consejo de Movimientos Sociales.
El Consejo Presidencial es el órgano máximo de deliberación y nuclea a los jefes
de Estado y Gobierno de los países miembros.
El Consejo Político es un consejo integrado por los Ministros de Relaciones
Exteriores del bloque y asesoran al Consejo Presidencial en temas estratégicos y de
política internacional.
En el Consejo Social participan los ministros de áreas sociales como Salud,
Educación, Vivienda, Cultura, Deporte, etc. que define la estrategia de actuación social
del ALBA. Además, bajo su jurisdicción actúa con Comité de la Mujer e Igualdad de
Oportunidades.
El Consejo Económico está integrado por los ministros de Economía, Finanzas,
Comercio y Planificación y Desarrollo de los países miembros. Es una instancia de
coordinación estratégica referida a las mencionadas carteras que impulsa políticas y
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proyectos en el área industrial, comercial, financiera, de infraestructura, energía, y
producción de alimentos con la finalidad de crear una “Zona de Desarrollo Económico
Compartida”.
Finalmente, el Consejo de Movimientos Sociales o ALBA de los Movimientos
Sociales lo integran representantes de los movimientos sociales -de los países miembros
y de otros países latinoamericanos y caribeños- afines a la orientación política del
Socialismo Bolivariano y sus aliados regionales.
Acciones del ALBA
Con la finalidad de dotar al bloque regional de un importante articulador en la
búsqueda de soluciones a los problemas sociales de América Latina y el Caribe. La
ALBA-TCP impulsó diferentes misiones sociales en campo de la educación y la
salud. Estas se realizaron fundamentalmente en Venezuela (pero no con exclusividad)
y estaban dirigidas a impulsar proyectos para la población más vulnerable con la
finalidad de que contribuyeran con el enfrentamiento al flagelo de la pobreza y la
exclusión social.
Así, se desarrollaron misiones de educación con el nombre de Robinson,
Robinson, Ribas y Sucre. Estas misiones incluyen proyectos de alfabetización
(Robinson), de incorporación al aparato productivo y educación en centros
penitenciarios, poblaciones indígenas, fuerzas armadas, etc. (Ribas) y
reincorporación a la educación superior (Sucre).
También misiones en el campo de la salud como Sonrisa (orientada a la salud
bucal y prótesis odontológicas), Milagro (para que las personas de bajos recursos
puedan tratarse los problemas oculares) y Barrio Adentro (que promueve la
construcción de pequeños ambulatorios en zonas alejadas de los centros
hospitalarios). En el contexto de la pandemia de Covid-19, la Alianza creó un Fondo
Humanitario y un puente aéreo para la provisión de insumos médicos y vacunas
pequeñas economías del Caribe.
Además, en plano del desarrollo y la integración regional, en 2005, Venezuela
impulsó Petrocaribe, un organismo regional en el que integró a varios países
caribeños de la ALBA a través de un proyecto de adquisición de petróleo venezolano
a precio preferencial. Posteriormente, la crisis económica que atraviesa este país
sudamericano impacto en el aletargamiento de ese proceso de integración.
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Actividad
1) Realice una línea de tiempo (pudiendo ser en formato Word o Power Point e
incluir varias páginas) entre 2004 hasta 2024 que indique los principales
hitos de ALBA-TCP. Oriéntese con la página oficial
[Link]
2) Sintetice al menos dos de los últimos comunicados del bloque ALBA-TCP
que aparecen en el sitio web oficial: [Link]
Bibliografía
Katz, C. (2006). El rediseño de América Latina: ALCA, MERCOSUR y ALBA. Ediciones
Luxemburg.
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Módulo 3: Bloques de integración en América Latina y el Caribe
Clase 17: Proyecto de Integración y Desarrollo de Mesoamérica
Fernando Romero
Introducción
El Proyecto de Integración y Desarrollo de Mesoamérica es un programa de
cooperación, integración y desarrollo entre México, los países centroamericanos,
Colombia y República Dominicana.
Presentamos en esta clase sus antecedentes, miembros, ejes, líneas de acción y los
principales organismos de su organización institucional. Al final se propone una actividad
para la construcción activa del conocimiento por parte de los y las estudiantes.
Antecedentes históricos recientes
El Plan Puebla Panamá (PPP) fue promovido inicialmente por el Estado mexicano
desde el gobierno de Vicente Fox (2000-2006). Desde el principio contó con
financiamiento del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para
la construcción de infraestructura de transporte, energía y telecomunicaciones y
explotación de recursos naturales.
El proyecto se planteó la articulación con el Sistema de Integración
Centroamericana (SICA). En 2001, se estableció el Mecanismo de Diálogo y
Concertación de Tuxtla, un foro político internacional permanente de diálogo al cual
después adhirieron Colombia y República Dominicana.
En abril de 2007, se desarrolló la Cumbre para el Fortalecimiento del PPP en
Campeche, México.
Creación del Proyecto Mesoamérica
En junio de 2008, sobre la base del PPP fue lanzado oficialmente el Proyecto de
Integración y Desarrollo de Mesoamérica por los presidentes y jefes de Estado y de
Gobierno de México, Centroamérica y Colombia, en el marco de la X° Cumbre del
Mecanismo de Diálogo y Concertación de Tuxtla, celebrada en Villahermosa (México).
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Miembros del Proyecto Mesoamérica
En la actualidad, forman parte del proyecto: México, Belice, Costa Rica, Panamá,
Guatemala, Nicaragua, El Salvador, Honduras, Colombia, y República Dominicana.
Ejes de trabajo y líneas de acción
El proyecto posee 2 (dos) ejes de trabajo y 9 (nueve) líneas de acción. El eje
económico contempla líneas de acción en: energía, transporte, telecomunicación y
facilitación comercial y competitividad. El eje social contiene líneas de acción en: salud,
medio ambiente, gestión de riesgo, vivienda y seguridad alimentaria y nutricional.
Vale destacar que el Proyecto Mesoamérica abordó también cuestiones
humanitarias y migratorias entre los países miembro y el desarrollo infraestructural
(electrónica, carreteras, transporte, energía, telecomunicaciones, etc.)
Organización institucional
El acto que instituyó el Proyecto Mesoamérica en 2009 contempla las siguientes
instancias de organización:
-Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno: es el máximo nivel decisorio de la
organización.
-Comisión Ejecutiva: Está integrada por los Comisionados Presidenciales de cada uno de
los países y se encarga de planificar, coordinar y hacer seguimiento a los proyectos y
acciones del Proyecto Mesoamérica.
-Oficinas Nacionales: Cada país las establece para hacer efectivas las actividades
relacionadas con el mecanismo de Mesoamérica.
-Dirección Ejecutiva: Apoya a la Comisión Ejecutiva para asegurar la aplicación de sus
lineamientos y tiene su sede en El Salvador.
-Grupo Técnico Interinstitucional (GTI): Apoya a la Comisión Ejecutiva en la
financiación y definición de proyectos y acciones del PM. Está integrado por el BID, el
Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), CAF-Banco de Desarrollo de
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América Latina, la CEPAL, el SICA, la Secretaría de Integración Económica
Centroamericana (SIECA), la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la FAO.
-Comisión de Promoción y Financiamiento (CPF): Apoya a los países en la identificación
de mecanismos innovadores de financiamiento para ejecutar los proyectos en el marco
del PM. Esta comisión está integrada por el BID, el BCIE, y CAF-Banco de Desarrollo
de América Latina, así como por los Ministerios o Secretarías de Hacienda de los países
miembros.
Actividad
1) Vea el video “Proyecto Mesoamérica: XVII Cumbre de Tuxla 2019”. Disponible
en: [Link]
2) Mencione los diferentes Programas y Proyectos específicos desarrollados en los
ejes social y económico del Proyecto Mesoamérica.
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Módulo 4: Perspectivas recientes de los bloques de integración
Clase 18: Análisis de acontecimientos recientes de la política externa de los
países latinoamericanos con incidencia en los procesos de integración
En esta clase proponemos la lectura de una serie de noticias en orden cronológico
sobre la situación actual, desafíos y perspectivas sobre el MERCOSUR. Proponemos que
el o la estudiante establezca un breve resumen relacionándolo con los conocimientos
expuestos sobre los bloques de integración.
Ritter, D. (4 de diciembre de 2023). Entidade empresarial defende permanência da
Argentina no MERCOSUL. CNN Brasil. Disponible en:
[Link]
argentina-no-mercosul/
Walter, J. (5 de enero de 2024). Milei reaproxima Argentina do Ocidente? DW.
Disponible en: [Link]
do-ocidente/a-67892923
BM&CNews (5 de abril de 2024). Brasil e Argentina buscam superar desafios para
fortalecer comercio no MERCOSUL. BM&CNews. Disponible en:
[Link]
fortalecer-comercio-no-mercosul/
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Módulo 4: Perspectivas recientes de los bloques de integración
Clase 19: Análisis de acontecimientos recientes de la política externa de los países
latinoamericanos con incidencia en los procesos de integración
Fernando Romero
En esta última clase proponemos un análisis sobre la actualidad, desafío y
perspectivas de la Alianza del Pacífico, la Comunidad Andina de Naciones, el Sistema de
Integración Centroamericano (SICA) y el Proyecto Mesoamérica. Realice un mapa
conceptual por bloque regional que resuma la información al respecto.
Alianza del Pacífico (5 de abril de 2024). Representantes de los países de la Alianza del
Pacífico destacan prioridades de trabajo con ASEAN. Alianza del Pacífico. Disponible
en: [Link]
en-indonesia-destacan-prioridades-de-trabajo-con-asean/
Comunidad Andina de Naciones (20 de junio de 2023). Comunidad Andina: más unidos,
más fuertes. Disponible en: [Link]
Castillo Vado, H. (22 de agosto de 2023). Parlamento Centro americano expulsa a Taiwán
como país observador e incorpora a China. Disponible en: Voz de América. Disponible
en: [Link]
taiw%C3%A1n-como-pa%C3%ADs-observador-y-a%C3%B1ade-a-
china/[Link]
Proyecto Mesoamérica (2024). Presidencia conjunta prioriza acciones del semestre y
avanza en el diseño del Plan Estratégico Institucional. 2024-2028. Disponible en :
[Link]
noticias/1111-boletin-semanal-03