Actualmente Colombia es el único país en Latinoamérica que continúa con un
conflicto armado interno y es un fenómeno que sobrevive a pesar a pesar que
cuenta con una de las democracias más antiguas del continente. Actualmente
se entiende que el narcotráfico es un factor muy importante en el conflicto
armado interno que vive el País, ya que día tras día los actores armados se
inician con esta actividad ilícita para lograr su financiamiento, pero éste no
debe entenderse como el eje central de la violencia en Colombia, hay otros
factores como las profundas desigualdades sociales que se viven, la falta del
Estado para hacer garantizar los derechos fundamentales de cada uno de los
ciudadanos y por último, un factor que causa mucha tristeza la violencia
intrafamiliar y social que se vive a diario, minuto a minuto.
Según William Ospina a pesar de que Colombia posee una riqueza humana y
material también es habitada por una amplia población en extrema pobreza,
muestra ineficiencia política, parálisis de justicia impunidad, altos índices de
pobreza y todo esto ocurre porque según William Ospina se nos ha olvidado
que esta tierra fue de nosotros antes de que otros llegaran a nuestra tierra
“cuando se nos olvida que esta tierra es nuestra, nuestra única salvación fue
entregarnos. A Laureano Gómez de debemos la intolerancia social y desde esto
nos hemos entregado a la delincuencia común que como lo indica bien William
Ospina “la delincuencia común no es más que una hija de la pobreza” y la
pobreza no es más que el resultado de vivir en una tierra que no creemos
nuestra. En esta obra se relatan los hechos ocurridos durante la creación del
Frente Nacional en 1957 y como el bipartidismo de Colombia, entre liberales y
conservadores, se conspiró para supuestamente sacar adelante al país,
logrando que los partidarios pertenecientes a los estratos más bajos se
enfrentaran entre ellos mismos, evitando que se unieran para que no les
quitaran el poder que durante tanto tiempo habían monopolizado, lo que
condujo y ha mantenido al país en un atraso histórico.
La lectura deja comprender que el 9 de abril de 1948 es considerada como la
fecha más fatal del siglo para Colombia ya que en ella se confirmó
dramáticamente la ruptura de la continuidad del orden social original a través
del desarrollo de la violencia, siendo esta afirmación la que puede
considerarse, en resumen, como la respuesta a la pregunta primordial hecha
por una norteamericana. Esta pregunta que se origina de un turista que busca
ver la belleza de Colombia, deja ver también la preocupación de la vivencia
actual del pueblo colombiano que ha ido marchado tras la sombra de los
antecedes de una violencia que cada día tiene mas fuerza y no permite
encontrar el verdadero camino a la paz, esto es lo que lleva a nuestro escritor
colombiano, considero entonces que Ospina hace un esquema de los hechos
políticos, económicos, sociales y culturales surgidos en Colombia desde el siglo
XIX hasta nuestros días.
Cada día se cuentan más personas en la pobreza y en situación de
desplazamiento; ya se volvió común ver campesinos pidiendo dinero en los
buses de servicio público en las grandes ciudades, ver a niños, adultos y viejos
con mutilaciones por causa de las minas antipersona, ver soldados y
guerrilleros muertos, y jóvenes ni de un bando ni del otro muertos también
disfrazados con un camuflado; ya se volvió costumbre hacer marchas por la
liberación de los secuestrados, por el respeto a las víctimas, por que devuelvan
siquiera los cadáveres para darles santa sepultura; ya no nos impresionamos
cuando un guerrillero le corta la mano a otro para recibir una alta recompensa
por parte del gobierno actual, ahora sabemos que quienes cometieron delitos y
decidan `desmovilizarse´ pueden tener más garantías para vivir dignamente
que aquellos que sólo se han dedicado a sembrar papa, arroz o yuca en una
humilde vereda. Vivimos en un constante dilema, no sabemos qué perdonar y
qué no, no entendemos por qué a veces la Fuerza Pública pareciera nuestra
enemiga, y al mismo tiempo en el que se ve toda esta sangre y llanto
derramado, escuchamos a nuestro gobernante decir que en Colombia no hay
un conflicto armado y que vivimos en un periodo de postconflicto. También,
mientras familias enteras llegan a la capital en busca de que les cubran sus
derechos fundamentales, un ex consejero de nuestro gobernante se va a
Estados Unidos y dice que en nuestro país no hay desplazamiento forzado sino
migrantes. Y cuando tratamos de recuperar nuestra memoria histórica, nos
encontramos con una guerrilla sin ideales, con unos paramilitares que se
tomaron el poder del Estado para atacar a la población civil, que lograron
penetrar los profundos poderes de la Nación y que ahora gozan de pocos años
de cárcel a pesar de todos los delitos que cometieron, de todas las personas
que botaron a los ríos, que enterraron en fosas comunes, que despedazaron y
picaron para no dejar rastro alguno. Vemos cómo algunos ex combatientes son
considerados gestores de paz, la forma en la que se entiende esta guerra,
donde el mensaje que envía nuestro gobierno es que el delito sí paga, por eso
ahora vemos manos cortadas, traiciones y deslealtades, corrupción, escándalos
en las revistas, en fin, un mundo de relatos donde algunos gritan que se acabó
la guerra, y otros en silencio la viven en carne propia
La obra que se presenta a través de este breve ensayo es una de las más
importantes para el escritor William Ospina, un tema que lleva a una lectura de
análisis, de reflexión, de la toma de conciencia acerca de los distintos factores
negativos que influyeron en la violencia colombiana. Desde el inicio de la
lectura, el escritor colombiano relata como una amiga norteamericana le
confiesa su asombro por la situación de Colombia y le dice: “no entiendo con el
país que ustedes tienen, con el talento de sus gentes, porqué se ve Colombia
tan acorralada por la crisis social, porqué vive una situación de violencia
creciente tan dramática, porqué hay allí tanta injusticia, tanta inequidad, tanta
impunidad, cual es la causa de todo esto?.
Presenta a la vez su visión de cómo el poder siempre ha estado en manos de
la misma clase poderosa, sometiendo a las clases más desfavorecidas, lo que
conllevado a que éstos últimos entren en grupos al margen de la ley, como
guerrilla o paramilitarismo o bien dentro de grupos de narcotráfico, sicariato o
delincuencia, como medio de supervivencia.
Es una obra donde se relatan los hechos ocurridos durante la creación del
Frente Nacional en 1957 y como el bipartidismo de Colombia, entre liberales y
conservadores, se conspiró para supuestamente sacar adelante al país,
logrando que los partidarios pertenecientes a los estratos más bajos se
enfrentaran entre ellos mismos, evitando que se unieran para que no les
quitaran el poder que durante tanto tiempo habían monopolizado, lo que
condujo y ha mantenido al país en un atraso histórico.
Insinúa, entre otras cosas, al impedimento que surge cuando algunos
dirigentes honestos y visionarios, como serían los ejemplos de Galán, Pizarro o
Hurtado, por citar solo algunos, tratando de buscar mejoras para la clase pobre
fueron silenciados con el asesinato para que no lograran alcanzar sus ideales.
Como también hombres como Manuel Murillo Toro se muestra en esta obra
como uno de los combatientes por conseguir la libertad, de igual manera
Francisco de Paula Santander, un gobierno que es mencionado por el autor
haciendo referencia a todos los malos gobernantes que ha tenido nuestro país
y que se continua caracterizando por esta clase de gobiernos.
Así mismo muestra también el flagelo de la corrupción dentro de los dirigentes
y clase poderosa que han gobernado y dirigido al país y refleja lo que hoy
mismo se ve, como es el tráfico de influencias, los carruseles de contratación y
las comisiones a los funcionarios públicos para obtener sus favores; es decir,
que a través de los últimos 300 años, nada ha cambiado y hoy día todo sigue
igual.
Por lo tanto es una sociedad que a través de su historia política y social se ha
mostrado siempre en un naufragio de procesos que buscan siempre la
estabilidad social, dejar a un lado la crisis que todavía tiene secuelas y que en
todo momento lleva al pueblo colombiano a padecerla, lleva a considerar la
presente lectura que se esta frente a una situación de antaño donde los
gobernantes continúan siendo los mismos personajes, donde todo el pueblo
colombiano terminamos aceptando esta situación sin tomar conciencia de que
nuestra situación interna es la percepción de los extranjeros y son ellos los que
ven con preocupación la vivencia de nuestro país.
En conclusión: Donde esta la franja amarilla?, es un tema que deja conocer a
uno de los críticos importante de nuestro país, deja conocer que la crisis social
que padece actualmente nuestro país es porque se ha venido consolidando
desde mucho tiempo atrás, y lo que busca el autor es que cada uno de
nosotros desde nuestras sociedades y roles reflexionemos sobre nuestro país,
de cómo debemos aportarle, de cómo debemos valorar lo que somos en
cultura y en calidad humana, disfrutar de nuestra naturaleza, no ser ajeno ante
tanto sufrimiento sino ser personas con el deseo de transformar nuestra
sociedad y la imagen hacia el exterior. Somos los más indicados por
preocuparnos sobre lo que vive nuestro país y no ser los extranjeros que como
sus interrogantes buscan respuestas porque se sienten preocupados por la
problemática de nuestro país. Es un escritor que a través de su libro da a
conocer la problemática por la que padecemos todos nosotros y que todavía no
existe salida hacia el país que hemos soñado siempre.