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La Consigna de Cuauhtémoc en El Siglo: Amuel Soto Flores

El documento analiza la Consigna de Cuauhtémoc como un mito fundacional que sostiene el Movimiento de la Mexicanidad, destacando su origen en la memoria colectiva y su función en la actualidad. Se explora cómo este mito se ha actualizado para servir como un medio de resistencia cultural y social, promoviendo la identidad mexicana y la recuperación de valores prehispánicos. A través de la Tradición, los integrantes del movimiento buscan reinterpretar su historia y fortalecer su cohesión social frente a la imposición cultural externa.

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La Consigna de Cuauhtémoc en El Siglo: Amuel Soto Flores

El documento analiza la Consigna de Cuauhtémoc como un mito fundacional que sostiene el Movimiento de la Mexicanidad, destacando su origen en la memoria colectiva y su función en la actualidad. Se explora cómo este mito se ha actualizado para servir como un medio de resistencia cultural y social, promoviendo la identidad mexicana y la recuperación de valores prehispánicos. A través de la Tradición, los integrantes del movimiento buscan reinterpretar su historia y fortalecer su cohesión social frente a la imposición cultural externa.

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La Consigna de Cuauhtémoc

en el siglo xxi

Samuel Soto Flores


antropología e historia

Resumen

E n este trabajo se analiza la función actual de un mito fundacional co-


nocido como Consigna de Cuauhtémoc, considerada pilar ideológico de un
movimiento social urbano llamado Movimiento de la Mexicanidad. Así, nos
remitimos a sus antecedentes que consideramos cimentados en el descubri-
miento de los restos de Cuauhtémoc, para señalar la aparición del mito, su
proceso y actualización a través de una memoria colectiva. Dicha memoria,
que ellos denominan La Tradición, en los últimos años ha sido plasmada
en discursos escritos que toman una posición de “historia oficial” dentro
de los grupos, sus contenidos e interpretaciones forman una de las fuentes
principales de nuestro trabajo.
Para los integrantes del movimiento, la Historia Oral, con-
tenida en la Tradición y resguardada por la memoria colectiva, cumple una
función decodificadora de la historia escrita, entendida así para la com-
prensión de los acontecimientos pasados y actuales, comprendida desde lo
simbólico y místico y cuyos significados son interpretaciones de la propia
Consigna.
La Consigna de Cuauhtémoc da vida al antiguo emperador
mexica convirtiéndolo en portavoz de la decisión del Consejo de Ancianos
que ordena a los habitantes de México-Tenochtitlan resguardar sus cono-
cimientos permitiendo una aparente conquista ideológica y material para
dar fin a la sangrienta guerra con los españoles. Queda señalada, entonces,
la caída de Tenochtitlan el 13 de agosto de 1521 y el inicio de una época de
espera hasta el regreso del esplendor de los verdaderos mexicanos.
Susana Torres Ortíz

Nuestro sol se ha ocultado,


Nuestro sol se ha escondido
Y nos ha dejado
En la más completa oscuridad…
Sabemos que volverá a salir
Para alumbrarnos de nuevo;
Pero mientras permanezca
Allá en el Miktlan
Debemos unirnos
Ocultando en nuestro corazones
Todo lo que amamos.
Destruyamos nuestro Teokaltin (templos),
Nuestro Kalmekameh (escuelas de altos estudios),
Nuestros Tlachkouan (campos de pelota),
Nuestros Telpochkaltin (escuelas para jóvenes),
Y nuestros Kuikakaltin (casas de cantos)
Y dejemos las calles desiertas
Para encerrarnos en nuestros hogares.
De hoy en adelante, ellos,
Nuestros hogares,
Serán nuestro Teokaltin,
Nuestro Kalmekameh,
Nuestros Tlachkouan,
Nuestros Telpochkaltin
Y nuestros Kuikakaltin.
De hoy en adelante,
Hasta que salga el Nuevo Sol,
Los padres y las madres
Serán los maestros y los guías
Que lleven de la mano a sus hijos
Mientras vivan;
Que los padres y las madres no olviden
Decir a sus hijos
Lo que ha sido hasta hoy Anáhuac,
Al amparo de nuestros dioses,
Y como resultado de las costumbres
Y de la educación
Que nuestros mayores
Inculcaron a nuestros padres,
Y que con tanto empeño
Estos inculcaron en nosotros;
Que tampoco olviden decir a sus hijos
Lo que un día
Deberá ser Anáhuac:
El país del Nuevo Sol.

60
La construcción de la memoria colectiva
La Consigna de Cuauhtémoc en el siglo xxi

I
Las palabras anteriores forman una versión popular de la llamada Consigna
de Cuauhtémoc, mito fundacional y sustento ideológico de un movimiento
social urbano llamado Movimiento de la Mexicanidad. Es un movimien-
to que se compone de agrupaciones enlazadas por un discurso común que
idealiza el pasado indígena, es un movimiento urbano dado que se desarro-
lla y crece en las ciudades y la mayoría de sus integrantes no pertenecen a
ninguna comunidad étnica, y es un movimiento social porque sus objetivos
buscan cambiar el orden político y económico del país. Su nombre indica
esta configuración a partir de elementos referidos a “lo mexicano” en rela-
ción a la cultura mexica de la antigua Tenochtitlan. Si bien sus integrantes
no especifican pertenecer al Movimiento de la Mexicanidad, sí hablan de
“la mexicanidad”, “lo verdaderamente mexicano”, “el buen mexicano”, “el
espíritu de los mexicanos”, de aquí que consideremos apropiado este título,1
aunque en sus presentaciones públicas, para diferenciarse de otros colectivos
u organizaciones, se autonombran grupos de la tradición, refiriéndose a la
tradición prehispánica que ellos rescatan.
Un mito es relato sagrado, los acontecimiento narrados son,
por lo general, de origen oral, atemporales y ubicados en un espacio no hu-
mano. Un mito fundacional es la narración referida a la fundación de una
ciudad o una creencia. La Consigna de Cuauhtémoc, también llamada Con-
signa del Anáhuac, es un mito fundacional que se sustenta en la memoria
colectiva de sus integrantes, a los que llamaremos mexicaneros, convertido
en el punto de partida de su historia y justificación de su Tradición que se
remite al siglo xvi. La Tradición, para los mexicaneros, es entendida como los
conocimientos y valores heredados del México precuauhtémico,2 transmiti-
dos desde la Conquista española de generación en generación de forma oral,
oculta en tradiciones simbólicas que por necesidad se disfrazaron de atribu-
tos hispanos. Al acercarnos al conocimiento del pasado nos aproximamos a
la memoria colectiva. Entendemos por memoria colectiva los elementos de
cohesión que en el discurso oral comparten los distintos grupos que inte-
gran al movimiento sustentados en dicha Tradición.
La transmisión de la Tradición está directamente relaciona-
da con el uso de la lengua natural, porque consideran que el español carece
de la significación adecuada para entender los conocimientos y la verdadera
historia de los antiguos mexicanos; se trata de un saber oculto y como tal no
cualquiera puede conocerlo y entenderlo, aunque como mexicano se puede
acceder a él si se logra despertar la memoria genética de origen indio que,
entre otros beneficios, da la posibilidad de aprender y aprehender la lengua

1. Sin embargo, nos es obligado reconocer que quien usó este término por primera vez,
desde la última década del siglo xx en sus conferencias y artículos, fue la doctora Yólotl
González Torres, investigadora del inah.
2. El término precuauhtémico es una referencia temporal sobre el gobierno de Cuauhté-
moc o para señalar la época de la Conquista.

61
Susana Torres Ortíz

madre. Con estos términos se refieren primordialmente al náhuatl del Valle


de México.3
A diferencia de otros mitos fundacionales, la Consigna de
Cuauhtémoc tiene la particularidad de que se le ubica en un espacio definido
y en un tiempo específico: México Tenochtitlan, el 12 de agosto de 1521, un
día antes de la entrega y caída de la ciudad. Ideológicamente, el relato repre-
senta a un sector marginado: los indios, representados, hoy, por los mexica-
neros, y que tras una historia de voluntaria rendición recuerdan la profecía
actualizada y refuncionalizada en el siglo xxi. De aquí extraemos la pregunta
clave de nuestro trabajo: ¿cuál es la función actual de este mito? o, específica-
mente en el siglo xxi de la Ciudad de México, ¿qué función tiene en la memo-
ria colectiva de los mexicaneros la Consigna de Cuauhtémoc?
Desde una perspectiva histórica, en este trabajo nos en-
focamos en la presentación y análisis del discurso de los mexicaneros, es-
pecialmente los integrantes de una de las dos vertientes del movimiento
llamada mexikayotl, dejando para otra ocasión la descripción y explicación
de sus prácticas como la danza y otros rituales. Si bien no existe la perte-
nencia a un grupo, sí contamos con el contacto permanente con integran-
tes y líderes del movimiento desde hace diez años, siendo esta experiencia
la que nos permite presentar las siguientes reflexiones como parte de la
investigación doctoral.

II
En la actualidad existen diversas versiones que explican el origen de la Con-
signa. Sin embargo, en cuanto a su función encontramos coincidencias en el
discurso de los mexicaneros que reflejan una actualización del mito dirigida
a lo que entienden y reproducen como su Tradición, es decir, las creencias
verdaderas de la mexicanidad. Su objetivo es, pues, consolidar el discurso de
los mexicaneros sobre lo mexicano, basado en el rescate de la historia y los
valores olvidados que, cuando se recuerdan, permiten a las personas distin-
guir entre lo verdaderamente mexicano y lo que ha sido impuesto, logrando
así que la profecía de la Consigna de Cuauhtémoc siga vigente.
Se entiende la palabra imposición como sinónimo de some-
timiento ideológico (religioso, cultural, político), evidenciado por la des-
igualdad social que se vive en la Ciudad de México debido a factores inter-
nos (como la ignorancia) y externos (como la influencia estadounidense),
ajenos a los verdaderos valores mexicanos; así, el tiempo presente se convierte
en el momento donde existen señales para que el retorno de las costumbres
anahuacas sea posible. En este discurso se reestructuran los elementos de la

3. A pesar de existir actualmente más de cincuenta lenguas indígenas, esta referencia


primordial del náhuatl se debe a: 1. Es la lengua de los mexicas; 2. Es la lengua que
más se hablaba porque el imperio mexica dominaba otras culturas; 3. Es la más antigua
y por tanto, raíz de muchas otras; 4. Es la que más se habla en las pocas comunidades
rurales de la Ciudad de México, y 5. Es un elemento de cohesión identitario que se
enlaza al etnocentrismo de los grupos.

62
La construcción de la memoria colectiva
La Consigna de Cuauhtémoc en el siglo xxi

identidad nacional bajo los términos de la recuperación del territorio, una


lengua originaria, una “raza social” y de su propia historia, es decir, su pro-
pio concepto de nación.4
Aunque los mexicaneros no practican un proselitismo
abierto, tratan de incorporar, sobre todo, a los jóvenes que renueven el mo-
vimiento, especialmente a jóvenes universitarios y profesionistas de las cien-
cias sociales que consoliden la credibilidad de éste ante la sociedad. Entre
sus prácticas representativas están la danza, las celebraciones rituales y las
conferencias, por lo que necesitan negociar áreas públicas con la autoridad
local, tales como explanadas en las delegaciones, casas de cultura, centros
educativos y parques, lo que fortalece su presencia pública. En ocasiones, al-
gunos dirigentes hacen uso demagógico del nacionalismo mexicanista para
obtener puestos públicos de diversos niveles, desde un representante de co-
lonia hasta un diputado local.
Las primeras señales de existencia del movimiento nos re-
miten a la década de los treinta, tras la Revolución Mexicana, justamen-
te durante la reestructuración del Estado nacional. Con el paso del tiempo
su discurso se consolidó, hasta que en la década de los cincuenta aparecieron
o se ampliaron distintas organizaciones revivalistas, cuyo denominador co-
mún fue una serie de ideas sobre la vida de la sociedad mexica a la que llama-
ron cultura anahuaca. Estas organizaciones se concentran en un organismo
general llamado Movimiento Confederado Restaurador del Anáhuac (mcra),
al que más tarde se le añadiría el término “Cultura”, encabezado, hasta su
muerte en 1969, por uno de sus principales ideólogos, Rodolfo Nieva López.
A la muerte de Rodolfo Nieva, la Confederación se fragmen-
ta y surgen o continúan otros grupos que se identifican con la búsqueda y
reinstauración de valores prehispánicos; sin embargo, paralelamente apare-
ce un nuevo elemento por el que se hace necesario distinguir básicamente
dos inclinaciones del movimiento hacia la década de los ochenta. Por un
lado, nos encontramos los grupos venidos directamente de esta tradición,
que en adelante se conocerán como el Movimiento Mexicayotl y, por otro,
una vertiente llamada la Nueva Mexicanidad.
Tras la aparición del Ejercito Zapatista de Liberación Nacio-
nal en 1994, las dos corrientes se radicalizan presentando algunas contra-
dicciones en sus discursos, aunque en ambas, la Consigna de Cuauhtémoc
sigue vigente, especialmente difundida por los mexicaneros de la corriente
mexicayotl. Esta situación nos lleva a preguntarnos ¿cómo se construyó este
mito y qué condiciones han permitido su permanencia?

III
Para comprender mejor la aparición y continuidad de la Consigna es necesa-
rio remitirnos a lo que consideramos la primera etapa del movimiento. Como

4. Anáhuac es el nombre otorgado al territorio considerado la antigua nación cuya capital


era Tenochtitlan, de ahí que a sus integrantes se les diga “anahuacas”. Este concepto
forma parte de los mitos de los mexicaneros [Torres Ortíz, 2008].
La construcción de la memoria colectiva
La Consigna de Cuauhtémoc en el siglo xxi

sejo de ancianos (hueyi tlahktokan). que para ese momento ya se


encontraban refugiados en Tlaltelolko. Fue ante ellos para precen-
tar un parte de guerra donde entre muchas otras cosas le dijo que
ya el pueblo estava cansado de varios dias de recistir los constantes
ataques, que la gran mayoria de los guerreros yacian muertos en
los canales, los gusanos pululavan por las calles, los avastecimien-
tos de alimento se avian terminado y no tenian agua para vever,
las mujeres y los niños han tomado las armas para continuar la
recistencia. pero que no podian recistir mas, entonces el conse-
jo lo escucho y le dijeron que regresara a continuar dirijiendo la
recistencia y que por la noche volbiera ante ellos y aci lo hiso.
Al regresar ante el consejo le dijeron lo que tenian resuelto y le
dieron instrucciones y con ello la llamada consigna de kuauhte-
moc, que realmente no escribio ni creo el, sino el supremo conse-
jo, pero eso no es lo importante. Entonces la madrugada del 23 de
agosto de 1525 bolvio a resonar por ultima ves el caracol de gurra
de nuestro hueyi tlakatekuhtzinzintli kuauhtemoktzin, por los ca-
nales y lagos de la ciudad y los barrios. Y regando la consigna.
La consigna no la conosco de memoria tal y como la he escucha-
do de ninguna de las tres formas que la conosco, pero una ves que
la escuchas es impocible olvidarla.
Intentare escribirla lo mejor pocible pero tambien seguramente
le pondre de mi cosecha claro, segun lo que escuche y entendi pero
con mis propias palabras.
Totonal yomotlahti, totonal yo ichpolihuiz
ihuan zentla yo huayano tech kahte, es el comienso en nahuatl
(Mexikano) en castellano lo interpretaron asi.
Nuestro sol se a ocultado, nuestro sol se perdio de vista y nos ha
dejado sumidos en la sombra, pero sabemos que volbera.
Pero, mientras permanesca alla en la mancion de la Muerte.
Reunamonos violentamente. Estrechemonos y ocultemos en nues-
tros corazones todo lo que amamos y concideramos un tesoro.
Destrullamos nuestras casas, nuestros templos, nuestros campos
de pelota, nuastras univercidades y dejemos deciertas las calles.
De ahora en adelante y hasta que salga nuestro nuevo sol padres
y madres se encargaran de la enseñansa. Las mujeres con sus hijas y
los hombres con sus hijos. Paraque ellos les enseñen tambien a sus
hijos y a los hijos de los hijos de sus hijos.
Y que nunca olviden enseñarles como fue pero mas importante
que no olviden enseñarles como sera, como se levantara y como
alcansara un dia su grandioso destino, nuestra amada anahuak.
Hogar de nuestros abuelos y antepasados. La tierra que nos ha vis-
to nacer.
Después de cumplir con las ordenes del consejo solamente le
restava una orden y asi lo hiso, se precento junto con otros teku-
htlis no recuerdo sus nombres. ante Cortes para entregarce. como
dato muy importante hay que señalar que esto los españoles lo
confundieron con otro tesoro y nacio el mito del gran tesoro de
nuestro señor moktekuzoma, que seguramente se llevaron des-
pues de haver tomado la ciudad.
Tambien es importante señalar que estas palabras han sido des-
de entonces una muy fuerte base de la recistencia indijena.
Espero que con esto no te quedes satisfecha, sino al contrario,
que te surga una curiocidad mas grande para imbestigar mas cosas
y las compartas a todos los que nos interesa conocer y aprender
mas.

Testimonio 3
Tlahpaloliztli-Citlalquiahuitl (mayo de 2008)

El trabajo expuesto en Azcatl-Tezozomoc sobre las diferentes ver-


siones de la Consigna de Cuauhtemoc es totalmente de Tlacatzin
Stivalet.
Es cierto que existen muchas versiones debido a los diferentes
dialectos del nahuatl y también debido a las regiones.
En realidad la fuente es un codice que aún esta resguardado y tiene
de nombre Codice Xaxahuenco; donde por medio de antiguos dibu-
jos está plasmada esa consigna de la cual se tienen varias versiones.
Ese códice se realizó la noche del 12 de Agosto en el Hue-
huetlahtocan (Consejo de Ancianos) celebrado en la comunidad
con el nombre de Xaxahuenco, ahi los del Huehuetlahtolli acor-
daron el intercambio del territorio así como un derecho que se
tenia por regla dentro de la milicia Mexica.
Lo cual era primero entregar el baston de mando de la ciudad
pero a cambio Cortés debia aceptar el reto de la “revancha” que
Cuauhtemoc debía de solicitar, que es esto?
Pues el combate sin armas entre Cortés y Cuauhtemoc, a mano
limpia, y el que ganara se quedaba con la ciudad; obviamente Cor-
tés antes de recibir el bastón traicionó esta regla y mantuvo preso
a Cuauhtemoc hasta su muerte.
Cuauhtemoc al ir al reto con Cortés obviamente llamó la aten-
ción de los conquistadores, con lo cual hubo oportunidad de que
mucha gente saliera a resguardarse a las orillas de la ciudad, conde
todos los Mexica que quedaron con vida tuvieron a bien hacer sus
comunidades y vivir ocultando su sabiduria hasta nuestros días.
De ahi que hoy en dia mucha de nuestra cultura viene de los ce-
rros aledaños a la ciudad de México, como lo es, Texcoco, Tlahuac,
Milpa Alta, Ehecatepec; etc, etc.
Hay muchas versiones debido primero al tiempo, a las diferentes
personas que le dieron un enfasis para algún fin como el de resis-

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