ACTIVIDADES DE PRESENTACIÓN Y CONOCIMIENTO
Estas actividades están pensadas para romper el hielo en el grupo, aprender los nombres de los compañeros,
conocerse un poco más en profundidad y ayudar a eliminar posibles prejuicios.
¿Puedo pasar?
Contamos la siguiente historia: “Acabas de llegar un instituto nuevo y para poder entrar en tu clase necesitas
decir tu nombre y un objeto que lleves contigo”. Lo que los alumnos no saben es que, para poder pasar, el
objeto tiene que empezar por la misma inicial que su nombre.
Ej. Me llamo Mariña y traigo un perro: No puedo pasar
Me llamo Vanessa y traigo un vaso: puede pasar
Tarjetas de presentación
Los alumnos deben elaborar un cartel con su nombre en el centro.
En el ángulo superior derecho deben escribir dos adjetivos que crean que le describen.
En el ángulo superior izquierdo deben poner dos aficiones.
En la parte inferior deben poner un lugar que les gustaría visitar, su serie favorita, algo de lo que se sientan
orgullosos, su asignatura favorita…
Tras cinco minutos todos los participantes colocan sobre la mesa su folio de modo que pueda leerse. Además,
cada uno tendrá que hacer una breve exposición explicando lo que ha escrito. Todos deben estar muy atentos
ya que después se hará una prueba de detectives.
Una vez que todos los alumnos se han presentado deben poner el folio boca abajo y el profesor, que
previamente habrá tomado notas sobre la información de los alumnos, elige a un alumno para que haga de
primer detective. Entonces el profesor describe a uno de los alumnos y el detective tiene que adivinar de quién
está hablando.
Adivina quién es quién
Esta dinámica tiene una metodología parecida al famoso juego de mesa ¿Quién es quién?, donde se necesita
averiguar al personaje haciendo distintas preguntas.
Se hacen grupos de cinco personas y se ofrece un dato sobre cada una de ellas sin desvelar a quién pertenece
esa información. El grupo B debe averiguar a cuál de cada miembro corresponde cada dato, razonando porqué
han llegado a esa conclusión.
Garabatos
Cada alumno toma un papel y un lápiz y deben hacer un dibujo sobre lo que quieran pero que sea significativo
de algo que les guste o apasione y el resto debe averiguar qué vínculo tiene cada dibujo con el alumno.
Por ejemplo: alguien dibuja una manzana. El resto tiene que adivinar qué es lo que le gusta: le encanta comer
manzanas, es fan de apple o trabaja como dietista.
3 verdades y una mentira
Cada alumno tendrá que decir tres cosas sobre él que sean verdad y una que sea mentira. El resto del grupo
debe adivinar cuál es la mentira e intentar argumentar por qué creen que es esa y no las otras.
Encuentra a alguien que…
Se reparte una hoja para cada participante con una serie de preguntas (estas pueden variar según el objetivo
que se persiga). Los distintos miembros del grupo han de ir encontrando y anotando el nombre de las personas
que coincidan con aquello que se pregunta.
Ejemplos:
Alguien que haya nacido en junio Alguien que tenga perro Alguien amante de los gatos
Alguien que no sea de Málaga Alguien fan de Bustamante Alguien que practica el Mindfulness
Alguien que vaya a Misa Alguien con un coche azul
Nos ordenamos
Los alumnos deben ordenarse por su fecha de nacimiento (día y mes) pero tienen unas palabras prohibidas:
no pueden decir (pero sí hacer mímica) ni el mes ni el número del mes.
Vamos a conocernos
[Link] en esa web
tenemos una ruleta para que los alumnos vayan respondiendo a preguntas aleatorias (si fueras un …… serías
….)
5 cosas en común
Se pide a los participantes que se distribuyan en grupos de alrededor de 5 personas. Seguidamente, se les dice
que deben encontrar 5 cosas que tengan en común entre todos ellos.
No pueden describir cosas de vestimenta, ni del trabajo ni tampoco acerca de la anatomía.
Deben tomar nota de aquellas cosas que tienen en común y anotarlas para exponerlas luego en el gran grupo
DINÁMICAS DE ATENCIÓN Y COMUNICACIÓN
A través de estas dinámicas queremos fomentar una buena comunicación y una reflexión crítica acerca de la
información que les llega. También queremos que los alumnos sean conscientes de la importancia de la
escucha activa.
La historia estropeada
1. Se eligen 4 o 5 voluntarios y se les invita a salir de la clase a todos menos a 1.
2. Se elige una historia corta y se le cuenta al voluntario que se ha quedado (al final de este apartado
puedes ver un ejemplo de historia).
3. Una vez la ha escuchado el primer voluntario, este debe contársela a otro voluntario de los que estaban
fuera, después este voluntario se la contará al siguiente y así sucesivamente hasta que no queden más
voluntarios.
4. Finalmente se vuelve a leer en alto la historia para que todos la escuchen y reflexionen sobre lo que les
ha llegado y lo que les han contado a sus compañeros.
Esta actividad puede repetirse tantas veces haga falta para que todos los miembros del grupo puedan
participar.
Lazarillo
El profesor pedirá que se coloquen por parejas. Una vez que estén hechas, repartirá a cada una de ellas, un
antifaz o pañuelo (o les pedirá que cierren los ojos). Uno de los integrantes de la pareja, se tapará los ojos de
tal manera que no vea nada. La persona que no tiene los ojos tapados, deberá guiar a su compañero en función
de las órdenes que va diciendo el profesor. Por ejemplo: vamos andando, torcemos a la derecha/izquierda,
saltamos, corremos, etc. En ningún momento, podrá tocar a su compañero. Solo se podrá dirigir a él
hablándole. Pasado un tiempo, se cambian los roles. Al terminar se hará una reflexión final de todo el grupo
en el que expresarán cómo se han sentido y si han confiado en sus compañeros.
Nos fijamos
Los alumnos se dispondrán en fila, dándose la espalda y guardando la distancia de seguridad. El primer alumno
de la fila debe inventarse una serie de gestos y mimarlos al compañero que está delante. Cada alumno repetirá
lo que ha visto al alumno que tiene delante. Al terminar se hará una reflexión grupal para hablar de la
importancia de la atención y de lo fácil que se pueden distorsionar las historias.
A dibujar!
Por parejas, a uno de los integrantes se le da un dibujo que no puede enseñar a la otra persona. El que tiene
el dibujo tiene que darle indicaciones al otro para que lo reproduzca. El que dibuja solo puede decir “perdón,
no he entendido, ¿puedes repetir? Después se intercambian los papeles.
DINÁMICAS DE AUTOCONOCIMIENTO
A través de estas dinámicas queremos que los alumnos piensen en sus cualidades, y reflexionen sobre sus
emociones y las maneras que tenemos de expresarlas.
En venta!
Se les pide a los alumnos que diseñen una campaña publicitaria para venderse como amigos. Deben utilizar
un anuncio en el que describan sus virtudes y consigan que alguien les compre.
Ej. Está usted solo? Desamparado? Frustrado? Martín es la solución a sus problemas!
Identifico mis emociones
Se preparan varios papeles con un estado emocional escrito en cada uno. Un alumno coge un papel y,
mediante mímica y en silencio, expresa ese estado emocional a los demás que deben identificarlo.
Estados emocionales: Alegre - Triste - Enfadado - Tranquilo - Asustado - Confundido - De mal humor - De buen
humor - Optimista - Pesimista - Curioso - Con vergüenza - Sorprendido - Feliz - Culpable - Arrepentido –
Enamorado – Odio – Ternura…
Una vez hecha la mímica haremos estas preguntas al alumno actor:
- ¿Cómo te ha resultado hacer este ejercicio: fácil, regular o difícil? ¿Por qué?
- ¿Qué has sentido durante el ejercicio? Trata de ponerle nombre a lo que has sentido (nerviosismo,
tranquilidad, confianza, duda, etc.).
También haremos preguntas a los espectadores:
- ¿Cómo ha expresado (nombre del alumno) el estado emocional que le ha tocado? (ATENCIÓN AL
PROCESO: información que ha expresado y hemos recibido a través del lenguaje emocional no verbal:
cuerpo, del rostro, gestos, movimientos, etc. / NO AL RESULTADO: “Lo ha hecho bien, mal o regular”)
- ¿Te has dado cuenta si tu mente se escapaba y se ponía a pensar en otra cosa mientras (nombre del
alumno/a) hacía el ejercicio?
- ¿Qué has hecho cuando te has dado cuenta de que ya no estabas atento al ejercicio?
Finalmente hablaremos entre todos para ver qué han aprendido con esta actividad.
Flor, espina y semilla
Pediremos a los alumnos que se sienten por parejas uno en frente del otro. Durante cinco minutos un alumno
contará su flor (algo en la vida que haya hecho y de lo que se sienta orgulloso), su espina (algo que no ha
conseguido hacer o que le hace daño) y su semilla (algo que quiere hacer en el futuro y que espera que le salga
bien). Su compañero durante esos cinco minutos debe escucharle de forma activa y podrá hacer preguntas
para interesarse más por alguno de los aspectos. Al terminar los cinco minutos se cambiarán los roles y el que
escuchaba pasará ahora a contar su flor, su espina y su semilla.
Cuando se termine el tiempo nos sentaremos en círculo y hablaremos de cómo se han sentido, si les ha
gustado sentirse escuchados, si les pasa a menudo eso o por el contrario piensan que los demás no les
escuchan y que lo que dicen no le importa a nadie…
Temores y esperanzas
Cada componente debe escribir en una hoja sus inquietudes, temores y esperanzas sobre la situación actual.
Una vez finalizado, el profesor deberá ir dando la palabra a aquellos que deseen participar y cada uno se irá
presentando, mostrando la información escrita. A continuación, el profesor anotará en la pizarra todas las
opiniones para que al finalizar el turno de palabra pueda señalar las más frecuentes y debatir sobre éstas.
DINÁMICAS DE COHESIÓN DE GRUPO
A través de estas dinámicas queremos que los alumnos sean conscientes de la importancia de integrar a todos
los componentes del grupo sin dejar a nadie de lado desarrollando la empatía.
Tú sí que vales
El profesor pedirá dos voluntarios. Deberán abandonar la sala mientras se explica la dinámica al resto del
grupo.
Se divide el grupo en dos subgrupos. El grupo 1 debe animar y motivar al primer voluntario, al segundo
voluntario lo tratarán de manera indiferente. El grupo 2 ha de actuar de una manera neutra ante el primer
voluntario y desanimar al segundo.
Entra el primer voluntario y se le pide que lance unas monedas intentando que estas caigan en el punto
señalado.
Se repite con el segundo voluntario.
Reflexión sobre el resultado y cómo se han sentido los voluntarios.
Yo soy, tú eres, me gusta de ti…
Los alumnos irán paseando por la clase con música de fondo. Cuando la música pare se tienen que poner uno
en frente de otro, en parejas, mirándose a los ojos. En primer lugar, deben decirse “Yo soy…” diciendo
características diferentes sobre su identidad, sin repetirlas y el otro miembro solo escucha en silencio hasta
que el profesor diga “cambio” y el que escucha pasa a ser el que habla. A continuación, se procede de la misma
forma, pero la frase inicial debe ser “tú eres” y “me gusta de ti”.
Aunque las primeras respuestas suelen ser superficiales, a medida que se avanza en la actividad, las respuestas
son más creativas e invitan a pensar y profundizar.
Kitbull, compañero canino
Al conocer una persona nueva o incluso cuando no es nueva, pero no tenemos mucha relación con ella, a
veces no sabemos cómo establecer esa relación. Construir esas relaciones, a veces, se hace difícil. Esto
generalmente ocurre por la inseguridad que produce no conocer bien a la otra persona. Algo parecido les
ocurre a los personajes de este cortometraje. Se propondrá al grupo ver el cortometraje con mucha atención
y se fijarán en las actitudes de los protagonistas hasta que llegan a convertirse en amigos.
● ¿Cómo viven el gato y el perro en un primer momento?
● ¿Qué tipo de vida llevan?
● Y, ¿cuándo se conocen? ¿Qué sienten? ¿Cómo se siente el uno hacia el otro?
● ¿Por qué?
● Una vez que se han aproximado, ¿cómo se sienten?
● Y, ¿las personas? ¿En situaciones similares, nos pasa lo mismo? Poned algunos ejemplos.
Qué incómodo!
Hacemos grupos de 6. 5 personas se ponen en círculo y la otra persona se pone en el medio. Las personas que
están en el círculo tienen que mirar con detenimiento al que está en el centro, en silencio, con atención plena.
Hay que sostener la incomodidad. Uno a uno, van pasando al centro. Al final discusión sobre cómo se han
sentido al observar y al ser observados.
Creación de un saludo y creación de un avatar “covid-cerro”
Estas dos actividades se propondrán a lo largo del primer trimestre (previsiblemente en octubre) dentro de
los retos que se propondrán desde convivencia.
MEDITACIONES GUIADAS PARA CADA DÍA
Lunes: Nuestro corazón late aquí y ahora
Dediquemos un momento a viajar hacia el interior, a ver qué ocurre dentro de nosotros para así poder
prestar más atención a lo que ocurre alrededor. Para eso, adopta una postura cómoda, libera al cuerpo de
tensiones: pies apoyados con toda la planta en el suelo, espalda recta y pegada al respaldo, barbilla
ligeramente inclinada, las rodillas forman 90 grados, las manos encima de la mesa o en las rodillas, cerrando
poco a poco los ojos y desconectando de todo lo que te rodea, ahora es tiempo para ti. Cuando estés
preparado, viaja conmigo…
“Atiende a tu respiración. No la fuerces, sólo obsérvala. Siente cómo entra el aire frío por la nariz y cómo al
salir es más caliente. Visualiza tus pulmones trabajando y de ahí ve a tu corazón. (pausa) Observa su latido.
Sólo óyelo. (pausa)
Acompaña el ritmo e imagina que en cada latido bombea un color, y a cada color late una emoción. (pausa)
Bombea rojo… Naranja… Amarillo… verde… Bombea negro… Sólo bombea… Bombea…
El bombeo es cada vez más débil, casi no lo oyes… así que vuelve a los pulmones, atiende a tu respiración.
Acompáñala. (pausa)
Ahora visualízate dentro del aula, el lugar que ocupas dentro de ella, atiende a los sonidos menos evidentes.
Haz un recorrido buscando sensaciones en tu cuerpo, desde tus pies, tus piernas, asciende por tu espalda,
el cuello, la parta superior de la cabeza… Haz 3 respiraciones profundas, tranquilas, sin forzar, inspirando y
espirando por la nariz, a tu ritmo…
Y cuando estés preparado para volver, poco a poco, abre los ojos. Montones de cosas están ocurriendo”.
Se puede dejar al alumnado un par de minutos para que anoten cómo se han sentido durante el
centramiento y a continuación empezar la clase.
Martes: Nuestros recuerdos agradables nos ayudan aquí y ahora
Dediquemos un momento a viajar hacia el interior, a ver qué ocurre dentro de nosotros para así poder
prestar más atención a lo que ocurre alrededor. Para eso, adopta una postura cómoda, libera al cuerpo de
tensiones: pies apoyados con toda la planta en el suelo, espalda recta y pegada al respaldo, barbilla
ligeramente inclinada, las rodillas forman 90 grados, las manos encima de la mesa o en las rodillas, cerrando
poco a poco los ojos y desconectando de todo lo que te rodea, ahora es tiempo para ti. Cuando estés
preparado, viaja conmigo…
“Atiende a tu respiración. No la fuerces, sólo obsérvala. Siente cómo entra el aire frío por la nariz y cómo al
salir es más caliente. Y detén tu atención ahí, en tu nariz. Siente cómo recibe el aire y cómo lo
expulsa…(pausa)
Ahora trata de recordar el olor que más te guste, viaja a aquellos momentos en que ese olor te envuelve,
quiénes suelen rodearte en ese momento, en qué lugar estás… qué emoción te suscita… Cuándo fue la
última vez que disfrutaste de ese olor tan mágico…Y puedes sentir ese olor envolviéndote en un cálido
abrazo, es tan intenso…
Quédate con un poquito y guárdalo en un precioso frasquito que vas a esconder para que nadie lo
encuentre. Es un tesoro secreto al que vas a acudir cada vez que te sientas nervioso o triste o aburrido… Así
que guárdalo muy bien en algún lugar de tu interior.
Ahora visualízate dentro del aula, el lugar que ocupas dentro de ella, atiende a los sonidos menos evidentes.
Haz un recorrido buscando sensaciones en tu cuerpo, desde tus pies, tus piernas, asciende por tu espalda,
el cuello, la parta superior de la cabeza… Haz 3 respiraciones profundas, tranquilas, sin forzar, inspirando y
espirando por la nariz, a tu ritmo…
Y cuando estés preparado para volver, poco a poco, abre los ojos. Montones de cosas están ocurriendo”.
Miércoles: Aprendiendo a dar las gracias aquí y ahora
Dediquemos un momento a viajar hacia el interior, a ver qué ocurre dentro de nosotros para así poder
prestar más atención a lo que ocurre alrededor. Para eso, adopta una postura cómoda, libera al cuerpo de
tensiones: pies apoyados con toda la planta en el suelo, espalda recta y pegada al respaldo, barbilla
ligeramente inclinada, las rodillas forman 90 grados, las manos encima de la mesa o en las rodillas, cerrando
poco a poco los ojos y desconectando de todo lo que te rodea, ahora es tiempo para ti. Cuando estés
preparado, viaja conmigo…
“Atiende a tu respiración. No la fuerces, sólo obsérvala. Siente cómo entra el aire frío por la nariz y cómo al
salir es más caliente… Acompáñala… Inspira, y suavemente espira (pausa) Repite…
Ahora imagina que estás allá arriba, sentado sobre un gran arco iris que atraviesa la ciudad. Siéntate en el
color que quieras y a continuación observa cómo allá abajo transcurre tu día a día, como si tú fueras otro.
Haz un recorrido por las escenas cotidianas de tu vida y, como si de una película se tratase, para la escena
en la que te hayas sentido agradecido por algo. Puedes buscar la escena con detenimiento, tómate tu
tiempo. Obsérvate desde fuera, con quién estabas, qué ocurrió, ¿estabas solo?, ¿fue algo que ya estaba ahí?
¿o apareció? ¿Cómo te sentiste? ¿Diste las gracias?¿Las pensaste?
No importa si en ese momento no lo hiciste. Túmbate sobre ese gran arco iris, cambia de color si quieres.
Ahora puedes dar las gracias por aquel momento en que no lo hiciste. Dilo para ti: GRACIAS.
Ahora visualízate dentro del aula, el lugar que ocupas dentro de ella, atiende a los sonidos menos evidentes.
Haz un recorrido buscando sensaciones en tu cuerpo, desde tus pies, tus piernas, asciende por tu espalda,
el cuello, la parta superior de la cabeza… Haz 3 respiraciones profundas, tranquilas, sin forzar, inspirando y
espirando por la nariz, a tu ritmo…
Y cuando estés preparado para volver, poco a poco, abre los ojos. Montones de cosas están ocurriendo”.
Jueves: Reconociendo y soltando tensiones aquí y ahora
Dediquemos un momento a viajar hacia el interior, a ver qué ocurre dentro de nosotros para así poder
prestar más atención a lo que ocurre alrededor. Para eso, adopta una postura cómoda, libera al cuerpo de
tensiones: pies apoyados con toda la planta en el suelo, espalda recta y pegada al respaldo, barbilla
ligeramente inclinada, las rodillas forman 90 grados, las manos encima de la mesa o en las rodillas, cerrando
poco a poco los ojos y desconectando de todo lo que te rodea, ahora es tiempo para ti. Cuando estés
preparado, viaja conmigo…
“Atiende a tu respiración. No la fuerces, sólo obsérvala. Siente cómo entra el aire frío por la nariz y cómo al
salir es más caliente… Acompáñala… Inspira, y suavemente espira (pausa) Repite…
Imagina que tu mente es un globo que quiere volar, hacia el futuro que no existe, hacia el pasado que ya
pasó… Tu misión es retener ese globo contigo, atento a todo cuanto ocurre a tu alrededor AHORA. Así que,
para retener el globo, busca sonidos que no sean evidentes, busca el canto de los pájaros de fuera, busca el
sonido del caer de las hojas de los árboles, aun cuando no lo escuches… Busca la temperatura que te rodea,
el olor, el tacto firme del suelo, el sentir de la silla… Rescata el globo porque quiere volar… Cada vez que
quiera irse, átalo en el AHORA.
Cuando lo tengas bien atado, haz un recorrido por tu cuerpo, buscando tensiones. En el cuello, en la espalda,
en las piernas… Aprieta bien fuerte la boca, los párpados, los puños, el abdomen, los dedos de los pies…
Aguanta…. Y al tiempo que espirar suavemente, relaja todos los músculos de tu cuerpo, tus ojos, tu boca,
tus manos, tu espalda… Repite una vez más… Aprieta bien fuerte la boca, los párpados, los puños, el
abdomen, los dedos de los pies… Aguanta…. Y al tiempo que espirar suavemente, relaja todos los músculos
de tu cuerpo, tus ojos, tu boca, tus manos, tu espalda…Y al espirar se van todas las tensiones y los nervios y
los enfados y los miedos. Quedas libre de ellos.
Suelta el globo… Haz 3 respiraciones profundas, tranquilas, sin forzar, inspirando y espirando por la nariz, a
tu ritmo…
Y cuando estés preparado para volver, poco a poco, abre los ojos. Montones de cosas están ocurriendo”.
Viernes: Aprendiendo a pedir perdón aquí y ahora
Dediquemos un momento a viajar hacia el interior, a ver qué ocurre dentro de nosotros para así poder
prestar más atención a lo que ocurre alrededor. Para eso, adopta una postura cómoda, libera al cuerpo de
tensiones: pies apoyados con toda la planta en el suelo, espalda recta y pegada al respaldo, barbilla
ligeramente inclinada, las rodillas forman 90 grados, las manos encima de la mesa o en las rodillas, cerrando
poco a poco los ojos y desconectando de todo lo que te rodea, ahora es tiempo para ti. Cuando estés
preparado, viaja conmigo…
“Atiende a tu respiración. No la fuerces, sólo obsérvala. Siente cómo entra el aire frío por la nariz y cómo al
salir es más caliente… Acompáñala… Inspira, y suavemente espira (pausa) Repite…
Ahora imagina que estás dentro de una burbuja enorme, desde la que puedes ver todo, pero no pueden
verte. Estás de pie, sólo observando dentro de la burbuja. (pausa) Poco a poco, sientes cómo tus pies se
elevan, la burbuja empieza a viajar. (pausa)
Te lleva a aquel momento en el que te enfadaste tanto y dijiste cosas muy desagradables que no pensabas,
cosas que dijiste sólo para herir a aquella persona. Recrea la situación, el lugar, el olor, el color, la
temperatura, los gestos de las personas con las que estabas y que en aquel momento no observaste.
Detente ahí. Toma un trozo de la burbuja y, mientras dices PERDÓN, envuelve esa escena. Déjala volar.
(pausa)
Haz lo mismo con otra situación. Recréala: el lugar, el olor, el color, la temperatura, los gestos de las
personas con las que estabas y que en aquel momento no observaste. Detente ahí. Toma un trozo de la
burbuja y, mientras dices PERDÓN, envuelve esa escena. Déjala volar.
Vuelve a tu burbuja, ahora pueden verte a través de esos agujeritos que has hecho al pedir perdón.
Envuélvete en ella y vuela, pero recuerda que, cuando quieras que te vean, deberás volver a agujerearla.
Ahora vuelve al aula, localiza el lugar que ocupas dentro de ella, atiende a los sonidos menos evidentes. Haz
un recorrido buscando sensaciones en tu cuerpo, desde tus pies, tus piernas, asciende por tu espalda, el
cuello, la parta superior de la cabeza… Haz 3 respiraciones profundas, tranquilas, sin forzar, inspirando y
espirando por la nariz, a tu ritmo…
Y cuando estés preparado para volver, poco a poco, abre los ojos. Montones de cosas están ocurriendo”.
TABLA PERIÓDICA DE EMOCIONES O RUEDA DE PUTCHNIK.
[Link]
[Link]
DINÁMICAS DEL TALLER PRESENCIAL
Semáforo
El juego del semáforo es una dinámica educativa empleada con frecuencia para entrenar estrategias de
autocontrol de la conducta. Es un juego que podemos usar con todos los niños y niñas, pero que será
especialmente útil para aquellos niños y niñas que tengan dificultades para controlar sus impulsos como
ocurre con los niños y niñas que padecen TDAH. El juego del semáforo, consiste en seguir las luces que indican
cuando tenemos que parar, cuando tenemos que pensar y cuando podemos actuar. De este modo los niños y
niñas podrán desarrollar estrategias destinadas a este fin. Es una dinámica divertida, con la que los niños y
niñas se entretienen y llegan a desarrollar recursos que les permiten regular su conducta.
“Ahora vamos a comenzar el juego del semáforo. Estas son las instrucciones, tenéis que seguir en todo
momento las indicaciones del semáforo. Cuando el semáforo se ponga en rojo paramos, respiramos, y
pensamos como nos sentimos, cuando el semáforo pase a color amarillo pensamos que podemos hacer, y
cuando se ponga en verde lo hacemos.”
Hacemos varias veces el cambio de un color a otro y pedimos a todos que sigan las consignas. Después cuando
finalizamos el juego hacemos una reflexión conjunta y les explicamos lo siguiente: “el juego del semáforo es
una técnica que nos puede ayudar en muchos momentos, cuando estéis nerviosos, o tengáis impulsos de hacer
cosas o hablar, recordaremos el juego del semáforo y seguiremos sus colores. Primero paramos y pensamos
como nos sentimos, después reflexionamos sobre lo que podemos hacer y finalmente lo hacemos.”
Cuéntame algo positivo
Por parejas, frente a frente, tenemos que contarnos algo positivo que nos haya pasado hoy. Con una postura
neutra, sin expresar ni asentir, sin interrumpir, solo podemos escuchar mientras mantenemos la mirada del
compañero. Tienen 3 minutos cada uno. Al final se cuentan sus impresiones entre ellos.
Mandalas
Hacemos grupos de cuatro y se reparte un mandala a cada alumno. Les pedimos que le hagan una marca (no
su nombre) para que puedan identificarlo y les explicamos que tienen que colorear su mandala, que se
centren, que si se equivocan no pasa nada, que asuman el error y continúen… Cuando más concentrados
estén, les pedimos que pasen su mandala al de al lado, que continuará su dibujo. Así tres o cuatro veces. Esta
actividad nos sirve para identificar expectativas, esquemas mentales y creencias. Al finalizar hablamos sobre
cómo se han sentido cuando han tenido que pasar su mandala.
Cadena de afectos
Hacemos dos círculos concéntricos. Las personas del círculo de fuera van a ir caminando y cuando se lo
pidamos se pararan delante de uno de los compañeros que están en el círculo interior que le indicará la forma
en la que quiere recibir afecto (abrazos o besos si hay contacto, otros signos de afectos si no puede haber
contacto).
El espejo
Los alumnos deben tener un espejo (o un móvil con cámara frontal) y les pediremos que se vean en él, sin
juzgarse, mientras leemos el poema “cuando me amé de verdad”. A continuación, les pedimos que miren al
compañero de la derecha a través del espejo para que identifiquen emociones distintas al mirarse a ellos
mismos y a su compañero.