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Origenes Inma

El trabajo social tiene sus orígenes en la búsqueda de mejorar el bienestar de las personas y comunidades, con precursores como Juan Luis Vives y San Vicente de Paúl. Se destacan dos hitos importantes: la creación de las Sociedades de Organizaciones de la Caridad en Londres y el movimiento de los Asentamientos en EE.UU. En España, la primera Escuela de Trabajo Social se estableció en 1932, marcando el inicio de la profesionalización de esta disciplina.

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Origenes Inma

El trabajo social tiene sus orígenes en la búsqueda de mejorar el bienestar de las personas y comunidades, con precursores como Juan Luis Vives y San Vicente de Paúl. Se destacan dos hitos importantes: la creación de las Sociedades de Organizaciones de la Caridad en Londres y el movimiento de los Asentamientos en EE.UU. En España, la primera Escuela de Trabajo Social se estableció en 1932, marcando el inicio de la profesionalización de esta disciplina.

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TEMA 1 Orígenes y Desarrollo del Trabajo social

El origen y naturaleza de una profesión que surgió para mejorar el bienestar de las personas, familias,
grupos, comunidades y organizaciones. Los precursores fueron, entre otros, con sus diferentes
aportaciones, Juan Luis Vives, Miguel de Giginta, Vicente de Paúl, Benjamín Thompson o Thomas
Chalmers. Desde ese contexto, aparte de otros elementos propiciadores, surgieron dos hechos
significativos que marcaron el inicio de una profesión:

1. La aparición de las Sociedades de Organizaciones de la Caridad (Charity Organization Society,


COS). Fundada en Londres en 1869, la caridad dirigida hacia la autonomía de la persona,
basándose en principios de actuación teóricos y una metodología casework.
2. El movimiento de los Asentamientos (Settlements). También de origen británico, pero al igual que
las COS sus modelos fueron rápidamente implementados en los EEUU.

En el caso de España, situamos la primera Escuela de Trabajo Social en Barcelona en 1932 a cargo del
Doctor Raúl Roviralta. primera etapa de la ayuda organizada que se extiende desde el siglo XVI hasta la
Revolución Francesa, siendo protagonista la caridad y la Iglesia, revolución francesa y la Ilustración, lo
que chocaría en los discursos y en las formas de hacer de la acción social del momento.

INTRODUCCIÓN: EL CONTEXTO EN EL QUE NACE LA ACCIÓN SOCIAL

• ETAPA I:
Este periodo, que se extiende desde el siglo XVI hasta la Revolución Francesa, marca una época
donde la Iglesia es el principal exponente en la organización de la caridad y la ayuda a los pobres.
• ETAPA II:
El segundo bloque, se centra en los precursores cuya aportación principal procede de la herencia
sociocultural de la Revolución Francesa. Son innegables las consecuencias en todo tipo de ámbitos
que supuso la Revolución Francesa a finales del siglo XVIII y, por supuesto, también en el plano de
la acción social. La corriente de pensamiento ilustrada que dominaba aquella sociedad se basaba en
la razón, igualdad y libertad, colisionó con un Régimen que era incapaz de dar respuesta a una
creciente desigualdad social, el aumento del desempleo y a la inflación de los precios de los
alimentos. El conflicto cambió las bases de la sociedad que propugnaba el «derecho a ser feliz» como
una de las metas de la sociedad, siendo los gobiernos e instituciones públicas las que debían
promover esta condición.
• ETAPA III:
las sociedades industriales en el siglo XIX en Europa y la brecha de desigualdad que generaron con
míseras condiciones de vida para buena parte de la población, abonaron la aparición de una
generación de precursoras que sentaron las bases metodológicas y teóricas del trabajo social y que
se detallan en el tercer bloque.

ETAPA I: DE LA CARIDAD A LA AYUDA SOCIAL. DEL SIGLO XVI A LA REVOLUCIÓN RANCESA

Juan Luis Vives (1492-1540).


Miguel de Giginta (1534-1588).
San Vicente de Paúl (1581-1660).

❖ Juan Luis Vives (1492-1540).


Es considerado como el primer precursor su obra de más de sesenta libros en los que abarca temas de
las ciencias humanas como la filosofía, la filología, la antropología, la pedagogía y la reforma social.
Nacido en Valencia, pero perseguido por la condición judía conversa de su familia, marchó a París y,
posteriormente, a Brujas (Bélgica) donde publicó la mayor parte de su obra influenciado por Tomás Moro
y Erasmo de Rotterdam.
En su obra promulgó una democratización de la cultura y la educación, así como la necesidad de un
planteamiento más científico en la planificación educativa. Dictó reglas para el funcionamiento de las

1
escuelas entre las que se incluían la importancia de un ambiente saludable y una alimentación correcta,
pedagogía basada en el análisis de las cosas y la introducción de juegos e insistió en la educación de las
mujeres y en la educación personalizada de las personas con discapacidad, luchando contra la
concepción de castigo divino que tenía hasta entonces la discapacidad.
De su obra destacó Del socorro a los pobres en 1526, considerado como un primer tratado de política
social y primera propuesta formal para que el cuidado de los pobres dejara de estar ligado a la caridad
cristiana y pasara a convertirse en una función pública. En él, dictaminó la obligación del municipio de
Brujas y del Estado a ejercer la política social con los pobres, sustituyendo el derecho a la limosna por el
derecho del pobre al trabajo, desligando el vínculo religioso de la ayuda a los pobres y luchando por una
concepción laica y racional de la asistencia social. A través de su obra determinó las bases de la asistencia
social según los siguientes principios:
• el derecho de todo individuo a recibir asistencia social
• la individualización de cada situación a través de un diagnóstico, de una clasificación, de un
análisis de soluciones posibles y la aplicación de medidas racionales;
• la aceptación de quien pide ayuda;
• la rehabilitación y prevención a través del trabajo;
• la acción prolongada hasta resolver definitivamente la situación.

❖ Miguel de Giginta (1534-1588)


La vida y obra de este autor se desarrolla en un contexto trágico para la Castilla del siglo XVI, marcado
por malas cosechas y grandes hambrunas, unidas a las necesidades económicas del expansivo imperio
hispánico de la casa de Austria. estudia derecho canónico en la Universidad de Perpiñán.
Ante la grave situación económica que afrontaba España y al aumento del número de pobres, Giginta
deja su puesto en Elna para comenzar a viajar por la Península Ibérica y propagar sus ideas sobre el
remedio de la pobreza defendiendo la creación de las Casas de Misericordia como herramienta para la
lucha contra la pobreza.
Publicado en Coímbra con el título: Tratado del Remedio de los Pobres. proponía, en primer lugar, la
libertad vigilada a los pobres y, en segundo, casas de Misericordia para reinsertar a los denominados
pobres verdaderos en la comunidad. Las Casas de Misericordia eran centros de acogida y de formación
profesional para pobres indigentes, de este modo, se eliminaba la ociosidad y contribuían al
mantenimiento de las instituciones.

❖ San Vicente de Paúl (1581-1660)


Inspirado en el legado de Juan Luis Vives, funda junto con Luisa de Marillac, la congregación de las Hijas
de la Caridad, cuya misión consistía en la visita y acompañamiento a los enfermos en los hospitales y a
los pobres en su domicilio, siendo las precursoras de las visitadoras amigables.
Vicente de Paúl es considerado uno de los principales reformadores de la caridad de la Iglesia Católica,
consiguiendo regularla para evitar el auxilio graciable e indiscriminado e incidiendo en la atención
individualizada de la persona y la privatización de la ayuda.
La ayuda debía consistir en organizar todos los recursos disponibles para atender de manera sostenida
en el tiempo la atención a las familias pobres, organizó la ayuda social en cinco fases:
1. Iniciar una investigación detallada en la que conocer el número de personas pobres, inválidos,
niños y ancianos, conocer quiénes eran capaces de trabajar e identificar los pobres vergonzantes
de la ciudad
2. Emplear en oficios a los jóvenes y válidos, construyendo, si fuera necesario, talleres para el
aprendizaje de oficios. Asimismo, dar los medios de sustento básicos a aquellos que no podían
trabajar o complementar a los que su trabajo sólo les garantizaba una parte del sustento.
3. Financiar estas acciones organizando una recogida de fondos a través de contribuciones
voluntarias, impuestos municipales y colectas organizadas por las Damas de la Caridad,
institución fundada por el propio S. Vicente de Paúl, en 1617, compuesta por señoras adineradas
implicadas con la ayuda y visita a pobres y enfermos
4. Se prohibía la mendicidad y se le excluía del programa de ayudas a aquellos que la practicaran
5. Se completaba este plan de ayuda con una formación religiosa y espiritual
La acción de Vicente de Paúl fue mucho más extensa, incluyendo la creación de instituciones para niños
abandonados, casas de tránsito para familias sin hogar, asistencia material y espiritual en hospitales y

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cárceles promovió las primeras leyes en Francia dirigidas a la protección de las condiciones de vida de
los niños y de la vida en los galeotes.

ETAPA II: LOS INICIOS EN LA GESTIÓN PÚBLICA DE LA ACCIÓN SOCIAL. DE LA REVOLUCIÓN


FRANCESA A LAS SOCIEDADES INDUSTRIALES

Benjamín Thompson (conde de Rumford) (1753-1814).


Thomas Chalmers (1780-1847).
Daniel Van Der Heydt (1802-1874).
Frédéric Ozanam (1813-1853).
George Williams (1821-1905).

❖ benjamín Thompson (conde de Rumford) (1753-1814).


Nacido, Estados Unidos, fue un reconocido físico, inventor, experto militar y filósofo natural. Su
participación en el bando británico en la Guerra de la Independencia de Estados Unidos le llevó a recalar
en Europa. se trasladó a Múnich (Alemania) donde trabajó como ministro de la Guerra l quien promovió
su nombramiento de Conde Imperial del Sacro Imperio Romano Germánico en 1792, asumiendo el
nombre de Conde de Rumford.
Thompson recibió el encargo de reformar el ejército bávaro, sin embargo, su compromiso con la atención
a los pobres, le llevo rápidamente a vincular la reforma militar a una reforma de la asistencia social, en la
que una serie de instituciones tradicionales de ayuda a los pobres fueron sustituidas por un único sistema
centralizado y administrado por el Estado, el Instituto de los Pobres de Múnich.
El Instituto de los Pobres de Múnich era una institución administrativa que sustituía a las antiguas
instituciones de beneficencia eclesiásticas o gremiales por una organización única y centralizada. El
Instituto estaba dirigido por miembros del gobierno estatal y administradores eclesiásticos; invitaba a
todos los habitantes de la ciudad a contribuir mediante suscripciones.
Su tarea consistía en proporcionar asistencia social de acuerdo con unas directrices estandarizadas. Otro
elemento central de la reforma de Rumford fue la lucha contra las formas de caridad paternalistas, como
la mendicidad y la limosna, en la ciudad de Múnich. Para ello, los mendigos eran enviados a una casa de
trabajo, fundada y dirigida por el propio Thompson, donde fabricaban uniformes para el ejército bávaro a
cambio de un salario, para posteriormente convertirlo en una fábrica textil donde los asalariados eran los
mendigos de la ciudad de Múnich.
Así diseñó un nuevo tipo de cocina llamada «cocina económica», creó unas «sopas baratas» con los que
alimentar adecuadamente a los pobres, impulsó la construcción de escuelas, creó un comité para
planificar situaciones de ayudas de personas necesitadas, construyó casas para familias sin recursos.
El plan de Rumford considerado como un claro ejemplo de la coordinación entre la red industrial y la
administración para dotar de recursos a los necesitados, integrar a los pobres a través de la actividad
laboral, la formación y la vivienda digna, tuvo una enorme repercusión nacional e internacional.

❖ Thomas Chalmers (1780-1847)


Clérigo escocés y filósofo moralista, introdujo la necesidad de estudiar la pobreza de manera
individualizada para poder aplicar una intervención ajustada a las necesidades de cada caso. Para ello,
organizaba, de acuerdo a un rigor técnico, la asistencia social a los pobres a través de ayudas vecinales
y voluntarias. Sus ideas se desarrollaron principalmente en la parroquia St. John's de Glasgow (Escocia,
Reino Unido) a partir de 1823 donde predicaba que la lucha contra la pobreza debía de hacerse desde
un plano moral y no económico.
Su objetivo principal era que el pobre alcanzase la gestión de su propia vida, de tal manera que fuese
independiente. Chalmers procuraba incentivar la autosuficiencia de la clase trabajadora.
Su método se articulaba de la siguiente manera:
1. Ante un caso de necesidad, había que indagar primero en la verdadera causa de su condición de
pobreza. Se estudiaba de manera individual.
2. En segundo lugar, debían buscarse cuáles eran los recursos naturales de esa persona.

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3. Si carecía de tales recursos y no se podía mantener de manera autónoma, se buscaría en sus
redes más cercanas: familia, amigos o vecinos. Por tanto, acudía a la responsabilidad familiar.
4. Si el pobre tampoco disponía de una red cercana, entonces se acudía a la responsabilidad
ciudadana, en este caso, ricos que prometiesen hacerse cargo del caso.
5. En el caso de fallar todo lo anterior, y como última medida, el diácono parroquial acudiría a los
fieles de la parroquia.
Este método, ideado y llevado a la práctica por Chalmers, supuso el origen del modelo asistencial de la
Sociedad de Organización de la Caridad (COS), que intentaba aplicar la caridad «científicamente», es
decir, no dar limosna hasta que se agotaran todas las demás fuentes posibles de ayuda o se demostrara
que no existían.

❖ Daniel Van Der Heydt (1802-1874)


Banquero, empresario y político alemán. Destacó por la creación de un sistema de bienestar para los
pobres de su ciudad natal, Elberfeld, en torno al año 1853. Este sistema, comúnmente conocido como
Sistema Elberfeld representó un innovador avance en la organización de la asistencia social a los pobres
durante las etapas iniciales de la industrialización alemana.
Gracias a un cuidadoso procedimiento de selección de los necesitados, al estricto cumplimiento de los
principios de individualización y descentralización, a través del énfasis en el servicio a domicilio,
garantizaba la orientación de la asistencia permanente y temporal, un amplio abanico de medidas
preventivas y de rehabilitación, incluida la formación de habilidades para la vida, la capacidad de
abandonar los cuidados de la sociedad y sostener de forma independiente su existencia.
Partía de la realización de un estudio permanente de la situación de los pobres mediante lo que podemos
llamar «técnicas de observación participante». Estaba financiado por impuestos y donativos y contaba
con personal voluntario que vivía en la zona de los pobres, por lo que podía informar de sus condiciones
de vida. Su método consistía en:
1. Estudio de las necesidades del sector.
2. Estudio de las necesidades de los pobres del sector.
3. Prevención de problemas derivados de la pobreza.
4. Rehabilitación de los indigentes.
5. Supervisión del trabajo realizado.
La eficacia de este sistema era elevada, la pobreza se eliminó en gran medida, mientras que el gasto
municipal en asistencia social disminuyó drásticamente.

❖ Frédéric Ozanam (1813-1853)


Fundador de la Sociedad de San Vicente de Paúl y Catedrático de la Sorbona de París a cursar sus
estudios universitarios de Derecho, donde fue testigo de las precarias condiciones de muchos barrios
parisinos, percibiendo una enorme desigualdad entre las zonas nobles y los suburbios de la capital
francesa. Ello, unido a la epidemia de cólera que asoló la ciudad de París en 1832, influyó notablemente
en su pensamiento
En París, forma parte de un destacado grupo de jóvenes que crearon la Conferencia de la Caridad, que
fue origen de la Sociedad de San Vicente de Paúl. Esta Conferencia surge de la inquietud intelectual de
conocer la realidad de la pobreza, a través de la que se organizan visitas continuas a población indigente
con el objetivo de evangelizar, aliviar material y moralmente al proletariado y ejercer la caridad con afán
de servicio.
Revindicaba la figura de San Vicente de Paúl y su forma de entender la pobreza considerando a los
pobres como los superiores y maestros a los que se deben prestar servicios. Siendo la humildad la
principal virtud su objetivo se centraba en el alivio del sufrimiento individual fomentando la justicia y la
caridad. Ozanam, reconoce la importancia social de la caridad y el valor de una «comunidad de caridad»
para hacer frente a las necesidades sociales, instituyendo el concepto de comunidad en la asistencia
social.

❖ George Williams (1821-1905)


George Williams, es reconocido como uno de los precursores del trabajo social en grupo, junto con los
principales representantes del movimiento de los Settlements, como fueron el matrimonio Barnett o Jane
Addams.

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Williams, víctima del éxodo rural que promovió la Revolución Industrial, tuvo que abandonar la granja
donde se crio para ir a trabajar a Londres a una fábrica textil. Le llevó a fundar junto con otros jóvenes, la
asociación de jóvenes cristianos (YMCA, en sus siglas en inglés) en 1844, con el objetivo de crear
reuniones de oración semanales y aprovechar el descanso dominical para ayudar a los niños
desamparados que vivían en la calle.
El éxito de la iniciativa fue tan rotundo, que cada semana se iban organizando diferentes grupos por toda
la ciudad de Londres y ciudades colindantes, consolidándose en un movimiento que traspasó fronteras
en pocos años, consiguiendo establecerse prácticamente en la totalidad de Estados de los Estados
Unidos en 1851. La YMCA fue pionera en áreas tan diversas como el deporte o la ayuda a soldados,
aunque en el terreno del trabajo social destacó como precursora de un programa internacional de servicios
sociales, además de multitud de acciones comunitarias como creación de campamentos, promoción de
escuelas nocturnas y escuelas de personas adultas y ayuda a estudiantes universitarios y extranjeros

ETAPA III: LOS ORÍGENES DEL TRABAJO SOCIAL

Mary Richmond (1861-1928).


Octavia Hill (1838-1912).
Jane Addams (1860-1935).
Concepción Arenal (1820-1893).
Josephine Shaw Lowell (1843-1905).
Henrietta Barnett (1851-1936).

❖ Mary Richmond (1861-1928).


Mary E. Richmond nace el 5 de agosto de 1861 en Belleville (lllinois). Adquiere un pensamiento crítico y
una actitud benévola ante la población más vulnerable.
Con 27 años entra a trabajar en la COS de Baltimore, como asistenta-tesorera. Una vez dentro, descubre
las posibilidades que se le abren, así como la necesidad de sistematizar la intervención que se realizaba,
ya que se perdía un tiempo valioso en buscar soluciones a los problemas y consideraba que debía
buscarse un modo más eficaz de actuar. Esta organización se proponía como objetivo combatir las causas
de la pobreza y la exclusión política promoviendo la colaboración entre las entidades sociales y los
individuos. Para ello contaba fundamentalmente con la ayuda de las visitadoras amigables.
y a formar parte de la misma.
En su trayectoria como visitadora amigable detectó la necesidad de revisar el sistema de administración
de la [Link] 1891 ocupa el puesto de secretaria general, reestructuró rápidamente la organización,
que se encontraba en una situación decadente, y la dotó de eficacia. diseñando nuevos modelos de
intervención para remediarlos.
Contribuyó a la reforma de la legislación social (reforma sanitaria, prohibición de la mendicidad y la
prostitución, mejora de los hospicios, el trabajo infantil, etc.), contribuye a la creación de la New York
(primera escuela de Trabajo Social de Nueva York) en la que impartirá clases.
Defendía que las intervenciones sociales debían incorporar a los individuos y a las familias, de lo contrario
no tendrían éxito, así como la adaptación de los programas de reforma social a las diferentes situaciones.
Su estrategia de intervención se dirigía al aumento del empowerment, a través del cual la persona
descubría sus capacidades para cambiar su trayectoria personal.
Así, para comenzar con la construcción de la teoría de esta disciplina, publica en 1917 Social Diagnosis
En 1918 crea un grupo de trabajadores sociales representativos de los diferentes campos, que
constituirían el Comité de la Organización Profesional. En 1921 recibe, a título honorífico, el diploma del
Master of Arts del Smith College, por contribuir a elaborar la base científica de una nueva profesión
Obras: Las visitadoras amigables de los pobres, el buen vecino en la ciudad moderna, Diagnostico
social, ¿Que es el social case work?

❖ Octavia Hill (1838-1912)


Octavia Hill nace el 3 de diciembre de 1838 en Wisbech, Inglaterra. (pleno desarrollo de la Revolución
Industrial)

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A raíz del quiebre de los negocios y la enfermedad mental de su padre, se traslada a vivir a Londres,
donde comienza a trabajar en la Ladies Cooperative Guild, una cooperativa de mujeres cuyo objetivo era
ofrecer un espacio de formación que permitiera a las mujeres necesitadas obtener un empleo, adquiriendo
independencia y autonomía económica, preocupada por las pésimas condiciones de la vivienda de la
clase trabajadora, compró varias casas en los suburbios de Londres con la ayuda de John Ruskin y
comenzó a administrar su alquiler de un modo revolucionario para la época.
Fue pionera en la reforma de la política social de la vivienda y se solicitaron sus aportaciones para la
legislación de la reforma social. Concebía la pobreza como un fenómeno colectivo.
Formó parte de la Royal Commision on the Poor Laws and Relief of Distress entre 1905 y 1909, cuyo
objetivo era realizar un estudio para proponer al Parlamento Inglés reformas a la ley de pobres.
Cuestionaba la creencia de que las causas de la pobreza se deben a la debilidad moral y apuntaba a
cuestiones estructurales como el desempleo, las condiciones precarias de vida y los bajos salarios, que
afectaban especialmente a las mujeres.
Fue la propulsora principal de la Ley de Vivienda de los Artesanos de 1875. No era suficiente dignificar
las condiciones de vivienda de la población con más carencias, sino que reivindica su derecho a disponer
del espacio público. Espacios que, por aquel entonces, se encontraban vedados para los pobres.
Emprendió acciones para lograr el acceso a la formación como visitadoras amigables. Con ello, sentó las
bases para una nueva profesión.
prestó una atención importante es a la coordinación y articulación entre organismos oficiales y
organizaciones de voluntarios. Destaca la necesidad de sistematización de la información reduciendo de
este modo la discrecionalidad del poder que ejercen las personas que proporcionan la ayuda.
Obras: las casas de Londres, Nuestra tierra común, la propiedad de la casa y su gestión

❖ Jane Addams (1860-1935)


Nace el 6 de septiembre de 1860 (lllinois). Formó parte de una generación de mujeres que rompieron con
el modelo burgués.
Tras sufrir una crisis personal, viaja a Europa por recomendación médica. En este viaje experimenta la
vida de los barrios pobres de Londres, sintiéndose sobrepasada por la incapacidad de la sociedad de
proveer las condiciones mínimas necesarias para la dignidad humana y conoce la experiencia del
Toynbee Hall. Junto con su amiga Ellen Gate Starr deciden fundar la Hull-House en Chicago, que
constituye un antecedente del Trabajo Social con grupos y comunitario. Con ello, forma parte del
movimiento de los Settlements Houses, que surge en Inglaterra. La Hull House se convierte en un centro
especializado de investigación social aplicada, que implicaba la residencia in situ, la realización de
actividades con un alto grado de compromiso social y político y el desarrollo de investigaciones basado
en el vínculo que se obtiene del contacto directo con las personas y su realidad para producir cambios
[Link] experiencia supuso una fuerte ruptura con las antiguas prácticas de caridad y beneficencia,
contribuyendo claramente al proceso de profesionalización del Trabajo Social en [Link]. entre finales del
siglo XIX y principios del XX.
Durante su trayectoria profesional, fundó y presidió numerosas instituciones. Fue una escritora prolífica,
con más de 200 artículos publicados en las revistas de ciencias sociales más prestigiosas de la época,
una decena de libros y su participación en cientos de conferencias. Su enfoque metodológico consiste en
que la persona sea parte del proceso de ayuda, que tenga un papel activo, escuchando lo que tiene que
decir sobre su situación, desarrollando estrategias creativas de manera conjunta. En sus intervenciones
se aspira al máximo desarrollo de las personas, sus habilidades y capacidades, no sólo como derecho,
sino como condición para el desarrollo de la sociedad, la igualdad y el progreso social. Su planteamiento
es la idea de que, para alcanzar un verdadero sentido de comunidad,
Su incansable trabajo en favor de los más desfavorecidos y en defensa de la paz le valieron ser
galardonada con el prestigioso Premio Nobel de la Paz en 1931.
Obras: Los mas nuevos ideales de Paz, 20 años en la Hull house, una nueva conciencia y una
antigua.

❖ Concepción Arenal (1820-1893)


Nace en Ferrol (La Coruña) el 31 de enero de [Link] el fallecimiento de su padre, se traslada a Madrid.
Trabajó junto a su marido, como escritora en el diario liberal Iberia. Tras la muerte de su marido vuelve a
trasladarse a Cantabria.

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En 1860, la Academia de Ciencias Morales y Políticas le concede un premio por su obra La Beneficencia,
la Filantropía y la Caridad.
Todos los problemas sociales y humanos preocupan a Concepción Arenal, aunque al que prestó más
atención fue al delito, al delincuente, la pena y el modo de cumplirla, así como a la inhumana situación de
los presos. En 1863 se convierte en la primera mujer nombrada visitadora de cárceles de mujeres.
Aplicó sus conocimientos sobre derecho en su dedicación a la reforma penal y luchó activamente por los
derechos de la clase trabajadora. En 1873 funda la Constructora benéfica, sociedad destinada a la
creación de casas para obreros. Fue también una pionera en luchar por los derechos de la mujer,
proclamando el derecho de todas a la educación y al trabajo. Incorporó un espíritu crítico y analítico de la
pobreza y combinando proyectos pedagógicos con iniciativas reformistas. Contribuyó a sentar las bases
éticas y epistemológicas del Trabajo Social en España, mucho antes de que este se fundase y
profesionalizase en este país.

❖ Josephine Shaw Lowell (1843-1905)


Josephine Shaw Lowell fue una de las fundadoras de la (COS) de la ciudad de Nueva York, influyente
defensora de la reforma de la caridad durante el siglo XIX, fue una de las precursoras en la incorporación
de métodos científicos para investigar la pobreza y mejorar la atención social.
Shaw consiguió imbricar en la COS esta preocupación por integrar la investigación en la atención social
estableciendo programas de investigación sobre la pobreza y las necesidades de la población a la que se
atendía. Esto, sin duda, fue uno de los orígenes de los programas de ayuda pública que se iniciaron a
finales del siglo XIX y que se desarrollaron y consolidaron a lo largo del siglo XX. Fue la primera mujer en
la Junta Estatal de Beneficencia de 1876 donde luchó para crear instituciones que ofrecieran una atención
a bajo precio y humana a diferentes categorías de personas dependientes.
Josephine Shaw Lowell fue una mujer activista, especialmente en el ámbito del trabajo, lo que le llevó la
llevó a participar en la Liga de Consumidores y en otras organizaciones de mujeres y hombres
trabajadores, para promover derechos laborales y mejorar las condiciones del trabajo.

❖ Henrietta Barnett (1851-1936)


Nacida en Londres en 1851. Comprometida con mejorar las condiciones de la pobreza en la ciudad de
Londres fue en la COS donde conoció al que fuera su marido, el pastor protestante Samuel Barnett. La
creencia de Henrietta Barnett de que la educación tenía el potencial de erradicar el conflicto entre las
diferentes clases sociales influyó gradualmente en su marido, quien la apoyó en la fundación del
movimiento de los Settlements
El primero de estos establecimientos, creado por el matrimonio Barnett en el distrito Whitechapel de la
ciudad de Londres, se llamó Toynbee Hall en el año 1884 Toynbee Hall se creó para proporcionar
educación y medios de recreo y diversión a los habitantes de los distritos más pobres de Londres y otras
grandes ciudades; para investigar la condición de los pobres y para considerar y avanzar en planes
calculados para promover su bienestar El matrimonio Barnett es considerado como precursor de los
métodos de intervención en grupo, muy utilizado en las ciencias sociales
En 1887, Henrietta Barnett fundó la Women's University Settlement (WUS) con el objetivo de promover la
amistad y el entendimiento mutuo entre «ricos y pobres, viejos y jóvenes, sabios e ignorantes» mediante
un compromiso compartido con la educación y los valores cristianos

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TEMA 2 EL CONTEXTO HISTORICO DE TS: LA LUCHA CONTRA LA POBREZA Y LAS
FORMAS DE AYUDA

LA POBREZA COMO RAZÓN DE LA ACCIÓN SOCIAL

La pobreza es un fenómeno que siempre ha estado presente de diferentes formas. Unas veces ha sido por
causa de un cambio sociopolítico (la desaparición del vasallaje y la sociedad estamental) otras ha sido la
sustitución de gremios por trabajadores asalariados como consecuencia de la revolución Industrial, otras las
continuas guerras que generaban inestabilidad política, las crisis económicas o las epidemias.
Partimos de que LA SITUACION DE POBREZA MUESTRA LA VULNERABILIDAD DE UNA SOCIEDAD.
S XIX la pobreza se percibe como una carga y un problema social y buscan una causa:
• Los que la ven como la privación, ausencia o carencia de bienes
• La pobreza como reconocimiento de la situación de inferioridad, subordinación, falta de dignidad y
formación.
La riqueza y la pobreza se ve como algo complementario porque el pobre necesita ayuda y el rico necesita
justificar moral y socialmente su poder y riqueza.
El periodo renacentista busca las causas de la pobreza en las injusticias sociales, el mal gobierno, la
ignorancia, los desajustes del sistema Económico y social.

LA RACIONALIZACION DE LA POBREZA
Los intelectuales y políticos ilustrados se acercan a la pobreza con otra mirada criticando el concepto
pobreza-riqueza y que la población pobre no es sinónimo de población inútil.
Se propone reconducir la situación a través de LA EDUCACION y la represión de pobres y vagos. Los logros
en este aspecto fueron limitados en cuanto a reducir la pobreza a largo plazo, pero si se consiguió diferenciar
entre la pobreza y la delincuencia. NO TODOS LOS POBRES ERAN DELINCUENTES.
En el S XVIII y XIX la pobreza provoca un sentimiento de emoción y de piedad, mezclado con la filantropía,
la beneficencia etc. Pero comienza haber una separación entre lo MORAL y el DERECHO. La caridad pasará
al ámbito moral y el derecho se encargará de enfocar las leyes externas que darán paso a LA LEY DE
BENEFICENCIA DE 1822 Y LA LEY DE BENEFICENCIA DE 1849.

DE LA POBREZA A LA BENEFICENCIA PUBLICA


A lo largo del siglo XIX se va conformando un nuevo orden social (clases sociales frente a estamentos),
económico (mercado, propiedad privada e iniciativa individual frente a gremios y bienes
vinculados/amortizados) y político (Nuevo Régimen frente a Antiguo Régimen).
Tras la revolución industrial aparece un nuevo tipo de pobreza (la concepción tradicional: el pobre sin trabajo,
sin recursos) la pobreza industrial emergente de la nueva era. Son los obreros, los sindicatos y los políticos
del S XIX los que irán ejerciendo presión para que las administraciones publicas sean las que hagan cambios
en la “cuestión social”.
En España a este contexto hay que añadir las continuas guerras carlistas, la independencia colonial, la
temporalidad de los gobiernos, las desamortizaciones… El S XIX y XX se caracterizará por que la pobreza
es un fenómeno generalizado y que compete a las administraciones publicas

FORMAS DE AYUDA
La intervención se va a realizar a través de tres agentes: LA FAMILIA, LA IGLESIA Y EL ESTADO.
• La Familia: es el principal proveedor de cuidados a todos los miembros a lo largo de toda su vida.
A veces la falta de recursos también dificulta ese rol
• La iglesia: las órdenes religiosas y los voluntarios ejercían funciones de ayuda a vagabundos,
maleantes, pordioseros, mendigos, locos, enfermos, marginados, delincuentes y prostitutas.
• Las administraciones públicas: porque se comenzó a tener conciencia de que la pobreza era
algo que iba en aumento en comparación con la riqueza general que iba disminuyendo. Se
comienzan a mantener relaciones iglesia-estado por el nivel de organización y el volumen de
personal del que disponía la iglesia.

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La acción social se basaba en eliminar la ociosidad mediante centros de formación artesanal y reducir así la
mendicidad. A pesar de la inestabilidad política del S XIX se mantuvieron las iniciativas asistenciales del
siglo anterior con una importante presencia eclesiástica.
Las nuevas administraciones liberales publicas forman un sistema benéfico estructurado en torno a dos
grandes leyes LA LEY DE BENEFICENCIA DE 1822 Y LA DE 1849, y las juntas de beneficencia local,
provincial y nacional.

EL PROTAGONISMO DE LA PROVINCIA Y EL MUNICIPIO


Los primeros pasos de las autoridades liberales se dirigieron a la centralización, municipalización y control
público de la beneficencia y la asistencia médica. Esta acción requería que las autoridades provinciales y en
menor medida las municipales asumieran la gestión de los recursos humanos y económicos de la
beneficencia precedente.
La atención a la pobreza permitía el acceso a ciertos centros y servicios: las casas de la misericordia (cobijo,
alimento, ropa) hospitales generales y hospitales para dementes. La categoría de pobre unirá en estos
centros a hombres, mujeres, menores, ancianos, enfermos, dementes… con otras integradas en una familia
y un vecindario.

Las instituciones provinciales y municipales avanzaban con mucha lentitud por lo que las obras benéficas de
particulares hacen que se actúe con un poco más de dinamismo ante tanto socioeconómico.
La pobreza entonces, dejo de ser un estado indeterminado. Ahora se incorporaba la condición de persona
de estar sin trabajo de forma prolongada, sin capacidad física o psíquica para trabajar, con o sin formación,
además de los condicionantes de edad, sexo, estado civil…
Las administraciones provinciales y municipales van a ser las responsables de ayudar temporal o
indefinidamente a estas personas que no saben o no pueden cubrir sus necesidades básicas por medios
propios. Estas ayudas son mayoritariamente económicas y de carácter temporal.
El S XX comienza con acciones no sistematizadas. Los grandes cambios vendrán de la mano de la
COMISION DE REFORMAS SOCIALES 1893

EL IMPULSO ASISTENCIAL DURANTE LA RESTAURACION


Entre 1875 y 1935, se desarrolló una red asistencial más compleja que combinaba la asistencia benéfica y
represiva para controlar la pobreza, con nuevas formas de reinserción social, educación higiénica y
prevención de riesgos socioeconómicos y sanitarios. El nuevo orden liberal enfatizó la necesidad de
acercarse al individuo, reconociendo su responsabilidad y dignidad, y promoviendo su conciencia sobre la
salud, la educación y las oportunidades laborales. Aunque las acciones en el inicio del siglo XX aún no
estaban sistematizadas, se evidenció una creciente profesionalización en el manejo de la pobreza y una
especialización en la atención a distintos grupos sociales. La colaboración de élites político-económicas,
profesionales y movimientos como el catolicismo social y la Comisión de Reformas Sociales (1893) fue
crucial en este proceso, siendo esta última precursora del Instituto de Reformas Sociales.

BENEFICENCIA Y ACCION SOBRE LA FAMILIA, LA INFANCIA Y LA MUJER


Las acciones van a ir encaminadas a: la familia, la infancia y la mujer

❖ LA FAMILIA: el principal problema dentro de las familias es el desempleo, sobre todo en periodos
invernales, por lo que se organizaron trabajos de inviernos que junto a las cocinas económicas aliviaban un
poco situaciones muy graves pero que se limitaban a que estuvieran empadronados en la localidad al menos
durante varios años y justificaran su estado de desempleado.
Otras medidas eran ayudas económicas temporales, las colonias de verano para mujeres, pero sobre todo
el hospital provincial, la asistencia domiciliaria y la casa de socorro fueron la base de carácter sanitario de
ayuda a las familias. La especialización médica y profesionalización hizo que los hospitales y casas de
socorro dejaran de ser casas de pobres o antesalas de la muerte, para ser centros de asistencia y curación
de enfermos.
La asistencia sanitaria domiciliaria tuvo un importante desarrollo ya fuera con carácter privado (pagándola)
como gratuita para ciudadanos empadronados localmente.
Otra medida fueron las sociedades de socorro mutuo que no admitían a mendigos, sirvientas, vagabundos…
Pero la preocupación por la sobrecarga que suponían el tener a uno o varios ancianos en las familias reforzó

2
el binomio vejez-pobreza. Ello dio lugar a las CAJAS DE PENSIONES Y AHORROS para la vejez, cuyo fin
era que ninguna persona mayor de 75 años tuviera carencias

❖ LA INFANCIA: la acción protectora sobre la infancia estuvo encaminada a prevenir la alta tasa de
mortalidad infantil existente. Se trataba de atender a la mujer desde el embarazo hasta el primer año de vida
del recién nacido. La casa de maternidad y expósitos (la inclusa) jugo un papel importante en casos de
abandono, pobreza, enfermedad o ilegitimidad. Estos niños posteriormente accedían a una formación
profesional en casas de la misericordia. La inclusa ofrecía servicios como: la gota de leche, casa-cuna, asilo
de párvulos, asilo de adolescentes y de mujeres adultas, ya fuera gratuitamente o no.
Para reducir la mortalidad infantil hay que educar, por lo que se crean unos consultorios que difunden
medidas higiénicas. La primera ley de protección a la infancia data de 1904, en el que se constituye el
consejo superior de protección a la infancia y represión de la mendicidad. Paralelamente se constituyen
juntas locales y provinciales dependientes de este consejo con secciones como: educación, sanidad e
higiene, puericultura, 1ª infancia y la sección legislativa.
Otros recursos fueron las escuelas hogar infantiles, los reformatorios, las subvenciones a las familias y las
casas de la familia. Especial tratamiento a menores tutelares con competencias: delitos y faltas cometidos
por menores de 15 años, potestad para suspender custodias, educación a menores y padres, así como
medidas preventivas encaminadas a proteger la intimidad del menor enjuiciado.

❖ ATENCION A LA MUJER: la mujer ha sido infravalorada, marginada por su sexo y además dependiente
del sexo opuesto en el seno familiar. Carentes de falta de atención y escolarización y cuyo futuro era ser
madre y esposa dedicada a las tareas domésticas.
Los Servicios sociales de la época, municipales y provinciales, dieron muestra de rigidez ante una demanda
de atenciones y prestaciones por parte de la población femenina. La respuesta a estas nuevas demandas la
obtuvieron de las nuevas comunidades religiosas femeninas: las trinitarias, las madres adoratrices… que se
centraron en la inserción laboral. Para muchas mujeres supuso evitar el ingreso en prisión. Pero sobre todo
porque aprendían un oficio y se incorporaban a la sociedad a través del mercado laboral.

HACIA LA PREVISION SOCIAL


Donde primero se materializan las nuevas formas de ayudas y apuestan por una previsión social es en
Europa. Se trata de superar la visión de la pobreza y apostar por un sistema de previsión ligado a la condición
del trabajador. Eran los trabajadores masculinos los que solamente podían acceder a los seguros sociales.
La previsión social nace en las COFRADIAS y HERMANDADES DE SOCORRO. Sus funciones era la de
ayudar en caso de enfermedad, muerte, encarcelamiento etc. En 1970 aparecen en España LAS CAJAS
DE AHORRO Y MONTE DE PIEDAD cuya principal función es la de la de educar a los trabajadores en unos
hábitos de previsión y economía. A finales del S XIX la COMISION DE REFORMAS SOCIALES 1963
propone una caja nacional de previsión.
Las mujeres en cambio apenas si dispondrán de instituciones benéfico-asistenciales. No es hasta las 1ª
décadas del S XX cuando surge un impulso instructor de la mujer organizándose actividades formativas,
conferencias puntuales con carácter preventivo.
La previsión va dando un paso importante para convertirse en un sistema de protección

3
TEMA 3 la acción social desde comienzos del S XX hasta la dictadura de Franco

DEFINICIÓN DE CUESTIÓN SOCIAL Y SU CONTEXTUALIZACIÓN


Se ha entendido que la «cuestión social» el conjunto de problemas de carácter social que surgieron como
consecuencia de la revolución industrial y burguesa, en un marco de profundas transformaciones sociales
y económicas.
La nueva cuestión social trajo consigo formas originales de entender las causas y las soluciones de las
situaciones de necesidad social.
Desde el extremo pudiente se ve como la cuestión social es vista como algo que provoca
desestabilización, peligrosidad. Desde el extremo de la carencia de medios se ve como la injusticia a
remediar llevando a la violencia como única solución.
La cuestión social emerge antes o después en los países con mayor o menor intensidad dependiendo de
la fuerza de la industrialización y la urbanización.

LA ACCIÓN SOCIAL DURANTE EL SIGLO XIX: BENEFICENCIA PÚBLICA Y PREVISIÓN


PARTICULAR
Durante el siglo XIX, se producen transformaciones significativas en la forma de abordar los problemas
sociales, influenciadas por la Revolución Industrial y el avance del capitalismo. Esto provoca un aumento
tanto de la pobreza estructural como de una nueva pobreza vinculada al trabajo. Las revoluciones políticas
también juegan un papel clave en este proceso.
Los primeros pasos hacia la beneficencia pública serán bajo el reinado de Carlos III. Las 1ª iniciativas
tardaran en llegar a España y solo lo harán cuando supongan una amenaza para el sistema establecido.
Mientras los trabajadores más afortunados recurren al ahorro y la previsión particular organizada, el resto
depende de la beneficencia pública o privada. Las actitudes de vagancia y mendicidad se tipificarán como
delito la 1ª y se prohibirán las 2ª.

El régimen de la Beneficencia: Las leyes de 1822 y 1849

❖ La Ley de Beneficencia de 1822 (Trienio liberal)


Tras el fin del absolutismo de Fernando VII, fue difícil implantar debido a la inestabilidad política de la
época y la vuelta del monarca. Fue una de las primeras formas de tratar de sistematizar la ayuda.
Supuso un hito de gran importancia en el cambio de concepciones que se iban a producir en el campo de
la acción social a partir del s. XIX: La Ley de Establecimientos de Beneficencia de 23 de enero-6 de
febrero1822. Fernando VII había restaurado la Constitución de [Link] Constitución que, entre otros
principios generales, consignaba los siguientes: la obligación principal de los españoles la de ser «justos
y benéficos», el establecimiento de un sistema público de atención al necesitado, y un papel de primer
orden para los Ayuntamientos y Diputaciones en este último sentido. Suponía un «paso decisivo para
la consideración de la Beneficencia como servicio público»
• Beneficencia como sistema público: Organizaba la Beneficencia en cuanto a su objeto, gestión,
financiación y recaudación de fondos.
• Juntas municipales de Beneficencia: Estipulaba las características, composición y
competencias de las Juntas municipales y parroquiales de Beneficencia.
• Fondos de Beneficencia: Unificaba los fondos de Beneficencia de origen público o eclesiástico
en un sistema común, dividiéndolos en generales y municipales.
• Establecimientos de Beneficencia: Regulaba los establecimientos públicos, clasificándolos en
maternidades, casas de socorro, hospitales, convalecientes, locos y asistencia domiciliaria.
• Eliminación de establecimientos privados: Suprimía los centros privados que no cumplían con
el fin público establecido por la ley.
• Control y administración: Obligaba a todos los centros, incluidos los privados, a someterse a
control policial y a un sistema administrativo regularizado.
La financiación depende en gran medida de la caridad privada, donaciones y patrimonio de la iglesia por
que el estado, aunque intenta organizar el sistema no tenían recursos suficientes para financiarlo.
Con ello se pretendía desarrollar un nuevo sistema de protección social para un mejor control del orden
público y un incremento del bienestar de la nación.

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❖ La Ley de Beneficencia de 1849 (década moderada) Reinado Isabel II
Si la Ley de 1822 se había aprobado bajo el marco constitucional establecido en 1812, la ley de
Beneficencia de 20 de junio de 1849 fue promulgados siguiendo los principios consignados en la
Constitución de 1845. De estas dos disposiciones se puede decir que van a significar «la consolidación
de la Beneficencia como servicio público.
• La Beneficencia tiene una finalidad pública. Sus establecimientos son públicos
• Su organización administrativa también es pública y corresponde al Gobierno
• El Gobierno se encarga de la creación y supresión de centros, así como de la aprobación de
los reglamentos de los centros de Beneficencia
• La gestión de la Beneficencia corresponde al Ministerio de la Gobernación
En contraste con la Ley de 1822 es una ley menos descentralizadora. Establece una Junta General, las
Juntas Provinciales y las Juntas Municipales de Beneficencia. Las Juntas están compuestas por
personal civil, eclesiástico facultativo y por vocales nombrados por el Gobierno. De ellas dependen,
respectivamente
▪ Los Establecimientos Generales: que se destinan a satisfacer necesidades permanentes (las
de los locos, sordomudos, ciegos, impedidos y decrépitos)
▪ Los Establecimientos Provinciales: que atienden a las personas con enfermedades comunes,
a las imposibilitadas para el trabajo y a quienes carecen de familia. Entre ellos se encuentran los
hospitales de enfermos, las casas de misericordia, las casas de maternidad y expósitos, las de
huérfanos y desamparados.
▪ Los Establecimientos Municipales: que socorren enfermedades accidentales, transportan a los
pobres a los establecimientos provinciales o generales y ofrecen atención domiciliaria. A ellos
pertenecen las Casas de Refugio y la Hospitalidad, la Beneficencia domiciliarias
La financiación se realizaba con bienes públicos dependientes de los presupuestos generales,
provinciales y municipales y por bienes privados de fundaciones.
Las prestaciones eran gratuitas para las personas necesitadas, con excepciones que permitían admitir
pensiones, socorros y ayudas para locos, ciegos y sordomudos. También permitía que el trabajo de los
acogidos ayudara a financiar los establecimientos. El ingreso debía ser voluntario, sin forzar a nadie ni
recluir por motivos disciplinarios.

El desarrollo de instituciones para el fomento del ahorro y de la previsión particular y la creación


de la Comisión de Reformas Sociales
El desarrollo de instituciones de ahorro y previsión particular en España comenzó con la creación de las
**Cajas de Ahorro y Montes de Piedad**, permitida por la Real Orden de 1839 y regulada
posteriormente por el Real Decreto de 1853. En 1880, estas entidades fueron reconocidas como
**beneficencia** y quedaron bajo supervisión gubernamental. También se promovió la fundación de
**sociedades de socorro mutuo** y cooperativas a partir de 1839, aunque la Ley de Asociaciones no
llegó hasta 1887.
La **Comisión de Reformas Sociales** (1883) se creó para estudiar y mejorar la situación de las clases
obreras, tanto agrícolas como industriales. Su investigación, compilada en 14 volúmenes, dibujó un
panorama de las condiciones sociales y Contribuyo a:
• Transformar la llamada cuestión social y que fuera un problema de estado
• Permitió un retrato sobre la situación social en España, sirvió de base para reformas legales sobre
accidentes laborales, seguridad e higiene
• Sirvió de inspiración para el reconocimiento al derecho de asociación
• Esta comisión fue el **antecedente del Instituto de Reformas Sociales** y del **Instituto Nacional
de Previsión**, que impulsaron los primeros seguros sociales en España y prepararon el camino
hacia un futuro sistema de **Seguridad Social**.

LA ACCIÓN SOCIAL DESDE COMIENZOS DEL SIGLO XX HASTA LA DICTADURA DE FRANCO


Será el siglo XX, testigo del desarrollo de nuevas formas institucionalizadas de acción social. No obstante,
la conversión del Estado liberal en el Estado interventor, no se realizará hasta la aprobación de la
Constitución de 1978. En el entretanto, muchas transformaciones habrían de sucederse en España:

2
Bajo el régimen franquista las tendencias involucionistas de la 1ª etapa convivirán con ensayos y logros
tanto públicos como privados dando como resultado un panorama disperso. la beneficencia, será
mantenida pero ensombrecida por Las prestaciones que la Seguridad Social ofrecerá a sus afiliados
(Prestaciones económica, asistencia sanitaria social y servicios sociales). Será arrinconada el auxilio
social de la Falange y el antiguo auxilio de invierno

De los seguros sociales a la Seguridad Social


el actual sistema de Servicios Sociales tiene su origen en dos subsistemas claramente diferenciados.
► Del primero, el de la Beneficencia sus primeras disposiciones datan de finales del s. XVIII
desarrollo sustantivo culminaría con la Ley de Beneficencia de 1849.
► segundo, el Sistema de Previsión o de Seguridad Social. Sus antecedentes se remontan a
algunas experiencias de mutualismo patronal
En la evolución del sistema de previsión español se pueden distinguir dos grandes períodos generales la
etapa de la «Previsión Social», subdividida a su vez en un primer momento al que se puede calificar de
«Intervencionismo Reformador Limitado» y un segundo momento al que se le puede dar el nombre de
«Despotismo Benefactor»; y la Etapa de «Seguridad Social»

Etapa de Previsión Social (1890-1963)


En este primer período se sientan las bases del posterior Sistema de Seguridad Social. Se caracterizo
por:
▪ La progresiva transformación de un sistema formado por un conjunto de instituciones cuyo
objetivo principal era la previsión social, en un sistema más o menos desarrollado de
Seguridad Social.
▪ Un desarrollo discontinuo, a saltos.
▪ Mayor protagonismo de la previsión social frente a la beneficencia tradicional, lo que fortaleció
el papel de la Administración Central en la gestión de la asistencia social, reduciendo el rol de las
administraciones locales, que gestionaban la beneficencia.
Esta etapa de Previsión Social puede subdividirse, a su vez, en Momento de Intervencionismo Reformador
Limitado y momento de Despotismo Benefactor dos momentos más o menos diferenciados.

Momento de Intervencionismo Reformador Limitado


El Momento de Intervencionismo Reformador Limitado (1890-1938) fue la primera fase de la etapa
de Previsión Social en España, caracterizada por la intervención del Estado en la protección social sin
realizar reformas radicales. Un hito clave fue la creación del Instituto Nacional de Previsión (INP) en
1908, encargado de organizar la previsión social en el país.
Sus principales objetivos fueron:
• Promover la previsión popular, especialmente a través de pensiones de retiro.
• Administrar la Mutualidad de Asociados, creada de manera voluntaria.
• Estimular y bonificar las pensiones de retiro con el apoyo de entidades públicas o privadas.
Inicialmente, el Seguro Social era voluntario, basado en el ahorro colectivo de los individuos o sus
empleadores para cubrir necesidades futuras (enfermedad, vejez, desempleo, etc.). Sin embargo, debido
al abandono de cuotas por parte de muchas personas, el Estado terminó imponiendo la obligatoriedad
del seguro. Se fundamentaba en el ahorro colectivo que realizaban las personas que podrían llegar a
encontrarse en una situación de necesidad debido a imprevistos: enfermedad, incapacidad, desempleo.
El INP, con una buena reputación, asumió la gestión de estos seguros, colaborando con entidades
públicas y privadas.

Momento de Despotismo Benefactor (1939-1963)


El Momento de Despotismo Benefactor (1939-1963) fue una etapa clave en la evolución de la previsión
social en España, durante la cual se consolidaron diversos seguros sociales. Esta fase se caracterizó
por:
• Seguros Sociales Unificados: Financiados por el Estado, empresarios y trabajadores, con
cajas separadas especializadas por riesgos y prestaciones sociales uniformes. Incluyen:

3
• Régimen de Subsidios Familiares Seguro, Obligatorio de Enfermedad, Seguro de Vejez e
Invalidez,
• Seguros de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales Unificados: De carácter
obligatorio
• Seguro de Paro y transformado en seguro de desempleo, este seguro era proporcional al
salario y a las cuotas aportadas, diferenciándose de los seguros sociales unificados.
• Mutualismo Laboral Introdujo un sistema de prestaciones complementarias a través de
distintas mutualidades profesionales, dado que había limitaciones en los Seguros Sociales
Generales.
• Seguros Sociales de base profesional: Incluyen el Seguro Escolar, Previsión Social Agraria,
Montepío de Servicio Doméstico, entre otros.
• Mutualidades para profesionales liberales: Instituciones privadas que ofrecían cobertura a
trabajadores autónomos.
Esta etapa significó un avance importante en la organización y alcance de la protección social en España,
sentando las bases para el futuro desarrollo del sistema de Seguridad Social.

Etapa de Seguridad Social


La Etapa de Seguridad Social en España, marcada por la Ley de Bases de la Seguridad Social de
1963 y la Ley General de la Seguridad Social de 1974, supuso una reforma profunda en el sistema de
protección social. Las características principales de esta etapa incluyen:
► Prestaciones diferenciales y proporcionales al salario: Esto rompió con el anterior sistema de
seguros unificados, permitiendo un enfoque más equitativo en las prestaciones.
► Refuerzo del carácter oficial de la Seguridad Social: La Seguridad Social se estableció como un
servicio público bajo la responsabilidad del Estado, lo que llevó a la absorción gradual de diversas
mutualidades.
► Diferenciación entre Regímenes: Se estableció un Régimen General y varios Regímenes
Específicos, adaptando la protección social a diferentes sectores y situaciones laborales.
► Introducción de prestaciones básicas: Se incorporaron prestaciones económicas, asistencia
sanitaria y servicios sociales, sentando las bases para los actuales servicios sociales
especializados bajo la competencia de las comunidades autónomas (CCAA).
Entre 1977 y 1978, se realizaron modificaciones en el Mutualismo Laboral y en la gestión de la Seguridad
Social, que se guiaron por los siguientes principios:
• Control parlamentario sobre los presupuestos y la gestión de la Seguridad Social.
• Universalización de las prestaciones, asegurando que todos los ciudadanos tuvieran acceso a
ellas.
• Descentralización administrativa, permitiendo una gestión más cercana y eficiente.
• Participación de los interesados, fomentando la inclusión de los ciudadanos en el sistema.
La reforma también dio lugar a la creación de tres nuevos institutos que reemplazaron a las antiguas
entidades gestoras:
► Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS): Encargado de gestionar las prestaciones
económicas del sistema.
► Instituto Nacional de Salud (INSALUD): Responsable de ofrecer atención sanitaria.
► Instituto Nacional de Servicios Sociales (INSERSO): Integró los antiguos Servicios de Atención
al Pensionista y el Servicio de Recuperación y Rehabilitación de Minusválidos, enfocándose en
las prestaciones no económicas y los servicios personales para estos colectivos.
Esta etapa marcó un avance significativo hacia un sistema de protección social más integral y accesible
para la población española.

4
Tema 4 Estado social y origen de la profesión

Inicios de la acción social


La acción social ha evolucionado a lo largo del tiempo desde formas espontáneas y caritativas hasta
sistemas organizados y estatales. Con la Revolución Industrial, las condiciones inhumanas de los
trabajadores y la creciente pobreza urbana hicieron insuficientes las formas tradicionales de caridad y
filantropía.
A nivel internacional, el cambio sociopolítico por excelencia que propició una transformación en las
formas de organización de la ayuda fue la revolución industrial. Los procesos de industrialización y de
urbanización provocaron grandes oleadas migratorias interiores y exteriores (dependiendo del país) de
personas que venían a trabajar en condiciones infrahumanas, en fábricas sin salarios dignos ni cobertura
social de ningún tipo en caso de enfermedad, jubilación etc. Al mismo tiempo, las ciudades no podían
ofrecer espacios dignos para vivir a las personas recién llegadas, las cuales se situaban en torno a las
zonas industriales en barrios insalubres sin carreteras, alcantarillado, en barracas o infraviviendas. Estas
condiciones generaban episodios epidémicos importantes, presencia de prostitución, problemas
generalizados de alcoholismo y una alta conflictividad social. Al momento, las viejas formas de acción
social o de prestar ayuda al prójimo desde la espontaneidad aislada, la caridad o la filantropía, resultaban
insuficientes e inadecuadas.
A nivel ideológico, se imponen los valores de la nueva burguesía. Se abandona la idea del «pobre de
Jesucristo» ante el que se debe tener compasión e incluso cierta admiración por su condición social. La
pobreza se asocia a la ociosidad y a los excesos que van en contra del valor del trabajo y el esfuerzo
personal para poder llegar a tener una vida digna. La persona pobre o la ociosa se convierte en un peligro
para el crecimiento económico de un país, y la pobreza sería un síntoma de debilidad de un país o estado.
Paralelamente, ante la pobreza estructural generada con el cambio de paradigma social, se toman
bastantes planteamientos ideológicos de los y las reformadoras social listas y del catolicismo social
representadas por figuras como Octavia Hill, Frederick, Denison Maurice, Charles Kingsley, John Malcolm
Forbes Ludlow y Robert Owen Estos y estas reformadoras sociales contribuyeron al conocimiento de
cómo vivían las personas pobres a través de entrevistas y de visitas domiciliarias a las familias. Esta
aproximación permitió explicar la pobreza de manera diferente al prisma que ofrecía la ideología burguesa
imperante. Así, se ponía el acento en causas sociales generadoras de pobreza y deterioro personal ajenas
a la propia voluntad de las personas. El desempleo, las enfermedades, la falta de educación y otros
aspectos sociales son descritos como elementos clave para la acción social. Según ellos y ellas, había
que intervenir en las causas del malestar y la pobreza y no sólo paliar las consecuencias del nuevo
sistema socioeconómico. La evolución de la acción social se divide en tres fases:
1. Caridad, que intentaba aliviar la pobreza sin analizar sus causas.
2. Beneficencia pública, impulsada por el humanismo renacentista, con intervención de
poderes públicos, aunque sin reconocimiento de derechos.
3. Asistencia social organizada, donde el Estado garantiza derechos mínimos de subsistencia.
Alemán Bracho clasifica los sistemas de ayuda en: ayuda privada informal (familia y vecinos),
organizaciones privadas sin ánimo de lucro, servicios sociales comerciales, y sistemas estatales
• Privados aislados espontáneos o informales de ayuda: familia, amistades y red social cercana
como el vecindario que ha perdurado hasta nuestros días y que acompaña a las demás maneras
de cobertura de necesidades surgidas a posteriori.
• Organizaciones privadas de acción social: grupos de personas voluntarias que actúan dentro
de un marco organizado con una finalidad social y sin ánimo de lucro.
• Sistemas comercia/es: organizaciones privadas y empresas que prestan Servicios Sociales con
ánimo de lucro.
• Sistema estatal o público: es la respuesta desde la administración pública a las necesidades

Evolución histórica del Trabajo Social. De la filantropía a la profesión


Las respuestas sociales ante las necesidades de las personas se encuentran presentes en cada momento
y contexto sociocultural debido a la tendencia a la ayuda mutua.
A medida que las sociedades se han ido haciendo más complejas, las formas tradicionales de acción
social basadas en la familia y en la caridad o la filantropía han necesitado una revisión y una
complementariedad. Esto significa que la acción social, desde sus inicios, ha estado en proceso
constante de modificación para poder dar cobertura a viejas y nuevas formas de necesidad ocurridas
de los cambios de paradigma social.

1
Y es en este proceso constante de adaptación de la acción social a las necesidades cambiantes del medio
que nace la profesión del TS. Existen diferencias importantes en la forma de desarrollarse como disciplina
según el contexto sociocultural en que se dé. Gran parte de los antecedentes del TS y de su literatura
provienen de la cultura occidental, de Inglaterra y Estados Unidos, lugares donde se llevaban a cabo
recopilaciones sistemáticas de la acción social y múltiples estudios con consistencia científica que han
influido internacionalmente en el desarrollo de la disciplina como tal.
Así, se identifica el origen del TS en el Reino Unido a finales del [Link], país donde se desarrolla
antes el proceso de industrialización con todas las consecuencias sociales que esta conlleva: explotación
infantil, condiciones de insalubridad en fábricas y viviendas, falta de higiene en las calles, y un largo
etcétera de fenómenos asociados la pobreza que ponían en duda la legitimidad de quienes ostentaban el
poder, y al mismo tiempo hacían peligrar la estabilidad social.
Los cambios ideológicos en la concepción de la pobreza, la secularización de la sociedad y las
condiciones de miseria propiciadas por el liberalismo económico obligan a organizar la acción social de
tal manera que se pudieran mejorar de forma perdurable en el tiempo las condiciones de vida de las
personas y disminuyera la pobreza.
En este contexto se crean organizaciones de asistencia a personas pobres gestionadas por gente
voluntaria que iba adquiriendo habilidades y conocimientos a través de la propia práctica. Inicialmente
cada una de las organizaciones llevaba a cabo sus acciones de forma más o menos aislada o
independiente de tal manera que se daban solapamientos en la prestación de ayuda, así como una gran
heterogeneidad en los procedimientos del ejercicio de voluntariado.
La organización considerada como la génesis de la acción social como profesión fue la Charity
Organization Society (COS), creada en el Reino Unido en 1869 que aglutinaba a un gran número de
entidades de asistencia social. Lo que motivó la creación de la COS fue la preocupación compartida por
estas entidades de poder incidir en la pobreza de forma eficiente a través de mejorar el método de
intervención individualizado, buscar nuevas técnicas y hacer investigación en relación a las causas y las
consecuencias de la pobreza La COS estableció los 8 puntos básicos en la atención social individualizada
basándose en la necesidad de estudiar el caso para establecer un diagnóstico y la elaboración de un plan
de trabajo a largo plazo donde las personas, familias y comunidad eran elementos activos.
Chalmers, quien consideraba que las personas eran responsables de su situación de pobreza y que un
sistema asistencial basado sólo en la caridad contribuía a la cronificación de la pobreza, Se partía de la
base de que la simple caridad instalaba a las personas pobres en una posición ociosa que no era buena
ni para su propia dignidad como seres humanos el individuo era el causante de su pobreza y la aceptación
de la asistencia pública destruía el respeto a sí mismo de la persona pobre, dado que se acostumbraba
a vivir de la limosna para mantenerse a sí mismas.
Algunas de las referentes del TS individualizado que estaban vinculadas a la COS fueron Mary Richmond
(1861-1928), la cual es considerada la madre del método del TS individual o de casos; y Octavia Hill
(1938-1912), conocida por su labor a través de las visitadoras sociales entre otras. Ambas tienen un
destacado papel en la conceptualización del TS y el desarrollo de un procedimiento de intervención social
propio como veremos en los capítulos relativos a la conceptualización y al método de la disciplina
Paralelamente a este movimiento hacia el desarrollo del TS individualizado, va cogiendo fuerza un
movimiento orientado a la acción colectiva que también tiene sus orígenes en Inglaterra: el movimiento
de los Settlement Houses. Samuel y Henrietta Barnett inauguraron en 1884 Toynbee Hall, una casa en
la que se ofrecían diferentes servicios y atenciones a las familias del barrio. Según el matrimonio Barnett,
era necesario conocer y vivir de cerca las necesidades de las personas pobres para entender sus
vivencias y poder darles una respuesta que les ayudara a mejorar su situación social Posteriormente,
Jane Addams (1860-1935), conocedora de la experiencia del matrimonio Barnett, creó junto con su
compañera Ellen Gates Starr, la conocida Hull House en Chicago, impulsando el Settlement House
Movement, el cual trabajaba para mejorar las condiciones de la comunidad.
Las dos experiencias son el origen del TS grupal y comunitario. Se parte de la base de que la pobreza
no es consecuencia del poco esfuerzo individual o de algún tipo de situación personal invalidante, sino
que hay ciertos elementos estructurales en la sociedad que impiden que las personas se desarrollen
plenamente como tales en todas sus dimensiones: El liberalismo, la falta de cobertura sanitaria, la falta
de oportunidades formativas, o la condición de inmigrante, entre otras, serían situaciones contextuales
que generan desigualdad y pobreza.
Desde este prisma pues, la intervención no debe pasar sólo por la adaptación del individuo al sistema, si
no que hacen falta reformas sociales a nivel estructural. De esta manera, paralelamente al apoyo
individual, hay que hacer activismo social, cambiar leyes, conseguir responsabilidades políticas. El

2
Settlement Houses incorpora la conocida «máxima de las tres R» (reform, research, residence) a través
de la cual dejan claro el posicionamiento respecto a la acción social para luchar contra la pobreza: es
necesario:
• un proyecto social de reforma donde se impliquen todos los agentes sociales;
• hay que hacer investigación para conocer los fenómenos sociales en torno a la pobreza;
• hay que vivir y conocer de muy cerca a las personas pobres para poder hacer realmente una
buena asistencia social
En el caso de España, al igual que había pasado en otros países de Europa, en el siglo XIX surgieron
iniciativas para racionalizar y modernizar la beneficencia y la provisión pública. Así, la propia
constitución de 1812 planteaba la municipalización de la asistencia social y la beneficencia.
Posteriormente, a raíz de las crisis industriales de 1843 y 1847, se crea la Ley General de
Beneficencia social, siendo esta la primera norma que regula en el país la asistencia social pública la
organización de las respuestas caritativas en nuestro país no se produce hasta los años cuarenta del siglo
XX con la creación de Cáritas. (la Ayuda Social Americana) que se realizó a través de la iglesia católica
por exigencia de la National Catholic Welfare Conference de Estados Unidos, entidad donante, cuyos
dirigentes desconfiaban del régimen franquista para la realización de esta labor asistencialista. Esta
distribución permitió consolidar los medios que hicieron posible la puesta en marcha de Servicios Sociales
como guarderías, colonias infantiles y la obra de suburbios, aunque hizo que se perpetuara una acción
de carácter benéfico. Trascender las respuestas caritativas a las necesidades sociales, como se apunta
al inicio de este capítulo, ha ido ligado al establecimiento de un Estado Social de derecho que, en nuestro
caso, se ha dado de forma tardía debido al largo periodo de dictadura.
Tomasa Bañez diferencia tres momentos en la evolución de la profesionalización del TS
• Los primeros pasos: En 1966 se aprueba el primer plan de estudios de TS
• La profesión se tecnifica diversifica Se consolida la formación del TS en España
• La profesión se consolida: conocimiento del TS como estudio universitario y por el Real Decreto
1393/2007, Conversión de la Diplomatura de TS en Grado de TS

TRABAJO SOCIAL: CONCEPTO Y DISCIPLINA


Conceptualización del Trabajo Social
De la Red (1993) identifica cuatro etapas en la conceptualización del TS:
1. Etapa de ayuda técnica 1910-1930. Momento en que se ve la necesidad de llevar a cabo una
acción social de forma racionalizada, basada en evidencias científicas y no en la buena
voluntad de personas que desconocían las dinámicas sociales, las causas de la pobreza y sus
implicaciones, así como la manera de poder incidir en la pobreza. Mary Richmond fue la primera
trabajadora social en intentar conceptualizar el TS a partir de su experiencia práctica y la
investigación
2. Etapa precientífica 1930-1960: Se trata de una prolongación de la etapa de la ayuda técnica. En
un contexto marcado por los efectos devastadores de la Segunda Guerra Mundial y las crisis
económicas precedentes, se convierte en una etapa de reestabilización social en la que los
gobiernos, incluso aquellos más liberales, incorporan ciertas medidas de protección social y/o de
redistribución de la riqueza en pro del crecimiento económico. Esto favorece el interés para hacer
investigación que explique la naturaleza de los fenómenos sociales y apunte hacia posibles
maneras de intervención por el cambio social No importan tanto las condiciones en que se
encuentran las personas y las causas de las mismas sino cómo las personas son capaces de
afrontar, elaborar o aceptar su situación y seguir funcionando de forma adecuada a su medio o
sociedad.
3. Etapa de Profesionalización 1960-1980. Ya hay un reconocimiento social del TS como
profesión. TS permite que éste deje de ser considerado una actividad para ser considerado una
profesión la definición de Friedlander de 1968: El Trabajo Social es un servicio profesional,
basado en el conocimiento científico y en la destreza de las relaciones humanas, que ayudan
a los individuos, solos o en grupo, a obtener satisfacción social y personal e independencia. Es
usualmente prestado por una agencia o una organización conexa.
la ONU en 1976 de nuestra profesión: Actividad profesional específica, que tiende a favorecer
una mejor adaptación de las personas, familias y grupos en el medio social en que viven,
desarrollando el sentido de la dignidad y responsabilidad de los individuos, haciendo un
llamamiento a la capacidad de las personas, a las relaciones interpersonales y a los recursos de
la comunidad

3
4. Etapa de Conceptualización 1980-1990. En estos momentos, el TS es reconocido como
estudio universitario equiparado a otras disciplinas de carácter más técnico, con todo un
corpus de conocimientos propios que lo legitiman como profesión el TS no es una ciencia ni es
un campo disciplinar propio, sino una tecnología social aplicable desde los conocimientos teórico-
científicos de otras disciplinas como la sociología, la psicología o la antropología la definición de
TS no es estática

Profesionalización. El Trabajo Social como disciplina


En la línea de la conceptualización de TS que aporta Rossell (1999), se puede defender que realmente
este es una disciplina en tanto en cuanto en su propio campo de estudio y de acción se genera toda
una serie de conocimientos que le son propios, y que ninguna otra disciplina los puede abordar desde su
campo de acción.
Trevithick (2011) nos muestra cómo el conocimiento teórico y práctico del TS nos llega a partir de la
interacción entre diferentes formas de conocimiento previos a nuestra acción, estos son:
• Los conocimientos teóricos
• Los conocimientos metodológicos
• Conocimientos «fácticos»
• Saberes de los usuarios y usuarias
• Saberes de los y las profesionales
Adela Cortina de las profesiones y la profesionalidad, el TS reúne todas las condiciones para ser
considerada como tal:
• El TS es una actividad que cumple un conjunto de requisitos que no se requieren para otro tipo de
actividad social,
• El TS está legitimado por el hecho de perseguir unas buenas metas a través de buenas técnicas
para la consecución de las mismas,
• El TS implica un ejercicio con responsabilidad social, lo que implica contribuir al bien social
• El TS es una tarea desarrollada diferenciada al voluntariado, modus vivendi, que permite vivir a
quien lo ejerce libre de las preocupaciones de poder cubrir o no sus necesidades básicas.

Objeto del Trabajo Social


El objeto de cualquier disciplina se define a partir de su finalidad A lo largo de la historia del TS ha habido
diferentes perspectivas a la hora de definir su objeto:
❖ Lo antropológico como problema. Este enfoque sitúa a la persona como el centro de
conocimiento y de intervención. Las problemáticas sociales derivarían de la conducta humana y
las intervenciones planteadas irían en la línea de paliar las disfunciones sociales y ayudar a los
individuos a funcionar de forma adecuada dentro de la sociedad.
❖ El ser humano en situación. Desde esta perspectiva, el foco de interés es la persona y su
situación o circunstancias, entendiendo que éstas juegan un papel a la hora de posibilitar o impedir
a las personas que puedan funcionar de forma autónoma y deseable dentro de la sociedad. Las
intervenciones irían igualmente centradas en las personas como responsables de poder mejorar
su situación social, pero, sin embargo, también se contempla poder incidir en el contexto cuando
algunas condiciones materiales o relacionales impiden que la persona haga un proceso de mejora.
❖ El hombre oprimido. El objeto de intervención no son las personas sino las estructuras sociales
que las oprimen imposibilitando que se desarrollen de forma plena como seres humanos. De
acuerdo con esto, las intervenciones se orientan más en la organización de comunidades y el
activismo político.
❖ Necesidades-recursos. Aquí el objeto no es la persona ni las estructuras, sino el binomio de
necesidad y recursos. Se parte de la base de que todas las personas tienen unas necesidades y
que existen determinados recursos que pueden cubrirlas.

4
Tema 5: El Trabajo Social como filosofía práctica: fundamentos, reflexiones e influencias

Analizar los orígenes del Trabajo Social y su evolución a lo largo del tiempo, un primer paso es revisar las
principales teorías de las que se ha nutrido y, segundo, contextualizar las circunstancias del punto de
partida, si es que esto se puede decir en singular.
En una disciplina como el Trabajo Social, con más de un siglo de historia, podemos constatar la influencia
de diferentes perspectivas filosóficas. Desde nuestros inicios, los debates sobre la ética y los valores
democráticos han formado parte de nuestra identidad. Y nuestra práctica profesional se ha desarrollado
en estrecho diálogo con las corrientes psicológicas y sociológicas más relevantes (desde el
interaccionismo simbólico hasta la dinámica de grupos). Ahora bien, la institucionalización temprana del
Trabajo Social como disciplina científica y como profesión en los Estados Unidos de América y en Reino
Unido ha fortalecido lo que podemos denominar el “modelo anglosajón”
El Trabajo Social, tal como lo concebimos en la actualidad, es resultado de un proceso histórico de
sedimentación de respuestas «situadas» (es decir, respuestas con textualizadas históricamente que
responde a demandas de la ciudadanía), que buscan resolver problemas tanto de personas, grupos como
Comunidades
Otra característica destacada del Trabajo Sociales es la confluencia de lo profesional y lo científico, de la
acción y de la reflexión. Asimismo, las dinámicas de demarcación profesional y de disciplinas científicas
fueron rápidamente asumidas por las primeras generaciones de profesionales del Trabajo Social

TEORÍAS PARA ENTENDERNOS, PARA GOBERNAR Y PARA CURAR: PALABRAS


El texto reflexiona sobre el origen y evolución del Trabajo Social (TS), destacando que los seres humanos
son creativos y capaces de adaptarse a su entorno social, lo que ha sido clave para la formación de esta
disciplina. El TS tiene una doble dimensión: por un lado, socializa para reproducir rutinas, y por otro,
promueve la respuesta creativa para cambiar el entorno. Se analizan las distintas teorías que influyen en
la interpretación y solución de problemas sociales, desde enfoques individualistas hasta aquellos que
consideran factores estructurales de exclusión.
El TS está condicionado por diversas corrientes filosóficas y teóricas, como el materialismo realista, la
teoría crítica, el feminismo, entre otras, que influyen en su práctica profesional. Además, enfrenta
tensiones entre teorías que ven el TS como un mecanismo de control social y aquellas que lo entienden
como una herramienta para el empoderamiento social.
El texto también aborda la evolución del TS desde el siglo XIX y cómo diferentes influencias filosóficas y
políticas, como el marxismo o el existencialismo, impactaron su desarrollo en respuesta a
transformaciones sociales, como las grandes guerras y los totalitarismos.
la obra coordinada por Martín Davies (2013) «The Blackwe/1 Companion Social Work, son veinticuatro
las teorías en las que de algún modo y manera se sostiene el edificio teórico del Trabajo Social, sabiendo
de partida que esa reflexión teórica está orientada a la práctica
El texto propone una perspectiva sobre los fundamentos teóricos del Trabajo Social (TS) en Europa y
España, resaltando su carácter híbrido basado en tres pilares socioculturales:
(i) las reivindicaciones obreras,
(ii) la solidaridad burguesa,
(iii) la influencia de la Iglesia Católica. También se suma la influencia del pragmatismo y el
psicoanálisis.
Se destaca el "perspectivismo" de Ortega y Gasset, que subraya la importancia de entender los problemas
sociales desde diversas perspectivas. Para Ortega, la realidad es compleja y solo se comprende
completamente al considerar diferentes puntos de vista. Este enfoque ha sido clave en TS, al proponer
que, para alcanzar un diagnóstico adecuado de la realidad, se deben incluir todas las visiones de los
actores involucrados.
El texto también menciona otras corrientes del siglo XX, como el estructuralismo, el feminismo y el
realismo crítico. En particular, el realismo crítico es una posición filosófica compatible con el TS, que
sostiene que los problemas sociales tienen una realidad independiente de nuestra percepción, y que para
analizarlos es necesario recurrir a enfoques basados en datos empíricos, discursos de los afectados y
dinámicas sociales. Las teorías, según este enfoque, tienen consecuencias reales en la vida de las
personas, afectando tanto lo psicológico como lo social, económico y político.

1
COOPERACIÓN, AGENDA PÚBLICA Y TRABAJO EN RED: LAS GRANDES ORGANIZACIONES
INTERNACIONALES DE TRABAJO SOCIAL

Desde los inicios, se ha buscado su institucionalización profesional y académica, con la voluntad de situar
en la agenda pública el bienestar social como un objetivo irrenunciable. Y todo ello, como decimos, desde
una visión internacional, buscando establecer vínculos entre profesionales y organizaciones de todos los
países del mundo. El primer ejemplo fue la «Premiere Conférence lnternationale du Service Social»
Conferencia Internacional de Trabajo Social- celebrada en Paris, entre los días 8 al 13 de Julio de 1928.
Eran tiempos complicados, convulsos que aspiraban a superar la violencia del comienzo de siglo. Desde
1928, las tres grandes organizaciones en las que nos agrupamos los trabajadores sociales son
1. Asociación Internacional de Escuelas de Trabajo Social;
2. Consejo Internacional de Bienestar Social;
3. Federación Internacional de Trabajadores Sociales.

❖ la Asociación Internacional de Escuelas de Trabajo Social (por sus siglas en inglés, IASSW
«es la organización mundial de escuelas de Trabajo Social y educadores. una reunión
organizativa en Berlín. Los participantes acordaron que el propósito de la organización era alentar
el intercambio de ideas e información, la documentación de la educación en Trabajo Social y la
organización de conferencias y seminarios internacionales
❖ el Consejo Internacional de Bienestar (El ICSW) es una organización mundial, no
gubernamental, apolítica, no sectaria y sin ánimo de lucro que representa a una amplia gama de
organizaciones miembros nacionales e internacionales que tratan de promover la justicia social,
el bienestar social, el Trabajo Social y el desarrollo social. Su objetivo es ayudar a sus miembros
a trabajar en red de forma eficaz, a derivar principios fundamentales de sus diversos esfuerzos y
a llamar la atención de los gobiernos, las organizaciones intergubernamentales y el público en
general sobre estos principios mediante la educación y la acción política, pasando de la visión a
la política, de la política a los programas y de los programas a la acción. el ICSW promueve
políticas socioeconómicas destinadas a reducir la pobreza, las dificultades y la vulnerabilidad,
especialmente entre las personas desfavorecidas; se esfuerza por el reconocimiento y la
realización de los derechos fundamentales al empleo, los ingresos, la alimentación, la vivienda,
la educación, la atención sanitaria y la seguridad; promueve la igualdad de oportunidades, la
libertad de expresión, la libertad de asociación, la participación y el acceso a los servicios
humanos y se opone a la discriminación; promueve políticas y programas integrales que logran
un equilibrio adecuado entre los objetivos sociales, económicos y medioambientales; y busca la
aplicación de estos objetivos por parte de los gobiernos, las organizaciones internacionales y los
organismos no gubernamentales en cooperación con su red de organizaciones miembros.
❖ la Federación Internacional de Trabajadores Sociales que representa a 3 millones de
trabajadores sociales a través de sus 128 países miembros Entre sus objetivos, podemos
destacar la promoción del Trabajo Social como profesión, favorecer el establecimiento en cada
país de organizaciones nacionales para los trabajadores sociales, apoyar a dichas organizaciones
para fortalecer la participación de los trabajadores sociales en la planificación de las políticas
sociales a nivel internacional, y el desarrollo de estándares profesionales, incluidos los principios
éticos, que fortalezcan la profesión del Trabajo Social en todos los países en 2010 la Agenda
Global para el Trabajo Social y el desarrollo social, con cuatro objetivos:
• promover la equidad social y económica,
• promover la dignidad y el valor de todas las personas,
• fortalecer las relaciones humanas
• trabajar a favor de la sostenibilidad ambiental.

2
Tema 6 Trabajo Social y la acción educadora en los contextos sociales
Los escenarios y agentes educativos son complejos y cambiantes. Por un lado, el sistema educativo
responde a normativas reguladoras cambiantes y no siempre adaptadas a una mayoría. Surgen
situaciones de conflicto como desmotivación, acoso, falta de apoyo familiar, lo cual hace necesaria una
respuesta interprofesional que incluya no sólo al profesorado sino a otros/as profesionales con capacidad
de intervención. Las funciones profesionales señaladas por el Consejo General del Trabajo Social tienen
su aplicación en el ámbito de la educación: prevención, atención directa, planificación, docencia,
promoción, mediación, supervisión, evaluación y gerencia. En el ámbito educativo, que exige flexibilidad
y capacidad de adaptación, el Trabajo Social tiene varias funciones, como:
-diagnóstica
-asistencial
-preventiva
FUNCIÓN DIAGNÓSTICA: En el ámbito educativo, la función diagnóstica del Trabajo Social se centra en
identificar las necesidades de los estudiantes y sus familias que impactan en el rendimiento
académico. Los trabajadores sociales analizan la convivencia en los centros para detectar problemas
en la dinámica del alumnado. A partir de estos diagnósticos, se desarrollan programas de intervención,
tanto para resolver problemas existentes como para prevenir conflictos, con el objetivo final de mejorar
los factores que favorecen el buen rendimiento académico.
FUNCIÓN ASISTENCIAL: Los trabajadores/as sociales intervendrán de manera transversal atendiendo
a los alumnos/as, familias y profesores/as. Se toman las funciones profesionales señaladas por el
Consejo General del Trabajo Social (2012) prevención, atención directa, planificación, docencia,
promoción, mediación, supervisión, evaluación y gerencia), se ve cómo tienen su aplicación en el ámbito
de la educación
[Link] Histórico del TS educativo en España
Durante los siglos XVI y XVII se generan nuevas necesidades en una población cada vez más
creciente y en la que se acentuaban las desigualdades. Las autoridades comenzaron a intervenir en el
problema desarrollando políticas públicas cuyo objetivo es el diagnóstico y la reeducación. Estas
primeras estrategias de intervención se basan en el análisis de las necesidades de las personas pobres
y la puesta en marcha de programas educativos encaminados a la obtención de un trabajo.
Siglo XIX: en España, Concepción Arenal destaca como ejemplo de este nuevo modelo asistencial:
realiza un análisis crítico de la pobreza, incorporando propuestas pedagógicas que tienen como objetivo
la reeducación de los beneficiarios/as de la intervención y un cambio de modelo para evitar la
perpetuación de la situación desfavorable.
Durante la segunda mitad de la dictadura franquista y los primeros años de democracia, el cambio
de modelo productivo generó un gran éxodo de las zonas rurales a las ciudades, surgiendo grandes
problemas al no poder asumir las ciudades el volumen de nuevos ciudadanos/as y la demanda de
servicios y empleos.
Los problemas asociados a esta situación requirieron de nuevas estrategias de intervención y surgieron
diversas iniciativas de carácter público y privado:
-Por un lado, un modelo asistencial centrado en la administración de recursos
-por otro lado, un rápido desarrollo del asociacionismo que canalizaba las demandas y ponía en
marcha iniciativas de autogestión. En este último modelo, la pedagogía social tomó un papel relevante
al ofrecer herramientas que permitieron la capacitación de los beneficiarios/as y el desarrollo de
estrategias propias.
Comienza a desarrollarse el Trabajo Social educativo en España con la incorporación en centros de
educación especial. Sin embargo, estas primeras incursiones se centraron en alumnos/as con
discapacidad y, en muchos casos, al amparo de iniciativas privadas gestionadas por asociaciones de
familiares o entidades religiosas. Anterior al establecimiento de la democracia, la Ley General de
Educación y Financiación de la Reforma Educativa contempla la expresión de integración escolar, lo que
implicaría una declaración de intenciones para la presencia futura del TS.
Democracia: Se regularon todos los ámbitos, incluida la educación. Esto supuso la concreción en
diversas leyes. En este proceso la educación especial tomó impulso con la creación del Instituto Nacional
de Educación Especial (1975, INEE) y, con ello, la presencia de los trabajadores/as sociales en el ámbito
educativo, creándose equipos multidisciplinares junto con educadores/as y profesionales sanitarios.

1
En 1985 la regulación de la educación especial sufre una profunda modificación normativa. Esto conllevó
a la formación de equipos multidisciplinares que evaluaban a los alumnos/as en las diferentes áreas
(bio, psico y social) y la elaboración de programas de intervención individual en el que se incluyeron,
además, a las familias y a profesionales ajenos al propio centro. El objetivo principal de estos programas
era la mayor adaptación a las necesidades reales del alumnado.
En 1990, con la Ley Orgánica General del Sistema Educativo y el sucesivo ordenamiento jurídico que
desarrolla la orientación educativa, se materializa la presencia de trabajadores/as sociales en el ámbito
escolar.
En 1992: Orden de 9 de diciembre de 1992, que regula la estructura y las funciones de los Equipos de
Orientación Educativa y Psicopedagógica. Con esta Orden el Sistema de Educación se conforma
como ámbito de actuación del TS (las profesiones que recogen dicha orden y que forman estos
equipos son psicólogo/a, psicopedagogo/a y trabajador/a social). La orden establece que: “los
trabajadores sociales de los equipos se ocuparán de que los Centros educativos responsan a las
necesidades sociales del correspondiente sector, así como de asegurar los servicios sociales más
estrechamente vinculados al sistema educativo”.
La práctica del TS en el ámbito educativo conllevó una evolución hacia una nueva manera de actuar en
la que se buscó analizar las dificultades y conflictos que se dan en los centros escolares para realizar una
buena planificación e intervención. Para ello se tomó la metodología básica del TS divida en cuatro fases:
Diagnóstico, Planificación de la intervención, Aplicación, Seguimiento y Evaluación.
La FUNCIÓN de los trabajadores/as sociales en el ámbito escolar es:
-La colaboración y coordinación con los demás profesionales del sistema educativo según las
líneas marcadas por el proyecto educativo del centro, con el fin de lograr el desarrollo integral de los
alumnos/as (tanto en la adquisición del contenido académico como en las circunstancias familiares y
sociales que pueden afectar a este logro).
-Estudian y valoran los casos que supongan un riesgo social para el/la escolar y/o situaciones de
emergencia, siendo fundamental las tareas de prevención que aumenten factores de protección a nivel
personal, familiar y en el entorno educativo.
-El estudio pormenorizado del caso social y la programación de actividades encaminadas a
mejorar las necesidades del menor evitará la interrupción del proceso educativo y su desarrollo social.
OBJETIVO del Trabajo Social en su intervención: el equilibrio relacional del niño/a y la familia con el
sistema educativo.
El sistema escolar se presenta como un contexto en donde la detección y la prevención de
problemas sociales que afectan a los/as estudiantes y a sus familias, pueden ser observados y
tratados, evitando el posterior deterioro en el desarrollo escolar de los/as escolares.
Muchos de los problemas escolares que se encuentran los maestros/as y profesores/as tienen su
base en factores sociales que exceden de sus competencias. Por ejemplo: el absentismo, fracaso
o abandono escolar están relacionados tanto con factores académicos como con problemas en el
contexto familiar o comunitario.
En este contexto el TS puede facilitar la aplicación de recursos sociales que permitan una mejor
orientación para el aprendizaje y adaptación de los/as estudiantes.

EDUCACIÓN FORMAL Y NO FORMAL: DIFERENCIAS EN LA INTERVENCIÓN


La educación se puede clasificar en función de diversas variables, resultando tres grandes categorías:
educación formal, educación no formal y educación informal
► Educación formal: con oficialidad de contenidos impartidos
► Educación no formal: iniciativas educativas en las que los métodos empleados, características
de los educadores/as y los contenidos quedan a decisión de las personas responsables del
proyecto (cursos no reglados, talleres formativos)
► la educación informal es aquella que se da en el seno de la familia o entre grupos de iguales, sin
ningún tipo de planificación y sin objetivos concretos

FUNCIONES DEL TRABAJO SOCIAL EDUCATIVO EN EDUCACIÓN FORMAL FUNCIONES DEL


TRABAJO SOCIAL EDUCATIVO EN EDUCACIÓN NO FORMAL
FUNCIONES DEL TRABAJO SOCIAL EDUCATIVO EN EDUCACIÓN FORMAL (Valero):
a) Funciones respecto al alumnado:

2
• Diagnosticar las situaciones individuales de los/as estudiantes que afectan a su proceso
formativo. Por ejemplo: problemas de inadaptación, absentismo, acoso escolar, conflictos
relacionales, fracaso escolar, etc.
• Identificar conductas disruptivas que afecten a la convivencia con el resto de alumnos/as.
• Reconocer situaciones familiares desajustadas tales como desprotección, abandono,
violencia, abuso sexual, carencia de higiene, dificultades económicas, etc.
• Prevenir problemas de inadaptación y conductas delictivas.
• Proveer al centro de la información familiar para el rendimiento académico del alumno/a.

b) Funciones respecto a las familias:


• Favorecer estilos parentales y de crianza positivos, caracterizados por el diálogo, el
respeto y la claridad de límites y normas.
• Diseñar y desarrollar programas formativos para familias en cuestiones relacionadas con
la crianza de los hijos/as.
• Favorecer el establecimiento y funcionamiento de asociaciones de familias.
• Facilitar la participación activa de las familias en el funcionamiento del centro.
• Evaluar las características y circunstancias familiares de alumnos/as con necesidades
específicas.
• Favorecer la participación de las familias en la búsqueda de soluciones a los problemas
que se dan en el centro.

c) Funciones respecto a los educadores/as:


• Ofrecer formación y asesoramiento al profesorado para responder a problemas de alumnos/as en
situación de vulnerabilidad debido a las circunstancias familiares o comunitarias.
• Gestionar y ser canal de comunicación para el centro de las circunstancias familiares.
• Proponer acciones que faciliten la inclusión de los alumnos/as con necesidades educativas
especiales y el clima de convivencia en el centro.
• Colaborar en las labores de orientación que se ofrece a las familias.

FUNCIONES DEL TRABAJO SOCIAL EDUCATIVO EN EDUCACIÓN NO FORMAL:


Las actitudes, valores o principios se adquieren en otros contextos educativos además de la propia
escuela. Es decir, la educación de los niños/as y jóvenes no se limita a la adquisición de contenido
curricular. Hay otros aspectos esenciales para el desarrollo integral de la persona y que requieren de una
acción educativa para su asimilación y puesta en práctica. En este contexto de educación no formal, la
función del TS educativo, entre otras, se basa en la promoción y orientación a los alumnos/as. Esta función
tiene especial importancia en los grupos sociales más desfavorecidos o con condiciones especiales de
vulnerabilidad.

LA PEDAGOGÍA SOCIAL
El Trabajo Social como disciplina comparte ámbito de intervención y objetivos de otras disciplinas. Así,
muchas herramientas empleadas en el TS (de diagnóstico, de planificación, intervención, etc.) tienen su
origen en la Psicología, la Sociología o la Pedagogía. De este modo, concretamente, muchas de las
estrategias, herramientas, acciones y actividades que lleva a cabo el Trabajo Social educativo se analizan
y se entienden desde la Pedagogía Social.
La Pedagogía Social es una ciencia práctica y aplicada que se ubica dentro de las Ciencias de la
Educación. No sólo se ocupa de los procesos educativos en lugares y contextos relacionados con la
educación, sino que atiende los problemas de la vida cotidiana de las personas.
Carácter científico de la Pedagogía Social: Tabla: Ciencia aplicada a la resolución de problemas: Teórico-
práctico/Normativo-descriptivo
En España, a comienzos del siglo XX, la constitución de la Pedagogía Social siguió un desarrollo diferente
en relación a los demás países europeos y Estados Unidos. Aunque tiene sus orígenes en la revolución
industrial, su significado y desarrollo se centra en dar respuesta a los problemas educacionales derivados
de los continuos cambios de la sociedad contemporánea.
Torio-López (2006) indica que las primeras publicaciones sobre Pedagogía Social en España son obra
de: Concepción Arenal (1820-1893): vinculó la Pedagogía Social al ámbito penitenciario y la reinserción

3
de los presos. María del Buen Suceso Luego de la Figuera (1864-1929): en su conferencia de 1902
“Pedagogía Social”, expuso que la pedagogía se ocupa de la formación social de los alumnos/as, en la
que deben estar implicados otros agentes además de la familia (como la calle, el taller,…), es decir, todos
aquellos vinculados al desarrollo de la vida social de los individuos.
Fermoso(2003) establece cinco periodos en el desarrollo de la Pedagogía Social en España:
1) Primer período (1868-1944): Inicio de la Pedagogía Social. Surge con fines asistenciales y carácter
fundamentalmente práctico.
2) 1944-1970. Período marcado por el régimen franquista: Comienza la preocupación por la Pedagogía
Social por parte de algunos profesores/as de conformación filosófica.
3) 1970-1983. Transición democrática: A partir de 1983 se crean centros de Pedagogía Especializada
y Escuelas de Formación de Educadores Especializados. Comienza la aproximación al conocimiento
empírico de la educación social.
4) 1983-1991. Etapa de consolidación: En las universidades se crea la sección de Pedagogía Social y
se reconoce la Pedagogía Social dentro de la sección científica de la Sociedad Española de Pedagogía
Social. Se publica el primer número de la Revista Pedagogía Social (de carácter científico). Se reconoce
la PS dentro de la Sección Científica de la Sociedad Española de Pedagogía.
5) 1991-actualidad. Período de esplendor: Momento de mayor producción científica: desde las
universidades se impulsan reuniones científicas y formación de doctorandos.

RELACIÓN ENTRE TRABAJO SOCIAL Y PEDAGOGÍA SOCIAL:


Esta relación ha sido estudiada con mayor profusión por autores/as alemanes, planteando diversas
alternativas:
1) Los que consideran eliminar o sustituir el concepto de Pedagogía Social: ya que, como la Pedagogía
se define desde una dimensión social, resulta redundante.
2) Los que subordinan o anteponen el concepto de Pedagogía Social al de Trabajo Social.
-Anteponen PS a TS: basándose en que la Pedagogía Social incide en la práctica del trabajador/a social
y del pedagogo/a social.
-Subordinan PS a TS: ya que el TS emplea medidas educativas y no educativas.
3) Los que consideran Pedagogía Social y Trabajo Social como convergentes. Se basan en que hay pocas
prácticas en TS que no puedan ser interpretadas como fenómenos pedagógicos.
La Pedagogía Social tiene puntos en común con el Trabajo Social:
1) Un mismo paradigma constituido por lo educativo y lo social
2) Las causas de los procesos de desigualdad social que generan las carencias
3) El mismo objeto: construir sujetos sociales, con capacidad de decidir y crear
4) La aportación de ambos a la acción social: acometer las causas.

4
Tema 7 EL TS EN ESPAÑA ORIGENES Y EVOLUCION
1. LOS ORÍGENES Y EL DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL
el trabajo social tiene sus orígenes en Europa Occidental, en concreto en el Reino Unido, y en los
Estados Unidos de América en las últimas décadas del siglo XIX, como resultado de las inflexiones
producidas en determinados movimientos filantrópicos de la época. parece existir un acuerdo
generalizado en torno a que las primeras expresiones de la práctica del trabajo social han de buscarse
en las COS y en la evolución de la concepción teórica en la (Charity Organization Societies) que estas
organizaciones se apoyaban. Las primeras figuras señeras de la disciplina fueron, a mayores de otras
menciones que se puedan realizar, Octavia Hill, Samuel Barnett, Josephine Shaw Lowell, Jane
Addams y, de forma especial, Mary Richmond De hecho, será esta última autora la que ofrezca, en
torno a 1917, la primera sistematización teórica sobre la disciplina y la profesión en su obra «El
diagnóstico social» a iniciativa de la COS de Nueva York, cuando en esa ciudad se ofertan los primeros
cursos y se funda la primera escuela para la formación de trabajadores sociales, la «Escuela de
Filantropía de Nueva York» (Hoy en día «Columbia University School of Social Work»), adscrita a la
Universidad del mismo nombre. En breve, esta iniciativa es emulada por otras ciudades de los Estados
Unidos.
Así, se identifica el origen del TS en el Reino Unido a finales del [Link], país donde se desarrolla
antes el proceso de industrialización con todas las consecuencias sociales que esta conlleva:
explotación infantil, condiciones de insalubridad en fábricas y viviendas, falta de higiene en las calles,
y un largo etcétera de fenómenos asociados la pobreza que ponían en duda la legitimidad de quienes
ostentaban el poder, y al mismo tiempo hacían peligrar la estabilidad social.
Los cambios ideológicos en la concepción de la pobreza, la secularización de la sociedad y las
condiciones de miseria propiciadas por el liberalismo económico obligan a organizar la acción social
de tal manera que se pudieran mejorar de forma perdurable en el tiempo las condiciones de vida de
las personas y disminuyera la pobreza.
En este contexto se crean organizaciones de asistencia a personas pobres gestionadas por gente
voluntaria que iba adquiriendo habilidades y conocimientos a través de la propia práctica. Inicialmente
cada una de las organizaciones llevaba a cabo sus acciones de forma más o menos aislada o
independiente de tal manera que se daban solapamientos en la prestación de ayuda, así como una
gran heterogeneidad en los procedimientos del ejercicio de voluntariado.
La organización considerada como la génesis de la acción social como profesión fue la Charity
Organization Society (COS), creada en el Reino Unido en 1869 que aglutinaba a un gran número
de entidades de asistencia social. Lo que motivó la creación de la COS fue la preocupación compartida
por estas entidades de poder incidir en la pobreza de forma eficiente a través de mejorar el método
de intervención individualizado, buscar nuevas técnicas y hacer investigación en relación a las causas
y las consecuencias de la pobreza La COS estableció los 8 puntos básicos en la atención social
individualizada basándose en la necesidad de estudiar el caso para establecer un diagnóstico y la
elaboración de un plan de trabajo a largo plazo donde las personas, familias y comunidad eran
elementos activos.
Chalmers, quien consideraba que las personas eran responsables de su situación de pobreza y que
un sistema asistencial basado sólo en la caridad contribuía a la cronificación de la pobreza, Se partía
de la base de que la simple caridad instalaba a las personas pobres en una posición ociosa que no
era buena ni para su propia dignidad como seres humanos el individuo era el causante de su pobreza
y la aceptación de la asistencia pública destruía el respeto a sí mismo de la persona pobre, dado que
se acostumbraba a vivir de la limosna para mantenerse a sí mismas.
Algunas de las referentes del TS individualizado que estaban vinculadas a la COS fueron Mary
Richmond (1861-1928), la cual es considerada la madre del método del TS individual o de casos;
y Octavia Hill (1938-1912), conocida por su labor a través de las visitadoras sociales entre otras.
Ambas tienen un destacado papel en la conceptualización del TS y el desarrollo de un procedimiento
de intervención social propio como veremos en los capítulos relativos a la conceptualización y al

1
método de la disciplina Paralelamente a este movimiento hacia el desarrollo del TS individualizado,
va cogiendo fuerza un movimiento orientado a la acción colectiva que también tiene sus
orígenes en Inglaterra: el movimiento de los Settlement Houses. Samuel y Henrietta Barnett
inauguraron en 1884 Toynbee Hall, una casa en la que se ofrecían diferentes servicios y atenciones
a las familias del barrio. Según el matrimonio Barnett, era necesario conocer y vivir de cerca las
necesidades de las personas pobres para entender sus vivencias y poder darles una respuesta que
les ayudara a mejorar su situación social Posteriormente, Jane Addams (1860-1935), conocedora
de la experiencia del matrimonio Barnett, creó junto con su compañera Ellen Gates Starr, la
conocida Hull House en Chicago, impulsando el Settlement House Movement, el cual trabajaba
para mejorar las condiciones de la comunidad.
Las dos experiencias son el origen del TS grupal y comunitario. Se parte de la base de que la pobreza
no es consecuencia del poco esfuerzo individual o de algún tipo de situación personal invalidante, sino
que hay ciertos elementos estructurales en la sociedad que impiden que las personas se desarrollen
plenamente como tales en todas sus dimensiones: El liberalismo, la falta de cobertura sanitaria, la
falta de oportunidades formativas, o la condición de inmigrante, entre otras, serían situaciones
contextuales que generan desigualdad y pobreza.
Desde este prisma pues, la intervención no debe pasar sólo por la adaptación del individuo al sistema,
si no que hacen falta reformas sociales a nivel estructural. De esta manera, paralelamente al apoyo
individual, hay que hacer activismo social, cambiar leyes, conseguir responsabilidades políticas. El
Settlement Houses incorpora la conocida «máxima de las tres R» (reform, research, residence) a
través de la cual dejan claro el posicionamiento respecto a la acción social para luchar contra la
pobreza: es necesario:
• un proyecto social de reforma donde se impliquen todos los agentes sociales;
• hay que hacer investigación para conocer los fenómenos sociales en torno a la pobreza;
• hay que vivir y conocer de muy cerca a las personas pobres para poder hacer realmente una
buena asistencia social
[Link] DEL TS EN ESPAÑA
El trabajo social se asemeja en aspectos importantes al que se ha desarrollado y practicado en otros
países de nuestro entorno, presenta notorias diferencias fruto de su coyuntura particular y desarrollo
histórico. Es un trabajo social que se ha desarrollado fundamentalmente en el ámbito de lo que hoy
entendemos por servicios sociales más que en el educativo, sanitario, Su evolución ha corrido paralela,
por un lado, a los cambios de los sistemas e instituciones de protección social, que también reflejan los
importantes cambios sociopolíticos del país. Por otro lado, su desarrollo ha estado ligado a las vicisitudes
que se han producido en los ámbitos educativos y de las asociaciones y organizaciones profesionales
Diferentes autoras y autores han propuesto distintas formas de ordenar en etapas la historia del trabajo
social en España De la Red, Brezmes Nieto.
Es preciso ser conscientes de la incidencia negativa que sobre la sociedad en general y sobre el trabajo
social en particular están teniendo ciertos procesos de orden político y económico Considerando lo
anterior, el resto del capítulo se divide en dos partes. En la primera, más extensa, se presentan los
principales hitos en la construcción del trabajo social español. Ordenándolos en cinco etapas, se describe
la lenta y difícil construcción del trabajo social como profesión diferenciada y disciplina universitaria
equiparable a cualquier otra y digna de tales nombres. Se podría empezar antes, pero el punto de partida
se establece en 1932, cuando el trabajo social se enseña sistemáticamente por primera vez en España.
La segunda parte se centra en las últimas décadas, cuando se inicia un proceso de destrucción, en
principio invisible, que puede suponer incluso la demolición del trabajo social tal y como lo conocemos
hoy en día
3.1.1 Formación para una práctica caritativa (1932-1957):
Desde que en 1932 se fundara la primera Escuela de Servicio Social en Barcelona hasta el día de hoy, la
profesión y la disciplina de trabajo social ha recorrido un largo camino en nuestro país la figura del/de la

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moderno/a trabajador/a social (las visitadoras del pobre), siendo tal vez Concepción Arenal la más
significativa entre todas ella.
En el seno del barcelonés “Comité Femenino de Mejoras Sociales”, fundado en 1926 e integrado por
antiguos miembros de la ya extinta Acción Social Popular, es donde se gesta la idea de crear la Escuela
de Asistencia Social. El objetivo de la iniciativa era formar y promocionar a quienes se ocupaban en obras
asistenciales con más entusiasmo y vocación que formación técnica. En aquella época España era una
república democrática, que había comenzado en abril de 1931, tras la abdicación y exilio del rey Alfonso
XIII, debido a que los partidos de izquierda habían ganado las elecciones municipales. Eran tiempos
convulsos, en los que las luchas entre grupos con ideologías opuestas llegaron a tales extremos que
desembocaron en una sangrienta guerra civil de tres años y en una dictadura de casi cuarenta tras el
levantamiento militar, en julio de 1936, contra el último gobierno republicano legítimamente constituido.
Además de convulso. España era un país más pobre, atrasado y desigual que otros países del centro y
norte de Europa. el trabajo social profesional nació como una nueva respuesta a la «cuestión social»
En 1932 se crea en Barcelona la primera escuela de TS: “Escuela de Asistencia Social para la
Mujer”. La idea de la “Escuela de Asistencia Social para la Mujer” era proporcionar formación y
conocimientos técnicos a las hasta entonces visitadoras de los pobres. la idea de fundar una Escuela de
Asistencia Social, como las que venían funcionando en el extranjero desde hacía años, surgió de la
necesidad de contar con personal formalmente competente para dirigir diferentes actividades caritativas
y asistenciales.
Es significativo que el nombre de la primera escuela de trabajo social fuera «Escuela de Asistencia Social
para la Mujer» La idea era proporcionar formación y conocimientos técnicos a las hasta entonces
visitadoras de los pobres. Dr. Raúl Roviralta y la Sra. Antonia Ferreras, secretaria de la Comisión de
Mujeres para la Mejora Social. Aunque la Escuela de Asistencia Social Femenina se fundó durante los
años de la República, y por tanto no explicitaba su carácter confesional, su concepción respondía a un
sistema de asistencia caritativa, promovido por la doctrina social de la Iglesia Católica. en un contexto de
mínima intervención estatal tras la legislación de Beneficencia de 1849. Al estallar la Guerra Civil, la
Escuela se vio obligada a cerrar sus puertas, que no reabriría hasta 1939, adaptándose, claro está, a los
principios del nuevo régimen político: el nacional catolicismo de la dictadura franquista.
Tras la Guerra Civil, en octubre de 1939, la Escuela de Asistencia Social Femenina de Barcelona volvió
a iniciar sus actividades. Esta vez la Escuela dependía de la Diócesis de Barcelona, En la misma fecha
se fundó la «Escuela de Formación Familiar y Social de Madrid». Esta última escuela también dependía
de la Iglesia y estaba dirigida por una congregación de religiosas Fueron las dos únicas escuelas que
funcionaron en todo el país hasta mediados de la década de 1950 los primeros planes de estudio de
estas dos escuelas esta ban más guiados por los principios de la dictadura y un rígido catolicismo que
por cualquier criterio académico Las materias que se impartían eran religión y moral aunque también se
ofrecía una cierta formación, de carácter muy básico, en psicología, sociología y derecho. Las áreas de
práctica incluían el apoyo al personal médico en los dispensarios y para la realización de análisis clínicos,
tareas en guarderías, obras de caridad, asistencia social en sindicatos, asistencia a la infancia, atención
social en fábricas y «visitas a los pobres». No será hasta mediados de los años 50 cuando se abran
nuevas escuelas de trabajo social. También tendrán su sede en Barcelona y Madrid. La primera de ellas,
especializada en la atención de problemas de salud mental, fue la Escuela de Visitadoras Sociales
Psiquiátricas de Barcelona La segunda, la Escuela de Enseñanza Social Masculina de Barcelona, iniciada
en el curso 54-55, se caracterizaba por ser una escuela sólo para hombres y pertenecer a la Iglesia
Católica La tercera y última de las escuelas fundadas en este periodo fue la de Asistentes Sociales de
San Vicente de Paul. Se trataba de una entidad destinada a ofrecer formación como asistentes sociales
a las monjas de la congregación de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl

3.1.2 Hacia una práctica técnica y profesional (1958-1968):


Tras finalizar la II guerra Mundial hay una La progresiva apertura del Régimen de Franco al exterior, con
la firma del pacto con Estados Unidos (1953), la reapertura de las relaciones diplomáticas con países
como Francia y Reino Unido, así como la firma de diferentes tratados con la ONU, la UNESCO y el
Vaticano supusieron cambios muy importantes para el país que empezarían a notarse a finales de los
años 50 y a lo largo de los 60. Aunque el España no estaba bajo el Plan Marshall, comenzó una cierta
apertura y mejora económica. Seguía siendo una dictadura y su población estaba privada de sus
libertades. Sin embargo, la limitada apertura al exterior permitió el inicio del desarrollo económico y social

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y, entre otras cosas, el Estado comenzó a garantizar ciertas mejoras en la atención social de sus
ciudadanos.
En los años 50 hay una ligera apertura de España al exterior y mejora económica. Aunque seguía siendo
una dictadura, el Estado comenzó a garantizar ciertas mejoras en la atención social, pero con obediencia
al Régimen y a la religión católica. Surge entonces la necesidad de contar con personal técnico que
pudiera ofrecer asistencia social a los más desfavorecidos y al mismo tiempo asegurar que el
comportamiento de los asistidos se ajustara estrictamente a los valores patrióticos y católicos. no fue hasta
el año 58 que los estudios de trabajo social se encuadraron en el ámbito de la Formación Profesional
En la década del 58 al 68 se crearon 37 nuevas escuelas de trabajo social en España. La apertura al
exterior y el contacto con personal académico y profesional de otros países dieron nuevo sentido al TS.
Cáritas Española fue promotora de 15 de las nuevas Escuelas de Asistencia Social. Cáritas fue una de
las primeras instituciones sociales en apostar por la investigación social y su publicación.
En 1967 se funda en Madrid la primera escuela oficial de trabajadores sociales. En 1968 y en el contexto
del Primer Congreso Nacional de Asistentes Sociales celebrado en Barcelona, se aprueba oficialmente el
uso del término trabajo social. En ese congreso se plantea la necesidad de contar con un código
deontológico para la profesión y se solicita la clasificación universitaria de los estudios de TS, algo que no
se conseguirá hasta el año 1981.
El nuevo plan de estudios de formación en TS fue aprobado por el Decreto 1403/1964 y ratificado por la
Orden Ministerial en 1966. Este plan de estudios supuso una mayor estructuración de las materias y
contenidos contemplados, así como una mejor especificación de las actividades a realizar por los
trabajadores/as sociales. En 1967 se constituye la Federación Española de Asociaciones de Asistentes
Sociales (FEDAAS). que integraba a todas las asociaciones locales de trabajadores sociales

3.1.3 “De la crisis de identidad al logro de un cierto estatus universitario” (1969-1981):


Los años sesenta fueron años de grandes cambios sociales, de intensa urbanización, de protestas
estudiantiles, de huelgas obreras. Desde 1970 destaca el esfuerzo de los profesionales por reciclarse y
prepararse para las nuevas posibilidades que el final de la dictadura parecía presagiar. También es notorio
el papel de los trabajadores/as sociales en el impulso para la introducción y difusión de nuevas ideas para
la futura conformación de un sistema de servicios sociales en España.
En 1970, FEDAAS (Federación Española de Asociaciones de Asistentes Sociales) ingresa en la
Federación Internacional de Trabajadores Sociales (IFSW).
Desde el inicio de los setenta se van sucediendo los Congresos Estatales de TS de carácter profesional:
el Congreso de Madrid de 1972 se centró en la formación de cara a la organización y planificación
adecuadas de los servicios sociales; el Congreso de Sevilla de 1976 trató aspectos relativos al papel del
TS en el ámbito de la acción social y se cambió la denominación de asistente social por la de trabajador
social; el Congreso de Valladolid de 1980 propone algunas iniciativas para la mejora del Trabajo Social
en el ámbito profesional
Finalizada la dictadura y tras un proceso de transición, se articula un régimen democrático en forma de
monarquía parlamentaria y se fija la vigente Constitución de 1978. Se define a España como un estado
social y democrático de derecho, lo que supuso un hecho importante para el desarrollo del TS.
La nueva Constitución de 1978 abre las puertas a una nueva forma de entender la asistencia social, cuya
competencia se otorga a las 17 [Link] que se iban a desarrollar. Se trataba de pasar de un modelo de
asistencia graciable y caritativo a uno de derechos y servicios sociales, al menos sobre el papel. Los ts
jugaron un papel relevante en la defensa y puesta en marcha del nuevo sistema de servicios sociales,
integrado en el nuevo modelo de bienestar social: promoviendo que en la Constitución no apareciera el
término beneficencia. Pero este nuevo modelo de bienestar social se forjó sobre unas condiciones muy
precarias, complejas y nada sencillas (contexto económico, político,….)
Este período se cierra con dos logros fundamentales para el TS:
(1) El reconocimiento institucional de la profesión por parte del Estado, con la creación del Cuerpo
Nacional de Asistentes Sociales de la Administración del Estado (mediante la Ley 3/1997).
(2) Su entrada en la universidad RD1850/1981

3.1.4 De la consolidación profesional y disciplinar a una nueva crisis” (1982-1999):


En 1982 se crean los primeros colegios profesionales y el Consejo General del Trabajo Social, lo que
supuso la desaparición de la FEDAAS (Federación Española de Asociaciones de Asistentes Sociales).

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Los años ochenta y particularmente los primeros noventa, supusieron comenzar a disfrutar del estatus
universitario y de un período en el que resultaba factible acceder, normalmente vía oposición, a un puesto
funcionarial (aunque de segundo nivel), adecuadamente remunerado en la administración de los servicios
sociales y otras administraciones y entidades públicas.
Desde el año 1982 se van desarrollando los 17 sistemas autonómicos de servicios sociales, con sus
respectivas leyes y normas. Fueron muy similares en sus orígenes, pero se han ido diferenciando con el
paso del tiempo, ya que no existía una ley nacional o de bases de servicios sociales como en otros
sistemas de bienestar como sanidad o educación.
El sistema de servicios sociales fue uno de los principales espacios laborales para los trabajadores/as
sociales a partir de los años 80 y particularmente a partir de la aprobación del Plan Concertado de
Servicios Sociales en las Corporaciones Locales al final de esa misma década. Una ventaja de este Plan
es que garantizó unos mínimos servicios sociales a la ciudadanía en el ámbito municipal y la presencia
de los trabajadores/as sociales en ese primer nivel de atención.
Sin embargo, en la mayor parte de la normativa de desarrollo de los servicios sociales, salvo en tiempos
muy recientes y en determinadas [Link]., no se menciona explícitamente a los trabajadores/as sociales
como profesionales clave o relevantes para el sistema. Se identificaba el TS con un proceso burocrático
vinculado con labores de primera atención y gestión de prestaciones, bajo un modelo de intervención
excesivamente mecanizado, empobrecido y anclado en un supuesto binomio recurso-necesidad. La mera
gestión ocupaba el espacio y dejó muy poco lugar para la intervención social. La disciplina se acomodó y
parte de su actuación fue progresivamente ocupada por la psicología o la sociología aplicadas en lo
académico y profesional, o por la educación social en la intervención directa con la ciudadanía y en el
trabajo de calle.
Fuimos fraguando un discurso quejoso en el que se realizaban atribuciones externas sobre las causas
que provocaban el creciente papel secundario del TS sin realmente asumir que era necesario hacer
avanzar la disciplina en otras direcciones. En los años noventa España es un país más abierto a su
entorno y con mayor desarrollo económico. Unido a ello surgen graves problemas sociales, como la
drogadicción, Sida, el paro.
En el campo del TS se avanza tímidamente en internacionalización; se crean nuevas revistas y crecen
las publicaciones específicas; aparecen asociaciones relevantes como la de Trabajo Social y Salud o la
Estatal de directores y Gerentes de Servicios Sociales; se celebran nuevos congresos profesionales.
En 1999, el Consejo General aprueba uno de los documentos más importantes y de referencia para la
profesión: el Código Deontológico de la profesión de Diplomados en Trabajo Social. Pero la universidad
está muy alejada de las necesidades de la práctica y de las demandas de los profesionales

2. El proceso de Bolonia como oportunidad (1999-2008):


Constituyó el último eslabón realmente significativo en la construcción de la disciplina hasta el día de hoy
El proceso de Bolonia permitiendo construir un espacio único y común de educación superior en Europa.
Es el denominado Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) que van desde la división de los
estudios universitarios en tres de los ciclos (grado, máster y doctorado pasando por la medida del esfuerzo
y el reconocimiento de los estudiantes (el crédito) hasta la orientación de la docencia hacia la consecución
de competencias objetivamente definibles y que pueden ser objetivadas en resultados concretos de
aprendizaje La construcción del EEES es el resultado de un proceso largo y muy complejo, dada la
diversidad de los sistemas educativos y la coyuntura específica de cada uno de los países implicados sus
objetivos básicos en la Declaración de Bolonia, son los siguientes:
• La adopción de un sistema de títulos de sencilla legibilidad y comparables a través de la
introducción del 'Suplemento al título', con el fin de favorecer la empleabilidad de la ciudadanía
europea y la competitividad internacional del sistema europeo de enseñanza superior.
• El establecimiento de un sistema basado esencialmente en dos ciclos principales, de
primer y segundo nivel. El acceso al segundo ciclo precisa de la conclusión satisfactoria de los
estudios de primer ciclo que duran un mínimo de tres años. El segundo ciclo debe conducir a un
título de máster o doctorado.
• El establecimiento de un sistema de créditos -como el modelo ECTS- como medio para
promover la movilidad de estudiantes. Los créditos también pueden adquirirse en otros contextos,
como la formación permanente, siempre que estén reconocidos por las universidades receptoras
en cuestión.

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• La promoción de la movilidad mediante la eliminación de obstáculos para la libre
circulación con especial atención a lo siguiente:
► Para los estudiantes: el acceso a oportunidades de estudio y formación, y a servicios
relacionados.
► Para profesores, investigadores y personal técnico-administrativo: el reconocimiento y
valoración de períodos de investigación en contextos europeos relacionados con la
docencia y la formación, sin perjuicio para los derechos adquiridos.
• La promoción de una colaboración europea en la garantía de calidad con vistas al diseño de
criterios y metodologías comparables.
• La promoción de las dimensiones europeas necesarias en la enseñanza superior, sobre todo
en lo que respecta al desarrollo curricular, colaboración interinstitucional, planes de movilidad y
programas integrados de estudio, formación e investigación.
El plazo para la ejecución del EEES se estableció en el año 2010 la adaptación de los títulos universitarios
al EEES se viviese como una oportunidad que abría posibilidades de equiparación a otros estudios
durante largo tiempo cerradas, tras haber intentado infructuosamente y durante largos años conseguir el
reconocimiento de sus estudios como licenciatura la adaptación de los estudios de trabajo social al EEES
fue la elaboración, entre 2003 y 2004 y bajo la coordinación del profesor Octavio Vázquez y la
colaboración de la mayoría de las Escuelas y Departamentos de Trabajo Social de España, del Libro
Blanco de Trabajo Social. Su objetivo fue fijar las bases de un título de Grado en Trabajo Social el Libro
Blanco de trabajo social reconocían la definición, objetivos, código ético y estándares globales
consensuados internacionalmente por la IASSW (Asociación Internacional de Escuelas de Trabajo Social)
y por la IFSW (Federación Internacional de Trabajadores y Trabajadoras Sociales).
[Link] Libro Blanco concretaba y desarrollaba las unidades de competencia específicas que deberían
adquirir quienes se graduasen en trabajo social,
2. Capacidad para trabajar y valorar de manera conjunta con personas, familias, grupos,
organizaciones y comunidades sus necesidades y circunstancias.
3. Planificar, implementar, revisar y evaluar la práctica del trabajo social con personas, familias,
grupos, organizaciones y comunidades y con otros profesionales.
4. Apoyar a las personas para que sean capaces de manifestar las necesidades, puntos de vista y
circunstancias.
5. Actuar para la resolución de las situaciones de riesgo con los sistemas cliente, así como para las
propias y las de los colegas de profesión.
Tras la finalización del Libro Blanco, la Conferencia de Centros y Departamentos de Trabajo Social
elaboró una Ficha Técnica con criterios para el diseño de títulos de grado trabajo social. Su objetivo era
establecer un marco de referencia para la elaboración, verificación y acreditación de los planes de estudio
y se le conoce como el Documento de Barcelona Desde la perspectiva actual, puede decirse que el
denominado «proceso de Bolonia» ha permitido, no sin dificultades, el logro de reivindicaciones largo
tiempo planteadas de equiparación en estatus académico con otras disciplinas y profesiones
cercanas, como la psicología, el derecho o la sociología

3.2.1Gran Crisis, robusta debilidad y lucha por la independencia (2009-actualidad):


El proceso de convergencia europeo en el ámbito de la educación superior y la Gran Recesión
vivida después de 2008 han tenido un impacto en la situación del TS como disciplina y
profesión.
DEBILIDADES:
Los sistemas de protección social en los que desarrollan su actividad los trabajadores/as sociales
(servicios sociales, sanitarios,) y el sistema público de enseñanza superior en el que se forman se han
visto sometidos a una serie de procesos y recortes de todo tipo difíciles de revertir. El sistema público de
servicios sociales, que concentra el mayor número de profesionales de TS, en todas las CC. AA de las
que dependen llevan años recortando sus presupuestos y privatizando su gestión, lo que además de
afectar notoriamente a la calidad de la atención social ofrecida, ha generado una sobrecarga de trabajo
inasumible y provocado una precarización del personal técnico. Unos procesos de externalización de la
gestión que en ocasiones se disfrazan de oportunidades para fomentar la participación de la sociedad
civil a través del tercer sector.

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Otra debilidad que afecta a la dimensión profesional del TS tiene que ver con la percepción irrelevante
que se tiene del mismo por parte de la ciudadanía y negativa desde ciertos sectores de la política. Algunas
de sus causas pueden estar asociadas a la imagen caritativo asistencial que todavía mantienen las
personas ajenas al TS. Otra causa podría estar vinculada con una cierta acomodación o adaptación de
algunos/as profesionales a una labor burocrática de gestión de recursos.
En cuanto al sistema educativo, al igual que ocurrió con los servicios sociales o los de salud, durante la
Gran Crisis muchos gobiernos autonómicos y como consecuencia los responsables universitarios
empezaron a aplicar todo tipo de recortes (retirando recursos económicos y humanos clave del sistema
de educación superior pública, elevando las tasas académicas y reduciendo las becas o restringiendo las
condiciones para conseguirlas).
También se redujo el presupuesto de las universidades públicas y no se contrató nuevo personal
académico. La “solución” ofrecida por muchos gobiernos regionales a las universidades para afrontar sus
gastos corrientes fue “permitirles” (obligarles) a aumentar el precio de sus tasas “públicas”. Entre otros,
provocó tres problemas: (1) Drástica reducción del número de estudiantes y del volumen de créditos que
cursaban los que podían continuar o comenzaban sus estudios. (2) Una clara desigualdad entre los
estudiantes vinculada a su lugar de residencia, ya que dependiendo de la [Link] el precio de las
matrículas variaba. (3) La desaparición y fusión de facultades y departamentos específicos y la extinción
de algunos programas académicos, particularmente de máster. Todo ello ha afectado a los estudios de
TS. Unido a ello muchos trabajadores/as sociales tienen salarios bajos y no pueden permitirse
especializarse o ampliar sus estudios.
ASPECTOS POSITIVOS:
El Trabajo Social como profesión y disciplina sigue siendo robusto. Importante compromiso de la profesión
y de la academia con diferentes causas ciudadanas. Profesión comprometida con la defensa de los
derechos humanos, con el respeto a las diferencias y que tiene a los factores sociales como determinantes
del bienestar. El TS está comprometido con la mejora constante. Más allá de la actividad desarrollada en
las universidades y diferentes centros e institutos de investigación, es el esfuerzo que realizan los colegios
profesionales y el Consejo General del TS para ofrecer formación continua a los/as profesionales y su
apuesta por espacios de reflexión, intercambio y mejora profesional (congresos, encuentros, jornadas,).
Hoy en día el Grado en Trabajo Social se imparte en casi la mitad de las universidades españolas.
También hay másteres específicos en TS (aunque número pequeño), creciente presencia de contenidos
de TS en másteres de carácter más general y programas de doctorado específicos de TS.
Otro punto de solidez del TS español es la capacidad de acordar estándares educativos mínimos entre
todas las facultades y departamentos de TS, la creciente capacidad de atraer fondos de investigación, los
esfuerzos para mejorar la producción científica, la capacidad de movilización, el compromiso con las
causas sociales y la apertura a la participación ciudadana.
En cuanto a la internacionalización, desde hace varios años el TS exporta conocimiento, ya que cada vez
son más los autores/as españoles que tienen contribuciones significativas en congresos mundiales y
europeos, publican en revistas internacionales y son doctorados honoris causa. Además, profesionales y
académicos/as españoles están o han estado presentes en cargos de responsabilidad en las principales
organizaciones académicas y profesionales vinculadas con el TS, como son la Federación Internacional
del TS (IFSW), la Asociación Europea de Escuelas de Trabajo Social (EASSW), la Asociación Europea
de Investigación en Trabajo Social (EASWR) o el Consejo Internacional de Bienestar Social (ICSW).
ASPECTOS PENDIENTES:
La multidisciplinariedad: necesidad de abrirse y de colaborar con otras áreas de conocimiento
manteniendo la propia identidad.
Los nuevos espacios de intervención, en concreto en relación al espacio virtual, en el que pese a ciertas
resistencias iniciales parece que el TS español tiene fuerza suficiente como para generar un impacto
significativo y de orden internacional.
Desarrollo teórico relevante: evitar las demasiado frecuentes investigaciones autorreferentes y que se
promuevan aquellas con potencial para orientar una práctica efectiva de Trabajo Social.
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Tema 8. TRABAJO SOCIAL Y BIENESTAR: CONCEPTOS Y ÁMBITOS
DE INTERVENCIÓN

CONCEPTO DE BIENESTAR SOCIAL


Comenzaba una nueva etapa orientada hacia la búsqueda del bienestar social. En 1978 se publicó el libro
de Patrocinio de las Heras y Elvira Cortajarena titulado «Introducción al Bienestar Social», también
conocido como El libro de las casitas, podría considerarse el vademécum del Trabajo social en aquellos
años de desarrollo del sistema

1. BIENESTAR SOCIAL: AMBIGÜEDAD Y COMPLEJIDAD DE UN CONCEPTO


El concepto de bienestar Podríamos decir que es equivalente a estar bien o encontrarse bien. Sería una
apreciación más subjetiva. el bienestar de una persona no depende de lo que sienta o crea sino de la
concurrencia de determinados hechos objetivos, que se pueden observar externamente, a través de
indicadores sociales; y en unos aspectos básicos, que configurarían un determinado mínimo nivel de vida.
Como otros conceptos relacionados con este campo el de bienestar social tiene una doble acepción:
• Residual que se ciñe a la asistencia económica limitada a determinados grupos de población
necesitados;
• Desarrollista que se refiere a la responsabilidad colectiva asumida por la comunidad para hacer
frente a las necesidades universales de la población.
Esta visión respondía a una interpretación de «la responsabilidad pública en la satisfacción de las
necesidades de los sujetos como condición para la integración social» y del reconocimiento del carácter
estructural de los problemas sociales y, por tanto, la necesidad de dar una respuesta global a los mismos,
a través de la acción pública.

TRABAJO SOCIAL EN LA EVOLUCIÓN DEL CONTEXTO SOCIOPOLÍTICO DEL BIENESTAR:


El Trabajo social es producto del contexto espacio temporal en el que se desenvuelve la vida de las
personas y, por tanto, su acción está condicionada por los factores económicos, políticos y sociales de
cada etapa histórica. La historia de la Acción Social nos permite reconocer la existencia de diferentes
formas de ayuda hacia los grupos de población más vulnerables.

Pre técnica.
Se conoce como etapa pretécnica a las diferentes formas de acción social de carácter benéfico, filantrópico
y caritativo. Este amplio periodo culmina con las revoluciones burguesas del siglo XVIII que impulsaron la
extensión de los derechos civiles de ciudadanía. La pobreza era una amenaza, un peligro social para la
salud y el orden público y una pesada carga para el Estado mientras que la burguesía prosperaba, la
miseria se incrementó en la parte baja de la escala social. En el nuevo contexto de relaciones laborales
abiertas, se criminal hizo la práctica del vagabundeo y la mendicidad de las personas aptas para trabajar.
Los primeros eran merecedores de ayuda mientras que los segundos debían ser obligados a trabajar o
negárseles la ayuda. En este contexto la pobreza era interpretada como una característica de la persona,
por actitud de holgazanería, malos hábitos, falta de control de natalidad. La acción social debía realizarse
bajo las siguientes premisas: cuanto menor fuera la ayuda caritativa recibida por los pobres mayor sería su
necesidad de trabajar; la vía de respuesta ante la pobreza era de reclusión y control en centros específicos
como los hospitales y los hospicios y la aplicación de terapia laboral

Etapa técnica
Este proceso transcurrió entre finales del siglo XVIII y principios del XIX, como respuesta a la presión social
surgida con la revolución industrial. La alta concentración de población en las nuevas zonas industriales
propició el surgimiento de una nueva clase pauperizada que vivía en condiciones infrahumanas de
subsistencia. Comenzó a forjarse una toma de conciencia sobre la desigualdad social y con ello la aparición
de un incipiente movimiento obrero. Ante el riesgo de revueltas se limitaron los derechos de reunión,
expresión y pensamiento de la clase trabajadora, a través de diferentes mecanismos como la vigilancia de

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las reuniones de los trabajadores, limitación del número de asistentes. Desde el punto de vista de la acción
social, se impulsaron reformas sociales orientadas al ahorro y la previsión se crearon centros de atención
a la infancia, casas cuna, gotas de leche. Asimismo, las instituciones de beneficencia estuvieron
estrechamente relacionadas con la medicina pública, debido a la alta correlación entre personas enfermas
infecciosas y pobres al mismo tiempo. La Beneficencia trataba de proteger la salud pública, de prevenir la
transmisión de enfermedades infecciosas y también de controlar la mendicidad y la vagancia. Era, pues,
una cuestión de orden público.
Los avances sociales que se dieron en este periodo fueron, en gran medida, como respuesta a la presión
del movimiento obrero con conciencia de clase explotada. Junto a ello, la crispación social en el contexto
europeo, fue generando altas dosis de tensión hasta desembocar en la oleada de revoluciones de 1848.
Las reivindicaciones eran de carácter político y también social como la defensa del sufragio universal,
mejora de las condiciones de vida, derecho al trabajo. Se empezaba a aceptar la necesidad de incrementar
las funciones del estado, para limitar los abusos del capital y, con ello, frenar el avance del socialismo.
Estos factores propiciaron el desarrollo del sistema de seguros y reformas sociales, con el fin de proteger
a la población ante los principales riesgos (enfermedad, accidentes, vejez). En esta etapa, se desarrollaron
los diferentes métodos de intervención del Trabajo Social,

Etapa precientífica.
siglo del XIX al XX. El discurso en favor de la intervención del Estado quedó plasmado en los textos
constitucionales. El desarrollo del Estado social y de derecho se produjo después de las dos guerras
mundiales, cuando en los países occidentales, se reconoció la necesidad de garantizar a las personas las
cinco libertades a las que aludió Beveridge, considerado el padre del Estado de Bienestar: Necesidad,
Enfermedad, Ignorancia, Miseria y Ociosidad Para ello, proponía un sistema de seguros que permitía a los
gobiernos alcanzar esas libertades para todo el mundo En el contexto europeo se produjeron diferentes
modelos de política económica y social, si bien todos confluyeron en una ampliación del intervencionismo
estatal mediante el reconocimiento de las funciones sociales del Estado como vía necesaria para garantizar
la continuidad del sistema capitalista de producción. El Estado de Bienestar ha supuesto la consolidación
de la ciudadanía social y su extensión hacia todos los grupos de población, asegurando el nivel de vida, el
empleo, los servicios de bienestar como sanidad, educación, jubilación. Con el Estado de Bienestar se
produjo un cambio sustancial en la organización de la asistencia social. En el caso de España, se dejó
sentir con el desarrollo del actual sistema de servicios sociales, en aquel momento denominado
mayoritariamente de Bienestar Social. Comienza una etapa de institucionalización de la acción social
pública en las estructuras de la administración. Este periodo coincide con la denominada etapa
precientífica. Se trataba de construir programas y servicios dirigidos al conjunto de la población, orientados
hacia el bienestar.
Durante esta etapa se produce la vinculación entre Trabajo Social y Derechos Humanos, a través del
Código Deontológico Internacional de los Trabajadores Sociales. Desde la intuición de la práctica y en
contacto con el desarrollo de las ciencias sociales comienzan a emerger las bases teóricas, metodológicas
y conceptuales del Trabajo Social. Congreso Nacional celebrado en Sevilla. La denominación de Asistente
Social pasa a ser Trabajador Social y la de Servicio Social se convierte en Trabajo Social. En este mismo
Congreso también resulta significativa la reflexión a favor de superar una intervención social paliativa a
favor de una acción más fundamentada, capaz de incidir en las causas y no sólo en los efectos.
Etapa científica.
La etapa de desarrollo de los servicios de bienestar social en España, y con ellos el despegue de la
profesión, coincide con la crisis y posterior reestructuración del denominado Estado de Bienestar. La crisis
del Estado de Bienestar supuso la apertura del debate en torno a los agentes encargados de la provisión
social: Estado, mercado, sociedad o individuo, al mismo tiempo que emergen nuevos problemas sociales.
El Estado de Bienestar avanza o retrocede hacia un estado asistencial limitado en alcance y orientado a
funciones de control. Por su parte, la cuestión social también presenta un retroceso. En este nuevo
escenario, la aparición de la exclusión social como nuevo problema social muestra el déficit de ciudadanía
de una parte importante de la población. La exclusión muestra una nueva condición social, la cual no está
definida por el acceso precario a unas determinadas condiciones de vida, sino por el no- acceso, por la no
- ciudadanía, que además se caracteriza por una cierta irreversibilidad a corto plazo y una cierta
incapacidad de las personas afectadas para salir de su situación. «el sujeto pierde todo vínculo con la
2
sociedad de pertenencia. El nuevo contexto sociopolítico está generando nuevas tensiones tanto en el
diseño de las políticas públicas, como en la organización de los servicios y sistemas de protección social.
Los viejos y los nuevos riesgos sociales, tales como el sobre envejecimiento de la población, el crecimiento
de la precariedad laboral o las dificultades para la conciliación de la vida familiar y laboral. La Agenda 2030
reconoce las brechas sociales y establece a través de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. El Trabajo
Social del siglo XXI en su definición se alinea con la justicia social y los derechos humanos; y avanza, en
su etapa de consolidación científica, en la búsqueda de respuesta a los problemas sociales

[Link] SOCIAL EN EL SIGLO XXI: DEFINICIÓN Y FUNCIONES


Han sido muchos los intentos de definición de la actividad profesional del trabajo social. En 2014, la
Asociación Internacional de Escuelas de TS y la Federación Internacional de TS, aprobaron la
definición del trabajo social como una profesión basada en la práctica y una disciplina académica
que promueve el cambio y el desarrollo social, la cohesión social y el empoderamiento y liberación
de las personas. Se basa en los principios de Justicia social, derechos humanos, responsabilidad colectiva
y respeto por la diversidad.
Junto con esta definición, las funciones del Trabajo Social son recogidas en el Libro Blanco del grado
de trabajo social:
• Función Preventiva- Actuación precoz sobre las causas que generan problemáticas individuales y
colectivas.
• Función de atención directa de individuos o grupos que están en riesgo de presentar problemas
de índole social, potenciando el desarrollo de sus capacidades.
• De planificación-Conducir un plan de acuerdo con unos objetivos propuestos mediante un proceso
de análisis de la realidad.
• Docente- Con el objetivo de impartir enseñanzas teóricas y prácticas del trabajo social y de servicios
sociales
• De promoción e inserción social- Actuaciones encaminadas a mejorar las capacidades, la
autodeterminación y el funcionamiento individual o colectivo.
• De mediación- Se actúa como catalizador posibilitando la unión de las partes implicadas en el
conflicto.
• Función gerencial- Cuando el trabajador social tiene responsabilidades en la planificación de
centros, organización, dirección y control de programas y servicios sociales.
• De coordinación -Para determinar mediante la metodología adecuada, las actuaciones de un grupo
de profesionales a fin de determinar una línea de intervención social y objetivos comunes con relación
a un grupo comunidad o caso.
Estas funciones son transversales a los diferentes ámbitos y niveles de intervención, incluyen tanto
actuaciones directas con el sistema cliente como indirectas con el entorno.

4.1. Trabajo social y servicios sociales


El trabajo social está presente en el sistema de servicios sociales como profesión de referencia. A diferencia
de otros sistemas de protección como el educativo o el sanitario, el de servicios sociales carece de una ley
nacional en materia de servicios sociales, lo que genera diversidad de modelos.
Si bien, la aprobación del Plan Concertado de Prestaciones Básicas de servicios sociales en 1988
persiguió articular la cooperación económica y técnica entre administraciones y garantizar un mínimo de
prestaciones sociales en el conjunto del Estado y cuyo objetivo es garantizar unos servicios básicos para
toda la población, ajustado a sus necesidades, generando una red pública de equipamientos para
prestarlos. Busca dar respuesta a las situaciones de vulnerabilidad a partir de un conjunto de
prestaciones básicas (de información y orientación, ayuda a domicilio, alojamiento, prevención e
inserción social y fomento de la solidaridad.
Las leyes autonómicas de servicios sociales establecieron su estructura en dos niveles a través de las UTS:
Atención básica y atención especializada o de segundo nivel.
En materia de infancia y familia, las actuaciones de los servicios sociales se llevan a cabo en el primer y
en el segundo nivel de intervención y se orientan hacia la reducción de los factores de riesgo y adopción
de medidas de prevención y protección de situaciones de riesgo y declaración, cuando procede, de
desamparo.
Las intervenciones con relación a la violencia de género se centran en garantizar el derecho a la información
y a la asistencia integral a las víctimas. Actualmente, se reconoce el papel de los profesionales de los
servicios sociales en el reconocimiento para acreditar las situaciones de violencia de género. Por su parte,
3
en el Pacto de Estado contra la Violencia de Género, se recogen 292 medidas y 1 O ejes de acción que
afectan a los servicios sociales.
La atención a personas mayores, personas con discapacidad y personas dependientes se desarrolla a
través de diferentes programas y servicios de intervención desde los dos niveles de servicios sociales.
Reconoce tanto las prestaciones derivadas de la consideración como persona dependiente, como aquellas
orientadas a personas con discapacidad y a personas mayores. a partir de 2006, con la aprobación de
la Ley de Autonomía Personal y Atención a la Dependencia al reconocer un catálogo de servicios
sociales dirigidos a promover la autonomía personal y la atención a la dependencia.

4.2. Trabajo social y salud.


La intersección entre lo social y sanitario ha sido un aspecto importante a lo largo de la historia de la acción
social. La ley 14/1986 de sanidad de España identifica funciones de carácter social en tres grandes
campos de intervención:
• Atención primaria integral de salud- Su actuación se ubica en las áreas y zonas básicas de
salud. Su actividad se desarrolla dentro de los equipos y se articula en torno a diferentes
actividades a nivel individual, grupal y comunitario. Los TS participan en la valoración
psicosocial, gestión de casos, coordinación sanitaria, promoción de redes de apoyo formal e
informal, conocimiento de recursos sociales y promoción de voluntariado.
• Atención especializada en salud -que abarcan necesidades asistenciales, como otras de
carácter promocional, educativas o preventivas y a nivel hospitalario.
• Atención en salud mental- Ha ido cobrando protagonismo en los últimos años. Desde la
reforma psiquiátrica en la década de los 80, se planteó la desinstitucionalización y atención
en el entorno comunitario. Desde el trabajo social se ha ampliado el abordaje de la salud
mental con la consideración de otras necesidades como las educativas, laborales, de
integración social y comunitaria.

4.3. Trabajo social y justicia.


En el ámbito de la justicia, la figura del Trabajador Social está presente en la intervención en los juzgados
y en equipos psicosociales. Su actividad está relacionada con las tareas de instrucción en materia de familia
y también se vinculan con otros recursos como Instituto de Medicina Legal (Incapacidades, víctimas y
lesiones), El Instituto Anatómico forense (muertes violentas o sospechas de criminalidad) o el Punto de
Encuentro familiar.
Un tipo específico de justicia con presencia de trabajo social es la de menores, distinguiéndose cuatro
etapas en su ejecución: acogida, evaluación inicial, desarrollo y evaluación progresiva de los proyectos
individualizados de medidas y el modelo de ejecución de medidas.
También destaca el papel del trabajador social en los servicios sociales penitenciarios en dos áreas:
• Diagnóstico, - Persigue la evaluación del área de convivencia familiar con el fin de detectar las
necesidades y de realizar un diagnóstico de la situación.
• Intervención- Tienen como fin facilitar y potenciar la integración del preso en la Comunidad e
intervenir con las familias (Preparación de libertad condicional los permisos penitenciarios.
Programas puente y servicio de medidas y penas alternativas)
La violencia de género en el campo de la Justicia queda adscrita a Juzgados exclusivos y los equipos
psicosociales formados por Psicólogos, Medicina forense y TS persiguen:
- Investigar sobre los hechos denunciados.
- Valoración integral sobre el clima violento y el riesgo de repetición de agresiones.
-Asesoramiento sobre medidas específicas (Alojamiento y vivienda, intervención en la comunidad o
acompañamiento profesional)

4
T9. Ética, Derechos como mecanismos y Trabajo resiliencia
Sociales de Social de la Ciudadanía

2. ÉTICA EN TRABAJO SOCIAL


La ética proviene de la rama de la Filosofía Moral y ha tenido un amplio desarrollo en el siglo XX en las
diferentes profesiones. Desde este precepto, el origen de la profesión del Trabajo Social siempre ha estado
ligado en contribuir con el bienestar de las personas, grupos y comunidades. Desde la caridad y filantropía,
pasando por los seguros sociales, la beneficencia y la asistencia social, hasta culminar con el actual trabajo
social, basado en la aplicación de principios y valores en el ejercicio profesional y en facilitar los derechos
sociales a la ciudadanía de forma más eficaz.
A comienzos del siglo XX contó con diferentes organizaciones, como la primera Conferencia
Internacional de Trabajo Social (París, 1928) creándose la Asociación Internacional de Escuelas de
Trabajo Social (AIETS) cuya finalidad es velar por los intereses globales del trabajo social y de los
valores que la definen. Posteriormente ha contado con organizaciones reconocidas a nivel internacional
como la FEDAAS, integrándose en 1970 en la Federación Internacional de Trabajadores Sociales
(FITS) establecida en 1956. La FITS es una organización consultiva del Consejo Económico y Social
de la ONU, del Consejo de Europa, Organización Internacional del Trabajo (OIT) y en el Consejo
Mundial de Bienestar Social.
La profesión de trabajo social reposa en los Derechos Humanos y la Justicia Social. Esto implica la
adhesión a los derechos sociales en sus diferentes vertientes (derechos políticos, civiles, económicos,
sociales y culturales) y mediante una práctica profesional sujeta a la aplicación de un código
deontológico que garantice el total cumplimento de una correcta intervención. Actualmente el Código
deontológico de la profesión de Trabajo Social fue aprobado en la Asamblea General Extraordinaria en
mayo de 1999. Tiene como referente a Ética del Trabajo Social. Principios y Criterios de la FITS
La Declaración de Principios, fue aprobado por la Asamblea General de la Federación Internacional
de Trabajadores Sociales y de la Asociación Internacional de Escuelas de Trabajo Social en
Australia (2004).
La ética en Trabajo Social ha conformado un discurso a lo largo del tiempo sobre su saber hacer o práctica
profesional que ha derivado en un Código Deontológico
Biestek en los años 50 y 60 en los que aportó una serie de principios y valores hasta el actual Código
Deontológico que está permanentemente vinculado con el progreso social para sus posibles discusiones y
adaptaciones. Representa una guía que marca el proceder profesional y se inscribe en las competencias
laborales de los y las trabajadoras sociales. El Código Deontológico recoge valores fundamentales de
la profesión de Trabajo Social como son el valor único del ser humano, la autorrealización, otorgar el
máximo beneficio a todos sus miembros, el compromiso de los trabajadores sociales con la justicia social,
la responsabilidad de estos para dedicar su formación y habilidades en la mejor atención a individuos,
grupos, comunidades y sociedades, proporcionar la mejor atención sin ningún tipo de discriminación,
respeto a los derechos fundamentales de las personas, el derecho a la intimidad, la confidencialidad y el
uso responsable de la información, el respeto a los intereses de terceros durante la intervención social, la
responsabilidad también de los usuarios en el proceso de cambio, la incompatibilidad de los trabajadores
sociales con quienes vayan en contra de los derecho humanos y la necesidad de tomar decisiones
justificadas desde el punto de vista ético
Todo ello implica que la ética, sus principios y valores, está integrada en las competencias profesionales
del Trabajo Social. Durante la intervención social se combinan conocimientos propios y las habilidades
profesionales como eje vertebrador del éxito del caso en diferentes contextos y donde la ética queda
imbricada en el proceso.

[Link] HUMANOS Y SOCIALES


3.1. Marco legal e internacional de los Derechos Humanos
Naciones Unidas define los derechos humanos como «derechos inherentes a todos los seres humanos,
sin distinción alguna de raza, sexo, nacionalidad, origen étnico, lengua, religión o cualquier otra condición.
Entre los derechos humanos se incluyen el derecho a la vida y a la libertad; a no estar sometido ni a

1
esclavitud ni a torturas; a la libertad de opinión y de expresión; a la educación y al trabajo, entre otros
muchos.
Estos derechos corresponden a todas las personas, sin discriminación alguna. la Declaración y el Programa
de Acción de la Conferencia Mundial de Derechos Humanos considera que estos derechos «son
universales, indivisibles, interdependientes y están relacionados entre sí”. Los derechos y sus
tratados. Cuenta con mecanismos propios de supervisión que permiten monitorizar el cumplimiento de los
derechos humanos de los países miembros:
• Procedimientos especiales:
► 45 mandatos temáticos
► 13 mandatos de país
• Examen Periódico Universal (EPU)
• Investigaciones independientes
La Unión Europea dispone del Sistema Europeo de Derechos Humanos (SEDH) para proteger y
promocionar los derechos humanos en la región. Es un órgano que depende del Consejo de Europa
y fue aprobado por la Convención para la Protección de los Derechos Humanos y las Libertades
Fundamentales, esta Convención abarca un amplio abanico de derechos: derechos económicos y sociales,
abusos físicos, cooperación jurídica, cultura, educación, entre otros. Al principio, La Convención estuvo
compuesta por dos órganos judiciales: la Comisión Europea de Derechos Humanos y el Tribunal
Europeo de Derechos Humanos (TEDH). Después se establece el Protocolo 11, que afirma que las
personas podían tener acceso directo al Tribunal sin tener que acudir antes a la Comisión.
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos tiene sede en Estrasburgo y está compuesto por un juez de
cada Estado. En el año 2000 el Parlamento Europeo, la Comisión Europea y el Consejo Europeo
proclamaron la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, en la cual se recogen los
derechos individuales, civiles, políticos, económicos y sociales. la Comisión presenta un informe anual
sobre la implementación de la Carta, que el Consejo tiene en cuenta para analizar los casos y elaborar un
informe con sus propias conclusiones Otro órgano de la Unión Europea de Derechos Humanos es la
Agencia de los Derechos Fundamentales, que proporciona ayuda y asesoramiento independiente en esta
materia a los Estados Miembros.

3.2. La importancia de los Derechos Sociales en la vida de las personas


Los derechos evolucionan de acuerdo con las necesidades en cada sociedad y en cada época, teniendo
en cuenta los hechos y el contexto histórico en el que se desarrollan. En este sentido, pese al carácter
universal que tienen y a ser derechos fundamentales e inherentes en las personas, en muchas ocasiones,
se conquistan mediante la presión de la sociedad civil y de los movimientos sociales. A partir de finales del
siglo XVIII y principios del siglo XIX, se incluyen algunos derechos sociales en diversas constituciones, sin
embargo, no es hasta el siglo XX que empiezan a tener fuerza el reconocimiento de dichos derechos,
después de la primera guerra mundial. Todo este recorrido histórico es la antesala que hace que sea
posible la inclusión del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales en la
Carta Internacional de Derechos Humanos. El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales fue aprobado por la Asamblea General de Naciones Unidas, en 1966, pero entró en vigor en
1976, tras ser ratificado por 35 estados. Está compuesto por un preámbulo y 31 artículos Entre los
derechos sociales del Pacto Internacional de Derechos Económicos Sociales y Culturales se destacan:
► Derecho al trabajo
► Derecho a la protección de la familia
► Derechos a un nivel de vida adecuado a la vivienda y la alimentación
► Derecho a la salud
► Derecho a la educación
► Derecho a participar en la vida cultural
La Constitución Española de 1978 corresponde a la ley suprema del Estado español y en ella se incorporan
los derechos sociales. Una de las características importantes de la Constitución es que gracias a la amplitud
de los términos utilizados en la misma se ha podido adaptarla y seguir, aunque no de forma exhaustiva, la
época y sus cambios históricos, la Constitución establece que el Estado debe tener en cuenta los tratados
internacionales de derechos humanos para interpretar las normas constitucionales: «Las normas relativas
a los derechos fundamentales y a las libertades que la Constitución reconoce, se interpretarán de

2
conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos y los tratados y acuerdos internacionales
sobre las mismas materias ratificados por España».

3.3. Enfoque de derechos humanos y sociales en la intervención social


entendido la complejidad de los problemas sociales y la necesidad de intervenir sobre ellos de manera
integral, coordinada y multidisciplinar se proponen a continuación algunos enfoques centrales que señalan
y concretan los criterios de calidad para orientar las actuaciones profesionales de cualquier intervención
social:
❖ Enfoque Ecológico: que permite entender las relaciones entre las diferentes esferas de la vida de
una persona (individual, relacional, comunitaria y social y estructural
❖ Enfoque de Derechos Humanos: que reconoce la vulnerabilidad y/o exclusión social, y las
dificultades de acceso a los derechos sociales como una forma de vulneración de los derechos
humanos
❖ Enfoque Ético y Legal: que promueva el respeto a la autonomía de las personas, así como a los
códigos éticos profesionales que se regulan cómo deben ser las prácticas profesionales y cómo
actuar en diferentes situaciones
❖ Enfoque Centrado en la Persona: que permite entender e intervenir desde las necesidades de la
persona y desarrollar actuaciones poniendo como eje central a esta
❖ Enfoque de asistencia integral, colaboración y coordinación entre agentes e instituciones:
que garantice el derecho a la asistencia integral, y el marco de colaboración entre instituciones y
agentes sociales que participan en la intervención
❖ Enfoque de Género: que reconoce la situación estructural de discriminación de las mujeres y niñas
en el mundo
❖ Enfoque interseccional: que incluya todas y cada una de las variables que con viven en la vida de
las personas y se interconectan en la realidad
❖ Enfoque basado en el reconocimiento de las capacidades de las personas y el
Empoderamiento las intervenciones deben basarse en las capacidades de las personas para
agenciar sus vidas y en promover la autonomía

3.4. Derecho Subjetivo


Con el avance de las distintas Leyes de Servicios Sociales (LSS), de segunda y tercera generación, junto
con las cartas de servicios en los centros sociales, en el que se recogen las prestaciones económicas,
servicios y recursos destinados a responder a las diferentes necesidades sociales de la ciudadanía, dan
origen a la implementación del derecho subjetivo en este Sistema de Protección. Ejemplo de ello en materia
de servicios sociales es la 39/2006 Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas
en situación de Dependencia en cuyo artículo 1, Objeto de la Ley, «tiene por objeto regular las condiciones
básicas que garanticen la igualdad en el ejercicio del derecho subjetivo de ciudadanía a la promoción de la
autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia ... ». Se fundamenta el derecho
subjetivo en los principios de universalidad, equidad y accesibilidad. Arango diferencia tres elementos
constituidos: la norma jurídica, un deber jurídico, y una facultad jurídica reconocida al sujeto de derecho.
A todo derecho subjetivo le ha de corresponder un deber, de igual modo que a un deber un derecho. Un
derecho subjetivo exige, asimismo, la existencia de garantías jurisdiccionales para reclamar su
cumplimiento en supuestos de violación, incumplimiento u omisión de la obligación jurídica nacida del
derecho reconocido». El derecho subjetivo representa un camino para poder solicitar y reclamar por vía
administrativa y judicial los posibles incumplimientos en el acceso a recursos o prestaciones

4. TRABAJO SOCIAL Y DERECHOS HUMANOS


4.1. Derechos vs necesidades
La relación entre Trabajo social y Derechos Humanos queda patente en la propia definición del Trabajo
Social aprobada en 2014 por la asamblea general de la Federación Internacional de Trabajo Social (FITS)
cuando se alude de forma explícita a los Derechos Humanos: «los principios de la justicia social, los
Derechos Humanos, la responsabilidad colectiva el respeto a la diversidad son fundamentales para el Y
Trabajo Social» La vulneración de derechos atenta contra la dignidad de los seres humanos, y esta dignidad
no podemos entenderla de manera abstracta, sino enraizada en los contextos concretos.

3
4.2. Trabajo social y resiliencia
Este enfoque surge a la luz de las necesidades detectadas en determinados sectores poblacionales, las
cuales impiden su desarrollo integral y su participación plena como ciudadanía activa.
Goffman (1998) plantea dos cuestiones relevantes: la primera hace referencia a qué es un estigma, qué
efectos tiene sobre las personas y qué respuestas genera; la segunda tiene que ver con cómo se forjan
estos y qué función cumple en una sociedad. La interpretación de la exclusión social como estigmatización,
en concreto aplicada a la capacidad que tienen las personas de satisfacer sus necesidades existenciales
(tener, estar, hacer y ser), nos permitirá comprender algunas de las consecuencias reales de estos
procesos de negación
• Negación del TENER: la carencia de recursos materiales para algunos sectores de la población
resulta fácilmente imaginable. Así, la falta de vivienda, la carencia de vestido o alimentación
adecuada, la insuficiencia de ingresos. Pero no son las únicas. Otras, igualmente relevantes,
quedan también desprotegidas por no tener los recursos suficientes y/o adecuados:
► Afecto: como consecuencia de la ausencia de apoyos emocionales (amistades, pareja,
familia, grupos de referencia).
► Participación: cuando determinados derechos no están garantizados.
► Ocio, creación, identidad y libertad
La negación del TENER supone una doble forma de violencia hacia las personas: en primer lugar,
por las carencias materiales que padecen y por las situaciones estresantes derivadas de ellas a las
que se enfrentan; en segundo, por verse reducidos a seres vivos necesitados únicamente de techo,
ropa y alimento, negándoseles así otras dimensiones fundamentales
• Negación del ESTAR: se cristaliza en la invisibilidad. No existir por no estar presente ... ni en
asociaciones, ni en equipos deportivos, ni en espacios culturales o de ocio ... Su presencia parece
verse reducida únicamente a aquellos recursos creados de manera exclusiva para quienes se
encuentran en esta situación
• Negación del HACER llama a no esperar de estas personas que planifiquen, que cooperen, que
defiendan, que creen y que crean, que quieran, que expresen sus emociones, que cuiden, que
aprecien, que se afilien, que se diviertan, que jueguen, que crezcan, que cambien la única forma de
«ayudarles a salir» es a través del control (y en ocasiones, también del reproche). La desconfianza,
la sospecha ... se convierten en herramientas cotidianas de «intervención social» pues la
predisposición a la picaresca se presupone
• Negación del SER. Esta última es, en gran medida, la síntesis de las tres negaciones anteriores
pues no TENER, no ESTAR y no HACER implica poner en duda la propia existencia, la dignidad y
el carácter integral del desarrollo humano Frente a estas negaciones, los Derechos Humanos y
Sociales surgen no sólo como horizonte, sino como metodología para el Trabajo Social. Y para que
así sea, debemos destacar un término que nos sirva de referencia: la resiliencia.
Hablar de resiliencia nos obliga a abordar dos aspectos: adaptación y recuperación Y, para ello, vamos a
diferenciar de manera un tanto artificial tres ámbitos que están claramente interrelacionados: resiliencia
personal, resiliencia comunitaria y resiliencia societal.
❖ Trabajo Social y resiliencia personal el acompañamiento debe ser una herramienta para la
motivación para el cambio; una presencia activa que ayude a tomar conciencia de la realidad, que
anime a definir objetivos alcanzables, a adquirir compromisos concretos y a buscar los apoyos
adecuados Un acompañamiento social sanador, debe apostar por la responsabilidad ya que las
otras alternativas restan protagonismo y libertad a la persona afectada. El acompañamiento social
debe servir en parte para comprender y asumir la responsabilidad de lo hecho y de lo que se quiere
hacer.
❖ Trabajo Social y resiliencia comunitaria Supone que cada miembro, acepte las reglas
fundamentales de participación en ella, pero también el derecho a (re)construirlas. Implica tener
capacidad real de participación y, por tanto, de transformación (de la sociedad y de uno mismo). Es
un proceso de acompañamiento (mutuo) que requiere de compromiso y de reciprocidad Un Trabajo
Social que apueste por la resiliencia comunitaria no se basará únicamente en distribución de ayuda
material, sino en unos servicios sociales públicos (y en un tejido social y una sociedad civil) que
cuestionen la idea de adaptación, que impulsen una ciudadanía crítica, proactiva y constructiva

4
❖ Trabajo Social y resiliencia estructural hablar de resiliencia es también ir más allá de aquellas
personas a las conocemos, y más allá de las causas exclusivamente individuales.
son muchas las personas que no tienen acceso a los recursos necesarios (aprender a pescar), por
lo que debemos revisar la parte de responsabilidad del sistema y no exclusivamente la de la
persona; algunas de las personas que aun contando con los recursos suficientes para garantizarse
su propio bienestar (han aprendido a pescar), se ven expulsados del mercado laboral pues no
pueden competir en igualdad de condiciones (pequeño pescador vs grandes corporaciones de
explotación pesquera).

5
T 1O. Comunicación colaborativa y convivencia cívica
Las pioneras del trabajo social sabían de la importancia de la comunicación. los tiempos han cambiado
desde entonces y las formas de relación también. Con la digitalización aparecen nuevas formas de
comunicarnos, pero, en su esencia, la persona apela a la proximidad.
2. MÁS CONECTADOS, MENOS VINCULADOS
Uno de los aspectos que afecta necesariamente a la participación ciudadana es el de la fatiga participativa.
Este cansancio se agudiza con problemas sociales que bien constriñen la participación, o bien la
redefinen, incidiendo negativamente en ella. Estos problemas pueden resumirse en: el aislamiento,
incrementándose el número de personas que sufren lo que se denomina «soledad no deseada». El
analfabetismo relacional, agudizado por la digitalización La desafección hacia lo comunitario
2.1. La soledad no deseada
la soledad alimenta el autoritarismo. Reducir nuestra vinculación social deteriora nuestras relaciones
sociales y nuestra capacidad de establecer mecanismos de solidaridad, encuentros y apoyos, siendo la
soledad el resultado de un modelo de sociedad «productiva», «consumista» donde prima una cultura
«individualista», que favorece la anomía. La inexistencia de apoyos, la escasa o nula participación social
y la disminución de la calidad y cantidad de los lazos sociales afectan de una manera negativa a la salud
y el bienestar de las personas. Desde el trabajo social se pueden atender, a través de la significación de
las realidades personales, los efectos de la soledad no deseada, mediante esa relación, mediante la
comunicación, implicando a la ciudadanía para generar y estimular interacciones saludables y contextos
sostenibles.
2.2. El analfabetismo relacional
la dificultad y la carencia de habilidades socializadoras que reflejan la pobreza relacional y la fragilidad de
vínculos humanos, llegando incluso al analfabetismo relacional vivimos en una sociedad tremendamente
emotivizada, donde se da un alto nivel de exigencia de derechos, pero a su vez se diluyen las
responsabilidades, convirtiéndose en muchos casos un estatus el ser víctima, relacionarse siempre desde
la queja, la protesta, la polarización , factores que no facilitan relaciones maduras, de calidad, prolongadas
y humanas. cada vez nos encontramos con más personas que tienen dificultad para relacionarse, que no
son capaces de afrontar una respuesta no deseada, que prefieren marcharse antes de intentar un acuerdo
o un disenso respetuoso, dando lugar al analfabetismo relacional
2.3. La desafección de lo comunitario
Vivimos en un modelo social donde las prácticas comunitarias no son fomentadas. Prima la lógica
individualista a la hora de atajar problemas, cubrir necesidades, resolver situaciones. se obvian las
capacidades personales y las posibilidades sociales, en una dinámica asistencial en la que la atención se
suele dar a demanda individual y no de manera preventiva comunitaria Cada vez más personas sienten
que no se les atiende con cuidado, con atención, y se ve cómo las nuevas formas de comunicación que
podrían utilizarse para lograr mayor proximidad y cercanía, a veces, alejan a las personas.
3. DE LAS VISITADORAS SOCIALES AL EMOJI
El hecho de que las pioneras de la asistencia social, como era concebida entonces, fueran mujeres (Mary
E. Richmond, Jane Addams, Gordon Hamilton, Octavia Hill, Virginia Robinson, Jessie Taft, Charlotte
Towle, Concepción Arenal Ponte) no es algo casual. La atención integral, la escucha comprensiva, el
cuidado a la persona y su contexto hicieron desde un primer momento del trabajo social una ciencia de
proximidad. La modernización ha propiciado un proceso de individualización, el avance de las nuevas
tecnologías, unas nuevas formas de producción y mercado, un proceso de globalización y la revolución
de la comunicación. La escucha, la comprensión y el diálogo son esenciales en la intervención que parte
de la propia realidad de las personas. El modelo comunicativo evoluciona a una velocidad de vértigo
configurando en estos últimos años nuevos y muy diversos espacios de interacción social, lo que requiere

1
una mayor especialización del trabajo social y un manejo del uso de la tecnología. Solo así se pueden
afrontar las nuevas realidades e intervenir sobre un contexto plural de manera eficaz
4. PARTICIPACIÓN Y CONVIVENCIA
No toda participación es positiva o genera efectos beneficiosos en la ciudadanía. Arnstein (1969)
menciona que la participación ciudadana es poder ciudadano. La autora señala que dicho poder es el
medio por el cual las personas pueden inducir una reforma social significativa, lo cual les permitiría
compartir los beneficios de la sociedad pródiga. Nos brinda también ocho peldaños en una escalera de
participación ciudadana:
1. Manipulación: que busca un bien individual o un bien para los poderosos.
2. Terapia: centrada en curar las «patologías» individuales o recrearse en la victimización en lugar de ir
a las causas que crean sus «patologías».
3. Información: escalón donde se conocen derechos, responsabilidades y se crean opiniones en base a
estos.
4. Consulta: paso legítimo para la plena participación pero que no garantiza que las consultas sean
tomadas en cuenta.
S. Apaciguamiento: constituyéndose un grupo de ciudadanos que vela por los intereses de todos.
6. Asociación: el poder se distribuye entre la ciudadanía y los poseedores de poder, a través de una
negociación, planificando acciones y tomando decisiones sobre las mismas.
7. Poder delegado: la ciudadanía consigue una autoridad dominante en la toma de decisiones sobre
intereses concretos.
8. Control ciudadano: cuando el control total es de la ciudadanía.
La participación es una dinámica relacional que nos enseña a vivir y convivir. Nuestra socialización se
desarrolla logrando éxitos y aceptando fracasos, alcanzando consensos y gestionando disensos,
implicándonos y organizándonos y está desprovista de diseños y estrategias puede incluso amplificar
errores y sesgos cognitivos y vetando la voz de los menos estridentes, de las mujeres en primer lugar,
alentar la simplificación y reforzar las propuestas tempranas o exageradas. Participar consiste en ser
conscientes de que, como personas que vivimos en un contexto tenemos un proyecto personal, pero
también un proyecto común del que se es interdependiente. A través de la interacción, se forja la
convivencia que precisa de una relación de respeto, de confianza, para que tanto el proyecto común como
el proyecto personal se puedan desarrollar. La convivencia cívica tiene una serie de características:
1 La participación es inherente al mundo compartido.
2 La relación de cada cual es singular.
3 La convivencia pone fin a la individualidad.
4 .La participación empuja a la acción y a la elección.
5 La relación genera bienestar.
6 La convivencia está ligada con el desarrollo de la individualidad.
7 La participación es un principio estructurador de la vida social.
8 La relación es inevitable y necesaria.
9 La convivencia contribuye a una mayor legitimidad de la acción pública.
10 Ya que hay que convivir, hagámoslo cívicamente
5. ESCUCHA, COMPRENSIÓN Y DIÁLOGO
Si algo ha evidenciado este tiempo que vivimos es que somos seres interdependientes y esa
interdependencia se concreta en el vínculo que se genera, mediante la escucha, ahondando en la
comprensión, a través de la relación que comienza con el diálogo honesto, próximo y claro. Nuestra

2
profesión, indistintamente del ámbito o del nivel de intervención en el que se desarrolle, se centra en las
personas que son diversas, complejas y viven en contextos multicausales. En nuestro oficio la herramienta
fundamental de trabajo es el lenguaje. Tanto con las palabras como con nuestros gestos nos
comunicamos con el objeto de mejorar y transformar la realidad dada. Vivimos una transformación, hemos
pasado de ser analógicos a vivir en una realidad digital donde la red genera, en ocasiones, vulnerabilidad
relacional donde existen muchísimas ventajas y oportunidades, descubrimos que los vínculos vivenciales
y comunicacionales precisan de un aprendizaje, adaptación y flexibilidad constante. Gestionar de manera
adecuada los recursos comunicativos ejerce un influjo muy relevante en nuestro trabajo. Saber saludar,
dar una buena acogida, amable, tranquila, serena, es el primer paso para poder comunicar y poder prestar
un buen servicio. Si tuviéramos que resumir en tres palabras las claves de la pericia para iniciar una buena
comunicación estas podrían ser:

• Saludo (habilidad)
• Sonrisa (actitud)
• Servicio (conocimiento)
Mediante la comprensión mejoramos nuestras relaciones. Cuanto mejor comprendamos al otro como otro
«otro» más fácil será luego el diálogo, la búsqueda de soluciones a los problemas, porque lograremos
una comunicación más profesional y, sobre todo, más humana en la que se puede alcanzar el acuerdo,
pero también el disenso razonado, siempre mediante un diálogo.
6. ESTRATEGIAS COMUNICATIVAS Y DE PARTICIPACIÓN
La participación ciudadana permite afrontar mejor algunos problemas endémicos de nuestras sociedades.
Una gobernanza cimentada en la participación y bien coordinada permite proponer y diseñar estrategias
que favorezcan de hecho una convivencia cívica. Para lograr esa transformación se precisa de
responsabilidad compartida de las partes para alcanzar los logros comunes. El método, como camino de
procesos inteligentes, conduce a ciertos objetivos a través de estrategias de acción. El objetivo es mejorar
los procesos que contribuyan a lograr sociedades más prósperas, justas, inclusivas, seguras, resilientes
y ambientalmente sostenibles. A su vez y, por ende, sociedades que caminen hacia el bien de las
personas dentro del ámbito de trabajo social, en continuo contacto con la realidad super diversa, se sabe
que el bienestar de las personas no se limita solamente a lo objetivable, sino que tiene correlación directa
con sentirse parte, ser partícipe. El punto de partida sería ampliar el ámbito del ca-diseño, generando un
nuevo contexto que abra paso a nuevas oportunidades de acción. La participación ha de darse a través
de estrategias y estas han de ser concretas, con objetivos realizables que generen ilusión y que, al
conseguirlos, sirvan a la vez de estímulo para continuar el camino de manera apasionada y estimulante
el valor de la comunicación es fundamental. La mejor manera
de resolver los problemas es evitándolos y la comunicación es la herramienta que estimula a las personas
para que sean ellas las protagonistas responsables a través de su participación. Existen múltiples formas
de participación de la sociedad civil, que representan diferentes niveles de poder de decisión. Además,
se introducen estrategias y técnicas de transferencia del conocimiento, con especial atención al empleo
de las nuevas tecnologías y también ofreciendo recomendaciones sobre las fórmulas más tradicionales
de participación. Una herramienta popular para involucrar a los ciudadanos en el proceso de gobernanza
son las tecnologías de la información y la comunicación. También existen varias experiencias que, a través
de la educación, introducen métodos participativos en escuelas para que los estudiantes se comprometan
con el bien común. Cuanto más participativos sean los procesos, más compromiso y asunción de
responsabilidades se adquiere por parte de la ciudadanía.

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11. Tendencias en trabajo social: Hacia nuevos. espacios de intervención
social
1. PROSPECTIVA Y TRABAJO SOCIAL
El futuro siempre ha sido un motivo de preocupación para los seres humanos. Podemos rastrear a lo largo
de la historia las diversas formas de analizar las tendencias de cambio inscritas en el presente, y cómo
anticipan las características del futuro. La acción en el presente no se entiende sin tomar en consideración
el objetivo perseguido que se quiere alcanzar en un plazo de tiempo determinado. El futuro aparece ahora
como un campo de juego para la acción humana: no se puede esperar pasivamente, se conquista, y por lo
tanto necesitamos métodos y técnicas para analizarlo y construirlo en función de nuestros intereses políticos,
económicos o militares. Es por ello que en la disciplina de TS son importantes los estudios Prospectivos o
de tendencias. Planificar significa pronosticar, evaluar, elegir prioridades, y optar en función de los recursos
disponibles. Las discusiones sobre los límites de nuestras metodologías para anticipar el futuro no pueden
hacernos olvidar que estamos inmersos en un sistema científico tecnológico en el que estamos financiando
las innovaciones que estarán en el mercado dentro de diez años, y que la capacidad para hacer frente a
riesgos presentes y futuros dependen de nuestra planificación estratégica, y de cómo actuamos ahora para
afrontar un riesgo emergente en los próximos años.
En el ámbito español, se han llevado a cabo investigaciones prospectivas en este ámbito, en las que se
analizan las tendencias sociales, la posición del sector industrial español, los factores críticos que van a
influir en la evolución previsible de la sociedad española, y las medidas estratégicas que pueden ponerse en
marcha, desde una perspectiva orientada a la producción de información relevante sobre el futuro probable
la industria médica información estratégica en términos de oportunidades asociadas a las tendencias
tecnológicas relacionadas con el envejecimiento y el incremento de la tasa de dependencia, teniendo al
envejecimiento activo como objetivo a alcanzar dentro de esa nueva realidad. Las principales tendencias
que detecta el estudio son las siguientes: evolución de los servicios disponibles, incremento de la usabilidad
y accesibilidad, teleasistencia y monitorización, independencia y calidad de vida, e interacción con elementos
transversales como estándares y plataformas universales que permitan a los distintos dispositivos y
elementos interoperar independientemente de su función.

[Link] SOCIAL DIGITAL Y BIENESTAR SOCIAL: UN NUEVO ESPACIO DE NTERVENCIÓN


SOCIAL
El Trabajo Social Digital toma el ámbito digital como objeto de análisis, evaluación e intervención social la
Administración pública se ha digitalizado y las interacciones con los usuarios (desde cumplimentar un
cuestionario hasta solicitar una ayuda) se realizan mayoritariamente de forma electrónica. La pandemia de
la COVID-19 ha acelerado este proceso de digitalización. Tanto los usuarios como los profesionales
demandan formación específica en competencias digitales. Se puede definir el Trabajo Social Digital como
«el uso de nuevas tecnologías de la información y la comunicación en el ámbito del Trabajo Social y los
Servicios Sociales. Incluye investigación online, tratamiento de pacientes (tratamiento individual, dinámicas
grupales y comunitarias), formación y capacitación de los trabajadores sociales, y diseño, puesta en marcha
y monitorización de los programas de servicios sociales El Trabajo Social ha de responder a los retos y
problemas que se producen. Incluidos los procesos de exclusión que se generan con las TIC -por ejemplo,
el caso recurrente de la llamada brecha digital-, pasando por las características de las redes sociales y el
modelo de interacción que generan hasta los requisitos para poder integrarse en un entorno digitalizado;
todo ello crea un conjunto de retos complejos.
El Trabajo Social Digital abarca desde proyectos de intervención, hasta el diseño de políticas públicas, la
reorganización de las interacciones entre la administración y los usuarios en el ámbito de los servicios
sociales, o la evaluación de los programas que se llevan a cabo, incorporando el análisis de los climas de
opinión de los usuarios, y diseñando estrategias de intervención en las redes sociales
• En primer lugar, la denominada «escucha activa» (analizar y monitorizar el comportamiento en las
redes sociales, indagando en el discurso y las demandas de los ciudadanos, y en las características
de sus patrones de interacción).
• En segundo lugar, la participación en la definición de los problemas y el diseño de las soluciones
(mediante la creación de un ámbito de interacción online abierto a la participación de los usuarios,
los profesionales y las personas interesadas, en el que se afrontan los recursos disponibles online,
las diferentes unidades de la administración pública o empresa privada implicadas, y los objetivos del

1
proyecto, desde una perspectiva cooperativa que integre el codiseño o diseño creativo basado en la
participación de todos los actores).
• En tercer lugar, el diseño de estrategias de intervención coherentes con los problemas definidos
mediante la participación de todos los actores involucrados.
• En cuarto lugar, el desarrollo o utilización de aplicaciones online específicas, desde juegos hasta
grupos de whatsapp, que permitan desarrollar las actividades previstas.
• En quinto lugar, la evaluación de la intervención llevada a cabo, con especial atención a las
competencias digitales de usuarios y profesionales, a los programas de formación que deben llevarse
a cabo para superar los problemas detectados, y a la monitorización de las actividades que se llevan
a cabo.
• En sexto lugar, las propuestas de mejora, las transferencias de los resultados alcanzados y de la
metodología utilizada, y la difusión de buenas prácticas, reforzando con ello la confianza de usuarios
y profesionales en la metodología utilizada.

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12. Trabajo social e Investigación, aportando a la transformación social
El trabajo social, como cualquier disciplina, necesita de la investigación para avanzar, conocer nuevas
explicaciones a los fenómenos sociales y mejorar su práctica profesional.

1. METODOLOGÍAS UTILIZADAS
Como en otras disciplinas los estudios revisados han utilizado todo tipo de metodologías de investigación
social, dado que los métodos y técnicas de investigación están al servicio de las preguntas de investigación
y de los objetivos que se pretenden conseguir:
❖ Diseños
En casi todos los trabajos se señala el tipo de diseño que se realiza. Cuatro tipos de diseños se
han planteado en los estudios revisados. Un diseño etnográfico en la red o internet, más en
concreto netnografia, que analiza las opiniones y actitudes expresadas en espacios webs. El
diseño cuantitativo, con un paradigma positivista, abordado de dos maneras:
a) por una parte mediante encuesta con cuestionario, ya sean presenciales o por la red
con cuestionario online;
b) mediante escalas de medición, ya testadas con anterioridad, que se replican en
participantes del trabajo social.
El diseño cualitativo, con distintos enfoques, como el hermenéutico o el fenomenológico, y otros
que no se especifican. Por último, el análisis documental mediante revisión de estudios o
bibliométrico, que pone de manifiesto los principales trabajos más citados.
❖ Muestras
Las muestras vienen determinadas por el tipo de diseño, si es cualitativo o cuantitativo. En el caso
de este último, salvo uno de ellos, ninguno es representativo ni aleatorio siendo las muestras
encuestadas mediante cuestionario o escala entre 69 y 560 informantes; en unos casos son
estudiantes y en otros profesionales del trabajo social. Cuando el diseño es cualitativo, el muestreo
suele ser intencional o por bola de nieve, siendo el número de casos más reducido, entre 12 a 34
participantes.
❖ Técnicas
Las técnicas de investigación utilizadas también están acordes con el diseño de investigación. Así,
en un diseño cuantitativo se ha utilizado el cuestionario, ya sea expresamente diseñado para la
investigación o una escala ya testada, para medir una situación determinada, como es el caso del
Burnout. El modo de realización de la encuesta, ya sea on line o presencial autoadministrado, se
explica escuetamente, siendo difícil su replicación desde las descripciones ofrecidas. Pero algo
parecido podemos hallar en las técnicas cualitativas utilizadas, como la entrevista en profundidad,
la entrevista semiestructurada, o los grupos de discusión.
❖ Análisis
Los análisis realizados en los trabajos son la cuestión menos mencionada, especialmente cuando
el diseño es cuantitativo. Parece que se da por sabido, sin especificar el tipo de análisis planteado.
Solo en algunos que lo han señalado se menciona un análisis descriptivo y bivariado, y ningún
multivariante. Muchos de estos trabajos cuantitativos carecen de exponer, tanto los porcentajes
obtenidos como el recuento, ni las medidas de contras te de las hipótesis aplicadas. Sin embargo,
en el análisis cualitativo se menciona mejor el procedimiento seguido. Entre ellos se puede
mencionar el análisis del discurso, la aplicación de teoría fundamentada, y análisis de contenido.

3. TEMÁTICAS Y CONTENIDOS
Formación de estudiantes de trabajo social
Un tercio de los estudios revisados versan sobre la formación de estudiantes de trabajo social,
competencias y habilidades en los profesionales de TS o la presencia de estos en el sector
educativo
• El estudio de Amaia de la Fuente y sus colaboradores se centra en estudiar las estrategias
de afrontamiento y resolución de conflictos en una muestra de estudiantes de trabajo social
en el País Vasco. Se centra en las emociones y búsqueda de apoyos sociales.
• Yolanda Doménech y Víctor Giménez que recoge y analiza la percepción de 69 estudiantes
de trabajo social a través de las estrategias planteadas en el curso de trabajo social con
grupos. La actividad consiste en diseñar un proyecto de intervención en grupo de auto ayuda
y llevar a cabo una reunión mediante el desempeño de diversos roles.
• García-Moreno La crisis económica afecta produciendo una mayor demanda, con
situaciones de emergencia social (mayor pobreza y exclusión social), saturación de los
servicios sociales, que tiene un impacto teórico y metodológico en el trabajo social y su
práctica. Para ello se recogen las valoraciones y opiniones de 34 tutores de prácticas, así
como de 149 estudiantes con prácticas de trabajo social
• Begoña Pérez-Eransus a través de un análisis comparativo determina qué aspectos no
se han contemplado en la formación de futuros trabajadores sociales y sería importante
hacerlo
• Javier García-Castilla analizan en su estudio el potencial educativo del trabajo social en
España, desde los planes de formación de la educación superior en el marco del Espacio
Europeo de Educación Superior (EEES), así como los planes de estudio y las competencias
exigidas a los programas de trabajo social
• Roser Manzanera-Ruiz se centran en estudiar las competencias profesionales en los
estudiantes, encaminadas a la transformación social
• Alfredo Hidalgo que investiga sobre la figura del trabajador/a social en el sistema
educativo, sus competencias e implicaciones: fracasos escolares, absentismo,
analfabetismo, consumo de sustancias…

Situaciones relacionadas con los y las profesionales o la profesión


siguiendo los criterios de nuestra revisión y selección, traemos a colación cinco estudios, dos de ellos
abordan nuevas formas de trabajo en la profesión como el teletrabajo, otros dos sobre el Burnout; por
último, sobre dilemas y decisiones éticas que deben tomar los/as trabajadores sociales en el ejercicio de
su profesión.
• Isabel Hombradas analizan las relaciones propuestas entre distintas variables con objeto de
verificar la existencia de una relación directa o indirectamente proporcional en el aumento o
disminución de la insatisfacción laboral en el lugar de trabajo, con el mayor o menor riesgo de sufrir
Burnout. Se trata de analizar los efectos que el síndrome de Burnout tiene en un grupo de
trabajadores sociales de Málaga, mostrando que variables como el clima en el lugar de trabajo, el
apoyo de los compañeros y supervisores o los recursos que se ponen a disposición del trabajador,
entre otras variables, tienen una influencia directa sobre la satisfacción laboral del trabajador y, por
ende, influyen así mismo en la satisfacción vital de éste, lo que reduce claramente el riesgo de sufrir
Burnout
• Sandra Romero han recogido aquellas aportaciones científicas que sobre Burnout y Trabajo Social
se han venido realizando en España en los últimos 1 O años. Han realizado una revisión
bibliográfica en bases de datos especializadas con la finalidad de analizar las relaciones existentes
entre diferentes factores como los sociodemográficos, o el tipo de sector laboral en el que se ejerce,
o la mayor o menor incidencia de sufrir algunas de las variables asociadas al Burnout (agotamiento
emocional, despersonalización o cinismo y baja realización personal). destacaría la prevalencia
clara de sufrir Burnout en esta profesión frente a otras, o el agotamiento emocional entre los
trabajadores que desempeñan sus funciones en al ámbito público y comunitario, frente a quienes
trabajan en el sector privado y especializado
• Alfredo Hidalgo la experiencia de las y los trabajadores sociales durante el confinamiento y
primeros meses de la pandemia, poniendo de relieve la falta de coordinación de las
administraciones y la situación de emergencia impuesta sin estar preparados para ello.
• Alex Morilla abordan también la misma situación. El teletrabajo se ha percibido como una forma
eficaz de superar las limitaciones del trabajo presencial derivadas de la pandemia.
• M.ª Jesús Uriz analiza las decisiones que deben abordar los profesionales del TS en el desempeño
de su trabajo.

Servicios sociales y políticas sociales


hemos agrupado dos trabajos relacionados con las políticas sociales y con los servicios sociales, que
constatan las debilidades y fortalezas del sistema de atención a los usuarios y usuarias, sobre todo a partir
de la crisis económica. Se evidencia cómo el sistema de servicios sociales se ha perjudicado debido a los
recortes económicos como resultados de las políticas de restricción del gasto.
• Enrique Pastor analizan la atención a las personas que solicitaron ayuda a los servicios sociales
entre 1996 y 2011 en un municipio murciano (Beniel). Los resultados, comparándolos con los
regionales y nacionales, muestran los cambios en el perfil de atendidos y las necesidades, muy
relacionadas con la crisis económica y social. La percepción de normalización de acudir a servicios
sociales, que hace que no se perciba como degradante. No obstante, las solicitudes fueron
cambiando a lo largo del tiempo y el colectivo de inmigrantes destacaba por las situaciones de
crisis económica. La falta de medios para cubrir necesidades básicas, la desinversión pública y el
aumento de los usuarios, conlleva a que los servicios sociales no puedan ofrecer a los usuarios
un trabajo integral, siendo las ONGS las que cubren las necesidades básicas.
• Blanca Deusdad investigan las necesidades de las poblaciones de mayor edad y las reducciones
sustanciales de las prestaciones. Es decir, se reducen los costes sociales y sanitarios
externalizando los servicios con licitaciones muy competitivas. La crisis ha producido un
incremento de la privatización de los servicios y, como consecuencia, ni la atención domiciliaria a
mayores ni la asistencia residencial están dando respuesta a las necesidades de los mayores.

Estudios de género y estudios sobre mujeres


La incorporación de la mujer al mercado de trabajo ha supuesto la redefinición de la estructura familiar
tradicional, lo que ha creado nuevas tensiones a la hora de la redistribución del tiempo que hombres y
mujeres pueden dedicar a la conciliación entre vida laboral y familiar
• Sagrario Segado nos plantea la importancia de examinar los conflictos que se pueden generar en
el binomio trabajo y familia, prestando especial atención al posible efecto mitigador que puede
ejercer la variable del apoyo familiar (familia extensa y red social) en el agotamiento emocional y
estrés, en hombres y mujeres
• Martínez Román las perspectivas que tienen los profesionales del trabajo social en relación con los
retos a los que se enfrentan estas mujeres en nuestro país, así como acerca del papel que los
mismos puedan tener respecto a una posible contribución en la creación y visibiIización de
diferentes políticas sociales. Uno de los mayores obstáculos con los que se encontraban a la hora
de poder desarrollar acciones encaminadas a la prevención, seguimiento e intervención con las
mujeres inmigrantes que sufren violencia por sus parejas, sería el miedo y control constante que los
perpetradores de esta violencia ejercen sobre ellas, tendiendo a provocar que estas mujeres se
sientan doblemente inferiores al creer que no tendrían los mismos derechos en España que una
mujer nacida en el país
• López-Morales tiene como objeto la reflexión acerca de las posibles conexiones existentes entre
el uso de alcohol en contextos de ocio y las relaciones no igualitarias y de violencia producidas en
estos mismos contextos. A través de una muestra de entrevistas realizadas a jóvenes del sur de
España, los autores ilustran las formas en las que el consumo de alcohol acabaría configurándose
como una fuente de placer que ayuda a generar, en ocasiones, relaciones de carácter violento.
• Amalia Morales parten de una profunda reflexión sobre la disciplina del trabajo social para
cuestionarse una serie de asuntos centrales, como principios, metodologías o epistemologías, entre
las que se encuentran la perspectiva de género y la perspectiva feminista. Estas últimas
perspectivas no solo son un principio básico en la disciplina, la lucha contra la desigualdad, sino
que son una herramienta para el trabajo social

Trabajo social sanitario


los temas de abuso de sustancias psicoactivas son un comportamiento relacionado con la salud y las
intervenciones sanitarias de los trabajadores sociales en ellos.
• Del Fresno y López aborda el consumo de medicamentos genéricos por parte de la población y
cómo los trabajadores sociales pueden tener una función importante en la educación sobre estos
consumos. El uso de medicamentos genéricos supone un ahorro importante en el gasto público
sanitario, que contribuye a la sostenibilidad del mismo. España es uno de los países de la UE con
menor consumo de estos fármacos y los autores se plantean las razones de este comportamiento.
Para responder a esta cuestión, plantean que ese posible rechazo a consumir este tipo de
medicamentos no tiene que con su eficacia científica o médica sino con la ver percepción que la
población se construye sobre la imagen de los genéricos mediante análisis de las percepciones de
los sujetos sobre estos medicamentos y modificar creencias.

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