Origenes Inma
Origenes Inma
El origen y naturaleza de una profesión que surgió para mejorar el bienestar de las personas, familias,
grupos, comunidades y organizaciones. Los precursores fueron, entre otros, con sus diferentes
aportaciones, Juan Luis Vives, Miguel de Giginta, Vicente de Paúl, Benjamín Thompson o Thomas
Chalmers. Desde ese contexto, aparte de otros elementos propiciadores, surgieron dos hechos
significativos que marcaron el inicio de una profesión:
En el caso de España, situamos la primera Escuela de Trabajo Social en Barcelona en 1932 a cargo del
Doctor Raúl Roviralta. primera etapa de la ayuda organizada que se extiende desde el siglo XVI hasta la
Revolución Francesa, siendo protagonista la caridad y la Iglesia, revolución francesa y la Ilustración, lo
que chocaría en los discursos y en las formas de hacer de la acción social del momento.
• ETAPA I:
Este periodo, que se extiende desde el siglo XVI hasta la Revolución Francesa, marca una época
donde la Iglesia es el principal exponente en la organización de la caridad y la ayuda a los pobres.
• ETAPA II:
El segundo bloque, se centra en los precursores cuya aportación principal procede de la herencia
sociocultural de la Revolución Francesa. Son innegables las consecuencias en todo tipo de ámbitos
que supuso la Revolución Francesa a finales del siglo XVIII y, por supuesto, también en el plano de
la acción social. La corriente de pensamiento ilustrada que dominaba aquella sociedad se basaba en
la razón, igualdad y libertad, colisionó con un Régimen que era incapaz de dar respuesta a una
creciente desigualdad social, el aumento del desempleo y a la inflación de los precios de los
alimentos. El conflicto cambió las bases de la sociedad que propugnaba el «derecho a ser feliz» como
una de las metas de la sociedad, siendo los gobiernos e instituciones públicas las que debían
promover esta condición.
• ETAPA III:
las sociedades industriales en el siglo XIX en Europa y la brecha de desigualdad que generaron con
míseras condiciones de vida para buena parte de la población, abonaron la aparición de una
generación de precursoras que sentaron las bases metodológicas y teóricas del trabajo social y que
se detallan en el tercer bloque.
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escuelas entre las que se incluían la importancia de un ambiente saludable y una alimentación correcta,
pedagogía basada en el análisis de las cosas y la introducción de juegos e insistió en la educación de las
mujeres y en la educación personalizada de las personas con discapacidad, luchando contra la
concepción de castigo divino que tenía hasta entonces la discapacidad.
De su obra destacó Del socorro a los pobres en 1526, considerado como un primer tratado de política
social y primera propuesta formal para que el cuidado de los pobres dejara de estar ligado a la caridad
cristiana y pasara a convertirse en una función pública. En él, dictaminó la obligación del municipio de
Brujas y del Estado a ejercer la política social con los pobres, sustituyendo el derecho a la limosna por el
derecho del pobre al trabajo, desligando el vínculo religioso de la ayuda a los pobres y luchando por una
concepción laica y racional de la asistencia social. A través de su obra determinó las bases de la asistencia
social según los siguientes principios:
• el derecho de todo individuo a recibir asistencia social
• la individualización de cada situación a través de un diagnóstico, de una clasificación, de un
análisis de soluciones posibles y la aplicación de medidas racionales;
• la aceptación de quien pide ayuda;
• la rehabilitación y prevención a través del trabajo;
• la acción prolongada hasta resolver definitivamente la situación.
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cárceles promovió las primeras leyes en Francia dirigidas a la protección de las condiciones de vida de
los niños y de la vida en los galeotes.
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3. Si carecía de tales recursos y no se podía mantener de manera autónoma, se buscaría en sus
redes más cercanas: familia, amigos o vecinos. Por tanto, acudía a la responsabilidad familiar.
4. Si el pobre tampoco disponía de una red cercana, entonces se acudía a la responsabilidad
ciudadana, en este caso, ricos que prometiesen hacerse cargo del caso.
5. En el caso de fallar todo lo anterior, y como última medida, el diácono parroquial acudiría a los
fieles de la parroquia.
Este método, ideado y llevado a la práctica por Chalmers, supuso el origen del modelo asistencial de la
Sociedad de Organización de la Caridad (COS), que intentaba aplicar la caridad «científicamente», es
decir, no dar limosna hasta que se agotaran todas las demás fuentes posibles de ayuda o se demostrara
que no existían.
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Williams, víctima del éxodo rural que promovió la Revolución Industrial, tuvo que abandonar la granja
donde se crio para ir a trabajar a Londres a una fábrica textil. Le llevó a fundar junto con otros jóvenes, la
asociación de jóvenes cristianos (YMCA, en sus siglas en inglés) en 1844, con el objetivo de crear
reuniones de oración semanales y aprovechar el descanso dominical para ayudar a los niños
desamparados que vivían en la calle.
El éxito de la iniciativa fue tan rotundo, que cada semana se iban organizando diferentes grupos por toda
la ciudad de Londres y ciudades colindantes, consolidándose en un movimiento que traspasó fronteras
en pocos años, consiguiendo establecerse prácticamente en la totalidad de Estados de los Estados
Unidos en 1851. La YMCA fue pionera en áreas tan diversas como el deporte o la ayuda a soldados,
aunque en el terreno del trabajo social destacó como precursora de un programa internacional de servicios
sociales, además de multitud de acciones comunitarias como creación de campamentos, promoción de
escuelas nocturnas y escuelas de personas adultas y ayuda a estudiantes universitarios y extranjeros
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A raíz del quiebre de los negocios y la enfermedad mental de su padre, se traslada a vivir a Londres,
donde comienza a trabajar en la Ladies Cooperative Guild, una cooperativa de mujeres cuyo objetivo era
ofrecer un espacio de formación que permitiera a las mujeres necesitadas obtener un empleo, adquiriendo
independencia y autonomía económica, preocupada por las pésimas condiciones de la vivienda de la
clase trabajadora, compró varias casas en los suburbios de Londres con la ayuda de John Ruskin y
comenzó a administrar su alquiler de un modo revolucionario para la época.
Fue pionera en la reforma de la política social de la vivienda y se solicitaron sus aportaciones para la
legislación de la reforma social. Concebía la pobreza como un fenómeno colectivo.
Formó parte de la Royal Commision on the Poor Laws and Relief of Distress entre 1905 y 1909, cuyo
objetivo era realizar un estudio para proponer al Parlamento Inglés reformas a la ley de pobres.
Cuestionaba la creencia de que las causas de la pobreza se deben a la debilidad moral y apuntaba a
cuestiones estructurales como el desempleo, las condiciones precarias de vida y los bajos salarios, que
afectaban especialmente a las mujeres.
Fue la propulsora principal de la Ley de Vivienda de los Artesanos de 1875. No era suficiente dignificar
las condiciones de vivienda de la población con más carencias, sino que reivindica su derecho a disponer
del espacio público. Espacios que, por aquel entonces, se encontraban vedados para los pobres.
Emprendió acciones para lograr el acceso a la formación como visitadoras amigables. Con ello, sentó las
bases para una nueva profesión.
prestó una atención importante es a la coordinación y articulación entre organismos oficiales y
organizaciones de voluntarios. Destaca la necesidad de sistematización de la información reduciendo de
este modo la discrecionalidad del poder que ejercen las personas que proporcionan la ayuda.
Obras: las casas de Londres, Nuestra tierra común, la propiedad de la casa y su gestión
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En 1860, la Academia de Ciencias Morales y Políticas le concede un premio por su obra La Beneficencia,
la Filantropía y la Caridad.
Todos los problemas sociales y humanos preocupan a Concepción Arenal, aunque al que prestó más
atención fue al delito, al delincuente, la pena y el modo de cumplirla, así como a la inhumana situación de
los presos. En 1863 se convierte en la primera mujer nombrada visitadora de cárceles de mujeres.
Aplicó sus conocimientos sobre derecho en su dedicación a la reforma penal y luchó activamente por los
derechos de la clase trabajadora. En 1873 funda la Constructora benéfica, sociedad destinada a la
creación de casas para obreros. Fue también una pionera en luchar por los derechos de la mujer,
proclamando el derecho de todas a la educación y al trabajo. Incorporó un espíritu crítico y analítico de la
pobreza y combinando proyectos pedagógicos con iniciativas reformistas. Contribuyó a sentar las bases
éticas y epistemológicas del Trabajo Social en España, mucho antes de que este se fundase y
profesionalizase en este país.
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TEMA 2 EL CONTEXTO HISTORICO DE TS: LA LUCHA CONTRA LA POBREZA Y LAS
FORMAS DE AYUDA
La pobreza es un fenómeno que siempre ha estado presente de diferentes formas. Unas veces ha sido por
causa de un cambio sociopolítico (la desaparición del vasallaje y la sociedad estamental) otras ha sido la
sustitución de gremios por trabajadores asalariados como consecuencia de la revolución Industrial, otras las
continuas guerras que generaban inestabilidad política, las crisis económicas o las epidemias.
Partimos de que LA SITUACION DE POBREZA MUESTRA LA VULNERABILIDAD DE UNA SOCIEDAD.
S XIX la pobreza se percibe como una carga y un problema social y buscan una causa:
• Los que la ven como la privación, ausencia o carencia de bienes
• La pobreza como reconocimiento de la situación de inferioridad, subordinación, falta de dignidad y
formación.
La riqueza y la pobreza se ve como algo complementario porque el pobre necesita ayuda y el rico necesita
justificar moral y socialmente su poder y riqueza.
El periodo renacentista busca las causas de la pobreza en las injusticias sociales, el mal gobierno, la
ignorancia, los desajustes del sistema Económico y social.
LA RACIONALIZACION DE LA POBREZA
Los intelectuales y políticos ilustrados se acercan a la pobreza con otra mirada criticando el concepto
pobreza-riqueza y que la población pobre no es sinónimo de población inútil.
Se propone reconducir la situación a través de LA EDUCACION y la represión de pobres y vagos. Los logros
en este aspecto fueron limitados en cuanto a reducir la pobreza a largo plazo, pero si se consiguió diferenciar
entre la pobreza y la delincuencia. NO TODOS LOS POBRES ERAN DELINCUENTES.
En el S XVIII y XIX la pobreza provoca un sentimiento de emoción y de piedad, mezclado con la filantropía,
la beneficencia etc. Pero comienza haber una separación entre lo MORAL y el DERECHO. La caridad pasará
al ámbito moral y el derecho se encargará de enfocar las leyes externas que darán paso a LA LEY DE
BENEFICENCIA DE 1822 Y LA LEY DE BENEFICENCIA DE 1849.
FORMAS DE AYUDA
La intervención se va a realizar a través de tres agentes: LA FAMILIA, LA IGLESIA Y EL ESTADO.
• La Familia: es el principal proveedor de cuidados a todos los miembros a lo largo de toda su vida.
A veces la falta de recursos también dificulta ese rol
• La iglesia: las órdenes religiosas y los voluntarios ejercían funciones de ayuda a vagabundos,
maleantes, pordioseros, mendigos, locos, enfermos, marginados, delincuentes y prostitutas.
• Las administraciones públicas: porque se comenzó a tener conciencia de que la pobreza era
algo que iba en aumento en comparación con la riqueza general que iba disminuyendo. Se
comienzan a mantener relaciones iglesia-estado por el nivel de organización y el volumen de
personal del que disponía la iglesia.
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La acción social se basaba en eliminar la ociosidad mediante centros de formación artesanal y reducir así la
mendicidad. A pesar de la inestabilidad política del S XIX se mantuvieron las iniciativas asistenciales del
siglo anterior con una importante presencia eclesiástica.
Las nuevas administraciones liberales publicas forman un sistema benéfico estructurado en torno a dos
grandes leyes LA LEY DE BENEFICENCIA DE 1822 Y LA DE 1849, y las juntas de beneficencia local,
provincial y nacional.
Las instituciones provinciales y municipales avanzaban con mucha lentitud por lo que las obras benéficas de
particulares hacen que se actúe con un poco más de dinamismo ante tanto socioeconómico.
La pobreza entonces, dejo de ser un estado indeterminado. Ahora se incorporaba la condición de persona
de estar sin trabajo de forma prolongada, sin capacidad física o psíquica para trabajar, con o sin formación,
además de los condicionantes de edad, sexo, estado civil…
Las administraciones provinciales y municipales van a ser las responsables de ayudar temporal o
indefinidamente a estas personas que no saben o no pueden cubrir sus necesidades básicas por medios
propios. Estas ayudas son mayoritariamente económicas y de carácter temporal.
El S XX comienza con acciones no sistematizadas. Los grandes cambios vendrán de la mano de la
COMISION DE REFORMAS SOCIALES 1893
❖ LA FAMILIA: el principal problema dentro de las familias es el desempleo, sobre todo en periodos
invernales, por lo que se organizaron trabajos de inviernos que junto a las cocinas económicas aliviaban un
poco situaciones muy graves pero que se limitaban a que estuvieran empadronados en la localidad al menos
durante varios años y justificaran su estado de desempleado.
Otras medidas eran ayudas económicas temporales, las colonias de verano para mujeres, pero sobre todo
el hospital provincial, la asistencia domiciliaria y la casa de socorro fueron la base de carácter sanitario de
ayuda a las familias. La especialización médica y profesionalización hizo que los hospitales y casas de
socorro dejaran de ser casas de pobres o antesalas de la muerte, para ser centros de asistencia y curación
de enfermos.
La asistencia sanitaria domiciliaria tuvo un importante desarrollo ya fuera con carácter privado (pagándola)
como gratuita para ciudadanos empadronados localmente.
Otra medida fueron las sociedades de socorro mutuo que no admitían a mendigos, sirvientas, vagabundos…
Pero la preocupación por la sobrecarga que suponían el tener a uno o varios ancianos en las familias reforzó
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el binomio vejez-pobreza. Ello dio lugar a las CAJAS DE PENSIONES Y AHORROS para la vejez, cuyo fin
era que ninguna persona mayor de 75 años tuviera carencias
❖ LA INFANCIA: la acción protectora sobre la infancia estuvo encaminada a prevenir la alta tasa de
mortalidad infantil existente. Se trataba de atender a la mujer desde el embarazo hasta el primer año de vida
del recién nacido. La casa de maternidad y expósitos (la inclusa) jugo un papel importante en casos de
abandono, pobreza, enfermedad o ilegitimidad. Estos niños posteriormente accedían a una formación
profesional en casas de la misericordia. La inclusa ofrecía servicios como: la gota de leche, casa-cuna, asilo
de párvulos, asilo de adolescentes y de mujeres adultas, ya fuera gratuitamente o no.
Para reducir la mortalidad infantil hay que educar, por lo que se crean unos consultorios que difunden
medidas higiénicas. La primera ley de protección a la infancia data de 1904, en el que se constituye el
consejo superior de protección a la infancia y represión de la mendicidad. Paralelamente se constituyen
juntas locales y provinciales dependientes de este consejo con secciones como: educación, sanidad e
higiene, puericultura, 1ª infancia y la sección legislativa.
Otros recursos fueron las escuelas hogar infantiles, los reformatorios, las subvenciones a las familias y las
casas de la familia. Especial tratamiento a menores tutelares con competencias: delitos y faltas cometidos
por menores de 15 años, potestad para suspender custodias, educación a menores y padres, así como
medidas preventivas encaminadas a proteger la intimidad del menor enjuiciado.
❖ ATENCION A LA MUJER: la mujer ha sido infravalorada, marginada por su sexo y además dependiente
del sexo opuesto en el seno familiar. Carentes de falta de atención y escolarización y cuyo futuro era ser
madre y esposa dedicada a las tareas domésticas.
Los Servicios sociales de la época, municipales y provinciales, dieron muestra de rigidez ante una demanda
de atenciones y prestaciones por parte de la población femenina. La respuesta a estas nuevas demandas la
obtuvieron de las nuevas comunidades religiosas femeninas: las trinitarias, las madres adoratrices… que se
centraron en la inserción laboral. Para muchas mujeres supuso evitar el ingreso en prisión. Pero sobre todo
porque aprendían un oficio y se incorporaban a la sociedad a través del mercado laboral.
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TEMA 3 la acción social desde comienzos del S XX hasta la dictadura de Franco
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❖ La Ley de Beneficencia de 1849 (década moderada) Reinado Isabel II
Si la Ley de 1822 se había aprobado bajo el marco constitucional establecido en 1812, la ley de
Beneficencia de 20 de junio de 1849 fue promulgados siguiendo los principios consignados en la
Constitución de 1845. De estas dos disposiciones se puede decir que van a significar «la consolidación
de la Beneficencia como servicio público.
• La Beneficencia tiene una finalidad pública. Sus establecimientos son públicos
• Su organización administrativa también es pública y corresponde al Gobierno
• El Gobierno se encarga de la creación y supresión de centros, así como de la aprobación de
los reglamentos de los centros de Beneficencia
• La gestión de la Beneficencia corresponde al Ministerio de la Gobernación
En contraste con la Ley de 1822 es una ley menos descentralizadora. Establece una Junta General, las
Juntas Provinciales y las Juntas Municipales de Beneficencia. Las Juntas están compuestas por
personal civil, eclesiástico facultativo y por vocales nombrados por el Gobierno. De ellas dependen,
respectivamente
▪ Los Establecimientos Generales: que se destinan a satisfacer necesidades permanentes (las
de los locos, sordomudos, ciegos, impedidos y decrépitos)
▪ Los Establecimientos Provinciales: que atienden a las personas con enfermedades comunes,
a las imposibilitadas para el trabajo y a quienes carecen de familia. Entre ellos se encuentran los
hospitales de enfermos, las casas de misericordia, las casas de maternidad y expósitos, las de
huérfanos y desamparados.
▪ Los Establecimientos Municipales: que socorren enfermedades accidentales, transportan a los
pobres a los establecimientos provinciales o generales y ofrecen atención domiciliaria. A ellos
pertenecen las Casas de Refugio y la Hospitalidad, la Beneficencia domiciliarias
La financiación se realizaba con bienes públicos dependientes de los presupuestos generales,
provinciales y municipales y por bienes privados de fundaciones.
Las prestaciones eran gratuitas para las personas necesitadas, con excepciones que permitían admitir
pensiones, socorros y ayudas para locos, ciegos y sordomudos. También permitía que el trabajo de los
acogidos ayudara a financiar los establecimientos. El ingreso debía ser voluntario, sin forzar a nadie ni
recluir por motivos disciplinarios.
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Bajo el régimen franquista las tendencias involucionistas de la 1ª etapa convivirán con ensayos y logros
tanto públicos como privados dando como resultado un panorama disperso. la beneficencia, será
mantenida pero ensombrecida por Las prestaciones que la Seguridad Social ofrecerá a sus afiliados
(Prestaciones económica, asistencia sanitaria social y servicios sociales). Será arrinconada el auxilio
social de la Falange y el antiguo auxilio de invierno
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• Régimen de Subsidios Familiares Seguro, Obligatorio de Enfermedad, Seguro de Vejez e
Invalidez,
• Seguros de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales Unificados: De carácter
obligatorio
• Seguro de Paro y transformado en seguro de desempleo, este seguro era proporcional al
salario y a las cuotas aportadas, diferenciándose de los seguros sociales unificados.
• Mutualismo Laboral Introdujo un sistema de prestaciones complementarias a través de
distintas mutualidades profesionales, dado que había limitaciones en los Seguros Sociales
Generales.
• Seguros Sociales de base profesional: Incluyen el Seguro Escolar, Previsión Social Agraria,
Montepío de Servicio Doméstico, entre otros.
• Mutualidades para profesionales liberales: Instituciones privadas que ofrecían cobertura a
trabajadores autónomos.
Esta etapa significó un avance importante en la organización y alcance de la protección social en España,
sentando las bases para el futuro desarrollo del sistema de Seguridad Social.
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Tema 4 Estado social y origen de la profesión
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Y es en este proceso constante de adaptación de la acción social a las necesidades cambiantes del medio
que nace la profesión del TS. Existen diferencias importantes en la forma de desarrollarse como disciplina
según el contexto sociocultural en que se dé. Gran parte de los antecedentes del TS y de su literatura
provienen de la cultura occidental, de Inglaterra y Estados Unidos, lugares donde se llevaban a cabo
recopilaciones sistemáticas de la acción social y múltiples estudios con consistencia científica que han
influido internacionalmente en el desarrollo de la disciplina como tal.
Así, se identifica el origen del TS en el Reino Unido a finales del [Link], país donde se desarrolla
antes el proceso de industrialización con todas las consecuencias sociales que esta conlleva: explotación
infantil, condiciones de insalubridad en fábricas y viviendas, falta de higiene en las calles, y un largo
etcétera de fenómenos asociados la pobreza que ponían en duda la legitimidad de quienes ostentaban el
poder, y al mismo tiempo hacían peligrar la estabilidad social.
Los cambios ideológicos en la concepción de la pobreza, la secularización de la sociedad y las
condiciones de miseria propiciadas por el liberalismo económico obligan a organizar la acción social de
tal manera que se pudieran mejorar de forma perdurable en el tiempo las condiciones de vida de las
personas y disminuyera la pobreza.
En este contexto se crean organizaciones de asistencia a personas pobres gestionadas por gente
voluntaria que iba adquiriendo habilidades y conocimientos a través de la propia práctica. Inicialmente
cada una de las organizaciones llevaba a cabo sus acciones de forma más o menos aislada o
independiente de tal manera que se daban solapamientos en la prestación de ayuda, así como una gran
heterogeneidad en los procedimientos del ejercicio de voluntariado.
La organización considerada como la génesis de la acción social como profesión fue la Charity
Organization Society (COS), creada en el Reino Unido en 1869 que aglutinaba a un gran número de
entidades de asistencia social. Lo que motivó la creación de la COS fue la preocupación compartida por
estas entidades de poder incidir en la pobreza de forma eficiente a través de mejorar el método de
intervención individualizado, buscar nuevas técnicas y hacer investigación en relación a las causas y las
consecuencias de la pobreza La COS estableció los 8 puntos básicos en la atención social individualizada
basándose en la necesidad de estudiar el caso para establecer un diagnóstico y la elaboración de un plan
de trabajo a largo plazo donde las personas, familias y comunidad eran elementos activos.
Chalmers, quien consideraba que las personas eran responsables de su situación de pobreza y que un
sistema asistencial basado sólo en la caridad contribuía a la cronificación de la pobreza, Se partía de la
base de que la simple caridad instalaba a las personas pobres en una posición ociosa que no era buena
ni para su propia dignidad como seres humanos el individuo era el causante de su pobreza y la aceptación
de la asistencia pública destruía el respeto a sí mismo de la persona pobre, dado que se acostumbraba
a vivir de la limosna para mantenerse a sí mismas.
Algunas de las referentes del TS individualizado que estaban vinculadas a la COS fueron Mary Richmond
(1861-1928), la cual es considerada la madre del método del TS individual o de casos; y Octavia Hill
(1938-1912), conocida por su labor a través de las visitadoras sociales entre otras. Ambas tienen un
destacado papel en la conceptualización del TS y el desarrollo de un procedimiento de intervención social
propio como veremos en los capítulos relativos a la conceptualización y al método de la disciplina
Paralelamente a este movimiento hacia el desarrollo del TS individualizado, va cogiendo fuerza un
movimiento orientado a la acción colectiva que también tiene sus orígenes en Inglaterra: el movimiento
de los Settlement Houses. Samuel y Henrietta Barnett inauguraron en 1884 Toynbee Hall, una casa en
la que se ofrecían diferentes servicios y atenciones a las familias del barrio. Según el matrimonio Barnett,
era necesario conocer y vivir de cerca las necesidades de las personas pobres para entender sus
vivencias y poder darles una respuesta que les ayudara a mejorar su situación social Posteriormente,
Jane Addams (1860-1935), conocedora de la experiencia del matrimonio Barnett, creó junto con su
compañera Ellen Gates Starr, la conocida Hull House en Chicago, impulsando el Settlement House
Movement, el cual trabajaba para mejorar las condiciones de la comunidad.
Las dos experiencias son el origen del TS grupal y comunitario. Se parte de la base de que la pobreza
no es consecuencia del poco esfuerzo individual o de algún tipo de situación personal invalidante, sino
que hay ciertos elementos estructurales en la sociedad que impiden que las personas se desarrollen
plenamente como tales en todas sus dimensiones: El liberalismo, la falta de cobertura sanitaria, la falta
de oportunidades formativas, o la condición de inmigrante, entre otras, serían situaciones contextuales
que generan desigualdad y pobreza.
Desde este prisma pues, la intervención no debe pasar sólo por la adaptación del individuo al sistema, si
no que hacen falta reformas sociales a nivel estructural. De esta manera, paralelamente al apoyo
individual, hay que hacer activismo social, cambiar leyes, conseguir responsabilidades políticas. El
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Settlement Houses incorpora la conocida «máxima de las tres R» (reform, research, residence) a través
de la cual dejan claro el posicionamiento respecto a la acción social para luchar contra la pobreza: es
necesario:
• un proyecto social de reforma donde se impliquen todos los agentes sociales;
• hay que hacer investigación para conocer los fenómenos sociales en torno a la pobreza;
• hay que vivir y conocer de muy cerca a las personas pobres para poder hacer realmente una
buena asistencia social
En el caso de España, al igual que había pasado en otros países de Europa, en el siglo XIX surgieron
iniciativas para racionalizar y modernizar la beneficencia y la provisión pública. Así, la propia
constitución de 1812 planteaba la municipalización de la asistencia social y la beneficencia.
Posteriormente, a raíz de las crisis industriales de 1843 y 1847, se crea la Ley General de
Beneficencia social, siendo esta la primera norma que regula en el país la asistencia social pública la
organización de las respuestas caritativas en nuestro país no se produce hasta los años cuarenta del siglo
XX con la creación de Cáritas. (la Ayuda Social Americana) que se realizó a través de la iglesia católica
por exigencia de la National Catholic Welfare Conference de Estados Unidos, entidad donante, cuyos
dirigentes desconfiaban del régimen franquista para la realización de esta labor asistencialista. Esta
distribución permitió consolidar los medios que hicieron posible la puesta en marcha de Servicios Sociales
como guarderías, colonias infantiles y la obra de suburbios, aunque hizo que se perpetuara una acción
de carácter benéfico. Trascender las respuestas caritativas a las necesidades sociales, como se apunta
al inicio de este capítulo, ha ido ligado al establecimiento de un Estado Social de derecho que, en nuestro
caso, se ha dado de forma tardía debido al largo periodo de dictadura.
Tomasa Bañez diferencia tres momentos en la evolución de la profesionalización del TS
• Los primeros pasos: En 1966 se aprueba el primer plan de estudios de TS
• La profesión se tecnifica diversifica Se consolida la formación del TS en España
• La profesión se consolida: conocimiento del TS como estudio universitario y por el Real Decreto
1393/2007, Conversión de la Diplomatura de TS en Grado de TS
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4. Etapa de Conceptualización 1980-1990. En estos momentos, el TS es reconocido como
estudio universitario equiparado a otras disciplinas de carácter más técnico, con todo un
corpus de conocimientos propios que lo legitiman como profesión el TS no es una ciencia ni es
un campo disciplinar propio, sino una tecnología social aplicable desde los conocimientos teórico-
científicos de otras disciplinas como la sociología, la psicología o la antropología la definición de
TS no es estática
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Tema 5: El Trabajo Social como filosofía práctica: fundamentos, reflexiones e influencias
Analizar los orígenes del Trabajo Social y su evolución a lo largo del tiempo, un primer paso es revisar las
principales teorías de las que se ha nutrido y, segundo, contextualizar las circunstancias del punto de
partida, si es que esto se puede decir en singular.
En una disciplina como el Trabajo Social, con más de un siglo de historia, podemos constatar la influencia
de diferentes perspectivas filosóficas. Desde nuestros inicios, los debates sobre la ética y los valores
democráticos han formado parte de nuestra identidad. Y nuestra práctica profesional se ha desarrollado
en estrecho diálogo con las corrientes psicológicas y sociológicas más relevantes (desde el
interaccionismo simbólico hasta la dinámica de grupos). Ahora bien, la institucionalización temprana del
Trabajo Social como disciplina científica y como profesión en los Estados Unidos de América y en Reino
Unido ha fortalecido lo que podemos denominar el “modelo anglosajón”
El Trabajo Social, tal como lo concebimos en la actualidad, es resultado de un proceso histórico de
sedimentación de respuestas «situadas» (es decir, respuestas con textualizadas históricamente que
responde a demandas de la ciudadanía), que buscan resolver problemas tanto de personas, grupos como
Comunidades
Otra característica destacada del Trabajo Sociales es la confluencia de lo profesional y lo científico, de la
acción y de la reflexión. Asimismo, las dinámicas de demarcación profesional y de disciplinas científicas
fueron rápidamente asumidas por las primeras generaciones de profesionales del Trabajo Social
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COOPERACIÓN, AGENDA PÚBLICA Y TRABAJO EN RED: LAS GRANDES ORGANIZACIONES
INTERNACIONALES DE TRABAJO SOCIAL
Desde los inicios, se ha buscado su institucionalización profesional y académica, con la voluntad de situar
en la agenda pública el bienestar social como un objetivo irrenunciable. Y todo ello, como decimos, desde
una visión internacional, buscando establecer vínculos entre profesionales y organizaciones de todos los
países del mundo. El primer ejemplo fue la «Premiere Conférence lnternationale du Service Social»
Conferencia Internacional de Trabajo Social- celebrada en Paris, entre los días 8 al 13 de Julio de 1928.
Eran tiempos complicados, convulsos que aspiraban a superar la violencia del comienzo de siglo. Desde
1928, las tres grandes organizaciones en las que nos agrupamos los trabajadores sociales son
1. Asociación Internacional de Escuelas de Trabajo Social;
2. Consejo Internacional de Bienestar Social;
3. Federación Internacional de Trabajadores Sociales.
❖ la Asociación Internacional de Escuelas de Trabajo Social (por sus siglas en inglés, IASSW
«es la organización mundial de escuelas de Trabajo Social y educadores. una reunión
organizativa en Berlín. Los participantes acordaron que el propósito de la organización era alentar
el intercambio de ideas e información, la documentación de la educación en Trabajo Social y la
organización de conferencias y seminarios internacionales
❖ el Consejo Internacional de Bienestar (El ICSW) es una organización mundial, no
gubernamental, apolítica, no sectaria y sin ánimo de lucro que representa a una amplia gama de
organizaciones miembros nacionales e internacionales que tratan de promover la justicia social,
el bienestar social, el Trabajo Social y el desarrollo social. Su objetivo es ayudar a sus miembros
a trabajar en red de forma eficaz, a derivar principios fundamentales de sus diversos esfuerzos y
a llamar la atención de los gobiernos, las organizaciones intergubernamentales y el público en
general sobre estos principios mediante la educación y la acción política, pasando de la visión a
la política, de la política a los programas y de los programas a la acción. el ICSW promueve
políticas socioeconómicas destinadas a reducir la pobreza, las dificultades y la vulnerabilidad,
especialmente entre las personas desfavorecidas; se esfuerza por el reconocimiento y la
realización de los derechos fundamentales al empleo, los ingresos, la alimentación, la vivienda,
la educación, la atención sanitaria y la seguridad; promueve la igualdad de oportunidades, la
libertad de expresión, la libertad de asociación, la participación y el acceso a los servicios
humanos y se opone a la discriminación; promueve políticas y programas integrales que logran
un equilibrio adecuado entre los objetivos sociales, económicos y medioambientales; y busca la
aplicación de estos objetivos por parte de los gobiernos, las organizaciones internacionales y los
organismos no gubernamentales en cooperación con su red de organizaciones miembros.
❖ la Federación Internacional de Trabajadores Sociales que representa a 3 millones de
trabajadores sociales a través de sus 128 países miembros Entre sus objetivos, podemos
destacar la promoción del Trabajo Social como profesión, favorecer el establecimiento en cada
país de organizaciones nacionales para los trabajadores sociales, apoyar a dichas organizaciones
para fortalecer la participación de los trabajadores sociales en la planificación de las políticas
sociales a nivel internacional, y el desarrollo de estándares profesionales, incluidos los principios
éticos, que fortalezcan la profesión del Trabajo Social en todos los países en 2010 la Agenda
Global para el Trabajo Social y el desarrollo social, con cuatro objetivos:
• promover la equidad social y económica,
• promover la dignidad y el valor de todas las personas,
• fortalecer las relaciones humanas
• trabajar a favor de la sostenibilidad ambiental.
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Tema 6 Trabajo Social y la acción educadora en los contextos sociales
Los escenarios y agentes educativos son complejos y cambiantes. Por un lado, el sistema educativo
responde a normativas reguladoras cambiantes y no siempre adaptadas a una mayoría. Surgen
situaciones de conflicto como desmotivación, acoso, falta de apoyo familiar, lo cual hace necesaria una
respuesta interprofesional que incluya no sólo al profesorado sino a otros/as profesionales con capacidad
de intervención. Las funciones profesionales señaladas por el Consejo General del Trabajo Social tienen
su aplicación en el ámbito de la educación: prevención, atención directa, planificación, docencia,
promoción, mediación, supervisión, evaluación y gerencia. En el ámbito educativo, que exige flexibilidad
y capacidad de adaptación, el Trabajo Social tiene varias funciones, como:
-diagnóstica
-asistencial
-preventiva
FUNCIÓN DIAGNÓSTICA: En el ámbito educativo, la función diagnóstica del Trabajo Social se centra en
identificar las necesidades de los estudiantes y sus familias que impactan en el rendimiento
académico. Los trabajadores sociales analizan la convivencia en los centros para detectar problemas
en la dinámica del alumnado. A partir de estos diagnósticos, se desarrollan programas de intervención,
tanto para resolver problemas existentes como para prevenir conflictos, con el objetivo final de mejorar
los factores que favorecen el buen rendimiento académico.
FUNCIÓN ASISTENCIAL: Los trabajadores/as sociales intervendrán de manera transversal atendiendo
a los alumnos/as, familias y profesores/as. Se toman las funciones profesionales señaladas por el
Consejo General del Trabajo Social (2012) prevención, atención directa, planificación, docencia,
promoción, mediación, supervisión, evaluación y gerencia), se ve cómo tienen su aplicación en el ámbito
de la educación
[Link] Histórico del TS educativo en España
Durante los siglos XVI y XVII se generan nuevas necesidades en una población cada vez más
creciente y en la que se acentuaban las desigualdades. Las autoridades comenzaron a intervenir en el
problema desarrollando políticas públicas cuyo objetivo es el diagnóstico y la reeducación. Estas
primeras estrategias de intervención se basan en el análisis de las necesidades de las personas pobres
y la puesta en marcha de programas educativos encaminados a la obtención de un trabajo.
Siglo XIX: en España, Concepción Arenal destaca como ejemplo de este nuevo modelo asistencial:
realiza un análisis crítico de la pobreza, incorporando propuestas pedagógicas que tienen como objetivo
la reeducación de los beneficiarios/as de la intervención y un cambio de modelo para evitar la
perpetuación de la situación desfavorable.
Durante la segunda mitad de la dictadura franquista y los primeros años de democracia, el cambio
de modelo productivo generó un gran éxodo de las zonas rurales a las ciudades, surgiendo grandes
problemas al no poder asumir las ciudades el volumen de nuevos ciudadanos/as y la demanda de
servicios y empleos.
Los problemas asociados a esta situación requirieron de nuevas estrategias de intervención y surgieron
diversas iniciativas de carácter público y privado:
-Por un lado, un modelo asistencial centrado en la administración de recursos
-por otro lado, un rápido desarrollo del asociacionismo que canalizaba las demandas y ponía en
marcha iniciativas de autogestión. En este último modelo, la pedagogía social tomó un papel relevante
al ofrecer herramientas que permitieron la capacitación de los beneficiarios/as y el desarrollo de
estrategias propias.
Comienza a desarrollarse el Trabajo Social educativo en España con la incorporación en centros de
educación especial. Sin embargo, estas primeras incursiones se centraron en alumnos/as con
discapacidad y, en muchos casos, al amparo de iniciativas privadas gestionadas por asociaciones de
familiares o entidades religiosas. Anterior al establecimiento de la democracia, la Ley General de
Educación y Financiación de la Reforma Educativa contempla la expresión de integración escolar, lo que
implicaría una declaración de intenciones para la presencia futura del TS.
Democracia: Se regularon todos los ámbitos, incluida la educación. Esto supuso la concreción en
diversas leyes. En este proceso la educación especial tomó impulso con la creación del Instituto Nacional
de Educación Especial (1975, INEE) y, con ello, la presencia de los trabajadores/as sociales en el ámbito
educativo, creándose equipos multidisciplinares junto con educadores/as y profesionales sanitarios.
1
En 1985 la regulación de la educación especial sufre una profunda modificación normativa. Esto conllevó
a la formación de equipos multidisciplinares que evaluaban a los alumnos/as en las diferentes áreas
(bio, psico y social) y la elaboración de programas de intervención individual en el que se incluyeron,
además, a las familias y a profesionales ajenos al propio centro. El objetivo principal de estos programas
era la mayor adaptación a las necesidades reales del alumnado.
En 1990, con la Ley Orgánica General del Sistema Educativo y el sucesivo ordenamiento jurídico que
desarrolla la orientación educativa, se materializa la presencia de trabajadores/as sociales en el ámbito
escolar.
En 1992: Orden de 9 de diciembre de 1992, que regula la estructura y las funciones de los Equipos de
Orientación Educativa y Psicopedagógica. Con esta Orden el Sistema de Educación se conforma
como ámbito de actuación del TS (las profesiones que recogen dicha orden y que forman estos
equipos son psicólogo/a, psicopedagogo/a y trabajador/a social). La orden establece que: “los
trabajadores sociales de los equipos se ocuparán de que los Centros educativos responsan a las
necesidades sociales del correspondiente sector, así como de asegurar los servicios sociales más
estrechamente vinculados al sistema educativo”.
La práctica del TS en el ámbito educativo conllevó una evolución hacia una nueva manera de actuar en
la que se buscó analizar las dificultades y conflictos que se dan en los centros escolares para realizar una
buena planificación e intervención. Para ello se tomó la metodología básica del TS divida en cuatro fases:
Diagnóstico, Planificación de la intervención, Aplicación, Seguimiento y Evaluación.
La FUNCIÓN de los trabajadores/as sociales en el ámbito escolar es:
-La colaboración y coordinación con los demás profesionales del sistema educativo según las
líneas marcadas por el proyecto educativo del centro, con el fin de lograr el desarrollo integral de los
alumnos/as (tanto en la adquisición del contenido académico como en las circunstancias familiares y
sociales que pueden afectar a este logro).
-Estudian y valoran los casos que supongan un riesgo social para el/la escolar y/o situaciones de
emergencia, siendo fundamental las tareas de prevención que aumenten factores de protección a nivel
personal, familiar y en el entorno educativo.
-El estudio pormenorizado del caso social y la programación de actividades encaminadas a
mejorar las necesidades del menor evitará la interrupción del proceso educativo y su desarrollo social.
OBJETIVO del Trabajo Social en su intervención: el equilibrio relacional del niño/a y la familia con el
sistema educativo.
El sistema escolar se presenta como un contexto en donde la detección y la prevención de
problemas sociales que afectan a los/as estudiantes y a sus familias, pueden ser observados y
tratados, evitando el posterior deterioro en el desarrollo escolar de los/as escolares.
Muchos de los problemas escolares que se encuentran los maestros/as y profesores/as tienen su
base en factores sociales que exceden de sus competencias. Por ejemplo: el absentismo, fracaso
o abandono escolar están relacionados tanto con factores académicos como con problemas en el
contexto familiar o comunitario.
En este contexto el TS puede facilitar la aplicación de recursos sociales que permitan una mejor
orientación para el aprendizaje y adaptación de los/as estudiantes.
2
• Diagnosticar las situaciones individuales de los/as estudiantes que afectan a su proceso
formativo. Por ejemplo: problemas de inadaptación, absentismo, acoso escolar, conflictos
relacionales, fracaso escolar, etc.
• Identificar conductas disruptivas que afecten a la convivencia con el resto de alumnos/as.
• Reconocer situaciones familiares desajustadas tales como desprotección, abandono,
violencia, abuso sexual, carencia de higiene, dificultades económicas, etc.
• Prevenir problemas de inadaptación y conductas delictivas.
• Proveer al centro de la información familiar para el rendimiento académico del alumno/a.
LA PEDAGOGÍA SOCIAL
El Trabajo Social como disciplina comparte ámbito de intervención y objetivos de otras disciplinas. Así,
muchas herramientas empleadas en el TS (de diagnóstico, de planificación, intervención, etc.) tienen su
origen en la Psicología, la Sociología o la Pedagogía. De este modo, concretamente, muchas de las
estrategias, herramientas, acciones y actividades que lleva a cabo el Trabajo Social educativo se analizan
y se entienden desde la Pedagogía Social.
La Pedagogía Social es una ciencia práctica y aplicada que se ubica dentro de las Ciencias de la
Educación. No sólo se ocupa de los procesos educativos en lugares y contextos relacionados con la
educación, sino que atiende los problemas de la vida cotidiana de las personas.
Carácter científico de la Pedagogía Social: Tabla: Ciencia aplicada a la resolución de problemas: Teórico-
práctico/Normativo-descriptivo
En España, a comienzos del siglo XX, la constitución de la Pedagogía Social siguió un desarrollo diferente
en relación a los demás países europeos y Estados Unidos. Aunque tiene sus orígenes en la revolución
industrial, su significado y desarrollo se centra en dar respuesta a los problemas educacionales derivados
de los continuos cambios de la sociedad contemporánea.
Torio-López (2006) indica que las primeras publicaciones sobre Pedagogía Social en España son obra
de: Concepción Arenal (1820-1893): vinculó la Pedagogía Social al ámbito penitenciario y la reinserción
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de los presos. María del Buen Suceso Luego de la Figuera (1864-1929): en su conferencia de 1902
“Pedagogía Social”, expuso que la pedagogía se ocupa de la formación social de los alumnos/as, en la
que deben estar implicados otros agentes además de la familia (como la calle, el taller,…), es decir, todos
aquellos vinculados al desarrollo de la vida social de los individuos.
Fermoso(2003) establece cinco periodos en el desarrollo de la Pedagogía Social en España:
1) Primer período (1868-1944): Inicio de la Pedagogía Social. Surge con fines asistenciales y carácter
fundamentalmente práctico.
2) 1944-1970. Período marcado por el régimen franquista: Comienza la preocupación por la Pedagogía
Social por parte de algunos profesores/as de conformación filosófica.
3) 1970-1983. Transición democrática: A partir de 1983 se crean centros de Pedagogía Especializada
y Escuelas de Formación de Educadores Especializados. Comienza la aproximación al conocimiento
empírico de la educación social.
4) 1983-1991. Etapa de consolidación: En las universidades se crea la sección de Pedagogía Social y
se reconoce la Pedagogía Social dentro de la sección científica de la Sociedad Española de Pedagogía
Social. Se publica el primer número de la Revista Pedagogía Social (de carácter científico). Se reconoce
la PS dentro de la Sección Científica de la Sociedad Española de Pedagogía.
5) 1991-actualidad. Período de esplendor: Momento de mayor producción científica: desde las
universidades se impulsan reuniones científicas y formación de doctorandos.
4
Tema 7 EL TS EN ESPAÑA ORIGENES Y EVOLUCION
1. LOS ORÍGENES Y EL DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL
el trabajo social tiene sus orígenes en Europa Occidental, en concreto en el Reino Unido, y en los
Estados Unidos de América en las últimas décadas del siglo XIX, como resultado de las inflexiones
producidas en determinados movimientos filantrópicos de la época. parece existir un acuerdo
generalizado en torno a que las primeras expresiones de la práctica del trabajo social han de buscarse
en las COS y en la evolución de la concepción teórica en la (Charity Organization Societies) que estas
organizaciones se apoyaban. Las primeras figuras señeras de la disciplina fueron, a mayores de otras
menciones que se puedan realizar, Octavia Hill, Samuel Barnett, Josephine Shaw Lowell, Jane
Addams y, de forma especial, Mary Richmond De hecho, será esta última autora la que ofrezca, en
torno a 1917, la primera sistematización teórica sobre la disciplina y la profesión en su obra «El
diagnóstico social» a iniciativa de la COS de Nueva York, cuando en esa ciudad se ofertan los primeros
cursos y se funda la primera escuela para la formación de trabajadores sociales, la «Escuela de
Filantropía de Nueva York» (Hoy en día «Columbia University School of Social Work»), adscrita a la
Universidad del mismo nombre. En breve, esta iniciativa es emulada por otras ciudades de los Estados
Unidos.
Así, se identifica el origen del TS en el Reino Unido a finales del [Link], país donde se desarrolla
antes el proceso de industrialización con todas las consecuencias sociales que esta conlleva:
explotación infantil, condiciones de insalubridad en fábricas y viviendas, falta de higiene en las calles,
y un largo etcétera de fenómenos asociados la pobreza que ponían en duda la legitimidad de quienes
ostentaban el poder, y al mismo tiempo hacían peligrar la estabilidad social.
Los cambios ideológicos en la concepción de la pobreza, la secularización de la sociedad y las
condiciones de miseria propiciadas por el liberalismo económico obligan a organizar la acción social
de tal manera que se pudieran mejorar de forma perdurable en el tiempo las condiciones de vida de
las personas y disminuyera la pobreza.
En este contexto se crean organizaciones de asistencia a personas pobres gestionadas por gente
voluntaria que iba adquiriendo habilidades y conocimientos a través de la propia práctica. Inicialmente
cada una de las organizaciones llevaba a cabo sus acciones de forma más o menos aislada o
independiente de tal manera que se daban solapamientos en la prestación de ayuda, así como una
gran heterogeneidad en los procedimientos del ejercicio de voluntariado.
La organización considerada como la génesis de la acción social como profesión fue la Charity
Organization Society (COS), creada en el Reino Unido en 1869 que aglutinaba a un gran número
de entidades de asistencia social. Lo que motivó la creación de la COS fue la preocupación compartida
por estas entidades de poder incidir en la pobreza de forma eficiente a través de mejorar el método
de intervención individualizado, buscar nuevas técnicas y hacer investigación en relación a las causas
y las consecuencias de la pobreza La COS estableció los 8 puntos básicos en la atención social
individualizada basándose en la necesidad de estudiar el caso para establecer un diagnóstico y la
elaboración de un plan de trabajo a largo plazo donde las personas, familias y comunidad eran
elementos activos.
Chalmers, quien consideraba que las personas eran responsables de su situación de pobreza y que
un sistema asistencial basado sólo en la caridad contribuía a la cronificación de la pobreza, Se partía
de la base de que la simple caridad instalaba a las personas pobres en una posición ociosa que no
era buena ni para su propia dignidad como seres humanos el individuo era el causante de su pobreza
y la aceptación de la asistencia pública destruía el respeto a sí mismo de la persona pobre, dado que
se acostumbraba a vivir de la limosna para mantenerse a sí mismas.
Algunas de las referentes del TS individualizado que estaban vinculadas a la COS fueron Mary
Richmond (1861-1928), la cual es considerada la madre del método del TS individual o de casos;
y Octavia Hill (1938-1912), conocida por su labor a través de las visitadoras sociales entre otras.
Ambas tienen un destacado papel en la conceptualización del TS y el desarrollo de un procedimiento
de intervención social propio como veremos en los capítulos relativos a la conceptualización y al
1
método de la disciplina Paralelamente a este movimiento hacia el desarrollo del TS individualizado,
va cogiendo fuerza un movimiento orientado a la acción colectiva que también tiene sus
orígenes en Inglaterra: el movimiento de los Settlement Houses. Samuel y Henrietta Barnett
inauguraron en 1884 Toynbee Hall, una casa en la que se ofrecían diferentes servicios y atenciones
a las familias del barrio. Según el matrimonio Barnett, era necesario conocer y vivir de cerca las
necesidades de las personas pobres para entender sus vivencias y poder darles una respuesta que
les ayudara a mejorar su situación social Posteriormente, Jane Addams (1860-1935), conocedora
de la experiencia del matrimonio Barnett, creó junto con su compañera Ellen Gates Starr, la
conocida Hull House en Chicago, impulsando el Settlement House Movement, el cual trabajaba
para mejorar las condiciones de la comunidad.
Las dos experiencias son el origen del TS grupal y comunitario. Se parte de la base de que la pobreza
no es consecuencia del poco esfuerzo individual o de algún tipo de situación personal invalidante, sino
que hay ciertos elementos estructurales en la sociedad que impiden que las personas se desarrollen
plenamente como tales en todas sus dimensiones: El liberalismo, la falta de cobertura sanitaria, la
falta de oportunidades formativas, o la condición de inmigrante, entre otras, serían situaciones
contextuales que generan desigualdad y pobreza.
Desde este prisma pues, la intervención no debe pasar sólo por la adaptación del individuo al sistema,
si no que hacen falta reformas sociales a nivel estructural. De esta manera, paralelamente al apoyo
individual, hay que hacer activismo social, cambiar leyes, conseguir responsabilidades políticas. El
Settlement Houses incorpora la conocida «máxima de las tres R» (reform, research, residence) a
través de la cual dejan claro el posicionamiento respecto a la acción social para luchar contra la
pobreza: es necesario:
• un proyecto social de reforma donde se impliquen todos los agentes sociales;
• hay que hacer investigación para conocer los fenómenos sociales en torno a la pobreza;
• hay que vivir y conocer de muy cerca a las personas pobres para poder hacer realmente una
buena asistencia social
[Link] DEL TS EN ESPAÑA
El trabajo social se asemeja en aspectos importantes al que se ha desarrollado y practicado en otros
países de nuestro entorno, presenta notorias diferencias fruto de su coyuntura particular y desarrollo
histórico. Es un trabajo social que se ha desarrollado fundamentalmente en el ámbito de lo que hoy
entendemos por servicios sociales más que en el educativo, sanitario, Su evolución ha corrido paralela,
por un lado, a los cambios de los sistemas e instituciones de protección social, que también reflejan los
importantes cambios sociopolíticos del país. Por otro lado, su desarrollo ha estado ligado a las vicisitudes
que se han producido en los ámbitos educativos y de las asociaciones y organizaciones profesionales
Diferentes autoras y autores han propuesto distintas formas de ordenar en etapas la historia del trabajo
social en España De la Red, Brezmes Nieto.
Es preciso ser conscientes de la incidencia negativa que sobre la sociedad en general y sobre el trabajo
social en particular están teniendo ciertos procesos de orden político y económico Considerando lo
anterior, el resto del capítulo se divide en dos partes. En la primera, más extensa, se presentan los
principales hitos en la construcción del trabajo social español. Ordenándolos en cinco etapas, se describe
la lenta y difícil construcción del trabajo social como profesión diferenciada y disciplina universitaria
equiparable a cualquier otra y digna de tales nombres. Se podría empezar antes, pero el punto de partida
se establece en 1932, cuando el trabajo social se enseña sistemáticamente por primera vez en España.
La segunda parte se centra en las últimas décadas, cuando se inicia un proceso de destrucción, en
principio invisible, que puede suponer incluso la demolición del trabajo social tal y como lo conocemos
hoy en día
3.1.1 Formación para una práctica caritativa (1932-1957):
Desde que en 1932 se fundara la primera Escuela de Servicio Social en Barcelona hasta el día de hoy, la
profesión y la disciplina de trabajo social ha recorrido un largo camino en nuestro país la figura del/de la
2
moderno/a trabajador/a social (las visitadoras del pobre), siendo tal vez Concepción Arenal la más
significativa entre todas ella.
En el seno del barcelonés “Comité Femenino de Mejoras Sociales”, fundado en 1926 e integrado por
antiguos miembros de la ya extinta Acción Social Popular, es donde se gesta la idea de crear la Escuela
de Asistencia Social. El objetivo de la iniciativa era formar y promocionar a quienes se ocupaban en obras
asistenciales con más entusiasmo y vocación que formación técnica. En aquella época España era una
república democrática, que había comenzado en abril de 1931, tras la abdicación y exilio del rey Alfonso
XIII, debido a que los partidos de izquierda habían ganado las elecciones municipales. Eran tiempos
convulsos, en los que las luchas entre grupos con ideologías opuestas llegaron a tales extremos que
desembocaron en una sangrienta guerra civil de tres años y en una dictadura de casi cuarenta tras el
levantamiento militar, en julio de 1936, contra el último gobierno republicano legítimamente constituido.
Además de convulso. España era un país más pobre, atrasado y desigual que otros países del centro y
norte de Europa. el trabajo social profesional nació como una nueva respuesta a la «cuestión social»
En 1932 se crea en Barcelona la primera escuela de TS: “Escuela de Asistencia Social para la
Mujer”. La idea de la “Escuela de Asistencia Social para la Mujer” era proporcionar formación y
conocimientos técnicos a las hasta entonces visitadoras de los pobres. la idea de fundar una Escuela de
Asistencia Social, como las que venían funcionando en el extranjero desde hacía años, surgió de la
necesidad de contar con personal formalmente competente para dirigir diferentes actividades caritativas
y asistenciales.
Es significativo que el nombre de la primera escuela de trabajo social fuera «Escuela de Asistencia Social
para la Mujer» La idea era proporcionar formación y conocimientos técnicos a las hasta entonces
visitadoras de los pobres. Dr. Raúl Roviralta y la Sra. Antonia Ferreras, secretaria de la Comisión de
Mujeres para la Mejora Social. Aunque la Escuela de Asistencia Social Femenina se fundó durante los
años de la República, y por tanto no explicitaba su carácter confesional, su concepción respondía a un
sistema de asistencia caritativa, promovido por la doctrina social de la Iglesia Católica. en un contexto de
mínima intervención estatal tras la legislación de Beneficencia de 1849. Al estallar la Guerra Civil, la
Escuela se vio obligada a cerrar sus puertas, que no reabriría hasta 1939, adaptándose, claro está, a los
principios del nuevo régimen político: el nacional catolicismo de la dictadura franquista.
Tras la Guerra Civil, en octubre de 1939, la Escuela de Asistencia Social Femenina de Barcelona volvió
a iniciar sus actividades. Esta vez la Escuela dependía de la Diócesis de Barcelona, En la misma fecha
se fundó la «Escuela de Formación Familiar y Social de Madrid». Esta última escuela también dependía
de la Iglesia y estaba dirigida por una congregación de religiosas Fueron las dos únicas escuelas que
funcionaron en todo el país hasta mediados de la década de 1950 los primeros planes de estudio de
estas dos escuelas esta ban más guiados por los principios de la dictadura y un rígido catolicismo que
por cualquier criterio académico Las materias que se impartían eran religión y moral aunque también se
ofrecía una cierta formación, de carácter muy básico, en psicología, sociología y derecho. Las áreas de
práctica incluían el apoyo al personal médico en los dispensarios y para la realización de análisis clínicos,
tareas en guarderías, obras de caridad, asistencia social en sindicatos, asistencia a la infancia, atención
social en fábricas y «visitas a los pobres». No será hasta mediados de los años 50 cuando se abran
nuevas escuelas de trabajo social. También tendrán su sede en Barcelona y Madrid. La primera de ellas,
especializada en la atención de problemas de salud mental, fue la Escuela de Visitadoras Sociales
Psiquiátricas de Barcelona La segunda, la Escuela de Enseñanza Social Masculina de Barcelona, iniciada
en el curso 54-55, se caracterizaba por ser una escuela sólo para hombres y pertenecer a la Iglesia
Católica La tercera y última de las escuelas fundadas en este periodo fue la de Asistentes Sociales de
San Vicente de Paul. Se trataba de una entidad destinada a ofrecer formación como asistentes sociales
a las monjas de la congregación de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl
3
y, entre otras cosas, el Estado comenzó a garantizar ciertas mejoras en la atención social de sus
ciudadanos.
En los años 50 hay una ligera apertura de España al exterior y mejora económica. Aunque seguía siendo
una dictadura, el Estado comenzó a garantizar ciertas mejoras en la atención social, pero con obediencia
al Régimen y a la religión católica. Surge entonces la necesidad de contar con personal técnico que
pudiera ofrecer asistencia social a los más desfavorecidos y al mismo tiempo asegurar que el
comportamiento de los asistidos se ajustara estrictamente a los valores patrióticos y católicos. no fue hasta
el año 58 que los estudios de trabajo social se encuadraron en el ámbito de la Formación Profesional
En la década del 58 al 68 se crearon 37 nuevas escuelas de trabajo social en España. La apertura al
exterior y el contacto con personal académico y profesional de otros países dieron nuevo sentido al TS.
Cáritas Española fue promotora de 15 de las nuevas Escuelas de Asistencia Social. Cáritas fue una de
las primeras instituciones sociales en apostar por la investigación social y su publicación.
En 1967 se funda en Madrid la primera escuela oficial de trabajadores sociales. En 1968 y en el contexto
del Primer Congreso Nacional de Asistentes Sociales celebrado en Barcelona, se aprueba oficialmente el
uso del término trabajo social. En ese congreso se plantea la necesidad de contar con un código
deontológico para la profesión y se solicita la clasificación universitaria de los estudios de TS, algo que no
se conseguirá hasta el año 1981.
El nuevo plan de estudios de formación en TS fue aprobado por el Decreto 1403/1964 y ratificado por la
Orden Ministerial en 1966. Este plan de estudios supuso una mayor estructuración de las materias y
contenidos contemplados, así como una mejor especificación de las actividades a realizar por los
trabajadores/as sociales. En 1967 se constituye la Federación Española de Asociaciones de Asistentes
Sociales (FEDAAS). que integraba a todas las asociaciones locales de trabajadores sociales
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Los años ochenta y particularmente los primeros noventa, supusieron comenzar a disfrutar del estatus
universitario y de un período en el que resultaba factible acceder, normalmente vía oposición, a un puesto
funcionarial (aunque de segundo nivel), adecuadamente remunerado en la administración de los servicios
sociales y otras administraciones y entidades públicas.
Desde el año 1982 se van desarrollando los 17 sistemas autonómicos de servicios sociales, con sus
respectivas leyes y normas. Fueron muy similares en sus orígenes, pero se han ido diferenciando con el
paso del tiempo, ya que no existía una ley nacional o de bases de servicios sociales como en otros
sistemas de bienestar como sanidad o educación.
El sistema de servicios sociales fue uno de los principales espacios laborales para los trabajadores/as
sociales a partir de los años 80 y particularmente a partir de la aprobación del Plan Concertado de
Servicios Sociales en las Corporaciones Locales al final de esa misma década. Una ventaja de este Plan
es que garantizó unos mínimos servicios sociales a la ciudadanía en el ámbito municipal y la presencia
de los trabajadores/as sociales en ese primer nivel de atención.
Sin embargo, en la mayor parte de la normativa de desarrollo de los servicios sociales, salvo en tiempos
muy recientes y en determinadas [Link]., no se menciona explícitamente a los trabajadores/as sociales
como profesionales clave o relevantes para el sistema. Se identificaba el TS con un proceso burocrático
vinculado con labores de primera atención y gestión de prestaciones, bajo un modelo de intervención
excesivamente mecanizado, empobrecido y anclado en un supuesto binomio recurso-necesidad. La mera
gestión ocupaba el espacio y dejó muy poco lugar para la intervención social. La disciplina se acomodó y
parte de su actuación fue progresivamente ocupada por la psicología o la sociología aplicadas en lo
académico y profesional, o por la educación social en la intervención directa con la ciudadanía y en el
trabajo de calle.
Fuimos fraguando un discurso quejoso en el que se realizaban atribuciones externas sobre las causas
que provocaban el creciente papel secundario del TS sin realmente asumir que era necesario hacer
avanzar la disciplina en otras direcciones. En los años noventa España es un país más abierto a su
entorno y con mayor desarrollo económico. Unido a ello surgen graves problemas sociales, como la
drogadicción, Sida, el paro.
En el campo del TS se avanza tímidamente en internacionalización; se crean nuevas revistas y crecen
las publicaciones específicas; aparecen asociaciones relevantes como la de Trabajo Social y Salud o la
Estatal de directores y Gerentes de Servicios Sociales; se celebran nuevos congresos profesionales.
En 1999, el Consejo General aprueba uno de los documentos más importantes y de referencia para la
profesión: el Código Deontológico de la profesión de Diplomados en Trabajo Social. Pero la universidad
está muy alejada de las necesidades de la práctica y de las demandas de los profesionales
5
• La promoción de la movilidad mediante la eliminación de obstáculos para la libre
circulación con especial atención a lo siguiente:
► Para los estudiantes: el acceso a oportunidades de estudio y formación, y a servicios
relacionados.
► Para profesores, investigadores y personal técnico-administrativo: el reconocimiento y
valoración de períodos de investigación en contextos europeos relacionados con la
docencia y la formación, sin perjuicio para los derechos adquiridos.
• La promoción de una colaboración europea en la garantía de calidad con vistas al diseño de
criterios y metodologías comparables.
• La promoción de las dimensiones europeas necesarias en la enseñanza superior, sobre todo
en lo que respecta al desarrollo curricular, colaboración interinstitucional, planes de movilidad y
programas integrados de estudio, formación e investigación.
El plazo para la ejecución del EEES se estableció en el año 2010 la adaptación de los títulos universitarios
al EEES se viviese como una oportunidad que abría posibilidades de equiparación a otros estudios
durante largo tiempo cerradas, tras haber intentado infructuosamente y durante largos años conseguir el
reconocimiento de sus estudios como licenciatura la adaptación de los estudios de trabajo social al EEES
fue la elaboración, entre 2003 y 2004 y bajo la coordinación del profesor Octavio Vázquez y la
colaboración de la mayoría de las Escuelas y Departamentos de Trabajo Social de España, del Libro
Blanco de Trabajo Social. Su objetivo fue fijar las bases de un título de Grado en Trabajo Social el Libro
Blanco de trabajo social reconocían la definición, objetivos, código ético y estándares globales
consensuados internacionalmente por la IASSW (Asociación Internacional de Escuelas de Trabajo Social)
y por la IFSW (Federación Internacional de Trabajadores y Trabajadoras Sociales).
[Link] Libro Blanco concretaba y desarrollaba las unidades de competencia específicas que deberían
adquirir quienes se graduasen en trabajo social,
2. Capacidad para trabajar y valorar de manera conjunta con personas, familias, grupos,
organizaciones y comunidades sus necesidades y circunstancias.
3. Planificar, implementar, revisar y evaluar la práctica del trabajo social con personas, familias,
grupos, organizaciones y comunidades y con otros profesionales.
4. Apoyar a las personas para que sean capaces de manifestar las necesidades, puntos de vista y
circunstancias.
5. Actuar para la resolución de las situaciones de riesgo con los sistemas cliente, así como para las
propias y las de los colegas de profesión.
Tras la finalización del Libro Blanco, la Conferencia de Centros y Departamentos de Trabajo Social
elaboró una Ficha Técnica con criterios para el diseño de títulos de grado trabajo social. Su objetivo era
establecer un marco de referencia para la elaboración, verificación y acreditación de los planes de estudio
y se le conoce como el Documento de Barcelona Desde la perspectiva actual, puede decirse que el
denominado «proceso de Bolonia» ha permitido, no sin dificultades, el logro de reivindicaciones largo
tiempo planteadas de equiparación en estatus académico con otras disciplinas y profesiones
cercanas, como la psicología, el derecho o la sociología
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Otra debilidad que afecta a la dimensión profesional del TS tiene que ver con la percepción irrelevante
que se tiene del mismo por parte de la ciudadanía y negativa desde ciertos sectores de la política. Algunas
de sus causas pueden estar asociadas a la imagen caritativo asistencial que todavía mantienen las
personas ajenas al TS. Otra causa podría estar vinculada con una cierta acomodación o adaptación de
algunos/as profesionales a una labor burocrática de gestión de recursos.
En cuanto al sistema educativo, al igual que ocurrió con los servicios sociales o los de salud, durante la
Gran Crisis muchos gobiernos autonómicos y como consecuencia los responsables universitarios
empezaron a aplicar todo tipo de recortes (retirando recursos económicos y humanos clave del sistema
de educación superior pública, elevando las tasas académicas y reduciendo las becas o restringiendo las
condiciones para conseguirlas).
También se redujo el presupuesto de las universidades públicas y no se contrató nuevo personal
académico. La “solución” ofrecida por muchos gobiernos regionales a las universidades para afrontar sus
gastos corrientes fue “permitirles” (obligarles) a aumentar el precio de sus tasas “públicas”. Entre otros,
provocó tres problemas: (1) Drástica reducción del número de estudiantes y del volumen de créditos que
cursaban los que podían continuar o comenzaban sus estudios. (2) Una clara desigualdad entre los
estudiantes vinculada a su lugar de residencia, ya que dependiendo de la [Link] el precio de las
matrículas variaba. (3) La desaparición y fusión de facultades y departamentos específicos y la extinción
de algunos programas académicos, particularmente de máster. Todo ello ha afectado a los estudios de
TS. Unido a ello muchos trabajadores/as sociales tienen salarios bajos y no pueden permitirse
especializarse o ampliar sus estudios.
ASPECTOS POSITIVOS:
El Trabajo Social como profesión y disciplina sigue siendo robusto. Importante compromiso de la profesión
y de la academia con diferentes causas ciudadanas. Profesión comprometida con la defensa de los
derechos humanos, con el respeto a las diferencias y que tiene a los factores sociales como determinantes
del bienestar. El TS está comprometido con la mejora constante. Más allá de la actividad desarrollada en
las universidades y diferentes centros e institutos de investigación, es el esfuerzo que realizan los colegios
profesionales y el Consejo General del TS para ofrecer formación continua a los/as profesionales y su
apuesta por espacios de reflexión, intercambio y mejora profesional (congresos, encuentros, jornadas,).
Hoy en día el Grado en Trabajo Social se imparte en casi la mitad de las universidades españolas.
También hay másteres específicos en TS (aunque número pequeño), creciente presencia de contenidos
de TS en másteres de carácter más general y programas de doctorado específicos de TS.
Otro punto de solidez del TS español es la capacidad de acordar estándares educativos mínimos entre
todas las facultades y departamentos de TS, la creciente capacidad de atraer fondos de investigación, los
esfuerzos para mejorar la producción científica, la capacidad de movilización, el compromiso con las
causas sociales y la apertura a la participación ciudadana.
En cuanto a la internacionalización, desde hace varios años el TS exporta conocimiento, ya que cada vez
son más los autores/as españoles que tienen contribuciones significativas en congresos mundiales y
europeos, publican en revistas internacionales y son doctorados honoris causa. Además, profesionales y
académicos/as españoles están o han estado presentes en cargos de responsabilidad en las principales
organizaciones académicas y profesionales vinculadas con el TS, como son la Federación Internacional
del TS (IFSW), la Asociación Europea de Escuelas de Trabajo Social (EASSW), la Asociación Europea
de Investigación en Trabajo Social (EASWR) o el Consejo Internacional de Bienestar Social (ICSW).
ASPECTOS PENDIENTES:
La multidisciplinariedad: necesidad de abrirse y de colaborar con otras áreas de conocimiento
manteniendo la propia identidad.
Los nuevos espacios de intervención, en concreto en relación al espacio virtual, en el que pese a ciertas
resistencias iniciales parece que el TS español tiene fuerza suficiente como para generar un impacto
significativo y de orden internacional.
Desarrollo teórico relevante: evitar las demasiado frecuentes investigaciones autorreferentes y que se
promuevan aquellas con potencial para orientar una práctica efectiva de Trabajo Social.
20
7
Tema 8. TRABAJO SOCIAL Y BIENESTAR: CONCEPTOS Y ÁMBITOS
DE INTERVENCIÓN
Pre técnica.
Se conoce como etapa pretécnica a las diferentes formas de acción social de carácter benéfico, filantrópico
y caritativo. Este amplio periodo culmina con las revoluciones burguesas del siglo XVIII que impulsaron la
extensión de los derechos civiles de ciudadanía. La pobreza era una amenaza, un peligro social para la
salud y el orden público y una pesada carga para el Estado mientras que la burguesía prosperaba, la
miseria se incrementó en la parte baja de la escala social. En el nuevo contexto de relaciones laborales
abiertas, se criminal hizo la práctica del vagabundeo y la mendicidad de las personas aptas para trabajar.
Los primeros eran merecedores de ayuda mientras que los segundos debían ser obligados a trabajar o
negárseles la ayuda. En este contexto la pobreza era interpretada como una característica de la persona,
por actitud de holgazanería, malos hábitos, falta de control de natalidad. La acción social debía realizarse
bajo las siguientes premisas: cuanto menor fuera la ayuda caritativa recibida por los pobres mayor sería su
necesidad de trabajar; la vía de respuesta ante la pobreza era de reclusión y control en centros específicos
como los hospitales y los hospicios y la aplicación de terapia laboral
Etapa técnica
Este proceso transcurrió entre finales del siglo XVIII y principios del XIX, como respuesta a la presión social
surgida con la revolución industrial. La alta concentración de población en las nuevas zonas industriales
propició el surgimiento de una nueva clase pauperizada que vivía en condiciones infrahumanas de
subsistencia. Comenzó a forjarse una toma de conciencia sobre la desigualdad social y con ello la aparición
de un incipiente movimiento obrero. Ante el riesgo de revueltas se limitaron los derechos de reunión,
expresión y pensamiento de la clase trabajadora, a través de diferentes mecanismos como la vigilancia de
1
las reuniones de los trabajadores, limitación del número de asistentes. Desde el punto de vista de la acción
social, se impulsaron reformas sociales orientadas al ahorro y la previsión se crearon centros de atención
a la infancia, casas cuna, gotas de leche. Asimismo, las instituciones de beneficencia estuvieron
estrechamente relacionadas con la medicina pública, debido a la alta correlación entre personas enfermas
infecciosas y pobres al mismo tiempo. La Beneficencia trataba de proteger la salud pública, de prevenir la
transmisión de enfermedades infecciosas y también de controlar la mendicidad y la vagancia. Era, pues,
una cuestión de orden público.
Los avances sociales que se dieron en este periodo fueron, en gran medida, como respuesta a la presión
del movimiento obrero con conciencia de clase explotada. Junto a ello, la crispación social en el contexto
europeo, fue generando altas dosis de tensión hasta desembocar en la oleada de revoluciones de 1848.
Las reivindicaciones eran de carácter político y también social como la defensa del sufragio universal,
mejora de las condiciones de vida, derecho al trabajo. Se empezaba a aceptar la necesidad de incrementar
las funciones del estado, para limitar los abusos del capital y, con ello, frenar el avance del socialismo.
Estos factores propiciaron el desarrollo del sistema de seguros y reformas sociales, con el fin de proteger
a la población ante los principales riesgos (enfermedad, accidentes, vejez). En esta etapa, se desarrollaron
los diferentes métodos de intervención del Trabajo Social,
Etapa precientífica.
siglo del XIX al XX. El discurso en favor de la intervención del Estado quedó plasmado en los textos
constitucionales. El desarrollo del Estado social y de derecho se produjo después de las dos guerras
mundiales, cuando en los países occidentales, se reconoció la necesidad de garantizar a las personas las
cinco libertades a las que aludió Beveridge, considerado el padre del Estado de Bienestar: Necesidad,
Enfermedad, Ignorancia, Miseria y Ociosidad Para ello, proponía un sistema de seguros que permitía a los
gobiernos alcanzar esas libertades para todo el mundo En el contexto europeo se produjeron diferentes
modelos de política económica y social, si bien todos confluyeron en una ampliación del intervencionismo
estatal mediante el reconocimiento de las funciones sociales del Estado como vía necesaria para garantizar
la continuidad del sistema capitalista de producción. El Estado de Bienestar ha supuesto la consolidación
de la ciudadanía social y su extensión hacia todos los grupos de población, asegurando el nivel de vida, el
empleo, los servicios de bienestar como sanidad, educación, jubilación. Con el Estado de Bienestar se
produjo un cambio sustancial en la organización de la asistencia social. En el caso de España, se dejó
sentir con el desarrollo del actual sistema de servicios sociales, en aquel momento denominado
mayoritariamente de Bienestar Social. Comienza una etapa de institucionalización de la acción social
pública en las estructuras de la administración. Este periodo coincide con la denominada etapa
precientífica. Se trataba de construir programas y servicios dirigidos al conjunto de la población, orientados
hacia el bienestar.
Durante esta etapa se produce la vinculación entre Trabajo Social y Derechos Humanos, a través del
Código Deontológico Internacional de los Trabajadores Sociales. Desde la intuición de la práctica y en
contacto con el desarrollo de las ciencias sociales comienzan a emerger las bases teóricas, metodológicas
y conceptuales del Trabajo Social. Congreso Nacional celebrado en Sevilla. La denominación de Asistente
Social pasa a ser Trabajador Social y la de Servicio Social se convierte en Trabajo Social. En este mismo
Congreso también resulta significativa la reflexión a favor de superar una intervención social paliativa a
favor de una acción más fundamentada, capaz de incidir en las causas y no sólo en los efectos.
Etapa científica.
La etapa de desarrollo de los servicios de bienestar social en España, y con ellos el despegue de la
profesión, coincide con la crisis y posterior reestructuración del denominado Estado de Bienestar. La crisis
del Estado de Bienestar supuso la apertura del debate en torno a los agentes encargados de la provisión
social: Estado, mercado, sociedad o individuo, al mismo tiempo que emergen nuevos problemas sociales.
El Estado de Bienestar avanza o retrocede hacia un estado asistencial limitado en alcance y orientado a
funciones de control. Por su parte, la cuestión social también presenta un retroceso. En este nuevo
escenario, la aparición de la exclusión social como nuevo problema social muestra el déficit de ciudadanía
de una parte importante de la población. La exclusión muestra una nueva condición social, la cual no está
definida por el acceso precario a unas determinadas condiciones de vida, sino por el no- acceso, por la no
- ciudadanía, que además se caracteriza por una cierta irreversibilidad a corto plazo y una cierta
incapacidad de las personas afectadas para salir de su situación. «el sujeto pierde todo vínculo con la
2
sociedad de pertenencia. El nuevo contexto sociopolítico está generando nuevas tensiones tanto en el
diseño de las políticas públicas, como en la organización de los servicios y sistemas de protección social.
Los viejos y los nuevos riesgos sociales, tales como el sobre envejecimiento de la población, el crecimiento
de la precariedad laboral o las dificultades para la conciliación de la vida familiar y laboral. La Agenda 2030
reconoce las brechas sociales y establece a través de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. El Trabajo
Social del siglo XXI en su definición se alinea con la justicia social y los derechos humanos; y avanza, en
su etapa de consolidación científica, en la búsqueda de respuesta a los problemas sociales
4
T9. Ética, Derechos como mecanismos y Trabajo resiliencia
Sociales de Social de la Ciudadanía
1
esclavitud ni a torturas; a la libertad de opinión y de expresión; a la educación y al trabajo, entre otros
muchos.
Estos derechos corresponden a todas las personas, sin discriminación alguna. la Declaración y el Programa
de Acción de la Conferencia Mundial de Derechos Humanos considera que estos derechos «son
universales, indivisibles, interdependientes y están relacionados entre sí”. Los derechos y sus
tratados. Cuenta con mecanismos propios de supervisión que permiten monitorizar el cumplimiento de los
derechos humanos de los países miembros:
• Procedimientos especiales:
► 45 mandatos temáticos
► 13 mandatos de país
• Examen Periódico Universal (EPU)
• Investigaciones independientes
La Unión Europea dispone del Sistema Europeo de Derechos Humanos (SEDH) para proteger y
promocionar los derechos humanos en la región. Es un órgano que depende del Consejo de Europa
y fue aprobado por la Convención para la Protección de los Derechos Humanos y las Libertades
Fundamentales, esta Convención abarca un amplio abanico de derechos: derechos económicos y sociales,
abusos físicos, cooperación jurídica, cultura, educación, entre otros. Al principio, La Convención estuvo
compuesta por dos órganos judiciales: la Comisión Europea de Derechos Humanos y el Tribunal
Europeo de Derechos Humanos (TEDH). Después se establece el Protocolo 11, que afirma que las
personas podían tener acceso directo al Tribunal sin tener que acudir antes a la Comisión.
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos tiene sede en Estrasburgo y está compuesto por un juez de
cada Estado. En el año 2000 el Parlamento Europeo, la Comisión Europea y el Consejo Europeo
proclamaron la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, en la cual se recogen los
derechos individuales, civiles, políticos, económicos y sociales. la Comisión presenta un informe anual
sobre la implementación de la Carta, que el Consejo tiene en cuenta para analizar los casos y elaborar un
informe con sus propias conclusiones Otro órgano de la Unión Europea de Derechos Humanos es la
Agencia de los Derechos Fundamentales, que proporciona ayuda y asesoramiento independiente en esta
materia a los Estados Miembros.
2
conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos y los tratados y acuerdos internacionales
sobre las mismas materias ratificados por España».
3
4.2. Trabajo social y resiliencia
Este enfoque surge a la luz de las necesidades detectadas en determinados sectores poblacionales, las
cuales impiden su desarrollo integral y su participación plena como ciudadanía activa.
Goffman (1998) plantea dos cuestiones relevantes: la primera hace referencia a qué es un estigma, qué
efectos tiene sobre las personas y qué respuestas genera; la segunda tiene que ver con cómo se forjan
estos y qué función cumple en una sociedad. La interpretación de la exclusión social como estigmatización,
en concreto aplicada a la capacidad que tienen las personas de satisfacer sus necesidades existenciales
(tener, estar, hacer y ser), nos permitirá comprender algunas de las consecuencias reales de estos
procesos de negación
• Negación del TENER: la carencia de recursos materiales para algunos sectores de la población
resulta fácilmente imaginable. Así, la falta de vivienda, la carencia de vestido o alimentación
adecuada, la insuficiencia de ingresos. Pero no son las únicas. Otras, igualmente relevantes,
quedan también desprotegidas por no tener los recursos suficientes y/o adecuados:
► Afecto: como consecuencia de la ausencia de apoyos emocionales (amistades, pareja,
familia, grupos de referencia).
► Participación: cuando determinados derechos no están garantizados.
► Ocio, creación, identidad y libertad
La negación del TENER supone una doble forma de violencia hacia las personas: en primer lugar,
por las carencias materiales que padecen y por las situaciones estresantes derivadas de ellas a las
que se enfrentan; en segundo, por verse reducidos a seres vivos necesitados únicamente de techo,
ropa y alimento, negándoseles así otras dimensiones fundamentales
• Negación del ESTAR: se cristaliza en la invisibilidad. No existir por no estar presente ... ni en
asociaciones, ni en equipos deportivos, ni en espacios culturales o de ocio ... Su presencia parece
verse reducida únicamente a aquellos recursos creados de manera exclusiva para quienes se
encuentran en esta situación
• Negación del HACER llama a no esperar de estas personas que planifiquen, que cooperen, que
defiendan, que creen y que crean, que quieran, que expresen sus emociones, que cuiden, que
aprecien, que se afilien, que se diviertan, que jueguen, que crezcan, que cambien la única forma de
«ayudarles a salir» es a través del control (y en ocasiones, también del reproche). La desconfianza,
la sospecha ... se convierten en herramientas cotidianas de «intervención social» pues la
predisposición a la picaresca se presupone
• Negación del SER. Esta última es, en gran medida, la síntesis de las tres negaciones anteriores
pues no TENER, no ESTAR y no HACER implica poner en duda la propia existencia, la dignidad y
el carácter integral del desarrollo humano Frente a estas negaciones, los Derechos Humanos y
Sociales surgen no sólo como horizonte, sino como metodología para el Trabajo Social. Y para que
así sea, debemos destacar un término que nos sirva de referencia: la resiliencia.
Hablar de resiliencia nos obliga a abordar dos aspectos: adaptación y recuperación Y, para ello, vamos a
diferenciar de manera un tanto artificial tres ámbitos que están claramente interrelacionados: resiliencia
personal, resiliencia comunitaria y resiliencia societal.
❖ Trabajo Social y resiliencia personal el acompañamiento debe ser una herramienta para la
motivación para el cambio; una presencia activa que ayude a tomar conciencia de la realidad, que
anime a definir objetivos alcanzables, a adquirir compromisos concretos y a buscar los apoyos
adecuados Un acompañamiento social sanador, debe apostar por la responsabilidad ya que las
otras alternativas restan protagonismo y libertad a la persona afectada. El acompañamiento social
debe servir en parte para comprender y asumir la responsabilidad de lo hecho y de lo que se quiere
hacer.
❖ Trabajo Social y resiliencia comunitaria Supone que cada miembro, acepte las reglas
fundamentales de participación en ella, pero también el derecho a (re)construirlas. Implica tener
capacidad real de participación y, por tanto, de transformación (de la sociedad y de uno mismo). Es
un proceso de acompañamiento (mutuo) que requiere de compromiso y de reciprocidad Un Trabajo
Social que apueste por la resiliencia comunitaria no se basará únicamente en distribución de ayuda
material, sino en unos servicios sociales públicos (y en un tejido social y una sociedad civil) que
cuestionen la idea de adaptación, que impulsen una ciudadanía crítica, proactiva y constructiva
4
❖ Trabajo Social y resiliencia estructural hablar de resiliencia es también ir más allá de aquellas
personas a las conocemos, y más allá de las causas exclusivamente individuales.
son muchas las personas que no tienen acceso a los recursos necesarios (aprender a pescar), por
lo que debemos revisar la parte de responsabilidad del sistema y no exclusivamente la de la
persona; algunas de las personas que aun contando con los recursos suficientes para garantizarse
su propio bienestar (han aprendido a pescar), se ven expulsados del mercado laboral pues no
pueden competir en igualdad de condiciones (pequeño pescador vs grandes corporaciones de
explotación pesquera).
5
T 1O. Comunicación colaborativa y convivencia cívica
Las pioneras del trabajo social sabían de la importancia de la comunicación. los tiempos han cambiado
desde entonces y las formas de relación también. Con la digitalización aparecen nuevas formas de
comunicarnos, pero, en su esencia, la persona apela a la proximidad.
2. MÁS CONECTADOS, MENOS VINCULADOS
Uno de los aspectos que afecta necesariamente a la participación ciudadana es el de la fatiga participativa.
Este cansancio se agudiza con problemas sociales que bien constriñen la participación, o bien la
redefinen, incidiendo negativamente en ella. Estos problemas pueden resumirse en: el aislamiento,
incrementándose el número de personas que sufren lo que se denomina «soledad no deseada». El
analfabetismo relacional, agudizado por la digitalización La desafección hacia lo comunitario
2.1. La soledad no deseada
la soledad alimenta el autoritarismo. Reducir nuestra vinculación social deteriora nuestras relaciones
sociales y nuestra capacidad de establecer mecanismos de solidaridad, encuentros y apoyos, siendo la
soledad el resultado de un modelo de sociedad «productiva», «consumista» donde prima una cultura
«individualista», que favorece la anomía. La inexistencia de apoyos, la escasa o nula participación social
y la disminución de la calidad y cantidad de los lazos sociales afectan de una manera negativa a la salud
y el bienestar de las personas. Desde el trabajo social se pueden atender, a través de la significación de
las realidades personales, los efectos de la soledad no deseada, mediante esa relación, mediante la
comunicación, implicando a la ciudadanía para generar y estimular interacciones saludables y contextos
sostenibles.
2.2. El analfabetismo relacional
la dificultad y la carencia de habilidades socializadoras que reflejan la pobreza relacional y la fragilidad de
vínculos humanos, llegando incluso al analfabetismo relacional vivimos en una sociedad tremendamente
emotivizada, donde se da un alto nivel de exigencia de derechos, pero a su vez se diluyen las
responsabilidades, convirtiéndose en muchos casos un estatus el ser víctima, relacionarse siempre desde
la queja, la protesta, la polarización , factores que no facilitan relaciones maduras, de calidad, prolongadas
y humanas. cada vez nos encontramos con más personas que tienen dificultad para relacionarse, que no
son capaces de afrontar una respuesta no deseada, que prefieren marcharse antes de intentar un acuerdo
o un disenso respetuoso, dando lugar al analfabetismo relacional
2.3. La desafección de lo comunitario
Vivimos en un modelo social donde las prácticas comunitarias no son fomentadas. Prima la lógica
individualista a la hora de atajar problemas, cubrir necesidades, resolver situaciones. se obvian las
capacidades personales y las posibilidades sociales, en una dinámica asistencial en la que la atención se
suele dar a demanda individual y no de manera preventiva comunitaria Cada vez más personas sienten
que no se les atiende con cuidado, con atención, y se ve cómo las nuevas formas de comunicación que
podrían utilizarse para lograr mayor proximidad y cercanía, a veces, alejan a las personas.
3. DE LAS VISITADORAS SOCIALES AL EMOJI
El hecho de que las pioneras de la asistencia social, como era concebida entonces, fueran mujeres (Mary
E. Richmond, Jane Addams, Gordon Hamilton, Octavia Hill, Virginia Robinson, Jessie Taft, Charlotte
Towle, Concepción Arenal Ponte) no es algo casual. La atención integral, la escucha comprensiva, el
cuidado a la persona y su contexto hicieron desde un primer momento del trabajo social una ciencia de
proximidad. La modernización ha propiciado un proceso de individualización, el avance de las nuevas
tecnologías, unas nuevas formas de producción y mercado, un proceso de globalización y la revolución
de la comunicación. La escucha, la comprensión y el diálogo son esenciales en la intervención que parte
de la propia realidad de las personas. El modelo comunicativo evoluciona a una velocidad de vértigo
configurando en estos últimos años nuevos y muy diversos espacios de interacción social, lo que requiere
1
una mayor especialización del trabajo social y un manejo del uso de la tecnología. Solo así se pueden
afrontar las nuevas realidades e intervenir sobre un contexto plural de manera eficaz
4. PARTICIPACIÓN Y CONVIVENCIA
No toda participación es positiva o genera efectos beneficiosos en la ciudadanía. Arnstein (1969)
menciona que la participación ciudadana es poder ciudadano. La autora señala que dicho poder es el
medio por el cual las personas pueden inducir una reforma social significativa, lo cual les permitiría
compartir los beneficios de la sociedad pródiga. Nos brinda también ocho peldaños en una escalera de
participación ciudadana:
1. Manipulación: que busca un bien individual o un bien para los poderosos.
2. Terapia: centrada en curar las «patologías» individuales o recrearse en la victimización en lugar de ir
a las causas que crean sus «patologías».
3. Información: escalón donde se conocen derechos, responsabilidades y se crean opiniones en base a
estos.
4. Consulta: paso legítimo para la plena participación pero que no garantiza que las consultas sean
tomadas en cuenta.
S. Apaciguamiento: constituyéndose un grupo de ciudadanos que vela por los intereses de todos.
6. Asociación: el poder se distribuye entre la ciudadanía y los poseedores de poder, a través de una
negociación, planificando acciones y tomando decisiones sobre las mismas.
7. Poder delegado: la ciudadanía consigue una autoridad dominante en la toma de decisiones sobre
intereses concretos.
8. Control ciudadano: cuando el control total es de la ciudadanía.
La participación es una dinámica relacional que nos enseña a vivir y convivir. Nuestra socialización se
desarrolla logrando éxitos y aceptando fracasos, alcanzando consensos y gestionando disensos,
implicándonos y organizándonos y está desprovista de diseños y estrategias puede incluso amplificar
errores y sesgos cognitivos y vetando la voz de los menos estridentes, de las mujeres en primer lugar,
alentar la simplificación y reforzar las propuestas tempranas o exageradas. Participar consiste en ser
conscientes de que, como personas que vivimos en un contexto tenemos un proyecto personal, pero
también un proyecto común del que se es interdependiente. A través de la interacción, se forja la
convivencia que precisa de una relación de respeto, de confianza, para que tanto el proyecto común como
el proyecto personal se puedan desarrollar. La convivencia cívica tiene una serie de características:
1 La participación es inherente al mundo compartido.
2 La relación de cada cual es singular.
3 La convivencia pone fin a la individualidad.
4 .La participación empuja a la acción y a la elección.
5 La relación genera bienestar.
6 La convivencia está ligada con el desarrollo de la individualidad.
7 La participación es un principio estructurador de la vida social.
8 La relación es inevitable y necesaria.
9 La convivencia contribuye a una mayor legitimidad de la acción pública.
10 Ya que hay que convivir, hagámoslo cívicamente
5. ESCUCHA, COMPRENSIÓN Y DIÁLOGO
Si algo ha evidenciado este tiempo que vivimos es que somos seres interdependientes y esa
interdependencia se concreta en el vínculo que se genera, mediante la escucha, ahondando en la
comprensión, a través de la relación que comienza con el diálogo honesto, próximo y claro. Nuestra
2
profesión, indistintamente del ámbito o del nivel de intervención en el que se desarrolle, se centra en las
personas que son diversas, complejas y viven en contextos multicausales. En nuestro oficio la herramienta
fundamental de trabajo es el lenguaje. Tanto con las palabras como con nuestros gestos nos
comunicamos con el objeto de mejorar y transformar la realidad dada. Vivimos una transformación, hemos
pasado de ser analógicos a vivir en una realidad digital donde la red genera, en ocasiones, vulnerabilidad
relacional donde existen muchísimas ventajas y oportunidades, descubrimos que los vínculos vivenciales
y comunicacionales precisan de un aprendizaje, adaptación y flexibilidad constante. Gestionar de manera
adecuada los recursos comunicativos ejerce un influjo muy relevante en nuestro trabajo. Saber saludar,
dar una buena acogida, amable, tranquila, serena, es el primer paso para poder comunicar y poder prestar
un buen servicio. Si tuviéramos que resumir en tres palabras las claves de la pericia para iniciar una buena
comunicación estas podrían ser:
• Saludo (habilidad)
• Sonrisa (actitud)
• Servicio (conocimiento)
Mediante la comprensión mejoramos nuestras relaciones. Cuanto mejor comprendamos al otro como otro
«otro» más fácil será luego el diálogo, la búsqueda de soluciones a los problemas, porque lograremos
una comunicación más profesional y, sobre todo, más humana en la que se puede alcanzar el acuerdo,
pero también el disenso razonado, siempre mediante un diálogo.
6. ESTRATEGIAS COMUNICATIVAS Y DE PARTICIPACIÓN
La participación ciudadana permite afrontar mejor algunos problemas endémicos de nuestras sociedades.
Una gobernanza cimentada en la participación y bien coordinada permite proponer y diseñar estrategias
que favorezcan de hecho una convivencia cívica. Para lograr esa transformación se precisa de
responsabilidad compartida de las partes para alcanzar los logros comunes. El método, como camino de
procesos inteligentes, conduce a ciertos objetivos a través de estrategias de acción. El objetivo es mejorar
los procesos que contribuyan a lograr sociedades más prósperas, justas, inclusivas, seguras, resilientes
y ambientalmente sostenibles. A su vez y, por ende, sociedades que caminen hacia el bien de las
personas dentro del ámbito de trabajo social, en continuo contacto con la realidad super diversa, se sabe
que el bienestar de las personas no se limita solamente a lo objetivable, sino que tiene correlación directa
con sentirse parte, ser partícipe. El punto de partida sería ampliar el ámbito del ca-diseño, generando un
nuevo contexto que abra paso a nuevas oportunidades de acción. La participación ha de darse a través
de estrategias y estas han de ser concretas, con objetivos realizables que generen ilusión y que, al
conseguirlos, sirvan a la vez de estímulo para continuar el camino de manera apasionada y estimulante
el valor de la comunicación es fundamental. La mejor manera
de resolver los problemas es evitándolos y la comunicación es la herramienta que estimula a las personas
para que sean ellas las protagonistas responsables a través de su participación. Existen múltiples formas
de participación de la sociedad civil, que representan diferentes niveles de poder de decisión. Además,
se introducen estrategias y técnicas de transferencia del conocimiento, con especial atención al empleo
de las nuevas tecnologías y también ofreciendo recomendaciones sobre las fórmulas más tradicionales
de participación. Una herramienta popular para involucrar a los ciudadanos en el proceso de gobernanza
son las tecnologías de la información y la comunicación. También existen varias experiencias que, a través
de la educación, introducen métodos participativos en escuelas para que los estudiantes se comprometan
con el bien común. Cuanto más participativos sean los procesos, más compromiso y asunción de
responsabilidades se adquiere por parte de la ciudadanía.
3
11. Tendencias en trabajo social: Hacia nuevos. espacios de intervención
social
1. PROSPECTIVA Y TRABAJO SOCIAL
El futuro siempre ha sido un motivo de preocupación para los seres humanos. Podemos rastrear a lo largo
de la historia las diversas formas de analizar las tendencias de cambio inscritas en el presente, y cómo
anticipan las características del futuro. La acción en el presente no se entiende sin tomar en consideración
el objetivo perseguido que se quiere alcanzar en un plazo de tiempo determinado. El futuro aparece ahora
como un campo de juego para la acción humana: no se puede esperar pasivamente, se conquista, y por lo
tanto necesitamos métodos y técnicas para analizarlo y construirlo en función de nuestros intereses políticos,
económicos o militares. Es por ello que en la disciplina de TS son importantes los estudios Prospectivos o
de tendencias. Planificar significa pronosticar, evaluar, elegir prioridades, y optar en función de los recursos
disponibles. Las discusiones sobre los límites de nuestras metodologías para anticipar el futuro no pueden
hacernos olvidar que estamos inmersos en un sistema científico tecnológico en el que estamos financiando
las innovaciones que estarán en el mercado dentro de diez años, y que la capacidad para hacer frente a
riesgos presentes y futuros dependen de nuestra planificación estratégica, y de cómo actuamos ahora para
afrontar un riesgo emergente en los próximos años.
En el ámbito español, se han llevado a cabo investigaciones prospectivas en este ámbito, en las que se
analizan las tendencias sociales, la posición del sector industrial español, los factores críticos que van a
influir en la evolución previsible de la sociedad española, y las medidas estratégicas que pueden ponerse en
marcha, desde una perspectiva orientada a la producción de información relevante sobre el futuro probable
la industria médica información estratégica en términos de oportunidades asociadas a las tendencias
tecnológicas relacionadas con el envejecimiento y el incremento de la tasa de dependencia, teniendo al
envejecimiento activo como objetivo a alcanzar dentro de esa nueva realidad. Las principales tendencias
que detecta el estudio son las siguientes: evolución de los servicios disponibles, incremento de la usabilidad
y accesibilidad, teleasistencia y monitorización, independencia y calidad de vida, e interacción con elementos
transversales como estándares y plataformas universales que permitan a los distintos dispositivos y
elementos interoperar independientemente de su función.
1
proyecto, desde una perspectiva cooperativa que integre el codiseño o diseño creativo basado en la
participación de todos los actores).
• En tercer lugar, el diseño de estrategias de intervención coherentes con los problemas definidos
mediante la participación de todos los actores involucrados.
• En cuarto lugar, el desarrollo o utilización de aplicaciones online específicas, desde juegos hasta
grupos de whatsapp, que permitan desarrollar las actividades previstas.
• En quinto lugar, la evaluación de la intervención llevada a cabo, con especial atención a las
competencias digitales de usuarios y profesionales, a los programas de formación que deben llevarse
a cabo para superar los problemas detectados, y a la monitorización de las actividades que se llevan
a cabo.
• En sexto lugar, las propuestas de mejora, las transferencias de los resultados alcanzados y de la
metodología utilizada, y la difusión de buenas prácticas, reforzando con ello la confianza de usuarios
y profesionales en la metodología utilizada.
2
12. Trabajo social e Investigación, aportando a la transformación social
El trabajo social, como cualquier disciplina, necesita de la investigación para avanzar, conocer nuevas
explicaciones a los fenómenos sociales y mejorar su práctica profesional.
1. METODOLOGÍAS UTILIZADAS
Como en otras disciplinas los estudios revisados han utilizado todo tipo de metodologías de investigación
social, dado que los métodos y técnicas de investigación están al servicio de las preguntas de investigación
y de los objetivos que se pretenden conseguir:
❖ Diseños
En casi todos los trabajos se señala el tipo de diseño que se realiza. Cuatro tipos de diseños se
han planteado en los estudios revisados. Un diseño etnográfico en la red o internet, más en
concreto netnografia, que analiza las opiniones y actitudes expresadas en espacios webs. El
diseño cuantitativo, con un paradigma positivista, abordado de dos maneras:
a) por una parte mediante encuesta con cuestionario, ya sean presenciales o por la red
con cuestionario online;
b) mediante escalas de medición, ya testadas con anterioridad, que se replican en
participantes del trabajo social.
El diseño cualitativo, con distintos enfoques, como el hermenéutico o el fenomenológico, y otros
que no se especifican. Por último, el análisis documental mediante revisión de estudios o
bibliométrico, que pone de manifiesto los principales trabajos más citados.
❖ Muestras
Las muestras vienen determinadas por el tipo de diseño, si es cualitativo o cuantitativo. En el caso
de este último, salvo uno de ellos, ninguno es representativo ni aleatorio siendo las muestras
encuestadas mediante cuestionario o escala entre 69 y 560 informantes; en unos casos son
estudiantes y en otros profesionales del trabajo social. Cuando el diseño es cualitativo, el muestreo
suele ser intencional o por bola de nieve, siendo el número de casos más reducido, entre 12 a 34
participantes.
❖ Técnicas
Las técnicas de investigación utilizadas también están acordes con el diseño de investigación. Así,
en un diseño cuantitativo se ha utilizado el cuestionario, ya sea expresamente diseñado para la
investigación o una escala ya testada, para medir una situación determinada, como es el caso del
Burnout. El modo de realización de la encuesta, ya sea on line o presencial autoadministrado, se
explica escuetamente, siendo difícil su replicación desde las descripciones ofrecidas. Pero algo
parecido podemos hallar en las técnicas cualitativas utilizadas, como la entrevista en profundidad,
la entrevista semiestructurada, o los grupos de discusión.
❖ Análisis
Los análisis realizados en los trabajos son la cuestión menos mencionada, especialmente cuando
el diseño es cuantitativo. Parece que se da por sabido, sin especificar el tipo de análisis planteado.
Solo en algunos que lo han señalado se menciona un análisis descriptivo y bivariado, y ningún
multivariante. Muchos de estos trabajos cuantitativos carecen de exponer, tanto los porcentajes
obtenidos como el recuento, ni las medidas de contras te de las hipótesis aplicadas. Sin embargo,
en el análisis cualitativo se menciona mejor el procedimiento seguido. Entre ellos se puede
mencionar el análisis del discurso, la aplicación de teoría fundamentada, y análisis de contenido.
3. TEMÁTICAS Y CONTENIDOS
Formación de estudiantes de trabajo social
Un tercio de los estudios revisados versan sobre la formación de estudiantes de trabajo social,
competencias y habilidades en los profesionales de TS o la presencia de estos en el sector
educativo
• El estudio de Amaia de la Fuente y sus colaboradores se centra en estudiar las estrategias
de afrontamiento y resolución de conflictos en una muestra de estudiantes de trabajo social
en el País Vasco. Se centra en las emociones y búsqueda de apoyos sociales.
• Yolanda Doménech y Víctor Giménez que recoge y analiza la percepción de 69 estudiantes
de trabajo social a través de las estrategias planteadas en el curso de trabajo social con
grupos. La actividad consiste en diseñar un proyecto de intervención en grupo de auto ayuda
y llevar a cabo una reunión mediante el desempeño de diversos roles.
• García-Moreno La crisis económica afecta produciendo una mayor demanda, con
situaciones de emergencia social (mayor pobreza y exclusión social), saturación de los
servicios sociales, que tiene un impacto teórico y metodológico en el trabajo social y su
práctica. Para ello se recogen las valoraciones y opiniones de 34 tutores de prácticas, así
como de 149 estudiantes con prácticas de trabajo social
• Begoña Pérez-Eransus a través de un análisis comparativo determina qué aspectos no
se han contemplado en la formación de futuros trabajadores sociales y sería importante
hacerlo
• Javier García-Castilla analizan en su estudio el potencial educativo del trabajo social en
España, desde los planes de formación de la educación superior en el marco del Espacio
Europeo de Educación Superior (EEES), así como los planes de estudio y las competencias
exigidas a los programas de trabajo social
• Roser Manzanera-Ruiz se centran en estudiar las competencias profesionales en los
estudiantes, encaminadas a la transformación social
• Alfredo Hidalgo que investiga sobre la figura del trabajador/a social en el sistema
educativo, sus competencias e implicaciones: fracasos escolares, absentismo,
analfabetismo, consumo de sustancias…