La historia de la fundación de Rusia se remonta a la llegada de los eslavos
orientales y la formación de la Rus de Kiev en el siglo IX, un estado que sentó las
bases culturales y políticas para el desarrollo de Rusia, Ucrania y Bielorrusia.
**Primeros eslavos orientales**
Los ancestros de los rusos fueron tribus eslavas que se asentaron en la región
entre Polonia, Bielorrusia y Ucrania. Se expandieron hacia el este y el sur,
mezclándose con tribus fino-ugrias y estableciendo contacto con la cultura griega
a través de Crimea.
**Formación de la Rus de Kiev**
En 862, Oleg de Nóvgorod unificó el norte (Nóvgorod) y el sur (Kiev), dando origen
al primer estado eslavo oriental, la Rus de Kiev. En 988, Vladimir el Grande
convirtió la Rus de Kiev al cristianismo ortodoxo, lo que tuvo un profundo impacto
en la cultura y la identidad rusa.
**Influencia de los varegos**
Los varegos, vikingos escandinavos, desempeñaron un papel importante en la
formación de la Rus de Kiev. Según la Crónica de Néstor, un varego llamado Rúrik
se convirtió en príncipe de Nóvgorod alrededor de 860, y sus sucesores se
trasladaron al sur para expandir su poder.
**Desintegración y dominio mongol**
Tras el siglo XIII, la Rus de Kiev se desintegró en varios principados que
compitieron por el dominio. La invasión mongola en el siglo XIII puso fin a la
independencia de los principados rusos, que quedaron bajo el dominio de la
Horda de Oro.
**Ascenso del Principado de Moscú**
El Principado de Moscú emergió gradualmente como el centro de poder en la
región. En 1480, Iván III liberó a Rusia del dominio mongol y consolidó el poder de
Moscú. Iván IV, también conocido como Iván el Terrible, se convirtió en el primer
zar de Rusia en 1547, marcando el inicio del período del zarismo.
**Expansión y transformación**
A partir del siglo XVI, Rusia se expandió hacia Siberia y otras regiones. En el siglo
XVIII, el zarato ruso se transformó en el vasto Imperio Ruso, que abarcaba desde
Polonia hasta el Océano Pacífico. Pedro el Grande modernizó el país y fundó San
Petersburgo como la nueva capital en 1703, abriendo Rusia a la influencia
occidental.