Título I PRINCIPIOS Y DISPOSICIONES FUNDAMENTALES Capítulo I
ÁMBITO
Art. 1.- Función Judicial.
La potestad de administrar justicia emana del pueblo y se ejerce por lo
s órganos de la Función Judicial.
Art. 2.- Ámbito.
Este Código comprende la estructura de la Función Judicial; las atribuc
iones y deberes de sus órganos jurisdiccionales, administrativos, auxili
ares y autónomos, establecidos en la
Constitución y la ley; la jurisdicción y competencia de las juezas y juec
es, y las relaciones con las servidoras y servidores de la Función Judicia
l y otros sujetos que intervienen en la administración de justicia.
Art. 3.- Políticas de justicia.-
Con el fin de garantizar el acceso a la justicia, el debido proceso, la ind
ependencia judicial y los demás principios establecidos en la Constituc
ión y este Código,
dentro de los grandes lineamientos del Plan Nacional de Desarrollo, lo
s órganos de la Función Judicial, en el ámbito de sus competencias, de
berán formular políticas administrativas que transformen
la Función Judicial para brindar un servicio de calidad de acuerdo a las
necesidades de las usuarias y usuarios; políticas económicas que perm
itan la gestión del presupuesto con el fin de optimizar
los recursos de que se dispone y la planificación y programación oport
una de las inversiones en infraestructura física y operacional; políticas
de recursos humanos que consoliden la carrera judicial,
fiscal y de defensoría pública, fortalezcan la Escuela de la Función Judi
cial, y erradiquen la corrupción.
Capítulo II PRINCIPIOS RECTORES Y DISPOSICIONES FUNDAMENTALES
Art. 4.- Principio de supremacía constitucional.
Las juezas y jueces, las autoridades administrativas y servidoras y servi
dores de la Función Judicial aplicarán las disposiciones constitucionale
s,
sin necesidad que se encuentren desarrolladas en otras normas de me
nor jerarquía. En las decisiones no se podrá restringir, menoscabar o i
nobservar su contenido.
En consecuencia, cualquier jueza o juez, de oficio o a petición de parte
, sólo si tiene duda razonable y motivada de que una norma jurídica es
contraria a la Constitución o a los instrumentos
internacionales de derechos humanos que establezcan derechos más f
avorables que los reconocidos en la Constitución, suspenderá la tramit
ación de la causa y remitirá en consulta el expediente a la
Corte Constitucional, la que en un plazo no mayor a cuarenta y cinco d
ías resolverá sobre la constitucionalidad de la norma.
Si transcurrido el plazo previsto la Corte no se pronuncia, el proceso se
guirá sustanciándose. Si la Corte resolviere luego de dicho plazo, la res
olución no tendrá efecto retroactivo, pero quedará a
salvo la acción extraordinaria de protección por parte de quien hubier
e sido perjudicado por recibir un fallo o resolución contraria a la resol
ución de la Corte Constitucional.
No se suspenderá la tramitación de la causa, si la norma jurídica impu
gnada por la jueza o juez es resuelta en sentencia.
El tiempo de suspensión de la causa no se computará para efectos de l
a prescripción de la acción o del proceso. Art. 5.- Principio de
aplicabilidad directa e inmediata de la norma constitucional.-
Las juezas y jueces, las autoridades administrativas y las servidoras y s
ervidores de la Función Judicial,
aplicarán directamente las normas constitucionales y las previstas en l
os instrumentos internacionales de derechos humanos cuando estas ú
ltimas sean más favorables a las establecidas en la
Constitución, aunque las partes no las invoquen expresamente. Los d
erechos consagrados en la Constitución y los instrumentos internacion
ales de derechos humanos serán de inmediato cumplimiento y aplicaci
ón. No podrá alegarse falta de ley o
desconocimiento de las normas para justificar la vulneración de los de
rechos y garantías establecidos en la Constitución, para desechar la ac
ción interpuesta en su defensa, o para negar el reconocimiento de
tales derechos. Art. 6.-
Interpretación integral de la norma constitucional.
Las juezas y jueces aplicarán la norma constitucional por el tenor que
más se ajuste a la Constitución en su integralidad. En caso de
duda, se interpretarán en el sentido que más favorezca a la plena vige
ncia de los derechos garantizados por la norma, de acuerdo con los pri
ncipios generales de la interpretación constitucional. Art. 7.-
Principios de legalidad, jurisdicción y competencia.
La jurisdicción y la competencia nacen de la Constitución y la ley. Solo
podrán ejercer la potestad jurisdiccional las juezas y jueces
nombrados de conformidad con sus preceptos, con la intervención dir
ecta de fiscales y defensores públicos en el ámbito de sus funciones. L
as autoridades de las comunidades, pueblos y nacionalidades indígena
s ejercerán las funciones jurisdiccionales que les están reconocidas po
r la Constitución y la ley.
Las juezas y jueces de paz resolverán en equidad y tendrán competenc
ia exclusiva y obligatoria para conocer aquellos conflictos individuales,
comunitarios, vecinales y contravencionales, que sean
sometidos a su jurisdicción, de conformidad con la ley. Los árbitros ej
ercerán funciones jurisdiccionales, de conformidad con la Constitución
y la ley.
No ejercerán la potestad jurisdiccional las juezas, jueces o tribunales d
e excepción ni las comisiones especiales creadas para el efecto. Art. 8.-
Principio de independencia.-
Las juezas y jueces solo están sometidos en el ejercicio de la potestad j
urisdiccional a la Constitución, a los instrumentos internacionales de d
erechos
humanos y a la ley. Al ejercerla, son independientes incluso frente a lo
s demás órganos de la Función Judicial. Ninguna Función, órgano o au
toridad del Estado podrá interferir en el ejercicio de los deberes y atri
buciones de la Función Judicial. Toda violación a este principio conllev
ará responsabilidad administrativa, civil y/o penal, de acuerdo con la l
ey. Art. 9.- Principio de imparcialidad.-
La actuación de las juezas y jueces de la Función Judicial será imparcial
, respetando la igualdad ante la ley. En todos los procesos a su cargo, l
as juezas y
jueces deberán resolver siempre las pretensiones y excepciones que h
ayan deducido los litigantes, sobre la única base de la Constitución, los
instrumentos internacionales de derechos humanos, los instrumentos
internacionales ratificados por el Estado, la ley y los elementos
probatorios aportados por las partes.
Con la finalidad de preservar el derecho a la defensa y a la réplica, no s
e permitirá la realización de audiencias o reuniones privadas o fuera d
e las etapas procesales correspondientes, entre la jueza
o el juez y las partes o sus defensores, salvo que se notifique a la otra
parte de conformidad con lo dispuesto en el numeral 14 del artículo 1
03 de esta ley. Art. 10.- Principios de unidad jurisdiccional y
gradualidad.- De conformidad con el principio de unidad jurisdiccional,
ninguna autoridad de las demás funciones del Estado podrá desempe
ñar
funciones de administración de justicia ordinaria, sin perjuicio de las p
otestades jurisdiccionales reconocidas por la Constitución.
La administración de justicia ordinaria se desarrolla por instancias o gr
ados. La casación y la revisión no constituyen instancia ni grado de los
procesos, sino recursos extraordinarios de control de la legalidad y del
error judicial en los fallos de instancia. Art. 11.- Principio de
especialidad.- La potestad jurisdiccional se ejercerá por las juezas y jue
ces en forma especializada, según las diferentes áreas de la competen
cia. Sin embargo, en lugares
con escasa población de usuarios o en atención a la carga procesal, un
a jueza o juez podrá ejercer varias o la totalidad de las especializacion
es de conformidad con las previsiones de este Código.
Este principio no se contrapone al principio de seguridad jurídica cont
emplado en el artículo 25.
Las decisiones definitivas de las juezas y jueces deberán ser ejecutadas
en la instancia determinada por la ley. Art. 12.- Principio de
gratuidad.- El acceso a la administración de justicia es gratuito. El régi
men de costas procesales será regulado de conformidad con las previs
iones de este Código y de las Fiel Web ([Link]) :: Ediciones
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demás normas procesales aplicables a la materia.
La jueza o juez deberá calificar si el ejercicio del derecho de acción o d
e contradicción ha sido abusivo, malicioso o temerario. Quien haya liti
gado en estas circunstancias, pagará las costas
procesales en que se hubiere incurrido, sin que en este caso se admita
exención alguna.
Las costas procesales incluirán los honorarios de la defensa profesiona
l de la parte afectada por esta conducta. Quien litigue de forma abusiv
a, maliciosa o temeraria será condenado, además, a pagar al Estado los
gastos en que hubiere incurrido por esta causa.
Estas disposiciones no serán aplicables a los servicios de índole admini
strativa que preste la Función Judicial, ni a los servicios notariales. Art.
13.- Principio de
publicidad.- Las actuaciones o diligencias judiciales serán públicas, salv
o los casos en que la ley prescriba que sean reservadas. De acuerdo a l
as circunstancias de cada
causa, los miembros de los tribunales colegiados podrán decidir que la
s deliberaciones para la adopción de resoluciones se lleven a cabo priv
adamente.
No podrán realizase grabaciones en video de las actuaciones judiciales
.
Se prohíbe a las juezas y a los jueces dar trámite a informaciones suma
rias o diligencias previas que atenten a la honra y dignidad de las pers
onas o a su intimidad. Art.
14.- Principio de autonomía económica, financiera y administrativa.-
La Función Judicial goza de autonomía económica, financiera y admini
strativa. Administrativamente se rige por su
propia ley, reglamentos y resoluciones, bajo los criterios de descentral
ización y desconcentración.
El Estado tendrá la obligación de entregar los recursos suficientes para
satisfacer las necesidades del servicio judicial que garantice la segurid
ad jurídica. El incumplimiento de esta disposición será
considerado como obstrucción a la administración de justicia. Art. 15.-
Principio de
responsabilidad.- La administración de justicia es un servicio público q
ue debe ser prestado de conformidad con los principios establecidos e
n la Constitución y la ley. En consecuencia, el Estado será responsable
en los casos de error judicial, detención arbitraria, retardo injustificad
o o inadecuada administración de justicia, violación del derecho a la tu
tela judicial efectiva, y por las violaciones de los principios y reglas del
debido proceso.
Cuando una sentencia condenatoria sea reformada o revocada, en virt
ud del recurso de revisión, el Estado reparará a la persona que haya su
frido pena como resultado de tal sentencia y, declarada
la responsabilidad por tales actos de servidoras o servidores públicos,
administrativos o judiciales, se repetirá en contra de ellos en la forma
señalada en este Código.
Todas las servidoras y servidores de la Función Judicial, cualquiera sea
su denominación, función, labor o grado, así como los otros operador
es de justicia, aplicarán el principio de la debida
diligencia en los procesos a su cargo. Serán administrativa, civil y penal
mente responsables por sus acciones u omisiones en el desempeño de
sus funciones, según los casos prescritos en la
Constitución, las leyes y los reglamentos. Las juezas y jueces serán res
ponsables por el perjuicio que se cause a las partes por retardo injustif
icado, negligencia, denegación de justicia o quebrantamiento de la ley
, de conformidad con las previsiones de la Constitución y la ley. Art.
16.- Principio de dedicación exclusiva.-
El ejercicio de cualquier servicio permanente o de período en la Funci
ón Judicial, remunerado presupuestariamente o por derechos fijados
por las
leyes, es incompatible con el desempeño libre de la profesión de abog
ado o de otro cargo público o privado, con excepción de la docencia u
niversitaria, que la podrán ejercer únicamente fuera de
horario de trabajo. Las labores de dirección o administración en las uni
versidades y otros centros de docencia superior está prohibida por no
constituir ejercicio de la docencia universitaria.
Tampoco se podrá desempeñar varios cargos titulares en la Función Ju
dicial. Todo encargo será temporal, salvo los casos determinados por l
a Constitución y la ley.
Las juezas y jueces no podrán ejercer funciones de dirección en los par
tidos y movimientos políticos, ni participar como candidatos en proces
os de elección popular, salvo que hayan renunciado a
sus funciones seis meses antes de la fecha señalada para la elección; n
i realizar actividades de proselitismo político o religioso. Art. 17.-
Principio de servicio a la
comunidad.- La administración de justicia por la Función Judicial es un
servicio público, básico y fundamental del Estado, por el cual coadyuv
a a que se
cumpla el deber de respetar y hacer respetar los derechos garantizado
s por la Constitución, los instrumentos internacionales de derechos hu
manos vigentes y las leyes.
El arbitraje, la mediación y otros medios alternativos de solución de co
nflictos establecidos por la ley, constituyen una forma de este servicio
público, al igual que las funciones de justicia que en los
pueblos indígenas ejercen sus autoridades.
En los casos de violencia intrafamiliar, por su naturaleza, no se aplicar
á la mediación y arbitraje. Art. 18.- Sistema-
medio de administración de justicia.-
El sistema procesal es un medio para la realización de la justicia. Las n
ormas procesales consagrarán los principios de simplificación,
uniformidad, eficacia, inmediación, oralidad, dispositivo, celeridad y e
conomía procesal, y harán efectivas las garantías del debido proceso.
No se sacrificará la justicia por la sola omisión de formalidades. Art.
19.- Principios dispositivo, de inmediación y concentración.-
Todo proceso judicial se promueve por iniciativa de parte legitimada.
Las juezas y jueces resolverán de conformidad con lo
fijado por las partes como objeto del proceso y en mérito de las prueb
as pedidas, ordenadas y actuadas de conformidad con la ley.
Sin embargo, en los procesos que versen sobre garantías jurisdiccional
es, en caso de constatarse la vulneración de derechos que no fuera ex
presamente invocada por los afectados, las juezas y
jueces podrán pronunciarse sobre tal cuestión en la resolución que ex
pidieren, sin que pueda acusarse al fallo de incongruencia por este mo
tivo.
Los procesos se sustanciarán con la intervención directa de las juezas
y jueces que conozcan de la causa. Se propenderá a reunir la actividad
procesal en la menor cantidad posible de actos, para
lograr la concentración que contribuya a la celeridad del proceso. Art.
20.- Principio de
celeridad.- La administración de justicia será rápida y oportuna, tanto
en la tramitación y resolución de la causa, como en la ejecución de lo
decidido. Por lo tanto, en todas
las materias, una vez iniciado un proceso, las juezas y jueces están obli
gados a proseguir el trámite dentro de los términos legales, sin espera
r petición de parte, salvo los casos en que la ley disponga lo contrario.
El retardo injustificado en la administración de justicia, imputable a las
juezas, jueces y demás servidoras y servidores de la Función Judicial y
auxiliares de la justicia, será sancionado de conformidad con la ley. Art.
21.- Principio de
probidad.- La Función Judicial tiene la misión sustancial de conservar y
recuperar la paz social; garantizar la ética laica y social como sustento
del quehacer público y el
ordenamiento jurídico; y, lograr la plena eficacia y acatamiento del or
denamiento jurídico vigente.
Toda servidora y servidor de la Función Judicial en el desempeño de su
s funciones observará una conducta diligente, recta, honrada e imparc
ial. Art. 22.- Principio de acceso a la
justicia.- Los operadores de justicia son responsables de cumplir con la
obligación estatal de garantizar el acceso de las personas y colectivida
des a la justicia.
En consecuencia, el Consejo de la Judicatura, en coordinación con los
organismos de la Función Judicial, establecerá las medidas para super
ar las barreras estructurales de índole jurídica,
económica, social, generacional, de género, cultural, geográfica, o de c
ualquier naturaleza que sea discriminatoria e impida la igualdad de ac
ceso y de oportunidades de defensa en el proceso. Art. 23.- Principio
de tutela judicial efectiva de los
derechos.- La Función Judicial, por intermedio de las juezas y jueces, ti
ene el deber fundamental de garantizar la tutela judicial efectiva de lo
s
derechos declarados en la Constitución y en los instrumentos internaci
onales de derechos humanos o establecidos en las leyes, cuando sean
reclamados por sus titulares o quienes invoquen esa
calidad, cualquiera sea la materia, el derecho o la garantía exigido. De
berán resolver siempre las pretensiones y excepciones que hayan ded
ucido los litigantes sobre la única base de la Constitución,
los instrumentos internacionales de derechos humanos, los instrumen
tos internacionales ratificados por el Estado, la ley, y los méritos del pr
oceso. La desestimación por vicios de forma únicamente podrá produ
cirse cuando los mismos hayan ocasionado nulidad insanable o provoc
ado indefensión en el proceso.
Para garantizar la tutela judicial efectiva de los derechos, y evitar que l
as reclamaciones queden sin decisión sobre lo principal, por el reitera
do pronunciamiento de la falta de competencia de las
juezas y jueces que previnieron en el conocimiento en la situación per
mitida por la ley, las juezas y jueces están obligados a dictar fallo sin q
ue les sea permitido excusarse o inhibirse por no corresponderles. Art.
24.- Principio de
interculturalidad.- En toda actividad de la Función Judicial, las servidor
as y servidores de justicia deberán considerar elementos de la diversid
ad cultural relacionados con Fiel Web ([Link]) :: Ediciones
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las costumbres, prácticas, normas y procedimientos de las personas, g
rupos o colectividades que estén bajo su conocimiento. En estos casos
la servidora y el servidor de justicia buscará el verdadero sentido de
las normas aplicadas de conformidad a la cultura propia del
participante. Art. 25.- Principio de seguridad jurídica.-
Las juezas y jueces tienen la obligación de velar por la constante, unif
orme y fiel aplicación de la Constitución, los instrumentos internacion
ales de
derechos humanos, los instrumentos internacionales ratificados por el
Estado y las leyes y demás normas jurídicas. Art. 26.- Principio de
buena fe y lealtad
procesal.- En los procesos judiciales las juezas y jueces exigirán a las pa
rtes y a sus abogadas o abogados que observen una conducta de resp
eto
recíproco e intervención ética, teniendo el deber de actuar con buena
fe y lealtad. Se sancionará especialmente la prueba deformada, todo
modo de abuso del derecho, el empleo de artimañas y procedimientos
de mala fe para retardar indebidamente el progreso de la litis.
La parte procesal y su defensora o defensor que indujeren a engaño al
juzgador serán sancionados de conformidad con la ley. Art. 27.-
Principio de la verdad
procesal.- Las juezas y jueces, resolverán únicamente atendiendo a los
elementos aportados por las partes. No se exigirá prueba de los hech
os públicos y
notorios, debiendo la jueza o juez declararlos en el proceso cuando los
tome en cuenta para fundamentar su resolución. Art. 28.- Principio de
la obligatoriedad de administrar
justicia.- Las juezas y jueces, en el ejercicio de sus funciones, se limitar
án a juzgar y hacer que se ejecute lo juzgado, con arreglo a la
Constitución, los instrumentos internacionales de derechos humanos
y las leyes de la República. No podrán excusarse de ejercer su autorid
ad o de fallar en los asuntos de su competencia por falta de norma u o
scuridad de las mismas, y deberán hacerlo con arreglo al ordenamient
o jurídico, de acuerdo a la materia.
Los principios generales del derecho, así como la doctrina y la jurispru
dencia, servirán para interpretar, integrar y delimitar el campo de apli
cación del ordenamiento legal, así como también para suplir la
ausencia o insuficiencia de las disposiciones que regulan una materia.
Art. 29.- Interpretación de normas procesales.-
Al interpretar la ley procesal, la jueza o juez deberá tener en cuenta q
ue el objetivo de los procedimientos es la efectividad de los derechos
reconocidos por la Constitución, los instrumentos internacionales de d
erechos humanos y la ley sustantiva o material. Las dudas que surjan
en la interpretación de las normas procesales, deberán aclararse medi
ante la aplicación de los principios generales del derecho procesal, de
manera que se cumplan las
garantías constitucionales del debido proceso, se respete el derecho d
e defensa y se mantenga la igualdad de las partes.
Cualquier vacío en las disposiciones de las leyes procesales, se llenará
con las normas que regulen casos análogos, y a falta de éstas, con los
principios constitucionales y generales del derecho procesal. Art.
30.- Principio de colaboración con la función judicial. Las Funciones
Legislativa, Ejecutiva, Electoral y de Transparencia y Control Social, con
sus organismos y dependencias, los
gobiernos autónomos descentralizados y los regímenes especiales, y
más instituciones del Estado, así como las funcionarias y funcionarios,
empleadas y empleados y más servidoras y servidores que
los integran, están obligados a colaborar con la Función Judicial y cum
plir sus providencias. La Policía Nacional tiene como deber inmediato,
auxiliar y ayudar a las juezas y jueces, y ejecutar pronto y eficazmente
sus decisiones o resoluciones cuando así se lo requiera.
Las juezas y jueces también tienen el deber de cooperar con los otros
órganos de la Función Judicial, cuando están ejerciendo la facultad juri
sdiccional, a fin de que se cumplan los principios que
orientan la administración de justicia.
Las instituciones del sector privado y toda persona tienen el deber leg
al de prestar auxilio a las juezas y jueces y cumplir sus mandatos dicta
dos en la tramitación y resolución de los procesos.
Las personas que, estando obligadas a dar su colaboración, auxilio y ay
uda a los órganos de la Función Judicial, no lo hicieran sin justa causa,
incurrirán en delito de desacato. Art. 31.- Principio de impugnabilidad
en sede judicial de los actos administrativos.- Las resoluciones dictadas
dentro de un procedimiento por otras autoridades e instituciones del
Estado,
distintas de las expedidas por quienes ejercen jurisdicción, en que se r
econozcan, declaren, establezcan, restrinjan o supriman derechos, no
son decisiones jurisdiccionales; constituyen actos de la
Administración Pública o Tributaria, impugnables en sede jurisdicciona
l.
…………………………….
Capítulo II JURISDICCIÓN Y COMPETENCIA Sección I LA JURISDICCIÓN
Art. 150.- Jurisdicción.-
La jurisdicción consiste en la potestad pública de juzgar y hacer ejecut
ar lo juzgado, potestad que corresponde a las juezas y jueces estableci
dos por la Constitución y las
leyes, y que se ejerce según las reglas de la competencia. Art.
151.- Ámbito de la potestad jurisdiccional.-
Las juezas y jueces establecidos en este Código conocerán todos los a
suntos que se promuevan dentro del territorio de la República, cualqu
iera
sea su naturaleza o la calidad de las personas que intervengan en ellos
, sean nacionales o extranjeros, sin perjuicio de lo establecido por la C
onstitución, tratados y convenios internacionales vigentes.
Se exceptúan los supuestos de inmunidad de jurisdicción y de ejecució
n establecidos por las normas de Derecho Internacional Público.
En lo relativo al ámbito de la jurisdicción penal, se estará a lo dispuest
o por la Constitución, los tratados y convenios internacionales suscrito
s y ratificados por el Ecuador, este Código, el Código de
Procedimiento Penal y más leyes pertinentes. Art.
152.- Nacimiento de la jurisdicción.-
La jurisdicción nace por el nombramiento efectuado conforme a la Co
nstitución y la ley. El ejercicio de la jurisdicción empieza en el momen
to en que la jueza o el juez toman posesión de su función y entra a su
servicio efectivo.
Las funciones de la jueza o del juez continuarán hasta el día en que su
sucesor entre al ejercicio efectivo del cargo. Art.
153.- Suspensión de la jurisdicción.-
La jurisdicción de la jueza o del juez se suspende:
1. (Reformado por el num. 8 de la Disposicion Reformatoria Segunda d
el Código Orgánico Integral Penal, R.O. 180S, 10II2014).-
Por haberse dictado auto de llamamiento a juicio penal en su
contra, por delito sancionado con pena de privación de la libertad, has
ta que se dicte sentencia ratificatoria de inocencia, en cuyo caso recup
erará la jurisdicción, o sentencia condenatoria, en cuyo
caso definitivamente la habrá perdido;
2. Por licencia, desde que se la obtiene hasta que termina. La jueza o e
l juez puede recobrar su jurisdicción renunciando a la licencia en cualq
uier tiempo; y,
3. Por suspensión de sus derechos de participación política. Art.
154.- Pérdida de la jurisdicción.-
La jueza o el juez perderán definitivamente la jurisdicción: 1. Por
muerte; 2. Por renuncia de su cargo, desde que la misma es aceptada;
3. Por haber transcurrido el tiempo para el cual fue nombrado; no obs
tante, se extenderán las funciones de la jueza o juez hasta el día en qu
e el sucesor entre en el ejercicio efectivo del cargo; 4. Por posesión en
otro cargo público; y, 5. Por remoción o destitución, desde que qued
e en firme la correspondiente resolución. Art.
155.- División territorial judicial.-
En base a la división territorial del Estado, las cortes, tribunales y juzg
ados se organizan así:
1. La Corte Nacional de Justicia, con jurisdicción en todo el territorio n
acional, con sus correspondientes salas especializadas;
2. Las cortes provinciales, con sus correspondientes salas especializad
as, con jurisdicción en una provincia, que constituyen los distritos judi
ciales; Fiel Web ([Link]) :: Ediciones Legales, 2015
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3. Los tribunales y juzgados con jurisdicción en todo el territorio distrit
al, o en una sección del mismo, pudiendo abarcar dicha sección uno o
varios cantones de una provincia, o una o varias
parroquias de un cantón; y,
4. Los juzgados de paz podrán tener jurisdicción en un barrio, recinto,
anejo o área determinada de una parroquia. Sección II LA
COMPETENCIA Art. 156.-
Competencia.- Competencia es la medida dentro de la cual la potestad
jurisdiccional está distribuida entre las diversas cortes, tribunales y ju
zgados, en razón de las personas, del territorio, de la materia, y de los
grados. Art. 157.- Legalidad de la
competencia.- (Reformado por el Art. 1 de la Ley s/n, R.O. 4902S, 13-
VII2011).-
La competencia en razón de la materia, del grado y de las personas es
tá determinada en la ley.
Excepcionalmente, y previo estudio técnico que justifique tal necesida
d, el Consejo de la Judicatura podrá modificarla, únicamente en los cas
os de creación, traslado, fusión o supresión de salas de cortes,
tribunales y juzgados.
La competencia de las juezas y jueces, de las cortes provinciales y dem
ás tribunales, en razón del territorio, será determinada por el Consejo
de la Judicatura, previo informe técnico de la Unidad
de Recursos Humanos. Será revisada por lo menos cada cuatro años.
Art. 158.- Indelegabilidad de la competencia.- Ninguna jueza o juez
puede delegar en otro la competencia que la ley le atribuye. Sin
embargo, puede deprecar, comisionar o exhortar a otro la
realización de actuaciones judiciales fuera de su ámbito territorial. Art.
159.- Competencia por prevención.-
Entre las juezas y jueces de igual clase de una misma sección territori
al, una jueza o un juez excluye a los demás por la prevención. Art.
160.- Modos de prevención.-
1. En todas las causas, la prevención se produce por sorteo en aquell
os lugares donde haya pluralidad de juzgados, o por la fecha de prese
ntación de la demanda, cuando exista un solo juzgador. 1. En todas la
s causas, la prevención se produce por sorteo en aquellos lugares don
de haya pluralidad de juzgados, o por la fecha de presentación de la d
emanda, cuando exista un solo juzgador. Si se comprobase que una d
emanda ha sido presentada varias veces, con el propósito de beneficia
rse de sorteo múltiple, será competente la jueza o el juez al que le hay
a correspondido el libelo
presentado primero, en la oficina de sorteo, constatando fecha y hora.
Este hecho será considerado como un indicio de mala fe procesal de l
a parte actora.
Si de hecho se presentaren varias demandas con identidad subjetiva,
objetiva y de causa, que hubieren sido sorteadas a diversos juzgados, s
erá competente la jueza o el juez a cuyo favor se haya sorteado en
primer lugar.
Las demás demandas carecerán de valor y establecida la irregularidad,
las juezas y jueces restantes dispondrán el archivo y oficiarán a la dire
cción regional del Consejo de la Judicatura respectiva
para que sancione a la abogada o abogado que haya actuado incorrect
amente, por constituir inducción al abuso procesal. 2. En las causas d
e protección de derechos se aplicarán las reglas antes mencionadas, y
además se tomarán en cuenta para el sorteo a los tribunales penales.
3. En materia penal, será competente la jueza o el juez del lugar en do
nde se cometió la infracción; en los demás casos se estará a lo dispues
to por el Código de Procedimiento Penal. Art. 160.1.- Del sorteo de
causas.-
(Agregado por el num. 9 de la Disposicion Reformatoria Segunda del C
ódigo Orgánico Integral Penal, R.O. 180S, 10II2014). En todo cuerpo
pluripersonal de juzgamiento, sean Salas de la Corte Nacional, de las C
ortes Provinciales o Tribunales que cuenten con más de tres miembro
s para su conformación, se determinará a las o los
juzgadores deberán conocer la causa, mediante el sistema de sorteo d
eterminado por el Consejo de la Judicatura. Art. 161. Subrogación.-
La subrogación se verifica cuando las personas sujetas a las juezas o lo
s jueces de una sección territorial determinada, deben someterse a las
juezas o los jueces de la
sección más inmediata, por falta o impedimento de aquellas o aquello
s. Art. 162.- Prorrogación de la competencia. La jueza, juez o tribunal
que, en principio, no es naturalmente competente para conocer de un
determinado asunto, puede llegar a serlo si para ello
las partes convienen expresa o tácitamente en prorrogarle la compete
ncia territorial. Una vez que se le ha prorrogado la competencia, el
juzgador excluye a cualquier otro, y no puede eximirse del
conocimiento de la causa.
La prorrogación expresa se verifica cuando una persona que no está, p
or razón de su domicilio, sometida a la competencia de la jueza o del j
uez, se somete a aquélla expresamente, bien al contestar a la
demanda, bien por haberse convenido en el contrato.
La prorrogación tácita se verifica por comparecer en la instancia sin de
clinar la competencia, o porque antes no ha acudido el demandado a s
u juzgador para que la entable.
En ningún caso se prorroga la competencia en razón de la materia. Art.
163.- Reglas generales para determinar la
competencia.- Para determinar la competencia de juezas y jueces, se s
eguirán las siguientes reglas generales, sin perjuicio de lo establecido
por
la Constitución y la ley, especialmente en lo relativo a la jurisdicción p
enal:
1. En caso de que la ley determinara que dos o más juzgadores o tribu
nales son competentes para conocer de un mismo asunto, ninguno de
ellos podrá excusarse del conocimiento de la causa, so
pretexto de haber otra jueza u otro juez o tribunal competente; pero
el que haya prevenido en el conocimiento de la causa, excluye a los de
más, los cuales dejarán de ser competentes;
2. Fijada la competencia con arreglo a la ley ante la jueza, juez o tribun
al competente, no se alterará por causas supervinientes.
Sin embargo, las leyes concernientes a la sustanciación y ritualidad de
los juicios, prevalecen sobre las anteriores desde el momento en que
deben comenzar a regir. Las diligencias, términos y actuaciones que y
a estuvieren comenzadas, se regirán por la ley que estuvo entonces vi
gente.
La ley posterior mediante disposición expresa podrá alterar la compet
encia ya fijada. Si se suprime una judicatura, la ley determinará el trib
unal o juzgado que deberá continuar con la sustanciación
de los procesos que se hallaban en conocimiento de la judicatura supri
mida. De no hacerlo, el Consejo de la Judicatura designará jueces tem
porales para que concluyan con la tramitación de las causas que se
hallaban a conocimiento de dicha judicatura; 3. Fijada la competencia
de la jueza o del juez de primer nivel con arreglo a la ley, queda por el
mismo hecho determinada la competencia de los jueces superiores en
grado; y,
4. La jueza o el juez que conoce de la causa principal es también comp
etente para conocer los incidentes suscitados en ella, con arreglo a lo
establecido en la ley.
Será igualmente competente en caso de proponerse reconvención, de
conformidad con lo dispuesto en las leyes procesales.
En los demás casos, se estará a lo arreglado por los códigos procesales
respectivos. Art. 164.- Suspensión de la competencia. La competencia
se suspende: 1. (Sustituido por el Art. 7 de la Ley s/n, R.O. 038S, 17VII-
2013).-
En los casos de excusa y de recusación. En el primero, desde que la ex
cusa conste de autos hasta que se ejecutoría la
providencia que la declare sin lugar; y en el segundo, desde que se cite
al juez recusado, hasta que se ejecutoríe la providencia que la denieg
a. La citación al juez se la realizará en un máximo de 48 horas. Fiel Web
([Link]) :: Ediciones Legales, 2015 Página 20 de 53
El juez que sustancie la demanda de recusación podrá, en los casos en
donde se evidencie que dicha demanda es como resultado de un obra
r de mala fe procesal, inadmitirla a trámite, so pena de sancionar con
costas al recurrente.
El juez recusado no pierde competencia para elaborar y suscribir la pr
ovidencia que contenga la resolución pronunciada verbalmente en au
diencia; puesta en su despacho, el secretario respectivo,
procederá a su inmediata notificación.
2. Por el recurso de apelación, de casación, de revisión o de hecho, de
sde que, por la concesión del recurso, se envíe el proceso al superior h
asta que se lo devuelva, siempre que la concesión del
recurso sea en el efecto suspensivo o se haya pedido la suspensión en
los casos que las leyes procesales lo permiten; y, 3. Cuando se
promueve el conflicto de competencia desde que la jueza o el juez
recibe el pedido inhibitorio hasta que se dirima el conflicto, salvo que
se hubiese verificado alguno de los casos
previstos en el artículo 162 pues en tal evento, continuará intervinien
do la jueza o el juez requerido y se limitará a enviar copia de la causa q
ue está conociendo a costa del promotor. Art.
165.- Pérdida de la competencia. La jueza o el juez pierde la
competencia: 1. En la causa para la cual ha sido declarado
incompetente por sentencia ejecutoriada;
2. En la causa en la que se ha admitido la excusa o la recusación; y,
3. En la causa fenecida cuando está ejecutada la sentencia, en todas s
us partes. Art. 166.- Principio general.- Toda persona tiene derecho a
ser demandada ante la jueza o el juez de su domicilio.
Cuando una persona considere que ha sido demandada ante juzgador
incompetente, podrá declinar o prorrogar la competencia en la forma
y casos establecidos en las leyes procesales respectivas. Art.
167.- Reglas generales para el fuero funcional común y excepciones.-
Por regla general será competente, en razón del territorio y de confor
midad con la especialización respectiva, la jueza o el juez del lugar
donde tiene su domicilio el demandado.
Se exceptúan aquellos casos en los que las leyes procesales respectiva
s dispongan lo contrario. Los casos de competencia concurrente y de
competencia excluyente en el territorio nacional, se arreglarán de con
formidad con lo dispuesto en las leyes procesales respectivas.
Para el caso de fueros concurrentes internacionales, el actor podrá ele
gir entre presentar su demanda en el Ecuador o en el extranjero, con e
xcepción de los casos que por ley expresa el asunto
deba ser resuelto exclusivamente en el Ecuador. Si se inadmite la dem
anda presentada en el extranjero, o se la rechaza por razón de compet
encia territorial, se podrá presentar la demanda ante una jueza o juez
en el Ecuador. Art. 168.- Normas relativas al mantenimiento de la
competencia por fuero personal.-
1. Cuando un imputado o acusado en causa penal o el demandado en
procesos civiles y mercantiles, de inquilinato, laborales, niñez y adoles
cencia se halle sujeto a dos o más fueros, la jueza, juez o
tribunal de mayor grado será el competente para juzgarlo.
2. El imputado, acusado o demandado que se sujeta a fuero en razón
de la persona arrastra a los demás imputados, acusados o demandado
s, no pudiéndose en caso alguno dividirse la continencia de la causa
por sujetarse a diferentes fueros los imputados, acusados o
demandados.
3. En caso de duda entre el fuero común y el fuero especial en razón d
e la materia, prevalecerá el fuero común. Art. 169.- Mantenimiento de
competencia por fuero.-
El fuero personal comprende los actos y hechos de la funcionaria o del
funcionario ocurridos o realizados en el desempeño de sus
funciones, aun cuando al momento del proceso haya cesado en sus fu
nciones. En consecuencia, los tribunales y juzgados conservarán su co
mpetencia para conocer de las causas que se hubieren
iniciado contra las funcionarias, funcionarios o autoridades públicas q
ue se sujetaban a fuero en los casos establecidos en la ley, aunque pos
teriormente hubieren cesado en el cargo, o éste hubiere sido
suprimido.
Sin embargo, si el juicio se inició antes de que la funcionaria o funcion
ario se hubiera posesionado del cargo, se aplicarán las reglas generale
s y, por lo tanto, el juez que estaba conociendo del
mismo conservará la competencia.
Se prohíbe a los jueces de juzgados dictar medidas cautelares en contr
a de personas que de manera pública y notoria ejercieren una función
pública sujeta a fuero superior, aún cuando del proceso no constare
dicha calidad.