TRABAJO PRACTICO N°2
“DERECHO AMBIENTAL”
ACTIVIDADES
1. En el caso presentado, determine la parte de la cláusula constitucional donde está
fundamentada la protección de la reserva, explique ese aspecto del artículo de la
Constitución Nacional. Además, explique todos los aspectos de la cláusula ambiental
constitucional que fueron violados. Fundamente su respuesta críticamente en la
doctrina, en la ley y en la jurisprudencia.
2. Teniendo en cuenta el caso:
a. Enuncia las violaciones al derecho ambiental presentadas y determine ¿qué tipo de
dimensión de derecho constituye?
b. Define esa dimensión de derecho y establezca en qué parte de la legislación está
reconocido. Fundamente su respuesta críticamente en la doctrina, en la ley y en la
jurisprudencia.
3. Con respecto al proyecto de construcción de un barrio dentro de la reserva, explica
la forma en que se insertan los artículos 12, 13 y 14 de la Ley General de Ambiente.
Define ese procedimiento, así como la necesidad de que sea aplicado. Fundamenta tu
respuesta críticamente en la doctrina, en la ley y en la jurisprudencia.
4. En el caso presentado:
a. Determina los principios que deberían ser aplicados.
b. Establezca en qué parte de la legislación ambiental están reconocidos.
c. Defina tales principios y explique sus aspectos según la doctrina. Fundamente su
respuesta críticamente en la doctrina, en la ley y en la jurisprudencia.
DESARROLLO
1. La parte de la cláusula constitucional donde está fundamentada la protección
de la reserva es en el artículo 41 de la Constitución Nacional, allí se establece
los principios esenciales para la protección del medio ambiente y los recursos
naturales. En este artículo se reconoce el derecho de todos los ciudadanos a
disfrutar de un ambiente saludable y equilibrado, capaz de satisfacer las
necesidades presentes sin comprometer las de las futuras generaciones.
Además, impone la responsabilidad de preservar la diversidad biológica y los
ecosistemas, así como de prevenir y controlar la contaminación. En relación
con las reservas naturales, el artículo 41 establece:
Derecho al ambiente sano: Todos los habitantes tienen derecho a gozar de un
ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las
actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer
las de las generaciones futuras.
Deber de preservación y conservación: Es deber del Estado preservar los
recursos naturales, y también de las personas conservar el ambiente.
Legislación adecuada: El Estado debe proveer a la protección de este derecho,
a través de la legislación y de la política ambiental.
Estos principios implican que las reservas naturales, junto con otros espacios y
recursos naturales, deben ser preservadas y conservadas en beneficio de las
generaciones presentes y futuras. Esto se traduce en la promoción de políticas
públicas que regulen el uso adecuado de estos espacios, evitando su
degradación o deterioro, y promoviendo su uso sustentable.
En el caso presentado sobre la Reserva Natural Potrero de Carditas, se
identifican varias violaciones a los principios establecidos en dicho artículo:
A. Urbanización sin Evaluación de Impacto Ambiental (EIA), esto va en
contra del principio de prevenir y controlar la contaminación, así como
del deber de proteger un ambiente saludable y equilibrado para las
presentes y futuras generaciones.
B. Desmonte de la reserva, afectando la biodiversidad y los ecosistemas
protegidos por la ley. Esto contraviene la obligación constitucional de
preservar y proteger la diversidad biológica y los ecosistemas naturales.
C. Contaminación por derrames industriales, comprometiendo la salud
ambiental y violando el derecho de los ciudadanos a un ambiente sano.
Esta situación es contraria al deber constitucional de prevenir y
controlar la contaminación.
D. Construcción de infraestructuras recreativas y deportivas dentro de la
reserva, la autorización para construir un estadio de fútbol y áreas de
camping dentro de la reserva contradice el deber de preservar los
recursos naturales y culturales para las generaciones futuras. Esto
también afecta el derecho de acceso al patrimonio natural y cultural
protegido.
E. Incendios, los incendios forestales comprometen la capacidad del
ambiente para mantener condiciones saludables y equilibradas para la
vida humana y la naturaleza.
La Ley General de Ambiente como principal normativa que regula la gestión ambiental
complementa los principios establecidos en el artículo 41 de la Constitución y
establece los lineamientos para la protección, conservación y uso racional de los
recursos naturales, como la obligatoriedad de realizar una EIA para proyectos públicos
o privados que puedan significar un riesgo o impacto ambiental significativo, así como
la responsabilidad por daños ambientales y la obligación de restaurar el ambiente en
caso de impactos negativos.
2.
3. El artículo 12 de la Ley General de Ambiente establece que cualquier proyecto
que pueda afectar significativamente el ambiente debe someterse a una
Evaluación de Impacto Ambiental (EIA). Este proceso busca identificar y
evaluar los posibles efectos adversos del proyecto sobre el entorno natural
antes de su ejecución. Es una medida preventiva destinada a minimizar o
mitigar los impactos ambientales negativos.
Y establece el procedimiento para la evaluación de impacto ambiental de obras
o actividades que puedan afectar el ambiente. Los pasos son los sgtes:
a. Presentación de declaración jurada: Las personas físicas o jurídicas
que pretendan iniciar obras o actividades que puedan afectar el
ambiente deben presentar una declaración jurada. En esta declaración
se debe manifestar si dichas obras o actividades tendrán impacto
ambiental.
b. Determinación de estudio de impacto ambiental: Las autoridades
competentes determinarán si es necesario presentar un estudio de
impacto ambiental.
c. Evaluación de impacto ambiental: las autoridades competentes
realizarán una evaluación del mismo.
d. Declaración de impacto ambiental: Como resultado de la evaluación, las
autoridades emitirán una declaración de impacto ambiental donde se
expresará la aprobación o el rechazo de los estudios presentados,
dependiendo de si se considera que las obras o actividades cumplen
con los estándares ambientales y legales establecidos.
Este procedimiento busca garantizar que las obras o actividades que puedan
tener un impacto significativo en el ambiente sean evaluadas adecuadamente,
asegurando así la protección y conservación del ambiente en Argentina. La Ley
General de Ambiente establece este marco legal para promover un desarrollo
sustentable y responsable, protegiendo los recursos naturales y minimizando
los efectos negativos sobre el ambiente y la salud humana.
El artículo 13 detalla qué información debe incluirse en el Estudio de Impacto
Ambiental (EsIA), documento fundamental dentro del proceso de EIA. El EsIA
debe proporcionar detalles precisos sobre el proyecto, los posibles efectos
ambientales directos e indirectos, y las medidas propuestas para evitar o
reducir estos impactos. Este estudio es crucial para una evaluación exhaustiva
y transparente de los riesgos ambientales asociados al proyecto.
El artículo 14 de la Ley General de Ambiente hace referencia a la educación
ambiental como un instrumento fundamental para promover valores,
comportamientos y actitudes que contribuyan a la preservación del ambiente y
al uso sostenible de los recursos naturales, la educación ambiental juega un
papel crucial al cultivar en los ciudadanos los valores, comportamientos y
actitudes que promuevan un equilibrio ambiental. Esta educación no solo busca
preservar los recursos naturales y fomentar su uso sostenible, sino también
mejorar la calidad de vida de la población en general.
Esta formulación resalta cómo la educación ambiental es esencial para crear
conciencia y fomentar acciones concretas que protejan el ambiente y
promuevan un desarrollo sostenible, beneficiando así a toda la sociedad.
En el caso del proyecto de construcción de un barrio dentro de la reserva
Potrero de Carditas, la aplicación de los artículos 12, 13 y 14 de la Ley General
de Ambiente es esencial por varias razones:
Protección Ambiental: La reserva alberga ecosistemas sensibles y
biodiversidad única que deben protegerse de impactos irreversibles. El
proceso de EIA garantiza que se identifiquen y evalúen adecuadamente
los posibles impactos ambientales del proyecto, como la pérdida de
hábitats naturales y la alteración de recursos hídricos locales.
Legalidad y Transparencia: La aplicación de la ley asegura que el
proyecto se desarrolle dentro de un marco legal claro y transparente.
Esto incluye la participación pública a través de la Audiencia Pública,
conforme al artículo 13, donde la comunidad local puede expresar sus
opiniones y preocupaciones sobre el proyecto.
Desarrollo Sostenible: La educación ambiental promovida por el artículo
14 es fundamental para fomentar una cultura de responsabilidad
ambiental entre los ciudadanos y las entidades involucradas. Esto no
solo protege el ambiente actual, sino que también promueve un
desarrollo sostenible a largo plazo.
Por lo tanto considero que el análisis de estos artículos es fundamental para garantizar
que el proyecto de construcción de un barrio dentro de la reserva Potrero de Carditas
se realice de manera responsable y respetuosa con el ambiente. Estos artículos
aseguran una evaluación exhaustiva de los impactos ambientales y promueven un
desarrollo que proteja los recursos naturales y mejore la calidad de vida de la
comunidad.
4) a) En el caso presentado los principios que deberían ser aplicados son:
Principio de prevención: este principio establece que las causas y las
fuentes de los problemas ambientales se atenderán en forma prioritaria e
integrada, tratando de prevenir los efectos negativos que sobre el ambiente se
pueden producir, es decir, es esencial tomar medidas anticipadas para evitar
daños ambientales y en el caso de Potrero de Carditas, esto habría significado
evitar actividades industriales y urbanísticas que pudieran amenazar el
ecosistema desde un principio.
Principio precautorio: este principio establece que cuando haya peligro de
daño grave o irreversible, la ausencia de información o certeza científica no
deberá utilizarse como razón para postergar la adopción de medidas eficaces,
en función de los costos, para impedir la degradación del medio ambiente. Es
decir, ante la incertidumbre sobre los impactos ambientales de ciertas
actividades, se deben adoptar medidas preventivas para proteger el ambiente.
En este caso, la construcción de un barrio y la instalación de fábricas debieron
ser detenidas hasta evaluar adecuadamente sus posibles efectos negativos.
Principio de responsabilidad: El generador de efectos degradantes del
ambiente, actuales o futuros, es responsable de los costos de las acciones
preventivas y correctivas de recomposición, sin perjuicio de la vigencia de los
sistemas de responsabilidad ambiental que correspondan, es decir, quienes
causen daños al ambiente deben ser responsables de mitigar esos impactos y
restaurar el entorno afectado. Los responsables de los incendios y derrames en
la reserva deben cumplir con esta obligación.
Principio de desarrollo sustentable: Cualquier desarrollo debe equilibrar las
necesidades actuales con la capacidad de las generaciones futuras para
satisfacer las suyas. El desarrollo en la reserva debería haber sido evaluado
desde esta perspectiva para garantizar su sostenibilidad a largo plazo.
b) Los principios ambientales están reconocidos y fundamentados en diversas fuentes
del derecho ambiental, tanto a nivel nacional como internacional.
En la Constitución de Argentina (Artículo 41), se establecen principios fundamentales
relacionados con el ambiente. Estos principios incluyen el derecho a un ambiente sano
y equilibrado, apto para el desarrollo humano, y la responsabilidad de conservarlo para
las generaciones presentes y futuras.
La Ley General de Ambiente (Ley 25.675) establece varios principios que guían la
política ambiental del país. Entre ellos se incluyen el principio precautorio, el principio
de prevención, el principio de responsabilidad ambiental, el principio de
sustentabilidad, entre otros. Estos principios son fundamentales para la gestión
ambiental sostenible y la protección de los recursos naturales.
Los principios ambientales también están presentes en numerosos tratados
internacionales y convenciones. Por ejemplo, la Convención Marco de las Naciones
Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), la Convención sobre la Diversidad
Biológica (CDB) y el Protocolo de Kyoto, entre otros.
En diferentes áreas específicas como la gestión del agua, la gestión de residuos, la
protección de áreas naturales protegidas, entre otras, se encuentran normativas que
aplican principios ambientales. Estos incluyen el principio de precaución en la gestión
de productos químicos, el principio de integración de la protección ambiental en los
procesos de planificación y decisión, entre otros.
La jurisprudencia argentina ha desempeñado un papel crucial en la aplicación de
principios ambientales, contribuyendo significativamente a la protección del ambiente y
la promoción del desarrollo sostenible. Como en el Caso "Mendoza, Beatriz Silvia y
Otros c/ Estado Nacional y Otros s/ daños y perjuicios", caso que fue fundamental en
el establecimiento del principio de responsabilidad ambiental en Argentina. La Corte
Suprema de Justicia de la Nación determinó que el Estado Nacional era responsable
por daños ambientales causados por la contaminación del Río Matanza-Riachuelo.
Esta sentencia sentó un precedente importante en materia de responsabilidad por
daño ambiental. Y también en el Caso "Sociedad Rural Argentina c/ Provincia de
Santiago del Estero": Este caso abordó la deforestación ilegal en la provincia de
Santiago del Estero. La Corte Suprema falló a favor de la protección ambiental,
ordenando la suspensión de actividades agrícolas que no contaban con la debida
autorización ambiental. Este fallo reforzó el cumplimiento del principio de prevención y
el deber de conservación de los recursos naturales.
Defina tales principios y explique sus aspectos según la doctrina. Fundamente su
respuesta críticamente en la doctrina, en la ley y en la jurisprudencia.
4. C) Principio de prevención: Listoffsky señala que el principio preventivo radica
en la certeza o no del riesgo que importa determinada actividad, es una
conducta racional frente a un mal que la ciencia puede objetivar y mensurar.
Esto implica que se verifican hechos que van a producir un impacto negativo al
medioambiente, pero que aún no se han producido. A partir de esto, surge la
obligación de prevenir. Esta obligación de prevenir emerge del principio
constitucional que establece que las autoridades proveerán a la protección del
derecho a un medioambiente saludable. Esto quiere decir que el concepto de
protección al derecho al medioambiente tiene una de sus facetas en la
obligación de prevenir. La Ley General del Ambiente, en el artículo 4, establece
que: La interpretación y aplicación de la presente ley, y de toda otra norma a
través de la cual se ejecute la política ambiental, estarán sujetas al
cumplimiento de los siguientes principios: Principio de prevención: las causas
y las fuentes de los problemas ambientales se atenderán en forma prioritaria e
integrada, tratando de prevenir los efectos negativos que sobre el ambiente se
pueden producir.
La doctrina subraya que la prevención implica la adopción de políticas y
acciones anticipadas para proteger el ambiente, en consonancia con el
principio precautorio.
Principio precautorio: El principio precautorio establece que cuando haya
peligro de daño grave o irreversible para el medio ambiente, la falta de certeza
científica absoluta no debe ser utilizada como razón para postergar la adopción
de medidas eficaces para prevenir la degradación ambiental. La doctrina
enfatiza que este principio busca proteger el ambiente de daños potenciales
irreversibles, promoviendo la adopción de medidas preventivas incluso en
ausencia de evidencia científica completa.
La Ley General del Ambiente, en el artículo 4, establece que: La interpretación
y aplicación de la presente ley, y de toda otra norma a través de la cual se
ejecute la política ambiental, estarán sujetas al cumplimiento de los siguientes
principios: Principio precautorio: cuando haya peligro de daño grave o
irreversible, la ausencia de información o certeza científica no deberá utilizarse
como razón para postergar la adopción de medidas eficaces, en función de los
costos, para impedir la degradación del medio ambiente.
Principio de responsabilidad: es el proceso a través del cual quien contamina
debe pagar al Estado, para compensar por la contaminación, siendo que el
Estado precisa utilizar esos recursos para recomponer la contaminación.
Según este principio, la obligación por establecer la internalización de los
costos, así como los mecanismos necesarios para esto, es responsabilidad de
las autoridades de los países. Esto se encuentra fundamentado en el interés
público ambiental.
En principio 16 de la Declaración de Río de Janeiro sobre el Medio Ambiente y
Desarrollo establece que: “Las autoridades nacionales deberían procurar
fomentar la internalización de los costos ambientales y el uso de instrumentos
económicos, teniendo en cuenta el criterio de que el contamina debería, en
principio, cargar los costos de la contaminación, teniendo debidamente en
cuenta el interés público y sin distorsionar el comercio ni las inversiones
internacionales”
El artículo 4 de la Ley General de Ambiente establece el principio de
responsabilidad de la siguiente manera: La interpretación y aplicación de la
presente ley, y de toda otra norma a través de la cual se ejecute la política
ambiental, estarán sujetas al cumplimiento de los siguientes principios:
Principio de responsabilidad: el generador de efectos degradantes del
ambiente, actuales o futuros, es responsable de los costos de las acciones
preventivas y correctivas de recomposición, sin perjuicio de la vigencia de los
sistemas de responsabilidad ambiental que correspondan.
Según la doctrina, este principio busca internalizar los costos ambientales y
promover una gestión ambiental responsable por parte de los responsables de
actividades que impactan el ambiente.
Principio de desarrollo sustentable: El desarrollo sustentable está reconocido
en la Constitución Nacional Argentina, en el artículo 41, donde se establece
que “se podrán realizar las actividades de desarrollo y las actividades
económicas para satisfacer las necesidades de las generaciones presentes, sin
comprometer la satisfacción de las de las generaciones futuras”. De este
concepto surgen dos cuestiones: necesidades y límites. Las primeras son
aquellas que deben ser satisfechas para que el hombre tenga una vida digna, y
están contenidas en el artículo 25 de la Declaración Universal de Derechos
Humanos, donde se establece el derecho a los alimentos, la salud, la vivienda
y la vestimenta; de modo que toda persona pueda tener una vida digna.
Los límites son aquellos que se refieren a que estas necesidades puedan ser
satisfechas por las generaciones futuras, introduciendo la equidad
intergeneracional. Esta línea divisoria entre lo que se puede hacer o no tiene
relación directa con las actividades productivas, las cuales deberán
desarrollarse, aunque considerando este límite