DERECHO INFORMATICO
MODULO 1
Unidad 1: La revolución científico-tecnológica
El siglo XX sin dudas se vio desbordado como nunca en la historia de la humanidad,
por el avance científico. Numerosas son las creaciones que revolucionaron la
convivencia de las personas, como ejemplo podemos mencionar la invención del
automotor, que no solo trajo confort, sino que también todas las responsabilidades
derivadas del uso de este.
Los avances científicos y tecnológicos han venido modificando con aceleración
constante la forma de vida de las sociedades, determinando que a mediados del
siglo XX la denominada “Sociedad Industrial” fuera reemplazada por la actualmente
“sociedad de la información” (Anzit Guerrero, 2010).
La sociedad de la información
Es la sociedad en la que vivimos actualmente, es la sociedad en la que podemos
contratar por Internet, podemos firmar documentos de manera digital, sin tener que
acudir al soporte papel. Es el mundo actual y esta sociedad es la que le da origen al
nacimiento del Derecho Informático.
Informática jurídica y Derecho informático:
La Informática es una ciencia que estudia el desarrollo de procesos electrónicos
utilizando programas de computación. En ella se unen el “hardware” y el software.
El hardware comprende a los aparatos, disco duro, etc. y el software se refiere a
todos los sistemas operativos.
"La informática jurídica es una ciencia que forma parte de la Informática,
conformando la especie -jurídica- en el género -informática- , es entonces,
la ciencia que estudia la utilización de los recursos informáticos (hardware
y software) para la mejora de los procesos (análisis, investigación y
gestión) en el ámbito jurídico. Por lo tanto, no constituye una rama del
derecho, pues su temática es fundamentalmente tecnológica”. (Anzit
Guerrero, 2010)
Sintetizando diremos que la Informática es el género y la Informática Jurídica es la
especie.
La Informática Jurídica se clasifica en: Informática jurídica documental,
Informática jurídica de gestión y control, Informática jurídica decisoria.
Informática jurídica documental: Consiste en la creación, almacenamiento y
recuperación de información jurídica como leyes, doctrina, jurisprudencia,
documentos administrativos, contratos y convenios, expedientes judiciales,
notariales y registrales (Anzit Guerrero, 2010).Es de gran ayuda para los operadores
jurídicos (Abogados, Jueces, Fiscales, Defensores, etc.)
Informática jurídica de gestión y control: Se compone de programas a través de
los cuales se asiste en la realización de actos y gestiones de tipo jurídico, como
contratos, certificaciones, mandatos judiciales (Anzit Guerrero, 2010). Un claro
ejemplo de este tipo de Informática es la que se usa en las “Mesas de Entradas
Virtuales”, para el seguimiento de las causas judiciales, y otro ejemplo es el uso de
programas que ayuden a los Abogados en el Estudio Jurídico para realizar escritos,
como el conocido “Lex Doctor”.
Informática jurídica decisoria: Está constituida por sistemas que dan soporte a la
toma de decisiones, a través de sistemas de inteligencia artificial que brindan
soluciones a ciertas problemáticas jurídicas. Por ejemplo, mediante procesos de
inteligencia artificial pueden redactarse documentos partiendo de pocas premisas,
así como corregirse errores ortográficos y gramaticales (Anzit Guerrero, 2010).
Derecho Informático
El Derecho Informático es el conjunto de principios y normas que regulan los efectos
jurídicos nacidos de la interrelación de sujetos en el ámbito de la informática y sus
derivaciones, especialmente en el área denominada “tecnología de la información”.
Sin embargo, no es un término único, pues también se han definido una serie de
términos para el Derecho Informático como Derecho de las Nuevas Tecnologías,
Derecho de la Sociedad de la Información, Iuscibernética y Derecho Tecnológico,
entre otros (Anzit Guerrero, 2010). Es importante destacar, como surge de la
definición, que en el Derecho Informático, es una rama nueva, del Derecho.
El derecho informático como rama autónoma del Derecho
Existen diferentes posturas doctrinarias acerca de la autonomía del Derecho
Informático como rama específica del Derecho. Según algunos autores, el Derecho
Informático no conforma una rama autónoma, como el Derecho Civil o el Derecho
Comercial, sino que está compuesto por normas pertenecientes a diversas ramas del
derecho, conformando una suerte de “rama transversal”. En discrepancia, otros
autores lo consideran como autónomo, debido a que está conformado por un
conjunto de normas que tienen un objeto de estudio propio, una metodología
particular y fuentes específicas.
Como conclusión, considerando su particular objeto, sus categorías propias
y la existencia de fuentes dedicadas, así como la importancia que revisten
los bienes de la sociedad de la información, y su específico sustrato físico o
ámbito en el que se producen los hechos, es decir, el sustrato tecnológico,
podemos determinar que el Derecho Informático ha devenido en una rama
independiente del Derecho, la cual sin lugar a dudas, irá creciendo en
importancia proporcionalmente a la injerencia de la tecnología en el
quehacer humano (Anzit Guerrero, 2010).
A continuación, te invitamos a descargar los siguientes materiales: pdf 1y dos mas.
El Derecho Informático es el conjunto de principios y normas que regulan
los efectos jurídicos nacidos de la interrelación de sujetos en el ámbito de
la informática y sus derivaciones, especialmente en el área denominada
“tecnología de la información”. (Anzit Guerrero, 2010)
Se vincula con la Informática Jurídica, que es una herramienta al servicio
del Derecho.
Unidad 2: El comercio electrónico
Comercio electrónico: concepto y clases
Pertenece a las nuevas formas de contratación y es muy interesante todo su análisis,
al que a partir de ahora, procederemos: El comercio electrónico se define
genéricamente como, cualquier forma de transacción o intercambio de información
comercial basada en la transmisión de datos sobre redes de comunicación como
Internet.
Esta definición ha sido clasificada como “restringida”, en contraposición a la llamada
“definición amplia”, que lo precisa, incluyendo sistemas de comunicación no basados
en Internet como, por ejemplo, televisión interactiva, correo electrónico, celulares,
etc. (Anzit Guerrero, 2010)
Esta definición es más acertada, ya que se incluyen más medios de comunicación y
justamente ese es el espíritu del comercio electrónico.
El comercio electrónico permite que la transacción comercial se realice vía Internet
de manera fácil, rápida y eficiente; y proporciona además una amplia gama de
ventajas:
Para el usuario: la posibilidad de tener acceso a toda clase de información desde un
mismo lugar físico; de realizar en forma rápida la selección y comparación de los
productos ofrecidos en virtud de elegir la opción más conveniente y evitando las
presiones que pueden surgir a la hora de la toma de decisiones por parte de los
comerciantes.
Para el comerciante: la posibilidad de acrecentar el número de clientes que tienen
acceso a sus productos y, a su vez, la extensión de su negocio hacia nuevos
mercados. La eliminación de costos adicionales provenientes del comercio
tradicional. Las facilidades que el medio electrónico proporciona en cuanto a
publicidad y eficiencia en las transacciones (Anzit Guerrero, 2010).
En estas ventajas tenemos los puntos más destacados del comercio electrónico, para
los usuarios (palabra tomada de la Ley 24.240, Ley de Defensa al Consumidor, que
en breve estudiaremos), poder elegir un abanico de posibilidades sin moverse de la
casa y para los vendedores, poder, por ejemplo, abaratar los costos.
Una de las clasificaciones es la siguiente:
En función de la cosa que se transfiere:
1. Directo: la operación comercial se agota mediante el acto inicial de transferencia
de la cosa intangible. La transferencia se caracteriza como perfecta.
2. Indirecta: implica la transferencia de una cosa tangible y requiere una segunda
etapa que es la entrega al comprador. Es un sistema que podríamos considerar como
“imperfecto”, pues la no inmediatez de la transacción puede producir inconvenientes
jurídicos (Anzit Guerrero, 2010).
Acá vamos a aclarar los conceptos de tangible e intangible. Algo tangible es un bien
corpóreo, es decir que se puede tocar e intangible, por el contrario, es algo que no se
puede tocar, que es incorpóreo.
El ejemplo típico de Comercio Electrónico Directo es la compra de paquetes turísticos
por Internet, ya que la compra de pasajes y reservas de hoteles se pueden enviar vía
correo electrónico.
un ejemplo de Comercio Electrónico Indirecto es la compra de un aire acondicionado,
o de cualquier elemento que no se puede enviar vía mail.
Elementos de la Contratación Electrónica
Vamos a empezar definiendo el concepto de Contrato según el Código Civil y
Comercial, lo define el art. 957: “Es el acto jurídico mediante el cual dos o más partes
manifiestan su consentimiento para crear, regular, modificar, transferir o extinguir
relaciones jurídicas patrimoniales”.
Se denomina contratación electrónica la que se realiza mediante la utilización de
algún elemento electrónico, con influencia decisiva, real y directa sobre la formación
de la voluntad, el desarrollo o la interpretación de un acuerdo.
En cuanto a sus elementos, puede decirse que los contratos electrónicos, se rigen,
en la Argentina, al igual que el resto de los contratos establecidos en el “Código Civil
y Comercial”. Dichos elementos – esenciales para su validez— son: la capacidad, el
consentimiento y el objeto y causa lícitos (Anzit Guerrero, 2010).
La capacidad se configura al haber alcanzado la mayoría de edad a los 18
años
El consentimiento es la manifestación de la voluntad que expresa el acuerdo del
sujeto con el acto que realiza. Una de las formas del consentimiento es la firma
digital (dicho concepto será analizado posteriormente) (Anzit Guerrero, 2010).
En estos contratos el punto más importante a analizar es el del consentimiento, por
las nuevas modalidades que existen para expresarlo.
El objeto es la prestación a la que el deudor se obliga en beneficio de su acreedor.
Debe ser posible, lícito, determinado o determinable.
La causa implica la razón y el fin inmediato perseguido por el que se ha
realizado el contrato.
Es relevante destacar que, en este tipo de contratos, los celebrantes no se
encuentran presentes en el mismo lugar físico, a diferencia de lo que sucede en el
comercio tradicional (Anzit Guerrero, 2010).
Esta definición es más acertada, ya que se incluyen más medios de comunicación y
justamente ese es el espíritu del comercio electrónico.
Celebración del contrato
La celebración de los contratos electrónicos se concreta a través del correo
electrónico, o bien por medio de contratos de adhesión (aquellos en que una de las
partes fija las cláusulas y la otra se adhiere sin tener posibilidad de modificar
ninguna de ellas).
Por medio de ellos, el vendedor realizará una oferta, la cual será aceptada o
rechazada por el comprador. En este momento se perfecciona el contrato y surgen
derechos y obligaciones entre los contratantes (Anzit Guerrero, 2010).
Este último punto es muy importante, ya que nos aclara en que momento se
perfecciona el contrato, tema medular a la hora de analizar la responsabilidad de
cada uno de los contratantes.
Ley aplicable y competencia
En este punto podemos ver que no existen normas puntuales para el comercio
electrónico.
En el sistema jurídico argentino, el comercio electrónico se rige por las disposiciones
de la ley 24240, Ley de Defensa del Consumidor, la cual, “tanto en materia de
incumplimientos como en las relativas a las condiciones de contratación, pueden
aportar importantes elementos a la solución de un conflicto virtual” (ob. cit. ut.
supra, la cursiva me pertenece).
La mencionada ley es de orden público y tiene competencia en todo el territorio
nacional (art. 65, ley cit).
A partir del surgimiento del comercio electrónico y teniendo en cuenta que en la
mayoría de los países no existe una ley específica que lo regule, la UNCITRAL
(UNITED NATIONS COMMISSION on INTERNATIONAL TRADE LAW) estableció en 1996
una “ley modelo” – para lo cual tomó en cuenta las Reglas de París de 1990 sobre
Conocimientos de Embarque Electrónico del Comité Marítimo Internacional – con el
fin de que todos los países puedan aplicarla ante la resolución de conflictos de esta
índole, hasta tanto establezcan sus regulaciones internas. No obstante ello, el
propósito de dicha ley es, además, crear un criterio unificado de manera tal de
garantizar seguridad jurídica tanto a las operaciones electrónicas que se realicen
como a la resolución de controversias en la medida en las que estas se susciten
(Anzit Guerrero, 2010).
Ley de Defensa del Consumidor en la Contratación Electrónica
En el sistema jurídico argentino, como ya dijimos, se aplica la Ley de Defensa del
Consumidor (24240) para regular los aspectos del comercio electrónico. Si bien dicho
concepto no está especificado en la ley, se entiende que a él se refiere cuando
enuncia la “venta por correspondencia y otras”, asemejando ambas formas de
comercio en que las partes no están presentes cuando se efectúa la operación
comercial.
Asimismo, los arts. 33 y 10 ter reglamentan el comercio electrónico de manera
implícita:
Art. 33 cuando habla de la venta por correspondencia: es aquella en que la
propuesta se efectúa por medio postal, telecomunicaciones, electrónico ó
similar y la respuesta se realiza por iguales medios. No se permitirá la
publicación del número postal como domicilio.
Art. 10 ter: Modos de Rescisión. Cuando la contratación de un servicio, incluidos los
servicios públicos domiciliarios, haya sido realizada en forma telefónica, electrónica o
similar, podrá ser rescindida a elección del consumidor o usuario mediante el mismo
medio utilizado en la contratación. La empresa receptora del pedido de rescisión del
servicio deberá enviar sin cargo al domicilio del consumidor o usuario una constancia
fehaciente dentro de las SETENTA Y DOS (72) horas posteriores a la recepción del
pedido de rescisión. Esta disposición debe ser publicada en la factura o documento
equivalente que la empresa enviare regularmente al domicilio del consumidor o
usuario.
El último artículo transcripto hace alusión a los modos de rescindir el contrato en el
caso de que estos hayan sido efectuados por medios electrónicos. Es allí donde se
encuentra incluido el comercio electrónico.
No obstante ello, existen otros artículos de la ley anteriormente mencionada que
pueden aplicarse con relación al comercio electrónico. Es el caso del art. 4º, que
manifiesta que los proveedores deben proporcionar a los consumidores toda la
información necesaria relacionada con el producto y sus características. También, la
ley dispone que las ofertas deben ser claras y contener tanto la fecha de inicio como
la de finalización.
Regula, por otro lado, la publicidad de los productos y las sanciones ante
incumplimientos con sus respectivas consecuencias, entre otras (Anzit Guerrero,
2010).
Ley de defensa del consumidor
Se trata del nuevo Código Civil y Comercial y de la Ley de Defensa del Consumidor,
que como ya hemos visto, tienen mucha importancia en el tema de la contratación
electrónica.
Pagos a través de medios informáticos
Transferencia electrónica de fondos (débito y crédito)
La transferencia electrónica de fondos engloba cualquier sistema que permita
transferir dinero de una cuenta bancaria a otra, directamente sin ningún intercambio
físico de dinero.
Este tipo de transmisión proporciona ventajas tales como:
La facilidad en la transacción, pues solo es necesaria la autorización de la
entidad y el trámite se realiza en poco tiempo;
Mayor seguridad y confidencialidad en la transferencia de sumas de dinero, no
siendo necesario que el mismo se encuentre presente al momento de la
transacción;
Las transferencias de fondos pueden discriminarse según se realicen con
tarjetas de débito o crédito
La tarjeta de crédito es el instrumento material de identificación del usuario, que
puede ser magnético o de cualquier otra tecnología, emergente de una relación
contractual previa entre el titular y el emisor (art. 4º, ley 25065, Ley de tarjetas de
crédito).
Por otro lado, la tarjeta de débito es aquella que las instituciones bancarias entregan
a sus clientes para que al efectuar compras o locaciones, los importes de estas sean
debitados directamente de una cuenta de ahorro o corriente bancaria del titular (art.
2º inc. e- ley 25065).
Al recurrir a algunos de estos sistemas de pago, la persona realizará su compra a
través de una conexión con un organismo que autoriza la transacción. La operación
entonces quedará cargada directamente en la cuenta bancaria (débito) o en el
crédito asociado a la tarjeta (crédito).
En la República Argentina, la ley 25065 regula el régimen de tarjetas de
crédito. El art. 1º las define como:
(…) el conjunto complejo y sistematizado de contratos individualizados cuya finalidad
es: posibilitar al usuario efectuar operaciones de compra o locación de bienes o
servicios u obras, obtener préstamos y anticipos de dinero del sistema, en los
comercios e instituciones adheridos; diferir para el titular responsable el pago o las
devoluciones a fecha pactada o financiarlo conforme alguna de las modalidades
establecidas en el contrato; abonar a los proveedores de bienes o servicios los
consumos del usuario en los términos pactados.
Las tarjetas de crédito poseen dos características esenciales: actúan como medio de
pago y permiten diferir el pago de una compra en el tiempo.
Este tipo de tarjetas tiene asignado un límite de crédito, el cual se descuenta con
cada compra y, mensualmente, se liquida (Anzit Guerrero, 2010).
E-money
El término e-money o dinero electrónico hace referencia al dinero que se transfiere
solamente mediante ordenadores conectados a una red (Internet).
El funcionamiento del e-money es el siguiente:
El cliente tiene que abrir una cuenta on line con el Banco Central Virtual para
cambiar su dinero tradicional por dinero electrónico.
El dinero electrónico que los clientes han comprado se guarda en un
“monedero electrónico”.
A partir de ese momento, los clientes pueden hacer uso del dinero electrónico
con los comerciantes que lo acepten.
Los comerciantes usan un software facilitado por el Banco Central Virtual para
aceptar el dinero electrónico, que posteriormente cambian por dinero
tradicional en el Banco Central Virtual.
La intimidad de los clientes queda protegida al efectuarse el cambio del dinero
electrónico por dinero tradicional, ya que el Banco Central Virtual no revela su
identidad (Anzit Guerrero, 2010).
Tarjeta de prepago
La tarjeta de prepago es aquella en la que el dinero se encuentra previamente
cargado para luego efectuar operaciones comerciales. Se pueden realizar tantas
operaciones como lo permita el dinero contenido en la tarjeta.
La recarga de crédito puede ser realizada a través de cajeros automáticos o “centros
de recarga” en cualquier momento (Anzit Guerrero, 2010).
El ejemplo típico de este ítem es la tarjeta SUBE.
Banca electrónica
La Banca electrónica (o banca en Internet) puede definirse como el conjunto de
productos y procesos que permiten, mediante procedimientos informáticos, que el
cliente pueda realizar diversos tipos de transacciones bancarias sin necesidad de su
presencia física en una sucursal.
5 PDF PARA LEER.
¿Qué es el Comercio Electrónico? ¿Cómo lo aplicamos en la actualidad en
nuestras vidas?
El Comercio Electrónico es una manera de contratar utilizando todas las nuevas
tecnologías, y ya comenzamos a trabajar en todas las leyes que estas nuevas
tecnologías traen aparejadas.
Unidad 3: Manifestación del consentimiento en internet
Principales formas de manifestar el consentimiento
Para realizar determinados actos jurídicos, las personas deben manifestar su
consentimiento, es decir, demostrar su conformidad en diferentes situaciones. La
firma, en sentido general, es un elemento, un requisito que sirve para identificar de
manera inequívoca a una persona y ligarla al documento, contrato o actividad sobre
la que yace o está impuesta.
La firma puede ser ológrafa o no ológrafa. Firma ológrafa o manuscrita es el trazo
personal de puño y letra, en el cual la persona sienta por escrito en forma particular
su nombre. Se la considera también como el lazo o nexo entre el firmante y el
documento al que suscribe, pues nos permite certificar el reconocimiento de quien
firma.
La firma manuscrita posee efectos jurídicos, ya que al ser su uso tradicional, es
considerada por ley aceptable para identificar al creador de un documento y, a su
vez, asegurar el contenido de dicho documento (Anzit Guerrero, 2010).
Firma electrónica y firma digital
Desde un enfoque técnico, definimos a la firma electrónica como el conjunto o
bloque de caracteres que viajan junto a un documento, fichero o mensaje. Este
conjunto o bloque de caracteres posee medidas de seguridad electrónicas que
permiten identificar el origen (autor) y/o el contenido del mensaje, proporcionando
una integridad total ante alteraciones fortuitas o deliberadas durante la transmisión
telemática del documento firmado. El hecho de que la firma sea creada por el
usuario mediante medios que mantiene bajo su propio control (clave privada
protegida, contraseña, datos biométricos, tarjeta chip, etc.) tiene como fin asegurar
la imposibilidad de efectuar suplantación de personalidad o modificación del
documento firmado.
¿Qué es la firma digital?
El siguiente video explica la encriptación RSA de clave privada - clave pública y el
certificado digital.
Un documento firmado electrónicamente se concibe como un medio de
expresión de la voluntad con efectos de creación, modificación o extinción
de derechos y obligaciones por medio de la electrónica.
Con lo dicho anteriormente, se puede sintetizar diciendo que la firma electrónica
garantiza:
Autenticación para asegurar la identidad de la persona con la que se está
comerciando.
Autorización para asegurar que esa persona es la indicada para llevar a cabo
una operación concreta.
Privacidad para garantizar que nadie más va a ver los intercambios de datos
que se lleva a cabo.
Integridad para asegurar que la transmisión no sea alterada en ruta o
almacenaje (Anzit Guerrero, 2010).
Algoritmos simétricos y asimétricos
Definición de algoritmo: es un conjunto ordenado de operaciones sistemáticas que
permiten hacer un cálculo y hallar la solución a un tipo de problema (fórmula).
La firma digital puede estar basada en algoritmos de encriptación simétricos o
asimétricos. En el primer caso, el mensaje enviado es encriptado mediante una
clave, y esa misma clave es la que se utiliza para descifrarlo.
El punto débil de la criptografía simétrica es que quien recibe el mensaje puede
generar uno propio utilizando la misma clave, o interceptar el mensaje, modificarlo, y
volver a enviarlo al destinatario final. Es por este motivo que la clave simétrica no
garantiza en un 100% la integridad ni el origen de un mensaje (Anzit Guerrero,
2010).
El ítem más sensible de la encriptación simétrica es que es poco segura, con un alto
grado de vulnerabilidad.
Como solución a este problema surgió la criptografía de clave asimétrica. Este tipo
de sistema cuenta con un par de llaves relacionadas y complementarias. De este par
de llaves, una se denomina “llave pública” y otra “llave privada”. La llave privada
está siempre y exclusivamente en poder del emisor, y es la que permite encriptar un
mensaje. La llave pública está en poder de uno o varios destinatarios, y solo permite
desencriptar un mensaje que ha sido encriptada mediante la llave privada
correspondiente. En otras palabras, la llave asimétrica privada es única para cada
usuario. La llave asimétrica pública es enviada y compartida entre las personas con
las que se quiera mantener una comunicación. Este sistema ofrece mayor seguridad,
ya que en caso de que el mensaje sea interceptado por un tercero le será imposible
descifrarlo si no posee la llave pública. Paralelamente asegura tanto la identidad del
emisor del mensaje, debido a que solo quien posee la llave privada ha sido capaz de
encriptarlo como también la integridad del mensaje, ya que quien lo ha
desencriptado, no puede volver a encriptarlo, recordemos que la llave pública solo
puede desencriptar, y no puede encriptar (Anzit Guerrero, 2010).
Esto que se explicó anteriormente es el corazón de la encriptación asimétrica, lo que
lo hace seguro.
La Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional
(UNCITRAL, por sus siglas en inglés), es un órgano subsidiario de la Asamblea
General de las Naciones Unidas con el mandato general de promover la armonización
y unificación progresivas del derecho mercantil internacional. Desde su creación ha
preparado una amplia gama de convenciones, leyes modelos y otros instrumentos
relativos al derecho sustantivo aplicable a las operaciones comerciales o a otros
aspectos del derecho mercantil que repercuten en el comercio internacional.
Al igual que la Ley Modelo sobre Comercio Electrónico, la de la firma electrónica es
una propuesta a los Estados para que se incorporen a su derecho interno algunas
disposiciones relacionadas con estos mecanismos de seguridad tecnológicas,
teniendo en cuenta sus limitaciones, procedimientos y las condiciones propias de su
ordenamiento jurídico.
A través de técnicas denominadas “firmas electrónicas”, la tecnología se encarga de
ofrecer mecanismos para que algunas o todas las características de las firmas
manuscritas se puedan cumplir en un entorno electrónico. La finalidad de dichas
técnicas es la de proporcionar equivalentes funcionales de las firmas manuscritas y
otros tipos de mecanismos de autenticaciones empleados en el soporte de papel,
tales como los sellos, las huellas, etc. (Anzit Guerrero, 2010).
Esta ley modelo estableció en su art. 1º, que será aplicable, en todos los casos en
que se utilicen firmas electrónicas en el contexto de actividades comerciales,
destacando que no derogará ninguna norma jurídica destinada a la protección del
consumidor (Anzit Guerrero, 2010).
Legislación argentina: ley 25.506
El marco normativo de la República Argentina en materia de firma digital está
constituido, fundamentalmente, por la ley 25.506 (Anzit Guerrero, 2010).
La legislación argentina distingue los términos “firma digital” y “firma
electrónica”. La diferencia radica en el valor probatorio atribuido a cada
uno de ellos. En el caso de la “firma digital”, existe una presunción iuris
tantum en su favor; lo cual implica que se presume, salvo prueba en
contrario, que proviene del suscriptor del certificado asociado y que no fue
modificado. Por el contrario, en el caso de la firma electrónica, si fuere
desconocida por su titular, corresponde a quien la invoca acreditar su
validez (Anzit Guerrero, 2010).
Derecho comparado
España
A diferencia de la ley argentina, esta legislación no distingue entre firma electrónica
y firma digital, sino que determina tres tipos de firmas electrónicas: la simple, la
avanzada y la reconocida.
Define a la firma electrónica (simple) como el conjunto de datos electrónicos
consignados junto a otros que pueden ser utilizados como medio de identificación del
firmante. Establece el concepto de firma electrónica avanzada, expresando que es la
firma electrónica que permite identificar al firmante y detectar cualquier cambio
ulterior de los datos firmados, que está vinculada al firmante de manera única y a los
datos a que se refiere y que ha sido creada por medios que el firmante puede
mantener bajo su exclusivo control.
Se considera firma electrónica reconocida la firma electrónica avanzada basada en
un certificado reconocido y generada mediante un dispositivo seguro de creación de
firma (Anzit Guerrero, 2010).
Chile
La ley en Chile le otorga valor jurídico a los documentos digitales y distingue entre
firma electrónica y firma electrónica avanzada.
La firma electrónica es cualquier sonido, símbolo o proceso electrónico que permite
al receptor del documento electrónico identificar al menos formalmente a su actor.
En cambio, la firma electrónica avanzada, es aquella certificada por un prestador
acreditado, que ha sido creada usando los medios diligentes que mantiene bajo su
exclusivo control (Anzit Guerrero, 2010).
Estados Unidos
La primera ley en materia de firma digital en el mundo fue la denominada Utah
Digital Signature Act, publicada en mayo de 1995, en el Estado de Utah. Esta ley
establece el sistema de criptografía de clave pública o criptografía asimétrica y no
contempla el reconocimiento de certificados extranjeros (Anzit Guerrero, 2010).
Comisión Europea
La Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo establece un marco común para la
firma electrónica, dándole los mismos efectos jurídicos que a la firma manuscrita.
Define a la firma electrónica como la realizada en forma digital, integrada en unos
datos, ajena a los mismos o asociada con ellos, utilizando un signatario para expresar
conformidad con su contenido (Anzit Guerrero, 2010)
Material de lectura: En el enlace encontrarán la Ley de Firma Digital. PDF
¿Tiene validez un documento firmado digital o electrónicamente?
La diferencia fundamental para nosotros que estudiamos Derecho, radica en la
validez probatoria, que tiene una y la otra.
MODULO 2 Análisis de los nuevos activos intangibles
Unidad 4: Nombres de dominio
1. Concepto y naturaleza jurídica
Nombres de Dominio
Un nombre de dominio es una propiedad Cyber propia, que tiene valor
dependiendo de su dirección y de su contenido. Técnicamente, es un concepto
creado para identificar y localizar ordenadores en Internet (Anzit Guerrero,
2010).
Podemos decir que va a ser la dirección de la computadora para encontrarla en
Internet.
En otras palabras, y tratando de aportar mayor claridad al respecto, podríamos
comenzar afirmando que al ser la Internet un sistema mundial de redes; cada
sitio que se pretende localizar debe estar completamente identificado; y para
esta identificación se utiliza un número (similar a un código postal, dirección o
número telefónico cuando se pretende localizar a una persona) denominado
dirección numérica, lo cual se logra con el mencionado protocolo (IP, Internet
Protocol).
En este video conoceremos qué es un dominio y algunas estrategias
importantes para elegir un buen nombre de dominio.
Nota. Jean Paul Oroz Vasquez (2013). ¿Qué es un dominio? ¿Cómo elegir un
buen nombre de dominio? Consejos para contratar un dominio. Recuperado el
30 de julio de 2019 de [Link]
(opens in a new tab)
Cada dirección IP está integrada por números divididos por un punto en series
de cuatro. Ej. [Link].
Con el objetivo de facilitar la memorización de las direcciones, asociándolas
directamente con la actividad o campo con el cual estuviesen relacionadas, se
creó un sistema que traduce dichas direcciones numéricas IP en nombres,
surgiendo de esta forma el Sistema de Nombres de Dominio (DNS, por sus
siglas en inglés) el cual asigna nombres únicos a las direcciones numéricas IP,
identificando el destino de la transmisión. El alcance del trabajo realizado por
el Sistema de Nombres de Dominio se evidencia en que los usuarios no
necesitan conocer el número IP a la cual quieren acceder, sino el nombre del
dominio (p. ej. [Link](opens in a new tab)), el cual está formado
por siglas o letras que identifican el sitio al cual se quiere acceder.
Por sus características técnicas, un nombre de dominio es internacional, único
y portátil (Anzit Guerrero, 2010).
El Dominio, por lo tanto, integra el Patrimonio de la persona. Y acá nos vamos a
detener. ¿Que se entiende por Patrimonio? El Patrimonio es todo lo que una
persona posee, bienes y derechos, menos las deudas que esa persona posea.
En el Patrimonio tenemos dos Rubros importantes, el Activo y el Pasivo.
Nos vamos a detener en el Activo, donde tenemos bienes que son corpóreos,
es decir a los que podemos tocar, como por ejemplo un Rodado o un Inmueble
y tenemos Activos Intangibles o incorpóreos, es decir, que no los podemos
tocar, dentro de estos Activos, tenemos a las Marcas y patentes, y a los
Nombres de Dominio.
Veremos ahora que pasa con la registración de un Nombre de Dominio y que
relaciones surgen de esa registración.
El registro de un Nombre de Dominio es un contrato bilateral, que genera una
relación jurídica de propiedad entre el registrante y ese nombre de dominio de
Internet (bien inmaterial); así como también un derecho personal entre el
registrante y el organismo registrador, que permite exigir el cumplimiento de la
obligación y el derecho a usar el nombre de dominio. El derecho que surge de
la registración es oponible a terceros por el solo hecho de ser un acto lícito que
estos no pueden ignorar.
En la República Argentina, el derecho sobre un nombre de dominio no es
perpetuo, de acuerdo con el art. 5º de la normativa de NIC Argentina, que es el
organismo de registración de nombres de dominio en nuestro país (Anzit
Guerrero, 2010).
2. Estructura de los nombres de Dominio
Las direcciones en la Internet están compuestas por dominios. Estos, a su vez,
se han clasificado de diversa manera. Existen dominios de primer nivel (top
level domain, o TLD), los cuales se subdividen en: genéricos (generic top level
domains, o gTLD, p. ej.: .com; .ord; .edu; .gov; etc.) y correspondientes o
específicos para cada país (country code top level domains, o ccTLD, p.
ej.: .ar; .co; .br; etc.); los dominios de segundo nivel SLD (second level domain)
son denominados Nombres de Dominio.
Ejemplo: en la dirección [Link] in a new
tab), la terminación “.org” es el dominio de primer nivel o TLD. Este dominio
es genérico y nos indica que pertenece a una organización. En este ejemplo, el
second level domain (SLD) es “paho” (Anzit Guerrero, 2010).
La Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números de
Dominio (ICCAN, del inglés: Internet Corporation for Assigned Names and
Numbers) es la organización que gestiona los nombres de Dominio. Se trata de
una organización sin fines de lucro, formada en 1998, que coordina el uso de
los números IP y los nombres de dominio internacionalmente.
3. La ICANN
La ICANN está compuesta por tres grupos, que representan:
Las organizaciones que trabajan sobre las direcciones IP.
Las organizaciones que trabajan sobre los nombres de dominio.
Los administradores de los ccTLDS.
También existen tres comités de asesoramiento, que representan:
Gobiernos y organizaciones de tratados internacionales.
Operadores de servicios de raíz.
Seguridad sobre Internet.
La comunidad de usuarios de Internet (Anzit Guerrero, 2010).
Existen siete dominios genéricos originarios y ellos son:
.com: Identifica instituciones o empresas dedicadas a la actividad comercial.
.gov: Identifica a los organismos gubernamentales.
.org: Identifica organizaciones reconocidas como tal en la red.
.mil: Dominio de uso exclusivo de las fuerzas militares.
.net: Este dominio se utiliza para las comunicaciones.
.edu: Instituciones de educación generalmente utilizan este dominio.
.int: Dominio que significa internacional. (Anzit Guerrero, 2010)
4. Sistema de registración
Evolución histórica
En un comienzo, el Departamento de Defensa de los Estados Unidos (DOD)
estaba a cargo de la red mundial. El DOD creó un organismo que en adelante
se encargaría del registro y de la administración de los nombres de dominio y
en general, de las direcciones en la red.
En el año 1993, se dividió su manejo según se tratase de nombres y
direcciones militares y no militares. El Centro de Información de Red del
Departamento de Defensa continuó siendo el responsable de la administración
y registro de los nombres y direcciones militares; mientras que para aquellos
que se catalogaron como no militares, asumió su dirección y control la
Fundación Nacional de Ciencias (NSF, por sus siglas en inglés). Esta fundación,
como principal autoridad mundial sobre nombres de dominio y direcciones de
Internet, creó un Servicio de registro denominado InterNIC. Debido al acelerado
crecimiento global de la red y a la elevada demanda mundial que se
acrecentaba con el paso de los días, la NSF, se vio obligada a descentralizar su
manejo de los nombres de dominio y fue así como surgieron NIC regionales y
nacionales (Anzit Guerrero, 2010).
Este recuento histórico es sumamente importante porque nos va a llevar a
como se registra hoy en día, a través de NIC Argentina.
En lo que respecta concretamente a los dominios de códigos de países, estos
son administrados localmente por un NIC (en Argentina, es administrado por el
Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto,
[Link](opens in a new tab) El manejo de estos ccTLD se adquiere por
medio de un contrato de derecho privado entre el NIC local y la IANA (Internet
Assigned Numbers Authority, por sus siglas en inglés).
El NIC puede ser una entidad de derecho público o privado; al respecto, no
existe alguna regla general. Tampoco hay reglas sobre la manera como esos
dominios deben ser administrados; simplemente la ICANN se encarga de
expedir recomendaciones que pueden o no ser adoptadas por el NIC. No existe
un régimen único para el manejo de dominios de código de países, sino que,
por el contrario, es totalmente variable (Anzit Guerrero, 2010).
5. Registración de nombres de Dominio en la Argentina
La administración de los nombres de dominio del ccTLD “.ar” está a cargo del
“Network Information Center Argentina” (NIC- Argentina), sigla que representa
al Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, cuya
designación se dio en el año 1987 por delegación de la IANA (Internet Assigned
Numbers Authority) de Estados Unidos.
Hasta fines del año 2009, Nic Argentina estuvo regida por la resol. 2226/00, en
la cual se estipulaba:
NIC Argentina no actuará como mediador, ni como arbitro, ni intervendrá de
ninguna manera, en los conflictos que eventualmente se susciten entre los
registrantes y/o terceros, relativos al registro o uso de un nombre de dominio.
En consecuencia, no existía un recurso ante NIC Argentina para resolver
conflictos jurídicos relacionados con nombres de dominio, dejando como único
camino, la vía judicial (Anzit Guerrero, 2010).
En Derecho hay dos vías, la Judicial y la Administrativa. La Administrativa es
más rápida y más económica para quien tiene un litigio.
A partir del año 2009, a través de la resolución 654/09, se establece un
procedimiento administrativo que permite resolver conflictos con relación al
uso de los nombres de dominio. El procedimiento es denominado “Regla 11”,
ya que es el artículo más destacado de la mencionada resolución.
6. Mecanismos de resolución de controversias
En materia de conflictos de nombres de dominio se suelen enfrentar dos o más
partes, ya sean empresas, personas físicas u organizaciones que invocan
derechos sobre un particular nombre de dominio.
La ICANN ha establecido una Política Uniforme de Resolución de Conflictos
(URDP, por sus siglas en inglés). Estas políticas surgen como el resultado del
acuerdo de varios países con el fin de unificar criterios básicos de protección a
la propiedad intelectual y proporcionar un mecanismo capaz de combatir la
cyberocupación. La cyberocupación consiste en la adquisición de un nombre de
dominio sin otro interés más que vendérselo a un usuario con un interés
legítimo (se lo considera “legítimo” por representar su nombre civil, su nombre
social, su nombre comercial o una marca).
Es importante destacar que el proceso administrativo de ICANN no impide el
derecho de cualquier nacional de ventilar sus conflictos a través de los
mecanismos tradicionales de sus tribunales.
Uno de los principales organismos en aplicar la URDP es el Centro de Arbitraje
y Mediación de la OMPI (Organización Mundial de la Propiedad Intelectual,
WIPO, por sus siglas en inglés), organismo que también ha elaborado un
Reglamento Adicional en relación con la Política Uniforme.
El procedimiento de arbitraje tendrá lugar siempre y cuando tercero
(reclamante) presente un reclamo ante un Proveedor de Servicios de
Resolución de Disputas denunciando que: a) el registrante posee un nombre de
dominio idéntico o similar a su marca, lo que puede crear confusión; b) el
registrante no tiene derecho o intereses legítimos con respecto a ese nombre
de dominio, y c) el registro que el registrante ha hecho del nombre de dominio
ha sido con mala fe (Anzit Guerrero, 2010).
Material de lectura: PDF REGISTRACION DE NOMBRES DE DOMINIO EN
INTERNET Resolución 654/200
Unidad 5: Protección de datos personales y del correo electrónico
1. Privacidad e intimidad: concepto y origen
Cuando se habla del concepto de “protección de datos” se tiende a hablar de
los términos “intimidad” y “privacidad” indistintamente. Sin embargo, estos
dos términos tienen un alcance distinto que es necesario para delimitar el
derecho a intimidad, la privacidad y la protección de datos de carácter
personal.
Según el Diccionario de la Real Academia, por intimidad se debe entender una
“zona espiritual íntima reservada de una persona o de un grupo, especialmente
de una familia”. Según la misma fuente, privacidad es el “ámbito de la vida
privada que se tiene derecho a proteger de cualquier intromisión” (Anzit
Guerrero, 2010).
Estos conceptos son fundamentales para que comprendamos todo lo que a
continuación explicaremos, siempre siguiendo a Anzit Guerrero.
En el siguiente video observaremos a partir del caso de la muerte de un torero
cómo la libertad de información puede afectar el derecho a la intimidad.
Podríamos decir que existe una relación de género a especie, en cuanto que la
intimidad es un ámbito más reservado de la privacidad. La intimidad
comprende, por ejemplo, los sentimientos, las creencias (políticas y religiosas),
y la información sensible – como la médica o la relativa a la vida sexual—;
mientras que la privacidad comprende el ámbito – íntimo o no— en el cual un
individuo tiene derecho a no recibir intromisión.
En cuanto a la protección de datos, el ámbito de intimidad comprende a
aquellos datos que bajo ninguna circunstancia proporcionaría un individuo de
manera libre y consciente.
En el mismo sentido, la privacidad comprenderá, entonces aquella información,
que si bien en forma aislada puede no ser relevante, analizada en un momento
o contexto determinado, puede proporcionarnos información que identifique a
un individuo, o permita construir lo que modernamente se denomina su
“perfil”. Podríamos ilustrar el concepto de “datos privados” con los
restaurantes en los que se come y las asociaciones a las que se pertenece. Por
sí solos, estos datos no tienen excesivo valor; pero tomados en conjunto
pueden hablarnos de los gustos del individuo, de sus preocupaciones o
necesidades; sin llegar a esa zona reservada que define la intimidad.
Podemos situar el origen moderno del concepto de privacidad con la
introducción de la Cuarta Enmienda en 1789, como reacción a las
pesquisas imprevistas que la autoridad gobernante realizaba
anteriormente, durante el período de la Colonia, en las cuales se
requisaban papeles y domicilios sin ninguna restricción.
Más tarde, en diciembre de 1890, Louis D Brandeis y Samuel D Warren
publicaron un artículo titulado “The Right to Privacy” (El derecho a la
privacidad) revolucionando el sentido de la privacidad que se tenía en aquella
época. Debemos tener en cuenta que a fines del siglo XIX se había producido
un aumento sustancial en la circulación de la información, gracias a los
avances tecnológicos en cuanto a la imprenta y a la fotografía; lo que devino
en periodismo sensacionalista y amarillista y generó un nuevo reto para
preservar la privacidad de las personas (Anzit Guerrero, 2010).
El tema de la revolución en la información, los estudiamos con anterioridad,
cuando hablamos de la Sociedad de la Información.
2. Protección jurídica de la información
Desde los inicios del mundo la comunicación entre los hombres se realizaba en
forma oral mediante la conversación.
Con la aparición de la escritura esta comunicación empieza a realizarse
también en forma escrita, pasando luego a escritura impresa y llegando hoy a
otro tipo de comunicación, como es la comunicación por medios electrónicos
(Fernández Delpech, 2012).
La protección de la intimidad en la Argentina pasó por distintas etapas, en su
momento el anterior Código Civil hablaba de comportamientos violatorios de la
intimidad. Pero con poca profundidad.
Hasta que se da el gran salto cualitativo cuando después de la reforma
constitucional de 1994, se legisla el amparo y todas sus especies, para que
finalmente, en el año 2000, se sancione la Ley de Habeas Data.
3. Habeas data Ley 25.326
Habeas Data literalmente quiere decir “tener, exhibir, tomar, traer” los datos, y
su objeto es contener los abusos que puedan derivarse de la manipulación de
la información. La constitucionalización del amparo, el hábeas data y el
hábeas corpus vino a cubrir un vacío señalado en el ordenamiento jurídico
nacional.
La mayoría de los autores coinciden en que el hábeas data es una variable del
derecho a la intimidad, consagrado tradicionalmente en el texto histórico del
art. 19, CN.
La reforma de la Constitución de 1994 estableció en el art. 43, párr.
2º:
Toda persona podrá interponer esta acción para tomar conocimiento de los
datos a ella referidos y de su finalidad, que consten en registros o bancos de
datos públicos o privados destinados a proveer informes, en caso de falsedad o
discriminación, para exigir la supresión, rectificación, confidencialidad o
actualización de aquellos. No podrá afectarse el secreto de las fuentes de
información periodística.
En cuanto a la legislación, en particular subordinada al mandato
constitucional, el 2 de noviembre del año 2000 fue publicada en el
Boletín Oficial la Ley 25.326 de Protección de Datos Personales
(conocida como “Ley de Hábeas Data”), y el 29 de noviembre de 2001,
el Poder Ejecutivo dictó el dec. 1558/01 que la reglamenta.
La Ley de Protección de Datos Personales regula la actividad de las bases de
datos que procesan información personal, sea por medios informáticos o
manuales, sometiéndolas a la supervisión y control de la Dirección Nacional de
Protección de Datos Personales (en adelante, DNPDP) en el ámbito nacional.
La ley 25.326 es de orden público y exige a todas las bases de datos la
adecuación a sus disposiciones, sin perjuicio de la aplicación de la normativa
específica de cada ente y en la medida que resulte compatible con las
disposiciones de
la ley 25.326. Esta ley tiene por objeto la protección integral de los datos
personales asentados en archivos, registros, bancos de datos, u otros medios
técnicos de tratamiento de datos, sean estos públicos, o privados, destinados a
dar informes; para garantizar el derecho al honor y a la intimidad de las
personas, así como también el acceso a la información que sobre ellas se
registre, de conformidad a lo establecido en el art. 43, párr. 3º, CN (Anzit
Guerrero, 2010).
A continuación se expone un resumen de la Ley de Habeas Data, la
página web consultada, se encuentra en material de lectura.
¿Cuál es el objeto de la Ley 25.326 de protección de datos personales?
El artículo 1 de la ley 25.326 señala que la misma tiene por objeto la protección
integral de los datos personales asentados en archivos, registros, bancos de
datos, u otros medios técnicos de tratamiento de datos, sean estos públicos, o
privados destinados a dar informes, para garantizar el derecho al honor y a la
intimidad de las personas, así como también el acceso a la información que
sobre las mismas se registre, de conformidad a lo establecido en el artículo 43,
párrafo tercero de la Constitución Nacional.
¿Qué es un dato de carácter personal?
Es toda información referida a personas físicas o de existencia ideal
determinadas o determinables.
¿Las disposiciones de la Ley se aplican sólo a datos de personas
físicas?
No; también se aplican, en cuanto resulte pertinente, a los datos relativos a las
personas de existencia ideal.
¿Esta ley sólo sirve para borrar datos negativos publicados por las
empresas de informes comerciales?
No; la mayoría de la gente supone erróneamente que la Ley de Protección de
Datos Personales (Hábeas Data) solo permite controlar la información
contenida en las bases de datos de las entidades financieras y de las empresas
que brindan servicios de información comercial y crediticia. No es así. También
sirve para acceder, rectificar o suprimir datos personales que se encuentren
almacenados en cualquier tipo de archivo, registro, base o banco de datos, ya
sea público o privado.
¿Qué se entiende por archivos, registros, bases o bancos de datos
privados destinados a dar informes?
El artículo 1º del Decreto 1558/2001 entiende por tales a aquellos que exceden
el uso exclusivamente personal y los que tienen como finalidad la cesión o
transferencia de datos personales, independientemente de que la circulación
del informe o la información producida sea a título oneroso o gratuito.
¿Cuál es el órgano de control?
La Dirección Nacional de Protección de Datos Personales, que funciona en el
ámbito de la Secretaría de Justicia y Asuntos Legislativos del Ministerio de
Justicia y Derechos Humanos.
¿Todas las bases de datos deben inscribirse en el Registro Nacional
de Bases de Datos Privadas?
No; los archivos, registros, bancos o bases de datos formados por los
particulares para uso exclusivamente personal están exentos del deber de
registro. Ellas son las que mantienen las personas físicas con fines
exclusivamente particulares, como el caso de las agendas personales o las
listas de teléfonos y direcciones, cuya obligación de registro supondría una
intromisión ilegítima en su intimidad.
¿Qué ocurre con las fuentes de información periodísticas?
Este tipo de datos se encuentra excluido del régimen establecido por la Ley.
¿Qué son los datos sensibles?
No todos los datos personales requieren de idéntica intensidad protectora. La
ley entiende por datos sensibles a aquellos datos personales que revelen
origen racial y étnico, opiniones políticas, convicciones religiosas, filosóficas o
morales, afiliación sindical e información referente a la salud o a la vida sexual,
y como regla general, sujeta a excepciones, la formación de archivos, bancos o
registros que almacenen información que directa o indirectamente revele este
tipo de datos está prohibida.
¿Qué requisitos mínimos deben cumplir las bases de datos para tener
registrados datos personales de los usuarios?
Los requisitos generales que deben cumplir los titulares de archivos, registros,
bancos o bases de datos que contengan información relativa a personas para
garantizar la veracidad de la información contenida, la congruencia y la
racionalidad de la utilización de los mismos, pueden resumirse enumerando los
siguientes principios rectores:
1- Pertinencia: Los datos que se recaben y almacenen deben ser pertinentes
y adecuados, es decir, estar relacionados con el fin perseguido en el momento
de creación de la base de datos. En ningún caso se pueden utilizar los datos
obtenidos para finalidades distintas de aquellas para las que se hubieran
recogido.
2- Finalidad: Los datos deben tratarse con un objetivo específico que debe
conocerse antes de la creación de la base misma e informarse en el momento
en el que la información personal es recolectada. Los datos que se obtengan
deben tratarse de manera leal y lícita, y su almacenamiento debe perseguir
fines concretos y legítimos.
3- Utilización no abusiva: Los datos objeto de tratamiento no pueden ser
utilizados para finalidades distintas o incompatibles con aquéllas que
motivaron su obtención.
4-Exactitud: Los datos deben ser exactos y actualizarse en el caso de que ello
fuere necesario. Si fueren inexactos o incompletos, deben ser suprimidos y
sustituidos, o en su caso completados.
5- Limitación en el tiempo: Los datos deben ser eliminados una vez que se
haya cumplido la finalidad para la que fueron recabados.
6- Legalidad: El procedimiento de recogida de datos no debe ser realizado en
forma ilícita o desleal, no puede hacerse por medios desleales, fraudulentos o
en forma contraria a las disposiciones de la ley.
7- Publicidad: Los archivos, registro, base o banco de datos alcanzados por
las disposiciones legales deben inscribirse en el Registro que al efecto habilite
la Dirección Nacional de Protección de Datos Personales para permitir que, a
través de su consulta, los ciudadanos pueden tomar conocimiento de los
archivos en los cuales pueden existir datos referidos a su persona y de la
identidad de los responsables de su tratamiento, para poder ejercer una
defensa adecuada de sus derechos.
8 - Seguridad: La información personal referida a los ciudadanos debe
almacenarse en archivos, registros, bancos o bases de datos que reúnan
condiciones técnicas de integridad y seguridad.
9 - Consentimiento: Como regla general, el tratamiento de datos de carácter
personal requiere el consentimiento libre, expreso e informado del titular de los
datos. Ello, para permitir que cada persona pueda elegir qué datos referidos a
su persona pueden ser sujetos a tratamiento. En principio, el consentimiento
debe constar por escrito o por medio equiparable que deberá ser establecido
por la DNPDP.
4. Continuación Habeas data
¿Siempre debo obtener el consentimiento de los ciudadanos para
registrar sus datos personales en un archivo, registro, banco o base
de datos?
No; el requisito del consentimiento previo cuenta con las siguientes
excepciones:
1 - Cuando los datos se obtienen de fuentes de acceso público irrestricto.
2 - Cuando los datos se recaban para el ejercicio de funciones propias de los
poderes del Estado o en virtud de una obligación legal.
3 - Cuando se trate de listados cuyos datos se limiten a nombre, documento
nacional de identidad, identificación tributaria o previsional, ocupación, fecha
de nacimiento y domicilio.
4 - Cuando deriven de una relación contractual, científica o profesional del
titular de los datos, y resulten necesarios para su desarrollo o cumplimiento.
5 - Cuando se trate de las operaciones que realicen las entidades financieras y
de las informaciones que reciban de sus clientes conforme las disposiciones del
artículo 39 de la ley 21.526.
¿Cuáles son los derechos que la ley le reconoce a los ciudadanos?
La ley reconoce a los ciudadanos los derechos de oposición, información,
acceso, rectificación, cancelación, supresión, tutela, impugnación de
valoraciones y consulta.
¿Qué es el derecho de oposición?
Es el derecho que le permite al titular de los datos personales negarse a
facilitar un dato de carácter personal en el caso de que no sea obligatorio
hacerlo, especialmente si de datos sensibles se trata.
¿Qué es el derecho de información?
El derecho de información es el derecho básico del afectado para poder
ejercitar, con ciertas garantías, los controles que la ley articula en los diversos
momentos del tratamiento de datos. Consiste en la posibilidad de que tiene
una persona a la que se le solicitan datos de carácter personal a ser
previamente informada de modo expreso, preciso e inequívoco de las
siguientes circunstancias:
1- La finalidad para la que serán tratados sus datos personales y quiénes pueden
ser sus destinatarios o clase de destinatarios.
2- La existencia del archivo, registro, banco o base de datos, electrónico o de
cualquier otro tipo, de que se trate y la identidad y domicilio de su responsable.
3- El carácter obligatorio o facultativo de las respuestas al cuestionario que se le
proponga.
4- Las consecuencias de proporcionar los datos, de la negativa a hacerlo o de la
inexactitud de los mismos.
5- La posibilidad del interesado de ejercer los derechos de acceso, rectificación y
supresión de los datos. Esta información deberá aparecer en los todos los
formularios que se utilicen para recoger datos de carácter personal.
¿Qué es el derecho de acceso?
Entendido como la garantía de comprobación de que las informaciones que
versan sobre las personas son veraces, actualizadas y delimitadas al fin para el
cual fueron registradas, este derecho es la médula de lo que comunmente se
conoce como habeas data o habeas scriptum. Se complementa con la
obligación que tienen los responsables de los archivos, registros, bancos o
bases de datos de almacenar la información de modo tal que permita cualquier
persona pueda conocer no solo si sus datos personales figuran en una base de
datos, sino también cuáles son. En síntesis, consiste en el derecho que tienen
los ciudadanos a obtener en intervalos razonables y sin demoras o gastos
excesivos la confirmación de la existencia o inexistencia de información
relativa a su persona que existe en un archivo, registro, banco o base de datos,
así como la comunicación de tales datos en forma inteligible. Este derecho
puede ser ejercido en forma gratuita por quien acredite previamente su
identidad con una frecuencia no inferiores a seis meses. Si se acredita un
interés legítimo, este derecho puede ejercerse a intervalos menores. La
solicitud de información no requiere de fórmulas específicas y la respuesta
debe permitir que el titular de los datos:
1. Sepa si se encuentra o no en el archivo, registro, base o banco de datos.
2. Conozca todos los datos relativos a su persona que constan en el archivo.
3. Solicite información sobre las fuentes y los medios a través de los cuales
se obtuvieron sus datos.
4. Solicite información acerca de la finalidad para la que sus datos fueron
recabados.
5. Conozca el destino previsto para sus datos
6. Sepa si el archivo se encuentra registrado en el Registro Nacional de
Bases de Datos Privadas.
¿En qué consisten los derechos de rectificación cancelación o
supresión?
Como correlato lógico a los principios de finalidad, pertinencia y exactitud que
en forma de deberes la ley impone a los responsables de los archivos,
registros, bancos o bases de datos que contengan datos de carácter personal,
surge el derecho a exigir que cuando los mismos sean inexactos o incompletos,
sean rectificados o actualizados, y cuando corresponda, suprimidos o
sometidos a confidencialidad. El derecho de cancelación permite eliminar del
archivo o base de datos a aquellos datos personales que, por diversas
circunstancias, no deben figurar en el mismo. Resulta importante destacar que
el derecho de cancelación debe ser entendido en forma amplia, como la acción
tendiente a hacer irreconocibles los datos archivados, ya sea anulando,
destruyendo, borrando, tornando ilegible o declarando su nulidad. La
metodología empleada diferirá de acuerdo a las circunstancias.
¿Qué es el derecho de la tutela?
Es el derecho que le asiste a todos los titulares de datos en ejercicio de los
demás derechos conferidos por la ley, para hacer frente a los incumplimientos
de la norma. La ley prevé dos tipos de acciones:
1- Reclamar los daños y perjuicios que pudieran habérsela ocasionado a raíz de
la inobservancia de la ley; y
2- Iniciar la denominada “Acción de protección de los datos personales”, que
tiene como fin tomar conocimiento de los datos personales almacenados en
archivos, registros, bancos o bases de datos públicos o privados destinados a
proporcionar informes, y de su finalidad; y exigir la rectificación, supresión,
confidencialidad o actualización de la información cuyo registro se encuentre
prohibido o se presuma que sea falsa, inexacta o desactualizada.
¿Qué es el derecho de impugnación de valoraciones?
Además de declarar su insanable nulidad, la Ley legitima a los ciudadanos a
impugnar, entendiéndose por ello recurrir, demandando su invalidez, todo acto
administrativo o decisión privada que implique una apreciación o valoración de
su comportamiento fundada únicamente en el tratamiento de datos de
carácter personal que permita obtener un determinado perfil de su
personalidad.
¿Qué es el derecho de consulta?
Este derecho permite que toda persona pueda solicitar a la Dirección Nacional
de Protección de Datos Personales información relativa a la existencia de
archivos, registros, bases o bancos de datos personales, sus finalidades y la
identidad de sus responsables. El registro que debe mantener dicho organismo
es de consulta pública y gratuita.
¿Cuáles son los deberes y obligaciones de los titulares de archivos,
registros, bancos o bases de datos que contengan información
personal de los ciudadanos?
Además de los derechos de defensa legalmente reconocidos a los titulares de
los datos de carácter personal, la Ley establece una serie de garantías
específicas tendientes a asegurar su respeto, cuyo incumplimiento puede ser
sancionado. Estas garantías constituyen otros tantos deberes que pesan sobre
la persona del responsable del archivo, registro, banco o base de datos, entre
los que se destacan los de secreto, registro, información, seguridad, velar por
la calidad de los datos, dar acceso a los datos, rectificación, cancelación y
supresión, bloqueo, controlar la cesión de datos a terceros y de información al
cesionario.
¿Qué se entiende por deber de secreto?
– Definido como “deber de confidencialidad”, obliga al responsable del
archivo, registro, banco o base de datos y a las personas que intervengan
en cualquier fase del tratamiento de datos a respetar el secreto profesional
respecto de los mismos, exigencia que debe subsistir aún después de
finalizada la relación con el titular del archivo de datos. Tiene como objetivo
evitar que la información salga del círculo de personas a quienes está
destinada, habida cuenta que sobre los archivos o bases de datos pesa una
presunción de secreto.
¿En qué consiste el deber de registro?
– Este deber pone en cabeza de los usuarios y responsables de los archivos,
registros, bases o bancos de datos que contienen información personal, la
exigencia de inscribirlos en el Registro Nacional de Bases de Datos Privadas
habilitado por la Dirección Nacional de Protección de Datos Personales. La
inscripción de archivos, registros, bases o bancos de datos debe
comprender como mínimo la siguiente información:
a) Nombre y domicilio del responsable;
b) Características y finalidad del archivo;
c) Naturaleza de los datos personales contenidos en cada archivo;
d) Forma de recolección y actualización de datos;
e) Destino de los datos y personas físicas o de existencia ideal a las que
pueden ser transmitidos;
f) Modo de interrelacionar la información registrada;
g) Medios utilizados para garantizar la seguridad de los datos, debiendo
detallar la categoría de personas con acceso al tratamiento de la
información;
h) Tiempo de conservación de los datos;
i) Forma y condiciones en que las personas pueden acceder a los datos
referidos a ellas y los procedimientos a realizar para la rectificación o
actualización de los datos.
¿Cuáles son las excepciones al deber de registro?
– Todos aquellos archivos, registros, bancos o bases de datos con fines de
publicidad que se encuentren adheridos a alguna Cámara, Asociación y/o
Colegio Profesional del sector que disponga de un Código de Conducta
homologado por la Dirección Nacional de Protección de los Datos Personales
están exceptuados de este deber. En estos casos, serán dichas Cámaras,
Asociaciones y/o Colegios Profesionales quienes deberán inscribirse,
acompañando una nómina con el nombre, apellido y domicilio de sus
asociados, quienes, por estatuto, deberán estar obligatoriamente adheridos
a dicho Código de Conducta.
¿Cuándo se habilitó el Registro Nacional de base de datos privadas?
El Registro Nacional de Bases de Datos Privadas fue habilitado el 1º de agosto
de 2005. Si bien el plazo original de vencimiento de la obligación de inscribir
las bases de datos privadas vencía el 31 de enero de 2006, dicho plazo fue
prorrogado hasta el 31 de marzo de 2006.
¿Qué es el deber de información?
Contracara del derecho de información que tienen los titulares de los datos
personales, la Ley exige que cuando se recolecten datos de carácter personal
que requieran el consentimiento de sus titulares, el responsable del
tratamiento ponga a disposición de los mismos una serie de informaciones que
le permitan decidir en forma libre la conveniencia de proporcionar datos
referidos a su persona. Dicha información deberá indicar qué se va a hacer con
los datos, quienes serán los destinatarios de la información y la identidad y
dirección del responsable del archivo o base de datos. Este deber también es
exigido en los casos de cesión de datos a terceros, oportunidad en la que el
titular de los datos debe ser informado sobre la finalidad de la cesión, la
identidad del cesionario y los elementos que permiten realizar dicha cesión.
¿Qué se entiende por deber de seguridad?
El responsable del tratamiento de datos de carácter personal debe adoptar las
medidas técnicas y organizativas adecuadas a los riesgos que presenta el
tratamiento para garantizar la seguridad y confidencialidad de los datos
personales, de modo de evitar su adulteración, pérdida, consulta o tratamiento
no autorizado, que permitan detectar desviaciones, intencionales o no, de
información, ya sea que los riesgos provengan de la acción humana o del
medio técnico utilizado.
¿En qué consiste el deber de velar por la calidad de los datos?
Este deber consiste en el necesario respeto por parte del responsable y los
usuarios de los archivos, registros, bancos o bases de datos, de las reglas
establecidas para la recogida, tratamiento, uso, conservación, almacenamiento
y cesión de datos, conjugadas con los principios generales de protección de
datos. De esta forma, la calidad estará medida de acuerdo a los parámetros de
la pertinencia, proporcionalidad, lealtad, congruencia, exactitud y accesibilidad
por parte del titular de los datos.
¿Cómo se cumple con el deber de dar acceso a los datos?
El responsable de un archivo, registro, banco o base de datos que almacene
datos de carácter personal debe suministrar información amplia sobre la
totalidad del registro perteneciente al titular de los datos personales que
solicite el acceso a los mismos. El informe debe ser claro, exento de
codificaciones y, en caso de ser necesario, debe entregarse acompañado de
una explicación escrita en lenguaje accesible al conocimiento medio de la
población. La información puede suministrarse por escrito, por medios
electrónicos, telefónicos, de imagen u otro medio idóneo, a tal fin, a opción del
titular de los datos personales, no obstante lo cual pueden, además, ofrecerse
los siguientes medios alternativos de información:
1 - Visualización en pantalla.
2 - Informe escrito entregado en el domicilio del requerido.
3- Informe escrito remitido al domicilio denunciado por el requirente.
4 - Transmisión electrónica de la respuesta, siempre que esté garantizada la
identidad del interesado y la confidencialidad, integridad y recepción de la
información.
5 - Cualquier otro procedimiento que sea adecuado a la configuración e
implantación material del archivo, registro, base o banco de datos, ofrecido por
el responsable o usuario al mismo.
¿Siempre se debe cumplir con el deber de dar acceso a los datos?
No; este deber cuenta con una clara excepción que permite que los
responsables o usuarios de archivos, registros, bancos o bases de datos
públicas puedan denegar, mediante resolución fundada, la información
solicitada por los titulares de datos de carácter personal, cuando por
intermedio de ello se pudieran obstaculizar actuaciones judiciales o
administrativas en curso vinculadas a la investigación sobre el cumplimiento
de obligaciones tributarias o previsionales, el desarrollo de funciones de control
de la salud y del medio ambiente, la investigación de delitos penales y la
verificación de infracciones administrativas.
¿En qué consisten los deberes de rectificación, cancelación y
supresión?
Luego de recibir un reclamo efectuado por una persona cuyos datos personales
se encuentren registrados en un archivo, registro, banco o base de datos, o al
advertir un error o falsedad en la información, el responsable o usuario del
mismo debe proceder a la rectificación, supresión o actualización de la
información registrada. Este deber es la consecuencia lógica del principio de
pertinencia, pues si solo pueden tratarse los datos que sean adecuados a la
finalidad que lo justifica, aquellos que hayan dejado de serlo, por los motivos
que fuere, no pueden seguir siendo objeto de tratamiento.
¿Existen excepciones al deber de supresión?
+Sí; el deber de supresión no procede cuando pudiese causar perjuicios a
derechos o intereses legítimos de terceros, o cuando existiera una obligación
legal de conservar los datos. Asimismo, los responsables o usuarios de
archivos, registros, bancos o bases de datos públicos pueden, mediante
decisión fundada, denegar la rectificación o la supresión de los datos de
carácter personal solicitada por el titular de los mismos en función de la
protección de la defensa de la Nación, del orden y la seguridad públicos, o de
la protección de los derechos e intereses de terceros.
¿Qué es el deber de bloqueo?
+Es el deber que tienen los titulares de archivos, registros, bancos o bases de
datos de bloquear el registro referido a una persona durante el transcurso del
proceso de verificación y rectificación de los errores o falsedades que pudieran
haberse denunciado, período durante el cual, en caso de proveerse
información relativa al titular de los datos personales analizados, se deberá
aclarar que dichos datos se encuentran sometidos a revisión.
¿Cómo se cumple con el deber de controlar la cesión a terceros?
El deber de controlar la cesión a terceros de los datos, constituye el requisito
último y fundamental de la pretensión legal de preservar la intimidad de los
datos incorporados en archivos o bases de datos. Si bien la regla general
impide ceder tales datos, la cesión puede realizarse siempre y cuando
concurran los siguientes tres requisitos:
1.-Consentimiento del afectado.
2.- Que la cesión constituya un requisito para el cumplimiento de los fines
directamente relacionados con las funciones legítimas del cedente y del
cesionario.
3.-Que la cesión le sea informada al titular de los datos, indicándose además la
finalidad de la cesión, la identidad del cesionario y los elementos que permitan
hacerlo.
¿Qué es el deber de información al cesionario?
El responsable o usuario de un archivo, registro, banco o base de datos que
proceda a rectificar, cancelar o suprimir información de carácter personal
relativa a una persona que hubiera sido previamente cedida a terceros, debe
notificar dicha rectificación o supresión al cesionario.
¿Cuáles son las sanciones que pueden aplicarse al titular de una base
de datos que no cumple con la Ley?
Sin perjuicio de las responsabilidades administrativas que pudieran
corresponder en los casos de incumplimiento o violación a la ley por parte de
responsables o usuarios de archivos, registros, bancos o bases de datos
públicos, la Ley 25.326 establece dos tipos de sanciones: administrativas y
penales.
¿Qué tipo de sanciones administrativas pueden aplicarse a quienes no
cumplan con las disposiciones de la Ley de Protección de Datos
Personales?
Las sanciones que podrá aplicar la Dirección Nacional de Protección de Datos
pueden ser desde un simple apercibimiento, hasta una suspensión, o bien la
aplicación de multas de Pesos Un Mil ($ 1.000.-) a Pesos Cien Mil ($ 100.000.-),
la clausura o cancelación del archivo, registro, banco o base de datos.
¿Cuáles son las sanciones penales?
Para quien inserte o hiciere insertar, a sabiendas, datos falsos en un archivo,
registro, banco o base de datos personales, se establece una pena de prisión
de 1 mes a 2 años. Para quien proporcione a un tercero, a sabiendas,
información falsa contenida en un archivo, registro, banco o base de datos
personales, se establece una pena de prisión de entre 6 meses a 3 años. Si de
alguno de estos delitos se derivara un perjuicio a alguna persona, la escala
podrá aumentarse en la mitad del mínimo y del máximo, y si el autor o
responsable del ilíctio es un funcionario público en ejercicio de sus funciones,
podrá aplicársele la accesoria de inhabilitación para el desempeño de cargos
públicos por el doble de tiempo de la condena.
Para quien, a sabiendas e ilegítimamente, o violando sistemas de
confidencialidad y seguridad de datos, accediere, de cualquier forma, a un
archivo, registro, banco o base de datos personales, se establece una pena de
1 mes a 2 años de prisión. La misma pena se establece para quien revelare a
otro, información registrada en un archivo, registro, banco o base de datos
personales cuyo secreto estuviere obligado a preservar por disposición de una
ley, y si se trata de un funcionario público, podrá aplicársele, además, pena de
inhabilitación especial de 1 a 4 años.
¿Cómo se clasifican las infracciones?
Las infracciones se clasifican en las siguientes categorías: "Leves", "Graves" y
"Muy Graves".
¿Cómo se determina qué tipo de sanción corresponde aplicar?
El Decreto 1558/2001 establece que la cuantía de las sanciones se graduará
atendiendo a la naturaleza de los derechos personales afectados, el volumen
de los tratamientos efectuados, a los beneficios obtenidos, al grado de
intencionalidad, a la reincidencia, a los daños y perjuicios causados a las
personas interesadas y a terceros, y a cualquier otra circunstancia que sea
relevante para determinar el grado de antijuridicidad y de culpabilidad
presentes en la concreta actuación infractora.
¿Cuáles son las infracciones leves?
Sin perjuicio de otras que a juicio de la Dirección Nacional de Protección de
Datos Personales también las constituyan, las siguientes conductas serán
consideradas infracciones leves:
a) No atender, por motivos formales, la solicitud del interesado de acceso,
rectificación, confidencialidad o cancelación de los datos personales objeto de
tratamiento cuando legalmente proceda.
b) No proporcionar la información que solicite la Dirección Nacional de
Protección de Datos Personales en el ejercicio de las competencias que tiene
atribuidas, en relación con aspectos no sustantivos de la protección de datos.
c) No solicitar la inscripción de una base de datos personales pública o privada
que exceda el uso personal.
d) Recoger datos de carácter personal de los propios titulares sin
proporcionarles la información que señala el artículo 6° de Ley N° 25.326.
e) Incumplir el deber de secreto establecido en el artículo 10 de la Ley N°
25.326, salvo que constituya infracción grave.
¿Cuáles son las infracciones graves?
Sin perjuicio de otras que a juicio de la Dirección Nacional de Protección de
Datos Personales también las constituyan, las siguientes conductas serán
consideradas infracciones graves:
a) Proceder a la creación de bases de datos de titularidad pública o recoger
datos de carácter personal para las mismas, sin autorización de disposición
general, publicada en el "Boletín Oficial" o diario oficial correspondiente y
cumpliendo los requisitos del artículo 22 de la Ley N° 25.326.
b) Proceder al tratamiento de datos de carácter personal que no reúnan las
calidades de ciertos, adecuados, pertinentes y no excesivos en relación al
ámbito y finalidad para los que se hubieren obtenido.
c) Recoger datos de carácter personal sin recabar el consentimiento libre,
expreso e informado de su titular, en los casos en que éste sea exigible.
d) Tratar los datos de carácter personal o usarlos posteriormente con
conculcación de los principios y garantías establecidos en Ley N° 25.326 o con
incumplimiento de los preceptos de protección que impongan las disposiciones
reglamentarias de desarrollo, cuando no constituya infracción muy grave.
e) El impedimento o la obstaculización del ejercicio de los derechos de acceso
y la negativa a facilitar la información que sea solicitada.
f) Mantener datos de carácter personal inexactos o no efectuar las
rectificaciones, actualizaciones o supresiones de los mismos que legalmente
procedan cuando resulten afectados los derechos de las personas que la Ley
N° 25.326 ampara.
g) La vulneración del deber de guardar secreto sobre los datos de carácter
personal incorporados a bases de datos que contengan datos relativos a la
comisión de infracciones administrativas o penales, Hacienda Pública, servicios
financieros, prestación de servicios de solvencia patrimonial y crédito, así como
aquellos otros bases de datos que contengan un conjunto de datos de carácter
personal suficientes para obtener una evaluación de la personalidad del
individuo.
h) Mantener las bases de datos, locales, programas o equipos que contengan
datos de carácter personal sin las debidas condiciones de seguridad que por
vía reglamentaria se determinen.
i) No proporcionar en plazo a la Dirección Nacional de Protección de Datos
Personales cuantos documentos e informaciones sean requeridos, conforme las
previsiones de la Ley 25.326 o sus disposiciones reglamentarias.
j) La obstrucción al ejercicio de la función de inspección y fiscalización a cargo
de la Dirección Nacional de Protección de Datos Personales.
k) No inscribir la base de datos de carácter personal en el Registro Nacional de
Protección de Datos Personales, cuando haya sido requerido para ello por la
Dirección Nacional de Protección de Datos Personales.
l) Incumplir el deber de información que se establece en los artículos 6 y 26 de
la Ley N° 25.326, cuando los datos hayan sido recabados de persona distinta
del afectado.
¿Cuáles son las infracciones muy graves?
– Sin perjuicio de otras que a juicio de la Dirección Nacional de Protección de
Datos Personales también las constituyan, las siguientes conductas serán
consideradas infracciones muy graves:
a) Recoger datos de carácter personal en forma engañosa y fraudulenta.
b) La comunicación o cesión de los datos de carácter personal, fuera de los
casos en que estén permitidas.
c) Recolectar y tratar los datos sensibles vulnerando los principios y
garantías de la Ley N° 25.326.
d) No cesar en el uso ilegítimo de los tratamientos de datos de carácter
personal cuando sea requerido para ello por la Dirección Nacional de
Protección de Datos Personales o por las personas titulares del derecho de
acceso.
e) Tratar los datos de carácter personal de forma ilegítima o con
menosprecio de los principios y garantías que les sean de aplicación,
cuando con ello se impida o se atente contra el ejercicio de los derechos
fundamentales.
f) La vulneración del deber de guardar secreto sobre los datos sensibles, así
como los que hayan sido recabados para fines policiales sin consentimiento
de las personas afectadas.
g) No atender, u obstaculizar de forma sistemática, el ejercicio de los
derechos de acceso, rectificación, actualización, supresión o bloqueo.
h) No atender de forma sistemática el deber legal de notificación de la
inclusión de datos de carácter personal en una base de datos, de
conformidad con los artículos 5° y 6° de la Ley N° 25.326.
¿A cuánto ascienden las multas que pueden aplicarse de acuerdo al
tipo de infracción cometida?
Infracciones leves: De Pesos Un Mil ($ 1.000.-) a Pesos Tres Mil ($ 3.000.-).
Infracciones graves: De Pesos Tres Mil ($ 3.000.-) a Pesos Cincuenta Mil ($
50.000.-).
Infracciones muy graves: De Pesos Cincuenta Mil ($ 50.000.-) a Pesos Cien
Mil ($ 100.000.-).
¿Qué son las cookies?
– Las cookies constituyen una potente herramienta utilizada por la gran
mayoría de los Web sites y consisten en pequeños archivos de datos de
texto que el servidor entrega al programa navegador que lo visita para que
lo guarde en el disco rígido de esa computadora con el fin de recolectar
información acerca de lo que el usuario ha estado haciendo por sus páginas.
Si un web site utiliza cookies, su titular debe explicar claramente qué son
las cookies, qué tipo de información recopilan, cuál es su objeto y cómo
pueden desactivarse. De esta manera los usuarios tienen la libertad de
elegir si prefieren la navegación sin cookies, de decidir si desean arriesgar
una porción de su intimidad a cambio de una navegación más
personalizada, o si aceptan la intromisión luego de comprobar que quienes
las utilizan se ajustan a los límites impuestos por la ley.
¿Qué es el SPAM?
– El SPAM integra el grupo de los llamados “Abusos en el Correo Electrónico” y
consiste en la técnica de enviar indiscriminadamente mensajes de correo
electrónico a usuarios que no pidieron recibirlos. Su práctica trasciende los
objetivos habituales del servicio y perjudica a proveedores y usuarios. Si
bien generalmente se lo utiliza con fines comerciales o publicitarios, no son
pocos los casos en que se lo utiliza con el fin de paralizar el servicio por
saturación de las líneas, del espacio en disco o de la capacidad de
procesamiento de un servidor. En la mayoría de los casos, el spammer —así
se denomina a quienes practican esta actividad— es desconocido y la
dirección de correo que aparece en el remitente es falsa, lo que impide
identificar una dirección de retorno correcta para responder el mensaje.
Cada mensaje enviado por un spammer es transportado por varios sistemas
hasta que llega al lugar de destino, generando costos a lo largo de la
cadena. El bolsillo de los usuarios es quien paga los pulsos de su cuenta
telefónica por el tiempo que ocupan en descargar estos mensajes, además
de los recursos de espacio de almacenamiento y tiempo para su lectura y
eliminación. Por su parte, los proveedores de servicio consumen ancho de
banda para procesarlos y, por ende, la velocidad y calidad de sus servicios
disminuye. Finalmente, los costos se transfieren al usuario final,
repercutiendo negativamente en la satisfacción de los clientes y en los
ingresos económicos de las empresas. El Spam ha sido condenado desde los
albores de Internet, especialmente por la Netiquette y las RFCs 2505 y
2635, pero también por las asociaciones que nuclean a los proveedores de
servicios de Internet y por diversos pronunciamientos judiciales extranjeros.
No obstante, son pocas las voces que se alzan a favor de la prohibición
total. Varios de los proyectos existentes sobre la materia, sobre todo los
elaborados en la Unión Europea, consideran apropiado el sistema de opt-out
que permite a los usuarios solicitar que sus datos sean excluidos de las
bases de datos utilizadas por los spammers. Ese es el criterio que, en
concordancia con la Ley 25.326 de Protección de los Datos Personales,
sostienen los escasos proyectos de Ley existentes sobre la materia, que en
líneas generales consideran que las comunicaciones comerciales no
solicitadas deben ser claramente identificadas como tales e incluir una
opción automática de exclusión voluntaria de la lista de destinatarios.
Entendiendo que el método mencionado no impide que las víctimas del
SPAM puedan evitar totalmente la invasión a su privacidad, valiéndose de la
técnica del “marketing permission”, las organizaciones protectoras de los
usuarios y consumidores prefieren el sistema opt-in, según el cual quien
pretenda enviar mensajes comerciales deberá contar con la autorización
expresa del destinatario. Más allá de estas propuestas, aún no existe
legislación nacional ni internacional que condene el SPAM. Ni siquiera el
famoso y nunca sancionado Decreto S.1618 del 105 Congreso que los
spammers suelen mencionar al pie de sus mensajes de correo electrónico,
que no fue más que un proyecto de enmienda para el Acta de
Telecomunicaciones estadounidense presentado en el año 1998, pero que
nunca fue sancionada. Evidentemente, el mundo sin fronteras creado por
Internet impide que intentos de soluciones locales puedan aplicarse a
problemas globales. Por el momento, la Netiquette y las condiciones de uso
de los servicios de correo electrónico surgen como las mejores alternativas
para intentar controlar el spam. Los programas utilizados para filtrar
automáticamente dichos mensajes disminuyen los problemas, pero no son
totalmente eficientes. Los proveedores de servicios de Internet deben
adoptar políticas de “tolerancia cero” respecto a los mensajes spam que
envíen sus clientes y exigir el cumplimiento de las condiciones de
contratación del servicio. Debe alentarse la aprobación de códigos de
conducta que obliguen a las partes involucradas en el negocio a
comportarse éticamente. También es recomendable que se prohíba el
desarrollo de software que permita enviar mensajes engañosos, que se
impida que los remailers anónimos sean utilizados con fines publicitarios y
que se concientice a las empresas que enviar e-mails inconsentidos
perjudica su imagen comercial. Finalmente, debe decirse que la Ley 25.326
de Protección de Datos Personales es hoy por hoy la herramienta jurídica
más importante que los usuarios argentinos de Internet que reciben
mensajes de correo electrónico no solicitado tienen a su alcance para
protegerse del SPAM.
¿Qué es la norma ISO 17779?
– Basada en la British Standard 7799, la norma ISO 17779 es un estándar de
seguridad internacionalmente reconocido que contiene una serie de
controles que contemplan las mejores prácticas en seguridad de la
información. Posiblemente, la Dirección Nacional de Protección de Datos
Personales utilizará esta norma para exigir distintos niveles de seguridad a
los responsables de archivos, registros, bancos o bases de datos personales,
de acuerdo al tipo de datos que las mismas contengan.
5. Transferencia internacional de información
Este tema está vinculado con todo lo que vimos de la Sociedad de la
Información y es justamente lo que su nombre indica es la transferencia de un
país hacia otro de datos personales. Las formas son muy numerosas y
tenemos, por ejemplo vinculadas con el comercio exterior como son las
transferencias electrónicas de fondos interfronteras.
Pero la forma más emblemática que tenemos de transferir datos de manera
internacional es el “Correo Electrónico”, tema del que nos ocuparemos en el
punto siguiente.
6. Concepto y esencia jurídica del correo electrónico
De acuerdo con el Diccionario de la Real Academia Española, “correo
electrónico” es el “sistema de comunicación personal por ordenador a través
de redes informáticas”
Asimismo, algunas particularidades del correo electrónico son su capacidad de
ser múltiple, reproducible, de fácil manipulación, no perteneciente a un espacio
físico y de contenido universal.
Por otro lado se entiende por “correo electrónico” al servicio utilizado en
Internet que permite a los usuarios enviar y recibir mensajes mediante
sistemas de comunicación electrónica.
Este se dirige en la red por el protocolo SMTP (“Simple Mail Transfer Protocol”),
Protocolo Simple de Transmisión de Correo). Por medio de mensajes de correo
electrónico se puede enviar no solamente texto, sino todo tipo de documentos
en diversos formatos.
Algunas aplicaciones que se utilizan para el envío y recepción de e-mails son:
Microsoft Outlook Express, Microsoft Outlook, Netscape Mail, Eudora y Pegasus
Mail.
También existen servicios online dedicados al webmail como Gmail, Hotmail,
Yahoo! Mail, etc. Estos exigen al usuario un registro para la obtención del
servicio del correo electrónico, otorgándole una contraseña de uso personal
(Anzit Guerreo, 2010).
El correo electrónico posee idéntica naturaleza a la del correo tradicional,
radicando la diferencia en que las comunicaciones se transmiten a través de
Internet, mediante tecnología digital (Anzit Guerrero, 2010).
7. Protección legal
El Código Penal de la República Argentina en su libro segundo, título V, capítulo
III, al tratar la violación de secretos y de la privacidad, tipifica en los arts. 153 y
155, modificados por la Ley de Delitos Informáticos, varias figuras penales
relacionadas con la privacidad del correo electrónico.
En el art. 153 tipifica el delito de violación de la correspondencia, al establecer:
“Será reprimido con prisión de quince (15) días a seis (6) meses el que abriere
o accediere indebidamente a una comunicación electrónica, una carta, un
pliego cerrado, un despacho telegráfico, telefónico o de otra naturaleza, que no
le esté dirigido; o se apoderare indebidamente de una comunicación
electrónica, una carta, un pliego, un despacho u otro papel privado, aunque no
esté cerrado; o indebidamente suprimiere o desviare de su destino una
correspondencia o una comunicación electrónica que no le esté dirigida.
“En la misma pena incurrirá el que indebidamente interceptare o captare
comunicaciones electrónicas o telecomunicaciones provenientes de cualquier
sistema de carácter privado o de acceso restringido".
“La pena será de prisión de un (1) mes a un (1) año, si el autor
además comunicare a otro o publicare el contenido de la carta,
escrito, despacho o comunicación electrónica".
“Si el hecho lo cometiere un funcionario público que abusare de sus funciones,
sufrirá además, inhabilitación especial por el doble del tiempo de la condena”.
En el art. 155 tipifica el delito de publicación indebida de una correspondencia
en su poder no destinada a la publicidad que pueda causar daño, al establecer:
“Será reprimido con multa de pesos un mil quinientos ($1500) a pesos cien mil
($100.000), el que hallándose en posesión de una correspondencia, una
comunicación electrónica, un pliego cerrado, un despacho telegráfico,
telefónico o de otra naturaleza, no destinados a la publicidad los hiciere
publicar indebidamente, si el hecho causare o pudiere causar perjuicios a
terceros. Está exento de responsabilidad penal el que hubiere obrado con el
propósito inequívoco de proteger un interés público.”
El texto de estas normas del Código Penal, originariamente no contemplaban
expresamente al correo electrónico, lo que planteó largos y agudos debates
doctrinarios y jurisprudenciales. Finalmente la ley 26.388 de Delitos
Informáticos introdujo dentro del texto, el término comunicación electrónica y
por ende al correo electrónico.
En todos los casos el bien jurídico protegido por las normas es la
privacidad de las personas, derecho que como vimos, tiene su
fundamento en los arts. 19 y 43 de la Constitución Nacional
(Fernández Delpech, 2012).
8. Monitoreo laboral y de seguridad
En la actualidad muchas empresas realizan controles sobre los correos
electrónicos de sus empleados. Esta práctica es llevada a cabo para evitar
inconvenientes derivados del uso de la casilla de correo con fines personales
como el daño a la imagen de la institución; la responsabilidad que podría
provocar algún ilícito producido con la casilla; la transferencia de programas
definidos como virus o troyanos que derivarían en la pérdida de la información
y la disminución de la productividad de los sistemas; o la disminución de la
productividad del personal por simple distracción.
Desde la postura de los defensores de la privacidad, que están en contra de
esta medida, se argumenta fundamentalmente lo dictado por el art. 18, C.N., el
cual establece:
(…) El domicilio es inviolable, como también la correspondencia epistolar y los
papeles privados (….)
Siguiendo este principio, sería imposible para las empresas monitorear las
casillas utilizadas por sus empleados, con más justificación aún porque
jurisprudencialmente la correspondencia electrónica fue equiparada a la
epistolar en el caso “Lanata, Jorge s/ desestimación”.
La justificación de este monitoreo reside en que las casillas de correo con fines
laborales son otorgadas por las mismas empresas, no creadas por los
particulares. Pero esto solo no es suficiente, sino que previamente deben los
empleados ser notificados por la empresa acerca del control que ésta ejercerá
sobre el tráfico electrónico, a fin de garantizar que son utilizadas sólo para el
propósito con que fueron creadas y no para otros fines, como podrían ser el
tráfico de material no correspondido con los objetivos empresariales; el robo y
difusión de información propia de la empresa, y el uso de las casillas con fines
de comunicación personal, entre otros.
Consecuentemente, al ser las cuentas de correo electrónico herramientas
otorgadas por las empresas para realizar las tareas designadas, se encuentran
en su legítimo derecho de controlarlas, así como podrían controlar cualquier
otro instrumento provisto para la realización de otra tarea, pero siempre y
cuando sea la casilla de correo otorgada exclusivamente para el oficio.
En caso contrario, se configuraría una intromisión en la privacidad por tratarse
de correos electrónicos particulares, y no de asuntos empresariales (Anzit
Guerrero, 2010).
Acá el tema fundamental pasa por que al empleado se lo notifique de forma
cierta que debe hacer con el correo electrónico empresarial. Dado que sino es
lo que dice Anzit Guerrero, se puede caer en lo que la empresas llaman “daño
a la imagen” o “riesgo reputacional”
SPAM
NOTIFICACIONES ELECTRÓNICAS
Se considera spam, o correo electrónico no solicitado, al correo electrónico
enviado a un destinatario por una persona desconocida para él, sin previa
autorización. Por lo general, tiene un fin publicitario; y es enviado a múltiples
destinatarios.
La ilicitud del spam reside en la perturbación de la vida del destinatario, pues
utiliza un servicio pagado por aquel (el servicio de conexión a Internet), abusa
de su tiempo para seleccionar y eliminar el spam, y emplea su computadora y
su energía eléctrica. Además de los perjuicios sobre el destinatario, debe
considerarse el perjuicio que sufre el proveedor de servicios de correo
electrónico o el de acceso a Internet, consistente en las saturaciones en los
servidores por el gran volumen de correos electrónicos no solicitados que
circulan a diario. Desde el punto de vista económico, el costo que representa el
envío de esos mensajes masivos es soportado por el servidor, sea a causa de
horas adicionales del personal o por reparación de equipos dañados por
saturación. Este perjuicio económico es, generalmente, trasladado como
gastos adicionales a los usuarios (Anzit Guerrero, 2010).
A nivel nacional en el año 2011 se sancionó la ley 26.685 que establece:
Autorizase la utilización de expedientes electrónicos, documentos electrónicos,
firmas electrónicas, firmas digitales, comunicaciones electrónicas y domicilios
electrónicos constituidos, en todos los procesos judiciales y administrativos que
se tramitan ante el Poder Judicial de la Nación, con idéntica eficacia jurídica y
valor probatorio que sus equivalentes convencionales.
Como primera consecuencia de esta importante norma, la Corte Suprema dictó
la acordada 31/2011, que establece “que toda persona que litigue por propio
derecho o en ejercicio de una representación legal o convencional deberá
constituir domicilio electrónico, para las causas judiciales que tramiten ante la
Corte Suprema de Justicia de la Nación”.
El trámite de la registración del domicilio electrónico constituido deberá
realizarse solo por única vez, sirviendo este para todos los fueros nacionales y
federales de todo el país. El Colegio Público de Abogados será quien les provea
el e-mail y allí lo deberán gestionar (Fernández Delpech, 2012).
PROTECCION DE LOS DATOS PERSONALES Ley 25.326
¿Cuál es el límite para publicar fotos, información, datos en general de las
personas tanto humanas como jurídicas?
El límite vendrá dado por distintos parámetros tales como la ética y el buen
gusto.
MODULO 3 Evolución de la ley en relación al software
Unidad 6: El Derecho de propiedad sobre bienes inmateriales
Tema 1: Concepto de propiedad intelectual
¿Cuál es el límite para publicar fotos, información, datos en general de las personas
tanto humanas como jurídicas?
La propiedad intelectual implica el reconocimiento de un derecho de propiedad
especial en favor de un autor u otros titulares de derechos, sobre las obras del
intelecto humano.
La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) considera los derechos de
propiedad intelectual como aquellos conferidos a las personas sobre las creaciones
de su mente. Estos dan al creador derechos propios sobre la utilización de su obra
por un plazo determinado. Son denominadas creaciones de su mente y meritorias de
protección, las invenciones científicas y tecnológicas, las producciones literarias o
artísticas, las marcas y los identificadores, los dibujos y modelos industriales y las
indicaciones geográficas.
La propiedad intelectual se divide en dos categorías: 1) la propiedad industrial, que
incluye las invenciones, patentes, marcas, dibujos y modelos industriales e
indicaciones geográficas de origen; y 2) el derecho de autor, que abarca las obras
literarias y artísticas, como las novelas, los poemas y las obras de teatro, las
películas, las obras musicales y las obras de arte, tales como los dibujos, pinturas,
fotografías y esculturas, y los diseños arquitectónicos (Anzit Guerrero, 2010).
La Ley 11.723 se sanciona en el año 1933 y es la que regula a la Propiedad
Intelectual. La ley es vieja y tuvo que ser modificada a medida que se incorporaron
nuevos descubrimientos humanos.
La ley 11.723, que regula el Régimen de Propiedad Intelectual, considera incluidos en
las obras científicas, artísticas y literarias protegidas por dicho régimen, a los escritos
de toda naturaleza y extensión, entre ellos los programas de computación, fuente y
objeto; las compilaciones de datos o de otros materiales; las obras dramáticas,
composiciones musicales, dramático-musicales; las cinematográficas, coreográficas y
pantomímicas; las obras de dibujo, pintura, escultura, arquitectura; modelos y obras
de arte o ciencia aplicada al comercio o a la industria; los impresos, planos y mapas;
los plásticos, fotografías, grabados y fonogramas. La inclusión de los programas de
computación “fuente” y “objeto” ha sido agregada por la ley 25.036 del año 1998. Se
denomina código “fuente” al código escrito por un programador en cualquiera de los
lenguajes de programación existente. Código “objeto” es, en cambio, el programa
ejecutable resultante del código “fuente”. En general, el usuario utiliza el código
“objeto”, y el código fuente queda en poder del programador, ya que es la obra
original que permite ser modificada. Ante cada modificación del código “fuente”,
debe generarse un nuevo código “objeto” para que pueda ser utilizado por el usuario.
Esto es lo que acontece cuando un usuario instala una nueva versión de un mismo
programa (Anzit Guerrero, 2010).
Tema 2: Clasificación de la OMPI
La OMPI es la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual.
La OMPI administra hoy veinticuatro tratados, teniendo como principal función la de
realizar trabajos para armonizar legislaciones y procedimientos nacionales en
materia de propiedad intelectual. También presta servicios de tramitación para
solicitudes internacionales de derechos de propiedad industrial; promueve el
intercambio de información en materia de propiedad intelectual; presta asistencia
técnico – jurídica a los Estados que la soliciten; y facilita la solución de controversias
en materia de propiedad intelectual en el sector privado (Anzit Guerrero, 2010).
Nace como sucesora de la BIRPI (Bureaux Internationaux Reunis pour la Protection de
la Propiete Intellectuelle, acrónimo en francés para Buró Internacional Unido para la
Protección de la Propiedad Intelectual), el cual había sido formado en 1893 para
administrar el Convenio de Berna para la Protección de las Obras Literarias y
Artísticas (acordado en 1893) y el Convenio de París para la Protección de la
Propiedad Industrial (acordado en 1883) (Anzit Guerrero, 2010).
Según la OMPI, la propiedad intelectual puede ser categorizada en tres rubros:
Propiedad industrial: comprende las invenciones, patentes, marcas, dibujos y
modelos industriales e indicaciones geográficas de origen.
Derechos de autor: abarca las obras literarias y artísticas, tales como las
novelas, los poemas, las obras de teatro, las películas, las obras musicales, las
obras de arte, los dibujos, pinturas, fotografías, esculturas, y los diseños
arquitectónicos.
Derechos conexos: son los derechos relacionados con las dos categorías
precedentes. Comprende las interpretaciones o ejecuciones de los artistas, la
producción de fonogramas y las actividades de los organismos de radiodifusión
(Anzit Guerrero, 2010).
Aunque los convenios de París y de Berna siguen conformando el elemento
fundamental del sistema de tratados de la OMPI, otros tratados posteriores
profundizan y amplían el alcance de la protección de los derechos, incorporando los
cambios tecnológicos y nuevas esferas de interés. Entre ellos encontramos el Tratado
de la OMPI sobre Derecho de Autor (WCT) y el Tratado de la OMPI sobre
Interpretación o Ejecución y Fonogramas (WPPT) que adaptan la protección
internacional del derecho de autor y los derechos conexos a los nuevos elementos
incorporados a partir de la expansión de Internet. Ambos tratados han entrado en
vigor en 2002 (Anzit Guerrero, 2010).
Tema 3: El derecho de autor
El derecho de autor es el reconocimiento jurídico de un derecho de propiedad a los
creadores sobre sus obras (Anzit Guerrero, 2010).
Obras literarias, científicas y artísticas
Como señalamos en el punto anterior, el derecho de autor reconoce jurídicamente un
derecho de propiedad a los creadores sobre sus obras.
Y este reconocimiento es sobre las obras literarias y artísticas, y abarca el siguiente
tipo de obras: obras literarias (tales como novelas y poemas), obras de teatro,
documentos de referencia, periódicos y programas informáticos; bases de datos;
películas, composiciones musicales y coreografías; obras artísticas como pinturas,
dibujos, fotografías y escultura; obras arquitectónicas; publicidad, mapas y dibujos
técnicos.
Los derechos relacionados (o conexos) con el derecho de autor son:
Derechos de interpretación: Comprenden los derechos de los artistas
intérpretes o ejecutantes sobre sus interpretaciones o ejecuciones, por
ejemplo, el derecho de Fabiana Cantilo sobre su versión de Prófugos, cuyo
autor es el grupo Soda Stereo.
Derechos de producción: Comprenden los derechos de los productores de
fonogramas sobre sus grabaciones. Continuando con el ejemplo, los derechos
del editor musical (Sony Music) sobre los temas del mismo álbum.
Derechos de difusión: Comprenden los derechos de los organismos de
radiodifusión sobre sus programas de radio y televisión. Por ejemplo, los
derechos que debe pagar un establecimiento que tenga como música funcional
una radio (Anzit Guerrero, 2010).
Software
Luego de muchas idas y vueltas, y a nivel internacional, gracias a la gestión de la
OMPI, el Software pasó a tener tutela en todo lo que tiene que ver con la propiedad
intelectual.
Es decir, que alguien que desarrolla un software, es “dueño” de la idea de ese
programa.
Tema 4: Protección de obras digitales
A partir de la incorporación de los tratados WCT y WPPT, la OMPI contempla la
protección de las obras digitales, como natural consecuencia del avance de Internet
en particular, y de la tecnología en general.
Más específicamente, el Tratado de la OMPI sobre Derecho de Autor (WCT, por sus
siglas) firmado en 1996, incorpora como obras protegidas a los Programas de
Computación (art. 4º) y las Bases de Datos (art. 5º). En su art. 11 establece las
obligaciones relativas a las medidas tecnológicas, comprometiéndose las partes a
proporcionar una protección jurídica adecuada y recursos efectivos contra la acción
de eludir las medidas tecnológicas que sean utilizadas por los autores para proteger
sus derechos.
En sus declaraciones, se establece que el derecho de reproducción, tal como se
establece en el art. 9º del Convenio de Berna, y las excepciones permitas por él, son
totalmente aplicables al entorno digital, en particular a la utilización de obras en
forma digital. Queda entendido que el almacenamiento en forma digital en un
soporte electrónico de una obra protegida, constituye una reproducción en el sentido
del art. 9º del Convenio de Berna (Anzit Guerrero, 2010).
Tema 5: Protección de obras digitales en Argentina
Hasta el año 1994 no existía normativa ni jurisprudencia que refiriese en forma
directa a la protección del derecho de autor en relación con los programas de
computación.
En febrero de 1994, el Poder Ejecutivo nacional sancionó el dec. 165/94. Dicho
decreto incorporó a los programas de computación y a las bases de datos dentro de
las obras protegidas por la ley 11.723, al asimilarlas a las obras artísticas, científicas,
literarias, etcétera (Anzit Guerrero, 2010).
El citado decreto extendió la protección tanto a los programas “fuente”, código
originario del programa, capaz de ser comprendido por un humano, como a su
versión “objeto”, código binario (unos y ceros), lenguaje utilizado por la
computadora.
Sin embargo, en el ámbito penal, donde no es posible aplicar la analogía, la copia de
un programa de computación permaneció carente de pena. Así, en el fallo “Autodesk,
Inc”, la Sala VI de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional
confirmó la sentencia de primera instancia que declaró el sobreseimiento por
inexistencia de delito en un caso de reproducción de un programa de computación
sin autorización del titular del derecho de propiedad intelectual. En esta sentencia se
consideró al art. 72 de la ley 11.723 como un tipo penal cerrado; y que el dec.
165/94 solo afirmaba su protección civil, por lo que carecía de la capacidad para
definir conductas penalmente reprimidas. El tribunal citó como fundamentos de su
decisión el principio de legalidad, el de seguridad jurídica, el de limitación de las
fuentes del poder represivo del Estado en el Poder Legislativo, y el de la prohibición
de analogías, todos ellos elementos fundamentales de nuestro sistema penal.
Posteriormente, la ley 25.036 ya citada, al incorporar a los programas de
computación dentro de las obras contempladas por la ley 11.723, dio por
terminada la discusión, no dejando duda alguna de que, cualquiera sea su
finalidad, la reproducción de programas de computación sin autorización
del titular del derecho de propiedad intelectual constituye un caso de
defraudación que encuadra dentro del tipo previsto por el art. 172, Cod.
Penal (art. 71, ley 11723), siempre y cuando no haya sido realizada dentro
del marco que la misma ley establece en su art. 9º, incorporado por la ley
25.036:
Quien haya recibido de los autores o de sus derechohabientes de un programa de
computación una licencia para usarlo, podrá reproducir una única copia de
salvaguardia de los ejemplares originales del mismo. Dicha copia deberá estar
debidamente identificada, con indicación del licenciado que realizó la copia y la fecha
de la misma. La copia de salvaguardia no podrá ser utilizada para otra finalidad que
la de reemplazar el ejemplar original del programa de computación licenciado si ese
original se pierde o deviene inútil para su utilización (Anzit Guerrero, 2010).
Tema 6: Contratos sobre propiedad intelectual
Las cláusulas de exclusión de responsabilidad tienen como fin disuadir al usuario del
ejercicio de acciones, por un lado, y marcar las características particulares de la
relación contractual que tiene base Internet. Esto último se vuelve necesario debido
a la considerable cantidad de elementos que abarca un servicio que se brinda a
través de Internet, ya sea el de venta o provisión de un servicio, como el de brindar
información.
Internet puede ser asimilada a una construcción de múltiples capas superpuestas, en
la cual la falla o particular constitución de una de ellas puede resultar en el mal
funcionamiento de las otras capas.
Es por esto que un mismo servicio puede funcionar correctamente en un país, pero
no en otro, o en un equipo, pero no en otro; o correctamente en una versión de
navegador, pero no en otro, sin que en ninguno de los casos sea responsabilidad del
prestador del servicio, y sin que siquiera esté al alcance del prestador del servicio la
posibilidad de resolver el problema (Anzit Guerrero, 2010).
Igualmente, hay ciertos servicios que se brindan con cierta clase de márgenes; estos
acuerdos son denominados en el mercado “SLA” (Service Level Agreement); como,
por ejemplo, el servicio de posting (almacenamiento de un sitio web en los
servidores del proveedor) u Housing (almacenamiento del servidor del cliente en el
datacenter del proveedor), en el cual se establece cierto ancho de banda disponible
para upload y download, conexión 7x24; provisión de servicios (como motores de
bases de datos, versiones de servidores y framework, etc.).
En general, las cláusulas de exclusión de responsabilidad deslindan al titular de un
sitio web de los daños que pudieran ocasionarse debido a la calidad del servicio, la
velocidad de acceso, el correcto funcionamiento, la disponibilidad y continuidad del
portal; eximiéndose también de cualquier tipo de responsabilidad por la información
introducida por usuarios, colaboradores y terceras personas, así como de la violación
por parte de los usuarios de los derechos de propiedad intelectual o industrial y, los
daños que puedan causarse en los equipos de los usuarios por la utilización del
portal. Por otro lado, declinan cualquier responsabilidad que se puede derivar de la
veracidad, exactitud o actualización de la información que recoge o se introduce por
los usuarios y/o terceros del portal. También se libera de responsabilidad al no
declarar ni garantizar que los servicios o contenidos sean interrumpidos o que estén
libres de errores, que los defectos sean corregidos, o que el servicio o el servidor que
lo pone a disposición estén libres de virus u otros componentes nocivos.
Estas cláusulas de exclusión resultan válidas, en lo relativo al contenido introducido
por usuarios, siempre que se pruebe que el titular del sitio lleva a cabo las tareas
necesarias para evitar la violación de derechos intelectuales de terceros, la falsedad,
el error o la desactualización del contenido introducido por dichos usuarios (Anzit
Guerrero, 2010).
Linking y framing
Los enlaces (links, en inglés) o hipervínculos son objetos que permiten referenciar un
contenido en Internet. Este contenido referenciado puede estar en la misma página,
o en una página diferente. Este último caso es denominado linking.
Estos objetos, por lo tanto, no suponen por sí mismos una violación de los derechos
de propiedad intelectual. Sin embargo, los enlaces y otros métodos similares, que se
explicarán más adelante, pueden ser utilizados para violar derechos de terceros,
tanto por el uso indebido de una obra o contenido protegido, como por la merma en
el negocio del tercero cuyo contenido es referenciado; debido a que en virtud de la
utilización del enlace el usuario no accede al sitio del titular del contenido (lo que
causaría, p. ej., una disminución en los ingresos por publicidad) (Anzit Guerrero,
2010).
A diferencia del linking, el framing (o “enmarcado”) implica la inclusión de una
página dentro de otra. Ya no estamos hablando de una “referencia” (que consiste,
generalmente, en una palabra o una URL.), sino de la inclusión de una página
completa dentro de otra. Técnicamente, el framing es tan fácil de realizar como el
linking, pero implica, evidentemente, una violación de los derechos de terceros sin
lugar a dudas más notoria.
Mediante el framing puede crearse un efecto en el cual una página queda dentro,
debajo o alrededor de otra, agregando un contenido de texto o gráfico inexistentes
en el original. Se crea, en consecuencia, una confusión para el usuario, el cual puede
creer que el contenido es propio de la empresa que realiza el framing, o que la
empresa víctima del framing está de alguna manera vinculada comercialmente a la
empresa que realiza el framing.
Las cláusulas de prohibición de linkeo y framing, en general apuntan a prohibir
cualquier recurso técnico, lógico o tecnológico (esta amplitud contempla futuros
mecanismos de vinculación) en virtud de los cuales un tercero pueda beneficiarse,
directa o indirectamente, con o sin lucro, de todos o algunos de los contenidos,
formas, índices y demás expresiones formales de las que formen parte en un sitio en
Internet. Sin perjuicio de esa amplia definición, se prohíbe en concreto todo link,
hyperlink, framing o vínculo similar que pueda establecerse en dirección al sitio web
sin el consentimiento previo, expreso y por escrito del titular de los derechos (Anzit
Guerrero, 2010).
Estos dos son temas de una gran vigencia en todo lo relacionado con el punto que
estamos desarrollando, que es la propiedad intelectual del software.
Tema 7: Linking y framing
Los enlaces (links, en inglés) o hipervínculos son objetos que permiten referenciar un
contenido en Internet. Este contenido referenciado puede estar en la misma página,
o en una página diferente. Este último caso es denominado linking.
Estos objetos, por lo tanto, no suponen por sí mismos una violación de los derechos
de propiedad intelectual. Sin embargo, los enlaces y otros métodos similares, que se
explicarán más adelante, pueden ser utilizados para violar derechos de terceros,
tanto por el uso indebido de una obra o contenido protegido, como por la merma en
el negocio del tercero cuyo contenido es referenciado; debido a que en virtud de la
utilización del enlace el usuario no accede al sitio del titular del contenido (lo que
causaría, p. ej., una disminución en los ingresos por publicidad) (Anzit Guerrero,
2010).
A diferencia del linking, el framing (o “enmarcado”) implica la inclusión de una
página dentro de otra. Ya no estamos hablando de una “referencia” (que consiste,
generalmente en una palabra o una URL.), sino de la inclusión de una página
completa dentro de otra. Técnicamente, el framing es tan fácil de realizar como el
linking, pero implica, evidentemente, una violación de los derechos de terceros sin
lugar a dudas más notoria.
Mediante el framing puede crearse un efecto en el cual una página queda
dentro, debajo o alrededor de otra, agregando un contenido de texto o
gráfico inexistentes en el original. Se crea, en consecuencia, una confusión
para el usuario, el cual puede creer que el contenido es propio de la
empresa que realiza el framing, o que la empresa víctima del framing está
de alguna manera vinculada comercialmente a la empresa que realiza el
framing.
Las cláusulas de prohibición de linkeo y framing, en general apuntan a prohibir
cualquier recurso técnico, lógico o tecnológico (esta amplitud contempla futuros
mecanismos de vinculación) en virtud de los cuales un tercero pueda beneficiarse,
directa o indirectamente, con o sin lucro, de todos o algunos de los contenidos,
formas, índices y demás expresiones formales de las que formen parte en un sitio en
Internet. Sin perjuicio de esa amplia definición, se prohíbe en concreto todo link,
hyperlink, framing o vínculo similar que pueda establecerse en dirección al sitio web
sin el consentimiento previo, expreso y por escrito del titular de los derechos (Anzit
Guerrero, 2010).
Estos dos son temas de una gran vigencia en todo lo relacionado con el punto que
estamos desarrollando que es la propiedad intelectual del software.
Tema 8: Nuevas formas de licencias
Veremos acá como se puede hacer para darle difusión a los distintos tipos de obras a
través de nuevos formatos. Y de estos nuevos formatos, el que es más emblemático
es el Copyleft, tema que desarrollaremos a continuación.
Copyleft
Richard Stallman creó el concepto de copyleft en oposición al de copyright – en
español, copyright sería “derecho de autor”, y copyleft se traduciría como “izquierdo
de autor”, haciendo un juego de palabras a partir de la homografía de right:
“derecho”, y left: “izquierdo”— Dado que resultaba ciclópeo intentar modificar las
leyes de copyriht, Stallman creó un nuevo tipo de licencia de derechos de autor,
llamada Licencia Pública General (en inglés GNU GPL), cuyo propósito es declarar el
software que se cubra por esta licencia como “libre”, e impedir su apropiación. La
sigla GNU es un acrónimo recursivo que significa “GNU is Not Unix” (GNU) para dejar
en claro la oposición con Unix, que era en ese momento, y aún es, un sistema con
copyright.
La piratería:
En el siguiente video verenos un poco de humor con el Copyleft y un tema que
veremos más adelante "la piratería".
Una licencia de tipo copyleft permite usar una aplicación sin ninguna limitación,
redistribuir copias ilimitadamente, modificar la aplicación según se crea conveniente,
y obliga a distribuir cualquier modificación bajo la misma licencia. Para ello, una
licencia de esta clase implica que no puede ser revocada.
El copyleft también se ha aplicado a las artes con movimientos emergentes como la
“Libre Society”, un movimiento artistico cultural que realiza obras de arte, música y
literatura, sin derechos de autor; y los sellos discográficos open-source.
Por ejemplo, la “Licencia Arte Libre” es una licencia de tipo copyleft que puede ser
aplicada a cualquier obra de arte; y permite distribuir y modificar la obra, respetando
los derechos morales del autor (Anzit Guerrero, 2010).
Nuestro trabajo como abogados y más aún como abogados del Derecho
Informático será analizar detenidamente las cuestiones éticas vinculadas
con este tipo de nuevas licencias.
Material de lectura
¿Son los bienes inmateriales o intangibles susceptibles de protección
jurídica?
Sí, por supuesto. Más allá de las duras discusiones que tuvieron que afrontar, hoy por
hoy se encuentran protegidos.
Unidad 7: Delitos informáticos
fTema 1: Concepto y clases
Para la teoría penal general, los elementos integrantes del delito son:
Un acto humano consistente en una acción u omisión.
Dicho acto humano ha de ser antijurídico, es decir, debe lesionar o poner en
peligro un interés jurídicamente protegido.
Debe ser un acto típico, es decir, tiene que corresponder a un tipo legal
definido por ley.
El acto ha de ser culpable, es decir, imputable a dolo (intención) o a culpa
(negligencia). Una acción es imputable cuando puede ponerse a cargo de una
determinada persona.
La ejecución u omisión del acto debe estar sancionada por una pena (Anzit
Guerrero, 2010).
Resumiendo podemos decir que delito es una acción típica antijurídica culpable.
Aplicando el concepto de delito al derecho informático, se define al delito informático
como toda acción (acción u omisión) culpable realizada por un ser humano, tipificada
por la ley, que se realiza en el entorno informático o mediante elementos
informáticos, y está sancionada con una pena (Anzit Guerrero, 2010).
Los delitos informáticos, en cuanto a sus clases, se clasifican según sean delitos
contra la propiedad (dentro de los cuales se hallan el hurto, la estafa, el daño y la
usurpación de la propiedad intelectual), delitos contra la intimidad (como la violación
del correo electrónico), o delitos contra la seguridad pública y las comunicaciones
(generalmente como agravante del delito de daño) (Anzit Guerrero, 2010).
Delitos Informáticos como medio y como objeto
Debemos destacar que el elemento informático puede intervenir como medio o como
objeto. Interviene como medio cuando se utilizan elementos informáticos para
realizar la acción delictiva; por ejemplo, utilizar una computadora para falsificar
dinero. Interviene como objeto cuando la acción delictiva tiene como fin el daño a un
sistema informático; por ejemplo, cuando un virus borra información de una
computadora (Anzit Guerrero, 2010).
Tema 3: Hacking, crackting, phishing, etc.
El hacking es el acceso no autorizado a sistemas informáticos por motivos diversos,
desde la simple curiosidad, como en el caso de muchos piratas informáticos
(hackers) hasta el sabotaje o espionaje informático (Anzit Guerrero, 2010).
El término hacking (del inglés to hack, que traducimos como “cortar”, “hacer tajos”)
refiere a la técnica consistente en acceder a un sistema informático sin autorización.
Existe autorización cuando el sistema está conectado a una red pública y no dispone
de un control de acceso mediante el uso de identificadores de usuario
y passwords (Anzit Guerrero, 2010).
Las passwords o palabras de paso son las contraseñas.
El hacking se produce tanto cuando se accede sin autorización a un sistema
informático, como cuando se accede a funcionalidades o información por sobre el
nivel de autorización concedido. Por lo general, el hacker no tiene intención de
causar un daño, sino que su motivación radica en el desafío de violar sistemas de
seguridad (Anzit Guerrero, 2010).
El cracking consiste en la creación de programas o rutinas que permiten inutilizar los
sistemas de protección establecidos por el titular de los derechos de propiedad
intelectual sobre una aplicación informática. El término viene del inglés to crack que
significa “romper”. Dentro de los numerosos “cracks” existentes, se destacan los que
permiten seguir utilizando un programa de demostración una vez superado el
periodo de prueba establecido (Anzit Guerrero, 2010).
En el concepto phreaking (la palabra deriva de la conjunción de phone— teléfono—
y cracking) se engloban las técnicas de fraude en materia de telefonía analógica y
digital. Uno de los métodos más utilizados antiguamente fue el de las denominadas
“cajas de colores”, que emitían distintas frecuencias, en función del resultado
perseguido. Por ejemplo, las cajas azules utilizaban la frecuencia de 2600 hercios
empleada por los operadores telefónicos para efectuar llamadas sin cargo. En la
actualidad, el phreaking está relacionado principalmente con la manipulación de
telefonía celular, como por ejemplo la actividad de “desbloquear” un teléfono, que
implica permitir que ese teléfono sea utilizado en cualquier red de telefonía celular (y
no solo en la red de la compañía que vende el dispositivo); o la actividad de
modificar el código IMEI, que identifica unívocamente el equipo celular, actividad que
está muy vinculada al robo de aparatos celulares (Anzit Guerrero, 2010).
El phishing (en español, “pesca”) consiste en el envío de correos
electrónicos a una persona con información falsa, con el fin de que esta
persona envíe datos personales al remitente.
Un caso muy común consiste en el envío de un correo electrónico simulando ser un
banco donde solicita al usuario que ingrese a un sitio para validar cierta información
bancaria (como, p. ej. una transferencia de dinero o algún problema con la cuenta).
El sitio al que es enviada la persona cuando hace clic en el hipervínculo del correo
electrónico, también es falso, pero con la apariencia de ser el verdadero sitio del
banco, con el fin de que la persona ingrese su clave bancaria. Una vez ingresada la
clave, el falso sitio bancario emite un mensaje de error, o redirecciona al usuario al
verdadero sitio del banco sin que este lo note. Bajo esta metodología pueden
obtenerse fácilmente muchas claves de usuarios, ya sean bancarias, de tarjetas de
crédito, de correo electrónico, de acceso a empresas, o cualquier otra clave de tipo
personal (Anzit Guerrero, 2010).
El carding: tiene que ver con el robo de tarjetas de crédito y de débito.
Tema 4: Ley 26.388
Hubo muchos vaivenes hasta la sanción de la Ley de referencia, hasta que en el año
2008, se dicta, conociéndosela como Ley de Delitos Informáticos, veamos que dice el
doctrinario Fernández Delpech al respecto:
Finalmente, el 4 de junio de 2008, fue sancionada la ley 26.388 de
modificaciones al Código Penal y más conocida como Ley de Delitos
Informáticos.
Esta ley tipifica penalmente una serie de conductas, introduciéndolas en el texto de
nuestro Código Penal.
Las nuevas figuras penales contempladas por la ley son:
Daño Informático.
Fraude Informático.
Alteración de pruebas.
Pornografía Infantil.
Delitos contra la privacidad (violación de correspondencia, art.153; Publicación
de una correspondencia en su poder no destinada a la publicidad, art. 155;
violación de secretos, art. 157; y acceso indebido o hacking, arts 153 bis y 157
bis.).
Delitos contra la Seguridad Pública e Interrupción de las Comunicaciones.
Falsificación de documentos electrónicos (Fernández Delpech, 2012).
Daño Informático
El Código Penal establecía en su art. 183:
Será reprimido con prisión de quince días a un año, el que destruyere, inutilizare,
hiciere desaparecer o de cualquier modo dañare una cosa mueble o inmueble o un
animal, total o parcialmente ajeno, siempre que el hecho no constituya otro delito
más severamente penado.
Esta figura resultaba insuficiente cuando se trataba de daños producidos en sistemas
informáticos, programas o sitios web, y así fue determinado por la justicia en varias
oportunidades (Fernández Delpech, 2012).
Esta cuestión se modifica con la nueva Ley de Delitos Informáticos, que estableció en
su art. 10 la incorporación como segundo párrafo del referido art. 183 del Código
Penal, que tipifica la figura de daño de una cosa mueble o inmueble o un animal, del
siguiente texto:
En la misma pena incurrirá el que alterare, destruyere o inutilizare datos,
documentos, programas o sistemas informáticos; vendiere, distribuyere o hiciere
circular o introdujere en un sistema informático, cualquier programa destinado a
causar daños.
Asimismo, la ley modificó el inc. 5 del art. 184 para dar cabida a la figura
agravada del delito cuando el mismo se ejecutaba con relación a datos,
documentos, programas o sistemas informáticos públicos, quedando ese
inciso del art. 184 redactado de la siguiente manera:
Artículo 184. La pena será de tres meses a cuatro años de prisión, si
mediare cualquiera de las circunstancias siguientes:
(…)
Ejecutarlo en archivos, registros, bibliotecas, museos o en puentes caminos,
paseos u otros bienes de uso público; o en tumbas, signos conmemorativos,
monumentos, estatuas, cuadros u otros objetos de arte, colocados en edificios
o lugares públicos; o en datos, documentos o sistemas informáticos públicos;
Ejecutarlo en sistemas informáticos destinados a la prestación de servicios de
salud, de comunicaciones, de provisión o de transporte de energía, de medios
de transporte u otro servicio público.
De esta forma, la norma actual contempla no solo los daños provocados a
una cosa mueble o inmueble o un animal, sino que también está referida a
la alteración, destrucción o inutilización de datos, documentos, programas
o sistemas informáticos, contemplándose, también la venta, distribución o
introducción a un sistema informático de cualquier programa destinado a
causar daños. La ley contempla también la figura agravada del delito
(Fernández Delpech, 2012).
Fraude informático
El Código Penal establecía en su art. 172:
Será reprimido con prisión de un mes a seis años, el que defraudare a otro con
nombre supuesto, calidad simulada, falsos títulos, influencia mentida, abuso de
confianza o aparentando bienes, crédito, comisión, empresa o negociación o
valiéndose de cualquier otro ardid o engaño.
En el artículo siguiente, el 173, se describen una serie de situaciones especiales de
defraudación, pero ninguna de ellas era aplicable claramente al fraude informático,
ya que la figura anterior exigía una secuencia natural para la estafa:
“Ardid del autor------) error de la víctima-----) perjuicio patrimonial”
Esta secuencia no se daba en el delito informático, de allí la necesidad del nuevo tipo
penal de la Ley de Delitos Informáticos, que estableció la creación de un nuevo
inciso, el inc. 16 del art. 173, que establece:
Inciso 16: El que defraudare a otro mediante cualquier técnica de manipulación
informática que altere el normal funcionamiento de un sistema informático o la
transmisión de datos (Fernández Delpech, 2012).
Ley de delitos informáticos. Ley 26.388
Tema 5: Alteración de prueba
Este tipo penal, que creo no configura un delito propiamente informático, ya existía
en el Código Penal Argentino, pero la ley de Delitos Informáticos lo amplío y lo
clarifico, ya que su art. 13 sustituyó el anterior texto del art. 255 del Código Penal
por el siguiente:
Artículo 255. Será reprimido con prisión de un mes a cuatro años, el que sustrajere,
alterare, ocultare, destruyere o inutilizare en todo o en parte objetos destinados a
servir de prueba ante la autoridad competente, registros o documentos confiados a
la custodia de un funcionario público o de otra persona en el interés del servicio
público.
Si el autor fuere el mismo depositario, sufrirá además inhabilitación especial por el
doble de tiempo. Si el hecho se cometiere por imprudencia o negligencia del
depositario, este será reprimido con multa de setecientos cincuenta pesos a mil
quinientos pesos (Fernández Delpech, 2012).
Pornografía infantil
Posiblemente, esta conducta haya sido una de as que más necesitaba ser
contemplada en forma clara por la Ley Penal Argentina.
La pornografía infantil, como delito aberrante vinculado con la pedofilia, consiste en
la representación de menores de edad de cualquier sexo en conductas sexualmente
explicitas.
Internet se ha convertido desde hace algunos años en el principal medio por el cual
se produce el acceso o el intercambio a fotografías o películas de menores de edad.
La figura contemplada en el Código Penal de corrupción de menores, no era
suficiente y, el texto del art. 128 del Código Penal, referido a la pornografía de
menores de edad, era muy limitado y poco precisa, lo que la hacía prácticamente
inaplicable (Fernández Delpech, 2012).
Nuestro país es signatario de la Convención de los Derechos del Niño, la misma
Convención tiene jerarquía Constitucional.
Asimismo, nuestro país aprobó el Protocolo Facultativo de la Convención sobre los
Derechos del Niño relativo a la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización
de niños en la pornografía.
Según Fernández Delpech, ambos textos internacionales fueron muy
significativos para que se sancionase el nuevo art. 128 del Código Penal,
que dice:
Artículo 128. Será reprimido con prisión de seis meses a cuatro años el que
produjere, financiare, ofreciere, comerciare, publicare, facilitare, divulgare o
distribuyere por cualquier medio, toda representación de un menor de dieciocho
años dedicado a actividades sexuales explicitas o toda representación de sus partes
genitales con fines predominantemente sexuales, al igual que el que organizare
espectáculos en vivo de representaciones sexuales explicitas en que participaren
dichos menores. Será reprimido con prisión de cuatro meses a dos años el que
tuviere en su poder representaciones de las descriptas en el párrafo anterior con
fines inequívocos de distribución o comercialización. Será reprimido con prisión de un
mes a tres años, el que facilitare el acceso a espectáculos pornográficos o
suministrare material pornográfico a menores de catorce años.
Delitos contra la privacidad
El art. 3 de la ley de Delitos Informáticos sustituyó el epígrafe del capitulo III, del
título IV, del libro II del Código Penal, por el siguiente: Violación de Secretos y de la
Privacidad, considerando así a la privacidad como un bien jurídico protegido.
En este capítulo se contemplan cuatro figuras que son:
Violación de correspondencia, art. 153.
Publicación de una correspondencia en su poder no destinada a la publicidad,
art. 155.
Violación de secretos, art. 157.
Acceso indebido o hacking y acceso indebido a una base de datos, art. 153 bis
y 157 bis. (Fernández Delpech, 2012)
Las dos primeras figuras las hemos analizado en el módulo anterior, al que remito.
Con relación a la violación de Secretos, la ley de delitos informáticos
sustituyó el texto del artículo 157 del Código Penal, por el siguiente:
Artículo 157: Será reprimido con prisión de un (1) mes a dos (2) años e inhabilitación
especial de un (1) a cuatro (4) años, el funcionario público que revelare hechos,
actuaciones, documentos o datos, que por ley deben ser secretos.
El objeto de la reforma fue agregar al texto el término de datos, que no se hallaba
incluido en la anterior redacción de la norma.
Con relación a la figura de Acceso indebido o hacking, la ley incorporó en el 153 bis
del Código Penal, una nueva figura referida al acceso indebido a un sistema o dato
informático de acceso restringido, también conocido como delito de hacking.
El nuevo art. 153 bis establece:
Artículo 153 bis: Será reprimido con prisión de quince (15) días a seis (6) meses, si
no resultare un delito más severamente penado, el que a sabiendas accediere por
cualquier medio, sin la debida autorización o excediendo la que posea, a un sistema
o dato informático de acceso restringido.
La pena será de un (1) mes a un (1) año de prisión cuando el acceso fuese en
perjuicio de un sistema o dato informático de un organismo público estatal o de un
proveedor de servicios públicos o de servicios financieros (Fernández Delpech, 2012).
Se contempla también la figura de acceso indebido a una base de datos,
sustituyendo el artículo 157 bis del Código Penal, que había sido incorporado al
Código en el año 2000 por la ley 25.326 de Protección de Datos Personales, por el
siguiente:
Artículo 157 bis: Será reprimido con la pena de prisión de un (1) mes a dos
(2) años el que:
A sabiendas e ilegítimamente, o violando sistemas de confidencialidad y
seguridad de datos, accediere, de cualquier forma, a un banco de datos
personales;
Ilegítimamente proporcionare o revelare a otro información registrada en un
archivo o en un banco de datos personales cuyo secreto estuviere obligado a
preservar por disposición de la ley;
Ilegítimamente insertare o hiciere insertar datos en un archivo de datos
personales.
Cuando el autor sea funcionario público sufrirá además, penas de inhabilitación
especial de un (1) a cuatro (4) años (Fernández Delpech, 2012).
Delitos contra la seguridad pública e interrupción de las comunicaciones
El tipo penal contemplaba la interrupción de las comunicaciones telegráficas y
telefónicas, por lo que quedaban fuera las comunicaciones electrónicas. De allí que el
nuevo texto que incluye también a la comunicación de otra naturaleza, con lo que se
incluye ahora la comunicación electrónica pública o privada.
Artículo 197. Será reprimido con prisión de seis meses a dos años, el que
interrumpiere o entorpeciere la comunicación telegráfica, telefónica o de otra
naturaleza o resistiere violentamente el restablecimiento de la comunicación
interrumpida (Fernández Delpech, 2012).
Falsificación de documentos electrónicos
El art. 1 de la ley de delitos Informáticos, incorporó, como último párrafo del artículo
77 del Código Penal, el siguiente texto:
El término “documento” comprende toda representación de actos o hechos, con
independencia del soporte utilizado para su fijación, almacenamiento, archivo o
transmisión.
Los términos “firma” y “suscripción” comprenden la firma digital, la creación de una
firma digital o firmar digitalmente.
Los términos “instrumento privado” y “certificado” comprenden el documento digital
firmado digitalmente.
De esta forma le dio cabida al documento electrónico y a la firma digital dentro de
las figuras del Código Penal, equiparándolas a todo tipo de documentos y firmas
(Fernández Delpech, 2012).
Material de lectura
Tema 6: Ley 26.904
Se ha definido al Grooming como las conductas y acciones deliberadamente
emprendidas por un adulto con el objetivo de ganarse la amistad de un menor de
edad, creando una conexión emocional con el mismo, con el fin de disminuir las
inhibiciones del niño y poder abusar sexualmente de él (Fernández Delpech, 2012).
La norma establece: “Artículo 1º - Incorporase como artículo 131 del Código Penal el
siguiente texto: Artículo 131: Será penado con prisión de seis meses a cuatro años el
que, por medio de Internet, del teléfono o de cualquier otra tecnología de
transmisión de datos, contactare a una persona menor de edad, con el propósito de
cometer cualquier delito contra la integridad sexual de la misma” (Fernández
Delpech, 2012).
Material de lectur
¿Conceptualmente qué es un delito? ¿Cuáles son sus componentes? ¿Y qué
es un delito informático?
Delito es toda conducta típica antijurídica culpable. Y delito informático va
a ser aquel delito en el que se utilice un ordenador para su comisión.
MODULO 4 La responsabilidad y las nuevas formas de realizar trámites
Unidad 8: Responsabilidad por daños
Tema 1: Reglas de responsabilidad
Responsabilidad por daños
La responsabilidad es el deber que soporta quien ha causado daño, perjuicio o
detrimento. Esta aparece cuando dos intereses opuestos se enfrentan (Anzit
Guerrero, 2010).
El daño es un desvalor o contravalor, algo que se padece con dolor, puesto que como
consecuencia de él se nos quita algo que era nuestro, de lo cual gozábamos el uso y
disfrute. Todo acto que disminuya o cause menoscabo a los bienes materiales o
inmateriales puede ser causado daño.
Es el ordenamiento jurídico el que se encarga de establecer las diferentes
responsabilidades según los daños causados. Una definición descriptiva de la
responsabilidad nos lleva a los presupuestos de dicha responsabilidad: autoría,
antijuridicidad, daño, imputación y relación de causalidad.
Para que la responsabilidad exista es necesaria la conducta del autor o agente,
contraria al ordenamiento jurídico, atribuible con base en un factor objetivo o
subjetivo, que origina un daño que se encuentra en relación de causalidad adecuada.
La reacción del ordenamiento consiste en una sanción procedente de oficio o a
pedido de la víctima, que puede tender al resarcimiento o reparación del perjuicio
para que la persona pueda volver al estado anterior en el que se encontraba antes
del daño causado.
Para acceder a la reparación del daño es necesario demostrar un conjunto de
elementos: el hecho humano, el daño y la relación de causalidad (Anzit Guerrero,
2010).
Como podemos ver, esta definición tiene mucha similitud con la que vimos de Delito
(conducta típica antijurídica culpable).
Volviendo a Anzit Guerrero:
El hecho humano es la acción u omisión del acto del hombre que provoca el daño, el
daño es la lesión en la persona o en el patrimonio y, finalmente, la relación de
causalidad permite establecer cuál de todas las condiciones antecedentes que
generan un resultado dañoso es su causa adecuada.
La antijuridicidad formal parte del principio de que una acción es antijurídica con la
sola condición de que sea contraria a una prohibición jurídica de hacer u omitir, en
cambio, la antijuridicidad material sostiene que la acción es antijurídica en virtud de
sí misma, por tener una determinada manera de ser (o materia) que es la que la
vuelve contraria al derecho (Anzit Guerrero, 2010).
Cuando la acción aparece expresamente prohibida por la ley, nos encontramos con la
ilegalidad que es una de las variantes de la antijuridicidad: la antijuridicidad formal.
Las prohibiciones que surgen por implicancia, es decir, las que se desprenden de los
principios que sostienen el orden público: político, social y económico, las buenas
costumbres, etc., forman parte de la antijuridicidad material.
Para la tesis de la antijuridicidad material, la acción de ilicitud desborda el concepto
de ilegalidad y de contrariedad a los preceptos legales (Anzit Guerrero, 2010).
Vélez Sarsfield, en código que nos rigió hasta el 2015, se inclinó por la antijuridicidad
formal.
Resumiendo podemos decir que la antijuricidad formal es un concepto más
restringido que el de antijuridicidad material.
De acuerdo a la antijuridicidad subjetiva, el acto antijurídico solo puede encontrarse
en el alma de la gente, porque siendo el derecho un conjunto imperativo dirigidos a
los hombres capaces de comprenderlos y obedecerlos, solo esos hombres capaces
pueden oponerse a él mediante un acto de insubordinación o desobediencia.
La antijuridicidad objetiva, en cambio, atiende exclusivamente a la acción, que es la
que perjudica o beneficia a la sociedad con total independencia de la culpabilidad o
insubordinación del autor (Anzit Guerrero, 2010).
Tema 2: La acción como elemento de responsabilidad
El primer elemento o presupuesto de la responsabilidad civil es la acción u obrar
humano, conducta o comportamiento que junto a los restantes elementos engendra
la obligación de reparar.
Para el derecho, la acción es la conducta del hombre que se manifiesta a través de
un hecho exterior. La acción puede asumir dos formas: una positiva, cuando la acción
consiste en un hacer, o una negativa, cuando consiste en un no hacer (Anzit
Guerrero, 2010).
El hecho abusivo puede provenir tanto de una acción como de una omisión, que
contraríe los fines que la ley tuvo en mira al reconocer el derecho, o que exceda los
límites impuestos por la buena fe, la moral y las buenas costumbres (Anzit Guerrero,
2010).
Tema 3: Legitimación pasiva
Es la defensa procesal por la cual se le permite al deudor librarse de su obligación
mediante su pago al poseedor legitimado, aun cuando este no sea el titular del
derecho de acreencia. Para quedar librado, el deudor debe obrar de buena fe. En
consecuencia, en caso de que obrase de mala fe, con culpa o dolo, no se librará de la
obligación (Anzit Guerrero, 2010).
Fallo: VAULET, MARIO RAUL c/ DCTO. SERIE "A" Nº 705 DEL INTENDENTE MUNICIPAL DE LA BANDA s/ RECURSO CONTENCIOSO
ADMINISTRATIVO DE PLENA JURISDICCIÓN (PLENARIO. SUPERIOR TRIBUNAL DE JUSTICIA, 1998). Recuperado de SAIJ
Tema 4: Los proveedores de contenido
Se denomina “proveedores de contenido” a aquellas personas que poseen un sitio
con el fin de proveer contenido, como texto (como noticias o libros), imágenes,
música y videos, software, entre otros, a otros sitios, a través de distribución por
Internet, tanto en forma gratuita como onerosa. Este contenido puede ser, a su vez,
vendido a sitios, quienes los ofrecen a los usuarios finales.
Dependiendo del origen del contenido, este se clasifica en “propio” o “directo”,
cuando el contenido ha sido creado por el titular del servicio; o de “terceros” o
“indirectos”, cuando el contenido es referenciado de otro sitio (revendido) (Anzit
Guerrero, 2010).
En cambio, existe posición de intermediación cuando los proveedores no producen la
información ni la proveen como propia, cumpliendo solo una posición de
intermediación entre el proveedor original y el que la recibe. En otras palabras, su
función consiste en facilitar las condiciones y medios técnicos requeridos para la
transmisión de los datos, sin intervenir en su elaboración ni presentación a los
destinatarios.
Estos prestadores de servicios de información comprenden los siguientes
tipos de sujetos, de acuerdo al tipo de prestación que brinden:
Proveedores de conexión o acceso: (Internet Service Providers): Son
aquellos que proveen un servicio de comunicación o acceso a Internet a los
usuarios, ajenos a los contenidos de los mensajes. Asimismo, los proveedores
de contenido necesitan de ellos a efectos de incorporar una página o sitio en
Internet.
Proveedores de servicios de almacenamiento o de alojamiento de
datos (Hosting Service Providers): Son quienes brindan el alojamiento de
páginas web u otros servicios en su propio servidor.
Almacenamiento temporario para la transmisión (caching): Consiste en
la prestación de servicios de almacenamiento de información transmitida, con
el fin de proveer dicha información más rápidamente si volviera a ser solicitada
por el mismo u otro usuario.
Los cyber café: Empresas que ponen a disposición de los usuarios equipos de
computadoras para que sean utilizados con conexión con Internet (Anzit
Guerrero, 2010).
Veremos y analizaremos ahora cuáles son las responsabilidades de estos
proveedores de contenido, volviendo a Anzit Guerrero:
La responsabilidad de los proveedores de contenido debe ser abordada desde dos
aspectos, tanto en virtud del contenido de la información, como en virtud del acto de
incluir la información.
Con relación a la responsabilidad resultante de haber incluido la información, el
factor de atribución es objetivo, toda vez que dicha incorporación se realiza en forma
involuntaria. Esta responsabilidad existe tanto cuando el contenido es directo como
cuando es indirecto. Cuando es directo, la responsabilidad surge por la misma autoría
del contenido. Cuando es indirecto, la responsabilidad es consecuencia del necesario
estudio o análisis que implicó la inclusión, siendo objetiva solo para los vínculos de
“primer nivel”, y subjetiva en los vínculos de “segundo nivel”. Recordemos que los
vínculos de primer nivel son aquellos que vinculan al navegador con un sitio web en
forma directa. Los vínculos de segundo nivel son los “vínculos de vínculos”, los
cuales derivan al navegador a un tercer sitio, pudiendo llevarlo a cualquier parte de
la red.
En cuanto a la responsabilidad por el contenido de la información, se deben
distinguir dos situaciones:
Cuando la incorporación del contenido a una página o sitio sea en sí
mismo ilícito.
Cuando el contenido no sea en sí mismo ilícito, sino que lo que es
ilícito es su incorporación al sitio web.
En cuanto a la primera situación, la ilicitud del contenido se produce cuando la
conducta realizada por el sujeto es contraria al ordenamiento jurídico, reglas,
principios o bienes jurídicos protegidos. Al haberse incorporado esa información
ilícita en forma voluntaria, el sujeto es plenamente responsable, y el factor de
atribución es objetivo.
En este mismo sentido, el dec. 1279/97 establece en su art. 1º:
Declárase que el servicio de Internet, se considera comprendido dentro de la
garantía constitucional que ampara la libertad de expresión, correspondiéndole en tal
sentido las mismas consideraciones que a los demás medios de comunicación social.
La Constitución Nacional, en sus arts. 14 y 32, ampara el derecho a publicar las ideas
por la prensa sin censura previa y la libertad de imprenta, respectivamente. Por su
parte, la Convención Americana de Derechos Humanos, en su art. 13, garantiza la
libertad de pensamiento y expresión. En ambos casos, dicha libertad de expresión
no está exenta de reglamentación, encontrando su límite en la protección de los
derechos del sujeto afectado.
Con respecto a la segunda situación, la responsabilidad de los proveedores de
información surge cuando la incorporación de contenido lesiona derechos de
propiedad intelectual (Anzit Guerrero, 2010).
Como vemos todo está relacionado, en este punto, además de tocar un tema tan
importante como la responsabilidad, volvemos a ver los derechos de propiedad
intelectual, tema tratado anteriormente
Tema 5: Responsabilidad de los hosting service providers
La responsabilidad de los Hostings Service Providers es subjetiva, por lo cual debería
producirse alguna falta de diligencia por su parte para que este resulte sujeto
responsable. En consecuencia, el Hosting Service Provider sería responsable si
hubiera sido fehacientemente notificado de que a través de un sitio que se encuentra
alojado en sus servidores se está produciendo un hecho antijurídico, y este no
tomara ninguna medida al respecto. También podría resultar responsable si se
demostrara que el Hosting Service Provider debería conocer o saber de la existencia
de un sitio o página ilegal que se encontrase alojada en su servidor. En este caso, la
responsabilidad es admisible, si se demuestra que no se han tomado las medidas
diligentes y necesarias de acuerdo al giro habitual del negocio (Anzit Guerrero,
2010).
Tema 6: Responsabilidad de los Internet Service ProvViders (ISP)
La función del ISP es brindar estructura técnica para conectar a los
usuarios de Internet. No generan información, sino que establecen y
mantienen canales a través de los cuales la información circula. Es por esto
que, en principio, carecen de responsabilidad. Pero, del mismo modo que
los Hosting Service Providers, serán responsables si tuvieran el
conocimiento de que los contenidos que circulan resultasen antijurídicos, y
no tomaran las medidas técnicas adecuadas para evitarlo. En este caso,
surgirá una responsabilidad de tipo subjetiva (Anzit Guerrero, 2010).
Tema 7: Derecho comparado
En los Estados Unidos hubo dos etapas. En la primera, donde no existía una
legislación específica, se dictaron fallos jurisprudenciales en base a la legislación
sobre publicaciones en general, que establecieron la responsabilidad de los ISP,
parangonándola con la responsabilidad del editor, cuando el ISP realizaba un servicio
análogo al de un editor. Este es el caso “Stratton Oakmont, Inc. c/ Prodigy Services
Co.”, del año 1995, en el cual se condenó a Prodigy por un mensaje en un servicio de
esa empresa, en virtud de que su servicio de mensajes incluía, entre otros, “Guías
para la publicación”, y un software que removía el contenido ofensivo. A diferencia
de esto, pero subrayando el mismo criterio, en 1991 se deslindó la responsabilidad
del ISP sobre el contenido publicado, en virtud de que el ISP solo realizaba un servicio
de distribución, sin efectuar ningún tipo de control sobre el contenido; en el caso
“Cubby, Inc. c/ CompuServe Inc.”.
En 1996 se dicta la Telecommunications Act. En su Sección 230, denominada
“Communications Decency Act”, le garantiza a los ISP inmunidad judicial por el
contenido generado por terceros, con ciertas excepciones. La Sección 230 diferencia
entre “Proveedores de Conexión a Internet” (quienes brindan el servicio de
interconexión entre una computadora personal o una red; e Internet) y “Proveedores
de Contenido” ([Link]., usuarios que generan mensajes en los foros). Los “Proveedores
de Conexión a Internet” no son considerados como “editores” de la información que
publican los proveedores de contenido, y no pueden ser considerados responsables
en base a los intentos que realicen para filtrar contenido que pueda resultar
perjudicial.
En Inglaterra, el caso “Godfrey c/ Demon Internet Service” del año 2001,
fue un hito en relación a la difamación a través de Internet y la
responsabilidad de los ISP.
Bajo la ley inglesa, los ISP no son responsables como editores de contenido siempre
que demuestren que han tomado los recaudos esenciales para evitar contenido
ilegal, por un lado, y que hayan tomado las medidas necesarias una vez notificados
de que dicho contenido se encuentra en su servicio.
El Dr. Laurence Godfrey descubrió que un usuario había publicado un mensaje a su
nombre en un foro. Godfrey contactó a Demon para anoticiarlos de la suplantación, y
requerir que borraran de sus servicios dicho mensaje. Demon se negó a borrarlo,
permaneciendo en los servidores por diez días más, luego de lo cual fue borrado
automáticamente junto con los mensajes de la misma antigüedad. La Corte
dictaminó que cualquier transmisión de un ISP de contenido difamatorio constituye
una publicación en virtud de la ley de difamación. A partir de este fallo, los ISP
comenzaron a remover contenido difamatorio a pedido de los usuarios.
En España, en el año 2002 se sancionó la Ley de Servicios de las
Sociedades de la Información y el Comercio Electrónico.
Esta ley establece que no será necesario que los prestadores de servicios supervisen
o controlen los contenidos que se transmiten por Internet, pero sí retirarlos o
hacerlos inaccesibles en caso de tener conocimiento efectivo de que son ilegales
(Anzit Guerrero, 2010).
Material de Lectura:
En el siguiente enlace pueden acceder al Decreto 1279/97 que declara comprendida
en la garantía constitucional la libertad de expresión al servicio de INTERNET.
¿Qué es la responsabilidad?
Es la capacidad de responder cuando se produjo un daño.
Unidad 9: Gobierno electrónico
LTema 1: Gobierno electrónico
Concepto
En esta unidad, la última del programa, vamos a ver como la Administración Pública
puede desarrollar sistemas, para hacer más eficiente su gestión y a través de ello,
darle una mejor calidad de vida a sus administrados.
Veamos ahora que dice Anzit Guerrero, al respecto.
Se denomina “gobierno electrónico” o e-government a la utilización de las
herramientas de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) por parte
del gobierno, lo que posibilita un contacto más directo entre el gobierno y el
ciudadano, una mejora de la gestión y los servicios, y una mayor difusión de la
información pública del gobierno (- ANZIT GUERRERO, Ramiro, PROFUMO, Santiago,
TATO, Nicolás. EL Derecho Informático, Aspectos Fundamentales, Cathedra Jurídica,
[Link] 2010).
Este punto es fundamental, porque nos habla de dos ítems sumamente importantes:
la celeridad y la transparencia, que según mi entender son esenciales para una
gestión de gobierno eficiente.
El siguiente video muestra como Uruguay fue reconocido por la ONU en el 2013,
como primero en la región en gobierno electrónico.
Retomando a Anzit Guerrero, veremos que:
El gobierno electrónico se materializa a través de la implementación de software de
gestión de gobierno, llamados GRPs (Government Resource Planning- Planificación de
Recursos de Gobierno) y CRMs (Customer Relationship Manager – Administrador de
Relaciones con los Clientes). Los GRPs son similares, y de alguna manera sucesores,
de los ERP (Enterprise Resource Planning – Planificación de Recursos de la Empresa)
que son los programas de gestión general empresarial existentes desde hace varias
décadas. Los GRPs no sólo gestionan la Administración Pública, sino que por lo
general, cuentan con un portal de Internet que suministra información e interactúa
con el ciudadano. Las tecnologías implementadas pueden ser tanto las utilizadas en
el ámbito privado del e-commerce, como otras específicas de gobierno.
Los sistemas de Planificación de Recursos Empresariales (ERP) son
sistemas de gestión de información, cuya principal función es integrar y
automatizar la mayoría de las prácticas de negocios que estén asociadas
con los aspectos productivos u operativos de determinada empresa. Se
encuentran compuestos por distintas partes o módulos, conglomerados en
una sola aplicación. Estos módulos se utilizan para producción, ventas,
logística, compras, gestión de proyectos, etcétera.
Por último, un sistema de Administración de la Relación con los clientes (CRM) tiene
como fin recabar información sobre la relación entre una empresa y cada uno de sus
clientes, y gestionar esa información con el fin de poder establecer un contacto más
eficaz con aquellos, elevando el nivel de satisfacción de cada cliente, y en general,
mejorando la calidad de la atención (Anzit Guerrero, 2010).
Tema 2: Gobierno Electrónico en Argentina
En el ámbito de la República Argentina se ha decidido incorporar a la gestión pública
las TICs para el fortalecimiento de los procesos de información, interactuar con los
proveedores de bienes y servicios, la capacitación de los funcionarios, y la entrega
de mejores servicios a los ciudadanos.
Es la Oficina Nacional de Tecnologías de la Información (ONTI) el órgano
rector en materia de empleo de tecnologías informáticas en la
Administración Pública nacional. Funciona bajo la órbita de la Secretaría de
la Gestión Pública de la Jefatura de Gabinete de Ministros y está
conformada principalmente por especialistas en la materia.
En el año 2008, en su primera resolución (resol. 1/08) se crea el Programa Directorio
del Poder Ejecutivo nacional, en el marco del Plan Nacional de Gobierno Electrónico
(P.N.G.E.), mediante el cual los ciudadanos podrán consultar datos sobre los
funcionarios tales como el nombre del cargo, la unidad de la cual depende en
jerarquía, el domicilio de la unidad y su teléfono, la dirección de correo electrónico,
su nombre y apellido, la fecha de inicio de su mandato, su CUIT/CUIL y el tratamiento
profesional.
El PNGE promueve la utilización de las TICs con el fin de:
Mejorar los servicios al ciudadano/ habitante;
optimizar la gestión pública;
garantizar la transparencia de los actos de gobierno;
reducir los costos de tramitaciones;
generar nuevos espacios de participación;
incluir a personas, comunidades y empresas que sean menos favorecidas, y
favorecer la integración del mercado nacional al mercado global.
(Anzit Guerrero, 2010)
Tema 3: Gobierno Electrónico en Chile
La adaptación del Estado a lo que gobierno electrónico respecta, significó un avance
veloz y necesario hacia el implemento de las nuevas tecnologías de información.
En el año 1991 se creó el Grupo Informático del Ministerio del Interior el cual, tras
analizar el nivel de desarrollo de la tecnología en el sector público, concluyó que este
resultaba escaso, incompleto y deficiente. Existía un crecimiento desigual en
software y hardware, la automatización era incompleta, la capacitación del personal
era escasa y no existía coordinación entre los servicios. Como consecuencia de esto,
en 1994 se creó el Comité Interministerial de Modernización de la Gestión Pública del
Estado, cuya función principal recaía en la resolución de los problemas antes
mencionados y en la búsqueda de un sistema que permitiera la masificación de la
tecnología.
Un año después, en 1995, comenzaron a aparecer los primeros sitios web, tales
como el Servicio de Impuestos Externos, el Registro Civil y FONASA (Fondo Nacional
de Salud), que posibilitaron la realización de ciertas operaciones relacionadas con el
ámbito público.
La Comisión Nacional para las Nuevas Tecnologías de Información y Comunicación
fundada en el año 1998, tras un profundo estudio del tema, confeccionó una
proposición para fomentar la propagación de la tecnología de información en Chile.
Como consecuencia de dicha labor, se legalizó la firma digital y el documento
electrónico, se creó una red que vinculó a los ministerios con los organismos públicos
y servicios, y surgió “ChileCompra” (Sistema de Información de Compras y
Contrataciones del Estado) (Anzit Guerrero, 2010).
El 12 de abril del año 2002, se sancionó la Ley 19.799 sobre el Uso de Firmas y
Documentos Electrónicos, y de sistemas de certificación para la administración del
Estado.
Esencialmente, esta ley establece que el empleo de este tipo de firmas
permitirá identificar a quien envíe el documento y, siempre y cuando esté
certificado por una autoridad competente, le asignará integridad y valor
jurídico ya que la “fe pública” lo avala.
En abril del 2003 se constituyó el Grupo de Acción Digital (GAD) formado por líderes
de aproximadamente cincuenta instituciones del ámbito público y privado que, luego
de un arduo trabajo, presentaron en marzo del 2004 el proyecto de la “Agenda
Digital”. Este representó un acuerdo público-privado y a su vez, es un plan de Acción
constituido por treinta y cuatro iniciativas separadas en seis partes que, a través de
la utilización de tecnologías digitales, buscaba incrementar la igualdad de
oportunidades, la eficiencia, la competencia, la transparencia, la seguridad y la
privacidad.
Entre sus objetivos estaba el masificar el acceso a Internet; educar y capacitar en
alfabetización digital; ampliar la utilización de las TICs en el Estado, tanto en la
relación con los ciudadanos, como con las empresas proveedoras; incrementar la
industria relacionada con la TIC; y promover una legislación acorde al avance de las
TICs (Anzit Guerrero, 2010).
Tema 4: El gobierno Electrónico en España
La e-administration (o administración electrónica) es un mecanismo destinado a
“suprimir” lo máximo posible los trámites de la Administración Pública tradicionales,
es decir, el papeleo, transformándolos en procesos electrónicos, con el fin de crear
“una oficina sin papeles”.
Cabe destacar que en España, la Agencia tributaria fue la primera en
implementar este mecanismo, y actualmente, varias organizaciones lo
están haciendo.
El nuevo sistema no solo fue impulsado por la tecnología, sino que también el
entorno legal colaboró trasladando las garantías jurídicas del mundo real al virtual
(Anzit Guerrero, 2010).
Acá se ve claramente el concepto de “despapelización” cuando habla de transformar
el papeleo.
En España el concepto de Gobierno Electrónico conllevó un cambio importante para
la Administración Pública, ya que se plantea la modernización en términos de
derecho, es decir, que la ley va de la mano con el uso de estas nuevas tecnologías.
Tema 5: El Gobierno Electrónico en China
La República Popular China es, según indican las estadísticas del censo
realizado en el año 2006, el país de mayor demografía en el mundo, con
más de 1.300 millones de habitantes. Y detrás de Rusia, Canadá y Estados
Unidos, el cuarto más extenso en cuanto a territorio (Anzit Guerrero, 2010).
Su capital es Pekín, es un estado con un solo partido, el comunista, que es el que la
gobierna. En la actualidad la República Popular China tiene una Economía de
Mercado.
China tiene conexión a Internet desde 1994, aproximadamente.
Por su estructura de Gobierno, la R. P. China, tiene muchas limitaciones en
el uso de Internet.
Las computadoras electrónicas se usan con fines de planeamiento económico y
estadístico desde el año 1975 (Anzit Guerrero, 2010).
Durante los años siguientes se empezaron a usar para almacenar y procesar datos e
información. Así surgieron, por ejemplo, el Sistema de Información Policial y el
Sistema Nacional de Información Económica. En enero de 1999 se lanzó formalmente
el Proyecto de Gobierno Online en China, cuya función era interconectar las oficinas
de gobierno de cada provincia con las de las distintas regiones y municipios. En
diciembre de 2001 se llevó a cabo una reunión en la que se planteó y se propuso por
primera vez el tema de la informatización del gobierno o e-government, cuyos
principales objetivos fueron promover el desarrollo, utilizando y compartiendo la
información de los recursos del Estado; mejorar la eficiencia de la Administración
Pública y la toma de decisiones, y optimizar la calidad y riqueza de contenidos de los
servicios públicos provistos por el gobierno.
A lo largo de los años siguientes, China demostró un gran interés por avanzar en el
desarrollo del gobierno electrónico. Se celebraron diversas reuniones con el fin de
crear un marco de trabajo y promulgar documentos oficiales para guiar la práctica
del e-government en el país (Anzit Guerrero, 2010).
En la actualidad, los Sitios Web a nivel del poder público nacional tienden a proveer
más información sobre asuntos políticos y regulaciones, no ofrecen servicios para
una amplia variedad de usuarios.
La brecha digital es más grande en los municipios costeros e isleños de
China. Igualmente, entre grandes y pequeños poblados existe brecha
digital.
La información en los Sitios Web municipales es de nivel introductoria. Se
encontraron pocos sitios que ofrecieran pago en línea.
Se observó menos interacción entre los ciudadanos y el gobierno.
La usabilidad del Sitio Web es de tipo general, no es centrada en el usuario.
En los sitios Web existe información de otras entidades gubernamentales o
mapas e información de transporte público pero poco interactiva.
No ofrece interfaces configurables para manipular información personal.
Con respecto al Gobierno Electrónico en la Republica Popular de China,
podemos decir que es cerrado, tema que nos dispara a las diferencias entre
Internet e Intranet. Y para ello voy a citar al doctrinario Fernández Delpech:
Es de destacar que Internet es una red abierta, pero que también existen redes
cerradas a las que se ha denominado redes LAN (Local Área Network), cuya
interconectividad está limitada a un edificio (Intranet), o a varios edificios o a varias
empresas (Extranet). En ellas el acceso está restringido a los autorizados o
habilitados a tal fin, y funcionan normalmente dentro de empresas, grupos de
empresas o instituciones (Fernández Delpech, 2012).
¿Cómo puede el Estado a través de las nuevas tecnologías mejorarle la
calidad de vida a sus habitantes?
Haciendo más eficiente su gestión operativa, a través de simplificar los trámites, por
ejemplo al asignar turnos y realizar diversas consultas vía la web.
BIBLIOGRAFIA
Anzit Guerreo, R.; Profumo, S.; Tato, N. (2010). El Derecho
Informático, Aspectos Fundamentales. Buenos Aires: Cathedra
Jurídica.
Fernandez Delpech, H.(2012). Manual de Derecho Informático. Abeledo Perrot.