Existen muchos tipos de proyectos.
Cada uno nace de una necesidad,
y se orienta a la consecución de un resultado. Además, generalmente
cuentan con un tiempo previamente establecido, así como con unos
objetivos que determinan su alcance y los recursos del mismo.
Llamamos proyecto a todas las acciones y actividades que llevamos a
cabo con el objetivo de alcanzar un fin. Generalmente, este fin está
relacionado con la necesidad de implementar una mejora, aplicar una
idea, o conseguir alcanzar un plan.
Existe una amplia variedad de proyectos y cada tipo nace de una
necesidad y se orienta a la consecución de un resultado dentro de un
tiempo limitado. Además, cada proyecto es único, ya que no supone una
operación de rutina sino un conjunto específico de operaciones
Características de un proyecto
Son únicos. Esto quiere decir que aunque apliquemos pasos
estandarizados para llevarlos a cabo, será necesario ajustarlos y
personalizarlos. En este sentido, abordar un proyecto implica salir
de la rutina y enfrentarse a lo desconocido.
Cuentan con un tiempo limitado. Es necesario establecer los
plazos y, en la medida de lo posible, cumplirlos. Solo así
conseguiremos alcanzar los objetivos.
Necesita un equipo. Además, este equipo suele ser diferente
para cada proyecto. Por norma general, se establecen unos roles y
las tareas se reparten atendiendo a sus características.
Cuenta con unas fases que son flexibles. Para sacar adelante
un proyecto, como mínimo es necesario planificarlo, ejecutarlo y
entregarlo. No obstante, estas fases se dividen en otras subfases
que, en muchos casos, son flexibles.
Tiene unos elementos claves. Estos elementos clave componen
su estructura y además permiten que pueda llevarse a término.
Cuando se habla de proyecto siempre es necesario especificar algo más
que permita definir el área o sector donde sus competencias se
desarrollarán. Existen muchos tipos de proyectos, pero los más comunes
son:
Tipos de proyectos según el grado de dificultad que entraña su
consecución
Proyectos simples: aquellos cuyas tareas no tienen demasiada
complejidad y que se pueden realizar en un tiempo relativamente
corto.
Proyectos complejos: son los que demandan mayor
planificación o cuyas tareas son numerosas y requieren de una
organización distinta a la de un proyecto simple. El tren de alta
velocidad en La Meca es un buen ejemplo.
Tipos de proyectos según la procedencia del capital
Proyectos públicos: se financian en su totalidad con fondos
públicos o que provengan de instituciones gubernamentales.
Proyectos privados: sus aportes provienen exclusivamente de la
iniciativa privada o de empresas con capital particular.
Proyectos mixtos: combinan las dos formas de financiación: la
pública o de entidades estatales y la privada.
Tipos de proyectos según el grado de experimentación del
proyecto y sus objetivos
Proyectos experimentales: son los que exploran áreas o
campos en los que hasta el momento nadie ha realizado aportes o
cuya consecución supone una apuesta por algo inédito o
novedoso.
Proyectos normalizados: tienen una serie de normas o
parámetros que van marcando las fases de ejecución y
monitorización.
Tipos de proyectos según el sector
Proyectos de construcción: suponen la puesta en marcha de
una obra de tipo civil o arquitectónico. Por ejemplo, cuando se
construyen edificios, puentes, vías ferroviarias, presas, carreteras,
entre otros.
Proyectos de energía: se basan en el aprovechamiento y el uso
de la energía o en el hallazgo de nuevas formas de producirla.
Proyectos de minería: consisten en la extracción de minerales,
productos o materias primas que se hallan en la naturaleza.
Proyectos de transformación: se ejecutan en un escenario con
el objetivo de generar una transformación de sus condiciones y
características.
Proyectos de medioambiente: van orientados al fomento de
prácticas para el cuidado y la preservación de los recursos
naturales y el equilibrio del planeta. Por ejemplo, iniciativas de
reciclaje o de conservación de bosques.
Proyectos industriales: aquellos que pretendan impulsar la
industria en cualquiera de sus sectores a través de la elaboración
de un producto o servicio.
Proyectos de servicios: a diferencia de los proyectos de
productos, en este caso se trata de proporcionar bienes
inmateriales a un tercero.
Proyectos de banca o finanzas: se orientan a la gestión en el
campo de la banca o a las inversiones de capital. Por ejemplo,
cuando una empresa compra las acciones en busca de un
aumento de sus beneficios.
Tipos de proyectos según el ámbito
Proyectos de ingeniería: son aquellos dirigidos al diseño y
elaboración de herramientas técnicas y tecnológicas, maquinaria
de uso industrial, y otra serie de elementos, en función de la
especialidad.
Proyectos económicos: se enfocan en temas monetarios o en
actividades que reporten alguna oportunidad de negocio para las
empresas.
Proyectos fiscales: son aquellos que se relacionan con temas
como las leyes, los procedimientos y reglamentos propios de la
Hacienda púbica. Son propios del sector público y de entidades
con facultades regulatorias.
Proyectos legales: apuntan a la redacción y puesta en marcha
de leyes en un determinado contexto, país, región o localidad.
Proyectos médicos: están orientados al refuerzo de la salud y la
sanidad y a la atención de pacientes en un lugar específico.
Muchas ONG realizan proyectos de este tipo en países con
necesidades de cobertura médica.
Proyectos matemáticos: impulsa las ideas para la publicación
de teoremas académicos en este campo o que puedan tener una
aplicación en la realidad.
Proyectos artísticos: buscan el impulso de iniciativas
relacionadas con las artes plásticas, la arquitectura, el cine, la
literatura, la escultura, etc.
Proyectos literarios: se especializan en la producción,
redacción, revisión y publicación de una obra expresada en lengua
escrita.
Proyectos tecnológicos: llevan a cabo iniciativas que tienen
como principal objeto la producción de un bien tecnológico que
suponga una mejora en áreas o regiones específicas. El acceso a
internet en países con escaso desarrollo es un buen ejemplo de
este tipo de proyectos. Si quieres profundizar en los proyectos de
este ámbito, te recomendamos leer este artículo donde
encontrarás la definición de proyectos tecnológicos y sus
principales características explicadas.
Proyectos informáticos: se relacionan con la instalación y
puesta en marcha de sistemas informáticos con determinados
fines. Las empresas requieren cada cierto tiempo una
actualización de dichos sistemas.
Tipos de proyectos según su orientación
Proyectos productivos: son proyectos orientados a promover la
producción de bienes, servicios o productos con un determinado
objetivo.
Proyectos educativos: se focalizan en el área de la educación,
cualquiera que sea el nivel de enseñanza. Ten en cuenta que
existen diferentes enfoques para plantear una iniciativa de este
tipo, si quieres conocer cuáles son los distintos tipos de proyectos
escolares y algunos ejemplos, puede resultarte interesante leer
este artículo donde encontrarás toda esta información. En España,
por ejemplo, uno de los proyectos que se desarrollan en este
momento es la implementación de escuelas bilingües en varias
comunidades autónomas.
Proyectos sociales: apuntan a la mejora de la calidad de vida de
una región, país o localidad. Quienes saben cuáles son
los principales tipos de proyectos socialestienen claro que, en todo
caso, las personas son sus principales beneficiarios. Si deseas
conocer algunos ejemplos de este tipo de iniciativas te
recomendamos la lectura de este post que te acerca a 5
diferentes.
Proyectos comunitarios: son similares a los proyectos sociales,
con la única diferencia de que las personas beneficiadas tienen un
papel activo durante la ejecución de las labores previstas.
Proyectos de investigación: todo aquel que disponga de
medios a grupos de trabajo focalizados en la indagación y análisis
de áreas o campos específicos.
Tipos de proyectos según su área de influencia
Proyectos supranacionales: se implementan en grandes
regiones, que por lo general superan las fronteras nacionales y
continentales. Un claro ejemplo son las iniciativas que surgen al
interior de la Unión Europea.
Proyectos internacionales: en este caso, son proyectos que
comparten dos o más países, como por ejemplo cualquier
iniciativa bilateral.
Proyectos locales: su alcance se limita a ciertas comunidades,
localidades, pueblos o comarcas. La acción es mucho más
específica.
Proyectos nacionales: se implementan a lo largo y ancho de un
territorio o país. Son propios de sistemas de gobierno centralistas
en los que se marcan unas directrices desde la administración y el
resto de territorios las adoptan.
Proyectos regionales: su nivel de incidencia es mayor que la de
un proyecto local, pero a la vez menor que la de uno nacional. En
España, las diputaciones provinciales promueven iniciativas de
este tipo.
Principales características de los proyectos
Todos los tipos de proyectos tienen en común una serie de
características:
Cuentan con un propósito.
Se resumen en objetivos y metas.
Se han de ajustar a un plazo de tiempo limitado.
Cuentan con, al menos, una fase de planificación, una
de ejecución y una de entrega.
Se orientan a la consecución de un resultado.
Involucran a personas, que actúan en base a distintos roles y
responsabilidades.
Se ven afectados por la incertidumbre.
Han de sujetarse a un seguimiento y monitorización para
garantizar que el resultado es el esperado.
Cada uno es diferente, incluso aquellos con similares
características.
Otra característica común a todos los proyectos es que requieren
de una inversión. En ocasiones, la misma inversión constituye
una iniciativa por sí misma