CLASIFICACION
UNILATERALIDAD Y BILATERALIDAD: estos conceptos pueden estar referidos al acto jurídico o
al contrato.
Cuando el concepto de unilateralidad está referido al acto jurídico se refiere al número de
voluntades necesarias para el perfeccionamiento del acto. Si el acto jurídico queda
perfeccionado con una sola voluntad, es unilateral. Si necesita 2 o más voluntades, es bilateral
o plurilateral.
Cuando esos conceptos se refieren al contrato se refiere al número de partes que quedan
obligadas.
El contrato es unilateral, si una sola de las partes queda obligada con una prestación. Es
bilateral si ambas partes quedan obligadas por prestación.
Como el contrato es un acto jurídico bilateral necesita la confluencia de 2 o más partes,
siempre, sino no hay contrato.
Una vez que tengo el contrato, éste puede ser unilateral o bilateral.
CLASIFICACIONES
La clasificación fue evolucionando, y así es como aparecen nuevas clasificaciones que se
incorporan en un texto legislativo, pero como éste no se modifica todo el tiempo, entonces si
se incorporan a un Código, quedan afuera todas estas nuevas clasificaciones.
Otros sostienen que hay ciertas clasificaciones que deben estar en los Códigos.
Nuestro Código trata la clasificación de los contratos.
Se habla de la clasificación doctrinaria y la clasificación legal, pero NO son 2 cosas distintas. De
la clasificación doctrinaria la ley toma algunas de estas clasificaciones y lo plasma en el Código,
pero ambas NO se oponen.
Por lo tanto clasificación legal quiere decir, que son las clasificaciones doctrinarias recogidas y
legisladas por el Código.
ART. 966 CCyC: Contratos unilaterales y bilaterales. “Los contratos son unilaterales cuando
una de las partes se obliga hacia la otra sin que ésta quede obligada. Son bilaterales cuando las
partes se obligan recíprocamente la una hacia la otra. Las normas de los contratos bilaterales
se aplican supletoriamente a los contratos plurilaterales”.
Los términos unilateralidad y bilateralidad, aparecen cuando se trata de la clasificación de los
actos jurídicos, y aparecen también cuando se trata de la clasificación de los contratos.
Cuando esos términos están referidos al acto jurídico, se refieren al número de voluntades
necesarias para el perfeccionamiento del acto. Si hace falta una sola voluntad para el
perfeccionamiento, ese acto jurídico es UNILATERAL. Si requiere 2 o más voluntades estamos
ante el acto BILATERAL o PLURILATERAL.
El contrato por definición es un acto jurídico bilateral porque necesita el consentimiento de 2
o más partes. Por lo tanto, cuando estos términos se refieren al contrato, apunta al número de
partes que quedan obligadas.
Si del contrato surge una obligación a cargo de una sola de las partes, ese contrato es
UNILATERAL. Si del contrato surgen obligaciones para ambas partes, es decir obligaciones
reciprocas, ese contrato es BILATERAL.
Esta clasificación toma como eje el número de partes que quedan obligadas. ¿Qué momento
toma en cuenta el Código para clasificar un contrato es unilateral o bilateral? Toma en
cuenta el momento de la celebración.
Cuando se toma este momento para clasificar el contrato se está desechando la clasificación
de BILATERALES IMPERFECTOS. Estos son aquellos que al momento del nacimiento del
contrato, son unilaterales, es decir surgen obligaciones a cargo de una parte. Pero en la etapa
de ejecución del contrato, puede advenir una obligación a cargo de la otra. Ej: la obligación de
resarcir gastos que la otra parte hubiera realizado.
¿Cuál es el interés jurídico? (para que nos sirven) Hay ciertos efectos que son propios en los
contratos bilaterales. Ej: la seña/ pacto comisorio, los cuales son efectos propios de los
contratos bilaterales, es decir que solo se pueden establecer en estos contratos.
ART. 967 CCyC: Contratos a título oneroso y a título gratuito. “Los contratos son a título
oneroso cuando las ventajas que procuran a una de las partes les son concedidas por una
prestación que ella ha hecho o se obliga a hacer a la otra. Son a título gratuito cuando
aseguran a uno o a otro de los contratantes alguna ventaja, independiente de toda prestación
a su cargo”.
Estos contratos establecen la diferencia en las ventajas. Un contrato es a TITULO ONEROSO
cuando las ventajas que procuran a una parte le es concedida por una prestación que ella haya
hecho o se obliga a hacerle. En cambio, es a TÍTULO GRATUITO cuando la ventaja para una de
las partes es independiente de toda prestación a su cargo.
Todos los contratos bilaterales son onerosos, pero NO se superponen porque todos los
contratos unilaterales son gratuitos, apuntan a cosas distintas, ya que uno es la ventaja y el
otro es la obligación que asume.
Los contratos onerosos tienen ciertos elementos naturales que le son propios:
- La EVICCION
- Los VICIOS REDHIBITORIOS
⮚ EVICCION: es la garantía que debe dar el transmitente de un derecho a titulo oneroso de la
existencia y legitimidad de ese derecho.
⮚ VICIOS REDHIBITORIOS: apunta a la materialidad de la cosa. Al vicio oculto que esta tenga
al momento de la transmisión y le torne la cosa impropia.
EXCEPCION DE INCUMPLIMIENTO CONTRACTUAL 🡪 es la facultad que tiene en un contrato
bilateral, una de las partes cuando es demandada para que cumpla su obligación y la parte
demandante no ha cumplido con la obligación que tiene a su cargo, no ofrece cumplir al
demandar y no tiene una obligación aparte, entonces la ley faculta a que oponga una
excepción, esa excepción es dilatoria, porque lo que hace es dilatar el cumplimiento, significa
“cumpla usted y demándeme a mí”, porque si tengo un contrato bilateral y las obligaciones
son interdependientes, no puede una parte demandar a la otra si no ha cumplido.
LA SEÑA: consiste en la entrega de una cosa a fin de reservarse las partes el derecho de
arrepentirse en cuyo caso estamos ante la seña penitencial o bien para confirmar el
contrato, que en cuyo caso estamos ante la seña confirmatoria.
PACTO COMISORIO: es la facultad que tiene la parte cumplidora, ante el incumplimiento
de la otra parte de dar por resuelto el contrato.
ART. 968 CCyC: Contratos conmutativos y aleatorios. “Los contratos a título oneroso son
conmutativos cuando las ventajas para todos los contratantes son ciertas. Son aleatorios,
cuando las ventajas o las pérdidas, para uno de ellos o para todos, dependen de un
acontecimiento incierto”.
El contrato conmutativo y aleatorio es una clasificación de los contratos onerosos. El
CONTRATO CONMUTATIVO es aquel en que las ventajas para todos contratantes son ciertas
desde el momento de la celebración. El CONTRATO ALEATORIO es aquel en que las ventajas o
pérdidas para una de las partes o para todas ellas, dependen de un acontecimiento incierto.
Para la aleatoria solo el consentimiento debe ser incierto, para la condición es futuro e
incierto.
¿Qué diferencia hay entre un contrato aleatorio y un condicional? En el contrato condicional
la fuerza del contrato, es que la condición llegue a existir, en caso contrario como tiene efectos
retroactivos se considera que ese contrato no fue celebrado, se extingue el momento de la
celebración. Esto trae como consecuencia que no se deben las prestaciones de ese contrato.
En el contrato aleatorio, no se trata de un contrato revocable, sino de un contrato perfecto, en
el cual las partes asumen el riesgo de que las ventajas o perdidas existan o no, porque
dependen de un acontecimiento incierto. Pero como se trata de un contrato perfecto, las
prestaciones se deben igual, porque el riesgo asumido es el núcleo central de este contrato.
CONTRATOS CONSESUALES Y REALES
Los CONTRATOS CONSENSUALES son aquellos que quedan perfeccionados con el mero
consentimiento.
Cuando aparece el consensualismo, se va a admitir que la sola manifestación de voluntad
obligue, y esto va unido al principio de libertad de formas, y al de la fuerza obligatoria, porque
se va a admitir que no solo el consenso obliga sino que las partes son libres de elegir la forma
en que lo van a manifestar y que esto es libre, excepto cuando la ley exige una forma
determinada. Al consensualismo solo le importa la voluntad.
Por lo tanto los contratos consensuales quedan perfeccionados con la manifestación de
voluntad. A esto se opone el CONTRATO REAL, ya que es aquel que para su perfeccionamiento
necesita la entrega de la cosa. Por lo tanto, se tiene consentimiento + entrega de la cosa, pero
si entrego la cosa es una manifestación tacita de la voluntad.
Nuestro Código actual NO admite los contratos reales, el Código de Vélez si, y además nuestro
Código lo rechaza ya que son todos consensuales.
Dentro de la clasificación de reales aparece entonces, la PROMESA DE CONTRATO REAL Es un
contrato consensual por el cual las partes se obligan a celebrar el contrato real (entregar la
cosa).
ART. 969 CCyC: Contratos formales. “Los contratos para los cuales la ley exige una forma para
su validez, son nulos si la solemnidad no ha sido satisfecha. Cuando la forma requerida para
los contratos, lo es sólo para que éstos produzcan sus efectos propios, sin sanción de nulidad,
no quedan concluidos como tales mientras no se ha otorgado el instrumento previsto, pero
valen como contratos en los que las partes se obligaron a cumplir con la expresada formalidad.
Cuando la ley o las partes no imponen una forma determinada, ésta debe constituir sólo un
medio de prueba de la celebración del contrato”.
Se oponen al CONTRATO NO FORMAL Aquel en el cual rige el principio de la libertad de
formas, donde las partes eligen la forma que estimen conveniente, excepto cuando la ley exige
una forma determinada para celebrar el contrato.
Dentro de esta elección podría ser el mínimo o el máximo de forma, donde las partes pueden
elegir que el contrato solo tiene validez si se otorga la Escritura Pública.
Los CONTRATOS FORMALES son aquellos para los cuales la ley establece una forma
determinada. Esta forma puede ser exigida constitutivamente o solemne absoluta en forma
solemne relativa o con carácter probatoria.
La forma cuando es requerida solemne absoluta, significa que si el contrato no está redactado
en la forma prescripción por la ley, el contrato NO existe.
El contrato cuya forma es solemne relativa, es el contrato que en el caso en que sea celebrado
sin observar la forma requerida por la ley no es nulo, sino que de él surge la obligación de
otorgar la forma requerida. Y la forma probatoria es aquella en que el contrato existe pero si
lo tengo que probar en juicio la ley exige una determinada instrumentación.
ART. 970 CCyC: Contratos nominados e innominados. “Los contratos son nominados e
innominados según que la ley los regule especialmente o no. Los contratos innominados están
regidos, en el siguiente orden, por:
a. la voluntad de las partes;
b. las normas generales sobre contratos y obligaciones;
c. los usos y prácticas del lugar de celebración;
d. las disposiciones correspondientes a los contratos nominados afines que son compatibles y
se adecuan a su finalidad”.
La doctrina era pacifica en que estos contratos debían denominarse típicos o atípicos, porque
un contrato puede tener un nombre y no tener tipicidad. El nuevo Código los denomina
NOMINADOS E INNOMINADOS.
Los CONTRATOS TIPICOS son aquellos que tienen una regulación legal. Si por ejemplo
tomamos la compraventa, hay una serie de normas sobre ésta, de las cuales algunas son
tipificantes del contrato, de orden público y otras son normas supletorias, éstas últimas
quieren decir que van a regir en caso de que las partes no hayan previsto esa situación que
otra forma en el contrato.
El CONTRATO ATIPICO es aquel que no tiene una regulación legal, y que las partes pueden
celebrar en ejercicio de la autonomía de la voluntad. Nacen por la necesidad de la situación
económica de un país, donde empieza a haber una posibilidad de hacer negocio y se redacta el
contrato para encausar esta relación. El cual se va a regir por las normas que le establezcamos.
Cuando ese ámbito excede el ámbito de quienes lo celebraron y empieza a hacerse habitual, lo
primero que adquiere es un nombre. Podemos encontrar un contrato atípico que tiene
elementos de distintos contratos. Ej: contrato de garaje (es un contrato nominado pero
atípico).
CONTRATOS INMEDIATOS Y DIFERIDOS
Tomando el momento de la celebración, los CONTRATOS INMEDIATOS son aquellos que
producen efectos inmediatamente de la celebración.
Mientras que en los CONTRATOS DIFERIDOS, hay un lapso entre la celebración y la producción
de los efectos.
CONTRATOS DE CUMPLIMIENTO INSTANTANEO Y DE CUMPLIMIENTO SUCESIVO (O DE
TRACTO SUCESIVO)
Esto está referido a la prestación. Por ejemplo, la compraventa es de CUMPLIMIENTO
INSTANTÁNEO, ya que entrego la cosa.
Un CONTRATO DE TRACTO SUCESIVO seria por ejemplo, la locación, ya que se va pagando a lo
largo de la vigencia del contrato el alquiler.
ART 1000 CCyC: EFECTOS DE LA NULIDAD DEL CONTRATO: “Declarada la nulidad del contrato
celebrado por la persona incapaz o con capacidad restringida, la parte capaz no tiene derecho
para exigir la restitución o el reembolso de lo que ha pagado o gastado, excepto si el contrato
enriqueció a la parte incapaz o con capacidad restringida y en cuanto se haya enriquecido”.
INCAPACIDAD: es un instrumento de protección para el incapaz, pero ese límite de la
protección opera impidiendo que el incapaz se aproveche de su incapacidad.
Entonces si el incapaz se aprovecha de esa incapacidad y con ella obtiene un enriquecimiento
sin causa, entonces se aplica el Art. 1000.
ART. 1001 CCyC: Inhabilidades para contratar. “No pueden contratar, en interés propio o
ajeno, según sea el caso, los que están impedidos para hacerlo conforme a disposiciones
especiales. Los contratos cuya celebración está prohibida a determinados sujetos tampoco
pueden ser otorgados por interpósita persona”.
Tengo una persona que tiene una inhabilidad y no puede celebrar determinado acto, no
podría celebrarlo por mandatario o por interpósita persona.
ART. 1002 CCyC: Inhabilidades especiales. No pueden contratar en interés propio:
a. los funcionarios públicos, respecto de bienes de cuya administración o enajenación
están o han estado encargados;
b. los jueces, funcionarios y auxiliares de la justicia, los árbitros y mediadores, y sus
auxiliares, respecto de bienes relacionados con procesos en los que intervienen o han
intervenido;7
c. los abogados y procuradores, respecto de bienes litigiosos en procesos en los que
intervienen o han intervenido;
d. los cónyuges, bajo el régimen de comunidad, entre sí.
Los albaceas que no son herederos no pueden celebrar contrato de compraventa sobre
los bienes de las testamentarias que estén a su cargo.