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Smart

La metodología SMART se centra en definir objetivos claros y alcanzables en el ámbito empresarial, basándose en cinco criterios: Específicos, Medibles, Alcanzables, Relevantes y con Tiempo determinado. Esta técnica, introducida por George T. Doran en la década de 1980, ayuda a las organizaciones a alinear esfuerzos y maximizar la eficiencia, permitiendo medir el progreso y realizar ajustes estratégicos. Al adoptar objetivos SMART, se mejora la claridad, la motivación y la productividad, aumentando las probabilidades de éxito.

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La metodología SMART se centra en definir objetivos claros y alcanzables en el ámbito empresarial, basándose en cinco criterios: Específicos, Medibles, Alcanzables, Relevantes y con Tiempo determinado. Esta técnica, introducida por George T. Doran en la década de 1980, ayuda a las organizaciones a alinear esfuerzos y maximizar la eficiencia, permitiendo medir el progreso y realizar ajustes estratégicos. Al adoptar objetivos SMART, se mejora la claridad, la motivación y la productividad, aumentando las probabilidades de éxito.

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SMART

En el ámbito empresarial, la metodología SMART propone definir objetivos en base a


cinco criterios claveque responden, entre otras cosas, a la creencia de que unas metas
claras y concisas marcan el rumbo para los miembros del equipo, propiciando la
alineación de esfuerzos y maximizando la eficiencia. Los objetivos sirven como
herramienta de medición del progreso, permitiendo evaluar el rendimiento y realizar
ajustes estratégicos según sea necesario.

Es precisamente en esa declaración de intenciones desafiantes pero alcanzables donde,


en muchos casos, se encuentra la inspiración para que el capital humano y la propia
organización superen sus límites y trabajen codo a codo para alcanzar las metas
marcadas. Si aún no has oído hablar de la metodología SMART, aquí tienes todas las
claves.

¿Qué son los objetivos SMART?


Lo que se conoce como método SMART o técnica SMART surgió por primera vez en la
década de 1980, gracias a un artículo escrito por George T. Doran -consultor y director
de planificación de la Washington Water Power Company-, en la revista Management
Review. Doran introdujo el concepto de objetivos SMART como un enfoque sistemático
para establecer metas que sean claras y alcanzables. Desde entonces, la técnica SMART
ha sido ampliamente adoptada en ámbitos como la gestión empresarial, la planificación
estratégica y el desarrollo personal.
¿Cómo definir tus objetivos SMART?
En la práctica, SMART es un acrónimo que desglosa las características clave que deben
tener los objetivos para ser efectivos y alcanzables. Para crear tus objetivos SMART,
debes seguir los siguientes criterios, que te ayudarán a dirigir tus esfuerzos hacia el
éxito:

• Específicos (Specific)

Los objetivos deben ser claros y definidos. Si nos centramos en el ámbito empresarial,
por ejemplo, en lugar de simplemente querer “incrementar la cuota de mercado”, la
aplicación del método SMART se traduciría en establecer el objetivo específico de
“incrementar la cuota de mercado en un 10 %”. Esto define claramente lo que se busca
lograr.
• Medibles (Measurable)

Tan importante como tener claro qué queremos conseguir es que las metas establecidas
sean cuantificables para poder medir el progreso. Siguiendo con el ejemplo anterior, la
cuota de mercado puede ser medida numéricamente, lo que hace que este objetivo sea
medible. Se puede evaluar el progreso comparando la cuota de mercado actual con la
meta del 10 %.

• Alcanzables (Achievable)

Los objetivos SMART son realistas y alcanzables con los recursos disponibles. La meta
del 10 % de cuota de mercado de la que hablábamos es ambiciosa pero alcanzable.
Además, se puede evaluar si la empresa tiene los recursos y la estrategia adecuada para
lograr este incremento.

• Relevantes (Relevant)

Según el método SMART también es importante que las metas propuestas estén
alineadas con los valores, intereses y objetivos a largo plazo, con independencia del
ámbito en el que se definan los objetivos (empresarial, personal, educacional…). En el
contexto de una empresa aumentar la cuota de mercado, por ejemplo, puede ser
relevante para el crecimiento y la competitividad de la organización en su sector.

• Con tiempo determinado (Time-bound)


Tener un plazo definido para su consecución es otra de las claves de los objetivos
SMART. Establecer una fecha límite ayuda a mantenerse enfocado y a evitar
procrastinar. Con respecto al ejemplo propuesto, para que cumpliera con los criterios
de la técnica SMART en lugar de plantear únicamente el aumento de la cuota de
mercado un 10 %, debería añadir el plazo específico: a finales de año, en seis meses,
para el próximo ejercicio…

Beneficios de la metodología SMART


1. Mayor claridad:
Al ser específicos, los objetivos SMART eliminan la ambigüedad, lo
que te permite tener una visión clara de lo que quieres lograr y
cómo hacerlo.
2. Facilidad para medir el progreso:
Al incluir criterios medibles, puedes seguir de cerca tu avance y
ajustar tus acciones según sea necesario, lo que te mantiene
enfocado en tus metas.
3. Realistas y alcanzables:
Los objetivos SMART son alcanzables, lo que significa que se
adaptan a tus capacidades y recursos disponibles, evitando
frustraciones por metas inalcanzables.
4. Alineación con tus prioridades:
Los objetivos relevantes aseguran que lo que estás persiguiendo
tiene un impacto positivo en tus metas a largo plazo,
manteniéndote enfocado en lo que realmente importa.
5. Motivación constante:
Establecer un plazo definido para tus objetivos crea un sentido de
urgencia y te impulsa a actuar de manera más eficiente, lo que
mejora tu motivación y reduce la procrastinación.
Al adoptar la metodología SMART, mejoras tu enfoque y productividad, lo que
aumenta las probabilidades de éxito a medida que trabajas de manera estructurada
y medible.

Ejemplos de objetivos SMART


Los objetivos SMART están diseñados para ser específicos, medibles, alcanzables,
relevantes y con un tiempo determinado para su logro. Pero, ¿cómo se aplican en el día
a día?

A continuación, mostramos algunos ejemplos de objetivos SMART de una empresa:

• Marketing: aumentar la tasa de conversión es un propósito habitual de toda


corporación. Transformar ese objetivo atendiendo a la metodología SMART
exige una reformulación. La idea sería plantear un incremento de esta en un 20
% durante los próximos seis meses mediante la implementación de
estrategias de marketing digital. De este modo, hablaríamos de un objetivo
específico al centrarse en mejorar la tasa de conversión, medible al establecer
un incremento del 20 %, alcanzable con estrategias de marketing digital
efectivas, relevante para aumentar la eficacia del mismo, y tiene un tiempo
determinado al ser para los próximos seis meses.
• Productividad: otro ámbito en el que los objetivos SMART tienen cabida es el
de la productividad. En lugar de un objetivo genérico de mejorarla habría que
hablar de reducir el tiempo de producción en un 15 % en el próximo año
mediante la optimización de procesos y la inversión en tecnología. De este
modo estamos concretando el objetivo haciéndolo: específico, medible,
alcanzable, relevante y con un plazo determinado.
• Atención al cliente: mejorar el índice de satisfacción del cliente también puede
formar parte de los objetivos SMART de cualquier empresa. Pero para que así
sea, nuevamente hay que afinar con el planteamiento. Establecer una meta de
una mejora del 10 %, en un plazo de tres meses, mediante la
implementación de un programa de capacitación para el personal de
atención al cliente es un ejemplo claro de aplicación de la técnica SMART a este
supuesto.
• Innovación: la innovación es otro de los ámbitos en el que se evidencia el
potencial de los objetivos SMART. Una buena muestra de ello podría ser, por
ejemplo, la idea de lanzar al mercado al menos dos nuevos productos
innovadores (específico y medible), en el próximo año (con un plazo), basados
en la retroalimentación del cliente y la investigación de mercado (alcanzable y
relevante).

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