UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE SINALOA
Preparatoria “Rubén Jaramillo”
BIOLOGÍA CELULAR
MICROPLÁSTICO
Proyecto de Ciencias
Fase 1.
Integrantes de equipo:
Ortega Osuna Briseida Elizabeth
Mariscal Lopez Litzy Judith
Puente Zatarain Haydee
Muñoz Mejia Jaina Yolitzi
Abril de 2026
Introducción.
El uso excesivo de plásticos inició en la década de los años 50 del siglo XX, y
desde entonces no ha dejado de experimentar un aumento constante. En el año
2021, la producción global de plástico superó los 380 millones de toneladas
anuales, con una tasa de crecimiento anual cercana al 4% (Rosenboom, Langer y
Traverso, 2022). Aunque los plásticos son materiales sintéticos que han facilitado
en muchos sentidos la vida de la especie humana, en gran medida por su
ductilidad que permite darles diversas formas, su resistencia y bajo costo.
Sin embargo, con todo y sus ventajas, la contaminación plástica se ha convertido
en un severo problema mundial ya que por su lenta o nula degradación, el plástico
se acumula fácilmente en el medio ambiente y a través de diversas vías puede
llegar a nuestros órganos y sistemas, sobre todo cuando los plásticos son
fragmentados a partículas más pequeñas llamadas microplásticos.
Los microplásticos son pequeñas partículas de plástico, de menos de 5 milímetros
de tamaño, que están presentes en nuestro entorno, incluyendo el agua, los
alimentos y el aire que respiramos.
Desarrollo.
Los micro plásticos son unas pequeñas partículas de material plástico, que miden
menos de 5 mm de diámetro, que contaminan el medio ambiente. Pueden ser
primarios, es decir fabricados intencionalmente como microesferas o también
pueden ser secundarios, que son fragmentos de plásticos mayores. Son
persistentes, ubicuos, capaces de transportar contaminantes y representar un
riesgo de ingestión para la fauna y humanos. Además, estos no se biodegradan
fácilmente, lo que les permite permanecer en el medio ambiente durante siglos.
Están presentes en todos los ecosistemas: océanos, suelo, aire y en la cadena
alimentaria.
Otras clasificaciones del plástico, en función de su tamaño, los separan en
medidas muy diferenciadas. De mayor a menor tamaño se distinguen: los
macroplásticos, mesoplásticos, microplásticos y nanoplá[Link] últimos
normalmente se definen como un tipo de microplástico menor de 1 μm (una
milésima parte de un milímetro). Estas diminutas partículas pueden originarse de
dos formas principalmente: se fabrican para usos específicos, como las
microperlas presentes en productos de belleza o dentífricos, o se generan a partir
de la fragmentación de plásticos más grandes, como botellas o neumáticos.
Aunque el conocimiento científico de los microplásticos se sitúa en la década de
los 70, no es hasta 2004 cuando se acuñó el término, gracias a la investigación
realizada por el profesor de biología marina y, desde 2018, director de la
Universidad de Plymouth, Richard Thompson, junto a investigadores de
Southampton, ambas universidades de Reino Unido.
Todo comenzó cuando Thompson, siendo estudiante, participaba en campañas de
limpieza de playa promovidas por la UK Marine Conservation Society. Así, se dio
cuenta de que, en general, se estaban pasando por alto grandes cantidades de
pequeños fragmentos de plástico, centrándose mayormente en la recogida de los
grandes. Poco después, siendo ya profesor, les pidió a sus alumnos que fueran a
la playa y buscaran el objeto de plástico más pequeño que pudieran encontrar. El
análisis de las muestras de arena reveló la presencia de diminutas piezas de
plástico, algunas de los cuales eran más pequeñas que el diámetro de un cabello
humano. Denominaron a esas piezas microplástico. Su investigación fue publicada
en la revista Science con el título “Lost at Sea: Where Is All the Plastic?” (Perdido
en el mar: ¿dónde está todo el plástico?).
Desde entonces él y su equipo siguen estudiando los efectos de los residuos
plásticos en el medio marino y hasta qué punto los microplásticos transfieren
sustancias contaminantes a los organismos. Además, participa activamente en la
formulación y toma de decisiones en organizaciones como Naciones Unidas o
como coautor del texto de la Directiva Marco de la Estrategia Marina de la Unión
Europea sobre los desechos marinos. Recientemente, su nombre ha aparecido en
los medios de comunicación debido a uno de sus últimos estudios en los que
demuestra cómo bolsas de plástico biodegradable, que se comercializan como
alternativa ecológica, se mantienen prácticamente intactas después de 3 años
enterradas y permiten cargar más de 2 kilos de peso.
Los microplásticos provienen de diversas fuentes y se pueden clasificar en dos
tipos principales que son los primarios y los secundarios Los microplásticos
primarios son aquellos que se fabrican directamente en tamaño microscópico
como ocurre con algunos productos cosméticos y de higiene tales como
exfoliantes y pastas dentales que contienen pequeñas partículas plásticas también
incluyen los pellets industriales que son utilizados como materia prima en la
producción de plásticos así como las fibras sintéticas que se desprenden de la
ropa durante el lavado especialmente en prendas hechas de poliéster nylon o
acrílico.
Por otro lado los microplásticos secundarios se generan a partir de la
fragmentación de objetos plásticos más grandes debido a la acción del sol el
viento y el agua entre estos se encuentran las botellas bolsas y envases que se
degradan con el tiempo así como las redes de pesca y otros residuos marinos que
se descomponen en el océano además el desgaste de los neumáticos de los
vehículos libera pequeñas partículas que también contribuyen a esta
contaminación al igual que las pinturas y recubrimientos que se van
desprendiendo poco a poco.
Asimismo existen otras fuentes importantes como las aguas residuales que
transportan microplásticos provenientes de hogares e industrias el aire que
permite que estas partículas se dispersen a grandes distancias y la agricultura
donde se utilizan plásticos que con el tiempo se degradan En conjunto todas estas
fuentes hacen que los microplásticos estén presentes en el agua el suelo el aire e
incluso en los alimentos convirtiéndose en un problema ambiental de alcance
global.
Impacto:
En los humanos se presentan con daños a la salud como: La ingestión e
inhalación causan inflamación en el tracto digestivo y pueden dañar células
intestinales. Disrupción Endocrina, es decir que se altera el sistema hormonal,
afectando la fertilidad. Estudios han detectado partículas en pulmones, hígado,
riñones y sangre, asociándose con enfermedades neurológicas y vasculares,
incluyendo infartos y ictus, por supuesto existe preocupación por su relación con el
aumento de cánceres colorrectales y de pulmón.
Impacto en el medio ambiente:
Provocan bloqueo digestivo, asfixia y reducción de la ingesta de alimentos en la
vida marina. Contaminación de ecosistemas acumulándose en suelos, aguas
subterráneas y océanos, desequilibrando los ecosistemas. Los animales ingieren
plásticos que luego transfieren toxinas a través de la cadena alimentaria.
La eliminación de los microplásticos del agua es un proceso complejo debido a su
diminuto tamaño, su presencia generalizada y la variedad de fuentes que los
generan. En las plantas de tratamiento de aguas residuales, se utilizan
principalmente métodos físicos como la filtración y la sedimentación para intentar
retirarlos. Sin embargo, cada vez se incorporan tecnologías más avanzadas, como
la filtración por membrana —incluyendo la microfiltración y la ultrafiltración—, que
permiten capturar partículas aún más pequeñas.
Entre los métodos más empleados destaca la coagulación y la floculación. Este
proceso comienza con la adición de sustancias químicas coagulantes que
desestabilizan las partículas, incluidos los microplásticos, al neutralizar sus cargas.
Como resultado, se forman flóculos (aglomerados sólidos) que atrapan estas
partículas en suspensión. Posteriormente, mediante una mezcla suave o el uso de
floculantes, estos flóculos crecen en tamaño y densidad, lo que facilita su
eliminación a través de la sedimentación o la filtración. Este método puede
integrarse fácilmente en sistemas convencionales de tratamiento, como tanques
de sedimentación o filtros, lo que lo convierte en una opción viable y relativamente
económica a gran escala.
Por otro lado, la filtración abarca tanto técnicas tradicionales como modernas. La
filtración con arena funciona reteniendo físicamente los microplásticos al pasar el
agua por capas de material poroso. Los filtros de carbón activado, gracias a su
estructura altamente porosa, pueden adsorber compuestos orgánicos y también
atrapar microplásticos. La filtración granular emplea materiales como arena,
antracita o carbón activado para capturar contaminantes mediante procesos
físicos y de adsorción.
En cuanto a tecnologías más avanzadas, la filtración por membrana utiliza
barreras con poros extremadamente pequeños que permiten el paso del agua,
pero retienen los microplásticos; entre ellas destacan la ultrafiltración y la
nanofiltración. Finalmente, la filtración biológica propone el uso de
microorganismos como bacterias o algas para degradar estos contaminantes.
Aunque esta técnica aún está en desarrollo, representa una alternativa
prometedora por su enfoque sostenible y respetuoso con el medio ambiente.
La investigación sobre los microplásticos es fundamental porque estas partículas
diminutas se han convertido en una amenaza invisible y omnipresente que afecta
la salud humana, la biodiversidad y el medio ambiente a nivel global.
A la fecha, la mayor parte de los residuos plásticos generados en el mundo son
depositados en rellenos sanitarios, mientras que una pequeña fracción se incinera
y un porcentaje variable se recicla; en este último aspecto, el reúso de plásticos, el
incremento de su reciclaje y la eliminación de los plásticos de un solo uso son
fundamentales para alcanzar los objetivos globales de sustentabilidad que
propone la Organización de las Naciones Unidas para el año 2030.
La implementación exitosa de esta estrategia implica una cuidadosa separación de
los fragmentos plásticos según su naturaleza química, ya que de ello depende el
tratamiento a aplicar. Sin embargo, este proceso es complejo porque requiere de
la educación y colaboración de muchos agentes involucrados desde la producción
hasta el consumo.
Por otra parte, las aguas que albergan microplásticos pueden ser tratadas con
técnicas novedosas las cuales son enriquecidas con microorganismos específicos
para el tratamiento de ciertos residuos, como es el caso de los plásticos, sin
embargo, para ello es fundamental identificar correctamente las poblaciones
microbianas necesarias, así como la búsqueda de métodos para incorporar a los
microorganismos ideales para la degradación de los diferentes tipos de plástico.
Con base en lo anterior resaltamos la importancia de un uso y desecho racional de
los diferentes tipos de plásticos que forman parte de nuestra vida cotidiana, así
nos aseguramos de contribuir a la disminución de la contaminación por
microplásticos y al mismo tiempo, reducir los problemas a la salud que los
acompañan.
Conclusión.
La contaminación plástica está afectando gravemente a los ecosistemas, tanto
terrestres como acuáticos, y ya supone un riesgo ecológico para diversas
especies. Con la producción masiva y el uso indiscriminado de productos plásticos
de un solo uso, esta afectación puede escalar fácilmente a un problema de salud
pública, por lo que es de suma importancia concientizar a la población en el uso
responsable de estos productos y sobre todo trabajar en sistemas eficientes de
reciclaje. El impacto en la salud humana es preocupante, pues estudios recientes
sugieren que estas partículas plásticas pueden actuar como vectores de
disruptores endocrinos pudiendo interferir tanto el sistema nervioso, como
respiratorio, circulatorio, gastrointestinal, hormonal y reproductor, afectando
fuertemente la calidad de vida de las personas.
La investigación sobre los microplásticos y la salud humana aún están en curso y
hay mucha incertidumbre, lo que se requiere por de más estudios para
comprender los riesgos potenciales que suponen y desarrollar estrategias
efectivas para prevenirlos. En última instancia, abordar el problema requiere un
enfoque integral que involucre a gobiernos, industrias, la sociedad civil y
consumidores.
Referencias bibliografícas.
Hospital Clínic Barcelona- 1 de julio de 2025... "Microplásticos en órganos
humanos: ¿qué implicaciones tiene para la salud?".Recuperado el 11 de abril de
2026.
Pan American Health Organization (PAHO)- 16 Ago 2023 Oficina Regional para
las Américas de la Organización Mundial de la Salud... "Expertos discuten el
impacto de los microplásticos en la salud y alertan del aumento de su
propagación".Recuperado el 11 de abril de 2026.
Plataforma del Estado Peruano- "¿Qué son los microplastico?" Recuperado el 11
de abril de 2026.
"Qué son los microplásticos y qué tipos existen." (2024, diciembre 17). National
Geographic. Recuperado el 11 de abril de 2026.
"Microplásticos: Una pequeña gran amenaza" - UASLP. Recuperado el 11 de abril
de 2026.
"¿Qué son los microplásticos?" Iberdrola. Recuperado el 11 de abril de 2026.
Ruíz-Santoyo, V., Cruz-Mérida, J. A., García Carvajal, S., & Arenas Arrocena, M.
C. (2025). "Microplásticos y nanoplásticos: una amenaza para la salud humana y
el medio ambiente."Recuperado el 11 de abril de 2026.
Llasbeth, M., Calderón, H., Aguillón Gutiérrez, D. R., Díaz, S., & Arceo, B.
"Rastreando peligros invisibles: el impacto de los microplásticos en la salud
humana."Recuperado el 11 de abril de 2026.
Evidencias.
Ubicación: Av del Mar s/n, Centro, 82000 Mazatlán, Sin.
Integrantes de equipo:
Ortega Osuna Briseida Elizabeth.
Mariscal Lopez Litzy Judith.
Puente Zatarain Haydee. (No pudo asistir al proyecto, por problemas personales)
Fotografía Antes.
Fotografía Durante.
Fotografía Después.