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Modulo 3

El módulo de la Diplomatura en Derecho Penal se centra en el análisis de delitos relacionados con el narcotráfico, el medio ambiente y la ciberdelincuencia, proporcionando herramientas teóricas y prácticas para los estudiantes. Incluye un acceso facilitado a contenidos audiovisuales a través de códigos QR y un programa estructurado en tres ejes temáticos, cada uno con un enfoque específico en la legislación argentina. Los objetivos del módulo son caracterizar y analizar hechos delictivos, así como profundizar en la legislación vigente y la opinión de autores destacados en cada tema.
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Modulo 3

El módulo de la Diplomatura en Derecho Penal se centra en el análisis de delitos relacionados con el narcotráfico, el medio ambiente y la ciberdelincuencia, proporcionando herramientas teóricas y prácticas para los estudiantes. Incluye un acceso facilitado a contenidos audiovisuales a través de códigos QR y un programa estructurado en tres ejes temáticos, cada uno con un enfoque específico en la legislación argentina. Los objetivos del módulo son caracterizar y analizar hechos delictivos, así como profundizar en la legislación vigente y la opinión de autores destacados en cada tema.
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Diplomatura en Derecho Penal

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte


Estimado Alumno:

Códigos QR Este módulo se ha diseñado con Códigos QR para agilizar el acceso a los
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defecto su teléfono o dispositivo móvil. En caso de no disponer de uno,
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elaborados por sus docentes.
Índice

Presentación 4

Objetivos 5

Programa 5

Material 8

Glosario 8

Unidades:
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

Unidad 1 10
Unidad 2 29
Unidad 3 65

Impresión total del documento 88 páginas

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 3


Iniciamos aquí el Módulo 3 de la Diplomatura en Derecho Penal Parte
Presentación
Especial dictada por esta Universidad. La intención de este espacio curri-
cular es convocarlos a seguir formándose como profesionales de la abo-
gacía, queriendo desde la diplomatura, brindarles herramientas teóricas
y prácticas actualizadas, que sean un aporte para su desempeño, tanto
en el ámbito laboral, como en su crecimiento personal y educativo.

Con el cursado de este módulo, trataremos de profundizar el análisis de


las figuras penales que abordaremos en los tres ejes temáticos en que
se divide el programa. Al respecto, cada uno de los alumnos, cuenta con
un contenido o material básico que se proporciona desde la carrera para
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

su estudio, una bibliografía obligatoria y otra complementaria, además de


las consultas que pueden efectuarse al docente.

Adentrándonos en el contenido de los ejes temáticos mencionados, vere-


mos primeramente los delitos vinculados con el tráfico de estupefacien-
tes, haciendo un profundo análisis de la Ley 23.733 (Ley de Estupefacien-
tes), abarcando así, todas las figuras de la cadena del tráfico de drogas,
donde principalmente trataremos las figuras que castigan a las grandes
organizaciones delictivas que se dedican a esta actividad.

Posteriormente, y como segundo eje temático, nos arrimaremos a los


Delitos Ambientales, efectuando un estudio de la legislación argentina
que reprime las conductas que son contrarias al cuidado del medio
ambiente, reguladas tanto en el Código Penal Argentino, como en las
Leyes de Residuos Peligrosos (Ley 24.051) y de Protección y conserva-
ción de la Fauna silvestre (Ley 22.421). Asimismo, trataremos los delitos
regulados en la ley de Protección del patrimonio arqueológico y paleon-
tológico (Ley 25.743).

Por último, y entrando al mundo del ciberespacio, estudiaremos los delitos


informáticos, donde, y al igual que en los puntos anteriores, profundiza-
mos en el contenido de cada uno de ellos y de qué forma, nuestro país se
ha ocupado de regular las conductas vinculadas a la ciberdelincuencia.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 4


Objetivos • Caracterizar, investigar y descubrir hechos delictuosos vinculados al
ambiente, al narcotráfico y al ciberespacio.

• Profundizar en cuestiones relativas a la delincuencia vinculados a los


delitos que analizaremos, que faciliten la formación de profesionales
idóneos en el planeamiento e integración jurídica.

• Analizar la legislación vigente en cada uno de estos delitos.

• Conocer la opinión de autores destacados en cada uno de los temas


que veremos durante el cursado.
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

Programa Eje 1. NARCOTRAFICO. La normativa argentina en materia de estu-


pefacientes.

1. Introducción.

2. Análisis de las figuras penales.

3. Inc. a Siembra o cultivo de plantas y guarda de semillas utilizables para


producir estupefacientes o materias primas o elementos destinados a su
producción o fabricación.

4. Análisis de los inc. c y d. 4.1. Comercio de estupefacientes materias


primas, plantas o semillas (inc. c y d 1 ra. parte).

5. Tenencia de estupefacientes, materias primas, plantas semillas para


producir estupefacientes, con fines de comercialización.

6. Distribución, dación en pago, almacenamiento o transporte de estupe-


facientes, materias primas, plantas o semillas.

6.1 Distribuir. 6.2 Dación en pago. 6.3 Almacenar. 6.4 Transportar.

7. Organización y financiamiento del tráfico.

8. Introducción en el territorio nacional de estupefacientes o materias


primas destinadas a su fabricación o producción con alteración posterior
de su destino o uso art. 6 de la ley 23.737. 8.1 Atenuante. 8.2 Agravante.

9. Tenencia de Estupefacientes en cantidades distintas de las autorizadas.

10. Preparación o empleo de compuestos que oculten o disimulen sus-


tancias estupefacientes.

11. Aplicación, entrega o venta ilegitima de estupefacientes por quien


cuenta con autorización.

12. Prescripción, suministro o entrega indebida de estupefacientes por


parte del médico u otro profesional autorizado.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 5


13. Facilitación de lugar o elementos.

14. Agravantes.

15. Preconización o difusión pública del uso de estupefacientes, induc-


ción a su uso y consumo.

16. Uso de estupefacientes para facilitar o ejecutar otro delito.

17. Tenencia de estupefacientes.

18. Tenencia de drogas para consumo personal.

Eje 2. DERECHO PENAL AMBIENTAL. La normativa penal argentina


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en materia de ambiente.

1. La normativa penal Argentina en materia de ambiente.

2. Análisis del arts. 186, inciso 2º, apartado b) del Código Penal. 2.2.
Estrago Rural.

3. El envenenamiento o adulteración de “aguas potables”, alimentos o medi-


cinas (art. 200 del C.P.) 3.2. Figura básica. 3.3. Acciones típicas: 3.4. Objeto
del delito: 3.5. Consumación: 3.6. Culpabilidad. 3.7 Figuras agravadas:

4. Régimen penal de la ley 24.051 – Residuos Peligrosos. 4.2. Marco nor-


mativo: 4.3. Figura básica. 4.4. Los sujetos del delito. 4.5. Sujeto pasivo
del delito 4.6 Acción típica 4.7. Ley 24.051 - ANEXO Corrientes de dese-
chos: 4.8. Ley 24.051 Anexo II – Listado de características peligrosas. 4.9.
Objetos del delito. 4.10 Tipo subjetivo. 4.11 Consumación. 4.12 Figura
Culposa (art. 56 de la ley 24.051). 4.13 Responsabilidad penal de los inte-
grantes de una persona jurídica.

5. Los delitos contra la fauna. 5.2 El delito de caza furtiva. 5.3 Tipo obje-
tivo. La acción típica. 5.4. Sujetos del delito. 5.5. Sujeto activo: 5.6 Sujeto
pasivo. 5.7 El concepto de fauna silvestre. 5.8 Campo ajeno. 5.9 La auto-
rización o licencia de caza. 5.10 Los medios típicos. 5.11 Tipo subjetivo.
5.12 Consumación y tentativa. 5.13 La pena. 5.14 El delito de depredación
de fauna (art. 25 de la ley 22.421). 5.15 Agravante. 5.16 El delito de caza
con procedimiento prohibidos (art. 26 de la ley 22.421). 5.17 Comercio
ilegal (art. 27). 5.18 Modos de comisión:

6. Protección del Patrimonio Arqueológico y Paleontología Ley 25.743


Objetivos y bienes arqueológicos y paleontológicos. De los delitos y sus
penas

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 6


Eje 3. CIBERDELITOS. Los delitos informáticos en el Derecho Penal
Argentino.

1. Introducción.

2. Desarrollo

3. Delitos informáticos contra la integridad sexual

4. Distribución, comercialización, ofrecimiento y difusión de imágenes


pornográficas (primer párrafo del art. 128 del C.P.) y Posesión de Materia
Pornográfico. (2 do. Párrafo del art. 128 del C.P.).

5. Posesión de material pornográfico con fines inequívocos de distribu-


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ción o comercialización. (3 er. párrafo del art. 128 del C.P.).

6. Posesión de material pornográfico con fines inequívocos de distribu-


ción o comercialización. (3 er. párrafo del art. 128 del C.P.).

7. Grooming (art. 131 del C.P.)

8. Elementos del delito.

9. Acceso, apoderamiento, supresión o desvío de comunicación electró-


nica. Comunicación o publicación de su contenido (art. 153 del C.P.).

10. Acceso no autorizado a un sistema informático – Hacking (art. 153 bis):

11. Publicación indebida de correspondencia (art. 155 del C.P.).

12. Revelación de hechos, actuaciones o documentos secretos (art. 157


del C.P.)

13. Acceso ilegítimo a banco de datos personales. Revelación de datos


personales (art. 157 bis del C.P.).

14. Estafa mediante el uso de una tarjeta magnética o de sus datos (art.
173 inc. 15).

15. Estafa informática (art. 173 inc. 16).

16. Daño informático (art. 183 2 do. Párrafo y art. 184 del C.P.).

17. Interrupción de comunicación telegráfica o telefónica (art. 197 del C.P.).

18. Violación de los medios de prueba, registros o documentos.

19. Trabajo comparativo del Nuevo Código Penal en Materia de delitos


informáticos con el Código actual.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 7


Material Bibliografía obligatoria:

1. ABOSO, Código Penal de la R.A. Comentado, Concordado con Juris-


prudencia – 4 ta. ed., Ed., IB de F, Buenos Aires.

Bibliografía complementaria:

2. CORNEJO, A 2009. Estupefacientes 2 da. Ed actualizada, Rubinzal –


Culzoni. Santa Fé.

3. NUÑEZ. Ricardo. Manual de Derecho Penal Parte Especial, cuarta


edición actualizada por Reinaldi V.F., Ed. Lerner 2009, Córdoba.
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4. TURRASPE, HUTCHINSON, DONNA. Daño Ambiental, tomo II, Dere-


cho Civil, Derecho Ambiental, Derecho Ambiental Ed. Rubinson Cul-
zoni, Buenos Aires.

5. BUOMPADRE, J. Derecho Penal Parte Especial – 2 da Ed. Ed. Con-


Texto, Resistencia.

6. CREUS, Carlos –parte especial Tomo 2 – 4 ta. Ed. Actualizada, Buenos


Aires.

7. NAVARRO, ASTURIAS y LEO Delitos contra la Salud y el Medio


Ambiente, Ed. Hammurabi, 1° Ed., 2009, Buenos Aires.

8. [Link]

9. FIGARI, Rubén E. en [Link]

Glosario • Narcotráfico: Comercio de drogas tóxicas a gran escala.

• Fauna: Conjunto de los animales de un país, región o medio deter-


minados.

• Arqueología: Ciencia que estudia las artes, los monumentos y los


objetos de la antigüedad, especialmente a través de sus restos. Anti-
guo, perteneciente al pasado remoto.

• Paleontología: Ciencia que estudia los organismos que han existido


en el pasado de la Tierra a partir de sus restos fósiles.

• Agua: líquido transparente, incoloro, inodoro e insípido en estado


puro, cuyas moléculas están formadas por dos átomos de hidrógeno
y uno de oxígeno, y que constituye el componente más abundante de
la superficie terrestre y el mayoritario de todos los organismos vivos

• Suelo: Superficie terrestre.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 8


• Atmósfera: Capa gaseosa que rodea la Tierra y otros cuerpos celestes.

• Contaminar: Alterar nocivamente la pureza o las condiciones norma-


les de una cosa o un medio por agentes químicos o físicos

• Desecho: Aquello que queda después de haber escogido lo mejor y


más útil de algo.

• Ciberespacio: Ámbito virtual creado por medios informáticos.

• Pornografía: Presentación abierta y cruda del sexo que busca pro-


ducir excitación. Espectáculo, texto o producto audiovisual que uti-
liza la pornografía. Prohibieron la venta de pornografía en los quioscos.
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Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 9


UNIDAD 1 Eje 1. ESTUPEFACIENTES.

1. Introducción.
Contenidos
En nuestro sistema jurídico, la Ley 23.737 regula una serie de figuras que
castigan conductas vinculadas con la tenencia y tráfico de estupefacientes.

Dicha ley fue promulgada en octubre del año 1989, derogando parcial-
mente la antigua ley (20.771). A lo largo de su articulado, se tipifican figu-
ras penales que analizaremos durante parte del cursado del presente
módulo III.

Antes de entrar de lleno al estudio de estos delitos, corresponde hacer


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una breve mención al bien jurídico protegido, es decir la Salud Pública.


Siguiendo a Abel Cornejo1, quien cita a Carrara en su obra, éste nos dice
que el derecho a la conservación de la salud pública, es común desde
su origen a todos los asociados a consecuencia del hecho de asociarse,
tendrá siempre carácter social, pues sin el hecho de una sociedad per-
manente, no puede concebirse un derecho universal, es decir, común
a todos acerca de las mismas cosas. Párrafo aparte, agrega el autor –
nota de JAKOBS–que, sin duda alguna, la salud pública es el bien jurí-
dico lesionado, inexorablemente, tanto en los casos de suministro infiel
de medicamentos como en los tráficos de estupefacientes, y es el más
importante a resguardar, ya que todas las otras connotaciones que pre-
tenden dejarlo en un nivel de menor envergadura carecen de asidero. La
salud pública está comprendida por el concepto de bienestar general a
que se refiere el Preámbulo de nuestra Constitución Nacional. Resulta
obvio que no puede promoverse el bienestar general del país sin una
adecuada tutela y protección de la salud pública es el objeto de tutela de
las Leyes 23.737 y 24.424 aún con los reparos que merecen.

2. Análisis de las figuras penales.

Entrando al análisis de las figuras penales previstas en la Ley 23.737,


encontramos que, en el art. 5, se encuentra regulada la mayor parte de
los delitos, por ello entiendo que corresponde comenzar por aquí, el que
dice lo siguiente:

1. Cornejo, A 2009. Estupefacientes 2 da. Ed actualizada, Rubinzal – Culzoni. Santa Fé,


pág. 29 y sgtes.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 10


Art. 5º — Será reprimido con prisión de cuatro (4) a quince (15) años y
multa de cuarenta y cinco (45) a novecientas (900) unidades fijas el que
sin autorización o con destino ilegítimo:

a) Siembre o cultive plantas o guarde semillas, precursores químicos o


cualquier otro fin;

b) Produzca, fabrique, extraiga o prepare estupefacientes;

c) Comercie con estupefacientes, precursores químicos o cualquier


otra materia prima para su producción o fabricación o los tenga
con fines de comercialización, o los distribuya, o dé en pago, o
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almacene o transporte;

d) Comercie con plantas o sus semillas, utilizables para producir estupe-


facientes, o las tenga con fines de comercialización, o las distribuya,
o las dé en pago, o las almacene o transporte;

e) Entregue, suministre, aplique o facilite a otros estupefacientes a título


oneroso. Si lo fuese a título gratuito, se aplicará prisión de tres (3) a
doce (12) años y multa de quince (15) a trescientas (300) unidades fijas.

Si los hechos previstos en los incisos precedentes fueren ejecutados por


quien desarrolla una actividad cuyo ejercicio dependa de una autoriza-
ción, licencia o habilitación del poder público, se aplicará, además, inha-
bilitación especial de cinco (5) a quince (15) años.

En el caso del inciso a), cuando por la escasa cantidad sembrada o culti-
vada y demás circunstancias, surja inequívocamente que ella está desti-
nada a obtener estupefacientes para consumo personal, la pena será de
un (1) mes a dos (2) años de prisión y serán aplicables los artículos 17,
18 y 21.

En el caso del inciso e) del presente artículo, cuando la entrega, suminis-


tro o facilitación fuere ocasional y a título gratuito y por su escasa cantidad
y demás circunstancias, surgiere inequívocamente que es para uso per-
sonal de quien lo recepta, la pena será de seis (6) meses a tres (3) años
de prisión y, si correspondiere, serán aplicables los artículos 17, 18 y 21.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 11


3. Inc. a Siembra o cultivo de plantas y guarda de semillas utilizables
para producir estupefacientes o materias primas o elementos desti-
nados a su producción o fabricación.

En este primer inciso, se distinguen tres hipótesis delictivas, diferentes


entre sí:

• La siembra o cultivo de plantas.

• La guarda de semillas o materias primas utilizables para producir


estupefacientes.

• La guarda de elementos destinados a la producción o fabricación de


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estupefacientes.

Al respecto, señala CORNEJO2, que cuando la ley nos dice que la siem-
bra o cultivo de plantas para producir estupefacientes, o materias primas,
o elementos destinados a su producción o elaboración, al igual que la
guarda, son actos preparatorios punibles, significando que el autor, sin
autorización o con destino ilegítimo, aún no comenzó la cadena de trá-
fico, pero el riesgo potencial consiste en que sin las plantas, las materias
primas o elementos destinados a la producción o fabricación resultaría
imposible la existencia de la droga, es decir que, se castiga la etapa
embrionaria del tráfico ilícito. Agrega que es un delito doloso, admite ten-
tativa, es de peligro abstracto y, porciento es una de las actividades primi-
genias para la puesta en marcha de la cadena de tráfico. Sigue diciendo
que guarda la persona que tiene a su cargo la conservación de la cosa,
diferenciando está con la figura de almacenamiento (inc. c) ya que esta
última no requiere tareas de conservación, lo cual resulta indispensable
con las plantas o semillas. Si las semillas no tienen poder germinativo,
no hay delito, ello teniendo en cuenta su inocuidad. A la vez, habrá que
constatar la cantidad, dado que, si esta es insignificante, el autor esta
eximido de pena.

Agrega que, al referirse a las materias primas y elementos, la prueba


debe estar enderezada a comprobar si son idóneos para los fines que
se propuso el autor. Hay materias primas y elementos indispensables
e imprescindibles para la producción o fabricación de estupefacientes,
pero que además son reveladores del propósito de llevar a cabo esos
fines. En cambio, hay otros que son indispensables, pero por sí solos
no bastan para acreditar estas conductas. Además, señala que ciertos

2. Cornejo, A 2009. Estupefacientes 2 da. Ed actualizada, Rubinzal – Culzoni. Santa Fé,


pág. 50 y sgtes.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 12


indicios mostrarán con evidencia los fines del autor, tales como la clan-
destinidad, las características propias del lugar donde se encuentran las
plantas, semillas, elementos y materias primas, la ubicación geográfica
etc. En lo que respecta a las materias primas, y a pesar de constituir una
posición minoritaria, para este criterio el legislador de 1989 tuvo por fina-
lidad punir a quienes guarden precursores y productos químicos desti-
nados a la elaboración y producción de estupefacientes señala Cornejo3.

Por su parte, NUÑEZ4 nos dice que tratándose de materias primas o ele-
mentos destinados a su producción solo es típica la acción de guardarlas
pero no las otras dos. El delito de siembra es instantáneo y de efectos
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permanentes y el de cultivo es permanente, al igual que el de guardar.


Las tres hipótesis admiten tentativa y solo pueden imputarse a título de
dolo (resultara este excluido si ignoraba que las plantas y semillas servi-
rían para obtener estupefacientes o, si de a guarda se trata, que la mate-
ria prima, que la materia prima o elemento objeto de ella tenían el destino
señalado por la ley).

Respecto a la producción, fabricación, extracción o preparación de estu-


pefacientes, el mencionado autor afirma5 que, la producción y fabricación
son conceptos jurídicos a los que hay que atenerse. Estos los proporciona
la Convención Única de Viena de 1961, cuya aprobación por el decreto-
ley N°7672, ratificado por la ley 16.478 los impone como interpretación
auténtica en el derecho interno. En tal sentido producción se entiende la
separación del opio, de las hojas de coca, del cannabis y de la resina de
cannabis de las plantas de que se obtienen (convención de 1961, art.1).
Esta definición ha sido mantenida por la Convención de 1988. Fabrica, el
que obtiene estupefacientes por cualquier procedimiento distinto a la pro-
ducción. Quedan incluidos en esta acción los procesos de refinanciación
y la transformación de unos estupefacientes en otros. Finalmente nos
dice que el verbo extraer significa, en relación a algunos estupefacientes
producir y, en relación a otros, fabricar.

El delito es permanente y admite tentativa. Exige dolo incluso eventual.


El tipo solo se refiere a los estupefacientes, por lo que si la producción o
fabricación es de materia prima, resulta atípica6.

3. Cornejo, A 2009. Estupefacientes 2 da. Ed actualizada, Rubinzal – Culzoni. Santa Fé,


pág. 52.
4. Nuñez. R. Manual de Derecho Penal Parte Especial, cuarta edición actualizada por
Reinaldi V.F., Ed. Lerner 2009, Córdoba, pág. 441 y sgtes.
5. Nuñez. R. Manual de Derecho Penal Parte Especial, cuarta edición actualizada por
Reinaldi V.F., Ed. Lerner 2009, Córdoba, pág. 442.
6.. Nuñez, R Reinaldi, V. F Op. Manual de Derecho Penal Parte Especial, cuarta edición
actualizada por Reinaldi V.F., Ed. Lerner 2009, Córdoba, pág. 442.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 13


4. Análisis de los inc. c y d.

4.1. Comercio de estupefacientes materias primas, plantas o semillas


(inc. c y d 1 ra. parte).

NUÑEZ7 enseña que la acción delictiva descripta en estos incisos es la


de comerciar, esto es, ejercer una actividad lucrativa de intermediación,
de venta o de compra de estupefacientes o materias primas para su pro-
ducción o fabricación o con plantas o semillas, utilizables para producir
aquéllos. Como la ley requiere,–cuando se trata de materias – que se las
comercialice para la producción o fabricación de estupefacientes, si se lo
hace con cualquier otra finalidad, queda fuera del tipo.
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Cornejo8, por su parte nos dice, que se puede afirmar que en toda acti-
vidad de tráfico ilegal de estupefacientes, materias primas, plantas y
semillas utilizables para la producción subyace el propósito de lucro de
sus actores, por dicha razón es que puede afirmarse sin ambages, que
cada delito cometido en el tráfico de droga trae aparejada la intención de
comerciar. Lo que dinamiza y describe exactamente el tráfico de droga
son las acciones de compra y venta. Esas operaciones se generan entre
quienes producen y quienes distribuyen, entre distribuidores, y entre estos
últimos y los consumidores. Bajo la expresión comercio se quiso tipificar
la compra, venta u oferta de estupefacientes, materias primas necesarias
para su fabricación, extracción, preparación o producción y las plantas o
semillas utilizables para su producción. Mediante estas acciones se pone
en circulación la droga, o bien se adquieren y venden los productos y
precursores químicos necesarios para su elaboración, como también las
plantas y semillas necesarias para la producción de estupefacientes. Si
se trata de drogas naturales, la compra, venta u oferta de plantas agotan
el tipo penal, otra vez en este punto, debe ponerse de resalto que el tipo
de comercio es un delito instantáneo que se consuma cuando culmina la
compra y venta de droga, razón por la cual admite tentativa.

Respecto a esta figura FALCONE9 precisa que el sujeto activo es un


comerciante, que con ánimo de lucro, por cuenta propia y con habitua-
lidad compra, vende o permuta las mercaderías a las que se refiere el
tipo. Debe tenerse presente que la voz “comercio” en el artículo 5to. de
la ley de dogas representa un elemento normativo del tipo que debe ser

7. Nuñez, R. Reinaldi, V. F. Manual de Derecho Penal Parte Especial, cuarta edición


actualizada por Reinaldi V.F., Ed. Lerner 2009, Córdoba, pág. 442.
8. Cornejo, A 2009. Estupefacientes 2 da. Ed actualizada, Rubinzal – Culzoni. Santa Fé,
pág. 59 y sgtes.
9. Falcoce R.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 14


valorado desde la órbita de lo jurídico10. El delito bajo análisis exige la
existencia de un contrato criminal perfectamente equiparable a los que se
realizan en la vida civil; requiere que el vendedor le provea al comprador
de estupefacientes a cambio de dinero o de cualquier otra conducta o
cosa que satisfaga al vendedor.

5. Tenencia de estupefacientes, materias primas, plantas semillas


para producir estupefacientes, con fines de comercialización.

Este delito, seguro uno de los más aplicadas por los tribunales en las
causas judiciales al igual que la de Comercio, afirma la Doctrina11 que, no
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

solo requiere tener la mercadería, sino que debe hacerlo con el fin espe-
cífico que señala la ley; es decir su comercialización. Cuando la tenencia
responde a cualquier otro fin – que no sea el comercio–y el objeto de ella
fueran estupefacientes, la acción resulta punible en los términos del art.
14. Sujeto activo puede ser cualquier persona que pretenda realizar un
acto de comercio con estos elementos. El delito es permanente y doloso,
exige tener conocimiento de la tenencia de la mercadería y de su calidad,
bastando en este aspecto solo la duda12, con la voluntad de tenerla para
su comercialización.

FALCONE13 nos dice que los elementos subjetivos en la tipicidad, sea el


dolo, u otros de intención trascendente, importan atribuir un comporta-
miento conforme a su sentido dentro de un determinado ámbito situa-
cional, y desde este punto de vista la primera categoría importante que
aparece es el dolo, esencial para poder atribuir una conducta desde el
punto de vista de su sentido. Sin embargo, nos dice, a veces se requieren,
determinados elementos subjetivos que cumplen una función constitutiva
del tipo legal, en cuya ausencia el tipo no se da (ánimo de apropiación en
el hurto, o de poner en circulación el documento que se falsifica), por lo
cual corresponde indagar acerca de la presencia de este elemento que
no siempre está expreso en la ley. El delito de Tenencia ilegítima de sus-
tancias estupefaciente con fines de comercialización (art. 5º inc.”c” de la
ley 23.737), requiere de un elemento subjetivo del tipo, de intención tras-
cendente, toda vez que mira al futuro –fin de comercialización– pero que,
tratándose de un delito de resultado cortado, no es necesario que esa
comercialización efectivamente se lleve a cabo. El delito que nos ocupa,

10. Cita del autor: Ver Roxín, Claus “Derecho Penal”, Civitas; Madrid 1997, pág. 306.
11. Nuñez. R. Manual de Derecho Penal Parte Especial, cuarta edición actualizada por
Reinaldi V.F., Ed. Lerner 2009, Córdoba, pág. 443.
12. Delito imposible de comercio de estupefacientes.
13. Falcone, R.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 15


requiere por encima del dolo un elemento subjetivo de intención trascen-
dente, que constituye un plus que se asienta sobre el ánimo del dolo. Es
que este delito es de los denominados delitos mutilados de dos actos,
tener estupefacientes y luego comercializarlos. Sin embargo, al legislador
le basta con uno sólo, la tenencia del enervante hasta allí llega el dolo en
cuanto voluntad realizada; el legislador prescinde del segundo acto, el
comercio, y le basta con el aspecto subjetivo –con fines de comercializa-
ción- que por eso no puede ser dolo sino un elemento subjetivo especí-
fico del tipo legal14.

Este delito debe ser visualizado respecto del “comercio” de estupefa-


Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

cientes como una forma de distanciar la consumación del agotamiento;


aquí alcanza con la consumación anticipada, detentar estupefacientes
con fines de comercialización con independencia de que el comercio se
lleve efectivamente a cabo. Por ello, si la tentativa se admite aún con dolo
eventual, ya que la referencia a “delito determinado” en el art. 42 del C.P.,
sólo pretende excluir en delitos contra la vida y la integridad física el dolo
de ímpetu, entiende que este delito debe ser interpretado como un acto
de tentativa de comercio.

6. Distribución, dación en pago, almacenamiento o transporte de


estupefacientes, materias primas, plantas o semillas.

Este artículo se encuentra repleto de una pluralidad de figura penales,


entre ellas las de Almacenar y Transportar, que, junto a las mencionadas
anteriormente, resultan encuadrados la mayor cantidad de hechos inves-
tigados, seguidos contra el narcotráfico.

Así señala y desarrolla NUÑEZ15, que aquí las acciones punibles son las
siguientes:

• Distribuir

• Dar en pago

• Almacenar

• Transportar

14. Falcone, R.
15. Nuñez. R Reinaldi, V. F. Ricardo Manual de Derecho Penal Parte Especial, cuarta
edición actualizada por Reinaldi V.F., Ed. Lerner 2009, Córdoba, pág. 443 y sgtes.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 16


6.1 Distribuir16:

Consiste en repartir entre una pluralidad de sujetos, los cuales pasan a


ser tenedores a título oneroso o gratuito de la mercadería a la que la ley
se refiere. Requiere cierta permanencia y dolo, incluso eventual.

6.2 Dación en pago17:

Es entregar esa mercadería en lugar de dinero para satisfacer una obliga-


ción pendiente de pago. Se consuma cuando los bienes que se dan por
ese concepto son recibidos por el acreedor. Admite tentativa, es instan-
táneo y doloso.
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

6.3 Almacenar18

Es acopiar esas mercaderías, guardadas en cantidad superior a la nece-


saria para su distribución porque no almacena el que no tiene para distri-
buirla. Tampoco almacena el que la tiene en poca cantidad en ese caso,
caería en la figura del art. 14, ya sea el primero o segundo párrafo de
acuerdo a las circunstancias del hecho. El delito e permanente y doloso.

Por su parte Cornejo19 nos enseña que almacenar es poner en guarda


en almacén, o reunir o guardar muchas cosas, mientras que acopiar es
juntar, reunir en cantidad alguna cosa. No esta descripto, por el tipo penal
de los inc. c y d ,en que consiste el almacenamiento de estupefacientes
o materias primas para su fabricación o producción, de lo que se infiere
que almacenamiento es una tenencia agravada por la cantidad de estu-
pefacientes que se guarda. Es claro que el legislador tuvo en miras repri-
mir el acopio de estupefacientes o materias primas. Los distintos autores,
acercan la figura de almacenamiento con la tenencia de estupefacientes
(art. 14 1 er. párrafo de la ley 23.737), afirmando que ésta, la Tenencia
Simple, es la figura básica, y el almacenamiento es la figura gravada.

Pero afirma CORNEJO20 que la experiencia indica que efectivamente la


Tenencia es el tipo básico a partir del cual, o se atenúan las conductas o

16. Nuñez. R Reinaldi, V. F. Ricardo Manual de Derecho Penal Parte Especial, cuarta
edición actualizada por Reinaldi V.F., Ed. Lerner 2009, Córdoba, pág. 443 y sgtes.
17. Nuñez. R Reinaldi, V. F. Ricardo Manual de Derecho Penal Parte Especial, cuarta
edición actualizada por Reinaldi V.F., Ed. Lerner 2009, Córdoba, pág. 443 y sgtes.
18. Nuñez. R Reinaldi, V. F. Ricardo Manual de Derecho Penal Parte Especial, cuarta
edición actualizada por Reinaldi V.F., Ed. Lerner 2009, Córdoba, pág. 443 y sgtes.
19. Cornejo, A 2009. Estupefacientes 2 da. Ed actualizada, Rubinzal – Culzoni. Santa Fé,
pág. 83 y sgtes.
20. Cornejo, A 2009. Estupefacientes 2 da. Ed actualizada, Rubinzal – Culzoni. Santa Fé,
pág. 83 y sgtes.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 17


se agravan en los delitos de tráfico propiamente dichos. Es decir que no
es residual de Tenencia, sino que la mayor o menor cantidad de droga
servirá para calificarla de una u otra forma. Este es un delito de peligro
abstracto que no admite tentativa, de consumación instantánea y de pura
actividad – por no ser que se produzca un resultado concreto – habida
cuenta que quien almacena está haciendo una posta para que la droga
luego circule. Pero, aunque así no se hiciese, el delito se consuma igual-
mente por el mero hecho de poseer consigo el tóxico.

FALCONE21 dice que el almacenamiento es una conducta de tráfico y


como tal significa reunir, acopiar, guardar, tener, pero en mucha cantidad,
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

con el propósito de poner en circulación por sí o por otro a dichos objetos


en el tráfico ilícito de estupefacientes, por ello el autor es un traficante,
y como tal se requiere que dicha conducta esté preordenada al tráfico
ilícito; de allí la exigencia de un elemento subjetivo que permite diferen-
ciarla de la simple tenencia.

6.4 Transportar

El delito consiste básicamente en trasladar la sustancia estupefaciente


desde un lugar a otro. Dicho traslado puede ser por cualquier medio (ej.
avión, barco, automóvil etc.). Es un delito doloso, admitiendo dolo even-
tual. Es permanente y se consuma cuando el autor llega hasta el lugar
estipulado.

Señala CORNEJO que algunos autores22 afirman que el transporte de


estupefacientes es por antonomasia, entre los delitos de tráfico ilícito,
uno de los injustos más característicos y propios de esa actividad delic-
tiva, debido a que más allá del propósito de lucro en desmedro de la
destrucción de la salud pública que reposa esa actividad, no cabe duda
que se distingue por la dinámica y efecto propagador de droga de los
procederes que lo integren. Para que la droga llegue desde los luga-
res de producción hasta los sitios de consumo, inexorablemente debe
ser transportada. Precisamente, nos dice, por esta razón es que el aná-
lisis de injusto de estupefacientes, reviste de singular importancia, y ha
generado, tanto en la doctrina como en la jurisprudencia encontrados
criterios acerca de su consumación, de la posibilidad de que exista ten-
tativa de transporte. En cuanto a su forma consumativa más primitiva, el
delito de transporte,–siguiendo el criterio de la peligrosidad abstracta en

21. Falcone, R.
22. CORNEJO A. op. Cit. Pág. 86 y sgtes.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 18


forma responsable y limitada – se agota por la mera circunstancia de que
el agente se desplace, aunque brevemente, portando la droga consigo;
mientras que la tentativa se configura en que por circunstancias ajenas
a su voluntad se hubiese abortado la maniobra en el momento de recibir
la droga, o cuando hubiesen pruebas irrefutables que determinasen que
el individuo se había encaminado hacia su recepción. El dolo requiere
el conocimiento por parte del autor de que lo que distribuye es droga, o
materias primas necesarias para su fabricación, extracción, producción
o elaboración, o plantas o semillas utilizables para su producción. Es un
delito instantáneo, de mera actividad que admite tentativa23.
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

7. Organización y financiamiento del trafico

CORNEJO, cuando analiza esta figura24, señala que el tráfico ilícito es una
de las caras con la que se muestra el crimen organizado, su estructu-
ración se basa en distintos niveles y jerarquías que va desde los jefes y
financistas hasta los eslabones más bajos de la cadena, los encargados
de transportar y distribuir la droga. Una de las características más notables
del tráfico es la superación de fronteras nacionales por parte de sus per-
soneros y el aprovechamiento de la economía globalizada, no sólo para
distribuir la droga, sino para el lavado de ingentes activos procedentes de
esta abyecta actividad. Esta norma describe la actuación de quienes orga-
nicen o financien los delitos de tráfico de estupefacientes. En su tercera
acepción, una organización es el conjunto de personas con los medios
adecuados que funcionan para alcanzar un fin determinado. A su vez,
financiar es sufragar los gastos de una actividad, en este caso el tráfico
ilícito y las actividades que son necesaria para que pueda desarrollarse.

Afirma que sin duda que, por el propio funcionamiento del tráfico ilícito,
no será fácil describir a quienes organicen o financien esta actividad, pero
tampoco debe pensarse que la prueba debe apuntar a complejas tramas,
más propias de la ficción que de la realidad, sino a casos concretos
donde puede observarse una cadena de actividades, donde existen divi-
siones de roles y funciones, que según la efectividad de la investigación
permitirá conocer sus verdaderos designios y a sus personeros. El objeto
de la norma es aumentar las penas de quienes tienen bajo su dominio
o señorío a los ejecutantes directos de los delitos de tráfico. Tampoco
parece posible que las actividades de organización y financiación apa-
rezcan aisladas de todo contexto, sino que siempre, e inexorablemente,
23. CORNEJO A. op. Cit. Pág. 86 y sgtes.
24. Cornejo, A op. Cit pág. 129 y sgtes.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 19


estarán acompañadas por las figuras típicas descriptas por los artículos 5
y 6 de la ley 23.737. De allí que no se avizore su autoría.

Por último, señala que es un delito autónomo que consiste en organizar


o financiar las acciones previstas en los arts. 5 y 6 – exclusivamente – de
la ley 23.737, tratándose de un injusto de mera actividad, doloso y de
carácter permanente. Sin duda que el objeto del legislador fue incriminar
a los jefes de las organizaciones del tráfico o a sus financistas.

8. Introducción en el territorio nacional de estupefacientes o materias


Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

primas destinadas a su fabricación o producción con alteración pos-


terior de su destino o uso art. 6 de la ley 23.737.

Enseña NUÑEZ25 que este delito previsto en el art. 6 de la ley 23.737


consiste en introducir legalmente en el territorio Nacional estupefacientes
o meterías primas destinadas a su fabricación o producción y después
de satisfechas las comprobaciones administrativas, alterar ilegalmente su
destino. Se lo reprime con reclusión o reclusión de 4 a 15 años y multa
según la ley 23.975.

Agrega que es un delito especial en razón de la calidad del sujeto activo


al cual debe ser un importador. Para detentar esa calidad, debe contar
con un certificado oficial expedido previamente por la autoridad sanitaria
nacional, certificado que, cuando se trate de estupefacientes enumera-
dos en las listas, I, II III, IV, debe obtenerse en cada caso y por cada uno
de los estupefacientes a importar (Ley 17.818 art. 6 to.)26

Si la persona que los introduce carece de esta calidad, no incurrirá en


éste delito sino en el contrabando calificado por tratarse de estupefacien-
tes en cualquier etapa de su elaboración (art. 866 del C.A.)27. La consuma-
ción delictiva se produce en el momento en el que altera ilegítimamente el
destino o uso. La legitimidad, elemento normativo del tipo, se da cuando

25. Nuñez. R Manual de Derecho Penal Parte Especial, cuarta edición actualizada por
Reinaldi V.F., Ed. Lerner 2009, Córdoba, pág. 445 y sgtes..
26. [Link]
27. [Link]
ARTICULO 866. – Se impondrá prisión de tres (3) a doce (12) años en cual-
quiera de los supuestos previstos en los artículos 863 y 864 cuando se tratare de
estupefacientes en cualquier etapa de su elaboración o precursores químicos.
Estas penas serán aumentadas en un tercio del máximo y en la mitad del mínimo cuando
concurriere alguna de las circunstancias previstas en los incisos a), b), c), d) y e) del
artículo 865, o cuando se tratare de estupefacientes elaborados o semielaborados o pre-
cursores químicos, que por su cantidad estuviesen inequívocamente destinados a ser
comercializados dentro o fuera del territorio nacional.(Artículo sustituido por art. 10 de
la Ley N° 27.302 B.O. 8/11/2016)

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 20


el destino o el uso no es el consignado en el certificado oficial expe-
dido por la autoridad sanitaria nacional, con las especificaciones, con las
especificaciones legalmente exigidas (Ley 17.818, art. 6 y Convención
Única de 1961, art. 3128). Como esa disposición sólo se refiere a los
estupefacientes, resulta atípica la acción que tenga por objeto las mate-
rias primas y elementos destinados a la fabricación de aquellos. El autor
debe efectuar la alteración con conciencia y libertad29.

8.1 Atenuante.

Le corresponde al autor del delito una pena menor que va de 3 a 12 años


Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

de reclusión o prisión, cuando surgiere inequívocamente, por su canti-


dad, que los mismos no serán destinados a comercialización dentro o
fuera del territorio nacional (art. 6 parr. 2). Para que esto pueda darse se
requiere la concurrencia de las siguientes circunstancias:

• Que no se destinen a comercialización los estupefacientes o materias


primas destinadas a su fabricación o producción.

• Que su cantidad sea escasa.

8.2 Agravante30:

El párrafo del art. 6 dispone “…si los hechos fueren realizados por
quien desarrolle una actividad cuyo ejercicio depende de autoriza-
ción, licencia o habilitación del poder público, se aplicará además
inhabilitación especial de cinco (5) a veinte (20) años…”.

El sujeto activo de este delito solo puede ser el importador, que está legal-
mente autorizado a traficar con estupefacientes o materias primas desti-
nadas a su producción y que actúa ilegítimamente, corresponderá aplicar
a éste, en todos los casos, la pena de inhabilitación prevista.

9. Tenencia de Estupefacientes en cantidades distintas de las autori-


zadas (art. 8 de la Ley 23.737 – 1ra. parte).

Este es un delito especial en razón de la calidad del sujeto activo. Este


solo puede ser el que goza de una autorización otorgada por la autoridad

28. [Link]
[Link]ñez.R. Manual de Derecho Penal Parte Especial, cuarta edición actualizada por
Reinaldi V.F., Ed. Lerner 2009, Córdoba, pág. 445 y sgtes
30. Nuñez. R. Manual de Derecho Penal Parte Especial, cuarta edición actualizada por
Reinaldi V.F., Ed. Lerner 2009, Córdoba, pág. 446.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 21


sanitaria nacional para realizar, dentro de los límites previstos, algunas
de las actividades que la ley contempla vinculadas con estupefacientes,
y las tuviere en cantidades distintas a las autorizadas, lo que supone un
manejo irregular anterior. La venta consiste en un despacho al público y
compete hacerlo a las farmacias31.

10. Preparación o empleo de compuestos que oculten o disimulen


sustancias estupefacientes (2da parte).

El artículo 8°, en su segunda parte, castiga al que “prepare o emplee


compuestos naturales, sintéticos u oficinales que oculten o disimu-
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

len sustancias estupefacientes”.

El dolo del autor, nos dice CORNEJO32, consiste en conocer que los com-
puestos naturales, sintéticos u oficiales, oculten o disimulen sustancias
estupefacientes. La acción punible es la de preparar o emplear compues-
tos ocultando o simulando compuesto. Se disimula cuando en la formula
se indica que en lugar de estupefacientes se han utilizado sustancias
que carecen de esas calidades. El compuesto preparado, es una mezcla,
sólida o líquida, que contiene un estupefaciente. El delito se consuma
en el momento en que se elaboró el “preparado” que se quiere ocultar o
disimular o se lo ha empleado. Es delito instantáneo de efectos perma-
nentes y doloso.

31. [Link]
Artículo 17.- Los estupefacientes enumerados en la lista III , podrán despacharse en las far-
macias por receta médica manuscrita, fechada y firmada por el médico. [Link]
Despacho al público ARTICULO 13.- Los sicotrópicos incluidos en la Lista II, sólo podrán
ser prescriptos por profesionales médicos matriculados ante autoridad competente,
mediante recetas extendidas en formularios oficializados, por triplicado, conforme al
modelo aprobado por la autoridad sanitaria nacional. Las recetas deberán ser manus-
critas por el médico en forma legible, señalando la denominación del sicotrópico o la
fórmula y su prescripción, con cantidades expresadas en letras y números, debiendo
constar nombre, apellido, domicilio del enfermo y la dosis por vez y por día. Para despa-
char estas recetas el farmacéutico deberá numerarlas, siguiendo el número correlativo
de asiento en el libro recetario, sellarlas, fecharlas y firmarlas en su original y duplicado,
remitiendo este último dentro de los ocho (8) días del expendio a la autoridad sanitaria
competente. El triplicado lo conservará el médico. Las recetas a las que se refiere el pre-
sente artículo, serán despachadas por el farmacéutico por una única vez. Los originales
deberán ser copiados en el libro recetario y archivarse por el director técnico de la farma-
cia durante dos (2) años.
32. CORNEJO, op. cit. pag. 143

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 22


11. Aplicación, entrega o venta ilegitima de estupefacientes por quien
cuenta con autorización.

El artículo 8°, en su última parte, reprime al que “estando autorizado


para la producción, fabricación, extracción, preparación, importa-
ción, exportación, distribución o venta de estupefacientes… los
aplicare, entregare, o vendiere… sin receta médica o en cantidades
mayores a las recetadas”.

El delito se consuma en el momento en que se aplica, entrega o vende


el estupefaciente sin cumplir con el deber legal de exigir la receta médica
(que es un documento especial que, para que valga como tal, debe reunir
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

ciertas y determinadas formas. Si el documento presentado y aceptado


carece de alguna de ellas, las acciones ejecutadas serán consideradas
como cumplidas sin receta médica. También es delictiva la acción del que,
apartándose de la prescripción médica expresada en una receta valida,
entrega cantidades mayores que en las ellas consignadas. Si la receta
prescribe dosis que exceden la necesidad terapéutica (fórmula empleada
por la ley 17.567 y que la ley actual no hace) en el caso concreto, delinque
el farmacéutico que la entrega o vende (al que, inexplicablemente se lo
castiga con pena de reclusión o prisión mientras que al médico que efectuó
esa prescripción solo con esta última (art. 9), pese a la semejanza de una y
otra acción (recetar y despachar, respectivamente). Es un delito formal por
cuanto no requiere que alguna persona sufra un daño en su salud sino, el
peligro que ese daño se produzca. Es imputable al título de dolo33.

12. Prescripción, suministro o entrega indebida de estupefacientes


por parte del médico u otro profesional autorizado.

Según el artículo 9°de la ley 23.737, será reprimido con prisión de


dos a seis años y multa cuyo monto fija la ley 23.975 e inhabilita-
ción especial de uno a cinco años, el medico u otro profesional
autorizado para recetar, que prescribiere, suministrare o entregare
estupefacientes fuera de los casos que indica la terapéutica o en
dosis mayores de las necesarias. Si lo hiciere con destino ilegítimo
la pena de reclusión o prisión será de cuatro a quince años.

Este es un delito especializado por la calidad del autor, ya que la ley


prescribe que solo puede ser cometido por profesionales autorizados
para recetar.
33. Nuñez, R. Manual de Derecho Penal Parte Especial, cuarta edición actualizada por
Reinaldi V.F., Ed. Lerner 2009, Córdoba, pág. 449.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 23


Las acciones típicas son, al decir de NUÑEZ34, las de prescribir (recetar),
suministrar (aplicar) o entregar estupefacientes susceptibles de ser rece-
tados (algunos no lo son por estar prohibidos, fuera de los casos que
indica la terapéutica, o en dosis mayores de las necesarias (el simple
exceso, en el que se incurrió sin conciencia y voluntad –vale decir, sin
dolo-, será atípico). El delito se consuma con la entrega de la receta la
confección de ésta importa su comienzo de ejecución (CP., art. 42). Es
delito formal, de peligro abstracto porque no es indispensable que las
personas hayan corrido un peligro concreto. El autor debe obrar a sabien-
das de la inadmisibilidad terapéutica o de su medida.
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

La pena se agrava, de acuerdo a lo previsto en la última parte del art. 9, si


el profesional autorizado para prescribir, suministrar o entregar estupefa-
cientes o lo hiciere con destino ilegítimo.

13. Facilitación de lugar o elementos.

Reza el art. 10 de la ley 23.737 que “será reprimido con reclusión


o prisión de tres a quince años y multa (según ley 23.975), al que
facilitare, aunque sea a título gratuito, un lugar o elementos, para
que se lleve a cabo alguno de los hechos previstos por los artícu-
los anteriores. La misma pena se aplicará al que facilitare un lugar
para que concurran personas con el objeto de usar estupefacien-
tes. En caso que el lugar fuera un local de comercio se aplicará la
accesoria de inhabilitación para ejercer el comercio por el tiempo
de la condena, la que se elevara el doble de tiempo de la misma
si se tratare de un negocio de diversión. Durante la sustanciación
del sumario criminal el juez competente podrá decretar preventiva-
mente la clausura del local”.

Sintetizando a NUÑEZ35, el lugar puede ser un local, sitio o terreno,


cerrado o abierto, inmueble o mueble, fijo o movible. Lo facilita el que lo
proporciona, eventual o permanentemente, a título gratuito u oneroso,
clandestina o públicamente, de modo exclusivo o junto con otro destino
real o aparente, mediante un convenio expreso o sin él, para que perso-
nas determinadas o indeterminadas concurran con el objeto de consumir
sustancias estupefacientes. No es necesaria la entrega del local; ni es
necesario que hayan concurrido clientes. Los facilitadores pueden ser
34. Nuñez. R. Manual de Derecho Penal Parte Especial, cuarta edición actualizada por
Reinaldi V.F., Ed. Lerner 2009, Córdoba, pág. 450.
35. Nuñez. Manual de Derecho Penal Parte Especial, cuarta edición actualizada por Rei-
naldi V.F., Ed. Lerner 2009, Córdoba, pág. 450/451.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 24


también elementos útiles para la producción o la fabricación de estupefa-
cientes. El dolo requerido por el delito, supone la intención directa de que
el lugar sea utilizado por concurrentes con los fines expresados por la ley.

14. Agravantes:

En el art. 11 de la ley 23.737, agrava las penas de los art. anteriores, en


un tercio de su máximo a la mitad del mínimo, por distintas circunstan-
cias que son descriptas en 6 incisos que no revisten dificultad y son las
siguientes:
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

Art. 11 — Las penas previstas en los artículos precedentes serán


aumentadas en un tercio del máximo a la mitad del mínimo, sin que
las mismas puedan exceder el máximo legal de la especie de pena
de que se trate:

a) Si los hechos se cometieren en perjuicio de mujeres embaraza-


das o de personas disminuidas psíquicamente, o sirviéndose de
menores de dieciocho años o sin perjuicio de éstos;

b) Si los hechos se cometieren subrepticiamente o con violencia,


intimidación o engaño.

c) Si en los hechos intervinientes tres o más personas organizadas


para cometerlos;

d) Si los hechos se cometieren por un funcionario público encar-


gado de la prevención o persecución de los delitos aquí previstos o
por un funcionario público encargado de la guarda de presos y en
perjuicio de éstos;

e) Cuando el delito se cometiere en las inmediaciones o en el interior


de un establecimiento de enseñanza, centro asistencial, lugar de
detención, institución deportiva, cultural o social o en sitios donde
se realicen espectáculos o diversiones públicos o en otros lugares
a los que escolares y estudiantes acudan para realizar actividades
educativas, deportivas o sociales;

f) Si los hechos se cometieren por un docente, educador o empleado


de establecimientos educacionales en general, abusando de sus
funciones específicas.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 25


15. Preconización o difusión pública del uso de estupefacientes,
inducción a su uso y consumo.

Art. 12 — Será reprimido con prisión de dos a seis años y multa de


seiscientos a doce mil australes:

a) El que preconizare o difundiere públicamente el uso de estupefa-


cientes, o indujere a otro a consumirlos;

b) El que usare estupefacientes con ostentación y trascendencia al


público.

Expone NUÑEZ36 en su obra de actualización que aquí, preconiza37 el


Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

que el que propone, recomienda etc., el uso personal de estupefacientes


en forma general y difunde su uso el que lo divulga, es decir, lo hace
de persona a persona. Ambos actos deber realizarse de manera pública
por el lugar donde se ejecutan o la posibilidad del acceso de personas
indeterminadas a ese lugar. La inducción no equivale a la instigación en
el sentido del art. 45 del C.P. pues no requiere que el sujeto pasivo de
la incitación consuma el estupefaciente. No basta la simple insinuación,
sino que es necesaria una actitud persuasiva capaz de mover al sujeto al
consumo, aunque sea eventual, del estupefaciente. Ambos actos deben
realizarse de manera pública por el lugar en que se ejecutan o la posibi-
lidad del acceso de personas indeterminadas al lugar de su ejecución.
Usar estupefacientes con ostentación y trascendencia al público quiere
decir: consumirlo ante cualquiera, ante la generalidad. Agrega que no es
necesario que el agente obre en un lugar público, porque esta conducta
implica una de las formas de actuar públicamente, pues la posibilidad
también concurre cuando el agente se conduce de manera que su com-
portamiento no está reservado para determinadas personas, sino que su
percepción es posible, directa o indirectamente, para cualquier persona.
También se da en un lugar que, sin ser sitio público, admite el acceso al
público. Por último, relata el autor que el delito, en todas sus modalida-
des, es instantáneo: se consuma al comenzarse la ingesta con las moda-
lidades exigidas por la ley, las que estimulan a terceros a ser también
consumidores de estupefacientes. Es un delito doloso.

36. Nuñez. R. Manual de Derecho Penal Parte Especial, cuarta edición actualizada por
Reinaldi V.F., Ed. Lerner 2009, Córdoba, pág. 454/455.
37. [Link] “…2. tr. Proponer, recomendar o apoyar un proce-
dimiento, una medida, etc., por considerarlo bueno o adecuado para un determi-
nado fin. Preconiza un cambio de política...”

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 26


16. Uso de estupefacientes para facilitar o ejecutar otro delito.

Art. 13 — Si se usaren estupefacientes para facilitar o ejecutar otro


delito, la pena prevista para el mismo se incrementará en un tercio
del mínimo y del máximo, no pudiendo exceder del máximo legal de
la especie de pena de que se trate.

En este art., agrava la conducta ilícita, para el caso en que el autor del
hecho usare los estupefacientes para cometer o facilitar otro delito,
aumentando la pena del mismo en un tercio de mínimo y del máximo. Se
considera que el sujeto activo ingiere o aplica la sustancia estupefaciente.
Autores como NUÑEZ38 explican que el sujeto activo lo ingiera o aplique
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

en su cuerpo, a fin de colocarse voluntaria e intencionalmente en estado


de inconciencia, o para estimularse a vencer inhibidores sin llegar a aquel
extremo, sea que lo aplique al sujeto pasivo, para facilitar otro delito en
cuya comisión habrá de intervenir como autor, o como partícipe si su
aporte consistiera en esa acción, siempre que ese otro delito se haya
consumado o tentado. En todos esos casos, la pena prevista para éste
se incrementará en un tercio del mínimo y del máximo. El tipo calificado
por el uso de estupefacientes contiene un elemento subjetivo que, si no
concurre, ese tipo no se da.

17. Tenencia de estupefacientes.

Art. 14 — Será reprimido con prisión de uno a seis años y multa de


trescientos a seis mil australes el que tuviere en su poder estupefa-
cientes. La pena será de un mes a dos años de prisión cuando, por
su escasa cantidad y demás circunstancias, surgiere inequívoca-
mente que la tenencia es para uso personal.

En la primera parte de este art. se castiga a quien tiene estupefacientes.


FALCONE39, nos dice que el concepto de tenencia a los efectos de la ley
23.737 nos revela algunas singularidades. En general podría sostenerse
que la tenencia implica el “ejercicio de un poder de hecho sobre la cosa”;
este es el concepto de tenencia utilizado por el legislador alemán en la
ley de armas 52 a y 53. Entiende además que no se precisa un contacto
material constante y permanente con la cosa poseída, sino que basta con
que quede sujeta a la acción de la voluntad del poseedor, manteniendo
éste la posesión en tanto no abandone o ceda la cosa a otro, la destruya

38. Nuñez. [Link] de Derecho Penal Parte Especial, cuarta edición actualizada por
Reinaldi V.F., Ed. Lerner 2009, Córdoba, pág. 455.
39. FALCONE, Roberto Atilio en: [Link]

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 27


o adquiera sobre ella un tercero una nueva posesión. Es indiferente la
lejanía física y transitoria de la cosa e incluso la ignorancia de donde
se encuentra. A partir de aquí pueden vislumbrarse dos tendencias, una
representada por quienes se contentan con una disponibilidad hipoté-
tica o ficticia y quienes consideran necesaria una disponibilidad real y
actual. Si bien es cierto que en muchas ocasiones existen sujetos que
en ningún momento llegan a detentar materialmente el objeto ilícito y no
obstante manejan todas las operaciones relativas al tráfico, se cree con-
veniente en estos supuestos acudir a las estructuras generales de autoría
– en sentido amplio, autoría mediata, inducción, participación necesaria
– a fin de no desnaturalizar el concepto de tenencia, aun cuando se com-
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

parte que el mismo debe ser amplio.

En relación a la parte objetiva de la tenencia, concretamente del juicio de


imputación objetiva el mencionado autor no dice que se posee la droga
cuando:

1) Se aprehenda materialmente la droga en poder del autor;

2) Cuando a pesar de no tener la posesión material, existe disponibi-


lidad real sobre la sustancia, por ejemplo, por conocerse donde se
encuentra y tener acceso a ella, o en definitiva, por estar en situación
de poder decidir su destino; y

3) Por ser coautor, junto con el que posee materialmente la droga,


aunque carezca momentáneamente de disponibilidad efectiva sobre
la misma, siempre que la ejecución del plan se mantenga dentro de
lo acordado.

18. Tenencia de drogas para consumo personal.

Respecto a este delito, en el año 2009, la CSJN en los autos caratula-


dos “ARRIOLA” declaró la inconstitucionalidad de la norma que sanciona
penalmente la tenencia de estupefacientes para consumo personal por
ser incompatible con el principio de reserva contenido en el artículo 19 de
la Constitución Nacional que protege las acciones privadas que de ningún
modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 28


UNIDAD 2 Eje 2. Derecho Penal Ambiental

1. La normativa penal Argentina en materia de ambiente.


Contenidos
La protección del Derecho Penal al medioambiente, se encuentra en
nuestra legislación argentina, regulada en distintas normas, puntual-
mente encontramos dicha regulación en:

• El Código Penal Argentino (Salud Pública en relación al medio


ambiente–arts. 186, inciso 2º, apartado b) y 200/202 C.P. -).

• Residuos peligrosos (Ley 24.051).


Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

• Protección y conservación de la fauna silvestre (Ley 22.421).

• Protección del patrimonio arqueológico y paleontológico (Ley 25.743).

Como parte especial del Derecho Penal en la que nos encontramos en


este módulo de la Diplomatura, corresponde primeramente comenzar
con el análisis del art. 186 del C.P. en su parte correspondiente, y luego
continuar con los arts. 200 al 202 del C.P. Posteriormente veremos las
Leyes mencionadas en los puntos que antecede y en el orden dispuesto.

Antes de ingresar con el estudio de los temas planteados, corresponde


hacer un breve comentario respecto al bien jurídico protegido por el Dere-
cho Penal en materia ambiental, ya que este no se encuentra regulado
como tal, pero existe consenso en los doctrinarios con la necesidad de
la incorporación de un capítulo especial destinado a la protección del
ambiente, tan menoscabado por estos días.

Sin entrar al fondo en este tema, sobre el cual se debería efectuar un tra-
bajo aparte, podemos decir que DONNA1 luego de efectuar una descrip-
ción de la posición de autores como Hassemer, Naucke, Albrecht, Shu-
nemann y otros no menos destacados, afirma que la necesidad de pro-
tección penal al medio ambiente parece pues ineludible, más aún cuando
la Norma Constitucional, reconoce de manera explícita, el derecho a un
ambiente sano2. Para entender el tema, hay que aclarar que la Norma
1. ITURRASPE, HUTCHINSON, DONNA. Daño Ambiental, tomo II, Derecho Civil, Derecho
Ambiental, Derecho Ambiental Ed. Rubinson Culzoni, Buenos Aires, pág. 335.
2. Artículo 41.- Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado,
apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las
necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber
de preservarlo. El daño ambiental generará prioritariamente la obligación de recomponer,
según lo establezca la ley.
Las autoridades proveerán a la protección de este derecho, a la utilización racional de los
recursos naturales, a la preservación del patrimonio natural y cultural y de la diversidad
biológica, y a la información y educación ambientales.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 29


Fundamental no habla de protección al ambiente, teniendo en cuenta la
relación posible con lesiones o daños producidos al hombre (ya prote-
gido), sino como un derecho de este a tener un ambiente sano, equili-
brado, apto para el desarrollo humano, que abarca un medio ambiente
sin duda en relación con el hombre, tanto en el presente como en el
futuro. Agrega que esto quiere decir que hay acuerdo doctrinal en afirmar
la autonomía del bien jurídico que sustancialmente le reconoce una sus-
tancia propia al medio ambiente.

En este sentido, NUÑEZ3 agrega, bajo el título “Delitos contra el medio


ambiente que indirectamente lesionan la salud pública” que el Código
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Penal no cuenta, hasta ahora, con un capitulo dentro del título de los
delitos contra la salud pública, que agrupe los delitos contra el medio
ambiente, atendiendo al particular modo de ataque de éstos a aquel bien
jurídico.

Afirma que por medio ambiente se ha entendido, “el mantenimiento de


las propiedades del suelo el aire y el agua, así como la flora y la fauna y
las condiciones ambientales de desarrollo de estas especies, de tal forma
que el sistema ecológico se mantenga con sus sistemas subordinados y
no sufra alteraciones perjudiciales¨, con lo cual se está protegiendo, de
modo mediato, a la persona humana, dada que la afectación de aquel, a
corto o mediano plazo, repercutirá desfavorablemente en las condiciones
de su existencia.

2. Análisis del arts. 186, inciso 2º, apartado b) del Código Penal.

2.1 Estrago Rural.

ARTICULO 186. - El que causare incendio, explosión o inundación,


será reprimido: … 2º Con reclusión o prisión de tres a diez años el
que causare incendio o destrucción por cualquier otro medio: … b)
De bosques, viñas, olivares, cañaverales, algodonales, yerbatales o
cualquiera otra plantación de árboles o arbustos en explotación, ya
sea con sus frutos en pie o cosechados; …

Corresponde a la Nación dictar las normas que contengan los presupuestos mínimos
de protección, y a las provincias, las necesarias para complementarlas, sin que aquéllas
alteren las jurisdicciones locales.
Se prohíbe el ingreso al territorio nacional de residuos actual o potencialmente peligrosos,
y de los radiactivos.
3. NUÑEZ, Ricardo. Manual de Derecho Penal parte especial, 2 da. Ed. Actualizada por V.
RINALDI, ed. Marcos Lerner, 1999, Córdoba, pág. 307.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 30


Esta figura sanciona las conductas que ocasionen incendios o estragos
en bosques. Por incendio debe entenderse, un fuego grande que des-
truye lo que no debería quemarse4 y por estrago toda ruina o daño5 que
se causare.

BUOMPADRE6 nos dice que el delito de incendio es una forma de estrago,


característica que nos permite inferir que el estrago sería el género y el
incendio la especie, agrega que conceptualmente, el Diccionario de la
lengua, en su primera acepción dice que, el incendio, es un “fuego grande
que abarca lo que no está destinado a arder, como edificios, mieses, bos-
ques etc.”, sin embargo, en sentido jurídico incendio quiere decir “fuego
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peligroso”, es decir, un fuego con poder autónomo que escapa al contra-


lor de quien lo encendió (Soler, Nuñez) y que se caracteriza por su expan-
sibilidad, esto es, por ser potencialmente incontrolable o, al menos de difí-
cil control, aunque pueda ser controlado por el hombre, mediante tareas
de apagamiento o neutralizado por acontecimientos naturales (lluvia,
vientos contrarios). Una cosa es el fuego y otra muy distinta el incendio,
que siempre requiere, además del fuego, que produzca una situación de
peligro para bienes o personas. Habiendo combustión propagante y peli-
gro hay incendio. No es preciso, por tanto, que haya llamas, la lenta com-
bustión también es incendio (Soler). La explosión es la liberación súbita
(instantánea) y violenta (irrefrenable) de gran energía cuyo origen puede
tener lugar en un proceso de combustión, trasformación o compresión.

Agrega el autor7 que la materialidad del delito consiste en causar (crear,


producir, dar origen etc.) a un incendio, una explosión o una inundación
siempre que de la acción derive una situación de peligro para bienes o
personas. Si n se produce esta consecuencia (por ej. Fuego sin peligro)
la conducta no sale de los límites del daño. Se trata de delitos de peli-
gro concreto, cuya consumación se produce con la creación del peligro
común para bienes indeterminados. La excepción está dada en el inc.
2 – que es el que nos incumbe – en el que se describe un delito de daño
efectivo que se perfecciona en la medida en que el accionar del agente
haya destruido alguno de los objetos allí protegidos.

4. incendio | Definición | Diccionario de la lengua española | RAE–ASALE


5. estrago | Definición | Diccionario de la lengua española | RAE–ASALE
6. BUOMPADRE, J. Derecho Penal Parte Especial – 2 da Ed. Ed. ConTexto, Resistencia
pág. 464.
7. BUOMPADRE, J. Derecho Penal Parte Especial – 2 da Ed. Ed. ConTexto, Resistencia
pág. 464.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 31


Por su parte, ABOSO8 afirma en su obra que el denominado “estrago
rural”, que se presenta como una figura autónoma a la prevista en el inciso
anterior. Sobre el contiendo del bien jurídico protegido del estrago rural,
una parte de la doctrina afina que la ley penal quiere tutelar la riqueza
rural, al tratarse en realidad de un delito de daño que aparece regulado
en el listado de los delitos contra la seguridad común (Creus/Buompadre
p. 9). Otro sector de la doctrina señala que el tipo analizado no contem-
pla solamente un puro daño agravado, pues dicha afirmación llevaría a
resultados inaceptables, para lo cual comparan las penas establecidas
para castigar a quien queme un archivo público con el que queme un
fardo de alfalfa, pero es importante destacar que ha de vincularse con el
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bien jurídicamente protegido genéricamente por el título (Molinario/Agui-


rre Obarrio, pp 50 y 51). La acción típica consiste en causar incendio o
destrucción por cualquier medio de los elementos enumerados. Se tutela
(objeto) los bosques, viñas, olivares, algodonales yerbatales o cualquier
otra plantación de árboles o arbustos.

Afirma que es un delito doloso, el autor debe conocer y querer incendiar


o destruir alguno de los objetos referidos y solo admite dolo directo. Esta
figura no admite un dolo especial, basta con el dolo eventual. La con-
sumación se con la creación del peligro común para terceros. No basta
la mera ignición, sino que es necesario que el incendio adquiera ciertas
proporciones, por lo menos la suficiente para poner en riesgo a las perso-
nas y los bines. Como consecuencia de esto, es posible la tentativa en la
acción del autor que comenzó un incendio, pero por razones ajenas a su
voluntad no logró la expansión o la comunicación de ese fuego (Creus/
Buonpadre p. 5).

3. El envenenamiento o adulteración de “aguas potables”, alimentos


o medicinas (art. 200 del C.P.).

ARTICULO 200.–Será reprimido con reclusión o prisión de TRES (3)


a DIEZ (10) años y multa de PESOS DIEZ MIL ($ 10.000) a PESOS
DOSCIENTOS MIL ($ 200.000), el que envenenare, adulterare o fal-
sificare de un modo peligroso para la salud, aguas potables o sus-
tancias alimenticias o medicinales destinadas al uso público o al
consumo de una colectividad de personas.

8. ABOSO, Código Penal de la R.A. Comentado, Concordado con Jurisprudencia – 4 ta.


ed., Ed., IB de F, Buenos Aires pág. 1101 y sgtes.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 32


3.1 Figura básica.

En relación a este delito y centrándonos principalmente en las “aguas


potables”, CREUS9 nos dice que la diferencia que se da entre el texto
ahora vigente del párr. 1 del art. 200 y el de la ley 21.338, refiere a las
acciones prohibidas, puesto que éste mencionaba a las acciones de
envenenar o adulterar, es decir, que ya no aparece en él, la de “contami-
nar”. La ley 17.567 fue la primera en usar el término, porque el legislador
consideró que de esa manera se tomaban “en cuenta las irradiaciones
producidas por sustancias radioactivas”.

No cree, sin embargo, que la eliminación de dicha acción del elenco de


Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

las tipificamente prohibidas, cambie el contenido de la regla pues si bien


la acción de “contaminar” no es igual a la de “adulterar” por ser aquella
más especifica que esta, la misma generalidad que puede asignarse a
la adulteración, permita verla como compresiva de los casos de conta-
minación, sin duda, quien contamina adultera, ya que por medio de la
contaminación altera la calidad de la sustancia.

3.2 Acciones típicas:

Siguiendo a CREUS10, éste nos enseña que son las de envenenar, conta-
minar o adulterar, las tres son modos de alteración de la sustancia. Enve-
nena el que agrega a la sustancia otra, de suyo tóxica al mezclarse con
aquella, no es, pues, indispensable, mezclar o agregar “veneno”, sino
hacer venenosa la sustancia que es el objeto del delito. Adultera el que
cambia (agregando o quitando) las calidades de la sustancia, menos-
cabando sus propiedades para la utilización por el hombre. Respecto
características de las acciones, no cualquier envenenamiento o adultera-
ción quedan comprendidas en el tipo, sino los que alcanzan la caracte-
rística de ser peligrosas para la salud, las acciones deber ser realizadas
de manera que resulten idóneas para constituir ese peligro, si tal caracte-
rística está ausente, se estará fuera del tipo, sin perjuicio de la tentativa.
Se trata de la salud de las personas – que es el bien protegido específi-
camente – y el peligro del que hablamos puede estar constituido, tanto
por el de la causación o favorecimiento de enfermedades, como por otros
resultados físicos o fisiológicos anormales, incluidos los que tienen como
consecuencia eliminar el equilibrio que constituye el bienestar de los indi-
viduos aunque sea temporalmente ([Link] producir estados nauseosos o
9. CREUS, Carlos –parte especial Tomo 2 – 4 ta. Ed. Actualizada, Buenos Aires, pág., 67
y sgtes.
10. CREUS, Carlos –parte especial Tomo 2 – 4 ta. Ed. Actualizada, Buenos Aires, pág., 67
y sgtes.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 33


cansancio), no es necesario que el peligro para la salud se refiera a la de
todos los integrantes de la comunidad, puede devenir sobre un sector de
ellos (mujeres, niños, ancianos) siempre que se trate de sujetos indeter-
minados o los resultados puedan extenderse a sujetos indeterminados.

3.3 Objeto del delito:

Son las aguas potables, las sustancias alimenticias y las sustancias medi-
cinales. Las aguas potables son las que tienen aptitud para ser ingeridas
por las personas directamente o utilizándolas para el conocimiento de
alimentos, no es determinante que alcancen un determinado grado de
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

potabilidad, hasta el agua que solo es relativamente potable o que tiene


que ser potabilizada por medio de procedimientos técnicos puede cons-
tituir el objeto del delito cuando la acción ataca su calidad haciéndola
menos apta de lo que normalmente es. Para que estos elementos puedan
ser objeto del delito tienen que estar destinados al uso público o al con-
sumo de una colectividad de persona. Cuando las acciones se realizan
sobre estos sujetos, pero que están destinados a la utilización de per-
sonas determinadas, el hecho queda en los delitos contra las personas,
la ley agrega a las aguas y sustancias de usos público las destinadas al
consumo de una colectividad, entendiéndose por tal todo grupo de per-
sonas de cierta magnitud (cuarteles, hospitales, fabricas etc.) puesto que
entonces también aparece peligro común al resultar indeterminados los
sujetos que pueden beber las aguas, ingerir los alimentos o emplear los
medicamentos11.

3.4 Consumación:

El hecho se consuma con la realización de la acción de envenenar o


adulterar, aunque la ley requiere que el envenenamiento o adulteración
conviertan la sustancia en peligrosa para la salud, es esta una caracterís-
tica que debe adquirir el objeto, pero no es necesario que la acción haya
creado efectivamente peligro concreto para la salud pública, el delito esta
igualmente consumado cuando, habiéndose advertido la acción el ele-
mento es totalmente desafectado de su destino. Menos todavía es nece-
sario que se produzca algún resultado, ni siquiera que alguien haya utili-
zado los objetos. Es admisible la tentativa porque se puede iniciar cual-
quiera de las acciones sin completarles o complementarlas sin conseguir
que el objeto se torne peligroso para la salud por falta de idoneidad del
11. CREUS, Carlos –parte especial Tomo 2 – 4 ta. Ed. Actualizada, Buenos Aires, pág., 67
y sgtes.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 34


medio (por su especie o cantidad), en cuyo caso nos encontramos ante
una tentativa de delito imposible12.

3.5 Culpabilidad

El dolo supone el conocimiento del carácter y destino del objeto, así


como el de la naturaleza del agregado, extraído o del efecto conteniente
y la voluntad de envenenar o adulterar, pero no es imprescindible el dolo
directo el tipo es perfectamente compatible con el eventual13.
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

3.6 Figuras agravadas:


ARTICULO 201.–Las penas del artículo precedente se aplicarán al
que vendiere, pusiere en venta, suministrare, distribuyere o alma-
cenare con fines de comercialización aguas potables, sustancias
alimenticias o medicinales o mercaderías peligrosas para la salud,
disimulando su carácter nocivo.

(Artículo sustituido por art. 2° de la Ley N° 26.524 B.O. 5/11/2009)

ARTICULO 201 bis.–Si como consecuencia del envenenamiento,


adulteración o falsificación de aguas potables o sustancias alimen-
ticias o medicinales, resultare la muerte de alguna persona, la pena
será de DIEZ (10) a VEINTICINCO (25) años de reclusión o prisión; si
resultaren lesiones gravísimas, la pena será de TRES (3) a QUINCE
(15) años de reclusión o prisión; si resultaren lesiones graves, la
pena será de TRES (3) a DIEZ (10) años de reclusión o prisión.

En todos los casos se aplicará además multa de PESOS DIEZ MIL


($ 10.000) a PESOS DOSCIENTOS MIL ($ 200.000).

En relación a estos artículos, ABOSO14 nos dice que este precepto castiga
en general la distribución de aguas potables, sustancias alimenticias o
medicinales o mercadería peligrosas para la salud, disimulando su carác-
ter nocivo, entendiendo el autor que el contenido del injusto es mayor,
por cuanto el suministro o la distribución de dichos objetos tóxicos para
la población incrementa el peligro para la salud pública. Agrega que se
trata de un delito común, aplicándose las reglas de la participación cri-
minal. Las conductas típicas son: vender, poner a la venta, suministrar,
distribuir, o almacenar con fines de comercialización aguas potables y

12. CREUS, Carlos –parte especial Tomo 2 – 4 ta. Ed. Actualizada, Buenos Aires, pág., 67
y sgtes.
13. CREUS, Carlos –parte especial Tomo 2 – 4 ta. Ed. Actualizada, Buenos Aires, pág., 67
y sgtes.
14. ABOSO, G. Código Penal de la República Argentina, comentado, concordado con
jurisprudencia 3 ra ed. Ed. BdeF, Buenos Aires, pág. 1123.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 35


demás sustancias previstas en el articulado. Las conductas típicas con-
sisten en vender, poner en venta, suministrar distribuir o almacenar con
fines de comercialización aguas potables y el objeto de las acciones des-
criptas deben ser aguas potables. Las acciones descriptas deben tener
como destinatario al público en general, siendo suficiente un grupo de
la población o un grupo indeterminado de personas (aquí el autor cita a
Soler, Nuñez, Creus y Buompadre). Desde el punto de vista del tipo sub-
jetivo, se trata de un delito doloso, compatible únicamente con el dolo
directo en función de que el autor debe conocer el carácter nocivo de
los productos y disimular dicha naturaleza durante la comercialización,
distribución o almacenamiento de las sustancias. Para un sector de la
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

doctrina (Nuñez, Creus y Buompadre), se trata de un delito de peligro


abstracto, lo que implica la ausencia de necesidad de que el bien jurídico
– salud pública – haya sido puesto en peligro. La consumación se alcanza
con la simple realización de las conductas referidas que versan sobre la
cualidad tóxica de los productos y la simulación típica (Nuñez). Se admite
la tentativa en la mayoría de los casos con la excepción de la puesta en
venta (Donna, Creus y Buompadre).

Por último, nos dice el autor, que en el art. 201 bis, se agravan las escalas
penales en caso de muerte de alguna de las víctimas del delito, como
así también por lesiones que pudieran sufrirse como consecuencia de la
conducta ilícita.

4. Régimen penal de la ley 24.051 – Residuos Peligrosos.

ARTICULO 55. — Será reprimido con las mismas penas estableci-


das en el artículo 200 del Código Penal, el que, utilizando los resi-
duos a que se refiere la presente ley, envenenare, adulterare o con-
taminare de un modo peligroso para la salud, el suelo, el agua, la
atmósfera o el ambiente en general.

Si el hecho fuere seguido de la muerte de alguna persona, la pena


será de diez (10) a veinticinco (25) años de reclusión o prisión.

ARTICULO 56. — Cuando alguno de los hechos previstos en el


artículo anterior fuere cometido por imprudencia o negligencia o
por impericia en el propio arte o profesión o por inobservancia de
los reglamentos u ordenanzas, se impondrá prisión de un (1) mes
a dos (2) años.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 36


Si resultare enfermedad o muerte de alguna persona, la pena será
de seis (6) meses a tres (3) años.

ARTICULO 57. — Cuando alguno de los hechos previstos en los


dos artículos anteriores se hubiesen producido por decisión de una
persona jurídica, la pena se aplicará a los directores, gerentes, sín-
dicos, miembros del consejo de vigilancia, administradores, man-
datarios o, representantes de la misma que hubiesen intervenido
en el hecho punible, sin perjuicio de las demás responsabilidades
penales que pudiesen existir.

ARTICULO 58. — Será competente para conocer de las acciones


Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

penales que deriven de la presente ley la Justicia Federal.

4.1 Marco normativo:

De acuerdo a lo dispuesto en el art. 67 de la presente ley, las provincias


pueden adherirse, y en virtud de su carácter mixto posee disposiciones
de carácter federal y local.

4.2 Figura básica:

Siguiendo a NAVARRO, ASTURIAS y LEO15 el tipo penal en estudio encua-


dra en el concepto de contaminación del medio ambiente o atmosfera de
un modo peligroso para la salud, ampliando la punibilidad en relación
a la prevista por el art. 200 del C.P.16, tanto en la protección del bien jurí-
dico tanto como en el objeto del delito, es decir, que esta solo abarca el
agua potable, las sustancias alimenticias y medicinales destinadas al uso
público o al consumo de una colectividad de personas, mientras que en
esta ley, lo protegido es el ambiente en general. Al ser un delito de peli-
gro, requiere que la acción del agente mediante la utilización de residuos,
al menos, envenene, adulterare o contamine el suelo, el agua, la atmós-
fera o el ambiente en general, de un modo peligroso para la salud. Si no
existiere peligro para la salud, el delito no se configura, aun cuando se
acreditare una alteración de los componentes mencionados.

15. NAVARRO, ASTURIAS y LEO Delitos contra la Salud y el Medio Ambiente, Ed. Ham-
murabi, 1° Ed., 2009, Buenos Aires pag. 266 y sgtes.
16. ARTICULO 200.–Será reprimido con reclusión o prisión de TRES (3) a DIEZ (10) años
y multa de PESOS DIEZ MIL ($ 10.000) a PESOS DOSCIENTOS MIL ($ 200.000), el que
envenenare, adulterare o falsificare de un modo peligroso para la salud, aguas potables
o sustancias alimenticias o medicinales destinadas al uso público o al consumo de una
colectividad de personas.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 37


Al respecto, señalan los autores17 que se ha considerado tóxico – agua
amoniacal – de un camión que la transportaba al producirse el vacia-
miento de uno de sus tanques18 y el volcado de los desechos hospitala-
rios en basurales de acceso público y a cielo abierto, por cuanto dichos
desechos, dispuestos en forma permanente sobre a tierra y al aire libre
por lapsos mayores a veinticuatro horas, resultan perjudiciales o afectan
potencialmente la salud y el medio ambiente, al igual que su incineración,
en las condiciones descriptas.

Por otra parte, afirman que la figura en estudio remite a la pena estipulada
en el art. 200 del C.P. y en el segundo párrafo dispone agravar el hecho
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

por igual razón que el art. mencionado. Así, un caso particular resulta
aquel en el que la conducta típica produce, con posterioridad (meses o
años después) al hecho inicial – daño en la salud de diversa considera-
ción – muerte del sujeto pasivo sobre la base de la misma causa (lesión
inicial no curada) sin que concurra otro curso causal.

NUÑEZ19 nos dice que la figura prevista en el art. 55 de la ley 24.051,


castiga con las mismas penas establecidas en el art. 200 del C.P., al que,
utilizando los residuos a que se refiere esta ley, envenenare, adulterare,
o contaminare de un modo peligroso para la salud, el suelo, el agua,
la atmosfera o el ambiente en general. El envenenamiento, la adultera-
ción o la contaminación de esos elementos naturales a causa de haber
sido puesto en contacto con materiales de desecho, abandono, son las
conductas típicas si, de algún modo, directo o indirecto, resultan peli-
grosas para la salud pública, bien jurídico que constituye, en definitiva,
el objeto de la protección penal. Respecto a las acciones de envenenar
o adulterar dice que son las mismas que configuran el delito del art. 200
del C.P. Contaminar es corromperlas, sin agregarles otras materias, expo-
niéndolas a la acción de sustancias dañosas para la salud, como son las
radioactivas o nucleares y otras que actúan por procesos de irradiación
e infección. Es un delito instantáneo de efectos permanentes y de peligro
abstracto, cuya consumación no demanda daño efectivo para la salud
de las personas ni siquiera que alguna persona determinada haya tenido
contacto directo con el lugar contaminado. Solo es imputable, a título de
dolo incluso eventual.

17. NAVARRO, ASTURIAS y LEO Delitos contra la Salud y el Medio Ambiente, Ed. Ham-
murabi, 1° Ed., 2009, Buenos Aires pág. 266 y sgtes.
18. Cita de los autores: Véase lo resuelto por la CNFed. Crim. y Correc., Sala I 6/12/01
causa 33.526 “Mortola, Víctor A” PJN Intranet.
19. NUÑEZ, Ricardo. Manual de Derecho Penal parte especial, 2 da. Ed. Actualizada por
V. RINALDI, ed. Marcos Lerner, 1999, Córdoba, pág. 310.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 38


4.3 Los sujetos del delito.

El sujeto activo del delito20, en principio, puede ser cualquier persona que
realice alguna de las acciones típicas, es decir, que mediante la utiliza-
ción de residuos peligrosos pueda envenenar, adulterar, o contaminar de
modo peligros para la salud el suelo, el agua, la atmósfera o el ambiente
en general. Sin perjuicio de ello, cabe resaltar que la ley 24.051, estipula
un sujeto activo específico en su art. 57, el cual es la persona jurídica.

4.4 Sujeto pasivo del delito.

Respecto al sujeto pasivo del delito, autores como NAVARRO, ASTU-


Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

RIAS y LEO, y siguiendo su postura en el sentido de que, el bien jurídico


protegido es la protección del ambiente en todas sus manifestaciones,
dicen que podrán ser todos los seres vivos que habitan en el territorio
donde rige esta ley, que puedan ver afectada su subsistencia. Otra pos-
tura afirma, que solo podrán ser sujetos pasivos los seres humanos, por
la afectación limitada del ecosistema que perjudique sus vidas.

4.5 Acción típica.

Siguiendo a NAVARRO, ASTURIAS y LEO21 nos dicen que, en primer


lugar, resulta fundamental tener en cuenta que las acciones típicas deben
llevarse a cabo mediante la utilización de residuos peligrosos22. Los dese-
chos a que se refieren los arts. 55 y 56 de la ley 24.051, aparecen defini-
dos en su art. 2 expresándose en los Anexos I y II cuyos despojos poseen
tal particularidad, aunque en el decreto reglamentario 831/93 anexos I-J,
se especifica que a los fines del art. 2 se denomina residuo peligroso a
“todo material que resulta objeto de desechos o abandono y pueda per-
judicar en forma directa o indirecta a seres vivos o contaminar, el suelo,
el agua, la atmósfera o el ambiente en general, y cualquiera de los indi-
cados expresamente en el Anexo I de la ley 24.051, o posean alguna de
20. NAVARRO, ASTURIAS y LEO Delitos contra la Salud y el Medio Ambiente, Ed. Ham-
murabi, 1° Ed., 2009, Buenos Aires pág. 266 y sgtes.
21. NAVARRO, ASTURIAS y LEO Delitos contra la Salud y el Medio Ambiente, Ed. Ham-
murabi, 1° Ed., 2009, Buenos Aires pag. 266 y sgtes.
22. Cita del autor: por “residuo” se debe tomar en cuenta la definición literal, o sea, “lo
restante, lo que queda después de ser sometido a un proceso determinado”, es lo que
queda a tras un proceso de consumo del insumo respectivo y que es separable del pro-
ducto, es decir la parte aprovechable tras ese proceso. Se tendría que legislar solamente
respecto del desecho, el sobrante. El peligro que debe representar debe ser un riesgo
potencial por sus características o por el estado en que se encuentre, y deja de lado
que se pueda constituir en peligroso en función de sus acciones mecánicas, naturales o
humanas a las que pudieran ser sometidos. Si se trata de un elemento que pudiera causar
por su sola presencia un riesgo, estará incluido en el marco legal. (CNCri y Correc, Sala IV
26/8/03 causa 21.754 “Faverio y Cía Tintorería Industrial” PJN interanet).

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 39


las características enumeradas en el Anexo II de la misma ley”. Es decir
que si un residuo no se encuentra en los anexos o no es peligroso en los
términos del art. 2° de la ley (conforme al art. 64 de la ley 24.051, la enu-
meración contenida en el Anexo del Anexo II no es taxativa, ni limitativa,
sino ejemplificadora) no puede dar lugar a la configuración de los tipos
penales previstos en el art. 55 y siguientes.

4.6 Ley 24.051–ANEXO I

Corrientes de desechos:

Y.1) Desechos clínicos resultantes de la atención médica prestada en


Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

hospitales, centros médicos y clínicas para salud humana y animal.

Y.2) Desechos resultantes de la producción y preparación de productos


farmacéuticos.

Y.3) Desechos de medicamentos y productos farmacéuticos para la salud


humana y animal.

Y.4) Desechos resultantes de la producción, la preparación y utilización


de biocidas y productos fitosanitarios.

Y.5) Desechos resultantes de la fabricación, preparación y utilización de


productos químicos para la preservación de la madera.

Y.6) Desechos resultantes de la producción, la preparación y la utilización


de disolventes orgánicos. Y.7) Desechos que contengan cianuros, resul-
tantes del tratamiento térmico y las operaciones de temple.

Y.8) Desechos de aceites minerales no aptos para el uso a que estaban


destinados.

Y.9) Mezclas y emulsiones de desecho de aceite y agua o de hidrocarbu-


ros y agua.

Y.10) Sustancias y artículos de desecho que contengan o estén conta-


minados por bifenilos policlorados (PCB), trifenilos policlorados (PCT) o
bifenilos polibromados (PBB).

Y.11) Residuos alquitranados resultantes de la refinación, destilación o


cualquier otro tratamiento pirolítico.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 40


Y.12) Desechos resultantes de la producción, preparación y utilización de
tintas, colorantes, pigmentos, pinturas, lacas o barnices.

Y.13) Desechos resultantes de la producción, preparación y utilización de


resinas, látex, plastificantes o colas y adhesivos.

Y.14) Sustancias químicas de desecho, no identificadas o nuevas, resul-


tantes de la investigación y el desarrollo o de las actividades de enseñanza
y cuyos efectos en el ser humano o el medio ambiente no se conozcan.

Y.15) Desechos de carácter explosivo que no estén sometidos a una


legislación diferente.
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

Y.16) Desechos resultantes de la producción, preparación y utilización de


productos químicos y materiales para fines fotográficos.

Y.17) Desechos resultantes del tratamiento de superficies de metales y


plásticos.

Y.18) Residuos resultantes de las operaciones de eliminación de dese-


chos industriales.

Desechos que tengan como constituyente

Y.19) Metales carbonilos.

Y.20) Berilio, compuesto de berilio.

Y.21) Compuestos de cromo hexavalente.

Y.22) Compuestos de cobre.

Y.23) Compuestos de zinc.

Y.24) Arsénico, compuestos de arsénico.

Y.25) Selenio, compuestos de selenio.

Y.26) Cadmio, compuestos de cadmio.

Y.27) Antimonio, compuestos de antimonio.

Y.28) Teludo, compuestos de teludo.

Y.29) Mercurio, compuestos de mercurio.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 41


Y.30) Talio, compuestos de talio.

Y.31) Plomo, compuestos de plomo.

Y.32) Compuestos inorgánicos de flúor, con exclusión de fluoruro cálcico.

Y.33) Cianuros inorgánicos.

Y.34) Soluciones ácidas o ácidos en forma sólida.

Y.35) Soluciones básicas o bases en forma sólida.

Y.36) Asbestos (polvo y fibras).


Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

Y.37) Compuestos orgánicos de fósforo.

Y.38) Cianuros orgánicos.

Y.39) Fenoles, compuestos fenólicos, con inclusión de clorofenoles.

Y.40) Éteres.

Y.41) Solventes orgánicos halogenados.

Y.42) Disolventes orgánicos, con exclusión de disolventes halogenados.

Y.43) Cualquier sustancia del grupo de los dibenzofuranos policlorados.

Y.44) Cualquier sustancia del grupo de las dibenzoparadioxinas policloradas.

Y.45) Compuestos organohalogenados, que no sean las sustancias men-


cionadas en el presente anexo (por ejemplo, Y39, Y41, Y42, Y43, Y44).

4.7 Ley 24.051 Anexo II – Listado de características peligrosas.

Este anexo contiene un listado de los residuos de generar un riesgo de


daño y son y los siguientes:

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 42


Clase N° de CARACTERISTICAS
de las Código
Naciones
Unidas
1 H1 Explosivos: Por sustancia explosiva o desecho se
entiende toda sustancia o desecho sólido o líquido (o
mezcla de sustancias o desechos) que por sí misma
es capaz, mediante reacción química, de emitir un
gas a una temperatura, presión y velocidad tales que
puedan ocasionar daño a la zona circundante.
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

3 H3 Líquidos inflamables: Por líquidos inflamables se


entiende aquellos líquidos o mezcla de líquidos, o
líquidos con sólidos en solución o suspensión (por
ejemplo pinturas, barnices, lacas, etcétera, pero sin
incluir sustancias o desechos clasificados de otra
manera debido a sus características peligrosas) que
emiten vapores inflamables a temperaturas no mayo-
res de 60,5 °C, en ensayos con cubeta cerrada, o no
más de 65,6 °C, en ensayos con cubeta abierta (como
los resultados de los ensayos con cubeta abierta y
con cubeta cerrada no son estrictamente compara-
bles, e incluso los resultados obtenidos mediante un
mismo ensayo a menudo difieren entre sí, la regla-
mentación que se apartara de las cifras antes men-
cionadas para tener en cuenta tales diferencias sería
compatible con el espíritu de esta definición).
4.1 H4.1 Sólidos inflamables: Se trata de sólidos o desechos
sólidos distintos a los clasificados como explosivos,
que en las condiciones pvalecientes durante el trans-
porte son fácilmente combustibles o pueden causar
un incendio o contribuir al mismo, debido a la fricción.
4.3 H4.3 Sustancias o desechos susceptibles de combustión
espontánea: Se trata de sustancias o desechos sus-
ceptibles de calentamiento espontáneo en las condi-
ciones normales del transporte, o de calentamiento
en contacto con el aire, y que pueden entonces
encenderse.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 43


4.3 H4.3 Sustancias o desechos que, en contacto con el agua,
emiten gases inflamables: Sustancias o desechos
que, por reacción con el agua, son susceptibles de
inflamación espontánea o de emisión de gases infla-
mables en cantidades peligrosas
5.1 H5.1 Oxidantes: Sustancias o desechos que, sin ser nece-
sariamente combustibles, pueden, en general, al
ceder oxígeno, causar o favorecer la combustión de
otros materiales.
5.2 H5.2 Peróxidos orgánicos: Las sustancias o los desechos
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

orgánicos que contienen la estructura bivalente–


O-O- son sustancias inestables térmicamente que
pueden sufrir una descomposición autoacelerada
exotérmica.
6.1 H6.1 Tóxicos (venenosos) agudos: Sustancias o dese-
chos que pueden causar la muerte o lesiones graves
o daños a la salud humana, si se ingieren o inhalan o
entran en contacto con la piel.
6.2 H6.2 Sustancias infecciosas: Sustancias o desechos que
contienen microorganismos viables o sus toxinas,
agentes conocidos o supuestos de enfermedades
en los animales o en el hombre.
8 H8 Corrosivos: Sustancias o desechos que, por acción
química, causan daños graves en los tejidos vivos
que tocan o que, en caso de fuga pueden dañar
gravemente o hasta destruir otras mercaderías o los
medios de transporte; o pueden también provocar
otros peligros.
9 H10 Liberación de gases tóxicos en contacto con el aire
o el agua: Sustancias o desechos que, por reacción
con el aire o el agua, pueden emitir gases tóxicos en
cantidades peligrosas.
9 H11 Sustancias tóxicas (con efectos retardados o cróni-
cos): Sustancias o desechos que, de ser aspirados
o ingeridos, o de penetrar en la piel pueden entrañar
efectos retardados o crónicos, incluso la carcinogenia.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 44


9 H13 Sustancias que pueden, por algún medio, después
de su eliminación, dar origen a otra sustancia, por
ejemplo, un producto de lixiviación, que posee
alguna de las características arriba expuestas.

Continuando con la acción típica, los autores citados23 señalan que en la


jurisprudencia, en un fallo dictado en autos Porta24 surge, que las accio-
nes típicas consisten en la utilización de residuos peligrosos que tengan,
al menos, la posibilidad de envenenar, adulterar y contaminar de un modo
peligroso para la salud, el suelo, el agua, la atmósfera o el ambiente en
general. Se debe tener en cuenta que además de la realización de alguna
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

de las acciones mencionadas, mediante la utilización de los residuos peli-


gros se debe producir al menos una posibilidad de lesión suficiente para
afectar el bien jurídico protegido. La acción debe contribuir al menos al
resultado – contaminación, envenenamiento etc.. Por su parte contami-
nar, es toda acción que hace perder a una sustancia su estado de pureza,
agregándole otras que son dañosas tanto para la salud como para el
medio ambiente, incluyéndose la exposición a sustancias radioactivas o
nucleares25.

También se ha entendido que contaminar es el acto o resultado de la


irrupción, vertimiento o introducción artificial en un medio dado de cual-
quier elemento o factor que altere negativamente las propiedades bióticas
del mismo, superando provisorio o definitivamente, parcial o totalmente,
la capacidad defensiva y regenerativa del sistema para dirigir o reciclar
elementos extraños, para no estar neutralizados por mecanismos com-
pensatorios naturales. En otras palabras, contaminar significa introducir
al medio ambiente cualquier factor que anule o disminuya sus funciones
bióticas, es decir, la ilicitud consiste en causar la descarga o liberación de
residuos peligrosos en cantidades o concentraciones tales que el medio
no puede neutralizarlos26

Para que la contaminación alcance la jerarquía de injusto penal resulta


necesaria la concurrencia de dos recaudos:

23. NAVARRO, ASTURIAS y LEO Delitos contra la Salud y el Medio Ambiente, Ed. Ham-
murabi, 1° Ed., 2009, Buenos Aires pag. 275 y sgtes.
24. Cita de los autores: Fallo de la Cámara Nacional Fed. Crim. y Correc. Sala II, 8/3/01,
causa 17.171 “Porta, Raúl A.” PJN Intranet.
25. NAVARRO, ASTURIAS y LEO Delitos contra la Salud y el Medio Ambiente, Ed. Ham-
murabi, 1° Ed., 2009, Buenos Aires pag. 277.
26. NAVARRO, ASTURIAS y LEO Delitos contra la Salud y el Medio Ambiente, Ed. Ham-
murabi, 1° Ed., 2009, Buenos Aires pag. 277.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 45


1. Que se utilice un residuo de características peligrosas.

2. Que la alteración de la pureza pueda llegar a comprometer la salud,


la atmósfera o el ambiente en general.

Señalan los autores que la tarea consistente en desentrañar el exceso del


riesgo permitido en cada caso es propia del juzgador y, para ello, la misma
norma le brinda un elemento del tipo insoslayable: la determinación del
peligro para la salud de las personas. No cualquier peligro determinará
la personalización de la conducta, debe tratarse de uno grave, de mag-
nitud, que razonablemente autorice la adecuación del tipo penal, cuyos
importantes montos sancionatorios hacen apreciar la comprobación de
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

un supuesto que exceda la mera inobservancia de los reglamentos esta-


blecidos por vía reglamentaria – hipótesis que posee su propio régimen
de sanciones administrativas – que solo aportará una de las pautas de
evaluación, ya que será el trabajo de expertos en las ciencias involucra-
das el que brinde adecuada ilustración determinando los niveles que
excedan una normal tolerancia para la vida humana27. Agrega que, así, en
materia de contaminación ambiental, la aplicación de los tipos penales
no deviene de una mera referencia a excesos con los parámetros autori-
zados por las reglamentaciones pertinentes de modo que, sobrepasados
dichos límites, corresponda encuadrar sin más penalmente la conducta
del responsables del vertido28. Sin perjuicio de ello, el cumplimiento de
los niveles que exigen las disposiciones de índole administrativa pueden
tener incidencia en el campo de la culpabilidad, pero de ningún modo
podrá operar en per se como causal de atipicidad o de justificación, dado
que se trata de una disposición de rango inferior a una ley29.

Agregan que la acción debe recaer sobre la utilización de los residuos


peligrosos que puedan producir la afectación de la salud pública enten-
dida con los alcances analizados en el art. 200 del C.P., siendo que, en
caso de concurrir una acción de envenenamiento o adulteración sobre
agua potable, deberá aplicarse la figura penal del art. 200 del C.P. con-
forme a las reglas del concurso aparente de leyes, en este caso por espe-
cialidad. Por último, cabe señalar que la ley diferencia al generador de
residuos peligros del transportista de las plantas de tratamiento y de dis-
posición final. Así, una vez recolectados los residuos por el porteador
27. Cita de los autores: Cám. Apel Crim. y Correc. San Martín Sala II 24/10/95 Walas, Cris-
tian A. y otros” J.A. 1997-II-223.
[Link] de los autores Cám. Apel Crim. y Correc. San Martín Sala II 24/10/95 Walas, Cris-
tian A. y otros” J.A. 1997-II-223 ídem, 17/9/93 “Alba S.A.” J.A. 1993-II-470
[Link] de los autores Cám. Apel Crim. y Correc. San Martín Sala I 16/10/92 causa 3401
“Wentzel, Jochen” JPBA 78-208-372; JA 1993-I-247 idem 26/8/1992 Constantini, Rodolfo
y otros/Av. Río Reconquista JA 1993-I-199.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 46


cesan las obligaciones que el legislador ha impuesto al productor de los
desechos y, por ende, su accionar delictivo30.

4.8 Objetos del delito31.

Se deben precisar los siguientes:

1. El suelo: es el conjunto de materias orgánicas e inorgánicas de la


superficie terrestre, capaz de sostener vida vegetal32, asimismo deben
comprenderse los distintos suelos: residencial, industrial, agrícola y
los sujetos a saneamiento y recuperación.
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

2. El agua: se encuentran comprendidas todas las formas de uso que


puedan dársele, ampliándose el marco del art. 200, ya que el decreto
reglamentario 831/93 y sus anexos enumeran todas las formas de
protección, debiéndose destacar, entre otras, todas las fuentes de
agua potable y las saldas, la protección de todas las formas de vida
animal y vegetal, tanto acuática como terrestre y las fuentes potabili-
zadoras e industriales.

3. La Atmósfera: es la capa gaseosa que rodea la tierra y los cuerpos


celestes33.

4. El ambiente en general: si bien no se determinó legislativamente un


concepto de ambiente, hay quienes lo contemplan como un con-
cepto genérico que abarcaría los ya nombrados a los fines de que no
queden forma de afectación sin contemplar.

4.9 Tipo subjetivo:

Al ser la figura del art. 55 una figura dolosa, se requiere el conocimiento


por parte del autor del delito (sujeto activo) de su accionar, ya sea enve-
nenando, adulterando o contaminando con un residuo de los denomina-
dos peligrosos por la ley y con la posibilidad de resultar un peligro para
la salud, admitiendo la figura dolo eventual.

30. NAVARRO, ASTURIAS y LEO Delitos contra la Salud y el Medio Ambiente, Ed. Ham-
murabi, 1° Ed., 2009, Buenos Aires pag. 279.
31. NAVARRO, ASTURIAS y LEO Delitos contra la Salud y el Medio Ambiente, Ed. Ham-
murabi, 1° Ed., 2009, Buenos Aires pag. 279 y sgtes.
32. [Link]
33. [Link]

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 47


4.10 Consumación:

Al ser un delito de peligro abstracto, no requiere el efectivo daño a la


salud, sino solo la potencialidad de que ello ocurra, es decir, la peligrosi-
dad en sí de la contaminación producida.

4.11 Figura Culposa (art. 56 de la ley 24.051)

NAVARRO, ASTURIAS y LEO nos dicen que aquí se ha creado una figura
culposa con el fin de proteger aún más el bien jurídico. En ese entendi-
miento es que corresponde encuadrar la conducta del sujeto activo en
este tipo penal, si los elementos colectados no permiten aseverar que
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

éste no representó la posibilidad de la acción típica e igualmente con-


sintió en resultado, sino que ha sido negligente, o que no observó los
deberes a su cargo, estando en condiciones de hacerlo, y que puede
imputarse a esta actitud los resultados típicos acreditados. Más allá de
que resulte relevante respecto de las sanciones administrativas descrip-
tas en la ley y sus reglamentaciones, de no advertirse la violación de
un deber objetivo de cuidado, no se puede consolidad la imputación.
Es decir, basta la equivocada utilización de residuos peligrosos, en los
términos del art. 2, para configurar un elemento del tipo, que resulta de
los denominados abiertos, por cuanto la conducta prohibida consiste en
violar un objetivo deber jurídico de cuidado que ha de ser determinado en
cada caso en particular34.

Agrega NUÑEZ35 que, aunque se admitan las cuatro formas tradicionales


de culpa, cobra relevancia en el caso, la referencia a la inobservancia
de reglamentos u ordenanzas porque, no siendo posible prohibir toda
actividad que pueda resultar contaminante, deben admitirse conductas
peligrosas, pero dentro de ciertos límites que corresponde fijar al poder
competente mediante reglamentos u ordenanzas de modo razonable. La
violación de estos puede estar, muchas veces, reyando el dolo eventual.
Por lo que el intérprete debe distinguir, con sumo cuidado, este obrar del
meramente culposo y del atípico por constituir uno de los riesgos asumi-
dos al establecerse por parte del poder competente, cuáles y cuando son
o no residuos peligrosos.

34. NAVARRO, ASTURIAS y LEO Delitos contra la Salud y el Medio Ambiente, Ed. Ham-
murabi, 1° Ed., 2009, Buenos Aires pag. 290 y sgtes.
35. NUÑEZ, Ricardo. Manual de Derecho Penal parte especial, 2 da. Ed. Actualizada por
V. RINALDI, ed. Marcos Lerner, 1999, Córdoba, pág. 312.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 48


4.12 Responsabilidad penal de los integrantes de una persona jurídica.

Los mismos autores ya citados, afirman que dicha responsabilidad está


regulada en el art. 57 de la ley, en función de los arts. 55 y 56, reprime las
personas físicas que manejan los intereses de una persona jurídica. La
técnica adoptada por el legislador consiste en prever, en forma genérica,
la responsabilidad del que ha actuado por persona jurídica, sin hacer
mención a características específicas del ente ideal – que podría requerir
la figura al definir el tipo objetivo de autoría – que fuesen trasladables a
la persona física. Esta última exigencia, precisamente, es la que permite
definir las auténticas formas de actuación en lugar de otro. Los sujetos
activos de este delito pueden ser los directores, gerentes, síndicos, miem-
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

bros del consejo de vigilancia, administradores, mandatarios o represen-


tantes de la empresa. Se trata de los denominados delitos propios que
exigen una determinada condición jurídica del autor36.

CONSERVACION DE LA FAUNA–LEY Nº 22.421 (Ordenamiento legal


que tiende a resolver los problemas derivados de la depredación que
sufre la fauna silvestre).

6. LOS DELITOS CONTRA LA FAUNA.

CAPITULO VIII

DE LOS DELITOS Y SUS PENAS

ARTICULO 24. — Será reprimido con prisión de un (1) mes a un


(1) año y con inhabilitación especial de hasta tres (3) años, el que
cazare animales de la fauna silvestre en campo ajeno sin la autori-
zación establecida en el Artículo 16, inciso a).

ARTICULO 25. — Será reprimido con prisión de dos (2) meses a


dos (2) años y con inhabilitación especial de hasta cinco (5) años, el
que cazare animales de la fauna silvestre cuya captura o comercia-
lización estén prohibidas o vedadas por la autoridad jurisdiccional
de aplicación.

La pena será de cuatro (4) meses a tres (3) años de prisión con
inhabilitación especial de hasta diez (10) años cuando el hecho se
cometiere de modo organizado o con el concurso de tres (3) ó más
personas o con armas, artes o medios prohibidos por la autoridad
jurisdiccional de aplicación.
36. NAVARRO, ASTURIAS y LEO Delitos contra la Salud y el Medio Ambiente, Ed. Ham-
murabi, 1° Ed., 2009, Buenos Aires pag. 292 y sgtes.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 49


ARTICULO 26. — Será reprimido con prisión de dos (2) meses a
dos (2) años y con inhabilitación especial de hasta cinco (5) años
el que cazare animales de la fauna silvestre utilizando armas, artes
o medios prohibidos por la autoridad jurisdiccional de aplicación.

ARTICULO 27. — Las penas previstas en los artículos anteriores


se aplicarán también al que a sabiendas transportare, almacenare,
comprare, vendiere, industrializare o de cualquier modo pusiere en
el comercio piezas, productos o subproductos provenientes de la
caza furtiva o de la depredación.

Esta ley, sancionada en el 5 de marzo de 1981, tiene por objeto, como en


Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

su título se señala, resolver los problemas derivados de la depredación


que sufre la fauna silvestre. Así en su capítulo V, transcripto anteriormente,
se regulan una serie de conductas que castigan a quienes atenten con su
conducta, animales o piezas, productos o subproductos provenientes de
la caza furtiva o de la depredación de los mismos.

5.1 El delito de caza furtiva.

5.2 Tipo objetivo. La acción típica.

Siguiendo a BUONPADRE37, el delito consiste en “cazar animales de


la fauna silvestre sin la debida autorización”. Vale decir que, el tipo, se
integra con una conducta positiva (la actividad de caza) y una conducta
negativa (no contar –el autor- con la debida autorización).

La acción típica, entonces, está dada por el verbo “cazar”, lo que signi-
fica de acuerdo al Diccionario de la Real Academia Española “buscar o
perseguir a las aves, fieras y otros animales para apresarlos o matarlos”38,
definición que resulta coincidente con la que nos suministra la ley 22.421,
cuyo art. 15 dice: “A los efectos de esta ley, entiéndase por caza la acción
ejercida por el hombre, mediante el uso de artes, armas y otros medios
apropiados, persiguiendo o apresando ejemplares de la fauna silvestre
con el fin de someterlos bajo su dominio, apropiárselos como presa, cap-
turándolos, dándoles muerte o facilitando estas acciones a terceros”.

De modo que, nos dice el autor, cualquiera sea el texto que escojamos
para definirla, se puede apreciar que la noción de caza está caracterizada
por un elemento intelectual o subjetivo, que reside –precisamente- en la
finalidad que persigue el cazador: colocar al animal bajo el propio poder.
37. [Link]
38. [Link]

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 50


Con otros términos, la caza debe seguir siendo entendida del modo
como tradicionalmente se ha entendido por ella, esto es, como “todo
acto voluntariamente dirigido al apoderamiento del animal”. Vale decir,
que aún cuando el tipo penal también se realice con la captura del animal
(aunque ello implicaría, más bien, la fase de agotamiento del delito), es
suficiente para la perfección típica con el hecho de llevar a cabo una
actividad dirigida a la captura o muerte del animal. Esta interpretación de
la conducta típica –que no requiere la captura o muerte del animal para
tener por perfeccionado el delito- resulta más compatible con los fines
preventivos de la ley y con la propia naturaleza de los delitos de peligro,
que implican un adelantamiento de la intervención penal para evitar la
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

lesión del bien jurídico que se pretende proteger. Si se tuviera que espe-
rar a la captura o muerte del animal, entonces perdería todo sentido la
intervención punitiva pues, sabemos, que una intervención penal tardía
no sería una intervención eficaz en la protección del bien jurídico. Con
arreglo al texto legal, la noción de caza abarca, asimismo, la prestación
de facilidades a terceros para que lleven a cabo la actividad prohibida.

Señala, que coincide con aquella doctrina que entiende que la técnica de
tutela del delito de peligro y de mera actividad es la que mejor garantiza la
protección del bien jurídico en cuestión. Por lo tanto, si bien la acción de
cazar un animal abarca también la captura del animal salvaje (esto es, la
acción más el resultado), lo cierto es que, como antes se dijo, la conducta
típica está caracterizada subjetivamente como la actividad del cazador
dirigida a ese fin. Esta interpretación –que deriva del propio texto de la
ley –coincide con la definición que de ella da, por ejemplo, el Decreto
Provincial N° 2249, art. 2°, al considerar acto de caza a la “búsqueda, per-
secución, apresamiento o matanza de animales silvestres, así como a la
recolección de plumas y huevos y a la destrucción de nidos y guaridas”.
Afirma que si bien el tipo penal hace referencia a “animales” de la fauna
silvestre (en plural), a los fines consumativos es suficiente con la caza de
un solo ejemplar (en singular). Quedan fuera del concepto de caza aque-
llas conductas dirigidas a dar muerte o herir al animal, sin el propósito de
ponerlo bajo el propio poder, como serían, por ejemplo, el efectuar dispa-
ros de armas de fuego contra animales salvajes para probar la puntería o
la eficacia del arma, o por el mero deseo de diversión o de causar daño.
Igualmente, quedan fuera del tipo, aquellas conductas que no implican
un acto de caza en sí mismo, como sucede con la mera tenencia de pro-
ductos provenientes de la caza o de partes de un animal salvaje como,
por ejemplo, la cornamenta del animal, el cuero, la cabeza u otras partes
del cuerpo, siempre que dicha conducta no constituya almacenamiento

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 51


y los productos o piezas mantenidos bajo poder no estén destinados a la
comercialización, en cuyo caso sería de aplicación la norma del art. 27.

En igual sentido, NUÑEZ39 nos dice en relación al delito de caza furtiva


que el tipo contiene dos elementos normativos el primero será referido
al objeto de la caza: el animal debe ser ajeno y el segundo a la carencia
de autorización. Respecto a la acción típica, la misma consiste en cazar
a un animal silvestre, apoderándose de él como presa, vivo o muerto por
cualquier medio que no se trate de armas artes o medios prohibidos por
la autoridad jurisdiccional de aplicación cuyo empleo lleve a encuadrar
el hecho en la figura más grave de art. 26. Pueden darse las causas de
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

justificación del art. 34 inc. 3 (estado de necesidad). Subjetivamente el


delito exige dolo, aún eventual, consistente en saber al obrar o represen-
tarse la probabilidad de que el animal del que se ha apoderado no cons-
tituye objeto de caza o que no cuenta con la debida autorización para
hacerlo. El delito, que es de resultado, se configura con la captura de, por
lo menos, un animal. Admite tentiva. La inhabilitación especial como pena
conjunta, comprende la actividad de caza, comercialización de fauna o
de productos de ella y a cualquier otra relacionada con la caza y cuyo
ejercicio requiera rehabilitación por parte de la autoridad administrativa.

5.3 Sujetos del delito.

5.4 Sujeto activo:

Sujeto activo del delito puede ser cualquier persona que carezca de
autorización del propietario, administrador, poseedor o tenedor legal del
fundo donde se está realizando la caza furtiva.

6.5. Sujeto pasivo

Aquí, nos dice BUOMPADRE40, se pueden presentar algunos problemas.


Así, sabemos que el sujeto pasivo del delito es aquella persona titular
del bien jurídico protegido por la norma penal, de modo que, en general,
sujeto pasivo puede ser cualquier persona, física o jurídica, ente esta-
tal, colectivo social o sociedad, cuyo interés ha sido lesionado o puesto
en peligro por el tipo penal correspondiente. Si, como tenemos dicho,
el bien jurídico protegido por el delito de caza furtiva es la fauna silves-
tre y ésta constituye un elemento del concepto medio ambiente, enton-

39. NUÑEZ, Ricardo. Manual de Derecho Penal parte especial, 2 da. Ed. Actualizada por
V. RINALDI, ed. Marcos Lerner, 1999, Córdoba, pág. 308 y sgte.
40. [Link]

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 52


ces debemos reconocer que estamos frente a un bien jurídico difuso,
de carácter supraindividual o colectivo, cuya titularidad pertenece a la
sociedad en su conjunto y no a un sujeto individualmente considerado.
Por lo tanto, teniendo en cuenta la naturaleza del bien jurídico protegido
(cosas sin dueño), sujeto pasivo del delito sólo podrá ser la sociedad en
su conjunto, cuya representación estará a cargo del Ministerio Público
Fiscal. En consecuencia, entendemos que el particular afectado por la
acción típica (propietario, administrador, tenedor o poseedor legítimo del
fundo), estará legitimado para promover la acción penal en relación a
cosas de su patrimonio que hayan sido afectadas por el delito (por ej. que
el disparo del arma haya causado la destrucción de una cosa de su pro-
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piedad), el que será aplicable de acuerdo con las reglas del concurso con
el delito contra la fauna silvestre. No obstante, lo dicho, tanto el particular
afectado, como el Estado –a través del Defensor del Pueblo- y las asocia-
ciones ecologistas registradas legalmente, estarán también legitimadas
para intervenir en el proceso respectivo mediante la acción de amparo
prevista en el art. 43 de la Constitución nacional.

5.6 El concepto de fauna silvestre.

Respecto los conceptos de “fauna silvestre” y “campo ajeno”, el men-


cionado autor respecto al primero nos dice41 que el objeto del delito es
el animal de la “fauna silvestre”, debiéndose entender por tal a todas las
especies de animales que viven fuera del control del hombre, excluyendo
a los peces, moluscos y crustáceos. En estos términos se formula el con-
cepto en el art. 3 de la ley 22.421: “A los fines de esta Ley se entiende
por fauna silvestre: 1) Los animales que viven libres e independientes del
hombre, en ambientes naturales o artificiales. 2) Los bravíos o salvajes
que viven bajo control del hombre, en cautividad o semicautividad. 3) Los
originalmente domésticos que, por cualquier circunstancia, vuelven a la
vida salvaje convirtiéndose en cimarrones. Quedan excluidos del régimen
de la presente Ley los animales comprendidos en las leyes sobre pesca.
La autoridad jurisdiccional de aplicación acordará con la Secretaria de
Estado de Intereses Marítimos la división correspondiente en los casos
dudosos”. El concepto “fauna silvestre” constituye un elemento norma-
tivo que integra el tipo penal. Los animales silvestres son originariamente
cosas sin dueño, que no pertenecen a nadie (res nullius), de modo que,
como se tiene dicho, son susceptibles de apropiación por la ocupación
(art. 2527, C.C.)42. En suma, pueden ser objeto de caza los animales bra-

41. [Link]
42. Art. 2.527. Son susceptibles de apropiación por la ocupación, los animales de caza,

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 53


víos o salvajes en estado de libertad natural y que no se encuentren per-
seguidos por el cazador que los hirió (arts. 254043 y 254144, Cód. Civ.). En
este último supuesto, el animal adquiere la categoría de cosa abando-
nada por su dueño (res derelictae), por lo que puede ser susceptible de
apropiación (art. 254445, a contrario sensu).

5.7 Campo ajeno.

ARTICULO 16. — El Poder Ejecutivo Nacional y cada provincia,


establecerán por vía reglamentaria las limitaciones a la práctica de
la caza por razones de protección y conservación de las especies o
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de seguridad pública.

Será requisito indispensable para practicar la caza:

a) Contar con la autorización del propietario o administrador o


poseedor o tenedor a cualquier título legítimo del fundo;

Para que la caza de los animales silvestres sea punible, debe realizarse
en “campo ajeno” y “sin la autorización prescripta en el inc. a del art. 16,
ley 22.421”. El campo es ajeno cuando no pertenece, aunque fuera par-
cialmente, al cazador. Por consiguiente, la caza en campo propio no con-
figura el delito que estamos estudiando, salvo que la conducta encuadre
en otro tipo legal, por ejemplo, la caza en campo propio de animales sal-
vajes cuya captura o comercialización se encuentre prohibida (el ciervo
de los pantanos, el aguará guazú, la lobito de río, etc., decr. 1555/92).
A los fines típicos, carecen de importancia las características del fundo,
puede tratarse de un campo cerrado o abierto, cultivado, plantado o
desértico, fuera o dentro de un ejido urbano, etcétera. Es suficiente con
que al momento del hecho, sea ajeno respecto del cazador46.

los peces de los mares y ríos y de los lagos navegables; las cosas que se hallen en el
fondo de los mares o ríos, como las conchas, corales, etcétera, y otras sustancias que el
mar o los ríos arrojan, siempre que no presenten señales de un dominio anterior; el dinero
y cualesquiera otros objetos voluntariamente abandonados por sus dueños para que se
los apropie el primer ocupante, los animales bravíos o salvajes y los domesticados que
recuperen su antigua libertad.
43. Art. 2.540. La caza es otra manera de apropiación, cuando el animal bravío o salvaje,
viéndose en su libertad natural, fuese tomado muerto o vivo por el cazador, o hubiese
caído en las trampas puestas por él.
44. Art. 2.541. Mientras el cazador fuese persiguiendo al animal que hirió, el que lo tomase
deberá entregárselo.
45. Art. 2.544. Mientras el que tuviere un animal domesticado que recobre su libertad, lo
fuese persiguiendo, nadie puede tomarlo ni cazarlo.
[Link]://[Link]/doctrina/delitos_fauna.htm

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 54


5.8 La autorización o licencia de caza.

ARTICULO 16. — El Poder Ejecutivo Nacional y cada provincia,


establecerán por vía reglamentaria las limitaciones a la práctica de
la caza por razones de protección y conservación de las especies o
de seguridad pública.

Será requisito indispensable para practicar la caza:

b) Haber obtenido la licencia correspondiente, previo examen de


capacitación. Esta licencia la expedirán las autoridades jurisdiccio-
nales de aplicación o las entidades públicas o privadas en las que
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aquéllas podrán delegar esta función en la forma que determine


el decreto reglamentario. Las licencias expedidas por la Nación o
por las provincias adheridas al régimen de la presente Ley, de con-
formidad con las disposiciones de la misma y su reglamentación,
tendrán validez en todo el territorio de la República. Las provincias
no adheridas podrán celebrar convenios a tales efectos.

El Poder Ejecutivo Nacional establecerá, por vía de reglamentación,


los requisitos indispensables para expedir la licencia de caza. Las
provincias conservan competencia propia para legislar o reglamen-
tar sobre las demás modalidades relativas al otorgamiento de esta
licencia, así como también acerca de todo lo concerniente a los
permisos de caza dentro de sus respectivas jurisdicciones.

Luego de tener en cuenta lo dispuesto en el art. señalado precedente-


mente, BUOMPADRE47 explica que el tipo se completa con un elemento
normativo negativo el que es “no contar con la autorización del inc. a
del art. 16”. No se trata de una autorización administrativa, es decir, de
una autorización o permiso que deba conceder la administración pública,
sino un permiso que debe ser otorgado por una persona particular o jurí-
dica (por ej. una empresa) que ejerce los derechos de dominio, tenencia,
posesión, etc., sobre el inmueble en donde se realizará la práctica de la
caza. Con arreglo al texto legal, este permiso para cazar solo puede ser
otorgado por alguna de las personas que en forma taxativa se encuentra
enunciadas por la norma: propietario, administrador, poseedor o tenedor
a cualquier título legítimo del fundo. No están comprendidos en esta enu-
meración, por ejemplo, el encargado del campo, el puestero, el personal
de maestranza, etcétera.

47. [Link]

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 55


Dice que, la autorización puede ser expresa o tácita, escrita o verbal, sin
que requiera de fórmulas sacramentales. La autorización es personal para
cada cazador. En supuestos de campos fiscales, el permiso escrito es la
regla, en cuyo caso la autorización deberá ser otorgada por el Estado
cuando la administración de los mismos esté a cargo de un funcionario
público. En supuestos de locación o arrendamiento del fundo, el dueño
solo puede cazar con expresa autorización del arrendatario, salvo que se
haya reservado el derecho de caza (art. 6°, ley 1863; art.4°, decr. 2249).

Añade que el tipo no se estructura bajo la modalidad de la ley penal en


blanco, por cuanto no requiere la integración de una norma administra-
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tiva, en el caso, la normativa que establece las condiciones de otorga-


miento de la autorización o licencia de caza regulada en el art. 16 inc.
b) de la Ley N° 22.421. Por lo tanto, ninguna incidencia tiene en la tipi-
cidad objetiva el incumplimiento de dicha normativa. Se trata de un tipo
penal completo, que no requiere el reenvío a una legislación extrapenal.
El delito no exige como elemento del tipo objetivo la contravención a una
norma de carácter administrativo, como ocurre, por lo general, con los
tipos penales en blanco. En todo caso, la ausencia de la licencia de caza
sólo implicará una desobediencia a una norma administrativa, pero no
la comisión del tipo penal que estamos analizando, pudiendo dar lugar,
eso sí, a la aplicación de las sanciones previstas en el art. 28 de la Ley N°
22.42148. La autorización a que hace referencia el texto legal, debe haber
sido otorgada con anterioridad a la práctica de la actividad y mantener su
vigencia en el momento de la realización del hecho de caza. Su cancela-
ción con anterioridad a la comisión del delito ni su posterior emisión, no
excluyen la tipicidad de la acción. El permiso posterior al hecho de caza
no tiene efectos retroactivos ni implica una causal de exclusión de la puni-

48. ARTICULO 28. — Las infracciones que se cometan en violación de las disposicio-
nes de esta Ley y sus reglamentaciones, serán sancionadas con:a) Multa de setenta mil
pesos ($ 70.000) a cincuenta millones de pesos ($ 50.000.000), la que llevará aparejada
el comiso de los animales, pieles, cueros, lanas, pelos, plumas, cuernos y demás pro-
ductos, subproductos y derivados en infracción. En todos los casos se decomisarán las
armas o artes empleadas, cartuchos, trampas y otros instrumentos utilizados para come-
ter la infracción. El destino de los animales u objetos decomisados será establecido en
las disposiciones reglamentarias.(Nota Infoleg: las modificaciones a los montos de las
multas previstas en el presente inciso pueden consultarse clickeando en el enlace “Esta
norma es complementada o modificada por X norma(s).”)b) Suspensión de un (1) mes a
dos (2) años o cancelación de la licencia de caza deportiva, sanciones que serán gra-
duadas de acuerdo a la naturaleza y gravedad de la infracción, el perjuicio causado y
los antecedentes del infractor. c) Suspensión, inhabilitación o clausura de los locales o
comercios, como asimismo suspensión o cancelación de licencias de caza comercial.
En todos los casos podrán ser de un (1) año hasta cinco (5) años y se aplicarán sólo a
los reincidentes. Los montos establecidos en el inciso a) se actualizarán semestralmente
por la Secretaría de Estado de Agricultura y Ganadería de la Nación, sobre la base de la
variación del Indice de los Precios Mayoristas Nivel General, elaborado por el Instituto
Nacional de Estadística y Censos.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 56


bilidad. La autorización extendida en tiempo y forma, tiene por efectos la
exclusión de la tipicidad.

5.9 Los medios típicos.

La ley no ha establecido medios específicos para la comisión del delito.


Cualquiera es admisible, con excepción de aquellos cuya utilización este
prohibida por la autoridad de aplicación o por la ley. El uso de medios
prohibidos como, por ejemplo, hondas, redes, trampas, lazos, sustancias
tóxicas venenosas o gomosas, explosivos, etc. desplaza el hecho al delito
del art. 25, párr. 2°. El medio tradicional lo constituye el arma de fuego y,
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dentro de esta categoría, está permitido el uso de escopetas, de uno o


dos caños, hasta el calibre 16 o rifles calibre 22 (art. 20, decr. 2249). En
circunstancias excepcionales y solo para consumo particular, la ley auto-
riza el uso de cimbras o lazos en pequeñas escalas (art. 24, decr. 2249)49.

5.10 Tipo subjetivo.

Es un delito doloso, admite su forma eventual y no comprende las formas


imprudentes. El dolo implica el conocimiento por parte del autor del
hecho, todos los elementos que integran el tipo penal, esto es:

1. La práctica de la caza en campo ajeno.

2. La ausencia de la autorización para cazar

3. La voluntad de capturar al animal.

5.11 Consumación y tentativa.

De forma correcta BUMPADRE50 nos dice que tratándose el delito de caza


furtiva de delito de peligro (abstracto), el momento consumativo coincide
con la acción de cazar, esto es, cuando el sujeto activo lleva a cabo el
acto de caza (por ej. cuando empieza la búsqueda del animal, cuando
se apronta en el fundo para comenzar la actividad –en este momento ya
está cazando-cuando va en su persecución, etc.), no siendo necesaria su
captura o apresamiento. Por lo tanto, estamos frente a un delito de pura
actividad. Sigue diciendo que, si bien es cierto que el tipo penal parece
describir un resultado (“el que cazare…”), no lo es menos que el con-
cepto de caza que nos suministra la ley (concepto normativo), impone un
adelantamiento de la intervención penal a los primeros actos de caza, sin
49. [Link]
50. [Link]

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 57


esperar la captura o muerte del animal. “Cazar” para la ley, no quiere decir
“capturar” al animal, sino propender a ella, esto es, realizar actos dirigi-
dos a la captura, apresamiento o muerte del animal. Destacando los fines
preventivos de la ley, el legislador ha castigado la acción de cazar no su
resultado (la captura del animal). Señala también que, si se tratare de un
delito de resultado material, la consumación exigiría la captura o muerte
del animal (resultado naturalístico), vale decir, la destrucción o menos-
cabo del bien jurídico protegido, precisamente lo que el derecho penal
pretende evitar mediante la consecuencia punitiva. La tesis del delito de
resultado, se contrapone a los fines esencialmente preventivos que el
derecho penal tiene en materia de medio ambiente. Si bien el legislador
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ha dotado de autonomía al bien jurídico, protegiendo la fauna silvestre en


sí misma, ello no quiere decir que se haya hipervalorado al animal salvaje
por su condición de tal (no se protege el ciervo de los pantanos por su
esbelta figura o al carpincho por el valor de su piel), sino porque su des-
trucción implica un grave riesgo para el equilibrio biológico. Por lo tanto,
la tesis del delito de peligro es la que mejor encaja en la protección de
estos recursos naturales.

Por último y respecto a la tentativa, analiza que no parece admisible en


este delito, y que los aprestos para la caza (por ej. la organización de la
actividad, la compra de municiones, etc.) configuran actos preparatorios
no punibles.

5.12 La pena.

La pena complementaria de inhabilitación especial se limita a la actividad


de caza únicamente. El delito que estamos examinando reprime solo la
caza furtiva. Las demás actividades prohibidas están sancionadas en los
restantes tipos delictivos, los cuales también establecen la inhabilitación
especial como pena accesoria a la pena privativa de libertad.

5.13 El delito de Depredación de Fauna (art. 25 de la ley 22.421).

En esta figura, la protección se centra en aquellos animales de la fauna


silvestre que se encuentran protegidos, es decir aquellos animales cuya
captura y comercialización estén prohibidas o vedadas por la autoridad
de aplicación durante el tiempo y en los lugares que determine la auto-
ridad correspondiente. Para las demás especies rige el principio de la
libertad de caza, con las restricciones que la ley o los reglamentos impon-

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 58


gan. La acción típica en este delito es la misma que ya analizamos en la
disposición anterior, por lo que hacemos allí la remisión.

BUOMPADRE cita el siguiente ejemplo51, en donde el decr. 1555 del 10


de diciembre de 1992, en la provincia de Corrientes fueron declarados
monumentos naturales provinciales, cuya caza está prohibida en forma
total y permanente, el ciervo de los pantanos, el venado de las pampas,
el aguará guazú y la lobito de río. Por lo tanto, la caza de estos animales
siempre configurará el delito que estamos analizando. Respecto a las
limitaciones impuestas a la actividad de caza, denominadas, “prohibicio-
nes” o “vedas”, forman parte del tipo objetivo y deben provenir pura y
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

exclusivamente de la autoridad jurisdiccional de aplicación. Constituyen


emanaciones del poder público tendientes a restringir, temporaria o per-
manentemente, la caza de ciertas especies en un área geográfica deter-
minada. Pueden ser genéricas o específicas, comunes o extraordinarias
(por ejemplo, por causales de desastres naturales, como inundaciones,
nevadas, fuertes lluvias, etc.) pero, en todos los casos, deben expresar cla-
ramente a qué especies están destinadas (algunas disposiciones pueden
hacer una referencia genérica a un tipo de fauna como, por ejemplo, la
fauna autóctona de la región), el período de duración, el ámbito territorial
de aplicación, etcétera. Afirma que autor del delito puede ser cualquiera,
que lleve adelante la caza de estos animales de la fauna silvestre que
se encuentra prohibida por la autoridad correspondiente, aunque cuente
con cualquier tipo de autorización (por ej., si se sorprende al cazador con
animales de esta clase en su poder, acopiados en el campamento, etc.).

NUÑEZ nos dice que la acción típica es la de cazar, el objeto de la caza


son los animales silvestres cuya captura o comercialización están prohi-
bidos durante periodos expresa o implícitamente determinados que reci-
ben el nombre de “épocas de veda”.

5.14 Agravantes.

En el art. 25 de la ley 22.421, se agrava la pena prevista si el hecho se


cometiere con las siguientes modalidades:

1. Cuando el hecho se cometiere de modo organizado.

2. Con el concurso de tres o más personas

3. Con armas, artes o medios prohibidos por la autoridad jurisdiccional


de aplicación

51. [Link]

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 59


BUOMPADRE52 explica, que la ley al decir “cuando el hecho se come-
tiere” y estar la expresión formulada en la misma disposición penal (en el
mismo artículo), hay que entender que la palabra “hecho” está haciendo
referencia a la acción de cazar animales de la fauna silvestre, pero no a
cualquier especie de ella, sino solo a aquellos animales cuya captura y
comercialización estuviesen prohibidas por la autoridad jurisdiccional de
aplicación, así la agravante sólo tiene relación con el delito de depreda-
ción de fauna, no con el delito de caza furtiva. De acuerdo con esta inter-
pretación, el juego de las agravantes permite las siguientes variantes: la
caza de animales silvestres, mediante armas, artes o medio prohibidos,
cuya captura o comercialización estuviesen permitidas por la ley, encua-
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dra en el tipo del art. 26; si la caza se realizara de modo organizado o con
el concurso de tres o más personas, en tales condiciones, la norma apli-
cable es la del art. 24. La caza de animales silvestres –en cambio –cuya
captura o comercialización no están prohibidas, de modo organizado o
con el concurso de personas, en campo propio, carece de tipificación
penal. La multiplicidad de agravantes no implica multiplicidad de delitos,
sólo habrá de tener incidencia en la cuantificación de la pena.

Sigue diciendo53, en relación a la agravante descripta como 1, que esta


no hace referencia, contrariamente a como ha pensado el legislador, a
“toda agrupación de personas concertadas o coordinadas”, que a veces
montan verdaderos safaris, pues si así fuera, la norma podría ser apli-
cable a cualquier equipo organizado de cazadores, deportivos o no, lo
cual es usual en este tipo de actividad. De modo que aquí, lo que se ha
querido reprimir es la actividad organizada de verdaderas asociaciones
delictivas, organizadas o no como empresa, dedicada generalmente a
la caza en gran escala, con el fin de obtener grandes ganancias con los
productos o subproductos de ella. Por lo tanto, es suficiente para que
concurra la agravante que se trate de un grupo organizado de personas,
cuya actividad principal sea la caza depredatoria, esto es, que se trate de
animales de la fauna salvaje cuya captura o comercialización estén prohi-
bidas por la autoridad de aplicación. Carece de importancia el número de
animales capturados o heridos. Basta que la caza de la especie en peli-
gro esté prohibida. El punto 2, no dice54 que la ley requiere que el hecho
haya sido cometido “con el concurso de tres o más personas” y para que
la agravante sea de aplicación, deben darse estos dos elementos: un
número mínimo de cuatro personas y que ellas hayan intervenido en la
ejecución del hecho. Con relación al primer aspecto, al decir la ley “con
52. [Link]
53. [Link]
54. [Link]

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 60


el concurso (…)” está presuponiendo la existencia de un autor (caza-
dor) que caza “con el concurso” de tres o más personas. Por lo tanto, el
número mínimo que exige la agravante son cuatro personas: el autor y
tres más. Con relación al segundo aspecto, como el hecho debe haber
sido “cometido” con el concurso de tres o más personas, resulta lógico
pensar que la expresión hace referencia al acto de caza mencionado en
el mismo precepto legal. Por consiguiente, es necesaria la intervención
efectiva (comisión) en el hecho, como autor o coautor, de quienes inte-
gran el número mínimo de la agravante. Los actos de complicidad no
están abarcados por el tipo agravado.
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Por último, en el punto 3 expresa que55 se trata de procedimientos que


están prohibidos por la autoridad jurisdiccional de aplicación, y la mayor
penalidad se funda en la utilización de medios que por sus características
y efectividad, facilitan la depredación de la fauna. Para que concurra el
agravante, el hecho debe haber sido “cometido” con estos medios. No
basta, entonces, la simple tenencia de ellos durante los actos de caza,
por ejemplo, cazar con armas autorizadas y tener sustancias tóxicas o
explosivas en el automóvil. Debe tratarse de “armas propias”, las que
a su vez pueden ser de fuego o de disparo, por ejemplo, la flecha con
punta venenosa. Las armas impropias, esto es, aquellas que pueden
ser usadas como tales, forman parte de la categoría de “medios”. Entre
estos últimos puede mencionarse a todos aquellos instrumentos o proce-
dimientos que se colocan al servicio de la caza, pero no están destinados
a ella, por ejemplo, los vehículos a motor, embarcaciones, aeroplanos,
etc. (art. 23, decr. 2249). Finalmente, las “artes” son los procedimientos
que, si bien están destinados para la caza, no reúnen las características
del arma como las trampas, redes, fosas, etcétera. De acuerdo con el
decr. 2249, son armas prohibidas para la caza todas aquellas que supe-
ren el calibre 16 en escopetas y 22 en rifles (art. 20). Son artes y medios
prohibidos, entre otros, la caza en cuadrilla de a pie o a caballo, el uso de
hondas, redes, trampas, lazos, sustancias venenosas o gomosas (pega-
pega), explosivas, armas antideportivas, cazar con balas a menor distan-
cia de trescientos metros, en horas de la noche o con luz artificial, etc.
(arts. 23 y 47).

55. [Link]

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 61


5.15 El delito de caza con procedimiento prohibidos (art. 26 de la ley
22.421)

BUOMPADRE expresa56 que la materialidad del delito es la misma que en


los supuestos anteriores ya analizados, por lo nos remitimos a lo ya mani-
festado. Afirma que la figura tiene de particular el hecho de que para su
consumación el cazador debe haber usado alguno de los procedimientos
prohibidos por la autoridad administrativa y que, en el sistema de la ley,
constituyen circunstancias agravantes de la caza depredatoria. Pero aquí
no funcionan con esa característica, sino que constituyen verdaderos ele-
mentos objetivos del tipo que se integran en la caza furtiva, vale decir,
respecto de animales silvestres cuya captura y comercialización está per-
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

mitida por la autoridad de aplicación.

Nos dice que, en esta hipótesis, desde luego, el daño es menor que en
el supuesto de la caza depredatoria, ya que los animales sobre los que
recae la acción furtiva no se encuentran en peligro de extinción ni tienen
alguna protección especial, como sucede con aquellas especies declara-
das monumentos provinciales.

5.16 Comercio Ilegal (art. 27).

5.17 Modos de comisión:

1. Transportando la cosa de un lugar a otro, ya sea dentro o fuera del país.

2. Almacenando la cosa, es decir poniéndola a resguardo.

3. Vendiendo la cosa, ya sea a nombre propio o de interpósita persona.

4. Industrializando la cosa, es decir su transformación por distintos medios.

5. Poniéndola en el Comercio, lo que implica su exhibición con fines de


comercio.

6. O de cualquier modo.

Respecto al punto 6, BUOMPADRE nos dice que esta expresión que des-
cribe la norma,57 revela dos aspectos que caracterizan al delito: por un
lado, que estamos frente a un tipo abierto de imputación (numerus aper-
tus), vale decir, que permite cualquier conducta del autor que demuestre,
en el caso, que las acciones que el tipo describe solo son punibles en la
medida que ellas impliquen un objetivo comercial. Por lo tanto, el simple
transporte del producto, el almacenamiento, la compra o la venta, etc., no

56. [Link]
57. [Link]

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 62


son punibles si carecen de dicha finalidad (por ejemplo, la simple tenen-
cia de piezas o partes del animal silvestre por motivos de colección, el
transporte de una cabeza, etc.).

El autor que seguimos58 nos dice que los objetos del delito son las
“piezas”, vale decir, los animales silvestres capturados, ya sean vivos o
muertos o sus partes anatómicas individualizadas; los “productos”, que
son las partes que quedan del animal y que están destinadas al comercio,
a la industria u otras actividades (por ejemplo, el cuero crudo del animal,
la grasa para aceites, etc.); y los “subproductos”, que son los productos
ya elaborados e industrializados (por ejemplo, tapados de piel, calzados,
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

carteras, etc.). Autor de este delito puede ser cualquier persona, inclusive
el propio cazador. La remisión que hace el tipo legal “a las penas de los
artículos anteriores” (remisión ad poenan) debe entenderse como a la
pena de los arts. 24 y 25, por cuanto estas disposiciones son las que tipifi-
can la caza furtiva y la depredatoria, de cuyas actividades deben provenir
las piezas, productos o subproductos. En consecuencia, la remisión no
alcanza a la figura del art. 26. La infracción es dolosa y requiere la con-
currencia de un elemento subjetivo típico: “a sabiendas” (conocimiento
asertivo, fehaciente, indudable), de que los objetos del delito provienen
de la caza furtiva o de la depredación. Por lo tanto, la duda, la ignorancia
o el error sobre la procedencia ilícita de las cosas transportadas eliminan
la culpabilidad del autor y, consecuentemente, la tipicidad. La especifici-
dad de este elemento subjetivo típico sólo indica la admisibilidad del dolo
directo, descartando toda posibilidad de comisión con eventual59.

7. PROTECCION DEL PATRIMONIO ARQUEOLOGICO Y PALEONTO-


LOGICO

Ley 25.743

Objetivos y bienes arqueológicos y paleontológicos.

De los delitos y sus penas

ARTICULO 46. — Será reprimido de un (1) mes a un (1) año de pri-


sión o de reclusión y con inhabilitación especial de hasta tres (3) años, el
que realizare por sí u ordenare realizar a terceros tareas de prospección,
remoción o excavación en yacimientos arqueológicos y paleontológicos.

58. [Link]
59. [Link]

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 63


ARTICULO 47. — Si durante la comisión del hecho descripto en la norma
precedente, se produjere un deterioro en los objetos ocasionándose
una pérdida irreparable para el patrimonio cultural del Estado, se estará
incurso en el delito de daño prescripto en los artículos 183 y 184 del
Código Penal.

ARTICULO 48. — Será reprimido con prisión de dos (2) meses a dos
(2) años y con inhabilitación especial de hasta cinco (5) años, el que
transportare, almacenare, comprare, vendiere, industrializare o de cual-
quier modo pusiere en el comercio piezas, productos o subproductos
provenientes de yacimientos arqueológicos y paleontológicos nacionales
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

e internacionales.

ARTICULO 49. — La tentativa de exportación e importación del territorio


nacional de piezas, productos o subproductos arqueológicos o paleon-
tológicos y colecciones arqueológicas o paleontológicas, será pasible de
las penas previstas para el delito de contrabando establecidas en los artí-
culos 863 y concordantes del Código Aduanero.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 64


UNIDAD 3 Eje 3. Ciberdelitos

LOS DELITOS INFORMATICOS EN EL DERECHO PENAL ARGENTINO.


Contenidos
1. Introducción.

Para entender la lógica de los delitos informáticos en la República Argen-


tina, primeramente, debemos decir, que el día 4 de junio de 2008 se san-
ciono la ley 26.388. la que fue promulgada 20 días después, con la cual
se introducen modificaciones en el Código Penal, incorporando y sustitu-
yendo una serie de artículos (también epígrafes) con los cuales se pena-
lizaron conductas delictivas vinculadas con los avances tecnológicos que
se dan en esta sociedad moderna.
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

En segundo lugar, corresponde agregar que, desde la entrada en vigen-


cia de estas normas a la actualidad, han pasado catorce años, sin que se
hayan efectuado actualizaciones de importancia. Al respecto, debemos
tener en cuenta que la tecnología avanza muy rápidamente, mucho más
rápido que el derecho, por cierto, por lo que resulta fundamental tener
presente que, dentro del desarrollo de los temas, veremos también el
proyecto de ley de reforma del Código Penal Argentino.

Así, en el desarrollo de esta última parte del módulo, veremos las normas
penales vigentes vinculadas a los delitos informáticos y finalmente un
breve resumen de las modificaciones que se intentan efectuar al Código
Penal Argentino. Corresponde agregar que el proyecto que venimos
mencionando fue elaborado por la comisión creada mediante el Decreto
103/17, presidida por Mariano H. Borinsky con la colaboración de desta-
cados juristas de nuestro país.

Entrando de lleno al tema que nos ocupa, corresponde adelantar que los
delitos incorporados son los siguientes:

• Delitos informáticos contra la integridad sexual;

• Delitos informáticos contra la libertad;

• Delitos informáticos contra la propiedad;

• Delitos informáticos contra la seguridad pública; y

• Delitos informáticos contra la Administración Pública.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 65


2 . Desarrollo

3. Delitos informáticos contra la integridad sexual

Bajo el título “Delitos contra la integridad sexual” (Título III del C.P.), nos
encontramos con el art. 128 del C.P., el que luego de hacer sido reformado
en el año 20181, quedo conformado por cinco párrafos, en los cuales se
protege al menor de dieciocho años como sujeto de explotación sexual
mediante la pornografía, siendo su texto completo el siguiente:

ARTICULO 128 — Será reprimido con prisión de tres (3) a seis


(6) años el que produjere, financiare, ofreciere, comerciare, publi-
care, facilitare, divulgare o distribuyere, por cualquier medio,
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toda representación de un menor de dieciocho (18) años dedi-


cado a actividades sexuales explícitas o toda representación de
sus partes genitales con fines predominantemente sexuales, al
igual que el que organizare espectáculos en vivo de representa-
ciones sexuales explícitas en que participaren dichos menores.
Será reprimido con prisión de cuatro (4) meses a un
(1) año el que a sabiendas tuviere en su poder repre-
sentaciones de las descriptas en el párrafo anterior.
Será reprimido con prisión de seis (6) meses a dos (2) años el que
tuviere en su poder representaciones de las descriptas en el primer
párrafo con fines inequívocos de distribución o comercialización.
Será reprimido con prisión de un (1) mes a tres (3) años el que
facilitare el acceso a espectáculos pornográficos o suminis-
trare material pornográfico a menores de catorce (14) años.
Todas las escalas penales previstas en este artículo se elevarán en
un tercio en su mínimo y en su máximo cuando la víctima fuere
menor de trece (13) años.

4. Distribución, comercialización, ofrecimiento y difusión de imáge-


nes pornográficas (primer párrafo del art. 128 del C.P.) y Posesión de
Materia Pornográfico. (2 do. Párrafo del art. 128 del C.P.).

Las acciones típicas en este primer párrafo son las siguientes: produc-
ción, financiación, ofrecimiento, comercialización, publicación, facilita-
ción, divulgación y distribución de imágenes de abuso sexual infantil. Su
tenencia simple y con fines de comercialización.

1. Artículo sustituido por art. 1° de la Ley N° 27.436 B.O. 23/4/2018 [Link]

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 66


“Producir” implica hacer, crear, fabricar, imprimir, construir materialmente
una cosa, en este caso de naturaleza pornográfica; también comprende
la reproducción o reimpresión de la imagen o la edición, filmación, retrato,
dibujo, etc. 2

“Financiar” es poner el capital, el dinero o los recursos económicos para


llevar adelante y completar el proyecto3. -

“Ofrecer” implica tanto poner a la venta o a disposición a cualquier título.


Puede manifestarse a través de un servicio destinado a una o varias per-
sonas – indeterminadas o no – por el que se invita a acceder al material
pornográfico. En este caso es indistinto que las imágenes, lleguen a su
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destinatario ya que es suficiente con la mera oferta que se presenta como


una tentativa puesta en pie de igualdad con el resto de las conductas que
suponen una efectiva circulación del material prohibido4.

“Comerciar” vendría a ser negociar – a cambio de dinero u otra contra-


prestación – con la distribución, facilitación y/o publicación de imágenes
o dar al producto determinadas condiciones y vías de distribución para
su venta y también realizar esta última actividad. Es decir, el que saca
un provecho o lucra económicamente con las representaciones, ya sea
vendiéndolas o haciendo un trueque5. -

“Publicar” implica la tarea de difusión o divulgación de la imagen sin


que tenga trascendencia el medio por el cual se lo haga pues abarca
desde la prensa graficada hasta el enlace por vía de internet. Desde
luego que en esa tarea de divulgación existe la impresión o la reimpre-
sión, pues es la forma en que el material se encuentre al alcance de
todos. En términos “informático” también implica imprimir o colgarlas
en la red en un lugar de acceso a una pluralidad de personas, en algún
formato que las haga visibles6.

“Facilitar” significa proporcionar los medios o ayuda para que un par-


ticular o una pluralidad de personas – determinadas o indeterminadas
– acceda a dicho material. Puede consistir en un mero préstamo o una
puesta a disposición, bajo cualquier soporte7.

2. FIGARI, Rubén E. en [Link]


3. FIGARI, R op. cit.
4. FIGARI, R op. cit.
5. FIGARI, R op. cit.
6. FIGARI, R op. cit.
7. FIGARI, R op. cit.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 67


“Divulgar” que implica dar a conocer a un número indeterminado de per-
sonas. Cabe la posibilidad de que el envío sea destinado a una persona8.

“Distribuir” lo cual se manifiesta como dividir algo entre varias personas


designando lo que a cada una corresponde, según voluntad, convenien-
cia, regla o derecho, o sea, dar algo su oportuna colocación o al destino
conveniente o entregar una mercancía a los vendedores y consumidores9.

Continuando con el análisis, FIGARI10 nos dice, citando a Pont Verges,


que la representación alude a cualquier imagen, fotografía, dibujo o vídeo
que cumpla con los requisitos enunciados, asimismo, enfatiza, que no es
necesario que sea una imagen entera, sino que puede ser “toda repre-
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sentación de sus partes genitales con fines predominantemente sexua-


les”. Sigue diciendo que. de esta manera el término “representación” es
definido como figura, imagen o idea que sustituya a la realidad, dicho
concepto no incluye a las palabras, de tal manera que la mera descrip-
ción verbal de hechos o imágenes no está incluida dentro del tipo de
pornografía infantil. La adición de la frase “con fines predominantemente
sexuales” resulta determinante para diferenciarla de las fotos artísticas,
pues la representación tiene como objeto, desde el punto de vista delic-
tivo, buscar convertir al menor en un objeto sexual, lo cual debe surgir
de la imagen. Agrega que De Luca – López Casariego consideran que
lo que se sanciona es el eventual riesgo de inducción a otras personas y
que si ya no es necesaria la explotación infantil, se estaría castigando la
representación de un delito. Con ello no se explica el criterio por el que
se omite la punición de todas las demás representaciones. Por otra parte,
sostienen que dicha representación puede tratarse también de personas
adultas, disfrazadas de menores y en tal caso cuando todos hubieran
estado de acuerdo, no se entiende qué es lo que se castiga, pero segui-
damente reconocen que están incluidas formalmente dentro de las repre-
sentaciones, las imágenes simuladas y que no se han discriminado entre
las de adulto que simulan ser de adultos y las de éstos empleadas en
contextos pornográficos en los que no participaron también.

Agrega11, en relación a la organización de espectáculos en vivo de repre-


sentaciones sexuales explicitas con participación de menores de diecio-
cho años, que la palabra organizar está referida a la tarea de montar o
realizar espectáculos en vivo, o sea, actuado directamente ante el espec-
tador, por lo que queda excluida la exhibición de un film, grabación, foto-
8. FIGARI, R op. cit.
9. FIGARI, R op. cit.
10. FIGARI, Rubén E. en [Link]
11. FIGARI, Rubén E. en [Link]

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 68


grafías o cualquier otra imagen de escena pornográfica en que interven-
gan menores de dieciocho años. Con el contenido ya explicado deben
intervenir menores de dieciocho años con el objeto de que sean obser-
vados por un grupo indeterminado de personas, sea público o no. Al
hablar de “partes genitales” se refieren a los órganos sexuales externos
y la exigencia de la finalidad sexual se enmarca en el contexto de eludir
cualquier tipo de imagen que tenga un propósito educativo o similar. -

BUOMPADRE12 por su parte, al analizar la figura, agrega que el injusto


típico, solo se perfecciona en la medida en que las representaciones de
un niño dedicado a actividades sexuales explicitas o de sus partes genita-
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

les sean reales, vale decir, que la imagen representada corresponda real-
mente a un menor de dieciocho años comprometido en relaciones con la
pornografía, y no a imágenes simuladas o virtuales que no tienen existen-
cia material pero representan a imágenes que muestran a menores invo-
lucrados en actos sexuales explícitos, circunstancia que habrá de gene-
rar, seguramente, múltiples y complejas cuestiones de prueba en el pro-
cedimiento judicial. Agrega que el delito puede cometerse por cualquier
medio, tanto por internet, correo, correo electrónico, por la prensa etc.
Sujeto activo puede ser cualquier persona, mientras que el sujeto pasivo
es el menor de dieciocho años que aparece en la imagen pornográfica.

Por último, en ese punto y respecto al segundo párrafo del art. 128, corres-
ponde decir que, éste tiene por objeto tipificar de forma autónoma el delito
de tenencia o posesión de pornografía infantil de forma autónoma.

5. Posesión de material pornográfico con fines inequívocos de distri-


bución o comercialización. (3 er. párrafo del art. 128 del C.P.).

Al analizar este párrafo BUMPADRE13 nos dice que se trata de una moda-
lidad de comisión anticipada, un acto preparatorio convertido en delito,
mediante el cual se persigue la finalidad de otorgar mayor y mejor protec-
ción al bien jurídico en cuestión, en estrecha relación con el sujeto pasivo
del delito: menores de edad en situaciones de especial vulneración de su
libertad sexual. Lo que caracteriza a esta modalidad delictiva es que la
posesión del material pornográfico debe estar destinada a la distribución
o comercialización. No es suficiente la mera tenencia o posesión de tales
imágenes, si la concurrencia de estas finalidades, pues en estos casos se
12. BUOMPADRE, J Derecho Penal Parte Especial doctrina y gráficos, Ed. Contexto año
2019, Resistencia pág. 212.
13. BUOMPADRE, J Derecho Penal Parte Especial doctrina y gráficos, Ed. Contexto año
2019, Resistencia pág. 217/218.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 69


vería comprometida la figura prevista en el segundo párrafo del art. 128.
El sujeto activo debe tener, representaciones de menores en activadas
sexuales explícitas o de sus partes genitales, con la clara voluntad de
distribuirlas o ponerlas en el comercio, sin que importe el medio utilizado
para lograr tales objetivos. Pero lo que el sujeto activo debe tener en su
poder son tales representaciones, lo cual implica que quedan fuera de
incriminación la tenencia de otros materiales o instrumentos que, even-
tualmente, pueden ser utilizados en la fabricación, creación, distribución,
comercialización, difusión, etc., de tales imágenes (por ej. equipos de
computación que pueden servir para la comisión del delito). La simpe
visualización de estas representaciones (por ej. vía on line en internet)
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

siempre que no se las difunda, divulgue, ofrezcan, etc. quedan al margen


de la tipicidad penal.

Se trata – nos dice–de un delito subjetivamente configurado, que solo


admite el dolo directo, de tenencia intensificada, de peligro abstracto y
de resultado cortado. Es de pura actividad y se consuma con la sola
posesión de las representaciones descriptas en el primer párrafo de la
disposición, esto es, representaciones de menores de 18 años dedicados
a actividades sexuales explicitas o de sus partes genitales a la que debe
sumarse la finalidad establecida en la ley. La distribución o comercializa-
ción efectiva de estas representaciones son resultados extratipicos que
hacen al agotamiento del delito y que deberán tenerse en cuenta solo a
los fines de la ponderación de la pena. La tentativa no resulta admisible.

6. Facilitación de acceso a espectáculos pornográficos o suministro


de material pornográfico a menores de catorce años (cuarto y quinto
párrafo art. 128 del C.P.).

BUOMPADRE al analizar el cuarto párrafo del presente artículo14, nos dice


que Facilita quien hace más fácil, más permisible, allana las dificultades,
los obstáculos, etc. para que el menor ingrese a un espectáculo porno-
gráfico (por ejemplo en un cine o en un teatro) y suministra quien entrega,
da, pone a disposición del menor un material de contenido pornográfico.
El concepto de espectáculo comprende a cualquier representación en
escena, en vivo, en directo o por imágenes, público o privado. El delito
es doloso cuyo sujeto activo puede ser cualquier persona, mientras que
el sujeto pasivo solo puede ser un menor de catorce años ya sea varón
o mujer. Se consuma con la facilitación del ingreso del menor al espectá-
14. BUOMPADRE, J Derecho Penal Parte Especial doctrina y gráficos, Ed. Contexto año
2019, Resistencia pág. 218/219.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 70


culo pornográfico, aun sin que lo vea, o con la entrega del material por-
nográfico. Carece de relevancia típica si el suministro es a título oneroso
o gratuito.

Agrega que el párrafo 4 to. tiene dos figuras distintas, hay que distinguir:
en ambos casos nos encontramos con delitos de pura actividad, pero en
el primer supuesto (facilitación), pareciera que nos encontramos frente a
un delito de peligro abstracto, puesto que se perfecciona con presiden-
cia de que el menor ingrese y contemple el espectáculo, en el segundo
caso, por el contrario, parece que el delito es de peligro concreto, porque
requiere la entrega del material al menor. La tentativa aparece como de
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difícil constatación, más aún en la modalidad de facilitación.

Por último, el cuarto párrafo del presente artículo, agrava las escales
penales en un tercio del mínimo y la mitad del máximo cuando la víctima
fuere menor de trece años.

7. Grooming (art. 131 del C.P.)

SCHURJIN ALMENAR15 afirma que este delito consiste en un ciber acoso


sexual a personas menores de edad. Grooming es un término de la lengua
inglesa (un anglicismo) que proviene del vocablo groom, que significa aci-
calar, preparar, asear, cuidar. Ello nos habla de la modalidad de pedófilos
y pederastas, quienes cuidadosamente dirigen sus acciones con la inten-
ción de crear una conexión emocional con niños, niñas y adolescentes
para reducir sus inhibiciones y poder abusar sexualmente ellos. Se trata
de un delito informático impropio, en la medida que la informática es utili-
zada como medio para la comisión del delito, en contraposición de los lla-
mados delitos informáticos propios, que son aquellos en donde el objeto
de protección se vincula con los datos informáticos a los que se accede
mediando falta de la debida autorización o manipulando la seguridad.

Por su parte BUOMPADRE16 agrega que este delito es una consecuencia


del uso de internet o de cualquier otro sistema electrónico de transmisión
de datos, para la comisión de delitos sexuales, en los que se encuentran
involucrados menores de edad. No se trata de un delito informático, sino
que es un delito sexual que se caracteriza por la utilización de un medio
informático o telemático para finalidades ilícitas de naturaleza sexual. El
bien jurídico protegido por esta figura es la libertad sexual del menor.

15. Schurjin Almenar en: doctrina89883 (1).pdf [Link]


16. BUOMPADRE, op. cit. Pág. 224/225

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 71


8. Elementos del delito:

1. Contactar: (comunicarse, relacionarse, conectarse, etc.) a un menor


de edad que es la acción que nuclea el tipo penal.

2. Recepción: (tomar conocimiento) de la comunicación por parte del


menor.

3. Uso de internet, teléfono, o cualquier otra tecnología de información


y comunicación.

4. Finalidad de cometer un delito sexual, de los previstos en los art. 119


a 130 del C.P.
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En cuanto a los sujetos del delito, afirma el autor, que se infiere del texto
del art. en análisis, que se trata de un delito de titularidad indefinida,
que puede ser cometido por cualquier persona (adulta o no), sin que
se requiera en el autor de cualidades o condiciones específicas espe-
ciales. Sujeto pasivo debe ser un menor de edad (menor de 18 años).
Los medios de comisión son las comunicaciones electrónicas, de tele-
comunicaciones y/o cualquier otra tecnología de transmisión de datos.
No quedan abarcados por la norma otros medios de comunicación que
también puedan ser usados por la captación de victimas como por ejem-
plo cartas, esquelas, contactos personales. Subjetivamente es un delito
doloso, de dolo directo, pero por tratarse de un delito de tenencia muti-
lado de dos actos, demanda para su perfección la concurrencia de un
elemento subjetivo del tipo, ultraintencial, que acompaña al dolo: la fina-
lidad de cometer un delito sexual en perjuicio del menor de edad. No
obstante tratarse de un acto preparatorio de un delito sexual, se consuma
con el logro del contacto con el menor. Es necesario el contacto, esto es,
su recepción por parte del sujeto pasivo, para la perfección del tipo delic-
tivo. Por tratarse de un delito de pura actividad y de peligro abstracto, la
tentativa no parece admisible.

9. Acceso, apoderamiento, supresión o desvío de comunicación elec-


trónica. Comunicación o publicación de su contenido (art. 153 del C.P.).

En relación a esta figura, vamos a centrarnos en lo que aquí nos incumbe,


es decir los ciberdelitos.

SCHURJIN ALENAR nos dice en su trabajo17 que los cambios que la


ley de delitos informáticos introdujo en el artículo 153 del Código Penal

17. Schurjin Almenar en [Link]

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 72


argentino habilitaron la punición con prisión de 15 días a 6 meses para
quien fuera más allá de un mero acceso ilegítimo y: a) accediere indebi-
damente a una comunicación electrónica que no le esté dirigida; b) se
apoderare indebidamente de tal tipo de misiva; c) indebidamente supri-
miere o desviare de su destino una comunicación electrónica que no le
esté dirigida; d) indebidamente interceptare o captare comunicaciones
electrónicas. La disposición duplica la escala penal para el sujeto activo
que, además, comunicare a otro o publicare el contenido de la comuni-
cación electrónica. Asimismo, contempla la inhabilitación especial por el
doble del tiempo de la condena si el hecho lo cometiere un funcionario
público que abusare de sus funciones. La disposición se emparenta con
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

el art. 3 del Convenio de Budapest, que exige a las partes tipificar penal-
mente la interceptación, dolosa y sin autorización, cometida a través de
medios técnicos, de datos informáticos –en transmisiones no públicas–
en el destino, origen o en el interior de un sistema informático, incluidas
las emisiones electromagnéticas provenientes de un sistema informático
que transporta tales datos informáticos.

Por su parte BUONPADRE18 agrega que acceder indebidamente a una


comunicación electrónica es ingresar, introducirse, penetrar etc., a una
correspondencia digital, sin que importe la motivación que haya tenido el
autor para el ingreso. Se consuma al acceder indebidamente a la comu-
nicación electrónica. Sujeto activo puede ser cualquier persona, siendo
el delito doloso de dolo directo y la tentativa parece admisible. Respecto
al apoderamiento indebido de comunicación electrónica, el autor debe
haberse impuesto del contenido de la comunicación, que vendría a cons-
tituir un modo de apoderamiento de esta. En relación a la supresión y
desvío, afirma el autor que, que esta conducta consiste en afectar la exis-
tencia material, destruir, sacar del curso definitivamente, ocultar etc. Por
último y respecto a las agravantes previstas en el 3 er. párrafo, alcanzan
a los tipos previstos en los párrafos 1 y 2. Se califica si el agente comuni-
care a otro, es decir hacer saber a un tercero o a un número determinado
de personas, o publicare el contenido hacer saber al público en general
de la comunicación electrónica.

18. 306/307

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 73


10. Acceso no autorizado a un sistema informático – Hacking (art.
153 bis):

Esta figura conocida por la doctrina como hacking consiste en acce-


der, de forma indebida o no autorizada, o excediendo una autorización
concedida, a un sistema de tratamiento autorizado de la información de
acceso restringido. BUOMPADRE19 en relación a esta figura, explica que
debe tratarse de un sistema o dato informático de acceso restringido,
vale decir privado, no abierto al público en general, como lo son algunas
redes o sitios de internet. Si el acceso se produce con el consentimiento
o permiso del titular de la red, sitio, correo electrónico, etc., la conducta
es atípica. Se trata de una figura subsidiaria, es decir, una figura que se
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encuentra condicionada a que no resulte un delito más severamente


penado. El delito admite cualquier medio de comisión y, por lo general, el
autor (el hacker) es una persona con conocimientos en materia informá-
tica, experto en computación, cuya capacidad le permite vencer los obs-
táculos que presenta el sistema (por ej. Contraseñas, claves de acceso o
passwords). Sin embargo, la ley no hace ninguna distinción al respecto,
por lo tanto, sujeto activo puede ser cualquier persona sin importar su
género como así tampoco si posee conocimientos informáticos. Sujeto
pasivo es el titular del sistema o dato informático violado. Generalmente,
el acceso indebido a un sistema informático suele ser la antesala de la
comisión de otro delito ([Link]. un sabotaje informático, un espionaje de
datos, una estafa, el descubrimiento de algún secreto, incluso por móvi-
les terroristas), en cuyo caso serán de aplicación las normas comunes
relativas a tales ilícitos. El delito se agrava si el acceso no autorizado se
realiza a un sistema de datos informáticos de un organismo público esta-
tal o de un proveedor de servicios públicos o de sistemas financieros. El
fundamento de la mayor penalidad reside en la naturaleza de los organis-
mos protegidos, que deben ser públicos.

11. Publicación indebida de correspondencia (art. 155 del C.P.).

SCHURJIN ALENAR20 nos dice que dentro de la gama de conductas


incorporadas al Código Penal por la ley de delitos informáticos, una de
las más levemente penadas la encontramos en el art. 155, la que prevé
multa de $ 1.500 pesos a $ 100.000 para quien poseyere una comunica-
ción electrónica no destinada a la publicidad y la hiciere publicar indebi-
damente, si el hecho causare o pudiere causar perjuicios a terceros; a

19. BUOMPADRE op. cit. pág. 309/310


20. Schurjin Almenar en: [Link]

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 74


menos que hubiere obrado con el propósito inequívoco de proteger un
interés público, en cuyo caso está exento de responsabilidad penal.

ABOSO21, por su parte, citando a Nuñez, nos habla de un delito de viola-


ción la intimidad, porque el autor publica de manera indebida una corres-
pondencia privada. Carece de relevancia que el autor de la publicidad
ilegal sea el destinatario o un tercero que entro en contacto con dicha
correspondencia. La acción típica consiste en hacer publicar el contenido
de alguno de los objetos alcanzados en esta norma, lo que significa que
el contenido de la carta debe ser impuesto a personas determinas (publi-
caciones de su contendido en un periódico o en internet) razón por a
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cuál la mera comunicación de su contenido a personas determinadas no


alcanza a superar el test de tipicidad. Por lo demás, agrega, la tipicidad
objetiva demanda que dicha correspondencia no haya sido previamente
difundida, de lo contrario sería atípica la conducta del que la publico ya
que la afectación a la esfera de la intimidad ajena ya estaría consumada y
la reiteración de dicha publicación no constituye un nuevo delito (CNCC
Sala V. c. 26.000 “Ventura L de 7/11/08”). En este último fallo se confirmó
la condena de multa impuesta a un periodista que publico duramente un
programa televisivo el contendido de dos correos electrónicos de un ter-
cero. En esta sentencia se analiza la relación que existe entre la libertad
de prensa y el derecho a la intimidad. Es necesaria la individualización de
la persona autora de la carta, cuya privacidad se agrede lo que incluye
también los casos donde ella pueda ser determinable, aunque no se la
mencione directamente. Basta para a comisión de este delito la publi-
cación parcial de la carta. La publicación debe ser indebida, es decir no
debe contar con el consentimiento de su autor. Es una conducta dolosa
y admite dolo directo. El autor debe conocer la ajenidad de la correspon-
dencia y que ella no debe publicarse. Existe acuerdo en la doctrina que
puede cometerse con dolo eventual. Autor solo puede ser el que posea
de manera ilegítima la correspondencia.

12. Revelación de hechos, actuaciones o documentos secretos (art.


157 del C.P.)

Esta figura castiga al funcionario público que revele hechos, actuacio-


nes o, lo que aquí nos interesa, documentos o datos que por ley deben
ser secretos, castigando con prisión de 1 mes a 2 años e inhabilitación
especial de 1 a 4 años. Respecto al término documentos corresponde
21. ABOSO G. Código Penal de la República Argentina, comentado, concordado con
jurisprudencia 3 ra. Edición, Ed. B DE F Buenos Aires, 2016, págs.. 795/796

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 75


recordar que el art. 77 del Código Penal nos dice que éste comprende
toda representación de actos o hechos, con independencia del soporte
utilizado para su fijación, almacenamiento, archivo o transmisión.

ABOSO22, en resumen, nos dice que el bien jurídico tutelado, es la inti-


midad y el propio afectado es el Estado. Ello ocurre en función de que
los agentes y funcionarios públicos, en el ejercicio de sus actividades,
toman conocimiento de ciertos hechos, actuaciones, documentos o
datos que por ley deben quedar restringidos, al acceso público. No debe
existir intromisión por parte del funcionario público, esto quiere decir que
el conocimiento del secreto debe ser legítimo en el sentido de que debe
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llevarse a cabo en el marco ordinario de sus funciones. Como un ejem-


plo de quienes se encuentran obligados a guardar secreto por ley, de
acuerdo a lo analizado anteriormente, podemos mencionar a quienes son
partes de procesos administrativos y judiciales, los integrantes de orga-
nismos de inteligencia, fuerzas policiales etc.

13. Acceso ilegítimo a banco de datos personales. Revelación de


datos personales (art. 157 bis del C.P.).

En el presente artículo, cuyo bien jurídico protegido es también la intimi-


dad personal, nos encontramos que se penaliza con prisión de un mes a
dos años a quien ingrese a:

• Un banco de datos personales sin autorización ni permiso alguno;

• Quien revelare secretos o archivos registrados en ese banco de datos

• Quien los modifique por cualquier medio.

En el último párrafo, se agrega una pena de inhabilitación especial de 1 a


4 años, si el sujeto activo es un funcionario público.

Entrado de lleno al análisis de esta figura, y bajo el título de revelación de


datos informáticos ABOSO23 nos cuenta que la incorporación de este art24.
obedeció a la necesidad de actualizar la ley penal a cambios informáticos.
A raíz de la posibilidad tecnológica de tratar y almacenar gran cantidad de
datos personales, surgió la necesidad de amparar penalmente a violación
de la reserva de dichos datos. Posteriormente se añadió el tercer inciso
del art. y así se completó la protección penal de los datos informatizados.

22. ABOSO, op. ci. pág. 804


23. ABOSO op. cit. pág. 806-808
24. Incorporado por Ley de Protección de Datos Personales N° 25.326 art. 32.
[Link]

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 76


Bajo este artículo, únicamente se tutela la revelación de datos persona-
les almacenados en bases oficiales o privadas de datos (art. 1 de la ley
25.326) y no se tuvo en cuenta la información que una persona pudiera
almacenar en su ordenador personal, sino el almacenamiento masivo de
información ajena con o sin fines de lucro. En especial se regula el trata-
miento y almacenamiento de información por parte de entidades públicas
o privadas destinadas a proporcionar informes (entidades públicas en
cumplimiento de fines de la defensa nacional, registros de antecedentes
penales, entidades bancarias, crediticias, publicitarias, encuestadoras).
Tampoco se requiere que el banco de datos afectado por la acción ilícita
tenga por finalidad brindar informes a terceros.
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El autor que seguimos señala como acciones reprimidas las siguientes:

• Acceso ilegitimo (inc. 1): el autor debe actuar con dolo al acceder de
manera no autorizada a una base pública o privada de datos perso-
nales, siendo estos el objeto de la acción ilícita. Respecto a los datos,
estos pueden ser: personales (como nombre, apellido, domicilio etc.),
financieros (de bancos privados u oficiales) médicos etc. El término
Ilegítimo, se refiere a que el autor carece de permiso o autorización
para ingresar a la base de datos. Es una figura dolosa, únicamente
compatible con dolo directo, ya que el autor debe actuar a sabien-
das o ilegítimamente. Es un delito común que exige cualidad especial
alguna en el autor y el sujeto pasiva puede ser cualquier persona.

• Confidente necesario infiel (inc. 2): explica el autor que aquí, la infor-
mación debe ser procesada y almacenada por personas que, nece-
sariamente, en razón de su profesión u oficio, se interiorizan o tienen
acceso a la base de datos personales. Este confidente necesario
tiene el deber de reserva (art. 10 de la citada ley) el que solo cede ante
intimidación judicial o por razones fundadas en seguridad pública,
defensa nacional o salud pública. De acá, que la figura en estudio,
no reclama un acceso indebido ya que el propio confidente necesa-
rio este habilitado para el tratamiento de dicha información. Lo que
se veda es la conducta de brindar la información a terceros, que no
están habilitados para su conocimiento. Los comportamientos abu-
sivos son proporcionar y revelar dicho dato personal reservado a un
tercero. La conducta de revelar exige que dicha información reser-
vada, sea dada a conocer a personas indeterminadas. Por su parte, la
acción de proporcionar incluye tanto la entrega de un soporte mate-
rial con los datos personales reservados, como permitir el ingreso de

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 77


un tercero al sistema, lo que no excluye que éste cometa a su vez la
conducta de acceso ilegitimo. El objeto de las acciones descriptas
es la información registrada en un archivo o en una base de datos
personales sea pública o privada y de carácter confidencial resguar-
dado por una ley. Comete también el delito el confidente necesario
que proporciona información personal al propio interesado, ya que
lo tutelado se relaciona directamente con la indemnidad del sistema
informático y el arbitrario uso que de dicha información hace el con-
fidente necesario. Es una figura que exige dolo directo, y algunos
autores como Donna dicen que acepta el dolo eventual. Es un delito
especial, autor solo puede serlo el confidente necesario que, si reúne
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la calidad de funcionario público, recibirá además una pena de inha-


bilitación especial.

• Insertar o hacer insertar ilegítimamente datos en un archivo de datos


personales. En consecuencia, la figura en estudio abarca tanto la
acción dolosa de la persona que inserta directamente datos en una
base de datos personales como el que determina a otro a la inserción
de dichos datos. Los datos, como ya manifestamos, deben ser de
naturaleza personal y dicha inclusión debe ser ilegitima. Es una figura
dolosa, el autor debe conocer y querer insertar o hacer insertar datos
en un archivo de datos personales. Se requiere consecuentemente
dolo directo. El sujeto activo puede ser cualquier persona, pero si se
tratase de un funcionario público se prevé la aplicación conjunta de
una pena de inhabilitación especial. La tentativa es admitida en todos
los supuestos.

14 . Estafa mediante el uso de una tarjeta magnética o de sus datos


(art. 173 inc. 15).

El art. 173 castiga con una pena de un mes a seis años a quien (inc. 15)
defraudare a otro mediante el uso de las tarjetas de compra, crédito o débito,
cuando la misma hubiera sido falsificada, adulterada, hurtada, robada, per-
dida u obtenida de legítimo emisor mediante el uso o autorizado de sus
datos, aunque lo hiciere por medio de una operación automática.

Debemos recordar que el artículo 2 de la ley 25.93025 modifico el art. 285


del Código Penal, con el cual se equiparó a la moneda nacional, entre
otros valores, a las tarjetas mencionadas, legalmente emitidas por entida-
des nacionales o extranjeras autorizadas para ello. El bien jurídico prote-
25. CODIGO PENAL ([Link])

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 78


gido por esta figura es el patrimonio ajeno, encontrándose el delito bajo
análisis bajo el título de Delitos Contra la Propiedad del Código Penal.

En este inciso, se reprime la conducta fraudulenta del autor, que utiliza


una tarjeta de compra falsificada, adulterada, hurtada, robada, perdida u
obtenida del legítimo emisor mediante ardid o engaño o mediante el uso
no autorizado de sus datos. La acción de defraudar se presenta con el
uso de una tarjeta de compra, sea de débito o crédito, que haya sido pre-
viamente falsificada o adulterada, sin necesidad de que dicha maniobra
la haya realizado el propio usuario de la tarjeta. Por lo demás esta figura
penal prevé que dicha tarjeta de compra pueda ser hurtada o robada a su
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legítimo titular, para lo cual tampoco se demanda que el autor del fraude
haya participado de dicha sustracción. También se incluye la posibilidad
de que la tarjeta haya sido perdida por su titular. Otra modalidad fraudu-
lenta prevista por esta forma de defraudación se relaciona con la obten-
ción de la tarjeta de compra mediante el empleo del engaño suficiente,
por ejemplo, la falsificación de datos personales o financieros o el uso de
documentación falsa o adulterada que provoque el error en la entidad de
crédito sobre la persona o su solvencia económica, determinando así el
suministro de una tarjeta de compra. Por último, se incluye la modalidad
de utilizar de manera ilegítima información almacenada en las bases de
datos, lo que presupone la participación de un confidente necesario que
tenga acceso al tratamiento de la información de los usuarios de tarjetas
de compra almacenada en las bases de datos de las entidades de cré-
dito. Es un delito doloso, el autor debe conocer y querer el uso de una
tarjeta de compra obtenida en las circunstancias señaladas para provo-
car error en un tercero y así lograr el desplazamiento patrimonial perjudi-
cial. Respecto al ardid o engaño que el autor hubiese empleado para la
obtención de la tarjeta de su legítimo emisor, cabe cualquier modalidad
suficiente para provocar error en un tercero26.

Desde el punto de vista subjetivo de la tipicidad podemos decir que es


un delito doloso de dolo directo y se consuma con el desplazamiento
patrimonial y admite tentativa.

15. Estafa informática (art. 173 inc. 16).

Con esta figura, se castiga con la pena mencionad en el art. anterior, al


que defraudare a otro mediante cualquier técnica de manipulación infor-
mática que altere el normal funcionamiento de un sistema informático o
26. ABOSO op. cit. 959/963.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 79


la transmisión de datos. La acción típica consiste en defraudar a otra per-
sona mediante la manipulación informática, por ello tiene como objeto del
delito un sistema informático o de transmisión de datos. El autor influye
alterando ya sea el sistema o la transmisión arriba señalada. La conducta
manipuladora puede implicar la alteración, la modificación o eliminación
de datos que producen en el sistema una anomalía que produce un que-
branto económico. El autor puede tanto, eliminar deudas como agregar
créditos a su favor, no requiriéndose un desplazamiento patrimonial rui-
noso. Autor del delito puede ser cualquier persona y el sujeto pasivo es el
titular del patrimonio defraudado. Es un delito doloso de dolo directo, no
admite dolo eventual ni culpa. Se consuma con el perjuicio patrimonial y
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admite tentativa27.

16. Daño informático (art. 183 2 do. Párrafo y 184 del C.P.).

Señala la ley, que comete el delito bajo estudio, quien destruyere o inutili-
zare datos, documentos, programas o sistemas informáticos; o vendiere,
distribuyere, hiciere circular o introdujere en un sistema informático, cual-
quier programa destinado a causar daño. La pena como castigo a su
autor es de quince días a un año de prisión.

BUOMPADRE28 nos dice que para la presencia de este delito es suficiente


que el autor haya borrado el dato ajeno, por este motivo, en nada impide
la aplicación de esta figura delictiva, la circunstancia de que el sistema
informático tenga la posibilidad de realizar copias de manera automática.
La supresión de datos afecta, a diferencia de la acción de borrado, su
disponibilidad, es decir, la integridad física del dato no es alterada, pero
el autor impide con su accionar la aplicación o el uso de ese dato. Tanto
la alteración como la inutilización de los datos informáticos apuntan a la
pérdida de su valor intrínseco de uso. Se altera un dato cuando el autor
borra o bien ingresa otros datos que lo convierten en inaplicable o afec-
tan directamente su valor económico. El daño es un delito instantáneo,
que se consuma con la destrucción inutilización, desaparición o daño
del objeto. Está regulado como una figura residual, ya que su aplica-
ción dependerá de la ausencia de comisión de otro delito reprimido con
mayor gravedad. Es un delito doloso y su elemento subjetivo consiste en
querer dañar la cosa ajena.

27. ABOSO op cit. pag. 964


28. BUOMPADRE, op. cit. pag. 448/450

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 80


Por último, en relación al delito de Daño, el art. 184 en los inc. 15 y 16
agrava las penas elevando las penas de 3 meses a 4 años, cuando la
acción típica se da en datos, documentos, programas o sistemas infor-
máticos públicos; como así también su perpetración en sistemas informá-
ticos destinados a la prestación de servicios de salud, de comunicacio-
nes, de provisión o transporte de energía, de medios de transporte u otro
servicio público.

17. Interrupción de comunicación telegráfica o telefónica (art. 197 del


C.P.).
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En relación a esta figura, y en lo que aquí nos ocupa, BUOMPADRE explica


que se incorporó al presente art. mediante la sanción de la ley 26. 388 la
frase “o de otra naturaleza” a la redacción del art. 197 quedando así abar-
cadas la conducta de quien interrumpiere o entorpeciere la comunicación
electrónica o resistiere violentamente el restablecimiento de la comunica-
ción electrónica interrumpida, gracias a la reforma de provocada por la
ley de delitos informáticos. El delito debe producir una verdadera inco-
municación que afecte al servicio público normal correspondiente. La
disposición contempla dos hipótesis bien diferenciadas: la interrupción
o entorpecimiento de la comunicación y la resistencia violenta al resta-
blecimiento de la comunicación ya interrumpida. En ambos supuestos, la
acción del agente para recaer sobre las comunicaciones (informática)29.

18. Violación de los medios de prueba, registros o documentos.

Por último, nos queda, por analizar el delito previsto en el art. 255 del
Código Penal, en la cual se castiga a la conducta de quien sustrajere, alte-
rare, ocultare, destruyere o inutilizare en todo o en parte, registros o docu-
mentos electrónicos confiados a la custodia de un funcionario público o
de otra persona en el interés del servicio público, para la cual, se prevé
prisión de 1 mes a 4 años, salvo que el autor fuere el mismo depositario,
en cuyo caso sufrirá además inhabilitación especial por doble tiempo; o
que el hecho se cometiere por imprudencia o negligencia del depositario,
quien –en ese caso– será reprimido con multa de $ 750 a $ 12.500.

El delito consiste, al decir de BUOMPADRE30 en cometer estas acciones


sobre objetos que están destinados a servir de prueba a la autoridad

29. BUOMPADRE, [Link] pág. 482.


30. BUOMPADRE, [Link] pág. 578/579.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 81


correspondiente, ya sea judicial, administrativa, legislativa, o registros,
documentos, confiados a la custodia de un funcionario o de otra persona,
en el interés del servicio público. Los objetos del delito deben estar des-
tinados a servir de prueba ante la autoridad competente y confiados a la
custodia de un funcionario público u otra persona en el interés del servicio
público. Sujeto activo puede ser cualquier persona, incluso un funcionario
público, desde el punto de vista subjetivo es un delito doloso que admite
la posibilidad de dolo eventual. Es un tipo de pura actividad y de peligro
que se consuma con el quebrantamiento de la custodia que implica la rea-
lización de las acciones típicas. La doctrina estima admisible la tentativa.
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19. Trabajo comparativo del Nuevo Código Penal en Materia de deli-


tos informáticos con el Código actual31.

Código Penal de la República Argentina. Proyecto del Nuevo Código Penal.


Artículo 128 Será reprimido con prisión de 1. Se impondrá prisión de TRES (3) a SEIS (6) años, al que
tres (3) a seis (6) años el que produjere, produjere, financiare, ofreciere, comerciare, publicare,
financiare, ofreciere, comerciare, publicare, facilitare, divulgare o distribuyere, por cualquier medio,
facilitare, divulgare o distribuyere, por cual- toda representación de una persona menor de DIECIO-
quier medio, toda representación de un CHO (18) años dedicado a actividades sexuales explícitas
menor de dieciocho (18) años dedicado a o toda representación de sus partes genitales con fines
actividades sexuales explícitas o toda repre- predominantemente sexuales. La misma pena se impon-
sentación de sus partes genitales con fines drá al que organizare espectáculos en vivo de represen-
predominantemente sexuales, al igual que taciones sexuales explícitas en que participaren personas
el que organizare espectáculos en vivo de menores de DIECIOCHO (18) años. Si el autor actuare con
representaciones sexuales explícitas en que fines de lucro, el mínimo de la pena de prisión se elevará
participaren dichos menores. Será reprimido a CUATRO (4) años. 2. Se impondrá prisión de CUATRO
con prisión de cuatro (4) meses a un (1) año (4) meses a UN (1) año, al que a sabiendas tuviere en
el que a sabiendas tuviere en su poder repre- su poder representaciones de las descriptas en el apar-
sentaciones de las descriptas en el párrafo tado 1. Se impondrá prisión de SEIS (6) meses a DOS
anterior. Será reprimido con prisión de seis (2) años, al que tuviere en su poder representaciones de
(6) meses a dos (2) años el que tuviere en las descriptas en el apartado 1 con fines inequívocos de
su poder representaciones de las descrip- distribución o comercialización. 3. Se impondrá prisión de
tas en el primer párrafo con fines inequívo- UN (1) mes a TRES (3) años, a la persona mayor de edad
cos de distribución o comercialización. Será que facilitare el acceso a espectáculos pornográficos o
reprimido con prisión de un (1) mes a tres suministrare material pornográfico a personas menores
(3) años el que facilitare el acceso a espec- de CATORCE (14) años. Artículo 124 Las escalas penales
táculos pornográficos o suministrare mate- previstas en el artículo 123 se elevarán en un tercio en su
rial pornográfico a menores de catorce (14) mínimo y en su máximo: 1°) Si la víctima fuere menor de
años. Todas las escalas penales previstas en 13 años. 2°) Si el material pornográfico representare espe-
este artículo se elevarán en un tercio en su cial violencia física contra la víctima. 3°) Si el hecho fuere
mínimo y en su máximo cuando la víctima cometido por ascendiente, afín en línea recta, hermano,
fuere menor de trece (13) años. tutor, curador, ministro de algún culto reconocido o no,
encargado de la educación o de la guarda.

31. Schurjin Almenar en: [Link]

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 82


Artículo 131 Será penado con prisión de Artículo 122 Se impondrá prisión de SEIS (6) meses a
seis (6) meses a cuatro (4) años el que, por CINCO (5) años, siempre que el hecho no importe un
medio de comunicaciones electrónicas, tele- delito más severamente penado, a la persona mayor de
comunicaciones o cualquier otra tecnología edad que: 1°) Tomare contacto con una persona menor
de transmisión de datos, contactare a una de TRECE (13) años mediante conversaciones o relatos
persona menor de edad, con el propósito de de contenido sexual. 2°) Le requiera, por cualquier medio
cometer cualquier delito contra la integridad y de cualquier modo, a una persona menor de TRECE
sexual de la misma. (13) años que realice actividades sexuales explícitas o
actos con connotación sexual o le solicite imágenes de sí
misma con contenido sexual. 3°) Le proponga, por cual-
quier medio y de cualquier modo, a una persona menor
de TRECE (13) años concertar un encuentro para llevar a
cabo actividades sexuales con ella, siempre que tal pro-
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puesta se acompañe de actos materiale encaminados al


acercamiento. 4°) Realizare cualquiera de las acciones
previstas en los incisos 1°, 2° y 3° con una persona mayor
de TRECE (13) años y menor de DIECISÉIS (16) años,
aprovechándose de su inmadurez sexual o si mediare
engaño, violencia, amenaza, abuso de autoridad o de una
situación de vulnerabilidad, o cualquier otro medio de inti-
midación o coerción. 5°) Realizare cualquiera de las accio-
nes previstas en los incisos 1°, 2° y 3° con una persona
mayor de DIECISÉIS (16) años y menor de DIECIOCHO
(18) años si mediare engaño, violencia, amenaza, abuso
de autoridad o de una situación de vulnerabilidad, o cual-
quier otro medio de intimidación o coerción.
Artículo 153 bis. Será reprimido con prisión Artículo 501 Se impondrá prisión de QUINCE (15) días a
de quince (15) días a seis (6) meses, si no SEIS (6) meses, si no resultare un delito más severamente
resultare un delito más severamente penado, penado, al que a sabiendas accediere por cualquier medio,
el que a sabiendas accediere por cualquier sin autorización o excediendo la que posea, a un sistema
medio, sin la debida autorización o exce- o dato informático de acceso restringido. Artículo 502 La
diendo la que posea, a un sistema o dato pena será de SEIS (6) meses a DOS (2) años de prisión:
informático de acceso restringido. La pena 1°) Si el hecho hubiere afectado un sistema o dato infor-
será de un (1) mes a un (1) año de prisión mático de un organismo público estatal. 2°) Si el acceso
cuando el acceso fuese en perjuicio de un hubiere afectado un sistema o dato informático de un pro-
sistema o dato informático de un organismo veedor de servicios públicos, de salud o financieros. 3°)
público estatal o de un proveedor de servi- Si el hecho hubiera afectado a un número indiscriminado
cios públicos o de servicios financieros. de víctimas. Si el hecho se cometiere con el fin de obtener
información sensible a la defensa nacional, el máximo de
la pena de prisión se elevará a CUATRO (4) años.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 83


Artículo 153 Será reprimido con prisión de Artículo 153 Se impondrá prisión de SEIS (6) meses a
quince (15) días a seis (6) meses el que DOS (2) años y multa de DIEZ (10) a CIENTO CINCUENTA
abriere o accediere indebidamente a una (150) días-multa, al que: 1°) Abriere o accediere indebi-
comunicación electrónica, una carta, un damente a una comunicación electrónica, una carta, un
pliego cerrado, un despacho telegráfico, pliego cerrado, un papel privado o un despacho telegrá-
telefónico o de otra naturaleza, que no le fico, telefónico o de otra naturaleza que no le esté dirigido.
esté dirigido; o se apoderare indebidamente 2°) Se apoderare indebidamente de una comunicación
de una comunicación electrónica, una carta, electrónica, de una carta, de un pliego, de un despacho
un pliego, un despacho u otro papel privado, u o de otro papel privado, aunque no esté cerrado. 3°)
aunque no esté cerrado; o indebidamente Indebidamente suprimiere o desviare de su destino una
suprimiere o desviare de su destino una correspondencia o una comunicación electrónica o tele-
correspondencia o una comunicación elec- fónica que no le esté dirigida. 4°) Indebidamente intercep-
trónica que no le esté dirigida. En la misma tare o captare comunicaciones electrónicas o telecomu-
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pena incurrirá el que indebidamente inter- nicaciones provenientes de cualquier sistema de carácter
ceptare o captare comunicaciones electró- privado o de acceso restringido. Si el autor además comu-
nicas o telecomunicaciones provenientes de nicare a otro, publicare o hiciere publicar el contenido de
cualquier sistema de carácter privado o de la carta, escrito, despacho, comunicación electrónica o
acceso restringido. La pena será de prisión telecomunicación, la pena será de UNO (1) a TRES (3)
de un (1) mes a un (1) año, si el autor además años de prisión
comunicare a otro o publicare el contenido
de la carta, escrito, despacho o comunica-
ción electrónica. Si el hecho lo cometiere un
funcionario público que abusare de sus fun-
ciones, sufrirá además, inhabilitación espe-
cial por el doble del tiempo de la condena.
Artículo 157 Será reprimido con prisión de un Artículo 156 1. Se impondrá prisión de SEIS (6) meses
(1) mes a dos (2) años e inhabilitación espe- a DOS (2) años e inhabilitación especial, en su caso,
cial de un (1) a cuatro (4) años, el funcionario por doble del tiempo de la condena a prisión, al que
público que revelare hechos, actuaciones, teniendo noticias por razón de su estado, oficio, empleo,
documentos o datos, que por ley deben ser profesión o arte, de un secreto cuya divulgación pueda
secretos. causar daño, lo revelare sin justa causa. La misma pena
se impondrá al funcionario público que revelare hechos,
actuaciones, documentos o datos, que por ley debieran
quedar secretos. 2. Se impondrá prisión de UNO (1) a
CUATRO (4) años e inhabilitación especial de CINCO (5)
a DIEZ (10) años, al funcionario o empleado público que
ilegítimamente revelare constancias de carácter reser-
vado o secreto relacionadas con la identificación de las
personas. 3. Se impondrá prisión de CUATRO (4) a OCHO
(8) años, CUARENTA Y OCHO (48) a NOVENTA Y SEIS
(96) días-multa e inhabilitación absoluta perpetua, al fun-
cionario o empleado público que indebidamente revelare
la real o nueva identidad de un agente encubierto, de un
agente revelador o de un informante, si no configurare
una conducta más severamente penada. Si el funciona-
rio o empleado público permitiere o diere ocasión a que
otro conozca dicha información por imprudencia, negli-
gencia o inobservancia de los reglamentos o deberes a
su cargo, la pena será de UNO (1) a TRES (3) años de
prisión, DOCE (12) a TREINTA Y SEIS (36) días-multa e
inhabilitación especial de TRES (3) a DIEZ (10) años.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 84


Artículo 157 bis Será reprimido con la pena Artículo 157 1. Se impondrá prisión de SEIS (6) meses a
de prisión de un (1) mes a dos (2) años el DOS (2) años, al que: 1°) A sabiendas e ilegítimamente,
que: 1. A sabiendas e ilegítimamente, o vio- o violando sistemas de confidencialidad y seguridad de
lando sistemas de confidencialidad y seguri- datos, accediere de cualquier forma a un banco de datos
dad de datos, accediere, de cualquier forma, personales. 2°) Ilegítimamente proporcionare o revelare a
a un banco de datos personales; 2. Ilegíti- otra información registrada en un archivo o en un banco
mamente proporcionare o revelare a otra de datos personales cuyo secreto estuviere obligado
información registrada en un archivo o en a preservar por disposición de la ley. 3°) Ilegítimamente
un banco de datos personales cuyo secreto suprimiere, insertare o hiciere insertar datos en un archivo
estuviere obligado a preservar por disposi- de datos personales. Si el autor fuere funcionario público,
ción de la ley. 3. Ilegítimamente insertare o se impondrá, además, inhabilitación de UNO (1) a CINCO
hiciere insertar datos en un archivo de datos (5) años. 2. Se impondrá prisión de UNO (1) a CUATRO
personales. Cuando el autor sea funcionario (4) años, al que copiare, comunicare o divulgare indebi-
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público sufrirá, además, pena de inhabilita- damente el contenido de documentación o información


ción especial de un (1) a cuatro (4) años. de carácter confidencial referido en la Ley N° 26.247, si
hubiere sido entregada a un inspector nacional o de la
Organización o a la Autoridad Nacional, directamente o
por intermedio de un Estado extranjero.
Artículo 173 Sin perjuicio de la disposición Artículo 173 Sin perjuicio de la disposición general del artí-
general del artículo precedente, se conside- culo 172, se considerarán casos especiales de defrauda-
rarán casos especiales de defraudación y ción y se impondrá la misma pena que establece aquel
sufrirán la pena que él establece (prisión de artículo (prisión de un mes a seis años): 15) Al que defrau-
un mes a seis años): 15. El que defraudare dare mediante el uso de una tarjeta de compra, crédito o
mediante el uso de una tarjeta de compra, débito, que hubiese sido falsificada, adulterada, hurtada,
crédito o débito, cuando la misma hubiere robada, perdida u obtenida del legítimo emisor mediante
sido falsificada, adulterada, hurtada, robada, ardid o engaño, o mediante el uso no autorizado de sus
perdida u obtenida del legítimo emisor datos, aunque lo hiciere por medio de una operación
mediante ardid o engaño, o mediante el uso automática.
no autorizado de sus datos, aunque lo hiciere
por medio de una operación automática.

Artículo 173 Sin perjuicio de la disposición Artículo 500 Se impondrá prisión de UN (1) mes a SEIS (6)
general del artículo precedente, se conside- años, al que defraudare a otro mediante la introducción,
rarán casos especiales de defraudación y alteración, borrado o supresión de datos de un sistema
sufrirán la pena que él establece (prisión de informático, o utilizando cualquier técnica de manipula-
un mes a seis años): 16. El que defraudare a ción informática que altere el normal funcionamiento de
otro mediante cualquier técnica de manipu- un sistema informático o la transmisión de datos.
lación informática que altere el normal fun-
cionamiento de un sistema informático o la
transmisión de datos.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 85


Artículo 183 Será reprimido con prisión de Artículo 494 Se impondrá prisión de QUINCE (15) días a
quince días a un año, el que destruyere, inuti- UN (1) año o UNO (1) a DOCE (12) días-multa, al que ile-
lizare, hiciere desaparecer o de cualquier gítimamente y sin autorización de su titular alterare, des-
modo dañare una cosa mueble o inmueble truyere o inutilizare datos, documentos, programas, sis-
o un animal, total o parcialmente ajeno, siem- temas informáticos o registros informáticos de cualquier
pre que el hecho no constituya otro delito índole. Si los datos, documentos o programas afectados
más severamente penado. En la misma pena fueren aquellos protegidos por la Ley N° 24.766, la escala
incurrirá el que alterare, destruyere o inutili- penal prevista se elevará en un tercio del mínimo y del
zare datos, documentos, programas o siste- máximo.
mas informáticos; o vendiere, distribuyere,
hiciere circular o introdujere en un sistema
informático, cualquier programa destinado a
causar daños
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

Artículo 184 La pena será de tres (3) meses Artículo 495 La pena será de prisión de TRES (3) meses
a cuatro (4) años de prisión, si mediare cual- a CUATRO (4) años: 1°) Si el hecho se ejecutare en docu-
quiera de las circunstancias siguientes: 1. mentos, programas o sistemas informáticos públicos. 2°)
Ejecutar el hecho con el fin de impedir el libre Si el hecho se cometiere en sistemas informáticos desti-
ejercicio de la autoridad o en venganza de sus nados a la prestación de servicios de salud, de comunica-
determinaciones; 2. Producir infección o con- ciones, de provisión o transporte de energía, de medios
tagio en aves u otros animales domésticos; de transporte u otro servicio público. 3°) Si el daño reca-
3. Emplear substancias venenosas o corrosi- yere sobre un bien perteneciente al patrimonio cultural de
vas; 4. Cometer el delito en despoblado y en la NACIÓN ARGENTINA o de un Estado extranjero. Artí-
banda; 5. Ejecutarlo en archivos, registros, culo 496 La pena será de prisión de UNO (1) a CINCO (5)
bibliotecas, museos o en puentes, caminos, años si, por el modo de comisión: 1°) El hecho hubiere
paseos u otros bienes de uso público; o en afectado a un número indiscriminado de sistemas infor-
tumbas, signos conmemorativos, monumen- máticos. 2°) El hecho hubiere afectado el funcionamiento
tos, estatuas, cuadros u otros objetos de arte de servicios públicos esenciales o la provisión de bienes
colocados en edificios o lugares públicos; o de primera necesidad. 3°) El hecho hubiere creado una
en datos, documentos, programas o siste- situación de peligro grave para la sociedad.
mas informáticos públicos; 6. Ejecutarlo en Artículo 497 Se impondrá prisión de UNO (1) a CINCO (5)
sistemas informáticos destinados a la presta- años, al que ilegítimamente y sin autorización de su titular,
ción de servicios de salud, de comunicacio- mediante cualquier artificio tecnológico, mecanismo de
nes, de provisión o transporte de energía, de cifrado o programas maliciosos, obstaculizare o interrum-
medios de transporte u otro servicio público. piere el funcionamiento de un sistema informático ajeno o
impida a los legítimos usuarios el acceso a los datos del
sistema, siempre que el hecho no importe un delito más
severamente penado. Artículo 498 Se impondrá prisión
de QUINCE (15) días a UN (1) año o UNO (1) a DOCE (12)
días-multa, al que vendiere, distribuyere, hiciere circular o
introdujere en un sistema informático cualquier programa
destinado a causar daños.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 86


Artículo 197 Será reprimido con prisión de Artículo 192 Se impondrá de SEIS (6) meses a TRES (3)
seis (6) meses a dos (2) años, el que inte- años de prisión, si el hecho no constituyere un delito más
rrumpiere o entorpeciere la comunicación severamente penado: 1°) Al que, aun sin crear un peligro
telegráfica, telefónica o de otra naturaleza o común, empleare cualquier medio para detener o entor-
resistiere violentamente el restablecimiento pecer la marcha de un medio de transporte público. 2°)
de la comunicación interrumpida. Al que, sin autorización, aun sin crear un peligro común,
empleare cualquier medio para detener o entorpecer la
marcha de un medio de transporte privado. 3°) Al que,
aun sin crear un peligro común, ejecutare cualquier acto
tendiente a interrumpir o entorpecer el funcionamiento de
los servicios públicos de comunicación telefónica, radio-
fónica, satelital o electrónica, de provisión de agua, de
electricidad o de sustancias energéticas o resistiere con
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.

violencia su restablecimiento
Artículo 255 Será reprimido con prisión de un Artículo 255 Se impondrá prisión de SEIS (6) meses a
(1) mes a cuatro (4) años, el que sustrajere, CUATRO (4) años, al que sustrajere, alterare, ocultare,
alterare, ocultare, destruyere o inutilizare en destruyere o inutilizare en todo o en parte objetos des-
todo o en parte objetos destinados a servir de tinados a servir de prueba ante la autoridad competente,
prueba ante la autoridad competente, regis- registros o documentos confiados a la custodia de un
tros o documentos confiados a la custodia funcionario público o de otra persona en el interés del
de un funcionario público o de otra persona servicio público. Si el autor fuere el mismo depositario,
en el interés del servicio público. Si el autor se impondrá, además, inhabilitación especial por el doble
fuere el mismo depositario, sufrirá además del tiempo de la condena a prisión. Si el hecho se come-
inhabilitación especial por doble tiempo. Si el tiere por imprudencia o negligencia, impericia en su arte o
hecho se cometiere por imprudencia o negli- profesión, o inobservancia de los reglamentos o deberes
gencia del depositario, éste será reprimido a cargo del depositario, a éste se le aplicará de DOS (2) a
con multa de pesos setecientos cincuenta ($ DOCE (12) días-multa
750) a pesos doce mil quinientos ($12.500).

BILIOGRAFÍA (Libros y páginas web):

1. CORNEJO, A 2009. Estupefacientes 2 da. Ed actualizada, Rubinzal –


Culzoni. Santa Fé.

2. NUÑEZ. Ricardo. Manual de Derecho Penal Parte Especial, cuarta


edición actualizada por Reinaldi V.F., Ed. Lerner 2009, Córdoba.

3. FALCONE R.

4. TURRASPE, HUTCHINSON, DONNA. Daño Ambiental, tomo II, Dere-


cho Civil, Derecho Ambiental, Derecho Ambiental Ed. Rubinson Cul-
zoni, Buenos Aires.

5. BUOMPADRE, J. Derecho Penal Parte Especial – 2 da Ed. Ed. Con-


Texto, Resistencia.

6. ABOSO, Código Penal de la R.A. Comentado, Concordado con Juris-


prudencia – 4 ta. ed., Ed., IB de F, Buenos Aires.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 87


7. CREUS, Carlos –parte especial Tomo 2 – 4 ta. Ed. Actualizada,
Buenos Aires.

8. NAVARRO, ASTURIAS y LEO Delitos contra la Salud y el Medio


Ambiente, Ed. Hammurabi, 1° Ed., 2009, Buenos Aires.

9. [Link]

10. FIGARI, Rubén E. en [Link]


128-del-c-p-ley-27-436-sobre-pornografia-infantil/

11. Schurjin Almenar en [Link]

12. Código Penal Argentino y leyes correspondientes.


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13. Sitio web de la Real Academia Española.

Módulo: Parte Especial – Segunda Parte 88

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