Modulo 3
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Presentación 4
Objetivos 5
Programa 5
Material 8
Glosario 8
Unidades:
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.
Unidad 1 10
Unidad 2 29
Unidad 3 65
1. Introducción.
14. Agravantes.
en materia de ambiente.
2. Análisis del arts. 186, inciso 2º, apartado b) del Código Penal. 2.2.
Estrago Rural.
5. Los delitos contra la fauna. 5.2 El delito de caza furtiva. 5.3 Tipo obje-
tivo. La acción típica. 5.4. Sujetos del delito. 5.5. Sujeto activo: 5.6 Sujeto
pasivo. 5.7 El concepto de fauna silvestre. 5.8 Campo ajeno. 5.9 La auto-
rización o licencia de caza. 5.10 Los medios típicos. 5.11 Tipo subjetivo.
5.12 Consumación y tentativa. 5.13 La pena. 5.14 El delito de depredación
de fauna (art. 25 de la ley 22.421). 5.15 Agravante. 5.16 El delito de caza
con procedimiento prohibidos (art. 26 de la ley 22.421). 5.17 Comercio
ilegal (art. 27). 5.18 Modos de comisión:
1. Introducción.
2. Desarrollo
14. Estafa mediante el uso de una tarjeta magnética o de sus datos (art.
173 inc. 15).
16. Daño informático (art. 183 2 do. Párrafo y art. 184 del C.P.).
Bibliografía complementaria:
8. [Link]
1. Introducción.
Contenidos
En nuestro sistema jurídico, la Ley 23.737 regula una serie de figuras que
castigan conductas vinculadas con la tenencia y tráfico de estupefacientes.
Dicha ley fue promulgada en octubre del año 1989, derogando parcial-
mente la antigua ley (20.771). A lo largo de su articulado, se tipifican figu-
ras penales que analizaremos durante parte del cursado del presente
módulo III.
almacene o transporte;
En el caso del inciso a), cuando por la escasa cantidad sembrada o culti-
vada y demás circunstancias, surja inequívocamente que ella está desti-
nada a obtener estupefacientes para consumo personal, la pena será de
un (1) mes a dos (2) años de prisión y serán aplicables los artículos 17,
18 y 21.
estupefacientes.
Al respecto, señala CORNEJO2, que cuando la ley nos dice que la siem-
bra o cultivo de plantas para producir estupefacientes, o materias primas,
o elementos destinados a su producción o elaboración, al igual que la
guarda, son actos preparatorios punibles, significando que el autor, sin
autorización o con destino ilegítimo, aún no comenzó la cadena de trá-
fico, pero el riesgo potencial consiste en que sin las plantas, las materias
primas o elementos destinados a la producción o fabricación resultaría
imposible la existencia de la droga, es decir que, se castiga la etapa
embrionaria del tráfico ilícito. Agrega que es un delito doloso, admite ten-
tativa, es de peligro abstracto y, porciento es una de las actividades primi-
genias para la puesta en marcha de la cadena de tráfico. Sigue diciendo
que guarda la persona que tiene a su cargo la conservación de la cosa,
diferenciando está con la figura de almacenamiento (inc. c) ya que esta
última no requiere tareas de conservación, lo cual resulta indispensable
con las plantas o semillas. Si las semillas no tienen poder germinativo,
no hay delito, ello teniendo en cuenta su inocuidad. A la vez, habrá que
constatar la cantidad, dado que, si esta es insignificante, el autor esta
eximido de pena.
Por su parte, NUÑEZ4 nos dice que tratándose de materias primas o ele-
mentos destinados a su producción solo es típica la acción de guardarlas
pero no las otras dos. El delito de siembra es instantáneo y de efectos
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Cornejo8, por su parte nos dice, que se puede afirmar que en toda acti-
vidad de tráfico ilegal de estupefacientes, materias primas, plantas y
semillas utilizables para la producción subyace el propósito de lucro de
sus actores, por dicha razón es que puede afirmarse sin ambages, que
cada delito cometido en el tráfico de droga trae aparejada la intención de
comerciar. Lo que dinamiza y describe exactamente el tráfico de droga
son las acciones de compra y venta. Esas operaciones se generan entre
quienes producen y quienes distribuyen, entre distribuidores, y entre estos
últimos y los consumidores. Bajo la expresión comercio se quiso tipificar
la compra, venta u oferta de estupefacientes, materias primas necesarias
para su fabricación, extracción, preparación o producción y las plantas o
semillas utilizables para su producción. Mediante estas acciones se pone
en circulación la droga, o bien se adquieren y venden los productos y
precursores químicos necesarios para su elaboración, como también las
plantas y semillas necesarias para la producción de estupefacientes. Si
se trata de drogas naturales, la compra, venta u oferta de plantas agotan
el tipo penal, otra vez en este punto, debe ponerse de resalto que el tipo
de comercio es un delito instantáneo que se consuma cuando culmina la
compra y venta de droga, razón por la cual admite tentativa.
Este delito, seguro uno de los más aplicadas por los tribunales en las
causas judiciales al igual que la de Comercio, afirma la Doctrina11 que, no
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solo requiere tener la mercadería, sino que debe hacerlo con el fin espe-
cífico que señala la ley; es decir su comercialización. Cuando la tenencia
responde a cualquier otro fin – que no sea el comercio–y el objeto de ella
fueran estupefacientes, la acción resulta punible en los términos del art.
14. Sujeto activo puede ser cualquier persona que pretenda realizar un
acto de comercio con estos elementos. El delito es permanente y doloso,
exige tener conocimiento de la tenencia de la mercadería y de su calidad,
bastando en este aspecto solo la duda12, con la voluntad de tenerla para
su comercialización.
10. Cita del autor: Ver Roxín, Claus “Derecho Penal”, Civitas; Madrid 1997, pág. 306.
11. Nuñez. R. Manual de Derecho Penal Parte Especial, cuarta edición actualizada por
Reinaldi V.F., Ed. Lerner 2009, Córdoba, pág. 443.
12. Delito imposible de comercio de estupefacientes.
13. Falcone, R.
Así señala y desarrolla NUÑEZ15, que aquí las acciones punibles son las
siguientes:
• Distribuir
• Dar en pago
• Almacenar
• Transportar
14. Falcone, R.
15. Nuñez. R Reinaldi, V. F. Ricardo Manual de Derecho Penal Parte Especial, cuarta
edición actualizada por Reinaldi V.F., Ed. Lerner 2009, Córdoba, pág. 443 y sgtes.
6.3 Almacenar18
16. Nuñez. R Reinaldi, V. F. Ricardo Manual de Derecho Penal Parte Especial, cuarta
edición actualizada por Reinaldi V.F., Ed. Lerner 2009, Córdoba, pág. 443 y sgtes.
17. Nuñez. R Reinaldi, V. F. Ricardo Manual de Derecho Penal Parte Especial, cuarta
edición actualizada por Reinaldi V.F., Ed. Lerner 2009, Córdoba, pág. 443 y sgtes.
18. Nuñez. R Reinaldi, V. F. Ricardo Manual de Derecho Penal Parte Especial, cuarta
edición actualizada por Reinaldi V.F., Ed. Lerner 2009, Córdoba, pág. 443 y sgtes.
19. Cornejo, A 2009. Estupefacientes 2 da. Ed actualizada, Rubinzal – Culzoni. Santa Fé,
pág. 83 y sgtes.
20. Cornejo, A 2009. Estupefacientes 2 da. Ed actualizada, Rubinzal – Culzoni. Santa Fé,
pág. 83 y sgtes.
6.4 Transportar
21. Falcone, R.
22. CORNEJO A. op. Cit. Pág. 86 y sgtes.
CORNEJO, cuando analiza esta figura24, señala que el tráfico ilícito es una
de las caras con la que se muestra el crimen organizado, su estructu-
ración se basa en distintos niveles y jerarquías que va desde los jefes y
financistas hasta los eslabones más bajos de la cadena, los encargados
de transportar y distribuir la droga. Una de las características más notables
del tráfico es la superación de fronteras nacionales por parte de sus per-
soneros y el aprovechamiento de la economía globalizada, no sólo para
distribuir la droga, sino para el lavado de ingentes activos procedentes de
esta abyecta actividad. Esta norma describe la actuación de quienes orga-
nicen o financien los delitos de tráfico de estupefacientes. En su tercera
acepción, una organización es el conjunto de personas con los medios
adecuados que funcionan para alcanzar un fin determinado. A su vez,
financiar es sufragar los gastos de una actividad, en este caso el tráfico
ilícito y las actividades que son necesaria para que pueda desarrollarse.
Afirma que sin duda que, por el propio funcionamiento del tráfico ilícito,
no será fácil describir a quienes organicen o financien esta actividad, pero
tampoco debe pensarse que la prueba debe apuntar a complejas tramas,
más propias de la ficción que de la realidad, sino a casos concretos
donde puede observarse una cadena de actividades, donde existen divi-
siones de roles y funciones, que según la efectividad de la investigación
permitirá conocer sus verdaderos designios y a sus personeros. El objeto
de la norma es aumentar las penas de quienes tienen bajo su dominio
o señorío a los ejecutantes directos de los delitos de tráfico. Tampoco
parece posible que las actividades de organización y financiación apa-
rezcan aisladas de todo contexto, sino que siempre, e inexorablemente,
23. CORNEJO A. op. Cit. Pág. 86 y sgtes.
24. Cornejo, A op. Cit pág. 129 y sgtes.
25. Nuñez. R Manual de Derecho Penal Parte Especial, cuarta edición actualizada por
Reinaldi V.F., Ed. Lerner 2009, Córdoba, pág. 445 y sgtes..
26. [Link]
27. [Link]
ARTICULO 866. – Se impondrá prisión de tres (3) a doce (12) años en cual-
quiera de los supuestos previstos en los artículos 863 y 864 cuando se tratare de
estupefacientes en cualquier etapa de su elaboración o precursores químicos.
Estas penas serán aumentadas en un tercio del máximo y en la mitad del mínimo cuando
concurriere alguna de las circunstancias previstas en los incisos a), b), c), d) y e) del
artículo 865, o cuando se tratare de estupefacientes elaborados o semielaborados o pre-
cursores químicos, que por su cantidad estuviesen inequívocamente destinados a ser
comercializados dentro o fuera del territorio nacional.(Artículo sustituido por art. 10 de
la Ley N° 27.302 B.O. 8/11/2016)
8.1 Atenuante.
8.2 Agravante30:
El párrafo del art. 6 dispone “…si los hechos fueren realizados por
quien desarrolle una actividad cuyo ejercicio depende de autoriza-
ción, licencia o habilitación del poder público, se aplicará además
inhabilitación especial de cinco (5) a veinte (20) años…”.
El sujeto activo de este delito solo puede ser el importador, que está legal-
mente autorizado a traficar con estupefacientes o materias primas desti-
nadas a su producción y que actúa ilegítimamente, corresponderá aplicar
a éste, en todos los casos, la pena de inhabilitación prevista.
28. [Link]
[Link]ñez.R. Manual de Derecho Penal Parte Especial, cuarta edición actualizada por
Reinaldi V.F., Ed. Lerner 2009, Córdoba, pág. 445 y sgtes
30. Nuñez. R. Manual de Derecho Penal Parte Especial, cuarta edición actualizada por
Reinaldi V.F., Ed. Lerner 2009, Córdoba, pág. 446.
El dolo del autor, nos dice CORNEJO32, consiste en conocer que los com-
puestos naturales, sintéticos u oficiales, oculten o disimulen sustancias
estupefacientes. La acción punible es la de preparar o emplear compues-
tos ocultando o simulando compuesto. Se disimula cuando en la formula
se indica que en lugar de estupefacientes se han utilizado sustancias
que carecen de esas calidades. El compuesto preparado, es una mezcla,
sólida o líquida, que contiene un estupefaciente. El delito se consuma
en el momento en que se elaboró el “preparado” que se quiere ocultar o
disimular o se lo ha empleado. Es delito instantáneo de efectos perma-
nentes y doloso.
31. [Link]
Artículo 17.- Los estupefacientes enumerados en la lista III , podrán despacharse en las far-
macias por receta médica manuscrita, fechada y firmada por el médico. [Link]
Despacho al público ARTICULO 13.- Los sicotrópicos incluidos en la Lista II, sólo podrán
ser prescriptos por profesionales médicos matriculados ante autoridad competente,
mediante recetas extendidas en formularios oficializados, por triplicado, conforme al
modelo aprobado por la autoridad sanitaria nacional. Las recetas deberán ser manus-
critas por el médico en forma legible, señalando la denominación del sicotrópico o la
fórmula y su prescripción, con cantidades expresadas en letras y números, debiendo
constar nombre, apellido, domicilio del enfermo y la dosis por vez y por día. Para despa-
char estas recetas el farmacéutico deberá numerarlas, siguiendo el número correlativo
de asiento en el libro recetario, sellarlas, fecharlas y firmarlas en su original y duplicado,
remitiendo este último dentro de los ocho (8) días del expendio a la autoridad sanitaria
competente. El triplicado lo conservará el médico. Las recetas a las que se refiere el pre-
sente artículo, serán despachadas por el farmacéutico por una única vez. Los originales
deberán ser copiados en el libro recetario y archivarse por el director técnico de la farma-
cia durante dos (2) años.
32. CORNEJO, op. cit. pag. 143
14. Agravantes:
36. Nuñez. R. Manual de Derecho Penal Parte Especial, cuarta edición actualizada por
Reinaldi V.F., Ed. Lerner 2009, Córdoba, pág. 454/455.
37. [Link] “…2. tr. Proponer, recomendar o apoyar un proce-
dimiento, una medida, etc., por considerarlo bueno o adecuado para un determi-
nado fin. Preconiza un cambio de política...”
En este art., agrava la conducta ilícita, para el caso en que el autor del
hecho usare los estupefacientes para cometer o facilitar otro delito,
aumentando la pena del mismo en un tercio de mínimo y del máximo. Se
considera que el sujeto activo ingiere o aplica la sustancia estupefaciente.
Autores como NUÑEZ38 explican que el sujeto activo lo ingiera o aplique
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38. Nuñez. [Link] de Derecho Penal Parte Especial, cuarta edición actualizada por
Reinaldi V.F., Ed. Lerner 2009, Córdoba, pág. 455.
39. FALCONE, Roberto Atilio en: [Link]
Sin entrar al fondo en este tema, sobre el cual se debería efectuar un tra-
bajo aparte, podemos decir que DONNA1 luego de efectuar una descrip-
ción de la posición de autores como Hassemer, Naucke, Albrecht, Shu-
nemann y otros no menos destacados, afirma que la necesidad de pro-
tección penal al medio ambiente parece pues ineludible, más aún cuando
la Norma Constitucional, reconoce de manera explícita, el derecho a un
ambiente sano2. Para entender el tema, hay que aclarar que la Norma
1. ITURRASPE, HUTCHINSON, DONNA. Daño Ambiental, tomo II, Derecho Civil, Derecho
Ambiental, Derecho Ambiental Ed. Rubinson Culzoni, Buenos Aires, pág. 335.
2. Artículo 41.- Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado,
apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las
necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber
de preservarlo. El daño ambiental generará prioritariamente la obligación de recomponer,
según lo establezca la ley.
Las autoridades proveerán a la protección de este derecho, a la utilización racional de los
recursos naturales, a la preservación del patrimonio natural y cultural y de la diversidad
biológica, y a la información y educación ambientales.
Penal no cuenta, hasta ahora, con un capitulo dentro del título de los
delitos contra la salud pública, que agrupe los delitos contra el medio
ambiente, atendiendo al particular modo de ataque de éstos a aquel bien
jurídico.
2. Análisis del arts. 186, inciso 2º, apartado b) del Código Penal.
Corresponde a la Nación dictar las normas que contengan los presupuestos mínimos
de protección, y a las provincias, las necesarias para complementarlas, sin que aquéllas
alteren las jurisdicciones locales.
Se prohíbe el ingreso al territorio nacional de residuos actual o potencialmente peligrosos,
y de los radiactivos.
3. NUÑEZ, Ricardo. Manual de Derecho Penal parte especial, 2 da. Ed. Actualizada por V.
RINALDI, ed. Marcos Lerner, 1999, Córdoba, pág. 307.
Siguiendo a CREUS10, éste nos enseña que son las de envenenar, conta-
minar o adulterar, las tres son modos de alteración de la sustancia. Enve-
nena el que agrega a la sustancia otra, de suyo tóxica al mezclarse con
aquella, no es, pues, indispensable, mezclar o agregar “veneno”, sino
hacer venenosa la sustancia que es el objeto del delito. Adultera el que
cambia (agregando o quitando) las calidades de la sustancia, menos-
cabando sus propiedades para la utilización por el hombre. Respecto
características de las acciones, no cualquier envenenamiento o adultera-
ción quedan comprendidas en el tipo, sino los que alcanzan la caracte-
rística de ser peligrosas para la salud, las acciones deber ser realizadas
de manera que resulten idóneas para constituir ese peligro, si tal caracte-
rística está ausente, se estará fuera del tipo, sin perjuicio de la tentativa.
Se trata de la salud de las personas – que es el bien protegido específi-
camente – y el peligro del que hablamos puede estar constituido, tanto
por el de la causación o favorecimiento de enfermedades, como por otros
resultados físicos o fisiológicos anormales, incluidos los que tienen como
consecuencia eliminar el equilibrio que constituye el bienestar de los indi-
viduos aunque sea temporalmente ([Link] producir estados nauseosos o
9. CREUS, Carlos –parte especial Tomo 2 – 4 ta. Ed. Actualizada, Buenos Aires, pág., 67
y sgtes.
10. CREUS, Carlos –parte especial Tomo 2 – 4 ta. Ed. Actualizada, Buenos Aires, pág., 67
y sgtes.
Son las aguas potables, las sustancias alimenticias y las sustancias medi-
cinales. Las aguas potables son las que tienen aptitud para ser ingeridas
por las personas directamente o utilizándolas para el conocimiento de
alimentos, no es determinante que alcancen un determinado grado de
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3.4 Consumación:
3.5 Culpabilidad
En relación a estos artículos, ABOSO14 nos dice que este precepto castiga
en general la distribución de aguas potables, sustancias alimenticias o
medicinales o mercadería peligrosas para la salud, disimulando su carác-
ter nocivo, entendiendo el autor que el contenido del injusto es mayor,
por cuanto el suministro o la distribución de dichos objetos tóxicos para
la población incrementa el peligro para la salud pública. Agrega que se
trata de un delito común, aplicándose las reglas de la participación cri-
minal. Las conductas típicas son: vender, poner a la venta, suministrar,
distribuir, o almacenar con fines de comercialización aguas potables y
12. CREUS, Carlos –parte especial Tomo 2 – 4 ta. Ed. Actualizada, Buenos Aires, pág., 67
y sgtes.
13. CREUS, Carlos –parte especial Tomo 2 – 4 ta. Ed. Actualizada, Buenos Aires, pág., 67
y sgtes.
14. ABOSO, G. Código Penal de la República Argentina, comentado, concordado con
jurisprudencia 3 ra ed. Ed. BdeF, Buenos Aires, pág. 1123.
Por último, nos dice el autor, que en el art. 201 bis, se agravan las escalas
penales en caso de muerte de alguna de las víctimas del delito, como
así también por lesiones que pudieran sufrirse como consecuencia de la
conducta ilícita.
15. NAVARRO, ASTURIAS y LEO Delitos contra la Salud y el Medio Ambiente, Ed. Ham-
murabi, 1° Ed., 2009, Buenos Aires pag. 266 y sgtes.
16. ARTICULO 200.–Será reprimido con reclusión o prisión de TRES (3) a DIEZ (10) años
y multa de PESOS DIEZ MIL ($ 10.000) a PESOS DOSCIENTOS MIL ($ 200.000), el que
envenenare, adulterare o falsificare de un modo peligroso para la salud, aguas potables
o sustancias alimenticias o medicinales destinadas al uso público o al consumo de una
colectividad de personas.
Por otra parte, afirman que la figura en estudio remite a la pena estipulada
en el art. 200 del C.P. y en el segundo párrafo dispone agravar el hecho
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por igual razón que el art. mencionado. Así, un caso particular resulta
aquel en el que la conducta típica produce, con posterioridad (meses o
años después) al hecho inicial – daño en la salud de diversa considera-
ción – muerte del sujeto pasivo sobre la base de la misma causa (lesión
inicial no curada) sin que concurra otro curso causal.
17. NAVARRO, ASTURIAS y LEO Delitos contra la Salud y el Medio Ambiente, Ed. Ham-
murabi, 1° Ed., 2009, Buenos Aires pág. 266 y sgtes.
18. Cita de los autores: Véase lo resuelto por la CNFed. Crim. y Correc., Sala I 6/12/01
causa 33.526 “Mortola, Víctor A” PJN Intranet.
19. NUÑEZ, Ricardo. Manual de Derecho Penal parte especial, 2 da. Ed. Actualizada por
V. RINALDI, ed. Marcos Lerner, 1999, Córdoba, pág. 310.
El sujeto activo del delito20, en principio, puede ser cualquier persona que
realice alguna de las acciones típicas, es decir, que mediante la utiliza-
ción de residuos peligrosos pueda envenenar, adulterar, o contaminar de
modo peligros para la salud el suelo, el agua, la atmósfera o el ambiente
en general. Sin perjuicio de ello, cabe resaltar que la ley 24.051, estipula
un sujeto activo específico en su art. 57, el cual es la persona jurídica.
Corrientes de desechos:
Y.40) Éteres.
23. NAVARRO, ASTURIAS y LEO Delitos contra la Salud y el Medio Ambiente, Ed. Ham-
murabi, 1° Ed., 2009, Buenos Aires pag. 275 y sgtes.
24. Cita de los autores: Fallo de la Cámara Nacional Fed. Crim. y Correc. Sala II, 8/3/01,
causa 17.171 “Porta, Raúl A.” PJN Intranet.
25. NAVARRO, ASTURIAS y LEO Delitos contra la Salud y el Medio Ambiente, Ed. Ham-
murabi, 1° Ed., 2009, Buenos Aires pag. 277.
26. NAVARRO, ASTURIAS y LEO Delitos contra la Salud y el Medio Ambiente, Ed. Ham-
murabi, 1° Ed., 2009, Buenos Aires pag. 277.
30. NAVARRO, ASTURIAS y LEO Delitos contra la Salud y el Medio Ambiente, Ed. Ham-
murabi, 1° Ed., 2009, Buenos Aires pag. 279.
31. NAVARRO, ASTURIAS y LEO Delitos contra la Salud y el Medio Ambiente, Ed. Ham-
murabi, 1° Ed., 2009, Buenos Aires pag. 279 y sgtes.
32. [Link]
33. [Link]
NAVARRO, ASTURIAS y LEO nos dicen que aquí se ha creado una figura
culposa con el fin de proteger aún más el bien jurídico. En ese entendi-
miento es que corresponde encuadrar la conducta del sujeto activo en
este tipo penal, si los elementos colectados no permiten aseverar que
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34. NAVARRO, ASTURIAS y LEO Delitos contra la Salud y el Medio Ambiente, Ed. Ham-
murabi, 1° Ed., 2009, Buenos Aires pag. 290 y sgtes.
35. NUÑEZ, Ricardo. Manual de Derecho Penal parte especial, 2 da. Ed. Actualizada por
V. RINALDI, ed. Marcos Lerner, 1999, Córdoba, pág. 312.
CAPITULO VIII
La pena será de cuatro (4) meses a tres (3) años de prisión con
inhabilitación especial de hasta diez (10) años cuando el hecho se
cometiere de modo organizado o con el concurso de tres (3) ó más
personas o con armas, artes o medios prohibidos por la autoridad
jurisdiccional de aplicación.
36. NAVARRO, ASTURIAS y LEO Delitos contra la Salud y el Medio Ambiente, Ed. Ham-
murabi, 1° Ed., 2009, Buenos Aires pag. 292 y sgtes.
La acción típica, entonces, está dada por el verbo “cazar”, lo que signi-
fica de acuerdo al Diccionario de la Real Academia Española “buscar o
perseguir a las aves, fieras y otros animales para apresarlos o matarlos”38,
definición que resulta coincidente con la que nos suministra la ley 22.421,
cuyo art. 15 dice: “A los efectos de esta ley, entiéndase por caza la acción
ejercida por el hombre, mediante el uso de artes, armas y otros medios
apropiados, persiguiendo o apresando ejemplares de la fauna silvestre
con el fin de someterlos bajo su dominio, apropiárselos como presa, cap-
turándolos, dándoles muerte o facilitando estas acciones a terceros”.
De modo que, nos dice el autor, cualquiera sea el texto que escojamos
para definirla, se puede apreciar que la noción de caza está caracterizada
por un elemento intelectual o subjetivo, que reside –precisamente- en la
finalidad que persigue el cazador: colocar al animal bajo el propio poder.
37. [Link]
38. [Link]
lesión del bien jurídico que se pretende proteger. Si se tuviera que espe-
rar a la captura o muerte del animal, entonces perdería todo sentido la
intervención punitiva pues, sabemos, que una intervención penal tardía
no sería una intervención eficaz en la protección del bien jurídico. Con
arreglo al texto legal, la noción de caza abarca, asimismo, la prestación
de facilidades a terceros para que lleven a cabo la actividad prohibida.
Señala, que coincide con aquella doctrina que entiende que la técnica de
tutela del delito de peligro y de mera actividad es la que mejor garantiza la
protección del bien jurídico en cuestión. Por lo tanto, si bien la acción de
cazar un animal abarca también la captura del animal salvaje (esto es, la
acción más el resultado), lo cierto es que, como antes se dijo, la conducta
típica está caracterizada subjetivamente como la actividad del cazador
dirigida a ese fin. Esta interpretación –que deriva del propio texto de la
ley –coincide con la definición que de ella da, por ejemplo, el Decreto
Provincial N° 2249, art. 2°, al considerar acto de caza a la “búsqueda, per-
secución, apresamiento o matanza de animales silvestres, así como a la
recolección de plumas y huevos y a la destrucción de nidos y guaridas”.
Afirma que si bien el tipo penal hace referencia a “animales” de la fauna
silvestre (en plural), a los fines consumativos es suficiente con la caza de
un solo ejemplar (en singular). Quedan fuera del concepto de caza aque-
llas conductas dirigidas a dar muerte o herir al animal, sin el propósito de
ponerlo bajo el propio poder, como serían, por ejemplo, el efectuar dispa-
ros de armas de fuego contra animales salvajes para probar la puntería o
la eficacia del arma, o por el mero deseo de diversión o de causar daño.
Igualmente, quedan fuera del tipo, aquellas conductas que no implican
un acto de caza en sí mismo, como sucede con la mera tenencia de pro-
ductos provenientes de la caza o de partes de un animal salvaje como,
por ejemplo, la cornamenta del animal, el cuero, la cabeza u otras partes
del cuerpo, siempre que dicha conducta no constituya almacenamiento
Sujeto activo del delito puede ser cualquier persona que carezca de
autorización del propietario, administrador, poseedor o tenedor legal del
fundo donde se está realizando la caza furtiva.
39. NUÑEZ, Ricardo. Manual de Derecho Penal parte especial, 2 da. Ed. Actualizada por
V. RINALDI, ed. Marcos Lerner, 1999, Córdoba, pág. 308 y sgte.
40. [Link]
piedad), el que será aplicable de acuerdo con las reglas del concurso con
el delito contra la fauna silvestre. No obstante, lo dicho, tanto el particular
afectado, como el Estado –a través del Defensor del Pueblo- y las asocia-
ciones ecologistas registradas legalmente, estarán también legitimadas
para intervenir en el proceso respectivo mediante la acción de amparo
prevista en el art. 43 de la Constitución nacional.
41. [Link]
42. Art. 2.527. Son susceptibles de apropiación por la ocupación, los animales de caza,
de seguridad pública.
Para que la caza de los animales silvestres sea punible, debe realizarse
en “campo ajeno” y “sin la autorización prescripta en el inc. a del art. 16,
ley 22.421”. El campo es ajeno cuando no pertenece, aunque fuera par-
cialmente, al cazador. Por consiguiente, la caza en campo propio no con-
figura el delito que estamos estudiando, salvo que la conducta encuadre
en otro tipo legal, por ejemplo, la caza en campo propio de animales sal-
vajes cuya captura o comercialización se encuentre prohibida (el ciervo
de los pantanos, el aguará guazú, la lobito de río, etc., decr. 1555/92).
A los fines típicos, carecen de importancia las características del fundo,
puede tratarse de un campo cerrado o abierto, cultivado, plantado o
desértico, fuera o dentro de un ejido urbano, etcétera. Es suficiente con
que al momento del hecho, sea ajeno respecto del cazador46.
los peces de los mares y ríos y de los lagos navegables; las cosas que se hallen en el
fondo de los mares o ríos, como las conchas, corales, etcétera, y otras sustancias que el
mar o los ríos arrojan, siempre que no presenten señales de un dominio anterior; el dinero
y cualesquiera otros objetos voluntariamente abandonados por sus dueños para que se
los apropie el primer ocupante, los animales bravíos o salvajes y los domesticados que
recuperen su antigua libertad.
43. Art. 2.540. La caza es otra manera de apropiación, cuando el animal bravío o salvaje,
viéndose en su libertad natural, fuese tomado muerto o vivo por el cazador, o hubiese
caído en las trampas puestas por él.
44. Art. 2.541. Mientras el cazador fuese persiguiendo al animal que hirió, el que lo tomase
deberá entregárselo.
45. Art. 2.544. Mientras el que tuviere un animal domesticado que recobre su libertad, lo
fuese persiguiendo, nadie puede tomarlo ni cazarlo.
[Link]://[Link]/doctrina/delitos_fauna.htm
47. [Link]
48. ARTICULO 28. — Las infracciones que se cometan en violación de las disposicio-
nes de esta Ley y sus reglamentaciones, serán sancionadas con:a) Multa de setenta mil
pesos ($ 70.000) a cincuenta millones de pesos ($ 50.000.000), la que llevará aparejada
el comiso de los animales, pieles, cueros, lanas, pelos, plumas, cuernos y demás pro-
ductos, subproductos y derivados en infracción. En todos los casos se decomisarán las
armas o artes empleadas, cartuchos, trampas y otros instrumentos utilizados para come-
ter la infracción. El destino de los animales u objetos decomisados será establecido en
las disposiciones reglamentarias.(Nota Infoleg: las modificaciones a los montos de las
multas previstas en el presente inciso pueden consultarse clickeando en el enlace “Esta
norma es complementada o modificada por X norma(s).”)b) Suspensión de un (1) mes a
dos (2) años o cancelación de la licencia de caza deportiva, sanciones que serán gra-
duadas de acuerdo a la naturaleza y gravedad de la infracción, el perjuicio causado y
los antecedentes del infractor. c) Suspensión, inhabilitación o clausura de los locales o
comercios, como asimismo suspensión o cancelación de licencias de caza comercial.
En todos los casos podrán ser de un (1) año hasta cinco (5) años y se aplicarán sólo a
los reincidentes. Los montos establecidos en el inciso a) se actualizarán semestralmente
por la Secretaría de Estado de Agricultura y Ganadería de la Nación, sobre la base de la
variación del Indice de los Precios Mayoristas Nivel General, elaborado por el Instituto
Nacional de Estadística y Censos.
5.12 La pena.
5.14 Agravantes.
51. [Link]
dra en el tipo del art. 26; si la caza se realizara de modo organizado o con
el concurso de tres o más personas, en tales condiciones, la norma apli-
cable es la del art. 24. La caza de animales silvestres –en cambio –cuya
captura o comercialización no están prohibidas, de modo organizado o
con el concurso de personas, en campo propio, carece de tipificación
penal. La multiplicidad de agravantes no implica multiplicidad de delitos,
sólo habrá de tener incidencia en la cuantificación de la pena.
55. [Link]
Nos dice que, en esta hipótesis, desde luego, el daño es menor que en
el supuesto de la caza depredatoria, ya que los animales sobre los que
recae la acción furtiva no se encuentran en peligro de extinción ni tienen
alguna protección especial, como sucede con aquellas especies declara-
das monumentos provinciales.
6. O de cualquier modo.
Respecto al punto 6, BUOMPADRE nos dice que esta expresión que des-
cribe la norma,57 revela dos aspectos que caracterizan al delito: por un
lado, que estamos frente a un tipo abierto de imputación (numerus aper-
tus), vale decir, que permite cualquier conducta del autor que demuestre,
en el caso, que las acciones que el tipo describe solo son punibles en la
medida que ellas impliquen un objetivo comercial. Por lo tanto, el simple
transporte del producto, el almacenamiento, la compra o la venta, etc., no
56. [Link]
57. [Link]
El autor que seguimos58 nos dice que los objetos del delito son las
“piezas”, vale decir, los animales silvestres capturados, ya sean vivos o
muertos o sus partes anatómicas individualizadas; los “productos”, que
son las partes que quedan del animal y que están destinadas al comercio,
a la industria u otras actividades (por ejemplo, el cuero crudo del animal,
la grasa para aceites, etc.); y los “subproductos”, que son los productos
ya elaborados e industrializados (por ejemplo, tapados de piel, calzados,
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.
carteras, etc.). Autor de este delito puede ser cualquier persona, inclusive
el propio cazador. La remisión que hace el tipo legal “a las penas de los
artículos anteriores” (remisión ad poenan) debe entenderse como a la
pena de los arts. 24 y 25, por cuanto estas disposiciones son las que tipifi-
can la caza furtiva y la depredatoria, de cuyas actividades deben provenir
las piezas, productos o subproductos. En consecuencia, la remisión no
alcanza a la figura del art. 26. La infracción es dolosa y requiere la con-
currencia de un elemento subjetivo típico: “a sabiendas” (conocimiento
asertivo, fehaciente, indudable), de que los objetos del delito provienen
de la caza furtiva o de la depredación. Por lo tanto, la duda, la ignorancia
o el error sobre la procedencia ilícita de las cosas transportadas eliminan
la culpabilidad del autor y, consecuentemente, la tipicidad. La especifici-
dad de este elemento subjetivo típico sólo indica la admisibilidad del dolo
directo, descartando toda posibilidad de comisión con eventual59.
Ley 25.743
58. [Link]
59. [Link]
ARTICULO 48. — Será reprimido con prisión de dos (2) meses a dos
(2) años y con inhabilitación especial de hasta cinco (5) años, el que
transportare, almacenare, comprare, vendiere, industrializare o de cual-
quier modo pusiere en el comercio piezas, productos o subproductos
provenientes de yacimientos arqueológicos y paleontológicos nacionales
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.
e internacionales.
Así, en el desarrollo de esta última parte del módulo, veremos las normas
penales vigentes vinculadas a los delitos informáticos y finalmente un
breve resumen de las modificaciones que se intentan efectuar al Código
Penal Argentino. Corresponde agregar que el proyecto que venimos
mencionando fue elaborado por la comisión creada mediante el Decreto
103/17, presidida por Mariano H. Borinsky con la colaboración de desta-
cados juristas de nuestro país.
Entrando de lleno al tema que nos ocupa, corresponde adelantar que los
delitos incorporados son los siguientes:
Bajo el título “Delitos contra la integridad sexual” (Título III del C.P.), nos
encontramos con el art. 128 del C.P., el que luego de hacer sido reformado
en el año 20181, quedo conformado por cinco párrafos, en los cuales se
protege al menor de dieciocho años como sujeto de explotación sexual
mediante la pornografía, siendo su texto completo el siguiente:
Las acciones típicas en este primer párrafo son las siguientes: produc-
ción, financiación, ofrecimiento, comercialización, publicación, facilita-
ción, divulgación y distribución de imágenes de abuso sexual infantil. Su
tenencia simple y con fines de comercialización.
les sean reales, vale decir, que la imagen representada corresponda real-
mente a un menor de dieciocho años comprometido en relaciones con la
pornografía, y no a imágenes simuladas o virtuales que no tienen existen-
cia material pero representan a imágenes que muestran a menores invo-
lucrados en actos sexuales explícitos, circunstancia que habrá de gene-
rar, seguramente, múltiples y complejas cuestiones de prueba en el pro-
cedimiento judicial. Agrega que el delito puede cometerse por cualquier
medio, tanto por internet, correo, correo electrónico, por la prensa etc.
Sujeto activo puede ser cualquier persona, mientras que el sujeto pasivo
es el menor de dieciocho años que aparece en la imagen pornográfica.
Por último, en ese punto y respecto al segundo párrafo del art. 128, corres-
ponde decir que, éste tiene por objeto tipificar de forma autónoma el delito
de tenencia o posesión de pornografía infantil de forma autónoma.
Al analizar este párrafo BUMPADRE13 nos dice que se trata de una moda-
lidad de comisión anticipada, un acto preparatorio convertido en delito,
mediante el cual se persigue la finalidad de otorgar mayor y mejor protec-
ción al bien jurídico en cuestión, en estrecha relación con el sujeto pasivo
del delito: menores de edad en situaciones de especial vulneración de su
libertad sexual. Lo que caracteriza a esta modalidad delictiva es que la
posesión del material pornográfico debe estar destinada a la distribución
o comercialización. No es suficiente la mera tenencia o posesión de tales
imágenes, si la concurrencia de estas finalidades, pues en estos casos se
12. BUOMPADRE, J Derecho Penal Parte Especial doctrina y gráficos, Ed. Contexto año
2019, Resistencia pág. 212.
13. BUOMPADRE, J Derecho Penal Parte Especial doctrina y gráficos, Ed. Contexto año
2019, Resistencia pág. 217/218.
Agrega que el párrafo 4 to. tiene dos figuras distintas, hay que distinguir:
en ambos casos nos encontramos con delitos de pura actividad, pero en
el primer supuesto (facilitación), pareciera que nos encontramos frente a
un delito de peligro abstracto, puesto que se perfecciona con presiden-
cia de que el menor ingrese y contemple el espectáculo, en el segundo
caso, por el contrario, parece que el delito es de peligro concreto, porque
requiere la entrega del material al menor. La tentativa aparece como de
Universidad Blas Pascal Derechos Reservados – Prohibida la distribución y difusión de este material de manera parcial o total.
Por último, el cuarto párrafo del presente artículo, agrava las escales
penales en un tercio del mínimo y la mitad del máximo cuando la víctima
fuere menor de trece años.
En cuanto a los sujetos del delito, afirma el autor, que se infiere del texto
del art. en análisis, que se trata de un delito de titularidad indefinida,
que puede ser cometido por cualquier persona (adulta o no), sin que
se requiera en el autor de cualidades o condiciones específicas espe-
ciales. Sujeto pasivo debe ser un menor de edad (menor de 18 años).
Los medios de comisión son las comunicaciones electrónicas, de tele-
comunicaciones y/o cualquier otra tecnología de transmisión de datos.
No quedan abarcados por la norma otros medios de comunicación que
también puedan ser usados por la captación de victimas como por ejem-
plo cartas, esquelas, contactos personales. Subjetivamente es un delito
doloso, de dolo directo, pero por tratarse de un delito de tenencia muti-
lado de dos actos, demanda para su perfección la concurrencia de un
elemento subjetivo del tipo, ultraintencial, que acompaña al dolo: la fina-
lidad de cometer un delito sexual en perjuicio del menor de edad. No
obstante tratarse de un acto preparatorio de un delito sexual, se consuma
con el logro del contacto con el menor. Es necesario el contacto, esto es,
su recepción por parte del sujeto pasivo, para la perfección del tipo delic-
tivo. Por tratarse de un delito de pura actividad y de peligro abstracto, la
tentativa no parece admisible.
el art. 3 del Convenio de Budapest, que exige a las partes tipificar penal-
mente la interceptación, dolosa y sin autorización, cometida a través de
medios técnicos, de datos informáticos –en transmisiones no públicas–
en el destino, origen o en el interior de un sistema informático, incluidas
las emisiones electromagnéticas provenientes de un sistema informático
que transporta tales datos informáticos.
18. 306/307
• Acceso ilegitimo (inc. 1): el autor debe actuar con dolo al acceder de
manera no autorizada a una base pública o privada de datos perso-
nales, siendo estos el objeto de la acción ilícita. Respecto a los datos,
estos pueden ser: personales (como nombre, apellido, domicilio etc.),
financieros (de bancos privados u oficiales) médicos etc. El término
Ilegítimo, se refiere a que el autor carece de permiso o autorización
para ingresar a la base de datos. Es una figura dolosa, únicamente
compatible con dolo directo, ya que el autor debe actuar a sabien-
das o ilegítimamente. Es un delito común que exige cualidad especial
alguna en el autor y el sujeto pasiva puede ser cualquier persona.
• Confidente necesario infiel (inc. 2): explica el autor que aquí, la infor-
mación debe ser procesada y almacenada por personas que, nece-
sariamente, en razón de su profesión u oficio, se interiorizan o tienen
acceso a la base de datos personales. Este confidente necesario
tiene el deber de reserva (art. 10 de la citada ley) el que solo cede ante
intimidación judicial o por razones fundadas en seguridad pública,
defensa nacional o salud pública. De acá, que la figura en estudio,
no reclama un acceso indebido ya que el propio confidente necesa-
rio este habilitado para el tratamiento de dicha información. Lo que
se veda es la conducta de brindar la información a terceros, que no
están habilitados para su conocimiento. Los comportamientos abu-
sivos son proporcionar y revelar dicho dato personal reservado a un
tercero. La conducta de revelar exige que dicha información reser-
vada, sea dada a conocer a personas indeterminadas. Por su parte, la
acción de proporcionar incluye tanto la entrega de un soporte mate-
rial con los datos personales reservados, como permitir el ingreso de
El art. 173 castiga con una pena de un mes a seis años a quien (inc. 15)
defraudare a otro mediante el uso de las tarjetas de compra, crédito o débito,
cuando la misma hubiera sido falsificada, adulterada, hurtada, robada, per-
dida u obtenida de legítimo emisor mediante el uso o autorizado de sus
datos, aunque lo hiciere por medio de una operación automática.
legítimo titular, para lo cual tampoco se demanda que el autor del fraude
haya participado de dicha sustracción. También se incluye la posibilidad
de que la tarjeta haya sido perdida por su titular. Otra modalidad fraudu-
lenta prevista por esta forma de defraudación se relaciona con la obten-
ción de la tarjeta de compra mediante el empleo del engaño suficiente,
por ejemplo, la falsificación de datos personales o financieros o el uso de
documentación falsa o adulterada que provoque el error en la entidad de
crédito sobre la persona o su solvencia económica, determinando así el
suministro de una tarjeta de compra. Por último, se incluye la modalidad
de utilizar de manera ilegítima información almacenada en las bases de
datos, lo que presupone la participación de un confidente necesario que
tenga acceso al tratamiento de la información de los usuarios de tarjetas
de compra almacenada en las bases de datos de las entidades de cré-
dito. Es un delito doloso, el autor debe conocer y querer el uso de una
tarjeta de compra obtenida en las circunstancias señaladas para provo-
car error en un tercero y así lograr el desplazamiento patrimonial perjudi-
cial. Respecto al ardid o engaño que el autor hubiese empleado para la
obtención de la tarjeta de su legítimo emisor, cabe cualquier modalidad
suficiente para provocar error en un tercero26.
admite tentativa27.
16. Daño informático (art. 183 2 do. Párrafo y 184 del C.P.).
Señala la ley, que comete el delito bajo estudio, quien destruyere o inutili-
zare datos, documentos, programas o sistemas informáticos; o vendiere,
distribuyere, hiciere circular o introdujere en un sistema informático, cual-
quier programa destinado a causar daño. La pena como castigo a su
autor es de quince días a un año de prisión.
Por último, nos queda, por analizar el delito previsto en el art. 255 del
Código Penal, en la cual se castiga a la conducta de quien sustrajere, alte-
rare, ocultare, destruyere o inutilizare en todo o en parte, registros o docu-
mentos electrónicos confiados a la custodia de un funcionario público o
de otra persona en el interés del servicio público, para la cual, se prevé
prisión de 1 mes a 4 años, salvo que el autor fuere el mismo depositario,
en cuyo caso sufrirá además inhabilitación especial por doble tiempo; o
que el hecho se cometiere por imprudencia o negligencia del depositario,
quien –en ese caso– será reprimido con multa de $ 750 a $ 12.500.
pena incurrirá el que indebidamente inter- nicaciones provenientes de cualquier sistema de carácter
ceptare o captare comunicaciones electró- privado o de acceso restringido. Si el autor además comu-
nicas o telecomunicaciones provenientes de nicare a otro, publicare o hiciere publicar el contenido de
cualquier sistema de carácter privado o de la carta, escrito, despacho, comunicación electrónica o
acceso restringido. La pena será de prisión telecomunicación, la pena será de UNO (1) a TRES (3)
de un (1) mes a un (1) año, si el autor además años de prisión
comunicare a otro o publicare el contenido
de la carta, escrito, despacho o comunica-
ción electrónica. Si el hecho lo cometiere un
funcionario público que abusare de sus fun-
ciones, sufrirá además, inhabilitación espe-
cial por el doble del tiempo de la condena.
Artículo 157 Será reprimido con prisión de un Artículo 156 1. Se impondrá prisión de SEIS (6) meses
(1) mes a dos (2) años e inhabilitación espe- a DOS (2) años e inhabilitación especial, en su caso,
cial de un (1) a cuatro (4) años, el funcionario por doble del tiempo de la condena a prisión, al que
público que revelare hechos, actuaciones, teniendo noticias por razón de su estado, oficio, empleo,
documentos o datos, que por ley deben ser profesión o arte, de un secreto cuya divulgación pueda
secretos. causar daño, lo revelare sin justa causa. La misma pena
se impondrá al funcionario público que revelare hechos,
actuaciones, documentos o datos, que por ley debieran
quedar secretos. 2. Se impondrá prisión de UNO (1) a
CUATRO (4) años e inhabilitación especial de CINCO (5)
a DIEZ (10) años, al funcionario o empleado público que
ilegítimamente revelare constancias de carácter reser-
vado o secreto relacionadas con la identificación de las
personas. 3. Se impondrá prisión de CUATRO (4) a OCHO
(8) años, CUARENTA Y OCHO (48) a NOVENTA Y SEIS
(96) días-multa e inhabilitación absoluta perpetua, al fun-
cionario o empleado público que indebidamente revelare
la real o nueva identidad de un agente encubierto, de un
agente revelador o de un informante, si no configurare
una conducta más severamente penada. Si el funciona-
rio o empleado público permitiere o diere ocasión a que
otro conozca dicha información por imprudencia, negli-
gencia o inobservancia de los reglamentos o deberes a
su cargo, la pena será de UNO (1) a TRES (3) años de
prisión, DOCE (12) a TREINTA Y SEIS (36) días-multa e
inhabilitación especial de TRES (3) a DIEZ (10) años.
Artículo 173 Sin perjuicio de la disposición Artículo 500 Se impondrá prisión de UN (1) mes a SEIS (6)
general del artículo precedente, se conside- años, al que defraudare a otro mediante la introducción,
rarán casos especiales de defraudación y alteración, borrado o supresión de datos de un sistema
sufrirán la pena que él establece (prisión de informático, o utilizando cualquier técnica de manipula-
un mes a seis años): 16. El que defraudare a ción informática que altere el normal funcionamiento de
otro mediante cualquier técnica de manipu- un sistema informático o la transmisión de datos.
lación informática que altere el normal fun-
cionamiento de un sistema informático o la
transmisión de datos.
Artículo 184 La pena será de tres (3) meses Artículo 495 La pena será de prisión de TRES (3) meses
a cuatro (4) años de prisión, si mediare cual- a CUATRO (4) años: 1°) Si el hecho se ejecutare en docu-
quiera de las circunstancias siguientes: 1. mentos, programas o sistemas informáticos públicos. 2°)
Ejecutar el hecho con el fin de impedir el libre Si el hecho se cometiere en sistemas informáticos desti-
ejercicio de la autoridad o en venganza de sus nados a la prestación de servicios de salud, de comunica-
determinaciones; 2. Producir infección o con- ciones, de provisión o transporte de energía, de medios
tagio en aves u otros animales domésticos; de transporte u otro servicio público. 3°) Si el daño reca-
3. Emplear substancias venenosas o corrosi- yere sobre un bien perteneciente al patrimonio cultural de
vas; 4. Cometer el delito en despoblado y en la NACIÓN ARGENTINA o de un Estado extranjero. Artí-
banda; 5. Ejecutarlo en archivos, registros, culo 496 La pena será de prisión de UNO (1) a CINCO (5)
bibliotecas, museos o en puentes, caminos, años si, por el modo de comisión: 1°) El hecho hubiere
paseos u otros bienes de uso público; o en afectado a un número indiscriminado de sistemas infor-
tumbas, signos conmemorativos, monumen- máticos. 2°) El hecho hubiere afectado el funcionamiento
tos, estatuas, cuadros u otros objetos de arte de servicios públicos esenciales o la provisión de bienes
colocados en edificios o lugares públicos; o de primera necesidad. 3°) El hecho hubiere creado una
en datos, documentos, programas o siste- situación de peligro grave para la sociedad.
mas informáticos públicos; 6. Ejecutarlo en Artículo 497 Se impondrá prisión de UNO (1) a CINCO (5)
sistemas informáticos destinados a la presta- años, al que ilegítimamente y sin autorización de su titular,
ción de servicios de salud, de comunicacio- mediante cualquier artificio tecnológico, mecanismo de
nes, de provisión o transporte de energía, de cifrado o programas maliciosos, obstaculizare o interrum-
medios de transporte u otro servicio público. piere el funcionamiento de un sistema informático ajeno o
impida a los legítimos usuarios el acceso a los datos del
sistema, siempre que el hecho no importe un delito más
severamente penado. Artículo 498 Se impondrá prisión
de QUINCE (15) días a UN (1) año o UNO (1) a DOCE (12)
días-multa, al que vendiere, distribuyere, hiciere circular o
introdujere en un sistema informático cualquier programa
destinado a causar daños.
violencia su restablecimiento
Artículo 255 Será reprimido con prisión de un Artículo 255 Se impondrá prisión de SEIS (6) meses a
(1) mes a cuatro (4) años, el que sustrajere, CUATRO (4) años, al que sustrajere, alterare, ocultare,
alterare, ocultare, destruyere o inutilizare en destruyere o inutilizare en todo o en parte objetos des-
todo o en parte objetos destinados a servir de tinados a servir de prueba ante la autoridad competente,
prueba ante la autoridad competente, regis- registros o documentos confiados a la custodia de un
tros o documentos confiados a la custodia funcionario público o de otra persona en el interés del
de un funcionario público o de otra persona servicio público. Si el autor fuere el mismo depositario,
en el interés del servicio público. Si el autor se impondrá, además, inhabilitación especial por el doble
fuere el mismo depositario, sufrirá además del tiempo de la condena a prisión. Si el hecho se come-
inhabilitación especial por doble tiempo. Si el tiere por imprudencia o negligencia, impericia en su arte o
hecho se cometiere por imprudencia o negli- profesión, o inobservancia de los reglamentos o deberes
gencia del depositario, éste será reprimido a cargo del depositario, a éste se le aplicará de DOS (2) a
con multa de pesos setecientos cincuenta ($ DOCE (12) días-multa
750) a pesos doce mil quinientos ($12.500).
3. FALCONE R.
9. [Link]