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CAPTOPRIL

El captopril es un inhibidor de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) utilizado para tratar la hipertensión y proteger la función renal en pacientes con nefropatía diabética. Aunque es efectivo, puede causar reacciones adversas como tos seca, angioedema y alteraciones electrolíticas, lo que requiere monitoreo y ajustes de dosis en pacientes con condiciones específicas. Su administración debe realizarse preferentemente una hora antes de las comidas y se deben evitar combinaciones con ciertos medicamentos que puedan aumentar el riesgo de efectos adversos.

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CAPTOPRIL

El captopril es un inhibidor de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) utilizado para tratar la hipertensión y proteger la función renal en pacientes con nefropatía diabética. Aunque es efectivo, puede causar reacciones adversas como tos seca, angioedema y alteraciones electrolíticas, lo que requiere monitoreo y ajustes de dosis en pacientes con condiciones específicas. Su administración debe realizarse preferentemente una hora antes de las comidas y se deben evitar combinaciones con ciertos medicamentos que puedan aumentar el riesgo de efectos adversos.

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Universidad de Guadalajara

Centro Universitario de Ciencias de la Salud


DEPTO. DE FISIOLOGÍA

Farmacología Médica

“El Captopril como xenobiotico”

Noemi Altamirano Lopez


Maricela Itzel Llamas Núñez
Romina Prieto Rodríguez

Profesora: Alejandra Guillermina Miranda Díaz

18 de septiembre del 2025, Guadalajara, Jalisco.


El captopril como xenobiótico
Altamirano López Noemí, Llamas Núñez Maricela Itzel, Prieto Rodríguez
Romina
Los seres humanos entran en contacto con miles de sustancias químicas extrañas
o xenobióticos (sustancias extrañas para el organismo) a través de la dieta y la
exposición a contaminantes ambientales. (10) Al ser administrada, puede modificar
procesos fisiológicos o bioquímicos. Los fármacos son un tipo particular de
xenobióticos, ya que son diseñados para producir efectos terapéuticos específicos,
aunque también pueden generar reacciones adversas.
Dentro de esta categoría se encuentra el captopril, un medicamento que pertenece
al grupo de los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA). Su
desarrollo se inspiró en el estudio del grupo Ferreira sobre el veneno de la serpiente
Bothrops jararaca (también llamada yararaca perezosa de Brasil), el cual se aisló
un péptido que potenció la acción de la bradicinina. A partir de este hallazgo, en la
década de 1960 se sintetizó el captopril como el primer IECA de uso clínico. (11)
Como xenobiótico, el captopril presenta características farmacocinéticas y
farmacodinámicas particulares: se administra por vía oral, se absorbe en el tracto
gastrointestinal, se distribuye en tejidos, se metaboliza en el hígado y se elimina
principalmente por vía renal. Su acción terapéutica principal es la reducción de la
presión arterial, lograda mediante la inhibición de la formación de angiotensina II y
el aumento de los niveles de bradicinina. (10)
Este medicamento reduce la presión arterial principalmente al bloquear la ECA,
evitando que la angiotensina I se transforme en angiotensina II. Esto provoca
dilatación de los vasos sanguíneos, disminuye la secreción de aldosterona y la
retención de sodio y agua, y potencia la acción de la bradicinina. Además, actúa en
el sistema nervioso central, regulando centros que controlan la presión arterial e
inhibiendo la producción de angiotensina II (4) (1).
La inhibición de la ECA también disminuye la resistencia de los vasos periféricos, lo
que mejora la precarga y poscarga del corazón, optimizando el gasto cardíaco y
favoreciendo el control de la hipertensión (2).

Captopril tiene efectos antiinflamatorios y cardioprotectores: reduce citocinas como


IL‑1β e IL‑6, la actividad del receptor AT1 de angiotensina II y del sistema NF‑κB,
mientras restaura la función de IκB. En pacientes post-infarto, previene la dilatación
e hipertrofia del ventrículo izquierdo, preserva la densidad vascular y mejora la
fracción de eyección (3) (5).
El medicamento se absorbe bien por vía oral (biodisponibilidad 65–75%), alcanza
concentraciones máximas en 1–2 horas, se une parcialmente a proteínas
plasmáticas (25–30%) y se distribuye por el cuerpo con un volumen de 0.8 L/kg. Se
transforma en formas inactivas (disulfuros) y se elimina principalmente por los
riñones, con una vida media de aproximadamente 2 horas (6). Su eliminación es
proporcional a la dosis y los riñones lo eliminan también mediante secreción activa
(7).
En lactantes, la vida media es ligeramente más larga y el pico plasmático depende
de la formulación administrada. Tomarlo con alimentos reduce su absorción, por lo
que se recomienda 1 hora antes de las comidas, y ajustar la dosis en pacientes con
insuficiencia renal grave para evitar acumulación (8).
En pacientes con nefropatía diabética, captopril protege la función renal,
ralentizando la pérdida de filtración glomerular y disminuyendo la proteinuria.
También puede mejorar la integridad intestinal y la composición del microbioma,
ayudando a mantener el efecto sobre la presión arterial. Además, ejerce efectos
inmunomoduladores, evitando la apoptosis de linfocitos T y modulando señales de
activación celular, independientemente de su efecto antihipertensivo (9)

Las reacciones adversas del captopril varían desde molestias leves hasta eventos
potencialmente graves, entre las más frecuentes están la tos seca persistente
debido al aumento de bradiquinina, disgeusia o sabor metálico y erupciones
cutáneas, y alteraciones electrolíticas como hipercalcemia, especialmente si hay
concomitancia con diuréticos ahorradores de potasio o suplementos de potasio. (12)
Con menor frecuencia, pero con gran relevancia clínica se han reportado
angioedema que puede comprometer la vía aérea y ser potencialmente fatal y se
debe instruir al paciente para suspender el fármaco y buscar atención urgente ante
hinchazón facial, lingual o dificultad respiratoria; el riesgo de angioedema es una
contraindicación relativa/perentoria en quienes han presentado angioedema previo
por un IECA. Otro efecto adverso serio descrito, aunque raro, es la
agranulocitosis/neutropenia; por ello, monografías regulatorias advierten vigilancia
hematológica en pacientes con enfermedades autoinmunes, colagenosis o que
reciban inmunosupresores, ya que el descenso de leucocitos puede obligar a la
suspensión del tratamiento. (13)
El uso de captopril también se asocia con elevaciones de creatinina y
empeoramiento de la función renal en determinados contextos (más frecuentemente
en estenosis bilateral de la arteria renal, en pacientes deshidratados o con uso
concomitante de diuréticos y AINEs), por lo que la monitorización de creatinina
sérica y potasio es esencial tras el inicio o tras incrementos de dosis. (5)
Las contraindicaciones y precauciones clínicas son bien establecidas en las guías
y en la ficha técnica: captopril está contraindicado en pacientes con
hipersensibilidad conocida al fármaco o a otros inhibidores de la ECA, y en quienes
presentan antecedentes de angioedema relacionado con IECAs; su uso está
contraindicado durante el embarazo, particularmente en el segundo y tercer
trimestre, por riesgo de lesiones fetales graves (oligohidramnios, disfunción renal
fetal y deformidades) y mortalidad neonatal, por lo que debe suspenderse antes de
la concepción o en cuanto se confirme embarazo. (8)
Debe evitarse o usarse con extrema precaución en estenosis bilateral de la arteria
renal o en riñón único funcional, ya que puede precipitar insuficiencia renal aguda;
asimismo, la combinación con aliskiren está desaconsejada en pacientes diabéticos
o con insuficiencia renal moderada-severa, y la coadministración con
sacubitril/valsartán requiere un intervalo de lavado por riesgo aumentado de
angioedema. Los AINEs pueden antagonizar el efecto antihipertensivo del fármaco
y aumentar el riesgo de daño renal, por lo que conviene evitarlos o monitorizar
estrechamente la función renal si son necesarios. (12)
Respecto a la dosis recomendada, las monografías y guías coinciden en que la
administración oral debe hacerse preferentemente una hora antes de las comidas
para optimizar absorción; para la hipertensión en adultos la dosis inicial típica es de
25 mg dos a tres veces al día, ajustando cada 1–2 semanas según la respuesta y
la tolerancia, con una dosis de mantenimiento habitual de hasta 50 mg tres veces al
día y un máximo reportado alrededor de 450 mg/día en series y en la ficha técnica,
aunque tal máxima rara vez se alcanza por efectos adversos.
En insuficiencia cardiaca o tras infarto agudo de miocardio se inicia con dosis más
bajas (por ejemplo 6.25–12.5 mg en fases iniciales) y se titula cuidadosamente
hasta la dosis objetivo según tolerancia hemodinámica y renal; en nefropatía
diabética una pauta frecuentemente usada es 25 mg tres veces al día para la
protección renal asociada a reducción de microalbuminuria, ajustando en función de
la presión arterial y la función renal. En pacientes con insuficiencia renal es
necesario reducir dosis o espaciar tomas y, sobre todo, monitorizar creatinina y
potasio 1–2 semanas después del inicio o tras incrementos de dosis; si la creatinina
se eleva de forma significativa o aparece oliguria, debe reevaluarse el tratamiento y
considerar suspensión. (4)
En la práctica clínica es clave explicar al paciente las posibles reacciones adversas
(especialmente la tos y la necesidad de comunicar cualquier hinchazón o dificultad
respiratoria), no prescribir captopril en embarazadas o en quienes han sufrido
angioedema por IECAs, y realizar controles periódicos de presión arterial, creatinina
y potasio tras el inicio o los cambios de dosis; evitar la combinación con AINEs u
otros agentes que aumenten potasio sin monitorización, y recordar la interacción
con agentes como aliskiren o la necesidad de un intervalo de lavado con
sacubitril/valsartán. Estas precauciones y el conocimiento detallado de dosis y
ajustes reducen riesgos y permiten aprovechar los beneficios comprobados de
captopril en hipertensión, insuficiencia cardiaca y nefropatía diabética. (4)
Bibliografía
1. Duchin, K. L., et al. Pharmacokinetics of captopril in healthy subjects and in patients with
cardiovascular diseases. Clinical Pharmacokinetics. 1988, 241–259.

2. Zicha, J., Dobesová, Z., & Kunes, J. Antihypertensive mechanisms of chronic captopril or
N-acetylcysteine treatment in L-NAME hypertensive rats. Hypertension Research. 2006,
1021–1027.

3. Yang, J., & Yang, T. Depletion of the gut microbiota enhances the blood pressure-lowering
effect of captopril: Implication of the gut microbiota in resistant hypertension. Hypertension
Research. 2022, 1505–1510.

4. Odaka, C., et al. Angiotensin-converting enzyme inhibitor captopril prevents activation-


induced apoptosis by interfering with T cell activation signals. Clinical and Experimental
Immunology. 2000, 515–522.

5. Roostalu, U., et al. Effect of captopril on post-infarction remodelling visualized by light


sheet microscopy and echocardiography. Scientific Reports. 2021, 5241.

6. Davis, P. H., & Spector, S. Captopril: Clinical pharmacology and benefit-to-risk ratio in the
treatment of hypertension and heart failure. American Journal of Cardiology. 1982, 1161–
1168.

7. Zambrano-Sevilla, S., et al. Captopril improves hypertension-related inflammatory heart


process: PP.35.467. Journal of Hypertension. 2010, 589.

8. Yang, J., et al. Resistance to antihypertensive drugs: Is gut microbiota the missing link?
Hypertension. 2022, 497-506.

9. Yang, J., & Yang, T. Depletion of the gut microbiota enhances the blood pressure-lowering
effect of captopril: Implication of the gut microbiota in resistant hypertension. Hypertension
Research. 2022, 1505–1510.

10. Brunton. Laurence, L. Hilal-Dandan, Randa and Knollmann, Bjorn C. Goodman &
Gilman. Las bases de la farmacología terapéutica. s.l. : McGrawHill Global Education
Holdings, LLC., 2018. 978-1-25-958473-2.

11. Lorenzo Velázquez, B. Fernández Lorenzo, P. Velázquez Farmacología Básica y Clínica.


Ciudad de México : Editorial Médica Panamericana, 2017.

12. National Library of Medicine. National Centre of Biotechnology Information. [En línea]
28 de Febrero de 2024. [Link] .

13. History of the design of captopril and related inhibitors of angiotensin converting
enzyme. Cushman D. W., Ondetti M. A. 4, 1991, Vol. 17.

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