SERVICIO
¿Qué es servir a Dios y a los demás?
En el Nuevo Testamento, la palabra principal para servir es diakonéo (de donde
viene "diácono"), que literalmente significa "ejecutar un encargo" o "servir a la
mesa".
Mateo 20:28–El Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para
dar su vida en rescate por muchos.
El vino a servir y a dar. Tiene sentido, entonces, decir que Dios desea lo mismo de
nosotros…
Servir es dar; mejor dicho, servir es darse a uno mismo en beneficio del otro.
Cuando servimos desde ese lugar, puede parecer agotador o incluso insostenible a
largo plazo. Pero el punto no está en servir para nosotros mismos, ni solamente
para los demás, sino en servir por y para Dios.
El servicio consiste en ayudar y asistir a quienes necesitan apoyo. El verdadero
servicio cristiano nace del amor genuino hacia Dios y hacia las personas. Cuando
servimos, no sólo brindamos ayuda, sino que también acompañamos, guiamos y
reflejamos el amor de Cristo en la vida de los demás.
Como discípulos de Cristo, también somos llamados a servir a otros. El amor no es
solamente un sentimiento; el amor verdadero se demuestra mediante acciones
concretas. Cuando amamos, buscamos el bienestar de los demás y estamos
dispuestos a ayudarlos.
Todos podemos servir, sin importar nuestra edad, posición económica o condición
social. Algunas personas creen que sólo quienes tienen pocos recursos deben
servir, mientras que otros piensan que únicamente quienes poseen riquezas
pueden ayudar. Sin embargo, Jesús enseñó algo completamente distinto.
Cuando la madre de dos de Sus discípulos pidió un lugar de honra para sus hijos
en el Reino, Jesús respondió:
Mateo 20:26–27–Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse
grande entre vosotros será vuestro servidor; y el que quiera ser el primero entre
vosotros será vuestro siervo.
El servicio no tiene que ver con reconocimiento, posición o importancia personal,
sino con humildad y amor.
Existen muchas maneras de servir. Podemos ayudar a otros en lo económico,
social, físico y espiritual.
(HABLAR DEL VIDEO)
Características de un siervo
Vulnerabilidad
La vulnerabilidad significa reconocer nuestras debilidades, limitaciones y
necesidades sin aparentar perfección.
Muchas veces queremos mostrar una imagen “perfecta” delante de los demás, pero
eso termina creando barreras. En cambio, cuando somos sinceros acerca de
nuestras luchas, permitimos que la gracia de Dios se vea más claramente.
Pablo enseña que el poder de Dios se perfecciona en nuestra debilidad:
“Porque cuando soy débil, entonces soy fuerte”
Un siervo verdadero:
No necesita aparentar perfección.
Tiene un espíritu enseñable.
Reconoce sus errores.
Depende de Dios y no de su imagen.
Humildad
La humildad implica dejar atrás el orgullo, el resentimiento y hasta los logros
personales.
Pablo había sufrido muchísimo:
persecuciones, azotes, naufragios, traiciones, peligros constantes.
Sin embargo, decidió no vivir atrapado en el pasado ni lleno de odio. Él eligió seguir
adelante.
“Olvidando ciertamente lo que queda atrás… prosigo a la meta”
La humildad:
no vive alimentando heridas, no busca reconocimiento, no se gloría a sí misma,
pone la mirada en Cristo y no en el ego.
La mentalidad correcta de un siervo
El mundo intenta moldearnos:
con orgullo, egoísmo, apariencia, individualismo y la búsqueda de reconocimiento.
Pero Dios quiere renovar nuestra manera de pensar.
“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de
vuestro entendimiento”
¿Desde qué lugar debemos servir?
Colosenses 3:14—Por encima de todo, vístanse de amor, que es el vínculo
perfecto.