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Universidad Veracruzana
2019
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LA PERCEPCIÓN DEL ESPACIO ARQUITECTÓNICO
EDUCATIVO Y SU IMPACTO EN EL COMPORTAMIENTO DE
NIÑOS CON DISCAPACIDAD INTELECTUAL
Director de tesis:
Dra. Arq. Bertha Lilia Salazar Martínez
Presidente
Sinodales
Accesibilidad…………………………………………………………. ………. 21
1
El color………………………………………………………… 38
La textura……………………………………………………… 40
3.1 Estación lunar del área de oncología pediátrica. Hospital Gregorio Marañón en 56
Madrid …………………………………………………………………………………
3.2 L'Espai dels Xiquets. Museo de las Ciencias Príncipe Felipe. Valencia España… 61
3.3 Área de rehabilitación para niños. Centro de Rehabilitación e Integración Social 65
del Estado de Veracruz…………………………………………………………………
2
Capítulo 5. ENFOQUE METODOLOGICO 76
5.1 Diseño. La percepción de los elementos del espacio arquitectónico ......………... 77
5.2 Selección de la población ….……………………………………………………… 78
5.3 Técnicas y herramientas de recolección de datos ….……………………..……. 79
5.4 Aplicación y resultados de la metodología .........................……………………… 91
CONCLUSIONES ……………………………………………………………………. 99
BIBLIOGRAFÍA……………………………………………………………………... 118
APENDICES
Apéndice 1. Carta de consentimiento………………………………………………… 123
Apéndice 2. Entrevista ………………………………………………………………... 124
Apéndice 3. Cédula de registro de observación………………………………………... 128
3
INTRODUCCIÓN
El espacio escolar es parte importante en los procesos de desarrollo de cualquier persona,
sobre todo aquellos destinados a la educación inicial y primaria, debido a que es ahí donde los
niños se enfrentan por primera vez y a temprana edad, de manera independiente, al mundo exterior
fuera de casa y sin la protección de los padres. Los infantes comienzan notablemente así un proceso
de aprendizaje académico, de sociabilización, de integración a la sociedad y de desarrollo de su
identidad, que va desde los cuatro hasta los doce años de edad; es por ello, las experiencias de vida
que acontecen durante este tiempo y en estos espacios son fundamentales para su etapa adulta.
Por lo anterior, a lo largo del tiempo se ha considerado que la arquitectura escolar puede
aportar espacios que faciliten la integración e inclusión de todas las personas, y para los propósitos
de éste estudio, especialmente la de los niños con una condición de discapacidad, contribuyendo a
desarrollar plenamente todas sus habilidades y destrezas para llegar a ser adultos independientes.
Ante la necesidad de crear espacios que favorezcan los procesos cognitivos de los niños
con discapacidad intelectual surge esta investigación, con la que se pretende establecer la relación
que tienen las sensaciones que provocan en los niños con discapacidad los espacios destinados a
la educación y su impacto en los procesos de enseñanza aprendizaje, y proponer, desde el ámbito
de la arquitectura, la creación de ambientes favorables que repercutan de manera positiva en el
proceso cognitivo, todo ello mediante uso y manipulación de los elementos que caracterizan al
entorno.
Esta investigación también busca determinar la manera en que los estímulos condicionan
el comportamiento y la forma en que éste influye en la percepción del espacio; para ello en una
primera etapa se reunieron la fundamentación de las bases teóricas de la psicología ambiental, la
pedagogía y la misma arquitectura, y las bases jurídicas que respaldan la búsqueda de una
integración a la vida escolar de toda persona independientemente de sus condiciones y
características, pero sobre todo en defensa y apoyo de los infantes con discapacidad intelectual
(DI), enfocando este estudio en niños que viven con la condición de Síndrome de Down.
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Posteriormente, la segunda etapa abarca una investigación de tipo mixto con un diseño
cuasi-experimental en el que se trabajó con herramientas metodológicas que corresponden a la
investigación cuantitativa mediante el procesamiento de datos de manera gráfica, en combinación
con los elementos de una investigación cualitativa basada principalmente en la observación de las
respuestas de los niños con Síndrome de Down a la aplicación de estímulos que representan los
elementos del espacio arquitectónico provocando reacciones y conductas, estableciendo la manera
en que el espacio arquitectónico educativo puede influir en la conducta del individuo y ser
favorable o no a los procesos de enseñanza que se realizan en ellos.
5
Justificación
En primer lugar, es preciso considerar que la nueva concepción de discapacidad no solo se
centra en el coeficiente intelectual, sino que además concibe que la persona tiene una condición
de vida, déficit cognitivo, o deficiencia a nivel del desarrollo social, la cual puede aumentar o
disminuir dependiendo del entorno donde se desenvuelve y las oportunidades que ese medio le
pueda brindar. Por lo tanto, cabe señalar que, si el contexto provee de las condiciones necesarias
que le permitan a cualquier persona desenvolverse fácilmente, una situación de discapacidad puede
verse disminuida y en consecuencia ser una persona con mayor autonomía.
De manera más breve se puede decir que el funcionamiento intelectual está relacionado
con las siguientes dimensiones:
- Habilidades intelectuales.
También debe tomarse en cuenta que durante la primera infancia de cualquier niño
(definido como el periodo que se extiende desde la etapa prenatal hasta los ocho años), se inicia
una etapa crucial de crecimiento y desarrollo, debido a que las experiencias de la primera infancia
pueden influir en todo el ciclo de vida de un individuo (OMS, 2013). Durante estos primeros años
del infante se constituyen las experiencias sociales, es decir, la interacción con otras personas, ya
sean adultos o niños; y con ello se definen las pautas de la relación con los demás, y el desarrollo
de sus capacidades para conocer el mundo, pensar y aprender permanentemente, tales como la
curiosidad, la atención, la observación, la formulación de preguntas y explicaciones, la memoria,
el procesamiento de información, la imaginación y la creatividad. El especial cuidado de los
ambientes y espacios en el que se desarrollen los primeros años de vida del infante es de suma
importancia y estos deben ser acordes a las necesidades y etapas de cada niño para fortalecer al
máximo su crecimiento personal afectivo y educativo.
6
La calidad de los espacios contribuye en el desarrollo de las actividades socialización y de
aprendizaje, además de pretender que estos espacios sean instrumento para despertar en los niños
su sensibilidad.
Preguntas de investigación
¿De qué manera las cualidades del espacio arquitectónico escolar (la forma, el color, el
mobiliario y los objetos) pueden generar o inhibir los procesos de aprendizaje de los niños con
D. I?
¿De qué manera las cualidades de espacio arquitectónico generan estímulos en la persona?
¿De qué manera los estímulos del espacio arquitectónico escolar benefician al desarrollo
académico de los niños?
¿Qué elementos tangibles e intangibles generan ambientes favorables para desarrollar los
procesos de aprendizaje en los niños con discapacidad intelectual?
Objetivo general
Identificar las características del espacio arquitectónico escolar que generan o inhiben la
conducta de los niños con DI para favorecer los procesos de aprendizaje.
Objetivos específicos
Identificar las características del espacio arquitectónico escolar que generan o inhiben la
conducta de los niños con D.I. para favorecer los procesos de aprendizaje
Definir los elementos y procesos que generan una arquitectura escolar inclusiva.
Identificar los elementos del espacio arquitectónico que inhiben o estimulan la conducta
de los niños con D.I. durante los procesos de aprendizaje.
Relacionar los elementos del espacio arquitectónico que estimulan el aprendizaje en los
niños con DI.
7
Formular parámetros (o recomendaciones) para los procesos de diseño de una
arquitectura escolar inclusiva que favorezcan los procesos de aprendizaje en los niños con
discapacidad intelectual
Hipótesis
A través del diseño del espacio arquitectónico se pueden generar ámbitos que favorecen
los procesos de adaptación al medio de una manera positiva en los niños con DI. El espacio
arquitectónico educativo puede contribuir al desarrollo de los niños con DI a través del diseño
especial de estímulos sensoriales apropiados a sus condiciones de percepción particulares.
El estudio de las cualidades del espacio: forma, textura, color, iluminación natural,
proporción del mismo, permitirá establecer los parámetros para crear ambientes que favorecen la
interacción de los niños con su entorno, lo que suma a los procesos de inclusión social.
Alcances
Con el resultado de la investigación se pretende beneficiar a una población considerada
como una de las más vulnerables a nivel mundial, los niños con Deficiencia Intelectual1, así como
a sus familias y personas que los acompañan en el proceso de su desarrollo debe advertirse que el
establecimiento de parámetros de diseño que contribuyan a mejorar la calidad vida de las familias
también puede beneficiar de manera más próxima a instituciones educativas públicas y privadas
en donde ellos asisten comúnmente, y en las que la accesibilidad universal se ha limitado única y
específicamente a la eliminación de barreras físicas y sin tomar en cuenta el aspecto psicológico y
emocional que el espacio puede proporcionar.
1
En este documento Discapacidad Intelectual se abreviará como D.I.
8
9
Capítulo 1. LA PERCEPCIÓN DE LA ARQUITECTURA
ESCOLAR EN EL PROCESO DE APRENDIZAJE DE NIÑOS
CON DISCAPACIDAD INTELECTUAL
1.1 LA CONFORMACIÓN DE LA ARQUITECTURA ESCOLAR EN MÉXICO
En México, los espacios destinados a la instrucción escolar tienen su origen desde las culturas
prehispánicas ya que, durante el desarrollo de los infantes se les enviaba al Calmecac, donde
asistían los hijos de la nobleza y se les preparaba para ocupar puestos en el ejército, administración
pública o sacerdocio; mientras que para el pueblo estaba el Telpochcalli (imagen 1), que se
consideraba una escuela popular y se les preparaba para la guerra; ambas escuelas permitían la
asistencia de niñas que aprendían a cantar y danzar al servicio de los dioses. Esto resalta la
importancia que para la vida social tenía el cuidado y la preparación de los niños para el pueblo
prehispánico (Ramírez, 1989, p. 225).
10
Para la educación particular se rentan algunas casas o esta se imparte en exconventos, y
aunque en 1734 ya se había iniciado la construcción del Real Colegio de San Ignacio de Loyola,
destinado a huérfanas y viudas, se concluye hasta 1757 y su apertura es retrasada hasta 1767 por
ser considerada una institución educativa muy moderna para su época. Este edificio se construye
con base en una estructura o sistema de arcos en el primer y segundo piso, albergaba 11 patios,
uno de ellos es el central, rodeado de anchos corredores pavimentados con ladrillos, en donde
desembocaban las grandes aulas construidas con altos techos y grandes ventanas; además cuenta
con espacios que permiten correr y jugar al aire libre; debido a ello Galván Lafarga (2011) expone
que es en este momento cuando se piensa por primera vez en la configuración de una institución
educativa que permite a las niñas contar con espacios más saludables.
Para 1767, se da la expulsión de los jesuitas de la Nueva España y, años después, los
conventos abandonados o expropiados por las Leyes de Reforma son ocupados como sedes de las
primeras escuelas desligadas de la iglesia. No obstante, en 1822, cuando en México se adopta el
sistema lancasteriano para la enseñanza de las “primeras letras”, la primera escuela de este tipo
que abre sus puertas, llamada El Sol, se ubicaba en la Sala del Secreto que se encontraba en el
edificio que había ocupado la Inquisición, por lo que no se pensó en un edificio escolar
específicamente diseñado que la albergara (Galván, 2011, p. 27). Es evidente que durante la etapa
inicial de la educación en México no existieron espacios que respondieran a las necesidades que
requerían los sistemas educativos de ese tiempo (Imagen 2) los profesores y estudiantes se
adaptaron a los espacios, de los cuales muchos de ellos, hoy en día, aún se conservan como centros
escolares sin poder ser modificados de tal forma que el espacio contribuya mejor con los nuevos
modelos educativos.
Imagen 2. Conventos adaptados a espacios escolares. Recuperado de “Arquitectura escolar. SEP 90 años”, Arañó, A.
(Ed), 2011, p. 31, México: CONACULTA.
11
en las escuelas primarias, mediante el uso de un modelo de mobiliario escolar limpio y económico,
requisitos en los libros y demás útiles de instrucción que no afecten la salud de los espacios
escolares, un método de enseñanza para mejorar la instrucción a los niños, sin comprometer su
salud; distribución diaria de los trabajos escolares según la edad de los educandos y ejercicios
convenientes para favorecer su desarrollo corporal, así como tomar las debidas precauciones para
evitar las enfermedades contagiosas entre los niños, con la ayuda de cartillas higiénicas para las
escuelas primarias. Es hasta este momento que se inicia una reflexión acerca de la variedad de
climas en el país y de cómo integrar el edificio al entorno natural, con lo que aparecen las primeras
recomendaciones respecto a la orientación de las fachadas, resaltando la importancia de que lo
espacios deberían estar ventilados e iluminados, y resguardar del frío y el calor excesivos
(González, 1990, p.p. 30-32).
De igual forma, es hasta finales del siglo XIX, cuando surge la preocupación por establecer
algunas recomendaciones que determinen cómo deben ser los espacios de instrucción y que
además ofrezcan al estudiante las condiciones adecuadas para el desarrollo de las actividades
escolares; por lo que se procura también, que estos espacios contribuyan a conservar la salud de
los niños. La finalidad de incluir la higiene como una de estas recomendaciones es la de
“consolidar en cada ciudadano el cultivo del espíritu y del cuerpo. La higiene física y social en la
escuela fue denominada higiene escolar. Para ello se intenta mejorar las condiciones de los infantes
en cuanto a luz, aire, nutrición, agua, habitación, prevención, vestido, cuidados corporales y
enfermedades infecciosas (Martínez, 2010, p. 34), con lo cual inicia así una nueva etapa en la
conformación de los espacios destinados a la educación.
Sin embargo, a pesar de que uno de los “ideales impulsados por la Revolución Mexicana
era hacer de la educación un derecho del que pudieran disfrutar todos los mexicanos y cuyos
beneficios llegasen a todos los rincones del país” González (1990, p.67), las consecuencias
económicas derivadas de ésta frenan de alguna manera esta nueva concepción de los espacios
escolares. Por tal motivo en 1921 surge el programa educativo revolucionario que promueve la
construcción masiva de escuelas en México y se funda la Secretaría de Educación Pública (SEP),
que tuvo como sede un predio donde se encontraba el Convento de la Encarnación en la Ciudad
de México que conservaban la iglesia y su cúpula del siglo XVIII, y que fue reformada, algunas
partes reconstruidas y se le hicieron nuevas construcciones, lo que dio como resultado un edificio
neoclásico de principios del siglo XX.
De manera paralela se busca que la arquitectura refleje la nueva situación política de aquel
momento, un estilo que simbolice la imagen nacionalista del Estado, tanto al interior del país como
en el extranjero, por lo que se adopta el estilo neocolonial, durante casi 20 años y en algunos casos
hasta los años 70, que busca dotar de una monumentalidad a los edificios escolares, a través del
uso de nuevos materiales y procedimientos constructivos. Sin embargo, este estilo no es el único
que aparece en la construcción de centros escolares de este periodo, ya que, a partir de la difusión
de la Exposición de las Artes Decorativas, celebrada en París en 1925, algunas escuelas del sur del
12
país se destacan no sólo por su monumentalidad sino también por su estilo decorativo denominado
neomaya (imagen 3), que si bien es autónomo del Art Déco se asocia estilísticamente a éste.
Por otra parte, entre los años 1930 y 1940, también se crean en la zonas agrícolas y en
algunas zonas periféricas de la ciudad de Ciudad de México las Escuelas al Aire Libre (Imagen 4)
dedicadas a la enseñanza técnica, sin muros y con techos de palapa, o de los materiales de la región
que más abundaran, algunas con una unidad de baño y jardines al centro que posteriormente son
utilizados como huerta u hortaliza; con un arquitectura económica, funcional y estandarizada, y
que debido a su bajo precio constructivo, resaltan en la educación y centros escolares el sentido
socialista que “elimina las limitaciones de la libertad, el movimiento y la propia educación que
imponían las cuatro paredes de la escuela capitalista típica”, tal sentido se refuerza con la reforma
que se le hace al Artículo 3° de la Constitución en el año de 1932 (Guzmán, 2011, p. 166).
13
Imagen 4. Escuelas al aire libre con aula completamente abiertas. Recuperado de “Los orígenes de la Arquitectura
Moderna en México: las Escuelas al Aire Libre (1925-1927)”, Schávelzon, D., septiembre 1986. Recuperado de:
[Link]
Como se observa durante toda esta etapa la arquitectura escolar se manifiesta de diversas
formas, y se encuentra en una búsqueda por dar respuesta a cuestiones de costos, pero también a
brindar soluciones espaciales, estructurales y formales. Tras la incorporación del arquitecto Juan
O´Gorman al Departamento de Edificaciones de la SEP (ya para este momento hay un
departamento de edificaciones) introduce una arquitectura funcional y técnica, planta libre y que
busca economizar la construcción de escuelas para así expandir la infraestructura educativa y en
menor tiempo del que se venía haciendo, y así nuevamente se establecen los criterios bajos los
cuales deben proyectarse y construirse las nuevas escuelas: se definen dos tipos de escuelas, las
escuelas urbanas y las escuelas rurales (Guzmán, 2011, p.172-173).
Imagen 5. Modulación del espacio escolar. Recuperado de “Arquitectura escolar. SEP 90 años”, Arañó, A. (Ed), 2011,
p. 327, México: CONACULTA.
15
Con base en lo expuesto, se observa que la arquitectura escolar la mayor parte del tiempo
ha forjado su carácter arquitectónico respondiendo a aspectos de higiene y de dotar de espacios
para la educación, dejando en muchas ocasiones relegada la cuestión cultural, e ignorando los
aspectos inherentes al desarrollo integral del individuo.
Imagen 6. Estandarización y modulación del espacio escolar. Recuperado de “Informe de actividades INIFED 2015-
2017”, Secretaría de Educación Pública, 2017. Recuperado de:
[Link]
16
integre a los procesos educativos y de desarrollo de los estudiantes. Si se considera que “la
educación es una tarea central en la configuración de un país como espacio de convivencia, y la
convivencia exige el encuentro en un espacio de acciones y emociones comunes” (Maturana, 2008,
p. 203), el espacio de la arquitectura escolar toma un papel muy importante debido a que es ahí
donde se desarrollan los procesos de convivencia, de sociabilización, de crecimiento y de
formación de los estudiantes (Imagen 7); es además un espacio propicio para la construcción de
una identidad y es necesario que se convierta en una herramienta más en los procesos de
aprendizaje, ya que como instituciones de gobierno al servicio de una sociedad, las escuelas pueden
ser el medio para “enseñar a los niños acerca de su entorno urbano cotidiano que les lleva a respetar
e intentar mejorar su medio. De este modo, las ciudades se convierten en una herramienta
necesaria, un laboratorio vivo para la educación” (Rogers & Gumuchdjian, 2003, p. 17-18).
Imagen 7. La escuela como espacio de convivencia y sociabilización. Recuperado de “Arquitectura escolar. SEP 90
años”, Arañó, A. (Ed), 2011, p. 310, México: CONACULTA.
Con respecto a esta relación entre la educación con el espacio arquitectónico, cabe recordar
que desde inicios del siglo pasado, la pedagoga Montessori ya había manifestado la importancia
de la misma; la autora ya había destacado la importancia del espacio escolar, debido a que
considera que es el primer lugar que permite a los pequeños ponerse en contacto con el mundo
exterior a su entorno familiar, y que depende del encuentro que éstos tengan al salir de hogar lo
que determine su comportamiento en una edad adulta, por lo tanto resalta la necesidad de preparar
el ambiente al que se enfrenta el niño es sus primeros años de vida y precisa, además, que es el
espacio el que se debe adaptar al niño y no el niño quien se adapte al mundo de los adultos, además
de que aclara que el ambiente preparado es el que se ha organizado cuidadosamente para el
pequeño y logra ser un conducto para el aprendizaje y desarrollo de aspectos sociales, emocionales
e intelectuales. Sugiere además que en el diseño de los ambientes se establezcan principios de
orden, belleza e higiene, que se generen escenarios cálidos y luminosos que provoquen
17
experiencias sensoriales (Montessori, 1997), a través de las cuales se estimule el aprendizaje de
manera natural y placentera.
Tanto Montessori como Malaguzzi, presentan una gran preocupación por el desarrollo
integral de los niños y enfatizan la importancia que tiene el entorno y en él, el espacio escolar,
como apoyo en este proceso de aprendizaje y de crecimiento. Continuamente acentúan la
necesidad de que los niños desarrollen todas sus capacidades tanto intelectuales como afectivas;
destacan que es en el espacio escolar donde el niño comienza los procesos de sociabilización que
lo ayudarán a enfrentarse a un nuevo mundo fuera de casa y que en la forma en que el infante
aprenda a relacionarse con sus compañeros, profesores y el entorno, será determinante para su
comportamiento en la vida adulta, de tal manera el espacio debe propiciar estos procesos, y acorde
a estas ideas Maturana (2008) menciona que es necesario incluir “desde los patios, los jardines y
los pasillos, hasta aquellas adecuaciones espontáneas que cambian el uso y el sentido del lugar.
Cuando la infraestructura está dispuesta y diseñada correctamente, se estimularán este tipo de
dinámicas que enriquecen la misión educativa”. (Imagen 8).
Imagen 8. Espacios escolares flexibles que cambian el uso y el sentido del lugar. Recuperado de “Rosan Bosch”,
Rosan Bosh Studio, 2018. Recuperado de: [Link]
18
Por otra parte, desde el ámbito de la psicología ambiental, Holahan (2008, p.149) considera
que “… el diseño físico de escuelas primarias y secundarias también influye en el aprendizaje y
rendimiento de los niños”. Es decir, que las aulas, los patios, y todos los espacios de un conjunto
escolar contribuyen en el desarrollo académico; en ese mismo sentido el autor afirma que “el
rendimiento escolar y laboral de la gente se ve afectado por varios factores ambientales, incluidos
el nivel de iluminación, la calidad de los aislantes del ruido y la disposición de los espacios
diseñados. Los efectos del ambiente físico sobre el rendimiento son sustanciales, ya que
determinan la productividad, la eficiencia, la precisión, la fatiga o el tedio”, de ahí que la
arquitectura escolar debe ser diseñada tomando en cuenta las necesidades y características de los
niños, su edad, el proceso y etapa de aprendizaje en el que se encuentran, y las necesidades de los
profesores y de las nuevas formas de enseñanza.
Imagen 9. Espacios escolares que se adapten a nuevas formas de aprendizaje. Recuperado de “Rosan Bosch”, Rosan
Bosh Studio, 2018. Recuperado de: [Link]
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bienvenida al estudiante que llega junto con su familia, sus tradiciones, magia, creencias, mitos,
formas de ver, de usar la lengua, de entender el mundo” (Porter, 2011, p.23), que sea un espacio
accesible e incluyente, en donde todos los niños encuentren las mismas oportunidades de
aprendizaje y lo más importante, oportunidades para su desarrollo integral, y aunque si bien es
cierto que las normativas para la elaboración y construcción de proyectos del INIFED consideran
ya la eliminación de barreras físicas para generar espacios educativos accesibles para las personas
con alguna discapacidad física, es sustancial no olvidar a la población conformada por niños con
discapacidad intelectual en los procesos de diseño y construcción de los espacios escolares.
Por tanto, dada la relación entre el espacio arquitectónico con el espacio urbano, se
considera imprescindible que el ideal de habitabilidad se cumpla en ambas esferas, debido a que
la calidad de los espacios que se conocen y se viven desde pequeños, influye de manera
contundente en el comportamiento y desarrollo integral de cada individuo, y como consecuencia
esto condiciona su comportamiento y desarrollo social en un ámbito urbano, de aquí la importancia
de que la planeación y construcción de los espacios urbanos y arquitectónicos concedan la calidad
necesaria para vivirlos, disfrutarlos pero sobre todo para acceder a ellos.
Aunado a lo anterior, si se considera que “las actividades sociales incluyen todas las formas
de comunicación que se dan entre las personas, y que requieren la presencia de otra persona, que
ocurren dentro del espacio urbano”, se deben generar las condiciones para que todos los individuos
con las competencias y capacidades con las que cada uno cuente se encuentren en estos espacios
y puedan convivir y desarrollarse de manera plena, de manera inclusiva. “Si hay vida y actividad
dentro de la ciudad, hay numerosos intercambios sociales, mientras que, si las calles están vacías
y desoladas, no ocurre nada” (Gehl, 2014, p. 22).
20
que parte de esta complejidad” en donde el hábitat no solo se refiere a la vivienda y ve a ésta como
un elemento aislado, sino como “parte de un sistema mayor comprendido por el contexto social,
económico, cultural y físico” (Romero, 2004, p. 17).
Imagen 10. El espacio escolar como parte de la ciudad. Recuperado de “Mammaproof”, Villatoro, M., 10 de
septiembre 2014. Recuperado de: [Link]
Y es de esta manera que el espacio educativo se concibe como un elemento más en el
hábitat, en el que actualmente es casi obligada la participación tanto de profesores, niños, padres
de familia y arquitectos trabajen tanto en su diseño como en la construcción, con la finalidad de
dar un respuesta favorable a la necesidades que presentan los nuevos retos en materia de educación,
en el que se propone que el aula se convierta ahora en un espacio dinámico que además de facilitar
los procesos de enseñanza-aprendizaje, promueva también los procesos de sociabilización y
generación del sentido de pertenencia y comunidad, así como la integración social basada en el
conocimiento de sus derechos, mismos que son inherentes a cada persona sin importar su condición
social, económica, cultural, física o intelectual. Para ello se define a continuación cada uno de los
conceptos establecidos en la relación ya mencionada, que a su vez van ligados a otras ideas que
apuntalan la comprensión de esta correlación.
Accesibilidad
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Imagen 11. La accesibilidad física, cognitiva y sensorial. Recuperado de “Discapacidad en Andalucía”, Conserjería
de igualdad y políticas sociales, 17 de mayo 2018. Recuperado de: [Link]
Por ello cabe señalar que para el presente documento se entiende como accesibilidad
universal la definición que establece la Confederación Española de Personas con Discapacidad
Física y Orgánica (COCEMFE) a través de su Observatorio de la Accesibilidad, y que considera
como “la cualidad de fácil acceso para que cualquier persona, incluso aquellas que tengan
limitaciones en la movilidad, en la comunicación o el entendimiento, pueda llegar a un lugar,
objeto o servicio”. De igual manera, señala que
“la accesibilidad ha dejado de ser sinónimo de supresión de barreras físicas para adoptar
una dimensión preventiva y amplia, generalizable a todo tipo de espacios, productos y servicios;
se trata de una variable fundamental para garantizar el cumplimiento del principio de igualdad de
oportunidades, convirtiéndose paulatinamente en un reconocimiento general, como mejora de la
calidad de vida de todos los ciudadanos” (COCEMFE, 2017).
22
Imagen 12. La accesibilidad debe provocar la autonomía de las personas. Recuperado de “Blog oficina discapacidad”,
marzo 2012. Recuperado de: [Link]
En lo que respecta a la accesibilidad de los espacios escolares, se requiere que todas estas
relaciones e interacciones se consideren al hablar sobre la inclusión de los niños con discapacidad
física o intelectual en los espacios educativos; se debe entender que la accesibilidad no solo se
refiere a la eliminación de barreras físicas, mediante el uso de rampas, barandillas, puertas y
pasillos más anchos o la ubicación de sanitarios para personas discapacitadas y espacios de
maniobra; tal como se ha estipulado en las Normas y especificaciones para estudios, proyectos,
construcción e instalaciones del INIFED. También es necesario considerar los elementos que
faciliten una accesibilidad cognitiva, lo cual implica que todas las personas comprendan el
significado de los entornos, mediante elementos de señalización y de fácil lectura, así como
procedimientos perceptivos, cognitivos y de interacción (imagen 13).
23
Imagen 13. Lectura de los espacios a través del uso del color. Recuperado de “Instituto Lectura Fácil”, 2018.
Recuperado de:
[Link]
Las cualidades de accesibilidad en los espacios educativos deben propiciar una mejor
calidad de vida a todos los pequeños, evitar la exclusión y por el contrario fortalecer sus procesos
de estimulación y aprendizaje en beneficio de su desarrollo pleno. En la búsqueda de la calidad de
los espacios para niños con DI se presenta el reto de evitar la exclusión mediante entornos en los
que se toma en el desarrollo de sus habilidades y actitudes; donde puedan realizar actividades y
prácticas que permitan mejorar el ambiente y fortalecer al mismo tiempo la autoestima de infantes.
Maslow (1972) señaló que para que el ser humano llegue a la autorrealización, le es indispensable
satisfacer sus necesidades fisiológicas como estar nutrido, limpio, cómodo, etc.; las de seguridad,
que consiste en sentirse lejos del peligro; las necesidades de pertenencia y amor, de afiliación a
otros, de ser aceptados por el grupo; las necesidades de estimación, éxito, competencia, obtención
de aprobación y reconocimiento, y sólo hasta tener cubiertas todas estas necesidades se llegara al
desarrollo del pleno potencial.
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alojamiento, contribuyan los procesos de enseñanza – aprendizaje y visualizando el espacio como
una herramienta, más que como un objeto utilitario. “Enseñar a los niños acerca de su entorno
urbano cotidiano los lleva a respetar e intentar mejorar su medio. De este modo, las ciudades se
convierten en una herramienta necesaria, un laboratorio vivo para la educación” (Rogers &
Gumuchdjian, 2003, p.17-18).
La UNICEF, en su documento “Enrédate con Unicef” establece que son tres los espacios
básicos, donde el niño puede desarrollar la participación; con los que “se promueve la educación
cívica de la infancia en la ciudad” (Apud, 2017, p. 7).
Nivel Descripción
25
padres y madres intervengan o, al menos, presencien experiencias de
participación infantil real en otros escenarios como la escuela y la
comunidad
Local o municipal El nivel local o municipal es el tercer campo para la participación infantil.
El municipio es el espacio de participación ciudadana, incluyendo a la
infancia, más importante en el proceso de consolidación de una
democracia. El ámbito local es la esfera donde las personas desarrollan
gran parte de su vida social y afectiva y donde ésta se articula con la de
los demás. En por esto que la solución al problema de la falta de
participación infantil exige más acciones efectivas en los contextos
locales.
26
Imagen 14. Escalera de la participación infantil. Recuperado de “Red de jóvenes periodistas. Cibercorresponsables”,
Plataforma de Infancia de España, 2018, España.
“Hacer posible que todas las personas dispongan de igualdad de oportunidades para
participar en cada aspecto de la sociedad… para lo cual el entorno construido (sea particular,
educativo, laboral, cultural, etc.), los objetos cotidianos, los servicios, la cultura, la información,
deben ser accesibles y útiles para todos los miembros de la sociedad y consecuentes con la continua
evolución de la diversidad humana” (EIDD, 1993).
Con base en ello, el diseño debe realizarse de una manera transdisciplinar que conlleve a
atender los diversos aspectos, psicológicos, sociales y culturales principalmente, para lograr
realizar entornos incluyentes e integradores, abiertos a la diversidad y participación de los
diferentes actores de la sociedad; cabe también señalar nuevamente que la accesibilidad universal
comprende además de la eliminación de barreras físicas, la incorporación de aspectos psico-
sociales, ligados a la parte neurológica de cada persona, pero debido a que la presente investigación
se centra en el espacio arquitectónico, dentro de un sistema urbano, en relación a los niños con
discapacidad intelectual es pertinente hablar las cualidades del espacio arquitectónico que se
considera contribuyen a la accesibilidad de los espacios de una manera cualitativa.
27
Es pertinente considerar que un sector de la población más vulnerable, a nivel mundial, es
la infancia y dentro de ese sector se encuentran los niños con discapacidad intelectual, por tal
motivo es importante resaltar que el si el diseño se basa en aquellos con menores capacidades
físicas o intelectuales, se logrará generar entornos accesibles para todos, desde los más pequeños
hasta los adultos mayores; en otros términos puede afirmarse que “el buen diseño capacita, el mal
diseño discapacita” (EIDD, 1993).
Bajo esa misma idea de correlación entre el ambiente, los individuos y la conducta, Corral
(2014) profundiza en el concepto de “ambiente positivo”, que define como aquel entorno que
ofrece estímulos con los que la persona logra satisfacer sus necesidades físicas, sociales y
psicológicas, y además la conducen a un bienestar humano que provoca el desarrollo de conductas
prosociales y proambientales con las que se conforma una calidad ambiental, donde los individuos
son beneficiados por el ambiente físico y natural, pero de igual forma ellos benefician al ambiente
a través de la conservación del entorno tanto físico como ecológico. Este mismo autor resalta que
si las condiciones del ambiente son favorables o positivas para la persona puede existir incluso una
restauración de sus capacidades psicológicas que ha perdido por elementos estresantes y por tanto
una recuperación de la salud.
2
Asociación Americana de Discapacidades Intelectuales y del Desarrollo.
28
es el entorno el que permite adquirir una mayor autonomía, no solo en el movimiento o
desplazamiento de una persona con discapacidad, sino que al mismo tiempo influye en su conducta
adaptativa, en la forma en la que participa e interactúa socialmente, En otras palabras, un entorno
limitado que ha sido diseñado bajo los parámetros de una persona que cuenta con todas sus
capacidades pone en desventaja a todas aquellas personas que tienen alguna condición de
discapacidad, a los niños más pequeños que aún no las han desarrollados todas y también a todas
aquellas personas de manera natural ya sea por la edad, por algún accidente o enfermedad, tienen
una disminución de sus capacidades.
Cabe añadir que desde el ámbito de la arquitectura esta relación: persona - ambiente -
conducta, se ha considerado desde hace tiempo. Zevi (1988), uno de los principales arquitectos
teóricos, refiere esta relación como “la experiencia de la arquitectura” y puntualiza que es única
e irrepetible por estar ligada a los sentidos y que a su vez puede ser o no estimulado el espacio
interno, al cual considera como el vacío que envuelven los elementos constructivos y es asimismo
el lugar donde los hombres viven y se mueven, es “el protagonista del hecho arquitectónico”, el
escenario donde transcurre la vida de las personas, “es la escena donde se desarrolla nuestra vida”.
Siguiendo esa idea, Rasmussen (2012), asevera que “no basta con ver la arquitectura; hay que
experimentarla”, y para ello el arquitecto debe “ordenar el entorno del ser humano y establecer
relaciones entre ellos”, a través de la estimulación de los sentidos.
Por lo tanto, si se concibe que “la experiencia es un término general para los diversos
modos a través de los cuales una persona conoce y construye una realidad” (Tuan, 2001, p. 8), en
donde se involucran los sentidos, la percepción y la simbolización, se entiende de una manera más
clara a Holl (1997, p. 11) cuando afirma que “la arquitectura puede cambiar nuestra manera de
vivir, posee la capacidad de hacer resurgir las esencias. Relacionando forma y espacio, la
arquitectura eleva la experiencia de la vida cotidiana a través de los múltiples fenómenos que
emergen de los entornos, programas y edificios concretos” y agrega que la percepción total del
espacio puede incluso modificar la conciencia, si estriba en los sentidos, al mencionar que la
transformación de la luz tomando en cuenta el material, puede proporcionar las herramientas para
“fabricar espacios de percepciones estimulantes” (Holl 2011, p.29). (imagen 15).
29
Imagen 15. Elementos que modifican la percepción del espacio. Recuperado de
[Link]
Continuando con esa misma idea, Holl (2011) considera que a través de la percepción de
la arquitectura se pueden despertar todos los sentidos, ya que el uso de las diferentes texturas de
los materiales brinda sensaciones palpables, la luz, los olores y sonidos que resuenan en el espacio
aunadas a las relaciones corporales de escala y proporción, generan la experiencia de la
arquitectura e incluso menciona que esto puede llegar a cambiar nuestra manera de vivir. Dentro
del entorno el individuo recibe una gran cantidad de información a través de los sentidos, lo que
ve, lo que escucha en lo cercano y lo lejano, las sensaciones térmicas, el viento, la humedad y todo
aquello que afecta su piel, los olores que percibe e incluso, los sabores que puede encontrar ahí le
generan un sinnúmero de imágenes sobre las cuáles puede decidir si le son gratas o no y por lo
tanto si permanece en el sitio no.
Todas estas experiencias que se generan al percibir el espacio, a pesar de ser un todo
indivisible, el usuario las selecciona y las clasifica para determinar si son agradables o no y eso es
lo que determina su conducta y le permite participar de manera activa en el ambiente. En relación
con ello, Donald Berlyne (1960) propone identificar el tipo de estímulo mediante cuatro variables:
novedad, complejidad, sorpresa e incongruencia, y la medición que propone consiste en la
combinación de estos estímulos, para ser considerada como placentera o desagradable. Por
ejemplo, si el estímulo es sorprendente e inesperado, la sensación puede ser considerada como
30
placentera. Por el contrario, si en la formación que se recibe hay demasiada incongruencia en los
elementos que la integran, se puede obtener como resultado una sensación desagradable; sin
embargo, si existe un nivel óptimo de contraste, la atención del observador puede aumentar de
manera positiva.
Aragonés y Amérigo (1998) explican que esta construcción del significado ambiental
conlleva una experiencia emocional, que implica considerar al ambiente como una fuente de
estímulos y de información, pero también es un espacio para la acción. En ese mismo sentido Roth
(1999) menciona que la realidad de la arquitectura no reside en los elementos sólidos que la
configuran sino en el espacio encerrado por la cubierta y las paredes, y al cual llama “espacio
físico” y explica puede ser expresado en metros cúbicos, sin embargo establece también la
existencia de un “espacio perceptible” que es visto y obviamente percibido pero es imposible de
cuantificar, y que en estrecha vinculación con el “espacio conceptual” se definen como un mapa
mental, que es el que queda almacenado en la memoria de cada individuo; de ello depende la fácil
comprensión del espacio y que el desplazamiento al interior pueda hacerse con soltura, sin la
31
necesidad de una guía, pero sin perder de vista que en este proceso también intervine el “espacio
funcional” que es el que está relacionado con la organización del mismo.
La configuración integral de estos espacios crea ambiente particulares que puede contribuir
a generar determinados tipos de conducta. Como ya se ha mencionado anteriormente los estímulos
que el espacio contiene son percibidos a través de los sentidos, por tanto, la arquitectura puede
conducir todos los sentidos para generar una experiencia en la persona. Rasmussen (2012) asevera
que la arquitectura debe ser experimentada no solo a través de la vista, sino que se deben utilizar
todos los sentidos de una manera equilibrada; de igual forma Pallasmaa (2014, p. 11) cree que la
arquitectura tiene la capacidad de articular las experiencias de ser humano como un ser corporal y
espiritual, no solo a través de la vista o el oído, que son los sentidos a los que se ha puesto mayor
atención, sino también por medio del tacto, el olfato e incluso el sentido del gusto se puede
potenciar una experiencia multisensorial de la arquitectura.
De igual forma el sentido del tacto (háptica), no solo a través de las manos sino de la piel,
nos permite recibir información del entorno, que se almacena en la memoria ligado a otros
sentidos. William Turner, pintor del Romanticismo, en sus cuadros eliminaba el encuadre de la
imagen con lo que buscaba crear experiencias hápticas, o la pintura cubista que incorpora
32
diferentes puntos focales provocando una visión periférica que ayuda a reforzar este tipo de
experiencias. Indica Pallasmaa, (2014) y añade que a través de la piel se puede ver, incluso se
logran distinguir algunos colores. Otro autor que expone que la piel registra sensaciones es Tuan
(2001) pues explica que ésta es capaz de transmitir la espacialidad mediante la sensación de
volumen y masa, sin hacer uso de los otros sentidos, y dependiendo únicamente de la estructura
corporal y su capacidad de movimiento, pues la forma y tamaños de los objetos, su rugosidad,
suavidad o dureza son propiedades geométricas que la piel reconoce. Adicional a lo anterior Holl
(1997) considera también que la materialidad de un espacio arquitectónico da paso al reino háptico,
lo que intensifica la experiencia sensorial abriendo camino a las dimensiones psicológicas.
Así como los sentidos juegan un papel decisivo en la forma de percibir el espacio, el
arquitecto es responsable de la manipulación de los elementos que lo componen por lo que se
puede decir que, en cuanto a la percepción del espacio, las formas, la luz, los colores, las texturas,
los sonidos e incluso los olores, provocan sensaciones y emociones dentro del entorno. Este
proceso de percepción se inicia desde pequeños; los estudios que se han realizado se enmarcan
partir de los 4 años, pues se considera que a esta edad los niños ya pueden comunicar de manera
más confiable el resultado de los estímulos y los efectos que se producen en su persona. Durante
esta etapa conocida como la primera infancia que se engloba desde el desarrollo prenatal hasta los
ocho años, acontecen una serie de transformaciones que son cruciales en el desarrollo de todas las
personas “porque las experiencias de la primera infancia pueden influir en todo el ciclo de vida de
un individuo” (OMS, 2013).
33
Otra teoría que plantea que las sensaciones que nos provoca el espacio depende en gran
medida de la percepción, y que como ya se ha mencionado, llega a los individuos a través de los
sentidos, es la teoría del Einfuehlung que tuvo mayor difusión a finales del siglo XIX gracias al
filósofo y psicólogo alemán Theodor Lipps, quien la concibió como una “teoría de la empatía
científico -filosófica” (Martínez, 2013, p. 01) en la que, “la emoción artística consiste en el
ensimismamiento del espectador en las formas y, por ende, en el hecho de que la arquitectura
transcribe los estados de ánimo en las formas de construir, humanizándolas y animándolas.
Mirando las formas arquitectónicas, vibramos con ellas en simpatía simbólica, porque suscitan
reacciones en nuestro cuerpo y en nuestro ánimo” (Zevi, 1998, p. 126-127).
Estas emociones que la arquitectura llega a despertar se deben a los elementos tangibles
como intangibles, es decir a “las características de esencia, forma, tamaño, color y textura” (Ching,
2015, p. 2) que la conforman y también la manera en que se percibe visualmente; sin embargo esta
experiencia quedaría incompleta si no se enriquece con la percepción que se obtiene a través de
los otros sentidos: lo que escuchamos, la temperatura o el viento que corre, los cambios de luz y
por tanto de color en el espacio, se acumulan de manera conjunta y son indivisibles. Todo ello
arroja como resultado una aceptación o rechazo del espacio y por tanto el sentirse cómodo o
incómodo en un sitio lleva como consecuencia un comportamiento determinado dentro del sitio y
con respecto al sitio. La experiencia vivida queda almacenada a través de mapas cognitivos
plasmados en la mente de cada persona y aunque si bien existen conductas adaptativas que
permiten a la persona permanecer en un sitio, lo ideal es que la experiencia de la arquitectura sea
lo más agradable posible para lograr un desarrollo pleno de las actividades a las que ha sido
destinada.
Para fines de este estudio se considera la forma como “la estructura interna” (Ching, 2015,
p. 34) y también en un sentido esencial como contorno o apariencia formal, de igual manera en la
arquitectura, la forma del espacio, su conformación geométrica se define como aquella que
envuelve el espacio y que permite apreciar según Holl (2011) las relaciones proporcionales,
visuales y espaciales, las cuales brindan determinadas experiencias. Otro elemento que puede
resultar de la forma es la escala, que Zevi (1998) explica que atañe a las proporciones del edificio
entre sí con respecto al hombre, y es el elemento que permite establecer un equilibrio entre la
verticalidad y la horizontalidad de la forma. Esta espacialidad que, al percibirse únicamente a
través de la vista queda incompleta, se complementa con la impresión de ser un espacio que acoge
o un espacio monumental, puede ofrecer la sensación de seguridad o de miedo, pero además
influye el color, las texturas y la luminosidad que existen en su volumetría interna (Imagen 16).
34
Imagen 16. Cualidades de la forma. Recuperado de “Arquitectura, forma, espacio y orden”, Ching, F., 2015, p. 34,
Barcelona: Gustavo Gili
Se considera la forma como ese contenedor del espacio interno que con respecto a su
proporción brinda una “sensación háptica a través de una identificación corporal que permite
experimentar el espacio mediante la estructura, la materia, la gravedad y la luz” (Pallasmaa, 2012),
y que aunada al color, que se percibe de manera óptica, propone en él una configuración distinta
por el juego que se genera con el uso de la luz de maneras diferentes, y esto a su vez crea estímulos
que pueden resultar favorables o perjudiciales, según se conjuguen, además de que el uso del color
como elemento de accesibilidad facilita la lectura de los espacios si se logra atraer la atención hacia
lo que se desea (imagen 17).
35
Imagen 17. Biblioteca pública de Toronto. Proyecto estudio ZAS Architects. Imagen recuperada de:
[Link]
luz-y-tecnologia-3254
Ching (2015) considera el perfil como la configuración de las superficies y las aristas y
Roth (1999, p.63) explica en cuanto a la forma, que existe una respuesta corporal cinestética con
respecto a las líneas, por ejemplo, una línea horizontal, de su perfil, puede producir una sensación
de reposo y por tanto de tranquilidad y las líneas verticales permiten experimentar una sensación
de equilibrio y así una línea diagonal una sensación de acción dinámica y movimiento, además de
que las líneas diagonales y la angulosidad de una forma pueden considerarse elementos rígidos por
la dureza de sus ángulos y vértices; por tanto se puede decir que para generar sensaciones como la
de suavidad, maleabilidad y amoldamiento se puede hacer uso de líneas curvas que en cierta forma
evocan a las líneas del propio cuerpo humano; puede suceder que un elemento curvo construido
de un material tan duro como la piedra pueda evocar la sensación de ser un elemento delicado,
suave, fácil del moldear, cuando en la realidad es todo lo contrario (Imagen 18).
36
Imagen 18. El perfil de la forma. Recuperado de “Arquitectura, forma, espacio y orden”, Ching, F., 2015, p. 36,
Barcelona: Gustavo Gili
Imagen 19. Contornos básicos que perfilan la forma. Recuperado de “Arquitectura, forma, espacio y orden”, Ching,
F., 2015, p. 38, Barcelona: Gustavo Gili
37
Imagen 20. Relación entre figura y fondo. Recuperado de “Entender la arquitectura, sus elementos, historia y
significado”, Roth, L., 1999, p. 61, Barcelona: Gustavo Gili
El color
Por otro lado, Porter (1988), expone que “la sensación subjetiva del color es proporcionada
por energía en forma de radiaciones de luz dentro de un espectro visible” debido a que “ el ojo y
el observador interpretan el significado de estos mensajes sensoriales” y por tanto afirma que los
colores son producto de la imaginación, pero independientemente de esto, lo que es coincidente
con Ferrer es que el color provoca una experiencia que depende de las condiciones lumínicas, de
las características espectrales del objeto y de la percepción del mismo. Aunque es necesario
remarcar que dentro de esta experiencia ya sea visual o sensorial existen otros factores como los
culturales que son muy importantes en la experiencia del color, pues las sensaciones y emociones
que puede despertar un color no serán las mismas para una persona que vive en el continente
americanos que para una que vive en la Antártica donde las condiciones lumínicas naturales son
completamente distintas, además del significado cultural que pueda existir en diferentes grupos
humanos.
Lo que sí es universal, es la clasificación que se ha dado a los colores; existen tres colores
primarios que son: el azul, el rojo y el amarillo y a la combinación que resulta de dos de ellos se
le ha denominado colores secundarios. Las consecutivas combinaciones Roth (1999) los llama
sectores. Uno es el de los colores cálidos que son aquellos que ocupan la zona del rojo al amarillo
anaranjado y tienden a intensificar las funciones corporales y la mente los interpreta más cercanos
al ojo. El segundo sector es conocido como colores fríos y van de la zona del amarillo verdoso al
azul violáceo y, al contrario de los colores cálidos, provocan un efecto relajante de las funciones
corporales y la mente los percibe como más lejanos de lo que están (Imagen 21).
Imagen 21. Clasificación de colores cálidos y colores fríos. Recuperado de “Entender la arquitectura, sus elementos,
historia y significado”, Roth, L., 1999, p. 77, Barcelona: Gustavo Gili
39
La textura
Por último, se considera el uso de texturas como un elemento estimulante para el espacio
y que además contribuye a la accesibilidad universal, ya que, a través de diferentes pavimentos, o
recubrimientos concede experiencias hápticas de orientación del espacio. Pallasmaa (2012) afirma
que algo que evoca una memoria táctil que conlleva la emisión de “mensajes de invitación o
rechazo, de cercanía o distancia, de placer y repulsión”, son claramente las texturas de los
materiales, que se van transformando con el tiempo, ya sea por el desgaste o por el cambio de
luminosidad. Por medio del tacto se intensifica la experiencia arquitectónica debido a que el
estímulo que se genera es mediante contacto directo y puede recorrer todo el cuerpo, aunque
también es un estímulo que se percibe visualmente y la interrelación de estas percepciones permite
almacenarla en la memoria y recordar la sensación háptica a partir de una nueva visualización del
material. La textura del espacio en combinación con su color, brillo y luz, generan sensaciones que
permiten definir la preferencia o rechazo del espacio. En ese mismo orden de ideas otros autores
como Roth (1999) hace la división de textura visual y textura táctil; la primera la describe al dibujo
visual a gran escala de un edificio y la segunda es aquella que brinda la sensación física al tacto
humano.
Es útil considerar que hay otros elementos igual de importantes en la percepción del
espacio, uno de ellos es el factor de la luz. La iluminación ya sea natural o artificial, es un
componente que proporciona un estímulo psicológico, puesto que controlando el reflejo y cantidad
de iluminación de la que se desea dotar al espacio se pueden manipular los reflejos y por tanto
crear efectos de resplandor o penumbra, de ahí la importancia del diseño del espacio considerando
estos elementos, ya que por ejemplo, la elección del color tanto en interiores como exteriores se
debe considerar de acuerdo al tipo de luminosidad que se tenga para guiar a la persona a un
estímulo deseado.
Además, está la ornamentación que no solo se considera como un atributo que busque
brindar mayor plasticidad a un elemento sino también como un objeto utilitario que como explica
40
Roth (1999) puede ayudar incluso a la conservación del edificio. Añade que puede también tener
una función acústica, de articulación o para expresar una función utilitaria, actualmente el término
de ornamentación se ha cambiado por la ambientación que considera todos aquellos elementos
utilitarios y de decoración que forma parte del espacio.
41
absorbido lógicamente. Durante este tiempo el niño se encuentra en un “periodo sensible” en el
que es necesario que los espacios escolares proporcionen las herramientitas apropiadas para
desarrollar actividades relacionadas con la adquisición del lenguaje, el comportamiento social que
ayudan al niño a desarrollar la disciplina, el trabajo, y sentimientos sociales y de comprensión con
el resto. Su fin educativo es la autonomía en todos sentidos: intelectual al formar un pensador
crítico, moral a través de la reciprocidad y el respeto mutuo, social al trabajar con sus pares,
emocional a la seguridad que le brindan los límites, la educación de la voluntad y la
autosuficiencia.
Tal proceso de percepción del espacio y las formas se produce desde pequeños, los estudios
que se han realizado se enmarcan a partir de los 4 años por considerarse una edad en la que los
menores ya pueden comunicar de manera más confiable el resultado de los estímulos y los efectos
que se producen en su persona. Esto es la etapa de la primera infancia, que se entiendo como “el
periodo que se extiende desde el desarrollo prenatal hasta los ocho años. Se trata de una etapa
crucial de crecimiento y desarrollo, porque las experiencias de la primera infancia pueden influir
en todo el ciclo de vida de un individuo”. (OMS, 2013). Además de desarrollar un gran número de
capacidades, en este periodo explica Montessori (1997) “confirman su gran potencialidad de
aprendizaje; basta recordar que el aprendizaje del lenguaje –una conquista intelectual de orden
superior– se realiza durante la primera infancia”.
De igual forma Vygotsky, menciona que las formas de pensamiento del individuo son
producto de las instituciones culturales y de las actividades sociales, pues las capacidades mentales
básicas con las que nacen los niños se van transformando en funciones mentales superiores al
interactuar con compañeros y adultos, de ahí es que resalta la importancia de las actividades e
interacciones sociales en los pequeños pues son éstas las que generan su desarrollo cognoscitivo,
a través de las cuales el niño incorpora el lenguaje, la escritura, el arte y demás herramientas que
forman parte de su cultura.
Actualmente una de las filosofías pedagógicas que coinciden con la imagen del niño que
debe ser y sentirse parte del mundo, es en la que Malaguzzi (2017) explica que desde su nacimiento
el niño desea usar activamente una compleja red de capacidades y de aprendizajes, y es capaz de
organizar relaciones, mapas de orientación personal, interpersonal, social, cognitiva, afectiva e
incluso, simbólica, y en dicho proceso existen tres maestros: el primero, los adultos; profesores,
padres y familiares; el segundo, los otros niños con quien se relaciona; amigos, compañeros, y el
tercer es el entorno construido; la casa, el colegio su ciudad, por ello es necesario que los lugares
en los que se pueden desarrollar, la casa y la escuela, sean amables, y satisfagan su deseo natural,
pocas veces reconocido, de estar y crecer con los coetáneos, pues además considera que en el
contexto que se encuentren, los niños, crean sus propias estrategias de pensamiento, principios y
sentimientos, y por ello es que afirma que su aprendizaje es un mérito propio, resultado de las
actividades que realizan y del cómo utilizan los recursos que poseen.
42
ambientes determina su conducta. Los estudios desde esta disciplina se enfocan tanto en los
elementos internos como externos del espacio, es decir, no solo en cómo una de las cualidades del
espacio afecta al individuo, sino también en el estudio de lo que provoca dicha cualidad. En otras
palabras “la percepción ambiental implica el proceso de conocer el ambiente físico inmediato a
través de los sentidos. El conocimiento ambiental comprende el almacenamiento, la organización
y la reconstrucción de las imágenes de las características ambientales que no están a la vista en el
momento” (Holahan, 2008, p. 44).
El entorno brinda una cantidad de estímulos que se perciben a través de los sentidos, no
solo lo que se ve, lo que se escucha, sonidos agradables o desagradables, cercanos o lejanos, lo
que se siente, física y emocionalmente, es decir, sensaciones térmicas y sentimientos de aceptación
o rechazo hacia el entorno, lo que se huele, incluso todo aquello que se puede saborear en el lugar,
generan en el individuo sensaciones de bienestar o contrarias a ello que es lo que le lleva a decidir
si permanece o no en el sitio, si desea o no regresar a ese lugar. Toda esta información va generando
la creación de mapas mentales que pueden o no enriquecer la experiencia del espacio y que
posteriormente llegan a determinar nuestra conducta en el entorno. Al mismo tiempo, algunas
investigaciones, como las que presenta Lantieri (2009) “sugieren que si antes y durante sus
primeras etapas de primaria los niños aprenden a expresar sus emociones de forma constructiva y
se implican en relaciones afectuosas y respetuosas es más probable que eviten la depresión, la
agresividad y otros graves problemas de salud mental a medida que crezcan, (desarrollo de
habilidades sociales y emocionales). Goleman (1995) señala que el cociente emocional es tan
importante como el intelectual con respecto al desarrollo saludable del niño y su éxito futuro.
43
pensamiento implicados en el aprendizaje humano. Por lo que se diría que la Madre Naturaleza ha
diseñado nuestro cerebro para que nos adaptemos a los diferentes contextos físicos y culturales en
que podamos encontrarnos, aunque partiendo de la base de que cierto tipo de estímulos serán
determinantes para configurar su desarrollo. Respecto a aquellas capacidades que los seres
humanos poseen desde hace milenios, como la percepción visual o el lenguaje, el desarrollo del
cerebro es previsible, esto es, utiliza las experiencias que puede encontrar en cualquier entorno
para potenciar su capacidad (Ellis, 2005, p. 28).
En cuanto al funcionamiento del cerebro y las implicaciones educativas del mismo Ellis
(2005, p. 31) concluye: Muchos entornos facilitan el desarrollo neurológico normal. En aquellos
dominios en los que el desarrollo depende de tipos especiales de estimulación (por ejemplo, donde
hay periodos críticos), y la estimulación necesaria se puede encontrar en experiencias que los niños
tienen a su disposición en cualquier parte y en cualquier cultura. Estas experiencias no sólo están
presentes en contextos enriquecidos como el escolar sino también en contextos deprimidos de las
grandes ciudades, e incluso entre tribus aisladas de los países en desarrollo. Hasta la fecha no
sabemos en qué medida las experiencias educativas intensas y estructuradas pueden llegar a
promover el desarrollo cerebral de lo que tendría lugar sin ellas.
De igual forma Ellis (2005) puntualiza que los primeros años de vida son importantes para
el aprendizaje, pero también lo son los últimos años. Si bien un entorno complejo no parece resultar
esencial para el desarrollo neurológico, sí es cierto que los niños experimentan beneficios
cognitivos cuando aprenden en programas escolares enriquecidos. Sin embargo, las ganancias que
se obtienen en estos primeros años tienden a disminuir a lo largo del tiempo, e incluso pueden
llegar a desaparecer, a menos que los niños continúen siendo estimulados durante los años
escolares. Los educadores y políticos deben constituir como un objetivo a largo plazo la enseñanza
y el aprendizaje del desarrollo cognitivo.
La motivación -un estado interno que nos anima a actuar, nos dirige en determinadas
direcciones y nos mantiene en algunas actividades- es el ingrediente esencial aquí. A menudo
determina si se aprende algo y cómo se aprende, sobre todo si las conductas y los procesos
cognitivos necesarios para ese aprendizaje son voluntarios y, por tanto, están bajo el control de la
persona. La motivación extrínseca se da cuando la fuente de motivación está fuera del individuo y
de la tarea a realizar y la motivación intrínseca se da cuando la fuente motivación reside en el
individuo y la tarea: en sujeto encuentra la tarea agradable o que merece la pena por sí misma
(Ellis, 2005, p. 481).
Tal como Ellis (2005, p. 482.) lo describe, la motivación extrínseca puede favorecer el
aprendizaje y la conducta productiva… el esfuerzo experimentado por implicarse en una actividad
determinada aumenta el tiempo en la tarea y, como resultado, el rendimiento suele ser mejor. Al
hablar de motivación, es difícil no hablar al mismo tiempo de emoción -los sentidos, emociones y
estados de ánimo generales que el estudiante aporta cuando realizó una tarea. La emoción está
relacionada con la motivación, el aprendizaje y la cognición de varias formas.
44
La emoción está claramente interconectada con el aprendizaje y la cognición. Cuando
pensamos, aprendemos o recordamos algo, nuestros pensamientos y recuerdos pueden tener un
tono emocional, este fenómeno se conoce como cognición emocional. A menudo, la naturaleza del
material que intentamos aprender o recordar provoca cognición emocional, y en consecuencia
afecta al procesamiento cognitivo. Cuando la información tiene una gran carga emocional,
prestamos más atención, seguimos pensando en ella durante un periodo de tiempo y la elaboramos
de forma repetida. Encontrarse con información que entra en conflicto con lo que pensamos o
creemos puede provocar al malestar mental, lo que Piaget llamó desequilibrio y muchos teóricos
contemporáneos llaman disonancia cognitiva. Tal disonancia, normalmente lleva al aprendiz a
resolver esa inconsistencia de alguna forma, quizá revisando las creencias que tiene o quizá a
ignorando la nueva información.
45
Capítulo 2. LEGISLACIÓN SOBRE EDUCACIÓN, INFANCIA Y
DISCAPACIDAD
2.1 LEGISLACIÓN SOBRE EDUCACIÓN, INFANCIA Y DISCAPACIDAD
Este capítulo se presenta en dos partes: la primera se refiere a la normativa existente desde
un ámbito nacional y estatal, así como las recomendaciones de organismos internacionales
referentes a personas con discapacidad y lo relacionado con su derecho a la educación, lo cual
parte de una visión de no discriminación a través de la integración a la sociedad respetando todos
los “derechos económicos, sociales, políticos, culturales y cívicos que sustenten una vida sin
miseria y sin temor” (Naciones Unidas, 2015), y les permitan llegar a ser personas autónomas en
la medida de sus capacidades. En una segunda parte se presentan las políticas públicas que se han
implementado desde un ámbito nacional y se analiza si éstas han sido suficientes para lograr la
incorporación de las personas con discapacidad, en todos los ámbitos de vida, pero sobre todo si
atienden a los niños con discapacidad intelectual y contribuyen a que puedan tener un futuro que
les garantice una vida independiente y digna.
46
2.1.2 Leyes y reglamentos nacionales
En el año 2003 se decreta la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación que
da pie a la integración del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, que tiene como
objetivo “promover políticas y medidas tendientes a contribuir al desarrollo cultural y social y
avanzar en la inclusión social y garantizar el derecho a la igualdad” (Secretaría de Gobernación,
2016), mediante el cumplimiento de los artículos que se presentan en la ley y que están
encaminados a la prohibición de toda práctica discriminatoria en el que las medidas establecidas
para prevenir y eliminar la discriminación se reducen a la descripción de las acciones de no deben
realizarse.
Por otra parte, la Ley General de las Personas con Discapacidad, resalta en su artículo
Artículo 7 la necesidad de que las personas con discapacidad deben recibir la atención necesaria
en cuanto a su salud y rehabilitación integral como parte de sus derechos de acceso a servicios
públicos y añade que es necesario “Diseñar, ejecutar y evaluar programas para la orientación,
prevención, detección, estimulación temprana, atención integral y rehabilitación para las diferentes
discapacidades” (Secretaría de Gobernación, 2015).
A pesar de que dentro de la legislación del Estado Mexicano, se han incorporado elementos
que buscan la inclusión de las personas con discapacidad, solo se promueve a través de la no
discriminación, y en la mayoría de los casos se centra en las personas con discapacidades físicas,
dejando de lado a las personas con alguna discapacidad sensorial o intelectual, además de que en
la normativa existente resalta un vacío en cuanto a la formulación de estrategias para que la
incorporación de las personas con alguna discapacidad sea completa. Tal vacío se refleja en la falta
de políticas públicas que promuevan la inclusión de estas personas y de los niños con discapacidad
intelectual para que puedan gozar de una vida digna, así como de todos los derechos que les
corresponden.
47
aquellos artículos relacionados con los derechos que cualquier persona debe tener y en especial
aquellos que incumben a las personas con discapacidad intelectual sin importar su edad y que
respaldan la pertinencia de la presente investigación.
Los artículos del 1 al 3 y el 6 y 7, se refieren al derecho que cualquier persona debe gozar
y se establece la importancia que gozar de dignidad y libertad que cualquier individuo debiera
tener, independientemente de su condición y sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma,
religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica,
nacimiento o cualquier otra condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya
jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio
bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía,
así como el derecho a la vida, su seguridad y el reconocimiento de su personalidad jurídica. Y el
Artículo 7 acentúa la igualdad entre todos los individuos para ser protegidos por la ley, y la
protección contra todo tipo de discriminación.
De igual manera el Artículo 17 del mismo documento instaura que toda persona tiene
derecho a la propiedad, individual y colectivamente, sin poder ser privado de ella de manera
arbitraria. De la misma manera, el Artículo 22 expone que al ser parte de una sociedad toda persona
tiene derecho a “la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables
a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad” lo que promueve que todos los individuos
por igual pueden desarrollarse de manera integral para alcanzar el ideal de una vida digna. Para
ello también se establece en los Artículos 23 y 25 que, mediante su derecho a trabajar, en
condiciones equitativas y satisfactorias y sin discriminación, toda persona pueda alcanzar una
independencia económica que le provea de una solvencia económica que contribuya a su
integración a los procesos productivos de su país, y le permita alcanzar un nivel de vida adecuado
que asegure su salud y bienestar integral en su presente y su futura vejez.
Sin embargo, para tener la posibilidad de cumplir con el derecho a la libre elección de un
trabajo y los beneficios posteriores que éste le pueda aportar, se requiere en la mayoría de los casos
de una preparación académica o capacitación para la realización de oficios. En los Artículos 26 y
27 de esta Declaración, se ha previsto el derecho a la educación gratuita, en lo concerniente a la
instrucción elemental y fundamental, para lograr el desarrollo integral de cualquier persona,
sumándose también el derecho a una vida cultural de la comunidad que refuerza en los individuos
el derecho a formar parte de una comunidad. Se establece que la instrucción elemental será
obligatoria, y la instrucción técnica y profesional habrá de ser generalizada, y el acceso a los
estudios superiores será igual para todos, en función de los méritos respectivos.
48
intelectual. Este documento consta de 31 artículos divididos en 5 partes, la primera de ellas se
apega a los derechos de cada individuo ya establecidos en la Declaración Universal de los
Derechos Humanos; en la segunda parte se resalta el derecho a la equidad de oportunidades para
cada individuo, en busca de una mejor calidad de vida mediante la no discriminación a cualquier
tipo de oportunidades referentes a los derechos sociales de cada individuo.
Al igual que en los documentos anteriores, este Pacto Internacional establece en su Artículo
13, el derecho a la educación con el objetivo de lograr el pleno desarrollo de la personalidad
humana y del sentido de su dignidad, y que se debe fortalecer el respeto por los derechos humanos
y las libertades fundamentales. También menciona que mediante la capacitación de todas las
personas se dé la posibilidad de participar efectivamente en una sociedad libre, favorecer la
comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y entre todos los grupos raciales
étnicos o religiosos, y promover las actividades de las Naciones Unidas en pro del mantenimiento
de la paz. En una segunda parte, este artículo establece también que la enseñanza primaria debe
ser obligatoria y asequible a todos gratuitamente; la enseñanza secundaria deberá ser generalizada
y accesible para todos. Derivado de ello el Artículo 15 menciona el poder participar en la vida
cultural, gozar de los beneficios del progreso científico de sus aplicaciones y beneficiarse de la
49
protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones
científicas, literarias o artísticas en las que se tenga autoría.
En su Artículo 2, el tratado establece que los Estados Parte deben garantizar la protección
del niño contra toda forma de discriminación o castigo por causa de cualquier condición de vida
respecto a sus padre o tutores; y en consecuencia establece en el Artículo 3 que cualquier medida
adoptada por instituciones públicas o privadas de bienestar social deberán atender de manera
primordial el interés superior del niño. Por otro parte los artículos 6 y 13 están relacionados con el
desarrollo del menor: el primero establece el derecho a la vida y expresa también que se debe
garantizar en la máxima medida posible la supervivencia y el desarrollo del niño; el segundo
defiende el derecho a la libertad de expresión y de recibir todo tipo de información por el medio
que el niño elija. Sin embargo, también instaura en su Artículo 17 la responsabilidad de los medios
de comunicación de velar por el acceso a la información y sobre todo aquella que promueva su
bienestar social, espiritual y moral, salud física y mental.
En cuanto al desarrollo de los niños con alguna discapacidad mental o física, el Artículo
23 observa el derecho de estos niños a disfrutar de una vida plena y decente en condiciones que
aseguren su dignidad, con el objetivo de que puedan ser personas autónomas y participen de
manera activa en su comunidad. Para lo cual tiene derecho a recibir todos los cuidados y
condiciones requeridas, independientemente de las circunstancias de quien cuide de él, de manera
gratuita, y resalta que se debe asegurar un acceso efectivo a la educación, la capacitación, los
servicios sanitarios, los servicios de rehabilitación, la preparación para el empleo y las
oportunidades de esparcimiento para que reciba tales servicios con el objeto de que el niño logre
la integración social y el desarrollo individual, incluido su desarrollo cultural y espiritual, en la
máxima medida posible. En el Artículo 29 se describen cómo debe encaminarse la educación de
tal forma que el niño desarrolle su personalidad, aptitudes y capacidades de manera óptima, sin
dejar de lado su derecho al descanso y esparcimiento como lo dicta el Artículo 31, donde añade
que debe participar de manera libre en la vida cultural y artística en condiciones de igualdad.
Años más tarde a la realización del Convención de los Derecho de los Niños, en 1993, la
Organización de la Asamblea General de las Normas Uniformes para la Igualdad de Oportunidades
de las Personas con Discapacidad, establece como parte de los Convenios Internacionales, las
Normas uniformes sobre la igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad. Si
bien no son de carácter obligatorio para los Estados Miembro, sí logran ser un instrumento para la
formulación de políticas en materia de igualdad, educación y empleo que contribuyan al desarrollo
50
integral de cualquier ser humano y en específico de las personas con discapacidad. Además,
plantea algunas estrategias que funcionan como herramientas para la implementación, ejecución y
supervisión de dichas políticas. El documento se organiza en cuatro apartados, cada uno de ellos
con sus artículos correspondientes; a continuación, se describen de manera general los que resultan
relevantes para esta investigación.
En lo que se refiere al derecho de las personas con discapacidad de poder contar con un
empleo en igualdad de oportunidades y condiciones sin discriminación, el Artículo 7 instaura que
debe ser así, tanto en zonas rurales como urbanas, y que los Estados deben promover la integración
de las personas con discapacidad al mercado laboral. Lo anterior mediante estrategias e incentivos
51
a empleadores para abrir sus puertas a estas personas, y establecer las medidas necesarias para que
los lugares de trabajo sean diseñados y adaptados de tal manera que sean accesibles en todos los
aspectos. También aclara que los Estados en calidad de empleadores deben crear condiciones
favorables para el empleo de personas con discapacidad en el sector público.
El tercer apartado describe las medidas de ejecución que los Estados deben asumir con el
objetivo de que los derechos de las personas con discapacidad se respetan, por lo que en su Artículo
13 menciona que es necesario fomentar la investigación, en todos los aspectos, con la finalidad de
mejorar la calidad de vida de estas personas. De esta manera hacer realidad lo establecido en el
Artículo 14 y poder crear políticas adecuadas, estimular y apoyar medidas en los planos regional
y local que sean incluidas en los planes de desarrollo general de los estados. En lo referente a la
legislación, el Artículo 15 define que la obligación de los Estados es crear las bases jurídicas que
permitan lograr estos objetivos mediante la participación y la igualdad de las personas con
discapacidad, por lo tanto, en materia de política económica, como se define en el Artículo 16
también tienen la responsabilidad financiera de los programas y medidas sociales para generar esta
igualdad de oportunidades de la que tanto se ha hablado.
Es necesario resaltar la importancia que los niños con discapacidad intelectual reciban una
atención adecuada a temprana edad, ya que ello supone que pueden lograr una mejor calidad de
vida. En un momento futuro garantiza la incorporación a un ámbito laboral, lo cual le permite
52
gozar de las garantías de independencia y solvencia económica. Lo que se puede traducir a una
disminución del gasto que el Estado puede tener en materia de salud y atención a personas adultas
con alguna discapacidad intelectual, pues supone que una atención temprana puede prevenir y
evitar el deterioro de la salud de estas personas.
Otro ejemplo que surge en el año 2002, en Bogotá, Colombia, es el de Nuevas Voces
Ciudadanas, proyecto para el cual “la formación de participación se entiende como un proceso que
conduce a las personas a respetarse a sí mismas y a los demás, que propende por el desarrollo de
la autonomía, el respeto y la sensibilización, de tal manera que se apropien de la participación
como derecho en el contexto de la vida cotidiana” (Corona Caraveo & Linares Pontón). El objetivo
de este proyecto es generar una cultura de participación en los niños, los cuales serán los que el
día de mañana tomen las decisiones correspondientes respecto a su entorno y se espera lo hagan a
través de estos procesos de participación. Cabe resaltar que la importancia de los proyectos
mencionados busca incorporar y generar en los niños una cultura de participación como un proceso
cotidiano de la vida, sumando la importancia de presentar a los niños los resultados de la
participación ciudadana en la construcción de su entorno y de hacerlo de manera comunitaria.
53
En México, se han realizado algunas estrategias de participación como las del Instituto
Federal Electoral realizada durante algunos años, en la que el objetivo principal era mostrar a los
niños el proceso de votación como parte de un proceso de participación ciudadana, aunque si bien
es cierto que este proceso es de participación, es una estrategia que se queda en una simulación de
un proceso que dependiendo la edad de los pequeños no volverán a vivir hasta ya pasados algunos
años. Por lo que, en el sentido de la participación infantil con respecto al diseño y construcción de
los espacios escolares, es relevante para los arquitectos y administradores locales conocer e
involucrarse de manera responsable en cómo son ahora los procesos de enseñanza- aprendizaje,
cuáles son requerimientos y necesidades. Esto para que el diseño de las aulas pueda posibilitar
además de los procesos propios de la educación académica, también aquellos que contribuya a la
creación de una cultura cívica y de participación en los pequeños. Es en este sentido en que los
profesores tienen la responsabilidad de promover la participación entre los niños, con el cuidado
de lograr consecuencias positivas a largo plazo.
54
del entorno. Es vital no perder de vista que la construcción social del hábitat se entiende como un
sistema en el cual forman parte todos aquellos espacios interiores y exteriores que promueva la
convivencia y el diálogo.
55
Capítulo 3. ESPACIOS PARA LAS PERCEPCIONES
ESTIMULANTES
El siguiente capítulo contiene la información concerniente al análisis de espacios que
sirven como referentes en la fundamentación del uso de entornos como una herramienta que
contribuye al desarrollo integral de cualquier individuo. Los principales criterios de selección de
dichos espacios son:
• Han sido diseñados o remodelados tomando en cuenta la relación del impacto ambiental
con su función arquitectónica.
Así mismo el análisis en estos tres espacios referentes considera cualidades espaciales
como la forma, el color y la textura, que, desde un punto de vista fenomenológico, son algunos de
los elementos que propician la experiencia del espacio con el apoyo de aspectos psicológicos y
sensoriales, además que resultan favorables en los procesos de adaptación al entorno. Dos de los
referentes son internacionales y el otro es local:
3.1 Estación lunar del área de oncología pediátrica. Hospital Gregorio Marañón en Madrid
visitado en el mes de agosto del año 2017
Durante esta última década, España es uno de los países que ha comenzado a trabajar en la
humanización y pediatrización de los hospitales infantiles, con la finalidad de minimizar el
impacto psicológico y emocional que supone para un niño el ingreso a un hospital. Aún más para
aquellos que deben permanecer durante estancias prolongadas, mediante espacios lúdicos para el
esparcimiento. Se considera que el juego es una forma en la que los infantes pueden liberar el
estrés, les permite desarrollar su creatividad e incluso aprender a través del él, “cuando los niños
juegan, aprenden a tolerar la frustración, a regular sus emociones y a destacar en una tarea que es
innata” (Schaefer, 2012). En ese contexto, la preocupación en el diseño de estos nuevos espacios
56
hospitalarios se centra en adaptarse a las necesidades del niño, reducir el estrés de los niños y sus
familiares, para contribuir a mejorar su estado anímico.
Imagen 22. Ubicación del Hospital Materno Infantil del Gregoria Marañón Rescatada de
[Link]
y3sIMHSFT2zxys985Q!2e0!7i16384!8i8192?hl=es
Imagen 23. Fachada de acceso al pabellón de Oncología Pediátrica del Hospital Materno Infantil del Gregoria Marañón
Rescatada de [Link]
3.6729264,3a,75y,78.36h,106.05t/data=!3m6!1e1!3m4!1sm2F-y3sIMHSFT2zxys985Q!2e0!7i16384!8i8192?hl=es
57
A finales del 2016 la Comunidad de Madrid con la ayuda de la Fundación Juegaterapia que
tiene como lema: "la quimio jugando se pasa volando" convirtió una de las salas de aislamiento de
este hospital infantil en una Estación Lunar, destinada a los niños con cáncer que deben pasar
estancias largas en el hospital. Actualmente dos de las habitaciones se han convertido en una
estación lunar, así como también el pasillo de una unidad han sido adornados con elementos
decorativos que evocan una galaxia (Imagen 24).
Imagen 24. Estación Lunar en el área de oncología pediátrica. Recuperado de: Play Office, 2016. Recuperado de:
[Link]
58
59
60
3.2 L'Espai dels Xiquets. Museo de las Ciencias Príncipe Felipe en Valencia
La Ciudad de las Artes y las Ciencias en Valencia (Imagen 25), es un complejo al servicio
de la cultura científica, con exposiciones interactivas que tienen como lema “Prohibido no tocar,
no pensar, no sentir” , en cada uno de los espacios que lo componen, especialmente el Museo de
las Ciencias Príncipe Felipe, el cual se ha destacado por las diversas actividades de divulgación de
la ciencia y las experiencias en directo para adquirir conocimiento científico a través de estímulos
dirigidos a todo tipo de público (Imagen 26).
Imagen 25. Ubicación de la Ciudad de las artes y las Ciencias en Valencia. Rescatada de:
[Link]
96.8831905,451m/data=!3m1!1e3!4m5!3m4!1s0x85db32360efb0e19:0xcbfa5535c1a4f2ad!8m2!3d19.5099239!4d-
96.8832753?hl=es
Imagen 26. Museo de las Ciencias Príncipe Felipe. Valencia España Fuente: Velasco, L. 2016.
61
El Museo de las Ciencias Príncipe Felipe, alberga en la primera planta, un espacio diseñado
para niños de entre cuatro y siete años, con espacios lúdicos interactivos divididos en tres áreas: el
bosque, cooperación y los sentidos donde pueden interactuar con la naturaleza, el agua y algunos
animales y aprender a través del juego. Éste último tiene la finalidad de experimentar y aprender
con y a través de los sentidos, haciendo uso de cada uno ellos. El sentido del olfato se estimula
mediante objetos contenidos en espacios donde no es posible visualizar. De igual forma para el
sentido del tacto se invita a la exploración de objetos ocultos en cajas de colores, y el sentido
auditivo se estimula en una cabina transparente ambientada con imágenes de animales y objetos
que se relacionan con los sonidos que se pueden escuchar. Es importante destacar que todos los
elementos de la exposición se encuentran a una altura accesible para los niños, donde les es fácil
interactuar de manera autónoma (Imagen 27).
Imagen 27. Entrada al museo para niños L’ Espai dels Xiquets. Rescatada de [Link]
62
63
64
3.3. Área de rehabilitación para niños. Centro de Rehabilitación e Integración Social del
Estado de Veracruz CRISVeR
Este centro es un organismo estatal que brinda rehabilitación integral a personas con
discapacidad, y pretende, a través de sus programas, contribuir en la eliminación de las barreras
físicas, sociales y culturales, que permitan la plena y total inserción social. Es un complejo muy
amplio en el que también se atiende a personas adultas. De manera general se puede decir que el
CRISVER, hace uso de colores, texturas y formas dentro del espacio arquitectónico. Únicamente
y de manera concreta para el tratamiento de algunos niños con algunas condiciones específicas, es
para quienes tienen habitaciones especiales donde se les estimula a través de la luz, el sonido, los
colores y la textura. El área que se analiza en este documento es la de estimulación temprana y
terapia física (Imagen 28 y 29).
Imagen 28. Ubicación del Centro de Rehabilitación e Integración Social del Estado de Veracruz. Recuperado de: DIF
Estatal de Veracruz, 2016. Rescatada de: [Link]
65
Imagen 29. Fachada principal del Centro de Rehabilitación e Integración Social del Estado de Veracruz. Recuperado
de: DIF Estatal de Veracruz, 2016. Rescatada de: [Link]
66
67
68
69
Capítulo 4. UNIDAD DE ESTUDIO: CENTRO PSICOPEDAGÓGICO “TODOS
APRENDEMOS”.
4.1 Ubicación
El caso de estudio donde se aplica la parte correspondiente a la investigación se encuentra
ubicado en la Zona Metropolitana de Xalapa, en el municipio de Coatepec (Imagen 30). Dicha
zona integra también a los municipios de Jilotepec, Rafael Lucio, Banderilla, Tlalnelhuayocan,
Emiliano Zapata, Teoceolo y Xico; según datos actualizados y publicados en la Gaceta Oficial del
17 de agosto de 2017.
Imagen
Imagen
30. SEQ
Ubicación
Imagen
de la
\* unidad
ARABIC de estudio
5. Captura
en el
deMunicipio
Google Maps
de Coatepec.
(2018). Delimitación
Adaptado por:
de Cárdenas,
zona metropolitana
V. 2017 de
Xalapa. Elaboración de esquema propia.
Este centro psicopedagógico “Todos Aprendemos” se ubica dentro del centro urbano de
Coatepec, imagen 12, a 300 metros aproximadamente del Parque San Miguel, en la calle 2ª. De
Colón No. 13 (Imagen 31).
Imagen
4.2 ÁreaSEQ
de Imagen \* ARABIC
aplicación 6. INEGI (2018). Centro Urbano de Coatepec. Recuperado de:
del estudio
[Link]
El predio donde se ubica el centro psicopedagógico originalmente correspondía a una casa
habitación; actualmente se ha dividido ubicando de manera separa la parte correspondiente a la
casa habitación del espacio correspondiente al centro (Imagen 32 y 33).
Imagen SEQ Imagen \* ARABIC 4. INEGI (2018). Municipio de Coatepec, Veracruz. Recuperado de:
[Link] 70
Imagen 31. Centro urbano de Coatepec. Recuperado de: INEGI, 2017. Recuperada de:
[Link]
Palacio Municipal
Centro psicopedagógico
“Todos aprendemos”
Parroquia San
Jerónimo
Imagen SEQ Imagen \* ARABIC [Link] de Google Maps (2018). Calle 2° De Colón No. 13. Elaboración
de esquema propia.
Imagen 32. Ubicación del Centro Psicopedagógico “Todos aprendemos”. Adaptado por: Cárdenas, V. 2017
71
Imagen 33. Fachada del Centro Psicopedagógico “Todos aprendemos”. Fuente: Cárdenas, V. 2017
Los espacios con los que cuenta este centro son: recepción, servicios sanitarios, dirección
y 7 aulas; que han sido diseñadas y habilitadas de manera diferente y de acuerdo con las actividades
que se realizan en cada una de ellas; área de juegos y jardín. La selección de los espacios donde se
aplica la etapa experimental, aulas 6 y 7, responde a que en ellas se concentra el trabajo de la
población seleccionada, las áreas restantes del centro son utilizadas por niños que están fuera de
la muestra (Imágenes 34, 35, 36, 37, 38).
Imagen 34. Interior del Centro Psicopedagógico “Todos aprendemos”. Fuente: Cárdenas, V. 2017
72
Imagen 35. Interior del Centro Psicopedagógico “Todos aprendemos”. Fuente: Cárdenas, V. 2017
Imagen 36. Interior del Centro Psicopedagógico “Todos aprendemos”. Fuente: Cárdenas, V. 2017
73
Imagen 37. Interior del Centro Psicopedagógico “Todos aprendemos”. Fuente: Cárdenas, V. 2017
Imagen 38. Interior del Centro Psicopedagógico “Todos aprendemos”. Fuente: Cárdenas, V. 2017
74
75
Capítulo 5. ENFOQUE METODOLÓGICO
La presente investigación pretende establecer el impacto del ambiente sobre la conducta
de los niños con discapacidad intelectual y la manera en cómo éste beneficia o perjudica los
procesos de aprendizaje. Para lo cual es necesario diferenciar que existen dos factores importantes
en la apreciación del ambiente: el primero que aporta una realidad objetiva es el espacio que está
compuestos por aspectos arquitectónicos como forma, color y texturas, que brindan estímulos que
provocan la reacción del segundo factor que es la percepción del espacio, y nos proporciona una
realidad subjetiva. Para ello, este estudio se fundamenta en los principios de la psicología
ambiental que establece la relación entre los elementos que conforman el ambiente y la generación
de estímulos que condiciona el comportamiento humano. Por tal motivo se considera que el
enfoque es metodológico mixto con un mayor énfasis de una metodología cualitativa debido a que
a través de la observación, se busca establecer la relación entre el espacio educativo y el
comportamiento de los niños con discapacidad intelectual en los procesos de enseñanza
aprendizaje. Sin embargo, herramientas de una metodología cuantitativa, como lo son el uso de
variables y métodos estadísticos, nos permite establecer resultados sobre la relación causa – efecto
y medir de manera objetiva algunos aspectos de la investigación mediante el uso elementos
cualitativos que permiten establecer correlaciones causales (Imagen 39).
76
5.1 Diseño. La percepción de los elementos del espacio arquitectónico
La presente investigación tiene un diseño cuasi-experimental, donde la asignación de la
población no se elige al azar; también se cuenta con elementos descriptivos, correlacionales y
explicativos ya que este estudio tiene como objetivo probar la relación de una causal entre dos o
más variables. Con la ayuda de los elementos mencionados, se busca establecer las características
del grupo para poder conocer la relación entre las variables, para finalmente poder explicar el
porqué de estas relaciones. Derivado de esto, se considera que es una investigación de enfoque
mixto pues se basa en una investigación cualitativa con fundamento fenomenológico. En este tipo
de diseño “se explora, describe y comprende lo que los individuos tienen en común de acuerdo
con sus experiencias con un determinado fenómeno” (Sampieri, 2014, p. 493). Para este estudio
sería la percepción de los estímulos que brinda el espacio arquitectónico a los niños con
discapacidad intelectual y el impacto que esto tiene en los procesos de enseñanza aprendizaje.
Dicho diseño parte de la relación de variables dependientes e independientes y que han sido
ubicadas en un plano subjetivo: las que se refieren a los elementos cualitativos y a un plano
objetivo las relacionadas con los elementos cuantitativos. (Imagen 40).
Imagen 40. Establecimiento de variables para el diseño de la investigación. Fuente: Cárdenas, V. 2018.
77
5.2 Selección de la población
Como ya se mencionó en el párrafo anterior, una de las características de los diseños cuasi-
experimentales es que la población no se elige al azar, por lo tanto es una muestra no probabilística.
Para este estudio se ha considerado un pequeño grupo en el cual se desarrollan las sesiones
proyectivas de acuerdo con lo que menciona la guía de la Asociación Mexicana de Agencias de
Investigación (2008). Con la finalidad de que después de presentarles una serie de estímulos
ambiguos visuales y táctiles, que significan los elementos que componen el espacio arquitectónico,
se provoque en los individuos, en este caso los niños con discapacidad intelectual, una respuesta
espontánea que permita describir su agrado o rechazo por cada uno de estos elementos, así como
la selección de un tercer elemento utilizando el recurso del psico-drama.
La población total del Centro Psicopedagógico Todos Aprendemos es de 60 niños entre los
2 y 23 años, algunos de ellos con discapacidades intelectuales, otra parte de la población asiste
para el apoyo de problemas puntuales como terapia de lenguaje, apoyo en los procesos de lecto
escritura y apoyo conductual. Para los elementos de selección del grupo se ha considerado la edad
de la población de niños que se atienden en los Centros de Atención Múltiple perteneciente a la
Secretaría de Educación de Veracruz, donde los grupos de estudiantes son aproximadamente de
17 niños con diversas discapacidades tanto intelectuales como físicas. En este caso de estudio se
han considerado a aquellos niños que tienen una condición de Síndrome de Down con la finalidad
de establecer características similares en sus respuestas, además de que cuentan con un nivel
funcional es decir que son capaces de dar una respuesta verbal o física en la aplicación del
experimento; se han excluido aquellos niños con una discapacidad profunda o que, por su edad
(los más jóvenes) no pueden emitir aún algún tipo de respuesta que pueda ser registrada con
claridad.
Por tal motivo el grupo de trabajo para las sesiones proyectivas de este estudio se considera
de 12 niños con Síndrome de Down cuyas edades oscilan entre los 3 y los 23 años, inscritos en el
Centro Psicopedagógico Todos Aprendemos. El tamaño del grupo, como ya se mencionó, es
similar al número de niños que son atendidos en los Centros de Atención Múltiple con la diferencia
de que la atención en el centro psicopedagógico es de manera personalizada. Para efectos de esta
investigación es lo más adecuado ya que de esta forma será posible establecer de manera clara y
precisa el registro del comportamiento y niveles de aceptación a los diferentes elementos que se
les presentará a cada niño, eliminando así que las reacciones de algún individuo sean por imitación
a un par. Otro de los elementos de inclusión importante es el nivel académico en que se encuentra
cada niño independientemente de su edad biológica, el cual será entre preescolar y primaria; esto
se debe a que durante las primeras etapas de educación inicial y elemental son las más importantes
en el desarrollo de todas las capacidades de los niños. Como parte de este estudio también se
tomará en cuenta la opinión de uno de los padres de cada individuo, quien además expresará de
manera escrita el consentimiento para que si hijo o hija participe en el grupo.
78
5.3 Técnicas y herramientas de recolección de datos
La elección de técnicas de recolección de la información permite cruzar la información
proveniente de distintas fuentes con el objetivo de fundamentar la interpretación de los datos
recolectados con el objetivo de detectar los efectos de la aplicación de estímulos en el espacio
arquitectónico. A continuación, se enlistan las técnicas utilizadas en la presente investigación, en
el orden en que se han realizado:
▪ Investigación documental
▪ Observación monumental
▪ Entrevista abierta profunda
▪ Audio grabación
▪ Observación directa producto de la estancia de investigación
▪ Entrevista semi-estructurada a los papás.
▪ Video grabación para la observación directa en campo de los niños con Síndrome de Down.
Investigación documental
La investigación documental ha permitido establecer las bases que fundamentan este
estudio, con una visión interdisciplinaria que conjuga la psicología ambiental, aspectos
pedagógicos y por su puesto la arquitectura. Así se logra establecer si existe una relación entre los
estímulos que producen los elementos que componen el objeto arquitectónico y la percepción del
individuo, lo cual a su vez incide en el comportamiento humano y por tanto en la respuesta a las
actividades que se desarrollan dentro del espacio, que en este caso se refiere al espacio
arquitectónico dedicado a la educación.
Observación monumental
La observación monumental se llevó a cabo con las visitas a espacios que han sido diseñados o
reformados bajo la teoría de los estímulos como modificadores de la conducta. Se pretende
sustentar lo establecido en el marco teórico y fundamentar que la interrelación que se crea entre la
psicología ambiental y la arquitectura puede modificar conductas en los individuos. En dichos
espacios se han observado y destacado las siguientes características del espacio:
Elemento Descripción
Forma Se menciona cuáles son los elementos formales de espacio envolvente, así
como los elementos existentes dentro del mismo.
Perfil, escala y Se refiere a la geometría, su relación con la escala humana y la percepción
proporción del espacio respecto a su altura, ancho y profundidad.
Color Refiere el uso del color dentro del espacio, así como de los objetos o
elementos ubicados en su interior que son parte de la ambientación.
Textura Se alude al uso de texturas en el espacio como un elemento generador de
estímulos táctiles.
79
Ambientación Refiere si como parte del diseño del espacio existen elementos que
conforman atmósferas específicas en relación con el uso del espacio.
Emociones Alude a las emociones que pueden ser provocadas dentro del espacio.
Tabla 3. Elementos de observación y análisis en la investigación monumental. Fuente: Cárdenas, V. 2018
Durante la visita a los espacios referentes se han realizado entrevistas tanto a los
profesionales encargados del diseño del espacio como a aquellos que laboran en cada sitio con la
finalidad de conocer su opinión sobre el impacto que el entorno puede o no tener en el
comportamiento de los niños y quienes trabajan directamente con ellos. De igual forma se ha
consultado a algunos profesionistas dentro campo disciplinar de la psicología para conocer su
opinión acerca de la relación del espacio con el comportamiento de los niños, así como la de un
médico para establecer si existen fundamentos que corroboren la influencia que el espacio puede
tener sobre niños en general y los niños con discapacidad intelectual.
Las entrevistas se realizaron en algunos casos de manera individual y en otros por parejas,
en ambas situaciones se ha solicitado el consentimiento de los entrevistados para ser audio
grabados con la finalidad de realizar una transcripción de la entrevista, y posteriormente analizar
los datos coincidentes con los temas ya explicados con anterioridad (Imagen 42).
80
Imagen 41. Tema central de la entrevista profunda a profesionales es la percepción del espacio arquitectónico. Fuente:
Cárdenas, V. 2017
Imagen 42. Entrevista abierta al personal de la Estación Lunar del Área de oncología infantil del Hospital Gregorio
Marañón en Madrid. Fuente: Cárdenas, V. 2017
81
Observación directa de acciones
La observación directa de acciones se desarrolló durante la estancia de investigación en
España mediante la participación en las actividades que desarrolla la empresa “Chiquitectos”. La
muestra es definida al azar ya que los participantes asisten a ella a través de una convocatoria
abierta y mediante inscripción y se divide en tres grupos según el rango de edad de los niños que
va de los 4 a 6 años, de los 7 a los 11 años y de los 12 a los 14 años. Las actividades son de carácter
lúdico-educativas enfocadas en trabajar conceptos básicos de la arquitectura como la escala
humana, sistemas de soporte y equilibrio y definición del espacio arquitectónico mediante
recorridos dibujados. La observación se hizo a un total de 9 grupos ya que cada semana la muestra
cambiaba, es decir por cada rango de edad se trabajaron tres grupos con tres fechas distintas. El
objetivo principal de esta observación es determinar el comportamiento de los niños en espacios
que han sido diseñados para actividades lúdico-educativas de los infantes y poder conocer la
manera en que cada uno de ellos interpreta y reconoce la arquitectura que le envuelve, así como la
forma en que utiliza cada uno de los espacios.
Los talleres se desarrollaron en el Aula lúdico - educativa “La Nube”, que se ubica en
Matadero en Madrid dentro del Centro de Creación Contemporánea (Imagen 43) en el Centro
Internacional para la Investigación, el Desarrollo y la Innovación de la Lectura denominado La
Casa del Lector (Imagen 44, 45 y 46).
Imagen 43. Plano del Centro de Creación Contemporánea, en Matadero Madrid. Recuperada de:
[Link]
82
Imagen 44. Ubicación del Aula lúdica – educativa “La Nube”, dentro del Centro Internacional para la Investigación,
el Desarrollo y la Innovación de la Lectura denominado La Casa del Lector. Recuperada de:
[Link]
Imagen 45. Fachada principal del espacio “La casa del lector” que alberga el aula “La Nube”. Recuperada de:
[Link]
83
Imagen 46. Interior del Aula “La Nube”. Fuente: Cárdenas, V. 2017.
1.- ESCALA. El ejercicio consiste en explicar a los niños, a través de un leguaje accesible,
el concepto de escala, para que posteriormente trabajen en pares dibujando sobre papel craft sus
siluetas de manera superpuesta, con el objetivo de que identifiquen la diferencia del tamaño de uno
y otro (Imagen 47).
Imagen 47. Niños trabajando el concepto de escala relacionando las estaturas entre dos de ellos. Fuente: Cárdenas, V.
2017.
84
2.- RASCACIELOS. Mediante una breve presentación audiovisual, se le explica a cada
grupo qué es un rascacielos, se comenta sobre la historia de estas construcciones, lo que
representan y los conceptos básicos que caracterizan a este tipo de edificios como estructura,
soporte, altura, y equilibrio. Posteriormente ya sea de manera individual o en equipo, con bloques
de leggo deben construir su propio rascacielos aplicando los conceptos antes mencionados (Imagen
48).
Imagen 48. Construcción de rascacielos: niños trabajando el concepto de escala relacionando las estaturas entre dos
de ellos. Fuente: Cárdenas, V. 2017.
3.- PISTAS. Dentro de las instalaciones de La Casa del Lector, se visita una exposición
gráfica sobre un personaje de cómic que es un investigador. El grupo se divide en dos equipos que
deben esconder pistas dentro del edificio, pero deben ir marcando dentro de un plano elaborado
por ellos mismos, la ubicación aproximada de cada una de las pistas que esconden para después
intercambiar los planos y tratar de ubicar las pistas que el otro equipo les dejó (Imagen 49).
Imagen 49. Niños trabajando el concepto de pistas, elaborando sus planos de ubicación. Fuente: Cárdenas, V. 2017.
85
4.- MUROS. Se hace una breve explicación sobre los diferentes tipos de muros, sus usos y
la forma en que se construyen. Posteriormente ya sea de manera individual o en equipo, con
bloques de leggo, deben construir su propio muro aplicando los conceptos de estructura, soporte y
traslapes como uniones, para finalmente unir todas las construcciones (Imagen 50).
Entrevista semiestructurada
Posteriormente se realizó la entrevista semiestructurada a cada uno de los padres de
familia del grupo de estudio, enfocada en conocer datos generales y personales de cada uno de los
niños, así como la opinión de los padres sobre cómo sus hijos perciben el espacio. De manera
específica se busca información sobre los elementos que caracterizan el espacio y que pueden ser
de mayor preferencia para cada uno de los niños, de acuerdo con la escala de Likert (Imagen 51).
Al inicio de cada entrevista se le explica a cada uno de ellos en que consiste la investigación
y se les pregunta si están de acuerdo en otorgar su consentimiento para que sus hijos participen y
puedan ser videograbados en la siguiente etapa (Ver apéndice 1). Se les solicita también su
consentimiento para ellos ser audio-grabados durante la entrevista. La duración de esta entrevista
86
es de 30 a 45 minutos aproximadamente, aunque podrá abarcar un poco más de tiempo si es que
el entrevistado tiene información que considera importante compartir. Por otra parte, se busca
conocer también si existen elementos espaciales específicos que los padres puedan relacionar con
la conducta de los niños y se registra la información en una cédula de datos que posteriormente se
analizará y ayudará a delimitar los elementos de estímulo que se presentan a los niños, (Ver
apéndice 2).
De las entrevistas se obtendrán datos personales tanto de los niños con Síndrome de Down
como lo son el nombre completo, género, edad biológica, grado académico; de los padres nombre
completo y grado de escolaridad.
Para la acotación de los elementos que fungirán como aplicación de estímulos se presenta
a cada uno de los padres la selección de colores primarios y el color verde, que son de los más
utilizados en elementos infantiles, así como la posibilidad de mencionar otros colores que el padre
ha percibido son del agrado del niño.
Tabla 4. Propuesta inicial de selección de colores como preferentes de sus hijos, para la entrevista a los padres de
familia. Fuente: Cárdenas, V. 2018
Preferencia de la forma
Cúbica Esférica Curvas Piramidal/ Aristas Cilíndrica
Tabla 5. Propuesta inicial de selección de formas preferentes de los niños, según la percepción de los padres de familia.
Fuente: Cárdenas, V. 2018
Para establecer el tipo de estímulos referentes al tacto se presenta al padre de familia cuatro
opciones de texturas de manera general y se espera responda si conoce cuales son las de mayor y
menor agrado para el niño, así como el tipo de reacciones que el menor presenta al tener contacto
con alguna de ellas.
87
Preferencia de la textura
Suave
Áspera
Lisa
Rugosa
Tabla 6. Propuesta inicial de selección de texturas preferentes, así como la observación de reacciones, para la entrevista
a los padres de familia. Fuente: Cárdenas, V. 2018
Para la elección de los colores se fabricaron tarjetas con los colores que resultaron de la
entrevista con los padres, cada color se presentó en forma de círculo y en forma de cuadrado,
debido a que estas dos formas fueron las que resultaron con un nivel mayor de preferencia para los
niños según la opinión de los padres. Las profesoras deberían pedir a cada niño que eligieran que
color de las tarjetas les gustaban más, la pregunta se repitió hasta tres veces colocando las tarjetas
en diferente orden (Imagen 52 y 53).
88
Imagen 52. Material elaborado para la aplicación del estímulo del color para la fase de videograbaciones. Fuente:
Cárdenas, V. 2017.
Imagen 53. Selección de la preferencia del color por parte de la población de estudio. Fuente: Cárdenas, V. 2017.
Para la selección de las texturas se les proporcionaron dos tarjetas de color negro con la
finalidad que los niños únicamente se guiaran por la textura de cada una de ellas; una era
completamente lisa y la otra era de una textura rugosa y áspera. De la misma forma que con los
colores las profesoras alentaban a los niños a tocar cada una de las tarjetas y a expresar cuál de las
texturas le gustaba más y por qué (Imagen 54 y 55).
89
Imagen 54. Tarjetas con texturas, una suave o lisa y la otra es rugosa-áspera. Fuente: Cárdenas, V. 2017.
Imagen 55. Aplicación del estímulo táctil a través de tarjetas con texturas. Fuente: Cárdenas, V. 2017.
Con la ayuda del uso del psicodrama, se les presentan 4 perfiles de madera que simulan el
aula, junto con una pequeña escala que los representa a sí mismos; y con el apoyo de la profesora
que atiende al niño le describe como él o ella es el niño de la escala y lo ubica en el contexto de la
escuela y le pide que seleccione cual de esos perfiles quiere que sea su salón de clase. La
información que se obtiene se registrará en cédulas de observación que posteriormente permitirán
analizar e interpretar y contrastar los datos obtenidos entre los padres y los niños (Imagen 56 y
57).
90
Imagen 56. Perfiles representativos del espacio escolar. Fuente: Cárdenas, V. 2017.
Imagen 57. Selección de la forma preferente, con el apoyo de la narración de las profesoras. Fuente: Cárdenas, V.
2017.
91
Otro factor importante es el efecto que el espacio puede causar en el estado anímico de los
niños, los lugares que son poco llamativos para ellos, carentes de estímulos como el color, la
iluminación y las texturas puede resultar un espacio poco agradable. Es importante mencionar que,
del hospital visitado, un comentario general es que el impacto de los niños al entrar a salas
ambientadas con motivos infantiles es menos agresivo que el espacio frío y carente de estímulos
que tiene los hospitales tradicionales. Esta experiencia puede contribuir en gran en parte a su
recuperación, ya que al ser un espacio donde puede, incluso realizar actividades de juego, le
permite además tener sensaciones de tranquilidad y no de miedo. El espacio para el tratamiento
médico deja de ser un lugar al cuál se le teme o se rechaza, por tanto, esto mejora su estadía en el
hospital. En cuanto al diseño de estos espacios los profesionistas comentan que no se han basado
en ningún tipo específico de psicología ambiental, comentan que el diseño ha sido desarrollado
más por intuición y utilizando elementos, color y texturas comúnmente encontrados en los juegos
para los niños.
En lo que se refiere a los niños con Síndrome de Down y su relación con el entorno tienen
como característica específica que son más sensibles a los estímulos visuales, auditivos y del tacto
a lo que un niño sin esta condición lo puede ser. Para ellos es importante por tanto permanecer en
espacios que aceptan fácilmente, es decir y de acuerdo con lo que se establece desde la psicología
ambiental, estar en lugares que estimulan sensaciones de comodidad, bienestar, seguridad y agrado
puede ser un factor importante para provocar un comportamiento de mayor atención y por tanto
esto influye de manera positiva en los procesos de aprendizaje.
1. Los niños más pequeños, para realizar actividades de trabajo que precisan concentración,
prefieren los espacios que tienen techos más bajos y que de alguna forma les proporcionan
un cierto cobijo.
2. En cuanto a las actividades de juego, hacían uso del espacio por completo, sin importar las
diferencias de alturas que se encuentran en el aula.
3. Los niños de mayor edad buscan más los espacios abiertos cuando de trabajar en equipo se
trata, si lo hacían de manera individual buscan espacios más alejados del resto de los
compañeros.
4. Otra de las diferencias importantes observadas es la forma en que perciben el espacio y en
cómo lo representan: Los niños más pequeños suelen centrarse más en los objetos dentro
del espacio y los de mayor edad logran describir de manera más puntual la configuración
de los espacios.
El resultado de las entrevistas con los padres de familia fue procesado como datos
graficables en lo que se refiere a los elementos del color, la forma y las texturas.
92
5. Respecto de la relación de un color con una emoción o sentimiento les fue más fácil definir
la preferencia o rechazo de los elementos. Los resultados sobre el tema del color de acuerdo
con la percepción de los padres sugieren que para los niños es más agradable el color rojo
y en segundo lugar el azul y el color negro, rechazan el color café (Gráfica 1). Sin embargo,
en los resultados de los niños que eligieron el color amarillo y rosa como uno de sus
preferidos seguido del color morado y azul, es decir a la gama de colores fríos que según
las teorías de color y lo ya expuesto en el marco teórico, son colores que tienden a causar
un efecto relajante (Gráfica 2).
Grafica 1. Resultados de la entrevista a los padres, la percepción de colores que gustan a los niños.
Grafica 2. Percepción de la preferencia y el rechazo del color por parte de los niños según la etapa de
observación.
93
6. El color que presentó menos aceptación fue el verde, seguido del rojo, muy por el contrario
de la percepción de los padres. Es preciso mencionar que si bien el amarillo es el color que
más niños eligieron, el color morado fue elegido en un primer lugar el mayor número de
veces al momento de ser seleccionado (Gráfica 3 y 4).
Gráfica 3. Elección del color de mayor agrado por parte de los niños.
Nivel de preferencia
5
4
3
2
1
0
1° 2° 3° 4° 5°
94
7. Por lo que se refiere a la forma los padres expresaron que la preferencia de los niños se
inclinaba por formas básicas como el cuadrado y el círculo en igual porcentaje, dejando de
lado elementos curvos, piramidales o cilíndricos (Gráfica 5).; por tal motivo a los niños se
le presentaron únicamente objetos de forma circular y cuadrada a lo que los niños eligieron,
la mayoría de las veces en primer lugar, cerca de un 89%, fue el círculo antes que el
cuadrado (Gráfica 6).
Preferencia de la forma
6
0
Cuadrado Círculo Curva Pirámide Cilíndro
Nivel de preferencia
1º 2º 3º 4º 5º
Preferencia de la forma
70
60
50
40
30
20
10
0
No. de veces elegido
Círculo Cuadrado Total
95
Del resultado de la entrevista aplicada a los padres se decidió utilizar solo dos tipos de texturas
debido a que el 80 % de los padres entrevistados señalaban que una textura lisa y suave presenta
una sensación similar en la reacción de los niños al igual que agrupaban la textura rugosa con la
áspera.
8. En la percepción de este elemento se observa que existe una gran coincidencia entre la
respuesta que dieron los padres y las reacciones observadas por los niños, en cuanto a la
aceptación y agrado de las texturas lisas o suaves, no así en el conteo de indiferencia ya
que el porcentaje que los padres mencionan que las texturas les son indiferentes a los niños
es mayor de lo que en la realidad se observó (Gráfica 7).
9. Puede ser que una textura no les agrade e incluso la rechacen, pero solo después de haberla
analizado y sentido, el porcentaje de indiferencia que los niños muestran a las texturas es
aproximadamente de un 20%, menos de la mitad de lo que los padres pensaban, lo que sí
es coincidente es el que existe un porcentaje mayor al rechazo de una textura rugosa. En
las videograbaciones se observan diferentes reacciones que van desde la curiosidad por
este tipo de texturas y sentirlas por un momento y acto seguido alejarla, otras reacciones
han sido rechazarla de manera inmediata mostrando una reacción de nerviosismo (Gráfica
8).
Rugosa
Lisa
Áspera
Suave
0 2 4 6 8 10 12 14
Agradable Desagradable Indiferente
96
Reacciones ante la textura
Indiferencia
Atención
Rechazo
Preferencia
0 2 4 6 8 10 12
Rugosa Lisa
Grafica 8. Elección de la textura preferida por parte de los niños.
De los elementos que representan la forma del espacio y su escala surgen del resultado de
las opiniones de los padres en la descripción de los espacios que son del agrado de sus hijos. En
un análisis de las respuestas obtenidas de parte de ellos describen que a sus hijos les agradan más
los espacios abiertos, de gran altura que se perciben con mayor amplitud y es coincidente que
menciona que de preferencia tengan conexión a un área exterior. Derivado de esto, a los niños se
les muestran 4 perfiles que representan el espacio:
97
Proporción del espacio
7
6
5
4
3
2
1
0
Espacio 1 Espacio 2 Espacio 3 Espacio 4
Preferencia
98
CONCLUSIONES
Impacto del espacio arquitectónico escolar en los niños con Síndrome de Down.
Premisa menor: Los niños con Síndrome de Down desarrollan más sus capacidades
perceptivas, por tanto, el espacio arquitectónico incide en su comportamiento de manera más
importante que un niño sin esta discapacidad, así como también son más sensibles a las personas
con quienes se relacionan.
Descripción de los espacios que más agradan a los niños con Síndrome de Down.
Premisa mayor: Las cualidades del espacio (luz, forma, color, textura, escala, etc.) generan
en el individuo sensaciones, emociones y estímulos, que se van conformando y almacenando en el
cerebro a través de mapas cognitivos que en futuros momentos nos hacen evocar experiencia
agradables o desagradables de los espacios y que condicionan así la conducta de la persona dentro
del ambiente.
Juicio 2: El uso de colores primarios como el rojo y amarillo en paredes y pisos puede ser
un factor para atraer la atención a ciertos puntos en los espacios arquitectónicos educativos.
Juicio 3: Los ambientes con la gama de colores fríos o neutros puede ayudar a los niños a
sentirse más relajados para desarrollar algunas actividades.
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Premisa mayor: Las cualidades del espacio (luz, forma, color, textura, escala, etc.) generan
en el individuo sensaciones, emociones y estímulos, que se van conformando y almacenando en el
cerebro a través de mapas cognitivos que en futuros momentos nos hacen evocar experiencia
agradables o desagradables de los espacios y condicionando así la conducta de la persona dentro
del ambiente.
Premisa menor: Las cualidades del espacio arquitectónico generan estímulos agradables
que provocan un comportamiento determinado en los niños con Síndrome de Down, muestran una
mayor preferencia por espacios amplios y de doble altura e iluminación natural; los colores fríos
son de su agrado destacando los considerados en la gama de azules y morados que son los que
brindan mayor tranquilidad, de igual forma existe la preferencia de las texturas lisas y suaves.
Juicio 2: El uso de colores primarios en paredes, pisos y techos puede ser un factor
distractor en los espacios arquitectónicos educativos.
Por lo tanto, si se considera que el espacio arquitectónico escolar es una parte importante
en el desarrollo integral de una persona, y al cual la mayoría de los individuos se enfrenta a
temprana edad es necesario poner atención en el diseño de este tipo de espacios con el objetivo de
crear ambientes propicios para el desarrollo de los procesos de aprendizaje. Considerando que este
100
espacio es donde los niños comienzan los procesos de sociabilización y que las experiencias del
lugar impactan es su comportamiento, es ineludible que el escenario de trabajo se convierta en una
herramienta más para el desarrollo de estos procesos. De tal forma que el impacto del ambiente en
la conducta de los niños sea positivo, es decir que los estímulos provoquen sensaciones de
bienestar, seguridad y tranquilidad para que los procesos de desarrollo puedan llevarse a cabo de
manera exitosa. Si los espacios arquitectónicos educativos son hostiles, pueden provocar conductas
de tensión y temor, lo cual no beneficia en nada la conducta de quienes los habitan, especialmente
hablando de niños Down.
Para que este tipo de espacios sean accesibles para todos se hace imprescindible que en su
diseño se contemple a las personas con capacidades distintas, como aquellas que presenta una
condición de discapacidad intelectual, como lo es el Síndrome de Down, ya que estos niños tienen
características específicas en cuanto al tema de la percepción se refiere, en nada distintas a las de
todos los niños que inician la exploración en el mundo externo al hogar. Una característica
importante es la hipersensibilidad a los estímulos que ofrece el ambiente y que es necesario tomar
en cuenta en el momento de diseñar espacios que ocupan parte importante del desarrollo de la
persona como lo son los espacios escolares. Producto de esta investigación se ha detectado que los
niños con esta condición tienen preferencias y rechazos a algunos de los estímulos que son
generados por las cualidades del espacio.
Un factor importante es la elección de colores por los cuales tiene una mayor preferencia,
ellos tienden a preferir los colores en la gama de los fríos, como es el azul hacia el violeta. Se
sugiere que estos colores puedan utilizarse al interior de las aulas ya que de acuerdo con la teoría
del color expuesta con anterioridad se considera que el efecto de estos colores en el ser humano es
tranquilizante. El efecto lleva a la persona a un estado de ánimo de confort y comodidad, lo cual
permitirá que los niños adopten comportamientos más relajados, que les permitan sentirse seguros
para desarrollar las actividades dentro del salón de clases, lo que se traducen en un mejor desarrollo
en los procesos de aprendizaje. Aunque existen colores por los que muestran una menor
preferencia o rechazo como el color rojo o verde, no significa que sean eliminados de los ambientes
en los que se desenvuelve, sino que sean utilizados en menor cantidad y en espacios en los que el
niño pueda tener un cierto control para acercarse o permanecer alejado. Posiblemente sea
recomendable la combinación de estos colores con otros de tal manera que los objetos no tengan
este color en su totalidad, con la finalidad de que puedan enfrentarse de manera paulatina a
estímulos que no les son del todo agradables, pero sin provocar en ellos comportamientos
negativos que son resultado de la exposición a elementos que les puede provocar tensión.
101
reacción fue de rechazo tanto en un lenguaje corporal como en un lenguaje verbal. Sin embargo,
al igual que los colores que los niños rechazan, se considera necesario que estás texturas no sean
eliminadas del todo de los entornos educativos, si bien no se considera prudente su uso dentro de
las aulas, podría ser que en el exterior existan elementos con textura rugosas de tal forma. Esto con
el objetivo de que no se evite el contacto de los niños con este tipo de estímulos con los cuales
podrán encontrarse en cualquier otro sitio, sino que ellos puedan decidir el momento en que pueden
sentir y explorar este tipo de texturas.
Otro de los aspectos relevantes que ha demostrado este estudio es la preferencia de los
niños con Síndrome de Down a los lugares que representan espacios más amplios. La percepción
de los padres sobre este tema es que sus hijos prefieren espacios abiertos y amplios. Al momento
de cruzar la información según lo observado en la selección de la forma, se demuestra que en
efecto los niños tienden a seleccionar los espacios que presentan una mayor altura respecto a su
escala. Lo anterior puede traducirse como una preferencia por los espacios amplios y de mayor
iluminación de lo que puede observarse en un espacio de techos pequeños, y si bien es la amplitud
del espacio lo que llama su atención y le provoca mayor comodidad deben tomarse en cuenta otros
aspectos como lo son las cuestiones sonoras y la relación del espacio con el exterior. Aunada a
esta preferencia los padres comentaron reiteradamente que los espacios de áreas verdes son
también del gusto de los niños, Si bien es cierto que las aulas se han diseñado con ventanas altas
que impiden la vista hacia el exterior para evitar distracciones, valdría la pena considerar que la
amplitud de los espacios se pueda lograr en una conexión con espacios de áreas verdes, semi
privados que conformen parte del espacio de aprendizaje.
Es cierto que gran parte de la responsabilidad del diseño de los espacios escolares depende
de los arquitectos, pero es evidente que hoy en día el trabajo interdisciplinar es necesario para
lograr alcanzar el objetivo de crear entornos que generen estímulos que beneficien no solo a los
niños con Síndrome de Down, sino a todos aquellos que tienen capacidades distintas y su forma
de percepción es aún más aguda. Todo esto solo se logrará mediante la integración del
conocimiento que tienen otras disciplinas como la psicología, la pedagogía y la medicina que
pueden contribuir a que los profesionistas del diseño puedan comprender mejor a las personas que
harán uso de estos espacios y la forma en que se realizan las actividades dentro de él. Así mismo
es necesario que dentro de este trabajo participativo se incorporen los padres de familia que son
quienes conocen la mayor de las respuestas que los niños tienen a los estímulos del ambiente. Por
supuesto la participación de los niños en estos procesos es imprescindible, pues observarlos y
conocer sus acciones y reacciones logra abrir un camino que permite entender el impacto del
espacio sobre sus comportamientos y el desarrollo de sus actividades de aprendizaje.
102
discapacidad lleguen alcanzar no solo su autonomía sino también la oportunidad de ejercer sus
derechos de manera libre y consiente.
Si bien es cierto que en materia jurídica se exponen todos los elementos que se requieren
para la integración de las personas con discapacidad a la vida, es necesario decir que existe un gran
vacío por parte de las autoridades y Estados competentes en cuanto a la elaboración de estrategias
que permitan la incorporación de las personas con discapacidad. Primero se demanda una
educación y posteriormente la incorporación a la vida adulta (Imagen 58). El trabajo coordinado
de la sociedad con los gobiernos y organismos encargados de la construcción de centros escolares
debe reforzarse y trabajarse desde los conceptos de la inclusión y no discriminación. Desde la
conciencia de la igualdad de derechos de todo individuo independientemente de sus condiciones y
características. Sin duda el trabajo conjunto en lo referente a la incorporación de las personas con
discapacidad para un acceso real a la educación se debe analizar desde todas sus atmósferas, y no
como un elemento de derecho aislado, en ello, la arquitectura a través de diseños más accesibles
para toda persona tiene mucho que aportar.
103
APORTACIONES AL CAMPO DISCIPLINAR DE LA
ARQUITECTURA
Las aportaciones del presente documento al campo de la arquitectura pueden clasificarse
en tres rubros. La primera se refiere a los procesos de diseño, ya que a través de la metodología
utilizada se ha logrado identificar cuáles son las cualidades tangibles e intangibles del espacio que
provocan estímulos positivos en los niños con Síndrome de Down. Estos procesos pueden ser
aplicadas en el diseño y construcción de espacios escolares y en consecuencia evitar aquellos
elementos que impactan de manera negativa en la conducta de los infantes, para así lograr que la
accesibilidad a estos entornos no solo sea física, sino también sensorial y cognitiva.
104
APLICACIÓN DE CONCEPTOS DESARROLLADOS EN LA
INVESTIGACIÓN
Resultado de la investigación realizada con parte de la población del Centro
Psicopedagógico “Todos Aprendemos”, se obtuvieron datos importantes sobre el tema del uso del
color, las texturas y la configuración del espacio, que permitieron definir las pautas con las cuáles
se realizó el proyecto de remodelación del centro (Imagen 59 y 60).
Imagen 59. Planta arquitectónica de estado previo del Centro Psicopedagógico “Todos aprendemos”. Fuente:
Cárdenas y Velasco (2019).
Imagen 60. Planta arquitectónica de estado actual del Centro Psicopedagógico “Todos aprendemos”. Fuente:
Cárdenas
Imageny SEQ
Velasco (2019).
Imagen \* ARABIC 8. Captura de Google Maps (2018). Delimitación del centro psicopedagógico
"Todos aprendemos". Elaboración de esquema propia.
105
En relación con la configuración espacial, se definieron ejes de circulación que permitieron
distribuir e independizar cada cubículo de trabajo, los cuales se delimitaron en áreas que van de
los 5.00 a 6.00 m2, para evitar la distracción de los niños en espacios amplios (Imagen 61). Sin
embargo, en cuanto a la relación con la escala interior, se eliminó el uso de plafón para rescatar la
altura original del espacio y generar la sensación de amplitud. Lo anterior resultó ser uno de los
elementos de mayor agrado a los niños (Imagen 62, 63 y 64). A excepción de la dirección y los
cubículos 2, 4 y 8 en los que se colocó un falso techo por razones de acústica, en todas las demás
áreas se conserva la doble altura original del espacio.
Imagen 61. Fachada actual del Centro Psicopedagógico “Todos aprendemos”. Fuente: Cárdenas (2019
106
Imagen 62. Área de recepción del Centro Psicopedagógico “Todos aprendemos”. Fuente: Cárdenas (2019).
107
Imagen 63. Interior de cubículo del Centro Psicopedagógico “Todos aprendemos”. Fuente: Cárdenas (2019).
108
Imagen SEQ Imagen \* ARABIC 8. Captura de Google Maps (2018). Delimitación del centro psicopedagógico
"Todos aprendemos". Elaboración de esquema propia.
Imagen 64. Cubículos para maternales del Centro Psicopedagógico “Todos aprendemos”. Fuente: Cárdenas (2019).
En lo referente a los muros que delimitan las áreas de circulación, se colocaron elementos
gráficos usando los colores que fueron seleccionados como preferidos durante las grabaciones a
los niños; de igual forma se instalaron motivos de animales con texturas y colores en contraste
suave (Imagen 65, 66 y 67).
109
Imagen SEQ Imagen \* ARABIC 8. Captura de Google Maps (2018). Delimitación del centro psicopedagógico
"Todos aprendemos". Elaboración de esquema propia.
Imagen .65 Pasillo general del Centro Psicopedagógico “Todos aprendemos”. Fuente: Cárdenas (2019).
110
Imagen SEQ Imagen \* ARABIC 8. Captura de Google Maps (2018). Delimitación del centro psicopedagógico
"Todos aprendemos". Elaboración de esquema propia.
Imagen 66. Pasillo general del Centro Psicopedagógico “Todos aprendemos”. Fuente: Cárdenas (2019).
Imagen SEQ Imagen \* ARABIC 8. Captura de Google Maps (2018). Delimitación del centro psicopedagógico
111
"Todos aprendemos". Elaboración de esquema propia.
Imagen 67. Pasillo general del Centro Psicopedagógico “Todos aprendemos”. Fuente: Cárdenas (2019).
La conexión con el área exterior se logró con la ubicación de la puerta de salida al jardín
como remate visual del pasillo, provocando que éste se perciba más amplio (Imagen 68).
112
Imagen SEQ Imagen \* ARABIC 8. Captura de Google Maps (2018). Delimitación del centro psicopedagógico
"Todos aprendemos". Elaboración de esquema propia.
Imagen 68. Remate visual del pasillo aprovechando la transparencia hacia el área verde del Centro Psicopedagógico
“Todos aprendemos”. Fuente: Cárdenas (2019).
113
Imagen SEQ Imagen \* ARABIC 8. Captura de Google Maps (2018). Delimitación del centro psicopedagógico
"Todos aprendemos". Elaboración de esquema propia.
Imagen 69. Interior de cubículo para niños de 4 años en adelante del Centro Psicopedagógico “Todos aprendemos”.
Fuente: Cárdenas (2019).
114
Imagen SEQ Imagen \* ARABIC 8. Captura de Google Maps (2018). Delimitación del centro psicopedagógico
"Todos aprendemos". Elaboración de esquema propia.
Imagen 70. Interior de cubículo del Centro Psicopedagógico “Todos aprendemos”. Fuente: Cárdenas (2019).
115
Imagen SEQ Imagen \* ARABIC 8. Captura de Google Maps (2018). Delimitación del centro psicopedagógico
"Todos aprendemos". Elaboración de esquema propia.
Imagen 71. Uso de colores de la gama de fríos a neutros en el interior de cubículo del Centro Psicopedagógico “Todos
aprendemos”. Fuente: Cárdenas (2019).
116
Imagen SEQ Imagen \* ARABIC 8. Captura de Google Maps (2018). Delimitación del centro psicopedagógico
"Todos aprendemos". Elaboración de esquema propia.
Imagen 72. Combinación de dos colores en el interior de cubículo del Centro Psicopedagógico “Todos aprendemos”.
Fuente: Cárdenas (2019).
117
Imagen SEQ Imagen \* ARABIC 8. Captura de Google Maps (2018). Delimitación del centro psicopedagógico
"Todos aprendemos". Elaboración de esquema propia.
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122
APENDICES
Apéndice 1
Carta de consentimiento
. .
Firma de consentimiento.
123
Apéndice 2
U n i v e r s i d a d Ve r a c r u z a n a
Maestría en Arquitectura
Otro
2. ¿De esos mismos colores cuáles colores considera que su hijo rechaza? Indique de 3
a5
Rojo Azul Amarillo Verde Otro Nota
Otro
3. De acuerdo con el comportamiento de su hijo(a) con que color asocia las siguientes
reacciones:
Reacción Color Nota
Alegría
Tristeza
Concentración
124
Dispersión
Irritación
Tranquilidad
Seguridad
Miedo
Comentarios
Segunda sección
4. De los objetos con los que hijo juega ¿Qué formas tienen los que más le agradan?
Indique primero con el número 5 la de mayor preferencia y del 4 al 1 la que menos le
agrada:
Forma Mayor a menor presencia Comentario
Cúbica
Esférica
Curvas
Aristas
Cilíndrica
Comentarios
125
5. De acuerdo con el comportamiento de su hijo(a) indique ¿qué reacciones presenta al
tener contacto con las siguientes texturas?
Textura Reacción Nota
Suave
Áspera
Lisa
Rugosa
Comentarios:
Tercera sección
6. Describa de manera general las características de los espacios donde se desenvuelve
su hijo (a):
Áspera
Lisa
Rugosa
Comentarios:
Describa de manera general las características de los espacios donde se desenvuelve
su hijo (a):
Habitación:
Colores
Iluminación natural o artificial
Formas
Medidas
Texturas
Tiempo estimado que pasa en este sitio
126
Actividades principales que realiza en este sitio
Lugar preferido del niño (a)
Colores
Iluminación natural o artificial
Formas
Medidas
Texturas
Tiempo estimado que pasa en este sitio
Actividades principales que realiza en este sitio
SI ¿Por qué?
NO ¿Por qué?
127
Apéndice 3. Cédula de observación
U n i v e r s i d a d Ve r a c r u z a n a
La percepción del espacio arquitectónico educativo y su impacto en el comportamiento de niños con
discapacidad intelectual
128