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Capitulo 4

El capítulo aborda los orígenes de la civilización griega y su transición desde las culturas egipcia y mesopotámica hacia la Edad Talisica, donde surgen figuras clave como Tales de Mileto y Pitágoras. Se destaca la influencia de estas figuras en el desarrollo de la matemática griega, a pesar de la escasez de documentación directa sobre sus contribuciones. La tradición atribuye a Tales varios teoremas geométricos, aunque la evidencia histórica sobre su vida y obra es limitada.
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Capitulo 4

El capítulo aborda los orígenes de la civilización griega y su transición desde las culturas egipcia y mesopotámica hacia la Edad Talisica, donde surgen figuras clave como Tales de Mileto y Pitágoras. Se destaca la influencia de estas figuras en el desarrollo de la matemática griega, a pesar de la escasez de documentación directa sobre sus contribuciones. La tradición atribuye a Tales varios teoremas geométricos, aunque la evidencia histórica sobre su vida y obra es limitada.
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Capitulo [V JONIA Y LOS PITAGORICOS Para Tales... euestin primaria no ers gué sabemes, sino ime fe sabones, Avistteles 1. Los origenes del mundo griego La actividad intelectual de las civiizaciones «potimicas» que se desatrollaron en Egiplo y Mesopotamia ya habia perdido impulso mucho antes de que comenzase fa Era Cristiana, pero al mismo tiempo que declinaba el saber en fos valles de los grandes tios, y Ja vez que el brones iba cediendo su lugar al hierro en 4a fabricacion de armas, comenzaron a surgir vigorosamente nuevas eulturas a todo to largo de las costas del mar Mediterrineo. Para indiear este cambio en los Principales centros de ta civilizacién, al pesiodo que va mis 0 menos desde el 800 AC. al $00 AC. se le denomina a veces como la Edad Talisica (es decin como Ia cedad del mar). No bubo, desde luego, ninguna tuptura clara y definida que sefialase la transicion en la hegemonia intelectual desde los valles del Nilo y del Eulrates y Tigris a las costas del Meditertineo, pues el tiempo y la historia fuyen de una manera continua y las condiciones cambiantes vienen siempre asociadse 4 causas que las precedieron. Los escribas egipcios y babilonios continuaron Produciendo papiros y textos cuneiformes durante muchos siglos después del aho 800 aC, pero mientras tanto ya se estaba preparando, y ripidamente por cierto, tuna nueva civilizacién para tomar en sus manos la antorcha de la hegemonia cultural, no slo en torno al Mediterraneo, sino tant ign finalmente en los mismos walles de los grandes rios, Para indicar de dénde provenia la fuente de la nueva inspiracion a la primera parte de la Edad Talisiea se la denomina era helene, y asi a las culturas mis antiguas se las conoce también como prehelenicas Los sriegos actuales aiin signen Iamindose a si mismos helenos, coutinuundo asi la tradicion del nombre utilizado por sus lejanos antepasados. que’ se establecieran a lo fargo de las costas del Mediterrineo. La historia de los uriezos se Femonta al segundo milenio aC, cuando, procedentes del Norle, presionaron implacablemente como invasores desprovistos de cultura algunay’ no llevabon Consiga ninguna tragicién matematica ni literaria, y sin embargo pareeen haberse Imostrado ansiosos de aprender, y no les llevé mucho tiempo el mejorar aquello ue Fes habian enseitado, Por ejeinplo, tomaron, de los fenicios quiza, un allubeto Ya existente que consistia slo de consonantes, y le afadieron las yocales. El allabeto parece haber tenido sui origen geogritfico entre los mundos babilénico y n CENTROS MATEMATICOS MAS IMPORTANTES: DE LA EPOCA TALASICA, Siracusa Abdera 10 (Demécrito) Crotona Alejandria 25 (Euclides, Hern, Ptolomeo, Pappus, Menelao y otros) Blea Atenas 8 (Platon, Teeteto} Roma Bizancio 11 (Proclo} Tarento Caleedonia 12 (Xendcrates) irene Calis 23 (Limblico) Ellis Chios 16 (HipScrates) Atenas Crido 20 (Eudoxo) Estagira —Crotona 2 (Pitdgoras) Abéera irene 6 (Teodoro, Eratéstenes) Bizancio ——Cicico 14 (Calipo) Caleedonia Blea 3 (Parménides, Zenén) Nicea Ellis 7 (Hipias) Cicico Gerasa 24 (Nicomaco} Pérgamo —— Mileto 19 (Tales) Chios Nicea 13 (Hiparco) Samos Perga 22 (Apotonio) s. Esmima ——Pérgamo 15 (Apolonio) Mileto Rodas 21 (Eudemo, Gémino} Chido Roma 4 (Boecio) Rodas Samos 17 (Pitdgoras, Conén, Aristarco) Perga Esmima 18 (Teén) Cates Estagira 9 (Aristoteles) Gerasa Siena 26 (Eratéstenes) Alejandria Siracusa 1 (Arquimedes) Siena Tarento 5 (Pitdgoras, Arquitas, Filolao y otros) 74. Misra de fo matemtea egipcio, posiblemente en la region de la peninsula del Sinai, pasando en primer lugar por un largo proceso de reduction drastica en el niimero de simbolos ccuneiformes o hieriticos. Este alfabeto se difundié por las nuevas colonias, griegas, romanas y cartaginesas, a través de las actividades de los mercaderes; se Supone ue algunos de los rudimentos del célculo viajaron también siguiendo las mismas rutas, pero las partes mis esotéricas de la matemiitica, con un eardcter secerdotal, pudicron no divulgarse. Poco tiempo mis tarde, sin embargo, los mercaderes, negociantes'y pensadores griegos viajaban ya directamente a los antiguas centros del saber en Exipty y Babiluuis, donde establecieron contacto con la matematica prehelénics, entre otras cosas. Ahora bien, no se mostrazon dispuestos simplemente 4 recibir y continuar las antiguas tradiciones, sino que se apropiaron literalmente dela materia de una manera tan sistemxitica que no tardo en adguirir en sus manos una forma radicalmente distinta, dando como resultado Jo que iba a ser, desde sus comienzos, la matemitica griega. ‘Los primeros Juegos Olimpicos se eelebraron el aito 776 aC, y por esa época se habia desarrollado ya_una maravillosa literatura griega, como ponen en cevidencia las obras, un poco posteriores, de Homero y Hesiodo. De la matematica eviega de la época no sabemos nada; probablemente se quedé rezagada con respecto al desarrollo de las formas literarias, que se prestan mejor evidentemente a su continuidad por tradicion oral. Habian de pasar casi otros dos sighos antes de que conozcamos ni una palabra, ni siquiera indirectamente, sobre Ia matemética griega. Y entonces, durante cl siglo vi aC, aparecen dos hombres, Tales y Pitgoras, que seguramente jugaron el mismo papel con respecto a la matemaitica que Homero y Hesiode con respecto a la literatura, La mayor parte de las cosas que diremos en este capitulo se referen a Tales y a Pitigoras, pero es necesaria una advertencia previa: Homero y Hesiodo son unas figuras que aparecen ciertamente cenvueltas en Ia penumbra, pero por Jo menos disponemos de una tradicion consistente que le atribuye ciertas obras maestras literarias que, transmitidas all principio de una manera oral de generacién en generacidn, finalmente se copiaron y se conservaron para la posteridad. Tales y Pitagoras son tambign unas figuras un ‘tanto indefinidas historicamente, aunque no tanto coma Homero y Hesiodo, pero en lo quesse refiere a su obra intelectual, el paralelismo con Homero y Hesiodo cesa por completo; no nos ha quedado ninguna obra maestra matemitica de ninguno dde los dos, y ni siquiera esta comprobado ni mucho menos que ni Tales ni Pitdgo- yas compusieran jamés una obra tal, Lo que pueden haber hecho tenemos que reconstruirlo nosotros sobre la base de una tradicion, no demasiado fidedigna por ierto, que crecid en torno a las figuras de estos dog matemétions griegos primitivos. Se les atribuyen ciertas frases clave, tales como Ia de «Condcete a ti ‘mismo, atribuida a Tales, y la de que «Todo es niimero», en el caso de Pitigoras, peto casi nada mis en concreto, Sin embargo, las primeras exposiciones griegas de la historia de la matematica, que desgraciadamente no han Iegado hasta nosotros, atribujan a Tales y a Pitigoras un cierto niimero de descubrimientos matemiticas muy concretos. En este capitulo vamos a exponer esas contribuciones, pero el lector debe tener en cuenta que tal exposiciin esti basada en una tradicién ciertamente muy persistente, pero no en ningiin documenta histérieo conocido, El mundo griego tuvo su centro geogrifico durante muchos siglos en la region A Cap. 1. Joniey toe ptegsricos 78 situada entre los mares Egeo y Jénivo, pero la civilizacion helénica no estuvo en aabsoluto localizada alli exclusivamente, Se han encontrado asentamientos griesos {que datan de hacia el 600 aC. dispersos a lo largo de casi toda la costa del mar Negro y del mar Mediterraneo, y fue precisamente en ciertos lugares de estos ‘alrededores» del mundo griego donde surgié la nueva corriente de la matemiatica [A este respecto es preciso seftalar que los eolonizadores costeros, y especialmente los que se instalaron en Jonia tenian, entre otras, dos ventajas: en primer lugar tenian cl espirit atrevido ¢ imaginativo tipico de Jes exploradores y pioneros, y en senundo lugar estaban en un contacto mas estrechn rn los dos grandes. valles fluviales de los que podia venir el conacimiento, por sw proximidad. Tales de Mileto (ca. 624-548 aC.) y Pitagoras de Samos (ea. 580-500 a.C.) tenisin ademis otra. ventaja: estaban en situacion de viajar a los centros del antiguo saber y adquirir alli informacion de primera mano relativa a Ia astronomia y a la matematica. Se dice que en Egipta aprendieron geometria, y en Babilonia, bajo el ilustrado rey caldeo Nabucodonosor, Tales tom6 contacto probablemente con las, tablas y otros instrumentos astronémicos, Una tradicion muy conocida asceura que cl aito 585-a.C, Tales sorprendio a sus conciudadanos prediciendo el eclipse solar que tuvo lugar ese allo, pero el caricter historico de esta tradicign es muy cuestionable, en primer lugar porque un eclipse de sol sélo es visible desde una pequefia parte de la superficie tervesire, y en segundo lugar porque no parece probable que hubiera en Babilonia en aquella época tablas de eclipses solares tan perfectas que hubieran permitido a Tales hacer tal prediccién; es mauy probable en cambio que el «gnomon» o reloj de so! llegara a Grecia procedente de Babilonia, y fambién quizd la clepsidra procedente de Exipto. Los griegos no dudaron en aingiin caso en adoptar elementos de otras culturas extrafas, de 10 contratio no hubieran podido aprender nunca tan rpidamente cdma avanzar més lejos que sus predecesores, pero lo cierto es que todo lo que tocaron lo mejoraron 2. Tales de Mileto Lo que :e sabe realmente sobre la vida y la obra de Tales es bien poco, Las fechas de su nacimiento y su muerte se caleulan a partir del hecho de que el eclipse del afo $85 aC, probabiemente ocurrié cuando Tales estaba en la flor de la edad, ddigamos que alrededor de los cuarenta aitos, y de que al parecer & su muerte tenia seteita y ucho afius, Sin embargo, las serlas dudas que se tienen acerca de la autenticidad de Ja historia del eclipse hacen que estas extrapolaciones sean artiesgadas, y debilitan nuestra confianza acerca de los descubrimientos atribuidos 4 Tales. La opinién antigua es undnime en considerar a Tales como un hombre excepcionalmente inteligente y como el primer filésofo, el primero de los Siete Sabios griegos, por acuerdo general, considerindolo ademas como «discipulo de los egipcios y de los caldeosy, hip6tesis completamente plausible. La proposicién que ahora conocemos como teorema de Tales, es decir, la de que un dngulo inserito cn una semicircunferencia es un Angulo recto, muy bien la pudo aprender Tales Po | 16 Hiri de a matemstca durante sus viajes a Babilonia, pero la tradicién va mas lejos, no obstante, y le atribuye algin tipo de demostracion de este teorema. Por este motivo se ha aclamado a Tales frecuentemente como el primer matemético auténtico, es decir, como el padre de la organizacién deductiva de la geometria. Esta tradicion 0 leyenda se vio adornada al afiadise a este teorema otros cuatro de los que también se dice que fueron demostrados por Tales: 1. Todo circulo queda dividido en dos partes iguales por un diémetro, 2. Los angulos basicos en un tringulo isosceles son iguales 3, Los dingulos opuestos por el vértice que se forman al cortarse dos rectas, son iguales, 4. Si dos tringulos son tales que dos dingulos y un lado de uno de ellos son respectivamente iguales a dos éngulos y un jado del otro, entonees los dos ‘tidngulos son congruentes, No hay, desde Iuego, ningiin documento antiguo que pueda aportarse como prueba evidente de estos descubrimientos, pero aun asi la tradieion ha sido, como ecimos, persistente. Lo mas que nos podemas acercar a una evidencia fiable sobre este punto se deriva de una fuente que data de unos mil aftos después de la época de Tales. Un discipulo de Aristiteles llamado Eudemo de Rodas (0. ca. 320 .C) eseribié una historia de la matemitics, obra que se perdid més tarde, pero antes de su desaparicién alguien hizo un resumen de parte al menos de dicha historia; el original de este resumen también se perdi, pero durante el siglo V de nuestra era el filésofo neoplaténico Proclo (410-485) incluys parte de la informacin que contenia ese resumen en las primeras paginas de st Comentario sobre el Primer Libro de los Elementos de Euclides. A continvacion de unas observaciones introduciorias sobre el origen de la geometria en Egipto, el Comentario de Proclo nos informa de que Tales “fue en primes lugar @ Egipto, y de ali introdujo este estudio en Grecia. Descubrid por si mismo muchas proposiciones, instruy® a sus sucesores en los principios en ‘gue se basan muchas otras siendo su método de ataque en algunos casos mas 2eneral ¥en ores mis empicicon! Es principalmente en esta cita de tercera mano en lo que se apoyan los reconocimientos de Tales como el primer mateméitico griego. Mas adelante en su Comentario Proclo, basindose de nuevo en Eudemo, atribuye a Tales los cuatro teoremas que hemos mencionado mas arriba, Hay algunas otras referencias a Tales dispersas por las antiguas fuentes, pero la mayor parte de ellas describen sus actividades de cardcter_ més préctico: Didgenes Leercio, seguido por Plinio Plutarco, nos cuenta que Tales midid las allurss de las pirémides de Egipto observando las longitudes de sus sombras en el momento en que la sombra * La waducién est tomad dela obca dT. L. Heath, History of Greek Marhemates (1921, olf pig 12K, Via también Ivor Thomas (ed), Selations Musroring the History of Grek Mthonatics (0930-1941), vo, pd 7. (Cap. ona ls pagéicos 77 proyectada por un palo vertical era exactamente igual a su altura?, EI historiador Herodoto nos cuenta de nuevo la historia de la prediccién del eclipse solar por Tales; Aristoteles nos dice que Tales hizo una fortuna alquilando todas las almazaras durante un aio en que la cosecha de aceitunas prometia ser abundante, y hay ain otras leyendas en las que se pinta a Tales como un mereader de sal como un observador de las estrellas, como un defensor del celibato o como un habit hombre de estado. Este tipo'de informaciones no nos suministran, sin embargo, ninguna evidencia mas acerca de si Tales ordend un cierto nimero de teoremas ueometriros en forma deductiva o no. La historia en Ia gue 2° nos cuenta ‘como calculé la distancia de un barco a la playa por medio de la proporcionalidad de los lados de tridngulos semejantes no nos permite asegurar nada, porque los prineipios en que se basa tal cdlculo eran conocidos ya desde amtiguo en Egipto y en Mesopotamia. Estas historias no nos permiten zanjar la atyevida conjetura de que Tales fuese el creador de la peometria deductiva, pero en cualquier caso si podemos decir que Tales es el primer hombre en Ia historia al que se le han atribuido descubrimientos matemiticos concretas?, Nosotros sabemos que los babilonios conocian ya una gran cantidad de resultados matemiticos desde mis de un milenio antes de la época de Tales, y, sin embargo, entre Jos griegos mismos se reconosia que Tales habia hecho determinados progresos concretos. Parece razonable suponer, por lo tanto, a la luz de la informacion que nos transmite Proclo, que Tales contribuyé en algan sentido a la via de la organizacion racional, Esta casi universalmente admitido hoy que fueron los griegos los que aftadieron el clemento de estructura logics a la geometra, pero la euestion importante aqui es la de si esta etapa crucial Ia llevO a cabo Tales mismo u otros matematicos posteriores, quizii tanto como dos siglos mas tarde; sobre este punto no tenemos ims remedio que aplazar cualquier decision final hasta que dispongamos de evidencia adicional sobre el desarrollo de la matemiitica griegs, 3. Pitagoras de Samos Pitigoras es una figura a duras penas menos controvertida que la de Tales, puesto que se vio envuelta ain mas @ fondo por la leyenda y por una especie de culto casi religioso, Tales se habia dedicado a asuntos de la vida prictica, mientras que Pitigoras fue mas bien una especie de profeta y de mistico nacido en Samos, luna de las islas del Dodecaneso proxima a Mileto, la patria de Tales. A pesar de que algunas historias nos presentan a Pitigoras como discipalo de Tales, es improbable que se diera tal cicunstancia en vista del medio siglo aproximadamen- le de diferencia de edades. Que sus intereses eran parecidos en algiin sentido se deduce ficiImente del hecho de que Pitgoras también vinjo a Egipto y Babilonia, © incluso posiblemente a la India; durante estas largas peregrinaciones debi asimilar 2 Para una expostcon ms completa véase Heath, op. et, vol pis, 1214, 2 BL wan det Waetden, en su obra Science Awakening pi. BO, Weep la conetra de gue Tales bis uttzar el méiodo deducivs en cambio, O: Nevgebate, ens Exact Scenes iii, pS tad y 148, bn eshaca 78 Hisoria de Ix moemsics cvidentemente no s6lo conocimientos matemiticos y astronémicos, sino también mucho bagaje religioso. Dicho sea de puso, Pitigoras fue casi exactamente econtemporaneo de Buda, de Confucio y de Lao-Tse, de manera gue su siglo ‘constituyé una época critica en el desarrollo de la feligién tanto como en el de la matematica, A su regreso al mundo griego Pitigoras se establecié en Crotona en la costa sudeste de lo que hoy es Ital, pero que en aquella época era conocida como la Magna Grecia; alli fund6 una sociedad secreta que se parecia algo a un culto Grfico, excepto por sus bases matemiticas y floséficas, FI hechn de que Pitigaras haya quedado para nosotros como wna figura tan ‘oscura es debido en parte a la pérdida de documentos de la época, porque sabemos {que en la antigiiedad se escribieron varias biografias de Pitigoras, incuida una por Aristoteles, pero todas ellas se han perdido. Otra dificultad ademas para identificar Vase O. Neugsbaust op ity pig, 8. increible en conexién con varios otros teoremas. Es muy razonable suponer que los Primeros miembros de In escuela pitagérica estuvieran familisrizados oon lee Propiedades geométricas que conocian los babilonios, pero cuando en el sumario de Eudemo-Procto se les atribuye la construccién de’ las «figuras cbsmicasy, es decir, de los poliedros regulares, hay razones para dudarlo. El cubo, el octaedro y el Godecaedro pudieron haber sido observados quizé en las formas de algunos gristales naturales, tales como los de ta pirita 0 sulfuro de hierro, pero en el lines XII! de los Elementes aparece un escolio en el que se nos dice que los pilagoticos sélo conocian tres de los polierias regulares: ol tetraedro, el cub y el Uedesnctin El conocimiento de este ultimo resulta muy plausible por el descubrimicnto dle uy dodecuedro etrusco de piedra cerca de Padua, que data de antes del 500 aC: no os én absoluto improbable, por lo tanto, que los pitagoricos conocieran algunas de las Propiedades del pentigono regular, incluso aunque no tuvieran noticia de Is gnistencit del octaedro y del icosaedto. La figura dela estrella de cinco puntas que se forma al trazar las cinco diagonales de una cara pentagonal de un dodecactra regular, parece haber sido una especie de simbolo de la escuela pitagorien, el entégono esitellado ya habia aparecido anteriormente en el arte babilonico, y es posible que también aqui nos encontremos con un laze de conexién enti Ie matemiitica prehelénica y la pitapériea Una de las cuestiones mas debatidas de la geometria pitagériea se refiere a la construccion y propiedades del pentagrama o pentagono estrellado, Si comenza Mos por un pentigono regular ABCDE (fig. 4.1) y trazamos las cinco diagonales Sas se cortarin en los puntos 4’B'C'D'E’ que forman otro pentagono regular, Observando que el triingulo BCD’, por ejemplo, es scmejante al tridmguto iséaceles ‘ACE, y feniendo en euenta tamnbign los vatios pares de triangulos congruchtes que ie ext aparecen en la figura, resulta ficil ver que los puntos 4’B'C'D'E’ sobre las diagonales las dividen de una manera sorprendente, En cada caso, uno de estos puntos divide a una diagonal en dos segmentos distintos y tales que la razon de le sliagonal completa al mayor de los dos segmentos es {a misma que ta de éste at Segmento menor, Esta subdivision de la diagonal es la conocida «seccion aurea de lun Segmento, pero este nombre no se utilizé hasta un par de milenios mis tarde, mas © menos por la misma época en que Kepler eseribia liricamente: Con 11. Jonioy os pagrus 81 lea Geometria tiene dos grandes tesor0¢ uno de ellos es el Teorema de Pitigoras et oro, la division de un segmento en media y extrema razén. El primero 10 pndenen comparar a usa medida de oro; el segundo lo podriamos eansiderer cme weg preciosa joy.» Este tipo de subdivision pronto se hizo tan familiar a os antignos griegos que no se sintid la necesidad de ningin nombre descriptivo especial para vesignarla, asi el nombre de «la division de un segmento en media y extrema tazdu» se vio sustituido en general por el més sencillo y laednico de «la seceiénn, Une de las pi upiedades importantes de’ tla seceidn» es lu de que es, por asi decir- lo, «auto-reproductivan, es decir, que si un punto P, divide en media y extrema razon ‘un segmento RS (fig. 4.2), con RP; la parte mis larga, y sisobre RP, tomamos el Punto P. tal que RP2 =P, S, entonces el segmento RP; queda subdividido a su vez gn media y extrema razén por el punto P;. Si tomamos de nuevo un panto Po sobre RP, tal que RPs= P, P, entonees el segmento RP, quedaré dividido por Ps Figura 42. en media y extrema razon; este procedimiento iterativo puede repetirse tantas veces como st quicra, y el resultado que se va obteniendo es tn segmento cada ver mas Pequeiio RP, dividido en media y extrema razén por un punto P,,,. No sabemos si los primitivos pitagoricos se darian cuenta o no de este proceso interminable 0 si sacaron consecuencias importantes de él, en caso afirmativo. Ni siquiera pademos contestar con seguridad a la euestion mas bisica de si los pitagdricos de hacia el 500 a.€. sabian dividir un segmento dado en media y extrema razon 0 no, pero la Probabilidad de que efectivamente supieran y lo hicieren parece scr afta, La construecién que se requiere es equivalente ‘a la resolucién de una ecuacion scuadritica: para demostrarlo, sea RS=a y RP, =x en la figura 4.2: entonces se verifica, por la propiedad de la seecién aurea, a:x =x :(a—x} de donde, multipl cando medios y extremos, obtenemos Ja ecuacion x?=a!—ax. Esta ¢5. una cenacion cuadrética del tipo 1, de las estudiadas en el canitulo Til, y Pitagoras ado muy bien haber aprendido de los babilonios eémo resolver algebraicamente sta ecuacién. Sin embargo, si a es un niimero racional, entonces no existe ningun pimero racional x que satisfaga la ecuacién; pero ese dio cuenta Pitdgoras de este hecho? Patece muy dudoso. Quizd, en lugar del tipo de [Link] babliénica, fos pitagéricos adaptaron un método geomtrico andlogo al que nos ncontramos en los Elementos de Euclides, H. IL y VI. 30. Para dividir un segmento 4B en media y extrema razén, en primer lugar construye Euclides el cuadrado ABCD del lado AB (fig. 43), divide AC en dos partes iguales mediante el punto B, {raza el segmento EB y extiende el segmento CEA hasta F, de manera que EF = EB ¥ Por Ultimo, obtiene el punto buscado H completando el cuadrado AFGH: se comprucba que H nos resuelve el problema mostrando ficilmente que AB:AH 'H: HB, El saber coneretamente qué clase de soluci6n utilizaron los pitagoricos ara construir la secciGn durea, si es que realmente utilizaron alguna, seria muy 82_ Histone de la matomaca Figura 43 importante para clarifcar el problema general relativo al nivel y a las caracteristie cas de la matematica griega presoerdtica, puesto que si la matemitica pitagérica comenzé inspirada por la babilénica, con la consiguiente fe explicita en que todo es niimero, entonees jcémo y cuando se produj el fendmeno del cambio de direccion {que condujo al énfasis tan conocida sobre la geometria pura que domina fitmemente ya en los tratados clisicos? 5, El mi Se ha solide mantener el punto de vista de que la mayor parte del material que aparece en ls dos primeros libros de los Elemenzas se debe a ls pitagoricas, Io que Supondria un alto grado de madurez, que implicaria a su vez un desarrotio muy ripido de la matemiltica a partir de la época de Tales y de Pitagoras, Este punto de vista exige um acto de fe en lo que se ha venidollamanl el «milagro eriegon, sean el cual unos recién Hlegados a la escena mediterrinea, de escaso nivel cultural, dominaron el material heredado de sus veeinosy lo elevaton ripidamente a cotas ris altas,estableciendo de paso el marco esencialmente deductive para. los tworemas. En aos recientes se han manifestado serius dudas sobre esta coneepcion tradicional por parte de algunos historiadares que Maman la atencion sobre los conceptos relativamente prsmitivos que dominan la aritmética pitagorica, Si, por poner un ejemplo, «] matemético pitagérico mis importante de cbmienzes del Siglo aC, Arguitas de Tarento (428-265 aC. podia afirmar ue silo la aritmétiea y no la geometria, podia dar demostraciones satisfactorias*, pareceria haber poco Jundamento para situar fa aparicion del método axiomitice en geometria entre 10s pitagoricos anteriores a esta poca en umo 0 das siglos. Se puede argumentar, desde Juego, por otra parte, que Arguitas representaba solamente uno de los puntos de Vista posibes, insistiendo en una numerologia pitagérica ortodoxa que ottos Va fabian abandonado 0 modiicado, Ciestamente hubo posturas que fueron cam. biando en fa astronomia pitagorica, y podemos suponer que en la matemitica debieron darse también cambios comparables. Neugebauer, Exact Sclences hv Amigy, pi 148, Can Ionia ts ptagicos 88 Fl misticismo numérico no fue precisamente una creacién original de los Pitagoricos; por ejemplo, el niimero siete ha sido destacado desde antiguo por un temor reverente, probablemente debido a que son siete les estrellas eitantes o planetas, de los que se derivé la semana, y por lo tanto nuestros nombres para los dias de la semana. Los pitagéricos no fueron en absoluto fos inioos que jimaginaron que los nimeros impares tenian caracteristicas machos y los pares hhembras, con la consecuencia accesoria {y no exenta de prejuicios) que encontra ‘mos tan tardiamente como en Shakespeare, de que «hay algo de la divinidad en los ‘timeros impares». Muchas civilizaciones primitivas campurtiaron diversos aspee tos de esta numerologia, pero los pitagéricos llevaron el culto a los niimeros & su extremo, basando en é) tanto su filesofia como su método de vida. Para ellos, el ‘numero uno es el generador de los nimeros y el niimero de la razr el niimero dos cs el primer nlimero par o hembra y el numero de la opinion; tres es el primer xniimero macho propiamente dicho o el néimero de la armonia, estanda compuesto ‘come lo esté de la unidad y de la diversidad; cuatro es el numero de la justicia 0 de 1a retribuci6n, ¢ indica el arreglo de cuentas; cinco es el niimero de! matrimonio, tunidn de los dos primeros nimeros macho y hembra propiamente dichos, y seis € el nimero de Ia creacion. Cada niimero, a su vez, tenia sus propiedades especiales, pero el més sagrado de todos era el nismero diez 0 tetractis, ya que representabia cl rmimero del universo, incluyendo la suma de todas las posibles dimensiones geométricas. Un punto iinico es el generador de las dimensiones, dos puntos eterminan una recta de dimension uno, tres puntos no alineades determinan un tridngulo o area de dimension dos, y cuatro puntes no coplanarios determinan un tetraedro 0 voluimen de dimensidn tres, y, por tanto, la suma de los nimeros que representan todas las dimensiones es el Venerado niimero diez. Hay que considerar como un tributo a la abstraceién en la matematica pitagérica el hecho de que la veneracion por el nimero diez no estuviera dictado evidentemente por la antomia de las manos o pies del hombre 6, Aritmética y cosmologia La geometria mesopotimica no habia sido mucho mis que el niimero aplicado & la extension espacial. Parece que al principio debiera haber sido casi lo mismo con los pitagéricos, pero hay una modificacion importante. En Egipto el dominio numérico habia incluido los niimeros naturales y las fracciones unitarias; entre los babilonios habia incluido el campo de todas las fracciones racionales, mientras que en Grecia la palabra numero se usuba solo para los enteros positives. Alas fracciones no se las consideraba como entidades iinicas, sino como una razin o felacién entre dos niimeros entetos, y asi la matemitica griega de los primeros tiempos venia a estar frecuentemente mis proxima a la matemética «moderne de hoy que a la aritmética usual de hace unas genetaciones. Tal como lo expresaba mds tarde Buclides (Elementos V. 3), «Uina razén es una cierta relacién con respece to al tamafio de dos magnitudes del mismo tipo», Este punto de vista que cenira sw atencién en Ja conexion entre pares de niimeros tiende a poner el énfasis en los Aaspectos racionales 0 teéricos del concepto de numero y no en el papel del niimero 84 Hisoria dela matemitca como herramienta para el cileulo o para la aproximacién’en la medida: la aritmética podria ser concebida ahora como una disciplina intelectual a la vez que una téonica, y la transicién a tal punto de vista parece haber tenido lugar en la escuela pitagorica, Si hemos de confiar en la tradicion, entonces los pitagorioos no s6lo establecieron Ja aritmética como una rama de la filosofia, sino que parecen hhaberla considerado como la base de una posible unificacién de todos los aspectos del mundo en torno a ellos. Por medio de diagramas formados por puntos o tnidades extensas asociaron ef niimero a la extensién geometrica, lo cual condujo sn ver a una aritmética de los cielos Filolaa (musrto hacia el 390 aC), un pitagorico tardio que compartia la veneracién por la tetractis 0 década, escribia que eran «grande, todopoderosa y generadara de todo, comienzo y guia tanto de la vida divina como de la terrestien’. Esta concepcién del niméro diez como el rlimero perfecto, el simbolo de la salud y la armonia, parece haber sido al menos fen parte In inspiradora del primer sistema astronémico no geocentric, Filolao. suponia que en el centro del universo habia un fuego central alrededor del cual giraban uniformemente la tierra y los siete planetas (incluidos el sol y la luna); et Vista de que este cuadro elevaba sélo a nueve el numero de los cuerpos celestes parte de la esfera de las estrellas fijas, el sistema de Filolao, suponia ademas la cexistencia de un décimo cuerpo, una «contra-tierra» alineada siempre con la tierra 4 con el fuego central y con el mismo periodo de revolucion diaria en torno a dicho. fuego central que la tierra. El sol giraba alrededor del fuego central con un petiodo de un afio, y las estrellas fijas permanecian estacionarias, mientras que la tierra ‘mantenia durante st movimiento el mismo hemisferio deshabitado hacia el fuego central, de manera que los hombres no podian ver nunca ni el fuego central ni la ccontra-tiera. La hipotesis del movimiento circular uniforme que formularon por primera vez los pitagoricos, iba a dominar el pensamiento astronémico durante mas de 2000 aftos, y precisamente Copérico, casi 2000 adios mais tarde, acepto esta hipotesis sin discusién, y se refirio concretamente a los pitagéricos para demostrar ue su teoria del movimiento de fa tierra no era tan nueva ni revolucionaria, 7. Los niimeros figurados Lo concienzudamente que entretejieron los pitagéricos la idea de niimero en sit pensamiento puede ilustrarse muy bien por su interés en los niimeros figurados. Aungue no se pueda formar ningin tridngulo con menos de tres puntos, si es posible construir triingulos con un nimera de puntos mayor, como con seis, diez 0 quinee puntos (xéase la fig, 44). Los niimeros tales cone ines, seis, diez, quinee y, et general, los nimeros dados por la formula ene OED Neal4243. 42434 ; 7 Vase, par un exposiisn especialmente exenss del ptegoisna, Eduard Zeller, History of Grek Philosophy fom the Barlst Period ro the Tae of Socrates 1881), vl, pg 20633. Actea de Ja tetracts wave concretamente pigs 428 y si Una dexpién min extent del papel de a tevacts poede verse en Thomas Tayler, Fhe Theoraiesthmetie of the Prthajreans (Los Angee, (934) pis Is0-a8, pero ete libro dee lees con clria prudencia ei Can 17 Sonia ls pagricos 88 recibjeron el nombre de nimeros triangulares, y l disefio triangular que representa al nlimero diez, la sagrada tetractis, rivalizo en veneracin con el pentégono en la teoria de nimeros pitagorica, Habia ademas muchas otras categorias de niimeros PLACER Figura 44 privilegiados, desde luego; los sucesivos mimeros cuadrados se obtenian sumando las svoesiones 14345474 --+Qn—1), en las que cada uno de los nimeros impares que aparecen sumados se consideraba como una distribucion de puntos en forma de «nomen (el antigue reloj de sol babilonico) situado & lo largo de dos lados contiguos del cuadrado de puntos anterior (véase la fig 44). De aqui la palabra gnomon (relacionada en un principio con la palabra para «sabern) paso a verse asociada a los mismos niimeros impares. La suma de una sueesion de nnlimeros pares de'la forma 24446484 +: +2n=m(n-+1) da lugar a lo que los griegos lamaron un «nimero oblongox, cada uno de los cuales es el doble de un fnlimero triangular. Las distribuciones de puntos pentagonales representan los hnimeros pentagonales, que vienen dados por Ia sucesién Gn) i 444TH Gn y los niimeros he:agonales se oblienen a su vez de la sucesi6n Nel45494- +41 3)=20—p y asi, de una manera andloga, se van obteniendo los nuimeros poligonales de todos los ordenes. Este proceso se puede extender ficilmente, desde luego, a distribucio- res. de puntos en el espacio tridimensional, abteniéndose entonces los mimeros poliédricos. Se dice que Filolao, entusiasmado con estas ideas, mantenia que ‘Tol Is casas que pueden ser conacidas nen nimero: pes no ee posible que sin nimero nada pueda ser concebido ni conocidn.n Esta afirmacién de Filotao parece haber sido una especie de dogma de a «escuela pitagorica, y asi aparecieron historias acerca del descubrimiento de algunas leyes simples de Ia miisica por Pitigoras, a quien se atribuye el haberse dado cuenta por vez primera de que si las longitudes de las cuerdas vibrantes se pueden expresar como razones de niimeros enteros sencllos tales coma la de dos a tres {para la quinta) o como la de tres a cuatro (para 1a cuarta), entoncee Ios tonos. roducidos serin armoniosos. En otras palabras, si una cuerda emite la nota C al 6 Historia dele motemétice ser lafida, entonces una cuerda anéloga de longitud doble emitird la nota C una foctava mas baja, y los tonos entre estas dos notas los emitiran cuerdas cuyas longitudes vengan dadas por razones intermedias: 16:9 para la D, 8:5 para la E, 3:2 para la F, 4:3 para la G, 6:5 para la A y 16:15 para la B, en orden ascendente, Aqui nos encontramos quiza con las primeras leyes cuantitativas de la acistica, y probablemente incluso con las mas antiguas de todas las leyes cuantitativas de la fisica. Los pitagéricos primitivos hicieron gala de una imaginaci6n tan audaz que extrapolaron rapidamente sus resultados para sacar la conclusion de que lot cuerpos celestes emitian andlogamente en sus movimientos tonos armoniasos, la «armonia de las esferas». La ciencia pitagoriea, en general, al jgual que la matemética pitagériea, parece haber sido una curiosa mezcla de pensamiento riguroso y de especulacién fantistica. La teoria que alirma la ealericidad de la terra se le ha alribuido Irecventemente a Pildgoras, pero, caso de set correcta tal atribucion, lo que no sabemos es siesta conclusion® estaba basada en la observacion fisica (quiza de constelaciones nuevas observadas por Pitagoras en sus viajes hacia el Sur) o simplemente en la imaginacidn. La idea misma de que el universo es un «cosmos», es decir, un todo armoniosamente ordenado, parece haber sido también una contribucién pitagorica relacionada con la anterior, idea que, en su época, bien poca base podia tener en la abservacion directa, pero que ha resultado ser enormemente fructifera para el desarrollo de la astronomia. Cuando nos sonreimos al conocer las antiguas fantasias numéricas, deberiamos ser al mismo tiempo conscientes del impulso que estas fantasias dieron al desarrollo tanto de la matemitica como de la ciencia en general; de hecho, los pitagéricos estuvieron sin duda entre Ios primeros que creyeron que los fendmenos de ls naturaleza podrian entenderse por medio de la matemitica. 8, La teoria de proporciones Procio, citando quiz del libro de Budemo, atribuye a Pitigoras dos descubri mientos matemiticos coneretos: 1) la construccién de los poliedros regulares, y 2) Ta teoria de proporciones, y aunque es discutible hasta qué punto tenemos que tomar esta afirmacion literalmente, es muy probable al menos que refleje correctamente la direccion del pensamiento pitagérico. La teoria de proporciones encaja claramente en el marco general de los primitivos intereses matematicos de los griegos, y no es dificil encontrar una probable fuente de inspiracion: sabemos que Pitagoras aprendid en Mesopotamia tres medias, la aritmeética, la geométrica y Ja subcontraria (lamada mas tarde arménica}, asi como la «proporcidn aurea» que relaciona dos de ellas: ef primero de dos nimeros es a su media aritmética como su media arménica es al segundo de ellos. Esta relacion es la esencia del algoritmo Dabilénico para el cileulo de rajces cuadradas, luego la informacién es por lo La tadcion que ariye ta ides de una sera esvea& los pitapércos se ha visto custionade por alginor autores Véuze W. A. Heide, The Frame of the cle Gres Maps wit « Discussion of he Spleric of the Bach (New York: Amer, Goo Soe, 1987 Cap. 1% onte y ts pagiricos 87 ‘menos plausible. En algin momento, sin embatgo, los pitagéricos generalizaron 5 este esquema aiiadiéndole siete medias nuevas para reunir un total de diez: Sib es Ja media entre a y c, con a-c, enlonces las tees eeuaciones abo aonb Boe efinen 6 como la media aritmética, oométrica y arménica respectivamente de a yc "18, Todos los nimeros poliédricos son de la form® Py =a +bn*ren, donde m es el numero de caras y nes el orden, Usese este hecho para hallar «b,c, para los mimeros tetraédricos (n=4) y comprucbese geoméiricamente para i= 4 "19, Los [Link]édrcos se forman aadiendo sucesvos nimeros poligonales del mismo tipo. Muéstrese como se puede generalizar este procedimiento para definir los hiimeros poltopales en el espacio r-dimeasional general y hillense tres niimeros politopales no triviles,

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