1.
ACUERDO DE PARIS
12 diciembre de 2015, en la COP21 de París, las Partes de la CMNUCC
alcanzaron un acuerdo histórico para combatir el cambio climático y acelerar e
intensificar las acciones e inversiones necesarias para un futuro sostenible con
bajas emisiones de carbono. El Acuerdo de París se basa en la Convención y, por
primera vez, hace que todos los países tengan una causa común para emprender
esfuerzos ambiciosos para combatir el cambio climático y adaptarse a sus efectos,
con un mayor apoyo para ayudar a los países en desarrollo a hacerlo. Como tal,
traza un nuevo rumbo en el esfuerzo climático mundial.
El Acuerdo de París quedó abierto a la firma el 22 de abril de 2016 – Día de la
Tierra – en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York. Entró en vigor el 4 de
noviembre de 2016, 30 días después de que se cumpliera el llamado “doble
criterio” (ratificación por 55 países que representan al menos el 55 % de las
emisiones mundiales). Desde entonces, más países han ratificado y siguen
ratificando el Acuerdo, y alcanzan un total de 125 Partes a principios de 2017. El
número actual de ratificaciones se puede encontrar aquí.
El Acuerdo de París exige a todas las Partes que hagan todo lo que esté en su
mano por medio de contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC por sus
siglas en inglés) y que redoblen sus esfuerzos en los próximos años. Esto incluye
la obligación de que todas las Partes informen periódicamente sobre sus
emisiones y sobre sus esfuerzos de aplicación. También habrá un inventario
mundial cada cinco años para evaluar el progreso colectivo hacia el logro del
propósito del acuerdo, y para informar sobre nuevas medidas individuales de las
Partes.
Sus principales elementos son:
un objetivo a largo plazo: los gobiernos acordaron mantener el aumento de
la temperatura media mundial muy por debajo de 2 °C con respecto a los
niveles preindustriales y proseguir los esfuerzos para limitar ese aumento a
1,5 °C;
contribuciones: antes de la conferencia de París, y durante esta, los países
presentaron planes generales nacionales de actuación contra el cambio
climático (conocidos como contribuciones determinadas a nivel nacional)
para reducir sus emisiones;
ambición: los gobiernos acordaron comunicar sus planes de actuación cada
cinco años, fijando en cada plan objetivos más ambiciosos;
transparencia: los países acordaron informarse mutuamente y a la sociedad
sobre el grado de consecución de sus objetivos para garantizar la
transparencia y la supervisión;
solidaridad: los Estados miembros de la UE y otros países desarrollados
seguirán financiando la lucha contra el cambio climático para ayudar a los
países en desarrollo tanto a reducir sus emisiones como a generar
resiliencia para responder a los efectos del cambio climático.
2. ACUERDO GENERAL SOBRE ARANCELES ADUANEROS Y COMERCIO
El Acuerdo General de Aranceles y Comercio (GATT, por sus siglas en inglés),
fue el primer acuerdo de libre comercio en el mundo, firmado por 23 países que
buscaban eliminar o reducir los aranceles para promover el intercambio de
mercancías entre estos países.
Este acuerdo fue firmado el 30 de octubre de 1947 y entró en vigor el 1 de enero
de 1948. Los 23 países fundadores del GATT fueron Australia, Bélgica, Birmania,
Brasil, Canadá, Ceilán, Cuba, Checoslovaquia, Chile, China, Estados Unidos,
Francia, India, Líbano, Luxemburgo, Noruega, Nueva Zelandia, Países Bajos,
Pakistán, Reino Unido, Rodesia del Sur, Siria y Sudáfrica.
El GATT buscaba impulsar la recuperación económica después de la crisis que
había dejado la Segunda Guerra Mundial a través de la cooperación comercial
entre países. Aunque la reducción de aranceles fue la principal medida que
tomaron estos países, mantuvieron regulaciones importantes para no afectar el
comercio local.
Así, desde 1948, este acuerdo continuó creciendo y, para 1994, estuvieron
inscritos hasta 128 países. La evolución y mejora del GATT fue constante y su
desarrollo llevó a la creación de la Organización Mundial del Comercio (OMC) el 1
de enero de 1995. Sus miembros abarcaban alrededor del 90% del comercio
mundial.
Ahora, el Consejo para el Comercio de Mercancías es el responsable del GATT y
está integrado por todos los países que son miembros de la OMC. Este consejo
tiene 10 comités que abordan temas de interés sobre el comercio internacional
como la agricultura, el acceso al mercado, el antidumping, entre otros.
Entre los logros más importantes del GATT cabe citar la aprobación en 1964
de la Parte IV del Acuerdo General denominada «Comercio y Desarrollo» y por el
que se aceptaba un trato preferente a favor de los países en desarrollo que
permitió el establecimiento –en 1971– del Sistema de Preferencias Generalizadas
(SPG) a favor de los países en desarrollo, la mundialización de la aplicación del
Acuerdo a casi todos los países del mundo y la enorme reducción de niveles
arancelarios y de barreras al comercio para productos industriales que se
produjeron a través de las ocho Rondas de Negociaciones Multilaterales que
organizó el GATT en su existencia independiente hasta que se creara la OMC en
1995:
1. la Ronda de Ginebra de 1947 con 23 países participantes,
2. la Ronda de Annecy 1949 con 33,
3. la Ronda de Torquay 1951 con 34,
4. la Ronda de Ginebra de 1956 con 22,
5. la Ronda Dillon 1960-62 con 45,
6. la Ronda Kennedy 1962-67 con 48,
7. la Ronda de Tokio 1973-79 con 99 y que aprobó, también, una serie de
códigos contra obstáculos no arancelarios al comercio, y, finalmente,
8. la Ronda Uruguay 1986-94 con 118 participantes que culminó en el Acta de
Marrakech de 15 de abril de 1994 cuyo mayor logro fue la creación de la
Organización Mundial de Comercio (efectiva el 1 de enero de 1995) en la
cual ha quedado englobado el GATT. FG
Objetivos del Acuerdo General de Aranceles y Comercio:
comercio sin discriminación. Fue una cláusula que permitía que ningún país
tendría menos ventajas sobre otro en caso de que este tuviera una
economía más o menos favorecida.
Protección de los mercados locales a través de aranceles.
Competencia leal. Sobre todo, para las medidas antidumping que buscaban
proteger las industrias locales.
Prohibición general de cuotas de importación.
Crear procesos para que países que enfrenten problemas económicos puedan
estar exentos de algunas obligaciones del GATT.
Crear soluciones para controversias comerciales, desde la consulta hasta la
conciliación entre países que tuvieran algún problema sobre el intercambio de
mercancías.
Cómo funcionaba el Acuerdo General de Aranceles y Comercio
El GATT funcionaba a través de las resoluciones creadas en ocho rondas de
reuniones entre abril de 1947 y diciembre de 1993. La primera reunión se celebró
en Ginebra, Suiza y la última en Uruguay.
En la primera reunión los miembros establecieron concesiones fiscales que
abarcaban más de 10 mil millones de dólares en comercio exterior. La segunda,
realizada en Francia, tuvo los aranceles como el tema principal nuevamente.
Así, cada ronda de reuniones reducía los aranceles cada vez más. El promedio de
reducción de aranceles fue de 22% en la primera ronda y para la última fue de 5%.
En la última ronda, realizada en Uruguay, se negoció la creación de la
Organización Mundial del Comercio (OMC), que entró en vigor en 1995.
2. ACUERDO SOBRE LOS ASPECTOS DE LOS DERECHOS DE
PROPIEDAD INTELECTUAL RELACIONADOS CON EL COMERCIO.
El Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual
relacionados con el Comercio (Acuerdo sobre los ADPIC o, en inglés, TRIPS), es
el Anexo 1C del Convenio por el que se crea la OMC firmado en 1994. En él se
establece una serie de principios básicos sobre la propiedad intelectual tendiente a
armonizar estos sistemas entre los países firmantes y en relación con el comercio
mundial.
El Acuerdo sobre los ADPIC es un acuerdo de normas mínimas, que
permite a los Miembros prestar una protección más amplia a la propiedad
intelectual si así lo desean. Se les deja libertad para determinar el método
apropiado de aplicación de las disposiciones del Acuerdo en el marco de
sus sistemas y usos jurídicos.
El Acuerdo sobre los aspectos de los derechos de propiedad intelectual
relacionados con el comercio (ADPIC), aprobado como parte del Acuerdo de
Marrakech, contiene normas mínimas para la protección de casi todas las
categorías de propiedad intelectual. A los miembros de la OMC que no cumplan
estas normas podrán aplicárseles los procedimientos de solución de diferencias de
la OMC y posteriormente sanciones comerciales.
El Acuerdo sobre los ADPIC se basa en los sistemas multilaterales existentes para
la protección de los diversos derechos de propiedad intelectual que abarca, y
recoge muchas disposiciones sustantivas de los principales instrumentos
internacionales de protección de la propiedad intelectual.
El acuerdo sobre los ADPIC consta de 7 partes:
Parte I: Disposiciones generales y principios básicos
Parte II: Normas relativas a la existencia, alcance y ejercicio de los derechos de
propiedad intelectual
Parte III: Observancia de los derechos de propiedad intelectual
Parte IV: Adquisición y mantenimiento de los derechos
Parte V: Prevención y solución de diferencias
Parte VI: Disposiciones transitorias
Parte VII: Disposiciones institucionales; disposiciones finales
El Acuerdo sobre los ADPIC incorpora como principios fundamentales los propios
del Convenio de París para la Protección de la Propiedad Industrial, el Convenio
de Berna, la Convención de Roma sobre derechos conexos y el Tratado de
Washington sobre Semiconductores, a los cuales añade el principio de la Nación
Más Favorecida (NMF) propio de la OMC.
Requisitos de ADPIC:
los términos de copyright deben extenderse al por menos 50 años. (Art. 12 y 14)
Los derechos de autor deben ser concedidos de forma automática y no basados
en alguna forma de registro. (Art. 9)
Los programas de ordenador deben ser considerados como "obras literarias" en
virtud del derecho de autor y reciben los mismos términos de protección.
Excepciones nacionales al derecho de autor (como el "uso justo" en los Estados
Unidos) están limitadas por la prueba de tres etapas de Berna.
Las patentes deben ser otorgadas por las "invenciones" en todos los "campos de
la tecnología", siempre que reúnan todos los demás requisitos de patentabilidad
(aunque se permiten excepciones para ciertos intereses públicos (Art. 27.2 y 27.3)
y debe poder garantizarse por lo menos 20 años (Art 33).
Las excepciones a los derechos exclusivos deben limitarse, siempre que la
explotación normal de la obra (Art. 13) y la explotación normal de la patente
(artículo 30) no esté en conflicto.
En un perjuicio injustificado a los intereses legítimos de los titulares de los
derechos de los programas de ordenador, las patentes están permitidas.
Los intereses legítimos de terceros tienen que ser tomados en cuenta por los
derechos de patente (artículo 30).
En cada estado, el derecho de propiedad intelectual no puede ofrecer ningún
beneficio a los ciudadanos locales que no estén a disposición de los ciudadanos
de otros países signatarios en virtud del principio de trato nacional (con ciertas
excepciones limitadas, Art. 3 y 5). También ADPIC tiene la cláusula de la nación
más favorecida.
Normas relativas a la existencia, el alcance y el ejercicio de los derechos de
propiedad intelectual
El Acuerdo se propone garantizar la aplicación de algunas normas adecuadas de
protección de la propiedad intelectual en todos los países miembros, inspirándose
en las obligaciones de fondo enunciadas por la Organización Mundial de la
Propiedad Intelectual (OMPI) en los distintos convenios relativos a los derechos de
propiedad intelectual (el Convenio de París para la Protección de la Propiedad
Industrial, el Convenio de Berna para la Protección de las Obras Literarias y
Artísticas, la Convención Internacional de Roma sobre la Protección de los Artistas
Intérpretes o Ejecutantes, de los Productores de Fonogramas y los Organismos de
Radiodifusión y el Tratado de Washington sobre la Propiedad Intelectual respecto
de los Circuitos Integrados). Se introducen numerosas nuevas normas, o normas
más rigurosas, en los ámbitos con respecto a los cuales no se han pronunciado
los convenios existentes o lo han hecho de manera insuficiente.
Por lo que se refiere a los derechos de autor, los Miembros de la OMC deben
ajustarse a las normas fundamentales del Convenio de Berna para la Protección
de las Obras Literarias y Artísticas. En lo sucesivo, los programas de ordenador
serán protegidos como obras literarias.