Archivos de Zootecnia 0004-0592: Issn: Pa1gocag@lucano - Uco.es
Archivos de Zootecnia 0004-0592: Issn: Pa1gocag@lucano - Uco.es
ISSN: 0004-0592
pa1gocag@[Link]
Universidad de Córdoba
España
1
Área de Investigación Ganadera. Instituto Tecnológico Agrario. Consejería de Agricultura y Ganadería.
Junta de Castilla y León. Salamanca. España. *ita-posferra@[Link]
2
Pfizer, S.A. Parque Empresarial La Moraleja. Alcobendas. Madrid. España.
RESUMEN INTRODUCCIÓN
Se ha realizado un estudio epidemiológico La prevalencia de los agentes infeccio-
para conocer la prevalencia de dos agentes infec- sos en las ganaderías se debe a varios fac-
ciosos comunes, IBR y BRSV, en 15 ganaderías tores: las poblaciones silvestres del entor-
bovinas de Lidia en Salamanca (Castilla y León, no, condiciones ambientales, la gestión
España). En 2006 se obtuvieron muestras sanguí- sanitaria de los animales y de las instalacio-
neas de 286 animales, aparentemente sanos y sin
nes, el método de diagnóstico, la calidad de
problemas evidentes. Los análisis serológicos se
realizaron utilizando la técnica de diagnóstico
las muestras a analizar y el sistema de pro-
ELISA, obteniéndose una prevalencia por rebaño ducción (Anderson, 2000; Espí et al., 2000).
del 99,92 % e intra-rebaño del 85,29 % para la IBR, El ganado de Lidia se cría en régimen exten-
mientras que para el BRSV se obtuvieron un 82,23 sivo puro y por ello, las primeras manifesta-
% y del 89,69 % respectivamente. ciones clínicas de cualquier proceso pato-
lógico suelen pasar inadvertidas para los
SUMMARY responsables de la explotación. En el ámbito
ganadero de Castilla y León, el sector del
An epidemiological study was conducted to
vacuno de Lidia supone el 20 % del total
determine the prevalence of the IBR and BRSV in
15 bullfighting cattle farms from Salamanca (Castilla
nacional, al contar con 266 ganaderías y
y León, España). In 2006, a total of 286 blood 50196 cabezas de ganado bravo (MARM,
samples from healthy calves and cows were 2011) resaltando la importancia de
collected. ELISA kits were used to process the Salamanca a nivel provincial, que con 221
samples. The herd prevalence against both viruses ganaderías ocupa el primer lugar a nivel
were 99.92 % and individual prevalence were nacional en número de cabezas con una
85.29 % for IBR and for BRSV were 82.23 % and carga ganadera media por explotación de
89.69 % respectively. 0,60 cabezas/ha (García et al., 2007). A pesar
de su importancia en el conjunto del vacuno
#
extensivo, apenas encontramos en la biblio-
Proyecto Intervalo entre partos en las ganade-
rías de Lidia de Castilla y León (Plan de Experi-
grafía estudios de prevalencia de enferme-
mentación Agraria 2006). Financiado por el Ins- dades infecciosas en ganado de Lidia. La
tituto Tecnológico Agrario de Castilla y León rinotraqueitis infecciosa bovina (IBR) y la
(ITACYL) y Pfizer Salud Animal®. enfermedad producida por el virus respira-
torio sincitial bovino (BRSV) son dos pro- corticosteroides o el transporte son causas
cesos víricos que afectan al sistema respi- de reactivación de infecciones latentes, que
ratorio, pudiendo ocasionar lesiones que pueden generar la trasmisión del virus a
menoscaben la capacidad respiratoria del otros animales susceptibles del rebaño.
animal afectando a su producción. Ambos, El virus respiratorio sincitial bovino
son agentes primarios desencadenantes del (BRSV) Paramyxoviridae, Pneumovirus
Síndrome Respiratorio Bovino (SRB) de etio- (Larsen, 2000) está ampliamente difundido
logía multifactorial que causa enfermeda- en la población bovina mundial con una
des del tracto respiratorio principalmente tasa estimada de seropositividad del 60 al 70
de las vías respiratorias bajas. Están impli- %. Se puede presentar aislado o asociado a
cados factores asociados al ambiente y al otros patógenos respiratorios, de hecho, es
estrés como son, el tipo de estación (otoño considerado el principal agente viral del
e invierno) cambios bruscos de temperatu- SRB (Larsen, 2000; Valarcher et al., 2000). La
ra, una ventilación deficiente, el transporte mortalidad descrita para el BRSV es del 2-3
y el hacinamiento (Wells et al., 1997; %, pero en brotes severos puede llegar a
Radostits et al., 1999; Svensson et al., 2003). alcanzar el 20-25 % (Holzhauer, 1979). La
Con unos índices de morbilidad del 80-100 morbilidad por BRSV en el ganado vacuno
% y de mortalidad entre el 2-10 % (Marín, de carne (70 %), parece ser más elevada,
1996), estudios epidemiológicos de prácti- (Schelcher et al., 1990) que en ganado le-
camente todos los países revelan que estos chero, con un 60 % (Baker, 1986 a y b;
virus están ampliamente distribuidos a ni- Elevander, 1996). Tiene un fuerte compo-
vel mundial (Larsen, 2000; Eiras, 2010) y por nente estacional, al presentarse incidencias
ende, están presentes de forma endémica en elevadas en los meses de otoño e invierno
las ganaderías bovinas siendo causantes (Baker, 1986a), y es el principal agente cau-
de elevadas pérdidas económicas en las sal de problemas respiratorios en indivi-
explotaciones afectadas por los costes de duos jóvenes (≤6 meses) (Kahrs, 1981; Van
los tratamientos farmacológicos o vacu- der Poel et al., 1993; Valarcher y Taylor,
nales, servicios veterinarios, bajas, gastos 2007). La inmunidad maternal no parece que
de reposición y sobre todo los efectos a pueda proteger a los neonatos de la infec-
largo plazo derivados de las posibles lesio- ción, ya que la concentración de anticuerpos
nes que hayan producido (Anderson, 2000; maternales no está relacionada con resis-
Espí et al., 2000). tencia a la infección pero sí con una reduc-
La rinotraqueitis infecciosa bovina (IBR) ción en la gravedad de la sintomatología
es una enfermedad producida por el clínica (Valarcher y Taylor, 2007). Algunas
herpesvirus bovino tipo 1 (BHV-1), Herpes- bacterias y cambios de temperatura suelen
viridae, género Varicellovirus. La preva- desencadenar la infección clínica, mientras
lencia descrita en Europa oscila entre el 10- que el aumento de la producción de
80 % (Eiras, 2010). Su morbilidad puede esteroides por el estrés generado durante el
llegar al 100 % y el porcentaje de letalidad movimiento de los animales o su hacina-
varía en función de la edad, la gravedad y la miento es suficiente inmunosupresor para
presencia de otras enfermedades secunda- permitir la activación de los virus latentes o
rias que complican el proceso, pudiendo la infección por virus exógenos (Van der
llegar a alcanzar el 10 % en casos severos Poel et al., 1994).
(Suárez et al., 1995). Los cambios en las El objetivo de este trabajo ha sido reali-
condiciones de manejo, otras infecciones, zar un estudio epidemiológico de la IBR y
las altas concentraciones de animales, la del BRSV en ganaderías de la raza de Lidia
época de celo, el parto, los tratamientos con de la provincia de Salamanca.
rada (p) del 60 % para el IBR (Fernández, suero, se conservaron a una temperatura de
2007) y del 51 % para el BRSV (Gómez- -20 ºC hasta que fueron enviados a una
Tejedor et al., 1983) con un nivel de confian- laboratorio privado para su análisis. Se uti-
za (IC) del 90 % y un error máximo del 5 % lizó la técnica ELISA de competición para la
(EPIDAT 2006. Versión [Link] de Galicia, IBR (Idexx IBRgE) y para el BRSV (Ingezim
OPS/OMS). El tamaño muestral obtenido BRSV Compact) expresándose los resulta-
para el IBR fue de 259 y para el BRSV de 269 dos en valores de densidad óptica (DO).
pero por razones económicas, se pudo am- Para el análisis estadístico de los datos, se
pliar el tamaño de la muestra hasta 286 ani- empleó el programa SPSS versión 15.0®
males. El número de ganaderías a muestrear para Windows, valorándose las diferencias
(n=15) se calculó dividiendo el tamaño de la entre los diversos grupos considerados con
muestra (n=286) entre el promedio de anima- el estadístico chi cuadrado de Pearson con
les a analizar por ganadería (n=19). Se esta- un nivel de confianza del 95 %.
blecieron 2 grupos de edad: animales jóve- Para este análisis se definió como gana-
nes, de entre 6-12 meses (n=141), y adultos, dería infectada aquella donde apareció al
con más de 12 meses (n=145). De cada explo- menos un animal con resultado positivo. La
tación se analizaron aproximadamente el 50 prevalencia aparente (AP) de cada enferme-
% de cada grupo de edad. dad se estimó como:
Se realizó una distinción geográfica de la
provincia de Salamanca en dos zonas: nor- AP= T/N
te, donde existen 43 ganaderías de Lidia (20 donde:
%) y sur donde se localizan 178 (80 %). Se T= total de muestras con resultados positivos;
analizaron 5 ganaderías en la zona norte y 10 N= total de muestras analizadas.
en la zona sur (en vez de 3 y 12, respectiva-
mente, por encontrarse en la zona norte un La prevalencia real (PR) por animal o
mayor número de explotaciones donde nun- intra-rebaño se calculó aplicando la fórmula
ca se habían realizado protocolos vacu- (Noordhuizen et al., 1997):
nales).
Se diferenciaron aquellas explotaciones PR= AP+Sp-1/Se+Sp-1
donde se aplicaban protocolos vacunales
ajustados por la sensibilidad (Se) y especificidad
frente a los agentes investigados de las que
(Sp) de la prueba diagnóstica.
no lo hacían. En las ganaderías donde exis-
tía un protocolo, la muestra sanguínea se Para calcular la PR por rebaño, la Se (Ser)
extrajo transcurridos 12 meses desde la úl- y la Sp (Spr) se hallaron a partir de los
tima vacunación, para minimizar la posible valores de la AP de los animales pertene-
interferencia de anticuerpos vacunales. Aún cientes a rebaños positivos, prevalencia
así, se han distinguido en los individuos intra-rebaño (pPa) y de la media de animales
adultos aquellos que han sido inmunizados de todos los rebaños incluidos en el estudio
alguna vez (n=105) de aquellos que nunca lo (n), según las fórmulas:
han sido (n= 40) y los jóvenes que se consi-
dera que ya han perdido los anticuerpos Ser= 1-(1-pPa) n y Spr= (Sp)n
calostrales (n=141). Las ganaderías inmuni-
donde:
zadas utilizaron vacunas inactivadas.
pPa= nº de animales seropositivos/nº total de
La toma de muestras se realizó por ex- animales de los rebaños seropositivos (Martin
tracción de 5 ml de sangre de la vena coccígea et al., 1992).
caudal en Vacutainer® sin anticoagulante.
Los tubos fueron centrifugados a 2000 r.p.m. En este estudio, la AP intra-rebaño y la
durante 15 minutos y tras la obtención del pPa tienen el mismo valor ya que todas las
La AP rebaño fue del 100 % y del análisis <5% 0/5-0 0/10-0 0/15-0
efectuado para detectar anticuerpos frente 5-20% 0/5-0 0/10-0 0/15-0
a la IBR a nivel individual se ha obtenido 20-60% 4/5-80 3/10-30 7/15-46,7
una AP del 68,72 % (179/286), una PR por >60% 1/5-20 7/10-70 8/15-53,3
rebaño del 99,92 % y PR intra-rebaño del PRIR 72,37 90,39 85,29
85,29 %. Según el riesgo de infección, todas
las ganaderías presentaron una seropo- animales, siendo el 87,58 % de los adultos y
sitividad media (46,67 %) o alta (53,34 %), no el 36,87 % de los jóvenes positivos a la IBR
encontrando diferencias significativas en- (figura 2). La existencia o no en las explota-
tre zonas (p<0,05). En la zona norte, el 80 % ciones de un plan vacunal anual frente a la
de los rebaños presentaron una seropo- IBR y la presencia de anticuerpos frente a
sitividad media y el resto alta (20 %), con ella en los animales muestreados presentó
una seropositividad individual del 54,32 % diferencias estadísticamente significativas
(44/81) y una PR intra-rebaño del 72,37 %. (p≤0,001). Así, en las ganaderías donde se
Mientras que en el sur, el 30 % de las explo- aplican, se obtuvo una seropositividad del
taciones presentaron una seropositividad 67,64 % (138/204) a nivel individual, frente
media y el 70 % alta, con una seropositividad al 50 % (41/82) donde no se aplican. Un 70
individual del 65,85 % (135/205) y una PR % de las ganaderías vacunadas están den-
intra-rebaño del 90,39 % (tabla I). tro del grupo más alto de prevalencia (>60
La relación entre la edad y la presencia %) y el resto en un nivel medio. Las explo-
de anticuerpos frente a IBR resultó estadís- taciones no vacunadas se sitúan en los
ticamente significativa (p≤0,001), aumen- grupos de prevalencia alta (20 %) y media
tando la positividad con la edad de los (80 %). Los diferentes niveles de seropo-
100 100
Vacunado BRSV Vac unado IBR
90 90
No vacunado BRSV No vacunado IBR
80 80
70 70
60
60
50
50
40
40
30
30
20
20
10
10
0
0
Joven Adulto
Jove n Adulto
sitividad a IBR también resultaron estadís- 108) como en los jóvenes, con un 72,34 %
ticamente significativos (p≤0,001) en fun- (102/141) (figura 2).
ción de la vacunación, la seropositividad en
los individuos vacunados fue del 90,47 % DISCUSIÓN
(95/105) y del 46,40 % (84/181) en los no
vacunados. En este último grupo (40 jóve- El estudio se limita a una provincia de
nes y 141 adultos no vacunados) también se Castilla y León y a una raza criada en un
encontraron diferencias significativas sistema extensivo puro. La prevalencia en
(p≤0,001), en función de la edad de hecho en España de la IBR se podría establecer a nivel
los adultos el nivel de seropositividad fue de rebaño en el 60 % e intra-rebaño del 25 al
superior con un 80,00 % (32/40) frente al 40 % (Fernández, 2007). Siendo atribuida
36,87 % (52/141) de los jóvenes. esta seropositividad tanto a anticuerpos de
En el estudio de la BRSV, la AP a nivel infección natural como vacunales, por lo
de explotación fue del 100 % y la AP por que, presumiblemente, la prevalencia real
animal fue del 85,31 % (244/286). La PR por de la infección sería inferior. A nivel nacio-
rebaño obtenida fue del 82,23 % e intra- nal, Suárez et al. (1995) realizaron un estu-
rebaño del 89,69 % (tabla I). Ha sido impo- dio obteniendo una prevalencia del 50 % en
sible establecer grupos de prevalencia para rebaño y del 30 % individual. En Andalucía,
esta enfermedad debido a que los niveles de Gómez et al. (1997) señalan para ganado
infección encontrados fueron muy eleva- vacuno extensivo una seroprevalencia re-
dos. No hubo diferencias estadísticamente baño del 96 %, similar a este estudio, mien-
significativas entre los porcentajes de tras que doce años después, Yus et al.
seropositividad encontrados teniendo en (2009) sitúan la prevalencia rebaño en el
cuenta la zona (p>0,05) y los porcentajes de 63,8 % e intra-rebaño del 45,8 % para el
positividad individual obtenidos fueron mismo tipo de ganado y Comunidad Autó-
muy similares en el norte con un 86,42 % (70/ noma. En el norte de España, la prevalencia
81) de seropositividad y con una PR intra- descrita en Galicia fue del 47,2 % y la
rebaño del 83,56 %; y en el sur un 84,88 % seropositividad individual del 35,7 % (Yus
(174/205) de seropositividad y una PR intra- et al., 2009), mientras que para Asturias la
rebaño del 81,69 %. Tampoco se encontra- prevalencia rebaño se situaba en el 55 %
ron diferencias estadísticamente significa- (Fernández-Cabezas, 2007). En Cantabria,
tivas entre los porcentajes de seropositi- un 75 % en rebaño y un 40 % individual
vidad encontrados en función de la aplica- (Fernández-Cabezas, 2007), en el País Vas-
ción o no de un plan vacunal en las explota- co, un 45,8 % en rebaño y un 25 % de
ciones (p>0,05), en el grupo de ganaderías prevalencia individual (Yus et al., 2009).
con plan vacunal se obtuvo un 83,33 % (55/ En un estudio realizado en 1993 en gana-
66) y en aquellas sin plan vacunal un 85,90 derías de Lidia de la provincia de Salamanca,
% (189/220). También resultaron estadísti- Matías et al. (1994) encontraron un 52,90 %
camente significativos (p≤0,001) los dife- de seropositividad individual, inferior al
rentes niveles de seropositividad a BRSV descrito en este trabajo. En aquellos años,
en función de la vacunación individual, en la vacunación frente a este patógeno no era
el grupo vacunado fue del 97,29 % (36/37) y común en este tipo de ganaderías, por lo que
en los no vacunados del 83,53 % (208/249). la mayoría de las ganaderías eran positivas
En este último (40 jóvenes y 141 adultos no al [Link] resultados obtenidos en fun-
vacunados) también se encontraron dife- ción de la edad muestran una seropositividad
rencias significativas (p≤0,001), en función mayor en adultos. Esto pudiera deberse a
de la edad siendo el nivel de seropositividad que, a medida que pasa el tiempo, se
alto tanto en adultos con un 98,14 % (106/ incrementa la probabilidad de que un animal
contacte con el virus. En jóvenes, podría de Italia, Luzzago et al. (2010) encontraron
surgir el interrogante de si es posible la una prevalencia rebaño del 78 % (n=59) y un
interferencia con anticuerpos calostrales, 69,1 % (n=573) de seroprevalencia indivi-
aunque según Kaiser et al. (1998) a los 6-12 dual. Mientras, Bidokhti et al. (2008) obser-
meses es improbable encontrar este tipo de varon un 80 % en Suecia para la prevalencia
anticuerpos, por tanto, la posibilidad de intra-rebaño y Pardon et al. (2011) del 40,0
interferencia debe considerarse mínima y % (n=15) en Bélgica, muy por debajo de los
los animales positivos habrían tenido con- niveles obtenidos en otras regiones euro-
tacto con la infección natural. Los altos peas. En España, la prevalencia individual
porcentajes de seropositividad obtenidos descrita por Gómez-Tejedor et al. (1983) fue
en los adultos de las ganaderías donde no del 51,4 % (n=570) y por Alonso et al. (1984)
se vacuna, pueden deberse a individuos del 89,36 % (n=188) en un estudio realizado
que han padecido y superado la infección, en 31 ganaderías de Aragón, La Rioja y
animales latentemente infectados o anima- Navarra, en concordancia con el obtenido
les infectados. En todo caso, es un indica- en este estudio.
dor claro de la existencia de circulación Los resultados obtenidos con respecto
vírica entre las explotaciones. En la actuali- a la edad, concuerdan con los de Van der
dad, aún no está generalizado el uso de Poel et al. (1994) quienes determinaron que
vacunas marcadas, y todas las que se han la enfermedad natural aparece con alta fre-
utilizado en las explotaciones estudiadas cuencia en terneros de 6 meses en aquellas
son vacunas inactivadas que han podido zonas donde la infección es endémica. La
interferir en los resultados. Según Valarcher frecuencia de infección estaría correlacio-
y Taylor (2007) puede haber presencia de nada con la densidad ganadera y la edad
anticuerpos vacunales frente a IBR durante (Elevander, 1996). Así lo atestigua el hecho
años. La técnica de análisis utilizada no de que en Inglaterra más del 70 % de los
distingue entre anticuerpos contraídos por terneros con 9 meses de edad estarían infec-
infección natural o vacunación (Nardelli et tados por BRSV (Kimman et al., 1988) y con
al., 1999; Ackermann y Engels, 2006), lo cual menos de 12 meses en Noruega (Stott et al.,
explicaría la elevada tasa de seropositividad 1980). Sin embargo, en la provincia de
de los adultos vacunados. Aún así, los altos Salamanca parece ser que la densidad gana-
niveles de seropositividad del plantel no dera es independiente, lo que indica que la
vacunado, denotarían la existencia de infec- presencia del virus podría considerarse
ción activa en las ganaderías de la provincia. endémica. La alta prevalencia de anticuerpos
Existen pocas referencias bibliográficas frente a BRSV en becerros menores de 12
de los niveles de seroprevalencia del BRSV meses indica que la población bovina ya
en ganado vacuno, señalándose valores está expuesta desde edades tempranas al
que oscilan entre el 30 y 70 % (Ames, 1993; virus, existiendo circulación vírica activa en
Elevander, 1996), pese haber quedado de- toda la provincia. Las diferencias entre los
mostrada la alta susceptibilidad del ganado niveles de anticuerpos frente a BRSV en-
bovino a este patógeno (Castleman et al., contradas en función de la inmunización
1985; Oberst et al., 1993). En Francia, Perrin pueden ser debidas a anticuerpos vacunales.
et al. (1979) detectaron una seroprevalencia Por otra parte, en la bibliografía hay con-
individual del 64,1 % en ganaderías del cen- troversia respecto a la vacunación. Algu-
tro y suroeste del país (n=20), mientras que nos autores reportan que el uso de vacunas
Valarcher y Hägglund (2006) observaron inactivadas habría sido ineficaz (Schreiber
una seroprevalencia individual del 89,70 % et al., 2000), mientras que otros afirman que
en terneros y del 93,60 % en vacas (n=78). En la presencia de lesiones y la carga viral
ganaderías de producción lechera del norte disminuiría considerablemente en terneros
inmunizados con vacuna viva modificada o Salamanca. El manejo y el traslado casi con-
inactivada (Brodersen, 2010; Ellis et al., tinuo de animales para espectáculos tauri-
1995, 2001). El uso de vacunas frente a BRSV nos han podido influir en la elevada preva-
aún no está extendido y las utilizadas en las lencia de estas enfermedades en la raza,
explotaciones estudiadas incorporaban una siendo, por tanto, el sistema de producción
cepa inactivada del virus. Es posible que la utilizado (extensivo) un valor independien-
presencia residual de anticuerpos vacunales te del nivel de infección. La erradicación de
haya sido la causante del alto porcentaje de la IBR sería posible a medio-largo plazo
seropositividad observado, pero, los altos estableciendo programas de control riguro-
niveles encontrados en adultos no vacuna- sos, tal y como se están aplicando ya en
dos y jóvenes permiten sospechar la pre- otras regiones españolas y europeas.
sencia de infección. La prevalencia de BRSV en el vacuno de
Lidia en Salamanca es alta y podrían presen-
CONCLUSIONES tarse cada vez con mayor frecuencia casos
clínicos graves. Resultaría necesario
Es posible que la presencia residual de implementar buenas prácticas de manejo,
anticuerpos vacunales haya sido la causan- incluida la vacunación, e intentar minimizar
te del alto porcentaje de seropositividad los problemas respiratorios en los animales
observado para ambas virosis. jóvenes, para disminuir la prevalencia de la
El elevado número de rebaños positivos enfermedad y mejorar la condición sanita-
frente a la IBR y BRSV, demuestra la amplia ria, ya que ambas enfermedades podrían
distribución y exposición a dichos virus en afectar negativamente al rendimiento final
el ganado de Lidia de la provincia de de estos animales en su edad adulta.
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