República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Defensa
Viceministerio de Educación para la Defensa
Universidad Militar Bolivariana de Venezuela
Centro de Estudios de Postgrados Tácticos, Técnicos y Logísticos
Escuela del Estudios del Poder Aéreo “27N”
Sistema de Apoyo Logístico Territorial
(SALTE)
Instructor:
Participantes:
Cap. Sobeida Primera
Cap. José González Fuentes C.I.V-19.918.416
Cap. Ángel Castillo Herrera C.I.V-21.465.988
Cap. José Lara Moreno C.I.V-20.876.268
Cap. Carlos Cabello Figueroa C.I.V- 20.959.944
Boca de Río, 21 Mayo de 2026
Introducción
La evolución del pensamiento militar contemporáneo ha demostrado que la
victoria en un conflicto armado no depende únicamente de la superioridad táctica o
del despliegue de fuerzas combatientes en el frente, sino de la robustez,
flexibilidad y resiliencia de sus estructuras de sostenimiento. En la República
Bolivariana de Venezuela, bajo el amparo de la Doctrina Militar Bolivariana y el
Concepto Estratégico para la Defensa Integral de la Nación, se ha adoptado la
Guerra Popular Prolongada como la forma de conducir las operaciones ante
cualquier escenario de agresión extranjera. Es en este marco estratégico donde
cobra vida el Sistema de Apoyo Logístico Territorial (SALTE), un modelo
doctrinario que rompe con los esquemas logísticos tradicionales centralizados
para dar paso a una estructura profundamente territorializada y multidimensional.
El presente estudio aborda de manera integral los componentes analíticos que
sustentan al SALTE, estructurándose a través de cinco ejes fundamentales: en
primer lugar, su conceptualización, la cual define el marco operativo y legal del
sistema; en segundo lugar, su esencia, arraigada en la fusión cívico-militar y el
empleo coordinado de los recursos locales; en tercer lugar, los principios rectores
que rigen su planificación, tales como la territorialidad, la autosuficiencia y la
desconcentración; en cuarto lugar, las funciones logísticas especializadas que
abarcan desde el abastecimiento técnico hasta el apoyo de sanidad y metrología;
y, finalmente, la delimitación de quiénes participan, evidenciando la
corresponsabilidad existente entre las agrupaciones de la Fuerza Armada
Nacional Bolivariana (FANB) y el entramado de instituciones públicas y privadas
del país. A través de este análisis, se busca comprender cómo la logística
territorial se convierte en la garantía fundamental para mantener el apresto
operacional y la vitalidad de las tropas en condiciones extremas.
1. Conceptualización de SALTE
El conjunto de funciones, misiones, medidas y actividades que realizan los
comandos, unidades e instituciones logísticas de la FANB conjuntamente con
otras instituciones en cada territorio, dirigidas a garantizar el oportuno, completo e
ininterrumpido apoyo de material y equipo, el mantenimiento de la operatividad del
material de guerra, el apoyo de sanidad, entre otros, en cualquiera de las variantes
de agresión militar.
a) Marco Estratégico (Su Origen y Contexto)
La conceptualización del SALTE no es aislada; responde directamente al
Concepto Estratégico Militar para la Defensa Integral de la Nación y a la doctrina
de la Guerra Popular Prolongada.
Bajo este enfoque, la conceptualización se fundamenta en que la victoria no
depende únicamente de las fuerzas militares regulares, sino de la cohesión total
del Estado. Por ello, el SALTE trasciende el espectro militar tradicional para
fundirse en un esquema territorial que abarca el ámbito civil, político, social y
económico local.
b) Los Tres Pilares de su Concepción
Para comprender cómo está concebido el SALTE, el manual destaca tres
premisas esenciales en su diseño:
Sostenimiento en la Resistencia Prolongada: Está diseñado
conceptualmente para actuar de forma descentralizada. Sus unidades y
reservas se despliegan de manera fija o estacionaria en lugares protegidos
(como cuevas, túneles o silos) junto con las unidades de combate,
asegurando que las tropas puedan mantener operaciones autónomas en
sus respectivas regiones sin depender de líneas de suministro masivas o
centrales que puedan ser cortadas por el enemigo.
Aprovechamiento Integral del Territorio: Concibe que cada estado,
municipio y parroquia posee características y necesidades específicas. Por
lo tanto, el sistema se adapta flexiblemente a la geografía y a los recursos
disponibles en cada localidad, obligando a las empresas públicas y privadas
de la región a integrarse en los planes logísticos.
Logística de Reempleo (Recursos del Enemigo): Dentro de su misma
concepción doctrinaria, se establece formalmente que los recursos
materiales, equipos o abastecimientos que se le logren arrebatar al
enemigo durante el curso de las acciones de combate constituyen una
fuente planificada e importante de reabastecimiento para las tropas propias.
[Link] del SALTE
Las funciones logísticas se traducen en Misiones Generales y en la ejecución de
Apoyos y Servicios Específicos:
a) Misiones Generales asociadas: Determinar las necesidades de las tropas,
crear y escalonar las reservas de forma protegida (en cuevas, túneles o silos),
desarrollar la producción local de herramientas o piezas de repuesto, y organizar
el comando técnico de las bases de operaciones.
Estas misiones constituyen la base funcional para poner en tensión y coordinar
todos los recursos de cada territorio:
Determinar las necesidades, obtener los recursos, crear las reservas,
escalonarlas y ubicarlas de forma desconcentrada y protegida (ej. en
cuevas, túneles o instalaciones seguras).
Garantizar el abastecimiento con armamento, equipos y medios
materiales de todo tipo requeridos para la vida de las tropas y el desarrollo
de las operaciones militares.
Desarrollar la producción de piezas de repuesto, herramientas,
accesorios, producción agroalimentaria, medicamentos naturales y otros
elementos que permitan una mayor autosuficiencia y satisfacción de las
necesidades de la FANB.
La formación de la Logística y la creación de la Base Técnico-Material
indispensable para permitir un apoyo oportuno e ininterrumpido.
La organización del comando y dirección de las unidades logísticas y del
propio Apoyo Logístico.
b) Apoyos y Servicios Logísticos Específicos
Para dar cumplimiento a las misiones de combate en el territorio, el SALTE ejecuta
y distribuye sus funciones a través de los siguientes apoyos especializados:
El Apoyo de Intendencia: Incluye la dotación de vestuario, equipo de
campaña, y la prestación de servicios esenciales como el lavado de ropa y
la reparación del calzado para mantener la higiene y operatividad de las
tropas.
El Apoyo con Alimentos: Abarca la adquisición, conservación, elaboración
y distribución de las raciones de alimentos para el personal de las FANB,
así como el suministro y abastecimiento continuo de agua potable.
El Apoyo con Cohetes y Municiones: Comprende la preparación técnica
de estos medios destructivos, su distribución segura hacia el frente de
batalla, la reposición del armamento averiado y el reabastecimiento
continuo de municiones consumidas.
El Apoyo con Combustibles: Esencial para la vitalidad del comando y las
unidades móviles. Incluye organizar la entrega y distribución de
combustibles y lubricantes de todo tipo, además de la adecuación,
preparación y reparación de los medios e instalaciones para prestar estos
servicios en condiciones de dispersión.
El Apoyo de Sanidad: Abarca la organización integral de la asistencia
médica (en coordinación con el Sistema Nacional de Salud público y
privado), la evacuación oportuna de bajas médicas, el despliegue de
medidas higiénico-sanitarias y antiepidémicas en el territorio, y las medidas
de protección médica ante el empleo de armas convencionales o de
exterminio en masa (QBRyN).
El Apoyo Técnico: Incluye las tareas de desconservación de equipos
almacenados, el mantenimiento preventivo, la reparación y reposición del
material de guerra averiado, así como la asimilación y modernización del
armamento, vehículos blindados, transporte y medios logísticos en talleres
integrales.
El Apoyo Metrológico: Encargado de la calibración, reparación y ajuste de
los instrumentos o medios de medición defectuosos para garantizar de
forma estricta la exactitud en los sistemas de puntería y fuego del
armamento y los equipos de combate.
La Organización de las Transportaciones: Coordina de manera eficiente
el empleo de las flotas de transporte militar y civil del territorio, la
preparación de las cargas y la realización de traslados logísticos de todo
tipo hacia los niveles inferiores o zonas de resistencia.
3. Esencia del SALTE
Es la corresponsabilidad que existe entre la Fuerza Armada Nacional
Bolivariana con el sector civil, para mantener el apoyo de las operaciones de la
lucha armada, esto se puede concatenar con el artículo 326 constitucional que
establece el principio de corresponsabilidad para dar cumplimiento a la protección
de los principios fundamentales de la nación, dentro de este mismo orden de
ideas, la esencia principal del SALTE, es alcanzar la sinergia de la logística de la
región de defensa integral (REDI), unidades militares, otras instituciones de la
FANB y del territorio, para el empleo de todo tipo de recursos en un mismo plan,
para coadyuvar el apoyo de las operaciones.
Es importante resaltar, que la fusión integral entre el sector militar y el
sector civil permitirá el sostenimiento continuo de las operaciones de la Defensa
Integral de la Nación. Su principio fundamental es que la logística de la guerra no
depende únicamente de los recursos del ejército, sino de la movilización y el
aprovechamiento total del potencial territorial.
El SALTE opera bajo la premisa de que cada territorio (REDI, ZODI, ADI)
debe ser autosuficiente. Su esencia es la desconcentración: aprovechar los
recursos locales para que las unidades militares y la milicia puedan sostenerse
combatiendo en su propio espacio geográfico sin depender de una cadena de
suministro centralizada que pueda ser cortada, es importante que tenga una
altísima capacidad de movilización coordinada y planificada de manera que
permita integrar los apoyo y servicios con las necesidades para la defensa integral
de la nación.
Se puede denotar que dentro del SALTE, existe algo muy transcendental como lo
es la Unicidad del Apoyo (Unión Cívico-Militar), debido a que rompe la barrera
entre lo civil y lo militar. Su esencia es la cohesión estructural, donde se integran
en un solo esfuerzo permitiendo las siguientes características:
El potencial militar: Depósitos, transportes, talleres y hospitales de campaña de
la FANB.
El potencial civil (institucional y popular): Empresas públicas y privadas,
industrias de alimentos, redes de transporte comercial, sistemas de salud
pública (hospitales, ambulatorios) y comités del poder popular.
El sistema Salte está diseñado para la guerra asimétrica o de resistencia.
Su esencia no es rígida; cambia y se adapta empleando desde la tecnología y el
transporte más avanzado hasta los medios más rudimentarios o locales
(transporte a tracción de sangre, redes comunitarias de comunicación, talleres
mecánicos locales) si la situación de conflicto lo amerita.
Dentro del Salte existen áreas Clave de Sostenimiento, es decir, Comités de
Trabajo, para que esta esencia se materialice, el SALTE organiza el tejido
territorial en funciones logísticas críticas que operan tanto en la paz como en la
guerra:
Alimentación: Garantizar el abastecimiento del combatiente y de la
población civil mediante la reserva y distribución local.
Salud: Integrar la red sanitaria militar con el sistema de salud pública y
comunitaria para la atención y evacuación de heridos.
Transporte y Vías de Comunicación: Controlar y emplear todo el parque
automotor, naval o aéreo (público y privado) disponible en el territorio.
Energía y Combustible: Asegurar el suministro crítico para la movilidad y los
servicios esenciales.
Mantenimiento: Emplear la infraestructura industrial y civil local para reparar
material de guerra y equipos esenciales.
En síntesis, la esencia del SALTE es la corresponsabilidad constitucional
aplicada a la logística. Es la estrategia que transforma el espacio geográfico y sus
recursos cotidianos en un escudo de resistencia, asegurando que mientras exista
territorio, existan los medios (comida, salud, combustible y transporte) para
mantener la lucha de forma indefinida, en perfecta unión cívico militar para el
resguardo de la soberanía e independencia de la nación.
4. Principios y Consideraciones Fundamentales
El sistema se sostiene sobre pilares funcionales para mantener el apresto
operacional:
a) Consideraciones Fundamentales (Fundamentos del SALTE)
La Territorialidad: Los recursos materiales, técnicos y los servicios (tanto
de la FANB como de entidades públicas y privadas) deben estar
desconcentrados en las Zonas de Resistencia y de Desgaste para asegurar
autonomía e independencia de combate a las tropas. Se organiza desde
tiempo de paz.
La Concentración y Desconcentración: Permite organizar de forma
preventiva la dispersión del personal, armamento, municiones y reservas
materiales para evitar que sean destruidos por el enemigo, logrando mayor
supervivencia y operatividad.
La Autosuficiencia Territorial: Condición que posee una REDI para
valerse por sí misma y ostentar un grado superior de independencia en el
aprovisionamiento de su personal y equipo durante un tiempo determinado.
El Constante Apresto Operacional: Medidas aplicadas por las
agrupaciones (REDI, ZODI, ADI) para asegurar el paso rápido de la
situación de tiempo de paz a tiempo de guerra mediante el proceso de
Puesta en Completa del Apresto Operacional (PCAO).
La Economía y Preservación del Material y Equipo: Suministrar recursos
de forma diferenciada según las prioridades de combate, consumiendo bajo
principios de racionalidad y manteniendo el material en óptimo estado de
funcionamiento.
La Cooperación: Actuar conjuntamente entre unidades militares y factores
civiles (públicos y privados) para alcanzar metas comunes.
Gran Actividad, Tenacidad e Ininterrupción: Firmeza y constancia para
que los medios de vida y combate jamás falten en la línea de fuego, sin
importar la intensidad del ataque enemigo.
b) Principios Específicos del Apoyo Logístico
Oportunidad: Que los abastecimientos y servicios lleguen al lugar preciso y
en la fecha/hora planificadas.
Integralidad: Que en cada posición se disponga de la cantidad y variedad
de insumos necesarios para resistir de forma prolongada basándose en el
esfuerzo propio.
Racionalidad: Austeridad regulada bajo normas que cubran las
necesidades mínimas imprescindibles.
Flexibilidad: Capacidad de la estructura logística para amoldarse ágilmente
a las dinámicas cambiantes del combate.
Alta Capacidad de Movilización: Facilidad de transformar la logística civil
y militar de tiempo de paz a tiempo de guerra en plazos mínimos y sin
colapsos estructurales.
5. Quiénes Participan en el SALTE (Estructura Cívico-Militar)
El SALTE rompe con el esquema puramente militar; en él participa de manera
obligatoria y corresponsable todo el potencial de la Nación:
a). El Componente Militar (FANB y Milicia Bolivariana)
Se organiza de forma escalonada por niveles de responsabilidad dentro de los
órdenes de combate:
Nivel Operativo (Grandes Unidades): Comandos de la REDI y ZODI, que
dirigen las Bases de Abastecimiento encargadas de acumular, preservar y
registrar las grandes reservas estratégicas.
Nivel Táctico (Medianas Unidades): Comandos de la ADI (Área de
Defensa Integral) y Brigadas, operados por los Batallones de Apoyo
Logístico, Batallones de Transporte, de Mantenimiento y de Sanidad de
Campaña. En este nivel, la Milicia Bolivariana estructura pequeñas
unidades logísticas internas.
Nivel de Ejecución (Pequeñas Unidades): Regimientos y Batallones de
Combate, dotados con Compañías o Pelotones de Apoyo, Talleres
Integrales, Laboratorios de Metrología y Puestos de Sanidad destinados a
dar la primera asistencia médica y evacuar bajas.
b) El Componente Civil (Instituciones del Estado y de la Sociedad)
Órganos de Gobierno Territorial: Las gobernaciones, alcaldías y,
especialmente, las estructuras de los municipios y parroquias, que
actúan como piezas determinantes para la recolección, administración y
almacenamiento local de recursos económicos y bienes.
Entidades Públicas: Empresas estatales de servicios básicos,
alimentación y el Sistema Nacional de Salud Público, que unifica sus
hospitales y personal especializado bajo un Plan de Apoyo de Sanidad
Único para absorber las bajas de la guerra. Asimismo, las redes de
distribución de combustible (PDVSA) aseguran la vitalidad del transporte
militar.
Empresas Privadas: Talleres mecánicos, industrias manufactureras y
maestranzas que colaboran desde tiempo de paz en la construcción,
adaptación y fabricación de piezas de repuesto para el armamento, así
como clínicas privadas o redes comerciales de suministros básicos.
La Población Organizada: Ciudadanos entrenados y articulados para
ejecutar labores de camuflaje de instalaciones, movilización de recursos
comunales, operaciones de seguridad local y resguardo de reservas en
almacenes no convencionales.
Conclusión
Al finalizar el análisis detallado del Sistema de Apoyo Logístico Territorial
(SALTE), es posible determinar que este modelo representa un giro definitivo
hacia la descentralización y la autosuficiencia operativa, elementos vitales para
afrontar las dinámicas de una guerra de desgaste o resistencia. A diferencia de las
concepciones logísticas convencionales, el SALTE no depende de líneas de
suministro lineales y vulnerables; por el contrario, basa su éxito en fundamentos
clave como la territorialidad y la concentración-desconcentración preventiva de sus
reservas, las cuales se resguardan de forma estacionaria y camuflada en zonas
protegidas junto a las unidades de combate.
Las funciones específicas del SALTE que entrelazan de forma sistemática el
abastecimiento de municiones, la sanidad de campaña, el mantenimiento técnico,
el apoyo metrológico y la producción agroalimentaria local demuestran que la
logística en este contexto no es una simple labor administrativa de distribución,
sino una función de combate sumamente compleja y activa. Asimismo, la
verdadera fortaleza del sistema reside en su espectro participativo: al integrar
orgánicamente desde los comandos operativos de las REDI, ZODI y ADI hasta las
empresas públicas, privadas, municipios y la población civil organizada, el SALTE
materializa el principio constitucional de la corresponsabilidad en la seguridad de
la Nación.
El SALTE se erige como el soporte vital e indispensable de la Defensa Integral. Su
correcta planificación desde tiempo de paz y su flexibilidad para adaptarse a las
realidades geográficas de cada municipio garantizan un grado superior de
independencia en el aprovisionamiento. En última instancia, es esta capacidad de
resistir con recursos propios y bajo un plan único lo que transforma el potencial
económico y social del territorio en una ventaja estratégica inexpugnable,
asegurando el sostenimiento ininterrumpido de las tropas y la preservación de la
soberanía nacional.