CUANDO DIOS
BENDICE, NADIE
PUEDE MALDECIR.
INTRODUCCION:
Hermanos…
Vivimos en un mundo
donde el temor se ha
vuelto parte de la vida
diaria…
Temor a lo que otros
dicen, temor a lo que
otros piensan y
muchas veces, temor
a lo espiritual.
Hay personas que no
duermen tranquilas,
porque alguien “les
dijo algo”.
Otros viven pensando,
que hay fuerzas
ocultas controlando
su destino…
Y lo más preocupante
es esto.
Que no solo esta allá
afuera…
A veces está dentro
de la iglesia.
Hay creyentes que le
temen más al diablo
que a Dios.
Y entonces surge una
pregunta.
No solo teológica, sino
profundamente
personal: ¿puede
alguien realmente
maldecir a quien Dios
ha decidido bendecir?
¿puede una palabra,
puede una persona,
puede el enemigo
revertir, lo que Dios
ha determinado?
Hnos.…
El pasaje de hoy de
números.22:26-24:25.
No solo responde esa
pregunta la destruye
completamente y a
medida que
avancemos en el
pasaje Dios va ir
quitando mentira tras
mentira.
Hasta dejarnos con
una verdad firme.
Antes de entrar
directamente al
pasaje recordemos un
poco de lo que ya
hemos visto en
domingos pasados.
Israel está en las
llanuras de Moab, al
borde de la tierra
prometida.
Han salido de Egipto,
han sobrevivido al
desierto y ahora están
a punto de entrar en
Canaán.
Pero Moab tiene
miedo, el rey Balac no
confía en su ejército,
confía en lo espiritual.
El piensa:
“si puedo maldecirlos
espiritualmente,
puedo derrotarlos
físicamente”.
Pero Balac no
entiende algo
fundamental:
El pueblo de Dios no
está definido por la
opinión del hombre,
sino por la soberanía
de nuestro Dios.
Entonces hnos. aquí lo
que hemos estado
viendo es a un rey
dominado por el
miedo.
A un profeta
dominado por la
codicia.
Y a un pueblo que ni
siquiera sabe que está
en peligro.
Pero por encima de
todos, vemos a Dios
Gobernando,
dirigiendo,
asegurando.
Que lo que Él ha
determinado nadie lo
puede cambiar.
PROPOSICION:
DIOS
SOBERANAMENTE
PROTEGE Y BENDICE A
SU PUEBLO, Y NADIE
PUEDE REVERTIR LO
QUE ÉL HA
DETERMINADO.
PREGUNTA GUIA:
Entonces la pregunta
es:
¿Cómo demuestra
este pasaje que nadie
puede maldecir al
pueblo que Dios ha
bendecido?
Y el pasaje nos va a
conducir paso a paso,
derribando cada
engaño.
Hasta llevarnos a una
verdad solida:
DIOS ES
ABSOLUTAMENTE
SOBORANO.
BOSQUEJO:
I. DIOS C0NTROLA
AUN A LOS
INSTRUMENTOS
IMPIOS. (22:36-41)
Observen conmigo
el inicio de la
escena. ver.36,37
36 Oyendo Balac
que Balaam venía,
salió a recibirlo a la
ciudad de Moab,
que está junto al
límite de Arnón,
que está al
extremo de su
territorio.
37 Y Balac dijo a
Balaam: ¿No envié
yo a llamarte? ¿Por
qué no has venido
a mí? ¿No puedo
yo honrarte?
Balac sale
apresurado a
recibir a Balaam,
casi reclamándole:
¿por qué no viniste
antes? ¿no puedo
yo honrarte’
¿saben hnos. que
revela esto? Revela
que Balac cree que
Balaam tiene el
control, cree que el
poder está en el
hombre, cree que
lo espiritual se
puede manipular.
Hnos. esto es más
profundo de lo que
parece… porque
aquí vemos una
teología
equivocada en
acción. Balac no
niega la
espiritualidad…
pero lo distorsiona.
Cree en lo
espiritual, pero
cree que puede
manejarlo, y esa es
exactamente la
condición del
corazón natural: no
rechaza a Dios
totalmente, pero
quiere controlarlo,
ponerlo a su
servicio.
Esto mismo se ve 1
samuel.4. cuando
Israel lleva el arca
al campo de batalla
pensando que asi
obligarían a Dios a
darles la victoria…
pero Dios no es
manipulado por
símbolos, ni por
rituales, ni por
emociones
religiosas. Dios es
soberano
Pero Balaam
responde algo que
cambia toda la
escena: ver. -38
38 Balaam
respondió a Balac:
He aquí yo he
venido a ti; mas
¿podré ahora
hablar alguna
cosa? La palabra
que Dios pusiere
en mi boca, esa
hablaré.
La palabra que Dios
ponga en mi boca,
esa hablare.
Y aunque Balaam
no es un hombre
íntegro, lo que dice
aquí es
absolutamente
cierto. Porque en
realidad, él no está
en control, Dios sí.
Y esto es
impresionante,
porque Dios está
usando la boca de
un hombre que
ama el dinero, un
hombre que mas
adelante será
condenado por su
perversión… y aun
asi, en este
momento, no
puede decir ni una
sola palabra fuera
del control de Dios.
Esto nos enseña
algo contundente:
la soberanía de
Dios no depende
de la pureza del
instrumento. Dios
puede usar incluso
instrumentos
torcidos para
declarar palabras
rectas.
Y aquí hay algo que
debemos entender
profundamente
hnos.: Dios no solo
gobierna cuando
todo es santo, Dios
gobierna incluso
cuando hay
pecado, no
aprueba el pecado,
pero si lo controla.
Permítanme
afirmarlo con
claridad: Dios es
absolutamente
soberano, pero no
es moralmente
culpable del
pecado, Él ordena
lo que permite, y
permite lo que
usara para su
gloria, sin
contaminarse
jamás con el mal.
Santiago.1:13.
13 Cuando alguno
es tentado, no diga
que es tentado de
parte de Dios;
porque Dios no
puede ser tentado
por el mal, ni él
tienta a nadie;
Recuerdan a José…
sus hnos. lo
vendieron… lo
traicionaron… sin
embargo el termina
diciendo: “vosotros
pensasteis mal
contra mí, mas Dios
lo encamino a
bien.” Es decir…
ellos actuaron
libremente… pero
Dios estaba
gobernando
soberanamente.
Y observen el
lenguaje… no dice
“Dios lo corrigió”
dice “Dios lo
encamino” es decir,
desde el principio,
aun en medio del
pecado humano,
Dios ya estaba
dirigiendo el
resultado final, esto
es soberanía
absoluta
Podemos ver otro
ejemplo en
Isaias.10 donde
Dios llama a Asiria
“vara de mi furor”
… una nación
impía, violenta,
idolatra… y sin
embargo Dios la
usa como
instrumento de
juicio contra Israel.
Pero luego, Dios
mismo juzga Asiria
por su maldad. Que
vemos ahí que Dios
usa al impío sin
aprobar su
impiedad.
Y eso cambia todo
para nosotros…
porque entonces
entendemos que
no hay persona…
no hay decisión…
no hay
circunstancia… que
este fuera del
control de Dios.
Hnos. ni siquiera
los gobiernos
impíos están fuera
de ese control.
Daniel.4:32 dice:
32 y de entre los
hombres te
arrojarán, y con las
bestias del campo
será tu habitación,
y como a los
bueyes te
apacentarán; y
siete tiempos
pasarán sobre ti,
hasta que
reconozcas que el
Altísimo tiene el
dominio en el
reino de los
hombres, y lo da a
quien él quiere.
Piensen en el
imperio Romano…
pagano, corrupto,
perseguidor y sin
embargo fue el
escenario perfecto
para la expansión
del evangelio en el
primer siglo. Dios
no necesito un
imperio piadoso…
uso uno impío para
cumplir su plan
redentor
Hnos.…
Si alguien se ha
levantado contra
ti… si has sido
injustamente
tratado… si has
sentido oposición…
no pierdas de vista
esto: Dios sigue
teniendo el control.
Y esto nos lleva a la
siguiente verdad…
porque no solo
controla a los
hombres.
II. DIOS IMPIDE QUE
SU PUEBLO SEA
MALDECIDO. (23:1-
12)
Balaca insiste.
Ver.1,2
1 Y Balaam dijo a
Balac: Edifícame
aquí siete altares, y
prepárame aquí
siete becerros y
siete carneros.
2 Balac hizo como
le dijo Balaam; y
ofrecieron Balac y
Balaam un becerro
y un carnero en
cada altar.
Balac insiste… no se
rinde… levanta
altares… ofrece
sacrificios… todo
parece muy
espiritual… pero es
religión sin verdad.
Balaam se
prepara… abre su
boca… Balac espera
una maldición…
pero lo que sale…
es completamente
lo contrario. Ver.8.
8 ¿Por qué
maldeciré yo al
que Dios no
maldijo? ¿Y por
qué he de execrar
al que Jehová no
ha execrado?
“¿Cómo maldeciré
yo al que Dios no
maldijo?
Hnos.…
Nos detengamos
por un momento…
eso no es solo una
frase… es una
declaración de
guerra contra todo
temor espiritual.
Es como si Dios
estuviera diciendo:
puedes intentar,
puede planear,
puedes gastar…
pero si yo he
bendecido, no hay
poder que lo
cambie. Isaias lo
dice asi:
“Mi consejo
permanecerá, y
hare todo lo que
quiero.”
Y eso tiene
implicaciones
profundas… porque
muchas veces
creyentes viven
como si su
seguridad
dependiera de lo
que otros dicen…
pero no … tu
seguridad descansa
en lo que Dios ya
ha dicho.
Es como un padre
viendo a alguien
intentar dañar a su
hijo… ¿se quedará
pasivo? Claro que
no. Cuanto más
nuestro Dios…
Pero Balac no
entiende… como
muchos hoy…
piensa que si
cambia el método…
tal vez funcione…
III. DIOS ES FIEL A SU
PROPOSITO.
(23:13-26)
Acompáñenme a
leer ver.13.
13 Y dijo Balac: Te
ruego que vengas
conmigo a otro
lugar desde el cual
los veas;
solamente los más
cercanos verás, y
no los verás todos;
y desde allí me
Ahora intenta
desde otro lugar…
otra perspectiva…
otra estrategia.
Pero entonces
Balaam declara una
verdad que es
como un ancla para
el alma. Ver.19
19 Dios no es
hombre, para que
mienta, Ni hijo de
hombre para que
se arrepienta.
Él dijo, ¿y no
hará? Habló, ¿y no
lo ejecutará?
“Dios no es
hombre, para que
mienta… ni hijo de
hombre para que
se arrepienta.”
Hnos.
Dios no cambia de
opinión por
presión… Dios no
ajusta su plan
porque alguien
insistió más… Dios
no reacciona… Dios
decreta.
Y eso es clave…
porque si Dios
cambiara… no
podríamos confiar
en ËL.
Pero el mismo dice.
“Yo Jehová no
cambio.” Y eso
significa que su
amor no fluctúa…
su propósito no
falla… su promesa
no se debilita.
Tal vez hoy alguien
aquí siente que ha
fallado
demasiado… que
ha sido
inconstante… que
no merece seguir
siendo bendecido…
y tienes razón… no
lo mereces.
Pero ahí está la
gloria del
evangelio… no
depende de ti…
depende de Él.
Y eso nos lleva a
uno de los puntos
más hermosos del
pasaje…
[Link] BENDICE POR
GRACIA, NO POR
MÉRITO. (23:27-
24:9)
Porque si somos
honestos… Israel
no era un pueblo
ejemplar… ellos
murmuraban… se
quejaban…
dudaban… y sin
embargo… Dios los
describe como
bendecidos…
¿saben que
significa esto?
Que la bendición
de Dios… no está
basada en el
desempeño del
hombre… sino en la
fidelidad de Dios.
Y esto es
escandaloso para la
mente humana,
porque nosotros
naturalmente
pensamos en
términos de
mérito. Creemos
que la bendición se
gana, que el favor
de Dios se
acumula… que la
aceptación se
logra. Pero este
pasaje destruye
completamente esa
idea.
Porque mientras
Israel estaba
fallando en su
conducta… Dios
estaba afirmando
su pacto. Mientras
el pueblo era
inestable… Dios
permanecía
inmutable. Y eso
revela una verdad
gloriosa: la
bendición de Dios
descansa en su
carácter, no en
nuestro
comportamiento.
Deuteronomio lo
dice claramente:
“No por ser
vosotros más…
sino porque Jehová
os amo…” y eso
nos conecta
directamente con
Cristo… porque tú y
yo no fuimos
salvados por ser
buenos… sino por
gracia.
Deuteronomio.7:7-
8.
Es contundente:
Dios no escogió a
Israel por su
tamaño, ni por su
atractivo, ni por su
justicia… sino por
amor, es decir la
causa de la elección
está en Dios, no en
el hombre
“Siendo aún
pecadores, Cristo
murió por
nosotros.” Eso
cambia tu manera
de vivir… porque ya
no obedeces para
ganar aceptación…
obedeces porque
ya fuiste aceptado.
Romanos.5:8. Nos
muestra que el
amor de Dios no es
una respuesta a
nuestra bondad…
sino la causa de
nuestra salvación.
Cristo no murió por
una versión
mejorada de
nosotros… murió
por nosotros en
nuestro peor
estado.
Y aquí es donde la
gracia se vuelve
profundamente
transformadora…
porque cuando
entiendes que no
hicistes nada para
ganar la
bendición…
también entiendes
que no puedes
hacer nada para
sostenerla por tus
propios méritos, es
Dios quien inicia y
es Dios quien
preserva.
Efesios.2:8-9. Lo
deja claro:
8 Porque por
gracia sois salvos
por medio de la fe;
y esto no de
vosotros, pues es
don de Dios;
9 no por obras,
para que nadie se
gloríe.
Por gracia sois
salvos… no por
obras. Y luego en el
versículo 10 dice
que somos hechura
suya… creados para
buenas obras. Es
decir, las obras no
producen salvación
son el resultado de
ella.
Hnos. esto también
corrige un error
muy común en la
vida cristiana: vivir
como si tu relación
con Dios
dependiera de tu
rendimiento
espiritual hay
creyentes que
piensan que
cuando fallan…
Dios los rechaza… y
cuando lo hacen
bien… Dios los
acepta más. Pero
eso no es el
evangelio es
legalismo.
El evangelio dice:
en Cristo ya eres
aceptado
plenamente, ya
eres justificado
Romanos.5:1. Ya no
hay condenación.
Romanos. 8:1. Y
desde esa
seguridad, ahora si
puedes vivir en
obediencia
genuina.
Piensen en David
un hombre
conforme al
corazón de Dios y
sin embargo cayo
gravemente en
pecado. ¿lo
disciplino Dios? Si
¿hubo
consecuencias? Si .
pero Dios no anulo
su pacto con él
¿por qué? Porque
la fidelidad de Dios
es mayor que la
fragilidad del
hombre.
O pensemos en
Pedro… negó al
Señor tres veces… y
aun así fue
restaurado. ¿Por
qué? Porque la
Gracia de Cristo es
más grande que
nuestras caídas.
Siendo aún
pecadores, Cristo
murió por
nosotros. Eso
cambia nuestra
manera de vivir…
porque ya no
obedecemos para
ganar aceptación
obedecemos
porque ya fuimos
aceptados.
Y esto trae
descanso al alma
porque quita el
peso de tratar de
ganarnos a Dios y al
mismo tiempo, nos
impulsa a una
santidad más
profunda, no
superficial, no
externa sino nacida
de un corazón
agradecido
Y finalmente… el
pasaje nos lleva
aún más lejos…
Porque no solo
vemos gracia en la
bendición
presente… sino una
gracia que apunta a
una bendición
futura. Balaam, sin
quererlo, está
profetizando sobre
un pueblo que será
completamente
victorioso… un
pueblo que Dios
mismo sostendrá al
final
V. DIOS GARANTIZA
EL FUTURO DE SU
PUEBLO. (24:10-25)
Balac ya está
frustrado…
molesto… pero
Dios no ha
terminado.
Y entonces viene
una profecía
gloriosa: ver.17
17 Lo veré, mas no
ahora; Lo miraré,
mas no de
cerca; Saldrá
ESTRELLA de
Jacob,
Y se levantará
cetro de Israel, Y
herirá las sienes de
Moab, Y destruirá
a todos los hijos de
Set.
“saldrá estrella de
Jacob…”
Hnos.
Eso apunta
directamente a
Cristo. No solo está
hablando del
presente de Israel…
está asegurando su
futuro.
Apocalipsis dice:
“Yo soy la estrella
resplandeciente de
la mañana.” Y eso
significa que la
historia no termina
en Moab… no
termina en el
desierto… termina
en Cristo reinando
y eso incluye tu
historia mi historia
también.
Tal vez hoy estas en
lucha… en
incertidumbre… en
debilidad… pero si
estas en Cristo… tu
final ya está
asegurado.
CONCLUSION:
HNOS.
Balac lo intento
todo… cambio
lugares… hizo
sacrificios… insistió
una y otra vez…
pero no pudo hacer
absolutamente
nada.
¿y sabes por qué?
Porque cuando
Dios bendice…
nadie puede
maldecir.
El pasaje nos lo
deja claro:
Dios controla todo.
Dios no cambia.
Dios es fiel.
Dios actúa por
gracia.
Dios cumple su
plan.
Romanos 8 lo
resume así:
“Si Dios es por
nosotros, ¿Quién
contra nosotros?”
Así que deja de
vivir con miedo...
deja de escuchar
voces equivocadas.
Deja de pensar que
algo externo puede
destruir lo que Dios
ha hecho en ti.
Si Dios te ha
bendecido, nadie
puede maldecirte.
Si Dios te ha
salvado, nadie
puede condenarte.
Si Dios está
contigo, nadie
puede derrotarte.
Descansa…. Confía.
Y vivamos para su
gloria.