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Informe

La Revolución de Mayo, iniciada en Buenos Aires, buscó reemplazar la autoridad del virrey y establecer un gobierno propio, enfrentando tensiones entre líderes como Moreno y Saavedra. Moreno promovió la creación de un Congreso con la misión de redactar una Constitución que garantizara la soberanía de las provincias, mientras que la crisis de 1810 evidenció divisiones en la Junta sobre la independencia. La creación del Triunvirato Ejecutivo y varios reglamentos reflejaron la lucha por el poder y la centralización en Buenos Aires, en un contexto de crisis política y búsqueda de legitimidad.
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Informe

La Revolución de Mayo, iniciada en Buenos Aires, buscó reemplazar la autoridad del virrey y establecer un gobierno propio, enfrentando tensiones entre líderes como Moreno y Saavedra. Moreno promovió la creación de un Congreso con la misión de redactar una Constitución que garantizara la soberanía de las provincias, mientras que la crisis de 1810 evidenció divisiones en la Junta sobre la independencia. La creación del Triunvirato Ejecutivo y varios reglamentos reflejaron la lucha por el poder y la centralización en Buenos Aires, en un contexto de crisis política y búsqueda de legitimidad.
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Ficha Técnica N 06

Informe

La Revolución de Mayo tuvo un carácter fundamentalmente urbano, iniciándose en la ciudad de Buenos


Aires, que era la capital del virreinato, y enfrentándose a resistencias en algunas regiones del interior, lo
que marcó el comienzo de la disgregación territorial de la unidad política creada por Carlos I. Los líderes
porteños coincidían en que era necesario reemplazar la autoridad del virrey Cisneros y establecer un
gobierno propio, en respuesta al cautiverio del rey Fernando y a la caducidad de la autoridad peninsular,
rechazando la dominación napoleónica en España. La influencia ideológica de la Revolución Francesa fue
significativa en el proceso, pero no implicó una alineación automática con Francia ni la presencia de
bonapartistas en el Río de la Plata.

En esta etapa, caben señalar las diferencias entre Moreno y Saavedra, quienes enmarcaron sus
enfoques y posiciones respecto al poder y la autoridad de una forma antagónica durante la Revolución.
Moreno buscaba reducir la influencia de Saavedra en el gobierno, lo que se evidenció en su apoyo a la
redacción del Decreto de Supresión de Honores, que buscaba limitar la autoridad militar y política de
Saavedra, quien era comandante de armas y tenía una posición de poder significativa en la Junta.
Además, Moreno y sus partidarios consideraban que Saavedra intentaba mantener una influencia
conservadora y pausada en el proceso revolucionario, en contraste con la postura más radical y
revolucionaria de Moreno. La tensión también se manifestó en incidentes como el "Brindis de Duarte" y
en la desconfianza mutua, que llevaron a enfrentamientos políticos y a la escisión entre ambos grupos.

Moreno y la misión del Congreso

Según el texto, la misión del Congreso durante la Revolución de Mayo era mucho más amplia que
simplemente elegir un gobierno que sustituyera al virrey. Moreno consideraba que su función principal
era definir la forma de gobierno y redactar la Constitución de las provincias, ya que estas debían contar
con un marco legal que garantizara su soberanía y organización política. Moreno sostenía que el
Congreso debía actuar como un órgano legítimo que representara a todos los pueblos, concentrando la
soberanía y asegurando que las decisiones tomadas reflejaran la voluntad general. Además, resaltaba
que la reunión de diputados de las distintas provincias constituía una representación legítima de todos
los pueblos, y que su autoridad no se limitaba a la elección de gobernantes, sino que también incluía la
creación de un marco constitucional que estableciera la estructura del Estado y sus instituciones.

El Congreso, en la visión de Moreno, debía tener la responsabilidad de redactar una Constitución firme y
digna de reconocimiento internacional, que permitiera a las provincias consolidar su autonomía y
soberanía, en un contexto en el que aún se reconocía a Fernando VI como monarca legítimo, mientras
viviera. Moreno también señalaba que la obra del Congreso sería incompleta si solo se limitaba a la
elección de autoridades, ya que era necesario establecer un marco legal que garantizara la felicidad y
estabilidad de las provincias, y que permitiera la organización política de la nueva nación en formación.

Por otro lado, tras la convocatoria del Congreso, se produjeron cambios institucionales importantes,
como la creación de las Juntas Provinciales y la postergación del Acta Capitular del 25 de mayo, lo que
refleja que el proceso político se fue desarrollando en un contexto de transición y de búsqueda de
nuevas formas de organización política. Moreno consideraba que la reunión de los diputados y la
elaboración de una Constitución eran pasos fundamentales para consolidar la independencia y la
organización del Estado, y que el Congreso debía actuar con autoridad soberana, no solo para elegir
gobernantes, sino para definir el marco legal y político que sostendría la nueva nación.
La crisis de 1810. Antecedentes

La crisis del 18 de diciembre de 1810 fue un momento crucial en el proceso revolucionario, en el que no
todos los miembros de la Junta compartían las ideas radicales de Moreno. Moreno sostenía que la
reunión del Congreso debía debatir la cuestión de la independencia y la forma de gobierno,
considerando que la autoridad del virrey Cisneros debía ser reemplazada y que la soberanía residía en
las provincias, no en la metrópoli. Sin embargo, existía una tensión entre quienes apoyaban una postura
más conservadora y aquellos que buscaban avanzar hacia la independencia plena. La reunión del
Congreso fue vista como un paso necesario para definir la organización política y legal del nuevo Estado,
en un contexto de crisis y de búsqueda de legitimidad para las decisiones revolucionarias.

El brindis de Duarte fue un acto en el que, durante una celebración en el cuartel del Regimiento de
Patricios tras la victoria en Suipacha, Duarte brindó por el "Futuro Emperador de América" e intentó
entregarle una corona de dulce a Saavedra, lo que generó una situación de tensión y ofendió a Moreno,
ya que consideraba que este acto atentaba contra los intereses y derechos de la patria.

Como respuesta a este incidente, Moreno utilizó el evento como excusa para la redacción del Decreto
de Supresión de Honores del 6 de diciembre de 1810, que buscaba limitar las distinciones y honores en
el gobierno, en un intento de reducir la influencia de Saavedra y mantener la autoridad del Congreso.

El Decreto de Supresión de Honores estableció que todo decreto, oficio y orden de la Junta debía ir
firmado por ella, con al menos cuatro firmas, incluyendo la del respectivo secretario, para limitar la
autoridad militar de Saavedra y controlar la emisión de órdenes. Además, disponía que cualquier
funcionario o ciudadano que ejecutara órdenes no suscritas en la forma establecida sería responsable
por la ejecución, buscando reducir la influencia y los honores asociados a ciertos líderes, en particular a
Saavedra.

La conferencia del 18 de diciembre de 1810

Fue un evento en el que se discutieron las tensiones entre las diferentes facciones del gobierno,
especialmente en relación con la autoridad de Saavedra y las decisiones del Congreso. En ella, se
abordaron cuestiones sobre la incorporación de diputados del interior y la legitimidad de las decisiones
tomadas por la Junta y el Congreso. Además, se debatió sobre la necesidad de definir claramente la
forma de gobierno y la independencia de las provincias, en un contexto de crisis política y búsqueda de
legitimidad para las acciones revolucionarias.

Creación de las Juntas Provinciales

La creación de las Juntas Provinciales fue un paso importante en la organización política durante la
Revolución. Estas Juntas, establecidas por decreto el 10 de febrero de 1811, se inspiraron en la Junta
Grande y tenían como objetivo reemplazar la autoridad unipersonal de los virreyes por una autoridad
colegiada. Se crearon dos tipos: las Principales, ubicadas en las capitales de las provincias, y las
Subordinadas, en ciudades y villas con representación. Las Juntas Principales estaban integradas por
cinco miembros, incluyendo al gobernador intendente como presidente y cuatro colegas elegidos por el
pueblo, mientras que las subordinadas estaban compuestas por tres individuos, incluyendo al
comandante de armas y dos elegidos. Estas Juntas tenían carácter provisional hasta la convocatoria del
Congreso, y su función principal era garantizar un gobierno colegiado, promover la seguridad, la unión
de los pueblos y mantener el entusiasmo por la causa revolucionaria.
El gobierno de los "hombres del interior"

Estuvo marcado por tensiones y crisis internas. Aunque inicialmente buscaban representar a las
provincias y mantener la autoridad colegiada, enfrentaron dificultades para consolidar su poder y
gestionar la situación política. La lucha de facciones dentro de la Junta, junto con la oposición de
sectores conservadores y centralistas, contribuyó a su debilitamiento. En este aspecto caben señalar los
hechos acaecidos por la facción de los jóvenes morenistas, quienes asiduamente se reunían en el Café
de Marco, la posterior fundación de la Sociedad Patriótica de 1811, y su posterior persecución política
por parte de Saavedra.

La creación del Triunvirato Ejecutivo

Entendido como un proceso que surgió en un contexto de profunda crisis política y militar, caracterizado
por la fragmentación de las instituciones y la lucha por el poder entre diferentes sectores. Según el
texto, en septiembre de 1811, en medio de rumores políticos y desavenencias internas, la Junta Grande,
que representaba a los pueblos del interior, comenzó a descomponerse y a perder autoridad frente a los
sectores centralistas de Buenos Aires. La Junta Conservadora, que se autodenominaba como tal, intentó
mantener el control, pero su autoridad se vio debilitada por su actitud conservadora y su resistencia a
ceder poder a los sectores provinciales.

En ese contexto, la situación política se volvió insostenible, y la necesidad de un organismo que pudiera
actuar con mayor rapidez y eficacia llevó a la creación del Triunvirato Ejecutivo. Este nuevo órgano fue
establecido mediante un bando el 23 de septiembre de 1811, con el objetivo de concentrar el poder y
facilitar la toma de decisiones en medio de la emergencia. La elección de sus miembros fue resultado de
un proceso electoral en el que participaron diputados y apoderados del pueblo, en un intento de
legitimar su autoridad frente a la crisis.

El Triunvirato fue visto como una respuesta a la ineficacia de la Junta Grande y a la necesidad de
centralizar el poder para enfrentar los desafíos militares y políticos. Sin embargo, su creación también
implicó una victoria del sector porteño sobre los intereses provinciales, ya que buscaba consolidar el
control en Buenos Aires y limitar la participación de las provincias en la toma de decisiones. La
formación del Triunvirato representó, por tanto, un paso hacia la concentración del poder en manos de
los sectores más centralistas y un intento de estabilizar la situación en un momento de gran
incertidumbre.

El Reglamento orgánico o Reglamento de División de Poderes de 1811


A partir del 23 de septiembre de 1811 cohabitan en la ciudad de Buenos Aires 2 poderes: uno
en
declinación, la Junta Conservadora, otro en ascenso, el Triunvirato Ejecutivo. El primero
representativo
de los puebles del interior del país, el segundo, espejo de la reacción centralizadora de los
sectores
sociales altos porteños.

El Reglamento Orgánico o Reglamento de División de Poderes fue elaborado por la Junta


Conservadora, bajo la influencia del Triunvirato, y fechado el 22 de octubre de 1811. Este
documento es de gran importancia en la historia institucional del Río de la Plata, ya que por
primera vez se propuso un esquema que buscaba concretar la división y el equilibrio de
poderes, aunque de forma imperfecta.

El reglamento se estructuró en tres secciones principales: la Junta Conservadora, el Poder


Ejecutivo y el Poder Judicial. La introducción del documento señala que la base del gobierno
debía ser la división de poderes, reservando la Junta Conservadora el poder legislativo,
mientras que el ejecutivo y el judicial estaban en manos de funcionarios públicos designados.
La intención era limitar la concentración del poder y evitar arbitrariedades, estableciendo
límites claros para cada autoridad.

El reglamento también reconocía que, en ese momento, el Congreso nacional no estaba


abierto, por lo que la Junta de Diputados tenía una representación imperfecta de soberanía,
sin poseer toda la autoridad que le correspondería. Sin embargo, mantenía la soberanía en la
Junta, que podía actuar en casos urgentes para salvar al Estado, y establecía que el
reglamento sería vigente hasta que el Congreso deslindara constitucionalmente las
atribuciones de cada poder.

En cuanto al Poder Judicial, el reglamento estableció que sería responsable por cualquier
atentado contra la libertad y seguridad de los individuos, y que su organización subsistiría
hasta que el Congreso definiera sus funciones de manera definitiva. La Junta también se
reservó el derecho de interpretar y resolver dudas en la ejecución del reglamento, buscando
mantener un control sobre su aplicación.

El Reglamento Orgánico de 1811 fue un intento pionero de organizar institucionalmente la


división de poderes en el Río de la Plata, estableciendo límites y funciones para cada rama
del gobierno en un contexto de transición y crisis política.

Fin de la Junta Conservadora

El Cabildo de Buenos Aires, dudoso de sus propias atribuciones, convocó a los apoderados
del pueblo para que dictaminaran sobre la situación, lo que reflejaba su vacilación respecto a
la continuidad de la Junta Conservadora. Sin embargo, ante las dudas y la situación de crisis,
el Triunvirato tomó la decisión de disolver la Junta Conservadora en forma drástica el 7 de
noviembre de 1811.

El Reglamento o Instituto Provisional de 1811

Disuelta la Junta Conservadora, el Triunvirato se dispuso a gobernar sin trabas algunas de las
ciudades
del interior. El 22 de noviembre de 1811 procedió a dictar el Estatuto o Reglamento
Provisional “Las
Provincias Unidas del Río de la Plata a nombre del Sr. D. Femando VII'.
El Estatuto o Reglamento Provisional de 1811 fue una normativa dictada por el Triunvirato
con el objetivo de organizar el gobierno en un contexto de crisis política y militar en las
Provincias Unidas del Río de la Plata. Este reglamento fue elaborado tras la disolución de la
Junta Conservadora y buscaba establecer un marco institucional provisional hasta la apertura
del Congreso Nacional.

El reglamento estableció que la Asamblea General carecía de facultades plenas, ya que no


podía sesionar más de ocho días y solo podía tratar los asuntos que le remitiera el Poder
Ejecutivo. Además, los poderes de los diputados del interior debían ser sometidos a la
aprobación del Cabildo de Buenos Aires, reflejando la centralización del poder en la ciudad
porteña.

El gobierno se autodenominó “Gobierno Superior Provisional de las Provincias Unidas del Río
de la Plata” y se comprometió a tomar todas las medidas necesarias para su convocatoria,
dependiendo de las circunstancias. La estructura del poder incluía un Ejecutivo que, en caso
de renuncia, muerte o ausencia de sus secretarios, designaba a los reemplazos, y se excluía
de las cuestiones judiciales, que quedaban en manos de un organismo separado.

El reglamento también incorporó el Decreto de Libertad de imprenta sancionado en octubre


de 1811, garantizando las libertades individuales y los derechos de expresión, en un intento
de consolidar un marco de libertades en medio de la incertidumbre política.

En cuanto a los derechos y garantías, el reglamento estableció la protección de los derechos


de los habitantes bajo la jurisdicción del Estado, comprometiéndose a brindar seguridad y
libertad, salvo en casos extraordinarios que pusieran en peligro la tranquilidad pública o la
seguridad de la patria. En tales casos, el Ejecutivo podía suspender temporalmente estas
garantías, dando cuenta inmediatamente a la Asamblea General, en una especie de estado
de sitio.

El Estatuto o Reglamento Provisional de 1811 fue un intento de organizar un gobierno


estable y provisional en un momento de transición, garantizando libertades y estableciendo
un marco institucional que sirviera de base hasta la convocatoria del Congreso Nacional. Este
reglamento reflejaba la voluntad de consolidar un orden legal y político en medio de las
turbulencias de la época.

Decreto de Libertad de Imprenta

Sancionado el 26 de octubre de 1811, fue una medida que garantizó el derecho de los
ciudadanos a publicar sus ideas libremente y sin censura previa. Este decreto buscaba
restituir a los pueblos americanos la libertad política de la imprenta, considerada un medio
fundamental para comunicar ideas, formar opinión pública y consolidar la unidad de
sentimientos en los Estados. Además, estableció que todo abuso en el ejercicio de esta
libertad sería considerado un crimen, con sanciones correspondientes según las leyes. Para
prevenir abusos, se creó una Junta de nueve individuos llamada "Procuradora de la Libertad
de Imprenta", que tendría la función de supervisar y regular esta libertad.

El Decreto de Seguridad Individual

Emitido el 23 de noviembre de 1811, fue una normativa que buscaba proteger los derechos
civiles y políticos de los ciudadanos, garantizando su vida, honor, libertad y propiedades
frente a posibles arbitrariedades. Además, estableció que la libertad de imprenta, si bien era
un derecho fundamental, podía ser suspendida temporalmente en casos que pusieran en
peligro la tranquilidad pública o la seguridad de la patria. Para ello, se creó una Junta de
nueve individuos llamada "Procuradora de la Libertad de Imprenta" que supervisaría y
regularía esta libertad, asegurando que los abusos fueran considerados crímenes y
sancionados según las leyes.

Reglamento de Institución y Administración de Justicia

El Reglamento de Institución y Administración de Justicia, sancionado en enero de 1812 por


el Triunvirato Ejecutivo, fue una normativa que implicó la supresión de la Real Audiencia y su
reemplazo por una Cámara de Apelaciones para los asuntos judiciales de mayor importancia.
Esta Cámara estaba integrada por cinco miembros, de los cuales dos eran vecinos sin
formación jurídica, en línea con el concepto de justicia popular y social. Los miembros eran
nombrados por dos años y tenían competencia en todos los recursos que anteriormente
conocían las reales audiencias americanas. La principal innovación fue que, a diferencia de la
Real Audiencia, esta Cámara solo tendría jurisdicción en casos de mayor relevancia.

La crisis del Triunvirato Ejecutivo.


Las asambleas de 1812 y el movimiento del 8 de octubre del mismo año

Fue un período de profunda inestabilidad política que surgió en el contexto de los primeros
años de la lucha por la independencia y la organización del Estado. Este período estuvo
marcado por conflictos internos, disputas de poder, tensiones entre diferentes instituciones y
actores sociales, así como por dificultades militares y sociales que afectaron la consolidación
del gobierno revolucionario.

Uno de los factores principales que contribuyeron a esta crisis fue la existencia de múltiples
instituciones con funciones superpuestas y en ocasiones contradictorias. Por un lado, la Junta
Conservadora, que representaba a las provincias del interior y buscaba mantener la
soberanía provincial, intentó establecer un marco legal y una organización política basada en
la división de poderes mediante reglamentos y leyes. Sin embargo, su autoridad fue limitada
y eventualmente fue disuelta por el Triunvirato en noviembre de 1811, en medio de
conflictos internos y de la lucha por el control del poder central.

Por otro lado, el Triunvirato Ejecutivo, apoyado principalmente por Buenos Aires, concentró
en sus manos amplias facultades y ejerció un poder que, en la práctica, violaba principios
democráticos y de control institucional. La concentración de poder en el Ejecutivo, la falta de
controles efectivos y la ausencia de mecanismos de equilibrio generaron descontento y
cuestionamientos desde diferentes sectores políticos y sociales. La creación de una Asamblea
General con funciones limitadas y la falta de contrapesos contribuyeron a fortalecer un
gobierno autoritario y a profundizar la crisis.

Además, las tensiones se agravaron por la presencia de sociedades patrióticas y logias


secretas como Lautaro, que promovían ideas revolucionarias más radicales y buscaban influir
en las decisiones políticas, generando divisiones internas. La confrontación con la Asamblea
del Año XII, que pretendía limitar el poder del Triunvirato y establecer un orden constitucional
más participativo, reflejaba la lucha por definir quién tenía la autoridad legítima para
gobernar.

En el plano militar, aunque se lograron victorias importantes como la de Tucumán, que


fortalecieron la causa independentista, las disputas internas y la falta de una autoridad
central fuerte generaron inestabilidad en la gestión del gobierno y en la coordinación de las
fuerzas patriotas. La lucha por la autoridad también se manifestó en los enfrentamientos
entre diferentes facciones políticas, como los morenistas y los partidarios de otros líderes,
que buscaban imponer sus intereses y visiones sobre el rumbo del proceso revolucionario.

La caída del Triunvirato en 1812 fue resultado de estas tensiones acumuladas, que
evidenciaron las fragilidades del sistema político en sus primeros pasos. La inestabilidad
derivada de la crisis del Triunvirato llevó a la instauración de nuevos órganos de gobierno,
como el Segundo Triunvirato, en un intento de estabilizar la situación y continuar con el
proceso de consolidación de la independencia.

Notas del Dr. Lotero

El objetivo de la clase es dar pautas para el conocimiento de los conflictos que se suceden a lo largo de la
historia argentina, más precisamente en el período de 1810 a 1830. Luego de dar los acontecimientos
históricos hasta 1820 es preciso detallar cada uno de ellos. Mayo de 1810 plantea dos problemas a
solucionar:

 la declaración de la independencia y
 la formación del Estado.

En ello se ingresa en un camino en el cual se observa un cambio de sentidos a sistemas o a frases que en
el anterior vocabulario político de la época no existían, ello producto de que a la utilización del
vocabulario clásico se le agrega ahora aquellos conceptos incorporados por la Ilustración.

a) La cuestión de la soberanía de los pueblos y el pacto de retroversión se refiere a diferentes


interpretaciones sobre cómo se transfiere y mantiene el poder político. Durante el cabildo
abierto de 1810, la tesis predominante era la doctrina de la retroversión del poder de Suárez
Francisco, que sostenía que la autoridad se transfería a través de un pacto de comunidad, y que
esa autoridad no podía volver a la comunidad salvo en casos de vacancia o tiranía. Por otro
lado, una postura alternativa basada el Contrato Social de Rousseau, proponía que el poder se
retrovertía directamente a los individuos, quienes debían expresar su voluntad para reconstruir
la autoridad legítima. Estas ideas reflejan distintas concepciones sobre la soberanía: una, como
un poder delegado a los cabildos, y otra, como un poder que reside en los individuos.

b) El problema de la retroversión del poder y la reconstrucción de la autoridad se refiere a la


cuestión de cómo se transfiere y restablece el poder político tras la caída de la administración
colonial. Después de la implosión de la administración indiana, los cabildos representaban los
intereses locales y, en lugar de una autoridad centralizada, se proponía que la autoridad
legítima se reconstruyera mediante el consentimiento de los pueblos, en lugar de por
sometimiento.

c) Los modelos de organización política se refieren a las diferentes formas en que se estructura y
distribuye el poder en las ciudades y en el Estado. En el contexto del texto, se menciona que la
retroversión del poder en las ciudades no implica necesariamente un federalismo, sino que
surgen pretensiones autonómicas que pueden no derivar en una organización federal

d) La representación de los diputados se refiere a las diferentes interpretaciones sobre a quiénes


deben representar en las asambleas. Una corriente sostiene que los diputados representan los
derechos y los intereses de las ciudades, actuando en nombre de ellas y formando el cuerpo
político mediante pactos entre iguales, sin que la asamblea tenga facultades legislativas
propias, reservando toda la soberanía a las ciudades. Otra postura, en cambio, considera que
los diputados son electos por las provincias pero, al incorporarse a la asamblea, solo mantienen
la denominación del lugar que los eligió, representando los intereses de una nación hipotética,
con una autoridad centralizada que puede limitar su autonomía.

e) Las provincias como nuevos sujetos políticos surgen en el contexto de la revolución y la


posterior organización política, dejando de ser simplemente divisiones administrativas. Con la
disolución del régimen central en 1820 y la elaboración de sus propias constituciones, las
provincias adquieren una naturaleza que las acerca más a un estado soberano que a una simple
provincia, aunque todavía están insertas dentro de una entidad mayor que las contiene. Esto
implica que las provincias dejan de ser meramente divisiones administrativas y pasan a ser
actores políticos con una cierta autonomía.

f) La tensión entre orden y libertad se refiere a la problemática de cómo equilibrar la necesidad


de mantener un orden jurídico y político estable con la búsqueda de la libertad individual y
colectiva. En el contexto del liberalismo político, esta tensión se manifiesta en la lucha por
limitar el poder absoluto y garantizar derechos, mientras se asegura la estabilidad del Estado.
En la primera etapa, el liberalismo optimista consideraba que el individuo, liberado de
ataduras, optimizaría sus opciones, pero en la segunda etapa, tras las guerras de
independencia, las ideas se vuelven más conservadoras, priorizando el orden y la
representación para garantizar la estabilidad del sistema político.

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