¿Cómo está organizado?
La pantalla de Excel no es una página en blanco, sino una gran cuadrícula dividida en:
Columnas: Dispuestas en vertical y se identifican con letras (A, B, C...).
Filas: Dispuestas en horizontal y se identifican con números (1, 2, 3...).
Celdas: Es la intersección de una fila y una columna (por ejemplo, la primera celda se llama
A1). Ahí es donde escribes tus datos.
¿Para qué sirve?
Hacer cálculos automáticos: Puedes sumar, restar, multiplicar o sacar promedios de miles de
datos en un segundo usando fórmulas.
Crear gráficos: Transforma montones de números en gráficos de barras, de pastel o de líneas
para que la información se entienda a la primera.
Llevar finanzas y presupuestos: Es ideal para controlar los gastos del mes, calcular el
presupuesto de un proyecto o administrar los ingresos de un negocio.
Organizar bases de datos: Puedes ordenar listas de clientes, inventarios de productos o
calificaciones de alumnos, y filtrarlos para encontrar lo que buscas al instante.
Dato clave: Los archivos de Excel se conocen como "Libros" (porque pueden tener varias
pestañas u hojas de trabajo) y se guardan con la extensión .xlsx.