UNIDAD 4.
GESTIÓN DE SISTEMAS
OPERATIVOS: WINDOWS
1. Introducción
El Sistema Operativo (SO) es el software básico del ordenador.
Este software gestiona todos los recursos del sistema y
proporciona la base para la creación y ejecución del software de
aplicación (programas y aplicaciones propiamente dichas).
Podemos definir un sistema operativo (SO) como:
un conjunto de programas y funciones que gestionan y coordinan el
funcionamiento del hardware y del software, ofreciendo al usuario
una forma sencilla de comunicarse con el ordenador .
El sistema operativo es el que realiza «el trabajo sucio» dentro del
equipo, ya que oculta al usuario la verdad acerca del hardware.
Gracias a una interfaz sencilla (medio de comunicación entre
usuario y equipo) proporciona al usuario una comunicación directa
sin que éste tenga que preocuparse de la gestión de memoria, del
procesador o de cualquier otro recurso o componente de hardware.
Por tanto, los dos grandes objetivos de un SO son:
1. Manejar el hardware de una forma eficiente y efectiva de forma transparente al usuario.
2. Facilitar el uso de la computadora al usuario.
Para conseguirlo, tiene las siguientes funciones:
- Administración o gestión de los recursos: procesador, memoria, dispositivos de entrada y salida
(E/S) y del sistema de archivos.
- Detección y tratamiento de los errores: el SO supervisa todas las operaciones que realizan los
programas y en caso de producirse un error intenta subsanarlo. Si no es posible, cancelará el
programa y avisará al usuario del error.
- Seguridad y protección del sistema: mediante la autenticación (para garantizar la identidad de
los usuarios) y la asignación de privilegios sobre los recursos.
- Administración y control de redes: el SO debe hacer frente a la expansión y comunicación de las
ordenadores lo cuál además implica aspectos relacionados con la seguridad en la red.
En este tema vamos a estudiar algunos de los aspectos de la gestión del sistema operativo Windows.
Introducción a los Sistemas de Archivos
En informática, un archivo (también conocido como fichero) es un grupo de datos estructurados que
son almacenados en algún medio físico y pueden ser usados por las aplicaciones.
La forma en que una computadora organiza, da nombre, almacena y manipula los archivos se denomina
sistema de archivos y suele depender del sistema operativo y del medio de almacenamiento (disco
duro, disco óptico, etc).
Los Sistemas de Archivos definen el tamaño del espacio de asignación: también llamado cluster o
unidad de asignación. Es la capacidad mínima en la que se puede guardar un archivo en el disco
duro, es decir, la unidad mínima de almacenamiento de un archivo en una partición del disco y está
formada por uno o varios sectores (de, tradicionalmente 512 Bytes) contiguos del disco. Esto quiere
decir que el espacio real ocupado por un archivo en disco será siempre múltiplo del tamaño del grupo o
cluster. Cada cluster puede almacenar información de un sólo archivo, aunque un archivo puede ocupar
varios grupos (no necesariamente contiguos en disco). El tamaño de las unidades de asignación en el
Sistema Operativo se define en el proceso de instalación del propio sistema de archivos, también
conocido como formateo.
OJO: a nivel físico, el dispositivo administra sectores, sin embargo, el sistema de archivos gestiona
clústeres.
La planificación de esta asignación de espacio a sectores y clusters es muy importante ya que puede
provocar fragmentación interna o externa:
- Fragmentación interna: espacio sobrante dentro de los clusters
- Fragmentación externa: los huecos restantes no tienen espacio suficiente para albergar
archivos.
Posible Solución → desfragmentación
Si el usuario no define el tamaño de clúster, el SO lo hará atendiendo al tamaño del disco, el tipo de
sistema de archivos y el esquema de particionamiento (MBR o GPT).
Además, un sistema de gestión de archivos es el software que proporciona a los usuarios y aplicaciones
servicios para el uso, acceso y control de accesos, tanto de archivos como a directorios. La gestión de
archivos consiste en:
● Identificar y localizar un archivo.
● Usar un directorio (como un directorio telefónico) para describir la ubicación y atributos de un
archivo.
● Controlar el acceso de varios usuarios a los archivos.
● Bloquear el uso de archivos.
● Ubicar archivos en bloques libres.
● Administrar el espacio libre.
Los sistemas de archivos más conocidos son:
- Windows: FAT32 (mejora de FAT16), NTFS y exFAT
- Linux: ext4 (mejora de ext2 y ext3)
- Mac: APFS (mejora de HFS y HFS+)
TAREA 1
Entregar la Tarea 1 de Moodle sobre los diferentes sistemas de archivos.
2. ¿Qué es Windows?
Windows es el sistema operativo de la compañía Microsoft. Nos encontramos con multitud de versiones
cuyo mercado se centra principalmente en las siguientes plataformas
1. Para equipos de escritorio: Microsoft Windows 10. Incluye multitud de ediciones orientadas a
diferentes ámbitos que, según las orientaciones, dispone de mayores prestaciones. Destacamos:
● Home: para equipos de sobremesa, tabletas o portátiles de poca potencia, para un uso básico
(multimedia y conectividad).
● Pro: orientado a fines de negocio para empresas o profesionales.
● Enterprise: también orientado a fines de negocio, pero de mayor volumen.
● IoT: ideada para dispositivos relacionados con el Internet de las cosas.
● Education: dirigido a un entorno académico.
● Pro for Workstations: para equipos muy potentes con grandes cargas de trabajo intensivo o
tareas críticas.
2. Para equipos de tipo servidor: Microsoft Windows Server 2019. Entre las que destacamos las
siguientes ediciones:
● Datacenter: para entornos en la nube o centros de datos altamente virtualizados.
● Standard: para ambientes poco virtualizados.
● Essentials: para pequeños negocios con un número limitado de usuarios y dispositivos.
3. Instalación de Windows
La instalación de un SO es crítica puesto que se sustenta en el hardware y el firmware del equipo. Del
buen estado del sistema operativo, en simbiosis con el hardware, dependerá el resto de software del
sistema.
3.1. Requisitos de instalación
Cada sistema operativo establece unos requisitos mínimos para poder ejecutar el sistema operativo y
usarse. Junto con los requerimientos mínimos, los propietarios suelen establecer unos requisitos
recomendables, más en sintonía con la eficiencia y la ligereza del sistema en condiciones de cierto
estrés.
Los requisitos mínimos para la instalación de Windows 10 Pro y Enterprise versión 1809 son:
3.2. Instalaciones desatendidas
Ya vimos en el capítulo anterior cómo instalar un SO Windows sobre una máquina virtual VirtualBox,
este proceso es prácticamente igual que instalarlo sobre el propio equipo.
Vimos que, durante el proceso nos pregunta por el tipo de instalación:
a) Actualización: permite instalar Windows sobre una instalación anterior migrando los archivos,
configuraciones y aplicaciones
b) Personalizada: da la opción de crear o modificar las particiones para Windows y editar las
particiones en los diferentes medios de almacenamiento.
En muchas ocasiones, no resulta práctico la instalación del sistema operativo que requiera la
intervención del usuario, como, por ejemplo:
- Un administrador de sistemas que necesite instalar en multitud de equipos el mismo sistema
operativo con una configuración idéntica
- Un usuario sin experiencia que no tenga por qué conocer el proceso de instalación y posterior
configuración de un sistema operativo.
Por tanto, los sistemas operativos, a través de herramientas específicas, pueden simplificar su
instalación reduciendo al mínimo la intervención del usuario. Genéricamente, estas herramientas crean
un archivo de respuestas que interviene cuando el proceso de instalación así lo requiere, en lugar de un
usuario interactivamente.
La herramienta que propone Microsoft para crear un archivo de respuestas para instalaciones
desatendidas es Windows System Image Manager (Windows SIM). Esta herramienta viene incluida en
Windows ADK (Windows Assessment and Deployment Kit), un conjunto de herramientas orientado a
comprobar la calidad y el rendimiento del sistema.
Podemos descargar Windows ADK desde
[Link]
Una vez instalado, podemos buscar la aplicación “Administrador de imágenes de sistema de Windows”
a través del cuadro de búsqueda de Microsoft Windows.
Esta aplicación es la más potente y completa a la hora de crear imágenes desatendidas de instalación
para Windows, pero requiere tener unos conocimientos profundos en cuanto a los componentes de
Windows.
Existen otras aplicaciones que no necesitan tantos conocimientos y cuya gestión es mucho más
intuitiva. Una de las más conocidas es NTLite ([Link] cuya versión gratuita es
suficiente para crear una imagen desatendida. Al instalar la aplicación, solicita que indiquemos el tipo de
licencia. Si elegimos 'Gratuito' (limitado, no comercial), indica ciertas funciones y limitaciones. A
continuación, se abrirá la aplicación.
Más tarde, debemos cargar una imagen sobre la que crear la imagen desatendida. En el cuerpo
principal aparece la instalación activa, es decir, el sistema operativo que tenemos instalado actualmente.
En nuestro caso, vamos a cargar una imagen diferente. Para ello pulsamos en botón 'Añadir' y
'Directorio de imágenes'.
Previamente hemos tenido que descomprimir el contenido .iso de una imagen en un directorio. Al cargar
dicho directorio, el historial de imágenes se actualizará.
Ahora pulsamos con el botón secundario del ratón sobre el sistema operativo que deseamos crear la
imagen y en ‘Cargar’. Mostrará en verde el sistema operativo cargado y en el menú de la izquierda
aparecerán las opciones para configurar.
A continuación, hemos de configurar todas las opciones a nuestro gusto y, para ello, podemos hacer
uso de las guías de ayuda del propio programa.
La última de las opciones es ‘Aplicar’. Tras estar seguros de la configuración realizada, en este último
paso podemos ver en el panel de la derecha un resumen de todas las modificaciones hechas, y en el
panel de la izquierda las características de la imagen para crear.
Ahora marcamos la opción ‘Crear ISO’ (así como otras tareas de la imagen si deseamos) y luego
pulsamos el botón ‘Procesar’. Comenzará el proceso de creación de la imagen, tras preguntarnos el
nombre del .iso. Por último, hemos de probar la imagen desatendida en una máquina virtual antesde
instalarlo en una máquina física.
4. Gestión de la información en Windows
4.1. Conceptos previos: Esquemas de particiones
Los discos duros se deben particionar para organizar la información convenientemente, poder
almacenar datos, programas y almacenar sistemas operativos. Cuando adquirimos un disco duro y lo
instalamos en nuestro ordenador, normalmente se encuentra particionado. Además podemos realizar
particiones libremente, con programas específicos del sistema operativo o externos a él.
Para almacenar información en una partición, esta debe tener un sistema de archivos (sólo uno). Los
sistemas de archivos confieren características al tratamiento de los datos contenidos en ellos. El
proceso de asignar un sistema de archivos, por ejemplo: FAT o ext4, es conocido como formatear.
Por tanto, llamamos partición a una división del espacio de almacenamiento de forma contigua en un
disco duro. Las particiones se usan para:
- Organizar la información:podemos estructurar la info contenida en las particiones de manera
coherente.
- Eficiencia: en los discos mecánicos, el rendimiento de la cabeza lectora mejora al tener un
recorrido inferior al total.
- Instalación de sistemas operativos: ya que deben ocupar una partición con sistema de archivos
compatible.
- Seguridad: al ofrecer espacios físicos distintos, los problemas que afecten a una partición
(malware, errores físicos o del sistema…) no tienen por qué afectar al resto de particiones.
Los discos duros de nuestro equipo pueden estructurar sus particiones atendiendo a dos estándares:
a) MBR (Master Boot Record) → usado en los sistemas con estándar BIOS. Es más antiguo, pero
se sigue empleando por su compatibilidad con los SO.
b) GPT (GUID Partition Table) → usado en los sistemas con estándar UEFI. A cada partición se
asigna un identificador global GUID. Es más flexible, potente y fácil de usar.
Estándar MBR
Estructura las particiones de la forma siguiente:
Figura: Comparativa entre tablas de particiones MBR y GPT
Estándar GPT
● Puede contener hasta 128 particiones con un sistema o eliminando las limitaciones de cuatro
particiones primarias.
● Soporta discos de tamaño muy superior al esquema MBR, que limitaba en 2,2 TB su capacidad
máxima, despreciando el resto.
● Permiten trabajar en modos de 32 y 64 bits.
● Inicio del sistema con mayor rapidez.
● Es mucho más seguro que los sistemas BIOS:
○ Carga el núcleo de los sistemas operativos comprobando su originalidad.
○ GPT realiza copias de la estructura de la tabla de particiones.
● Se puede conectar directamente con Internet.
● Dispone de una interfaz mucho más amigable.
● Consta de un gestor de arranque propio, es decir, no está vinculado a ningún sistema operativo.
En la figura se muestra el esquema de un sistema EFI:
El sistema UEFI se encuentra a medio camino entre un
sistema BIOS (firmware) y el Sistema Operativo.
Por otro lado, la denominación BIOS se suele hacer
extensible a sistemas con estándar BIOS o UEFI al hacer
mención al sistema de arranque en sentido genérico.
Los modos de arranque de los sistemas UEFI son:
- Heredado o Legacy BIOS → establece compatibilidad hacia atrás con discos de esquemas
MBR. Durante la instalación del SO, la configuración de las particiones se hará con MBR.
Perdemos así las ventajas del esquema UEFI.
- UEFI → modo recomendado en la mayoría de los SO por sus ventajas. Durante la instalación del
SO en modo UEFI, se crean por defecto las particiones GPT.
Actividad
Averigua 2 maneras de conocer el esquema de particionamiento de un volumen en Microsoft
Windows.
Cuando se realiza la instalación de Windows en un equipo con arranque UEFI, el esquema
predeterminado de particiones es el siguiente:
a) Partición del sistema (System): partición del sistema EFI 0 ESP. Se encuentra en el disco duro
de arranque, siendo la primera que inicia.
b) Partición reservada de Microsoft (MSR), partición reservada para la gestión de las particiones,
que no puede almacenar datos de usuarios.
c) Partición de Windows (Windows): partición que alojará el sistema operativo.
d) Además: Partición de recuperación (Recovery): partición de herramientas de recuperación.
En las configuraciones con arranque heredado, el esquema ideal propuesto por Microsoft, es:
a) Partición del sistema (System): ha de estar configurada como la partición actor disco de
arranque
b) Partición de Windows (Windows): partición que aloja el sistema operativo
c) Partición de recuperación (Recovery): almacena las herramientas del entorno de recuperación
de Windows.
RECUERDA….
Siempre es recomendable emplear un espacio de almacenamiento destinado a guardar
datos por parte de los usuarios, diferente a las particiones definidas por defecto por
Windows durante su instalación de manera predeterminada. Por tanto, es el administrador
del sistema el encargado de crearla.
Además, la partición de recuperación no es imprescindible o se puede emplear junto con la
partición de Windows, dependiendo del modo de arranque seleccionado y de la planificación
de las particiones que el administrador del sistema prevea.
4.2. Dar formato a discos.
Hoy en día, tanto los discos internos como los externos ya vienen formateados de fábrica y disponen de
un sistema de archivos como, por ejemplo, NTFS. Sin embargo, aún es posible toparse con situaciones
que hacen conveniente, o incluso necesario, formatear un disco duro.
En principio, se requiere un formateo siempre que se quiera utilizar un disco duro que aún no
disponga de un sistema de archivos o si quieres cambiar el sistema de archivos instalado. Si, por
ejemplo, se sustituye el sistema FAT32 de un disco por un sistema NTFS, el soporte será capaz de
albergar archivos más grandes, de más de 4 GB, y los archivos almacenados gozarán también de
mayor seguridad, entre otras ventajas.
Por el contrario, cambiar de NTFS a FAT32 puede ser buena idea cuando se trata de alcanzar mayor
movilidad y compatibilidad entre plataformas para el intercambio de datos. Un disco duro con
FAT32, por ejemplo, puede leerse generalmente desde dispositivos domésticos como los lectores
multimedia y las smart TV. Este sistema evita cualquier problema al transferir datos entre plataformas,
ya que incluso los ordenadores Mac son compatibles, sin necesidad de herramientas externas, con
discos duros formateados con el sistema FAT32.
Un disco duro recién formateado es una buena base en la que reinstalar un sistema operativo para
asegurarse de que esté libre de virus y funcione sin problemas. Las actualizaciones, de Windows 7 a
Windows 10, por ejemplo, también son una buena ocasión para instalar desde cero el nuevo sistema
operativo en un disco que acabe de ser formateado.
Recordar que se puede distinguir entre dos tipos de formateo:
- Formateo de alto nivel o lógico → sus funciones son: comprobar la integridad de los sectores
marcando los defectuosos para que no sean usados y reescribir la tabla de particiones. Elimina
los archivos del disco, pero no de forma física, ya que los datos siguen ahí pero no son
accesibles.
- Formateo de bajo nivel o físico → define el tamaño de los sectores y su ubicación en el disco.
Los datos previos, si los hubieran, serán prácticamente imposibles de recuperar. Es un proceso
lento. No suele ser necesario que los usuarios realicen este formateo ya que es el que viene de
fábrica. Generalmente requiere programas especializados para realizarse.
→ Windows introduce otro tipo de formateo conocido como rápido: se limita a reescribir la tabla de
particiones marcando como disponibles todos los clusters de la partición, es decir, sin comprobar si los
sectores que los conforman están defectuosos o no.
Como hemos visto, en muchas ocasiones, un formateo de disco va acompañado de la creación de
particiones. Con las herramientas estándar de Windows se pueden formatear discos duros internos y
externos y realizar la gestión básica de particiones.
TAREA 2: Particiones en Windows
Práctica donde crearemos una partición con formato FAT32 en un disco y la convertiremos a NTFS.
Haremos también uso de programas específicos de gestión de particiones.
Disponible en Moodle.
4.3. Discos de recuperación
Fuente: [Link]
Un disco de recuperación es una unidad externa a tu ordenador en la que hay una copia de tu sistema
operativo y de los drivers esenciales para poder instalarlos. Te permite repararlo o restablecerlo en el
caso de que surja algún error que no te permita seguir utilizándolo con normalidad. OJO!! NO
CONFUNDIR CON UNA COPIA DE SEGURIDAD.
Los CDs y DVDs que antiguamente se te entregaban cuando comprabas Windows u otro sistema
operativo son discos de recuperación, pues sirven para instalar el sistema y para repararlo en el caso de
que haya problemas. Pero como hoy en día eso de dar el sistema operativo en una unidad externa ha
pasado de moda, también puedes crear tú mismo un disco de recuperación utilizando un USB.
En el caso de que haya errores, con este disco de recuperación podrás intentar repararlos o hacer una
reinstalación completa de Windows 10 o tu sistema operativo. Todo depende del nivel de daño que
haya sufrido el sistema. Debes tener en cuenta que sólo funciona si el error es de software.
Gracias a esto vas a poder crear en un ordenador un disco de recuperación con el que reparar otro
equipo, ya que el disco tiene una versión genérica de Windows o tu sistema operativo que no depende
de tu usuario o ningún tipo de cuenta vinculada. Si tienes un ordenador con el sistema operativo
dañado, puedes ir a otro equipo a crear el disco, y luego intentar reparar el primer ordenador.
Así pues, es algo que te conviene tener creado por si acaso, sobre todo si vas a hacer algún cambio
en la configuración del ordenador. Recuerda que la única limitación es que no puedes usar un disco de
recuperación de una versión concreta del sistema operativo para reparar otra, no puedes usar uno de
Windows 10 para reparar Windows 8. También tienes que saber si tu sistema es de 32 o 64 bits para
crear un disco con estas características.
Recuerda, que, además de un disco de recuperación, conviene crear puntos de restauración del
sistema. Un punto de restauración es una especie de backup del sistema operativo que este hace
cuando se instala algo nuevo en él, como actualizaciones o aplicaciones. Los crea Windows
automáticamente si está activa la opción de protección del sistema. O también se pueden hacer
manualmente. Lo veremos más adelante.
4.3.1. Crear disco de recuperación
Lo primero que tienes que hacer es pulsar en el menú de inicio y en la tecla de Windows del teclado, y
escribir unidad de recuperación.
Se abrirá una ventana en la que se te guiará por el proceso. En ella, en primer lugar tendrás que decidir
el tipo de unidad. Por defecto, tu disco se ayudará para restablecer el ordenador y solucionar
problemas. Si marcas la opción de Realizar una copia de seguridad de los archivos de sistema (1),
también podrás reinstalar Windows por completo, aunque el disco ocupará más. Lo recomendable es
elegir esta opción, y luego pulsar el botón Siguiente (2) para continuar.
A continuación irás a una pantalla en la que se te pide que conectes un USB, y se te informa de que la
unidad tiene que tener al menos 16 GB de espacio. También se te dice que se perderán todos los
datos que haya en el USB. Cuando estés en esta pantalla, lo que tendrás que hacer es conectar el
USB que quieras utilizar y que cumpla con ese mínimo de espacio.
Cuando conectes una o más de una unidad USB, te aparecerá en la pantalla una lista con las
unidades que tengas conectadas. Aquí, tienes que seleccionar la unidad que quieras usar y pulsar
Siguiente para continuar con el proceso.
Irás a la última pantalla del proceso, en la que se te volverá a advertir de que se van a eliminar todos los
datos que hay en USB que vayas a utilizar para sobrescribir la unidad de recuperación por encima.
Pulsa en el botón de Crear para seguir adelante confirmándolo todo, y empezando a crear la unidad.
Irás a una ventana en la que verás cómo avanza el proceso de creación de tu disco de
recuperación. Este proceso puede durar varios minutos, pero podrás seguir utilizando el ordenador con
normalidad mientras se completa. Cuando termine el proceso ya podrás utilizar el USB en un ordenador.
4.3.2. Restaurar la configuración con el disco de recuperación
Una unidad de recuperación es muy útil para cuando nuestro sistema operativo presenta fallos en el
arranque y no podemos entrar ni volver a un punto de restauración anterior.
Necesitarás arrancar el USB que contiene el disco de recuperación antes que el disco duro. Para ello
puedes visitar el tutorial: Cómo modificar la secuencia de arranque de la BIOS
Al iniciar nuestro equipo desde el USB se abrirá el asistente de recuperación automática.
1. Selecciona [Recuperar de una unidad]①.
2. Puedes elegir entre eliminar mis archivos o limpiar completamente el disco
TAREA 3: DISCOS DE RECUPERACIÓN
Seguir los pasos explicados para crear y restaurar un Sistema Operativo Windows en una máquina
virtual.
4.4. Desfragmentador de discos
Fuente: [Link]
Si el acceso al disco duro es cada vez más lento, seguramente sea por una fuerte fragmentación. Al
menos en los soportes de datos más antiguos, esta suele ser una causa habitual. Por eso, Windows
incluye un programa para desfragmentar discos duros. Las herramientas externas, que gozaron de gran
popularidad en el pasado, ya no son necesarias desde Windows 10. La herramienta de
desfragmentación integrada es fácil de encontrar y abrir a través de los menús contextuales del
explorador de archivos.
¿Qué es desfragmentar?
La velocidad efectiva de un disco duro no solo depende del número de revoluciones o del rendimiento
de transmisión de datos en Kb/s (kilobytes por segundo), sino, principalmente, de cómo están
distribuidos los datos en el disco duro. En el mejor de los casos, los datos están alineados unos detrás
de otros en forma de bloques cerrados en el disco duro.
Al leer los datos, el cabezal de lectura del disco duro solo tiene que pasar una vez por el bloque de
datos para leer el archivo completo. Sin embargo, en la práctica, este estado ideal solo se da justo
después de formatear un disco duro en Windows o el sistema operativo empleado.
Cuando borramos archivos, se generan huecos en el disco duro que más adelante se llenan con
fragmentos de otros archivos. De esta forma, con el tiempo hay muchos archivos que se distribuyen
entre los fragmentos individuales del disco duro. Se puede seguir accediendo a estos archivos sin
problema, pero el acceso es más lento. Durante la desfragmentación, se buscan todos los
fragmentos de un archivo y se guardan como un bloque conjunto en el disco duro. Para realizar este
proceso, hay que leer físicamente el contenido de los diferentes sectores.
En la imagen se ve el resultado esperado al desfragmentar un disco fragmentado.
¿Cómo desfragmentar en Windows 10?
En la mayoría de los casos, la función de desfragmentación de Windows 10 es más que suficiente. Pero
si quieres desfragmentar tu disco duro de forma manual, puedes hacerlo de la siguiente manera:
Paso 1: haz clic con el botón derecho sobre la unidad de disco que quieres desfragmentar y selecciona
la opción “Propiedades” del menú contextual.
Paso 2: en el siguiente cuadro de diálogo, haz clic en el botón “Optimizar” ubicado en la pestaña
“Herramientas”.
Paso 3: selecciona la unidad de disco deseada e inicia la desfragmentación haciendo clic en
“Optimizar”.
Hay otra manera de iniciar una desfragmentación en Windows 10: para ello, accede al menú inicial y
selecciona la opción “Desfragmentar y optimizar unidades” del menú “Herramientas administrativas
de Windows”.
¿La desfragmentación sigue siendo útil?
Los sistemas de archivos modernos ya no necesitan una desfragmentación manual. La automática en
segundo plano es más eficiente.
Por norma general, los soportes de datos SSD no se deben desfragmentar. En este caso, la
desfragmentación causa más daños que beneficios.
Windows planifica desfragmentaciones automáticas de todas las unidades de disco por defecto. Los
discos duros con optimización automática casi siempre indican una fragmentación del 0 %.
1. Para ver y adaptar los ajustes de la optimización automática, haz clic en el botón “Cambiar
configuración” del cuadro de diálogo “Optimizar unidades” del programa de desfragmentación.
2. En el campo “Frecuencia” de la siguiente ventana puedes ajustar con qué frecuencia se realizará la
optimización. Un ajuste “Mensual” será suficiente hasta para los usuarios más exigentes.
Ajustes para la optimización automática de unidades.
3. Haz clic en “Elegir” para seleccionar los discos duros que desees incluir en la optimización
automática.
OJO → Leer
[Link]
o/
Después de leer el artículo… ¿desfragmentarías periódicamente tus discos SSD?
4.5. Comprobación de discos
El componente más importante en cualquier sistema informático son los datos. Estos tienen un valor
incalculable y, si se pierden, sin tener una copia de los mismos, los resultados pueden ser catastróficos.
Los discos duros, a lo largo de su vida útil, suelen ser fuente de diversos problemas, originados
internamente o por agentes externos. Nos referimos a:
a) Malware.
b) Fallos en componentes electrónicos del disco duro.
c) Fluctuaciones de tensión en el suministro de energía.
d) Daños físicos, como caídas o simplemente elementos deteriorados por el uso.
e) Errores de firmware o de actualización de drivers.
La gran mayoría de discos duros emplea la tecnología S.M.A.R.T. (Self Monitoring Analysis and
Reporting Technology) con capacidad para detectar e informar de errores o [Link] se combina
esta tecnología junto con software compatible, ya sea la propia BIOS del equipo u otro software de
terceros instalado en el sistema operativo, obtenemos información muy valiosa sobre el estado actual
del disco, e incluso puede avisar de un fallo inminente.
La monitorización del sistema de archivos se ha de realizar periódicamente dependiendo de la
importancia de los datos que almacene el disco, por lo que es muy recomendable instalar una aplicación
de monitorización del estado de los discos duros. Algunas aplicaciones para Windows son:
- EaseUS Partition Master → Este software gratuito no sólo puede comprobar y reparar errores
de disco, sino también tiene muchas otras habilidades de gestión de disco.
[Link]
- CrystalDiskInfo → Compatible con la tecnología S.M.A.R.T. Las opciones son datos en tiempo
real. Gracias a que es un programa enfocado en las unidades de memoria, es capaz de mostrar
información valiosa. Algunos campos interesantes son el número de horas que ha estado
encendido, el tiempo de arranque o las características soportadas.
La utilidad es para HDD/SSD y soporta USB, Intel/AMD RAID y NVMe.
[Link]
Además en Windows tenemos herramientas para comprobar el estado de los discos:
Método 1. Propiedades de Windows
Esta función puede escanear y solucionar los problemas. Esta es la forma de comprobar la salud del
disco duro y reparar los sectores defectuosos y los errores, si es posible.
● Paso 1. Dentro de “Este Equipo” hacer clic con el botón derecho en el HDD/SSD que se desee
escanear y elegir "Propiedades".
Paso 2. En la pestaña "Herramientas", hacer clic en el botón "Comprobar" en la sección de
comprobación de errores.
● Paso 3. A continuación, elegir entre escanear o reparar la unidad si se encuentran errores.
También puede que nos diga que no es necesario escanearla, ya que el proceso se ha realizado
previamente sin encontrar errores, aunque nos da la opción de realizar el escaneo igualmente.
● Paso 4. Cuando termine el escaneo, haz clic en el enlace Mostrar detalles para ver el registro en
el Visor de sucesos.
Método 2. Utilizar el símbolo del sistema
Otra forma de realizar un diagnóstico de disco en Windows 10 es utilizando CMD. Siempre que
encuentres que tu disco duro funciona mal, puedes ejecutar CHKDSK para hacer el trabajo.
● Paso 1. Pulsa la tecla de Windows y escribe cmd (abreviatura de command)
● Paso 2. Haz clic con el botón derecho en "Símbolo del sistema" y elige "Ejecutar como
administrador".
● Paso 3. Ejecutar CHKDSK. Introduce el siguiente comando: chkdsk V: /f /r /x
OJO: "V" es la letra de la unidad de la partición que quieres comprobar y reparar los errores. Los
errores encontrados se repararán automáticamente con este comando.
¿Qué significan las opciones /f /f /x?
● Paso 4. En caso de posibles daños en los archivos del sistema, se recomienda ejecutar la
herramienta System File Checker para reparar los archivos del sistema que falten o estén
dañados después de ejecutar CHKDSK. En el símbolo del sistema, escribe el siguiente comando
y pulsa "Enter": sfc /scannow
TAREA 4: MANTENIMIENTO DISCO DURO
Práctica sobre desfragmentación y comprobación de disco en Windows.
Disponible en Moodle
4.6. Gestión de imágenes de disco
La gestión de imágenes de disco o imágenes de respaldo consiste en hacer una copia, sector por
sector, de una unidad o partición de un soporte de almacenamiento (disco duro, USB, etc.). Se trata de
un archivo que contiene no solo todos los archivos, sino también la estructura e información del disco.
La imagen se puede crear por uno de estos procedimientos con estas dos finalidades:
Se pueden utilizar diferentes programas para la gestión de imágenes función del soporte que se quiera
replicar:
● Imágenes de discos ópticos. Las imágenes de discos ópticos se pueden realizar con una
amplia gama de software, tanto gratuito (ImgBurn, CDBurnerXP, ISODisk, etc.) como de pago
(CloneDVD, PowerISO, NEro, Alcohol 120%, etc.). El formato más extendido para este tipo de
imágenes es ISO, aunque cada aplicación suele tener el suyo propio además de este.
● Imágenes de discos duros. Hay herramientas dedicadas a este tipo imágenes, como ODIN o
Clonezilla (gratuitos), aunque lo habitual es que también gestionen las copias de seguridad de
los discos, con Acronis True Image, Redo Backup & Recovery o Paragon Hard Disk Manager.
● Imágenes de dispositivos de almacenamiento extraíble. Nos referimos a tarjetas de memoria
y discos USB, que pueden ser tratados con discos o discos ópticos, según la finalidad.
También podemos utilizar la opción de creación de imágenes de Windows 10, aunque no es muy
recomendable. Para ello, podemos seguir el siguiente tutorial:
[Link]
4.7. Copias de Seguridad
En general, cuando hablamos de copia de seguridad nos referimos a la salvaguarda de nuestros datos
mientras que con imagen del sistema nos referimos a una copia del sistema operativo, junto a
aplicaciones y datos de usuario, en un momento determinado.
Planificación de las copias de seguridad
A la hora de planificar las copias de seguridad es recomendable hacer una planificación, teniendo en
cuenta los siguientes factores:
● Tipo de información a respaldar
● Frecuencia con la que debería hacerse la copia
● Espacio disponible para las copias y volumen de crecimiento esperado para cada una
● Tiempo medio empleado en crear la copia
Para gestionar eficazmente las copias de seguridad se deben fijar unas normas para nombrar las
versiones, tal que no existan problemas de identificación si el volumen de copias crece
considerablemente. Lo ideal es que en el nombre se identifique como mínimo: el equipo origen
(recordar que no debemos hacer copias de seguridad en el mismo equipo del que hacemos la copia), el
tipo de contenido y la fecha en que se realizó.
La creación de una copia de seguridad, en la mayoría de los casos es automatizada. Se decide
cuándo, cómo y dónde se va a guardar la copia y se programa. Dicha programación es un aspecto muy
importante en los sistemas y dependerá de sus necesidades. Se puede programar una copia al día, a la
semana, etc o incluso varias copias el mismo día u hora. La mayoría de las aplicaciones de copias de
seguridad permiten su automatización.
Tipos de copias de seguridad
Copia de seguridad completa o total. Es el modelo más común y consiste en la copia simple de los
datos que se necesiten guardar. Constituye lo que se llama la copia base, que es utilizada por otros
tipos de copia. Su tiempo de recuperación es breve, ya que la técnica de almacenamiento utilizada es
muy simple.
Este tipo de copias es recomendable cuando el volumen de datos guardado no es demasiado alto, se
estima que inferior a 100 MB. Esto es debido a que mantener varias copias base implica disponer de un
volumen de espacio considerable, gran parte del cual se emplea en alojar información redundante
(existente en todas las copias).
Copia de seguridad incremental. Este tipo parte de una copia base. A partir de ella se va generando
un archivo que solo contiene los datos que se han modificado desde la anterior copia. El archivo
generado es más pequeño que en el caso de la copia de seguridad completa y por tanto, se genera más
rápido.
Sin embargo, para recuperar los datos se necesitan, además de la copia base, todos los archivos
generados en copias de seguridad incremental anteriores, por lo que esta labor emplea bastante más
tiempo que la copia completa. Si se perdiese algún archivo incremental, la copia no podría restaurarse.
Copia de seguridad diferencial. A diferencia del modelo incremental, esta copia de seguridad crea un
archivo con todos los datos que se han modificado desde la copia base. La creación de la copia
diferencial es más lenta que la incremental, ya que tiene que almacenar mayor cantidad de información.
Por otro lado, al no existir archivos intermedios entre la copia diferencial y la base, la recuperación es
más rápida que en la copia de y seguridad incremental, pero no tanto como en la copia de seguridad
completa.
Saber más en:
[Link]
Copias de seguridad y puntos de restauración en Windows 10
Una manera de realizar copias de seguridad en Windows 10 es mediante la creación de puntos de
restauración del sistema. Un punto de restauración del sistema es una copia de seguridad de la
información importante del ordenador. Se crean automáticamente a través de diferentes programas de
restauración de Windows. Cuando el sistema operativo detecta algún cambio como nuevos programas
instalados o desinstalados entre otras acciones, procede a crear una copia de seguridad automática
para tener todo al día (si tenemos la opción activa).
Nosotros también lo podemos crear cuando lo consideremos oportuno. Es importante crear un punto de
restauración antes de hacer algún cambio importante en el sistema. Así, si algo va mal podremos
recuperar una configuración reciente.
Además, Windows 10 tiene una herramienta nativa para hacer copias de seguridad de forma sencilla,
pero es una herramienta sumamente básica en la que no podrás configurar los tipos de copias de
seguridad que quieres hacer. Lo que sí podrás hacer es elegir una unidad concreta donde hacerlas y las
carpetas que quieres copiar.
TAREA 5: PUNTOS DE RESTAURACIÓN Y COPIAS DE SEGURIDAD
Práctica para crear un punto de restauración y usarlo para restaurar la computadora en Windows 10.
También configuraremos una copia de seguridad del disco duro.
Disponible en Moodle.
4.8. Discos RAID
Al hablar de seguridad de la información y eficiencia en la accesibilidad a los datos en los discos duros,
debemos detenernos en el concepto de RAID. Es una de las maneras más eficaces de evitar la pérdida
de datos y aumentar el rendimiento en tareas de lectura o escritura en discos duros.
Un sistema RAID (Redundant Array of Independent Disks) combina varios discos físicos en una
unidad lógica. En los sistemas RAID el espacio se sacrifica para proporcionar disponibilidad,
garantizar integridad en los datos y conseguir recuperar un estado anterior en tiempo mínimo.
Para ello, la unidad lógica funciona como si fuera un único disco. No es necesario que sean discos
iguales, ni de la misma capacidad (aunque se recomienda). Lo indispensable es que el equipo,
concretamente la placa y el sistema, soporten la implementación del RAID con los discos.
Se recurre a este sistema en aquellos entornos en los que la copia de seguridad no es suficiente, ya
que se necesita una alta disponibilidad de la información y una mayor seguridad e integridad de los
datos. Además del sistema RAID «principal» con los discos que correspondan, se suele disponer de
discos de respaldo, que entran en funcionamiento en el caso de que uno de los activos falle.
En otras palabras, consiste en crear un único volumen con varios discos duros funcionando en conjunto,
y con este conjunto se puede conseguir redundancia (tolerancia a fallos en el caso de que uno falle,
conocido como disk mirroring) o mayor velocidad (conocido como disk striping), haciendo que ese
conjunto sea en realidad un tándem.
Tipos de RAID
RAID 6 → Es una variante del RAID 5 pero que emplea dos discos como
backup en lugar de uno, y por lo tanto la velocidad es de n-2, siendo n el
total de discos del conjunto.
JBOD (Just a Bunch of Disks) → es frecuente usar el término JBOD o
RAID lineal al método de combinar diferentes discos físicos en uno lógico.
JBOD, por tanto, no presenta redundancia ni mejora el rendimiento del
conjunto, sin embargo, el tamaño global es la suma de ellos.
TAREA 6: DISCOS RAID
Tarea NO OBLIGATORIA. Herramientas para la creación de configuraciones RAID en Windows 10.
Pasos y demostración de la configuración de un disco RAID1
4.9. Gestión de archivos.
El ‘Explorador de archivos’ de Windows facilita la gestión de archivos sin necesidad de conocer la
administración interna y los comandos del sistema. Este dispone de accesos rápidos a carpetas muy
utilizadas como “Escritorio”, “Imágenes” o “Descargas”, así como a las unidades conectadas.
Su estructura es bastante intuitiva, lo que permite realizar cualquier operación sobre los elementos de
diversas maneras.
El propio explorador permite su configuración mediante la barra de herramientas de acceso rápido
habilitando o deshabilitando algunas opciones. También se va a adaptando a la navegación de nuestra
estructura de carpetas. Permite, de forma muy sencilla, compartir de diversas maneras un elemento en
la pestaña “Compartir”. También, nos permite modificar la manera de organizar los archivos y
directorios en la pestaña “Vista”. Para una mayor agilidad en la gestión de archivos podemos usar
atajos de teclado como:
Al situarnos sobre una Unidad también nos aparece la pestaña “Herramientas de Unidad” para
gestionar unidades de almacenamiento, pudiendo cifrarlas, desfragmentarlas, liberar espacio o
formatearlas.
El “Cuadro de Búsqueda” del Explorador es una herramienta muy potente para realizar búsquedas por
diferentes criterios para archivos o carpetas.
Gestión de archivos por línea de comandos
Esta es una breve lista con los comandos esenciales de la consola de Windows para gestionar y
acceder a los archivos:
● Cls: Este comando limpia la ventana de CMD eliminando el contenido de operaciones
anteriores.
● Exit: Cierra la ventana de CMD. Si se ha iniciado un comando de procesado por lotes cierra el
proceso, pero mantiene CMD abierto.
● Help: Muestra todos los comandos disponibles y una breve descripción. Si quieres obtener
información sobre un comando en concreto o cómo formar la sintaxis de un determinado
comando, escribe el comando seguido de una barra diagonal y un signo de interrogación. Por
ejemplo: cd /?
● Cd: Este es uno de los comandos más útiles para moverse por la ventana de comandos de
Windows ya que sirve para moverte por las carpetas de tu PC. Dependiendo del atributo que lo
acompañe realizará una acción u otra. Por ejemplo, si insertas el comando
cd <rutadecarpeta>, irá directamente al directorio indicado, mientras que si introduces el
comando cd.. (con dos puntos consecutivos) sale de la actual carpeta al nivel superior.
● Dir: Este comando muestra el contenido de un directorio listando los archivos y carpetas que se
encuentran en él. Muy útil para navegar entre los distintos directorios y acceder los archivos y
carpetas.
● Copy <origen> <destino>: Como ya puedes imaginar, con este comando podrás copiar un
archivo de origen en una nueva ubicación de cualquier ruta dentro del disco duro.
● Robocopy: Este comando invoca a una función mejorada del comando copiar y permite realizar
esta función de forma mucho más eficiente ofreciendo mayor velocidad y permitiendo cancelar y
retomar la tarea ya que muestra un indicador de progreso. Muy útil si copias archivos de gran
tamaño o archivos delicados.
● Move <origen> <destino>: Con un funcionamiento similar al comando copiar, este
comando permite mover un archivo desde su ubicación actual a la nueva ubicación que le
indiques en los atributos adicionales del comando.
● Del <archivo o carpeta>: Elimina un archivo concreto o todo el contenido de la carpeta
indicada, pero no elimina la carpeta en sí. Si lo que quieres es eliminar toda la carpeta, debes
usar el comando rd en lugar del comando del.
● Rename <origen> <destino>: Con este comando conseguirás renombrar un archivo e
incluso podrás cambiar su extensión indicándola en los atributos de destino.
● Format: Un comando tan útil como peligroso con el que podrás formatear (borrar) por completo
una determinada unidad de disco. Ojo: cualquier error al indicar la unidad a formatear podría
terminar en una pérdida irreparable de datos.
● Md <nombredecarpeta>: Este comando es una abreviatura del comando mkdir
<nombredecarpeta> con los que puedes crear nuevas carpetas en los directorios en los que
te encuentres.
● Tree <carpeta>: Permite obtener una vista completa del árbol de directorios de una ruta
concreta en la que se mostrarán todos los archivos y directorios.
● Type <[Link]ón>: Este comando permite abrir archivos de texto en la ventana de
comandos, sin necesidad de abrir ninguna aplicación adicional. Muy útil para abrir archivos de
configuración del sistema o de programas.
● Find <cadena>: para buscar una cadena de texto en uno o más archivos.
TAREA 7: GESTIÓN DE ARCHIVOS Y CARPETAS
Práctica sobre gestión de archivos y carpetas en Windows.
Disponible en Moodle.