saber, por tanto, que no podía seguir
gobernando como antes. Es evidente que
ese con icto se refería a la gestión de la
economía, y también lo es que la causa de
la extrema gravedad del con icto está en
el hundimiento de las sucesivas políticas
económicas de la burocracia. El fra-i aso
de la política del llamado «gran salto
hacia delante» —debido principalmente
a la resistencia del campesinado— no
sólo acabó con la perspectiva de un
despegue ultravoluntarista de la pro-
ducción industrial, sino que además
trajo forzosamente consigo una
desorganización desastrosa que se hizo
sentir durante varios años. El aumento
de la producción agrícola que se registró
después de 1958 parece haber sido muy
escaso, y la tasa de crecimiento de la
población sigue siendo superior a la de
los medios de subsistencia. Menos fácil
es saber cuáles fueron exactamente las
opciones económicas por las que la clase
dirigen te se escindió. Probablemente
uno de los bandos (que incluía a la
mayor parte del aparato del par tido,
de los responsables de los sindicatos y
de los economistas) quería proseguir
- 48 -
aquella mezcolanza, a la izquierda
radical o a la autonomía obrera. Los más
necios se habían creído que había algo
de «cultural» en aquel asunto, hasta que
en enero la prensa maoísta les jugó la
mala pasada de confesar que se trataba
de «una lucha por el poder desde el
inicio». El único debate serio consiste
en examinar cómo y por qué la clase
dominante se ha dividido en dos bandos
enfrentados; y huelga decir que toda
investigación en este sentido está vedada
a quienes no admiten que la burocracia
es una clase dominante, lo mismo que a
quienes ignoran lo peculiar de esa clase,
reduciéndola a las condiciones clásicas
del poder burgués.
Acerca del porqué de la ruptura en el
seno de la burocracia sólo cabe decir con
certeza que se trata de una cuestión que
ponía en juego la dominación misma de la
clase reinante, puesto que, para zanjarla,
los dos bandos no han temido arries-f,n
enseguida, con terquedad inquebrantable,
lo que constituye el poder común de su clase,
poniendo en peligro todas las condiciones
vigentes de su administración de la
sociedad. La clase dominante debió de
- 47 -
la guerra civil obedeciendo órdenes del
emperador Japonés, que Zinoviev había
apoyado a Lenin para complacer al
Imperio británico, etc. Si alguien hubiese
apartado del poder a un personaje tan
poderoso como Mao, no habría vuelto a
conciliar el sueño mientras Mao pudiera
volver. Por consiguiente, Mao habría
muerto aquel mismo día, y nada habría
impedido a sus eles sucesores achacar
su muerte a Jruschov, por ejemplo. Si
bien es cierto que los gobernantes y
polemistas de los Estados burocráticos El planeta enfermo
Guy Debord
entienden mucho mejor la crisis china,
sus declaraciones, sin embargo, no
pueden ser más serias que otras, ya que
al hablar de China se arriesgan a revelar
demasiado sobre sí mismos. Quienes se
dejan engañar más que nadir son, en n,
los residuos izquierdistas de los países
occidentales, siempre prestos a tragar
dócilmente cualquier propaganda que
tenga algún tu llo su bleninista, cuando
se ponen a valorar, con aire serio, el papel
que desempeñan en la sociedad china los
restos de renta que se les deja a los capi-
talistas afectos al régimen, o a averiguar
qué dirigente representa, dentro de
- 46 -
o a quien sea, pues el poder que mata
de ne a la fracción a su antojo al matarla,
y en el mismo acto se rede ne a sí mismo
como poder. He aquí todo lo que faltó en
China, donde, pese a la fantástica subida
de las pujas demagógicas en la lucha por
la totalidad del poder, la permanencia de
los adversarios declarados demuestra a
todas luces que la clase dominante se ha
dividido en dos.
Un accidente social de tal envergadura
evidentemente no se explica, como quiere
el gusto anecdótico de los observadores
burgueses, por unas discrepancias en
materia de estrategia exterion es notorio,
por lo demás, que la burocracia China
soporta tranquilamente la afrenta que
supone para ella el aplastamiento del
Vietnam delante de su puerta. Tampoco
es de creer que se esté arriesgando
tanto por unas disputas de sucesión
personales. Cuando se acusa a ciertos
dirigentes de haber «apartado del poder
a Mao Tse tung» desde nales de los años
cincuenta, todo lleva a creer que se trata
de uno de esos crímenes retrospectivos
que suelen fabricar las depuraciones
burocráticas: que Trotski había dirigido
- 45 -
objetivas con que tropezaba, así como
del estilo subjetivamente delirante que
un poder mentiroso de cabo a rabo En este libro se han reunido tres textos inde-
no puede menos de adoptar. Pero la pendientes de Guy Debord, dos de los cuales
burocracia, obligada a la centralización se habían publicado en tirada aparte,
por su modo de apropiación de la mientras que el ultimo fue redactado en
economía, por cuanto debe bastarse a 1971 para el número trece de la revista de
sí misma como garantia jerárquica de la Internacional Situacionista, antes de su
toda participación en su apropiación disolución.
colectiva del excedente de la sociedad, A pesar de la aparente diversidad de los
se había depurado siempre de la cúspide asuntos analizados —las revueltas de
para abajo. La cúspide de la burocracia Watts (en La decadencia y caída de la
tiene que permanecer rme, puesto que economía espectacular-mer-cantil, de
sobre ella reposa toda la legitimidad 1966), la descomposición de los poderes
del sistema; tiene que guardarse para burocráticos y de su ideología (en El punto
sí sus discrepancias (como era práctica de explosión de la ideología en China,
constante desde los tiempos de Lenin de agosto de 1967) y, en n, el tema de la
y Trotski): a los hombres se los puede contaminación y de su representación (en El
matar o reemplazar, pero la función debe planeta enfermo, texto inédito de 1971)—
conservar siempre la misma majestad , se trata del «espectáculo» en todas sus
indiscutible. La represión sin explicación formas y de lo que engendra. Acompañados
ni réplica puede luego descender con de la fecha de su redacción, estos tres textos
toda normalidad a todos y cada uno de los dan testimonio no sólo de su pertinencia,
escalafones del aparato, a modo de mero sino también de su actualidad.
complemento de lo que se había decidido ALICE DEBORD
instantáneamente en la cúspide. Primero
hay que matar a Beria, luego juzgarlo; y
después se puede perseguir a su fracción,
- 44 - -5-
la prudencia de mantener, destruyendo,
entre 1927 y 1937, las revoluciones
de China y de España. La revolución
burocrática autónoma de China -igual
que poco antes la de Yugoslavia- introdu-
jo en la unidad del mundo burocrático
un germen de disolución que acabó por
desmembrarla en menos de veinte años.
El proceso general de descomposición de
la ideología burocrática está alcanzando
ahora su estadio supremo justamente en
el país en que, debido al atraso general de
la economia, era forzoso llevar al límite
lo que aún le quedaba de pretensiones
ideológicas revolu----rias, allí donde más
hacía falta esa ideología:
en China.
La crisis que, desde la primavera de 1966,
ha alcanzado en China cada vez mayor
extensión es un fenómeno sin precedentes
en la sociedad burocrática. Ciertamente,
en Rusia y en la Europa del Este la clase
dominante del capitalismo burocrático
de Estado, acostumbrada a ejercer el
tenor contra la mayoría explotada, se
había visto a menudo desgarrada ella
misma por enfrenta-mientos y ajustes
de cuentas derivados de las di cultades
- 43 -
en que la «Rusia eterna» sirva de baluarte
contra los mongoles que amenazan con
acampar entre los «teso-ios egipcios del La decadencia y
Louvre». La descomposición acelerada caída de la economía
de la ideología burocrática, tan palmaria
en los países en que el estalinismo ha espectacular-mercantil
tomado el poder como en los otros, donde
ha perdido toda esperanza de tomarlo,
tenía que empezar natu ralmente por el
tema del internacionalismo; pero eso no
es más que el comienzo de una disolución Entre el 13 y el 16 de agosto de 1965, se le-
general que ya no tiene vuelta de hoja. vantó la población negra de Los Angeles.
La burocracia no podía hacer suyo Un in-(indente en que se enfrentaron
el internacionalismo sino a modo de policías de trá co y transeúntes
proclamación ilusoria al servicio de sus desembocó en dos jornadas de revueltas
intereses reales, como una justi cación espontáneas. Los crecientes refuerzos de
ideológica entre otras, porque la sociedad las fuerzas del orden no lograron recobrar
burocrática es justamente el mundo el control de la calle. Hacia el tercer día,
invertido de la comunidad proletaria. los negros tomaron las armas, saqueando
La burocracia es esencialmente un las armerías a su alunice, de modo que
poder fundado sobre la propiedad pudieron disparar incluso contra los
estatal nacional, y nalmente tiene helicópteros de la policía. Varios miles
que obedecer a la lógica de su realidad, de soldados y policías —la fuerza militar
conforme a los intereses particulares que de una división de infantería, apoyada
impone el nivel de desarrollo del país de por tanques— tuvieron que entrar en
su propiedad. Su edad heroica pasó junto combate para impedir que la revuelta
a los felices tiempos ideológicos del «so- desbordara los límites del barrio de Watts
cialismo en un solo país», que Stalin tuvo y luego reconquistarlo en numerosas
- 42 - -7-
batallas callejeras que se prolongaron intromisión en los asuntos internos de
durante varios días. Los insurgentes los partidos hermanos...». La polémica
procedieron al saqueo generalizado de ruso-china, en la que cada potencia se ve
las tiendas y les prendieron fuego. Según llevada a imputar al adversario todos los
las cifras o ciales, se contaron treinta y crímenes contra el proletariado, con la
dos muertos, de los que veintisiete eran sola obligación de no mentar la tara real
negros, más de ochocientos heridos y que es el poder de clase de la burocracia,
tres mil encarcelados. ha de desembocar, por tanto, para unos y
Las reacciones de todos lados fueron de otros, en la desi-lucionada conclusión de
aquella claridad que el acontecimiento que no se trataba sino de un inexplicable
revolucionario, por el hecho de ser espejismo revolucionario que, a falta de
él mismo una clari cación en actos mayor realidad, ha vuelto al punto de
de los problemas existentes, tiene partida. La simplicidad de ese retorno
siempre el privilegio de conferir a los a las fuentes se expresó perfectamente
diversos matices de pensamiento de en febrero en Nueva Delhi, cuando la
sus adversarios. El jefe de la policía, embajada china cali có a Bréznev y
William Parker, declinó todas las ofertas Kosiguin de «nuevos zares del Kremlin»,
de mediación de las grandes organiza- mientras el gobierno indio, aliado de esa
ciones negras, a rmando con justeza MosCovia contra China, descubrió al
que «esos amotinados no tienen jefes». mismo tiempo que «los actuales dueños
Y ciertamente, como los negros no de China se adornan con el manto
tenían jefes, fue éste el momento de la imperial de los Manchúes». Una versión
verdad para cada bando. ¿Qué esperaba, más re nada aún de este argumento
por cierto, en aquel mismo momento con-ii.i la nueva dinastía del reino del
uno de esos jefes en paro, Roy Wilkins, Medio ofreció el mes siguiente el poeta
el secretario general de la National modernista del Estado, Voznessenski,
Association for the Advance-ment of quien veía venir a «las hordas de
Colored People? Declaró que se debía Cuchúm», cifrando su última esperanza
-8- - 41 -
tentativas de volver a pegar lo que se «usar toda la fuerza necesaria para
había roto, lo que antes no era socialista reprimir los motines». Y el cardenal de
ha dejado además de ser un campo. El Los Angeles, Mclnty-re, que protestó
desmoronamiento del monolitismo en voz alta, no protestaba contra la
estalinista se mani esta a partir de ahora violencia de la represión, como podía
en la coexistencia de una veintena de creerse oportuno en estos tiempos de
«líneas» independientes, de Rumania aggiornamento de la in uencia romana;
a Cuba y de Italia al bloque de partidos protestaba con la mayor urgencia
vietna-mita-coreano-japones. Y Rusia, ante «una revuelta premeditada contra
que este año y.\ ni siquiera consiguió los derechos del vecino, contra el respeto
reunir en una conferencia común a a la ley y el mantenimiento del orden»,
todos los partidos europeos, pre ere no y llamó a los católicos a oponerse a los
acordarse de los tiempos en que Moscú saqueos y a los «actos de violencia sin
reinaba sobre el Komintern. Así la justi cación aparente». Y todos aquellos
Izvestia pudo acusar en septiembre de que llegaban a ver las «justi caciones
1966 a los dirigentes chinos de exponer aparentes» de la rabia de los negros de
las ideas del «marxismo-leninismo» Los Ángeles, aunque ciertamente no la
a un descrédito «sin precedentes», justi cación real, todos los pensadores
deplorando virtuosamente aquel estilo y los «responsables» de la izquierda
de confrontación en que «los insultos mundial y de su nulidad, deploraron
suplantan al intercambio de opinio- la irresponsabilidad y el desorden, los
nes y de experiencias revolucionarias. saqueos y, sobre todo, el hecho de que lo
Quienes eligen este camino atribuyen a primero que se saqueó fueron tiendas de
su propia experiencia un valor absoluto alcohol y de armas, así como los dos mil
y dan prueba de un espíritu dogmático y focos de incendio contabilizados con los
sectario en la interpretación de la teoría que los incendiarios de Watts iluminaron
marxista-leninista. Semejante actitud su batalla y su esta. Entonces, ¿quién ha
va necesariamente mano a mano con la salido en defensa de los insurgentes de
- 40 - -9-
Los Ángeles, en los términos que ellos
merecen? Vamos a hacerlo nosotros.
Dejemos que los economistas lloren sus Mi punto de explosión
veintisiete millones de dólares perdi-
dos, los urbanistas uno de sus más de la ideología en China
bellos super-markets disuelto en humo y
Mclntyre a su sheri abatido; dejemos
que los sociólogos se quejen del absurdo
y la ebriedad de la revuelta. El papel de
una publicación revolucionaria es no
sólo darles la razón a los insurgentes
de Los Angeles, sino contribuir a darles La disolución de la asociación
sus razones, explicar teóricamente la internacional de las burocracias
verdad cuya búsqueda expresa esa ac- totalitarias es ahora un hecho
ción práctica. consumado. Por decirlo con las palabras
En el Llamamiento publicado en Argel del Llamamiento publicado por los
en julio de 1965,1 tras el golpe de situacionistas en julio de 1965 en Argel,
Estado de Bume-dian, los situacionistas, el irreversible «desmi-gajamiento de la
al exponer a los argelinos y a los imagen revolucionaria» que la «mentira
revolucionarios del mundo las condicio- burocrática» oponía al conjunto
nes vigentes en Argelia y en el resto del de la sociedad capitalista, siendo la
mundo como un todo, señalaron, entre seudonegación y el sostén efectivo de ésta,
otros ejemplos, el movimiento de los se ha hecho patente, empezando por el
negros norteamericanos, que, «si logra terreno en que el capitalismo o cial tenía
rmarse con consecuencia», desvelará el mayor interés en sostener la impos-
las contradicciones del capitalismo más tura de su adversario: la confrontación
avanzado. Cinco semanas después, esa mundial entre la burguesía y el supuesto
consecuencia se manifestó en la calle. Ya «campo socialista». Pese a toda clase de
- 10 - - 39 -
Jacques Pauvert, quedó destruido por el existen tanto la crítica
incendio del almacén del editor, el 29 de 1. Se trata del pan eto situacionista
mayo de 2002. Adresse aux révolu-tionnaires dAlgérie et
de tous lespays, distribuido clandestina-
mente en Argelia y luego publicado en
Internationale Situation-niste, n.° 10,
marzo de 1966, pp. 43-49; trad. cast.:
«Llamada a los revolucionarios de Argelia
y de todos los países», en Internacional
Situacionista, vol. 2, Literatura Gris,
Madrid, 2000, pp. 410-414. ([Link].)
teórica de la sociedad moderna, en lo
que ésta tiene de más novedoso, como la
crítica en actos de esa misma sociedad;
todavía están separadas, pero también
han avanzado hasta llegar a las mismas
realidades, hablando de lo mismo.
Esas dos críticas se explican la una a la
otra, y cada una es inexplicable sin la
otra. La teoría de la supervivencia y del
espectáculo queda ilustrada y veri cada
por esos actos incomprensibles para la
falsa conciencia americana, y ella a su
vez ilústrala un día esos actos.
Hasta ese momento, las manifestaciones
de los negros a favor de los «derechos
civiles» habían sido mantenidas por sus
jefes dentro de una legalidad que toleraba
- 38 - - 11 -
los peores actos de violencia de las fuerzas se levantan furiosamente hacia ellos. Se
de orden y de los racistas, como en marzo oye el tableteo de las ametralladoras;
pasado en Alabama, durante la marcha en el suelo quedan decenas de cuerpos
sobre Montgomery; y, aun después retorcidos, y la muchedumbre re uye
de ese escándalo, un discreto acuerdo hacia las casas. Pero luego vuelve; cada
entre el gobierno federal, el gobernador vez que pasan los aviones, provocan la
Wallace y el pastor King había logrado misma explosión de cólera impotente y
que la marcha de Selma, el 10 de marzo, de desafío temerario, dejando otra estela
reculara a la primera intimación, con de cadáveres a su paso. A todas luces,
dignidad y rezando. El enfrentamiento parece que habrá que matar a toda la
que la multitud de los manifestantes ciudad para que abandone el puente
esperaba en aquella ocasión no había de Duarte. La mañana del lunes, 26 de
sido más que el espectáculo del enfrenta abril, el embajador Tapley Bennet Jr. ha
miento posible. Al mismo tiempo, la no- regresado de Florida. Al atardecer arriba
violencia había llegado al ridículo límite a Santo Domingo el “buque de asalto”
de su coraje: exponerse a los golpes del SSBoxer, con mil quinientos marines
enemigo y luego llevar la grandeza moral abordo.»
al punto de ahorrarle la necesidad de
volver a usar su fuerza. Pero el dato fun- MARCEL NIEDERGANG Le Monde, 21
damental es que el movimiento por los de mayo y 5 de junio de 1965
derechos civiles no planteaba más que La decadencia y caída de la economía
problemas legales por medios legales. espectacular-mercantil apareció por
Es lógico apelar a la ley legalmente. Lo primera vez en marzo de 1966 en el
irracional es estar mendigando legal- número 10 de la revista Internationale
mente ante la ilegalidad agrante, como Situationniste.
si ésta fuese un absurdo que se deshace El conjunto de las existencias de la
cuando se lo señala con el dedo. Es segunda edición (Les Belles Lettres,
patente que la ilegalidad super cial y octubre de 1993), establecida por Jean-
- 12 - - 37 -
llevan todas pantalones (...). Chicos de descaradamente visible que los negros
dieciséis años aprietan ferozmente el siguen padeciendo en muchos estados
fusil contra el pecho, como si hubiesen americanos hunde sus raíces en una
estado esperando este regalo durante contradicción económico-social que
toda la vida. Radio Santo Domingo emite no incumbe a las leyes vigentes y que
sin cesar llamamientos al pueblo, pi- tampoco ninguna ley jurídica futura
1. El 24 de abril de 1965, una podrá deshacer, en contra de las leyes
insurrección popular derribó a la junta más fundamentales de la sociedad en la
militar encabezada por Donald Reid que los negros americanos nalmente
Cabral, que gobernaba la República se atreven a reclamar que se los deje
Dominicana desde el golpe de Estado vivir. Los negros americanos en verdad
que, en septiembre de 1963, había quieren nada menos que la subversión
derrocado al presidente constitucional total de esta sociedad. Y el problema de
Juan Bosch. Pocos días después, el la subversión necesaria surge por sí solo
presidente norteamericano Lyndon B. desde el momento en que los negros
Johnson ordenó la invasión del país por recurren a medios subversivos; el caso es
tropas estadounidenses. (N. del T.) que el paso a tales medios se les presenta
diéndole que acuda en masa a tal punto en su vida cotidiana como lo más
o tal otro de la acuda donde se está accidental y a la vez lo más objetivamente
temiendo un ataque de Wessin justi cado. Eso ya no es la crisis de la
(...). Allí, a la entrada del puente de Duarte condición de los negros en América;
y en el cruce de la Avenida Teniente Amado es la crisis de la condición de América,
García, se agolpa la muchedumbre, con puesta sobre el tapete primeramente
cócteles molotov en la mano. Vienen de por los ne--ros. No hubo en eso ningún
los barrios bajos y del norte; parecen con icto racial: los negros no atacaron a
despreocupados y a la vez resueltos. los blancos que encontraron a su paso,
Cuando los cazas de Wessin sobrevuelan sino solamente a los policías blancos,
a poca altura el puente, miles de puños lo mismo que la comunidad negra no
- 36 - - 13 -
llegó a incluir a los tenderos negros, ni general Wessin (...). En el noreste de
tan siquiera a los automovilistas negros. la ciudad los combates esporádicos se
El propio Luther King tuvo que admitir prolongaron durante toda la noche del
que se habían rebasado los límites de miércoles, pero la resistencia popular
su especialidad, al declarar en octubre acaba de sufrir la primera derrota
en París que «éstas no eran revueltas (...). Los civiles han combatido prácti
raciales, sino de clase». camente solos, ya que pocos militares
La revuelta de Los Angeles es una que apoyaban el movimiento del coronel
revuelta contra la mercancía, contra el Camano se encontraban al norte del
mundo de la mercancía y del trabajador- corredor. En este sector, las milicias
consumidor jerárquicamente sometido a están integradas sobre todo por obreros
las medidas de la mercancía. Los negros pertenecientes al Movimiento Popular
de Los Angeles -igual que las bandas Dominicano, una organización de iz-
de jóvenes delincuentes de todos los quierdas. Gracias a su sacri cio, se
países avanzados, pero de modo más habrán ganado ya cinco días, que pueden
radical, por estar a la altura de una clase ser preciosos para el levantamiento del
que carece globalmente de porvenir, 24 de abril (...).l
de una parte del proletariado que no »En los barrios bajos la gente levanta
puede creer en ninguna oportunidad barreras más bien irrisorias de bidones
notable de promoción o de integración- de aceite que pretenden ser barricadas;
toman al pie de la letra la propaganda del otros se parapetan detrás de camiones
capitalismo moderno y su publi cidad de de reparto volcados. Las armas son
la abundancia. Ellos quieren enseguida variopintas, las vestimentas también. Se
todos los objetos expuestos y disponibles ve a civiles con casco redondo y milita-
en abstracto, porque los quieren usar. Por res con gorra de uniforme (...). Los
eso mismo recusan su valor de cambio, revólveres abultan los bolsillos de los
la realidad mercantil que es su molde, su téjanos de empleados y estudiantes. ]
motivación y su nalidad última, y que lo Las mujeres que están decididas a luchar
- 14 - - 35 -
ha seleccionado todo. Mediante el robo y el
regalo encuentran un uso que desmiente
enseguida la racionalidad opresora de la
mercancía, sacando a la luz lo arbitrario
e innecesario de sus relaciones y de su
misma fabricación. El saqueo del barrio
de Watts mostró la realización más
sumaria del principio bastardo «A cada
uno según sus falsas necesidades», las
«Al this World is like this Valley called necesidades determinadas y producidas
Jarama» (Canción de la Brigada Lincoln) por el sistema económico que el saqueo
«En los barrios del norte de Santo precisamente rechaza. Pero como esa
Domingo, las milicias populares se abundancia se toma al pie de la letra
han hundido ante los carros y las y se alcanza en lo inmediato, en lugar
ametralladoras. Tras cuatro días y de perseguirla inde nidamente en
cuatro noches de violentos y sangrientos la carrera del trabajo alienado y del
combates, las tropas del general Imbert acrecentamiento de las necesidades so-
han logrado nalmente abrirse paso ciales aplazadas, los verdaderos deseos
hasta las inmediaciones de la Avenida están expresándose ya en la esta, en la
Duarte y del mercado de Villa Consuelo. rmación lúdica
A las seis de la mañana del miércoles, se (continúa en la p. 21)
tomó por asalto la sede de Radio Santo
Domingo. Este edi cio, que alberga
también la televisión, se encuentra a
doscientos metros al norte de la Avenida
de Francia y del corredor controlado por
los marines. El jueves pasado lo habían
bombardeado los aviones de caza del
- 34 - - 15 -
como modelo de relación jerárquica y de
estabilidad de un poder heredado (dinero
o rango socio-estatal). De un tiempo a
esta parte suele decirse que la juventud
norteamericana, que, al cabo de treinta
años de silencio, está haciéndose oír
como fuerza contestataria, acaba de
encontrar en la revuelta negra su guerra
de España. Hace falta que esta vez sus
«brigadas Lincoln» entiendan todo el
Crítica del urbanismo (Supermercado sentido de la lucha en que se implican y
de Los Ángeles, agosto de 1965) que la de endan cabalmente en lo que
«América se ha volcado inmediatamente tiene de universal. Los «excesos» de
sobre Esta nueva herida. Hace meses Los Angeles no son un error político de
que sociólogos, políticos, psicólogos, los negros, lo mismo que la resistencia
economistas y expertos de toda clase armada del POUM en Barcelona, en
vienen sondeando su profundidad (...). mayo de 1937, no fue una traición a
Esto no es propiamente un barrio, sino la guerra antifranquista. Una revuelta
una llanura ancha y monótona hasta la contra el espectáculo se sitúa en el nivel
desesperación (...), la “América de un de la totalidad, porque es una protesta
solo piso”, toda anchura; lo que de más del hombre contra la vida inhumana,
desolado puede haber en un paisaje aunque no estalle más que en el barrio
americano: las casas de techo plano, de Watts; porque empieza a nivel del
las tiendas que venden todas lo mismo, individuo real y porque la comunidad, de
los vendedores de hamburguesas, las la que el individuo rebelde está separado,
gasolineras, todo deteriorado por la es la verdadera naturaleza social del
pobreza y la mugre (...). La circulación de hombre, la naturaleza humana: la su-
automóviles es menos densa que en otras peración positiva del espectáculo.
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ahora conocidas. Ellos aparecen como partes, pero la de peatones tampoco lo es
lo que realmente son: los enemitos mucho más, dado lo disperso de las casas
irreconciliables, no ciertamente de la y las distancias desalentadoras (...). Los
gran mayoría de los americanos, sino del blancos que pasan por aquí atraen todas
modo de ida alienado de toda la sociedad las miradas; miradas cargadas, si no de
moderna: el país industrialmente más odio, al menos de sarcasmo; a menudo
avanzado no hace sino mostrarnos el se oye el comentario: “Ya nos sobran
camino que se seguirá en todas paites si encuestadores y demás sociólogos que
no se echa abajo el sistema. vienen a buscar explicaciones, en vez de
Algunos extremistas del nacionalismo conseguirnos trabajo.” En cuanto a las
negro, para demostrar que no pueden viviendas, se podría sin duda mejorarlas
conformarse con menos que un Estado materialmente, pero no se ve muy bien la
separado, han argumentado que la manera de impedir que los blancos huyan
sociedad americana, aunque les conceda en masa de un barrio donde empiezan
un día entera igualdad económica y ci- a instalarse los negros. Estos siguen
vil, a nivel individual no llegará nunca a sintiéndose abandonados a su suerte,
consentir el matrimonio interracial. Así sobre todo en una ciudad desmesurada
pues, lo que hace falta es que desaparezca como Los Angeles, una ciudad que
esa sociedad americana, en América y en carece de centro, en la que no hay ni
el mundo entero. El n de todo prejuicio muchedumbre entre la que mezclarse, y
racial, igual que el n de tantos otros donde los blancos no ven a sus semejantes
prejuicios vinculados a las inhibiciones más que a través del parabrisas del coche
en materia de libertad sexual, se (...). Cuando algunos días después el
encontrará evidentemente más allá del pastor Martin Luther King habló en
«matrimonio» mismo, más allá de la Watts, llamando a sus hermanos de color
familia burguesa, muy quebrantada en- a “darse la mano”, alguien gritó entre
tre los negros americanos, que reina lo la muchedumbre: “¡Para quemar!” Un
mismo en Rusia que en Estados Unidos, espectáculo alentador ofrecen, a cierta
- 32 - - 17 -
distancia de Watts, los barrios llamados parásita. Para quienes reducen a los
de “clase media”, donde los negros de la hombres a objetos, los objetos parecen
nueva burguesía cortan el césped delante poseer todas las cualidades humanas y
de sus comodísimas residencias.» las manifestaciones humanas reales se
MICHEL TATÚ Le Monde, 3 de noviembre truecan en inconsciencia animal. «Se
de 1965 portaron como una horda de monos en el
y en elpotlatch de la destrucción. El hombre zoológico», puede decir William Parker,
que destruye las mercancías demuestra jefe del humanismo de Los Angeles.
su superioridad humana frente a las Cuando las autoridades de California
mercancías. No permanecera prisionero proclamaron el «estado de insurrección»,
de las formas arbitrarias de las que se ha las compañías de seguros recordaron
revestido la imagen de su necesidad. En que ellas no cubren riesgos de ese
las llamas de Watts se ha dado el paso del nivel: es decir, más allá de la su-
consumo a la consumación. Los grandes pervivencia. Los negros americanos
frigorí cos ro-btdos por personas que en general no están amenazados en su
no tenían electricidad o a Quienes se les supervivencia —por lo menos mientras
había cortado el suministro es la mejor sigan callados-, y el capitalismo ya está
imagen de la mentira de la abundancia lo bastante concentrado y entrelazado
que se ha trocado en verdad enjuego. con el Estado para repartir «ayudas» a
La producción mercantil, cuando se la los más pobres. Pero los negros, por el
deja de comprar, se torna criticable y solo hecho de estar rezagados respecto
modi cable en todas las formas parti- al acrecentamiento de la supervivencia
culares que haya asumido. Sólo cuando socialmente organizada, están poniendo
se la paga con dinero, en cuanto signo de sobre el tapete los problemas de la vida;
un rango dentro de la supervivencia, se lo que ellos reivindican es la vida. Los ne-
la respeta como a un fetiche admirable. gros no tienen nada suyo que asegurar;
La sociedad de la abundancia halla su tienen que destruir todas las formas de
respuesta natural en el saqueo; pero seguridad y de seguros privados hasta
- 18 - - 31 -
enfermedad hereditaria en la burocracia. no era ésta de ninguna manera una
Pero la indignante absurdidad de ciertas abundancia natural y humana, sino una
jerarquías, así como el hecho de que toda abundancia de mercancías. Y el saqueo,
la fuerza del mundo de la mercancía por el cual se desmorona inmediatamen-
salga de modo ciego y automático en su te la mercancía en cuanto tal, muestra
defensa, permite ver lo absurdo de toda también la ultima ratio de la mercancía:
jerarquía desde el momento en que se el ejército, la policía y demás cuerpos
inicia la práctica negativa. especializados que ostentan en el Estado
El mundo racional producido por el monopolio de la violencia armada.
la revolución industrial ha liberado ¿Qué es un policía? Es el servidor activo
racionalmente a los individuos de sus de la mercancía; es el hombre totalmente
límites locales y los ha unido a nivel sometido a la mercancía, por obra del cual
mundial; pero su sinrazón está en este o aquel otro producto del trabajo
volverlos a separar conforme a una humano sigue siendo una mercancía cuya
lógica oculta que se expresa en ideas mágica voluntad es que se la pague, y no
demenciales y valoraciones absurdas. simplemente un vulgar frigorí co o un
El extranjero rodea por todos lados al fusil, una cosa ciega, pasiva e insensible,
hombre que se ha convertido en un a merced de cualquiera que la use. Detrás
extranjero en su mundo. Los bárbaros de la indignidad de depender del policía,
ya no están en los con nes de la tierra: los negros rechazan la indignidad de
están aquí, constituidos como bárbaros depender de las mercancías. La juventud
precisamente por su participación sin porvenir mercantil de Watts ha elegi-
forzada en el mismo consumo jerarquiza- do otra cualidad del presente, y la verdad
do. El humanismo que encubre eso es lo de ese presente fue irrecusable al punto
contrario del hombre, la negación de su de arrastrar consigo a toda la población,
actividad y de su deseo; es el humanismo a las mujeres, los niños e incluso a los
de la mercancía, la benevolencia de la sociólogos que estaban presentes. Una
mercancía hacia el hombre del que es joven socióloga negra de aquel barrio,
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Bobbi Hollon, declaró en octubre al que informa el mundo de la mercancía-
Herald Tribune: de ser a la vez universal yjerárquica
Antes a la gente le daba vergüenza decir conduce a la jerarquización universal.
que era de Watts; lo decían como entre Pero como esa jerarquización debe
dientes. Ahora lo dicen con orgullo. permanecer inconfesa, se traduce en
Unos chavales que iban siempre con la valoraciones jerárquicas inconfesables
camisa abierta hasta la cintura, capaces por irracionales, en un mundo de
de cargarse a navajazos a quien sea en la racionalización sin razón. Es esa
medio se--undo, se presentaban aquí jerarquización la que crea en todas partes
cada mañana a las siete. Organizaban los racismos: la Inglaterra laborista llega
el reparto de comida. Claro, no hay que a restringir la inmigración de personas
hacerse ilusiones, la habían robado de color; los países industrialmente
(...). Todas esas chorradas cristianas se avanzados de Europa vuelven al racismo
han utilizado contra los negros durante importando su sub-proletariado de la
demasiado tiempo. Esa gente podría región mediterránea y explotando a
estar saqueando durante diez años, y no sus colonizados en el interior. Y Rusia
recuperaría ni la mitad del dinero que les no deja de ser antisemita porque no ha
han robado en las tiendas durante todos dejado de ser una sociedad jerárquica,
esos años... Yo no soy más que una chica en la que el trabajo se tiene que vender
negra.» Bobbi Hollon, que ha decidido no como mercancía. Junto a la mercancía,
lavar nunca la sangre que le manchó las la jerarquía se recompone siempre bajo
alpargatas durante la revuelta, dice que formas nuevas y se expande, ya sea entre
«ahora el mundo entero está mirando al el dirigente del movimiento obrero y
barrio de Watts». los trabajadores o entre los propietarios
¿Cómo hacen los hombres la de dos modelos de automóviles
historia a partir de unas condiciones arti cialmente diferenciados. Es la tara
preestablecidas para disuadirlos de original de la racionalidad mercantil, la
intervenir en ella? Los negros de Los enfermedad de la razón burguesa, que es
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incapaces de ofrecer una respuesta a la Angeles están mejor pagados que los de
opresión real. Los negros americanos ninguna otra parte de Estados Unidos,
no tienen patria. En América están en pero también están más separados
su casa y alienados, igual que los demás aún que en otras partes de la riqueza
americanos, pero ellos lo saben. Por máxima, que se ostenta precisamente
tanto, no son el sector atrasado de la en California. Hollywood, el polo
sociedad americana, sino el sector más del espectáculo mundial, está en su
avanzado. Son lo negativo en acción, vecindad inmediata. Se les promete
«el lado malo que produce el movimien- que, con paciencia, accederán a la pros-
to que hace la historia, constituyendo la peridad americana; pero ellos ven que
lucha» (Miseria de la losofía). Para eso esa prosperidad no es una esfera estable,
no hay África que valga. sino una escalera sin n. Cuanto más
Los negros americanos son producto de suben, tanto más se van alejando de la
la industria moderna, con igual derecho cúspide, porque están en condiciones
que la electrónica, la publicidad o el desfavorables desde el punto de partida,
ciclotrón, y cargan con las contradicciones porque están menos cuali cados y,
que le son propias. Ellos son los hombres por tanto, tienen el mayor número de
a los que el paraíso espectacular debe a parados, y, en n, porque la jerarquía
la vez integrar y excluir, de manera que que los aplasta no es tan sólo la del poder
el antagonismo entre el espectáculo y la adquisitivo, cual hecho económico puro:
actividad de los hombres se vuelve, en la suya es una inferioridad esencial,
lo que a ellos concierne, de todo punto que en todos los aspectos de la vida
mani esto. El espectáculo es universal cotidiana les imponen las costumbres
como la mercancía; pero como el mun- y los prejuicios de una sociedad en la
do de la mercancía se funda sobre una que todo poder humano se ajusta al
oposición de clases, la mercancía misma poder adquisitivo. Así como la riqueza
es jerárquica. Esa obligación de la humana de los negros norteamericanos
mercancía -y, por ende, del espectáculo suscita odio y se la considera criminal,
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así tampoco la riqueza di-nerariía blancos que quieren salir de su propia
acaba de hacerlos aceptables dentro esclavitud deben primero sumarse a
de la alienación americana: la riqueza la revuelta negra, no como a rmación
individual no los convierte sino en ricos del color, evidentemente, sino como
negros, porque los negros en su conjunto rechazo universal de la mercancía y, en
tienen que representar la pobreza de una n, del Estado. La distancia económica
sociedad de riqueza jerarquizada. Todos y psicológica que separa a los negros de
los observadores han escuchado ese grito los blancos les permite ver lo que es el
que llamaba al reconocimiento universal consumidor blanco, y el justo desprecio
del sen-tído de la rebelión: «¡Ésta es la que ellos sienten hacia los blancos
revolución de los negros, y queremos se convierte en desprecio de todo
que el mundo lo sepa!» Free-dom now consumidor pasivo. Aquellos blancos
es la contraseña de todas las revolucio- que también rechazan ese papel no
nes de la historia; pero por primera vez tienen otra salida que unir su lucha cada
no es la miseria sino, por el contrario, vez más a la de los negros, encontrándole
la abundancia material lo que se trata ellos mismos sus razones coherentes y
de dominar según nuevas leyes. Así que sosteniéndolas hasta el nal. En caso
dominar la abundancia no es solamente de deshacerse esa con uencia ante la
modi car su reparto, sino rede nir radicalización de la lucha, se desarrollaría
todas sus orientaciones super ciales y un nacionalismo negro que condenaría a
profundas. Es el primer paso de una los dos lados a una confrontación al más
lucha inmensa, de un alcance in nito. viejo estilo de la sociedad dominante.
Los negros no están aislados en su Una serie de exterminios recíprocos es
lucha, porque en América está naciendo el otro término de la alternativa actual,
una nueva conciencia proletaria (la cuando la resignación ya no puede durar
conciencia de no ser en nada dueños de más.
la propia actividad y de la propia vida) Los ensayos de un nacionalismo negro,
entre las capas sociales que rechazan separatista o pro africano, son sueños
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demora en la abundancia, que es el valor el capitalismo moderno y que en este
cial de todo norteamericano, reclaman punto se les parecen. Justamente la
la realización igualitaria del espectáculo primera fase de la lucha de los negros
de la vida cotidiana en América, la puesta dio la señal para una protesta quise está
a prueba de los valores mitad celestiales, extendiendo. En diciembre de 1964,
mitad terrenales de ese espectáculo. los estudiantes de Berkeley, tras haber
Pero en la esencia del espectáculo está pagado la novatada de su participación
el no ser realizable ni inmediata ni en el movimiento por los derechos civiles,
igualitariamente, ni tan siquiera para los se lanzaron a una huelga que ponía en
blancos (los negros sirven justamente cuestión el funcionamiento de aquella
de perfecto aval espectacular de esa «multiversidad» californiana y, con ello,
estimulante desigualdad en la carrera a la entera organización de la sociedad
por la abundancia). Cuando los negros norteamericana y el papel pasivo que
exigen que se tome el espectáculo ésta les reserva. Pronto se descubrieron
capitalista al pie de la letra, están entre la juventud estudiantil las orgías
rechazando ya el espectáculo mismo. El de alcohol y drogas y el relajamiento de la
espectáculo es una droga para esclavos. moral sexual que se les reprochaba a los
No quiere que se le tome al pie de la letra, negros. Esa generación de estudiantes
sino que se le siga con un mínimo retraso inventó luego una primera forma de
(cuando deja de haber tal retraso, sale a lucha contra el espectáculo dominante,
la luz el engaño). De hecho, en Estados el teach in, que el 20 de octubre se retomó
Unidos los blancos son hoy en día los en Gran Bretaña, en la Universidad de
esclavos de la mercancía y los negros sus Edimburgo, a propósito de la crisis de
negadores. Los negros quieren más que Rodesia. Esa forma, evidentemente pri-
los blancos: he aquí el meollo de un pro- mitiva e impura, es el momento de la
blema irresoluble, o que se puede resolver discusión de los problemas que se niega
únicamente mediante la disolución de a limitarse (académicamente) en el
esta sociedad blanca. Por lo tanto, los tiempo, tratando de llegar al extremo; y
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este extremo es, naturalmente, la activi- de esa integración al capitalismo, el nec
dad práctica. En octubre, decenas de plus ultra de toda integración prometida.
miles de manifestantes salieron a las El bienestar nunca estará lo bastante
calles de Nueva York y de Berkeley, en bien para dejar satisfechos a quienes
protesta contra la guerra de Vietnam, buscan lo que no está en el mercado, lo
haciendo suyo el grito de los rebeldes de que el mercado precisamente elimina.
Watts: «¡Que se vayan de nuestro barrio El nivel que ha alcanzado la tecnología
y de Vietnam!» Entre los blancos que se de los más privilegiados se convierte en
están radicalizando, se están traspasando un agravio, más fácil de expresar que el
los famosos límites de la legalidad: agravio esencial de la rei cación. La de
se imparten «cursos» para aprender Los Angeles es la primera revuelta de la
a burlar las juntas de reclutamiento historia que pudo justi carse a menudo
(Le Monde, 19 de octubre de 1965), y alegando la falta de aire acondicionado
se queman cartillas militares ante las durante una ola de calor.
cámaras de la televisión. En la sociedad En América, los negros tienen su
de la abundancia se está expresando el propio espectáculo, su prensa, sus
asco que inspiran esa abundancia y el revistas y sus estrellasde color, y ellos
precio que se paga por ella. El espectáculo lo reconocen como tal y se niegan a
queda manchado por la actividad tragarlo, por mentiroso, porque es una
autónoma de una capa social avanzada expresion de su indignidad, porque lo
que niega sus valores. El proletariado ven minoritario, mero apéndice de un
clásico, hasta donde se había logrado espectáculo general. Se percatan de que
integrar provisionalmente en el sistema ese espectáculo de su consumo deseable
capitalista, no había integrado en su es una colonia del espectáculo de los
seno a los negros (varios sindicatos de blancos y, por tanto, se dan cuenta más
Los Angeles los excluían hasta 1959); rápidamente de la mentira del entero
y ahora los negros son el polo de espectáculo económico-cultural. Al
uni cación de cuantos rechazan la lógica querer participar efectivamente y sin
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