Él: ¿por dónde empiezo?
Creo que es la pregunta más
difícil al escribir una historia y se complica más cuando
se trata de un amor prohibido, de aquellos que muchas
veces se quieren evitar. Sin embargo, el inicio de cada
crónica depende mucho del ángulo en que se vean las
cosas.
Dicho esto hablaremos de una mujer silenciosa que a
ojos de este espectador y juzgando por la primera vista
es una persona común, tan común que se vuelve
imperceptible, una habilidad bastante buena para estos
tiempos; tiempos de medios digitales, de redes sociales,
de filtros en fotografías que te hacen ver “espectacular”,
tiempos de youtubers e influenciadores que muestran
contenido superficial, tiempos en donde las relaciones
presenciales son irrelevantes y los escenarios físicos se
convierten en algo secundario. En uno de estos lugares
inhóspitos se encuentra Emma, una mujer sobre los 30
que labora, en un “call center” lugar bastante inerte o por
lo menos en cuanto a relaciones serias se trata.
Emma, con su manera única de ser, llega a un equipo de
trabajo donde le es difícil socializar, por el tipo de
personas y el ambiente que la rodeaba; no obstante, los
resultados de su trabajo la llevan a ascender en la
compañía y como en cualquier cargo nuevo, se requiere
capacitación. Es por este motivo que el supervisor a
cargo me solicita, le ayude, ¡sí!, esto quiere decir que
hago parte de esta historia. Ese día, por casualidad, este
escritor lo habían cambiado de puesto por llegar tarde, el
tráfico me jugó una mala pasada, lo que
coincidencialmente fue una fortuna, ya que me ubicaron
en el puesto al lado de Emma.
Como mencioné antes, Emma es una mujer que aunque
hermosa, su apariencia no era muy expresiva, no se
podía ver más allá de una fémina callada con voz dulce y
dedicada a su trabajo. Este fue el primer contacto que
tuvimos y fue estrictamente laboral, ella en su ánimo de
aprender con algo de nervios y quizás un poco de
vergüenza, solo preguntaba cosas relacionadas con el
trabajo y yo por supuesto era muy preciso al responder,
ya que no quería “fomentar relaciones” y eso se debía a
una decisión muy personal que tal vez más adelante
cuente.
Ahora hagamos un ejercicio visual, piensa por un
momento en un piso de un edificio lleno de cubículos de
madera color gris y en cada cubículo una persona frente
al computador hablando por medio de una diadema,
¿qué tal se escucha eso? Ahora imagina a un hombre de
mediana edad, tez trigueña, cabello corto y a una mujer
(Emma) estatura baja, cabello corto, negro y tez clara.
Uno sentado al lado del otro, sin haberse visto en la vida,
hablando de procesos de servicio al cliente; una
excelente primera cita, ¿no crees?, aunque si lo ves de
otra forma podría ser un buen comienzo; sin embargo,
fue una conversación bastante casual y agradable, pero
me atrevería a decir que no tuvo mayor trascendencia.
Después de esta conversación, Emma inicia a ser parte
del nuevo equipo de trabajo, donde realiza sus labores
con normalidad y siendo una de las mejores. Coincidirán
conmigo que con el paso de los días en el ambiente
laboral se intenta llevar una buena convivencia y más en
un equipo de trabajo con personas muy alegres y
divertidas, es por esta razón que nuestra protagonista se
relaciono mucho mejor con los compañeros, de hecho
todos los días y casi todo el tiempo conversaba con un
hombre que llamaremos el “hakas” quizás entiendas la
referencia. Estas charlas diarias hacían ver que entre
estas dos personas estaba sucediendo algo más “cojible”
quizás hasta romántico, sin embargo, siempre lo negaron
y nunca fue comprobado.
Yo la veía constantemente, debido a que me encontraba
justo al frente de ella, algunas veces la luz del sol en su
rostro la hacía ver angelical, otras veces el negro era su
color, unos días con tacones medianos y jean apretado,
otros días con vestido, pero siempre con un brillo, algo
que no sé explicar, tal vez la mejor referencia seria con
uno de los mejores Paulo Cohelo en su libro 11 minutos.
Ella solo era ella, de poco conversar, una que otra risa
por burlas de los demás y diálogo bajito con el “Kakas”,
muy bajito para mi gusto, pero quién era yo para
juzgarlo.
Entonces sucedió algo inesperado, Emma en el
transcurso de su vida tuvo tres hijos, una jovencita de 14
años, una niña de 9 años, un niño de 7 años y un
matrimonio de 13 años. Esta relación estaba con muchos
problemas desde hace tiempo y estos inconvenientes
afectaban a la familia, pero la más afligida era la hija
mayor que sumándole a los temas de la casa, también
tenía los típicos problemas juveniles; o por lo menos es
lo que este escritor cree, porque tuvo un intento de
suicidio. Muy fuerte ¿no?, que un día normal llegues a tu
trabajo como cualquier otro día y te llamen a decirte que
tu hija se intentó quitar la vida y que va para el hospital
porque no reacciona, no creo que nadie esté preparado
para este suceso, obviamente Emma se dirigió
rápidamente a donde su hija, con “el corazón en la
mano” por la preocupación.
La vida y sus azares, imagino que tú, como persona
sobreviviente de esta locura que llamamos vivir, has
estado en el fondo del abismo y crees que no puedes
llegar más abajo, pero resulta que el destino te tiene
preparado una “sorpresita”. Pues Emma se encontraba
así, intentando ayudar a la hija que afortunadamente se
reaccionó rápido y los médicos pudieron ayudarla, sin
embargo, por su estado de salud quedó hospitalizada y
por esos días Emma estuvo muy pendiente en la clínica,
pasó días y noches confiando en sus creencias, no pudo
trabajar, de hecho todas sus energías estaban dirigidas
en su hija y su estado de salud, en ese tiempo no se
supo mucho de ella.
Cuando Emma regreso de los días que le dieron para
poder estar con su hija, mi impresión fue bastante, al ver
una mujer totalmente diferente, con una breve mirada
parecía que el brillo de Emma se había esfumado, si la
observabas un poco te dabas cuenta de que su mirada
estaba perdida con la sensación de mandar todo por un
barranco, incluso algunas veces, ella detenía su mirada
en un punto fijo por algunos minutos, como si su alma se
fuera de este mundo a un lugar diferente. Recuerdo verla
llorar casi desconsolada, porque además de todo esto, el
sistema de salud, internó a su hija en una clínica de
tratamiento mental, o por lo menos así es como llaman a
ese lugar, pero en realidad es una clínica psiquiátrica
donde hay casos severos de enfermedades mentales,
por esta razón Emma no podía ver a su hija todos los
días y cuando podía eran momentos muy cortos,
distantes, con muchas lágrimas, preocupación y estrés.
Al ver esta situación en mí surgió un sentimiento de
apoyo, le preguntaba casi todos los días por cómo
sucedían las cosas y le daba una voz de aliento; pues yo
también estuve en esa clínica por unos episodios
complicados en mi juventud, pero no quería profundizar
mucho en temas delicados, además confiaba que el
“kakas” estaría para apoyarla. Fueron momentos
difíciles, yo veía que ella poco comía y poco dormía, pero
de alguna manera iba todos los días posibles a trabajar,
también reunió dinero para los gastos hospitalarios y le
daba fuerza a su hija.
En mi mente la pregunta - ¿por qué pasan estas cosas a
una persona tan bella y dulce? Daba muchas vueltas,
quizás era empatía, quizás algo más, solo sentía la
necesidad de ayudar, pero no sabía cómo. Un día Emma
en una pequeña conversación me relató una de sus
visitas a su hija en la clínica, su relato fue perturbador,
me explicaba que solo podía verla media hora y que era
en una mesa redonda con una vigilancia discreta. Emma
le preguntaba a su hija de su estado emocional, pero ella
solo respondía irónicamente:
- La clínica parece un convento porque hay
muy poca hospitalidad y las enfermeras
nos tratan como reclusas.
En ese momento sus ojos cambiaron, sus ojos son de
color café oscuro, profundo, te puedes perder. Pero con
esa frase tomaron un color más claro, desnudando el
alma, pude ver el amor y la preocupación, la impotencia
y la sinceridad. Sin embargo, ella intentaba no mostrarse
frágil y continuaba con sus tareas diarias.
Con el paso de los días y después de poder solucionar
en parte la situación de su hija (quien ya le habían dado
el alta y estaba en casa), Emma cumplía apenas con sus
labores en la compañía, tenía la mente dispersa. Yo
aprendí a conocerla y a identificar las emociones que
algunas veces por poco tiempo ella mostraba, una tarde
donde nuestros turnos coincidieron en la salida, detalle
estas pequeñas demostraciones y tome la valentía, le
hice una invitación, algo muy sutil, necesitaba retirar
dinero del cajero electrónico y acudí a su formalidad para
que me acompañase.
- Emma, ¿tienes algo planeado para la salida del
turno?
Ella me miró con alguna sensación de sorpresa y
respondió.
- en realidad no, ¿por qué lo preguntas?
- Me gustaría que me acompañaras a retirar
dinero al cajero, está cerca. Respondí
- Sí va. Dijo, sin reparo, como alguien tiene todo
el tiempo libre.
En ese momento pensé en su hija, en el tiempo que
quizás perdería por solo una compañía a una diligencia,
pero como he mencionado, en sus ojos puedes llegar a
ver sus sentimientos, para mí fue claro, no quería su
realidad, eso me impulsó a seguir con la invitación.
Salimos del edificio con los cubículos nostálgicos y una
noche fría nos abrió las puertas a una pequeña caminata
por las calles de una ciudad, con cada paso que
dábamos, descubrimos el corazón del otro y aunque la
charla se enfatiza en las dificultades de Emma y su hija,
mi corazón palpitaba un poco más rápido de lo normal,
es como que si su voz hubiera pasado a un segundo
plano y mi mirada se perdiera en su piel, en su cabello,
en su café profundo. Llegamos al cajero, hice mi retiro y
con algo de timidez, pregunte:
- ¿Nos tomamos un café?
- Si va, contestó ella
Emma hizo notar que tenía un peso en sus hombros que
no quería llevar, abrió algunos capítulos de su vida y del
momento difícil que estaba viviendo, la empatía me
invadió y sentí el impulso de abrirme a ella, mostrarle mis
frustraciones, mis problemas, mis sinsabores. La
conversación ya no era sobre ella, era sobre mí, sobre
qué tipo de hombre era y lo que buscaba, sobre cómo
me sentía absorbido en dunas de un desierto de
desvalorizaciones, de incomprensiones, hasta
humillaciones por parte de las personas que llamaba
familia. Le decía que comprendía que yo era un hombre
adulto, con hogar, niños, pero quería salir solo un rato de
ese mundo y poder descargarme, salir de la monotonía y
mis labios solo dijeron:
- qué lindo sería encontrar a una persona con
quien poder compartir algo así, que sea la
puerta a un respiro, que entienda que hay una
vida de responsabilidades, compromisos y esté
dispuesta a vivir cosas nuevas respetando lo
demás.
Ella se mostró un poco emocionada, comprendió que no
era la única que no quería su realidad y dijo:
- Sí, que tú puedas vivir cosas que te ayuden a
aliviar la carga de los hijos, de los quehaceres
de una casa, de una vida con problemas, sin
celos, sin compromisos.
En el fondo de mí una chispa de pasión surgió, no era el
único ahogado en dunas. Sin embargo, nuestra
conversación ya estaba terminando, habíamos llegado a
la parada del transporte y cada uno se dirigió a su
realidad.
Mientras estaba en lo que sería un autobús de mi ciudad
natal, un conflicto se iniciaba dentro de mí, se podría
decir que la razón estaba en el ring con la emoción,
Emma había cambiado todo mi panorama, antes de esa
conversación asumía que era un errante en un desierto
perdido, desolado, pero no era así, éramos dos. Mi
conflicto iniciaba con una frase que recordarás, “No
quería fomentar relaciones” bueno, pues al mismo
tiempo que Emma estaba en un proceso de
relacionamiento y mejorando sus habilidades sociales; yo
me encontraba a punto de ser padre por primera vez,
¿espera que paso aquí?, imagino es la pregunta que te
harás en estos momentos y bueno hay una explicación al
estilo multiverso de Marvel.
Meses antes de poder iniciar mi fugaz conversación con
Emma yo estaba en una competencia con otro hombre
por el corazón de una mujer, mujer con la que yo ya
había tenido una historia amorosa de más de tres años
donde le había hecho una propuesta de matrimonio tipo
película de drama hollywoodense y “me acepto”, pero
como nuestra afortunada vida decide hacer cambios de
los menos esperados, pues este hombre aparece
milagrosamente en nuestra relación a cambiarle la
perspectiva y los sentimientos a mi pareja en ese
momento. Ella que llamaremos “Mireya” ni corta, ni
perezosa y argumentada en mis comportamientos
negativos, se dejó llevar por los caudales del río del
enamoramiento y paso seguido nuestro rompimiento fue
inevitable y personalmente viví la experiencia más
esquizofrénica de mi vida.
Después de toda una aventura al estilo “Bear Hills” me
recuperé e inicié una vida sin dejar de lado el amor que
le tenía a Mireya, he intentado demostrarlo de forma muy
tranquila y segura. Para mi fortuna, el hombre de la
misma forma que apareció en nuestras vidas,
desapareció y esa fue la oportunidad que buscaba para
recuperar mi hogar y mi familia.
Sin embargo, durante el tiempo que estuve en ese
proceso, sacrifique mucho de mí, como mis padres y
familiares, también mis amigos y allegados; me dedique
solo a Mireya, a mi hijastra y mi hijo recién nacido, pero
me perdí, perdí mi esencia, mis sueños y hasta los
gustos diarios, por lo que cuando Emma inicia su
temporada en el equipo, se convierte en una joya que
anhelaba, por desgracia nuestra relación se veía
pausada por el “Kakas” que estaba intentando conquistar
a nuestra protagonista y no la dejaba ni un minuto sola.
¿Has tenido ganas de querer tener a alguien pero no
poder? Esa era mi sensación con Emma, es por eso que
nuestra conversación con el café me ilusiono el alma, el
espíritu y hasta el cuerpo.
Volviendo a la escena del autobús meditando el conflicto
recién adquirido, a mi celular llega un mensaje de un
número desconocido.
- muchas gracias por el café, fue muy agradable
charlar.
La emoción me invadió, sabía que Emma de alguna
manera consiguió mi número de teléfono.
- para mí también fue muy agradable, muchas
gracias por tu tiempo, ¿cómo averiguaste mi
número?, fue mi respuesta con algo curiosidad
- recuerdas el grupo de trabajo, así obtuve tu número
- ¡upa!, eres una mujer recursiva. Mencione
- Quería decirte que la pase muy bien contigo, fue un
ratico agradable. Eres bueno para charlar.
- Para mí también lo fue, de hecho estoy sorprendido
de todas las cosas que han pasado en tu vida y
entiendo muy bien el momento que vives, yo me
encuentro en una situación similar.
La conversación siguió hablamos de varias cosas; sin
embargo, en mi cabeza quedó marcada una frase en la
que coincidimos “sería agradable tener una persona para
compartir diferente, nuevas experiencias”, es como si
fuera un tatuaje en mi pensamiento, el chat con Emma
llegaba a su fin, pues estaba llegando a mi casa donde
Mireya y mis hijos me esperaban o eso creía. Me
despido de Emma, abro la puerta de mi residencia y mis
ojos presencian el desorden, la suciedad en el comedor,
los platos sin lavar, supe entonces que la noche iba a ser
larga. Me dirijo a la habitación y mi familia ya estaba en
la cama mirando televisión, los saludo e inicio de nuevo
con la realidad donde jabón y agua son mis confidentes.
Emma no salía de mi mente y la frustración de la
cotidianidad también estaba presente, sentía que remaba
solo por una familia y que Mireya en vez de mejorar esto,
lo empeoraba, así que esa noche pensé mucho en como
poder solucionar esta situación sin “perder mi hogar”,
porque como todo buen padre de familia es lo último que
perdería. Así inició una brisa de ideas en mi cabeza
donde Emma era la protagonista estelar; sin embargo,
terminé de ordenar y me acosté a dormir. En la mañana
hice un análisis de lo ocurrido con Emma la noche
anterior, pensando en la conexión que sentimos con una
pequeña conversación y en cómo necesitamos tener un
break en nuestra vida, así que saliendo de mi casa deje
que las emociones tomaran el control de mí.
¿Y si le digo que hagamos una locura?, ¿y si me dice
que no?, ¿y qué locura sería? Preguntas así me hacía en
el transporte que me llevaba al trabajo, poco a poco la
ansiedad me llevaba a pensar más y más, así que en la
puerta del edificio melancólico tomé la valentía para
hacerle una propuesta. Entonces ingreso, me ubico en
mi lugar de trabajo y la vi, ella siendo ella, bella, delicada,
callada; esperaba el momento oportuno para decirle,
pues ya era media mañana, ya la había saludado, ya
había pasado la conversación matutina con el kakas,
pero la valentía de la entrada se había esfumado, así
que solo esperaba ansioso un momento para decirle
algo. Nos cruzamos en el puesto de la supervisora y le
dije:
- Me gustaría proponerte algo, pero te lo digo
luego.
- ok vale
Los nervios me traicionaron, mi voz temblaba así que no
pude decir más, el día continuó con normalidad, nosotros
trabajando, aunque de vez en cuando cruzábamos
miradas, cuando ya estaba finalizando el turno, ella me
preguntó:
- ¿Cuál era tu propuesta?
- aaam bueno, pues como hablamos de un break
en la vida, un espacio para salir de la rutina,
pues que tal si salimos y vamos a un motel,
como para tener un lugar más privado.
Sí, fue un salto al vacío, imprudente. Pero su respuesta
me sorprendió mucho más.
- si va, ¿cuándo puedes?
Quedé atónito, estupefacto, un escalofrío me recorrió y
con voz temblorosa le dije:
- que tal mañana después del trabajo
- ok me parece
Después de esto no hubo mayor conversación, no sé si
la vergüenza de la propuesta no me permite decir más o
si tal vez el temor de decir algo que cambiará su
respuesta no me permitió decirle más; sin embargo, la
ansiedad se apoderaba de mí. Esa tarde llegué a mi
casa como todos los días salude a mis hijos y mi pareja,
realizaba las actividades diarias, pero con más emoción,
con esa emoción que se genera días antes de un viaje
anhelado o antes de una presentación de tesis en la
universidad.
Ya en la noche la conciencia empezó y junto con el
remordimiento merodeaban mis pensamientos, además
veía en los ojos de los niños la inocencia de creer en un
padre ejemplar, su héroe, su protector, así que las dudas
me invadieron. ¿Y si mejor le dijo que no?, ¿y si pierdo
todo por lo que luchado?, ¿y si se enteran?, ¿y sí?, ¿y
sí? Lo medité mientras cenaba, pero como era de
costumbre, las discusiones con Mireya iniciaban casi a la
misma hora, en la cena, así que en la noche, cuando ya
me disponía a dormir, estaba seguro “solo será un rato,
así que lo haré y disfrutaré”.
Al otro día la alarma cumple con su deber, aunque yo ya
estaba despierto, dormí poco, estaba inquieto por lo que
iba a suceder, pero emocionado, así que me levanto,
realizo las actividades diarias (ducha, ropa, desayuno,
lavo platos) salgo de mi casa y saludo a Emma con un
mensaje.
- buenos días (corto, discreto, por si acaso)
- buenos días, ¿cómo estás?, respondió
- muy bien, ¿y tú?
- bien llegando a la estación de autobús
- eso está muy bien, ¿cómo estuvo tu noche?
- pues dormí poco pero descanse
- me alegra, nos vemos en el trabajo
Así quedó nuestra conversación, ya en la entrada de
nuestro característico edificio, mi confianza estaba a
tope, pues no había recibido negativa de Emma, así que
mi ego masculino surgía con emoción; sin embargo, con
el paso de las horas, como si se tratase de un maratón,
mi confianza disminuye y mi inseguridad crecía, así que
me acerque disimuladamente y le pregunté
- Emma, nuestro encuentro de hoy, ¿si lo ves
posible?
- Si claro, yo te dije que sí y soy una mujer de
palabra. Respondió sin dudar
Esa respuesta dispersa todas mis inquietudes en ese
momento, por lo que me dirigí a mi puesto a seguir con
mi labor, pero con emoción, nervios, ansiedad, alegría y
se podría decir que un poco de miedo, solo quería que el
tiempo pasara rápidamente, pero como si los astros se
confabularan el tiempo parecía inmóvil, miraba la parte
inferior derecha de mi pantalla, pero los minutos eran
horas y las horas una eternidad. De alguna manera,
como inevitablemente sucede el tiempo pasó, el turno
termino, así que me voy al locker retiro mi mochila y le
escribo a Emma
- voy saliendo, te espero en el cajero (lugar sutil,
lejos del edificio y poco probable para que nos
vieran)
Salgo y como es de costumbre, los compañeros se
encontraban al frente del edificio dialogando acerca de
cómo había sido su día y demás. Como yo quería
disimular fui hasta donde estaban, cruce par de palabras,
algunas chanzas, observando mi celular por si Emma
había respondido al mensaje, no fue así, mientras tanto
mi cabeza estaba maquinando la forma de escaparme de
ese entorno, ya que usualmente nos íbamos todos juntos
hacia nuestras casas, entonces cuando llegó el momento
de ir a la parada de autobús les dije
- muchachos hoy tengo una diligencia que
hacer en un lugar cerca, así que no los
acompañaré hoy
la respuesta fue típica, aunque con algo de intriga
- ok, que te vaya muy bien
Me fui caminando hacia el centro comercial donde está el
cajero, mis pasos eran apresurados, reviso mi celular por
si había un mensaje de Emma y nuevamente no
respondió, mi respiración se acelera junto con mis latidos
y nuevamente la pregunta ¿y sí?, ¿y si se arrepintió?, ¿y
si?; sin embargo, decido regular mis emociones aunque
mi cuerpo era diferente, por lo que llegó rápidamente al
cajero y no, Emma no estaba. Ansiedad, maldita
ansiedad que llega en los momentos que menos se
necesita, con las manos temblorosas escribo otro
mensaje
- ya llegué al cajero, ¿en dónde estás?
Miro la pantalla por el primer minuto, no hay respuesta,
luego mis pensamientos se convierten en gigantes de
incertidumbre pisoteando la confianza de la mañana,
como cuál insecto; así que sobre pienso las cosas
hablándome a mí mismo
- tal vez sea mejor así, puede que sea un error,
quizás la vida o el destino no quieren el
encuentro entre Emma y yo
Transcurridos cinco minutos llega el punto en donde
digo, espero 5 minutos más y si no llega o no responde
lo mejor será que me vaya. 4:30 minutos, nuevamente el
celular y no aún nada, entonces pienso darle otros
minutos, pero qué tan prudente puede ser, ¿será que no
quiere hacerlo?, o ¿será que está tomando la valentía?
Levanto mi mirada y la vi, caminando como si de una
pasarela se tratara, lento, un poco distraída, viendo los
locales comerciales, disfrutando el paisaje, mientras yo
estaba a punto de salir corriendo asumiendo que me
habían dejado plantado en la cita. Me levanto, pues
estaba sentado en unas escaleras cercanas al cajero y
me cruzo un poco en su camino, pues parecía que no me
había visto.
- hola
- hola
- te escribí, pero no me respondiste
- no vi el celular, respondió ella con un tono
peculiar
- entiendo, pero llegué a pensar que no vendrías
- ¿por qué?, dice con una pequeña sonrisa
- bueno te estaba esperando y como no
respondías pensé que me iba a quedar acá
solo, con las ganas (sonreí)
ella se ríe y dice
- pues ya estoy aquí
- sí, qué bueno, busquemos un taxi
- ok
Caminamos un par de pasos hacia la cera de la calle,
detengo el taxi con más tranquilidad que los minutos
antes, nos subimos en la parte de atrás, le doy las
indicaciones al conductor de la zona conocida de
moteles en la ciudad, ya que no tenía un lugar en
específico.
No sabía cómo iniciar la conversación, así que fui a lo
seguro
- ¿Cómo te fue hoy? (jajajaja no podía empezar
mejor)
internamente, pensé, ¡estúpido!, ¡estúpido!, ¡estúpido!
- bien creo, no revise los indicadores antes de
salir
- yo tuve unos casos fuertes hoy, aunque pienso
que voy bien a nivel general. Respondí
inmediatamente como cuál niño de 10 años
- si puede haber días malos, pero el indicador
general es lo que importa
La charla continúa con temas laborales como si ninguno
de los dos quisiera hablar de lo que estábamos
haciendo, que culturalmente sería una infidelidad. El taxi
parece ir despacio, pero en realidad tiene velocidad
normal, después de unos 10 minutos llegamos la zona
esperada, nos bajamos del taxi y yo con las ansias de
todo el día quiera dirigirme directo a la entrada del motel,
pero Emma me interrumpe
- ¿Qué tal si compramos unos cigarros?
- si dale
Casualmente, había una tienda al frente de unos de los
moteles más grandes de la zona, así que nos dirigimos a
comprar nuestro gusto compartido, ella pidió media caja,
yo asumí que eran para adentro, pero no; ella a su ritmo
sacó uno de los cigarrillos y lo encendió con total
tranquilidad, por lo que yo le seguí, aunque no supiera
qué decir. ¿Qué decir en estos casos?, pues yo recordé
un pequeño juego que hicimos en la oficina acerca de
algo paranormal, se trataba de una página web que
podía responder cualquier tipo de pregunta que hicieras,
es un poco infantil; sin embargo, en mi juventud tuve una
experiencia perturbadora con ese “juego”, así que le
describí cómo fue ese momento en mi vida y lo que
había sentido.
Por fin los cigarrillos se acaban, mencionó que
caminemos hacia la entrada de motel y pienso “un paso
me lleva al otro”, llegamos a la puerta, que es grande de
cristal con detalles de corazones y rosas, ingresamos, un
hombre nos recibe diciendo:
- Buenas tardes, ¿desean una habitación sencilla
o con jacuzzi?
Pienso rápido “¿sencilla será muy poco?”, pero mi
bolsillo sabía cuál era la respuesta, así que mis labios
solo lo dijeron
- sencilla
El hombre se comunica por radio y le indican el piso 4,
nos indica el lugar de un pequeño ascensor con espejos
por todo lado, mientras el ascensor avanzaba al 4 piso
mi curiosidad se asoma con una pregunta
- Emma, ¿ya habías estado en un motel en esta
ciudad?
- no, en esta ciudad, pero sí en una similar.
Respondió
- ¿y cómo te fue?, (Yo y mis preguntas
incómodas)
- Bien, pues ¿a qué se va a un motel?, ella con
su discreción siempre
ya en el 4 piso una joven nos recibe y nuevamente la
pregunta
- Buenas tardes, ¿habitación sencilla o con
jacuzzi?
- sencilla por favor
Quizás es una estrategia para generar más ingresos, tal
vez aquellas personas reciben alguna comisión por las
habitaciones con jacuzzi. En fin era mi mente divagando
mientras íbamos caminando por un pasillo, algo estrecho
hacia la habitación de un motel que debo decirlo es
lujoso. La señorita abre la puerta y deja ver una
habitación, la mayoría de rojo, una cama grande con
sábanas blancas, al lado un baño de cristal con las
marcas características de la puerta principal mencionada
anteriormente, Emma entra, deja su maleta aun lado,
igual yo y la chica menciona.
- serían 80 mil
Entonces como un caballero doy los pasos hacia la
puerta y como ya había prevenido esto tenía dinero en
efectivo, pues esperando a Emma en nuestro conocido
cajero, retire dinero. Lo que no sabía era que mis nervios
serían los verdugos de mis manos, porque entregando el
dinero a la señorita me temblaban los dedos, como si
fuera mi primera vez en un motel, aquella dama recibió el
dinero y me sonrió como quien ve a un niño a punto de
hacer una travesura. Entonces me pregunté ¿por qué
Emma genera esto en mí?, ¿por qué mi cuerpo
reacciona de esta manera? No negaré que en mis casi
treinta años he llevado a muchas mujeres a moteles y
que conozco casi todas las zonas de la metrópolis por
esta razón, pero siempre tenía el control de la situación,
nunca había sentido que mis emociones fueran el piloto.
Volviendo a la habitación cierro la puerta de aquel lugar,
le colocó seguro, Emma estaba frente a la cama como
meciendo el cuerpo de un lado al otro, yo me quedo
observándola, pues ella tenía la mirada perdida en la
cama, pero no era perdida de melancolía o tristeza como
antes, era más como si estuviera pensando en que ese
objeto iba a ser un cómplice o como si estuviera
imaginando la escena que iba a suceder. Por mi parte
solo me detuve contemplándola como lo hacía en la
oficina, pasado unos segundos ella se dio cuenta de que
yo la miraba, voltio y dijo con pena:
- ¿qué?, ¿por qué me miras?
- solo veo lo bella que eres
ella se acerca y me dice
- ¿Aún te late el corazón como lo dijiste? (en el
taxi le exprese a Emma que mi corazón latía
muy rápido, quizás por los nervios, aunque no
lo recordaba en ese momento)
- sí, de hecho, es bastante rápido
REPRODUCE Y SIGUE LEYENDO
Tomo su mano y la coloco en mi pecho, se sentía el “pom
pom” como un pequeño motor, ella con su café profundo
miraba mi pecho como si fuera un resorte, ya no solo era
mi corazón, sino también mis pulmones y mis brazos,
luego sucedió lo más bello que he sentido, Emma
levantó la mirada y la dirigió hacia la mía y lo vi por
primera vez, era el brillo, pero un brillo radiante,
deslumbrador, como si mirase al sol directamente, pero
no llegaba a mis ojos sino a mi alma. No pude aguantar
sino un par de segundos y la besé, se desbordó la
pasión, mis labios no rozaban los suyos, los devoran
igual los de ella con los míos, sentí como si dos planetas
colisionaran, la fuerza de sus manos delicadas en mi
espalda, la impulsividad de no soltarme, ella se aferraba
a mi cuerpo tocando mi espalda, mis brazos, mi cabeza y
mi cara. Yo la abrazaba de la cintura, pero con deseo
voraz, deje que la excitación fuera el camino, así que
baje a su trasero y lo agarró con la misma fuerza de ella
y escucho un sutil “aamm”, un choque directo a mi
sistema nervioso, corriente, corriente que recorre todo mi
cuerpo hasta llegar a mi pene así que la erección era
inevitable.
Mi masculinidad rígida como un trozo de mármol quería
romper mi pantalón, así que tomó a Emma de la cintura
con mis dos manos y la pegó aún más a mí, nuevamente
el “aamm” y por segunda vez la corriente me invade,
pero esta vez no me controlo, la llevó contra la pared, la
beso como a nadie he besado en la vida, con pasión,
furia, emotividad mientras su espalda chocaba contra
aquella pared al lado de aquella puerta, de aquella
habitación. Empujaba fuerte a Emma con mi pelvis al
punto de inclinarla ligeramente, no pienso, solo me dejo
llevar, tomo sus manos, las llevó sobre su cabeza y beso
su cuello suavemente, haciendo un stop y pasó
suavemente la punta de la lengua sobre su cuello
haciendo un pequeño camino hacia sus mejillas y seguí,
sin soltar sus brazos de mis manos, lentamente mi
lengua rozaba sus labios y poco a poco la introduje a su
boca.
Ella cuál yegua desbocada se suelta de mí y mientras
me besa salvajemente me empuja en dirección a la
cama, en el trayecto quita mi camiseta, aparentemente le
estorbaba, caigo en la cama, ella en mis piernas me mira
con deseo, pero con calma y mucha sutileza besa mi
abdomen primero al lado izquierdo, luego al lado derecho
y sube hacia mi pecho deslizando su lengua
suavemente, yo la veo, pero un escalofrío pasa por todo
mi cuerpo e inevitablemente tiemblo, cierro los ojos, ella
sigue subiendo y cuando llega a mis pectorales, el
gemido fue mío, pues muerde mi pezón derecho con
una ligera tensión, para mí fue necesario tomarla con mis
manos de la cabeza y guiarla hacia mi boca, quería
besarla y no parar, no parar nunca. La sangre me hervía
y mientras la beso le agarro el cabello hacia atrás “aahh”.
Dios no aguantaba más, quería penetrarla, ya no era
mármol, sino diamante, el material más duro del planeta.
Ver a Emma de esta manera, sedienta de placer, me
transportó a otro mundo, un mundo donde no era yo, era
el deseo carnal de hacerle el amor con todas mis
fuerzas, aunque, “hacerle el amor”, suena muy romántico
para lo que sentía, así que giro y cambiamos, yo estaba
arriba de ella semidesnudo besándole todo, entonces le
subo la blusa y me recuesto, su piel con la mía rozaban,
casi como si ya se conocieran y sumándole un pequeño
movimiento pélvico observó que Emma estaba muy
excitada. Era el momento de ir más allá, así que bajo y
de alguna manera que no recuerdo, le quito el jean que
llevaba, pero no me quedo ahí, comienzo a besarle las
piernas y ahora los calambres eran de ella, su cuerpo
solo reaccionaba, sigo subiendo a la zona vaginal, con
pequeños besos y con mi lengua húmeda hasta llegar al
clítoris, suavemente la deslizó, apenas un pequeño roce,
pero eso basto para destacar las ansias de una
penetración. Ella me toma de la cabeza y me sube hacia
su boca, me besa y con sus manos intenta quitarme él
cinturón y abrir la cremallera del pantalón, aunque no lo
logra, no controla bien sus movimientos.
Entonces le ayudó, desabrochó el cinturón de mi
pantalón y lo bajo, aunque no todo, la premura no me
deja porque quería estar adentro de ella, sentir hasta el
último rincón, la sensación de humedad en mi diamante.
“aaaahhhhhh”, lo metí y fue una explosión, una
sensación inexplicable, pasión, excitación, amor, cariño,
deseo, carnalidad, ternura, salvajismo y quizás muchas
cosas más, era el conjunto de emociones con mi
miembro dentro de su feminidad, ella se movía lento en
círculos y yo moviendo mi pelvis, entraba y salía, pero
nosotros no parábamos de besarnos, de tocarnos,
rasguñarnos, mordernos, era mejor que una porno,
mucho mejor y el placer era único, era INEFABLE.
“mmmmmmm”, “aaaammmm”, “qué rico”, eran cosas que
decíamos, pero no como por un compromiso o por fingir,
no, era real, sincero, los dos sentíamos placer. Luego
cambiamos de posición, una tras otra, ella arriba
cabalgándome con el control de mí, luego de pie contra
la pared, en el borde de la cama, en medio de la cama,
fuera de la cama. Ya los gemidos no eran sutiles, eran
explosivos, claros, fuertes y yo (que nunca había
gemido) lo hacía, varonil, rudo, potente, como mi pelvis
mientras la tenía en cuatro, era así que el “plad plad”
resonaba fuera de la habitación, puede que nos hayan
escuchado, pero no importaba, no importaba nada, solo
éramos ella y yo, en una habitación, cuatro paredes y
una puerta, pero era más que suficiente, era un lugar de
placer en medio del “dunas de desesperación”, un
OASIS.
Seguimos y seguimos, no sé cuanto tiempo paso, pero
no paramos y yo intentaba identificar sus expresiones
corporales, pues era la primera vez y no sabía cuál era
su reacción en un orgasmo, pero ella me decía “no te
pares”, “no te pares”, así que a un paso rítmico mecía mi
pelvis hacia ella introduciendo mi duro pene en su vagina
húmeda mientras me encontraba arriba tomándola con
mis manos del cuello, casi como si la jalara hacia mí, se
veía la excitación es su café oscuro, en sus labios con un
ligero mordisco. La besé, de esos besos que devoran,
besos donde la saliva es protagonista. Entonces Emma
con sus delicadas manos, pero con fuerza, me gira, ella
quería estar arriba, dominarme y utilizó una pose que
nunca me habían hecho. ¡Sí!, es verdad, con casi 30
años había poses, que no sucedieron en mi vida.
Volviendo a la situación Emma arriba de mí en cuclillas
casi como si hiciera una sentadilla, realiza movimientos
de adelante hacia atrás con poca velocidad y haciendo
pausas de pocos segundos, me hace sentir el preámbulo
de un orgasmo, así que me enfoco en aguantar porque
quería más, más de Emma, más de ese momento por lo
que intentó distraer un poco mi mente en su mirada, sin
lograrlo, pues el verla me excito aún más.
¡AAAMMMMM!, ¡aaaahhh!, mi cuerpo se retuerce, no lo
puedo evitar, veo a Emma y ella también lo sentía (mi
pene palpitando), entonces aumenta la velocidad, le digo
que pare, aunque en realidad no quería que se
detuviese; ella se excita más y sigue aumentando la
velocidad del movimiento y fue inevitable, ya no podía
parar el orgasmo.
- ¡aaaamm! ¡aaaaa!,
Llegue al orgasmo después de meses de abstinencia,
mis piernas temblaban, mi respiración estaba agitada,
sudaba como animal y Emma, ella seguía con el
movimiento aunque muy despacio, lo disfrutaba, así fue
por un par de minutos y luego lentamente se levantó
acostándose a mi lado mirando hacia el techo agotada,
pero satisfecha, yo la veo, más exhausto que ella, me
sentía como si hubiera perdido la virginidad, así que me
rio un poco y le dijo
- ufff qué rico, fue delicioso, lo disfruté mucho
y la pregunta que no falta
- ¿te gusto?
- si mucho, lo disfruté mucho, ¿y tú?
- si me gusto mucho, hace mucho no me sentía
así,
- me alegro. Dijo ella con una sonrisa y mencionó
- ¿quieres un cigarro? Emma tenía una
fascinación algo adictiva a fumar, cosa que a mi
también me gustaba.
- si dale
Buscamos los cigarrillos que Emma había comprado
antes en la tienda al lado del motel, los encendimos y
nos recostamos en cada uno de los lados de la cama y
solo los disfrutamos en silencio o bueno, quizás una que
otra palabra que no recuerdo. Desafortunadamente,
nuestro tiempo se acababa; sin embargo, yo le mencioné
algo muy curioso
- Emma ¿quieres saber algo curioso?
- ¡Sí!
- eres la segunda mujer que me ha hecho llegar
al orgasmo
- ¡ay! Si eres mentiroso
- no, es verdad, es decir, si he tenido orgasmos,
pero para mí es muy difícil llegar, en realidad
para que suceda es más con mi ritmo, con mi
tiempo
- ¿lo estás diciendo de verdad?, dijo ella con una
sonrisa como si no me creyera
- si es verdad, (lo dijo mirando la hora en mi
celular), mira lo que duramos, fue más de una
hora.
- si es verdad, aunque sentí como si el tiempo se
detuviese
- yo también, todo fue como si ya nos
conociéramos
Seguimos divagando un poco sobre la conexión entre
nosotros, muy fuerte por cierto y en muchos niveles,
mental, emocional, sexual, intelectual y como una
expresión común de Emma, “etc, etc, etc”. El cigarro se
iba acabando y el tiempo juntos también, nuestros
hogares nos esperaban, con nuestras parejas y nuestros
hijos. No hay mucho que decir, después de esto nos
vestimos y salimos del motel, encendimos otro cigarro y
hablamos de cómo nos había sentido.
- Tal vez suene un poco insistente, pero ¿de
verdad te gusto?. Pregunté yo
- si en realidad lo disfrute mucho.
- y ¿llegaste?, (lo pregunté porque quería saber
si estaba satisfecha)
- sí, lo dijo sin dudarlo
- qué bueno, respondí. Entonces, ¿puede haber
una segunda vez?
- sí puede ser. Ella siendo modesta conmigo
mientras caminábamos al autobús
llegamos a la parada y el tiempo haciendo de las suyas,
pasando rápido cuando no quieres y lento cuanto
tampoco quieres. En ese punto pensaba que desde el
taxi mi realidad y la de ella se había desaparecido, pero
ya en la entrada de la parada todo volvía a su
cotidianidad y ni ella ni yo queríamos, alargamos la
conversación buscando de alguna manera que no se
acabase, hablando incluso de comida, de mascotas o de
cualquier trivialidad; sin embargo, en un punto de la ruta
tuvimos que despedirnos aunque no queríamos, pero fue
interesante, ya que no sabíamos cómo hacerlo, pues
unos minutos atrás nos vimos completamente desnudos.
Así que tomó la iniciativa y desplazó mi cabeza hacia
ella, pero de frente como quien va a dar un beso, asumía
que ella la giraría el rostro para un beso en la mejilla,
pero no, se mantuvo firme y nos dimos un beso, un
pequeño roce de labios, como si fuéramos una pareja de
años, como si estuviéramos en una relación, como dos
enamorados.
Me bajo del autobús y espero el siguiente, porque tenía
que hacer trasbordo, le escribo a Emma diciéndole
- muchas gracias por todo, disfrute mucho cada
segundo contigo, espero que tengas una linda
noche, me escribes cuando estés llegando a
casa
Si en mí estaba naciendo algo más que solo sexo, me
preocupaba, quería que estuviera bien, pero ¿por qué?,
si solo es una compañera de trabajo, una “desconocida”.
En ese momento no tenía explicación, solo ese
sentimiento de cuidarla, protegerla, incluso de quererla.
Ella responde
- no tienes que agradecer nada, no es un favor,
de hecho la pase muy bien, fue muy rico
- quiere decir que se va a repetir. Nuevamente,
yo como niño pequeño buscando lo que quiere
- sí, también quiero que se repita
¡si!, ¡si!, ¡si!, la emoción me invadió, me llenó de alegría,
solo por volver al Oasis que era Emma. Seguimos
hablando y llego el tema del trabajo
- mira, esto no puede llegar a la empresa. Dijo
ella un poco más seria
- claro es un secreto entre los dos.
- bueno,
- ya voy llegando a mi casa, así que debo
despedirme, cuídate. Le dije
- igual tú, nos vemos mañana en la oficina
descansa
llegó a las dunas, abro la puerta y mi hija me saluda con
un abrazo, aún está despierta, en ese momento la culpa
me invadió, sentí que no le estaba fallando a Mireya sino
a mi hija e hijo, pero igual debía mantenerme firme y no
demostrar nada, de ser así perdería todo por lo que
había luchado y no es que quisiera eso, como mencione
anteriormente es solo un break para recargar y continuar;
entonces abrazo a mi hija la alzo le doy un beso en la
frente y le dijo que es la niña más hermosa del mundo, le
hago cosquillas, jugamos, ella estaba muy eufórica y yo
tenía toda la energía del mundo, luego saludo a mi bebe
y a Mireya, como ella tenía al bebe en los brazos me lo
pasa y yo comienzo a hablar con él, con mucho amor,
emoción y ternura, él sonríe mostrando sus encías y por
último abrazo a Mireya, le doy un pequeño beso y me
dispongo a preparar la comida y a realizar las tareas
diarias, pero esta vez jabón y agua no eran confidentes,
eran compinches de parranda, estaba feliz, disfrutaba los
deberes.
¡Sí!, fue por mi aventura con Emma. de alguna manera
mi esencia volvió, me sentía motivado.
La noche cayó, ya era hora de dormir, así que me dirijo a
mi cama agotado de las actividades del día, la noche
pasa, pero esta vez la alarma me despierta, ya que el
cansancio del encuentro con Emma me pasa factura y
nuevamente realizó la rutina mañanera. De camino al
autobús le escribo un “buenos días”, discreto, pues
quería evitar que alguien pudiera ver algo más y que
generará problemas.
- buenos días, ¿cómo estás?. Mencionó ella
- muy bien y ¿tú?, ¿qué tal tu noche?
- bien, normal, dormí poco como regularmente lo
hago
- yo sí dormí muy bien, de hecho estuve
pensándote
- Así, ¿por qué?
- por todo lo que paso ayer, sabes sentí una
conexión entre nosotros casi como si nos
conociéramos de antes
- sí, fue extraño para mí, porque yo no suelo
sentir esas cosas
- ok, quiere decir que ya habías tenido una
aventura, ¿sí? (quizás sea obvio, pero para mí
en su momento no)
- sí, pero contigo fue diferente, como si fuera
más que un momento
- jummm, eso puede ser labia. Mencione yo
- no, es verdad contigo me sentí diferente, sentí
algo especial, no sabría como describirlo
- pues para mí fue único sabes
continuamos en la conversación cambiando de tema
sobre los gustos y hobbies, trivialidades que se tienen
después de tener una primera cita, claro que nuestra
primera cita fue intensa pero bueno. Llegando a la
empresa ubicada en el edificio nostálgico me encuentro
con una muy agradable sorpresa, el “kakas” había
llegado a su último día de trabajo, estaba presentado su
carta de renuncia y despidiéndose del equipo de trabajo,
lo que abría una gran oportunidad para mí, ya que el
cubículo gris al lado de Emma quedaba disponible y yo ni
corto ni perezoso me trasladó rápidamente a ese lugar.
En este punto de la historia no he mencionado un
personaje muy importante en la historia, es una
compañera del equipo llamada Katherin ella es una vieja
conocida mía con la que siempre tuvimos buen filling y
que además resulta ser de esas amigas celosas que no
te quieren ver con nadie más, esto me causa un poco de
gracia porque al ver que me dirijo al puesto al lado de
Emma, ella con su forma característica de ser grita
- ¡me vas a dejar sola! ¿Qué te pasa?, me vas a
dejar sola en esta esquina
- oye, ¿por qué me gritas? Le pregunté
- porque tú te quieres ir a quien sabe dónde con
quién sabe quién y me voy a quedar acá solita,
que mal amigo eres
- no te preocupes si voy a estar al frente de ti
podemos seguir hablando
- no es lo mismo,
- ¿por qué?, solo me ubico acá para que no me
descubran con el celular. Tú has visto que
varias veces me han pillado (excusa ridícula
porque lo único que quería era estar cerquita a
Emma)
me cambio de puesto , una jugada bastante clara para el
equipo de trabajo, ya que iniciaron con sus burlas
- a rey muerto, rey puesto
- pero dejé reposar un poco el puesto
- ya ni a los finados respetan
saludo nuevamente a Emma, de pura picardía, porque ya
nos habíamos saludado en la mañana
- tiempo sin hablarnos. Le menciono con una
pequeña sonrisa
- ella se ríe y dice: uy si mucho tiempo (mentira
llevamos como 5 minutos sin hablarnos)
entonces seguimos con la comunicación y había
momentos donde el diálogo bajito nos invadía. Si la
historia del Kakas se repetía, pero esta vez era ¡yo!, así
que me sentía bien, muy bien. Hablamos de muchas
cosas como la situación de su hija, como se encontraba
con su esposo, del trabajo, de mis hijos, de Mireya, en
fin, pero las conversaciones que más me interesaban era
de nuestro próximo encuentro sexual, pues deseaba a
Emma, la deseaba con ansias desmedidas; sin embargo,
no quería ser insistente y perder mi oportunidad, así que
solo llevaba la conversación tal cual se iba dando, sin
forzar nada.
Así continuaron un par de días, saludo en la mañana,
charlas en los cubículos grises, algunas conversaciones
en el break de la jornada, despedida al final del turno
como disimular con nuestros compañeros de trabajo y
luego conversación por chat hasta llegar a nuestras
casas para continuar con la rutina del “hogar”, lo digo de
esta manera porque ambos seguimos en dunas.
Un día en una charla con Emma mientras fumábamos un
cigarro en el break, nuevamente hablamos de aquel día
(creo que es obvio de qué día estábamos hablando).
Recordábamos algunas cosas que habíamos hecho, lo
curioso fue la siguiente frase:
- oye y ¿tú no me piensas invitar nuevamente a
una salida así?, expresa Emma con bastante
interés, diría yo.
- Sonrió, la miro a los ojos y le digo: claro que si,
solo que no quería presionar y que perdieras el
interés
- jajajajaja, si eres bobo, yo te dije que si quería
repetir, ¿acaso no me creías?
- si te creía, pero bueno “el que demuestra el
hambre no come”
- Emma nuevamente se ríe y dice: eso no fue lo
que me demostraste la primera vez, aunque te
confesaré que eso fue bien de ti, me refiero a
que fueras directo.
- jejejeje, ok entonces te lo preguntaré
nuevamente, ¿cuándo puedes?
- ¿Qué tal mañana? Después del turno
- me parece, perfecto
Así fue mi segunda invitación con Emma. Que te puedo
decir nada en nosotros fue tradicional, así que
regresamos a trabajar; sin embargo, no tuvimos mucha
conversación después de eso, quizás fue el que íbamos
a hacer nuevamente algo “prohibido” o simplemente ese
día estuvo movido, pero casi al final el turno la picardía
me invade, ya que Emma ese día lucia un vestido negro
corto. Como mencione, nuestra labor era contestar
llamadas y mientras yo dialogaba con los clientes,
observaba a Emma y su vestido corto, me perdía en sus
delicadas piernas y me arriesgue, sutilmente me acerque
a ella y cubriendo con mi cuerpo (para que nadie se diera
cuenta) deslice suavemente mi mano en su fémur,
haciendo un pequeño camino hacía su entrepierna.
Emma me observa y abre los ojos como diciendo “qué
haces”, pero como estaba en llamada con el cliente no
podía decir otra cosa, así que aprovecho y subo un poco
más, ella con su mano me detiene, yo la miro y supongo
que mi mirada dijo “déjame” porque al verme ella me
permite seguir, llegó a su clítoris y obviamente la ropa
interior estaba allí, así que roso mi dedo sobre su panti,
la reacción fue inmediata, me mira, pero esta vez con
pasión así que sigo con mi jugueteo, pero por poco
tiempo ya que los demás estaban y Katherin al frente
nosotros nos podía descubrir.
La acción fue breve, pero suficiente para despertar el
interés en Emma; eso lo descubrí porque cuando Emma
terminó la llamada, los papeles cambiaron, ella se acercó
a mí y me dijo:
- ¿por qué me tientas?
No fue tan sutil como yo, su mano fue directo a mi
miembro y lo acarició por encima de mi pantalón, mi
reacción también fue inmediata
- oye, nos van a pillar
- no importa, tú querías jugar
- pero nos puedes echar del trabajo, hay
cámaras
- jajajaja, qué miedoso eres
- jajaja bueno un poco. Dije sonriendo
Sin saberlo había despertado un deseo excitante de lo
prohibido y yo me sentí inocente ante una mujer
pervertida con muchas ganas. La situación no avanzó
mucho, solo terminamos el turno y como era usual, nos
despedimos en la parada del transporte como todo el
grupo de trabajo e iniciábamos nuestra conversación por
chat, sin mucha trascendencia, sin mencionar la cita del
día siguiente, fue una conversación simple, pero amena
y como nuestro tiempo era corto, pues nos despedimos
cuando yo ya llegaba a mi casa. Nuevamente, a mentir,
ya que le había dicho a Mireya que tenía horas extras al
siguiente día por obvias razones. Esa tarde todo fue
como de costumbre, dunas y más dunas.
La siguiente mañana, como la primera vez, me siento
emocionado, enérgico, quería que el tiempo pasara
rápido, salgo de mi casa y el saludo diario para Emma, el
discreto “buenos días” que iniciaba la conversación
matutina, ella me decía lo que había sucedido en la
noche, como se encontraba su hija mayor y los dos
pequeños, además de la situación con su esposo, que
por cierto no me incomodaba. También hablamos de mi
noche y las cosas que sucedían en mi hogar, todo fluía
muy bien. Llego primero yo a la oficina y me ubico en mi
puesto esperando a Emma, dirijo mi mirada a la puerta y
ella llega, más radiante que nunca, tenía un vestido
ajustado negro y tacones, la veo caminando lento, cuál
película de romance. Se sienta a mi lado, me saluda de
beso esquinado e iniciamos nuestro día laborar con
“extras” (fue la excusa perfecta para nuestras parejas).
Por su puesto no podía dejar pasar la oportunidad de un
vestido corto muy sensual, así que como la vez anterior
inicio con la tentación de lo prohibido con un pequeño
roce de mis dedos en su pierna, ella me mira con su café
oscuro diciendo “¿de nuevo?”, nuestro cruce de miradas
lo dijo todo. Sí, era de nuevo la lujuria, aunque esta vez
no fue mucho más allá de un par de roses, pues
sabíamos que en la tarde podíamos desbordarnos.
Adelantemos un poco la historia, el turno termina, excusa
para no ir a la parada, caminata hacia el cajero, tiempo
de espera (esta vez fue menos), nos encontramos,
saludo normal, taxi (conversación más amena) y adivina
el mismo motel. Pero, esta vez no soy el niño haciendo
algo travieso, esta vez soy el lobo, que veía a su oveja,
la saboreaba; asumo que mi expresión corporal lo decía,
porque la persona que realizó la pregunta “¿sencilla o
con jacuzzi?” (una chica diferente a la primera vez), me
observó con intriga. Le respondo sencilla pero esta vez
no por el dinero, sino porque Emma algunos días atrás
me dijo que los jacuzzis le generaban algún tipo de
alergia, un punto a mi favor. Regresando a la escena
realmente deseaba mucho a Emma.
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Ya al cerrar la puerta de la habitación caminó hacia ella,
la tomó por el cabello y la beso con pasión, con deleite,
luego agarro su mano y la llevó al frente de un espejo
alto. Te preguntarás, ¿por qué? Bueno, la razón era que
quería llevarla a la excitación total y que ella me viera
haciéndolo, así que ubicó su mirada de frente al espejo y
suavemente quitó la chaqueta de jean deslizando mis
manos, de los hombros a la cintura, sin dejarla de mirar
por el reflejo del espejo, pues yo estaba detrás de ella.
Tomo su mentón con mi mano derecha y giro su cabeza
hacia mí, sin que su cuerpo se mueva y con un pequeño
roce mis labios se cruzan con los suyos y lentamente
regresó su rostro a la posición anterior sin alejar mis
labios; así llegó detrás de oreja y la punta de mi lengua
húmeda se desliza en esta zona, el escalofrío fue
inmediato, por lo que Emma intentó girar para besarme,
pero no lo permití, no era el momento. Sigo besándole el
cuello, mientras mis manos recorrían de la cintura hacia
arriba, pasando por cada curva de su delicada piel.
Emma junto con su vestido tenía un cinturón delgado de
cuero, ubicado en su cintura (una gran oportunidad para
mí), entonces se lo quitó y mientras beso su cuello, paso
la punta del cinturón en su mejilla; ella cierra los ojos por
lo que descubro que le gusta, así que un pequeño
golpecito sería bueno. “Pam” seguido de un “mmmmm”
sutil gemido de ella, sigo con el juego y pasó la punta por
su pecho en medio de sus senos, haciendo ligera
presión, sigo bajando llego a la pelvis y nuevamente el
“mmmmm”.
Volvamos al ejercicio visual, imagina a Emma con
vestido negro ajustado, similar a una licra, al frente de un
espejo de cuerpo completo y en el reflejo se ve un
hombre detrás de la bella mujer, utilizando el cinturón
como si fuera un pequeño látigo sobre todo su cuerpo.
Por obvias razones, Emma iniciaba el éxtasis, pero aún
no era momento, pues mi intención era llevarla más allá,
así que continuo con el cinturón, lo ubico alrededor de su
cuello (si la tome como mi sumisa) enrollo el otro
extremo en mi mano y ajustó levemente para ejercer algo
de presión, por lo que ella se ve forzada a inclinarse,
pero lo hizo con la sensualidad que la caracterizaba, sus
nalgas y cabeza estaban hacia mí en una perfecta
sinergia; entonces yo acerco mi miembro ya te
imaginaras a donde y al ritmo de música muevo mi
cintura en círculos, sin soltarla, de hecho con mi mano
izquierda hago presión en su pelvis.
“mmmmm” Emma solo se dejó llevar del juego, así que
sin soltar el cinturón, con mi mano izquierda bajo hacia el
triángulo que los hombres deseamos y con mi dedo
medio rozó su clítoris sobre la tanga que usaba, Emma
estaba muy mojada más de lo que esperaba, eso me
excito mucho y no pude controlarme así que solté el
cinturón y con mi mano derecha llevo su rostro sobre el
espejo, su mejilla izquierda estaba contra el espejo y le
susurré al oído “te deseo Emma, te deseo mucho”, ella
me responde “yo también, quiero sentirte dentro de mí”,
pero no aún, así que le conteste “aún no, aguanta”,
supongo que la sangre le hervía de excitación porque
con esa respuesta su cuerpo reaccionó de forma
electrizante.
Nuevamente, tomó las riendas de mi sumisa, esta vez
con la mano izquierda mientras la derecha baja la
cremallera del vestido que se encontraba en la espalda.
En este momento veo su piel expuesta, así que no dudo
en besar cada espacio, besos húmedos que generan las
cosquillas que no dan risa, ella no puede evitarlo y
coloca sus manos en el espejo; esto la dejó en una
posición muy ardiente, yo doy un paso para atrás poder
deleitar sus curvas y mientras la observo; ella se quita
los tacones sin mover las manos del espejo y girando su
rostro me mira por encima del hombro y me dice “ven”,
yo expreso una sonrisa morbosa; obviamente lo hago,
me posiciono nuevamente detrás y ella se levanta así
que está erguida, la tomó de los hombros y con mis
dedos dejó caer su vestido.
Lo que sucedió después fue épico, miro el espejo y en el
reflejo cruzamos las miradas, no hubo palabras, no hubo
sonidos aparte de la música, éramos ella y yo, en otro
mundo, en el OASIS; lo profundo es que esta vez no
hubo sexo para sentir esta sensación o por lo menos aún
no. Luego observo a Emma de los pies a la cabeza, tenía
ropa interior de encaje del color que la caracterizaba
NEGRO, ahora yo me quedo quieto y ella me danza
contoneando sus caderas al estilo árabe, despacio, de
arriba a abajo, sin quitarme la mirada del espejo; ella
levanta los brazos y con sus manos acaricia mi rostro,
mi pecho, mis hombros. Yo tomo el cinturón que aún
estaba en su cuello y la ubicó justo al frente de mí, sus
labios estaban a dos centímetros de los míos, ella
intentaba mantenerse erguida, pues yo le hacía presión
hacia abajo, fueron un par de segundos donde nuestros
ojos miraban lo profundo de nuestras almas y nos
besamos, más calientes que nunca, con la excitación a
tope, como si literalmente nos quisiéramos comer.
Ya mi ropa estorba de la calentura, entonces Emma con
furia intenta quitarme la camisa que tenía botones, pero
sus dedos no coordinaban, fue tanto así que uno de los
botones salió volando, no importaba, porque nos
seguimos besando, luego yo la tomo de las piernas y la
alzó, ella abre sus piernas abrazando mi cintura, la llevó
a la cama, la acuesto y de pie frente a ella desabrocho
mi pantalón, Emma me observa con mucho deseo, yo
sabía lo que quería, por lo que nuevamente tomó el
extremo del cinturón (recuerda, el cinturón está rodeando
el cuello de Emma) y la traigo hacia mi pene erecto como
la primera vez, como una piedra preciosa . “Aaammm”
esta vez fui yo, pues Emma deslizó la punta de su lengua
húmeda desde la base de mi falo hasta la punta, una vez
en ese lugar ella agitó su lengua solo en punta, solo en la
punta (qué rico jejejeje), después lo introdujo en su boca,
pero lento y no dejaba de mirarme. Ella está sentada en
el borde de la cama y yo de pie frente de ella, esto me
dio una excelente vista si entiendes a lo que me refiero,
aunque más que eso la posición le dio la ventaja a
Emma, ya que podía inclinarse a voluntad, entonces
manejaba la velocidad y la profundidad; no puedo
describir esa sensación tan excitante, pero después de
un par de minutos la sangre me hervía, tomó el cinturón,
la dirijo a mi boca, la beso con mucha intensidad, luego
la giró sobre la cama y como si nos habláramos
telepáticamente ella se pone en 4; yo la veo tan rica que
no soporto más, era el momento, pero antes tomó el
cuero delgado del cinturón, para llevar las riendas de mi
yegua “aaaammm” Emma ya no fue sutil y tampoco yo,
así que agarro mi pene y como si fuera una venganza
con la punta agito su clítoris húmedo de la misma
manera que ella lo hizo con su lengua.
Emma gemía y su cuerpo temblaba, todo está en el
límite; es como si no pudiera aguantar más, me decía
“mételo yaaaaa”, “te quiero dentro de mí”, no respondo
solo disfruto, pues era lo que quería. Ella se gira
levemente y con su mano derecha agarra mi antebrazo,
me entierra las uñas, me mira y me dice “METELO”.
Emma no quería suavidad, pero yo tenía el control, así
que muy lento introduzco mi diamante.
Piensa en esa sensación tan exquisita de la penetración
cuando las ganas son máximas, piensa en la humedad,
el calor, el roce, la presión, el hormigueo.
“aaaaaaahhhhhhh” Emma expresó todo eso en su
gemido, yo ajusto más el cinturón, ya no había suavidad,
más bien potencia, tanto que la cama se movía de lado a
lado, supongo que nos escucharon fuera la de
habitación, pero en ese momento quién piensa en eso.
Luego le quitó el cinturón del cuello y lo ubico rodeando
su pecho, tomó los dos extremos y en un solo impulso la
jalo hacia mí, el cinturón queda haciendo presión en sus
senos y continuamos con mucha intensidad, el sentido
del tiempo se desvanece, cambiamos una y otra vez de
posición, el cinturón en momentos era una mordaza, en
otros un látigo, también funcionó de esposas y después
de disfrutarlo mucho Emma llego al orgasmo, yo
continuaba moviéndome despacio arriba de ella
mirándola fijamente, después de unos minutos aumentó
la velocidad y Emma en una maniobra se posiciona
arriba de mí e inicia sus movimientos donde su trasero
rebota, para mí ya es inevitable, también llego al
orgasmo. Terminamos llenos de sudor (como se
debería), nos tomamos unos minutos para recuperar el
aliento, encendimos un cigarro y charlamos.
No recuerdo el tema en específico, solo fue un par de
minutos, quizás unos 10 minutos donde nuestras voces
se sumergían en un tipo de atmósfera erótica. Luego
hago una pequeña broma y Emma sonríe, me acerco a
sus labios y le doy un beso sensual, lento, cariñoso, un
detonante para estallar nuevamente la pasión, pasión
desbordada, incontrolable que sometía nuestros cuerpos
y movimientos, no hubo premura, no hubo anticipación,
solo lo hicimos. Si fue la primera vez que hicimos el
amor, Emma con sus manos en mis mejillas expresaba
sentimientos en su café profundo, sentimientos que no
se dijeron o por lo menos no en ese momento. Por mi
parte, no me daba cuenta, asumía que el sentimiento era
solamente carnal, placentero, hermoso, sincero pero
carnal.
Nuestro segundo round tardó un poco más, fue más
fluido, con una conexión más profunda, aunque yo
pensaba que eso no era posible; pues ¿qué puede ser
mejor que un oasis en medio de las dunas?, nada. Pero
la vida y sus sorprecitas, iban a cambiar mi opinión.
Terminamos y ya se acaban las “horas extras”, así que
nos vestimos, salimos de nuestro famoso motel y
caminamos a la parada de autobús. Mientras fumamos
un cigarro y hablamos de lo sucedido como niños
pequeños que hacen una hazaña, Emma hizo notar un
sentimiento que me asombro
- Llegaste dos veces, ¿sí? Dijo Emma
- Si dos veces (Jajajaja) no es muy normal en mí,
pero contigo creo incluso podría durar más
- Yo siento lo mismo, de hecho te quiero confesar
algo.
Emma hizo una pausa mientras el humo ingresaba a sus
pulmones, pausa que me intrigó más de lo que
esperaba.
- Yo quería estar contigo, sabes, me pareces
atractivo y un hombre serio, discreto, asumía
que solo quería un rato y ya, quizás, hasta dos
ocasiones, pero después de hoy no quiero que
quede acá, me gustaría poder seguir saliendo
contigo.
Nuevamente la pausa
- Sé que jugamos el papel de amantes y que
tenemos mucho que perder, pero confió que
podemos complacernos si afectar la “vida” que
tenemos.
- Yo me siento igual. Respondí
- En realidad no quiero parar esto que nos
sucede, de hecho me gustaría poder explorar
mucho más.
- ¿a qué te refieres?. Preguntó Emma
- Siento que nuestra conexión sexual es muy
fuerte, pero no se queda ahí, por eso me
gustaría que tuviéramos una cita diferente, si
estás de acuerdo.
- Si también me gustaría conocerte desde otro
ángulo de tu vida
- Bueno, ya veremos que se me ocurre,
¿mañana también tienes extras?, le dije con un
tono burlesco
- Probablemente, en mi empresa nos tienen
sometidos (jejejeje)
- Eso es muy feo, en donde trabajo es igual, pero
quizás pueda sacar un tiempo para verte
- Eso me gustaría mucho. Emma con una sonrisa
en su rostro
Llegamos a la parada y mientras esperábamos el
autobús estábamos chanceando un poco de las cosas,
así que sonrisas iban y venían. Llega el autobús, me
subo con ella, pues la acompañaría hasta un punto del
recorrido, de repente nuestro transporte frena
bruscamente y ella termina en mis brazos frente a mí,
fueron segundos de mirandas (similares a las de la
habitación) y de un momento a otro ella me besó, un
beso cautivador, discreto, me dejo anonadado, era un
lugar semipúblico, con pocas personas, pero cualquier
persona que nos reconociera nos podían descubrir, así
que me sonrojo un poco, ella obviamente lo nota y fue la
señal para burlarse de mí.
- ¿Te da vergüenza que te bese afuera de la
habitación?
- No, no, para nada
- Entonces, ¿por qué te pones rojo?
- No estoy rojo (era mentira si lo estaba)
- ¡ay! Te ves muy tierno, quien lo diría
- ¿Tierno yo?, claro que no
- Si lo eres y te ves muy lindo de tierno
- ¡Que no lo soy!
- Si lo eres, ¡OK!
Fue una situación tierna, no lo negaré. Luego llegamos al
punto donde nuestros caminos se separan, Emma
continua en el autobús y yo me bajo, al despedirnos fue
como en la primera cita, (te lo dejaré a tu memoria).
Aunque la conversación no terminó porque seguimos por
chat, yo le decía que ella era una mujer muy arriesgada y
ella me confesó que le gustaba sentir adrenalina,
sentirse viva y que al intentar llevar una vida familiar
como las películas ya no había vuelto a tener esa
sensación, sensación que yo había despertado.
Confesaré que esto me subía el ego, pero ¿quién era yo
para crear esa sensación? Y más a una mujer mayor y
con más experiencias de vida, pues si te contara de la
vida de Emma tendríamos unos cuantos tomos de solo la
vida de ella.
Por esta razón le preguntó:
- Emma, ¿qué es lo que me diferencia de otros
hombres?
- Tu forma de ser. Dijo ella
- Jajajaj que especifica eres
- Jajaja bueno es que no sé cómo decirlo, me
encanta como me haces el amor, además eres
serio, me haces reír en el trabajo y últimamente
me siento segura cuando estoy a tu lado
Emma nuevamente me sorprendió con lo que dijo, no
supe como responder más que con
- Me dejas sin palabras, estoy impactado con lo
que me dices
- Pero no te sientas mal, es decir, no quiero
apresurar las cosas y que pienses que soy una
loca. Emma con algo de vergüenza.
- Claro que no, Emma nunca llegaría a pensar
que eres así
- Eso espero, aunque contigo siento la libertad
de expresar todo sin ser juzgada. Me siento con
la confianza para contarte cualquier cosa, ese
es el motivo por el cual te digo las cosas de
esta manera, porque es lo que siento.
- Yo estoy igual. Contigo puedo hablar de
cualquier cosa y tú no me juzgas, de hecho tu
comprensión me ha ayudado a calmar la
desesperación que sentía.
En esa conversación abrimos los corazones, dejamos
ver los sentimientos. Luego nos despedimos, pues mi
recorrido en el autobús había terminado y estaba
llegando a mi casa, donde mis labores de padre me
esperaban junto con Mireya y la cátedra diaria.
Los días iban pasando y nosotros cada vez fortalecemos
más nuestra naciente relación, que se iba tornando más
y más cercana. Hablamos todo el día, de camino al
trabajo, en el trabajo, de camino a nuestras casas, el
único tiempo que no teníamos una conversación era
cuando estábamos con nuestras familias. Por otro lado,
los encuentros sexuales con Emma eran más frecuentes,
nos volvimos adictos, nuestros cuerpos se necesitaban
cada vez más, el éxtasis al que llegábamos era una
droga que llenaba de endorfinas el sistema límbico;
emocionalmente nos sentíamos completos mientras
estábamos juntos e incompletos cuando la distancia nos
separaba, el rendimiento en el trabajo mejoró y todo eso
se proyectaba en nuestro físico. Era como si fuéramos el
uno para el otro con la maldición de estar con otros.
Así pasaron un par de semanas y un martes en la
mañana de camino al trabajo con mi tradicional “buenos
días” saludé a quien sentía era mi complemento; sin
embargo, ese día sucedió algo que no había pasado
antes, Emma no respondió mi saludo, el tiempo pasaba
mientras me dirigía al edificio del trabajo y no tenía
respuesta, mi mente comenzó a divagar con algo de
preocupación, nuestro famoso “y si” reapareció en mis
pensamientos, intentaba mitigarlo, pero no desaparecía y
con esto descubro que nuestra protagonista se convertía
en una persona importante para mí (más de lo que
pensaba) y aunque mi mente me transporta a escenarios
negativos, controle la situación y fui paciente asumía que
Emma llegaría al trabajo y sería un día como cualquier
otro.
Llegó a la parada de autobús donde usualmente Emma
llegaba temprano para fumar su cigarrillo matutino al
frente del edificio, pues esta vez no. Ingreso, me ubico
en mi cubículo, pero ella no estaba pasaron algunos
minutos y no llegaba, mi preocupación fue aumentando,
así que le vuelvo a escribir
- ¿en dónde vienes?
No hay respuesta y no hay otra opción más que esperar,
pues nadie sabe de lo nuestro, entonces debía mantener
la discreción y seguir con el secreto, así que abro mi
línea para contestar las llamadas de personas que no les
importa lo que tú sientes o vives, solo esperan que
realices la solicitud que exigen, frustrante, bastante
frustrante con las emociones de ese momento, pasa una
media hora y Emma hace su aparición con la tranquilidad
que la caracteriza, habla con la persona a cargo, me
saluda con un poco de indiferencia y se sienta al lado
mío.
- Emma, ¿qué pasó?, ¿por qué llegaste tarde?
Le pregunto
- Anoche tuve unos inconvenientes, pero en un
rato te cuento bien
- Ok
Además de la angustia que llegué a sentir por ella, me
deja en espera de lo que sucedió, bueno, las mujeres.
Llega el break y salimos juntos, así que le invito un
cigarro y nuevamente le preguntó acerca del tema
- ¿estás bien?, dime que paso
- Bueno es que noche mi hija nuevamente tuvo
una crisis y aunque no actuó mal, pues fue
difícil y el otro (se refiere al esposo) no ayuda
nada, porque lo que hace es pelearme a mí
como si yo tuviera la culpa, cuando lo único que
hago es trabajar
- Es que los temas de una adolescente son bien
complicados, pero ¿te dijo que detonó la crisis?
- Pues mira que ella me tiene mucha confianza,
me dijo que tiene un romance que pasa por una
situación difícil. Básicamente, la persona
terminó y mi hija vio que ya estaba hablando
con la ex pareja. Dijo Emma con algo de enojo
- ¡uy! Eso es bien fuerte y más si tu niña se
encuentra sensible, pues por todo lo sucedió,
pensaría que nuestro deber de padres es estar
acompañando a nuestros hijos y darles una voz
de aliento, quizás un consejo
- Si es verdad, aunque me da rabia porque yo a
su edad no sufría por amor, creo que tenía
problemas más grandes que pensar en amoríos
- Claro, pero son tiempos diferentes y personas
diferentes, por eso hay que buscar soluciones
diferentes y estoy seguro de que siendo la
mujer que eres la encontrarás. Igual cuentas
conmigo para lo que sea
- Muchas gracias por escucharme y darme un
consejo. Emma con voz de tierna
- No te preocupes, de hecho, que tal si en la
“horas extras” hacemos algo diferente
- ¿diferente a que te refieres?
- A mí me gusta mucho ver partidos de fútbol de
la selección de mi país, el sábado justamente
habrá uno con una selección que se tiene
rivalidad, ¿te gustaría verlo conmigo?. Pregunte
- Bueno, estaría bien distraerme un poco y ¿a
qué hora es?
- Es a las siete de la noche y se me ocurre que
podríamos quedarnos juntos esa noche.
Lo dije con vergüenza, pues sabía que eso era bastante
riesgo, sobre todo para ella, ya que en mi caso
ocasionalmente salía con amigos cercanos y pasábamos
la noche entera haciendo tonterías de hombres, eso lo
hacía más sencillo para mí.
Entonces Emma responde
- Sshh bueno, eso es complicado, pero me
encantaría que eso pudiese suceder
- Sí sería genial ver el partido mientras nos
tomamos algo y luego un tercer tiempo entre
nosotros dos (picardía, picardía).
- Déjame organizó y te confirmo el jueves
- dale, pero haz todo lo posible
- Si va
Regresamos a nuestras labores y así quedó planeada “la
cita diferente”. Luego de esto le digo a Emma que debo ir
al baño, una simple excusa para comprar una
chocolatina antes de llegar a mi puesto; escondo el
manjar en mi bolsillo con la intención de sorprender a
una dama preocupada, todo un caballero, ¿cierto?.
Retomo el rumbo hacia el cubículo y entrando a la
oficina, me detengo un instante, pues la moral ataco,
¿qué haces dándole regalos a tu amante?, ¿sabes que
no pueden tener una “relación”?, y la frase “no te puedes
enamorar de tu amante” aparece en mi pensamiento
como una valla publicitaria, grande, colorida, vistosa.
¿Qué estoy haciendo?, puedo perder a mi familia por la
que tanto luché, mis hijos, Mireya, ¡aagg! Maldita
moralidad que muy pocas veces coincide con el corazón.
Entonces abro la puerta, inevitablemente observó a
Emma una mujer común, estatura algo baja al promedio,
cabello, ojos, tez, todo muy normal, pero en mis ojos ella
era una top model, una princesa de sueños, la más bella
mujer.
De repente todo pensamiento ético, se desvaneció y el
control de mi cuerpo lo tuvo el sistema límbico, era el
piloto de un vuelo sin regreso, pues por primera vez mi
sentimiento hacia Emma fue claro como él agua y si era
Amor, aunque no comprendía cómo una persona podía
hacerme sentir así en tan poco tiempo, todo eso pasó en
cuestión de segundos, pero que debía hacer correr hacia
ella y decirle te amo, no eso no iba a pasar, quizás era el
miedo al rechazo o que era muy prematuro todo y talvez,
solo talvez el hecho que nosotros estamos en una
relación “oficial” con otras personas con las que
teníamos familia. En fin, con pasos de reflexión llego a mi
cubículo, saco la chocolatina y se la dejó sobre la mesa
de nuestra protagonista, ella estaba en llamada (no
podía decirme nada), pero me miro con cara de
sorpresa, yo me siento, colocó la diadema sobre mi
cabeza y estaba a punto de recibir la llamada cuando
- ¿y esto porque? Emma con un tono raro
- Para endulzarte un poco el día. Si yo de
romántico
- Jejeje ¿en serio?
- Si en serio, tu noche no fue tan buena, pero
que quizás pueda hacer de tu día algo mejor
- Muchas gracias
- Es todo un placer
La energía de Emma de alguna manera cambió a un
aura de positivismo y con algunas bromas de humor
malo, la emoción mejoró hasta el punto de olvidar las
cosas que le habían pasado en la noche anterior. Te
preguntarás, ¿cómo lo sé?, la respuesta está en su brillo,
que nuevamente asomo en sus ojos café oscuro como
un rayo de sol mañanero. El tiempo pasa, el turno
termina, el regreso a casa es inevitable como todos los
días y luego la charla post turno entre dos personas que
empiezan a sentir emociones relacionadas con el amor.
El día siguiente fue usual y el día después de ese, pero
el jueves recibí una muy buena noticia.
- Buenos días
- Buenos días, ¿qué tal tu noche?
- Fue normal, casi no duermo por el bebe y
bueno con los alegatos de Mireya
- Si lo entiendo, los niños recién nacidos son
difíciles de llevar
- Sí y más cuando no hay apoyo
- Bueno, si es complicado, pero tengo una buena
noticia para ti o eso creo
- A si dime
- Antes de eso quería preguntar ¿la invitación
aún está en pie?
- Claro que sí, lo que me vas a decir es que si
puedes, ¿verdad?
- Jejejeje si ya organice todo y si puedo
- Uufff que bien, eso me alegra mucho, mucho.
- ¿En serio o solo lo dices por cortesía?
- Lo digo de verdad, me siento muy contento
porque puedas compartir conmigo, ya mismo
gestionaré para que todo sea convincente
- ok, y ¿cómo vas en el transporte?
- Bien, de hecho ya casi llego a la parada y ¿tú
en donde vienes?
- También estoy llegando, te invito un cigarrillo
¿va?
- Dale, nos vemos en la esquina de siempre
- Si va
Nos encontramos, mi emoción me traicionó y le di un
beso esquineado, ella se sonrojó un poco, fue tierno,
pero estábamos en la calle cerca a la oficina, así que
solo fumamos el cigarrillo y entramos a trabajar. ¡Sí!, yo
estaba emocionado con la aceptación de Emma, así que
ya en el puesto, la picardía me invade, entonces se me
ocurre una pequeña broma y pellizco a Emma en el
brazo izquierdo, ella obviamente lo siente y me dice
- A ¿quieres jugar?. Pregunta Emma con algo de
misterio
- Si tú quieres
- Acércate
- No, porque me vas a pellizcar
- Sí, obviamente porque tú lo hiciste primero
- Pero era una broma. Le dije con una sonrisa
- Pues ven lo hago en broma
- jajaja, no, porque lo harías por venganza
- Ven
- No
- Ven. Lo dice mientras ella se acerca a mí
- No, mi vida. (Espera, ¿qué dije? ¿Mi vida?, no
tuve tiempo de reaccionar).
- ¿cómo me dijiste?
- Te dije Emma
- No me dijiste así, repíteme como me llamaste
por fa
- jejeje, ya te dije
- Aaaa ya, claro
Emma me pellizco y tomo distancia con una sonrisa
burlesca, mientras yo sentía la sensación de hormigueo
en mi brazo derecho, me ingresa llamada, por lo que no
puedo seguir con el juego. Pero una vez respondo con
mi trabajo, me dirijo directamente a continuar con la
chanza, mi intención era ser sigiloso; sin embargo, soy
descubierto, así nuestra protagonista se aleja un poco,
pero no puede porque está ubicada en un rincón,
entonces detrás hay paredes y al frente yo con toda la
intención de molestarla.
- No me vas a pellizcar. Dice Emma expresando
alegría en su rostro
- Claro que sí, porque tú me pellizcaste
- Pero lo hice porque tú lo hiciste primero
- Ven que sí es para eso
- No, no, me duele. ¿Tú me harías daño?. Las
mujeres y su habilidad para convertirte en
villano
- Claro que no lo haría Emma, pero eso no es
hacerte daño, es solo un juego
- noooo, por favor no. Lo dice riéndose
Al final tuvimos un par de risas y fue una distracción del
trabajo que muchas veces es estresante. Ya en la tarde
el turno terminó y yo me dirigía a la rutina de despedida
del los compañeros del trabajo, en el camino me topo
con Katherin, quien con su personalidad y siendo mi
mejor amiga en el empleo me pregunto
- ¿Tú de verdad te estás metiendo con Emma?
- No, para nada solamente somos buenos
compañeros (obviamente no le iba a decir
aunque fuera mi mejor amiga) y pues estamos
teniendo un buen filliing, pero hasta ahí
- Ay, por favor, yo te conozco, solo lo quiero
confirmar
- No, en serio que no, ella tiene su familia, su
esposo de no sé cuantos años y sus hijos (en
mi mente la imagen de Emma en 4 moviendo
su trasero) entonces no sería capaz de
meterme.
- Mira mejor amigo, tú a mí no me vas a caer a
rollo, dime la verdad
- ¡que no!, Katherin si eso fuera así serías la
primera en saber (cómo no jajaja) además
recuerda que yo estoy con Mireya y aunque no
es la relación perfecta, yo la amo y eso no va a
cambiar (pinocho, pinocho)
Bajamos juntos a la portería del edificio y saludamos a
los otros compañeros, era obvio que Katherin
sospechaba, pero era un rumor a voz abierta, muy al
estilo área 51, en fin el tema no trascendió (esas son las
ventajas de ser un buen mentiroso). Cuando nos
encontramos caminando hacia la parada del autobús por
casualidad Emma y yo quedamos alejados del grupo y
ella me pregunta
- ¿pudiste organizar para el sábado?
- Si, ya toda esta ready, la vamos a pasar muy
bien, de hecho te llevaré una sorpresa
- ¿sí?, ¿qué es?
- No te diré por qué dejaría de ser sorpresa
- Pero a mí no me gustan las sorpresas
- Bueno, quizás está si
- Igual no me vas a decir, ¿cierto?
- Es verdad, no te diré. Le dije con un poco de
burla
- Ok
Ya todo está planeado para nuestra primera noche juntos
y para mí, la emoción estaba a tope, quería que el
viernes y el sábado pasarán rápido. Tiempo, tiempo,
tiempo, lo único inevitable en esta vida, por lo que debo
esperar que pasen esos días.
Llego el tan anhelado día, por mi parte, lleve mi mejor
outfit, por parte de Emma igual, estaba preciosa con jean
ajustado, tacones negros, chaqueta de cuero, cabello liso
y el brillo.
- Emma, estás hermosa
- Muchas gracias, tú también te ves bello
- Se hace lo que se puede
Unos halagos antes de iniciar tu turno siempre te llenan
de energía para asumir tus labores, el día pasó bastante
rápido entre jugueteos y manoseos, cuando me fije en la
hora ya se estaba terminando la jornada, entonces le
preguntó a Emma cuál era la excusa para deshacernos
del grupo, ella me dice que la dejara encargarse de eso,
así que no me entrometo y solo dejo que todo fluya.
Después de un rato llegamos a la parada de autobús y
Emma delante de todo el grupo pregunta
- ¿alguien toma el autobús hacia el norte? (yo
era el único que me dirigía a esa zona, así que
entiendo la referencia)
- Yo, ¿por qué?
- Bueno, es que tengo que llevar unos productos
y no conozco muy bien
- A ok dame la dirección y te dijo si es por allá.
(disimulando un poco para evitar las
sospechas)
Ella me da la dirección, a lo que respondo
- Pues el transporte que tomo yo te sirve hasta
cierto punto, si quieres nos vamos juntos y yo te
dijo donde quedarte
- A ok, si dale muchas gracias
Sospechoso, quizás, sin embargo, los del trabajo no
hicieron ninguna broma o comentario al respecto, así que
una vez llegó el vehículo nos subimos y fuimos de
camino a una nueva aventura. Ya en el autobús yo
sonreí de picardía, mientras miro a Emma, a lo que me
pregunta:
- ¿por qué te ríes?
- Solo recordé un chiste
- Ay, si como no, dime, ¿por qué te ríes de mí?
- No me rio de ti, lo que sucede es que estoy
emocionado de por fin poder pasar una noche
entera contigo y además me pones nervioso
con lo bella que estás.
- Gracias por él alago, pero no te sientas
nervioso, tú también eres muy bello
- Muchas gracias
Ella aprovecha que el transporte se detiene y se acerca a
mí, me besó, fue un beso de 5 segundos con mucho
amor, el sentimiento fue profundo, penetrante, por lo que
la abrace de la misma manera, tierna, amorosa. Luego
de unos 20 minutos llegamos a la zona que había
escogido, un lugar discreto y alejado de cualquier
persona que nos conociera, un bar con muchas pantallas
para poder ver el partido de selección Colombia, la
decoración era amarillo, azul y rojo, camisetas amarillas
y sombrero vueltiao por todo el lugar, esa decoración a
Emma le dio curiosidad
- Oye, ¿por qué tanta decoración?
- Bueno, es la selección profesional y un partido
internacional clasificatorio para el mundial,
entonces es un partido importante
- Entiendo
- Sí, es por eso y también nosotros somos muy
fanáticos y apasionados
- Me doy cuenta
En el mismo bar había la forma de practicar un juego que
debería ser nacional, ya que es muy popular “La
Bolirana”, un juego que consiste en lanzar seis bolas de
acero desde una distancia aproximada de 2 a 3 metros,
con la intención de que la bola sea introducida en una
rana de acero o en orificios que se encuentran en una
rampa levantada a unos 50 centímetros del suelo, cada
hueco tiene un puntaje diferente y la rana tiene el puntaje
mayor, el objetivo es sumar el mayor puntaje en cada
ronda de seis tiros hasta llegar al puntaje acordado.
Emma había escuchado hablar de esta atracción, pero
hasta ahí, nunca lo práctico, así que yo le invito a que
juguemos
- Emma ven jugamos bolirana
- No, yo te dije que nunca he jugado eso
- No importa, yo te enseño
Después de esta pequeña conversación, jugamos un
rato mientras el partido empezaba, fue muy bello ver a
Emma reírse de los tiros fallidos, yo la besaba como
consolación. Terminamos el juego y el partido de fútbol
inicia, con cada jugada del equipo yo me emocionaba
mucho, incluso llegaba a gritar y Emma solo me veía con
ojos de ternura, en ese momento no me di cuenta, pero
era mirada de enamorada. En él entre tiempo comemos
algo, nos fumamos un cigarro y volvemos a ver el partido
que estaba muy emocionante, tomamos algunas
cervezas mientras avanza la trasmisión, también en
momentos de angustia tomaba la pierna de mi
acompañante y la apretaba con mis manos.
El fútbol acabó, la selección de Colombia gano, por lo
que el ambiente en el bar era de celebración, salsa
choke, parranda vallenata, reggaeton de cantantes
paisas, música colombiana con la que Emma no estaba
relacionada, pero igual bailo, salto, grito y tomo
aguardiente. En realidad disfrutamos mucho el primer
baile juntos, no había afán, no había urgencias, no había
explicaciones que dar, solo ella y yo. Pasó una hora y
media de rumba, “azotando baldosa” como decimos
nosotros. Luego Emma me dice
- Estoy cansada, ¿vamos a ir a otro lugar?
Excusa para ir al motel, así que le respondo
- Claro que si, de hecho, elegí esta zona porque
a un par de calles hay un par de moteles,
¿vamos?
- Si va, pero mientras caminamos fumamos
(vicio, vicio)
- Dale pues.
Salimos del bar, ya es de noche, así que podíamos
caminar en medio de la calle sin problema a los
vehículos, lo que fue muy conveniente porque ya los
tragos estaban haciendo efecto, por lo que la caminata
no era recta. En una de las calles Emma se tambalea,
obviamente la sostengo para que no se caiga, la tomó
de la mano y sostengo su brazo, ella se ríe y me dice
- No me vas a dejar caer, ¿cierto?
- No Emma, yo te sostendré
- Gracias, sé que puedo confiar en ti
Paso seguido me besó en la mitad de la calle, a la mitad
de la noche y es una flecha de nuestro invisible cupido
en medio de mi corazón. Se sentía como una película
amorosa donde los protagonistas están en su prime,
incluso danzamos, solo faltaba la lluvia. Seguimos
caminando, pero por primera vez lo hacíamos tomados
de la mano delante del mundo, sin sentirnos juzgados,
sin pensar si nos veían o no, pues para los desconocidos
éramos una pareja más caminando en medio de la
ciudad. Unos veinte minutos y dos cigarrillos después,
arribamos a la zona de moteles, el efecto del alcohol se
estaba desvaneciendo, por lo tanto, me dirijo a una
licorera donde compre una botella más de aguardiente y
una cajetilla de cigarrillos, guardo los artículos en
mochila y caminamos en búsqueda del lugar donde todo
cambiaría.
Esta vez dimos con un alojamiento un poco más regular
a nuestro motel anterior (el de la decoración de
corazones y rosas), pero era el más vistoso, entonces
ingresamos y la persona que nos atiende no hace la
pregunta ¿sencilla o jacuzzi?, sólo menciona, ¿van a
amanecer o sólo será un rato?, con orgullo respondí
- Vamos a amanecer, nos quedaremos toda la
noche
- Ok, el valor sería 110 mil y tendrán tiempo
hasta mañana medio día. Dice la recibidora
Pago, aquella muchacha me entrega la factura y nos
lleva una habitación regular con cama regular, persianas
regulares, televisor regular y un espejo cuerpo completo,
cierra la puerta, yo coloco el seguro, paso seguido Emma
dice
- Aquí estamos, nuestra primera noche juntos
- Si es verdad aún no me la creo
- Yo tampoco, pero debo preguntar ¿no te
sientes mal por Mireya?
- No quiero pensar en eso en este momento, solo
estamos tú y yo, nadie más
- Si lo sé, pero no quiero que después te
arrepientas
- Contigo nunca me arrepentiría de nada
- ¿seguro? O me lo dices por cortesía
- Estoy seguro de que estoy donde quiero estar y
con quien quiero estar, así que no me
arrepentiré de nada
- Está bien
- ¿Te arrepentirás Emma?
- No lo creo, contigo me siento feliz y no me
arrepentiría de ser feliz
- Ok
Saco la botella de aguardiente, giro la tapa para poder
servir un shot, no hay copas, pienso “mierda, las copas,
no las compre” “qué estúpido soy y ahora ¿cómo voy a
solucionar?”
- Emma, malas noticias
- ¿qué sucedió?
- No compre copas para servir el licor
- Ammm
- Pero si no te molesta podemos tomar directo de
la botella, en Colombia lo llamamos “pico
botella”
- va, pues no hay de otra
-
Tomamos un par de tragos, bailamos un poco
(sensualmente, sabes a lo que me refiero), el alcohol
nuevamente toma fuerza, por lo que el mareo aparece
nuevamente y antes que de que nos emborrachemos,
tomó la valentía
- Emma recuerdas la sorpresa
- Aaaa, realmente se me había olvidado
- Bueno, a mí no, pero antes de dártela quiero
decirte que contigo quiero probar nuevas
experiencias y espero tu igual conmigo
- Te confesaré que si quiero
- Qué excelente noticia
Abro la mochila y sacó un sobre plástico que contiene un
polvo rosado, se lo muestro a Emma, la curiosidad la
invadió
- ¿Eso es droga?
- Algo así
- Como ¿algo así?, explícame
- Se llama tussi y es una droga que te ayuda a
percibir las cosas mucho mejor
- Esta noche ha sido de probar, por lo que veo
- Jajajajaaj, sí, ¿no es excitante?
- Tú eres una cajita de sorpresas con las cosas
que sales
- Si Emma, eso dicen
- Bueno, eso me agrada de ti, ¿cómo se
consume eso?
- Lo inhalas por las fosas nasales y ya
- Ok
Una vez dialogado eso, tomó una llave y con la punta
extraigo una pizca de nuestro polvo rosado, Emma inhala
en la fosa derecha, luego la izquierda, yo la sigo con un
poco más de cantidad. Emma pregunta
- ¿en cuánto tiempo hace efecto?
- En unos 15 minutos. Respondo
Estamos frente a la cama, la abracé, la besé, toque todo
su cuerpo. La pasión incrementa, Emma se excita, me
lanza en dirección a la cama, así que mi cuerpo queda
con la mirada hacia el techo, mi amante aprovecha,
desabrocha el cinturón y el pantalón, baja la cremallera y
toma mi pene como un helado, pasando su lengua por
cada espacio de mi virilidad, yo estaba erecto, pero con
esa sensación estuve aún más duro. Todo está fluyendo
muy bien y el rosadito inicia el efecto, mi cuerpo entra en
un estado de sensibilidad, puedo sentir como los vellos
de mis brazos se erizan, también percibo las papilas
gustativas de la lengua de Emma junto con las líneas de
sus labios, era otro mundo de sensaciones, levantó la
cabeza para observar a Emma y la veo muy enfocada en
su actividad oral, a ella también le está haciendo efecto,
pero lo disfrutaba mucho.
RING RING RING
¿Qué es ese sonido? Pienso
RING RING RING
¿El tono de llamada de mi celular?
Busco mi celular que se encontraba encima de la cama y
sin que Emma se detenga observó que era una llamada
de Mireya. Por obvias razones no contesto; sin embargo,
Mireya me envía muchos mensajes, no puedo eludirlos
porque en mí surgió preocupación, ¿y si le paso algo al
bebe?, ¿y si es una emergencia?.
RING RING RING
RING RING RING
RING RING RING
¿Otra vez me está llamando?. Revisó nuevamente mi
celular, pero no era el mío, Emma detiene la acción oral
que realizaba y contesta el teléfono. Escuchó un
- Hola hija, ¿estás bien?
Era su hija. Recordarás el inconveniente familiar, que es
la razón por la que Emma contestó, entonces le doy su
espacio, subo hacia el espaldar de la cama, me abrocho
el pantalón y tomo mi teléfono para ver los mensajes de
Mireya
- ¿cómo vas?, ¿ya estás borracho?, bebe está
llorando mucho y no puede dormir, ¿podemos
hacer una videollamada?.
En ese momento no pude identificar si era una situación
real o solo una excusa de Mireya, en cualquiera de los
dos casos tenía que actuar rápido, por lo que le envió un
audio, mi voz se sentía diferente por los efectos de los
tragos y su acompañante el rosadito.
- Si estoy un poco borracho, no creo que sería
bueno una videollamada, ¿bebe, está bien?
- Pues estaba llorando mucho, pero escucho tu
voz y se calmó un poco, dijo Mireya
Le envió otro audio
- ¡Mi bebe! Es hora de dormir, te amo mucho,
eres un sol que brilla mi vida. A dormir, a dormir,
a dormir mi bebe, a dormir, a dormir, a dormir mi
bebe (lo tarareé, pues era mi forma de darle
seguridad a mi hijo)
- Gracias, le puse el audio y ya está más
tranquilo. Mireya
- Que bueno
- ¿ya vienes?
- Aún no, yo creo que no voy a llegar porque ya
esta tarde
- Ok, cuídate
- Si tranquila, me quedaré donde un amigo
(pinocho, pinocho)
- Vale, me vas contando cualquier cosa
- Dale descansa
Levantó la mirada y Emma seguía en el teléfono
hablando con la hija, tenía una mirada de tristeza casi a
punto de llorar, me levantó, caminó hacia ella. Aún la
llamada no ha finalizado, la tomó de la mano y la abrazo,
una lágrima cae en su mejilla izquierda, me mira
mientras dice
- Hija, yo sé, pero créeme que estoy haciendo lo
mejor posible con el dinero, pero “kakas 2” no
me ayuda y dice que busca trabajo, pero en
realidad no lo hace, eso me dificulta mucho las
cosas
Sí, Emma con sus ingresos sostenía el hogar, porque su
esposo llevaba unos cuantos años sin trabajo con la
excusa de los niños, prácticamente era el “amo de casa”.
Yo entendí la situación, entonces con voz baja le digo a
Emma
- Yo le puedo girar dinero, dime cuanto
Emma con su expresión corporal me dice que no; sin
embargo, yo abro una app en mi teléfono para enviar
dinero y con mi mano derecha se lo colocó al frente para
que ella ingrese los datos y así poder enviarle dinero a
su hija. Emma lo entiende así que sin colgar la llamada
introduce los datos y yo le envío el dinero que su hija
solicitaba. Luego la frase
- Hija, ya te envié dinero, revisa por favor para
que vayan y compren la cena
La observó, Emma me dice gracias con los labios pero
sin ningún sonido
- Bueno hija, no te preocupes, yo estoy bien,
me vas contando, te quiero, bye.
REPRODUCE Y SIGUE LEYENDO
Apenas Emma colgó la llamada, me abrazo con mucha
fuerza, tenía sentimientos encontrados y supongo los
efectos de nuestros acompañantes (licor y droga)
ayudaron para que ella se desahogara conmigo.
- Sabes yo intento hacer las cosas bien, trabajo
duro, además tengo un emprendimiento que me
ayuda con ingresos adicionales, considero que
soy una buena madre porque estoy pendiente
de mis hijos, hablo con ellos, les ayudo en las
tareas, incluso desvelándome, pero ellos solo
me ven como la persona que da plata en la
casa mientras “kakas 2” solo los lleva al colegio
y le da la comida que yo preparo.
Más y más lágrimas
- Te confesaré que en el pasado no he sido una
buena mujer, de hecho he cometido muchos
errores, pero jamás una mala madre, mis hijos
siempre han sido mi prioridad y tú sabes qué la
vida a sida ruda conmigo y aun así siempre
con la frente en alto he solucionado. Pero todo
se está yendo al carajo.
- Emma, tú eres una excelente mujer, guerrera,
fuerte, trabajadora, hermosa y también una
buena madre. Le dije
- ¡uy! Tan buena mujer que estoy acá siendo
infiel con un compañero de trabajo
- Jajaja , no digas eso, yo te entiendo, quizás si
seas infiel a tu esposo, pero estás siendo fiel a
ti misma y a lo que sientes o eso creo
- La verdad es que contigo me siento yo misma,
sin prejuicios, como libre
- Yo igual Emma, hace mucho tiempo no me
sentía así
La veo al rostro, me doy cuenta de que el rosadito ya
hizo efecto, sus pupilas dilatadas y una mirada un poco
perdida me lo confirman, quizás ese era el motivo de las
emociones, entonces la abrazo, la beso, masajeo su
espalda. Aún estábamos de pie, por lo que con la
intención de calmar los aires, la tomó de la mano y la
llevó borde de la cama para sentarnos
- Perdóname, ¿qué pensarás de mí?,
seguramente que soy una llorona. Dice Emma
- Claro que no, es normal sentir mal algunas
veces, recuerda nuestra primera conversación
con el café (una persona con quien poder
compartir todo lo que no se puede con la vida
normal, sin ser juzgado), esa persona soy yo
Emma, nunca te juzgaré y estoy aquí para ti.
- Tú eres muy tierno,
Emma coloca su mano izquierda en la parte derecha de
mi rostro
- También eres muy bello y tienes unos ojos
chinitos
- ¿ojos chinitos?
- Si como rasgados, son muy lindos y me ven
con amor, eso es lo que más me gusta.
Mientras expresa esta frase, nuestra protagonista se
ubica encima de mí, yo estoy sentado, luego me besa
con mucho cariño, no había pasión o algún sentimiento
sexual, se sentía tierno, amoroso, sincero. Emma levanta
su mano derecha, la pone en mi mejilla izquierda, ya
tenía sus dos manos en mis mejillas, ella detiene el beso
y observa mis ojos, nuevamente un par de lágrimas, su
mirada penetró mi alma, mi ser. Mis manos estaban en
su cintura, el momento era mágico, la música
coincidencialmente era romántica, todo era perfecto.
Inevitablemente, me excité, ella también, se produce la
transición de romance a furor y con cada segundo que
pasa la temperatura sube, por lo que sutilmente nos
ubicó en el centro de la cama. Emma sigue arriba, ahora
estamos en flor de lotto, aun la ropa sigue en su lugar,
pero nos podíamos sentir más allá de eso, el calor, la
energía, el sentimiento, nos unimos en otro plano, como
dos constelaciones creando un universo nuevo.
Nuevamente, ocurre una pausa, por segunda vez Emma
frena nuestro beso y conecta su mirada con la mía,
acaricia mi cara con sus manos
- Eres una persona especial, un hombre muy
valioso. ¿Por qué la vida nos unió en un
momento donde no podemos estar juntos?
- Lo mismo me pregunto yo Emma, ¿por qué no
apareciste en mi vida antes?
En la atmósfera se respiraba el amor
- Cierto, como me gustaría dejar a ese
“mamaguevo” para estar contigo, la vida sería
tan feliz a tu lado
- ¿eso crees?
- No lo creo, estoy segura
- ¿a si?
- Sí, no dudo que tú eres un gran hombre. De
hecho
Emma nuevamente hace una pausa dramática, respira
profundamente
- De hecho, ¿qué ibas a decir Emma?
- ¡TE AMO!, TE AMO, TE AMO MUCHO, no
pensé que fuera a sentir nuevamente esa
sensación de amor por alguien, pero siento que
Te Amo
Yo quedé anonadado, sin palabras, antes de este
momento no hubo un “te quiero”, “eres especial para mí”,
nada que hiciera referencia al sentimiento que expresó
- Te amo y no son palabras vacías, quizás los
efectos del licor y la droga me dan la valentía
para por fin decírtelo. ¡TE AMO!
Sigo sin palabras, solo observó su café profundo que se
tornó en un color claro como la miel.
Lágrimas
- ¡TE AMO! Y no me importa si alguien nos
escucha porque se siente bien decírtelo
- ¡TTTEEEEEEE AAAAAAAAAMMMMOOOOOO!
El shock no me permite decir nada, había un nudo en mi
garganta, se me fue la voz, además ¿Qué podía decir?.
Mireya, mis hijos, sus hijos, su esposo, estas personas
se transportaron a mi cabeza y me impedían ver con
claridad, tal vez no era imposible que sintiéramos amor,
pero no sería bueno, por eso era el acuerdo.
- Sí sé que no lo sientes igual que yo, pero no
importa. Dice Emma
- Tú siempre me dejaste claro que no ibas a dejar a
tu familia por una aventura y lo entiendo, pero yo Te
Amo, no lo dijo en broma
Emma seguía encima de mí, con lágrimas en los ojos
que no eran de llanto o sufrimiento, sino de amor, lo sé
por la expresión de su rostro. Yo coloco mis manos en su
rostro y con mis dedos pulgares limpio las mejillas
húmedas de mi amante, sigo sin decir nada, solo la veo a
los ojos. Luego deslizó mis dedos sobre su cabello, la
tomó de la parte trasera de su cabeza y suavemente la
llevó a mi pecho. Ella se deja llevar, mientras con mis
brazos la rodeo lo más que puedo, quería darle un
refugio, seguridad.
Pasaron algunos minutos y Emma me dice
- Tú me das tanta paz, sin una palabra me siento
tan cómoda contigo, es como si estuvieses
hecho de serenidad
Levanta la mirada y sus labios la siguen, luego me besa,
suave, lento, confortable. Después entrelaza sus dedos
en mi nuca, las emociones aumentan, mi cuerpo se
eriza, mi corazón inicia con el bombeo enviando la
sangre a todas las partes de mi cuerpo, especialmente a
un lugar, mi pene. Sensación que Emma nota y
comienza un delicioso movimiento pélvico, ayudado con
mis manos. Se siente muy bien, también que no aguanto
las ganas, la tomo de sus nalgas y la giro, es así cómo
me ubico arriba de ella. Continuo con los besos mientras
le quito la blusa, me detengo un momento para
deleitarme del bra con encaje y de su cara de excitación,
aunque creo los efectos de la droga aumentaron la
sensibilidad de mi cuerpo porque mis manos solas se
deslizaban por toda la parte superior Emma, como si se
tratase de un masaje tántrico.
Después de esto, me levanto un poco, desabrocho su
jean, tomó la prenda de los laterales y comienzo a
bajarla, Emma levanta la cintura para facilitarme el
trabajo, el jean sale a volar, también el panti con encaje
(el mismo encaje del bra). Mientras eso sucede, nuestra
protagonista se quita el bra ella sola, así que está
totalmente desnuda. Yo estaba arrodillado mientras ella
estaba totalmente acostada, pasan milésimas de
segundo y ella se levanta, me lleva encima de ella, abre
las piernas y me ubica justo en el medio donde siento su
vagina sobre mi jean, es una sensación única,
indescriptible.
Los besos siguen, yo en la premura bajo mi jean sin
desabrocharlo, tomo mi miembro con la mano derecha y
roso el clítoris de Emma de arriba hacia abajo, ella se
moja más y gime, pasan algunos minutos en esa
estimulación, Emma toma la iniciativa y agarra mi pene
con su mano derecha y lo introduce en lentamente,
aaaaammm. No puedo expresar la sensación tan
exquisita, para mí es un deleite sentir a Emma, tan
caliente, tan llena de ganas. Los efectos de nuestros
acompañantes (licor y droga) son geniales.
Como estaba arriba de Emma puedo ver su expresión
facial, lo que me hace bajar el ritmo de la penetración,
me concentro en su café profundo, que me lleva a un
lugar inexplorado para mí, pues su mirada está fijamente
en la mía, mostrándome el amor
- Te amo. Dice Emma con sus manos en mis
mejillas
El aura, el clima, el entorno, todo era partículas amor, por
lo que a mi mente llega el pensamiento “no estamos
teniendo sexo”, estamos haciendo el amor, pero ¿amo a
Emma?, ¿eso es lo siento?. No sé cuál fue el motivo,
pero dije
- Emma Te Amo
Emma detuvo la faena y me pregunto
- ¿qué dijiste?
La frase “mierda lo dije en voz alta” fue el pensamiento
en mi cabeza.
- Dije que te amo
Decidí sostener lo que dije como todo un hombre, Emma
dice
- Dímelo otra vez
- Te amo Emma, te amo
- Dilo de nuevo
- Te amo, te amo, te amo, te amo
Emma inicia nuevamente el movimiento pélvico
- Dímelo mientras me lo metes
Continuo con la penetración y digo
- Te amo Emma, eres muy especial para mí
- Sí dímelo más. Emma
- Te amo, te amo, te amo, te amo (mientras mi
miembro llegaba a lo más profundo de su ser)
Así continuamos por un par de minutos, porque de
alguna manera no pudimos seguir, la erección potente
que tenía desapareció y la humedad de Emma igual,
quizás fueron los efectos de la droga o el licor, o quizás
los dos juntos, pero no pudimos seguir con el sexo, lo
que abrió una puerta que nunca habíamos pasado.
La relación con Emma hasta ese momento era más
sexual que cualquier otra cosa. Sí, había conversaciones
profundas, también confesiones y hasta juegos, pero el
plato fuerte siempre era el sexo; sin embargo, en ese
momento fuimos más allá. Yo me acuesto al lado
derecho de la cama, ella al lado izquierdo, cruzo mi
brazo izquierdo debajo de su cabeza, yo miro hacia el
techo y Emma recuesta la cabeza en mi pecho mirando
hacia un lado, ninguno de los dos dice algo, el único
sonido es la música.
Entramos en un estado de meditación difícil de explicar,
una conexión mental de otra dimensión, decimos cosas
sin hablar, de corazón a corazón. Ya era la 1 de la
mañana, la manta de Morfeo nos abrigó y caímos en un
sueño profundo, sin perder la conexión, sin soltarnos, de
hecho yo la abracé con mis dos brazos y su pierna
izquierda está en medio de las mías, estábamos
entrelazados físicamente, mentalmente,
emocionalmente, sexualmente.
En medio de mi dormir, el pensamiento “¿Dios que
conexión es esta?”, merodeaba cuál zorro al gallinero,
también le preguntaba a la vida ¿cómo es posible que
esto suceda? Una mujer con toda una vida hecha,
bastante sería y callada, que no le gustaban las
demostraciones de amor y mucho menos que la
“Arruncharan” ¿por qué ahora está en mis brazos cuál
niña?, sintiéndose segura, tranquila, llena de amor y yo
un romántico frustrado con una vida similar a Emma, me
sentía pleno, completo, amado.
Tiempo, tiempo. De alguna manera mi cuerpo
reaccionaba tocando el cuerpo de Emma, aunque
estuviera dormido, por lo que ella se despertó y acarició
mi rostro, yo aún tenía los ojos cerrados, fue la forma
más tierna de despertarme y completando el acto, me
beso lento, fue el sello que impulsó a cobrar conciencia.
Me despierto, un poco somnoliento, con mis manos
agarro la cabeza de Emma besando sus mejillas, sus
orejas, su cuello, quería el segundo round, ya que el
primero no fue tan efectivo. Por supuesto, Emma
también lo quería, pero lo que sucedió fue todo lo
contrarió, no pudimos, ni ella, ni yo; licor y droga
afectaron nuestro rendimiento sexual y por más que lo
intentamos no resultó bien. Quizás piensas que sentí
vergüenza por no ser el macho alfa, quizás pienses que
Emma tuvo ese sentimiento de impotencia, de querer y
no poder. Pero no fue ninguna de las dos, más bien hubo
mucha confianza, comprensión, como si pudiera pasar
cualquier cosa y no influiría el momento.
Le digo a Emma
- No creo poder
- Si lo entiendo yo estoy igual, me siento cerrada.
Dijo Emma
- De pronto son los efectos del tusi, pero se me
hace raro (si ya había tenido sexo bajo los
efectos de esa droga)
- Si puede ser, igual no pasa nada, ¡ven!
Yo me encontraba encima de ella, pero a lo que se
refería Emma era que me recostara en sus brazos para
que esta vez ella sea la que me arrunche. Normalmente,
yo no permito eso, pues es una preferencia mía consentir
y no ser consentido, tendencia que ha estado desde mis
11 o 12 años de edad y como dato curioso hasta ese
momento solo una mujer había realizado tal hazaña, sí
“Mireya”. Sin embargo, esta vez todo se confabuló para
que yo cediera y pues lo hice, recosté mi cabeza en el
brazo izquierdo de Emma, cuál niño en brazos de mamá.
Asumía que iba a ser raro o que la sensación sería
incómoda, pues mi rostro estaba justo sobre los senos
de ella, no fue así, en realidad me sentí en mi lugar
seguro por decirlo de alguna manera.
Emma me acarició el cabello hasta que me quede
dormido, después de un par de horas y por segunda vez
me despierto, seguía en los brazos de mi amante,
aunque ella está dormida, así que con mucha sutileza
ubico mi brazo derecho en su cuello para abrazarla y
acaricie su cabello de la misma manera que lo hizo ella.
Así transcurrió una media hora, yo estaba asombrado de
como la noche no fue tan efectiva en la forma sexual, sin
embargo, amorosamente hablando, fue todo un éxito.
Nuestra protagonista se despierta, mientras yo veo lo
hermosa y radiante que es, me dice
- Buenos días
- Buenos días Emma
- ¿dormiste?
- sí, de hecho tus brazos son más cómodos
de lo que piensas. Sonreí
- ¿te parece?
- Sí, si
- Pues los tuyos no se quedan atrás
- Muchas gracias mi amor, (que dije)
- Se te escucha tan lindo, dilo de nuevo
- ¿qué?, Mi amor
- Si
- Mi amor, Emma eres mi amor
- Y tú el mío
Paso seguido nos besamos por un par de minutos y
luego fuimos a la ducha. Nuestro primer baño juntos y si
fue tal cual como una película sensual tipo “365 días” de
Netflix. Ya con descanso pudimos descargar todas
nuestras ganas de la noche anterior bajo la regadera de
agua tibia, el agua caía en forma de lluvia, mientras
Emma y yo hacíamos el amor de forma pasional,
sensual, exquisita.
Después de ese delicioso baño salimos de la ducha y lo
que sucedió fue la típica escena de la pareja secándose
con toallas frente a la cama, intercambiando miradas y
sonriendo el uno al otro, como diciendo “qué buen
momento”, luego nos vestimos, recogimos nuestras
pertenencias y salimos de la habitación cómplice de
nuestro primer “Te Amo”, pasillo, escaleras, puerta de
motel que como mencione no era el más refinado y por
último la calle, eran como la 6:30 am por lo que todos los
locales comerciales aún se encontraban cerrados; sin
embargo, a una calle de donde estábamos en una
esquina había una pequeña chaza que vendía dulces y
demás, nos dirigimos a este lugar para comprar un par
de cigarros, pues ya no teníamos. Compramos los
cigarrillos y luego le dije a Emma
- Caminemos sobre esta avenida que a un par de
calles puedes tomar el autobús que va hacia tu
casa
- Ok
La caminata fue interesante, ya que fue la misma rutina
de la noche, entrelazando las manos como novios,
enamorados, mientras una mañana fría, de una ciudad
fría, recibía el calor de nuestro amor profesado la noche
anterior. Los pasos eran cortos, lentos, con algo de
silencio, no obstante Emma decide romper ese silencio.
- ¿Lo que me dijiste anoche es verdad o fue por
cortesía?
- ¿Cortesía?, ¿tú dirías te amo por cortesía?
- Bueno, como lo dije yo primero siento que
estabas con el compromiso de decirlo también
- No Emma, no somos niños, lo que dije, lo dije
con el sentimiento en el corazón
- Yo igual
- Entonces al parecer cometimos el error que los
amantes no pueden tener, NOS
ENAMORAMOS
- Jajajaaj eso parece
- ¿y ahora?
- No sé
- Bueno, esperemos a ver qué nos depara el
destino
- Pues sí, dijo Emma
Seguimos caminando, beso va, beso viene, uno que otro
abrazo con una vueltica incluida, tal como tortolitos de
película dramática romántica. Llegamos a la avenida,
pasa el primer autobús, pero Emma no lo detiene,
entonces le pregunto
- ¿por qué no le hiciste él pare?
- No quiero regresar a mi casa, sabes me
gustaría quedarme más tiempo contigo
- Yo tampoco quiero que te vayas, pero ¿no te
ponen problema por eso?
- Bueno, sí, aquel está que me escribe, pero no
le quiero contestar
- Emma, yo no te quiero meter en problemas,
pero tampoco quiero despedirme de ti, ¡qué
dilema!
- sí, mejor caminemos un poquito más
- Va
Seguimos caminando por la cera de una avenida
principal, nos fumamos otro cigarro, el recorrido duró
unos 15 minutos más, luego Emma recibe una llamada y
lo único que escucho es
- Si ya estoy buscando transporte, ¿como así?,
si se supone que yo hice mercado
- Ay vale, ¿pero cómo así?, si yo hice mercado
hace paco
Supe en ese momento que Emma se tenía que ir,
aunque no quisiera.
- Emma es mejor que vayas. Dije
- Si mi amor parece que esa casa se derrumba
sin mí
- Eso parece
- Perdóname por no poder pasar más tiempo
contigo. Dice Emma con cara de vergüenza
- No pidas, no hay nada que perdonar mi vida, al
final los dos sabemos que es lo nuestro
- Si, pero me podrías decirme que me amas
antes de irme, se te escucha muy bonito
- ¿eso crees?
- Si se te escucha muy lindo
- Te amo Emma, te amo
Así terminó la conversación y nuestra aventura de una
noche. Emma se despide con un beso y toma el
autobús, luego yo espero el mío para mi casa, lo que no
sabía era lo que sucedería. Mireya me llama al celular
- ¿EN DÓNDE ESTÁS?, el bebe está llorando
mucho, no sé qué le duele
- Voy en camino
- ¡RÁPIDO!, tenemos que llevar al bebe al
médico
- Ok, voy a tomar un taxi
Sobre la misma avenida, estiro mi brazo, señal para
detener un taxi, inmediatamente se detiene uno, lo
abordó y le doy la dirección al conductor, por lo que me
dirijo a ver la situación de mi hijo que me tenía bastante
preocupado. Mientras avanza el vehículo me inundan
flashbacks de la noche anterior, eso me genero un
sentimiento peculiar, era como felicidad, con
incertidumbre y algo de vergüenza, pues quizás no sea
el primero que se enamore de su amante, pero para mí
era una experiencia nueva que seguramente iba a
afectar mi relación con Mireya y mi familia. Lo que más
me afectaba, era pensar en mis hijos, ¿qué les iba a
decir? O ¿con qué ojos podría verlos?. En fin, dudas que
me abarcaron mientras el camino hacia mi casa se
acortaba.
Después de poco tiempo en el taxi, le digo que al taxista
que se detuviera antes de llegar a mi casa, pues quería
comprar algo de desayuno, ya que, no quería llegar con
las manos vacías (sí, fui un sinvergüenza), voy a una
panadería cerca, compro algo y caminó hacia mi lugar de
residencia. Abro la puerta y un silencio absoluto me
recibe, dejo mi maleta en una silla del comedor, la
comida la dejo en la cocina y me dirijo a la habitación,
Mireya está acostada con el bebe y mi hijastra mayor no
estaba.
- Hola. Saludo a Mireya
Ella levanta la mirada y asiente con la cabeza,
obviamente está furiosa, pero el bebe está dormido, creo
que ese fue el motivo de su reacción tan pacífica, me
siento en el borde de la cama y veo hacia la televisión,
después de un par de minutos Mireya dice:
- ¿No te vas a acostar?
La pregunta me dejó en shock, pues su actitud cambió
radicalmente, además que supuestamente teníamos que
llevar al bebe al doctor.
- Pues estoy esperando para llevar al bebe al
hospital. Respondo
- No creo que sea necesario, si estaba llorando
mucho, pero pienso que es tema de cólicos
- ¿segura?
- Pues segura, no estoy, pero esperemos porque
hace unos 10 minutos le di el medicamento que
nos recomendó el médico para los cólicos y ya
está mucho más calmado
- Ok, yo compré tamales (plato típico
colombiano) para el desayuno, ¿te sirvo?
- No, no, más tarde, más bien ven y te recuestas
- Vale
“Dios acuérdate de mí”, pues sí Mireya notaba cualquier
cosa diferente en mí, como un olor, sabor o alguna
mancha en mi ropa, iba a ser un infiel descubierto,
perdería todo y por obvias razones, no quería. El amor
por mi familia aún estaba intacto y sí, mi corazón y
sentimientos se estaban dividiendo, por un lado, mi
familia, un hogar, “relativa tranquilidad” y estabilidad, por
el otro lado está Emma con las experiencias a tope, el
amor diferente, la confidencialidad, pues no había
juzgamientos, ni expectativas y mucho menos
reclamaciones o peleas de “porque hiciste”, “porque no
hiciste”. En consecuencia me encontraba en un dilema
existencial.
Volviendo a la escena, me quito los zapatos, levanto las
cobijas y me recuesto al lado de Mireya con mucha
sutileza, no me podía dar el lujo de nada, ni siquiera de
sudar, pero inevitablemente el corazón se acelera, es lo
único que no pude controlar, dado que hasta la
respiración la pude regular. Para disimular un poco
abrazo a mi “pareja” oficial y le preguntó:
- ¿Cómo te sientes?, la pregunta más estúpida
que se me pudo ocurrir
- ¿Cómo crees tú?, Responde
- Pues pienso que estás molesta porque no
llegue a la casa
- No es eso, porque al final siempre has sido así,
pero ahora tenemos un bebe recién nacido y tú
en toda la noche no preguntaste por él.
Auch, directo a la yugular
- Tienes razón, me entretuve tanto con mis
amigos que perdí la noción del tiempo y pues
los tragos no me ayudaron. (claro, claro los
tragos)
- Yo entiendo que te guste beber y compartir con
tus amigos, pero eso no es excusa para que
nos descuides, ¿y si llegara a pasar algo
grave?, ¿y si tenemos una urgencia médica con
bebe?
Auch X2
- Sí, lo sé, anoche fui muy irresponsable (es que
Emma me estaba profesando su amor,
comentario interno) no volverá a suceder, tú
sabes cuanto te amo y a nuestros hijos, eso no
va a cambiar.
- Yo no dudo el amor que sientes por nosotros, lo
que no estoy de acuerdo es de tu manera de
actuar
Esto me cambió mucho el panorama, pues la mujer
conflictiva, que discutía por todo, se convirtió en una
persona razonable, comprensiva y asertiva a la hora de
hablar (vaya, vaya, malévolo cucarachon se nos puso
sentimental). Al final el bebé mejoró, no hubo más llanto,
así que Mireya tenía razón, eran los cólicos de infante,
por lo que desayunamos y tuvimos un día de descanso
donde dejamos las actividades diarias de lado y solo
vimos películas en la cama.
Ya en la noche la hija mía, que no es mía, llega de su
visita quincenal con su padre biológico, la relación con
este hombre no es nada amena; sin embargo, en ese
momento él tenía ventaja sobre mi hijastra, ya que, un
tiempo antes, cuando Mireya se encontraba en
embarazo ocurrió un accidente, durante un desayuno
matutino en el que solo estaban Mireya y mi hijastra que
llamaremos Dulce, hubo una discusión supuestamente
porque Dulce no obedeció a una instrucción que mi
pareja le indico, debido a esto ella se molestó y empujo a
la niña, quien se cae de una silla del comedor. Para lo
que paso después de ello, hay dos versiones, la versión
de Dulce es que la mamá la empujó y al momento de
ponerse de pie le pegó una patada (ay Dios), la versión
de Mireya es que si empujo levemente a Dulce y
simplemente se levantó hacia la cocina, sin tocar a dulce.
Era la palabra de una niña, contra de la su madre, yo me
entero justamente porque el padre biológico, un día
dejando a Dulce, le hace un reclamo a Mireya diciéndole
- Mireya, ¿cómo así que le pega patadas a la
niña?
A lo que Mireya responde
- ¿Quién le está pegando patadas a Dulce?
- Pues usted, ya Dulce me dijo todo lo que
sucedió la vez que estaban desayunando
- Eso no es así, la niña no quería desayunar
rápido y teníamos que irnos para el colegio
porque estábamos sobre el tiempo, entonces la
tome del brazo para zarandearla y así hacer que
se “despertara” para comer rápido, ella se cayó
de la silla, pero yo nunca le pegue
- Mireya, entonces ¿por qué Dulce me está
diciendo eso?
Hay un silencio en la discusión, yo me encontraba a un
par de metros de esa escena.
- Dulce, ¿estás diciendo mentiras?. Pregunta el
padre biológico
- No, papá, mi mamá si me pego
A lo que Mireya responde, con algo de altanería
- ¿cómo va a decir eso Dulce, si yo no le pegue?
- Si mamá, si me pegaste
Mireya hace cara de indignación y me mira, luego el
padre biológico pregunta
- ¿Entonces cómo puedo confiar en usted
Mireya?, si vea lo que me dice dulce
Nuevamente, Mireya se queda callada y nuevamente el
padre biológico pregunta, pero esta vez a Dulce
- ¿Dulce te quieres ir a vivir conmigo?
Dulce queda en shock igual que todos
- No se papá
- Está bien, hija, piénsalo
Luego el padre biológico dirige la mirada a Mireya y le
dice
- Espero no hayan más problemas de este tipo
porque si no tomare medidas legales
- No hay necesidad, esto es un malentendido,
pero como siempre usted piensa lo que quiere,
pues no le discutiré (sospechoso). Responde
Mireya
Esta situación generó constantes discusiones entre
nosotros como pareja, además de que el hombre
irresponsable sale a relucir como el salvador de Dulce,
lo cual no es así. Pero con el paso de los días a mi hija le
suena cada vez más la idea de irse con el padre
biológico, ya que, cada exigencia en el hogar lo tomaba
como una recriminación, pensaba que el estar allá seria
mucho mejor, por lo que en las visitas quincenales eran
salidas al parque y solo diversión. Por mi parte, yo le
objetaba a Mireya, ya que, sabía que no sería una buena
experiencia; sin embargo, ella era mi contrincante,
debido a que pensaba que era mejor que pasara por
esto, para que identificara que con nosotros estaba
mejor, algo como una terapia de choque.
Un día sin previo aviso Dulce le dice a la mamá
- Me quiero ir a vivir con mi papá
- ¿Estás segura de esa decisión?. Le pregunta
Mireya
- Sí mamá
- Ok, hablaré con tu papá
Entenderás mi sorpresa cuando me entero de esto, quise
persuadir a Mireya que esa no era la solución; sin
embargo, no tengo participación sobre esta decisión y
aunque no estuviera de acuerdo, sé continuó por ese
rumbo. La vida y sus injusticias, por el momento solo me
quedaba esperar que todo resultara lo mejor posible.
Volviendo a la situación Dulce llega a la casa, algo triste,
le preguntó por qué y me dice que es porque la pareja
del padre biológico tiene una hija de la misma edad que
ella, pero aquella niña es muy envidiosa y la trata de
forma grosera, yo procedo a darle un abrazo, le digo que
la amo y la llevó a la cocina para prepararle algo.
Mientras preparaba una merienda para Dulce,
nuevamente los flashbacks de la noche anterior con
Emma, me invade un sentimiento de vergüenza,
culpabilidad, “ella no tiene la culpa de los conflictos de
los adultos”, pero que podía hacer, decirle la verdad,
dañarle las ilusiones de la única persona en que cree
intachable. No podía y no lo hice, así que mis dotes de
actor salieron a flote fingiendo estar bien para la luz de
mis ojos.
La noche cae, ya es hora de dormir, por supuesto Emma
no ha buscado contactarme y yo a ella tampoco, a pesar
de eso, ella no sale de mi cabeza, mis pensamientos
estaban en las lágrimas de amor de mi amante,
deliciosa, cariñosa, comprensiva y ardiente amante. En
la madrugada el bebe me despertó un par de veces con
su llanto, nos turnábamos con Mireya para consolarlo y
darle el medicamento, lo que quiere decir que no
pudimos dormir bien, así que a las 4:30 am me levanto,
pues si seguía en la cama quizás me dormía y llegaría
tarde a mi trabajo, además mi anhelo de ver a Emma era
bastante, por lo que tomo una ducha, me visto, cepillo
mis dientes, organizo un poco la cocina y salgo de mi
casa.
Como era muy temprano no le escribo a Emma, solo me
dirijo en el transporte a mi trabajo. El tiempo pasa y pasa
y aún no recibía un mensaje de Emma y empieza esa
preocupación ansiosa de saber qué habría pasado el
domingo, quizás tuvo problemas en la casa porque la
descubrieron, quizás esa noche solo fue cosa de tragos,
entonces me arriesgue
- Hola, ¿cómo estás?
Esperaba que Emma pudiera responder, pero el tiempo
pasaba y no había respuesta, así que estaba recostado
en la ventana del autobús cuál escena melancólica, solo
faltaba el sonido del piano de fondo para completar la
escena, en ese momento me da algo de gracia que una
relación de amantes me convirtiera en un dramático, en
fin, llego a la parada de la oficina y no aguanto más las
ansias, por lo que tomo mi celular, busco el contacto de
Emma y marco
Ring…… Ring…… Ring
- Aló
- Aló, ¿cómo estás?
- Bien, bien corriendo un poco y ¿tú?
- Ya llegando a la parada de la oficina
- A ok, vas bien de tiempo
- Sí, pero sabes, estaba algo preocupado porque
no respondías mi mensaje
- ¿mensaje?
- sí, te escribí por WhatsApp pero no me
respondiste
- Aaaaa ok, es que me quede sin datos mi amor
(aaaagggg me dijo mi amor)
- Ah, bueno, vida (obvio, tenía que responder a su
cariño), ¿será que te demoras?
- Yo creo que no, estoy como a 3 minutos de la
parada. Dice Emma
- Dale, yo te espero y nos fumamos un cigarro
- Va
Nos encontramos y no lo negaré, fue incómodo, porque
no sabíamos cómo saludarnos; si normal para disimular
en público o como lo hacíamos en privado, es decir como
pareja, al final fue un beso esquineado con abrazo
incluido.
- ¿Cómo te fue mi vida?. Pregunte
- Bien, aunque el transporte es una odisea
- Uy sí, creo que es por ser lunes, todas las
personas van afanadas
- Si algo, ¿a ti como te fue?
- Pues mira que ayer…
Le dije todo lo que había sucedido el día anterior con
Mireya, con Dulce y el bebe. A lo que ella responde:
- ¿En serio sucedió todo eso mi amor?
- Si mi amor
- Y ¿piensas que Mireya está sospechando de
algo?
- Quizás, pero no de una infidelidad (descarado)
- ¿Qué tal se dé cuenta de todo?
- Pues no creo que lo haga, pero si llegara a
suceder sería algo bastante fuerte…
Ella me interrumpe
- Sí ya sé que no vas a dejar a tu familia y menos
por una amante
- Emma no lo digas de esa manera, talvez estoy
siendo egoísta (¿tal vez?, descarado X2), pero
la realidad es que te amo y que contigo me
siento completo, lleno, es difícil de explicar
- Te entiendo por qué a mí también me pasa lo
mismo, es como si nuestra familia fuera el
compromiso que hay que cumplir y contigo fuera
lo que realmente quisiera
- Exacto, no lo pudiste decir mejor
- ¿por qué no te pude conocer en otro momento?,
dime. Expresa Emma con un tono de desilusión
- No lo sé, mi vida, aunque estoy seguro de que
antes no me hubieras determinado, hubiera sido
como cualquier persona más
- ¿por qué dices eso?
- Porque el hombre del cual te enamoraste, como
lo dijiste el sábado, se construyó a partir de las
malas y buenas experiencias que ha vivido y
quizás si antes me hubieras conocido, sería otro
tipo de hombre y tu otra mujer
- Bueno, en eso tienes razón, siento que ahora te
puedo amar de esta manera, porque después de
tantas cosas que he vivido puedo identificar que
es el verdadero amor y es mi sentimiento hacia
ti, mi amor
- Yo me siento igual, vida
Esta conversación la tuvimos en el camino de la parada
de autobús al famoso edificio, con la compañía de un
cigarro y un tinto. Llegamos al trabajo como dos
compañeros de trabajo en una conversación casual; sin
embargo, en la escena aparece Katherin
- Los vi caminando como muy juntitos. Dice con
tono burlesco
A lo que respondo con seguridad
- ¿nos estás espiando?
- No, para nada es solo que venía caminando y
los vi
- ¿segura?, porque últimamente siento que me
sigues, es como si yo te gustara. Digo con tono
intrigante
- ¡ay! Por favor, ni porque tuviera mal gusto,
además yo tengo mi marido
- Aja, si te gusto dímelo, no pasa nada, podemos
ver que hacemos
Emma sonríe levemente, pues entendía que era broma
- ¿qué te pasa chico?, ni loca que estuviera. Más
bien Emma no le prestes atención a este
hombre, todos los Colombianos son
mamaguevos. Responde
- Uy, ¿pero qué?, gracias por lo que me toca
- Es la verdad
Emma se ríe un poco, asumo que es por la insensatez
de Katherin
- Emma, ¿qué ha pasado con tu niña?. Pregunta
Katherin dirigiendo su mirada al rostro de Emma
- No mucho, pues ya se ve un poco más tranquila,
pero sigue con el cuentico de la india esa, que ni
la quiere
- Ay, no amiga, eso está muy mal
- Sí, yo en el liceo nunca llegue a sufrir por
noviecitos y mi hija sí, qué karma
Esta conversación para mí fue toda una sorpresa, mi
amiga más cercana y mi amante, se hablaban y como
veía las cosas se tenían mucha confianza. Ese
pensamiento me generó curiosidad, por lo que una vez
nos ubicamos en nuestros puestos de trabajo, le
preguntó a Emma sobre su relación con Katherin
- Mi vida, no sabía que te hablabas con Katherin
de esa manera
- ¿de qué manera mi amor?
- Pues con tanta confianza
- A ok, si es que la mayoría de veces nos vamos
juntas en el mismo autobús porque ella vive en
la misma zona, entonces hacemos ameno el
viaje con una conversación
- Súper mi vida. Pues te lo menciono, porque
hace algunos días Katherin me insinuó que yo te
estaba “cayendo” (palabra muy Colombia que
significa cortejar), yo por obvias razones le dije
que no, pero creo que tiene sospechas
- A ya mi amor, mira que la chama a mí no me ha
dicho nada, quizás porque yo soy muy seria y no
tenemos la confianza para esas cosas, pero
tranquilo que no le diré nada
- Si lose, yo confió plenamente en ti mi amor. Por
otro lado, estuve pensando mucho en lo que
estamos sintiendo
- ¿y qué pensaste?. Dice Emma con intriga
- Pues que es muy loco, todo sabes, la conexión
que tenemos es brutal, es como si fueras mi
alma gemela
- Si eso es verdad
- Pero, me siento confundido, sabes
- ¿por qué mi amor?
- Por qué te estás metiendo mucho en mi corazón
y no sabría qué hacer con mi familia
- Te entiendo, ayer estaba con aquel y con mis
hijos, pero él lo que me da es fastidio y aunque
ya estábamos mal, yo intentaba llevar las cosas
como bien, pero ya no me lo aguanto, creo que
es porque contigo me siento muy bien
- Jajajaaj sí, ¿qué vamos a hacer?
- Jejeje no sé
Las llamadas ingresaban, así que no pudimos seguir con
la conversación, la mañana pasó, por lo que le preguntó
a Emma si le gustaría salir a break conmigo y me
responde que sí, entonces salgo de la oficina, ya que ella
se encontraba en llamada. Espero a Emma en compañía
de un cigarro, tenía la mirada perdida, mi mente estaba
dispersa y mi corazón dividido no ayudaba,
inesperadamente siento una pequeña y delicada mano
sobre mi hombro, sí, era ella, una mujer de un metro
cincuenta y cuatro de altura, ojos café oscuro, cintura
delgada y manos suaves, quizás las más suaves que he
sentido.
- Mi amor, ¿estás pensando en mí? Me dice
Emma, con una sonrisa
- Ups, algo así, vida jejeje
- Entonces, ¿en qué estabas pensando?
- No sé, mi mente divagando en muchas cosas
- ¿Pero te preocupa algo?
- No mi amor, en realidad me siento bien y a tu
lado mejor
Emma me abraza, un gesto muy gentil, pues sí me
sentía agobiado. Luego de esto Emma me invita a
caminar un poco mientras el tiempo del break pasa, en la
caminata dialogamos acerca de temas triviales, un par
de chistes malos como para amenguar y por último
regresamos al edificio a continuar con nuestras labores.
El día terminó como regularmente, charla matutina del
post turno de camino al autobús, luego una pequeña
conversación con Emma por medio de chat antes de
llegar a mi hogar y las actividades hogareñas de un
hombre de familia.
Nuevamente con jabón y agua la meditación me aborda,
estaba llevando dos vidas y para ninguna de las dos era
lo correcto, pienso que Mireya, aunque tenía
personalidad, llamémosla “chocante” no debía ser
engañada, de hecho considero que el engaño está mal
en cualquier escenario, eso sin pensar en mis hijos como
daño colateral , por otro lado, Emma que era una mujer
dulce, merecía un hombre que con la capacidad de
sostener una relación más allá de solo amantes.
Maldita sea, ¿en qué momento me deje llevar tanto por
las circunstancias?, con algunos golpes de pecho y
sintiéndome más miserable de lo normal, llegue a la
conclusión que la vida desencadenó una serie de
sucesos con algún fin y solo el tiempo sería el definitivo
elemento que desenredaría esta maraña. Termino de
lavar los platos, así que me dispongo a dormir y como
era usual, mi familia ya estaba acostada, viendo una
película. Por algún motivo, no me acosté en la cama con
Mireya, sino que me acosté en la cama de Dulce, la
abrace fuerte y le di un beso en la frente
- Te amo, hija, eres lo más bello que me ha
pasado (palabras con sentimiento puro)
- Yo también te amo papi
Y recibo el abrazo confortable de una inocente niña de 8
años. Debí guardar las lágrimas de felicidad, pues sería
extraño para Mireya mi sentimentalismo, pasa un rato,
Dulce se duerme y yo igual. Saltémonos un poco, ya en
la empresa con Emma, Katherine y los demás
compañeros no informan que vamos a realizar un cambio
de locación, quiere decir que el protagonismo del edificio
nostálgico llegaba a su fin. Todos estábamos a la
expectativa, de la zona, de las instalaciones, aunque mi
preocupación personal eran los cubículos, asumo que
entenderás el porqué, pero si eres un poco como yo
(distraído), te lo recordaré.
Páginas anteriores mencioné que entre Emma y yo inicio
un jugueteo (manoseo) que eventualmente sucedía
durante nuestra jornada laboral, obviamente todo fue
discreto, siendo los cubículos nuestra pantalla para
ocultar nuestra pasión, es por ese motivo que nació mi
inquietud. En fin, llamadas van, llamadas vienen, el ruido
como todos los días era casi insostenible o por lo menos
para una persona del común y yo me encontraba frente a
pantalla, hablando como si de una persona sé tratase,
cuando repentinamente siento uñas en mi espalda, un
pequeño roce justo en la parte media, Emma me tomó
por sorpresa, salte ligeramente de mi silla.
- ¡uy!, te toco y saltas. Dice Emma con emoción
- Claro, mi cuerpo reconoce tus caricias
- ¿a si?
- Sí, de hecho, me erizaste y todo, mira. Le
mostré mi brazo derecho
- Eso veo, pero ¿por qué sientes eso?
- ¿quieres la verdad?. Le digo acercándome a ella
- Pues sí
Me acercó rodando la silla, me pego a ella y al oído le
digo
- Por la misma razón que tú sientes esto
Con mi mano izquierda deslizó los dedos sobre su pierna
con la intención de llegar más arriba. Ella no lo evita, solo
me mira con deseo, diciendo sigue, así que llegó a su
parte íntima y con mi dedo medio la frotó.
- Mi amor, no siento nada. Me dice Emma
- ¿a sí?, ¿será que no sientes lo mismo por mí?
- Yo creo que tienes que intentarlo pero adentro
del pantalón
- Mmmm, para tener un metro 54 de altura eres
toda una pícara
Procedo a acercarme mucho más a ella, prácticamente
recostado con la intención de que mi cuerpo cubriera la
escena y con la habilidad de un ladrón con una sola
mano (mano débil) desabrocho el pantalón y le bajó la
cremallera, su ropa interior queda expuesta, por lo que
mi mirada fue directamente a ese lugar, luego levantó la
cabeza y miró a Emma
- ¿Te gusta lo que ves mi amor?. Me pregunta con
voz tentadora
- Claro que si vida, pero a ti te va a gustar más lo
que vas a sentir
Con un movimiento cauteloso introduzco mis dedos
debajo de la tanga negra de mi amada, llegó a su clítoris
y nuevamente me sorprendí, pues mi metro 54 se
encontraba mojada, muy mojada. Otra vez mi dedo
protagoniza el desplazamiento perpendicular en el
clítoris, lento para disimular; sin embargo, a Emma le
cuesta mucho hacerlo, pero debe, ya que el placer la
aborda y recuerda que Katherine está justo al frente.
Aumento un poco de velocidad, aunque no como me
hubiera gustado, le ingresa llamada a Emma
- Ho, ho, hola, buen día
Y en susurro me dice
- No más mi amor, tengo que contestar
No me detengo, sigo y sigo, la temperatura sube, la
adrenalina está límite, Emma se sonroja, dirijo su mirada
a mí, con el mensaje de DETENTE, pero yo no quería
hacerlo, lo disfruto mucho, tanto que tengo una erección
e inevitablemente Emma se da cuenta, pero como lo
bueno dura poco, la supervisora realiza un anuncio al
grupo de trabajo y debimos terminar con nuestro
momento de pasión. Rápidamente, me desplazo a mi
lugar y Emma ubica sus piernas bajo la mesa para poder
subir la cremallera y abrochar su pantalón, como si nada
hubiera pasado.
- Equipo, estos últimos días del mes tenemos
horas extras, pues nuestros indicadores no son
los mejores y hay que repuntar. Dice la
supervisora.
Mensaje que no fue tan bien recibido, ya que esta vez
eran reales las horas extras y aunque no se quisieran,
son obligatorias, por ende mi tiempo con mi metro 54 iba
a ser muy poco, pero eso no era lo difícil, lo complicado
era lidiar con las ganas sexuales que Emma produce en
mí, pues aumentaban cada vez.
Las horas pasan y ya en la caminata hacia la parada del
autobús hago lo posible por tener una conversación con
Emma, alejados del grupo.
- Mi amor, ¿cómo fue hoy?
- Muy bien mi amor
- Que bueno
- Si mi vida, aunque mira que un compañero me
molesto en una llamada
- ¿a si? Preguntó con ironía
- Si mi amor, imagínate que yo estaba en mi
puesto y este chico me toco, estando yo en
llamada
- ¿de verdad?
- Si
- ¿eso te molesto?
- No, en realidad lo disfruté
- Vea pues, pero como cansón el tipo, ¿no crees?
- No me parece
- Ya, aunque mira que el chico me dijo que no
quería dejar las cosas ahí
- No te creo. Dice Emma con picardía en sus
labios
- Es verdad mi amor, me dijo explícitamente
“quiero más de Emma”
- Aja
- Mi amor creo quiere estar contigo
- ¿será?
- Si mi vida
- Pero no se puede por el trabajo, además no te
quiero ser infiel
- Por eso no te preocupes, yo te doy permiso
- ¿no te molestaría?
- No, yo sé que los vas a disfrutar.
- ¿cómo lo sabes?, ¿estuviste con el chico?, ¿es
buen amante?
- Yo creo que si
- Aja
- Dime tú, ¿es buen amante? Lo dije con voz
seductora
- UFF, si lo es
- Por eso, más bien dime el día, para yo decirle
que se programe
- Amm, no lo sé, quizás el jueves. Su mirada fue
de deseo
- Ok, entonces será el jueves
- Jajajaja, vale mi amor
Ese coqueteo en tercera persona siempre será divertido
y fue una forma ingeniosa de expresarle a Emma mi
deseo por ella.
Después de esto, cada uno tomó su autobús a su casa y
esto llevaba a la conversación por medio de una pantalla,
mensajes ver, mensajes vienen, palabras cursis donde
demostrarnos el amor que nos sentimos
- Emma no sé qué me hiciste
- ¿por qué?
- Bueno es que me tienes muy enamorado,
quisiera estar todo el tiempo contigo, es como si
todo el día no fuera suficiente
- ¿Esto es verdad? O lo dices por cortesía
- Es verdad, eres el metro 54 que me llena de
felicidad
- Qué bello eres, tú también me haces muy feliz
- ¿Lo dices por cortesía?
- Claro que no, los siento con todo mi corazón,
estoy enamorada como si fuera una adolescente
- ¡yo igual!, te amo mi metro 54
- Yo también, sabes nadie me había llamado así
antes
- ¿en serio?. Le pregunto sorprendido
- Sí, nunca me había dicho así
- Pues qué buena noticia, así seré el único que te
llame así
- También serás el único que he amado de verdad
- Mi amor eres una tierna, eso me hace sentir muy
bien
- A mí también mi amor.
- Pero bueno, si yo te voy a decir de una forma
única, me gustaría que también lo hicieras tú
- ¿cómo quisieras que te llamará mi amor?
- Como solo tú lo harías, por eso no te voy a decir
nada
- Mmmmm, no sé
- Piénsalo, pero que sea como no has llamado a
nadie, un sobrenombre único
- Eso es difícil mi vida
- ¿por qué? Lo pregunto con bastante intriga
- Porque yo no soy tan tierna como tú. (Emma si
es más seria)
- Lo sé, pero inténtalo
- Mmmm, bueno, déjame lo pienso
- Está bien mi metro 54
- Mi amor, dime que me amas
- Te amo mi metro 54, ¿lo dudas?
- No mi amor, pero se te escucha tan bonito que
me gusta mucho
- Te amo, te amo, te amo demasiado, te amo un
millón mi metro 54
- Tú eres muy lindo conmigo mi amor, como un
chamito
- ¿Chamito?
- Sí, así se le dice en Venezuela a los niños
cuando son tiernos
- Vea pues
- Sí, por eso te llamaré así MI CHAMITO
- Se escucha bien MI METRO 54
- Bueno, mi chamito, recuerda que te amo mucho,
ya voy llegando a mi casa
- Si yo igual, que feo que tengamos que
despedirnos
- Si es horrible
- Quizás más adelante no sea así
- Quien sabe la vida da muchas vueltas
- Sí, te amo un millón mi metro 54
- Yo igual mi chamito, descansa, ojalá me pienses
un poquito
- Yo siempre te pienso, no te sales de mi cabeza
- Te amo
- Te amo
Rosas, mariposas, corazones, hasta cupido estuvo en
esa conversación, el amor es un motor para que la
cursilería salga a flote y aunque puedo decir que la
seriedad no va conmigo, tampoco es que el
romanticismo sea mi fuerte, simplemente estaba
enamorado perdidamente de una mujer casada con hijos
y mayor que yo. Desde la perspectiva de estos tiempos
sería un iluso, loco, enamoradizo, quizás pendejo, pero
¿qué puedo decir?, soy un apasionado a los
sentimientos, a vivir las experiencias, a no quedarme con
él, ¿qué hubiera pasado?.
El miércoles no tuvo mayor trascendencia, pues fue un
día común y corriente, donde la rutina como siempre fue
protagonista; sin embargo, uno de mis compañeros de
trabajo me pidió un cambio de turno para la jornada
nocturna, pues casi siempre yo era el único que hacía
esos cambios, pero en ese momento dije que no que
porque me encontraba cerca a la renovación de mi
contrato y la intención era pasar desapercibido, además
anhelada mucho mi encuentro con Emma, las ganas se
desbordan, ya que la última vez el placer quedó a un
lado.
El jueves llego y por obvias razones mi outfit demostraba
mis intenciones, por otro lado, Emma no se quedó atrás,
usaba un vestido negro corto con el cinturón delgado,
protagonista de un encuentro anterior (qué delicia), era
deleitar mi vista con una mujer hermosa, sexy y muy
ardiente. Quería que el tiempo pasara rápido, pero al
final la jornada era extensa, las llamadas absurdamente
pesadas, la presión de la jefe por el cumplimiento de los
datos se hacía sentir, todo fue estresante y como para
completar la situación Emma tuvo una discusión bastante
fuerte con su esposo, así que el ambiente se tornó de un
amarillo felicidad a un gris turbio; sin embargo, estaba
yo, un hombre alegre, extrovertido, amoroso y torpe.
Entonces, sobre las dos de la tarde, cuando la situación
se veía de gris a oscura, se me ocurre un par de chistes
para sacar una sonrisa de Emma
- Mi metro 54, ¿sabes qué pasa si una vaca se
come un vidrio?
- No mi amor
- Pues la leche sale cortada jajajaja
- Jejeje ay mi amor que chiste tan malo
- No es malo, jajajaaj, es bueno
- Es malo, jajajaaj
- ¿entonces porque te ríes?
- Por como lo cuentas, me da risa tu expresión
- Ósea te burlas mi
- Jajjaaja, no como se te ocurre
- Si te estás burlando de mi metro 54, pero no
importa, la idea era que sonrieras en un día
estresante como hoy
- Mi chamito, eres muy bonito
El día siguió su curso y aunque hice mi mayor esfuerzo
por qué Emma tuviera un día agradable, mis esfuerzos
fueron en vano y esto se debe a que al final del turno,
afuera de la empresa, Emma realiza una llamada a su
esposo preguntándole acerca de un caso puntual del
hogar y lo que hizo él, fue reclamarle que no lo había
solucionado porque ella no estaba en la casa. Esto
enfureció a mi metro 54, quien se transformó en una
guerrera amazona y gritando al celular le dice
- ENTONCES USTED ES UN INSERVIBLE,
HAGA LO QUE QUIERA PORQUE YO ESTOY
EN LA EMPRESA Y NO PUDO SOLUCIONAR
NADA DESDE ACÁ, YA NO MÁS
Esa fue la primera vez que vi a Emma, de esta manera,
furiosa, histérica, se encontraba muy enojada. Yo le dije
- ¿Qué pasó mi metro 54?, te veo muy alterada
Emma no me responde, el rojo de su rostro expresa su
enojo, pero respira profundo y si
- Mi amor, aquel que no es capaz de hacer nada,
quiere que yo le solucione todo y él no trabaja,
pero sí me exige a mí, plata y además que
solucione los temas de la casa, ya estoy
cansada de siempre lo mismo, del que no me
ayude, que me vea como un banco. Yo le dejo el
dinero para que él pague los servicios, pero ni
eso es capaz de hacer. Estoy muy agotada por
eso.
Me tomo unos segundos para responder
- Jum, no lo conozco, pero por todo lo que me has
dicho, es un hombre que no te aporta nada y si
te genera problemas y dificultades
- Sí, es que yo parezco el hombre de esa relación,
yo soy la que trabajo, soy yo la que voy a
reuniones del colegio, llevó los niños al médico,
pago el arriendo y servicios, ¿cómo es posible
que no me pueda ayudar con algo tan sencillo?
- Jum, mi metro 54, te entiendo completamente
Entonces tomé la iniciativa y la abracé, ella de la furia
suelta un par de lágrimas
- Yo estoy para ti, le digo al oído
Después de un par de segundos la llevo, con mi brazo
encima de sus hombros, a una pequeña chaza
comercial. ¡Sí! La conducía a nuestro placer culposo, el
cigarrillo , lo que no llegué a imaginar es que ese
pequeño acto de empatía iba a exhibirnos en el grupo de
trabajo. Por el momento seguimos caminando,
compramos cigarros y seguimos caminando por la calle
79 de la ciudad de Bogotá, en Colombia, en dirección al
centro comercial Unilago donde se encontraba nuestro
cajero.
Mientras fumamos una llamada le ingresa a Emma, ella
contesta, era el esposo, por lo que toma distancia de mí,
apenas un par de metros, pero fue suficiente para no
poder escuchar la conversación. Yo la veía alterada,
malhumorada, manoteando al aire, pasan un par de
minutos, Emma regresa a mi lugar
- ¿nos vamos?
- sí, voy a buscar transporte, ¿estás bien?
- No hablemos del tema, sí, estoy muy molesta
- Ok
Solícito un vehículo por aplicación, mi teléfono me indica
que en 5 minutos llega, así que le digo a Emma
- Mi metro 54, el carro tarda 5 minutos, mientras
terminemos el cigarro
- ¡Es que no entiendo!
- ¿cómo?
- Sí, no entiendo, ¿tú crees que yo soy una mala
mujer?
- No, para nada mi metro 54
- ¿entonces porque aquel es así?, solo era un
simple favor, pero es que ni eso, tengo mucha
rabia, porque ahora me toca pagar reconexión
del servicio y si me va bien, pero no es para
estar gastando plata
- Sí, es como si no le importa todo lo que tú te
esfuerzas
- Exacto, no entiendo qué le sucede
- ¡mira!, este es nuestro transporte
Cambio de tema rápido, para no aumentar el enojo de mi
metro 54. Subimos al vehículo y como fue por aplicación,
pues no hubo mucha conversación con el conductor, sin
embargo, tomó la iniciativa tomando la mano derecha de
Emma, le doy un suave beso y le dijo
- Mi metro 54, eres una excelente mujer, no dudes
de eso
- Ojalá a si pensara el otro
- Bueno, es que la gente no sabe que tiene hasta
que lo pierde
- Si
- Es lo mismo con Mireya, sabes
Mientras estábamos en esa conversación, noto que el
conductor nos observa desde el retrovisor, como quien
escucha una conversación ajena, aunque no lo juzgue, al
final es una charla que genera mucha curiosidad en la
perspectiva de una persona externa. Al final del recorrido
llegamos a un motel por la calle 63, cerca a un
supermercado conocido, en toda una esquina se
encuentra un motel de unos 6 pisos, bastante vistoso y
elegante, al cual nos dirigimos mientras disfrutamos del
vicio mutuo.
Emma no hablaba, solo miraba a la calle, esta dispersa
asumo que por el enojo con su esposo, esto en mi mente
curiosa produce una duda
- Mi metro 54, ¿te sientes cómoda con lo que
estamos haciendo?
- ¿a qué te refieres?
- A estar acá conmigo, te noto molesta por lo que
sucede en tu casa y si estuvieras allá podrías
resolver, pero estás acá conmigo para tener
sexo conmigo, no sé
- No mi amor, no pienses eso, es solo que ese
tipo me desenfoca, pero contigo me siento muy
bien
- ¿segura?, porque no sería bueno que estuvieras
por acá, por compromiso o algo así
- No mi amor, no es compromiso, pero si estoy
muy estresada por todo lo que está sucediendo
- Lo entiendo (le doy un abrazo y un beso),
vamos, te quito el estrés
- Está bien
Tiramos los cigarrillos, ingresamos al motel, nuevamente
la pregunta ¿sencilla o jacuzzi?, imagino, ya sabes cuál
fue la respuesta, pero por si acaso, era poco tiempo el
que podíamos tener privacidad. Entramos a la
habitación, Emma enciende un cigarro y se asoma a la
ventana, mientras tanto yo voy al baño a orinar, luego
regreso, me dirijo al lugar de mi metro 54, la tomó de los
hombros, ella gira y sin soltar el humo de la boca me
besa, lentamente el humo se desliza por los pequeños
orificios que se generan en el cruce de nuestros labios.
Emma prácticamente me somete a su voluntad, toma mis
hombros con fuerza casi rasguñandome (aún tenía mi
suéter), sentía sus uñas en mi piel, yo simplemente me
dejo llevar. Emma da un paso tras otro en dirección a la
cama, no dimensiono el espacio, por lo que me topo con
el borde de la cama e inevitablemente me caigo, quedó
sobre la cama mirando a Emma, pero ella no espera ni
un segundo, se sube en mi pelvis y sin pensar sube su
vestido, por lo que solo la cubre su ropa interior.
Ring Ring
Ring Ring
Era un celular sonando, pero no el mío, era el de Emma
que insistentemente sonaba, llamada adivina de quien.
Mi amante se detiene y busca el teléfono, que se
encontraba encima de una mesa al lado de la puerta de
la habitación.
Pongamos a prueba tu imaginación, la habitación tenía
unos 3 metros de ancho por 4 de largo, al momento de
ingresar a la habitación justo en el medio se encontraba
un sillón erótico (mueble curvo con dos niveles de altura,
simulando la silueta de una mujer), al lado derecho se
encontraba la cama con un edredón rojo y justo en ese
mismo lado, pero pegado a la pared estaba un mueble
tipo mesa de entretenimiento de color madera clara, en
lado izquierdo el baño de cristal ocupaba un cuarto del
espacio y en el fondo la ventana amplia ocupando casi
toda la pared.
Ubica el lado de la cama que da a la ventana, en ese
lugar me encontraba acostado, Emma semidesnuda
pasa por encima de mí y sé dirige al mueble que se
encuentra sobre la pared de la puerta, ella gatea sobre la
cama y contesta la llamada.
- Aló
- Sí, ok
- Bueno, hija
- Te amo
- ¿por qué te está regañando?
- Si yo deje la plata para el recibo
- O sea que no cocino
- No, hija, no sé qué le sucede
- Entonces están solos
- Si dale, toma el dinero del recibo y compra
comida, yo después me encargo de hablar con
él.
- Vale, vale, yo también te amo
Eso fue lo que escuche y aunque no fue toda la
conversación, se sobreentendía la situación. Emma
finaliza la llamada, nuevamente deja el teléfono sobre el
mueble y me mira
- Disculpa,
- Mi amor, no hay nada que disculpar, lo
comprendo
- Me arrecha ese mamaguevo, ahora dizque se
fue con sus amigos y dejó a los niños solos,
COÑO DE LA MADRE
Ella toma la cajetilla de cigarrillos, agarra uno, lo
enciende y se sienta en el lado derecho de la cama que
da al mueble. Inhala el humo como fuese una droga,
imagino que quería que todos los problemas se fuesen
con el humo, le doy un par de segundos, casi llegando al
minuto, luego camino arrodillado sobre la cama y me
ubico justo detrás de Emma, suavemente masajeó su
espalda
- Te amo. Le digo
Ella gira su cabeza y me dice
- Yo también
-
REPRODUCE Y SIGUE LEYENDO
Emma se levanta, toma mi mano izquierda, me dirige a
salir de la cama sin desviar la mirada de la mía. En sus
ojos se veía fuego, como si estuviera ardiendo por
dentro, me intimido de muchas maneras con tal solo su
mirada; Emma en ningún momento dejó de observarme y
una vez al frente de ella, con su rostro inclinado hacia
arriba (soy unos 20 centímetros más alto) me tomó de
las dos manos, las coloca alrededor de su cuello y ejerce
algo de presión, luego me besa, perdón no fue un beso,
fue más bien una acción de canibalismo, literalmente
devoraba mis labios, mi lengua, mis mejillas, mis orejas,
el cuello, mi metro 54 fue poseída por un deseo carnal,
asumo que soltó toda la ira, frustración, impotencia y
dejó que fluyera como un torrente de agua, como
cascada, incluso podría decir que fui chivo para expiar
todos sus sentimientos negativos.
Esto me excito mucho, aunque la palabra mucho no es
suficiente, la sangre me hervía, agarraba a Emma con
fuerza de su culo redondo y firme, es posible que mis
dedos dejaran marca. Cada segundo que pasaba la
calentura aumentaba y aumentaba, quizás solo
transcurrieron unos cuantos minutos para llegar al clímax
de la excitación, donde ninguno de los dos aguanto más,
así que con mis manos giro a Emma y la recuesto en la
parte alta de sillón erótico, mi amante queda inclinada
con su trasero hacia mí, luego abre las piernas, sabía
que la iba a penetrar y en cuestión de segundos bajo mi
pantalón; fue un poco difícil porque tenía una erección
del tamaño del Empire State.
Cuando me acerco a Emma con sus manos se quita la
tanga de encaje, una vez abajo desliza sus manos sobre
sus piernas en dirección a su cintura, pero al llegar a sus
nalgas, las abre para mí. Toda su feminidad quedó
expuesta en bandeja de plata para que mi masculinidad
la llevara al éxtasis.
- AAAAhhh
¡Sí!, introduzco mi duro pene en su húmeda vagina, no
fue suave, más bien diría que la agresividad representó
ese momento, la fuerza que aplique fue tanta que moví el
sillón de lugar y Emma tuvo que colocar sus manos al
frente para tener un punto de apoyo, por mi parte tuve
que dar un paso para no sacar mi miembro, te
imaginaras de donde. Entonces decido aférrame al sillón
para que no desplazarlo y así poder darle a mi metro 54
con fuerza.
- Aaaahh
- ¡Sí!, ¡MÁS!
- ¡NO TE PARES!, ¡NO TE PARES!, ¡NO TE
PARES!
- aaahh
Esas palabras llegaban a todas las fibras de mi cuerpo y
aunque tomé con firmeza el sillón, lo seguía moviendo
por la habitación
- Espera. Dice Emma
Me detengo, Emma se reincorpora y con sus manos lleva
mi cuerpo a sentarme en medio de las curvas del sillón,
quedó semi acostado, ella me mira mientras se quita el
brassier, yo retiro mi camisa y lo que quedaba del
pantalón, así que estamos totalmente desnudos. Emma
abre las piernas y se posiciona arriba de mí y lentamente
baja, mientras esto sucede, con su mano derecha
empuña mi miembro y lentamente lo introduce (estaba
muy húmeda)
- Aaaahhhh
- Mmmmm. El placer fue tanto que gemí
El sillón se movía, pero esta vez era hacia adelante y
hacia atrás, con el movimiento. Emma estaba
descontrolada, todo lo hacía con fuerza exorbitante y la
expresión de su rostro demostraba furia, fuego,
enterraba sus uñas en mi pecho, sometía mi cuello, fue
salvaje, primitiva; por supuesto no me quedo atrás, con
mis manos la cacheteo con poca fuerza, luego la agarró
del cabello, giró su cabeza y acercó a mí su oreja hacia
mis labios, le digo
- Eres mía, eres mi amor, eres mi todo y yo soy
tuyo
- ¡Aaahhh!, sígueme hablando. Responde
- Te amo mi amor, me lo haces muy rico, ¡sigue!
- ¡aaaaahhh!, ¡aaaay Dios!
- Estás muy mojada, qué rico, ¡VENTE!
(cachetada)
- ¡VENTE!, ¡VENTE!, ¡VENTE MI AMOR! Exclame
con un par bofetadas
- ¡aaahh!, ¡aaahh!, ¡aaahh!, ¡aaahh!
Emma llegó al orgasmo, se inclinó hacia mí, su cuerpo
temblaba, la respiración era acelerada, se notaba en su
pecho como latía su corazón, además estaba empapada
en sudor y apenas habían pasado unos cuantos minutos.
Se ríe, suave, pero serie
- Qué rico estar contigo
- Si es muy rico, pero aún no acabamos
Emma me mira, con mis manos en su cintura, la levantó
y la conduje a la cama, me ubico arriba de ella, en
posición de misionero y sigo con la faena, adelante y
atrás. Mis manos estaban detrás de su cabeza, como
soporte para la fuerza que empleaba, Emma seguía
gimiendo deliciosamente.
Pasa algo de tiempo y cambio la posición, coloco pies
de mi amada sobre mis hombros y entrelazo mis brazos
en sus piernas, continuo, plad, plad, su trasero rebotaba,
- ¡aaahh!, ¡aaahh!, ¡aaahh!
Luego cambió nuevamente, la giró, su espalda está
frente a mí y tomo su pierna derecha, la subo para lograr
una mejor penetración e introduzco mi pene, esta vez lo
hago lentamente, disfrutando cada sensación, cada
centímetro, cada segundo. Poco a poco aumentó la
velocidad y la fuerza, la cama rechina,
ñiqui, ñiqui,
- ¡aaahh!, ¡aaahh!, sigue mi amor, sigue, qué rico
- ¿te gusta?
- ¡ay sí!, se siente muy bien
- ¡Sí! ¿Te gusta?
- ¡sssiiiii!
No hay palabras por expresar el placer, la emoción, la
sensación de humedad de Emma, cualquier intento se
quedaría corto, fue tanto así que no puede aguantar
mucho, unos minutos y el orgasmo llego, aunque intente
evitarlo, no pude. Fue delicioso, exquisito, a ambos no
temblaban las piernas, respirar costaba por la agitación y
el sudor fue la prueba fehaciente de nuestra excitante
faena. Tomo unos minutos para recuperar el aliento igual
que ella, luego veo la hora, el tiempo se nos había
acabado
- Mi metro 54 nos tenemos que ir
- ¿ya se nos acabó el tiempo?
- Pues son la 6:30 pm, me imaginó que ya te
tienes que ir
- Sí, qué feo, me gustaría quedarme más tiempo
contigo
- A mí también
Como tenía el celular en la mano veo 4 llamadas
perdidas de Mireya, y unos mensajes
- ¿en dónde estás?
- Porque no me respondes
- Ya no puedo más con esto
Supongo que mi cara lo decía todo por qué mientras nos
estábamos vistiendo Emma pregunta
- ¿Pasó algo mi chamito?
- Si mi metro 54, es Mireya, que no sé qué le
sucede, mira lo que me dijo
Le muestro los mensajes a lo que Emma responde
- Mi amor ella está sospechando
- ¿Sospechando de qué?
- Pues de nosotros, una mujer no es ciega y por
más que tú seas un buen mentiroso, es un
presentimiento
- Pero mi amor yo no le he dado razones de nada,
además siento que es más porque estamos
bastante mal, tenemos muchas peleas y no nos
entendemos en nada. Quizás sea porque yo ya
no estoy dispuesto a ceder en muchas cosas en
las que era muy permisivo antes o tal vez es
porque tú me has cambiado el panorama de una
relación
- Mi amor, lo que te dijo es la verdad, está molesta
porque sospecha, pero es algo que tienes que
resolver tú. Por mi parte no quiero meterte en
problemas
- Yo lo sé, mi amor y no lo harás tranqui
- Te amo mi chamito
- Yo a ti mi te amo metro 54
Salimos de la habitación, luego del motel y en la calle
encendimos un cigarro, caminamos hacia la estación
que estaba a un par de calles, mientras tanto hablamos
acerca de la situación en la empresa, pues estábamos
en plena migración al nuevo edificio y la jefe nos estaba
dando instrucciones por medio del grupo de WhatsApp.
Llegamos a la estación y sabíamos que nuestro tiempo
de felicidad y placer se acababa nuevamente, se sentía
frustrante, estresante, hasta generaba fastidio la
despedida, pero bueno era a lo que jugábamos. Un beso
corto en los labios, un “que te vaya muy bien, te amo” y
Emma se sube al autobús, yo me quedo en la estación
esperando mi transporte y en ese momento llamo a
Mireya.
- Aló
- ¿qué pasó?, dice Mireya con tono arrogante
- Bueno, eso pregunto, vi tus mensajes y tus
llamadas, pero no podía responder porque
estaba en el trabajo
- No paso nada, igual a usted no le interesa su
familia
¿Qué?, es la pregunta que se genera en mi cabeza, yo
que lo único que he hecho es luchar por mi familia y
porque Mireya se sintiera cómoda, además de que
cualquier otro tipo hubiera desaparecido como lo hizo él
hombre de las primeras páginas, pero yo me quedé por
el amor a mis hijos y a ella
- ¿cómo puedes decir que no me interesa?
- Pues es la verdad aunque le duela
- ¿Cuál verdad Mireya?, acepto que si he estado
un poco alejado, pero es por las horas extras de
mi trabajo (algún día la nariz me va a crecer),
trabajo que nos da para la comida y los gastos
de los niños, por eso tengo que cuidarlo,
además sabes que se viene la renovación de mi
contrato y si no me renuevan, me quedo sin
trabajo y eso no puede pasar.
- Eso es lo que usted dice, pero quién sabe qué
hace realmente, porque muy raro que lleve casi
un mes con extras todos los días, si eso solo
pasaba a final de mes para el cierre
¡ay!, ¿me descubrió?, imposible oculté muy bien mis
huellas, no hay mensajes comprometedores, ni marcas,
ni llamadas, entonces ¿por qué lo dirá?, debía investigar
más de eso sin dejar de lado mi molestia por ser
“juzgado”
- ¿te muestro mi malla de turnos?, contestó con
seguridad, pero con miedo porque si se la
mostraba me tocaba cubrir con otra mentira
- Como si no supiera que usted es amigo de su
jefe y por ahí hasta ella lo cubre, para que nadie
se dé cuenta.
Uuffff me salvé, pero lo que Emma decía es verdad,
estaba sospechando
- ¿Qué le pasa Mireya?, eso sería fraude
- Aja, no se le olvide que yo soy la persona que
más lo conoce y sé que usted es un buen
mentiroso, así que allá usted, pero si le voy a
decir algo, ¡YO NO SOY BOBA!
- Yo sé que no, pero usted está malinterpretando
todo, yo solo estoy buscando el bienestar para
nuestra familia (carta de víctima)
La tenía que utilizar, sé que no era un juego limpio y que
obviamente estaba mintiendo, pero, ¿qué podía decir?
- Realmente estoy cansada de esta situación.
Además, eso es lo que dice usted, pero quién
sabe. En fin, allá usted, ¿ya viene? Dice Mireya
molesta
- Pues si usted está cansada, yo también y si ya
voy en el autobús
- Si ya está cansando, ¿qué hace conmigo?
- No lo sé, porque nosotros en la casa ya no
estamos funcionando y se lo he dicho
- Pero eso es porque usted no quiere, porque
cada vez está más distante de la familia
- Eso es mentira Mireya, es solo que he tenido
mucho trabajo con las horas extras
- Aja, claro, dígame más mentiras. Yo soy la
persona que más lo conoce y usted está raro,
dígame si ya tiene a alguien más y listo
- Mireya, que no hay nadie más, pero su actitud
se me desmotiva (no iba a decirle la verdad y
quedar mal)
- Mmmm, igual que estúpida soy, si pienso que
me lo va a confesar
- Usted sabe que si fuera así se lo diría, como en
momentos antes (sí, antes le había sido infiel,
pero fue diferente porque fue una noche de los
tragos, una desconocida en un bar, no me
enamore, solo fue cosa de una noche)
- Sí claro, más bien compre algo de comer, ya que
viene para la casa, porque yo no hice nada (eso
no era una novedad y era una de las cosas que
más le discutía)
- Bueno, ¿qué compro?
- Puede ser una mazorcada
- Ok
Uufff, una vida menos del gato, pero seguía en pie,
entonces pude respirar con tranquilidad, pues había
tenía sexo satánico con mi metro 54 y había sobrevivido
a mi “pareja oficial”, estaba satisfecho por esa noche,
pero no podía cantar victoria, como buen mentiroso, sé
que no hay mentira que se pueda mantener sobre el
tiempo, eso era solo un pequeño vendaje para una
herida abierta. Así que mi mente comenzó a trabajar
tiempo extra, pues tenía que pensar en todas las
posibles soluciones para que no sucediera lo mismo de
antes, me refiero a quedarme sin nada y con la ropa en
una bolsa de basura.
¡Sí!, antes ya me había sucedido esto, de hecho, con
Mireya ya nos habíamos separado dos veces antes y
siempre me iba yo de la casa y ella se quedaba con las
cosas. Quizás piensas que cedía mucho con Mireya y sí,
pues, quería darle una estabilidad a Dulce.
De regreso a mi casa y ya con la comida que Mireya me
había pedido, abro la puerta, mi hija me saluda con
mucha energía, yo la abrazo y le dijo que la amo, luego
voy a donde Mireya y la saludo, supongo que por su
molestia me voltea la cara, entonces le doy un beso a mi
bebe y preguntó
- ¿Sirvo la comida?
- Sí, papi, tengo mucha hambre, responde Dulce
- Bueno, hija
También le preguntó a Mireya y ella responde
- Que cree, si no quisiera, pues no se lo hubiera
pedido
¡Dios!, una mujer ofendida puede destrozarte el corazón
con tan solo un par de palabras, aunque siendo honesto,
no puedo reclamar, ni decir nada cuando le estoy
haciendo daño a mi familia. Comimos y luego fuimos a
dormir, la noche pasa, llega el nuevo día y la rutina de la
mañana. Ese día en el trabajo la supervisora nos la da
noticia que la siguiente semana teníamos programado el
cambio de sede, esa noticia llegó con sentimientos
melancólicos, por tantas situaciones, recuerdos,
momentos, sin embargo, era inevitable.
A media mañana en el break, Emma me pregunta por la
situación con Mireya, yo le confirmo que efectivamente
tiene sospechas y que eso la está llevando a tener mala
actitud conmigo, ella me dice:
- Mi amor era de esperarse, por eso te lo decía,
pero yo no quiero que tengas problemas en tu
casa por mí, si quieres podemos dejar nuestra
relación hasta acá, así no te meto más en
problemas
¿Qué?, perder la razón por la que mi corazón latía de
amor, pasión y locura. Eso nunca lo había pensado,
porque no estaba en mis posibilidades, no era una
opción para mí.
- No mi amor, no se trata de eso, yo contigo me
siento muy bien y eres mi felicidad. No te negaré
que si he tenido problemas, pero era que ya
estaba pasando, como te dije antes; entonces
esperemos a ver que pasa, claro, a menos que
tú no quieras continuar
- Mi chamito, lo dijo es porque te amo mucho y no
quiero ser un dolor de cabeza para ti, pero si
quiero estar contigo, tú también me haces muy
feliz
- Mi metro 54, tú no eres un dolor de cabeza, eres
mi OASIS, mi felicidad, te amo
- Y yo a ti mi amor
El tiempo del break se acabó por lo que subimos a seguir
con la jornada, después de una media hora llega una
persona de recursos humanos a entregarnos las tarjetas
de acceso del nuevo edificio, quiere decir que la nueva
ubicación era mucho más moderna. Datos, firma de
planilla de entrega y boom, acceso, nos entregan la
dirección para el lunes llegar directamente allá, ese día
era jueves, es decir que en tres días nuestro famoso
edificio melancólico, el cajero escondido, el pasillo del
centro comercial y la calle donde tomamos el taxi, ya no
serían más testigos de nuestro amor oculto.
Pasa el día y la jornada se acaba, nos encontramos
nuevamente con el grupo de trabajo al frente de la
entrada e inicia el diálogo post-turno, se habla de los
casos que resaltan en el día y por alguna extraña razón
Emma se encontraba al lado izquierdo mío y Katherin al
frente nuestro. Risas van, burlas vienen y de un
momento a otro, sin nada de prudencia, mi mejor amiga
exclama
- Bueno, ¿y ustedes dos qué?
Yo respondo
- ¿que de qué?
- Ay, por favor, pues que ustedes tienen algo (se
refiera a algo amoroso)
Emma me mira
- Pues sí, somos buenos amigos. Respondí sin
pensar mucho, pues no quería sospechas
- Aja, yo lo he visto muy pegadizos en el puesto,
por ahí y le mandas mano
Jajajaja obviamente lo decía en forma de chanza, pero
no estaba alejada de la realidad. Emma responde
- ¿Qué te pasa amiga?, él tiene su esposa y la
ama mucho
- Sí, pero eso no impide nada
Otro compañero dice
- Si díganos, igual no pasada nada si son mozos
- ¿mozos?, ahora uno no puede tener una buena
amistad de compañeros de trabajo, porque
entonces se tiene algo
- Jajajaja, no hay que ocultar el sol con un dedo,
es más, nosotros le guardamos el secreto
Emma se ríe y dice
- Si hubiera algo que guardar bueno, pero no hay
nada
Aparentemente, nuestro secreto empezaba a generar
sospechas en el grupo de trabajo, sin embargo, somos
buenos utilizando la esteganografía (práctica de ocultar
información dentro de otro mensaje). Llegamos a la
parada, cada uno toma su autobús y recibo un mensaje
de mi metro 54
- ¿Será que nos descubrieron?
- No creo, aunque nuestras demostraciones de
amor les dejan dudas
- Jajajá, es que tú me molestas mucho en la
oficina
- Jajaja, pues perdón por demostrarte mi amor, ya
no lo volveré hacer
- Es que no se trata de eso mi chamito, porque en
realidad me gusta
- Entonces, ¿de qué se trata?
- Mi amor, tú sabes que tener una relación en la
empresa complica las cosas, además quien
sabe que tu mujer vaya un día de estos y tenga
que verte, ¡ay, no!
- Si en eso tienes razón mi metro 54, pero la
súper en ese tema no se involucra siempre y
cuando no seamos exhibicionistas
- jajajajaj, o sea como lo hemos sido
- Un poco, pero nadie se ha dado cuenta jjejejeje
- Bueno igual mi amor no quiero que nos
metamos en problemas, así que podemos ser un
poco más sigilos
- Yo tampoco mi amor, está bien, mañana solo te
toco una vez
- Jajajaa, oye
- Pues sí, con eso no damos tanta boleta
- Te amo, si lo sabes, ¿cierto?
- Si mi amor y yo te amo a ti, es más, te amo un
millón
- ¿de pana?
- De panita y todo
- Que bueno mi amor
- Sí, en realidad, nunca llegué a pensar que iba a
volver a sentirme como un adolescente
- A mí me pasa igual, creo que contigo volví al
liceo, hasta quiero hacerte cartas y todo
- ¿en serio mi amor, de pana?
- De pana mi chamito
- Eres una mujer muy bella
- Lose, pero tú también
Así termina una más de nuestra conversación, porque
como era usual, el tiempo para poder demostrarnos amor
era muy corto, “tiempo de amantes”.
Ya en mi casa, ayude a Dulce a terminar tareas que tenía
pendientes del colegio, arrulle a mi bebe y cenamos en
familia con Mireya, una fachada para cubrir el trasfondo
problemático, dicen que en tiempos de guerra hay
momentos cortos de paz, donde las dos partes hacen un
alto al fuego. Así se sentía, con la diferencia de un
protagonista neutral (Dulce), que sin saber de la
situación y con su inocencia nos hablaba de su día, de
las discusiones con sus compañeros de estudio y de sus
antojos o deseos. Esto ayudó a que no hubiera una
batalla.
Se termina la cena, yo me dirijo a lavar los platos Mireya
y los niños se van a la cama, pero se forma inesperada,
me llega un mensaje de WhatsApp
- ¿Estás allí?
Sí, era Emma, inmediatamente me preocupo, pues una
de nuestras reglas era no testear mientras estábamos en
casa, por lo que disimuladamente revisó que todos
estuvieran acostados, al ver que sí, respondo
- Si mi amor, ¿estás bien?
- Te puedo llamar
- Dame un par de minutos y yo te llamo
- Va
Termino de lavar los platos, me dirijo a la habitación,
observó que los niños están dormidos, entonces llamó la
atención de Mireya y con un gesto de mis dedos le digo
que voy a salir a fumar un cigarrillo, salgo a la calle y
mientras caminaba en la calle en dirección a una tienda
de la esquina, llamó a Emma
- Aló
- Aló, mi amor
- ¿Cómo estás mi metro 54?, ¿qué pasó?
- Ay, mi amor, pues que me pelee con aquel,
perdóname por molestar, pero no sabía con
quién más hablar
- No te preocupes mi amor, tú sabes que yo estoy
para ti, pero ¿qué pasó?
- Es que llegue a la casa y este tipo no había
hecho nada, obviamente yo le reclame y el muy
descarado mamaguevo me gritó diciéndome que
él no era esclavo de nadie y que no tenía porqué
hacer nada
- Aja
- Entonces a mí me dio mucha rabia, yo también
le grité diciéndole que era un bueno para nada.
Él se molestó mucho y me siguió gritando, la
pelea subió de tono hasta que el coño de su
madre me pegó
- ¿cómo así?, pero ¿qué le pasa a ese tipo?, ¿te
lastimo mucho?
- No mucho, pero no se trata de eso
- Obviamente, mi amor, esas cosas no deben
pasar, ¿llamaste a la policía?
- No mi amor, sería hacer un alboroto y pues eso
no es bueno para los niños
- Lo entiendo mi metro 54, pero si dejas pasar
esto, puede que después sea peor
- Es que yo no sé, el sí era fastidioso y en algún
momento sí se comportó así, pero no sé por qué
ahora
- ¿será que se dio cuenta de lo nuestro?
- No creo mi amor, yo todo lo borro y no dejo
evidencia de nada en mi celular
- Si es muy raro mi amor, entonces ¿qué quieres
hacer?, ¿voy y acompañó?
- No mi amor, que vas a venir a hacer acá,
además tú estás allá con tu familia, tranquilo mi
amor
- ¿segura?, porque eso no es cualquier cosa y si
regresas a casa (Emma había salido de la casa
por obvias razones)
- Si amor
- Pero qué tal el man se le dé por seguir
molestando
- No creo, él delante de los niños no actúa así. Es
que aprovecho porque ellos no estaban
- Mi metro 54, me preocupas
- Lo sé mi amor, pero solo quería desahogarme
con alguien y en ti confió demasiado mi amor
- Gracias por esa confianza mi amor, estaré para
ti en todo lo posible
- Lo se mi amor muchas gracias
- Te amo mi metro 54, mucho, mucho
- Y yo a ti mi chamito, eres muy lindo
- Porque tú eres hermosa mi amor y mereces el
mejor trato
- Qué bello eres
- Jejeje gracias, ¿te sientes mejor?
- Si mi amor
- Me alegro, pero ¿qué vas a hacer?
- Me devuelvo a mi casa mi amor
- Bueno mi metro 54, pero ten mucho cuidado,
igual estoy pendiente, cualquier cosa por favor
no dudes en decirme
- Bueno mi amor te amo
- Y yo a ti mi metro 54
Esa noche él desveló, me abordó, era obvio por la
situación que pasaba mi amada. Fue tiempo de
impotencia, de remordimiento; imaginaba que el tipo
aquel también tenía sospechas de algo. ¿Qué podía
hacer?, llamarla, no, la pondría en una situación peor,
como pude dormí un par de horas, así llegó la mañana,
salgo de mi casa y el mensaje discreto que ya sabrás.
Con ansias esperaba una respuesta de Emma, pero el
tiempo pasaba y no la recibía, no podía apresurarme,
tampoco llamarla, pues no sabía si iría a trabajar.
Pasados unos 35 minutos en mi teléfono, veo el “buenos
días” más anhelado de mi vida.
- ¿Cómo estas mi metro 54?. Dije
- bien mi amor, ya voy camino al trabajo
- que bueno mi amor estaba preocupado
- me lo imaginé, pero tranquilo estoy bien
- ¿segura?, que paso anoche cuando terminamos
la llamada
- nada, solo llegué, me acosté en mi cama y ya
- ¿el tipo este no te dijo nada?
- no mi amor, se quedó un rato en la sala y
después se acostó
- o sea que durmieron juntos
- sí, pero él a su lado y yo en el mío. Sabes me
dio mucha ira que haya reaccionado así
- claro, mi metro 54, es que no hay ninguna
excusa para esa reacción
- además de eso, creía que no iba a pasar nada,
pero terminó de romper lo poco que queda de
nuestra relación
- obvio, es que debiste llamar a la policía por lo
que te decía, eso se vuelve a repetir
- no mi amor, ayer te dije que tampoco es para
tanto, pero si tengo una conversación pendiente
con aquel
- si mi metro 54, igual quiero que sepas que te
apoyaré en la decisión que tomes
- muchas gracias mi chamito
- no hay nada que agradecer mi amor, tú sabes
que te amo demasiado
- si lo sé, pero dímelo otra vez, se te escucha muy
bonito
- te amo, te amo, te amo, te amo
- y yo a ti mi amor, te invitó un cigarrillo, ¿quieres?
- si dale
- va, nos vemos en la esquina de la parada
- listo pues
Llegamos a la parada, le di un abrazo de esos rompe
huesos y un tierno beso en la mejilla fue el adorno para
completar la escena, luego compramos el cigarro con un
tinto (forma colombiana de decirle a un café), charlamos
un poco de lo que sucedió la noche anterior; Emma
habla con mucha tranquilidad, pero para mí era una
situación bastante anormal, además de sensible y
delicada, que se debía llevar a las autoridades; sin
embargo, para Emma no era así.
En fin, ingresamos por última vez al edificio, ya que
nuestro traslado era el siguiente día laboral, entonces
¡sí!, era nuestra despedida de la famosa locación. Ese
día por algún motivo el día paso rápido, no hubo mucho
trabajo, pero si mucha charla, risas, bromas y
comentarios del nuevo lugar, el equipo estaba
emocionado por las nuevas aventuras que nos
esperaban, cosa que a mí no me sucedía, pues en cierta
manera tenía un presentimiento que no sería tan bueno,
pero ¿como saberlo?. En ese momento lo mejor era
estar a la expectativa.
Al finalizar la jornada hicimos un pequeño homenaje a
los cubículos que nos permitieron vivir más de lo que
esperábamos o por lo menos en mi caso. Luego nos
reunimos con el equipo de trabajo al frente del edificio,
había emotividad en el ambiente, se podría decir que
nostalgia, por lo que solo quedaba un camino, cerrar la
historia con un par de cervezas; debo decir que no todos
los del equipo de trabajo fueron, pues eran las tres de la
tarde, algunos tenían cosas que hacer como por ejemplo
Emma que le expresó al equipo que tenía que ir por sus
hijos, así que se fue, pero siendo sincero pienso que fue
una excusa, la verdadera razón era la situación con su
esposo.
Entonces me encontraba en un bar algo escondido,
tomando una cerveza y jugando bolirana (espero
recuerdes el juego). Entre la conversación se trajeron a
la mesa recuerdos de todo lo que había pasado en el
edificio, después de esto la supervisora nos dio una
pequeña charla motivacional para iniciar con pie derecho
en la nueva sede, con sus palabras dejó ver unas
cuantas lágrimas y eso tocó los sentimientos de todos;
además que habíamos tenido una pérdida laboral, fue un
compañero muy influyente por su forma de ser divertida y
fraternal; sin embargo, él no cumplió con el reglamento
de la compañía, lo que causó su despido.
Se supone que te acostumbras a la rotación de personal
de un call center, pues personas van y vienen, supongo
que como en la vida, pero hay individuos que te marcan,
con los que sientes más filling, con los que comparten
gustos, los que te enseñan y aprenden de ti, ese era el
caso de Óscar, que dejaba un vacío. Supongo que la
suma de todas estas cosas me llevaron a buscar una
salida en el licor o por lo menos fue la deducción a la que
llegué después de la quinta cerveza que abría la puerta a
un mareo moderado.
Si te preguntas qué había pasado con Emma, pues no
sabía nada, solo que llego a su casa a los 50 minutos
después de la despedida; La que estaba presente fue
Mireya con sus mensajes por WhatsApp diciendo que
siempre era lo mismo conmigo y que no pensaba en la
familia, pues yo le había dicho que teníamos una
pequeña reunión por el cambio de sede y que no iba a
tardar mucho o ese era el plan, pero ya era de noche y
algunas horas habían pasado, entonces puede que
tuviera razón. Yo lo veía como cantaleta, término que
utilizamos los colombianos para expresar los reclamos
de una persona que se tornan fastidiosos, por lo que me
dejé llevar por los impulsos y seguí bebiendo con mis
compañeros.
Sobre las 10 pm me despido ya casi ebrio, tomó el
autobús y en el trayecto a mi casa mis pensamientos
negativos se asoman cuál tormenta en el océano. Me
sentía confundido por lo que quería y debía hacer, lo
bueno y lo malo, pero ¿que era bueno?, y ¿que era
malo?, ¿cómo poder diferenciar una cosa de la otra?,
¿debía seguir mi sentimiento frenético por Emma?, o
¿debería ceñirme a ser el hombre de familia?. No tenía
ninguna razón de Emma y eso me preocupaba, por otro
lado, Mireya ya había dejado la cantaleta, pero sabía que
estaba furiosa por mi comportamiento, “la espada y la
pared”.
El recorrido en el transporte terminó, así que me bajo del
vehículo, me dirijo a una esquina donde una señora de
avanzada edad vende dulces y cigarrillos, le compro un
cigarro con un dulce (combinación que adopté de
Emma). Paso seguido camino hacia mi casa por las
calles de un barrio desolado por la hora, recuerdo la
felicidad de páginas pasadas donde relato la primera cita
oficial con mi amante por decir de alguna manera. Mi
amante, Emma, que ahora era más que eso, se había
convertido en mi lugar feliz, mi refugio, pero era como un
elixir, solo por momentos, cortos momentos; ¿no se trata
de eso la vida?, una serie interminable de desastres con
breves comerciales de felicidad.
Alzó la mirada, veo la puerta de mi residencia, de alguna
manera los tragos y los pensamientos hicieron que
perdiera la noción de espacio-tiempo y como en
ocasiones anteriores, el piloto automático controló mi
cuerpo para llegar a mi destino. Aún no termino el
cigarro, aunque sé me hizo demasiado largo, ¿será que
no fume por estar pensando?, o ¿será que compre otro
cigarro que no recuerdo?, me siento en el borde de la
cera y mi mirada se enfoca en el fuego que quemaba la
combinación de nicotina y demás ingredientes de un
vicio que consume y relaja vidas, que calma por
momentos, ¿es eso Emma?, ¿un vicio?, que me llena en
cortos lapsos de tiempo y el amor que siento será como
un drogadicto, ama sentir los efectos de las sustancias
alucinógenas.
Aaaa, esto de sobre pensar es muy agotador, el cigarro
casi se acaba, giro mi cabeza hacia atrás y veo la puerta,
puerta que lleva a una vida, una vida de caos, de gritos y
llantos de niños, de tareas hogareñas, de poco dormir y
mucho trabajar, ¿es esto lo que muestran las películas
como felicidad?. Me levanto, giro, sacó las llaves de mi
bolsillo, el cigarro se cae (no vale la pena levantarlo) y
me quedo mirando la llave detenidamente, estaba a un
centímetro de la cerradura. ¿Es la vida que quiero?,
¿podré con esta carga?, tic, tac, tic, tac.
Al final inserto la llave, giró la cerradura y la puerta se
abre, las luces están apagadas, por obvias razones,
pues no es horario para que los niños estén despiertos,
me dirijo a la cocina a beber algo, ya que mi garganta
está seca, había algo de jugo de fruta, con algo de
mareo lo sirvo y me lo tomo, luego dejo el vaso en el
lavaplatos y camino hacia el baño, orino, lavo mis manos
y paso a paso llego a la habitación, el televisor estaba
encendido y Mireya aún estaba despierta.
- Al menos esta vez llegó. Dice con tono de
desilusión
- Eso parece. Respondo
- ¿Los niños comieron?. Le pregunto
- Obviamente
- ¿y tú?
- Si también
- Dulce lo pregunto
- ¿qué dijo?
- Que sí iba a llegar
- ¿qué le dijiste?
- Pues la verdad, que no sabía
Auch, de nuevo ella con su habilidad me da una flecha
directo al corazón , ¿qué estoy haciendo?, mi hija ya ve
normal mi comportamiento, ¿qué clase de ejemplo le
estoy dando?
- Ok
Ya en pijama, me acuesto al lado de mi hijo, Mireya
voltea su cuerpo como diciendo “ya es problema suyo”,
el cansancio me gana, por lo que cierro mis ojos e
inmediatamente consigo dormir.
Apenas sentí que había cerrado los ojos cuando escuchó
el llanto del bebe, abro mis ojos y observo a mi hijo
llorando y a Mireya dándole la espalda; era la manera de
castigarme, entonces me levanto de la cama, con una
pequeña cobija envuelvo al bebe y con la poca energía
que tenía y casi durmiendo lo arrullo para que pueda
volver a dormir.
En percepción había pasado un par de segundos, pero
en realidad ya casi amanecía, lo noté porque los rayos
salientes del sol de la mañana estaban asomándose por
la ventana. Un nuevo día llega, día familiar, sí, el
domingo, día donde no me comunico con Emma. Paso a
paso consigo que el bebe duerma, así que lo llevó a la
cama y con mucha cautela los dejó en la cama. ¿Y
ahora?, pues gracias al desvelo de mi descendencia, el
insomnio me abordó a mí. Agarro mi celular, buscando
que la tecnología me ayudara a pasar el tiempo y sí, las
apps donde puedes ver series y películas, permitieron
que el tiempo fuera más llevadero.
Sobre las 9 de la mañana, el sueño por fin le gana a mis
ojos, pero de repente siento que alguien me cae encima
- Buenos días papi
Si era dulce emocionada
- Mmmm, buenos días hija
- Papito ya es hora de levantarnos
Adoro su inocencia y aunque no quisiera ni abrir los ojos,
ella había dormido perfectamente la noche anterior,
entonces tenía todas las energías.
- Si hija, pero sabes algo
- Dime
- Tu papá te quiere arrunchar un ratico
Abrazo a dulce y la meto en las cobijas, enciendo el TV
con poco volumen para no molestar a Mireya ni al bebé,
pues aún seguían dormidos. Después de una media hora
el hambre atacaba, así que le digo a Dulce
- Vamos por el desayuno
- Si papi
- Vamos pues, ponte zapatos y chaqueta
Cuando salimos de la casa por algún motivo dulce
estaba muy feliz, saltaba y corría, cuál conejo
- Papi, ¿podemos comprar el pan que me gusta?
- Si hija
- Gracias papi, sabes que me gusta mucho ese
pan
- Si mi amor lo sé
Seguía saltando y corriendo, en algunos momentos se
acercaba a mí a hacerme cosquillas, yo se las devolvía.
Risas y más risas, esos son los momentos valiosos de
las películas. Cuando regresamos a la casa, Mireya y el
bebé ya estaban despiertos y estaban en la cocina,
buscando comida.
- ¿Tienen hambre?
- Claro, aunque bebé, ya comió. Mireya hacía
referencia a la leche materna
- Qué bueno, nosotros trajimos tamales
- Ok
Sirvo el desayuno en el comedor para comer todos,
aunque el silencio en la mesa era más que obvio;
silencio que dulce no puede llevar y dice sus ocurrencias
- Papi, ¿sabías que la tortuga es más rápida que
el conejo?
- No hija, ¿por qué lo dices?
- Porque el conejo es un dormilón, jajajajaja
- Así como tu mi amor
- Jajja si, es que me gusta dormir
- Si lo sé, de hecho es muy difícil despertarte,
pareces una bella durmiente
- Jajajaja, si es porque soy una princesa
- Claro que si hija, lo eres
La comida se terminó, recogimos los platos y como el día
estaba oscuro, decidimos ver una película en la cama.
Si lees estas líneas, pensarás que soy un buen padre,
hogareño, dedicado a su familia. A nadie se le ocurriría
que tengo un “pasajero oscuro” que le gusta la
adrenalina, el sexo salvaje, las aventuras, las droga, el
alcohol y mucho menos que está enamorado de una
amante extranjera. Visto de esta manera son dos
personas diferentes, pero acaso ¿quién puede ser solo
una versión de sí mismo?, todos tenemos secretos que
no queremos mostrar a los demás, que por cualquier
motivo o razón, los ocultamos del resto de las personas.
Ver pornografía, fumar mariguana, los celos enfermizos,
inseguridades físicas, fetiches exóticos, comidas
extravagantes, cosas que consideras que los demás no
lo entenderían.
En fin el día pasó, en la noche no hubo mayo
trascendencia, pues Mireya estaba calmada, igual que el
ambiente en la casa. La mañana llegó, junto con sus
actividades diarias y al cerrar la puerta no envíe el
mensaje que se quería, debido a la situación de Emma,
así que espere una reacción de parte de ella.
Pasados unos diez minutos, en la parada del autobús
recibo el “buenos días” que con tantas ansias esperaba
- ¿Cómo estás mi metro 54?
- Bien, mi amor ya de camino al trabajo y ¿tú?
- Estoy esperando el autobús
- Que bueno mi amor, ¿si me pensaste?
- Si demasiado y más por lo que sucedió con el
tipo ese
- Si maluco eso, pero no te preocupes mi amor, ya
se solucionó o eso espero
- ¿Cómo lo solucionaste?
- Le dejé las cosas claras a aquel y pues llegamos
a un acuerdo, esperar que lo cumpla
- Te dijo la verdad mi amor
- Si porfa
- Yo creo que eso que paso, va a volver a pasar,
porque ese Man está loco, podría decir que
hasta enfermizo
- Mi chamito, entiendo tus dudas, pero yo sé
cuidarme y créeme que no va a volver a suceder
- Pues ojalá mi amor, porque eso es muy fuerte
- Si mi amor, tranquilo
- Ta bien, sabes Te Amo
- Yo también te amo mi chamito
- Será que sí o lo dices por cortesía
- Lo dijo de verdad, porque lo siento
- Yo también mi metro 54
- Me siento tan feliz contigo, como una chama del
liceo
- Ammm, ¿y eso cómo es?
- Jajajaja, como si fuera una adolescente
estudiando
- Aaaaa jajajajajaja ok
- Si jejeje
- Yo también me siento como de esa edad
contigo, es increíble
- Si mi amor, ven una pregunta, ¿tú sabes cómo
llegar a la nueva oficina?
- Si en teoría, jejeje ¿por qué?
- Bueno, es que yo no me ubico bien
- ¿te parece si nos encontramos en la estación?
- Si va
- Dale pues mi metro 54
- Te amo mucho
- Y yo a ti
- ¿será?
- Si mi amor, te amo un millón mi metro 54
- Que bello
Luego de esto nos encontramos en la estación, nos
saludamos de manera muy discreta, pues como no
conocíamos la locación, era muy probable que alguien
nos pudiera ver. Caminamos hacia el nuevo edificio, el
cual nos sorprendió, ya que era totalmente diferente al
anterior; un complejo moderno, grande, que ocupaba
unos 350 metros de ancho y de unos 200 metros de
profundidad o más, la altura era de más del doble de
nuestro melancólico conocido. Las ventanas ocupan casi
toda la altura de un piso, además son polarizadas, por lo
que desde afuera no se logra ver hacia adentro.
Le digo a Emma
- Mi amor parece que es ese edificio
- ¿Ese negro?
- Si
- Se ve muy bello, nada que ver con el anterior
- No, nada que ver
Seguimos caminando mientras el humo invadía nuestros
pulmones, en el camino encontramos algunos
compañeros del grupo, estaban igual de sorprendidos a
nosotros. Después del saludo entramos a nuestro nuevo
lugar de trabajo que tiene puertas automáticas, una vez
ingresamos nos recibe un lobby de unos cuatro o cinco
metros de altura, el piso es de mármol, en la parte
izquierda unas 6 registradoras, pues para poder ingresar
se necesita tarjeta de acceso electrónica, en la parte
derecha la recepción también es en mármol con dos
señoritas de uniforme formal.
Hagamos uno de nuestros ejercicios visuales, imagina el
vestíbulo con estas características, en medio un grupo
de 6 adultos sobre de los 30 a los 40 años, observando
todo como niños pequeños en una dulcería, esos éramos
nosotros , pero esta escena solo duró un par de minutos,
debía que vinimos a este lugar a trabajar no a deleitar de
la arquitectura moderna. Pasamos la registradora y a
mano derecha se encontraban los ascensores, otra gran
diferencia, puesto que en el anterior lugar solo había un
ascensor con capacidad de seis personas, mientras que
aquí hay seis ascensores con capacidad de 18 personas,
es enorme.
La indicación de los supervisores, era que nuestros
cubículos se encontraban en el piso seis, entonces una
vez llegamos a este piso encontramos otra registradora
que era para el acceso de la empresa, asumo que por
eso era distinta a las principales, ya que para poder
pasar se requiere huella. En ese momento, como la
migración de personal fue masiva, había fila para poder
ingresar.
La fila no tardó mucho y debo confesar que me sorprendí
al pasar la registradora, pues lo primero se encuentra es
un guarda de seguridad preguntando
- Buenos días, ¿se dirige al ala sur o al ala norte?
No sabía cómo contestar, afortunadamente la
supervisora estaba recibiendo al equipo y mencionó que
era el ala norte. Damos los pasos por un pasillo amplio
donde a mano izquierda encuentras las oficinas
administrativas que tiene divisiones en vidrio del piso a la
pared a mano derecha, sofás modernos y cómodos,
luego de caminar unos cinco metros hay una pared que
divide el espacio de los lockers y la zona de operaciones.
La supervisora nos dice que debemos ingresar primero a
los cubículos (bastante diferentes a los anteriores), son
mesas blancas de un metro y medio de altas, con
divisiones en vidrio transparente a los costados y vidrio
cubierto de una película borrosa, fue lo que alcance a ver
ante de que la supervisora le dijera a cada uno de
nosotros el número de puesto, cuando fue mi turno
encuentro que los computadores son modernos,
compactos; las sillas también son modernas, tienen
mejor espaldar, el asiento es más cómodo.
Me siento e ingreso los usuarios y contraseñas de los
programas que utilizamos para el trabajo, mientras eso
mi cerebro sobre pensante involucra la pregunta ¿qué
nos depara el futuro?, luego giro a mi lado derecho y
observó a Emma, ella me ve y sonríe. Quizás, estaba
emocionada por lo que estaba pasando, pero como ella
es una mujer poco expresiva, pues no se logra detectar
fácilmente sus emociones.
El día fue divertido, todos estábamos acomodándonos,
también había música, algunos regalos, debo decir que
todo fue muy emotivo. Al terminar la jornada mis
compañeros, Emma y yo, salimos juntos, fumamos un
cigarro, hablamos de lo interesante que había sido el día
como por una media hora y luego nos fuimos a la parada
del autobús. De camino a mi casa, mientras hablaba con
Emma y Mireya paralelamente, mi razonamiento me lleva
a pensar que las cosas con mi familia no iban a resultar
bien, pues ya me encontraba muy enamorado de mi
metro 54 y las cosas cada vez eran más difíciles de
llevar. Mi preocupación directa son mis hijos, los posibles
daños colaterales.
El autobús avanza, las conversaciones también, todo
relativamente tranquilo. Antes de llegar a casa me
despido de Emma y como es usual borro la conversación
para no dejar evidencia; al abrir la puerta encuentro lo de
siempre desorden, niños alterados y Mireya en la cama,
los saludos a todos e inició con las tareas, que pensaba
iba a realizar solo, pero Mireya me sorprendió con un
apoyo poco usual, lo que facilitó las cosas. Al terminar
con los quehaceres aún era de día, pues esa semana no
tenía “extras”, así que aprovechó el tiempo para salir a
comprar víveres y darle una vuelta a los pequeños,
Mireya nos acompañó.
De regreso a la casa, solo cenamos y nos dirigimos a la
cama a ver una película, para después dormir.
¿Quién lo diría?, una familia normal haciendo cosas
hogareñas como en una perfecta simulación de un
videojuego. En la mañana del siguiente día, esto me
hace pensar que quizás sea yo el del problema, tal vez la
necesidad de saciar a mi “pasajero oscuro” mencionado
anteriormente, es lo que me lleva a optar por actividades
al límite que vivió con Emma, lo malo es que las dos
vidas son como agua y aceite, no se pueden mezclar.
Desde un punto de vista podría vivir ocultándole a mi
familia la otra parte, pero ¿qué clase de hombre de
familia sería?.
La retrospectiva es la miseria de los actos que no son
moralmente aceptados, te lleva a reevaluarte como
persona, aunque la final siempre tenemos el libre
albedrío para elegir el bando; sin embargo, cuando no
estás seguro de la decisión, tomarás el camino de que
elegí, seguir viviendo dos vidas en simultáneo.
Dejando de lado el análisis moral y regresando a la
historia principal, esa primera semana en el nuevo
edificio, fue poco emocionante, llamémoslo un break,
pero para la semana siguiente acordamos con Emma
volver a mentir en nuestras casas con las horas extras,
necesitamos tiempo para poder compartir, es por esta
razón que el día lunes (primer día de extras), invito a mi
metro 54 a una caminata por un parque enorme cerca a
la oficina, lo llaman Parque Nacional.
Entonces, al salir del turno, 3pm, camino hacia el punto
de encuentro acordado de Emma, se encuentra a dos
calles de nuestro edificio, un punto escondido, discreto,
perfecto para las demostraciones de amor. Emma, como
era frecuente, llega lento, con su caminar de pasarela y
totalmente tranquila; nos saludamos con un beso
apasionado, pues había pasado una semana completa
sin hacerlo, luego iniciamos la caminata por el parque
donde hay unos corredores de ladrillo, destinados
justamente para admirar la majestuosidad de los árboles
de quizás miles de años. El sendero empieza donde
comienza una de las montañas de la cordillera de los
Andes, es un tramo extenso, lindo; además a los
alrededores encuentras con parques donde hay
columpios, rodaderos (toboganes o rampas donde los
niños pequeños se deslizan).
Me detengo en uno de estos parques, pues mi niño
interior se apodera de mi cuerpo y le dijo a Emma
- Ven, montémonos
- ¿a donde?
- A los columpios
- Pero estamos como grandes para eso amor,
jejejeje ¿no crees?
- Para nada y menos tú que mides un metro 54 mi
amor jejejeje
- Ay, oye, jajajajajaja te estás burlando de mi
estatura
- No mi amor, para mí eres perfecta, más bien ven
La agarro de la mano y corro un poco para llegar a la
atracción, cuál peque de 5 años. Sí, nos subimos y
mecimos de lado a lado mientras las risas eran
protagonistas
- Mi amor pareces un chamito disfrutando esto. -
Jajajaja, puede ser, aunque te confieso algo
- Si dime
- Contigo me siento así, tú me das la vibra para
poder ser quien soy en todo sentido y creo que
mi niño interior por fin se muestra ante una
mujer
- No te creo mi amor, seguro lo dices por parlarme
(acción de coqueteo, creo que lo explique antes)
- Claro que no mi metro 54, es verdad todo lo que
te dijo es verdad
Me levanto del mecedor, con mi mano derecha
nuevamente tomó la mano de Emma, ella se incorpora,
quedamos frente a frente, mientras, un sol radiante y la
brisa fresca eran los cómplices del momento romántico
de novela
- Yo te amo demasiado mi metro 54, me has
hecho sentir cosas que nunca he sentido y no
solo en un aspecto, sino en muchas áreas,
áreas que pensaba ya estaban muertas
- Qué bello eres mi amor, a mí me pasa igual. Me
has cambiado todo el panorama de mi vida
entera, ¿quisiera saber que tienes de diferente?,
porque tú sabes que en cuanto al amor he
tenido muchas experiencias, buenas y malas,
pero tú estás por encima de todas
- Bueno, que te dijo, es el flow rolito
- Jajajajaj y yo que pensaba que los rolos eran
insípidos
- Pues mi amor, era porque no me habías
conocido jejejeje
Coloco mi mano izquierda en su mejilla derecha, la miro
fijamente a los ojos y le dijo
- Te amo, te amo, una y millón veces te amo
- Yo también te amo demasiado. Responde
Cuál película nos besamos, pero no fue cualquier beso,
es como si el tiempo se detuviera, como si no existiera
algo más allá o más acá, sentía que estábamos flotando
en medio de una nube de felicidad, de amor, de
compresión, de euforia. Ese sentimiento fue tan fuerte,
que lo recuerdo en este momento donde el sonido de las
teclas me acompaña y creo que me acompañará por el
resto de mi vida.
Después de esto caminamos un poco más y llegamos a
un lugar en donde el césped era verde y esponjado, al
ver esto recuerdo que siempre tuve una pequeña
fantasía de estar con mi pareja acostados, mirando hacia
el cielo, buscando que podría llegar a representar cada
nube (qué romántico, tierno, hasta infantil, pero que te
dijo estaba modo inocencia).
- Mi metro 54 tengo una idea
- Dime
- Ven, sentémonos por ese lugar
- Ok, pero ¿para qué?
- Solo sígueme mi amor
- Vale
Una vez sentados, la abrazo y la beso, suavemente
empujo su espalda al suelo, así permanecemos unos
minutos y luego del beso, coloco mi brazo detrás de su
cuello, haciendo la vez de almohada y dirijo mi mirada al
cielo, ella me sigue. Los minutos pasan, donde el único
sonido es el del viento meciendo las ramas de los
árboles y las hojas cayendo, ninguno de los dos hablo,
solo estábamos ahí, existiendo; sin embargo, de alguna
manera inexplicable, conectamos.
- ¿Qué figura crees que tiene esa nube? Le
pregunto
- Ammm, una jirafa quizás
- Si podrías, aunque se parece también a un
dinosaurio, de esos de cuello largo, sabes
- Bueno, puede ser
- ¿y esa nube de allá?
- Esa sí es un oso de peluche
- Jejejeje sí, se le ve la barriga y todo
- Si mi amor
No te puedo decir cuánto tiempo realizamos esta
actividad, pero si te puedo decir que encontramos unas
10 o 12 figuras diferentes en las nubes, hasta que Emma
me dice
- Mi amor, vamos caminemos un poco más, que el
sol ya me está molestando
- Dale va
Continuamos por el sendero y después de unos cuantos
pasos recuerdo que ese lugar había una especie de
mirador, donde se encontraba un mapa de Colombia y de
Venezuela, el lugar perfecto que reflejaba nuestra
situación, entonces conduzco a mi amada a esa
locación.
A primera vista se veía una estructura similar a un
puente, con dos accesos tipo escalera en cada uno de
los extremos; más o menos de unos 4 metros de altura.
Al subir se tenía que dar un pequeño giro en las
escaleras y luego se encontraba el pasillo con barandas
a los lados, pero justo en la mitad había una plataforma
que sobresale unos 3 metros en dirección al occidente
de la estructura. Desde este lugar se podía ver el croquis
de los dos países y como yo conocia muy poco del país
vecino, iniciamos hablando de la frontera, ese fue el
punto de partida para una explicación casi completa de la
división geopolítica de Venezuela.
Emma se encontraba delante de mí señalando con su
mano cada lugar visitado de su país, por esta razón yo la
abrazaba en la cintura y esto generaba un rose de sus
nalgas en mi viralidad, lo que me excitaba. Confieso que
dicha emoción sólo la ha podido generar Emma, ninguna
otra mujer en mi vida me llevó a producir esa sensación.
En la conversación, mi Metro 54 me platico acerca de los
llanos venezolanos, también de la parte amazónica y la
parte caribeña de Maracaibo.
Después de un rato conociendo el extranjero, Emma gira
su cuerpo para quedar frente a frente, me mira a los ojos
y dice:
- ¿te estoy aburriendo chamito?
- no mi amor, en realidad me gusta mucho
conocer cosas nuevas y veo que tu has tenido
experiencias en cada lugar de tu venezuela
- jajajaja, bueno si, es que allá es más fácil viajar,
por ejemplo para ir a la playa solo tardas 40
minutos y si estas muy alejado máximo 2 horas,
en cambio acá es muy difícil sabes. En camión
demoras mucho tiempo y si vas en avión los
pasajes son muy caros.
- si es muy costo, de hecho esa es la razón de
que yo no conozca el mar
- ¿que?, ¿no conoces el mar?, ¡no te creo!
- si mi amor es verdad, no lo conozco
- uuufff, no sabes de lo que te pierdes. Aunque
bueno no se como son las playas aca, pero en
venezuela son muy hermosas
- eso he escuchado. Dije
- porque es verdad. Sabes, lo mejor para mi es
amanecer en la playa, viendo el sol salir.
- mi amor eso para mi es un sueño, un amanecer
o un atardecer en la playa, ojala algun dia lo
cumpla
- pues mi amor, si te animas a ir conmigo a
venezuela podemos cumplirlo
- ¿enserio?
- si mi chamito, ademas me encantaria hacer el
amor contigo en la playa con el amanecer
- ¿por qué?. le pregunto mientras acerco mi
cuerpo al suyo
- porque con contigo he sentido cosas que no he
sentido con nadie, he sentido el verdadero
placer del orgasmo
- ¿a si?. sonrío con picardía y ubico mi mano en
su cintura
- si mi amor, es la conexión que tenemos,
mientras decíamos estas palabras mi mano paso de la
cintura a debajo de su pantalón, si, la estaba tocando en
un lugar público, pues de alguna manera debía
demostrar mi emoción; ella de sin reputar nada solo dice:
- ¿te excita hacerlo?
- mucho
- ¿y si me desabrochas el pantalón?, pues para
que te quede mas facil
obviamente lo hice y también bajé la cremallera , eso me
dio un rango más amplio para el movimiento de mis
dedos. A día de hoy aún recuerdo el aumento en mis
latidos, la respiración agitada de ella, el mundo se
desvaneció.
¡espera!, estamos en un parque público, en una
plataforma donde todo el mundo nos puede ver. Debo
disimular, por lo que me acerco y con mi cuerpo intento
cubrir todo el acto, además aprovechó para besar a mi
amada.
Algunos minutos pasan, a lo lejos veo personas trotando
por un sendero, pero la distancia no es suficiente para
que nos vean. Yo me encontraba muy entretenido,
cuando de repente, Emma con su mano toma mi falo por
encima del jean que tenía y ¡si! estaba erecto cual
bambú en sus primeras etapas. Seguimos besándonos
con pausas cortas para revisar el área y que no hubiera
ningún mirón.
- ¿Te gusta lo que haces?. pregunta Emma
- si, siento la adrenalina. respondo
- ¿y si nos ven?
- nadie nos va a ver, todos están muy lejos,
- jajajaja
- ¿de que te ries?
- de lo rico que me tocas y de lo arriesgado que
eres, no pensé fueras así
- aaaa ok
- en mi mente te veía de otra manera
- y ¿eso es malo?, ¿me detengo?
- no, no es malo, me gusta que seas asi, es solo
que me sorprendes
- bueno, soy una cajita de sorpresas o eso dicen
- aja. mi chamito me estas excitando y eso no es
bueno
- ¿porque no es bueno?
- porque entonces tenemos coger y en este lugar
no se puede
- ¿y quien dice que no se puede?. yo todo
arriesgado
- pues pense
Mientras Emma dice estas dos palabras se gira dándome
la espalda y con sus pulgares baja lentamente su jean;
yo la observo anonadado y nuevamente el deseo me
controlo. Emma descubre la mitad de su trasero como
quien tienta al diablo, al mismo tiempo yo bajó la
cremallera de mi jean y saco mi pene, pues en ese
momento tenía los cuernos; lo ubico justo en el medio de
sus nalgas expuestas aunque no totalmente, se siente el
roce e inmediatamente Emma sube su jean.
- ¿Qué haces?
- siguiendote la corriente jajajaja. Lo digo mientras
lo guardo
- no me digas
- pues si te digo
En eso un hombre pasa relativamente cerca y esto
interrumpe nuestro momento caliente, así que como
niños pequeños disimulamos con un beso, sin embargo
yo espero que el sujeto se aleje para seguir con la
tentación. Cuando veo que va a una distancia prudencial
intento ingresar mi mano nuevamente en el pantalón de
Emma, pero esta vez me detiene y me dice
- no más, porque no me quiero quedar con las
ganas
- jumm, pero mi amor mejor así, con eso cuando
nos veamos va a ser una explosion
- no lo creo, porque las ganas me dan ahora
- mmm, bueno. entonces ¿me complaces con
algo?
- ¿con que mi amor?
- un beso, pero de esos apasionados que solo tu
me das
- ¿solo uno?, yo te doy todos los que tu quieras
Inmediatamente ella me tomó de la parte de atrás de la
cabeza con sus dos manos y me beso, como si no
hubiera un mañana, como si el mundo se acabara, como
si no hubiera nada más. Los minutos pasan y el
atardecer hace su aparecer, lo que significa que
lastimosamente se nos acaba el tiempo, entonces
después de los beso le digo a mi amor
- es hora de irnos
Y Emma con un gesto de frustración me responde
- si mi amor, quisiera que el tiempo no pasara
- yo igual, creo que tenemos un amor meloso
- puede ser
Luego de esto, bajamos nuevamente las escaleras y
caminamos de regreso a la parada del autobús. Yo
decido no volver por el mismo camino, sino por otro
sendero que se encontraba al lado sur de la plataforma.
Mientras dábamos cada paso yo sentía que no quería
dejarla ir de mi lado, sin embargo tuve un pequeño
premio de consolación pues el spot nos sorprendió con
una senda tipo fondo de pantalla de computador. Era un
camino de piedra de un ancho de 60 o 70 centímetros, a
los lados robles de unos 10 metros de altura con hojas
verdes y cafe cual otoño, al finalizar de este escenario se
veía el horizonte dividido en paisaje urbano con edificios
y casas en la parte de abajo y un cielo azul con
degradado naranja y nubes semi grises, muy al estilo “el
atardecer de los venados” de tamayo.
Fue una escena de película con un contexto de lujuria y
amor, una caminata bastante amigable y tierna, donde
hablamos de los escenarios en los cuales hemos estado
en los atardeceres y de las experiencias que llegaron a
suceder. Cuando me di cuenta casi llegamos a una de
las paradas del transporte y al parecer Emma tampoco
se había dado cuenta de donde estábamos, lo digo
porque de repente ella gira la mirada de un lado a otro y
dice
- estamos muy cerca a la parada
- si mi amor
- no me di cuenta en qué momento caminamos
tanto. Dice Emma sorprendida
- si yo tampoco y estamos a par de metros de la
parada, increíble como recorrimos la distancia
sin darnos cuenta
- si, si, aunque mi amor yo quiero comer algo, tu
sabes que mi viaje es largo y tengo hambre
- ok mi metro 54, justo al frente hay un lugar que
vende perros calientes ¿te gustaría uno?
- si
- entonces vamos, pero mi amor no tengo mucho
dinero
- tranquilo mi chamito, yo te invito
- ufff ¿en serio?
- si mi amor, tu casi siempre pagas, por lo que es
bueno que yo también te invite
- eres muy bella mi amor, ¡Te amo!
- yo igual mi chamito hermoso
paso seguido nos dimos un corto beso, ingresamos al
local de comida y nos dirigimos al mostrador
- Buenas tardes, ¿tienes la carta?. le pregunto a
la persona que atendía
- buenas tardes, si claro mirala.
mientras me pasa la carta me dice
- nosotros tenemos una temática donde
vendemos el perro que consiste en pan y
salchicha que escojas y tu mismo puedes
agregar los toppings que quieras y la cantidad
que quieras, además si quieres que le
agregemos queso gratinado, me indicas y lo
hariamos con la maquina especial
- super, se ve interesante. Le contestó
- estoy pendiente a su orden
- muchas gracias
Por si te preguntas porque esta persona mencionó esto,
se refería al tamaño y la calidad del pan y la salchicha,
pues eso era lo que variaba el precio. Después de
dialogar unos minutos Emma y yo nos decidimos por
pedir tamaño mediano con salchicha americana y pan
tradicional, esto se debe a que creiamos que estaba bien
para la cantidad de comida que ingerimos, pero no. Una
vez recibimos los hot dogs, nuestra cara inevitablemente
fue de sorpresa, pues eran bastante grandes y eso sin
contar que no tenían los toppings. En fin procedimos a
sentarnos en una barra lateral del local y luego a comer.
Asumo que el acto de masticar, silencio nuestra
conversación,lo digo porque solo cruzamos un par de
palabras, se podría decir que fue extraño, aunque no se
siento mal. Para hacerte una referencia, ubica un
momento de tu vida en donde estuvieras con una
persona en un mismo espacio solo existiendo, pues así
fue mi momento con Emma, sin embargo se sentía
placentero, bueno, tranquilo.
Emma no pudo terminar, era mucha comida para ella y
pese a que yo me encontraba lleno y satisfecho, me
comí la parte que ella dejó mientras caminábamos a la
parada. Una vez llegamos a la esquina de la estación
nos permitimos fumar un cigarrillo cada uno, nos
despedimos y casi como si de una bruja se tratara,
Mireya me llama.
- alo
- alo ¿como estas?
- bien bien, ¿ya vienes?
- si ya voy saliendo del trabajo
- ok, me lo imagine por la extras, pero quería
contarte que bebe ya está balbuceando, intenta
decir cosas
eso fue raro, lo más probable era ella confirmando que
estuviera saliendo del “trabajo” o quizás sí estaba muy
sorprendida porque el bebe ya intentara para pronunciar
algo, sin embargo yo me inclino más por la primera
- uy super, que bien, ¿será que ya pronto dice
papá?
- no creo, casi siempre dicen primero mamá
- eso no es justo
- ¿por qué no?
- pues porque primero debería decir papá, jejeje
- pues no, porque la mamá es la que está todo el
tiempo cuidando de él
- buen punto, ya estoy esperando el autobús, te
escribo por whatsapp
- dale, te amo
- y yo a ti
En este momento pasa el autobús, yo me subo y
mientras estoy agarrado de la baranda principal del
autobús, pienso en que mi sentimiento de amor es para
dos personas (Mireya y Emma) y esta situación es muy
confusa, además de peligrosa. ¿Qué debería hacer?; si,
nuevamente me invade la pregunta que refleja la
dualidad de mi realidad.
¿Qué harías tú?, ¿seguir con una vida monótona y llegas
de conflictos intra familiares? o ¿seguir la aventura con
una relación secreta que no puede salir a luz?. Si lo
defino de esta manera en cualquiera de los caminos hay
fuego y me quemaría.
Mitigo un poco a mi conciencia viendo una serie en una
plataforma de streaming, de manera que me distrajo lo
suficiente, sin embargo fue demasiado pues perdí la
noción del tiempo y el espacio. Cuando reaccione me
había pasado de la parada en donde me tenía que bajar,
por lo tanto el autobús me llevó a la siguiente parada en
donde me bajé y me tocó caminar un poco más de lo
normal.
Paso a paso me acerco a mi casa, confundido, pensativo
y con ganas de desaparecer, mientras esto sucede
Emma se despide por el whatsapp y así se acaba una de
las mejores tardes de mi vida. Para ella yo era el hombre
mas feliz estando a su lado (igual que para Mireya), pero
internamente no me sentia asi, es decir, disfrutaba
mucho cuando estaba con Emma, no obstante era como
una droga, después del efecto se sentía el bajón y con
Mireya era muy similar, entonces mi dia era de subidas y
bajadas emocionales.
Una vez abro la puerta de mi hogar Dulce corre a
saludarme con energía, como lo hacía todos los días,
luego Mireya me saluda y me dice
- ¿Por qué demoró?
- es que me pase de la parada
- claro, seguro iba pensando en quien sabe quien
porque en mi no era, sino me hubiera escrito
- no empecemos ¿si?, fue un dia duro de trabajo
- aja, me imagino que por la extras que
seguramente son muy duras
Lo dice con mucha ironía
- aunque no lo creas si, pero bueno no espero
que lo entiendas
- jum, igual al menos llegó. Pendiente del bebe
que voy a lavar
- bueno
Inmediatamente Mireya se dirige a la lavadora y yo
camino a la habitación para conectar con mi hijo.
Después de unos minutos recuerdo que Dulce se iba con
el padre biológico pues era el fin de semana juntos, así
que me levanto de la cama, alzó al bebe y le digo a
Dulce que me muestre los cuadernos para revisar las
tareas pendientes. Al mismo tiempo Mireya va a la
cocina a preparar la comida, esto fue raro pues casi
nunca lo hacía y menos sin refunfuñar. En fin,
terminamos algunas tareas de Dulce, cambiamos
papeles con Mireya por lo que yo sirvo la cena y ella está
pendiente del bebe, cenamos en familia con algunos
roces de temperamento, luego llega mi contraparte para
llevarse la luz de mi ojos; me despido de manera
cariñosa y por último vamos a dormir.
Ya en la mañana realizo la rutina usual para ir a trabajar
al moderno edificio, todo transcurre normal con
transporte normal, llegada normal, llamadas normales,
break normal, salida normal, regreso normal, pero ya en
mi casa Mireya me dice que no tuvo tiempo de extender
la ropa para que se secara, por lo que iba a aprovechar
que yo ya estaba en casa para hacerlo. Yo le digo
- ok dale, mientras me quedo con el bebe
- bueno
Pasan unos 10 minutos, Mireya se posiciona en la puerta
y muy alterada grita
- ¿ES ENSERIO?, YO SABIA, USTED ES MUY
HIJUEPUTA EN LA VIDA, A LO BIEN
- ¿qué pasó ?. respondo, ¿porque me hablas así?
- ¿Y TIENE EL DESCARO DE PREGUNTAR?,
VE LO QUE ME ENCONTRÉ
Me arroja un recibo pequeño de un motel,
inmediatamente yo recuerdo que la última vez que fui
con Emma me dieron ese recibo y yo lo deje en un
bolsillo de una chaqueta. El miedo me invadió, y mi
reacción fue mentir
- ¿Qué es eso?
- ¿AHORA NO SABE?. NO ME CREA BRUTA.
- no lo creo pero no se que es
- ES UN RECIBO DE UN MOTEL, DONDE
SEGURAMENTE USTED ESTUVO CON SU
MOZA
- yo no tengo mosa.
Mientras digo esto, revisó y hago cara de asombro y digo
- nose esto no es mio
- ¿COMO QUE NO ES SUYO SI ESTABA EN SU
CHAQUETA?
- puede que sí, pero eso es basura y yo le recibí a
Natalia la basura cuando se vio con el man
- ¿Cual Natalia?. Dice Mireya con más amabilidad
- Natalia la muchacha de 19 años. Recuerdas que
hace un par de días te conté que Natalia estaba
terminado su relación de noviazgo y mientras
eso estaba saliendo con otro chico
- ¿aja?
- bueno ese dia, ella me paso esto para que se lo
botara a la basura, pero en ese momento pude
porque no había botes de basura
- ¿Usted me va a salir con ese cuento?
- pues es la verdad, sino mira si dice nombre o
por lo menos la fecha
Con el pequeño vistazo que le di al recibo me di cuenta
que el agua había hecho sus estragos y borro la fecha y
hora, por lo que realice esa jugada
- no dice. responde Mireya
Fue la frase para tomar ventaja
- por eso, ademas como voy a ser yo, si te escrito
en donde estoy todo el tiempo, también te
contesto las llamadas que me haces
- mmmm
- Mireya te juro que eso no es mio. Lo digo con
toda la convicción de un actor profesional
Ella se queda callada, es mi momento, me acerco y la
tomó de las manos, la miró fijamente a los ojos con
mirada tierna y le digo
- Te amo mucho y tambien a mis hijos, yo se que
lo sabes y tambien se que ves el esfuerzo que
hago cada dia porque nuestra familia tenga mas
estabilidad, ¿como arriesgaría eso?, además no
me queda tiempo para ti y si para una moza
- pero, ¿este recibo que ?
- yo ya te di la explicacion, ademas todos en la
empresa saben que yo tengo esposa e hijos y
eso es un repelente de mujeres
- si como no, tu sabes como son las viejas
(referencia colombiana a mujeres)
- si lose, pero debes confiar en mí, no en las
viejas, creeme cuando te dijo que te amo. Loki
Dios nortico de las mentiras no me llega a los
talones
- si yo se, pero esto es muy raro
- no te niego que es una situación inusual, pero
no tengo nada que ver con ese recibo, te lo juro
- mmmm
- mas bien dame un besito
Con mi manos acaricio su rostro y la beso suavemente,
eso me hacía ver que me había creído, a medias, pero
me creyó; lo que me deja un situación peligrosa pues mis
próximos movimientos debían ser muy preciosos.
Después de ese dia de tensiones, la noche llegó y fuimos
a descansar; sin embargo el bebe molesto mucho, pues
los cólicos atacaron nuevamente, lo que llevó a que no
pudiéramos dormir y con la intención de apoyarnos nos
turnábamos hora por hora. Así poco a poco fueron las 5
am donde me alisto para un día de trabajo, tomé un café
y luego salí de mi casa. Una vez afuera, el la calle saludo
a Emma
- buenos dias
Pasan algunos minutos y Emma responde
- buenos días mi amor, ¿como estas? m
- bien mi metro 54, en realidad pensé mucho en ti
- ¿en serio?, ¿por qué?
- pues mi amor tuve una discusion fuerte con
Mireya, porque soy un pendejo
- ¿que paso mi amor?
- recuerdas del día que fuimos al motel que era
medio pequeño y que me dieron una factura
- si
- bueno mi metro 54, yo guarde este recibo en mi
chaqueta y se me olvido botarlo. Pues a Mireya
se le dio por lavar la ropa y cuando extendió la
chaqueta pues se cayo el papel
- ¡ay! no y ¿que te dijo?
- pues se puso furiosa, me grito, casi me pega
- mmmm, pero ¿en qué quedaron?
- no, pues yo le menti diciendole que eso era de
Natalia y como el papel también se lavo no tenía
fecha ni hora, entonces eso acompaño mi
mentira
- ¿piensas que te creyó?
- no del mucho pero si
- mi amor perdoname. Dice Emma
- ¿perdón?, ¿por qué?
- yo no quiero meterte en problemas y mucho
menos que te separes
- mi metro 54 no lo haces, es decir si tuve una
pelea pero no fue por tu culpa, fue por pendejo y
no botar a la basura ese recibo. Además tu
sabes que esa relación en vez de mejorar está
empeorando
- igual me siento culpable, porque me estoy
metiendo en tu relación. Puede no sea la mejor
pero igual tu tienes tus hijos y a Mireya
- eso podría decir yo de ti. Dije con exsaltacion
- porque tu tambien tienes tres hijos a tu esposo,
- pues si, pero mi amor yo se que mi relacion ya
se acabo hace rato, en cambio tu aun tienes la
esperanza de que todo funcione
- pues que si mi metro 54, pero esa esperanza
cada vez se va desvaneciendo más, en este
punto he dado tanto que sin retribución que
estoy considerando en separarme
- ¿separarse?, eso sería muy duro para lo niños y
para la misma Mireya
- si mi metro 54, pero tampoco es justo con los
niños que nos vean todo el tiempo peleando,
ademas siento que yo le he perdido el amor a
ella por todas las decisiones que ella misma a
tomado
- te entiendo mi chamito. Siendo muy sincera
contigo siento que tu eres muy buen hombre
para ella. Si yo fuera ella estaría más pendiente
de ti
- gracias mi amor, es eso mi amor yo se lo que
soy y lo que valgo pero ella no lo ve y no hay
nada mas maluco que no lo valoren.
- mi amor yo no puedo decirte que hacer, porque
mi posición al final es de “amante”, pero si te
diré que puedes contar con mi apoyo, quizás no
sea mucho pero en lo que pueda lo haré
- muchas gracias mi amor, eso vale mucho. Pues
por ahora llevaré las cosas con calma y vamos
viendo qué sucede
- bueno mi chamito, aunque me imagino que no
dejaremos de ver tan seguido
- si mi metro 54, pues podemos hacer cosas pero
uno que otro dia
- bueno mi amor, lo entiendo, no hay problema
- gracias por entender mi amor
- tranquilo, lo hago porque te amo y no te quiero
ver mal
- eres hermosa mi metro 54, yo tambien te amo
mucho
Increíblemente el amor de Emma hacia mi era suficiente
para soportar este tipo de cosas, porque seamos
sinceros por más claro que se tenga el papel de amante
o moza, el ser humano es egoísta por naturaleza y en
una sociedad monogámica es inevitable no sentir celos.
Por otro lado el amor de Mireya hacia mi era suficiente
para creer lo que yo le decía, aunque claro la frase “yo
no soy boba es verdad”, por mas buen mentiroso que yo
fuera en ella la semilla de desconfianza ya había
brotado.
Ahora la pregunta ¿cuál es mi siguiente paso? es mi
agobio, mi tortura, pues de alguna manera sabia que el
tiempo de mantener mi mentira se estaba acabando y
que debia definir mi situacion e inclinar mi balanza hacia
alguno de los caminos. Fue este sentimiento el que me
llevó a tener un día de perros; todos los indicadores se
fueron al piso, poco hablaba con Emma y además me
llaman a recursos humanos por llamados de atención
escrito por malas prácticas. Estaba hecho
En fin, el dia termino yo regreso a casa y la situación con
Mireya era tensionante, ya que durante todo el camino yo
pensaba en cómo cubrir mis huellas del imprevisto
mencionado antes, imagen cada escenario donde mi
pareja me hiciera un pregunta que me involucra en la
sospecha y por lo tanto descubrí cada posible respuesta,
se podría decir que estaba preparado, sin embargo la
tensión era porque Mireya actuó totalmente normal,
inclusive con más tranquilidad. Eso me desorientó
totalmente y mis respuestas temblaban como un edificio
en un terremoto, pero no podía flaquear, así que solo le
seguía el ritmo a la madre de mi hijos, como se diría en
mi país “andaba finito”.
Mientras los días pasaban, la marea volvió a la calma y
de a pocos la rutina, eso quiere decir que ya tenia mas
tiempo con Emma y las peleas con Mireya disminuyeron,
aunque debo decir que eso fue un poco raro pues Mireya
es una mujer bastante explosiva y el hecho que fuera
calmada me hace pensar que sentía que me podía
perder y no quería eso. Durante estos días reflexioné
bastante acerca de todo, por lo que decidí tener un plan
de respaldo en caso de eventualidad, así que aproveché
una visita de uno de los aliados de la compañía. Era una
cooperativa financiera que ahorra tu dinero en forma de
libranza, una forma excelente para mi, ya que así Mireya
no se daría cuenta, entonces hago mi afiliación
rápidamente, nombre, documento, firma y listo, check
plan de respaldo.
por otro lado respondiendo a lo que seguramente te
estás preguntando. Si, estaba pensando en que si la
situación empeoraba con Mireya pues el dinero me
facilitaria las cosas, es decir ya estaba contemplando en
que mi relación donde luche demasiado, donde llevo
años, donde tengo hijos. Se podía acabar en cualquier
momento.
¿Qué te puedo decir?, el amor es una de las fuerzas más
potentes del universo y me estaba llevando hacia los
brazos de una mujer hermosa, delicada, arriesgada,
aventurera, amorosa, mi amante; y alejándome de una
mujer comprometida, seria, conservadora, chocante y
algo desordenada, mi mujer.
El tiempo avanzó algunas semanas y tu ya conoces la
mecánica del dia a dia, sin embargo uno de esos días
normales la supervisora dio la instrucción de reubicar los
puestos de trabajo, por alguna razón Emma y yo
nuevamente quedamos juntos, pero al lado izquierdo de
mi metro 54 asignaron a un muchacho nuevo llamado
Antonio, la edad es de uno 23 o 24 años, la altura es de
1.60 metros y tenía un estilo ancho muy marcado, para
estos tiempos se le dice oversize.
Al principio todo fue muy normal, Antonio y Emma tenían
una relación de compañerismo muy buena, ella hacía el
papel de instructora, pues aprendió del mejor (yo) y
Antonio recibia la información. En fin, en la media
mañana de un miércoles, yo me encontraba en llamada y
de alguna manera giro a mi izquierda y sentí algo que
nunca había sentido “celos”, pues Emma está hablando
con Antonio pero demasiado cerca, como si se
estuvieran secreteando. En ese momento no reconocía
el sentimiento, no obstante percibo que este hombre
podría afectar nuestra relación, pero no logro identificar
porque siento esto, así que continuo en mi comunicación
sin reparo, pero mirando con sigilo la situación.
Mi llamada terminó al igual que la charla y aunque sentía
necesidad de preguntar acerca de eso, no lo hice, solo
hablé con Emma de un caso. Una media hora después
ella tomó la iniciativa de decirme lo que había sucedido
con Antonio.
- mi amor mira que Antonio me estaba platicando
acerca de su novia, me dijo que es un niña un
poco insegura y le hace mucho show por
cualquier cosa
- mmm vea pues
- si mi amor y que tienen unos acuerdos todo
estrictos
- ¿acuerdos?
- si mi amor, mira que que si uno tiene mala
espina de alguien la otra persona solo le deja de
hablar, bloqueado y todo
- uy ¿pero que?. Respondo con algo de asombro
- y tambien si van a salir salen los dos y si no uno
de los no puede no salen
- mi metro 54 eso es muy tóxico
- si mi amor, pero pues son jóvenes, creo que aun
les falta vivir
- es muy posible
- si mi amor, entonces estaba pidiendo mi opinión
- y ¿tú qué le dijiste?
- le expliqué que eso no era muy bueno, porque al
final iban a saturar la relación y que eso podía
dañar muchas cosas
- eso es verdad mi amor
- si mi amor, entonces Antonio me dijo que iba a
hablar con la jeva
- a bueno super estás de consejera jejeje
- si
Así quedó la explicación de mi amor sobre la
conversación cercana con Antonio, que para mi fue
buena y aunque estaba renuente a la situación, me
comporte como el adulto que soy, lo que me hace creer
que el sentimiento de celos fue algo aislado; lo que no
sabía era que en la tarde nuevamente me iba a atacar.
Te explico, en la tarde de ese mismo miércoles
nuevamente se repite la escena de Emma y Antonio
hablando, lo que produce esa sensación, pero esta vez
sí identifique plenamente que eran celos; estaba celoso y
por primera vez en mi vida era consciente que me daban
celos que mi mujer por decirlo de alguna manera
estuviera hablando con otra persona. Era nauseabundo,
pero a la vez me da un panorama del amor que sentía
por mi amante, que si lo explicara en una escala de 1 a
10 vendría a ser un 11.
Como en la vez anterior espero a que Emma me
informara acerca de la conversación, mientras tanto mato
el tiempo hablando con los compañeros de trabajo. Una
vez terminan, dejo pasar unos minutos para disimular,
luego me acerco y le demuestro mi amor a mi amada.
Con mi mano derecha toco su pierna, con la izquierda la
abrazó y le dijo al oído que la amo
- te amo mi metro 54. Susurre
- y yo a ti mi amor
- ¿será que si ?
- si y mucho
- ¿qué tanto?
- muchísimo mi amor
- ammmm no lose,
- ¡aa! ¿cómo así que no lo sabes?
Me alejo un par de centímetros
- bueno, pues ¿qué estarías dispuesta a hacer
por mi ?
- muchas cosas
- ¿cómo cuáles?
- nose, no se me ocurre nada
- ¿le dejarías de hablar a una persona?.
Imagino que sabes por donde iba mi pregunta
- pues si no es una persona como mis hijos o
familiares, si
- a ok, que tal a Antonio jajajajaja
- ¿Antonio?, jajaja ¿por qué Antonio?
- pues como ahora están de muy amigos
- jajaja no, eso solo que él me tiene confianza.
Pero ¿tienes celos?
- jajaja no, solo lo digo molestando.
Tu como lector ¿qué piensas?
- aaa ok jajaja, porque se me hizo raro que me
pidas eso
- jajajja, si, solo es broma
- a bueno mi amor, pero si no algo
- ¿algo?. Pregunto
- si, como raro
- ¿raro como ?
- no se en ti , ¿te molesta que hable con Antonio?
mi cabeza decía !Si¡, pero por obvias razones no podía
decirlo
- no mi amor, me siento bien, además estoy
seguro que tu amor es para mi
- si mi amor, sabes que te amo y Antonio es un
niño, muy inmaduro, nada parecido a ti
- jajaja, pero tampoco lo trates asi, aunque te
entiendo
Esa fue mi forma de disimular lo que estaba sintiendo en
ese momento.
EL dia continuo con regularidad y al salir del turno como
era usual caminamos hacia la estacion del autobus , pero
por algún motivo ninguno de los dos tocó el tema de las
conversasiones con Antonio, simplemente hablamos de
todo un poco como era usual. ya para el dia siguiente
parece que este individuo tenía otras intenciones con
Emma, pues en el break ella me comentó que Antonio la
había invitado a fumar weed en un lugar cercano de la
oficina.
No tengo nada en contra de las drogas, de hecho
considero que pueden ser muy recreativas siempre y
cuando no sean recurrentes, pues se pueden convertir
fácilmente en un vicio. Sin embargo con lo que sí tenía
un gran problema es con la invitación, es decir ¿porque
invitaria a mi amada? y ¿a son de que?; me refiero a que
no se veía como una invitación a una amiga porque se
acaban de conocer, por otro lado su expresión corporal
me decia que tenia otro tipo de intención, lo que en
Colombia se vería como “le está haciendo por los
laditos”, también a esa situación hay que sumarle mis
nacientes celos que como cuál pequeño eran difíciles de
controlar, la palabra era “INCONCEBIBLE”, por lo que
directamente le pregunté a Emma:
- ¿como así?
- si mi amor pues se me hizo raro, pero mientras
estábamos hablando de un caso en el sistema y
la conversación nos fue llevando a la marihuana
- ok. dije con ironía
- el me confeso que le gustaba fumar y que era
una sensación muy buena, también me pregunto
si yo consumia alguna droga. Yo le dije que no
regularmente pero que había probado el tussi y
me gusto un poco
- aja
- entonces me dijo que que mi apariencia hacía
ver que era una mujer que le gustaba el riesgo y
probar cosas nuevas, en ese momento fue
cuando me invitó a una esquina a dos calles de
aquí
- ¿Y tú qué le dijiste?
- que no mi amor, tu sabes que eso no me llama
la atención
- ¿qué respondió él?
- me dijo que bueno, pero que no desechará la
invitación
- mmm ya
- si mi amor
- raro mi amor, porque el tiene novia y la mama
mucho, pues según él, no veo el porqué de la
invitación
- mira que no lo vi raro. Fue más de panitas
porque me dijo que varios compañeros van y
además de fumar charlan un rato
- mi metro 54 eso no es tan normal, sabes, aca yo
conozco a el comportamiento de clo hombre y
no son tan directos como los venezolanos,
- ¿entonces como?
- somos más sutiles, iniciamos con pequeñas
invitaciones “inofensivas”, pero esa es la puerta
para comenzar algo mas
- mi amor si eso es así, ¿porque tu no lo fuiste?
- bueno yo soy algo diferente, pues conozco el
proceso pero en tus palabras, me da ladilla ser
tan sutil
- a ok mi amor, entiendo, pero Antonio a mi no me
genera nada entonces pues se quedará ahí la
invitación
- bueno mi amor, igual quiero que sepas que no
me molesta que hagas tus cosas o que salgas,
pero si se me hace extraño este tipo de cosas y
prefiero que estés clara con la situación
- ¿a qué te refieres?
- a que Antonio quiere contigo
- jajaajaj, no creo mi amor es muy pequeño
- pues yo si creo mi amor
- no mi amor, no te metas ideas en la cabeza
- igual te lo dijo para que sepas
- bueno mi amor, muchas gracias, igual sabes que
yo te amo a ti
- si mi amor y yo a ti mi metro 54
Nos dimos un beso y subimos nuevamente a nuestro
puesto, no obstante yo quede sorprendido de cómo las
mujeres pueden llegar a diferenciar la gama colores de
maquillaje, que por cierto es bastante amplia o cómo
pueden definir las formas correctas para unas
decoraciones, pero no logran identificar cuando un
hombre las está cortejando.
En fin, después de un par de horas, casi a la hora de
salida yo me encontraba hablando con Emma cuando de
repente Antonio nos interrumpe
- Emma me puedes ayudar con algo porfa
- voy
¡Si!, Emma se desplaza al puesto de Antonio y le ayuda,
eso es normal, pero depues de unos diez minutos vemos
que Antonio supera el contacto físico con su mano
derecha en el hombro de mi amante, en ese preciso
momento la sangre me hirvió, sentía el enrojecimiento en
mi cara, poco a poco los celos ganaban el control de mi,
pero lo que aumentó mi furia fue que Antonio con la
mano en su hombro se acerca al oído izquierdo de
Emma y le dice algunas palabras que no logro entender
y paso seguido los dos se ríen de manera coqueta. Esto
desató todos los sentimientos negativos en mi, por lo que
giro mi cabeza hacia mi pantalla, veo la hora y aun
faltaban 5 minutos para salir; no creo poder aguantarlos.
giró nuevamente y Emma sigue en su conversación
sonriendo y demás, entonces tomé la decisión de
desconectarme, desconecto mi diadema, me levanto de
la silla y salgo.
Mi intención era salir a mi casa si encontrarme con
Emma, pues no quería que ella viera cómo me sentía,
aun asi me la encuentro en los lockers, ella venía con
cara de preocupación y al momento de encontrarme, me
toma del brazo y me dice
- ¿para donde vas?, ¿pasó algo?
- no nada, solo quiero salir ya. contestó
- no creo tienes cara de molesto
- no paso nada solo voy a salir
- ¿sin despedirte de mi?
- chao descansa
Intenté seguir caminando pero ella no me lo permite
- ¿te vas a ir así?
- pues si
- no, espérame. Vamos me acompañas la locker,
saco mi mochila y vamos a hablar
- no, solo quiero salir a fumar un cigarro
- pero, ¿qué pasó?
- nada solo estoy estresado por el trabajo
- no te creo, ven
Emma me jala del brazo hacia el locker, yo la acompañe,
pues no quería hacer una escena en la empresa y sin
soltarme el brazo abre el locker, saca la mochila y guarda
la diadema y las cosas de la oficina; luego cierra la
puerta del locker y me dice:
- vamos
yo no digo nada pues la ira empalmo mis dientes,
mientras caminábamos al ascensor Emma tampoco dijo
nada, salimos del edificio y yo me dirigí a comprar un
cigarro, ella se acerca por lo que le compro uno también
para ella.
- ¿Qué fue lo que pasó?, ¿porque estas tan
molesto?. pregunta Emma
- no estoy molesto, solo no quería estar en la
oficina
- pero salir así, sin despedirse
- pues si
- ¿por qué?, tu no eres asi
- por nada solo no quería estar y bueno me voy
chao. dije con mucha euforia
Camine en dirección norte por la cera, Emma me
persigue con algo de preocupación debido a que no era
normal mi comportamiento
- ¿no me vas a decir que paso?. Emma
- es que no paso nada
- aja
giro el cuerpo y quedó frente a ella
- MEJOR SI LO DIGO, SI PASO, PASO QUE TU
ESTABAS DE COQUETEO CON ANTONIO
- claro que no mi amor
- ¿ME LO VAS A NEGAR?
- si porque no paso nada, no había ningún
coqueteo
- ¿COMO Q UE NO?, ¿ENTONCES HABLAR AL
OÍDO CON LA MANO EN TU HOMBRO ES
NORMAL?
- ¿Es por esa bobada que te sientes así ?
- aaahh, ¿ES UNA BOBADA?, EMMA YO TE
DIJE QUE ESE MAN QUERÍA ALGO Y PUES
PARECE QUE TU TAMBIEN ENTONCES DIME
QUE VA A PASAR
- no mi amor, malinterpretaste la situación, él solo
me estaba diciendo que natalia la chica del lado
le gustaba
- AJA, CLARO, SEGURAMENTE, TE TOCO ASI
PARA DECIR ESO, Y ENTONCES ¿PORQUE
LA RISITA ?
- mi chamito porque me pareció gracioso y pues a
él le dio vergüenza
- SI CLARO, SUFICIENTE TENGO CON TU
ESPOSO Y ESO LO PUEDO TOLERAR, PERO
QUE TU ESTES DE COQUETA AL FRENTE
MIO, PAILA
- ¿cual coqueta?, ¿qué te pasa?
- ¿ES ENSERIO?, ¿LO VAS A NEGAR?
- si porque no hice nada mi chamito, solo le
estaba dando una opinión
- ok, entonces quédate dando opiniones al
peladito ese
nuevamente giró mi cuerpo en dirección al norte y
camino con paso firme
- ven, ¿porque te vas?
- Emma estoy molesto, solo quiero estar solo
- lo entiendo pero ¿por qué?, tienes celos
- nose solo quiero caminar
- ok voy a ir contigo
- no es necesario
- si lo es, no te voy a dejar solo mi amor y menos
si es por algo tan estupido como eso
- ¿ESTUPIDO?, ESTUPIDO SOY YO
PENSANDO QUE TU REALMENTE ME AMAS
- ¡Si te amo!
- claro, por eso te la pasas de risita en risita con
esa peladito
- es que me dice muchas bobadas, pero son solo
eso
- yo te dije Emma como es el modus operandi
cuando un colombiano le quiere caer a una
mujer y ahi vas tu
- voy a donde. oye todo esto me da ladilla, te
estas comportando como aquel (referencia a su
esposo)
- SI TAL VEZ, SOY ASI, COMO EL OTRO BOBO
ESE Y POR ESO TE HAGO ESTE RECLAMO
- no mi amor, no quise decir eso
Por algún motivo me deje llevar por todo lo que sentía,
además era mi primera vez sintiendo este tipo de cosas
- pues eso fue lo que dijiste Emma
- pero no era mi intención, es que quiero
demostrarte que yo estoy contigo y no quiero a
nadie más
- conmigo y con tu esposo
- bueno. Igual que tu con Mireya, pero eso es
aparte
Ese comentario frenó todo el descontrol que tenía, así
que tomé conciencia de las cosas, ya habíamos
caminado unas cuantas calles al norte de la empresa.
Entonces respondo
- en eso tienes razón y la verdad no debería sentir
esto
- dime ¿qué es lo que sientes?
- pues creo que son celos, es decir verte con
Antonio hizo que mi sangre hirviera, no supe
como comportarme
- pero tú me habías dicho que nadie que no
sentías celos
- exacto, nose porque me siento así y en realidad
es la primera escena que hago
- no se como tomar esto
- ¿a qué te refieres?
- pues que me parece bonito que sea la primera
persona con la que sientes celos , porque eso
me demuestra que realmente me amas
- no lo se, esto no se siente bien, al final tu eres
una mujer casada y yo soy tu amante
- si, pero no sabes la ladilla que me da aquel y es
por eso que no se como tomar esta situación. no
te quiero comparar pero es inevitable, así
empezó mi esposo y yo lo permiti, ahora es
incontrolable
- exacto, ademas no tengo porque sentir celos
cuando tengo claro que soy tu moso
- bueno tampoco lo digas así
- es la verdad, solo me estoy dejando llevar de las
cosas y eso no está bien en nuestra relación.
Nosotros somo amantes y sabemos que cada
uno tiene su relación
- si no tienes que repetirlo tanto, yo entiendo lo
que quieres decir pero ya involucramos el amor,
eso lo hace diferente
- si, creo que la cagamos
- no mi amor, no lo veas como un error, el amor
que siento por ti es auténtico y tambien se que lo
que tu sientes por mi es un sentimiento sincero
- eso es verdad
Ya me sentía un poco más calmada y había llegado a
una zona pequeña de bares, para que tengas la visual,
estábamos en un lugar con casas antiguas de las que se
construyeron con ladrillos y cemento al estilo victoriano,
se encontraban remodeladas por lo que se veían bien.
Estas casas tenian jardín frontal con una cerca de
ladrillos a media altura y le seia tubería de acero hasta
llegar a los dos metros.
En una de estas cercas, me encontraba yo, recostado
manoteando a Emma; ella estaba al frente mío con una
actitud más amigable intentando calmarme, al frente
unos cuantos locales donde los bares eran protagonistas
por las mesas y sillas fuera sobre la cera. Se lograba
escuchar la música diferente de cada bar y ese era
nuestro spot.
Volviendo a la charla Emma dice:
- mi amor entiendo lo que puedes estar sintiendo,
yo lo he sentido en mi vida pero quiero que te
quede claro que no hay fundamentos de sentirlo,
porque yo solo te amo a ti a nadie más
- yo se que me amas, pero no creo que solo a mi
- si mi chamito, solo a ti te amo
- ¿ y tu esposo?
- tu sabes que yo estoy con él por neto
compromiso y por lo niños, porque no tengo a
nadie más que me ayude con los ellos
- si igual que yo con Mireya
- por eso mi amor entonces no dudes
- es que nose porque me pasó, en realidad no
puedo identificar las cosas
- pues es un sentimiento normal cuando amas
amas a alguien, porque no quieres perderlo
- pues no es normal en mi
- quizás no habías a amado a nadie como me
amas a mi
- eso puede ser
De a pocos Emma logró calmar la temperatura de las
cosas, llevando a una conversación saludable sobre mis
sentmientos y como poder controlarlos. Llegamos a un
acuerdo en donde ella iba a evitar contactos extraños
con Antonio y yo iba a trabajar en la confianza que le
tenía a ella.
Fue muy maduro y consciente, lo que no esperaba es
que ese acontecimiento fuera el primer paso de una serie
de eventos que descontrolaron todo.
Algunos días después, yo con vergüenza encima le dijo a
Emma que quería compensarla por mi comportamiento
celoso e impulsivo, por lo que le digo:
- mi metro 54 yo me siento muy avergonzado por
todo lo sucedido aquel día de los celos,
entonces quería compensarte con un cita
diferente
- no tienes que hacerlo, ya quedó en el pasado
- no mi amor, en realidad siento la necesidad de
compensarte y lo estuve pensando mucho pero
tu has hecho casi de todo
- bueno si he tenido buenas experiencias
- si mi metro 54, pero encontre una que no has
hecho
- ¿cual?
- karts
- ¿karts?
- si karts, entonces qué te parece si el jueves
vamos después del trabajo y aprovechamos las
horas extras de manera diferente
- bueno si mi chamito
- dale pues
Estábamos a martes, es decir solo dos días para poder
organizar todo, pues como todo buen colombiano no
tenía preparado nada para cita. Entonces me puse en la
tarea de investigar lugares para eso, con la mala suerte
que en internet solo encontré un lugar en la parte norte
de la ciudad. Lo digo de esta manera porque el trayecto
de la empresa a este sitio era de casi una hora, sin
embargo era una buena opción.
Todo fue muy normal para el martes y el miércoles, ya el
jueves a la salida Emma y yo hicimos una pequeña
hazaña, pues como bien sabes a la salida de la oficina
vamos en grupo hacia la estación, por lo que para
disimular Emma tomó otro autobús para poder
encontrarnos más adelante.
El plan funcionó, despistamos a los compañeros, para
finalmente vernos en una estación; al momento de verla
le doy un beso satánico, seductor; al terminar giro mi
rostro a la derecha y sorpresa, veo a una chica de la
oficina. Imaginaras mi cara, ella me ve pero hace la vista
gorda y continúa con su recorrido. Yo le digo a Emma:
- mi metro 54 nos vieron
- ¿quién?
- camila, la chica de la oficina
- ¡coño!, ¿será que nos reconoció?
- si mi amor, ella me vio fijamente
- mmm y ¿sera que le cuenta a alguien más?
- es muy posible mi vida
- no pues ya que, pero muy arrecho si le cuenta a
alguien
- pues tu sabes que en la empresa son muy
chismosos, aunque ella es muy sutil
- bueno esperemos que sí, igual a los demás que
le importa lo que tu y yo estamos haciendo
- si es verdad, igual yo te amo demasiado y pues
si se dan cuenta no importa
- Ay mi amor, ¿estás seguro?
- si mi amor
- son fuertes es palabras mi chamito
- agg, bueno no pensemos en eso, mas bien
dame un besito
Analicemos un poco la situación, es decir, las palabras
“no importa” significaba que yo ya estaba dispuesto a
que lo mio con Emma trascendiera y esto se debía a dos
factores importantes. El primero era que yo ya veía
perdida mi relación con Mireya por todas las peleas,
confrontaciones y la falta de comprensión, amor y
tolerancia que se presentaban en ese momento, el
segundo es que Emma fue una mujer que cambio mi
panorama sobre las relaciones y más aún sobre la
relación actual que tenía, entonces mi visión había
cambiado, motivos suficientes para que cerebro di
cerniera que era una buena opción. Sin embargo si lo
notaste Emma no objeto nada, es decir que de alguna
manera ella estaba de acuerdo o pensaba lo mismo.
Al final, después de un rato llegamos al centro comercial
donde se encontraban los karts, así que salimos de la
estación nos dirigimos a una de las puertas y mientras
caminábamos encendimos un cigarro y aprovechamos
para charlar. Una vez terminado el vicio, ingresamos al
centro comercial y preguntas a un guarda de seguridad
en donde estaba ubicado el local de karts, esta persona
menciona que es en el primer sótano del parqueadero,
por lo que nos desplazamos allí y cuando llegamos nos
sorprendimos un montón, pues había una fila gigantesca
y al preguntarle a trabajadora del lugar cuantos turnos
quedaban, nos informa que eran bastantes, en promedio
debíamos esperar unas dos horas para poder subirnos a
10 minutos de vueltas en la pista por un valor de 90 mil
pesos.
¡Si!, pensaste lo mismo que nosotros, “no era bueno
esperar tanto y pagar demás por tan solo 10 minutos de
tiempo”. Emma me dice
- mi amor, ¿tienes muchas ganas de subirte a los
karts?
- pues en realidad sí, porque es una experiencia
que solo he vivido una vez y fue cuando era
pequeño. Pero esperar tanto no lose
- a mi me da ladilla esperar tanto tiempo por tan
solo 10 minutos, además recuerda que no
tenemos mucho tiempo. Pienso que podemos
aprovechar más ese tiempo
- ¿qué se te ocurre?
- pues podemos ir a comer algo en la plaza de
comida
- jajajaj mi amor plazoleta
- como sea y después de comer podemos tomar
algo, ¿qué opinas?
- tienes razón en el tiempo mi vida, entonces
vamos a comer, otro dia podemos venir a los
karts
Así fue como nos dirigimos a la plazoleta de comida en el
tercer piso del centro comercial y sucede lo de siempre,
la difícil elección de que comer, además que nunca
habíamos salido a cenar o algo similar por lo que no
conocía los gustos de ella y enfatizo en esto porque para
mi la comida no es un problema, realmente me gusta
todo.
- mi amor, ¿qué te gustaría comer?
- no sé mi amor.
Respuesta básica de una mujer casi nunca saben lo que
quieren o por lo menos en cuanto a comida se trata.
- bueno hay de todo aca
- si eso veo mi amor
- ¿y si nos vamos a la fija?, un combo de
hamburguesa
- no mi amor eso no se me antoja
- ammm ok, entonces que tal comida típica
colombiana
- jejeje, mi amor no te ofendas pero la comida no
es tan rica es mucho mejor la venezolana
- ¿a si?
- si mi chamito, ¿te rompi el corazon?
- nop, porque no he probado la comida
venezolana, pero nadie me cambia mi ajiaco o el
mute uff
- jajajaja mi amor es que nose siento que le hace
falta sazón, por ejemplo las empanadas
- ¿qué vas a decir de las empanadas?
- jajajaja, mi amor hacen una empanada de carne
y tiene arroz
- obvio, es para el colombiano todo debe llevar
arroz
- pero no una empanada, si es de carne debería
llevar solo carne
- bueno mi amor es que solo carne es seria como
insípida
- claro que no
- bueno en fin. Más bien comamos algo
intermedio comida mexicana, acabo de ver un
local que vende comida muy rica
- esta bien mi amor
Nos acercamos al negocio, un recibidor nos entregó la
carta y al revisar yo pedí unas quesadillas y ella un taco
al pastor. Los platos son en combo entonces venían con
papas fritas y gaseosa; hacemos la orden y como quería
ser todo un caballero yo pago, me entregan un
dispositivo cuadro de color negro y el recibidor me dice:
- ustedes se pueden ubicar en cualquier parte de
la plazoleta y una vez su pedido esté listo, este
aparato va a vibrar para que ustedes se puedan
acercar a reclamar el pedido
a lo que respondo
- ok muchas gracias
El siguiente paso era encontrar una mesa, por lo que le
digo a mi amada
- mi metro 54, ¿en donde te quieres ubicar?
- no lo se
- bueno, ¿qué tal si nos ubicamos cerca a una de
las pantallas para ver el partido?.
En ese momento estaban transmitiendo un partido de
una liga europea de fútbol
- si podria ser
Nos dirigimos a buscar la mesa adecuada, sin embargo
había mucha gente y casi todas estaban ocupadas, así
que tuvimos que caminar un poco para hallar la
ubicación perfecta.
Sin embargo a un par de metros divisé una mesa, por lo
que nos acercamos con la mala suerte que era una mesa
para seis personas; por obvias razones era muy grande
solo para nosotros dos, entonces Emma me dice:
- mi amor mira
- ¿a donde mi amor?
- aquel igar a tu derecha
Con esa frase yo giro y observo la mesa perfecta, dos
puestos y un cuadro, además al frente de una pantalla
gigante, apenas para nosotros dos. Luego de esto nos
sentamos y empezamos a dialogar acerca del fútbol y de
porque me gustaba, pero el tema fue cambiando y por
algún motivo llegamos a una conversación difícil, los
niños.
Si ambos teníamos perspectivas diferentes de como
educar a los niños. Ella pensaba que la educación de los
niños debía ser más amorosa y comunicativa; yo por el
contrario pensaba que la autoridad y el expresar afecto
era la fórmula.
Mientras estábamos en este diálogo el dispositivo vibró
de forma estruendosa, tanto que me asusto y di un
pequeño brinco, Emma por supuesto se asustó pero lo
disimuló mejor. Paso seguido, me dirigí al local a
reclamar la comida, de regreso a la mesa, Emma me
estaba esperando con tranquilidad, viendo el paisaje y
las puntas de su cabello; se veía hermosa, pues el brillo
que la caracterizaba se asomaba nuevamente.
Cuando llegue a la mesa, ella me mira a lo que no puedo
evitar seguirle la mirada, acto que casi daña la velada
pues por poco se me cae la comida en la mesa, no
obstante pude equilibrar la bandeja gracias a mi
habilidad con las manos. Fue un acto de adrenalina
graciosa, pero Emma en su preocupación me ayuda a
colocar los platos en la mesa para que no se cayeran las
cosas.
La comida estaba deliciosa, mis quesadillas estaban en
el punto ideal y el taco al pastor tenía un saber perfecto,
lo se porque Emma en medio de la conversación me dio
un bocado, lo curioso es que ella estiró su mano con el
cubierto hacia mi boca, lo cual fue extraño para mi, pues
solo una persona había tenido ese detalle conmigo. ¡Si!
Mireya, sin embargo debo aceptar que fue tierno y esa
fue la razón por la que permití ese acto.
Después de un tiempo el diálogo continuaba, la comida
se acababa, pero Emma ya estaba satisfecha y aun
quedaba medio plato, mientras tanto yo ya había
acabado con el mío, así que decido ayudar un poco a mi
amante para no desperdiciar comida. Una vez
terminamos, decidimos ir saliendo del centro comercial
hacia la parada de autobús pues el tiempo ya se nos
acababa. Paso a paso avanzamos y cuando llegamos a
la calle el instinto nos lleva a comprar un par de cigarros,
como es común en la ciudad encuentras una chaza en
cada esquina, Emma se dirige a comprar los cigarrillos,
en ese momento reviso el celular para ver los mensajes y
encuentro que Mireya me había bombardeado con
mensajes negativos donde decía:
- 3:05 pm: hola ¿cómo vas ?
- 3:12 pm: bebe se siente como mal y Dulce no
quiso ir a estudiar
- 4:00 pm: bebe ya comió pero si chinchoso
- 4:05 pm: hola
- 4:40 pm: bueno ya bebe durmió pero no fue fácil
para que lo hiciera
- 5:10 pm: ya se llevaron a Dulce
- 5:30 pm: ¿por qué no responde?
- 5:50 pm: si ve que a usted no le importa nada
que tenga que ver con nosotros, ni siquiera ve
los mensajes y yo como una boba le sigo
creyendo mejor dicho si quiere contestar pues
bien
- 6:20 pm: mejor haga lo quiera, es más si quiere
que no venga
Vi todos los mensajes y quedó impactado. Entendí un
poco la molestia de Mireya, pues se supone que yo salía
a las 5 de la tarde de la oficina, sin embargo por charla
tan amena con Emma se me olvido responder a Mireya.
- 6:25 pm: hola ¿como estas?. escribí
- 6:26 pm: Perdóname, es que salí y no me di
cuenta de los mensajes fui un desconsiderado.
También es que cuando salí con el grupo de
trabajo fuimos por una cerveza.
- 6:26 pm: me tomo la ultima cerveza y me voy
Una respuesta muy básica para la cagada
- que tal la hora a la que viene a aparecer. Mireya
- si perdon, es que me entretuve. Yo
- por eso es que digo que a usted no le importa
nada de nosotros y lo demuestra cada vez que
puede
- no, es así, solo se me pasó el tiempo, pero ya
en ratico voy para la casa
- si claro, yo a usted no le creo nada, quien sabe
con quién esta que no pudo contestar mis
mensajes
- no pienses asi, solo estoy con mis compañeros
distrayendome, tu sabes que fue una semana
difícil
- aja, nose
- es verdad, no te preocupes que es un rato voy
- ok
Eso obviamente afectó mi temperamento lo que se vio
reflejado con Emma por lo que me pregunta:
- ¿estás bien mi amor?
- no tanto. Respondo
- ¿que paso?
Le dijo a Emma todo lo que paso con Mireya y ella con
mucho razón dice
- mi amor te pasaste como no le vas a contestar
- mi metro 54, nose, estaba también contigo que
se me olvidó por completo el mundo
- jumm, yo entiendo a Mireya porque se lo que se
siente, pero en cierta parte ella te quiere
manipular
- ¿por qué lo dices?
- por la forma en como te dice las cosas de los
niños, lo que quiere es que vayas ya
- bueno pues ella siempre me lo ha dicho así,
- mi chamito entonces todo el tiempo te ha
manipulado con ello, te lo digo porque yo
también tengo hijos y si mi niños pasan por
cosas que es normal yo me encargo no busco
que mi pareja salga corriendo a rescatarme
- eso es lo que yo le digo, es decir yo me
preocupo por los niños pero si no puedo estar
ella tiene que responder
- si mi amor, pero la forma en que te lo dice es
para que tu veas la necesidad de ir allá a estar
pendiente
- entiendo mi metro 54
- que feo eso, las mujeres no deberiamos ser asi,
aunque debo aceptar que yo también lo hice
tiempo atrás
- si mi amor pero es me tiene mamado sabes
- ¿y entonces qué piensas hacer?
- nose, pues por ahora que tal si vamos a tomar
un pola
- ¿quiere?
- si, igual le dije a Mireya que estaba tomando
- bueno vamos pero no nos demoremos porque
ya esta tarde
- ok
Paso seguido nos dirigimos caminando a una zona de
bares cercana. Mientras lo hacíamos hablamos de la
relación de mi metro 54; ella me decía que el esposo
actuaba de forma similar a mi pareja con la intención de
tener algún control sobre ella, pues indicaba que sus
hijos eran la única razón para estar con él y también su
mayor debilidad.
Nuestra situación era tan similar en tantos aspectos que
era realmente una concidencia, probabilidad efímera de
la vida, una casualidad rara como los relámpagos
volcánicos o como los penitentes de las montañas de los
Andes, gracias a esto mi mente estaba confusa, mis
pensamientos equivocados y mi corazón divido. Razones
suficientes para desencadenar las ganas de desaparecer
del mundo, por lo que cuando llegamos al destino (un
bar) le dijo al mesero que traiga dos cervezas y media de
aguardiente, solicitud que sorprende a Emma, ya que
mezclar cervezas con licor es una combinación
peligrosa, entonces me pregunta:
- ¿te quieres emborrachar mi amor?
- nose, per si quiero algo mas fuerte que un pola
- bueno yo te acompaño
- gracias mi metro 54
- no hay nada que agradecer mi amor
Después de unos minutos el mesero llegó con las
bebidas, como es común en colombia la presentación es
un balde con hielo y las bebidas.
Lo primero que hice fue destapar las cervezas y alistar
dos copitas (si esta vez sí había copas) donde serví dos
shots de “guaro”, con mis dos manos levantó las copas
de la mesa, le extiendo una a Emma y le dijo
- ¡salud!
- salud, pero ¿por qué brindamos?
- bueno por la coincidencias de la vida que cruzó
nuestros caminos
- si que suerte
¡Clic!, las pequeñas copas de plástico chocan, paso
seguido sentimos el ardor característico de la bebida en
nuestras gargantas, claramente la expresión facial es
inevitable. Luego de esto continuamos con la cerveza y
dialogamos un poco de la música y de la forma de bailar
de los colombianos, Emma indicaba que los nosotros no
teníamos flow para bailar; yo defendiendo a mi raza le
decía que si que venia en la sangre y aunque no fuera un
buen bailarín, me defendía y estaba dispuesto a
demostrarlo por lo que estire mi mano para invitarla a la
pista. Ella me dijo que, aunque los venezolanos bailan
mejor, no sabía bailar, entonces yo le digo:
- yo te enseño
- no mi amor, es que soy re mala
- ay ven mi metro 54, yo soy buen profesor
- jejejej, muchos me han dicho eso pero es que
soy muy mala para bailar
- no se pierde nada jejeje
Ella con algo de resistencia se levanta de la silla y yo con
la intención de que se sintiera más segura, le expresó
que no vayamos a la pista central si no que nos
quedaramos cerca a la mesa, ella acepto y iniciamos con
las clases.
Debo aceptar que al principio fue algo gracioso, ambos
estábamos “troncos” (palabra colombiana para definir a
una persona que no se le ve armonía al bailar), sin
embargo después de los tragos y el calentamiento, nos
desinhibimos un poco más encontrando una conexión.
Por supuesto yo me movía mejor que ella sobre todo en
la salsa y salsa choke, pero Emma no se quedaba atrás.
Estábamos disfrutando mucho, cada canción, cada
género musical, cada shot, aumentaba nuestro
vínculo,todo iba perfecto, pero se me olvidaba un
pequeño detalle, nuestras familias. Como a las 8:30 de la
noche revisé mi celular y tenía llamadas perdidas de
Mireya; así que decido llamarla aunque sabía que el
enojo se apoderó de ella.
RING RING
- alo
- alo. Ella me contesta
- ¿como estas?
- ¿CÓMO ESTÁS?, USTED ESTÁ PERDIDO
TODA LA NOCHE Y ME PREGUNTA ESO, MÁS
BIEN EN DÓNDE ESTA USTED QUE NO HAY
LLEGADO A LA CASA
- me estoy tomando una cerveza como te dije
- SI CLARO, YA SON LA 9 DE LA NOCHE
¿USTED NO PIENSA VENIR A LA CASA O
QUE?
- sin en rato, tranquila
- TRANQUILA, VEA USTED ES UN HP,
NOSOTROS CON BEBE COMO UNOS
MARICAS ESPERANDO Y USTED
PASANDOLA BUENO CON QUIEN SABE QUE
Y ME DICE NO TRANQUILA
- bueno pues yo te dije que me iba a tomar una
cervezas
- ¿ENTONCES EL HECHO DE DECIRME LE
QUITA QUE ES UN IRRESPONSABLE?, NO
SEÑOR, USTED ES UN DESCARADO
- tampoco te pongas asi, es decir son solo una
polas
- SIEMPRE ME DICE LO MISMO Y YA ESTOY
MAMADA DE ESTO, MEJOR NI LLEGUE Y NO
VENGA A BUSCAR AL NIÑO
- ¿por qué dice esto?, tampoco así, porque
prácticamente que me está echando de la casa
- SI PORQUE ES MI CASA Y SI TIENE MUCHOS
AMIGOS PUES DÍGALE A ELLOS QUE LO
DEJEN QUEDAR PERO ACA NO VENGA
- ¿Me está sacando en cara que estamos
viviendo en su casa?
- PUES SI POR QUE SI A USTED NO LE
INTERESA MENOS A MI
- ¿Es enserio?, ¿me está diciendo esto de
verdad?
- SÍ Y HAGA LO QUE QUIERA
Con esta frase me colgo la llamada y yo intente
devolverle la llamada, sin embargo no contestó, así que
vuelvo al bar donde Emma me esperaba pues había
salido para que no se escuchara el ruido del bar en la
llamada. Una vez en la mesa, le explico a Emma la
situación y ella me responde:
- mi amor a mi me paso igual, hace un rato me
llamó mi esposo a decir algo similar pero más
grosero, en realidad nose que hacer
- yo tampoco mi amor
- además tu sabes que yo vivo al otro lado de la
ciudad, es muy lejos y el transporte sería
complicado
- si entiendo mi metro 54
- jumm que situación, nos dejamos llevar por la
emoción
- si, pero bueno pues ya terminemos el trigo y
miramos qué hacer
- pues si
Efectivamente pospusimos el problema para después;
por el momento nos enfocamos en bailar y disfrutar de
ese respiro, como si el resto del mundo no existiera.
En realidad fue muy agradable ese momento, el bar se
llenó, el ambiente era de rumba, la música era genial y
Emma bailó reggaetón, salsa, merengue, dancehall
hasta salsa choke, que es un género muy colombiano.
Casi una hora y media después se acabó el licor y la
noche estaba avanzada, era momento de decidir el curso
exacto de lo que iba a suceder.
- mi metro 54, ¿qué quieres hacer?
- ¿a qué te refieres mi amor ?
- pues si son casi las 10:30 de la noche y a partir
de las 11 los autobuses dejan dejan su servicio
- carajo si, entonces creo que es momento o de
irnos para la casa o de irnos a otro lugar
- a otro lugar, ¿a que te refieres?
- me refiero a un motel, pues ni a ti, ni a mi nos
quieren en la casa, entonces seria una opcion
- comprendo mi amor, pero no sabria responderte
- animate mi metro 54, solo dices que te
emborrachaste y terminaste en la casa de una
compañera
- mm no lo se
RING RING
En ese momento mi celular suena. ¡si! era llamada de
Mireya, por algún motivo que respondo la llamada
- alo. respondo mientras voy saliendo del bar
- alo
- ¿que paso?
- ese saludo tan maluco
- pues cómo quiere que este después que me
echó de la casa
- pues porque tenía mucha rabia, pero ya se me
paso
- ¿por eso me llama?
- si, pues se que no debí gritarle, es solo que la
rabia de cómo hace las cosas me lleno, pero no
me gusta que peliemos
- no lo sé, usted siempre es asi, me trata mal y
después quiere tapar todo con una curita
- es que usted tambien es bien pasado, pero
bueno mas venga, nos arrunchamos y hacemos
el amor
- ¿como?
- si, no se quede alla mas tiempo venga y lo
hacemos bien rico
- ¿Es enserio Mireya?
- si, pero parece que no le suena la idea
- pues como ve vas a decir esto justo cuando
estamos peleados, además yo llevo buscando
estar con usted unos quince días y siempre me
decía que no, y ahora me echa de la casa pero
me tiene ganas
- si, ¿qué puedo hacer si usted me atrae mucho?
- pensar un poco más las cosas, porque como
cree que me siento cuando me dice face una
hora que busque en donde dormir y ahora que lo
hagamos
- pues bien porque su mujer lo espera en la casa
- no Mireya, usted juega conmigo como quiere y
esto lo estoy sintiendo como manipulación
- si ve que con usted no se puede, yo quiero
intentar solucionar y vea
- pues si quisiera solucionar no me hubiera
echado de la casa
- vea, yo estoy cediendo para que venga y la pase
con su familia como debería ser, pero usted me
saca excusas
- cediendo, ¿después que me sacó de la casa?
- pues sí, porque lo pense bien y eso lo dije con la
cabeza caliente
- eso es lo que digo, usted con la cabeza caliente
me trata como quiere y despues me dice
“perdoname”, no las cosas no son asi
- ¿entonces?, ¿va a venir o no?
- NO
- ¿y que va hacer?
- pues usted me dijo que que buscara en donde
quedarme y eso hice
- no pues tan obediente,¿y con quien se va a
quedar?
- con un compañero de trabajo
- claro compañero, más bien con qué vieja
- no es ninguna vieja, pero piense lo que quiera,
como siempre
- pues es lo que usted me hace pensar
- claro, ahora entonces soy el malo del paseo
- ¿pues quien se está quedando fuera de la casa?
- PERO ES PORQUE USTED ME SACÓ DE LA
CASA MIREYA
- pero le digo que venga y no viene
- agg mejor dicho chao, hablamos mañana
Inmediatamente cuelgo la llamada con ira en mi cabeza,
Mireya sacó sus garras de la manera más descarada
posible, lo único que quería era que estuviera allí como
fuera.
En parte la entiendo porque se supone que yo soy el
pilar del hogar y debería estar en mi casa, pero actuando
de esa manera mostró el nivel de manipulación en sus
actos.
Del enojo que tenía, compré un cigarrillo, lo encendí y
fumé al frente del bar, olvidándome por completo de
Emma. Mientras la ansiedad se iba, mi amante sale del
var con las maletas y las cosas, yo le veo e
inmediatamente corrí a ayudarla.
- mi amor perdoname, tuve una llamada muy paila
y quería sacar esa mala vibra
- tranquilo mi amor, si lo supuse es solo que yo
estaba sola ahí y los tipos me invitaban a bailar
y no quería, por eso a penas te vi, decidí salir
con las cosas para irnos
- mi metro 54 perdoname por dejarte sola, enserio
fui descortés
- tranquilo mi amor, mas bien busquemos un taxi
- ¿taxi?
- si para ir al motel
- uy, ¿enserio mi amor ?
- si mi vida ya es muy tarde y no llego a la casa,
imagino por tu cara que hubo problemas en la
tuya
- si mi vida
- bueno por eso vamos a buscar un taxi
- ok, dejame me termino de fumar el cigarro
- no mi amor, vamos ya quiero descansar
- ok ok
La premura de Emma era bastante, por lo que
cambiamos directamente a la zona de taxis, le hago el
pare a uno y boto el cigarro que iba a la mitad. Después
de esto le doy la indicaciones al conductor y nos
dirigimos a un mote, en el camino no hubo mucha
conversación, más bien nos demostramos mucho amor
por medio de besos y caricias, que gracias a los efectos
del alcohol se sentían diferentes; especiales por decirlo
de alguna manera.
Una vez en el motel seguimos los mismos pasos de
siempre, anuncio, oferta, habitación, aunque esta vez fue
diferente, pues Emma pagó el tiempo. Ese acto me
sorprendió, ya que es extraño que una mujer pague este
tipo de escenario, pero bueno ¿quién soy yo para
negarme?. Así que cuando la puerta se cierra, Emma
se quita los tacones y el pantalón, se queda solo con una
blusa y tanga; por mi parte también me quito el pantalón,
los zapatos y mi saco. Inmediatamente nos acostamos,
nos arropamos y abrazamos, en cuestión de minutos el
sueño nos aborda, como si hubiéramos ingerido algún
medicamento para dormir.
Tiempo después, unas dos horas diría yo, las cervezas
me pasan factura, por lo que inevitablemente me debo
levantar al baño, entonces de a pocos me levanto sin
hacer mucho movimiento y ruido, ya que Emma aún
estaba en un sueño profundo y no quería despertarla.
Realizó la necesidad básica del ser humano, con toda la
tranquilidad del mundo, no obstante la tranquilidad se
pierde al regresar a la cama, puesto que Emma estaba
semidesnuda en la cama con la pierna derecha doblada
en una pose bastante sensual, inevitablemente mi
instinto devorador surge de lo más profundo de mi ser
con hambre, con ansias de Emma.
Por lo tanto acecho a Emma cual felino en cacería, en
silencio, lento, primero los brazos en la cama, luego los
pies y suavemente me posiciono arriba de ella. La
intención era clara, seducirla sin que se despertarla, por
lo que empiezo acariciando su cabello, luego besó su
cuello y cada vez más acerco mi pelvis a su trasero; ella
se mueve lentamente como quien se está despertando,
ubicándose completamente boca arriba, lo que me
facilita las cosas.
Beso sus senos y bajó hacia su estómago, sigo bajando
hasta llegar a la pervil y terminó el recorrido en su
vagina, la cual estaba cubierta por su tanga, esto me
llevó a pasar mi lengua por encima de la tela. Emma aun
no abre los ojos, pero su cuerpo reaccionó con las
contracciones involuntarias que genera la excitación,
quiere decir que iba por buen camino. Entonces continuó
rozando mi lengua, la tanga se humedece, mi amada
cada vez se mueve más, lo que significa que está
tomando conciencia y de un momento a otro me tomó de
la cabeza haciendo presión con sus manos y se mueve
de forma desenfrenada.
¡Si!, mi propósito se cumplió, Emma estaba caliente,
encendida de pasión, mientras yo continuaba
estimulando su clítoris. En un punto no soporto mas y se
levanta, conduce mis labios a los suyos y me besa
apasionadamente, simultáneamente con sus dos manos
desabrocha mi jean de forma desenfrenada; una vez lo
hace, intenta bajarme el pantalón sin lograrlo
completamente pero sí lo suficiente para que mi pene
erecto quede expuesto, así que mi amante lo toma con
una mano y con la otra mueve su tanga hacia un lado.
Ella tenía el control de mi miembro, de modo que lo
conduce hacia su vagina húmeda y como si fuera un
dildo lo mece de forma vertical en su clítoris.
AAAAhhhh Aaaahhh
Yo me encuentro arriba de ella siendo su juguete sexual,
pues en realidad no me movía, en cambio ella estaba a
fuego, cada vez abría más y más las piernas y sumandle
al movimiento de mi virilidad, también movía sus
caderas. Sinergia pura, reacción primitiva, bajos
instintos, Emma entró en una especie de trance donde
solo quería ser complacida por ella misma, siento que
Emma disfrutaba mas tocarse, que la misma penetración
y ¿quien era yo para inpedirlo?, por lo que le permito que
me utilice a su antojo.
Después de un par de minutos las contracción
musculares involuntarias aparecen, claramente no las
puede evitar por lo que se impulsa hacia arriba, cual
poseída por el placer.
AAAAAMMMMM AAAAAHHHHHH
Emma llegó al éxtasis, se vino, tuvo un orgasmo pero no
cualquier orgasmo, fue de esos que te dejan temblando
el cuerpo, como si tuvieras un pequeño ataque de
epilepsia. Solo fueron unos segundos, deliciosos
segundos donde pude disfrutar a Emma en su estado
más carnal y para mi fue épico, en realidad estaba muy
enamorado, pero el momento no termina ahí, Emma de
la misma porfa que utilizo mi pene, lo introdujo en su
feminidad, poco a poco, con cautela. Milímetro a
milímetro sentía cada vez más de Emma y sumándole a
mi arrechera (en colombiano), el instinto despierta, me
consume desde el interior, se apodera de mi cuerpo y
cada vez que lo meto lo hago con más fuerza, con más
ganas.
Tomo a Emma del cuello entrelazando mi dedos y
mientras mi pelvis empuja mis brazos jalan; ambos
estamos conectados en la intensidad del momento, ella
como se dice popularmente “blanqueaba los ojos” y yo
estaba dándole con todas mis fuerzas. Sin pensar nada,
la suelto y tomo su cintura y la giro con algo de
agresividad para seguir en cuatro; la faena sigue; mi
metro 54 con las piernas abiertas y la espalda inclinada
gemía de placer, inclusive arañaba el espaldar de la
cama.
No puedo con tanto, siento la premura del orgasmo;
Emma moviendo su trasero como si estuviera
cabalgando me lleva al extasis.
- ¡HIJUEPUTA!, ME VOY A VENIR
- aggg, que rico mi si; dame tu lechita
- ¿si?, ¿si?, ¿eso quieres?
- si, mi amor caliente dentro de mi
- dilo, dilo
- QUIERO, TU LECHE MI AMOR
- OTRAAAAA VEZZZZ
- DAMMMEEEEELLAAAA TTOOODDAA
Efectivamente llegue al orgasmo y ¿cómo no?, es decir
toda la escena, la atmósfera, los diálogos, todo era pura
candela por expresarlo de alguna manera. Posterior a
esto solo nos acostamos y dormimos, cual parejita de
pingüinos; cierro los ojos y la luz del día me despierta.
¡Si!, fue esa sensación de cerrar los ojos e
inmediatamente sientes la luz de dia, claramente habían
pasado horas, miro mi celular; está tranquilo; Mireya no
me había escrito ni llamado, me levanto, voy al baño, lo
hago un poco desorientado, después de orinar, regreso a
la cama y Emma ya se había despertado estaba sentada
en la cama
- Buenos días mi amor. Le dijo
- Buenos días mi amor, ¿qué tal dormiste?
- muy bien y ¿tu?
- bien bien mi amor, ¿qué hora es?
- como las 7 de la mañana
- uy, dormimos arto
- si mi metro 54. Imagino que ya es hora de irnos
- si mi chamito, seguro mi hijos deben estar con la
cabeza dando vueltas
- ¿dando vueltas?
- ¡si!, deben estar preocupados
- a ok
Recogimos todas nuestras cosas y salimos del motel, al
salir identificó que estábamos en el primer motel, donde
todo inició, aquel decorado con corazones y rosas. Lo
menciono así, porque en la noche me encontraba
alcoholizado, tanto que no tuve la retentiva de saber en
donde estaba.
Dicho esto a un par de calles se encuentra la estación de
autobús, por lo que nuevamente una corta caminata nos
espera; en el camino compre unos cigarrillos para
compartir y mientras los pasos se daban; la conciencia y
el remordimiento nos atacan, pues la decisión de pasar
la noche juntos fue impulsiva e imprudente.
Emma me expresaba que su esposo le había hecho
muchas llamadas y que seguramente cuando llegara a la
casa habría problemas, de esos que llevan a los golpes.
Esas palabras me hicieron reflexionar sobre lo
culpabilidad en el acto así que le dijo :
- mi amor, ¿te acompaño a tu casa?
- no mi amor, ¿porque lo harias?
- bueno es para que el man este no te haga daño,
no me gustaría que te pegara y menos por mi
culpa
- aaa, tranquilo mi amor; yo me se cuidar
- ¿segura?
- si mi chamito, igual tu debes ir a tu casa,
seguramente tu mujer debe estar muy
preocupada
- es muy posible, pero me preocupas mi amor
- tranquilo, no va pasar nada; igual si llegara a
suceder yo te llamo
- bueno esta bien
Con estas palabras llegamos a la estación y en la
entrada, beso a mi enamorada, fueron unos cuantos
besos de cariño y despedida, inofensivos se podría decir,
pero lo que no sabía era que se convirtieron en dagas
mortales para mi cuello.
En ese momento lo único que hago es subir al autobús
que me llevaría a mi casa; en el trayecto en mi cabeza
merodeaban las posibles mentiras para Mireya, también
los posibles escenarios que se podrían presentar. De
este modo al llegar a mi casa yo me encontraba
preparado para cualquier situación o eso creía.
Introduzco la llave a la cerradura de la puerta principal,
un rechino de metal es mi antesala, camino por la sala
hacia la cocina; asumi que Mireya estaba acostada, pues
aun era temprano, pero no; al llegar a la puerta de la
habitación la veo. Se encontraba doblando la ropa del
bebe sentada en la borde de la cama, en pijama
(harapos viejos), con ojeras en los ojos, además su
expresión demostraba decepción, cual persona sin
sentido de la vida; a unos metros en la cabecera de la
cama estaba el bebe con cierta tranquilidad viendo la
televisión.
Esta escena me quiebra en mil pedazos, para mí fue
traumático ver a la madre de mis hijos en ese estado y
más por mi culpa; sin embargo, con la colca entre la
patas, la saludo y le dijo:
- ¿como estas?. yo y mi preguntas estupidas
- pues como cree
- pues te ves cansada
- ¿CANSADA?, ¿USTED CREE QUE ESTOY
CANSADA?, PUES SI ESTOY MAMADA
(lágrimas) CON SU IRRESPONSABILIDAD,
CON SU MENOSPRECIO, ANOCHE BEBE NO
DURMIÓ NADA Y EN PARTE ES POR MI
CULPA, ME LA PASE LLORANDO POR USTED
- si lo siento, perdón
- ¿Y SOLO VA A DECIR ESO? ¿PERDON Y YA?
- pues sí lo siento, se que la cague
- NO, ESTO NO PUEDE SEGUIR ASÍ, ESTOY
CANSADA DE QUE SIEMPRE HACE LO QUE
SE LE DA LA GANA Y NOS DEJA A
NOSOTROS SOLOS
- si, si lo se, se que estas cosas no están bien
- Entonces, ¿PORQUE LAS HACE?
- solo me deje llevar y me emborraché
- SI CLARO Y UNO SI ESPERÁNDOLO HASTA
CON COMIDA Y TODO
Mireya empieza a llorar y dice:
- USTED YA NO ES EL MISMO, HA CAMBIADO
MUCHO
- no es eso. Respondo
- SI LO ES, USTED TIENE OTRA PERSONA
¿VERDAD
Ish, me desarmo, quede sin palabras y el silencio fue una
respuesta
- YO SABIA, ¡YO SABIA!, DIGALO ESTA CON
OTRA VIEJA , NO TIENE LO HUEVOS PARA
DECIRLO
Nuevamente quedó anonadado, mi cabeza no piensa,
todas las excusas, todo lo que había pensado. El gran
mentiroso fue confrontado por la realidad que le estaba
haciendo pasar a mi mujer
- aaaa,yo no queria..
- HIJUEPUTA
¡PPPAAAMMM!, me da un cachetada con todas sus
fuerzas e inmediatamente el bebe grita de angustia
- USTED ES UN PERRO HIJUEPUTA, ¿COMO
ME VA A HACER ESO?
- Mireya no tiene porqué reaccionar así
- ENTONCES ¿CÓMO QUIERE QUE
REACCIONE?
- no pues dejeme le explico que paso
la conciencia me gano
- ¿QUE VA A DECIR?, ¿QUE ME VIO LA CARA
DE PENDEJA?, ¿QUE SOY UNA ESTUPIDA
POR CREER EN USTED?
- lo primero es que todo sucedió por los tragos,
- AHORA VA A DECIR QUE ESTABA
BORRACHO
- es que si estaba borracho, anoche con su…..
- ¿ANOCHE?, ¿COMO ASI QUE ANOCHE?
- pues con todo el problema de ayer que usted
me peleo
- ¿ENTONCES ES MI CULPA?
- no, solo que yo me llene de ira y rabia, entonces
me puse a tomar mucho de diferentes tragos,
entonces como estábamos con mis compañeros
de trabajo, me molestaron mucho
- ¿ENTONCES EL SEÑOR SE DEJA
INFLUENCIAR DE LO QUE DICEN LOS
DEMÁS?
- no, es que me molestaron diciendo “lo tiene
amarrado”, “esa mujer lo tiene sometido” y eso
dio pie para que una compañera de trabajo se
me acercara a preguntarme porque me decían
eso
Bueno ¿que te digo?, si dije la verdad, a medias quizás,
evadiendo responsabilidad puede ser, pero la dije
- entonces una cosa llevó a la otra y cuando me
llama a manipularme me dio mucha más rabia
- ESTUPIDO, ¿CUAL MANIPULACIÓN?, YO LO
ESTABA ESPERANDO
- pues con sexo como casi siempre, eso me lleno
de pensamientos y los tragos cumplen con su
deber, asi que cuando salimos del bar; estaba
buscando un taxi para aca, pero esta nena me
pregunto que si tenia donde llegar, yo le dije que
no, porque tu me habias hechado,entonces me
dijo que parcharamos yo me fui de atreevdo yu
le dije que si parchavamos enun motel….
¡PPPAAAAAMMM!, Mireya me da un golpe con el puño
cerrado y luego otro y otro, me lleno de puños. Yo solo
me cubrí la cara con los brazos y de reojo veía a mi hijo,
mi bebe, gritando de desespero; eso me marco mucho,
tanto que a dia de hoy lo recuerdo como si lo estuviera
viviendo nuevamente, por esta razon empujo a Mireya
para separala de mi y le dijo
- YA NO MAS MIREYA, CALMESE
- CUAL CALMESE HIJUEPUTA,PERRO, USTED
ES UN DESGRACIADO
- VEA MIREYA YO ENTIENDO QUE ESTO ES
MUY DIFÍCIL PERO TAMPOCO
- ¿TAMPOCO?. Mireya llorando y gritando
- MEJOR HABLAMOS DESPUÉS CUANDO
USTED SE CALME
- ¡DESPUÉS NADA!, USTED A ESTA CASA NO
VUELVE HIJUEPUTA, VÁYASE CON ESA PUTA
CON LA QUE SE ACOSTÓ
- MIREYA YO SE QUE ESTA RE BRAVA PERO
PIENSE LAS COSAS
- ¿PENSAR QUE?, ESTA ES MI CASA Y SE VA
DE MI CASA DESGRACIADO, ¡NO LO QUIERO
VOLVER A VER!
- ¿Y MI ROPA Y MIS COSAS?
- USTED NO SE MERECE NADA
Nuevamente lanza sus puños, sin embargo esta vez no
lo permito, la empujo antes de que suceda y me dirijo a
salir de la casa; ella de grita
- ¿POR QUÉ SE VA?, VENGA PONE LA CARA,
QUE MUY HOMBRE
Mireya en medio de su enojo quería iniciar lo que en
colombia llamamos “trompadas”; sin embargo, yo no
podía ponerme en ese mood, ya que si lo hacía
fácilmente podría ser demandado.
- no Mireya no es el momento, usted está muy
violenta
- VENGA HIJUEPUTA, NO QUE MUY MACHO
- no, mejor hablamos después
Proceso a abrir la puerta y salir de esa casa; fue la mejor
decisión, pero por obvias razones Mireya no lo veia asi,
sigue gritando desde la puerta a la calle
- VENGA Y CUADRAMOS LO DE LA ROPA
- ENTONCES TRAS DE PERRO INFIEL ES UN
INMADURO QUE NO PUEDE PONER LA
CARA
- VENGA
Yo no respondo nada, solo camino hacia el frente con los
nervios alterados, la sangre a fuego y el autocontrol al
máximo. Llegó a la esquina donde hay una tienda de
viveres compró media caja de cigarros (la situación lo
ameritaba), enciendo uno y camino hacia un parque
cercano. Una vez en el lugar, me siento en unas gradas
de cemento; el primer cigarro casi se acaba, por lo que
enciendo otro. Inhalo y exhalo, lo que potencia el efecto
de la nicotina, calmando un poco todo lo que generó la
situación anterior y a su vez generando la preguntas
¿Hice lo correcto?, ¿para que me puse a decirle?,
¿mejor me hubiera quedado callado?, ¿y si no puedo ver
a los niños?, ¿y si mi hija se entera de todo?, ¿y si?, ¿y
si?.
Pasan unos 10 minutos meditando estas preguntas,
entonces tomó las fuerzas para llamar a Mireya
- halo
- halo. Contesta Mireya molesta
- yo se que actue mal y quizás no merezco su
perdón, pero vea que tenemos los niños y yo
necesito solucionar que vamos a hacer
- ¿QUE VAMOS A HACER DE QUE ?
- pues de todo, porque entiendo que no me quiere
en su casa, pero yo ahí tengo mis cosas
- ¿COSAS?, PUES NI MIERDA YO NO LE VOY A
DAR NADA Y USTED ACÁ NO VUELVE A
ENTRAR. MIRE A VER QUE HACE O DÍGALE
A LA VIEJA ESA QUE LO VISTA
- pero Mireya, eso no tiene nada que ver; al
menos déjeme sacar mi ropa, para poder ir a
trabajar mañana
- ¡NO!, DE MALAS MIRE A VER COMO
SOLUCIONA
Después de esta frase cuelga la llamada; yo le vuelvo a
marcar de inmediato pero no hay respuesta, intenté unas
5 veces y nada. En ese punto no sabia que hacer,si
regresaba a la casa corría el riesgo de que la situación
empeorará y no pudiera controlarme, si me quedaba en
el parque sería perder el tiempo, entonces termino mi
cuarto cigarrillo y encuentro una posible respuesta.
Tiempo antes, uno de mis compañeros de trabajo me
había dicho que estaba buscando un apartamento nuevo
ya que debía mudarse pero que solo no podía pagar uno,
por lo que estaba buscando rummy.
Lo se, no es tan fácil vivir con alguien, pero punto a mi
favor era que ese compañero era parcero mio y nos
habíamos ayudado varias veces en diferentes
situaciones, por este motivo me desplazo a una parada
de autobús para dirigirme a donde vive. Mientras camino
le hago una llamada al hombre para saber en donde se
encontraba; el me dice que se estaba ubicado como a 20
minutos de mi, sobre la calle 80; le digo que voy en
camino para hablar algo importante.
Ya en el autobús, me encuentro sentado pensando en
como deje salir todo de control, pensaba en Emma y
como su amor me llevó a tomar decisiones que quizás
nunca hubiera hecho. Que mierda, me sentía confundido,
desolado, con sueño, hambre y lo más difícil de todo
culpable de dañar mi hogar.
Por otro lado puede que te preguntes si llamé a Emma y
la respuesta es no; ella se encontraba con su familia,
además era muy probable que estuviera en una situación
similar, así que debía “morir solo”.
Llego a mi destino, un parque en donde mi compañero
estaba paseando su perro; un pastor alemán bastante
bello y de buen tamaño.
- ¿cómo vas bro?. pregunta el con intriga
- que te digo bro, la cague re feo
- ¿ahora que hiciste? (él conocía muchas de mis
locuras)
- pues recuerdas que yo tengo cuento con Emma
- si
- bueno, pues anoche por cosas de la vida nos
quedamos juntos en un motel
- no seas hijueputa, ¿a lo bien?
- si parce, la cague paila, me deje llevar por la
pelea con Mireya y pues Emma me sigo el rollo
- no marica, paila, paila, paila
- pero eso no es lo peor
- ¿a no?
- no, pues llegue en la mañana y discuti con
Mireya
- no pues ahi veras sino
- si claro, ella tenía toda la razones para pelear; la
cagada es que en medio de la pelea yo me
sinceré con ella y le dije la verdad
- ¿cual verdad?, ¿que estabas en una relación
con Emma?
- tan así no, pero sí le dije que había pasado la
noche con una mujer y que le había sido infiel
- ¿que?, asi o mas bruto, bro uno lo niega hasta la
muerte
- es que yo fui el que le dije a ella
- ¡PEOR!, si tienes el pecado encima no te pones
a confesarte con tu mujer
- aggg parce es que la vi llorando y nose, surgio
un sentimiento de honestidad todo marica,
porque pues a pesar todo ella es un buena
mujer
- puede que sea la madre teresa de calcuta, pero
si la le estas fallando no le dices
- es que no puede seguir con la mentira
- ¿y entonces ?
- pues reaccionó re mal
- ahi veras si se pone feliz
- pues con decirte que hasta me pego y todo
- iissshh, se puso agresiva
- si marica paila, tanfo fue asi que tuve que salir
de la casa pues para no reaccionar mal
- si negro era mejor que salieras porque donde tu
le llegaras a pegar te embalas
- si bro paila, pero entonces me hecho de la casa
- aaa marica era de esperar bro
- pues si pero ahora yo quedo en la calle; lo
bueno es que yo tengo una plata ahorrada justo
por si acaso, porque recuerdas lo que sucedió la
vez pasada
- si lo recuerdo, menos mal aprendes de tus
errores o algo asi
- jajaja si, pero el tema es que no me da para
pagar un arriendo solo, por eso venía a hablar
contigo
- ok
- como tú me habías dicho que estaba buscando
un lugar para vivir solo pues podemos ser
rummy y nos dividimos los gastos
- ¡uy bro!
- bueno pues ya, ya no, porque es entendible pero
si a principios de mes que es en una semana y
yo miro en donde me quedo estos estos días
- pues bro siendote honesto ahora no puedo
- uy no me digas eso
- si es que ahora estoy viviendo con mi mama y le
estoy ayudando con los gastos, si me voy
contigo así de la nada pues pondría en una
situación difícil a mi mama y paila
- aaa mk
- si bro, es decir yo si me quiero ir a vivir solo
porque tu sabes que siempre he tenido mi
independencia, pero por el acuerdo con mi
mama, haré eso por ahí en seis meses
- parce me dejas frío
- si disculpa bro,pero paila
- no tranqui negro tampoco es que tengas como la
obligacion
- sin embargo en lo que te pueda ayudar de una,
¿necesitás plata?
- no bro, yo tengo gracias, pues por ahora voy a
buscar en donde quedarme esta noche y
mañana buscaré la forma de resolver
- mmm buenos si lo mejor seria que fueras a
descansar y ya con la cabeza fría puedas ver tus
opciones
- si bro
- dale, me cuentas cualquier cosa, que desde que
pueda te ayudo
- si, si gracias bro
- y por favor no cometas mas locuras
- no o no creo jejejej
Ese encuentro no fue tan efectivo para mi y tuve que
irme como llegué; sin una alternativa que solucione mi
situación. Al despedirme del hombre lo que hice fue
caminar hacia una zona comercial cercana, pues debía
comprar al menos los implementos de aseo básicos
(jabón, crema dental, cepillo de dientes, desodorante,
etc). Mientras caminaba me alcance a fumar otros 3
cigarros y mi cuerpo se siente somnoliento a causa del
trasnocho y la nicotina además que no había comido
mucho y ya eran las tres de la tarde; tampoco es que
quisiera alimentarme.
Llegue a la zona comercial mencionada anteriormente y
me dirijo a una droguería a comprar los implementos
pero caigo en cuenta que no tenía en donde guardarlos,
entonces paso a una tienda de suvenires que se
encontraba al frente pasando la calle. Una vez adentro
no sabía qué comprar, pues tenía la esperanza de
recuperar mis cosas, así que tenía que ser un utensilio
pequeño. Miro a mi derecha y en la parte superior de la
estantería ubico un “canguro”, perfecto para mi
necesidad asi que lo compro y luego regreso a la
droguería, adquiero lo necesario para mi aseo personal y
caminó un poco pensando en que debería comer algo,
pero no tenía hambre, aunque si me sentía cansado,
bastante cansado.
Me detengo en una esquina y enciendo un cigarro; no
tenía un norte, no tenía nada que hacer, ni siquiera una
cama en donde dormir. No puedo echarle la culpa a la
vida porque fueron mis decisiones, pero ¿porque
cruzarme a Emma en el camino?, ¿qué necesidad
había?, ¿será que las cosas pasan por algo? o solo son
el resultado de sucesos anteriores que no tienen ningún
sentido específico y coincidencialmente cambian la vida
de las personas. Al final es la pregunta que todos los
seres humanos queremos responder, pero en mi caso ya
no tenía sentido pensar en eso, aunque lo hacía.
La noche cae, el atardecer fue bastante rápido; no
alcance a terminar el cigarro cuando ya estaba oscuro y
las luces de la ciudad se encendían. ¿Qué hacer? pues
mis alternativas eran reducidas; mientras mi cerebro
visualiza estas palabras, mis pies me llevan en dirección
al oriente de la ciudad, solo unos cuantos pasos y a mi
derecha veo una zona de moteles en el barrio las ferias
(donde pase la primera noche con Emma).
En esta situación; mi mejor opción es uno de esos
moteles, así podría pasar la noche, ducharme, asearme
y descansar con un precio bastante económico.
Entonces me dirijo a uno de los jaladores (personas que
incentivan a los transeúntes a tomar el servicio).
- buenas
- buenas noches,
- pa, ¿cuanto vale la noche?
- 60 mil pesos
- uy pero eso es caro, es que es solo para mi
- ¿solo para usted?
- si, es en tema largo, pero pues mi mujer me
echó de la casa y no tengo en donde quedarme,
entonces estoy buscando algo barato
- uy papi, ¿como así?, ¿se fue de rebelde?
- jajaj algo asi
- pues parcero quizás se lo dejen en 50
- dígale que 45 y de una
- espero habló con la encargada
- hágale gracias
Pasan algunos minutos, el jalador sale y me dice que me
aceptan los 45 mil pesos, pero que es una habitación
pequeña. A lo que contestó
- si de una pa, ¿en donde pago?
- ahí en la ventanilla
- muchas gracias hermano
- todo bien y pidale perdon a su mujer
- ¡uy! eso lo puedo hacer, pero que ella me
perdone si paila
- pues papá por lo laditos
- si sería
- vaya descanse
- gracias
Voy a la ventanilla, pago y me indican que vaya al
segundo piso a la habitación 210; así que subo por las
escaleras y llego a la habitación que efectivamente era
bien reducía; en ese momento una muchacha me saluda,
entra a la habitación, cierra las persianas de la ventana
y me solicita el recibo para confirmar el pago; se lo
entregó y me dice: que tengas una buena noche. Ella se
retira de la habitación y cierra la puerta, quedó solo y el
silencio inunda todo, cual tsunami, cual creciente de río.
Fue un golpe inesperado, quedé pasmado mirando
fijamente la cama, perdido, desorientado, solo respiraba,
algunos minutos pasan hasta que tomo conciencia y
decido tomar un baño con agua caliente.
Quizás tú como lector has visitado un motel en tu ciudad
o pueblo, pero por si no lo sabias en la mayoría de
moteles de la ciudad de Bogotá, hay duchas tipo rocio
con agua caliente, perfecto para tomar un baño relajante
y justo eso fue lo que hice. Siendo sincero fueron unos
40 o 45 minutos bajo la regadera, estaba pensando, en
cómo iba a solucionar, en donde dormirá y que iba a
comer, pero sobre todo en la ropa, pues tenía la misma
ropa del sábado. Curiosamente no pensaba en que
había perdido mi familia o que había sucedido lo que
menos quería, solo en cómo poder continuar; lo que
significaba que en mi corazón había perdido mi hogar y
esto se debe a Emma, a la preciosa y hermosa Emma.
En fin, después del baño me acuesto y debo confesar
que fue una sensación increíble; el tener una cama doble
sólo para mí fue alucinante, me podía estirar, cruzar;
tenía las cobijas para mi solo. Básicamente fue un placer
que llevaba mucho tiempo sin tener, esto disminuyo un
poco el estrés del momento. Paso seguido enciendo el
televisor y como era de esperarse el primer canal era
porno; quizás en otro momento lo hubiera aprovechado
(sabes a lo que me refiero), pero no tenía cabeza para
eso, asi que busco una pelicula pero la suerte no esta de
mi lado porque encuentro solo escenas conmovedoras
de familias felices. ¡Qué rabia parce!, es decir, fueron mis
decisiones las que me trajeron hasta este momento triste
y melancólico, pero que necesidad tiene la vida de
colocar sal en la herida.
Inevitablemente las lágrimas brotaron de mis ojos como
goteo de carámbanos, era obvio al final soy hombre con
algo de conciencia, aunque desde tu perspectiva
seguramente estarás diciendo “eso le pasa por infiel” y
puede que sí, pero te pregunto, si un persona asesina al
violador de su hija ¿sería culpable de 10 o 20 años de
prisión? o si alguien le dona un riñón a su pareja y a
causa de eso padece de insuficiencia renal ¿sería justo?.
Mi conclusión en ese momento fue que aunque actúes
por amor siempre van a haber consecuencias y es ahí
donde la ley de Murphy actuará con todo su esplendor.
pero bueno “a lo hecho pecho” se dice en mi país.
Una hora después de ese momento reflexivo, logró
dormir sin embargo como a la una de la madrugada me
despiertan los gritos de una mujer y si son gritos de
placer. La definicion perfecta de esta situacion, esta en
palabras de una amiga “la vida del salado no descansa”;
aunque era obvio, estaba en un motel, lugar donde las
parejas van a tener relaciones sexuales, ¿que mas podia
esperar?. Entonces doy vueltas en la cama para conciliar
el sueño, sin tener resultado; así que tomé uno de los
dos cigarros que me quedaban y lo fumé mientras veo
televisión. ¿Miserable no?, en fin el cigarro se acabó,
dejo la colilla sobre la mesa, giró mi cuerpo y me
duermo.
Y en la mañana la alarma del celular me despierta a las 5
am.
- Mierda, olvide quitar la alarma
La reacción fue porque me encontraba mucho más cerca
a mi trabajo, además no tenía que organizar la casa o
lavar los platos, entonces podía dormir un poco más,
pero ya estaba despierto así que encendí el televisor. El
programa que se estaba presentando era de noticias de
latinoamérica, nada importante, por lo que no le doy
interes; tenía mi propias noticias, así que abro una app
de mi celular para ver videos, una manera de pasar el
tiempo.
Pasó una media hora, aún no era el momento de
levantarme pero nah, ¿que más hacía?, por lo que me
levanto, estiro un poco, hago unas 20 flexiones de brazo,
me desvisto y a la ducha. Mientras el agua caía, mi
mente desvariaba en las posibles soluciones para mi
situación y la más efectiva era una tía que vivía sola y
que ha sido incondicional para mi; obviamente era muy
temprano para llamarla, entonces sin nada más que
hacer, me visto y salgo del motel. El alba aún no hacía
presencia, pero como buenos colombianos trabajadores
ya estaban con sus chasitas vendiendo tinto, cigarrillos y
demás productos.
Me acerco a uno de estos negocios para comprar “el
combo” (cigarrillo y un tinto), así podía empezar la
mañana con energía; paso seguido me dirijo a la parada
de autobús, mis pasos eran lentos principalmente por la
bebida caliente en mis manos, sin embargo también lo
hacia porque tenia tiempo y era un momento reflexivo.
Pero ¿reflexionar que?, perdí mi hogar, mis hijos, Emma
estaba lejos; si ni siquiera sabía si ella había pensando
en mi. Soy un estupido, ni buen amante soy.
En fin termino mi café, el autobús pasa, lo abordó y logro
acomodarme en el asiento de la ventana (mala decisión);
el trayecto se volvió melancólico, turbio. Seguramente
has vivido esta situación, me refiero a la combinación de
un corazón roto y una ventana que proyecta tristeza,
fueron los cuarenta minutos más largos de mi vida.
Gracias a Dios llegué a la parada más cercana a la
oficina, tenía que caminar un poco pero era muy
temprano, así que tenía tiempo. Tiempo para buscar una
chaza, tiempo para encender un cigarro, tiempo para
llenar mis pulmones de humo, esperando que me dieran
la solución a mis problemas, tiempo maldito tiempo.
Los pasos me llevaron a la oficina en donde esperaba
con ansias un poco de amor de Emma, me ubico en mi
cubículo y la espero. Nunca llegó, en todo el día no
apareció y aunque le envíe mensajes a diferentes horas,
no los respondió. Si te preguntas qué hice, pues la
respuesta es nada, ¿que podía hacer?, solo dedicar mi
tiempo a las actividades de mi trabajo, pero no te niego
que la desesperación me invadió, no sabía qué pensar,
la ansiedad era una mega tormenta en mi. Lo bueno fue
que el turno se paso rapido y ya la salida más que
pensar en Emma tenía que solucionar mi situacion asi
que llamo a una tia que me podía ayudar, pues ella vivía
sola
- alo
- alo
- ¿como estas?
- bien ¿y tú?
- no también
- te creo, porque se me hizo raro tu llamada, ¿que
paso?
- bueno es que la cague con Mireya
- ¿como así?
- si es que me meti con una vieja ca del trabajo y
pues no pude esconderlo y le dije
- pero, ¿por qué haces eso?
- nose me deje llevar por las cosas y es que es una
chica muy bien
- pero es tu hogar, no la embarraste feo
- si lose, y ahora estoy buscando en donde
quedarme, por eso te llamaba
- ¿como así?
- si, pues el sabado pase la noche con la otra chica,
llegue el domingo a mi casa y pues le conte todo a
Mireya
- ay no
- pues no lo tomo bien y con toda la razón, de
hecho me pego, por eso tuve que salir de esas
casa y pues ya no puedo volver
- ¿en donde te quedaste anoche?
- en un motel, pero pues no puedo pagar motel
todos los días, por eso quería preguntarte si me
puedo quedar contigo unos dias mientras retiro un
dinero que tengo en el fondo de empleados y
busco a donde ir
- ¿en dónde estás ahora?
- en la empresa por la calle 34
- a es cerca, si ven y hablamos
- dale
- te espero
Ella vivía por la calle 53 entonces era relativamente
cerca, por lo que me fui caminando pues para ir en
autobús tendría que hacer trasbordo y me iba a demorar
más. Paso seguido compro un cigarrillo en unas famosas
chazas e inició el recorrido. mientras camino intento no
pensar en nada pues ya tenia mas de 12 hora con mi
cabeza enredada.
Esta caminata funcionó para disipar mis pensamientos
negativos y por discernir qué hacer con mi vida, debido a
esto llegué la conclusión que sin importar si Emma
aparecía o no, debo organizar mi vida paso a paso; lo
primero era recuperar mi ropa (tenia la misma ropa
desde el sábado), lo segundo era presentar la solicitud
para retirar el dinero ahorrado que tenía y tercero
conseguir un lugar donde quedarme; no podía ser
cualquier lugar, debía ser amueblado, económico y
central.
Con estas ideas claras llegue donde mi tia la salude y me
invitó a entrar
- ahora si cuentame que paso
- ay es una historia larga
- bueno hay tiempo
- jajaja pues si
- entonces dime porque te metiste con otro vieja
- es que todo fue muy confuso en realidad
- aja
- tu sabias que Mireya y yo ya teniamos problemas
- si
- eso me llevó a buscar una salida y pues nada salí
a tomar unos tragos con los de la empresa (si
estaba contando un versión diferente, no iba a
quedar mal con mi tia) y no se me tomé, justo
apareció un vieja y pues terminamos en un motel
- pero como asi,¿es una desconocida?
- no pues es una mujer de la empresa, pero de otra
area
- entiendo
- si la embarre feo
- si bastante, pero igual su mujer tampoco es que
sea lo mejor
- pues es que todas las cosas negativas de ella me
aburriendo mucho y se que no es excusa pero
siendo sincero ya no queria mas de eso
- si eso se entiende, pero eso no era la solución
- si lose
- ¿y ahora que vas a hacer?
- pues lo primero es recuperar mi ropa, porque la
que tengo puesta es desde el sábado
- claro, claro y ya hablo con hablaste con Mireya
- pues intente llamarla pero no me contesta
- pues toca ir a su casa y buscar su ropa
- si lose el tema es que yo no saqué las llaves y no
sabemos si me deje entrar
- pues vamos y hablamos los dos a ver, pues para
evitar que otra vez le peguen o que usted le pegue
a ella
- si porque la situación esta muy pesada
- bueno voy a pedir el carro
- muchas gracias
Unos 10 minutos despues llego nuestro transporte y
mientras íbamos de camino a confrontar a Mireya para
poder sacar algo de ropa, mi tía me pregunta
- bueno y después de la ropa, ¿que vas a hacer?
- pues dormir en tu casa jejejeje , al menos unos
días mientras consignan el dinero que tengo
ahorrado y luego buscar un lugar para mi
- a ok
- muchas gracias por tu ayuda
- tranquilo para eso es la familia
- gracias
En medio de todo mi familia no es muy de hablar pero
siempre estamos para apoyarnos en las dificultades.
Llegamos a mi ex casa, mi corazón late rápido, la
respiración se acelera; solo había pasado un día pero
sentía que era una eternidad. Tomó la valentía y golpeó
la puerta de forma sutil; no hay respuesta, asi que
nuevamente golpeó, esta vez un poco mas fuerte, nada;
lo intento la ultima vez hasta que mi tia toma acciones y
llama a Mireya al celular
- Alo
- hola Mireya ¿como esta?
- si es que estamos afuera pues para la ropa
- entiendo, el me contó, por eso vinimos los dos
para evitar inconvenientes
- si el solo va a sacar la ropa, ya después tendrán
tiempo para hablar
La llamada finaliza y le pregunto a mi tia
- ¿qué te dijo?
- que no abre
- ok
Unos dos minutos pasaron y se ve que encienden la luz,
Mireya abre la puerta, yo quedo atónito al verla; su rostro
estaba demacrado como si hubiera llorado por meses, su
mirada proyectaba una profunda tristeza, non supe que
más decir que un simple “hola” a lo que ella responde
con silencio y luego
- vaya saque su ropa
- gracias. Respondo
Ingreso a la casa pasando al lado de ella, Mireya se
queda en la puerta hablando con mi tia; por mi parte
busco una maleta para poder llevar la ropa, por lo que
debo pasar por la habitación y lo veo, era mi hijo
jadeando, por obvias razones él no entendía nada, pero
yo si; me destruyó por dentro, me quebró cual vidrio
después de 50 metros de caída. Inmediatamente lo
abrazó y le doy un beso en la frente.
- no te preocupes mi amor, voy a volver, tu no
tienes la culpa de nada, somos los adultos que no
sabemos comportarnos ¡TE AMO HIJO MIO!
En ese momento giro mi rostro y veo hacia la puerta,
Mireya estaba parada justo en la mitad mirándome.
- ¿que esta haciendo?. Dice
- hablando con mi hijo. Respondo
- ¿Usted cree que lo merece?
- Mireya independientemente de todo el es mi hijo
y yo daré la vida por y el por Dulce
- no sé. Responde con desprecio
- ¿se va a llevar la ropa o no?. Pregunta con
desprecio
- si estaba buscando una maleta
- esta debajo del colchón
- gracias
- no me agradezca, es para que se vaya rápido
- ok
Tomó la maleta y me dirijo a la salida, pero Mireya me
detiene colocando su brazo en la puerta.
- no puede creer que después de todo lo que
hemos pasado las cosas terminen así
- yo tampoco pero así es
- ¿porque lo hizo?
- solo me deje llevar, no hay excusa pero siendo
sincero estaba cansado de remar solo
- no me diga eso que sabe que es mentira
- solo respondo su pregunta
Bajo su brazo, salgo de la habitación, sacó lo que más
pude de ropa hasta llenar la maleta a tope y dirijo a la
puerta. Mi tía me sigue con pasos lentos; sentía un aura
de dolor, de duelo, era tan fuerte que se impregnaba en
el alma. No me despido de Mireya, cierro la puerta y le
digo a mi tia
- que fuerte todo esto
- si, es dificil pero usted no se puede dejar achantar
- es verdad, pero me siento vacío
- son situaciones que pasan en la vida y pues usted
tomó un decisión, ahora hay que mantenerse firme
- pues si no hay de otra
- exacto, ya estoy pidiendo el carro
- ok
Caminamos hacia otra esquina para que fuera más
sencillo para el conductor; cuando el vehículo llegó, nos
subimos y el trayecto se me hizo corto. Tenía lágrimas en
los ojos pero una gran rema tatuada en mi corazón
(luchar por mis hijos).
Ya en la casa de mi tía nos dimos cuenta que era casi
medianoche y debíamos descansar, mi tia me acomoda
el sofá para dormir que siendo honesto no era cómodo,
pero bueno tenia en donde dormir por ahora.
En la mañana me levanto más temprano que mi tía, me
arreglo (se sentía muy bien la ropa limpia) y salgo a
trabajar: La oficina me queda cerca así que decido
caminar aprovechando el tiempo para ver si arrendaban
algún lugar para mi; de repente mi celular vibra
- Buenos días
Era Emma, con todo mi acelere de recuperar ropa se me
había olvidado por completo. Sin embargo ese mensaje
me recordó que había alguien que me amaba como yo
era y con la que podía confiar o eso creía.
- Buenos días mi metro 54, ¿como estas?
- muy bien ¿y tú?
- bueno no tan bien, pasaron cosas este fin de
semana
- ¿que paso mi amor?
- le conté a Mireya lo nuestro
- ¿como así?, ¿por qué?
- en la oficina te cuento bien, pero por ahora quiero
que sepas que ya no estoy viviendo con ella
- ¿que?, entonces ¿en dónde te estás quedando?
- donde una tía que vive cerca. Te cuento bien en la
oficina, ¿en dónde vienes?
- casi llego a la parada del autobús
- ¿nos vemos en la salida norte?
- si dale, yo compro los cigarros
- ok ya nos vemos mi metro 54, te extraño mucho
- yo también, en un ratico nos vemos
- bueno
Sigo caminando, apresurando el paso, pues quería ver a
Emma. Avanzo rápido las calles y después de uno 8
minutos llegó a estación, Emma estaba ahí con su porte
de ejecutiva; fumando. Se veía divina
paseo 1
paseo melgar
peleas
venganza
terminación
SI LLEGASTE ACÁ HAZME SABER TU OPINIÓN
LA HISTORIA CONTINUARÁ Y HAY MUCHO POR
CONTAR