Los tairona eran un pueblo indígena precolombino que vivió antes de la llegada de los
españoles en el norte de la actual Colombia, en la Sierra Nevada de Santa Marta. Se
desarrollaron aproximadamente entre los siglos VI y XVI.
Los tairona tenían una sociedad jerarquizada, pero no un imperio. Cada ciudad o aldea
tenía sus propios líderes. No tenían un solo rey para todos, sino que vivían en
diferentes grupos con sus propios jefes, llamados caciques. En su sociedad había
personas con distintos trabajos:
• Jefes o caciques: dirigían la comunidad, tomaban decisiones políticas y
organizaban el trabajo y la defensa.
• Sacerdotes o líderes religiosos: tenían mucho poder. Dirigían los rituales,
transmitían conocimientos y marcaban las normas morales.
Naomas: Eran los sacerdotes y médicos; sabían mucho de plantas y hacían ceremonias
• Guerreros: defendían las aldeas y los caminos. No eran expansionistas, pero sí
se protegían de otros pueblos.
• Agricultores: el grupo más numeroso. Cultivaban maíz, yuca, frutas y cacao en
terrazas.
• Artesanos: especializados en orfebrería de oro, cerámica y tejidos. Sus objetos
tenían valor ritual.
• Pescadores y comerciantes: vivían cerca de la costa o viajaban para
intercambiar productos entre zonas altas y bajas (trueque).
No había esclavos como tal. El trabajo se repartía según la edad, el sexo y el estatus, y
la religión estaba presente en toda la organización: las decisiones importantes solían
tener un sentido espiritual.
¿De qué vivían?
Su economía era muy variada y estaba adaptada a distintos entornos (montaña, costa y
valles):
🥬 Agricultura en terrazas: cultivaban maíz, yuca, frijoles, calabaza, algodón y frutas
como guanábanas, piñas, guayabas y aguacates. Aprovechaban los diferentes pisos
térmicos de la montaña para tener muchos alimentos diferentes.
🐟 Pesca y trueque: obtenían pescado del mar o a través del comercio con pueblos
costeros, lo que les daba proteínas y productos que no tenían montaña adentro.
🛍️ Intercambio (trueque): intercambiaban productos como sal, pescado, telas y oro
con otras comunidades cercanas.
🔧 Artesanía y orfebrería: eran maestros en trabajar el oro, piedras semipreciosas y
conchas, creando joyas, adornos y objetos ceremoniales.
🌀 Creencias y relación con la naturaleza
La religión de los tairona estaba muy unida a la naturaleza y al universo. Creían que
todo —las montañas, los ríos, el Sol, la Luna y las personas— estaba conectado y
debía mantenerse en equilibrio. Para ellos, la Sierra Nevada de Santa Marta era un
lugar sagrado, el centro del mundo.
Eran politeístas, es decir, creían en muchos dioses relacionados con fuerzas
naturales y astros. La divinidad más importante era Gauteovan, considerada la madre
de todas las cosas, creadora del mundo, del Sol, la Luna y la vida. Pensaban que de
ella surgía el orden del universo.
La religión tenía un papel central en la vida diaria. Los naomas eran los encargados de
dirigir rituales, interpretar señales de la naturaleza y enseñar las normas morales.
Decidían cuándo sembrar, cuándo hacer ceremonias y cómo mantener la armonía
entre humanos y dioses.
Realizaban rituales y ofrendas, muchas veces con objetos de oro, comida o
elementos naturales, para pedir protección, buenas cosechas o equilibrio espiritual. El
oro no se usaba como riqueza, sino como un material sagrado que representaba la
energía del Sol.
Creían también en el ciclo de la vida, en el respeto a los antepasados y en que las
acciones humanas podían alterar el equilibrio del mundo, por lo que la religión servía
para regular el comportamiento de la sociedad.
AEQUITECTURA: La arquitectura de los tairona es especial porque está
perfectamente adaptada a la montaña y al entorno natural. No construían al azar:
planificaban sus ciudades.
Lo más característico son las terrazas de piedra. Tallaban la montaña en escalones
circulares o semicirculares, sostenidos por muros de contención, y sobre ellos
levantaban sus viviendas. Así aprovechaban mejor las montañas y los espacios
empinados.
Las casas solían ser circulares, con bases de piedra y paredes de madera y barro, y
techos de paja. Esta forma ayudaba a resistir mejor la lluvia y el viento. Las terrazas
estaban conectadas por escaleras y caminos de piedra, que unían viviendas, plazas y
espacios ceremoniales.
También destacaron por sus sistemas de drenaje: construían canales para evacuar el
agua de lluvia, algo clave en una zona con lluvias intensas. Tenían un gran
conocimiento de ingeniería y del clima.
Un ejemplo famoso es Ciudad Perdida (Teyuna), una gran ciudad con cientos de
terrazas, caminos, plazas y zonas ceremoniales, construida siglos antes que Machu
Picchu. Todo esto muestra que los tairona tenían una arquitectura funcional,
sostenible y muy avanzada, aunque no usaran metal ni la rueda.
Se llama “Ciudad Perdida” porque fue abandonada y cubierta por la selva durante
siglos, y los europeos y exploradores no la conocían.
🪓 ¿Qué pasó con ellos cuando llegaron los españoles?
Cuando los españoles comenzaron a explorar y conquistar la región, los tairona
resistieron:
⚔️ Hubo conflictos y guerras porque los europeos buscaban oro y querían someter a
las comunidades indígenas.
🦠 Enfermedades europeas (como viruela y otras) se propagaron rápidamente entre
los indígenas, que no tenían inmunidad, causando muchas muertes.
📉 Para el siglo 17 muchos taironas habían sido desplazados o desaparecido como
sociedad organizada. Los que sobrevivieron se refugiaron en zonas montañosas más
aisladas.
👣 De ellos descienden hoy pueblos indígenas como los koguis, arhuaco, wiwa y
kankuamo, que conservan muchas tradiciones culturales y espirituales.
• La ciudad estaba escondida en la Sierra Nevada de Santa Marta, en un terreno
muy montañoso y difícil de acceder.
• Tras el abandono de los tairona por la llegada de los españoles y las
enfermedades, la selva creció encima de las terrazas, caminos y casas,
haciendo que la ciudad desapareciera de la vista durante generaciones.
• Fue redescubierta oficialmente en 1972 por exploradores colombianos, que la
llamaron “Ciudad Perdida” porque nadie sabía exactamente dónde estaba
antes.
En realidad, los tairona la llamaban Teyuna, que significa algo así como “el lugar
sagrado” o “el lugar del oro” en su lengua
FUN FACT: Se piensa que la orientación de algunas terrazas y caminos estaba
alineada con el Sol, la Luna y estrellas, como un calendario astronómico gigante.