Recuerdo que cuando me hablaban de los bombones rellenos, pensaba que era
lo más complicado del mundo. Primero, porque ya sabemos que trabajar con
chocolate no es fácil, y segundo, porque rellenarlos me parecía toda una
odisea… Hoy voy a explicar cómo hacer bombones rellenos de una manera fácil,
limpia y rápida, para que veáis lo sencillo que resulta realizar esta tarea.
Cuando hablamos de atemperar el chocolate, nos saltan las alarmas porque la
primera imagen que nos viene a la cabeza, es la de atemperarlo en el mármol,
pero no, esa no es la única forma, hay otros métodos que podemos seguir, por
ejemplo, al Baño María o en el microondas, lo único que siempre hemos de tener
en cuenta, son las temperaturas a las que se funde, se enfría y se recalienta. Mi
compañera Miriam hizo un post sobre cómo atemperar el chocolate, el cual
recomiendo encarecidamente que leáis, antes de empezar.
Yo he utilizado chocolate de cobertura, sé que no es el mejor chocolate del
mundo, pero para empezar es idóneo porque tiene un contenido más alto de
manteca de cacao y es ideal para atemperarlo y trabajar con él. Lo primero que
vamos a hacer, es calentar al baño María dos tercios del chocolate, hasta que la
temperatura se acerque a los 45º C (estamos hablando del chocolate con leche),
mezclamos con cuidado y añadimos el tercio restante, esto hará bajar la
temperatura al instante.
hemos de tener en cuenta, son las temperaturas a las que se funde, se enfría y
se recalienta. Mi compañera Miriam hizo un post sobre cómo atemperar el
chocolate, el cual recomiendo encarecidamente que leáis, antes de empezar.
Yo he utilizado chocolate de cobertura, sé que no es el mejor chocolate del
mundo, pero para empezar es idóneo porque tiene un contenido más alto de
manteca de cacao y es ideal para atemperarlo y trabajar con él. Lo primero que
vamos a hacer, es calentar al baño María dos tercios del chocolate, hasta que la
temperatura se acerque a los 45º C (estamos hablando del chocolate con leche),
mezclamos con cuidado y añadimos el tercio restante, esto hará bajar la
temperatura al instante.
Removemos hasta que todas las pastillas estén fundidas y recalentamos de
nuevo a 30ºC.
Una vez tengamos el chocolate fundido y a la consistencia deseada, pasamos el
chocolate a la manga pastelera y procedemos a rellenar las cavidades del molde,
hasta arriba, tal como vemos en la siguiente foto.
Golpeamos ligeramente el molde para que el chocolate se asiente bien y
dejamos reposar un minuto. A continuación, volcamos el molde sobre una rejilla,
colocada sobre un plato o bandeja para que recoja el exceso de chocolate, y lo
dejamos alrededor de unos 15 minutos, o hasta que veamos que el chocolate se
ha secado por completo.
El relleno no debe llegar hasta arriba, debemos dejar un borde para cubrir con
más chocolate y que «lo atrape». Después, con una espátula, alisaremos toda la
superficie
Ahora ya es sólo cuestión de dejar que se endurezca el chocolate y con mucho
cuidado desmoldamos. Listos para tomar o para regalar.