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Procesos

El documento aborda la cooperación internacional en procesos legales, destacando su importancia en el derecho internacional privado y la necesidad de eliminar prácticas discriminatorias hacia litigantes extranjeros. Se enfatiza que la capacidad para ser parte en un proceso judicial debe garantizarse a todos, independientemente de su nacionalidad, y que la representación legal debe ser equitativa. Además, se menciona la asistencia jurídica gratuita como un mecanismo para asegurar el acceso a la justicia para aquellos sin recursos económicos suficientes.

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Procesos

El documento aborda la cooperación internacional en procesos legales, destacando su importancia en el derecho internacional privado y la necesidad de eliminar prácticas discriminatorias hacia litigantes extranjeros. Se enfatiza que la capacidad para ser parte en un proceso judicial debe garantizarse a todos, independientemente de su nacionalidad, y que la representación legal debe ser equitativa. Además, se menciona la asistencia jurídica gratuita como un mecanismo para asegurar el acceso a la justicia para aquellos sin recursos económicos suficientes.

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●​ UNIVERSIDAD BANCARIA DE MÉXICO

“Constancia, Unidad y Trabajo”


LICENCIATURA EN DERECHO
RECONOCIMIENTO DE VALIDEZ OFICIAL DE ESTUDIOS DE LA SECRETARÍA

DE EDUCACIÓN PÚBLICA No. 2006471 DEL 7 DE NOVIEMBRE DE 2006.

TEMA:

PROCESOS INTERNACIONALES

PRESENTA:
ARRIAGA PIÑA DUSTIN DIDIER
ESCALONA CASAS BRISA GUADALUPE
GONZALEZ YAÑEZ PABLO ALAN
JIMENEZ MARTINEZ FERNANDA ARGELIA
ORTEGA RODRIGUEZ ANDREA CONCEPCIÓN
ROJO ROSALES DANIELA MARIA
ZAMUDIO QUINTANAR MICHELLE ALEJANDRA

PROFESOR:

​ DR. ARTURO SOTO DEL VALLE

TEOLOYUCAN, ESTADO DE MÉXICO, MARZO DE 2026.


ÍNDICE

1. Cooperación Internacional en Procesos​ 3


1.1 Capacidad del Litigante Extranjero​ 5
1.2 Representación y Defensa en el Proceso​ 6
1.3 Asistencia Jurídica Gratuita o Beneficio de Pobreza​ 7
2. Medios de Cooperación: Exhortos o Cartas Rogatorias, Comisiones​ 8
2.1 Normativa Convencional​ 10
2.2 Exhortos Internacionales​ 12
2.3 Comisiones​ 17
3. Sujetos de la Cooperación Internacional​ 19
4. Derecho aplicable al proceso: Lex Fori como principio​ 21
4.1 Excepciones a la Aplicación de la Lex Fori​ 22
4.2 Función de la Lex Fori en los Conflictos de Leyes​ 23
5. Reconocimiento de Documentos Extranjeros​ 24
5.1 Importancia del Reconocimiento de Documentos en Otros Países.​ 25
5.2 Tipos de Documentos Extranjeros.​ 26
5.3 Requisitos para los Documentos Extranjeros.​ 27
6. Poderes Otorgados en el Extranjero​ 27
6.1 Concepto​ 28
7. Reconocimiento y Ejecución de Laudos y Sentencias Extranjeras.​ 30
7.1 Reconocimiento​ 30
7.2 Tipos de Reconocimiento​ 31
7.3 Tipos de Exequátur​ 32
7.4 Regulación Normativa Convencional​ 33
7.5 Aspectos Clave del Reconocimiento y Ejecución:​ 38
8. Conflictos de Competencia Judicial​ 39
8.1 Clases de Competencia Judicial​ 40
9. Arbitraje Comercial Internacional​ 41
9.1 Arbitraje Comercial Internacional ¿Público o privado?​ 42
9.2 Evolución del Arbitraje​ 43
9.3 Ley Modelo de la CNUDMI sobre Arbitraje Comercial Internacional, 1985​ 44
10. Solución de Controversias en el T-MEC​ 44
10,1 Artículo 31 T-MEC.​ 46
11. Casos Prácticos​ 48
11.1 Caso Sobre Cooperación Internacional​ 48
11.2 Caso sobre arbitraje comercial internacional​ 48
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS​ 57
1.​ Cooperación Internacional en Procesos

En relación con el tema principalmente se debe entender que en la cooperación interviene


la virtud de la existencia de los Estados “soberanos”, los juicios radicados en uno de ellos
necesitan de la “cooperación” de los otros estados, cuando dichos juicios intervienen
problemas de Derecho Internacional Privado.

“La cooperación internacional se refiere al apoyo que se prestan dos o más agentes del
contexto internacional (gobiernos de distintos países, empresas, ONGs, etc.) con el fin de
promover el desarrollo económico y/o social. Consiste generalmente en la transferencia o
préstamo de recursos valiosos (como tecnología, dinero, asistencia técnica, etc.) con el fin de
que el destinatario pueda superar problemas puntuales o potenciar su desarrollo.”

De acuerdo con lo anterior la definición de cooperación internacional es muy completa y


acertada ya que abarca tanto a los actores que participan en ella como a los objetivos y
formas que adopta. Es cierto que la cooperación no se limita solo a los gobiernos, sino que
también involucra a empresas y organizaciones no gubernamentales, lo que demuestra que es
un fenómeno multilateral y diverso. Además, resalta que su propósito no es solo ayudar en
situaciones de crisis, sino también fomentar el desarrollo a largo plazo, lo cual es
fundamental para construir un mundo más equitativo y sostenible.

La mención de los tipos de recursos que se transfieren también es importante, ya que


muestra que la cooperación puede adoptar muchas formas y adaptarse a las necesidades
específicas de cada país o comunidad. En resumen, esta definición refleja de manera precisa
la naturaleza y la importancia de la cooperación internacional en el mundo actual.

“Las situaciones jurídicas privadas internacionales presentan en su desarrollo y


conclusión un alto grado de complejidad por lo que necesitan, como herramienta
imprescindible, la cooperación internacional. Coincidiendo con la doctrina mexicana, el
sector de la cooperación procesal internacional tiene como origen y justificación los artículos
17, 01, y 89, fracción IX, constitucional. Por lo que hace al artículo 17 consagra el principio
de una justicia pronta y expedita, el artículo 01 consagra el principio de no discriminación, y
por lo que hace al artículo 89, fracción IX, establece que el Ejecutivo debe dirigir la política
exterior teniendo presente la cooperación internacional.”

Teniendo en cuenta el párrafo anterior es fundamental para comprender el marco legal y


doctrinal que sustenta la cooperación procesal en México. Destaca con acierto que las
relaciones jurídicas privadas con componente internacional son intrínsecamente complejas, lo
que hace que la cooperación entre Estados no sea solo una opción, sino una necesidad
ineludible para garantizar su correcto desarrollo y resolución. Además, es muy valioso que se
vincule esta cooperación con disposiciones constitucionales específicas, lo que le otorga un
sólido respaldo normativo.

Los artículos mencionados 17, 01, y 89, fracción IX abarcan principios esenciales del
Estado de derecho, demostrando que la cooperación internacional no es un tema aislado, sino
que está integrada en los pilares mismos del sistema jurídico mexicano. Esta conexión entre
lo interno y lo internacional refuerza la importancia de la cooperación como un elemento
clave para garantizar la eficacia y la equidad en el tratamiento de asuntos jurídicos que cruzan
fronteras. En definitiva, el texto ofrece la visión clara y fundamentada de cómo la
cooperación procesal internacional se enraíza en la Constitución y se convierte en un
instrumento indispensable para el funcionamiento del derecho en un contexto globalizado.

“En este sentido Rábago Dorbecker, afirma que: “El Estado mexicano tiene la obligación
no sólo de proveer de un acceso a la justicia a sus nacionales, ante sus tribunales, sino
también a los nacionales o extranjeros, que pretendan realizar actos procesales en México
derivados de procedimientos ventilados ante tribunales extranjeros”. En otro orden de ideas,
la cooperación procesal internacional alcanza su máximo grado de efectividad no sólo con el
elevado marco normativo autónomo destinado a este efecto, sino con un efectivo
conocimiento y aplicación por parte de todos los operadores jurídicos, sólo así este cuarto
pilar del DIPr tiene sentido.”

En conclusión con el párrafo anterior podemos decir que aporta una perspectiva muy
valiosa y profunda sobre la cooperación procesal internacional en México. La afirmación de
Rábago Dorbecker es especialmente relevante, ya que resalta que la obligación del Estado de
garantizar el acceso a la justicia no se limita a sus propios ciudadanos, sino que se extiende
también a los extranjeros que necesitan realizar actos procesales en el país derivados de
asuntos que se han ventilado en tribunales de otras naciones. Esto refleja un compromiso con
la equidad y la universalidad del derecho, fundamental en un mundo donde las relaciones
transfronterizas son cada vez más frecuentes. Además, el texto hace una distinción
importante: señala que la efectividad de la cooperación no depende solo de contar con un
marco normativo sólido y autónomo, sino que requiere que todos los operadores jurídicos
abogados, jueces, funcionarios conozcan y apliquen correctamente esas normas. Esta idea es
crucial, porque incluso las mejores leyes pierden su sentido si no se ponen en práctica de
manera adecuada.

Al referirse a la cooperación como el "cuarto pilar del DIPr" (Derecho Internacional


Privado), el texto le otorga un lugar central en el sistema jurídico, lo que demuestra que es un
elemento indispensable para que el derecho funcione de manera coherente y eficaz en el
contexto internacional. En resumen, este párrafo no sólo cita una autoridad importante para
respaldar sus argumentos, sino que también ofrece una reflexión profunda sobre lo que se
necesita para que la cooperación procesal internacional sea realmente efectiva, combinando
tanto el aspecto normativo como el humano y práctico.

"El primer punto que debemos abordar como característica de las situaciones privadas
internacionales es la existencia de la extranjería del sujeto que solicita cooperación procesal
internacional. Lo que debe erradicarse a la hora de comprobar la existencia de un extranjero
en un proceso son figuras añejas como probar su legal estancia, solicitarle una caución,
imponer el embargo preventivo de los bienes del demandado o impedirle el acceso a la
asistencia jurídica gratuita.”

De acuerdo con lo anterior es que cuenta con un tema fundamental en el derecho procesal
internacional mexicano: el trato al extranjero y la necesidad de eliminar prácticas
discriminatorias que aún persisten en los procesos judiciales. Me parece muy acertado que se
señale que la extranjería no debe ser un obstáculo para acceder a la justicia, y que figuras
como la exigencia de probar la legal estancia, la caución o el embargo preventivo de bienes
son prácticas obsoletas que van en contra de los principios de igualdad y no discriminación.

1.1 Capacidad del Litigante Extranjero

“La capacidad para ser parte representa un presupuesto procesal el cual implica la actitud
de la persona para ser titular de los derechos y obligaciones que dimanen del proceso. Como
bien señala la doctrina española, la capacidad para ser parte se le denomina también
“personalidad procesal”. Calvo Caravaca y Carrascosa González. Esta capacidad para ser
parte se debe plantear respecto a: 1) la persona física extranjera desde que el individuo por el
simple hecho de ser persona tiene libre acceso a los tribunales, justificado por el principio de
tutela judicial efectiva, y 2) la persona jurídica extranjera puede ser parte en un proceso tras
el cumplimiento de una condición que haya sido válidamente constituida conforme a su ley
nacional.”

Con relación del texto anterior aborda un aspecto esencial del derecho procesal
internacional: la capacidad del litigante extranjero, diferenciando claramente entre la
capacidad para ser parte y la capacidad procesal. Me parece muy acertado que se defina la
capacidad para ser parte como un presupuesto procesal fundamental, que otorga a las
personas la condición de titulares de derechos y obligaciones en el proceso, y que se
reconozca que esta figura también se conoce como “personalidad procesal” según la doctrina
española, citando a autores relevantes como Calvo Caravaca y Carrascosa González, lo que le
da solidez y respaldo académico al planteamiento.

Es especialmente interesante la distinción que se hace entre la persona física y la persona


jurídica extranjera en relación con la capacidad para ser parte. Para la persona física, se
destaca que el simple hecho de ser persona le garantiza el libre acceso a los tribunales, basado
en el principio de tutela judicial efectiva, lo cual es un principio fundamental que asegura que
todas las personas, sin importar su nacionalidad, tengan derecho a acceder a la justicia. Por
otro lado, para la persona jurídica extranjera, se establece que su capacidad para ser parte
depende de que haya sido válidamente constituida conforme a su ley nacional, lo que es
lógico ya que la existencia y las características de las personas jurídicas están determinadas
por el ordenamiento jurídico del país donde se crean.

“Distinta a esta capacidad de ser parte, tenemos la capacidad procesal o para comparecer
en juicio, es decir, para realizar actos jurídicos en el proceso válidos. A pesar del vacío en el
contexto normativo mexicano nos atrevemos a afirmar de forma general que por lo que se
refiere a la persona física extranjera y su capacidad procesal es lógico que se otorgue a quien
posea capacidad de obrar de conformidad con su ley personal. Por lo que se refiere a las
personas jurídicas extranjeras se afirma que determinada su capacidad para ser parte debe
corresponderse con la admisión de la capacidad procesal.”

Además, el texto aborda la capacidad procesal, que es la facultad para realizar actos
jurídicos válidos en el proceso, y señala que, a pesar de la falta de normativa específica en
México, es razonable aplicar la ley personal de la persona física extranjera para determinar su
capacidad de obrar. Esta postura me parece muy adecuada, ya que la capacidad de obrar es un
aspecto que está estrechamente ligado a la personalidad y al ordenamiento jurídico que rige a
la persona, por lo que aplicar su ley personal garantiza coherencia y respeto a su situación
jurídica individual.

En general, considero que este texto es muy claro y completo al tratar el tema de la
capacidad del litigante extranjero, ya que no solo define y diferencia los conceptos clave, sino
que también analiza su aplicación práctica y fundamenta sus afirmaciones en principios
jurídicos y doctrina relevante. Es un análisis que contribuye a una mejor comprensión de los
derechos y obligaciones de los extranjeros en el ámbito procesal, y que pone de manifiesto la
importancia de garantizar la igualdad y el acceso a la justicia para todas las personas, sin
importar su nacionalidad.

1.2 Representación y Defensa en el Proceso

"En este apartado debemos poner de manifiesto la relación existente entre la lex fori y el
ius postulandi. En este sentido los extranjeros que litiguen en México deben contar para su
representación y defensa con abogados en los mismos casos y con las mismas exigencias que
los nacionales mexicanos. Así las cosas, la defensa por abogado no sufre alternación en un
determinado proceso haya o no elemento de internacionalidad en la relación jurídica que se
ventila.”

De acuerdo con el párrafo anterior aborda un aspecto fundamental del derecho


internacional privado mexicano al establecer la igualdad entre extranjeros y nacionales en lo
que respecta a la representación y defensa legal en los procesos judiciales. Al vincular la lex
fori (el derecho del lugar donde se litiga) con el ius postulandi (el derecho de acceder a la
justicia y ser representado), se refuerza un principio de equidad esencial: que la condición de
extranjero no debe ser un obstáculo para ejercer el derecho a una defensa adecuada.
Es destacable que la norma no haga distinciones basadas en la internacionalidad de la
relación jurídica en cuestión; esto significa que, independientemente de si el caso tiene
elementos que crucen fronteras o no, las reglas sobre la intervención de abogados se
mantienen uniformes. Esta consistencia no solo brinda seguridad jurídica a quienes participan
en procesos en México, sino que también alinea al país con estándares internacionales que
promueven el acceso a la justicia sin discriminación. En un mundo cada vez más globalizado,
donde las relaciones jurídicas con componente internacional son cada vez más frecuentes,
este tipo de regulaciones son fundamentales para garantizar que todos los individuos, sin
importar su nacionalidad, cuenten con las mismas oportunidades y garantías en el ámbito
judicial.

1.3 Asistencia Jurídica Gratuita o Beneficio de Pobreza

​ "Esta figura hace referencia a la exención de costas procesales y en este sentido se


trata de una institución que supone litigar, sin ningún tipo de costas, aquellos sujetos que
demuestren que no disponen de recursos económicos suficientes para acceder a la justicia.”

​ El texto aborda la figura de la asistencia jurídica gratuita o beneficio de pobreza, un


pilar fundamental para garantizar el acceso a la justicia como un derecho universal, y no solo
como un privilegio de quienes tienen recursos económicos. Al definirla como la exención de
costas procesales para quienes no pueden sufragarse, se pone de manifiesto su importancia
como mecanismo de equidad social: sin ella, muchas personas quedarían excluidas de la
posibilidad de defender sus derechos en un tribunal, lo que rompería con el principio de
igualdad ante la ley.

“En esta ocasión es lógico pensar que su concesión o denegación queda regida por la
ley del Estado que reconoció su cji para conocer del asunto, es decir, queda regida por la lex
fori. El artículo 14, in fine, de la Convención Interamericana sobre Obligaciones
Alimenticias, determina que el beneficio de pobreza declarado a favor del acreedor en el
Estado parte donde hubiere ejercido su reclamación será reconocido en el Estado parte donde
se hiciere efectivo el reconocimiento o la ejecución. Los Estados parte se comprometen a
prestar asistencia judicial gratuita a las personas que gocen del beneficio de pobreza”, en el
mismo sentido tenemos, a modo de ejemplo, el artículo 15 de la Convención bilateral entre
los Estados Unidos Mexicanos y el Reino de España sobre Reconocimiento y ejecución de
Sentencias Judiciales y Laudos Arbitrales Extranjeros en Materia Civil y Mercantil.”

Es especialmente relevante la referencia a la lex fori como la normativa que rige su


concesión o denegación. Esto significa que el Estado donde se inicia el proceso es el que
establece las reglas para acceder a este beneficio, lo que brinda claridad y seguridad jurídica,
ya que se ajusta a las realidades y marcos legales de cada lugar. Además, el texto destaca
cómo esta figura se ha incorporado en tratados internacionales, como la Convención
Interamericana sobre Obligaciones Alimenticias y el convenio bilateral entre México y
España. Esto demuestra que el reconocimiento y la protección del beneficio de pobreza no se
limitan al ámbito nacional, sino que son un compromiso compartido entre países,
especialmente en materias como las obligaciones alimenticias o la ejecución de sentencias
extranjeras.

En un contexto global donde las relaciones transfronterizas son cada vez más
frecuentes, que los Estados se comprometen a reconocer y respetar el beneficio de pobreza
otorgado en otro país es un paso crucial para garantizar que la justicia no tenga fronteras y
que nadie se vea privado de su derecho a ser escuchado y defendido, independientemente de
su situación económica o del lugar donde se encuentre.

2. Medios de Cooperación: Exhortos o Cartas Rogatorias, Comisiones

​ La cooperación procesal internacional es la asistencia recíproca entre autoridades


judiciales de distintos países para realizar actos procesales (notificaciones, emplazamientos,
pruebas) fuera de su jurisdicción territorial. Se instrumenta principalmente a través de cartas
rogatorias (exhortos), vías consulares, y tratados multilaterales o bilaterales, basándose en
principios de derecho internacional.

​ "El artículo 1o. establece que las expresiones “exhortos” o “cartas rogatorias” se
utilizan como sinónimos en el texto en español y que las expresiones commissions rogatoires,
letters rogatory y “cartas rogatorias” comprenden ambos extremos.”

Con relación al texto anterior este aborda una cuestión de gran importancia en el
ámbito del derecho internacional privado, al clarificar la equivalencia terminológica entre
“exhortos” y “cartas rogatorias” en el idioma español, así como su correspondencia con
expresiones en otros idiomas como el francés (commissions rogatoires) y el inglés (letters
rogatory). Esta precisión no es trivial: en un campo donde la comunicación entre diferentes
sistemas jurídicos y lenguas es fundamental, la existencia de términos sinónimos o
equivalentes puede generar confusiones si no se establece claramente su alcance y
significado.

Al establecer que estas expresiones “comprenden ambos extremos”, el artículo 1o.


brinda seguridad jurídica, ya que elimina ambigüedades y garantiza que, independientemente
del término que se utilice o del idioma en que se exprese, se refiera a la misma institución o
mecanismo procesal. Esto es especialmente relevante en el contexto de la cooperación
judicial internacional, donde los exhortos o cartas rogatorias son herramientas esenciales para
que los tribunales de un país puedan solicitar y realizar actos procesales en el territorio de
otro.

"El artículo 2o. establece cuáles son los requisitos que debe contener cualquier
exhorto o carta rogatoria y en este sentido enumera dos: 1) que la diligencia solicitada no
fuere contraria a disposiciones legales en el Estado requerido o que expresamente la
prohíban, y 2) que el interesado debe poner a disposición del órgano jurisdiccional requerido
los medios necesarios para el diligenciamiento de la prueba solicitada. En correlación con
dicho artículo, el artículo 4o. establece cuál debe de ser el contenido y así precisa: una
indicación clara del objeto de la prueba solicitada, copia de los escritos y resoluciones,
interrogatorios y demás documentos que funden y motiven el exhorto, nombre y dirección de
las partes, testigos, peritos y demás personas intervinientes, informe resumido del proceso y
hechos, en caso de ser necesario, y por último, una descripción clara y precisa de los
requisitos o procedimientos especiales que el órgano jurisdiccional requirente solicite en
relación con la recepción u obtención de la prueba. Relacionado con estos requisitos, el
artículo 10 añade los siguientes: 1) que los exhortos deben de estar legalizados, y 2) que se
encuentren debidamente traducidos al idioma oficial del Estado requerido, de forma residual
se establece que los Estados parte informarán de los requisitos exigidos por sus leyes para el
cumplimiento de estos dos condicionantes.”

Con respecto al párrafo anterior detalla los requisitos y contenidos que deben cumplir
los exhortos o cartas rogatorias, elementos fundamentales en la cooperación judicial
internacional. Al establecer claramente las condiciones para su validez y ejecución, se busca
garantizar que la comunicación entre los órganos jurisdiccionales de diferentes Estados sea
eficaz y segura.

El artículo 2o. marca dos pilares esenciales: por un lado, que la diligencia solicitada
no contradiga las leyes del Estado requerido, lo que respeta la soberanía y el ordenamiento
jurídico de cada país; por otro, que el interesado proporcione los medios necesarios para
realizar la prueba, lo que asegura la viabilidad práctica del proceso. Por su parte, el artículo
4o. profundiza en el contenido específico que debe incluir el exhorto, desde la descripción del
objeto de la prueba hasta los datos de las personas involucradas y los procedimientos
especiales. Esta minuciosidad es clave para evitar ambigüedades y facilitar que el Estado
requerido comprenda y ejecute correctamente lo solicitado.

Además, el artículo 10 añade requisitos formales como la legalización y la traducción


al idioma oficial del Estado requerido, medidas que refuerzan la autenticidad y la
comprensión del documento. La disposición residual que obliga a los Estados parte a
informar sobre sus propios requisitos legales complementa este marco, promoviendo la
transparencia y la adaptabilidad a las particularidades de cada sistema jurídico.

En un contexto global donde las relaciones transfronterizas son cada vez más
frecuentes, estos requisitos no son meras formalidades: son la base para que la cooperación
judicial funcione de manera fluida y equitativa, asegurando que los derechos de las partes
sean protegidos en cualquier jurisdicción y que la justicia no se vea obstaculizada por
barreras legales o lingüísticas.

"El artículo 5o. consagra la máxima lex fori regit processum al determinar que los
exhortos se cumplirán de acuerdo con las leyes procesales del Estado requerido. Estimamos
que en el artículo 6o. se establece una excepción a la anterior regla general, al afirmarse que a
solicitud del órgano jurisdiccional del Estado requirente, podrá aceptarse la observancia de
formalidades adicionales en la práctica de la diligencia solicitada, a menos que sean
incompatibles con la legislación del Estado requerido o de imposible cumplimiento por éste.
De conformidad con el artículo 7o. se establece que las costas y demás gastos correrán por
cuenta de los interesados y en este sentido afirma que el beneficio de pobreza se regulará por
las leyes del Estado requerido. Igualmente, el artículo 8o. establece que no existe una relación
directa entre el cumplimiento del exhorto y el reconocimiento de la competencia del Estado
requirente.”

De acuerdo con el texto anterior aborda aspectos clave de la regulación de los


exhortos o cartas rogatorias en el ámbito del derecho internacional privado, centrándose en la
aplicación de la ley procesal, las excepciones a la regla general, los costos y la relación con la
competencia jurisdiccional.

El artículo 5o. consagra el principio fundamental lex fori regit processum, que
significa que el procedimiento para cumplir un exhorto se rige por las leyes del Estado donde
se ejecuta. Esta regla es esencial porque respeta la soberanía de cada país y asegura que las
actuaciones procesales se realicen conforme a sus propias normas, lo que brinda seguridad
jurídica y facilita la ejecución. Sin embargo, el artículo 6o. introduce una excepción flexible:
a petición del Estado que solicita el exhorto, se pueden aceptar formalidades adicionales,
siempre que no contradigan la legislación del Estado requerido ni sean imposibles de cumplir.
Esta flexibilidad es muy valiosa, ya que permite adaptar el proceso a necesidades específicas
sin comprometer el ordenamiento jurídico local, promoviendo así una cooperación más eficaz
entre los Estados.

Por su parte, el artículo 7o. establece que los costos y gastos del exhorto corren a
cargo de los interesados, y que el beneficio de pobreza (que exime de estos costos a quienes
no tienen recursos) se regula por las leyes del Estado requerido. Esto es coherente con el
principio de lex fori y garantiza que las reglas sobre acceso a la justicia se apliquen de
manera uniforme según el contexto del país donde se ejecuta el exhorto. Finalmente, el
artículo 8o. aclara que cumplir un exhorto no implica reconocer la competencia del órgano
jurisdiccional que lo solicitó. Esta distinción es crucial para evitar malentendidos: el Estado
requerido se limita a colaborar en la realización de actos procesales, sin prejuzgar sobre la
validez o la competencia del tribunal que inició el proceso.

2.1 Normativa Convencional

​ “El marco normativo internacional en materia de exhortos o cartas rogatorias los


encontramos en tres convenios internacionales. Así las cosas, tenemos la Convención
Interamericana sobre Exhortos o Cartas Rogatorias, el Protocolo Adicional a la Convención
Interamericana sobre Exhortos o Cartas Rogatorias, y el Convenio de La Haya relativo a la
Notificación o Traslado al Extranjero de Documentos Judiciales y Extrajudiciales en Materia
Civil o Comercial.”

​ El texto presenta el marco normativo internacional que regula los exhortos o cartas
rogatorias, identificando tres instrumentos jurídicos fundamentales que dan estructura y orden
a esta materia. Es destacable que se recurre tanto a convenios regionales como a uno de
ámbito global, lo que refleja la importancia de regular la cooperación judicial internacional en
diferentes niveles geográficos y jurídicos.

La Convención Interamericana y su Protocolo Adicional constituyen referentes clave


para el ámbito americano, estableciendo reglas específicas que responden a las realidades y
necesidades de los países de la región. Por su parte, el Convenio de La Haya, con su alcance
más amplio, aporta un marco normativo que trasciende fronteras continentales, promoviendo
la uniformidad y la cooperación entre Estados de diferentes partes del mundo.

Esta combinación de instrumentos regionales y globales es muy valiosa, ya que


permite adaptar la regulación a contextos específicos sin perder de vista la necesidad de un
mínimo de coherencia y reciprocidad a nivel internacional. En un mundo donde las relaciones
jurídicas transfronterizas son cada vez más frecuentes, contar con un marco normativo claro y
consensuado es esencial para garantizar que los exhortos y cartas rogatorias se ejecuten de
manera eficiente, segura y respetuosa con los principios de soberanía y cooperación entre los
Estados. Estos convenios no solo establecen las reglas del juego, sino que también fortalecen
la confianza mutua entre los sistemas judiciales de diferentes países, facilitando así el acceso
a la justicia en un contexto globalizado.

A.​ Convención Interamericana sobre Exhortos o Cartas Rogatorias

“a) Ámbito de aplicación material. Exhortos o cartas rogatorias. De conformidad con


el artículo 2o. Se extiende a las actuaciones y procesos en materia civil o comercial derivadas
de órganos jurisdiccionales, siempre que tengan por objeto la realización de actos procesales
de mero trámite tales como notificaciones, citaciones o emplazamientos en el extranjero así
como la recepción y obtención de pruebas de informes en el extranjero. Lo anterior marca
una diferencia con respecto a la Convención Interamericana sobre Recepción de Pruebas en
el Extranjero negociada en la misma CIDIP I. Nótese que de la simple lectura puede no
desprenderse diferencia alguna ni separación clara. El artículo 3o. realiza una exclusión
material, al establecer que dicho Convenio no se aplica a exhorto que implique acto de
ejecución coactiva. De conformidad con el artículo 16, los Estados parte podrán declarar que
extienden este Convenio a la tramitación de exhortos a materia criminal, laboral,
contencioso-administrativa, juicios arbitrales u otras materias objetos de jurisdicción
especial.”

Con respecto al párrafo anterior detalla el ámbito de aplicación material de la


Convención Interamericana sobre Exhortos o Cartas Rogatorias, estableciendo sus alcances,
limitaciones y posibilidades de expansión, lo que resulta fundamental para comprender su
funcionamiento en el marco de la cooperación judicial internacional.

En primer lugar, el artículo 2o. delimita su aplicación a las materias civil y comercial,
centrándose en actos procesales de mero trámite como notificaciones, citaciones o la
obtención de pruebas en el extranjero. Esta delimitación es importante porque distingue a esta
convención de otros instrumentos, como la Convención Interamericana sobre Recepción de
Pruebas en el Extranjero, aunque la diferencia no siempre sea evidente a primera vista. Esta
distinción, aunque sutil, es necesaria para evitar confusiones y garantizar que se aplique la
normativa adecuada a cada tipo de actuación procesal.

Por otro lado, el artículo 3o. introduce una exclusión clave: el convenio no se aplica a
exhortos que impliquen actos de ejecución coactiva. Esta limitación respeta la soberanía de
los Estados, ya que la ejecución forzosa de actos procesales suele estar estrechamente ligada
a su ordenamiento jurídico interno y a su capacidad de ejercer autoridad en su territorio. Al
excluir estos casos, la convención se centra en actuaciones que no suponen una intervención
tan intensa en la soberanía del Estado requerido, facilitando así la cooperación en áreas más
consensuadas.

Finalmente, el artículo 16 ofrece una flexibilidad importante al permitir que los


Estados parte extiendan la aplicación del convenio a otras materias, como la criminal, laboral,
contencioso-administrativa o arbitral. Esta posibilidad de adaptación es muy valiosa, ya que
reconoce que las necesidades de cooperación judicial pueden variar según el contexto y las
realidades de cada país. Al permitir estas extensiones, la convención se convierte en un
instrumento más dinámico y adaptable, capaz de responder a las demandas de una realidad
jurídica cada vez más compleja y diversa.

2.2 Exhortos Internacionales

​ "El exhorto es un instrumento de cooperación usado entre autoridades judiciales


competentes en sus respectivos territorios (ya sean de una misma nación o de diversos
Estados soberanos), en virtud de la cual la primera autoridad, denominada requirente, solicita
de la otra, la requerida, la realización de un acto específico en el territorio de la segunda,
necesario para satisfacer formalidades procedimentales en un juicio o fuera de él, allegarse
los elementos probatorios indispensables para resolver la controversia sometida a proceso o
con el fin de que se le reconozca validez y, en su caso, se ejecuten decisiones para lograr con
ello la plena eficacia del derecho. En algunos países los exhortos internacionales se
denominan comisiones rogatorias, letters rogatory o requisitorial, y en otros, así como en la
práctica judicial mexicana, cartas rogatorias.”

“Podemos clasificar los exhortos en:

• Nacionales e internacionales.

• Extraprocesales (colaboración para actos necesarios fuera de juicio) y procesales


(cooperación necesaria para actos ordenados dentro de juicio).

• De mero trámite: cuando la requirente solicita auxilio en actos que exige su procedimiento,
ya sea jurisdiccional o no jurisdiccional, a efecto de satisfacer los requisitos y, en su caso,
estar en posibilidad de resolver el asunto controvertido.
• De reconocimiento de decisiones: cuando la requirente pide a la otra autoridad que le
reconozca validez y, en su caso, proceda a ejecutar sus determinaciones, ya sean
provisionales o definitivas, dictadas en un juicio o tomadas fuera de él (como providencia
precautoria).”

​ Con relación al párrafo anterior define y clasifica los exhortos internacionales,


revelando su papel fundamental como puente en la cooperación judicial, tanto dentro de un
mismo país como entre naciones soberanas. Al describirlo como un instrumento mediante el
cual una autoridad requirente pide a otra requerida la realización de actos específicos, se pone
de manifiesto su función esencial: facilitar el cumplimiento de formalidades, la obtención de
pruebas o el reconocimiento y ejecución de decisiones, todo con el fin de garantizar que el
derecho tenga plena eficacia, incluso cuando los actos procesales deben realizarse fuera del
territorio donde se inició el juicio.

Es interesante notar la diversidad terminológica: en distintos lugares se le llama


comisiones rogatorias, letters rogatory, requisitoria o cartas rogatorias, como en el caso de
México. Esta variación no es trivial, ya que refleja las particularidades de cada sistema
jurídico y lingüístico, pero al mismo tiempo, el hecho de que se refieran al mismo
instrumento demuestra la existencia de una necesidad común de cooperación entre
autoridades judiciales.

La clasificación de los exhortos aporta claridad sobre sus diferentes usos. Distinguir
entre nacionales e internacionales marca la diferencia en el ámbito de aplicación, mientras
que la división entre extraprocesales y procesales resalta que su utilidad no se limita a los
actos dentro de un juicio, sino que también abarca aquellos necesarios fuera de él. Por su
parte, los exhortos de mero trámite y los de reconocimiento de decisiones muestran la
variedad de objetivos que pueden perseguir: desde cumplir requisitos procedimentales
básicos hasta lograr que las decisiones de una autoridad sean válidas y ejecutables en otro
territorio, incluidas medidas provisionales como las providencias precautorias.

En un mundo donde las relaciones jurídicas trascienden fronteras cada vez más, los
exhortos se convierten en herramientas indispensables. Sin ellos, la justicia podría verse
obstaculizada por barreras territoriales, y los derechos de las personas podrían no ser
protegidos de manera efectiva cuando los actos procesales requieren la intervención de
autoridades en otro lugar. Por tanto, la definición y clasificación claras de los exhortos no
solo son importantes para el entendimiento teórico, sino que también son fundamentales para
su aplicación práctica, garantizando que la cooperación judicial sea fluida, eficaz y respetuosa
con los principios de soberanía y reciprocidad entre los Estados.

"Quedan establecidas en el cuarto libro en los artículos 549º y 553º del CFPC los
cuales buscan facilitar al máximo la tramitación correspondiente en un proceso de derecho
conflictual o de derecho privado internacional.
ARTICULO 549.-Los exhortos que se remitan al extranjero o que se reciban de él se
ajustarán a lo dispuesto por los artículos siguientes, salvo lo dispuesto por los tratados y
convenciones de los que México sea parte.

ARTICULO 550.-Los exhortos que se remitan al extranjero serán comunicaciones


oficiales escritas que contendrán la petición de realización de las actuaciones necesarias en el
proceso en que se expidan. Dichas comunicaciones contendrán los datos informativos
necesarios y las copias certificadas, cédulas, copias de traslado y de más anexos procedentes
según sea el caso. No se exigirán requisitos de forma adicionales respecto de los exhortos que
provengan del extranjero.

ARTICULO 551.-Los exhortos o cartas rogatorias podrán ser transmitidos al órgano


requerido por las propias partes interesadas, por vía judicial, por intermedio de los
funcionarios consulares o agentes diplomáticos o por la autoridad competente del Estado
requirente o requerido según sea el caso.

ARTICULO 552.-Los exhortos provenientes del extranjero que sean transmitidos por
conductos oficiales no requerirán legalización y los que se remitan al extranjero sólo
necesitarán de la legalización exigida por las leyes del país en donde se deban de diligenciar.

ARTICULO 553.-Todo exhorto internacional que se reciba del extranjero en idioma


distinto del español deberá acompañarse de su traducción. Salvo deficiencia evidente u
objeción de parte, se estará al texto de la misma.”

Con relación al texto anterior presenta los artículos 549 a 553 del Código Federal de
Procedimientos Civiles (CFPC), que regulan los exhortos internacionales en el ámbito del
derecho privado internacional mexicano, con el objetivo claro de facilitar su tramitación y
agilizar los procesos conflictuales.

El artículo 549 establece la base normativa, indicando que los exhortos se ajustarán a
lo dispuesto en los artículos siguientes, salvo lo que establezcan los tratados y convenciones
internacionales de los que México sea parte. Esto es fundamental, ya que reconoce la
primacía de los acuerdos internacionales y garantiza que la regulación nacional se alinee con
los compromisos asumidos por el país en el ámbito global.

Por su parte, el artículo 550 define los exhortos como comunicaciones oficiales
escritas y especifica su contenido, evitando requisitos de forma adicionales para los que
provienen del extranjero. Esta simplificación es muy valiosa, ya que reduce barreras y facilita
la comunicación entre autoridades de diferentes países, promoviendo una cooperación más
fluida.

El artículo 551 amplía las vías de transmisión de los exhortos, permitiendo que se
envíen por las partes interesadas, vía judicial, por funcionarios consulares o agentes
diplomáticos, o por la autoridad competente de los Estados involucrados. Esta flexibilidad en
los canales de comunicación es esencial para adaptarse a las diferentes realidades y
necesidades de cada caso, asegurando que el exhorto llegue a su destino de manera eficiente.

El artículo 552 aborda el tema de la legalización, estableciendo que los exhortos


extranjeros transmitidos por conductos oficiales no requieren legalización, mientras que los
que se envían al extranjero solo necesitan la que exija la ley del país donde se van a
diligenciar. Esta distinción equilibra la necesidad de garantizar la autenticidad del documento
con la simplificación de los trámites, evitando requisitos innecesarios que podrían retrasar el
proceso.

Finalmente, el artículo 553 establece la obligación de traducir los exhortos que


lleguen en un idioma distinto del español, con la salvedad de que se estará al texto de la
traducción salvo deficiencia evidente u objeción de parte. Esta disposición es crucial para
garantizar que las autoridades y las partes involucradas comprendan correctamente el
contenido del exhorto, evitando malentendidos que podrían afectar el desarrollo del proceso.

En conjunto, estos artículos conforman un marco normativo claro y flexible que busca
facilitar la tramitación de los exhortos internacionales, promoviendo la cooperación judicial
entre México y otros países y garantizando que los procesos de derecho privado internacional
se desarrollen de manera eficiente y justa.

"Los exhortos deben de ir acompañados de: copia de la demanda, así como su


traducción; copia no traducida de los documentos que se hayan adjuntado a la demanda;
copia no traducida de las resoluciones jurisdiccionales que ordenen el libramiento del
exhorto; un formulario anexado a este Protocolo con la información esencial para la persona
o la autoridad a quien deban ser entregados o transmitidos los documentos; un formulario en
el que la autoridad central deberá certificar si se cumplió o no el exhorto o carta rogatoria.

De conformidad con el artículo 4o., cuando la autoridad central del Estado parte
reciba de la autoridad central de otro Estado parte un exhorto, lo transmitirá al órgano
jurisdiccional competente para su diligenciamiento conforme a la ley interna que sea
aplicable. El diligenciamiento del exhorto será gratuito, salvo el pago de aquellas actuaciones
que deban ser sufragadas conforme a la ley interna, según se estipula en su artículo 5o.

México realiza una nota en la que determina que: “El 9 de marzo de 1983, el gobierno
de México notificó al Secretario General de la OEA haber designado a la Secretaría de
Relaciones Exteriores como la Autoridad Central competente para recibir y distribuir
exhortos o cartas rogatorias a los efectos previstos en el Protocolo”.

De acuerdo al texto anterior aborda aspectos clave de la regulación de los exhortos o


cartas rogatorias en el marco de la cooperación judicial internacional, detallando sus
requisitos formales, el proceso de transmisión, las reglas sobre costos y la designación de la
autoridad competente en el caso de México.
En primer lugar, se establecen con precisión los documentos que deben acompañar a
un exhorto: desde la copia de la demanda y su traducción, hasta las resoluciones que ordenan
su libramiento y formularios específicos para facilitar su entrega y certificación de
cumplimiento. Esta minuciosidad en los requisitos es fundamental, ya que garantiza que la
autoridad requerida cuente con toda la información necesaria para entender y ejecutar lo
solicitado, evitando ambigüedades o retrasos innecesarios en el proceso.

Por otro lado, el artículo 4o. define el flujo de transmisión: la autoridad central de un
Estado parte recibe el exhorto y lo remite al órgano jurisdiccional competente según su ley
interna. Esta estructura asegura que el exhorto llegue a la instancia adecuada de manera
eficiente, respetando al mismo tiempo la organización jurídica de cada país.

En materia de costos, se establece que el diligenciamiento es gratuito, salvo aquellas


actuaciones que deban ser pagadas según la ley interna del Estado requerido, tal como lo
indica el artículo 5o. Esta regla equilibra la necesidad de facilitar la cooperación judicial con
la realidad de que algunas actuaciones pueden implicar gastos que deben ser cubiertos,
promoviendo así un sistema justo y sostenible.

Finalmente, la nota de México es especialmente relevante: al designar a la Secretaría


de Relaciones Exteriores como la Autoridad Central competente en 1983, el país define
claramente el organismo responsable de recibir y distribuir los exhortos, lo que brinda
seguridad y claridad tanto a las autoridades nacionales como a las de otros Estados. Esta
designación es un paso crucial para garantizar que México cumpla con sus compromisos
internacionales en materia de cooperación judicial y que los exhortos se tramiten de manera
ordenada y eficaz en su territorio.

“Exhorto: oficio que un juez o tribunal dirige a otro recabando auxilio para realizar
una diligencia procesal fuera del ámbito de su jurisdicción RAE

• Carta rogatoria: solicitud formal hecha por un tribunal de un país a un tribunal de


otro país en relación con algún tipo de asistencia judicial

• Requisitos: a) no contraria al sistema legal del Estado requerido y b) interesado


aporte los medios necesarios para diligenciar.”

El texto anterior ofrece definiciones claras y concisas de dos conceptos fundamentales


en el ámbito judicial: el exhorto y la carta rogatoria, además de establecer los requisitos
básicos para su validez y ejecución.

Al definir el exhorto como un oficio mediante el cual un juez o tribunal solicita ayuda
a otro para realizar una diligencia procesal fuera de su jurisdicción, se pone de manifiesto su
función esencial como herramienta de cooperación entre autoridades judiciales, incluso
dentro de un mismo país. Por su parte, la carta rogatoria se distingue por ser una solicitud
formal entre tribunales de diferentes naciones, lo que la convierte en un pilar de la asistencia
judicial internacional. Esta distinción, aunque sutil, es importante porque marca la diferencia
en el ámbito de aplicación y en los marcos normativos que rigen cada uno de estos
instrumentos.

Los requisitos establecidos que la solicitud no sea contraria al sistema legal del Estado
requerido y que el interesado aporte los medios necesarios para su ejecución— son
fundamentales para garantizar que el exhorto o la carta rogatoria se puedan cumplir de
manera efectiva y respetuosa con el ordenamiento jurídico de cada lugar. El primer requisito
protege la soberanía y los principios legales del Estado que recibe la solicitud, asegurando
que no se le pida realizar actos que contradigan sus propias normas. El segundo requisito, por
su parte, asegura la viabilidad práctica del proceso, ya que sin los medios adecuados, la
diligencia solicitada no se puede llevar a cabo.

En un mundo donde las relaciones jurídicas trascienden fronteras cada vez más, tanto
el exhorto como la carta rogatoria se convierten en herramientas indispensables para
garantizar que la justicia se pueda aplicar de manera efectiva, incluso cuando las actuaciones
procesales deben realizarse fuera del ámbito de jurisdicción de la autoridad que las solicita.
Por tanto, la claridad en sus definiciones y en sus requisitos no solo es importante para el
entendimiento teórico, sino que también es fundamental para su aplicación práctica,
asegurando que la cooperación judicial sea fluida, eficaz y respetuosa con los principios de
derecho y soberanía de los Estados involucrados.

2.3 Comisiones

​ Las comisiones, tanto nacionales como internacionales, actúan como mecanismos


estructurales fundamentales para la cooperación internacional, facilitando la coordinación, el
intercambio de conocimientos y la implementación de políticas conjuntas entre países,
organismos multilaterales y actores no gubernamentales. Estas entidades permiten la
transferencia de tecnología y recursos, siendo instrumentos clave para el desarrollo y la
gestión de temas específicos.

A.​ Comisiones y misiones de apoyo internacionales

“Según Hagan (1983) y Kleemans (2007), la corrupción en distintos ámbitos y territorios por parte
de poderes públicos y privados es un factor fundamental en la actividad de las ODT. Esto ha
generado una conexión estructural entre estas organizaciones y dichos poderes, como se ha
estudiado especialmente en relación a los cárteles de drogas mexicanos, que son los
principales exportadores de drogas hacia Estados Unidos (Morris, 2012; Astorga, 2015; Medel y Thoumi, 2014;
Olasolo y Galain, 2018
).”

Con relación al párrafo anterior plantea una premisa fundamental y reveladora: la


corrupción, tanto en el ámbito público como privado y en diferentes territorios, no es un
fenómeno aislado, sino un elemento central en el funcionamiento de las Organizaciones
Delictivas Transnacionales (ODT). La referencia a los estudios de Hagan (1983) y Kleemans
(2007) respalda esta afirmación con base académica, lo que le da solidez y credibilidad al
argumento.

Lo que resulta especialmente preocupante es la "conexión estructural" que se


establece entre estas organizaciones delictivas y los poderes públicos y privados. Esta
relación no es casual ni ocasional; es un vínculo profundo que permite a las ODT operar con
mayor facilidad y seguridad. El ejemplo de los cárteles de drogas mexicanos, que son los
principales exportadores hacia Estados Unidos, es muy ilustrativo. Los estudios citados
(Morris, 2012; Astorga, 2015; Medel y Thoumi, 2014; Olasolo y Galán, 2018) muestran
cómo esta conexión estructural se manifiesta en la práctica, facilitando el tráfico de drogas y
otras actividades ilícitas.

Esta situación es alarmante porque no solo afecta la integridad de las instituciones


públicas y privadas, sino que también socava el estado de derecho y la seguridad de los
ciudadanos. Cuando los poderes que deberían garantizar el orden y la justicia se ven
involucrados o influenciados por la corrupción y las organizaciones delictivas, se crea un
entorno en el que el crimen puede prosperar y expandirse. Además, esta conexión estructural
hace que sea mucho más difícil combatir las ODT, ya que ellas cuentan con protección y
apoyo dentro de las mismas estructuras que deberían perseguirlas.

En un contexto globalizado, donde las actividades delictivas trascienden fronteras


cada vez más, esta problemática adquiere dimensiones aún mayores. Las ODT pueden
aprovechar las conexiones estructurales en diferentes países para operar de manera
coordinada y eficiente, lo que hace que la lucha contra ellas requiere un enfoque internacional
y multidisciplinario. Es fundamental entender la naturaleza y el alcance de esta conexión
entre la corrupción y las ODT para poder desarrollar estrategias efectivas que permitan
desmantelarlas y restablecer la integridad de las instituciones y la seguridad de la sociedad.

“De hecho, las últimas dos décadas se han caracterizado por el incremento y
diversificación de las interacciones entre: a) las instituciones y las organizaciones que
presentan dinámicas de favorecimiento o normalización de las prácticas corruptas (Giménez-Salinas,
2020
), y b) la interrelación de estas últimas con organizaciones que operan principalmente al
margen de la ley (Perdomo y Parra, 2021). Como consecuencia, se han conformado redes complejas
transnacionales, que operan en distintos mercados y a escala global, y que, debido a su
cercanía con el sector económico-financiero y el sistema sociopolítico encargado de diseñar
la legislación anticorrupción y promover su aplicación, contribuyen a su propio blindaje
frente a lo que queda de las autoridades nacionales (e internacionales) que buscan su
desarticulación (Escalante y Lamadrid, en prensa).”

El anterior párrafo profundiza en la dinámica evolutiva de la relación entre corrupción


y organizaciones delictivas transnacionales (ODT), mostrando cómo en las últimas dos
décadas esta interacción se ha vuelto más intensa y compleja. Al distinguir entre las
instituciones y organizaciones que favorecen o normalizan la corrupción y aquellas que
operan al margen de la ley, se pone de manifiesto que no se trata de dos mundos separados,
sino que existen vínculos estrechos y crecientes entre ellos.

La conformación de redes transnacionales complejas es una consecuencia directa de


estas interacciones, y su capacidad de operar en múltiples mercados y a escala global las hace
especialmente difíciles de combatir. Lo que resulta aún más preocupante es su cercanía con el
sector económico-financiero y el sistema sociopolítico encargado de crear y aplicar la
legislación anticorrupción. Esta proximidad les permite "blindarse" frente a las autoridades,
ya que pueden influir en la elaboración de las normas o en su aplicación, dificultando así su
desarticulación.

Esta situación revela una paradoja alarmante: las mismas estructuras que deberían
combatir la corrupción y el crimen organizado pueden, en algunos casos, ser permeables o
incluso colaborar con ellas, lo que debilita significativamente la eficacia de las medidas de
control y persecución. En un contexto globalizado, donde las redes delictivas y corruptas
pueden moverse con facilidad entre países, esta problemática adquiere dimensiones
internacionales, requiriendo una respuesta coordinada y firme por parte de las autoridades de
diferentes naciones. Es fundamental entender esta dinámica de blindaje y expansión para
poder desarrollar estrategias que sean capaces de romper estos vínculos y restablecer la
integridad de las instituciones y la eficacia de la justicia.

3. Sujetos de la Cooperación Internacional

Estado

"El Estado es una institución político-jurídica compuesta por una población, un


territorio y un poder soberano". De los elementos que aporta esta definición es posible iniciar
el estudio del Estado como sujeto del derecho internacional haciendo énfasis especial en las
implicaciones jurídicas que en el ámbito internacional tienen la población, el territorio y la
soberanía.

La población de un Estado se ha considerado sometida únicamente al derecho interno


y sin personalidad jurídica en el derecho internacional. Aunque en documentos importantes
como la Carta de la ONU se menciona a los pueblos, estas referencias se han interpretado
más como expresiones simbólicas que como un reconocimiento técnico de personalidad
jurídica.

La evolución del derecho internacional ha permitido reconocer, en ciertos casos, a los


pueblos e incluso a los individuos como sujetos dentro de ámbitos específicos del derecho
internacional.

Uno de los principales derechos reconocidos a los pueblos es el derecho de


autodeterminación, que se entiende como la facultad de decidir libremente su organización
política, económica y cultural. Este principio también está relacionado con la soberanía de los
Estados y el principio de no intervención en los asuntos internos de otros países. México ha
defendido históricamente estos principios, como lo demostraron las posturas de Guadalupe
Victoria, Benito Juárez durante la intervención francesa y Venustiano Carranza con la
llamada Doctrina Carranza, que sostiene que ningún país debe intervenir en los asuntos
internos de otro.

En relación con el pueblo como elemento del Estado, el principio de


autodeterminación ha tenido dos interpretaciones principales:

​ 1.​ Aplicarse a grupos nacionales dentro de un Estado.

​ 2.​ Aplicarse a pueblos coloniales o sometidos a ocupación extranjera.

El derecho internacional generalmente no reconoce el derecho de secesión de grupos


dentro de un Estado. Los movimientos separatistas se consideran más fenómenos históricos o
políticos que jurídicos. Solo cuando un movimiento triunfa y se consolida un nuevo Estado,
este puede incorporarse al sistema jurídico internacional.

El derecho internacional protege la integridad territorial y la unidad nacional de los


Estados, tanto frente a divisiones internas como frente a intervenciones externas. Este
principio se encuentra reflejado en normas como la Carta de la OEA y resoluciones de la
ONU, que prohíben el uso de la fuerza para afectar la identidad nacional o la soberanía de los
pueblos.

Las Organizaciones Internacionales

Las organizaciones internacionales también constituyen sujetos importantes de la


cooperación internacional. Estas organizaciones son creadas por los Estados mediante
tratados internacionales con el propósito de atender objetivos específicos de carácter global o
regional.

Su función principal es facilitar la coordinación entre los países, promover acuerdos y


desarrollar programas de cooperación en diferentes áreas. Además, muchas de estas
organizaciones proporcionan asistencia técnica, financiamiento y apoyo institucional a los
Estados que participan en proyectos de cooperación.

Las Organizaciones no Gubernamentales

Las organizaciones no gubernamentales, conocidas como ONG, desempeñan un papel


cada vez más relevante dentro de la cooperación internacional. Estas organizaciones son
entidades privadas sin fines de lucro que trabajan en diversas áreas como la protección de los
derechos humanos, el desarrollo social, la educación, la salud y la protección del medio
ambiente.
Las ONG participan en programas de cooperación aportando conocimientos técnicos,
recursos humanos y experiencia en la ejecución de proyectos. Suelen colaborar con gobiernos
y organizaciones internacionales para implementar acciones destinadas a mej ni orar las
condiciones de vida de diferentes poblaciones.

El Sector Privado y las Empresas

El sector privado también participa en la cooperación internacional, especialmente a


través de empresas nacionales y transnacionales. Estas empresas pueden contribuir mediante
inversiones, transferencia de tecnología, desarrollo de proyectos productivos y generación de
empleo en distintos países.

La participación del sector privado se ha vuelto cada vez más importante en el


contexto de la globalización, ya que su capacidad económica y tecnológica puede apoyar
procesos de desarrollo y modernización en diversas regiones del mundo.

Los Individuos o Personas Físicas

Las personas físicas también pueden ser consideradas sujetos dentro de los procesos
de cooperación internacional. Profesionales, especialistas, investigadores y técnicos
participan en programas de intercambio, asesoría y capacitación que permiten compartir
conocimientos y experiencias entre distintos países.

Su participación contribuye al fortalecimiento de capacidades institucionales y al


desarrollo científico, tecnológico y académico en diferentes áreas del conocimiento.

Las Instituciones Académicas y Centros de Investigación

Las universidades y centros de investigación también forman parte de los sujetos de la


cooperación internacional. Estas instituciones promueven la colaboración científica y
académica mediante programas de intercambio estudiantil, proyectos de investigación
conjunta y difusión del conocimiento. A través de estas actividades, se fomenta el desarrollo
de nuevas ideas, la innovación y la formación de profesionales capaces de enfrentar los retos
globales. En la cooperación internacional intervienen diversos sujetos que contribuyen de
manera conjunta al logro de objetivos comunes entre los países. Aunque los Estados
continúan siendo los actores principales, también participan organizaciones internacionales,
organizaciones no gubernamentales, empresas, individuos e instituciones académicas. La
interacción entre estos actores permite desarrollar proyectos y estrategias que buscan mejorar
las condiciones de vida de las sociedades y fortalecer las relaciones entre las naciones

4. Derecho aplicable al proceso: Lex Fori como principio

“En cuanto al derecho procesal, en el derecho internacional privado, la lex fori


determina según qué normas se desarrolla el procedimiento. Todavía en el derecho
internacional privado, pero en lo que respecta al derecho sustantivo, la lex fori no se aplica
necesariamente. En ausencia de un convenio internacional, su determinación depende del
objeto del procedimiento. Si las partes, en lugar de dirigirse a un tribunal estatal, han
acordado confiar la solución de su litigio a los árbitros, corresponde al tribunal de arbitraje, a
falta de un acuerdo expreso de las partes, determinar el derecho material aplicable,
denominado “derecho de conexión”, en particular interpretando la voluntad de las partes o
determinando en función de la localización de la relación contractual que dio lugar al litigio”.

En el derecho internacional privado, la lex fori (ley del foro o del tribunal que conoce
del asunto) tiene un papel fundamental en materia procesal ya que determina las normas
conforme a las cuales debe desarrollarse el procedimiento judicial. Esto significa que
independientemente del origen de las partes o del conflicto el proceso se rige por las reglas
procesales del Estado cuyo tribunal está resolviendo el caso. Sin embargo, cuando se trata del
derecho sustantivo o material, la lex fori no necesariamente es la ley aplicable, en estos casos
la determinación del derecho que debe resolver el fondo del conflicto depende de diversos
factores, especialmente cuando no existe un convenio internacional que establezca qué
legislación debe aplicarse. Por ello se recurre a criterios de conexión que permiten identificar
la ley más adecuada según la naturaleza del asunto o la relación jurídica en cuestión. En
situaciones donde las partes deciden no acudir a un tribunal estatal y optan por resolver su
controversia mediante arbitraje, el procedimiento cambia, en estos casos el tribunal arbitral
tiene la facultad de determinar cuál es el derecho material aplicable al conflicto siempre que
las partes no hayan señalado previamente la ley que debe utilizarse.

4.1 Excepciones a la Aplicación de la Lex Fori

“Como resalta unánimemente la doctrina, la capacidad jurídica en el ámbito civil y la


capacidad para ser parte no siempre coinciden. Es posible que determinados entes
desprovistos de personalidad puedan, en cambio, ser parte en el proceso, como ocurre con los
presidentes de las comunidades de vecinos, las herencias yacentes o las sociedades
mercantiles irregulares. Por ello es importante señalar de antemano que la remisión a la ley
extranjera para regular la capacidad para ser parte o la capacidad procesal, la legitimación,
etc., se entiende efectuada a sus normas procesales y, sólo en defecto de estas, procederá
aplicar sus normas civiles sustantivas. Así, si se trata de aplicar la ley personal a la capacidad
para ser parte de las sociedades irregulares, habrá que consultar, en primer término, las leyes
procesales para saber si se les concede capacidad para ser parte, aunque conforme a la
regulación sustantiva carezcan de capacidad jurídica. Sólo si no hay normas procesales que
reconozcan la capacidad para ser parte procede recurrir a las disposiciones sustantivas que,
por analogía, determinarán dicha capacidad como correlativa a la capacidad jurídica.”

En el ámbito jurídico la doctrina señala que la capacidad jurídica en materia civil y la


capacidad para ser parte en un proceso no siempre coinciden. Esto significa que un sujeto
puede no tener personalidad jurídica plena desde el punto de vista civil pero aun así puede
participar como parte dentro de un proceso judicial. Existen diversos ejemplos de esta
situación como los presidentes de comunidades de vecinos, las herencias yacentes o las
sociedades mercantiles irregulares, que aun careciendo de personalidad jurídica completa
pueden intervenir en procedimientos legales. Por esta razón, cuando en el derecho
internacional privado se hace remisión a una ley extranjera para determinar aspectos como la
capacidad para ser parte la capacidad procesal o la legitimación se entiende que dicha
remisión se dirige principalmente a las normas procesales de ese ordenamiento jurídico. Solo
en el caso de que estas normas procesales no regulen el asunto será necesario recurrir a las
normas civiles sustantivas del mismo sistema jurídico.

La Lex Fori com principio se aplica principalmente en materia procesal cuando un


juez de un Estado conoce un caso que tiene elementos internacionales por ejemplo, cuando
las partes pertenecen a distintos países o el conflicto se originó en otro territorio, el proceso
judicial debe desarrollarse conforme a las normas procesales del país del juez que conoce el
asunto. Esto incluye aspectos como la competencia del tribunal, las reglas de procedimiento,
la admisión y valoración de pruebas, los plazos procesales y las formas de las resoluciones
judiciales. La razón principal de este principio es garantizar el orden y la seguridad jurídica
dentro del sistema judicial de cada Estado. Permitir que un tribunal aplique normas
procesales extranjeras generaría grandes dificultades prácticas, ya que cada sistema jurídico
tiene procedimientos diferentes. Por ello la lex fori asegura que el proceso se realice
conforme a las reglas conocidas por el tribunal.

Sin embargo, la lex fori no siempre se aplica al fondo del asunto. En el Derecho
Internacional Privado la solución del conflicto puede requerir la aplicación de una ley
extranjera determinada a través de las llamadas normas de conflicto o puntos de conexión,
estas normas permiten identificar cuál es la legislación más adecuada para resolver el fondo
del litigio, dependiendo de factores como el domicilio de las partes, el lugar donde se celebró
el contrato o el lugar donde ocurrió el hecho jurídico. Aun así existen situaciones en las que
la lex fori también puede influir en el derecho sustantivo. Por ejemplo, cuando la aplicación
de una ley extranjera contraviene el orden público del Estado del juez este puede rechazarla y
aplicar su propio derecho de esta manera, el principio de la lex fori funciona como un
mecanismo que asegura el control del proceso y protege los valores fundamentales del
sistema jurídico del foro, manteniendo el equilibrio entre la cooperación jurídica
internacional y la soberanía de cada Estado.

4.2 Función de la Lex Fori en los Conflictos de Leyes

La función de la Lex fori en los conflictos de leyes dentro del Derecho Internacional
Privado es fundamental ya que permite al tribunal que conoce del caso determinar cómo debe
resolverse un litigio que involucra elementos de distintos sistemas jurídicos. En los conflictos
de leyes el problema principal consiste en identificar cuál legislación debe aplicarse para
resolver el fondo de una controversia especialmente cuando las partes, los hechos o los
efectos jurídicos están vinculados con más de un país. En este contexto, la lex fori cumple
varias funciones esenciales, en primer luga, establece que el procedimiento judicial se rige
siempre por la ley del tribunal que conoce del asunto esto significa que las reglas relativas a
la competencia, la forma del proceso, los plazos, la admisión de pruebas y la ejecución de las
resoluciones se determinan conforme a la legislación procesal del Estado del juez. Esta
función garantiza seguridad jurídica y facilita la administración de justicia, ya que el tribunal
aplica normas que conoce y que forman parte de su propio sistema jurídico.

En segundo lugar la lex fori sirve como punto de partida para determinar la ley
aplicable al fondo del asunto ya que los jueces utilizan las normas de conflicto de su propio
ordenamiento jurídico es decir, las normas del foro para decidir si corresponde aplicar el
derecho nacional o una ley extranjera y por lo tanto aunque el litigio pueda resolverse con
base en una legislación extranjera, la decisión de aplicar esa ley proviene inicialmente de las
normas del propio foro. Otra función importante es actuar como límite a la aplicación del
derecho extranjero, cuando la ley extranjera designada por las normas de conflicto
contraviene los principios fundamentales del sistema jurídico del Estado que conoce el caso,
el juez puede negarse a aplicarla mediante la excepción de orden público internacional,
sustituyéndola por la ley del foro.

En consecuencia, la lex fori desempeña un papel clave en los conflictos de leyes, ya


que organiza el procedimiento, orienta la determinación del derecho aplicable y protege los
principios esenciales del sistema jurídico del Estado que resuelve el litigio. De esta manera,
contribuye a garantizar soluciones coherentes y justas en controversias con elementos
internacionales.

Además de regular el procedimiento y orientar la determinación de la ley aplicable la


Lex fori también desempeña una función complementaria en la interpretación y aplicación de
las normas dentro del Derecho Internacional Privado y en los conflictos de leyes el juez no
solo debe identificar qué legislación corresponde aplicar sino también interpretar las normas
de conflicto y determinar la forma correcta de aplicar el derecho extranjero cuando así lo
disponga el sistema jurídico del foro.

En este sentido, la lex fori permite al tribunal controlar el proceso de aplicación del
derecho extranjero ya que es el propio ordenamiento del foro el que establece los mecanismos
mediante los cuales ese derecho debe ser probado, interpretado y aplicado dentro del juicio.
Por ejemplo en muchos sistemas jurídicos el juez puede exigir que las partes acrediten el
contenido y la vigencia de la ley extranjera mediante documentos oficiales, dictámenes
periciales o textos legales, si no se logra demostrar adecuadamente el contenido del derecho
extranjero, algunos ordenamientos permiten aplicar de manera supletoria la ley del foro,
garantizando así que el litigio no quede sin solución.

5. Reconocimiento de Documentos Extranjeros

“Una vez concluidos los procedimientos que se iniciaron con el exhorto en que se
pidió el reconocimiento y ejecución de una sentencia extranjera, procedimientos dentro de los
cuales se suscitaron actos defensivos de la sentencia y de rechazo, debe pronunciarse la
resolución que corresponda conforme a derecho. Esta resolución puede ser de dos tipos: a)
rechazar el reconocimiento de la sentencia extranjera, o b) reconocer la sentencia.”

En el ámbito del Derecho Internacional Privado, el reconocimiento y ejecución de


sentencias extranjeras constituye un mecanismo fundamental para garantizar la cooperación
jurídica entre Estados, cuando una resolución judicial ha sido dictada por un tribunal de otro
país y se pretende que produzca efectos en un Estado distinto, es necesario seguir un
procedimiento específico para verificar si dicha decisión puede ser válida y ejecutable dentro
del territorio nacional. Este procedimiento es conocido comúnmente como Exequátur.

El proceso generalmente inicia mediante un exhorto o solicitud formal ante los


tribunales del Estado donde se pretende hacer valer la sentencia. Durante este procedimiento
se analizan diversos elementos jurídicos para determinar si la resolución extranjera cumple
con los requisitos exigidos por el ordenamiento jurídico del foro, en esta etapa pueden
presentarse actos de defensa u oposición, mediante los cuales la parte afectada intenta
demostrar que la sentencia no debe ser reconocida ni ejecutada. Una vez que el tribunal ha
revisado todos los argumentos, documentos y requisitos legales el procedimiento concluye
con una resolución judicial que puede adoptar dos decisiones principales. La primera consiste
en rechazar el reconocimiento de la sentencia extranjera lo cual ocurre cuando se detecta que
la resolución no cumple con las condiciones necesarias, como la falta de competencia del
tribunal que la dictó, la violación al derecho de defensa de las partes o la contradicción con el
orden público del Estado que analiza el caso. En tales situaciones, la sentencia extranjera no
producirá efectos jurídicos en ese país. La segunda posibilidad es reconocer la sentencia
extranjera lo que implica que el tribunal considera que la resolución cumple con los requisitos
legales establecidos. Al reconocerse la sentencia adquiere validez y eficacia jurídica en el
Estado receptor permitiendo incluso su ejecución forzosa si se trata de una obligación que
debe cumplirse.

Autores de libros digitales de Derecho Internacional Privado como Leonel Pereznieto


Castro, José Luis Siqueiros y Antonio Boggiano señalan que este procedimiento es esencial
para garantizar la seguridad jurídica en las relaciones internacionales, ya que permite que las
decisiones judiciales tengan continuidad y eficacia más allá de las fronteras nacionales. De
esta forma, el reconocimiento de sentencias extranjeras fortalece la cooperación entre
sistemas jurídicos y facilita la solución de conflictos con elementos internacionales.

5.1 Importancia del Reconocimiento de Documentos en Otros Países.

El reconocimiento de documentos en otro país es un aspecto esencial dentro del


Derecho Internacional Privado ya que permite que actos jurídicos, resoluciones judiciales y
documentos oficiales emitidos en un Estado puedan tener validez y efectos en otro. En un
mundo caracterizado por la creciente movilidad de personas, bienes y relaciones jurídicas
internacionales este reconocimiento se vuelve indispensable para garantizar la seguridad
jurídica y la continuidad de los derechos más allá de las fronteras nacionales. Cuando una
persona necesita utilizar en otro país un documento emitido por autoridades extranjeras como
actas de nacimiento, actas de matrimonio, títulos académicos, contratos o sentencias
judiciales es necesario que dicho documento sea reconocido por las autoridades del Estado
donde se pretende utilizar ya que sin este reconocimiento el documento carecería de eficacia
jurídica y no podría producir los efectos legales que se buscan.

Para facilitar este proceso existen diversos mecanismos jurídicos de validación


internacional, uno de los más importantes es la legalización consular, procedimiento mediante
el cual las autoridades diplomáticas o consulares certifican la autenticidad de las firmas y
sellos de los documentos emitidos en otro país. Sin embargo, este proceso puede resultar
complejo y tardado, por ello muchos Estados han adoptado mecanismos más simples como la
Convenio de La Haya de 1961 sobre la Apostilla, que permite sustituir la legalización
consular mediante la colocación de una apostilla, un certificado que autentica el documento
para que sea reconocido en los países que forman parte del convenio.

La importancia del reconocimiento de documentos extranjeros también radica en que


facilita las relaciones jurídicas internacionales, gracias a este proceso las personas pueden
estudiar, trabajar, contraer matrimonio, realizar trámites administrativos o hacer valer
derechos en otros países sin tener que repetir procedimientos legales ya realizados en su país
de origen y de esta forma se evita la duplicidad de trámites y se promueve la cooperación
jurídica entre Estados. Asimismo, el reconocimiento de documentos contribuye a garantizar
la confianza entre los sistemas jurídicos de distintos países ya que los Estados aceptan que
ciertos documentos emitidos por autoridades extranjeras tienen validez siempre que cumplan
con determinados requisitos de autenticidad y legalidad. Esto fortalece la cooperación
internacional y permite que los actos jurídicos tengan continuidad en diferentes
jurisdicciones.

5.2 Tipos de Documentos Extranjeros.

Los documentos extranjeros pueden clasificarse en diversas categorías según su


naturaleza y la autoridad que los expide. En primer lugar, se encuentran los documentos
públicos, que son aquellos emitidos por autoridades oficiales o funcionarios con facultades
legales. Dentro de esta categoría se incluyen documentos como actas de nacimiento,
matrimonio o defunción, certificados oficiales, sentencias judiciales, escrituras notariales y
documentos administrativos. Estos documentos tienen una presunción de autenticidad debido
a que provienen de autoridades públicas.

En segundo lugar existen los documentos privados que son elaborados por
particulares sin intervención directa de una autoridad pública. Ejemplos de estos documentos
son contratos privados, cartas, acuerdos comerciales o documentos elaborados entre
particulares, en muchos casos para que estos documentos tengan mayor valor probatorio en
otro país es necesario que previamente hayan sido certificados o ratificados ante un notario
público. También pueden mencionarse los documentos judiciales extranjeros como reso bu
luciones, sentencias o autos emitidos por tribunales de otro país. Estos documentos, cuando
se pretende que tengan efectos jurídicos en otro Estado y generalmente requieren un
procedimiento especial de reconocimiento como el exequátur para que puedan ser ejecutados
o reconocidos legalmente.

5.3 Requisitos para los Documentos Extranjeros.

Para que un documento extranjero pueda surtir efectos en otro país debe cumplir con
ciertos requisitos legales que garantizan su autenticidad y legalidad, uno de los requisitos más
importantes es la legalización o apostilla del documento. La legalización consular consiste en
la certificación realizada por autoridades diplomáticas o consulares que verifican la
autenticidad de las firmas y sellos del documento, sin embargo, muchos países han
simplificado este procedimiento mediante la Convenio de La Haya de 1961 sobre la Apostilla
que permite sustituir la legalización consular por una apostilla, la cual certifica que el
documento es auténtico y puede ser utilizado en los países que forman parte de dicho
convenio.

Otro requisito frecuente es la traducción oficial del documento especialmente cuando


el idioma del documento original es diferente al idioma oficial del país donde se pretende
utilizar. Esta traducción normalmente debe ser realizada por un perito traductor autorizado
para garantizar su validez. Asimismo, algunos ordenamientos jurídicos pueden exigir que los
documentos extranjeros cumplan con requisitos adicionales de registro o verificación,
dependiendo del tipo de documento y del trámite que se pretende realizar. Los documentos
extranjeros desempeñan un papel muy importante en las relaciones jurídicas internacionales,
pero para que puedan tener efectos en otro país deben cumplir con requisitos específicos que
aseguren su autenticidad, legalidad y correcta interpretación dentro del sistema jurídico del
Estado receptor.

Los documentos extranjeros desempeñan un papel fundamental dentro del Derecho


Internacional Privado ya que permiten que los actos jurídicos realizados en un país puedan
tener reconocimiento y efectos legales en otro. Sin embargo, para que estos documentos
tengan validez en otro país es indispensable que cumplan con determinados requisitos legales
cuyo objetivo principal es garantizar su autenticidad, veracidad y confiabilidad. Entre los
requisitos más comunes se encuentran la legalización consular, la apostilla, la traducción
oficial cuando el documento se encuentra en un idioma distinto, y en algunos casos su
registro ante autoridades competentes. Estos procedimientos permiten verificar que el
documento fue emitido por una autoridad legítima y que su contenido puede ser reconocido
dentro de otro sistema jurídico.

6. Poderes Otorgados en el Extranjero


6.1 Concepto

El poder o mandato es un acto jurídico mediante el cual una persona denominada


poderdante otorga facultades a otra llamada apoderado para que actúe en su nombre y
representación en determinados actos jurídicos.

Cuando este poder se otorga fuera del territorio donde se pretende ejercer, se le
denomina poder otorgado en el extranjero. Este documento permite que una persona que se
encuentra en otro país pueda realizar actos jurídicos por medio de un representante sin
necesidad de trasladarse físicamente.

Según la doctrina jurídica, el mandato es un contrato mediante el cual una persona se


obliga a realizar uno o más actos jurídicos por cuenta de otra, lo que constituye una forma de
representación voluntaria dentro del derecho civil.

“Por el contrato de mandato una persona se obliga a ejecutar por cuenta de otra los
actos jurídicos que ésta le encarga” (Rojina Villegas, 2006).

Este tipo de representación resulta particularmente útil en ámbitos como:

-operaciones comerciales internacionales​


-compraventa de bienes inmuebles​
-trámites notariales​
-procesos judiciales​
-actos corporativos de empresas

En todos estos casos, el poder permite que el representante actúe en nombre del
otorgante con efectos jurídicos válidos.

Rojina Villegas, R. (2006). Derecho civil mexicano: Contratos. México: Porrúa.

Marco Legal

En el sistema jurídico mexicano, los poderes otorgados en el extranjero se encuentran


regulados por diversas normas tanto nacionales como internacionales, las cuales establecen
los requisitos necesarios para que dichos documentos tengan validez dentro del territorio
nacional.

Entre las principales disposiciones legales aplicables se encuentran:

●​ Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos

El artículo 133 constitucional establece que los tratados internacionales celebrados


por el Estado mexicano forman parte del derecho supremo de la Unión.
Esto significa que los tratados internacionales que regulan el reconocimiento de
documentos públicos extranjeros tienen aplicación directa dentro del sistema jurídico
mexicano.

“Esta Constitución, las leyes del Congreso de la Unión que emanen de ella y todos los
tratados que estén de acuerdo con la misma serán la Ley Suprema de toda la Unión”
(Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, art. 133).

●​ Código Civil Federal

El Código Civil Federal regula la figura del mandato como una forma de
representación jurídica. En él se establece la naturaleza jurídica del poder y las facultades que
puede otorgar el poderdante.

El artículo 2546 del Código Civil Federal señala:

“El mandato es un contrato por el cual el mandatario se obliga a ejecutar por cuenta
del mandante los actos jurídicos que éste le encarga” (Código Civil Federal, art. 2546).

Este precepto establece la base jurídica de los poderes, independientemente del lugar
donde se otorguen.

Requisitos para que el Poder Otorgado en el Extranjero Tenga Validez en México

Para que un poder otorgado en otro país pueda surtir efectos legales en México, debe
cumplir con ciertos requisitos que garanticen su autenticidad.

Entre los principales requisitos se encuentran:

Apostilla o Legalización

Uno de los requisitos más importantes es la apostilla o la legalización del documento,


dependiendo de si el país donde se otorgó el poder forma parte del Convenio de La Haya de
1961.

La apostilla es un certificado que autentica la firma de un documento público


extranjero para que pueda ser reconocido en otro país.

“La apostilla certifica la autenticidad de la firma, la calidad en que el signatario del


documento ha actuado y, en su caso, la identidad del sello o timbre que el documento ostenta”
(Secretaría de Relaciones Exteriores, s.f.).

Traducción Oficial

Cuando el documento se encuentra redactado en un idioma distinto al español, es


necesario realizar una traducción oficial por un perito traductor autorizado.
Esto garantiza que las autoridades mexicanas puedan interpretar correctamente el
contenido del poder y verificar las facultades otorgadas al apoderado.

Protocolización Ante Notario

Otro requisito importante es la protocolización ante notario público en México, que


consiste en incorporar el documento extranjero a una escritura pública dentro del protocolo
notarial.

Esto permite que el documento tenga plena validez jurídica dentro del país y pueda
ser utilizado en actos notariales, administrativos o judiciales.

Regulación Internacional de los Poderes Otorgados en el Extranjero

La regulación de los poderes otorgados en el extranjero también se encuentra en


diversos tratados internacionales, cuyo objetivo es facilitar el reconocimiento de documentos
públicos entre países.

Uno de los instrumentos más relevantes es la Convención Interamericana sobre


Régimen Legal de Poderes para ser Utilizados en el Extranjero, adoptada en el marco de la
Organización de los Estados Americanos.

Esta convención establece que los poderes otorgados en un Estado parte pueden tener
efectos en otro Estado siempre que cumplan con los requisitos establecidos por la legislación
aplicable.

“La forma y solemnidades de los poderes se regirán por la ley del lugar donde se
otorguen” (Organización de los Estados Americanos, 1975).

Este principio se conoce como lex loci actus, el cual establece que los actos jurídicos
se rigen por la ley del lugar donde se realizan.

7. Reconocimiento y Ejecución de Laudos y Sentencias Extranjeras.

En México, el reconocimiento y ejecución de laudos y sentencias extranjeras se rige


por la legislación nacional y los tratados internacionales de los que el país es parte. El
reconocimiento y ejecución de laudos arbitrales extranjeros es un pilar del derecho
internacional privado, regulado principalmente por la Convención de Nueva York de 1958 y
la CIDIP. Que permite que una decisión arbitral dictada en un país sea vinculante, reconocida
como cosa juzgada y ejecutada forzosamente en otro estado, siempre que se respete el debido
proceso, la arbitrariedad de la materia y el orden público.

7.1 Reconocimiento

1. Concepto
A través del reconocimiento, una decisión extranjera despliega en México tres efectos:
1) efecto de cosa juzgada; 2) efecto constitutivo, y 3) efecto de tipicidad.

Por lo que hace al primero, efecto de cosa juzgada, supone que la decisión extranjera
obliga a las autoridades mexicanas produciéndose el efecto de que hubieran sido dictadas por
ella, y en este sentido no puede volver a planteárselo el mismo asunto a las autoridades
judiciales mexicanas, tampoco se le puede interponer nuevos recursos. El Estado de origen
determina si se atribuye o no este efecto, sus límites, tanto subjetivos (es decir, si vincula a
ciertos sujetos o a todos los sujetos) como objetivos (es decir, qué hechos y peticiones de las
partes vincula, qué acciones y qué soluciones de las alcanzadas en el pronunciamiento), los
límites temporales o efecto preclusivo, entendiéndose por esto hasta qué momento las partes
tienen prohibido, en un nuevo proceso, atacar lo decidido en función de hechos que podían
haberse hecho valer en el primer proceso, así como el momento crítico en el que se verifica
este efecto.

En atención al segundo efecto, el constitutivo, supone la creación, modificación o


extinción de un derecho o situación jurídica. Este efecto se proclama exclusivamente de
acciones constitutivas que conllevan actos de ejecución impropios, entendiéndose por éstos la
modificación y actualización de una inscripción preexistente en un registro, Registro Civil.

7.2 Tipos de Reconocimiento

Tomando en cuenta la definición de Calvo Caravaca y Carrascosa González, los tipos


de reconocimientos se resumen en tres: 1) reconocimiento por Homologación; 2)
reconocimiento incidental puro, y 3) reconocimiento Incidental de plano.

Con respecto al primer tipo, reconocimiento por homologación, tenemos que en este
tipo el reconocimiento se tramita mediante un procedimiento ex proceso de homologación del
pronunciamiento extranjero. En este procedimiento la autoridad judicial valoraría si se
cumplen todos los requisitos previstos por la normativa, autónoma o convencional, necesarios
para conceder dicho reconocimiento; por tanto, estamos hablando de un procedimiento
autónomo e independiente del que se pudiera haber desarrollado para la obtención del
pronunciamiento en el Estado de origen. Por otra parte, destacamos que es un proceso
también independiente y distinto al proceso que se desarrolla para hacer valer la decisión
extranjera. Realizado todo este Procedimiento el pronunciamiento extranjero tendrá los
efectos de cosa juzgada, efecto constitutivo y de tipicidad.

En cuanto al reconocimiento incidental de plano, diseñado por Mancini Las


resoluciones judiciales extranjeras deben tener efecto sin ningún control Respecto a todos
aquellos efectos no ejecutivos, es decir, el Estado de destino no controla determinados
requisitos procesales. Entre las ventajas que presenta, la doctrina, Calvo y Carrascosa, habla
de armonía internacional de soluciones evitando soluciones claudicantes; ahora bien, entre
sus desventajas, es que fomenta el fórum shopping y el fraude.
Exequatur

Concepto:

A través de esta figura, exequátur, la decisión extranjera alcanza a ser un título


ejecutivo, pudiendo ejecutarse en México el contenido de la decisión extranjera.

El exequátur representa el requisito necesario para que ante un incumplimiento


voluntario de una parte del contenido de la decisión extranjera se pueda acudir al aparato
coercitivo del Estado para que pueda llevar a cabo lo juzgado. En este punto es necesario
diferenciar entre: el exequátur o declaración de ejecutividad, que es el proceso mediante el
cual el pronunciamiento extranjero alcanza el grado de título ejecutivo y, por otra parte, hay
otra etapa procesal que es el denominado, propiamente, proceso de ejecución de dicha
decisión.

7.3 Tipos de Exequátur

La figura del exequátur presenta tres importantes tipologías en función del rigor,
cualitativo y cuantitativo, de las revisiones en el cumplimiento de los requisitos exigidos
respecto a los pronunciamientos extranjeros por el tribunal requerido: 1) exequátur de
revisión; 2) exequátur mediante control de requisitos procesales, y 3) exequátur de plano por
lo que hace al exequátur de revisión, el juez del Estado requerido va a desplegar dos
controles: uno, respecto a los hechos que motivaron la resolución extranjera, y dos, el
derecho que aplicó el juez extranjero. De la anterior operación de control, si el juez requerido
concluye que él hubiera alcanzado el mismo resultado, concede efectos al pronunciamiento
extranjero, sin duda estamos ante un exequatur de control absoluto “nacionalista y hostil”,
respecto de los pronunciamientos extranjeros.

Si bien este tipo de exequátur tuvo su origen en Francia, fue igualmente abandonado
por ellos. Con respecto al exequátur mediante control de requisitos procesales, se eliminan
los dos controles requeridos por el anterior tipo de exequátur, lo anterior no significa que se
eliminen por completo el control de algunos requisitos de forma y fondo, como puede llegar a
ser la competencia del juez de origen, los derechos de defensa, el orden público, etcétera.
Este tipo de Exequátur alcanza efectos ejecutivos a la resolución extranjera en el Estado
requerido. Sin duda alguna este tipo de exequátur refuerza la soberanía del Estado requerido
y del Estado de origen, en el primer caso porque sus autoridades intervienen a la hora de
dotar de estos efectos al pronunciamiento extranjero, y para el Estado de origen porque ya no
se revisa ni el derecho aplicado ni los hechos que fundamentan su pronunciamiento. Este tipo
de exequatur no es un sistema ni absoluto, “ni nacionalista ni hostil” como el anterior, al
admitir efectos de resoluciones extranjeros al no controlar dos puntos vitales como ocurría en
el exequatur de revisión. De conformidad con El CFPC, entendemos que este tipo de
exequátur es el que acoge México.
Por lo que hace al exequátur de plano, a diferencia de los anteriores, dota de efectos
ejecutivos al pronunciamiento extranjero una vez revisado únicamente la “regularidad
formal” de dicho pronunciamiento sin ningún tipo de revisión de forma o fondo. Lo único
que se pretende con este simbólico control es que no se produzcan falsificaciones. A este
último tipo se le proclaman una serie de ventajas y desventajas; entre las primeras, su rapidez
y efectividad, así como la libre circulación de decisiones basadas en el principio de confianza
al igual que la supresión de trámites provisorios para el tribunal requerido; mientras que se
destaca entre sus desventajas, el ilimitado poder del juez de origen desde que su
pronunciamiento tiene un control mínimo.

7.4 Regulación Normativa Convencional

1. Convenio entre los Estados Unidos Mexicanos y el Reino de España sobre


Reconocimiento y Ejecución de Sentencias judiciales y Laudos Arbitrales en Materia
Civil y Mercantil el primer comentario que debemos de hacer es que México cuenta con
un único convenio bilateral de reconocimiento y ejecución que es el firmado, quizás por
razones históricas y actuales, con España.

Se trata de un convenio bilateral general en función de que no se limita a regular un


ámbito material reducido, en el que se produce una distinción entre el reconocimiento y el
exequatur al no preverse un solo procedimiento por el cual se obtenga al mismo tiempo un
reconocimiento y exequatur; de esta manera se recoge la figura del reconocimiento
incidental.

a) ​ Ámbito de aplicación material: reconocimiento y ejecución de sentencias judiciales y


laudos arbitrales en materia civil y mercantil, de acuerdo con el artículo 2º. De
conformidad con el artículo 3º. Quedan excluidas del ámbito de aplicación material de
este Convenio de manera genérica las materias fiscales, aduaneras y administrativas, y de
manera más específica señala numerus clausus con respecto: el estado civil y capacidad
de las personas físicas; divorcio, nulidad de matrimonio y régimen de los bienes en el
matrimonio; pensiones Alimenticias; sucesión testamentaria o intestada; quiebras,
concursos, concordatos u otros procedimientos análogos; liquidación de sociedades;
cuestiones laborales; seguridad social; daños de origen nuclear; daños y perjuicios de
naturaleza extracontractual y cuestiones marítimas y aéreas. En definitiva, siguiendo a
Calvo y Carrascosa, “es difícil precisar a qué materias se aplica el Convenio, si es que
queda alguna materia que no haya sido excluida”.

b) ​ Ámbito de aplicación espacial: México-España.

c) ​ Ámbito de aplicación temporal: Madrid, 17 de abril de 1989. Para el contexto mexicano


este instrumento se aprueba por el Senado el 19 de diciembre de 1989; se publica en el
DOF para su aprobación el 9 de febrero de 1990; entra en vigor el 30 de abril de 1991 y
se publica en el DOF para su promulgación el 5 de marzo de 1992. De conformidad con
el artículo 26.2 este Convenio tiene una duración indefinida, aunque podrá denunciarse
por vía diplomática, por escrito y dicha denuncia surtirá efectos a partir del último día del
siguiente sexto mes de haberse efectuado dicha notificación.

Estamos ante un Convenio de difícil lógica para entender la firma y ratificación por
estos dos Estados contratantes, al visualizarse de lleno un claro soporte con otros
instrumentos normativos, por ejemplo, el Código de Comercio mexicano concretamente en su
título sobre arbitraje, artículos 1416 y siguientes o Convenio de Nueva York de 1958 sobre
Reconocimiento y Ejecución de Laudos Arbitrales.

Destacamos, por otra parte, que en México se aprecia una carencia de política
convencional en el sector del reconocimiento y ejecución de sentencias judiciales. Nos
podemos preguntar por qué México no tiene una red convencional más amplia con aquellos
países que tienen una especial vinculación. Si la doctrina española, Calvo y Carrascosa,
realiza el mismo cuestionamiento, teniendo en cuenta que existen alrededor de veinte tratados
de reconocimiento y exequátur, con una tendencia al crecimiento, no se explica la ausencia en
el contexto mexicano de dichos instrumentos. En segundo término, nos llama la atención la
superposición de este instrumento convencional con El Convenio de Nueva York del 10 de
junio de 1958 sobre reconocimiento y ejecución de laudos arbitrales, firmado y ratificado
tanto por México como por España. En tercer término, y derivado de lo anterior, este
convenio bilateral es de difícil aplicación práctica desde que el requisito sine qua non
establecido por el mencionado Convenio de Nueva York, de que cualquier instrumento,
autónomo o convencional, para que pueda ser aplicado debe ser más beneficioso que él, no se
cumple desde que el convenio bilateral impone condiciones más complejas para el fin último
que persigue, esto es, el reconocimiento y ejecución de un laudo arbitral. Lo anterior provoca
“conflictos de tratados”. Para apoyar la idea anterior, nos referimos al artículo 23 el cual
establece:

Las normas del presente convenio no afectarán ni restringirán las disposiciones


contenidas en otras convenciones bilaterales o multilaterales celebradas por los Estados
partes en materia de reconocimiento y ejecución de sentencias judiciales y de laudos
arbitrales extranjeros, ni las prácticas más favorables que los Estados partes puedan bóxer en
su derecho interno con relación a la eficacia extraterritorial de unas y otros.

El único convenio bilateral firmado por México en materia de competencia judicial


indirecta de contenido bilateral al regular tanto laudos arbitrales como sentencias judiciales.

El artículo 1º. Establece un marco teórico conceptual, a tenor de Virgos y Garcimartín,


entre el que destacamos en su fracción 2, que debe entenderse por sentencia cualquier
resolución firme a efectos de reconocer y ejecutar, con lo cual no comprende
pronunciamientos provisionales, medidas cautelares, etcétera.

El artículo central de la convención es el numeral 4, que establece que el


reconocimiento y ejecución de sentencias no se hará de manera automática, ni primando un
principio de confianza. Lo anterior contrasta con la confianza que existe, por ejemplo, en el
ámbito comunitario a la hora de reconocer y ejecutar pronunciamientos judiciales. Se intuye
que este Artículo está pensando en competencia judicial indirecta exclusivamente; los
indicios que nos llevan a afirmar lo anterior, parte del encabezado del título III denominado
“Competencia del juez o tribunal sentenciador”. La idea de ausencia de confianza se refuerza
en el artículo 17, al señalar que “todos los procedimientos relativos a la ejecución de
sentencias y laudos arbitrales, incluso la competencia de los respectivos órganos
jurisdiccionales, serán regulados por la Ley del Estado requerido”. El segundo indicio es la
revisión que se impone al tribunal de destino respecto del pronunciamiento emitido por el
tribunal de origen; recordemos que en materia arbitral la única revisión que se hace, respecto
del laudo arbitral, es en el aspecto de orden público y arbitrariedad.

El artículo 6º. Se circunscribe en esta misma idea de revisión competencia al ahora


contextualizada en una reconvención. Otro de los indicios que tenemos para expresar que este
Convenio está pensado en sentencias judiciales, por lo cual la existencia del Convenio de
Nueva York del 10 de noviembre de 1958 que establece el reconocimiento y ejecución de
laudos arbitrales. Otro indicio se encuentra en el artículo 5º. Que se refiere a denegación de
justicia, término en desuso en materia arbitral. El artículo 7º., nos ofrece otro indicio al hablar
de competencia exclusiva, cuando en Arbitraje se habla de arbitrariedad. El último indicio
que encontramos es el Artículo 15 que nos habla de beneficio de pobreza gratuita en el
proceso llevado en el Estado de origen es reconocido en el Estado de destino para el
reconocimiento y la ejecución; nos preguntamos si hubo un beneficio de pobreza en materia
arbitral en el Estado de origen.

El título IV, dedicado al reconocimiento, y el título V, dedicado a la ejecución, hace


que este Convenio se caracterice por fijar dos procedimientos. por lo que se refiere al
reconocimiento, artículo 8º, se establece un reconocimiento incidental, entendiéndose por éste
el reconocimiento que se produce sin que sea necesario recurrir a un procedimiento
específico de homologación de la decisión extranjera en el otro país, es decir, la resolución se
hace valer directamente ante la autoridad del Estado de destino.

Como destaca la doctrina, Calvo y Carrascosa, el reconocimiento incidental presenta


“la ventaja de su agilidad instrumental e inmediatez: se solventa en el curso del proceso en
que surge la cuestión, sin necesidad de (homologar) previamente la decisión ante una
instancia determinada y con arreglo a un procedimiento específico. Sin embargo, comporta el
inconveniente de su provisionalidad, ya que sólo produce efectos en el proceso en que se hace
valer la decisión extranjera”. De conformidad con el artículo 9º. Y 14 se establece la
posibilidad de un reconocimiento tanto total como parcial.

El artículo 10, habla del impedimento de reconocer y ejecutar el pronunciamiento


argumentando contrariedad con el orden público del Estado de destino; lo anterior, demuestra
la ambigüedad de este impedimento debido a que el orden público es un concepto jurídico
indeterminado. Ello supone otorgar al tribunal de destino un amplio margen de actuación.
El artículo 11, establece las condiciones mínimas y necesarias para llevar a cabo la
ejecución de la sentencia o laudo. Aunque nuevamente intenta englobar laudos y sentencias,
el apartado d y e nos hace reafirmar la inclinación del Convenio hacia las sentencias
judiciales. Los causales establecidos son una lista cerrada y se enumeran en nueve rubros.
Entre los causales se sigue un criterio de “revisión formal” de los requisitos mínimos al
controlar exclusivamente los aspectos externos de la decisión extranjera. Del listado anterior
no se desprende la necesidad de una revisión de fondo al no exigir el examen de la ley
aplicada por el tribunal de origen. De esta forma aseguramos que no se contempla un
“exequátur de revisión” al no existir un control ni sobre el fondo ni sobre el derecho
aplicable. De conformidad con el artículo 22 se expresa que ni en el tribunal de primera
instancia, ni el de apelación, podrá examinar ni decidir sobre la justicia o injusticia de la
sentencia o laudo arbitral, ni sobre las motivaciones o fundamentos de hecho o de derecho en
que se apoye, limitándose a examinar su autenticidad y si deba o no ejecutarse conforme a lo
previsto en este convenio. La ausencia de revisión de fondo se extiende hasta las últimas
instancias a las que puede acceder cualquier proceso judicial o arbitral.

El artículo 12 establece la litispendencia, apartado a, y la cosa juzgada, apartado b,


como criterios para denegar la ejecución. El artículo 19 establece la competencia del juez
para llevar a cabo las ejecuciones, así expresa: “Será tribunal competente para ejecutar una
sentencia o laudo arbitral en el Estado requerido, el del domicilio o residencia de la parte
condenada o en su defecto el de la situación de sus bienes en el territorio del Estado
requerido”.

2. Convención interamericana sobre eficacia extraterritorial de las sentencias y laudos


Arbitrales Extranjeros

a) ​ Ámbito de aplicación material. Eficacia extraterritorial de las sentencias y laudos. De


conformidad con el artículo 1o., la Convención se aplicará a las sentencias judiciales y
laudos arbitrales dictados en procesos civiles, comerciales o laborales en uno de los
Estados parte, a menos que al momento de la ratificación se haga expresa reserva de
limitarla a las sentencias de condena en materia patrimonial. México realiza una reserva
en función del artículo 1o. al establecer que limita la aplicación de este convenio a las
sentencias de condena en materia patrimonial dictadas en uno de los Estados parte. La
Convención, asimismo, permite extender su contenido a las resoluciones que terminen en
el proceso, a las dictadas por autoridades que ejerzan alguna función jurisdiccional y a las
sentencias penales en cuanto se refieran a la indemnización de perjuicios derivados del
delito. Igualmente, esta Convención establece en este artículo 1o. que se aplicará en lo
relativo a laudos arbitrales en todo lo no previsto en la Convención Interamericana sobre
Arbitraje Comercial Internacional suscrita en Panamá el 30 de enero de 1975.

b) ​ Ámbito de aplicación espacial. Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, México, Paraguay,


Perú, Uruguay y Venezuela.
c) ​ Ámbito de aplicación temporal. Se firma en Montevideo, el 8 de mayo de 1979, con
entrada en vigor internacional de 14 de junio de 1980, de conformidad con el artículo 11,
esta Convención entrará en vigor el trigésimo día a partir de la fecha en que haya sido
depositado el segundo instrumento de ratificación. Igualmente, de conformidad con el
artículo 13 regirá indefinidamente. México lo firma el 2 de diciembre de 1986, lo aprueba
por el Senado el 27 de diciembre de 1986, se publica en el DOF para su aprobación el 4
de febrero de 1987, México se vincula por ratificación el 12 de junio de 1987, entra en
vigor el 11 de julio de 1987 y se publica en el DOF para su promulgación el 20 de agosto
de 1987. Hay una fe de erratas publicada en el DOF de 30 de noviembre de 1987.

De conformidad con el artículo 2o., las sentencias y laudos tendrán eficacia extraterritorial si
reúnen las siguientes condiciones: 1) que vengan revestidos de las formalidades externas
necesarias para ser considerados auténticos en el Estado de procedencia; 2) que estén
debidamente traducidos al idioma oficial del Estado donde deba surtir efecto; 3) que se
presenten debidamente legalizados de conformidad con la ley estatal donde deban surtir
efectos; 4) que la autoridad sentenciadora, tenga competencia para conocer y juzgar el asunto
de conformidad con la ley del Estado donde deba surtir efecto; 5) que el demandado haya
sido notificado o emplazado en debida forma de conformidad con la ley del Estado donde
deba surtir efecto; 6) que se haya asegurado la defensa de las partes; 7) que tenga carácter de
ejecutoriado o fuerza de cosa juzgada en el Estado en que fueren dictados, y 8) que no
principios y leyes de orden público del Estado requerido. México realiza una declaración
interpretativa al mencionar que en relación con el artículo 2o., párrafo d, de la Convención
dicha condición se considerará cumplida cuando la competencia del juez o tribunal haya sido
establecida de modo coincidente con las reglas reconocidas en la Convención Interamericana
sobre Bases de Competencia en la Esfera Internacional para la Eficacia Extraterritorial de las
Sentencias y Laudos Extranjeros, quedando excluidas todas las materias a que se refiere el
artículo 6o. del propio instrumento firmado en La Paz, Bolivia, el 24 de mayo de 1984.

De conformidad con el artículo 3o., los documentos de comprobación indispensables


para solicitar el cumplimiento de la sentencia o laudo son las copias auténticas de la sentencia
o laudo, de las piezas necesarias para acreditar que se ha dado cumplimiento a los incisos e y
f del artículo 2º. Y del auto que declare que la sentencia o laudo tiene carácter ejecutoriado o
de cosa juzgada. México, asimismo, realiza otra declaración interpretativa en este artículo 3º,
señalando que los Estados Unidos Mexicanos interpretan, con relación al artículo 3º, que para
la homologación y ejecución coactiva de sentencias y laudos extranjeros es necesaria su
transmisión por medio de exhortos o cartas rogatorias en las que aparezcan las citaciones
necesarias para que las partes comparezcan ante el exhortado.

El artículo 4º. Establece la eficacia total o parcial de una sentencia o laudo extranjero.
Por su parte, el artículo 5º. Reconoce el mantenimiento del beneficio de pobreza en el Estado
de su presentación, una vez concedido en el Estado de origen.

De conformidad con el artículo 6º, se establece que los procedimientos y la


competencia para asegurar la eficacia a las sentencias y laudos serán regulados por la ley del
Estado requerido, entendiendo por éste al que se le solicita su cumplimiento. Respecto a este
artículo 6º. México declara que interpreta este artículo en el sentido de que el juez exhortado
tiene competencia en todos los procedimientos relativos para asegurar la ejecución de
sentencias, incluyendo, inter alia, Aquellos concernientes a embargos, depositarías, tercerías
y remates.

7.5 Aspectos Clave del Reconocimiento y Ejecución:

●​ Marco Legal Principal: La Convención de Nueva York (1958) es el instrumento


universal, ratificado por casi todos los países. En México, el Código de Comercio
(Art. 1461) regula el reconocimiento de laudos como vinculantes.
●​ Diferencia con Sentencias: Aunque el procedimiento es similar, el "reconocimiento"
suele aplicarse a laudos arbitrales, mientras que el "exequátur" se usa para sentencias
judiciales extranjeras.
●​ Requisitos Formales (Art. 5 Convención de NY): Se debe presentar el laudo y el
acuerdo de arbitraje, generalmente traducidos.
●​ Causales de Denegación (Art. 5 Convención de NY): El reconocimiento puede ser
denegado si la parte contra la que se invoca demuestra: invalidez del convenio,
violación del debido proceso (falta de notificación), el laudo excede el acuerdo, o el
tribunal no se ajustó al pacto.
●​ Denegación de Oficio: El tribunal puede rechazar el laudo si la materia no es
arbitrable en el país de ejecución o si viola su orden público internacional.
●​ El Procedimiento en México: Se tramita incidentalmente (Art. 1463 Código de
Comercio), limitándose el juez a cuestiones formales y sin revisar el fondo del asunto.

Marco Legal Nacional

Código Federal de Procedimientos Civiles: El artículo 569 establece que las


sentencias, laudos arbitrales privados no comerciales y demás resoluciones jurisdiccionales
extranjeras tendrán eficacia y serán reconocidos en la medida en que no contraríen el orden
público interno, salvo disposiciones de tratados. El artículo 570 señala que su cumplimiento
coactivo se realiza mediante homologación.

Código de Procedimientos Civiles de la Ciudad de México (Artículo 608): El tribunal


competente es el del domicilio del ejecutado. Se abre un incidente de homologación con
citación personal a las partes, que tienen nueve días hábiles para exponer defensas. Los
tribunales no revisan los méritos del fallo, solo su autenticidad y si cumple con las normas.
También puede admitirse la eficacia parcial de la resolución extranjera.

Tratados Internacionales

Convención de La Haya de 2019: Facilita el reconocimiento y ejecución de sentencias


en materia civil o comercial, estableciendo condiciones comunes y motivos de denegación
para brindar certeza jurídica en transacciones transfronterizas.
Convención Interamericana sobre Eficacia Extraterritorial de Sentencias y Laudos
Arbitrales Extranjeros: Se aplica a sentencias y laudos en procesos civiles, comerciales o
laborales de los estados partes, siempre que cumplan requisitos como autenticidad,
traducción, legalización, competencia jurisdiccional, debido proceso, ejecutoriedad y no
contravenir el orden público del estado donde se solicita el reconocimiento.

Requisitos Generales

· Ser auténticos según la ley del país de origen.

· Estar debidamente traducidos al idioma oficial del estado donde se solicita el


reconocimiento.

· Contar con la legalización correspondiente.

· Haber sido dictados por un tribunal competente.

· Garantizar el debido proceso al demandado.

· Tener carácter ejecutivo o cosa juzgada en su país de origen.

· No contravenir el orden público mexicano.

8. Conflictos de Competencia Judicial

Discrepancia que surge cuando varios jueces o tribunales reclaman su condición y no


puede ser resuelta por ellos mismos para conocer de un asunto o para apartarse de él. Puede
presentarse el conflicto de competencia cuando un tribunal considera que no le atañe conocer
de un asunto porque eso le corresponde a otro; o porque el tribunal considera que es a él al
que le corresponde conocer.

Normalmente es a los jueces a los que compete la aplicación del Derecho


Internacional Privado. Por regla general es a los juzgadores a los que se les asigna la solución
de los conflictos de leyes en el espacio a nivel internacional. Por lo tanto, es indispensable
abordar los temas de competencia judicial y, en particular la ejecución de sentencias
extranjeras; paralelamente a los conflictos de leyes existen los conflictos de competencia
judicial. Entendemos por competencia judicial, la medida de la jurisdicción, la aptitud que
debe tomar el juez, para ejercer su jurisdicción, en un caso concreto determinado; o en
palabras de Eduardo Pallares; "la porción de la jurisdicción" que la ley atribuye a los órganos
jurisdiccionales para conocer de determinados [Link]óricamente, el tema de la
competencia, sobre todo internacional, ha sido muy polémico para nuestra América , pues se
ha pretendido confundir competencia judicial, con dominación o colonización a ultranza (en
el mejor de los casos), en donde casi siempre a la Nueva España, le tocaba la peor parte. Es
así como durante la Epoca Colonial, el Papa Alejandro VI, mediante Bula de 4 de Mayo de
1495; de su propia autoridad y a su imperio (imperium magistratum), se subrogó competencia
y utilizando dicha Bula o resolución anterior, entregó injustamente a los Reyes de España:
"todas las tierras e islas firmes halladas", y que se descubrieran hacia el Occidente y
Mediodía a partir de una línea imaginaria que iba del polo Artico al Atlántico distante cien
leguas de las Azores y Cabo Verde, con la facultad de someter a los naturales de esas islas y
tierras firmes a la fe católica; esta misma donación papal fue "notificada a los pobladores» de
América, señalando que el Rey y la Reina de España eran sus dueños y los " requirió"', para
que reconocieran a la Iglesia por señora y superiora del mundo y el Papa en su nombre, y al
rey y la reina, en su lugar como superiores, señores y reyes de esas islas y tierras firmes,
advirtiéndoles a manera de -apercibimiento, que de no hacerlo así, se es haría la guerra-,y se
le sujetaría al yugo y la obediencia de la Iglesia y sus altezas a efecto de que se les tratase
como a otros es haría la guerra-,y se le sujetaría al yugo y la obediencia de la Iglesia y sus
altezas a efecto de que se les tratase como a otros súbditos y vasallos. Hoy día, algunos
connotados autores, tales como: Arellano García y Contreras Vaca, dividen a la los conflictos
de competencia judicial en Nacional e Internacional atendiendo a las reglas de competencia
territorial, los que a su vez pueden ser positivos y negativos; por su parte con mayor precisión
el Dr. Pereznieto Castro; caracteriza de manera especial el tema de la competencia, mismo
que utilizamos para nuestros comentarios y agregados al mismo.

8.1 Clases de Competencia Judicial

Competencia Judicial Directa:- Es el ejercicio de la jurisdicción (jurisdictio), en el


momento de aplicar la norma general al caso concreto; la cual a su vez se divide en
Competencia Directa Nacional y Competencia Directa Internacional:

b. Competencia Directa Nacional:- Esta división de la competencia en los Sistemas de


Derecho Codificado, implica la utilización de ciertas reglas generales y casos específicos que
observará el juzgador para determinar su competencia; sin embargo en el caso de Sistema
Jurídico Anglosajón, los jueces gozan de una amplia discrecionalidad para determinar su
competencia. En consecuencia el Derecho Positivo Mexicano, como todo sistema codificado
establece un apartado especial para la Competencia Directa Nacional, esto se observa en cada
uno de sus Códigos de Procedimientos Civiles , incluyendo a la Legislación Mercantil, y para
tal efecto prevé los numerales aplicables con el objeto de determinar al juez competente y
cumplir con el principio de lex fori.

c. Competencia Directa Internacional:- Los Estados tratan de llegar a acuerdos


internacionales, en los que se precisen los criterios básicos de competencia directa en el plano
internacional; tal es el caso de la Convención Interamericana sobre Competencia en la esfera
Internacional para la Eficacia Extraterritorial de Sentencias y Laudos Arbitrales Extranjeros;

d. Competencia Judicial Indirecta.- Es el ejercicio de la jurisdicción por el juez o


tribunal para llevar a cabo el reconocimiento de la validez jurídica y en su caso, ejecución de
una sentencia emitida por un juez de un Estado diferente o de un juez nacional de diferente
jurisdicción;Este tipo de competencia se presenta bajo dos formas:
e. Competencia Indirecta Nacional.- Constitucionalmente hay normas que determinan
los principios generales, a que las legislaciones de cada uno de los Estados de la República
deben atenerse y en cada caso, dichas legislaciones establecen regulaciones específicas, para
determinar su competencia; Por otra parte, apegados a lo que establece el artículo 121,
Fracción III, de la Constitución Política de los E.U.M. mencionamos que: "Las sentencias
pronunciadas por los tribunales de un Estado, sobre derechos reales o bienes inmuebles
ubicados en otro Estado, sólo tendrán fuerza ejecutoria en éste cuando así lo dispongan sus
propias leyes. Las Sentencias sobre derechos personales sólo serán ejecutadas en otro Estado
cuando la persona condenada se haya sometido expresamente, o por razón del domicilio, a la
justicia que las pronunció, y siempre que haya sido citada personalmente para ocurrir a juicio.

De lo anterior, se observan los dos principios que literalmente expresa el artículo


anterior: Estatuto Real y Estatuto Personal; cuya regulación, como observamos es diferente
en cada uno de ellos. f. Competencia Indirecta Internacional:- Esta clase de competencia, la
conocemos igualmente como exequátur. Es propiamente el tema que nos ocupa, y guarda
empatía con lo que llamamos la ejecución de sentencias extranjeras, que el juez lleva a cabo,
a través de la revisión y homologación de la forma de la sentencia extranjera.

9. Arbitraje Comercial Internacional

​ ¿Qué entendemos por arbitraje? OMPI describe al arbitraje como “El arbitraje es un
procedimiento por el cual se somete una controversia, por acuerdo de las partes, a un árbitro o
a un tribunal de varios árbitros que dicta una decisión sobre la controversia que es obligatoria
para las partes. Al escoger el arbitraje, las partes optan por un procedimiento privado de
solución de controversias en lugar de acudir ante los tribunales.” Con esta definición
podemos empezar a definir lo que se entiende como el arbitraje, esta figura mediante la cual
las partes de un litigio se someten a una jurisdicción que ellos mismos ya han a acordado, es
importante mencionar que esta es de carácter voluntario y que las partes únicamente podrán
acceder a este mecanismo si ambas partes así lo acuerdan.

​ En la figura del arbitraje las partes pueden decidir entre cuáles serán las normas
aplicables, el idioma dentro del que será desarrollado, el lugar en el que se llevará a cabo asi
como deben escoger una nacionalidad apropiada, pues todo esto es con el objetivo de
garantizar que ninguna de las partes tenga algún tipo de ventaja sobre la otra parte que
interviene dentro del litigio, para asegurar que la decisión sea lo mas neutral posible, sin
llegar ante un tribunal.

​ Dentro del campo del comercio internacional es muy común que se produzcan
diferentes tipos de controversias y litigios ya sea debido a una falla en las negociaciones o
porque alguna de las partes ha incumplido con sus obligaciones.
Paulsson nos menciona que “En el último decenio, el campo de las controversias
internacionales entre Estados e inversionistas extranjeros sufrió numerosos cambios. En el
pasado, dichas controversias no eran susceptibles de solución mediante mecanismos
internacionales a menos que el Estado en cuestión hubiera celebrado acuerdos contractuales
específicos con el inversionista que incluyeran la llamada "cláusula compromisoria",
mediante la cual el Estado aceptaba que todas las reclamaciones presentadas por el
inversionista podían ser tramitadas ante un tribunal internacional” (Paulsson, 2004,p. 338,
339,)

​ Con lo anteriormente expuesto podemos empezar a aterrizar que dentro del campo
comercial internacional hasta hace algunos años no se podía optar por acudir a un mecanismo
internacional, debido a la necesidad de estipulación de la “cláusula compromisoria” que la
enciclopedia jurídica la describe como “Aquélla que las partes insertan en la estipulación para
que en caso de surgir diferencias con motivo del cumplimiento del contrato, éstas sean
solucionadas exclusivamente por jueces árbitros o amigables componedores. En realidad se
trata de una simple renuncia de la jurisdicción judicial que se autoriza debido a la
disponibilidad de los derechos que afecta, pero cabe aclarar que no alcanza a aquellos en que
se halla comprometido el orden público.” que como hace referencia no se podía acceder a una
solución alternativa sin estipular esta renuncia de jurisdicción como lo hace mencionar la
enciclopedia jurídica, derivado a que es necesaria la voluntad de ambas partes que intervienen
dentro de la controversia.

​ Julio C Treviño non menciona que “El arbitraje siempre ha existido como una forma
extrajudicial de resolver las controversias, aceptada por el propio orden jurídico. Su
instalación requiere básicamente de tres actos: un convenio de las partes para someter el
litigio a la decisión del árbitro, la aceptación del árbitro para resolver la controversia, y el
reconocimiento del orden jurídico a la validez del arbitraje y, por consiguiente, de la
ejecutabilidad del laudo pronunciado por el árbitro.” (C. Treviño, p.326)

Con esto último citado queda más claro y está estipulado cuales son los los actos que
requiere para poder existir el arbitraje y reafirmamos que el consentimiento de las partes no
es de carácter optativo si no que este es de carácter obligatorio, entonces; si queremos que
exista un arbitraje es primordial y primigenia la existencia del consentimiento expresado por
las partes para el sometimiento a una jurisdicción determinada. El arbitraje comercial
internacional es la forma más extendida de resolución de litigios privados a nivel comercial
privado, ya que es un método útil debido a su flexibilidad, alcance y celeridad en cuanto a
disputas de este tipo se refiere.

9.1 Arbitraje Comercial Internacional ¿Público o privado?



​ Para poder empezar a encuadrar a el arbitraje comercial internacional dentro del
ámbito público o privado tenemos que Julio [Link]ño afirma que “El arbitraje internacional,
que es el que aquí se trata, puede ser público o privado. Es internacional público cuando las
dos partes interesadas son Estados. Aunque el arbitraje de este tipo pocas veces se refiere a
materia estrictamente mercantil quizá la mayor parte de estos litigios se han dado
históricamente por causa de fronteras, su desarrollo ha tenido una indudable influencia en el
arbitraje comercial. La forma de designación de árbitros, en la que cada parte designa uno y
los designados un tercero; el recurso a árbitros con conocimientos especializados en la
materia controvertida, y la posibilidad de resolver el conflicto sin sujeción a derecho” (C.
Treviño, p.326)

​ Es considerado público cuando las partes que están controvertidas son entes como lo
es un Estado, cuando se trata de este tipo de entes es que se enmarca dentro de lo que es el
derecho público también Julio [Link]ño menciona que “El arbitraje internacional es privado
cuando las partes son personas o entidades privadas. Ahora bien, cuando en una controversia
sobre materia mercantil (entendida ésta en sentido amplio; es decir, incluyendo aspectos
comerciales, financieros, de seguros, de transporte, concesiones, etcétera) una de las partes es
privada y la otra es un Estado o una entidad pública (p. ej. una empresa descentralizada), el
arbitraje puede seguir considerándose como privado, ya que lo que se discute no es materia
pública. Sin embargo, como una de las partes está investida de soberanía, el arbitraje suele
seguirse conforme a reglas particulares” (C. Treviño, p.327)

Analizando lo expuesto por Julio [Link]ño el arbitraje comercial internacional puede


ser tanto de carácter público como privado, entonces se tiene que entendido que su
demarcación está estrechamente relacionada con los sujetos que se encuentren bajo voluntad
de someterse a cierta jurisdicción

9.2 Evolución del Arbitraje


​ El arbitraje siempre ha estado presente dentro de la historia, o al menos así lo
menciona la maestra Luisa López Huguet, ella menciona que el origen del arbitraje se
confunden con la historia del derecho y del ser humano, una “resolución pacífica de
conflictos ” es una idea bastante acertada de lo que es el arbitraje, si bien no puede ser
calificada como no contencioso debido a que si esta la existencia de un conflicto entre dos
entes, pero al tener la peculiaridad de la voluntad y aceptación para el sometimiento a la
jurisdicción seleccionada, este evita que se lleve ante un tribunal.

​ Roma: Se trataba de un arbitraje de marcado carácter contractual, regulado a partir


del siglo II a.C. en el edicto del pretor, en el que dos o más personas acordaban someter un
conflicto ante uno o varios árbitros elegidos por ellos o designados por el pretor, así como
colaborar en la instrucción del arbitraje y cumplir lo decido por el árbitro (conventio o
compromissum).
A su vez, el árbitro debía aceptar el encargo y comprometerse a dictar sentencia ajustándose
al ámbito objeto de la controversia (receptum), pudiendo ser forzado en caso contrario por el
pretor a través de multas, embargos de bienes o prendas. Desde finales de la República, los
árbitros aparecen descritos en las leyes como una categoría de juzgadores junto a los jueces
ordinarios.

Época Clásica: el arbitraje se configura a semejanza de los juicios y mantiene la


estructura del compromissum (acuerdo o compromiso, derivado del verbo compromittere, que
significa "hacer una promesa conjunta para respetar la decisión de un árbitro") y del receptum
arbitri, (pacto mediante el cual un árbitro acepta el encargo de decidir una controversia entre
dos partes) siendo su regulación principalmente dispositiva y respetuosa con la autonomía de
la voluntad de las partes con escasa participación de la autoridad jurisdiccional en su
tramitación.

La influencia de este arbitraje compromisario es constante a lo largo de la Edad Media


y la Edad Contemporánea hasta llegar a nuestros días, tanto en los sistemas de corte
continental, herederos directos de aquel, como en los sistemas de la common law gracias a la
difusión de la lex mercatoria por el ius commune, de donde derivan indirectamente sus bases
romanísticas.

9.3 Ley Modelo de la CNUDMI sobre Arbitraje Comercial Internacional, 1985


​ Es un instrumento normativo elaborado por la Comisión de las Naciones Unidas para
el Derecho Mercantil Internacional (UNCITRAL) con el fin de armonizar y modernizar las
leyes nacionales sobre arbitraje comercial internacional. Aprobada el 21 de junio de 1985,
esta ley modelo no tiene carácter vinculante, pero sirve como guía para que los Estados
reformen o adopten sus propias legislaciones en materia de arbitraje, promoviendo la
confianza y la eficacia en las relaciones comerciales transfronterizas.

“La Ley Modelo está formulada para ayudar a los Estados a reformar y modernizar
sus leyes sobre el procedimiento arbitral a fin de que tengan en cuenta los rasgos peculiares y
las necesidades del arbitraje comercial internacional.” (ONU, 2006) La Ley Modelo regula
todas las etapas del proceso arbitral, desde el acuerdo de arbitraje, pasando por la
composición y competencia del tribunal arbitral, hasta el reconocimiento y la ejecución del
laudo arbitral. Refleja un consenso mundial sobre las prácticas más importantes del arbitraje
internacional, aceptadas por Estados de diversas regiones y sistemas jurídicos.

10. Solución de Controversias en el T-MEC


​ El Tratado entre los Estados Unidos Mexicanos, Estados Unidos de América y
Canadá (T-MEC, USMCA,CUSMA) es una versión actualizada del TLCAN el Tratado de
Libre Comercio de América del Norte, que principalmente tiene como objetivo la eliminación
del impuesto arancelario en las exportaciones entre los países que conforman Norte América,
así como fomentar la inversión, el libre comercio, generar empleos y el desarrollo de países
es un tratado de alto nivel y gran ambición que promueve los derechos de los trabajadores,
avanza las prioridades medioambientales y crea nuevas oportunidades para los productores,

Rocío Muñoz menciona que “Entre los principales productos que México exportó a
Estados Unidos bajo el T-MEC de enero a septiembre de 2024 se encuentran los siguientes,
según un reporte de la Secretaría de Economía:

1.​ Vehículos y sus partes


2.​ Equipo mecánico y sus partes
3.​ Equipo médico
4.​ Bebidas, licores y vinagre
5.​ Frutas y frutos comestibles

Y entre los principales productos que México importó de Estados Unidos bajo el T-MEC en
2023 están los siguientes:

1.​ Aceites de petróleo o minerales bituminosos


2.​ Partes y accesorios de vehículos motores
3.​ Gas de petróleo
4.​ Motores de pistón de combustión interna
5.​ Maíz

En 2024, 3,1% de las exportaciones de México fueron a Canadá. Además, 2,06% de


las importaciones de México provienen de Canadá, según el Gobierno de Mé[Link] los
principales productos que México exportó a Canadá bajo el T-MEC en 2023 se encuentran
los siguientes, de acuerdo con un reporte de la Secretaría de Economía:

1.​ Automóviles y otros vehículos diseñados para el transporte de personas


2.​ Vehículos de motor para el transporte de mercancías
3.​ Partes y accesorios de vehículos automotores
4.​ Motores de pistón, rotativos o alternativos
5.​ Tractores

Y entre los principales productos que México importó de Canadá bajo el T-MEC en 2023
están los siguientes:

1.​ Partes y accesorios de vehículos


2.​ Iniciadores y aceleradores de reacción y preparaciones catalíticas
3.​ Automóviles y otros vehículos diseñados para el transporte de personas
4.​ Semillas de nabo o de colza
5.​ Trigo y morcajo”. (Muñoz.R, 06/03/25)

​ Con esto anteriormente citado se puede empezar a entender que este tratado ha traído
como consecuencia que se haya beneficiado Canadá y México derivado a que sus economías
si han registrado un incremento y sus relaciones comerciales han mejorado a lo largo de estos
últimos años.

10,1 Artículo 31 T-MEC.

​ El Dr. Vargas Menchaca menciona que “En el caso del T-MEC, publicado en el Diario
Oficial de la Federación (DOF) el 29 de junio de 2020, el Capítulo 31 se intituló Solución de
Controversias (al igual que el Capítulo XX del Tratado Libre Comercio de América del Norte
-TLCAN-). El mencionado capítulo está integrado por dos secciones: La Sección A sobre
solución de controversias” (Vargas. M. tlc magazine, edición 55)

​ Dentro del artículo 31 del [Link] se encuentran estipuladas los mecanismos de


solución de controversias que se pueden suscitar dentro de las relaciones comerciales, que
como recordemos estas se pueden suscitar derivado a que existen desacuerdos o
incumplimientos dentro de estas mismas, y estas acciones son las que originan los
conflictos y controversias entre los comerciantes.​

​ Cabe mencionar que la solución de controversias dentro del T-MEC se encuentra
dividida en dos secciones

1.​ A: Solución de controversias. (31.1- 31.19)


2.​ B: Procedimientos internos y solución de controversias comerciales
privadas.(31.20-31.22)

​ Cruz Barney y Reyes Diaz nos dicen que “La sección A establece los términos de
cooperación entre las partes que procurarán en todo momento llegar a un acuerdo sobre la
interpretación y aplicación del [Link] y deberán realizar todos los esfuerzos, mediante
cooperación y consultas para alcanzar una solución mutuamente satisfactoria sobre cualquier
asunto que pudiera afectar su funcionamiento ” (Cruz Barney y Reyes Diaz, 2019)

​ El T-MEC en su artículo 31.2 menciona la aplicación de la solución de controversias


“A menos que se disponga de otra manera en este Tratado, las disposiciones de solución de
controversias de este Capítulo aplican:
(a) con respecto a la prevención o solución de las controversias entre las Partes
referentes a la interpretación o aplicación de este Tratado;
(b) cuando una Parte considere que una medida vigente o en proyecto de otra Parte es
o sería incompatible con una obligación de este Tratado o que otra Parte ha incumplido de
otra manera llevar a cabo una obligación de este Tratado; o
(c) cuando una Parte considere que un beneficio que razonablemente pudiera haber
esperado recibir conforme al Capítulo 2 (Trato Nacional y Acceso de Mercancías al
Mercado), Capítulo 3 (Agricultura), Capítulo 4 (Reglas de Origen), Capítulo 5
(Procedimientos de Origen), Capítulo 6 (Mercancías Textiles y Prendas de Vestir), Capítulo 7
(Administración Aduanera y Facilitación del Comercio), Capítulo 9 (Medidas Sanitarias y
Fitosanitarias), Capítulo 11 (Obstáculos Técnicos al Comercio), Capítulo 13 (Contratación
Pública), Capítulo 15 (Comercio Transfronterizo de Servicios) o Capítulo 20 (Derechos de
Propiedad Intelectual), está siendo anulada o menoscabada como resultado de la aplicación
de una medida de otra Parte que no es incompatible con este Tratado.”
Algo interesante es que se menciona que el foro podra ser estipulado por las partes,
para que pueda ser resuelta la controversia que se esta suscitando recordando que estas deben
ser con respeto a el articulo 31.2 y esta aplicabilidad del foro se encuentra en el art 31.3,
mientras que el artículo 31.4 menciona que “
1. Cualquier Parte podrá solicitar la realización de consultas con otra Parte respecto a
un asunto descrito en el Artículo 31.2 (Ámbito de Aplicación).
2. La Parte que haga la solicitud de consultas lo hará por escrito y establecerá las
razones de la solicitud, incluidos la identificación de la medida específica u otro asunto en
cuestión y una indicación de los fundamentos jurídicos de la reclamación.
3. La Parte solicitante entregará la solicitud de manera simultánea a las otras Partes a
través de sus respectivas Secciones del Secretariado, incluida una copia a su Sección.
4. Una tercera Parte que considere que tiene un interés sustancial en el asunto podrá
participar en las consultas mediante una notificación escrita a las otras Partes a través de sus
respectivas Secciones del Secretariado, incluida una copia a su Sección, a más tardar a los
siete días siguientes a la fecha de entrega de la solicitud de consultas. La Parte incluirá en su
solicitud una explicación de su interés sustancial en el asunto.
5. A menos que las Partes consultantes decidan algo diferente, celebrarán consultas a
más tardar:
(a) 15 días después de la fecha de entrega de la solicitud para un asunto
relativo a mercancías perecederas 1 ; o
(b) 30 días después de la fecha de entrega de la solicitud para todos los demás
asuntos
6. Las Partes consultantes realizarán todos los esfuerzos para llegar a una solución
mutuamente satisfactoria del asunto a través de las consultas conforme a este Artículo u otras
disposiciones de consultas de este Tratado. Para este fin:
(a) cada Parte consultante proporcionará suficiente información para permitir
un análisis completo de cómo la medida vigente o en proyecto u otro asunto en
cuestión pudiera afectar el funcionamiento o aplicación de este Tratado;
(b) una Parte que participe en las consultas tratará la información
intercambiada en el curso de las consultas que es designada como confidencial de la
misma forma que la Parte que proporciona la información; y
(c) las Partes consultantes buscarán evitar una solución que afecte
desfavorablemente los intereses de otra Parte conforme a este Tratado.
7. Las consultas podrán realizarse en persona o por un medio tecnológico disponible
para las Partes consultantes. Si las consultas se realizan en persona, estas se realizarán en la
capital de la Parte a la que se hizo la solicitud de consultas, a menos que las Partes
consultantes decidan algo diferente.
8. En las consultas conforme a este Artículo, una Parte consultante podrá solicitar que
otra Parte consultante ponga a disposición al personal de sus agencias gubernamentales o de
otros organismos reguladores que tenga conocimiento especializado de la materia en
cuestión. “

11. Casos Prácticos

11.1 Caso Sobre Cooperación Internacional

El Gobierno de la Ciudad ha construido y consolidado importantes alianzas con


organismos internacionales, agencias nacionales de cooperación y redes de ciudades para
acceder a donaciones externas que apoyen las acciones del gobierno hacia el desarrollo
sostenible, la inclusión social y el bienestar de la población; fondos que se gestionan a través
del Fideicomiso CDMX Global.

Recibimos apoyo financiero de más de 330,000 dólares entre 2020 y 2022, de parte
del PNUD y ONU Mujeres, principalmente para fortalecer la economía de 500 mujeres en
situación de violencia durante la pandemia (seleccionadas a partir de un padrón previamente
identificado), en el marco del proyecto Covid-19: seguras en casa. Para fortalecer este
programa, el Gobierno de España aportó otros 200,000 euros.

Con recursos financieros de la Unión Europea, implementamos el proyecto Diálogos


para una CDMX Global en 2019 y Juventus Mx para promover la inclusión sociolaboral
de los jóvenes entre 15 y 29 años en condición de vulnerabilidad en el periodo 2020-2024.

En cuanto a agencias nacionales de cooperación, destacamos el apoyo de la Agencia


Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), la Agencia Francesa de
Desarrollo (AFD), la Sociedad Alemana para la Cooperación Internacional (GIZ), la Agencia
Japonesa de Cooperación Internacional (JICA) y la Agencia Turca de Cooperación y
Coordinación (TIKA), quienes han contribuido a iniciativas de la ciudad a través de
programas de cooperación técnica, estudios de viabilidad y consultorías por un monto de
alrededor de 300,000 euros. A través de las convocatorias emitidas por la Agencia Mexicana
de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID), se han gestionado varios
proyectos de cooperación que ascienden a más de 230,000 dólares para el fortalecimiento de
capacidades en materia de erradicación a la violencia de género y gestión hídrica.

11.2 Caso sobre arbitraje comercial internacional

Shefa Gold vs Guinea Ecuatorial


La compañía, que obtuvo varias concesiones en 2020 para la exploración minera en la
antigua colonia española, ha presentado una demanda de arbitraje contra el país africano por
la ruptura de estos acuerdos. Pleito milmillonario en pleno resurgir de la fiebre del oro en
África. La empresa española Shefa Gold reclama un importe de 1.000 millones de dólares a
Guinea Ecuatorial en una demanda presentada ante la Corte Permanente de Arbitraje de La
Haya, que hace referencia al tratado bilateral de protección de inversiones firmado entre
España y el país africano en 2003.
Shefa Gold es una empresa minera que, según ha podido saber EXPANSIÓN de
fuentes cercanas al procedimiento, acudió a varias licitaciones que abrió la excolonia
española en busca de socios para sacar provecho de sus inexplorados recursos minerales. En
un proceso que tuvo lugar en 2020 coincidiendo con la pandemia, la empresa fue la única que
se presentó y obtuvo cuatro concesiones a pesar de su escasa experiencia en el sector, que
apenas se reducía a la participación en algunos proyectos en Costa de Marfil

Según recoge la compañía en su propia web, logró hacerse con "el 80% de los
derechos de exploración minera en Guinea Ecuatorial" y llevó a cabo estudios que
encontraban perspectivas prometedoras para la extracción de oro. Los lazos entre el país
africano y Shefa Gold se remontan más atrás en el tiempo que estas licitaciones, dado que su
CEO es Carlos Narbona, cuñado de la exministra de Cultura ecuatoguineana Guillermina
Mekuy.

La compañía inició operaciones en el país con estos contratos de prospección,


exploración y producción de oro, hasta el punto de presentar en 2021 la primera producción
de oro aluvial de Guinea Ecuatorial. Sin embargo, a comienzos de 2024 el Gobierno
ecuatoguineano denunció supuestas irregularidades por parte de Shefa Gold y trató de
renegociar los términos contractuales. Poco después, dio por resueltos los acuerdos de forma
[Link], la empresa ha acudido a un tribunal arbitral para reclamar una
indemnización por los daños sufridos a causa de lo que considera una expropiación. El
importe, en torno a los 1.000 millones de dólares, se basa en una cuantificación por los daños
sufridos que tienen en cuenta el alcance potencial de la extracción de minerales, los años de
duración de las concesiones y los costes de extracción.

La Corte Permanente de Arbitraje de La Haya ya ha constituido el tribunal arbitral


que resolverá la controversia. Los encargados de administrar el procedimiento, que se
desarrollará en español, son el mexicano Eduardo Siqueiros como árbitro presidente, el
suizo-peruano Franz Stirnimann Fuentes y el argentino Marcelo Kohen.

Ambas partes han formado ya sus equipos legales para el procedimiento. La empresa
española está asesorada por Ius Aequitas y por B. Cremades & Asociados, uno de los
despachos de mayor prestigio en materia de arbitraje internacional. Por su parte, Guinea
Ecuatorial ha confiado en Ramón y Cajal Abogados y en Wonders & Co, boutique
especializada en arbitraje fundada por Luis Fernando Rodríguez.
La parte demandante presentará previsiblemente el memorial de demanda con las
correspondientes pruebas e informes periciales a finales de diciembre de 2025, antes de
avanzar a la fase oral donde ambas partes defenderán su posición ante el tribunal. Este será el
último paso antes de que los árbitros dicten el laudo, un proceso que en total podría
prolongarse entre dos y cuatro años.

11.3 Caso sobre Lex Fori

El caso de las Letras de Cambio de Tennessee es un ejemplo clásico del Derecho


Internacional Privado, en donde surge un conflicto de leyes debido a la distinta calificación
jurídica de la prescripción.

Las letras de cambio fueron libradas y pagaderas en Tennessee. Sin embargo, al momento
de cobrarlas, el deudor ya residía en Alemania, por lo que fue demandado en ese país.
Durante el juicio, el demandado alegó que las letras habían prescrito, lo que originó el
problema principal: determinar si la prescripción debía considerarse una cuestión de fondo o
de forma.

El conflicto surge porque los sistemas jurídicos involucrados califican la prescripción de


manera distinta. Para el derecho alemán, la prescripción es una cuestión de fondo, por lo que
debe regirse por la ley del lugar de emisión, es decir, Tennessee. En cambio, para el derecho
de Tennessee, la prescripción es una cuestión de forma o procesal, y por ello debe regirse por
la ley del lugar de cumplimiento.

Aplicando el principio de la lex fori, corresponde al juez alemán realizar la calificación.


Al considerarla una cuestión de fondo, remite a la ley de Tennessee. Sin embargo, esta ley la
considera una cuestión de forma y remite nuevamente a la ley del lugar de cumplimiento, es
decir, Alemania. A su vez, Alemania vuelve a considerar que es de fondo y remite otra vez a
Tennessee, generando así un conflicto circular o reenvío infinito.

Ante esta situación, y para evitar que el caso quedara sin solución, el tribunal resolvió que
las letras de cambio eran imprescriptibles, aunque esta solución no estaba prevista en ninguno
de los dos sistemas jurídicos. La doctrina considera que la solución más adecuada habría sido
aplicar el método sintético judicial, el cual permite evitar este tipo de conflictos y dar una
respuesta coherente sin apartarse del derecho aplicable.

ANÁLISIS MICHELLE ZAMUDIO

La regulación de los procesos internacionales constituye uno de los aspectos más


relevantes dentro del Derecho Internacional Privado ya que permite resolver conflictos
jurídicos que involucran elementos de distintos países y en un contexto globalizado donde
las personas, las empresas y las relaciones jurídicas traspasan constantemente las fronteras
nacionales, resulta indispensable contar con mecanismos jurídicos que permitan coordinar la
aplicación de distintos sistemas legales y garantizar la seguridad jurídica entre los Estados.
Uno de los principios fundamentales que orienta estos procesos es la Lex fori, que establece
que el procedimiento judicial debe regirse por la ley del tribunal que conoce del asunto, este
principio garantiza que los jueces puedan conducir el proceso conforme a las normas
procesales de su propio ordenamiento jurídico, lo que facilita la administración de justicia y
evita la complejidad que implicaría aplicar procedimientos extranjeros. Al mismo tiempo, la
lex fori también desempeña un papel importante en los conflictos de leyes, ya que es el
propio sistema jurídico del foro el que establece las normas de conflicto que permiten
determinar cuál legislación debe aplicarse para resolver el fondo del litigio, dentro de los
procesos internacionales también resulta relevante el reconocimiento y ejecución de
sentencias extranjeras ya que permite que las resoluciones emitidas por tribunales de un país
puedan producir efectos jurídicos en otro este mecanismo evita que las partes tengan que
iniciar nuevamente un proceso para obtener el reconocimiento de sus derechos lo que
contribuye a la eficacia de la justicia y fortalece la cooperación entre los sistemas jurídicos de
distintos Estados. En estos casos los tribunales del país receptor analizan si la sentencia
extranjera cumple con ciertos requisitos, como el respeto al derecho de defensa, la
competencia del tribunal que dictó la resolución y la compatibilidad con el orden público del
Estado donde se pretende ejecutar.
En conjunto, todos estos elementos muestran que el Derecho Internacional Privado tiene
como finalidad principal coordinar la aplicación de distintos sistemas jurídicos y facilitar la
solución de conflictos con elementos internacionales. A través de principios como la lex fori
de mecanismos como el reconocimiento de sentencias extranjeras y de procedimientos para la
validación de documentos extranjeros se busca garantizar que las relaciones jurídicas
internacionales se desarrollen de manera ordenada y segura.

ANÁLISIS DANIELA ROJO

En conclusión, la cooperación internacional en procesos no solo representa un


instrumento técnico del Derecho Internacional Privado, sino que constituye una pieza
estructural para la viabilidad misma de la justicia en un contexto globalizado. Su existencia
responde a una limitación jurídica fundamental: la imposibilidad de que los órganos
jurisdiccionales ejerzan sus funciones más allá de su territorio. Frente a ello, los mecanismos
de cooperación permiten “extender” los efectos del proceso mediante la colaboración entre
Estados, evitando que los conflictos con elementos extranjeros queden sin solución o se
resuelvan de manera ineficaz. Desde esta perspectiva, no se trata únicamente de un apoyo
entre sistemas jurídicos, sino de una condición necesaria para garantizar el acceso efectivo a
la justicia.

El análisis del tema revela que su eficacia depende de un delicado equilibrio entre dos
fuerzas: por un lado, la necesidad de cooperación para asegurar la continuidad procesal y, por
otro, la preservación de la soberanía estatal. Este equilibrio se manifiesta claramente en los
límites que imponen figuras como el orden público o los requisitos para el reconocimiento de
sentencias extranjeras. Es decir, los Estados cooperan, pero no de manera absoluta, sino
condicionada a que los actos solicitados no vulneren sus principios jurídicos fundamentales.
Este aspecto evidencia que la cooperación internacional no elimina las fronteras jurídicas,
sino que las flexibiliza bajo reglas previamente aceptadas. Asimismo, al analizar los
instrumentos jurídicos que la regulan, como la Convención de La Haya sobre Notificación o
Traslado de Documentos Judiciales y Extrajudiciales o la Convención Interamericana sobre
Exhortos o Cartas Rogatorias, se observa un esfuerzo constante por estandarizar
procedimientos y reducir obstáculos prácticos. Sin embargo, en la práctica persisten
problemas significativos, como la lentitud en la tramitación, la falta de homologación entre
sistemas jurídicos y las dificultades administrativas. Esto permite concluir que, aunque el
marco normativo internacional ha avanzado considerablemente, su aplicación aún enfrenta
retos operativos que limitan su eficacia real.

Desde un enfoque crítico, la cooperación internacional en procesos también refleja las


desigualdades entre Estados. Aquellos con mayor desarrollo institucional y tecnológico
suelen participar de manera más eficiente en estos mecanismos, mientras que otros enfrentan
mayores dificultades para cumplir con los estándares internacionales. Esto genera asimetrías
en el acceso a la justicia internacional, lo cual puede afectar directamente a las partes
involucradas en un litigio transnacional.

Finalmente, la evolución reciente apunta hacia una transformación de estos


mecanismos, impulsada por la digitalización y la interconexión global. La tendencia es hacia
una cooperación más ágil, inmediata y menos formalista, lo cual podría reducir
significativamente los tiempos procesales y aumentar la eficacia judicial. No obstante, este
avance también plantea nuevos desafíos, como la seguridad de la información y la
armonización tecnológica entre países. En síntesis, la cooperación internacional en procesos
debe entenderse no sólo como una herramienta jurídica, sino como un reflejo del grado de
integración entre los sistemas legales del mundo. Su consolidación es indispensable para
garantizar una justicia efectiva en asuntos transnacionales, pero su desarrollo pleno exige no
sólo normas, sino también voluntad política, modernización institucional y una mayor
convergencia entre los distintos ordenamientos jurídicos.

ANÁLISIS FERNANDA JIMENEZ

Al analizar el tema de los conflictos de competencia judicial, comprendo que estos surgen
cuando varios jueces o tribunales consideran que tienen, o por el contrario rechazan tener, la
facultad de conocer un asunto determinado. Desde mi perspectiva, esta discrepancia refleja la
complejidad del sistema jurídico, especialmente cuando intervienen elementos
internacionales, ya que no siempre es claro qué autoridad debe resolver un caso.
Entiendo que, en general, son los jueces quienes tienen la responsabilidad de aplicar el
Derecho Internacional Privado, lo cual implica resolver no solo conflictos de leyes, sino
también conflictos de competencia judicial. Esto me lleva a considerar que la competencia
judicial es esencial, ya que define hasta dónde puede actuar un juez en un caso concreto. En
este sentido, coincido con la idea de que la competencia es “la porción de jurisdicción” que la
ley otorga a cada órgano jurisdiccional, lo que permite organizar y delimitar el ejercicio de la
justicia.

Por otra parte, me parece muy interesante el enfoque histórico que se menciona, ya que
evidencia cómo en el pasado la competencia judicial llegó a confundirse con prácticas de
dominación. El ejemplo de la intervención de Papa Alejandro VI durante la época colonial
me hace reflexionar sobre cómo decisiones de autoridad podían imponer jurisdicciones de
manera arbitraria sobre territorios y pueblos. Desde mi punto de vista, esto contrasta con la
visión actual, en la que se busca una cooperación más equitativa entre Estados y un respeto a
la soberaní[Link], considero importante la clasificación de los conflictos de
competencia judicial en nacionales e internacionales, así como en positivos y negativos. Esto
me ayuda a entender que no todos los conflictos son iguales, ya que algunos surgen porque
varios tribunales se consideran competentes, mientras que otros se presentan cuando ninguno
quiere asumir el caso. En ambos supuestos, se pone en riesgo el acceso a la justicia, lo que
resalta la importancia de contar con reglas claras.

Al profundizar en las clases de competencia judicial, entiendo que la competencia directa se


refiere al momento en que el juez aplica la norma al caso concreto. Dentro de esta, la
competencia directa nacional me parece fundamental, ya que en el sistema jurídico mexicano
existen reglas específicas en los códigos procesales que permiten determinar qué juez debe
conocer un asunto, siguiendo el principio de lex fori. Esto me da la idea de que el sistema
busca certeza y orden en la administración de [Link] cuanto a la competencia directa
internacional, considero que es un claro ejemplo de la necesidad de cooperación entre
Estados, ya que a través de tratados y convenios se establecen criterios comunes para
determinar qué autoridad es competente en asuntos que trascienden fronteras. Esto refuerza
mi idea de que el derecho internacional no puede funcionar sin acuerdos entre países.

Por otro lado, al analizar la competencia judicial indirecta, comprendo que esta se relaciona
con el reconocimiento y ejecución de sentencias emitidas por tribunales distintos. Desde mi
perspectiva, este tipo de competencia es clave para garantizar que las resoluciones judiciales
tengan efectos más allá del territorio donde fueron [Link] el caso de la competencia
indirecta nacional, entiendo que la Constitución mexicana establece principios que deben
seguir las entidades federativas, como lo señala el artículo 121. Esto me permite ver que
incluso dentro de un mismo país pueden existir reglas complejas para ejecutar sentencias,
dependiendo del tipo de derecho involucrado, ya sea real o personal.

Finalmente, al analizar la competencia indirecta internacional, identificó que el exequátur es


un mecanismo esencial, ya que permite que una sentencia extranjera sea reconocida y
ejecutada en otro país. Desde mi punto de vista, este procedimiento refleja claramente la
importancia de la cooperación internacional, ya que sin este reconocimiento, muchas
resoluciones perderían eficacia en un contexto global.

ANÁLISIS DUSTIN ARRIAGA

El punto de partida es la cooperación internacional en los procesos, que se erige como


el pilar fundamental para que la justicia funcione más allá de las fronteras. Dado que ningún
Estado puede ejercer su poder jurisdiccional de manera ilimitada en el territorio de otro, es
necesario establecer vínculos de colaboración que permitan realizar actos procesales en el
extranjero.

Esta cooperación se materializa a través de diversos medios, tales como exhortos o


cartas rogatorias, comisiones rogatorias y asistencia judicial directa. Estos instrumentos son
los "puentes" legales que permiten, por ejemplo, notificar una demanda a alguien que vive en
otro país, recabar pruebas o interrogar testigos fuera del territorio donde se tramita el juicio.
Sin estos mecanismos, la justicia internacional sería prácticamente imposible.

Para que esta cooperación funcione, es necesario definir quiénes intervienen, es decir,
los sujetos del derecho de cooperación internacional. Generalmente son los Estados, a través
de sus órganos judiciales o autoridades centrales, aunque también pueden participar
organismos internacionales.

Un aspecto crucial es determinar qué ley se aplica durante estos trámites, lo cual se
resuelve con el principio del Lex Fori.. Esto significa que, en materia procesal, se aplica la
ley del lugar donde se está llevando a cabo el procedimiento (el foro). Todo este sistema se
completa con el reconocimiento de documentos extranjeros. Para que un documento público
emitido en un país tenga validez legal en otro, debe superar ciertos requisitos de autenticidad,
como la apostilla o la legalización. Esto asegura que los actos jurídicos realizados en el
extranjero sean creíbles y eficaces en el territorio nacional.

El tema de los poderes otorgados en el extranjero es vital para el comercio y los


negocios internacionales, ya que regula cómo una persona puede representar a otra
legalmente estando en países diferentes, siempre cumpliendo con las formalidades requeridas
para que esos poderes sean válidos y oponibles.

Luego se aborda uno de los puntos más importantes: el reconocimiento y ejecución de


laudos y sentencias extranjeras. De nada sirve ganar un juicio o un arbitraje si la decisión no
puede hacerse cumplir donde están los bienes o la persona. Relacionado con lo anterior están
los conflictos de competencia judicial. Es frecuente que dos o más tribunales de distintos
países consideren que tienen autoridad para conocer de un mismo caso. Las normas
internacionales buscan prevenir o resolver estas situaciones para evitar que una misma
controversia se juzgue varias veces (litispendencia) o que se dicten sentencias contradictorias,
garantizando así la seguridad jurídica.

El arbitraje comercial internacional se ha convertido en el mecanismo preferido por


las empresas en el mundo globalizado. A diferencia del juicio, el arbitraje es voluntario (nace
de un acuerdo entre las partes), privado y flexible. Permite elegir a los árbitros, el idioma, la
ley aplicable y el lugar, ofreciendo una solución más rápida y especializada, especialmente en
temas complejos de comercio, inversiones o contratos internacionales. Su gran ventaja es que
el laudo arbitral es final y ejecutable en casi todo el mundo gracias a los tratados
internacionales.

El tema de la Solución de controversias en el T-MEC muestra cómo estos principios


se aplican en un contexto regional específico. El Tratado entre México, Estados Unidos y
Canadá establece sus propias reglas para resolver disputas, ya sea entre los gobiernos o entre
inversionistas y Estados, con paneles especializados que buscan garantizar que el comercio se
desarrolle en condiciones justas y que se respeten las reglas acordadas por las tres naciones.

En conjunto, estos temas demuestran que el derecho internacional privado y procesal


no es un conjunto de normas aisladas, sino un sistema articulado diseñado para facilitar las
relaciones transfronterizas. Desde la simple cooperación para enviar documentos hasta la
complejidad de un arbitraje internacional o la solución de conflictos comerciales en tratados
de libre comercio, todo busca un mismo fin: proporcionar certeza, orden y justicia en un
mundo donde las personas, bienes y servicios cruzan fronteras constantemente.

Entender estos mecanismos es esencial no solo para los abogados, sino para cualquier
actor que participe en el comercio o las relaciones internacionales, ya que son las reglas del
juego que garantizan que los derechos sean respetados y las obligaciones cumplidas, más allá
de dónde se encuentren las partes.

ANÁLISIS ALAN GONZALEZ

De acuerdo a la cooperación internacional en procesos, especialmente en el ámbito del


Derecho Internacional Privado, se configura como un elemento esencial ante la soberanía de
los Estados y la complejidad de las relaciones jurídicas transfronterizas. Según el documento
consultado, su definición abarca la colaboración entre gobiernos, empresas y organizaciones
no gubernamentales para impulsar el desarrollo económico y social, mediante la transferencia
de recursos como tecnología, capital o asistencia técnica. Esta naturaleza multilateral y
diversa resalta que su propósito no se limita a la resolución de crisis, sino también al fomento
del progreso a largo plazo, alineándose con la construcción de un orden mundial más
equitativo y sostenible. La distinción clara entre los conceptos de capacidad para ser parte y
capacidad procesal, así como el enfoque equitativo en la representación y defensa legal,
reflejan un compromiso con estándares internacionales de justicia. Además, la incorporación
de la asistencia jurídica gratuita en acuerdos internacionales demuestra que la cooperación no
se limita al ámbito nacional, sino que busca asegurar que la justicia sea accesible para todos,
independientemente de su nacionalidad o situación económica. No obstante, la efectividad de
la cooperación procesal internacional no depende únicamente de un marco normativo sólido,
sino también del conocimiento y aplicación adecuada de estas normas por parte de todos los
operadores jurídicos. Por ello, se considera fundamental seguir fortaleciendo la formación y
la coordinación entre actores, tanto nacionales como internacionales, para que esta
herramienta cumpla con su propósito de construir un sistema jurídico más integrado y justo.

En el contexto mexicano, la cooperación procesal internacional encuentra su base


constitucional en los artículos 17 (justicia pronta y expedita), 1 (no discriminación) y 89,
fracción IX (política exterior orientada a la cooperación). Esta vinculación normativa le
otorga solidez institucional, demostrando que no es un tema aislado sino un componente
integrado en los pilares del Estado de derecho. Además, la doctrina resalta que el Estado
mexicano tiene la obligación de garantizar el acceso a la justicia tanto a nacionales como a
extranjeros que requieran realizar actos procesales derivados de causas ventiladas en
tribunales extranjeros. En lo referente al trato al extranjero, el texto subraya la necesidad de
eliminar prácticas discriminatorias como la exigencia de probar estancia legal, caución o
embargo preventivo de bienes. Respecto a la capacidad del litigante extranjero, se distingue
entre la capacidad para ser parte (presupuesto procesal que reconoce a la persona física el
acceso a los tribunales por el principio de tutela judicial efectiva, y a la persona jurídica tras
su constitución válida según su ley nacional) y la capacidad procesal (facultad para realizar
actos jurídicos en el proceso, que para personas físicas se rige por su ley personal y para
jurídicas se corresponde con su capacidad para ser parte) Así mismo, la representación y
defensa en el proceso se rige por la lex fori, estableciendo igualdad entre extranjeros y
nacionales en cuanto a los requisitos para contar con abogados. Por su parte, la asistencia
jurídica gratuita o beneficio de pobreza, que exime de costas procesales a quienes no tienen
recursos suficientes, se regula también por la lex fori, y cuenta con reconocimiento en
tratados internacionales como la Convención Interamericana sobre Obligaciones Alimenticias
y el convenio bilateral entre México y España.

ANÁLISIS ANDREA ORTEGA

Los sujetos de la cooperación internacional se estudian dentro del Derecho Internacional y se


refieren a todas las personas o entidades que participan en la colaboración entre países para
resolver problemas en común.

Primero, el sujeto más importante es el Estado, porque es quien tiene la autoridad para tomar
decisiones, firmar tratados y relacionarse con otros países. Básicamente, los Estados son los
principales responsables de que exista cooperación internacional, por ejemplo cuando
colaboran en temas como extradición, comercio o seguridad.

También están las organizaciones internacionales, como la Organización de las Naciones


Unidas, que ayudan a coordinar a los países y facilitan acuerdos en temas importantes como
la paz, los derechos humanos o la salud. Estas organizaciones existen gracias a los Estados,
pero tienen cierta autonomía para actuar.

Otro sujeto que ha ido tomando importancia es el individuo. Antes no se le consideraba como
tal, pero ahora sí tiene un papel más relevante, sobre todo en temas de derechos humanos, ya
que puede acudir a instancias internacionales cuando sus derechos son violados.

También participan las empresas transnacionales, que aunque no son sujetos tradicionales,
influyen mucho en la cooperación internacional, especialmente en lo económico, porque
operan en varios países y generan relaciones entre ellos.

Están las organizaciones no gubernamentales, que ayudan en temas sociales, ambientales y


humanitarios. No tienen el mismo poder que los Estados, pero sí apoyan mucho en la
cooperación entre países.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

De Lawi, E. (2024, 1 septiembre). Lex Fori. Plataforma de Derecho y Ciencias Sociales.

[Link]

“En cuanto al derecho procesal, en el derecho internacional privado, la lex fori determina
según qué normas se desarrolla el procedimiento. Todavía en el derecho internacional
privado, pero en lo que respecta al derecho sustantivo, la lex fori no se aplica
necesariamente. En ausencia de un convenio internacional, su determinación depende del
objeto del procedimiento. Si las partes, en lugar de dirigirse a un tribunal estatal, han
acordado confiar la solución de su litigio a los árbitros, corresponde al tribunal de arbitraje,
a falta de un acuerdo expreso de las partes, determinar el derecho material aplicable,
denominado “derecho de conexión”, en particular interpretando la voluntad de las partes o
determinándolo en función de la localización de la relación contractual que dio lugar al
litigio”.

“como resalta unánimemente la doctrina, la capacidad jurídica en el ámbito civil y la


capacidad para ser parte no siempre coinciden. Es posible que determinados entes
desprovistos de personalidad puedan, en cambio, ser parte en el proceso, como ocurre con
los presidentes de las comunidades de vecinos, las herencias yacentes o las sociedades
mercantiles irregulares
Suprema Corte de Justicia de la Nación. (2020). Derecho internacional privado. México:
Suprema Corte de Justicia de la Nación. Recuperado de [Link]

Pereznieto Castro, L., & Silva Silva, J. A. (2000). Derecho internacional privado. Parte
especial. México: Oxford University Press.
Diccionario Usual del Poder Judicial - Diccionario - conflicto de competencia. (s. f.).

[Link]

[Link]

Pereznieto Castro, L. (2012). Derecho internacional privado. Parte general (edición digital).
México: Oxford University Press México.

Conferencia de La Haya de Derecho Internacional Privado. (1961). Convenio de La Haya


que suprime el requisito de legalización de los documentos públicos extranjeros. La Haya.

Cooperación procesal internacional (1.a ed.). (s. f.).

[Link]

[Link]

“En relación con el tema principalmente se debe entender que en la cooperación interviene
la virtud de la existencia de los Estados “soberanos”, los juicios radicados en uno de ellos
necesitan de la “cooperación” de los otros estados, cuando dichos juicios intervienen
problemas de Derecho Internacional Privado.”

“Exhorto: oficio que un juez o tribunal dirige a otro recabando auxilio para realizar una
diligencia procesal fuera del ámbito de su jurisdicción RAE

• Carta rogatoria: solicitud formal hecha por un tribunal de un país a un tribunal de otro
país en relación con algún tipo de asistencia judicial

• Requisitos: a) no contraria al sistema legal del Estado requerido y b) interesado aporte los
medios necesarios para diligenciar.”

Client challenge. (s. f.).

[Link]

ional-3

“La cooperación internacional se refiere al apoyo que se prestan dos o más agentes del
contexto internacional (gobiernos de distintos países, empresas, ONGs, etc.) con el fin de
promover el desarrollo económico y/o social. Consiste generalmente en la transferencia o
préstamo de recursos valiosos (como tecnología, dinero, asistencia técnica, etc.) con el fin de
que el destinatario pueda superar problemas puntuales o potenciar su desarrollo.”

"El exhorto es un instrumento de cooperación usado entre autoridades judiciales


competentes en sus respectivos territorios (ya sean de una misma nación o de diversos
Estados soberanos), en virtud de la cual la primera autoridad, denominada requirente,
solicita de la otra, la requerida, la realización de un acto específico en el territorio de la
segunda, necesario para satisfacer formalidades procedimentales en un juicio o fuera de él,
allegarse los elementos probatorios indispensables para resolver la controversia sometida a
proceso o con el fin de que se le reconozca validez y, en su caso, se ejecuten decisiones para
lograr con ello la plena eficacia del derecho. En algunos países los exhortos internacionales
se denominan comisiones rogatorias, letters rogatory o requisitorial, y en otros, así como en
la práctica judicial mexicana, cartas rogatorias.”

“Podemos clasificar los exhortos en:

• Nacionales e internacionales.

• Extraprocesales (colaboración para actos necesarios fuera de juicio) y procesales


(cooperación necesaria para actos ordenados dentro de juicio).

• De mero trámite: cuando la requirente solicita auxilio en actos que exige su procedimiento,
ya sea jurisdiccional o no jurisdiccional, a efecto de satisfacer los requisitos y, en su caso,
estar en posibilidad de resolver el asunto controvertido.

• De reconocimiento de decisiones: cuando la requirente pide a la otra autoridad que le


reconozca validez y, en su caso, proceda a ejecutar sus determinaciones, ya sean
provisionales o definitivas, dictadas en un juicio o tomadas fuera de él (como providencia
precautoria).”

"Quedan establecidas en el cuarto libro en los artículos 549º y 553º del CFPC los cuales
buscan facilitar al máximo la tramitación correspondiente en un proceso de derecho
conflictual o de derecho privado internacional.

ARTICULO 549.-Los exhortos que se remitan al extranjero o que se reciban de él se


ajustarán a lo dispuesto por los artículos siguientes, salvo lo dispuesto por los tratados y
convenciones de los que México sea parte.

ARTICULO 550.-Los exhortos que se remitan al extranjero serán comunicaciones oficiales


escritas que contendrán la petición de realización de las actuaciones necesarias en el
proceso en que se expidan. Dichas comunicaciones contendrán los datos informativos
necesarios y las copias certificadas, cédulas, copias de traslado y de más anexos procedentes
según sea el caso. No se exigirán requisitos de forma adicionales respecto de los exhortos
que provengan del extranjero.
ARTICULO 551.-Los exhortos o cartas rogatorias podrán ser transmitidos al órgano
requerido por las propias partes interesadas, por vía judicial, por intermedio de los
funcionarios consulares o agentes diplomáticos o por la autoridad competente del Estado
requirente o requerido según sea el caso.

ARTICULO 552.-Los exhortos provenientes del extranjero que sean transmitidos por
conductos oficiales no requerirán legalización y los que se remitan al extranjero sólo
necesitarán de la legalización exigida por las leyes del país en donde se deban de diligenciar.

ARTICULO 553.-Todo exhorto internacional que se reciba del extranjero en idioma distinto
del español deberá acompañarse de su traducción. Salvo deficiencia evidente u objeción de
parte, se estará al texto de la misma.”

Cooperación procesal internacional (1.a ed.). (s. f.-b).

​ [Link]

“Las situaciones jurídicas privadas internacionales presentan en su desarrollo y conclusión


un alto grado de complejidad por lo que necesitan, como herramienta imprescindible, la
cooperación internacional. Coincidiendo con la doctrina mexicana, el sector de la
cooperación procesal internacional tiene como origen y justificación los artículos 17, 01, y
89, fracción IX, constitucional. Por lo que hace al artículo 17 consagra el principio de una
justicia pronta y expedita, el artículo 01 consagra el principio de no discriminación, y por lo
que hace al artículo 89, fracción IX, establece que el Ejecutivo debe dirigir la política
exterior teniendo presente la cooperación internacional.”

“En este sentido Rábago Dorbecker, afirma que: “El Estado mexicano tiene la obligación no
sólo de proveer de un acceso a la justicia a sus nacionales, ante sus tribunales, sino también
a los nacionales o extranjeros, que pretendan realizar actos procesales en México derivados
de procedimientos ventilados ante tribunales extranjeros”. En otro orden de ideas, la
cooperación procesal internacional alcanza su máximo grado de efectividad no sólo con el
elevado marco normativo autónomo destinado a este efecto, sino con un efectivo
conocimiento y aplicación por parte de todos los operadores jurídicos, sólo así este cuarto
pilar del DIPr tiene sentido.”

"El primer punto que debemos abordar como característica de las situaciones privadas
internacionales es la existencia de la extranjería del sujeto que solicita cooperación procesal
internacional. Lo que debe erradicarse a la hora de comprobar la existencia de un extranjero
en un proceso son figuras añejas como probar su legal estancia, solicitarle una caución,
imponer el embargo preventivo de los bienes del demandado o impedirle el acceso a la
asistencia jurídica gratuita.”

"En este apartado debemos poner de manifiesto la relación existente entre la lex fori y el ius
postulandi. En este sentido los extranjeros que litiguen en México deben contar para su
representación y defensa con abogados en los mismos casos y con las mismas exigencias que
los nacionales mexicanos. Así las cosas, la defensa por abogado no sufre alternación en un
determinado proceso haya o no elemento de internacionalidad en la relación jurídica que se
ventila.”

"Esta figura hace referencia a la exención de costas procesales y en este sentido se trata de
una institución que supone litigar, sin ningún tipo de costas, aquellos sujetos que demuestren
que no disponen de recursos económicos suficientes para acceder a la justicia.”

“En esta ocasión es lógico pensar que su concesión o denegación queda regida por la ley del
Estado que reconoció su cji para conocer del asunto, es decir, queda regida por la lex fori. El
artículo 14, in fine, de la Convención Interamericana sobre Obligaciones Alimenticias,
determina que el beneficio de pobreza declarado a favor del acreedor en el Estado parte
donde hubiere ejercido su reclamación será reconocido en el Estado parte donde se hiciere
efectivo el reconocimiento o la ejecución. Los Estados parte se comprometen a prestar
asistencia judicial gratuita a las personas que gocen del beneficio de pobreza”, en el mismo
sentido tenemos, a modo de ejemplo, el artículo 15 de la Convención bilateral entre los
Estados Unidos Mexicanos y el Reino de España sobre Reconocimiento y ejecución de
Sentencias Judiciales y Laudos Arbitrales Extranjeros en Materia Civil y Mercantil.”

"El artículo 1o. establece que las expresiones “exhortos” o “cartas rogatorias” se utilizan
como sinónimos en el texto en español y que las expresiones commissions rogatoires, letters
rogatory y “cartas rogatorias” comprenden ambos extremos.”

"El artículo 2o. establece cuáles son los requisitos que debe contener cualquier exhorto o
carta rogatoria y en este sentido enumera dos: 1) que la diligencia solicitada no fuere
contraria a disposiciones legales en el Estado requerido o que expresamente la prohíban, y
2) que el interesado debe poner a disposición del órgano jurisdiccional requerido los medios
necesarios para el diligenciamiento de la prueba solicitada. En correlación con dicho
artículo, el artículo 4o. establece cuál debe de ser el contenido y así precisa: una indicación
clara del objeto de la prueba solicitada, copia de los escritos y resoluciones, interrogatorios
y demás documentos que funden y motiven el exhorto, nombre y dirección de las partes,
testigos, peritos y demás personas intervinientes, informe resumido del proceso y hechos, en
caso de ser necesario, y por último, una descripción clara y precisa de los requisitos o
procedimientos especiales que el órgano jurisdiccional requirente solicite en relación con la
recepción u obtención de la prueba. Relacionado con estos requisitos, el artículo 10 añade
los siguientes: 1) que los exhortos deben de estar legalizados, y 2) que se encuentren
debidamente traducidos al idioma oficial del Estado requerido, de forma residual se
establece que los Estados parte informarán de los requisitos exigidos por sus leyes para el
cumplimiento de estos dos condicionantes.”

"El artículo 5o. consagra la máxima lex fori regit processum al determinar que los exhortos
se cumplirán de acuerdo con las leyes procesales del Estado requerido. Estimamos que en el
artículo 6o. se establece una excepción a la anterior regla general, al afirmarse que a
solicitud del órgano jurisdiccional del Estado requirente, podrá aceptarse la observancia de
formalidades adicionales en la práctica de la diligencia solicitada, a menos que sean
incompatibles con la legislación del Estado requerido o de imposible cumplimiento por éste.
De conformidad con el artículo 7o. se establece que las costas y demás gastos correrán por
cuenta de los interesados y en este sentido afirma que el beneficio de pobreza se regulará por
las leyes del Estado requerido. Igualmente, el artículo 8o. establece que no existe una
relación directa entre el cumplimiento del exhorto y el reconocimiento de la competencia
del”

“El marco normativo internacional en materia de exhortos o cartas rogatorias los


encontramos en tres convenios internacionales. Así las cosas, tenemos la Convención
Interamericana sobre Exhortos o Cartas Rogatorias, el Protocolo Adicional a la Convención
Interamericana sobre Exhortos o Cartas Rogatorias, y el Convenio de La Haya relativo a la
Notificación o Traslado al Extranjero de Documentos Judiciales y Extrajudiciales en Materia
Civil o Comercial.”

“a) Ámbito de aplicación material. Exhortos o cartas rogatorias. De conformidad con el


artículo 2o. Se extiende a las actuaciones y procesos en materia civil o comercial derivadas
de órganos jurisdiccionales, siempre que tengan por objeto la realización de actos procesales
de mero trámite tales como notificaciones, citaciones o emplazamientos en el extranjero así
como la recepción y obtención de pruebas de informes en el extranjero. Lo anterior marca
una diferencia con respecto a la Convención Interamericana sobre Recepción de Pruebas en
el Extranjero negociada en la misma CIDIP I. Nótese que de la simple lectura puede no
desprenderse diferencia alguna ni separación clara. El artículo 3o. realiza una exclusión
material, al establecer que dicho Convenio no se aplica a exhorto que implique acto de
ejecución coactiva. De conformidad con el artículo 16, los Estados parte podrán declarar
que extienden este Convenio a la tramitación de exhortos a materia criminal, laboral,
contencioso-administrativa, juicios arbitrales u otras materias objetos de jurisdicción
especial.”

"Los exhortos deben de ir acompañados de: copia de la demanda, así como su traducción;
copia no traducida de los documentos que se hayan adjuntado a la demanda; copia no
traducida de las resoluciones jurisdiccionales que ordenen el libramiento del exhorto; un
formulario anexado a este Protocolo con la información esencial para la persona o la
autoridad a quien deban ser entregados o transmitidos los documentos; un formulario en el
que la autoridad central deberá certificar si se cumplió o no el exhorto o carta rogatoria.

De conformidad con el artículo 4o., cuando la autoridad central del Estado parte reciba de
la autoridad central de otro Estado parte un exhorto, lo transmitirá al órgano jurisdiccional
competente para su diligenciamiento conforme a la ley interna que sea aplicable. El
diligenciamiento del exhorto será gratuito, salvo el pago de aquellas actuaciones que deban
ser sufragadas conforme a la ley interna, según se estipula en su artículo 5o.
México realiza una nota en la que determina que: “El 9 de marzo de 1983, el gobierno de
México notificó al Secretario General de la OEA haber designado a la Secretaría de
Relaciones Exteriores como la Autoridad Central competente para recibir y distribuir
exhortos o cartas rogatorias a los efectos previstos en el Protocolo”.

Mesa, F. F., & Olasolo, H. (2024). Comisiones y misiones de apoyo internacionales:

fortalezas y debilidades como mecanismo anticorrupción a la luz de las experiencias

centroamericanas. Boletín Mexicano de Derecho Comparado, 79-118.

[Link]

“Según Hagan (1983) y Kleemans (2007), la corrupción en distintos ámbitos y territorios por parte de
poderes públicos y privados es un factor fundamental en la actividad de las ODT. Esto ha
generado una conexión estructural entre estas organizaciones y dichos poderes, como se ha
estudiado especialmente en relación a los cárteles de drogas mexicanos, que son los
principales exportadores de drogas hacia Estados Unidos (Morris, 2012; Astorga, 2015; Medel y Thoumi, 2014;
Olasolo y Galain, 2018
).”

“De hecho, las últimas dos décadas se han caracterizado por el incremento y diversificación
de las interacciones entre: a) las instituciones y las organizaciones que presentan dinámicas
de favorecimiento o normalización de las prácticas corruptas (Giménez-Salinas, 2020), y b) la
interrelación de estas últimas con organizaciones que operan principalmente al margen de la
ley (Perdomo y Parra, 2021). Como consecuencia, se han conformado redes complejas
transnacionales, que operan en distintos mercados y a escala global, y que, debido a su
cercanía con el sector económico-financiero y el sistema sociopolítico encargado de diseñar
la legislación anticorrupción y promover su aplicación, contribuyen a su propio blindaje
frente a lo que queda de las autoridades nacionales (e internacionales) que buscan su
desarticulación (Escalante y Lamadrid, en prensa).”

“Silva Silva, Jorge Alberto. Reconocimiento y ejecución de sentencias de Estados Unidos de


América en México. UNAM, Instituto de Investigaciones Jurídicas, 2011.”

[Link]
2C%20me%20referir%C3%A9%20a%20algunos%20aspectos,si%20se%20tratara%20de%2
0una%20sentencia%20mexicana.

“Aceves Rivera, Gustavo E. Reconocimiento y ejecución de laudos arbitrales.”

[Link]

“Ovalle Favela, José. Derecho procesal civil. México, Harla, 1991 (capítulo sobre
reconocimiento y ejecución de sentencias).”
[Link]
[Link]#:~:text=Los%20c%C3%B3digos%20adjetivos%20estatales%20regulan
%20la%20ejecuci%C3%B3n,a%20su%20reconocimiento%20y%20ejecuci%C3%B3n%20se
r%C3%A1%20local.

“Comité Editorial de Gallardo Ediciones. Reconocimiento y Ejecución de Sentencias,


Laudos y Fallos Extranjeros – TC49”

[Link]
anjeras-derecho-internacional-privado/#:~:text=Reconocimiento%20y%20Ejecuci%C3%B3
n%20de%20Sentencias%20Extranjeras%20en%20el%20Derecho%20Internacional%20Priv
ado,-4%20de%20diciembre&text=El%20reconocimiento%20y%20ejecuci%C3%B3n%20de,
Cont%C3%A1ctanos%20para%20una%20consulta.

Solución de Controversias Comerciales Inter-Gubernamentales: Enfoques Multilaterales y


Regionales (1.a ed.). (2004). Banco Interamericano de Desarrollo.

[Link]
[Link]

En el último decenio, el campo de las controversias internacionales entre Estados e


inversionistas extranjeros sufrió numerosos cambios. En el pasado, dichas controversias no
eran susceptibles de solución mediante mecanismos internacionales a menos que el Estado
en cuestión hubiera celebrado acuerdos contractuales específicos con el inversionista que
incluyeran la llamada "cláusula compromisoria", mediante la cual el Estado aceptaba que
todas las reclamaciones presentadas por el inversionista podían ser tramitadas ante un
tribunal internqcional

[Link]. (s. f.). Cláusula compromisoria.


[Link]
[Link]
Aquélla que las partes insertan en la estipulación para que en caso de surgir diferencias con
motivo del cumplimiento del contrato, éstas sean solucionadas exclusivamente por jueces
árbitros o amigables componedores. En realidad se trata de una simple renuncia de la
jurisdicción judicial que se autoriza debido a la disponibilidad de los derechos que afecta,
pero cabe aclarar que no alcanza a aquellos en que se halla comprometido el orden público.

¿Qué es el arbitraje? (s. f.). [Link]

El arbitraje es un procedimiento por el cual se somete una controversia, por acuerdo de las
partes, a un árbitro o a un tribunal de varios árbitros que dicta una decisión sobre la
controversia que es obligatoria para las partes. Al escoger el arbitraje, las partes optan por
un procedimiento privado de solución de controversias en lugar de acudir ante los
tribunales.
Treviño, J. C. (s. f.). El Arbitraje Comercial Internacional un Recurso para Ámerica Latina.
En Arbitraje Comercial Internacional. Escuela Libre de Derecho.
[Link]
[Link]

El arbitraje siempre ha existido como una forma extrajudicial de resolver las controversias,
aceptada por el propio orden jurídico. Su instalación requiere básicamente de tres actos: un
convenio de las partes para someter el litigio a la decisión del árbitro, la aceptación del
árbitro para resolver la controversia, y el reconocimiento del orden jurídico a la validez del
arbitraje y, por consiguiente, de la ejecutabi- lidad del laudo pronunciado por el árbitro.

El arbitraje internacional, que es el que aquí se trata, puede ser público o privado. Es
internacional público cuando las dos partes interesadas son Estados. Aunque el arbitraje de
este tipo pocas veces se refiere a materia estrictamente mercantil quizá la mayor parte de
estos litigios se han dado históricamente por causa de fronteras, su desarrollo ha tenido una
indudable influencia en el arbitraje comercial. La forma de designación de árbitros, en la
que cada parte designa uno y los designados un tercero; el recurso a árbitros con
conocimientos especializados en la materia controvertida, y la posibilidad de resolver el
conflicto sin sujeción a derecho

López Huguet., L. (s. f.). Evolución histórica del arbitraje y sus proyecciones a futuro. La
Universidad En Internet.
[Link]

Los orígenes del arbitraje se confunden con la historia del derecho y de la humanidad,
predicándose del mismo su universalismo histórico como mecanismo de resolución pacífica
de conflictos con el que se renuncia a la justicia por la propia mano (venganza personal)
incluso antes del surgimiento del proceso y posteriormente coexistiendo con él.

Ley Modelo de la CNUDMI sobre Arbitraje Comercial Internacional, 1985, con enmiendas
adoptadas en 2006. (s. f.). Comisión de las Naciones Unidas Para el Derecho Mercantil
Internacional. [Link]

La Ley Modelo está formulada para ayudar a los Estados a reformar y modernizar sus leyes
sobre el procedimiento arbitral a fin de que tengan en cuenta los rasgos peculiares y las
necesidades del arbitraje comercial internacional.

Rocío Muñoz. (2025, 6 marzo). ¿Qué es el T-MEC y qué comercian México, Estados Unidos
y Canadá? CNN México.
[Link]
canada-orix
Entre los principales productos que México exportó a Estados Unidos bajo el T-MEC de
enero a septiembre de 2024 se encuentran los siguientes, según un reporte de la Secretaría de
Economía:

6.​ Vehículos y sus partes


7.​ Equipo mecánico y sus partes
8.​ Equipo médico
9.​ Bebidas, licores y vinagre
10.​Frutas y frutos comestibles

Y entre los principales productos que México importó de Estados Unidos bajo el T-MEC en
2023 están los siguientes:

6.​ Aceites de petróleo o minerales bituminosos


7.​ Partes y accesorios de vehículos motores
8.​ Gas de petróleo
9.​ Motores de pistón de combustión interna
10.​Maíz

En 2024, 3,1% de las exportaciones de México fueron a Canadá. Además, 2,06% de


las importaciones de México provienen de Canadá, según el Gobierno de Mé[Link] los
principales productos que México exportó a Canadá bajo el T-MEC en 2023 se encuentran
los siguientes, de acuerdo con un reporte de la Secretaría de Economía:

6.​ Automóviles y otros vehículos diseñados para el transporte de personas


7.​ Vehículos de motor para el transporte de mercancías
8.​ Partes y accesorios de vehículos automotores
9.​ Motores de pistón, rotativos o alternativos
10.​Tractores

Y entre los principales productos que México importó de Canadá bajo el T-MEC en 2023
están los siguientes:

6.​ Partes y accesorios de vehículos


7.​ Iniciadores y aceleradores de reacción y preparaciones catalíticas
8.​ Automóviles y otros vehículos diseñados para el transporte de personas
9.​ Semillas de nabo o de colza
10.​Trigo y morcajo

Mecanismos de Solución de Controversias Comerciales del T-MEC. (s. f.).


@TLCMagazineMx.
[Link]
versias-comerciales-del-t-mec/

En el caso del T-MEC, publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 29 de junio


de 2020, el Capítulo 31 se intituló Solución de Controversias (al igual que el Capítulo XX del
Tratado Libre Comercio de América del Norte -TLCAN-). El mencionado capítulo está
integrado por dos secciones: La Sección A sobre solución de controversias

Cruz Barney, & Óscar Reyes Díaz, Carlos H. (2019). El T-MEC/USMCA: solución de
controversias, remedios comerciales e inversiones. Serie opiniones técnicas sobre temas de
relevancia nacional, núm. 1 (Vol. 1). IIJ / Instituto de Investigaciones Jurídicas, UNAM.

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