Pintura Rococó
Pintura Rococó
La pintura rococó es frívola, alegre, refinada. Los temas se hacen más profanos, incluso los religiosos, de manera que se relaja la tensión
contrarreformista del Barroco.
Se desarrollan temáticas eminentemente decorativas, intrascendentes, de contenido pícaro, erótico o pastoril y en formatos reducidos, con marcos de
decoración muy recargada y a veces con formas elípticas o de medallón.
PINTURA DE GÉNERO.
Destaca, retrata acciones en las que aparecen los aristócratas disfrazados o bien escenas galantes o de la Comedia del Arte. Se adopta un aire
dulzón, risueño y las escenas aparecen bañadas en una luz difusa, como de neblina.
PINTURA GALANTE.
El rococó debe su origen puramente a las artes decorativas, no obstante el estilo mostró su influencia también en pintura, llegando a su máximo
esplendor en la década de 1730, en la pintura galante: paisajes con fiestas galantes y pastorales a menudo recogían comidas sobre la hierba de
personajes aristocráticos. Se recuperan los personajes mitológicos que se entremezclan en las escenas, dotándolas de sensualidad, alegría y frescura.
Los colores son claros, delicados y las formas curvilíneas, decorando telas con querubines y motivos de amor.
EL RETRATO
Fue también muy popular. En él los personajes son representados con mucha elegancia (basada en la artificialidad de la vida de palacio y de los
ambientes cortesanos) reflejan una imagen amable de la sociedad en trasformación, familias en actitudes cariñosas y cómplices, niños en acciones
simpáticas, etc.
Aunque el Rococó pleno y puro debemos situarlo en Francia, también se desarrolló en el resto de Europa.
ROCOCÓ FUERA DE FRANCIA
ESPAÑA
• Realizan un arte rococó muchos de los pintores ligados a la Academia, como Paret, o incluso Goya en un primer momento, sobre todo
en los cartones realizados para la Real Fábrica de Tapices, con obras costumbristas de gusto aristócrata como La gallinita ciega o
El quitasol.
GRAN BRETAÑA
• El siglo XVIII y el primer tercio del siglo XIX están considerados como la época de máximo esplendor de la pintura inglesa.
• Los principales temas tratados son el retrato y el paisaje (que muchas veces se presentan unidos, como en el caso de
Gainsborough o de sir Joshua Reynolds, director de la Academia inglesa).
• También escenas de género, con un carácter moralizante, como por ejemplo, la serie Matrimonio a la moda, de Hogarth.
ITALIA
• Destacará la obra del pintor decorativista Tiépolo, que pintaría los techos y bóvedas del Palacio Real de Madrid con maravillosas y
efectistas alegorías repletas de trampantojos exaltando la gloria de la monarquía española.
• También debemos mencionar a Antonio Canal, Canaletto, sin duda el máximo representante del Vedutismo.
• Estas obras, de pequeño formato, pueden considerarse un precedente del moderno suvenir. Los cuadros eran demandados por los
jóvenes de las familias aristocráticas europeas que visitaban Venecia en lo que se denominaba el Grand Tour, una especie de viaje
iniciático de juventud en el que recorrían tierras exóticas y lugares de interés importantes para su formación posterior, como una
especie de prueba de que habían estado en estos lugares.
ROCOCÓ ESPAÑOL
SERIE DE CARTONES REALIZADOS PARA LA REAL FÁBRICA DE TAPICES, DE GOYA.
OBRAS COSTUMBRISTAS DE GUSTO ARISTÓCRATA.
ESCENAS DE GÉNERO
MATRIMONIO A LA MODA LA VIDA DE UN LIBERTINO EN UNA TABERNA
ROCOCÓ ITALIANO
Antonio Canal, Canaletto, máximo representante del Vedutismo.
ROCOCÓ ITALIANO Pintor decorativista Tiépolo, Detalle
de techo y bóvedas del Palacio
TIÉPOLO Real de Madrid
FRANCIA
• Nos encontramos a los pintores más importantes, famosos e influyentes del periodo:
• WATTEAU.
Es el más significativo por su proyección posterior (precursor del impresionismo del S. XIX). Creo un nuevo género pictórico: las fiestas galantes con
escenas impregnadas de erotismo lírico.
A pesar de morir a los 35 años tuvo una gran influencia. Los jóvenes elegantes y aristócratas que protagonizan las escenas galantes, continuadas por los
artistas como Lancet, Fragonard o Boucher, representan a una aristocracia ociosa, entretenida, con los juegos del amor, el teatro, la música y la serena
ociosidad.
• FRANÇOIS BOUCHER
Protegido de Madame de Pompadour, amante de Luís XV (de la cual fue profesor de dibujo) y nombrado pintor del rey. Es famoso por sus retratos de las
favoritas de Luis XV, entre ellas Madame de Pompadour.
Maestro rococó del período tardío. Sus obras reflejan la alegría, frivolidad y voluptuosidad del período. Pese a tener un estilo muy parecido a los anteriores,
destacará por sus escenas de erotismo alegre y desenfadado, muy elegante, frívolo y fresco, como en su famosa obra El columpio o en El beso robado.
Discípulo de Noel Coypel y de J.B. Van Loo, Chardin va a destacar como pintor de naturalezas muertas, retratos y escenas de interior, siendo considerado
como uno de los mejores pintores del S. XVIII francés.
Las escenas de la vida cotidiana, marcadas por la humildad y los objetos personales, serán sus temas favoritos. Destaca su técnica, con trabajados
empastes, colores sobrios y escasos pero que crean efectos de bella armonía. La luz será otra de sus grandes preocupaciones, conecta con el Barroco
Holandés, especialmente con Vermeer. Al final de su vida se interesó por el pastel, siendo referencia para Degas y Manet.
• También el toque delicado y la sensibilidad del inglés Thomas Gainsborough (1727-1788) reflejan el espíritu rococó.
JEAN ANTOINE WATTEAU (1684 -1721)
Sobre la tela, aplicaba dos capas de preparación: una de color rojo a base
de carbonato cálcico, mezclada con óxidos de hierros (rojos) y con negro.
Sobre esta capa daba otra más clara, generalmente crema o anaranjada a base de óxidos de hierro y blanco de plomo con cola, que matizaba el
color y hacía las veces de imprimación.
Desde la primera capa de preparación añadía aceite, en proporción creciente, hasta la película pictórica, que sobrecargaba con óleos grasos.
Esta doble preparación (aunque sin la sobre carga de grasa) era frecuente en Francia en los Ss. XVII y XVIII.
TÉCNICA
El color del fondo de un cuadro resulta fundamental para el efecto final, porque la pintura
al óleo juega con la transparencia. Sobre un fondo oscuro se puede obtener por
veladuras zonas de sombras profundas llenas de matices. Pero también con el tiempo, la
pintura al óleo va ganando transparencia a medida que envejece y por eso va dejando
traslucir el fondo, de manera que partiendo de una preparación e imprimación oscura es
fácil pintar escenas oscuras y generar contrastes muy pronunciados de sombras y luces.
En las zonas claras, los colores luminosos se aplican con empaste y así se logran esos
contrastes. Además si el color del fondo es caliente (rojo, anaranjado, rosado o crema) la
tonalidad general del cuadro lo será también. Si, por el contrario, es frío (gris, verdoso o
azulado) el efecto final tenderá a serlo también.
Antes de pintar hacía muchos dibujos preparatorios sobre papel y estudios de las figuras
sueltas o en grupos. Acumulaba dibujos del natural y los organizaba en cuadernos que le
servían de repertorio.
Incluso en su estudio guardaba vestidos que ponía a sus modelos
.
para dibujarlos. Luego sobre el lienzo, solo trazaba algunas líneas
generales para encajar la composición.
Las carnaciones de Watteau son muy claras casi de porcelana con toque muy
vivos de un color que ilumina las mejillas.
Para estimular la sensación de
rapidez tanto de efecto como de
ejecución a Watteau le gustaba
aplicar su pintura muy espesa,
pero para practicar este recurso
se necesitan preparaciones
elaboradas y bien hechas y
Watteau no lo hizo.
Raramente limpiaba su paleta a
Para remediarlo cuando corregía
veces pasaban varios días sin
una pintura tenía la costumbre
hacerlo. El recipiente de aceite
de frotar enérgicamente con
espeso del que tanto hacía uso
aceite espeso y luego repintar
estaba lleno de suciedad y polvo y
encima. Lo que ganaba en el
mezclado con todo tipo de colores
momento lo perdía a la larga
que se pegaban a sus pinceles
causando daño a sus cuadros a
cuando los sumergía en él.
lo que también contribuía un
cierto descuido en su
Una técnica totalmente alejada de
procedimiento que ha
los pintores holandeses.
estropeado el color.
Su pintura se centra en escenas poéticas y elegantes, con personajes aristocráticos con bellos vestidos y un tratamiento preciosista y
colorista que se detiene en las calidades de las telas.
Entre los temas favoritos de sus
pinturas, destacan las escenas
galantes o fiestas galantes
(fetes galantes) reuniones
galantes al aire libre de
personajes ricamente vestidos
en sus palacios y jardines, en
las que domina el romance y la
expresión de un modo de vida
llamado a desaparecer con la
Revolución Francesa de finales
de Siglo.
En ellas destaca su
extraordinaria calidad como
dibujante y como pintor.
Otro tema muy utilizado por él, fueron las representaciones de
payasos, arlequines y otras figuras de la Commedia Dell arte.
Destaca sobre todo en la
factura del paisaje,
bucólico y blando,
mezclando la naturaleza
con esculturas clásicas, a
la manera del jardín
inglés, ahora de moda y
paradigma del Rococó.
Su tratamiento del
conjunto con una
pincelada muy suelta se
convertirá en la norma
del estilo. Su obra
cumbre es Embarque
hacia Citerea.
FRANÇOIS BOUCHER (París 1703 1770)
• Hijo de un artesano y pintor, desde muy joven sobresalió por su
habilidad y facilidad para las bellas artes.
• Formado por el pintor Jean Baptiste Lemoyne entre 1721 y 1723,
ganó en 1723 el premio de la Academia de Roma.
• Continuó sus estudios en el campo de la estampación con el
grabador Jean François Cars, reproduciendo en esta etapa obras
de Watteau.
• Nunca abandonó el grabado y continuó ilustrando libros durante
toda su carrera. Entre 1727 y 31 visitó Italia para ampliar sus
conocimientos.
• Lemoyne le introduce en los temas mitológicos y en el arte del
desnudo. Boucher es amante de la sensualidad femenina, las
mujeres bellas y los ambientes exquisitos. Realiza muchas obras en
las que aparecen desnudos femeninos en posturas muy atrevidas, o
escenas frívolas de interiores en las que aparecen mujeres de la
aristocracia en situaciones cotidianas y elegantes.
• También participa del gusto de Watteau por el paisaje preciosista y
dulzón.
• Boucher es famoso por sus retratos de las favoritas de Luis XV,
entre ellas Madame de Pompadour (a la que el rey mandó
construir en Versalles el Petit Trianon).
• Al ser protegido Madame de Pompadour y pintor del rey de fue
muy criticado por los ilustrados, que denostaban de su pintura su
recreo en las frivolidades. Según ellos, el arte debía ser didáctico.
MADAME DE POMPADOUR
DIANA DESPUÉS DEL BAÑO
DESNUDO EN REPOSO:
RETRATO DE
MADEMOISELLE
LOUISE O MURPHY, 1751
CUPIDO DESARMADO
JEAN HONORÉ FRAGONARD (1732-1806)
• Pertenece al período tardío del Rococó, a pesar de
que su estilo es parecido a los anteriores, destacará
por sus escenas de erotismo alegre, desenfadado,
frívolo, fresco y muy elegante, como en su famosa
obra El columpio o en El beso robado.
Las tablas que le encargó Marie-Jeanne Barry, amante de Luís XV, para decorar su palacio de Louveciennes constituyen su obra más
importante. En dicha serie, conocida como Los progresos del amor, se encuentran La Persecución y el Amante Coronado ambos de
1771-1773.
EL BESO ROBADO
VERSIÓN TEMPRANA DEL COLUMPIO
LA GALLINA CIEGA
ANALIZA EL CUADRO "L'ESCARPOLETTE" (O BAMBÁN)
DE JEAN-HONORÉ FRAGONARD.
• Si hay una pintura representativa del Rococó, se trata sin duda de El columpio está realizado en 1767. Un óleo sobre lienzo de 81 x 65 cm.
• Un rico barón encargó este cuadro a Fragonard, como homenaje a su amante. Se cuenta que inicialmente el encargo era para Françoise Boucher, quien lo
rechazó por su atrevimiento. El barón sería retratado como el joven recostado y su amante en el columpio.
• Representa una escena galante en un ambiente idílico. Una joven se balancea en el columpio que empuja un hombre mayor (en el encargo del cuadro se quería
que fuese un clérigo, aunque probablemente sea su marido) mientras que abajo, a la izquierda, aparece el joven (el barón, amante de la mujer) que aparece en
primer plano, entre vegetación y las flores y mira debajo de su falda. “El marido” queda relegado a la sombra (el adulterio, un pecado duramente criticado en las
clases proletarias, era aceptado como algo natural en las clases altas).
• El joven se encuentra tumbado a los pies de una escultura de Cupido. Dicha figura pide silencio con un dedo en sus labios, lo que alude a un secreto. El amante
muestra una expresión de arrebato, como si hubiese recibido una revelación, en este caso de carácter puramente terrenal. A lo que ayuda la luz casi irreal que
ilumina directamente a la dama. La muchacha le corresponde mirándolo fijamente.
• Se ha captado el momento del máximo balanceo del columpio, pues un instante después este volverá hacia atrás, hacia el hombre de mayor edad, representando
así un segundo de arrebatamiento erótico, tan voluptuoso y frágil como el rococó mismo. La mujer destaca en el centro con tonos claros, rosas, llenos de encanto y
sensualidad se le ven las medias y hasta la liga lo que hace que sea una escena llena de picardía. El asiento de la dama es de color rojo, el color de la pasión.
Junto al hombre mayor aparece un perro ladrando símbolo de la fidelidad. La frondosidad del paisaje contribuye a reforzar un ambiente de voluptuosidad y
secretismo.
• Compositivamente, recuerda a cualquier cuadro del Barroco: una amplia diagonal desde el extremo inferior izquierdo, profundidad continua, construcción del
volumen con claroscuro, predominio de la mancha (el color) sobre la línea… Sin embargo, ya en un primer análisis queda claro que estamos ante una obra del
Rococó: no se trata solo de la neblina que rodea a los personajes ni de su tratamiento dulzón e idealizado sino sobre todo, de la temática. Asistimos a una escena
frívola en la que un hombre empuja a una mujer en un columpio mientras el amante se esconde entre las plantas para poder ver su ropa interior. Esta, con cara
risueña, intenta golpear con el pie al atrevido joven, por lo que su zapato acaba siendo proyectado por los aires. Los personajes son jóvenes, risueños, vestidos a la
moda, elegantes, bellos y aristócratas. Es una pintura galante, picante, desenfadada, propia de la época y de una clase social cuya única preocupación es la
diversión. Destaca el lujo que rodea a los personajes, tanto de las ropas utilizadas como del jardín, lleno de esculturas clasicistas, algunas de las cuales tienen un
significado simbólico (Eros, el Amor, está pidiendo silencio para que no se descubra al amante escondido entre las matas).
• En el Rococó, los aristócratas ociosos hacen ostentación de su riqueza, su estilo de vida y sus privilegios y se muestran orgullosos de su escala de valores, muy
por encima del vulgo. Cuando encargan un cuadro a Fragonard lo exhiben para dar a entender que su moral difiere del populacho. El exceso se convierte en algo
premeditado, aunque se hace con gusto, de manera estudiada. Los colores no son nunca estridentes y los tamaños son pequeños, nunca desmesurados, se
prefieren las cosas que se pueden atesorar y mostrar en espacios reducidos y elegantes.
EL COLUMPIO
COMPARA LA PINTURA BARROCA Y LA PINTURA ROCOCÓ
BARROCO ROCOCÓ
Centros artísticos relevantes……….España e Italia……………………………Francia
Luz………………………………….Contrastes de luz………………………….Luminoso
Color…………………………… Contrastes dramáticos………………………Colores pastel, claros, delicados
Temática………………………………..Religiosa………………………………Mundana
Protagonistas……………………Personajes populares…………………………Personas de la clase alta
Personajes de la Biblia………………………...Personajes mitológicos
Reyes.
Carácter de la pintura…………Emociona, sobrecoge………………………….Es sensual y agradable
Ese mismo año pintó al hermano del rey y se introdujo en los círculos cortesanos. En
1779 realizó del natural un retrato de María Antonieta con una rosa en la mano.
Hacia 1782 llevó a cabo un viaje por los Países Bajos, siendo requerida a su regreso por
la reina como pintora favorita. En 1783, bajo la influencia de la reina, fue nombrada
miembro de la Real Academia y se convirtió en la retratista favorita de la sociedad
aristocrática del París prerrevolucionario.
Su regreso a París se produjo en enero de 1802 y después abandonó una vez más la
ciudad por Londres, donde residió durante tres años y donde retrató a la nobleza británica,
incluyendo al Príncipe de Gales. Volvió a París, pero muy pronto se trasladó a Suiza entre
1808 y 1809. Allí tuvo la ocasión de retratar a Madame de Staël.
Rozando los cincuenta años regresó de nuevo a París, y se
establece definitivamente en una finca de Louveciennes. Continuó
enviando obra a los Salones hasta 1824, aunque su producción se
encontraba decadente desde 1810.
En 1779 realizó del natural un retrato de María Antonieta con traje de satén y una
rosa en la mano.
RETRATO DE MARÍA ANTONIETA1783
AUTORRETRATO CON SU HIJA JULIA
MADAMME DE STAEL
De París se trasladó a Suiza entre 1808 y 1809. Allí tuvo la
ocasión de retratar a Madame de Staël.
COMPARA LAS OBRAS PICTÓRICAS DE MARIE LOUISE ELISABETH VIGÉE
LEBRUN Y LOS PINTORES MASCULINOS DE LA ÉPOCA.
NATURALEZA MUERTA CON JARRÓN Y FRUTAS, 1750 UVA Y GRANADA 1773, ÓLEO SOBRE TELA. LOUVRE
BODEGÓN CON GATO Y RAYA 1728
THOMAS GAINSBOROUGH. 1727 1788
Pintor de paisajes y retratista inglés, considerado como uno de los grandes maestros y
creador de la escuela paisajista británica del siglo XVIII
En 1740, dejó su hogar para estudiar arte en Londres con Hubert Gravelot, Francis
Hayman y William Hogart.
En 1774 se mudó a Londres y pintó retratos del Rey y de la Reina, pero el Rey nombró
como pintor real a su rival Joshua Reynolds.
Su pincelada es rápida y sus últimas pinturas se caracterizan por una paleta ligera y
pinceladas fáciles. Prefería el paisaje al retrato.
EL SEÑOR Y LA SEÑORA ANDREWS 1748 49.
PAISAJE EN SOUFFOLK 1748
EL JOVEN AZUL 1770
EL SEÑOR Y LA SEÑORA WILLIAM HALLET
PASEO MATUTINO, 1775.
Ejemplo de su plenitud como artista
ROCOCÓ EN ESPAÑA
• Se desarrollará más como una especie de tardo barroco que como un estilo con personalidad propia.
• En el único campo donde tuvo un cierto éxito fue en las artes decorativas, en las que proliferaron
los motivos asimétricos llamados rocallas, formadas por combinaciones de curvas en forma de C y
de S. Si bien es cierto que en España se siguió la moda de París, donde reinaba también la dinastía
borbónica, la influencia de la Iglesia católica era aplastante y en muchos casos era la única
institución, además de la monarquía, que podía financiar importantes obras de arte.
• Además, en la segunda mitad del siglo XVIII llegó a España de la mano de Carlos III el pintor alemán
Antón Rafael Mengs, quien, desde su puesto de director de la Academia de Bellas Artes, ejerció
una suerte de dictadura artística que haría que los derroteros del gusto cortesano se acercaran más
al Neoclasicismo que al Rococó.
• No obstante, algunos pintores del periodo, como Bayeu, Paret o Goya, conectarán con el gusto
Rococó, elaborando cuadros de pequeño formato, tonos pasteles y temática frívola, abundando los
cuadros de majos y majas.
• Las pinturas de temática religiosa, por su parte, seguirán la misma tendencia, cambiando la
iluminación tenebrista por colores cada vez más suaves, iluminación más mesurada y personajes
más idealizados, muchas veces vestidos con bellas telas y mostrando mínimamente llagas, sangre o
cualquier detalle escabroso, regodeándose en la belleza como camino hacia la empatía.
ANTON RAPHAEL MENGS (República Checa, 1728 – Roma, 1779).
Pintor y tratadista alemán, el más destacado del primer neoclasicismo.
Descendiente de una saga de pintores, su abuelo y su padre habían sido pintores así
como lo eran sus hermanas y los fue su hija.
Comenzó su carrera artística en Dresde bajo la severa dirección de su padre, Ismael
Mengs, pintor de la corte sajona, como su abuelo.
Entre 1741 y 44 residió en Roma con sus padres y hermanas y tuvo la oportunidad de
estudiar la Antigüedad clásica y las obras de Miguel Ángel y Rafael en el Vaticano y
acudió a la escuela de Marco Benefial para el aprendizaje del desnudo.
De regreso a Dresde, pintó diversos retratos al pastel influidos por Rosalba Carriera
y Louis de Silvestre y en 1745 fue nombrado pintor de la corte del elector de Sajonia,
Federico Augusto.
En junio de 1746 inició su segundo viaje a Roma, y de este tiempo son sus primeras
composiciones al óleo, influidas por el arte de Rafael.
En 1749 abjuró del luteranismo y se convirtió al catolicismo y un mes después
contrajo matrimonio con Margarita Guazzi, la joven romana que le había servido de
modelo para pintar una Virgen.
En las Navidades de 1749 regresó a Dresde, y en el 1751 recibió el nombramiento de
primer pintor de la corte sajona.
Medio año después, abandonó definitivamente Dresde y emprendió con su familia el
tercer viaje a Roma, pasando por Venecia y Florencia.
En 1752, ingresó en la Academia San Lucas y en 1755 inició su amistad con el teórico
del neoclasicismo Johan Joachim Wilckemann.
• Como destacado defensor del concepto de” belleza ideal”, tomó por modelos la Antigüedad clásica y las obras de Rafael
para el dibujo y la expresión, de Antonio Allegri, el Correggio -para la gracia del claroscuro- de Tiziano Vecellio- para el
colorido-, aunque en sus obras también se advierten influencias de Guido Reni, Domenichino, Nicolas Poussin y
Carlo Moratta, entre otros.
• Su ideario estético fue publicado en 1762 y en las ediciones póstumas de sus Obras, a cargo de su amigo: José
Nicolás de Azara y de Carlo Fea, y fueron traducidas al francés, alemán e inglés. Por otra parte, sus juicios sobre las
colecciones reales españolas quedaron reflejados en su carta a Antonio Ponz publicada en el tomo VI del Viaje a
España (Madrid, 1776) que fue asimismo traducida a varios idiomas.
• Por encargo de la corte española viajó a Nápoles, en donde fue presentado a Carlos III antes de que este soberano
partiese hacia España. En 1760 retrató al nuevo rey de Nápoles, Fernando IV y más tarde pintó a la prometida de este
hijo de Carlos III, María Josefa Gabriela, y a la que fuera finalmente su esposa, María Carolina, reina de Nápoles,
hermanas y archiduquesas de Austria.
• Desde 1761 y hasta su muerte en 1779 estuvo al servicio de Carlos III, aunque su presencia en España transcurrió
desde 1761 a 769 y de 1774 a 1777. Pintor de cámara del rey (julio 1761) cuando fue reclamado por Carlos III en Roma
y el primer pintor desde octubre de 1766, ejerció una influencia en el arte cortesano español y su huella se aprecia en
artistas como Francisco Bayeu, Mariano Salvador Maellla y Francisco de Goya.
• Tuvo, sin embargo, serias divergencias con la Real Academia de San Fernando. En esos años dejó una amplia
producción pictórica en las alegorías de las bóvedas de los palacios reales de Madrid y Aranjuez, en los cuadros
de devoción y en los diversos retratos que hizo de la familia real y de algunos particulares.
• Entre las pinturas religiosas destacaron sus contemporáneos la gran tabla de la Lamentación, cuadro que a juicio de
Azara, se debería llamar “de la filosofía” y que emula a la Caída en el camino del Calvario, el pasmo de Sicilia, de
Rafael.
• A raíz de su encargo fuera de España, el retrato de Carlos III en 1766, realizó diversos retratos de la familia real
española con la eventual colaboración de sus discípulos. Pintó a los príncipes de Asturias, Don Carlos de Borbón y
su mujer María Luía de Parma, a Carlos III y su difunta esposa María Amalia de Sajonia y en 1767 a los infantes
Don Gabriel, Don Antonio pascual y Don Javier.
• Entre sus dos estancias en tierras españolas pintó en la corte toscana los retratos de los grandes duques Leopoldo
de Lorena y María Luisa de Borbón y los de sus hijos; los archiduques María Teresa, Francisco y Fernando y
María Ana de Austria. En Italia terminó el retrato de Isabel Parreño, que había iniciado en España; en Nápoles
retrató a los miembros de aquella familia real y en Florencia pintó a su amigo José Nicolás de Azara y dejó su
autorretrato, mostrándose como dibujante en la galería degli Uffizi.
• De su segunda estancia en España es la tabla de San Pascual Bailón adorando al Eucaristía para la iglesia
conventual de ese santo en Aranjuez. Y entre sus últimas obras, realizadas ya en Roma, sobresalen Perseo y
Andrómeda, inspirado en diversos modelos de la Antigüedad clásica, que concluyen en 1778 para Watkin Williams-
Wynn y a la inacabada Anunciación que estaba destinada a la capilla nueva del Palacio de Aranjuez.
MARÍA LUISA DE PARMA
GOYA
FRANCISCO DE GOYA (Fuendetodos, Zaragoza 1746 – Burdeos, 1828).
Su madre pertenecía a la hidalguía rural aragonesa y su padre, de
ascendencia vasca, provenía de la clase entre la burguesía y la obrera.
Durante su estancia se
presenta a un concurso
organizado por la
Academia de Parma, y
realiza un cuadro sobre el
tema de «Aníbal cruzando
los Alpes» propuesto para
el premio.
Los académicos
parmesanos elogian su
capacidad para expresar las
emociones de los
personajes y admiran la
fluidez de sus pinceladas,
Pero el colorido empleado,
poco realista, no les
agradaba y concedieron el
premio a otro.
VUELTA A ZARAGOZA En 1771 vuelve a Zaragoza y casi en seguida, a los 25 años,
recibe un encargo importante para pintar la bóveda del coreto
en la basílica del Pilar (tras demostrar previamente su dominio
de las técnicas del fresco, adquirido en Italia).
Por aquella época, la carrera de Goya avanzaba rápidamente. En 1774, el gran ciclo de pinturas murales sobre la vida
de la Virgen para la cartuja del Aula Dei a 12 kilómetros de Zaragoza aumentó su fama, demostrando, la gran facilidad
que Goya tenía para organizar composiciones, incluso aprovechando con cierta gracia los accidentes de las paredes, al
pintar encima de unas pequeñas rejas de hierro que había en el lugar.
CARTONES PARA TAPICES
LOS ZANCOS Anton Raphael Mengs, primer pintor de Carlos III, a la vuelta de
una estancia en Italia (donde conoció posiblemente a Goya) le
llamó a la corte para pintar cartones para los tapices de la Real
Fábrica de Santa Bárbara.
ASALTO DE LADRONES
PROTEGIDO DE LOS DUQUES DE ALBA
En 1819, compra una casa de campo: Quinta del Sordo, al otro lado del
Manzanares, en una zona elevada con hermosas vistas, terreno para cultivar
y posibilidades de ensanche que aprovecha el artista septuagenario.
Sufre otra grave enfermedad y, cuando recobra la salud, llena las paredes de
las dos salas principales de la Quinta con tremendas escenas llamadas
Pinturas negras, con temas de tiempo y muerte, destino y maldad humana.
Vive sus últimos años en Burdeos entre exiliados liberales, acompañado por
Leocadia y los dos hijos de ésta, haciendo nuevos proyectos y creando
novedades en sus litografías y miniaturas sobre marfil.
Pasa una corta estancia en París, hace un viaje a Madrid y, al fin, muere en
tierra francesa a los ochenta y dos años, el l6 de abril de 1828.
DUELO A GARROTAZOS
VIEJOS COMIENDO
AQUELARRE
Anton Raphael Mengs y francisco de Goya se conocieron en Italia alrededor de 1771 gracias a José Nicolás de Azara. A
partir de ahí resultan claras las influencias de Mengs en la obra de Goya, en particular los retratos y en el esquema
compositivo de los tapices de la Real Fábrica de Santa Bárbara de Madrid.
Analizando los preceptos teóricos formulados por Mengs y observando la producción pictórica de Goya se puede apreciar
una completa asimilación de las enseñanzas del pintor y filósofo.
En ambos retratos se
aprecia la atmósfera de
finura francesa y atmósfera
empolvada.
En el segundo el pelo
grisáceo recogido
elegantemente y la
delicadeza de la gorguera
del mismo tono rosáceo de
las mejillas, sirven para
destacar la belleza juvenil,
los ojos vivaces y boca
rojiza de una mujer que
algunos años más tarde
daría que hablar por su
relación escandalosa con
el ministro Godoy.
Similitudes en el
tratamiento del paisaje,
pose, espacio que
ocupa el retratado,
perro, árbol y hasta el
color de la ropa.
Ambos llevan
sombrero, solo que
uno en la mano y el
otro sobre la
Cabeza.
RETRATO DE LA MARQUESA DE LLANO, MENGS DUQUESA DE ALBA, GOYA 1795.
Presencia de objetos
refinados, en este caso, un
abanico que apreciamos en
ambos retratos.
LA CONDESA DE CHINCHÓN
GOYA
Ambos siguen el modelo iconográfico de nido por Francisco Pacheco, de cuatro clavos, con los pies encima de un
supedáneo de madera y una tablilla que remata la cruz con una inscripción en tres lenguas, pierna derecha adelantada, el
paño de pureza anudado de forma similar en la cadera, junto con la expresión del rostro del Nazareno con la mirada hacia
el cielo como hizo el Laoconte.