MARCO TEÓRICO
El suelo es uno de los recursos naturales más importantes para la vida, ya que permite el desarrollo de
ecosistemas, actividades agrícolas y procesos biológicos esenciales. Está compuesto por minerales, agua, aire,
materia orgánica y microorganismos que interactúan constantemente mediante procesos físicos, químicos y
biológicos. La composición y características del suelo pueden variar dependiendo del clima, el tipo de roca, la
vegetación y las actividades humanas presentes en la zona.
Las reacciones químicas en el suelo son fundamentales porque determinan la disponibilidad de nutrientes y las
condiciones necesarias para el crecimiento de las plantas. Estas reacciones ocurren entre minerales, sales, agua
y materia orgánica, produciendo cambios en las propiedades físicas y químicas del suelo. Entre las propiedades
más importantes para evaluar la calidad de un suelo se encuentran el pH, la conductividad eléctrica y la textura.
El pH es una medida utilizada para determinar el grado de acidez o alcalinidad de una sustancia. En el caso del
suelo, esta propiedad influye directamente en la disponibilidad de nutrientes para las plantas y en la actividad de
los microorganismos. La escala de pH va de 0 a 14, donde un valor menor a 7 indica acidez, un valor igual a 7
representa neutralidad y un valor mayor a 7 indica alcalinidad. Los suelos con pH muy ácido o muy alcalino
pueden dificultar la absorción de nutrientes esenciales como nitrógeno, fósforo y potasio. Por esta razón, un pH
cercano a neutro suele considerarse favorable para muchos cultivos y especies vegetales.
La conductividad eléctrica (CE) es otra propiedad importante del suelo, ya que permite conocer la cantidad de
sales disueltas presentes en una muestra. Esta propiedad se basa en la capacidad que tiene una solución para
conducir corriente eléctrica debido a la presencia de iones. Cuando la conductividad eléctrica es alta, significa
que existe una mayor concentración de sales solubles. Aunque algunas sales son necesarias para el desarrollo de
las plantas, un exceso puede afectar la absorción de agua y provocar problemas de salinidad. Por ello, la
medición de conductividad eléctrica es utilizada para evaluar la fertilidad y calidad del suelo.
La textura del suelo corresponde a la proporción de arena, limo y arcilla que contiene una muestra. Cada una de
estas partículas posee características distintas relacionadas con su tamaño y comportamiento. La arena está
formada por partículas grandes que permiten un drenaje rápido del agua, pero retienen pocos nutrientes. El limo
tiene partículas intermedias y proporciona cierta capacidad de retención de humedad. La arcilla posee partículas
muy pequeñas que retienen gran cantidad de agua y nutrientes, aunque también pueden dificultar el paso del
aire y del agua cuando se encuentran en exceso.
El análisis de textura es importante porque permite conocer cómo se comportará el suelo frente al agua, el
crecimiento de raíces y el almacenamiento de nutrientes. Existen diferentes métodos para determinar la textura
del suelo, entre ellos el método de sedimentación y el método de la bolita y la cinta. El método de
sedimentación consiste en mezclar suelo con agua y dejar reposar la mezcla para observar la separación de
partículas según su tamaño y peso. Las partículas más pesadas, como la arena, sedimentan primero, mientras
que las más ligeras, como la arcilla, permanecen suspendidas durante más tiempo. A partir de las medidas
obtenidas es posible calcular los porcentajes de cada componente y clasificar el tipo de suelo utilizando el
triángulo textural USDA.
Por otro lado, el método de la bolita y la cinta es una técnica cualitativa que permite estimar la textura mediante
la manipulación manual del suelo húmedo. Dependiendo de la facilidad con la que el suelo forma una bolita o
una cinta, se puede identificar si contiene mayor cantidad de arena, limo o arcilla.
Además de las propiedades físicas y químicas, el suelo cumple funciones esenciales en el medio ambiente.
Actúa como soporte para las plantas, almacena agua y nutrientes, participa en el ciclo de los elementos
químicos y contribuye a la filtración natural del agua. Debido a esto, el estudio de sus características es
importante para actividades agrícolas, ambientales y de conservación.
De acuerdo con la NOM-021-SEMARNAT-2000, el análisis de propiedades como pH, conductividad eléctrica y
textura permite clasificar los suelos y evaluar sus condiciones de fertilidad y salinidad. Esta norma establece
procedimientos y criterios para la caracterización de muestras de suelo en México.
El estudio de las propiedades químicas y físicas del suelo permite comprender mejor las condiciones del terreno
y su capacidad para sostener diferentes tipos de vegetación. Por ello, la realización de prácticas de laboratorio
relacionadas con el análisis de suelos resulta importante para aplicar conocimientos teóricos y desarrollar
habilidades experimentales en el manejo de muestras, instrumentos y métodos de análisis.
MATERIALES Y MÉTODOS
Materiales
Muestra de suelo
Agua destilada
Vasos de precipitado
Probeta graduada
Regla
Tamiz
Conductímetro
Potenciómetro
Tiras reactivas
Espátula
Recipiente transparente
Métodos
Toma de muestra
La muestra de suelo fue recolectada el día domingo 12/05/26 en una zona de área abierta ubicada en el cerro
grande.
La extracción se realizó aproximadamente a una profundidad de 10 cm utilizando herramientas limpias para
evitar contaminación.
Procedimiento experimental
Primero se secó y tamizó la muestra de suelo para retirar piedras y residuos grandes.
Posteriormente, se colocó una porción de suelo en un recipiente transparente con agua destilada y unas gotas de
detergente líquido para dispersar las partículas. La mezcla fue agitada manualmente y dejada en reposo para
observar la sedimentación.
Después de distintos tiempos de reposo se midieron las capas formadas para calcular los porcentajes de arena,
limo y arcilla.
Para el análisis de pH y conductividad eléctrica se prepararon mezclas de suelo y agua destilada. Finalmente se
utilizaron un potenciómetro y un conductímetro para realizar las mediciones correspondientes.
Cálculos de textura
Arena
4/12 x 100=33.3%
Limo
3/12 x 100=25%
Arcilla
5/12 x 100=41.6%
Conversión de conductividad eléctrica
Interpretación
El suelo presentó un pH ligeramente ácido y una concentración moderada de sales. La textura obtenida indica
buena capacidad de retención de humedad y nutrientes.
DISCUSIÓN
Los resultados obtenidos muestran que el suelo analizado posee características favorables para conservar
humedad y ciertos nutrientes. La presencia considerable de arcilla puede mejorar la retención de agua, aunque
también puede disminuir el drenaje.
El valor de conductividad eléctrica obtenido no representa un nivel elevado de salinidad, por lo que no se
consideran condiciones extremas para el desarrollo vegetal.
Durante el procedimiento fue importante realizar correctamente el tamizado y las mediciones para evitar
alteraciones en los resultados.
CONCLUSIONES
Con esta práctica se logró analizar distintas propiedades físicas y químicas del suelo mediante métodos
experimentales. Los resultados obtenidos permitieron identificar un suelo franco arcilloso arenoso con pH
ligeramente ácido y salinidad moderada.
Además, se comprendió la importancia de la textura y de parámetros como el pH y la conductividad eléctrica
para evaluar las condiciones del suelo.
Una de las principales limitaciones fue que algunas mediciones se realizaron de manera aproximada, lo que
puede generar pequeñas variaciones en los resultados.
REFERENCIAS
NOM-021-SEMARNAT-2000. Especificaciones de fertilidad, salinidad y clasificación de suelos.
Manual básico de análisis de suelos.
Introducción a la química del suelo, edición universitaria.
ANEXOS