Prólogo
En lo más profundo de una fábrica subterránea, tan vasta como las profundidades
del olvido, un antiguo protocolo de activación se inició antes de lo previsto. El sonido
metálico de engranajes oxidados resonó en aquel lugar abandonado, mientras que
la tenue luz de la luna filtrada por las grietas de la estructura iluminaba la escena.
De la cámara de gestación emergieron un par de jóvenes, fruto de un experimento
inacabado que yacía olvidado en los escombros del tiempo. A aquellos que los
conocen, se les llama "demonios", condenados por la arrogancia de sus creadores a
vagar por un mundo asolado y despiadado.
Este era un mundo sumido en el caos y la desesperanza, una tierra desgarrada por
la tempestad nuclear y el egocentrismo humano. Las ciudades, ahora reducidas a
montones de escombros, testificaban el paso devastador del tiempo y la crueldad de
la guerra. Las criaturas, transformadas por la radiación y la adversidad, habían
evolucionado para adaptarse a un entorno hostil y desafiante.
Aquellos que aún sobrevivían en esta era postapocalíptica, luchaban por recuperar
lo que la vida les había arrebatado, anhelando un destello de esperanza en medio
de la oscuridad. Sin embargo, la memoria de un pasado desastroso acechaba en los
rincones de la conciencia colectiva, y la humanidad había retrocedido a un
primitivismo gótico, aferrándose a mitos y leyendas como única guía en su
desesperado camino hacia la supervivencia.
En un mundo donde la razón y la tecnología yacían en ruinas, las supersticiones y
las creencias místicas se habían erigido como los nuevos pilares de la sociedad.
Los hombres, temerosos y vulnerables, despreciaban todo lo hecho por sus
ancestros pues fueron ellos quienes los condujeron a la ruina de sus hijos
declarándolo herejía, ahora buscan la protección de dioses oscuros y entidades
sobrenaturales, venerando a aquellos seres que ofrecían una vana promesa de
redención.
Entre las sombras de este desolado panorama, cuatro figuras se alzaban como
destellos de luz incierta. Prescott Deo Oblivioni, un joven tímido e introvertido, era el
corazón melancólico de este cuarteto. Gavrel Smirnov, dotado de un raciocinio
excepcional y una serenidad imperturbable, era la mente pensante, el estratega que
tejía las estrategias más intrincadas en medio del caos reinante. Alfons Meyer, el
líder silente y maduro, cargaba sobre sus hombros la responsabilidad de guiar a su
grupo hacia una incierta esperanza, aunque sacrificara parte de su propia felicidad
en el camino. Finalmente, Pierdut Baciú, el más fuerte de todos, empuñaba el peso
de la protección y la lealtad incondicional, desobedeciendo órdenes para ayudar a
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aquellos que lo necesitaban. Su carácter sociable y carismático era el nexo que los
unía, una voz amistosa en medio de la adversidad.
En esta tierra maldita y olvidada, estos cuatro seres destinados a la lucha
enfrentaban la encrucijada del destino, donde la melancolía y la tristeza se
entretejían en cada fibra de su existencia. La historia que se avecinaba estaba
impregnada de misterios y secretos oscuros, y cada paso que dieran les llevaría
más allá de las sombras y el sufrimiento.
Así, en un mundo sumido en la agonía de su propia decadencia, la esperanza, el
valor y la redención se alzaban como el último destello de luz en un firmamento
cubierto de tinieblas.
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Capitulo I.
Para nacer primero tienes que morir
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Entre las profundidades de un centro de mando subterráneo, una vasta y olvidada
construcción que se erguía como una metrópolis enterrada, un protocolo de
activación se desencadenó de manera inesperada. El paso del tiempo y el mal
estado de las instalaciones habían conspirado para que aquel experimento no
funcionara según lo previsto. Por protocolo una voz mecánica, perdida en la
inmensidad del complejo subterráneo, debió haber comenzado a resonar.
-Atención, iniciando el programa Génesis - (advirtió con una cadencia monótona.)
-Atención, fallo en las cámaras de gestación - (continuó la voz, como un eco del
pasado.)
-Atención, fallo en todos los sistemas - (susurró una vez más, como si fuera el último
suspiro de una era que ya no volvería.)
En la cámara de gestación, se veían cientos de miles de tubos los cuales
albergaban embriones humanos, cada uno encerrado. Eran seres aún en desarrollo,
atrapados en un estado de sueño artificial. Eran jóvenes, meras sombras de lo que
habrían sido en su pleno desarrollo, sus rostros inacabados reflejaban la
incertidumbre de este mundo el cual era desconocido. Sin embargo, debido a la
negligencia que había permeado el lugar con el tiempo, solo seis de nosotros
logramos ser completados antes del fatídico fallo de los sistemas. Un gigantesco
brazo metálico, uno por uno arrastro los siete cilindros al centro vacío de la sala,
para que eventualmente nuestros frascos se abrieran y de ellos emergieran
nuestros jóvenes.
Todos emergimos para que a los pocos segundos comenzáramos a vomitar.
Joven 1.- Que rayos sucede (Pronuncio confundido y espantado)
Joven 2.- No lo sé, en dónde estamos (diciéndolo tímidamente y asustado)
Joven 3.- No se asusten traten de calmarse pronto lo averiguaremos (intentando
calmar al . grupo)
Joven 4.- Esto no es real, esto no es real (proclamo intentando entender lo que
sucedía)
El quinto joven por algún motivo no reacciono como los demás prefiriendo
permanecer callado junto al grupo.
Joven 6.- Ayúdenme (intento decir mientras seguía vomitando fluidos al piso)
Joven 1.- Que es lo que te sucede
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Mientras discutíamos por saber que sucedía, el sexto joven moribundo callo al piso
para que segundos después comenzara a sacar espuma mientras intentaba
haciendo sonidos pedirle ayuda a los demás, simplemente en menos de un segundo
solo se escuchó un silbido de dolor con el cual comenzó a retorcerse
esporádicamente.
El cuarto de nosotros no entendía lo que acababa de pasar y solo comenzó a sacar
lágrimas de sus ojos, el segundo atónico solo tapo sus oídos y comenzó a llorar en
silencio, el tercero se acercó sorprendido solo susurro suavemente “perdóname,
todo estará bien lo prometo” e hizo lo posible para acabar con el dolor del sexto
muchacho, solo basto abrazarlo y sujetarlo del cuello y con un delicado movimiento
rápido terminar con el dolor del joven. El cuarto muchacho solo se quedó en
posición fetal observando a los demás con el miedo de lo que le podrían hacer a él.
Joven 4.- Porque, porque lo hiciste el solo necesitaba ayuda (temblando al hablar
con el miedo de escuchar la respuesta.)
Joven 5.- Las personas mueren en momentos difíciles, revisen al séptimo para
saber si sigue vivo
Joven 1.- Que también lo van a matar
Joven 5.- ¿Y bien?
Joven 2.- Tan… también está muerto; (suspira) el tuvo suerte, solo no despertó
Seguido a esto el quinto joven se acercó a un panel de control, como si supiera algo
e intentara saber lo sucedido.
Joven 3.- Que intentas hacer
El segundo y el cuarto joven solo se quedaron contemplando el cuerpo ya sin vida
del sexto miembro del grupo.
Joven 5.- Lo que intento decir es que esto solamente apenas acababa de empezar
Joven 1.- Esto va muy rápido, quiero saber que estamos haciendo aquí o mejor aún
porque no puedo recordar nada.
Joven 3.- Solo tranquilicémonos, tomemos todo lo que está pasando con calma para
aclarar la situación.
Joven 4.- Así como tu calmaste al tipo que esta tirado en el suelo.
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De manera inesperada las luces se encendieron para después las luces del techo
se atenuaron gradualmente, sumieron la estancia en una penumbra inquietante.
Con la duda nos miramos entre sí, confundidos y alerta ante la inesperada
iluminación. De repente, un zumbido resonó en el aire, y una luz brillante surgió
desde el centro del techo. Alzamos la mirada, cautivados por el misterio que siguió
entre nosotros.
La luz tomó forma y comenzó a tomar dimensiones en el aire, formando una pantalla
holográfica que proyectaba imágenes en movimiento. Los colores y las sombras
danzaban en el ambiente, creando una escena. Una figura borrosa apareció,
tomando forma poco a poco hasta que se convirtió en una imagen nítida
comenzando un discurso.
-Saludos, señores soy el comandante Díaz y es de mi agrado informarles que
ustedes son parte del proyecto Génesis un proyecto de alcance global en el que los
científicos dejaron de lado sus nacionalidades y alianzas, uniendo sus mentes
brillantes para crear un selecto grupo de individuos con un propósito único: proteger
a la humanidad.
Sí pueden ver esto, el mundo quedó devastado por una guerra catastrófica. La
radiación y la destrucción causaron estragos en la humanidad, llevándola al borde
de la extinción. En ese momento de desesperación, un grupo de científicos
visionarios crearon el Proyecto Génesis, una iniciativa que busca preservar lo mejor
de la humanidad.
Gracias a eso, logramos extraer las mentes y recuerdos de los soldados más
valientes y excepcionales de nuestra era. Utilizando tecnología avanzada,
transferimos esa valiosa información a nuevos cuerpos especialmente diseñados
para envejecer lentamente, otorgándoles una longevidad sin precedentes.
Ustedes son los herederos de una larga tradición de valentía y sacrificio. El pasado
ya no existe, los originales murieron hace muchos años, pero su legado vive en
ustedes. Son la esperanza de la humanidad para enfrentar las amenazas que
acechan este nuevo mundo, un mundo lleno de mutantes y horrores
desencadenados por la guerra.
Como el Génesis, son el nuevo origen de este mundo. Por la gloria, por el imperio,
por Verbum Dei. –
La proyección holográfica se desvaneció lentamente, dejando solo un silencio
abrumador.
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Joven 4.- Que carajos fue eso
Joven 3.- Eras tú verdad
Joven 5.- Lo era, veo que soy el único que recuerda algo de su pasado
Joven 2.- Espera quieres que me crea eso de que soy un experimento y que el
original murió
Joven 5.- No espero que lo creas tu eres eso y ahora tenemos que ver que salió mal
Joven 1.- Como que, que salió mal estas diciendo que ni siquiera estamos
completos
Joven 5.- Se suponía que deberíamos vernos con soldados de 35 años, pero mírate
un adolescente delgado que no cumpliría con los requisitos para un soldado
Joven 1.- Más respeto anciano
Joven 3.- Les estoy diciendo que se calmen (con la paciencia algo colmada)
Joven 3.- Ahora si explícanos bien lo sucedido y porque ninguno puede recordar
nada
Joven 5.- Como pudieron apreciar soy el comandante Díaz, de ustedes no recuerdo
bien ahora, pero, se suponía que saldríamos millones de nosotros por todo el
planeta de todos esos tubos que ven a su alrededor, no sé qué paso que nada
funciona y todo está abandonado, y por lo que veo ni siquiera estamos terminados
pues tampoco contamos con nuestros recuerdos.
Joven 1.- Entonces que tenemos que hacer para recuperarlos
Díaz.- Me ves cara de científico no tengo una puta idea supongo que llegaran con el
tiempo, ahora solo cuento con una jaqueca.
Joven 4.- Tenemos entonces que salir de aquí y averiguar qué es lo que paso en
todo el mundo
Joven 2.- Estas loco, solo somos un grupo de adolescentes y aparte no escuchaste
al holograma el mundo ya está hecho añicos no podemos hacer nada
Joven 1.- Creo que el muchacho tiene razón no hay nada por hacer
Joven 3.- Tenemos que ver si alguien puede ayudarnos, aparte no hay nada aquí
solo embriones en cilindros y explorando podremos encontrar armas para
defendernos.
Díaz.- Veo que ahora si hablamos el mismo idioma, deja veo si puedo abrir la puerta
que está enfrente, si mis recuerdos no fallan tiene que haber un arsenal lleno de
provisiones.
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La puerta era inmensa, diseñada para dar paso a cientos de miles de soldados. Sin
embargo, solo salieron jóvenes incompletos en su desarrollo y con recuerdos
fragmentados de quienes alguna vez fueron.
En la siguiente sala, se encontraba un salón inmenso lleno de armaduras en los
primeros pisos y armas hasta donde alcanzaba la vista en los niveles superiores.
Las armas, una vez avanzadas y temibles, yacían ahora olvidadas y oxidadas por el
paso del tiempo y la falta de uso.
Díaz.- Perfecto, sírvanse su comida favorita, señores. Algunas siguen intactas, lo
que significa que las defensas no han sido activadas.
Mientras nos vestíamos otros ya elegían sus armas, se llenaban de más preguntas y
dudas. Los recuerdos eran borrosos, como sombras de un pasado olvidado, y cada
uno intentaba desesperadamente recordar quién eran y de dónde veníamos.
Las armaduras eran oscuras como las obsidianas, con detalles en gris y plateado
que brillaban a la luz de las luces. Eran imponentes y misteriosas, como si
contuvieran el poder de años pasados.
El General Díaz nos miró con tristeza y determinación.
Díaz.- Todo esto fue pensado para que surgieran los soldados más valientes y
decididos, para proteger a la humanidad en estos tiempos. Pero ahora solo están
ustedes sin recuerdos de quienes fueron alguna vez.
Joven 4.- (con incredulidad) Bien creo que estaríamos mejor muertos
Joven 1.- (mirando su armadura) ¿Por qué elegí esta?
Joven 2.- (con una sonrisa) Quizás algo en tu interior te llevó a hacerlo. Creo que tú
instinto
Díaz.- (asintiendo) Es cierto. Nuestro pasado puede estar nublado, pero nuestros
instintos son una guía poderosa.
Joven 3.- (sosteniendo una espada antigua) ¿Quiénes fuimos antes de esto? ¿Qué
nos convirtió en soldados de este supuesto "Programa Génesis"?
Díaz.- (con seriedad) Fuimos elegidos por nuestra valentía y dedicación a un
propósito más grande que nosotros mismos. Pero ahora es tiempo de irnos. Hay
mucho por hacer y poco tiempo. Las instalaciones están abandonadas, pero eso no
significa que estén seguras. Prepárense para cualquier cosa.
Joven 3.- (con determinación) Si somos la esperanza de la humanidad, entonces
lucharemos por ella.
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Díaz.- (con voz serena) Los supervivientes de un mundo perdido. Los herederos del
pasado y los arquitectos del futuro. Así es como les verá la historia.
Joven 4.- (susurrándole a su 2 compañero) Creo que el anciano le está lavando el
cerebro, sigo sin creer nada de lo que está pasando.
Joven 2.- Que propones no tenemos muchas alternativas y es esto o quedarnos con
el muerto, aparte se ve que saben lo que hacen.
Joven 4.- Abre la cabeza solo están diciendo puro discurso motivador con tal de que
los escuches.
Joven 1.- (con voz baja) Que creen que hacen, es mejor trabajar juntos para saber
lo que sucede.
Joven 4.- Yo creo que el anciano es el culpable de que estemos aquí.
Joven 2.- Yo los seguiré creo que son los únicos que conocen una salida y aparte
creo que tenemos que escucharlo.
Joven 1.- Sí creo que es lo mejor, aparte que no tenemos escapatoria no sabemos
ni quienes somos nosotros mismos.
Díaz.- ¡Bien señores es hora de salir y avanzar tenemos que llegar a cualquier
salida de aquí!
Decididos sellamos nuestro destino y mientras salíamos de la sala de armas
avanzábamos con cautela por los pasillos abandonados, sumergidos en la
oscuridad y el silencio que envolvía el lugar. Cada paso resonaba como un eco del
pasado. No había señales de vida, solo se apreciaba que el lugar fue abandonado
repentina mente sin que hubiera una sola batalla.
Eventualmente, llegamos a una intersección donde varios pasillos se encontraban,
lleno de corredores largos donde no se apreciaba hacia a donde conducían.
Joven 3.- (confundido) Que camino tomamos.
Díaz.- No tengo idea son varios lugares posibles.
Joven 1.- Creo que habremos de dividirnos.
Joven 2.- No por favor no quiero estar con el paranoico.
Joven 3.- Tranquilos nadie va a dejar a nadie.
Joven 4.- Entonces que el anciano se apresure a elegir.
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Díaz eligió el primer pasillo que parecía dar a otra puerta. siguiéndolo tomamos los
mismos pasos, caminando un rato hasta llegar a la puerta, detrás de la misma se
apreciaban escaleras que subían y bajaban hasta donde la vista alcanzara, subimos
y caminamos por horas hasta que mis piernas no aguantaran más, uno a uno
comenzamos a intentar cargarnos con el fin de llegar pronto a ningún lugar, pues no
sabíamos a que camino de muerte nos guiaba Díaz, luego de miles de escalones,
de cientos de pisadas y perdida de horas llegamos al final de la escalera, detrás de
la puerta estaba otro pasillo que recorría desde la izquierda a la derecha y enfrente
se apreciaba una inmensa puerta de acero tan altas como las puertas de un templo
y con diseños como si fuera importante.
Díaz.- (gritando con fuerza) Vamos empujen, con más fuerza.
Joven 4.- Si no te gusta hazlo tu mejor.
Joven 3.- (diciendo a sus compañeros) Todos deténganse.
Joven 3.- (dirigiéndose a Díaz) Parece que no se puede abrir que hacemos.
Díaz.- Bien tendremos que abrirla de esta manera.
Díaz desde su empuñadura, desenfundo una espada. La alzo cuando comenzó a
iluminar la parte de la hoja que saco una danza efervescente de pequeños
relámpagos azules, cada destello, soltó caminos de luz en la oscuridad circundante.
Era como si las mismas estrellas se hubieran inclinado para bendecir este artefacto
de guerra. Con un gesto lleno de autoridad, Díaz tomó la espada con ambas manos
y en un rápido instante, su determinación se convirtió en acción. La espada
descendió con fuerza, el golpe resonó como un trueno contenido encontrando su
objetivo en la antigua puerta que se interponía en su camino. La electricidad rugió
en un frenesí de poder, la puerta tembló bajo la magnitud de la energía liberada. Y
así, la puerta, ahora electrificada, comenzó a ceder ante el embate, sus antiguos
cerrojos crujieron y finalmente, comenzó a abrirse lentamente para velar su interior.
Díaz.- Esta espada que ven enfrente de ustedes señores es la espada de
electrones, mejor conocida como la hoja de Tesla y no importa los años que pasen
esta siempre será la mejor arma hecha por nuestra especie.
Joven 1.- Que hace que funcione exactamente
Joven 3.- Sí cómo funciona para también usar la mía.
Díaz.- Según lo desclasificado tiene un reactor el cual con la energía del aire
funciona.
Joven 1.- Te refieres a que tiene un reactor el cual adsorbe los electrones del aire
para cargar la espada.
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Díaz.- No lo sé no soy físico, pero que bien parece que empiezas a recordar.
Joven 3.- Crees que estoy listo para poder usarla
Díaz.- Todo llegara en su momento, cuando tus recuerdos y tus instintos logren
apoderarse de ti y tengas enfrente a tu adversario entonces en ese momento sabrás
como usarla.
Joven 2.- La mía porque es diferente, tiene cuchillas en la hoja en vez de luz
Díaz.- es porque la tuya es una espada sierra, capas de cortar la carne como
mantequilla e incapaz de atascarse, fueron descontinuadas y prohibidas por varios
países, pero en Verbum las seguíamos usando usábamos. (Giñando el ojo)
Eventualmente luego de la charla entramos al interior, resultaba ser que llegamos a
la sala de mando del bunker la cual se alzaba muy por encima de la tierra como la
cabeza de un antiguo gigante, realmente una poderosa máquina de guerra. Pero el
tiempo y la desolación habían dejado su huella en cada superficie y rincón,
convirtiendo esta antes majestuosa sala en un eco silencioso de glorias pasadas.
Las consolas de control, una vez vívidas y llenas de actividad, yacían ahora en un
estado de abandono, cubiertas de una pátina de óxido que parecía haberse
adueñado de todo. Los paneles de luces parpadeaban esporádicamente, lanzando
destellos tenues que apenas iluminaban. El espacio que una vez había estado lleno
de personal en constante movimiento ahora estaba deshabitado, sumido en un
silencio sepulcral que solo era interrumpido por el crujir ocasional de metal oxidado.
Las grandes mesas holográficas que alguna vez habían proyectado mapas de
batalla ahora estaban oscurecidas por el tiempo y la negligencia, quedando solo
fragmentos de una historia que el tiempo se había empeñado en borrar.
Sin embargo, lo que antes había sido una vista impresionante a través de las
inmensas ventanas de mando, ahora se convertía en un paisaje melancólico y
sombrío. Afuera, el sol apagado colgaba en el cielo, emitiendo una luz tenue que
apenas penetraba las densas nubes pintadas de sangre.
Díaz solo miro el paisaje exterior unos segundos, solo para después levantar sus
manos a su cabeza por un ataque, solo soltó un grito de dolor para después tirarse
de rodillas, resulto tener una visión del pasado:
Operador 1: (con urgencia) General Díaz, ¿qué hacemos? Las
ojivas vienen desde el océano Pacífico.
Díaz: Mantengan los escudos en resistencia máxima. No podemos
permitirnos la destrucción de la base.
Operador 2: (con ansiedad) Rusia lanzo un comunicado en el que
responderán los ataques.
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Díaz: Entonces hagan lo posible por evitar una contraofensiva
de Alemania.
Operador 3: (con inquietud) Demasiado tarde. Reaccionaron
cuando China lanzo todo su arsenal contra ellos.
Díaz: (con semblante preocupado) ¿Cuánto tiempo nos queda
antes de que el alcance llegue a la capital?
Operador 1: (rápidamente) Menos de una hora, señor.
Operador 4: (con solemnidad) General, se confirma el impacto
de las primeras ojivas de cobalto en China por parte de India.
Operador 3: General, tal vez este es el momento adecuado para
que el doctor inicie el Proyecto Génesis.
Díaz: (estresado) Alfons, ¿Qué avances tenemos sobre la
llegada de Prescott? Parece que llegará después de la
detonación.
Alfons: La última comunicación provino de su hogar, pero debe
dirigirse al bunker central en la capital.
Díaz: Comuníquense con los encargados del bunker. Exijan que
Prescott sea enviando en el próximo convoy de suministros.
Necesitamos su presencia.
Operador 1: General, los radares detectan misiles hostiles en
la costa.
Díaz: (firme) Alfons olvídalo, me acompañarás. Me dirigiré al
bunker personalmente para asegurarme de su llegada, informen a
Lázaro que asuma el mando temporalmente.
Tras ese recuerdo Díaz solo abrió los ojos y bajo los brazos, solamente volteo a ver
desconcertado y miro al 3er Joven.
Díaz.- ¡Alfons! Tú nombre es Alfons.
Alfons.- Como estas tan seguro.
Joven 4.- Veo que ahora si recuerdas bien, ahora dinos por donde nos largamos
Joven 1.- No quieres quedarte a descubrir más sobre este cuarto, solo mira parece
que era la sala de control.
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Joven 2.- Yo solo quiero largarme, llevamos subiendo escaleras y no hay nada que
comer
Joven 4.- Solo mira por esa ventana el mundo esta destruido no hay nada.
Alfons.- Aquí tiene que haber planos de las instalaciones
Díaz.- Todos cállense y escuchen, hay un pueblo afuera, no se preocupen por este
lugar habrá más tiempo para regresar después. Ahora muchachos andando.
Nuevamente bajamos por los tediosos pasillos, pero Díaz ya parecía conocer mejor
el camino así que después de caminar otro par de kilómetros para llegar a las
supuestas puertas principales del búnker.
Joven 2.- Tengo hambre y seguramente nos perdimos de nuevo.
Joven 4.- Imagino que es gracias al metabolismo a cambio de la longevidad que
adquirimos.
Joven 3.- Gracias biólogo, pero eso no ayuda.
Díaz.- No pueden tener la boca cerrada más de 10 minutos verdad.
Joven 4.- Solo quiero irme de aquí.
Joven 2.- Y.… mi general, tengo una duda, cual es mi nombre
Díaz.- (solo se quedó en silencio pensando) No lo sé realmente, puede que nunca
hubieras estado bajo mi mando, por ejemplo, Alfons (exclamo). Tú eras mi segundo
al mando
Alfons.- Me alegra saberlo.
- Díaz señala al 1er Joven -
Díaz.- Tampoco recuerdo bien tu nombre, pero sé que estabas en el cuerpo de
ingenieros, estabas a cargo de la fabricación de los blindados, nunca me interesó
hablar contigo y con el cuarto tampoco, el estaba en los laboratorios, mejor sigamos
avanzando.
- (Joven 2.- Creo que le falto decirme algo.
Joven 2.- Puede que quizás no recuerde nada realmente.
Joven 2.- Creo que tendré que estar al pendiente.
Joven 2.- Siento que el realmente sabe algo)-
Luego de llevar un par de horas avanzando finalmente llegamos. Se erguía una
portentosa pared de metal. Su altura, comparable a la cúspide de una torre
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ancestral, la envergadura de la puerta, equivalente a la extensión de un colosal
buque de guerra.
El acero que componía la puerta, tan grueso y alejado de la corrosión. Décadas de
abandono habían dejado su huella en la entrada, cuyas formas orgánicas se fundían
con la naturaleza circundante. Las pequeñas ventanas en la parte superior de la
puerta permitían vislumbrar un vistazo intrigante al mundo exterior. A través de
esos, penetraban rayos de un sol apagado, teñidos en matices de escarlata. Eran
solo un grupo pequeño enfrente de una masiva pared de metal.
Enfrente de la masiva puerta, se desplegaban cientos de filas llenas de carros
blindados y vehículos militares los cuales se alineaban perfectamente, en todo el
bunker solo quedaban estos guardianes de metal y acero que permanecían en su
lugar, descomponiéndose por el pasar de los años.
La sala, ostentaba techos altos y abovedados en un diseño monumentalista.
La estructura de los carros de combate y vehículos hechos con una amalgama del
poder del acero. Aunque habían envejecido, sus formas permanecían aun evocando
su fuerza contenida. Algunas áreas mostraban parches de musgo verde, como
testigos de la naturaleza intentando reclamar lo que una vez fue suyo. Otros lugares
estaban marcados por manchas secas y rugosas, un recordatorio del implacable
paso del tiempo.
Joven 4.- Bien anciano haz lo tuyo.
Joven 1.- Enserio piensas que el podrá abrir la puerta esta vez.
Díaz.- (exclamando) Alfons ve a la torre de atrás, entra a la cabina tiene que haber
una palanca. Ingeniero tú ve a la segunda torre que esta del otro lado.
La puerta luego de largos siglos finalmente se escucha el ruido de inmensos
engranes chirriando con un sonido de esfuerzo hasta que se detuvieron, abriendo
solo una pequeña línea donde era partida la luz, un espacio suficiente para pasar.
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Capitulo II.
Espectros
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Joven 2.- ¿Un bosque?
Joven 4.- Interesante la mayoría parece ser vegetación en estado otoñal
Joven 1.- En español que significa
Joven 4.- Lo dije en tu idioma, estoy seguro que botánicamente ni siquiera se usa
ese término
Alfons.- Cálmense, que significa entonces
Joven 4.- Supongo que si hay vegetación en este ambiente radioactivo, si ya hay
vegetación entonces los niveles ya deben ser bajos, lo que significa que…
Joven 2.- Que estuvimos unos cientos de años.
Joven 4.- Bingo y con otoñal quizás estamos iniciando finales de año, por agosto o
septiembre. La comida está escaseando entonces.
Díaz.- La holomesa marcaba una ciudad cerca, avancen
Joven 1.- Será un maldito cráter en la tierra
Alfons.- Con suerte un pueblo, no sabemos si llegaron los misiles aquí
Otra caminata otro recorrido, pero el hambre estaba presente en nuestras mentes,
solo divagaba para distraer mi mente porque no podía pensar en otra cosa más que
el hambre, ser longevo tenía un alto costo y el hambre eterna parece ser parte de
ese costo.
Tras eso escuchamos la fauna a nuestro alrededor, primero las aves a lo alto
silbando y otras comunicándose de entre los árboles, seguido del crujir de las hojas
que pasábamos y cayendo de los árboles para después oír los sonidos de animales.
Joven 4.- Tenemos armas, podemos rodear y comernos algo
Alfons.- ¿Sabes cocinar?
Joven 4.- Creo que no hará falta, conté mis dientes con la lengua, al parecer
tenemos las muelas del juicio acomodadas para comer carne cruda
Joven 1.- No se diga más, yo elijo
Solo aprecié como saco su arma y su sable, era un revolver con el cual apunto a
algo parecido a un jabalí, como si ya hubiera tenido sus ojos postrados en el desde
que empezó a hablar, por desgracia creo que el jabalí también pues en una fracción
de segundo levanto la cabeza y comenzó a huir, lástima que pareciera que mi
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compañero ya lo tenía pensado. Solo sonó un estruendo y después un silencio
absoluto como si hubiéramos hecho una blasfemia.
Joven 4.- Bien eso fue rápido…
De pronto sonó un estruendo colosal como si la criatura tuviera una madre la cual
venía por nosotros, Alfons la logro ver pero era demasiado rápida solo escuché su
grito antes de tirarnos al suelo
Alfons.- Venado!?
La enorme vestía como si hubiera visto nuestro asesinato corrió para acabar con el
peligro, el cruel genocida, por desgracia vino solo y nosotros teníamos armas, aún
así dio una enorme pelea para matarnos, me envistió pase de estar en el suelo a
sentir un dolor en el abdomen y ver el cielo en segundos azotando siendo como el
suelo me paro en seco, las hojas no ayudaron, hizo lo mismo con el biólogo.
Bang… Díaz le dio un disparo al lado de la cabeza cuando se dirigía por el ingeniero
Joven 1.- Ya hay carne en el menú
Cerré los ojos y perdí la conciencia, cuando logré recuperar la noción estábamos
comiendo todos en una hoguera improvisada
Joven 4.- ¿Cuánto falta? Ahora sabemos que si se cocinar la carne pero no soy
cartógrafo
Alfons.- Por las dimensiones faltara una colina y media
Joven 2.- ¿Cuánto llevamos aquí?
Todos comenzaron a reír
Joven 4.- Un buen rato pero no recuerdas que te comiste casi la mitad de ese
puerco, ni siquiera terminaba de cocinar este venado o cosa en realidad cuando ya
querías ir por la pequeña Bambi jajaja.
Díaz.- Solo terminen rápido para llegar al poblado
Joven 4.- Bien cuando salimos apenas salieron los rayos del sol, supongo que
llegaremos al atardecer
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Y tal como dijo el biólogo era tarde cuando llegamos a la cima de la colina, vimos
restos de edificios en una planicie rodeada de colinas y montañas pero no había
explosiones, quizás las bombas no cayeron tan cerca, pero nuestro milagro fue ver
una montaña destrozada junto a un cráter, en el salían pequeñas luces y también
salían pequeñas líneas de humo.
Al empezar a atravesar la antigua ciudad se escuchaban gritos de lamento dentro
de ella, no era la fauna salvaje no eran aliados, no eran aldeanos, solo sabíamos
que eso habría dejado de ser humano hace mucho tiempo
Joven 1.- Creen que sean saqueadores
Joven 4.- Claro seguro están haciendo una fogata quieres unirte a ellos?
Joven 1.- Solo intento calmarnos
Alfons.- Cállense y mejor estén atentos, no queremos llamar su atención
Los gritos se hacían cada vez más fuerte, el eco no ayudaba a saber de donde
venían, solo que no estaban tan lejos, las calles alguna vez iluminadas hoy solo las
iluminaban los últimos rayos de sol tenue, mientras el pánico empezaba a colmarme
Joven 1.- Botánico como quieres que te pongamos, ocupamos un nombre para estar
comunicados
Joven 4.- No es un buen momento
Joven 1.- Lo se solo trato de calmarnos, si eliges un nombre y resulta ser el
verdadero te mato, porque sería una conveniencia muy grande o significa que a
alguien se le terminaron las ideas.
Joven 1.- Yo elegiría “Russ”
Joven 4 .- Ya cállate quieres? Elegiría “Roman”
¿Russ? - Román, me gusta
Román .- Cuánto falta? Para que Russ ya se calle
Alfons .- Poco, media ciudad
Joven 2 .- Eso no es poco
Román .- Tranquilo novato
Joven 2 .- Nadie me llamará novato, ni siquiera en un libro, fui elegido igual que
ustedes entonces soy igual de capaz que ustedes
Russ .- Si novato tranquilo
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Novato .- (alzando la voz) ¡Que no!
-(¿Espera que? ಠ_ಠ -. otavoN )-
Novato .- ¡Ahhhh!
Alfons .- No cállate!
Díaz .- Puta madre silencio
A lo lejos los gritos se concentraron al unísono, tan fuerte que fue fácil deducir de
dónde venían los gritos.
Díaz .- Tomen sus armas y que alguien calle al maldito novato
Román .- ¿Alguien contó las balas?
Russ .- Son pistolas de energía pendejo
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