1.
Resumen
2. Abstract
3. Justificación
4. Objetivos
4.1. Objetivo General
4.2. Objetivos Específicos
5. Introducción
6. Carcinogénesis
6.1. Definición y concepto de Cáncer
6.2. Etapas de la Carcinogénesis
6.3. Angiogénesis Tumoral
7. El Carcinoma ductal invasivo (CDI)
7.1. Definición y Fisiopatología
7.2. Etiología y Factores de Riesgo
7.3. Clasificación e Histología del CDI
7.4. Vías de Diseminación
7.4.1. Extensión e Infiltración Local
7.4.2. Diseminación Linfática
7.4.3. Diseminación Hemática
7.5 Estadificación
7.6 Clasificación BI-RADS
8. Anatomía y fisiología mamaria
8.1. Anatomía de la mama
8.2. Sistema linfático y drenaje mamario
8.3. Fisiología de la glándula mamaria
9. Exploración física de la mama
9.1. Inspección y palpación mamaria
9.2. Hallazgos clínicos sugestivos de carcinoma ductal invasivo
10. Diagnóstico del Carcinoma Ductal Invasivo mediante mamografía
10.1. Concepto, fundamentos físicos y preparación del paciente
10.2. Mamografía de cribado
10.3. Mamografía diagnóstica
10.4. Protocolo de posicionamiento: Proyecciones CC y MLO
10.5. Hallazgos mamográficos
10.6. Calidad de imagen y posibles artefactos
11. Ecografía mamaria en el CDI
11.1. Concepto, fundamentos físicos y preparación del paciente
11.2. Características ecográficas del CDI
11.3. Utilidad en valoraciones y guía intervencionista
11.4. Artefactos y limitaciones
12. Resonancia magnética en el carcinoma ductal invasivo
12.1. Concepto, fundamentos físicos y preparación del paciente
12.2. Indicaciones
12.3. Valoración de la extensión tumoral
12.4. Ventajas y limitaciones
13. Técnicas intervencionistas en el CDI
13.1. Biopsia con aguja gruesa (BAG)
13.2. Biopsia asistida por vacío (BAV)
13.3. PAAF en situaciones seleccionadas
14. Tomografía computarizada en el CDI
14.1. Concepto, fundamentos físicos y preparación del paciente
14.2. Utilidad en la estadificación
14.3. Detección de metástasis a distancia
14.4. Limitaciones y artefactos
15. Medicina nuclear en el CDI
15.1. Fundamentos y radiofármacos
15.2. Ganglio centinela
15.3. PET-TC
16. Protección radiológica en el diagnóstico por imagen del CDI
16.1. Principios básicos de protección radiológica
16.2. Aplicación en mamografía y TC
16.3. Riesgos y control de dosis
17. Gestión de la imagen médica
17.1. Sistema DICOM
17.2. Sistema PACS
18. Conclusiones
19. Bibliografía
20. Anexos
20.1. Índice de figuras, tablas y esquemas.
1. Resumen
El presente trabajo de fin de grado realiza una revisión exhaustiva del Carcinoma Ductal
Invasivo (CDI), el tipo más común de cáncer de mama, integrando los conocimientos
biológicos con los avances en el área del diagnóstico por imagen.
Se describe el proceso desde la carcinogénesis hasta la aplicación de técnicas avanzadas
como la mamografía, ecografía, resonancia magnética y medicina nuclear.
El estudio destaca la importancia de la detección precoz y el papel crucial de la
estadificación mediante sistemas como el BI-RADS, analizando el flujo de trabajo
interdisciplinar donde el técnico de imagen es una pieza fundamental para garantizar la
calidad diagnóstica y la seguridad de la paciente.
2. Abstract
This project provides a comprehensive review of Invasive Ductal Carcinoma (IDC), the most
prevalent form of breast cancer, by integrating biological mechanisms with advancements in
diagnostic imaging.
The study covers the progression from carcinogenesis to the clinical application of imaging
modalities such as mammography, ultrasound, MRI, and nuclear medicine. Special
emphasis is placed on the importance of early detection and the use of the BI-RADS
classification for accurate staging.
Finally, the work highlights the essential role of the Radiologic Technologist in ensuring
diagnostic quality and patient safety throughout the clinical process.
3. Justificación
La elección de este tema se basa en la alta incidencia de cáncer de mama en la población
femenina y en el hecho de que el Carcinoma Ductal Invasivo representa aproximadamente
el 80% de los casos.
Además, dada su relevancia clínica es necesario que los profesionales de salud como los
Técnicos superiores en Imagen para el Diagnóstico dominen no solo las técnicas de
adquisición de imágenes, sino también la base anatómica y patológica.
La constante evolución tecnologica en equipos digitales, tales como la mamografia digital,
las biopsias guiadas y medicina nuclear justifican la necesidad de un documento que
unifique estos criterios para mejorar el diagnostico precoz, el cual es un factor determinante
y relevante en la tasa de supervivencia de los pacientes.
4. Objetivos
A continuación se presentan los objetivos generales y específicos que se exponen para
llevar a cabo este trabajo:
4.1. Objetivo general
Analizar el carcinoma ductal invasivo de mama desde el punto de vista biológico y
radiológico, describiendo su diagnóstico mediante técnicas de imagen y su abordaje en el
ámbito del radiodiagnóstico y la medicina nuclear.
4.2. Objetivos específicos
Describir los mecanismos biologicos y moleculares implicados en el desarrollo y la
progresion del cancer de mama.
Explicar las características histopatológicas del carcinoma ductal invasivo y sus principales
vías de diseminación linfática y hemática.
Analizar las diferentes técnicas de imagen (mamografía, ecografía y RM) empleadas en su
detección y caracterización.
Comprender los fundamentos y aplicaciones de la medicina nuclear, especialmente en la
técnica del ganglio centinela y el PET-TC.
Identificar el papel crítico y las responsabilidades del Técnico Superior en Imagen para el
Diagnóstico (TSID) dentro del proceso asistencial y la gestión de la imagen médica.
5. Introducción
El carcinoma ductal invasivo (CDI), que representa el subtipo histológico más común y
constituye alrededor del 80% de los casos de cáncer de mama infiltrante, es el reto
terapéutico y diagnóstico más significativo en la patología mamaria. Su carácter agresivo y
su potencial de propagación requieren un enfoque multidisciplinario, en el cual la precisión
durante las etapas iniciales es crucial para pronosticar la situación de la paciente.
Para entender la complejidad de esta enfermedad, es fundamental examinarla desde su raíz
más básica. El proceso no se inicia con una imagen en el monitor que despierte sospechas
o una masa palpable, sino a partir de un conjunto de alteraciones celulares y moleculares
que quiebran el balance homeostático del organismo.
Este proceso biológico complejo, llamado carcinogénesis, transforma una célula ductal sana
en una unidad con capacidad invasiva.
En lo que sigue, se elabora el marco teórico de este trabajo. Se empieza por los procesos
celulares que causan la neoplasia y luego se pasa a detallar las herramientas tecnológicas
que posibilitan al Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico observar, caracterizar y
estadificar la enfermedad con la mayor exactitud clínica posible.
6. Carcinogénesis
6.1. Definición y concepto de Cáncer
El cáncer se define, desde el punto de vista fisiopatológico, como un desorden celular
caracterizado por una proliferación anormal, autónoma y descontrolada. Esta división celular
desregulada da lugar a la formación de masas o agregados celulares con alteraciones
morfológicas, denominados neoplasias.
Estas estructuras presentan un crecimiento progresivo capaz de invadir y destruir los tejidos
circundantes, alterando la fisiología normal del organismo. Además, las células neoplásicas
pueden adquirir la capacidad de diseminación, migrando e invadiendo tejidos distantes,
donde originan metástasis.
6.2. Etapas de la Carcinogénesis
La carcinogénesis es el proceso biológico mediante el cual una célula normal se transforma
progresivamente en una célula neoplásica maligna. Este fenómeno se basa en la
acumulación de mutaciones, definidas como cambios permanentes en la secuencia del ADN
que alteran la función de los genes y pueden transmitirse a las células hijas.
Desde el punto de vista molecular, este proceso implica la alteración del equilibrio entre los
protooncogenes, que estimulan el crecimiento celular, y los genes supresores tumorales,
encargados de limitar la proliferación y mantener la estabilidad celular. Como consecuencia
de las mutaciones, los protooncogenes pueden transformarse en oncogenes, favoreciendo
una activación descontrolada de la proliferación celular, mientras que los genes supresores
tumorales pierden su función reguladora.
A este desequilibrio se suma el fallo de la apoptosis, mecanismo de muerte celular
programada que elimina células dañadas. En las células neoplásicas, la evasión de este
proceso permite su supervivencia y expansión anómala.
Como consecuencia, se originan clones celulares que conservan las mutaciones iniciales y
adquieren nuevas alteraciones, desarrollando una capacidad de proliferación indefinida o
“inmortalidad celular”. Este proceso culmina en la formación de una neoplasia maligna
caracterizada por heterogeneidad y agresividad biológica.
Este proceso se divide en tres fases principales: iniciación, promoción y progresión, que se
explican a continuación.
Iniciación: Mutación del ADN
La iniciación es la primera fase de la carcinogénesis y se produce cuando una célula sufre
una mutación genética irreversible tras la exposición a agentes carcinógenos, ya sean
químicos, físicos o biológicos. Estas alteraciones afectan a genes clave como
protooncogenes, oncogenes y genes supresores tumorales, provocando una pérdida del
control del ciclo celular.
Si la célula logra dividirse a pesar del daño genético, este queda fijado, dando lugar a una
célula iniciada que, aunque morfológicamente normal, presenta predisposición a evolucionar
hacia un fenotipo maligno.
Promoción: Proliferación celular
En la fase de promoción, las células iniciadas experimentan una expansión clonal inducida
por factores que estimulan la proliferación celular sin producir directamente alteraciones en
el ADN. Estos estímulos favorecen la multiplicación de las células alteradas sin implicar
necesariamente la aparición de nuevas mutaciones.
Progresión: Invasión y metástasis
La progresión es la fase final, en la que las células alteradas adquieren nuevas mutaciones
que conducen a un fenotipo maligno.
Caracterizada por invasión local, angiogénesis, evasión del sistema inmunitario y capacidad
de metástasis. Esta etapa es irreversible y marca el paso definitivo hacia el cáncer
clínicamente detectable.
5.3. Angiogénesis
La angiogénesis tumoral es el proceso mediante el cual se forman nuevos vasos
sanguíneos a partir de los ya existentes, permitiendo el crecimiento del tumor al
proporcionar oxígeno y nutrientes.
En condiciones normales, la angiogénesis es un proceso controlado; sin embargo, en el
cáncer, las células tumorales son capaces de activar este mecanismo de forma continua
para asegurar su crecimiento y supervivencia.
Este proceso está regulado por un equilibrio entre factores pro angiogénicos, que estimulan
la formación de vasos sanguíneos, y factores antiangiogénicos, que la inhiben. En el
contexto tumoral, este equilibrio se rompe a favor de los primeros.
Las células neoplásicas liberan sustancias como el factor de crecimiento endotelial vascular
(VEGF), que estimula la formación de nuevos vasos sanguíneos.
Como resultado, se desarrolla una red vascular anómala y permeable, que no solo favorece
el crecimiento tumoral, sino que también permite que las células cancerígenas accedan al
torrente sanguíneo y se diseminen a otros órganos.
Este fenómeno es fundamental en el diagnóstico por imagen, ya que la mayor
vascularización tumoral permite el uso de medios de contraste para la detección y
caracterización de lesiones.
7. El carcinoma ductal invasivo (CDI)
7.1. Definición y Fisiopatología
El carcinoma ductal invasivo (CDI), también denominado carcinoma ductal infiltrante, es el
tipo más frecuente de cáncer de mama. Alrededor del 80 % de todos los tipos de cáncer de
mama son CDI, según la Sociedad Estadounidense contra el Cáncer.
Invasivo significa que el cáncer se extendió a los tejidos mamarios circundantes. El término
ductal se debe a que el cáncer se origina en los conductos galactóforos, que son las
tuberías que transportan la leche desde los lobulillos al pezón. El término carcinoma hace
referencia a todo cáncer que se origina en la piel o en otros tejidos que revisten órganos
internos, como el tejido mamario.
7.2. Factores de riesgo y etiología
El origen del Carcinoma Ductal Invasivo (CDI) no se debe a una única causa, sino a una
combinación de factores que dañan el ADN de las células del tejido mamario.
Podemos dividir estos factores en tres grupos principales:
Factores genéticos y biológicos: son aquellos que no podemos modificar. El sexo es el
principal, siendo mucho más frecuente en mujeres pero no imposible en hombres, y la edad,
ya que aumenta el riesgo significativamente a partir de los 55 años. También influye la
densidad del tejido mamario y la carga genética, aunque la mayoría de los casos son
esporádicos, es decir que ocurren al azar a lo largo de la vida, tener antecedentes familiares
o mutaciones heredadas en los genes BRCA1 Y BRCA2 eleva mucho las probabilidades.
Factores hormonales: el desarrollo de esta enfermedad está muy ligado a la exposición
prolongada a los estrógenos. Esto ocurre, por ejemplo, cuando la mujer tiene una vida fértil
muy larga. Otros factores de este grupo incluyen la nuliparidad (no haber tenido hijos), tener
el primer embarazo a una edad avanzada o el uso de terapias hormonales sustitutivas para
la menopausia.
Factores ambientales y de estilo de vida: a diferencia de los anteriores, estos sí se
pueden modificar. Los hábitos que aumentan el riesgo incluyen el consumo de alcohol, el
sedentarismo, una dieta inadecuada y el sobrepeso u obesidad.
Asimismo, la exposición a radiaciones ionizantes, sobre todo durante edades tempranas,
también se considera un factor de riesgo ambiental relevante.
7.3 Clasificación e histología del CDI
Cuando se diagnostica un cáncer de mama, se le asigna un grado histológico (usualmente
llamado grado de Nottingham). Es un sistema de numeración que describe el aspecto
anormal de las células cancerosas al microscopio en comparación con las células mamarias
sanas. Los grados del cáncer no deben confundirse con las etapas del cáncer, son distintos.
Todos los cánceres de mama se clasifican entre 1 y 3 grados. Generalmente, cuanto más
bajo es el grado, menos agresivo es el cáncer y tiene un crecimiento más lento. Esta
clasificación se divide de la siguiente manera:
Grado 1 (Bajo grado): Las células cancerosas se parecen mucho a las células mamarias
normales y tienden a crecer lentamente.
Grado 2 (Grado moderado): Las células cancerosas se parecen mucho a las células
mamarias normales y tienden a crecer a un ritmo moderado (más rápido que las de grado
1).
Grado 3 (Alto grado): Las células cancerosas tienen un aspecto claramente distinto de las
células mamarias normales y tienden a crecer rápidamente. El CDI de grado 3 presenta una
mayor probabilidad de recurrencia del cáncer de mama en el futuro.
7.4. Vías de diseminación tumoral
El carcinoma ductal invasivo tiene la capacidad de propagarse desde su origen hacia otras
partes del organismo.
Cuando las células cancerosas se desprenden del tumor principal y forman un nuevo tumor
en un órgano distinto, el proceso se denomina metástasis. Es importante destacar que el
tumor metastásico siempre es el mismo que el original, es decir, si el cáncer de mama se
disemina al hueso, sigue tratándose de cáncer de mama y no de cáncer óseo.
Existen tres vías principales por las cuáles el cáncer se disemina en el cuerpo:
7.4.1. Extensión e infiltración local (Tejido)
Es la forma de propagación más directa.
El cáncer se disemina desde el conducto donde se originó y se extiende invadiendo los
tejidos mamarios circundantes. Las células neoplásicas penetran en estructuras vecinas,
destruyendo así el tejido sano a medida que el tumor crece.
7.4.2. Diseminación linfática
En esta vía, las células cancerosas penetran en el sistema linfático y se desplazan a través
de los vasos linfáticos.
Estas células suelen quedar atrapadas primero en los ganglios linfáticos cercanos
(generalmente en los axilares), pero pueden continuar su viaje para formar tumores
metastásicos en otras partes del organismo.
7.4.3. Diseminación hemática
Esta vía ocurre cuando las células neoplásicas logran acceder al torrente sanguíneo. Una
vez en este, los vasos sanguíneos actúan como “autopistas” que permiten a las células
viajar a órganos distantes (como pulmones, hígado o huesos), donde se asientan y
proliferan, dando lugar a metástasis a distancia.
7.5. Estadificación…
La gravedad del CDI depende de su estadio, una clasificación que los oncólogos utilizan
para describir tanto el tamaño del tumor como el alcance de la propagación de las células
cancerosas.
Este sistema es fundamental para definir un tratamiento y entender el pronóstico del
paciente.
Aunque la estadificación clínica se basa en el sistema TNM; que evalúa el tamaño tumoral
(T), la afectación de los ganglios linfáticos (N) y la presencia de metástasis (M), el proceso
se resumen generalmente en cuatro etapas:
Etapa I: se considera un estadio temprano. El tumor mide 2 centímetros o menos, y en caso
de existir diseminación a los ganglios linfáticos cercanos es mínima.
Etapa II: el tumor presenta un tamaño de entre 2 y 5 centimetros, o bien las células
cancerosas ya han comenzado a extenderse de forma mas clara a los ganglios linfáticos de
la zona.
Etapa III: En esta fase el tumor es de gran tamaño o el cáncer ya ha avanzado hacia varios
ganglios linfáticos cercanos, distantes o incluso ha comenzado a afectar a la piel de la
mama.
Etapa IV: es la fase de metástasis. El cáncer se ha desplazado más allá de la mama y los
ganglios regionales, afectando a órganos distantes.
[Link]ón BI-RADS
El sistema BI-RADS (Breast Imaging-Reporting and Data System) fue desarrollado por el
colegio americano de radiología (ACR) en 1992 para unificar el lenguaje en los informes
mamográficos. Su uso garantiza que independientemente del médico que lea el informe, la
descripción de los hallazgos y la conducta a seguir sean claras y estandarizadas.
El sistema asigna una categoría final al estudio. Esta categoría no es un simple “escalón”,
sino una clasificación definida que lleva implícita una probabilidad estadística de malignidad
y una recomendación médica específica. Es importante recordar que estas probabilidades
se basan en el análisis de miles de casos previos, pero siempre deben individualizarse
según la paciente.
A continuación, se detallan las 7 categorías (del 0 al 6) que componen la quinta edición
vigente del sistema:
Clasificación de hallazgos Riesgo de cáncer Recomendación médica
Categoría 0: Incompleta ? No concluyente, se requiere estudio de imagen complementario.
Categoría 1: Negativa 0% Sin hallazgos patológicos
Categoría 2: Normal 0% Hallazgos benignos sin probabilidad de malignidad
Categoría 3: Probablemente > 0 % pero ≤2% No se puede asegurar beningnidad al 100%. Seguimiento a corto
benigno plazo (6 meses) de la mama
involucrada
Categoría 4: Anormalidad > 2 % pero < 95 % Diagnóstico histológico
sospechosa
- 4a: Sospecha baja > 2 % a ≤ 10 %
- 4b: Sospecha media > 10 % a ≤ 50 %
- 4c: Sospecha alta > 50 % a < 95 %
Categoria 5: Alta sospecha de ≥ 95 % Diagnóstico histológico
malignidad
Categoría 6: Malignidad ≥ 99 % Tratamiento
confirmada
Tabla BI-RADS.
8. Anatomía y fisiología mamaria
8.1. Anatomía descriptiva y sistema linfático axilar
La mama es una estructura par situada en la región anterior del tórax, extendiéndose entre
la 2ª y la 6ª costilla, y desde el esternón hasta la línea axilar media. Para su estudio clínico y
radiológico, se divide en cuatro cuadrantes: superior externo (CSE), superior interno, inferior
externo e inferior interno. El cuadrante superior externo es el más relevante, ya que
concentra la mayor cantidad de tejido glandular y es donde se origina con más frecuencia el
carcinoma.
Dos estructuras clave en la anatomía mamaria son:
Ligamentos suspensorios de Cooper: Fibras de tejido conectivo que dan soporte a la
mama. Su infiltración por un tumor es lo que provoca signos visuales como la retracción
cutánea o la "piel de naranja".
Cola de Spence: Una prolongación de tejido mamario que se extiende hacia la axila, zona
crítica tanto para el diagnóstico por imagen como para el estudio de la diseminación
tumoral.
Desde el punto de vista histológico,
la mama es una glándula exocrina
compuesta por entre 15 y 20
lóbulos. La unidad funcional es el
alvéolo, donde se produce la leche,
que viaja a través de conductos
hasta los conductos galactóforos y
desemboca en el pezón. El espacio
entre estos elementos está relleno
de tejido conectivo y adiposo
(grasa).
El carcinoma ductal invasivo se
origina precisamente en el epitelio
de estos conductos, de ahí su
nombre y su relevancia diagnóstica.
Fig. 2: anatomía de la glándula mamaria
8.2. Sistema linfático y drenaje mamario
El drenaje linfático es la principal vía de diseminación del cáncer de mama. Aunque existen
vías extra axilares, el sistema axilar es el más importante y se organiza en tres niveles
según su relación con el músculo pectoral menor:
• Nivel I: Lateral al músculo; es el primer escalón de drenaje.
• Nivel II: Situado justo detrás del músculo.
• Nivel III: Medial al músculo, con conexión hacia los ganglios supraclaviculares.
Este sistema es la base del estudio del ganglio centinela en medicina nuclear, ya que
permite identificar la ruta que seguirán las células tumorales en caso de diseminación.
8.3. Fisiología de la glándula mamaria
La función principal de la mama es la producción y secreción de leche (lactancia). A nivel
funcional, las células de los alvéolos sintetizan nutrientes (proteínas, lípidos, anticuerpos) a
partir del plasma sanguíneo.
Este proceso depende de un equilibrio hormonal preciso:
• Prolactina: Estimula la producción de leche en los alvéolos.
• Oxitocina: Provoca la contracción para la eyección de la leche a través de los
conductos.
En una glándula sana, existe un equilibrio constante entre la proliferación de nuevas células
y la apoptosis (muerte celular programada), lo que mantiene la estructura mamaria estable y
funcional.
9. Exploración física de la mama
La exploración física consiste en un examen manual realizado por un profesional de la
salud. Su objetivo es detectar anomalías que pueden pasar desapercibidas en la
autoexploración, como bultos profundos, engrosamientos sutiles o asimetrías leves que solo
un experto puede identificar mediante la experiencia clínica.
9.1. Inspección y palpación mamaria
Este proceso se divide en dos fases fundamentales:
• Inspección: El profesional observa visualmente ambas mamas en busca de
diferencias de tamaño, forma o contorno, así como cambios en la coloración de la
piel o la dirección del pezón.
• Palpación: Se realiza una exploración manual cuidadosa de todo el tejido mamario y
de las áreas ganglionares (axilas y clavículas).
Frecuencia recomendada:
Revisiones de rutina: Se aconseja una exploración profesional anual para todas las mujeres.
Durante/Después del tratamiento: Las visitas suelen ser cada 3 o 4 meses durante el
tratamiento, reduciendo la frecuencia gradualmente hasta volver a la revisión anual tras
finalizar el proceso.
9.2. Hallazgos clínicos sugestivos de carcinoma ductal invasivo
En el caso específico del CDI, existen señales de alerta que el profesional busca durante la
exploración y que pueden indicar la presencia del tumor:
• Masa o bulto palpable: Es el síntoma más común. Suele sentirse como una masa
firme, endurecida y, a menudo, con bordes irregulares. Generalmente no causa
dolor al tacto.
• Alteraciones en la piel: Presencia de hoyuelos, arrugas o hendiduras (signo de la
"fóvea"). La aparición de piel de naranja (aspecto rugoso y poros dilatados) es un
signo clásico de infiltración.
• Cambios en el pezón: Retracción (del pezón se hunde hacia adentro) o secreción
espontánea que no sea leche materna.
• Inflamación o enrojecimiento: Hinchazón de una parte o de toda la mama, o
descamación de la piel del pezón o de la areola.
• Asimetría progresiva: Un cambio reciente en la forma o el tamaño de una mama
respecto a la otra que no existía previamente.
10. Diagnóstico del Carcinoma Ductal Invasivo mediante mamografía
10.1. Concepto, fundamentos físicos y preparación del paciente
La mamografía es el pilar fundamental en la detección precoz del cáncer de mama,
basándose en el uso de rayos X de baja energía para obtener imágenes detalladas del
tejido interno.
Su fundamento físico se apoya en el uso de voltajes bajos (kVp), lo que permite maximizar
el contraste entre estructuras con densidades similares, como la grasa y el tejido glandular.
Para lograr esta precisión, los equipos utilizan ánodos de molibdeno y filtros especiales que
optimizan el haz de luz. En la actualidad, la mamografía digital ha permitido que estas
imágenes se procesen por ordenador, facilitando al radiólogo la capacidad de ampliar zonas
sospechosas y ajustar el brillo para no pasar por alto lesiones mínimas.
Para que el diagnóstico sea efectivo, la preparación de la paciente y la técnica son
cruciales:
Higiene: Es vital no utilizar desodorantes, cremas o polvos de talco, ya que pueden
contener partículas de aluminio que el mamógrafo detecta como falsas microcalcificaciones
(artefactos).
Compresión: Aunque puede resultar molesta, es necesaria para aplanar el tejido. Esto
reduce la dosis de radiación, evita que la imagen salga movida y separa las estructuras
mamarias para que nada quede oculto.
10.2. Mamografía de cribado o diagnóstica
En la práctica clínica, la estrategia cambia según el objetivo de la prueba:
Mamografía de cribado (Screening): Se realiza en mujeres sin síntomas para detectar el
CDI antes de que sea palpable. Se suelen tomar dos proyecciones estándar por mama.
Mamografía diagnóstica: Se aplica cuando ya existe una sospecha (un bulto palpable o un
hallazgo previo). Aquí se añaden proyecciones especiales, como las magnificaciones, para
estudiar al detalle zonas concretas.
10.3. Protocolo de posicionamiento: Proyecciones CC y MLO
En cuanto al posicionamiento, el protocolo estándar exige dos proyecciones principales para
tener una visión adecuada de la mama:
Proyección Craneocaudal (CC): El rayo incide desde arriba. Es ideal para ver la parte
interna y medial de la mama.
Proyección Mediolateral Oblicua (MLO): El equipo se coloca en ángulo. Es la vista más
completa porque permite visualizar la cola de Spence y el músculo pectoral, áreas donde el
CDI se localiza con frecuencia.
10.5. Hallazgos mamográficos
Cuando un radiólogo analiza las imágenes en busca de un Carcinoma Ductal Invasivo, los
signos de alerta más comunes son:
• Nódulos espiculados: Masas con bordes en forma de estrella o rayos, que indican
que el tumor está invadiendo el tejido vecino.
• Microcalcificaciones pleomórficas: Pequeños puntos de calcio con diferentes
formas y tamaños, agrupados en una zona específica.
• Distorsión arquitectural: El tejido mamario pierde su forma natural y parece
converger hacia un punto, incluso si no se ve un bulto claro.
10.6. Calidad de imagen y posibles artefactos
Para garantizar un diagnóstico correcto, la calidad de la imagen debe ser excelente. Se
deben evitar artefactos causados por el movimiento o por elementos externos (como
tatuajes o joyas). Si la imagen no muestra claramente el músculo pectoral o el pezón de
perfil, podría ser necesario repetir la toma para no comprometer la seguridad de la paciente.
11. Ecografía mamaria en el CDI
11.1. Concepto, fundamentos físicos y preparación del paciente
La ecografía es una técnica de diagnóstico por imagen basada en el uso de ultrasonidos,
definidos como ondas sonoras con una frecuencia superior a los 20.000 Hz.
En el ámbito de la radiología mamaria, se utilizan frecuencias altas, generalmente entre los
7 y 15 MHz, para obtener una mayor resolución, aunque esto limite la penetración en
profundidad.
El proceso físico se fundamenta en el efecto piezoeléctrico: el transductor (en este caso
de tipo lineal por tratarse de una estructura superficial) transforma energía eléctrica en
pulsos acústicos. Estas ondas atraviesan los tejidos y, al chocar con diferentes estructuras,
generan ecos que regresan a la sonda. La imagen se forma según la impedancia de los
medios; cuanta más diferencia haya entre tejidos, más intenso será el eco. Durante este
trayecto, el haz sufre fenómenos como la reflexión, refracción y atenuación (pérdida de
energía), los cuales determinan la calidad final en el monitor.
Para la paciente, la preparación es mínima: no requiere ayuno ni medicación. Se realiza en
decúbito supino, aplicando un gel conductor que elimina el aire entre la piel y el transductor,
permitiendo que los ultrasonidos viajen sin interferencias.
11.2. Características ecográficas del CDI
El Carcinoma Ductal Invasivo tiene una representación muy específica en el lenguaje
ecográfico. Mientras que un quiste es anecoico (negro y sin ecos) y un tejido normal es
isoecogénico, el CDI suele presentar los siguientes rasgos de sospecha:
Hipoecogenicidad: La masa se visualiza más oscura que el tejido graso circundante.
Morfología irregular: Bordes no delimitados, espiculados o microlobulados.
Crecimiento vertical: El tumor suele ser "más alto que ancho", atravesando las líneas de
los tejidos en lugar de desplazarlas.
Sombra acústica posterior: Debido a la alta absorción del sonido por parte de la fibrosis
tumoral, se genera una zona oscura detrás de la lesión.
11.3. Utilidad en valoraciones y guía intervencionista
La ecografía es la herramienta de elección para distinguir nódulos sólidos de quistes
líquidos y para evaluar mamas densas donde la mamografía es limitada. Su mayor utilidad
reside en la guía intervencionista en tiempo real. Al ser una técnica dinámica, permite
realizar:
- PAAF (Punción Aspiración con Aguja Fina): Para obtener células de una
sospecha.
- BAG (Biopsia con Aguja Gruesa): Para extraer cilindros de tejido que confirmen el
diagnóstico histológico del CDI.
- Marcaje: Colocación de "clips" o arpones para localizar el tumor antes de una
cirugía.
11.4. Artefactos y limitaciones
A pesar de sus ventajas (ausencia de radiación y bajo coste), la ecografía es una técnica
explorador-dependiente lo que significa que su precisión depende de la destreza del
radiólogo. Entre sus limitaciones destacan:
Barreras físicas: El gas y las superficies óseas (como las costillas) bloquean el paso de los
ultrasonidos, impidiendo ver lo que hay detrás.
Baja especificidad: A veces es difícil diferenciar un nódulo maligno de uno benigno muy
denso sin una biopsia.
Artefactos: Pueden aparecer sombras debidas a los ligamentos de Cooper que simulen
una lesión, o refuerzos acústicos que confundan la densidad real del tejido.
Fig. 3:: Ecografía de mama derecha, imágenes transversal(A) y sagital (B), que muestran una
asimetría infraareolar externa mal definida, algo hipoecoica y con pequeñas formaciones quísticas en
su interior. Se realizó BAG ecoguiada, con resultado histológico de CDI, diagnóstico que se confirmó
en la cirugía
12. Resonancia magnética en el carcinoma ductal invasivo
12.1. Concepto, fundamentos físicos y preparación del paciente
La Resonancia Magnética es una técnica de imagen avanzada que no utiliza radiación
ionizante. Su fundamento físico se basa en la interacción de un campo magnético potente y
pulsos de radiofrecuencia sobre los núcleos de hidrógeno (protones) del cuerpo. Al
interrumpir el pulso, los protones liberan energía (relajación) que es captada por antenas
específicas de mama, permitiendo reconstruir imágenes con un altísimo contraste de tejidos
blandos.
Para el estudio del CDI es imprescindible el uso de gadolinio (contraste paramagnético).
Este se inyecta por vía intravenosa para observar la cinética de captación del tumor, ya que
las lesiones malignas suelen "realzar" (brillar) de forma rápida y característica debido a la
angiogénesis.
Preparación: La paciente debe retirar todo objeto metálico. Es fundamental realizar un
cuestionario de seguridad (marcapasos, implantes). Se recomienda realizar la prueba entre
los días 7 y 14 del ciclo menstrual para evitar falsos positivos causados por el estímulo
hormonal normal del tejido.
12.2. Indicaciones
La RM no es una prueba de rutina para todas las pacientes, sino que se reserva para
situaciones específicas:
- Detección en mujeres de alto riesgo: Aquellas con mutaciones genéticas
(BRCA1/2).
- Discrepancia entre pruebas: Cuando la mamografía y la ecografía no coinciden o
son dudosas.
- Evaluación de mamas densas: Donde otras técnicas pierden sensibilidad.
- Seguimiento de prótesis: Para descartar roturas o lesiones ocultas tras los
implantes.
12.3. Valoración de la extensión tumoral
Esta es la utilidad principal de la RM tras
diagnosticar un CDI. Permite realizar un
"mapeo" exacto antes de la cirugía:
Multicentricidad y multifocalidad: Detecta
si hay otros focos de cáncer en el mismo
cuadrante o en cuadrantes distintos que no
se vieron en la mamografía.
Afectación de la pared torácica: Evalúa si
el tumor ha invadido el músculo pectoral.
Fig.4: Imagen en secuencia T1-compensada con
saturación de grasa, que tras la inyección de
contraste muestra 2 masas espiculadas en el
cuadrante superior y una zona de realce
segmentario en el cuadrante inferior.
Mama contralateral: Hasta en un 3-5% de los casos, la RM descubre un cáncer oculto en
la otra mama que había pasado desapercibido.
12.4. Ventajas y limitaciones
Una de las ventajas de la resonancia magnética es que es la técnica con mayor sensibilidad
(cercana al 100%) para detectar el CDI. Permite una visión tridimensional y funcional
gracias al estudio del contraste (curvas de captación).
Su principal problema es la baja especificidad, lo que puede generar "falsos positivos"
(lesiones que parecen cáncer pero son benignas), derivando en biopsias innecesarias.
Además, es una prueba costosa, requiere que la paciente esté inmóvil en decúbito prono
(boca abajo) y no es apta para personas con claustrofobia grave o insuficiencia renal severa
(por el contraste).
13. Técnicas intervencionistas en el CDI
El intervencionismo mamario constituye un pilar fundamental en el manejo moderno del
cáncer, permitiendo pasar de una sospecha visual a un diagnóstico de certeza mediante
procedimientos percutáneos guiados por imagen. Estas técnicas han sustituido en gran
medida a la cirugía diagnóstica, permitiendo que el radiólogo obtenga muestras de tejido de
forma rápida y segura para planificar el tratamiento más adecuado desde el primer
momento.
Fig. 4: Tipos de punciones y biopsias mamarias
13.1. Biopsia con aguja gruesa (BAG)
La biopsia con aguja gruesa es actualmente la técnica de elección para confirmar la
presencia de un carcinoma ductal invasivo, especialmente cuando la lesión es claramente
visible mediante ecografía. El procedimiento se realiza habitualmente bajo anestesia local,
utilizando dispositivos automáticos con agujas de calibre 14 G. Estas agujas permiten
extraer pequeños cilindros de tejido que mantienen la arquitectura celular original, lo cual es
decisivo para diferenciar si el tumor es infiltrante o se mantiene aún dentro de los conductos
(intraductal). Gracias a su alta precisión, que supera el 95%, y a su bajo coste, la BAG se
indica en todas aquellas lesiones clasificadas como de sospecha intermedia o alta dentro
del sistema BI-RADS.
13.2. Biopsia asistida por vacío (BAV)
En situaciones donde la lesión es más difícil de caracterizar, como ocurre con las
microcalcificaciones o las distorsiones del tejido, se emplea la biopsia asistida por vacío.
Este sistema utiliza una aguja de mayor grosor conectada a una bomba de succión y un
bisturí giratorio interno. La principal ventaja de la BAV es que permite obtener muestras
mucho más abundantes sin necesidad de retirar la aguja entre cada toma, lo que reduce
drásticamente los falsos negativos. Dado que en ocasiones este método puede extirpar la
lesión por completo debido a su potencia, es fundamental que el radiólogo coloque un
marcador metálico o "clip" en el lecho tumoral. Este marcador servirá de guía para localizar
la zona exacta si posteriormente se decide realizar una cirugía definitiva o un tratamiento de
quimioterapia.
13.3. PAAF y otras técnicas de localización
Aunque la biopsia de tejido es la norma para el tumor principal, la Punción Aspiración con
Aguja Fina (PAAF) sigue siendo una herramienta muy valiosa en casos seleccionados,
como el estudio de los ganglios axilares sospechosos. Si se confirma la presencia de
células malignas en la axila mediante una PAAF, se puede agilizar la planificación quirúrgica
evitando procedimientos adicionales.
Por último, el intervencionismo también abarca el marcaje tumoral prequirúrgico. Esto es
vital en pacientes que reciben tratamiento antes de la cirugía, ya que el tumor puede
reducirse tanto que llegue a ser invisible por imagen; el marcador asegura que el cirujano
pueda encontrar el lugar original del cáncer para garantizar una cirugía conservadora
exitosa. De igual modo, en este punto el radiólogo colabora estrechamente con medicina
nuclear mediante la inyección de radiotrazadores para la técnica del ganglio centinela,
marcando el camino que seguirían las células tumorales hacia la axila.
14. Tomografía computarizada en el CDI
14.1. Concepto, fundamentos físicos y preparación del paciente
La Tomografía Computarizada es una técnica de diagnóstico que utiliza un haz de rayos X
que gira alrededor del paciente, permitiendo obtener imágenes en secciones transversales
(cortes) de alta resolución. Su fundamento físico se basa en la medición de la atenuación de
los rayos X al atravesar los diferentes tejidos, datos que son procesados mediante
algoritmos matemáticos para asignar unidades Hounsfield (HU) según la densidad de cada
estructura. En el estudio del CDI, es fundamental el uso de contraste yodado intravenoso
que ayuda a resaltar la vascularización de posibles tumores secundarios.
La preparación del paciente requiere un ayuno previo de unas 4 a 6 horas debido al uso del
contraste. Además, es imprescindible verificar la función renal (mediante los niveles de
creatinina) para asegurar que el paciente pueda eliminar el yodo correctamente y realizar un
interrogatorio sobre posibles alergias previas.
14.2. Utilidad en la estadificación
A diferencia de la mamografía o la ecografía, la TC no es la técnica de elección para
diagnosticar el tumor primario en la mama, ya que tiene baja resolución de contraste para el
tejido mamario denso. Su verdadera utilidad reside en la estadificación sistémica. Una vez
confirmado el CDI, la TC de tórax, abdomen y pelvis permite determinar la extensión real de
la enfermedad, clasificando correctamente el estadio de la paciente y ayudando a decidir si
el tratamiento inicial debe ser quirúrgico o sistémico (quimioterapia).
14.3. Detección de metástasis a distancia
El carcinoma ductal invasivo tiene predilección por diseminarse a órganos específicos, y la
TC es la herramienta estándar para detectarlos:
- Pulmón: Identifica nódulos pulmonares o afectación de la pleura.
- Hígado: Es altamente sensible para detectar lesiones focales hepáticas que
sugieran metástasis.
- Ganglios distantes: Permite evaluar cadenas linfáticas profundas en el mediastino
o el abdomen que no son accesibles mediante exploración física o ecografía.
- Hueso: Aunque la gammagrafía es más específica para el metabolismo óseo, la TC
detecta lesiones líticas o blásticas que indican destrucción o reacción ósea por
metástasis.
14.4. Limitaciones y artefactos
La principal limitación de la TC es el uso de radiación ionizan, por lo que su uso debe estar
justificado. Además, el contraste yodado presenta riesgos de nefrotoxicidad o reacciones
alérgicas. En cuanto a la calidad de imagen, los artefactos más comunes son:
Artefactos metálicos: Prótesis dentales o clips quirúrgicos de biopsias previas pueden
generar "destellos" o rayas negras que ocultan información.
Artefactos de movimiento: La respiración de la paciente durante la adquisición del tórax
puede emborronar la imagen, dificultando la detección de nódulos pequeños.
Endurecimiento del haz: Se produce en zonas de alta densidad ósea, generando sombras
que pueden confundirse con patología.
15. Medicina nuclear en el CDI
15.1. Fundamentos y radiofármacos
La Medicina Nuclear utiliza pequeñas cantidades de sustancias radiactivas llamadas
radiofármacos, que se introducen en el organismo para evaluar funciones metabólicas o
localizar tejidos específicos. A diferencia de las técnicas radiológicas convencionales que
muestran la anatomía, esta especialidad ofrece una visión funcional y biológica.
En el estudio del carcinoma ductal invasivo, los radiofármacos más utilizados son el
Tecnecio 99m (99mTc), unido habitualmente a nanocoloides de albúmina para la
localización de ganglios, y la Fluorodesoxiglucosa (18F-FDG) para los estudios PET, que
detecta células con un consumo elevado de glucosa, característico de las células tumorales.
15.2. Ganglio centinela
La técnica de la Biopsia del Ganglio Centinela (BGC) es uno de los mayores avances en la
cirugía del CDI, ya que permite evitar la extirpación innecesaria de todos los ganglios de la
axila (linfadenectomía). El ganglio centinela se define como el primer ganglio linfático al que
es probable que se diseminen las células cancerosas desde el tumor primario.
El procedimiento se basa en la linfoscintigrafía: el especialista inyecta el radiofármaco en la
zona del tumor y, mediante una gammacámara, sigue su trayecto hasta identificar el primer
ganglio que lo recibe. Durante la cirugía, el cirujano utiliza una sonda gamma (un detector
manual) para localizar con exactitud el ganglio marcado radiactivamente, extraerlo y
analizarlo. Si este ganglio está libre de cáncer, se asume que el resto de la cadena linfática
también lo está, reduciendo drásticamente las secuelas como el linfedema.
15.3. PET-TC (Tomografía por Emisión de Positrones)
El PET-TC es una técnica híbrida que combina la información metabólica del PET con la
precisión anatómica de la Tomografía Computarizada. Es una herramienta de alta
sensibilidad para la valoración global de la paciente con CDI.
• Detección de metástasis: Es extremadamente útil para localizar focos tumorales en
lugares difíciles de ver con otras técnicas, como metástasis óseas precoces o
afectación de ganglios internos (cadena mamaria interna o supraclaviculares).
• Valoración de la respuesta al tratamiento: Permite observar si el tumor disminuye
su actividad metabólica tras la quimioterapia, incluso antes de que cambie su
tamaño físico.
• Recurrencia: Se utiliza cuando hay sospecha de que el cáncer ha reaparecido pero
las pruebas de imagen convencionales no son concluyentes.
16. Protección radiológica en el entorno mamográfico
Aunque tu índice no incluía detalles específicos aquí, es fundamental mencionar que en
todas estas técnicas (Mamografía, TC y Medicina Nuclear) se aplica el principio ALARA (As
Low As Reasonably Achievable), que consiste en utilizar la menor dosis de radiación posible
para obtener un diagnóstico de calidad.
En Mamografía y TC: Se utilizan protectores de tiroides si la paciente lo requiere y se
optimiza la compresión para reducir la radiación dispersa.
En Medicina Nuclear: Al ser una fuente abierta (el paciente emite radiación tras la
inyección), se deben seguir normas de distancia y tiempo, aunque las dosis utilizadas son
muy seguras y se eliminan rápidamente por vía urinaria.
17. Gestión de la imagen médica
En la radiología moderna, la gestión de las imágenes no consiste solo en tomarlas, sino en
garantizar que puedan ser visualizadas, almacenadas y transmitidas con total fidelidad entre
diferentes equipos y especialistas. Para que esto sea posible, se utilizan dos pilares
tecnológicos: el estándar DICOM y el sistema PACS.
17.1. Sistema DICOM (Digital Imaging and Communications in Medicine)
El DICOM es el lenguaje universal o protocolo estándar que utilizan todos los equipos de
imagen médica (mamógrafos, ecógrafos, resonancias) para comunicarse entre sí. Su
función principal es asegurar la interoperabilidad, permitiendo que una imagen tomada en
un mamógrafo de una marca específica pueda ser leída en la estación de trabajo de un
radiólogo de otra marca distinta.
A diferencia de un formato de imagen común (como JPEG), un archivo DICOM no solo
contiene la imagen, sino que lleva integrado un "encabezado" con metadatos críticos:
identificación del paciente, parámetros técnicos del disparo (kVp, mAs, dosis de radiación),
fecha de la prueba y el centro médico. Esto garantiza que la imagen nunca se separe de la
información clínica del paciente, evitando errores de identificación.
17.2. Sistema PACS (Picture Archiving and Communication System)
Si el DICOM es el lenguaje, el PACS es el "almacén" y la red de distribución. Se trata de un
sistema informático dedicado al archivo digital de las imágenes médicas y a su transmisión
a través de redes locales o internet.
El flujo de trabajo de un sistema PACS se resume en:
Adquisición: El equipo (ej. el mamógrafo) envía la imagen DICOM al servidor PACS.
Almacenamiento: El sistema guarda las imágenes de forma segura y organizada,
permitiendo recuperar estudios previos para comparar la evolución del Carcinoma Ductal
Invasivo.
Visualización: Los médicos pueden acceder a las imágenes desde cualquier ordenador
autorizado del hospital, lo que facilita que un cirujano o un oncólogo vean la biopsia o la RM
al instante desde su consulta.
Gracias a la integración del PACS con el RIS (Sistema de Información de Radiología), el
informe redactado por el radiólogo queda vinculado permanentemente a las imágenes,
optimizando la gestión y mejorando la seguridad del paciente.
19. Bibliografía
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técnicos superiores en imagen para el diagnóstico. Elsevier.
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Anexos:
Tabla: BI-RADS
Fig. 2: anatomía de la glándula mamaria
Fig. 3:: Ecografía de mama derecha, imágenes transversal(A) y sagital (B), que
muestran una asimetría infraareolar externa mal definida, algo hipoecoica y con
pequeñas formaciones quísticas en su interior. Se realizó BAG ecoguiada, con
resultado histológico de CDI, diagnóstico que se confirmó en la cirugía
Fig.4: Imagen en secuencia T1-compensada con saturación de grasa, que tras la
inyección de contraste muestra 2 masas espiculadas en el cuadrante superior y una
zona de realce segmentario en el cuadrante inferior.