0% encontró este documento útil (0 votos)
5 vistas10 páginas

1 Marx

El documento analiza las contribuciones de Karl Marx a las ciencias sociales, destacando su enfoque materialista en contraposición a las perspectivas idealistas de Hegel y las teorías socialistas utópicas. Marx propone que la historia humana debe entenderse a través de las relaciones de producción y la apropiación de la naturaleza, enfatizando la importancia de las condiciones materiales en la formación de la conciencia social. A través de su crítica a la religión y el desarrollo de la praxis, Marx establece un marco para comprender la historia y la organización social desde una perspectiva materialista.

Cargado por

mila
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
5 vistas10 páginas

1 Marx

El documento analiza las contribuciones de Karl Marx a las ciencias sociales, destacando su enfoque materialista en contraposición a las perspectivas idealistas de Hegel y las teorías socialistas utópicas. Marx propone que la historia humana debe entenderse a través de las relaciones de producción y la apropiación de la naturaleza, enfatizando la importancia de las condiciones materiales en la formación de la conciencia social. A través de su crítica a la religión y el desarrollo de la praxis, Marx establece un marco para comprender la historia y la organización social desde una perspectiva materialista.

Cargado por

mila
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Karl Marx 1818-1883

INTRO
Tres paradigmas a trabajar que corresponden a tres grandes matrices en el
campo de las ciencias sociales: el materialismo histórico, la perspectiva positivista
(Durkheim) y la perspectiva comprensiva (Weber). Estas dos últimas, desde el
comienzo, se plantean como el intento de establecer una nueva ciencia social; se
proponen fundar una Sociología, caracterizar un objeto para el campo del saber,
proponen un modelo teórico metodológico para abordar el objeto, y se dan una serie
de estrategias para instalar este campo de saber en el ámbito académico (creación de
cátedras de Sociología, hacen publicaciones, pretensiones académicas). El
materialismo no tiene la pretensión/aspiración de generar un nuevo campo de saber
o una Sociología, ni de inscribirse en el ámbito académico, se piensa como un
desarrollo teórico en dominios que ya existen (Filosofía o Economía Política). La
producción de Marx es para desarrollar herramientas para la transformación de la
sociedad.
Fuentes teóricas de la Filosofía de Marx:
•Hegel→ Filosofía Idealista (filosofía alemana dominante de cuando Marx estudia en
la universidad): supone que la historia humana puede ser comprendida a partir del
despliegue del espíritu humano/de la idea a través de numerosas formas de
conciencia (religiosas, morales, jurídicas, filosóficas), que se van plasmando en
diversos modos de organización de la vida colectiva que, a su vez, van a ser
criticadas, generando nuevas formas de conciencia que conducen a nuevas formas
de organización material de la vida colectiva. Este movimiento del espíritu que se
actualiza fuera de sí mismo en una objetivación que materializa la idea es lo que se
conoce como dialéctica.
Marx reconoce en el movimiento dialéctico el modo en que se desarrolla la
historia humana, pero objeta que esa historia sea la historia del espíritu/la idea.
Entonces propone una inversión a la posición Hegeliana presentando un argumento
en favor del fundamento materialista del cambio en la historia. El punto de partida
de la historia es la forma en que los hombres producen y reproducen materialmente
su propia existencia. Se interesa por los desarrollos de la Economía Política porque
lo acercan al conocimiento de la vida material.
•Socialismo francés (pensamiento socialista desarrollado principalmente en Francia
XVIII/XIX)→ comienza a desarrollarse a fines de la Revolución Francesa. Algunos
autores señalaron que las transformaciones emancipadoras prometidas en el
combate con el Antiguo Régimen resultarían, finalmente, en un nuevo modo de
opresión para la mayor parte de la sociedad. Basados en la forma de explotación
nueva, señalan a la propiedad privada como el elemento central para comprender la
nueva forma de organización social (burguesía). Los franceses sostenían la
concepción ilustrada de los lazos fraternos entre los hombres, la idea de un lazo
moral entre los integrantes del género humano, un lazo que había resultado
corrompido por la propiedad transformando a unos seres humanos en medios para
enriquecimiento y disfrute de otros. Como respuesta a esas formas de opresión
surgidas con las revoluciones burguesas, los socialistas utópicos comienzan la crítica
de la inmoralidad de la explotación, de la crueldad, de la miseria a la que someten a
gran porcentaje de la población, y promueven reformas sociales y mejoras en las
condiciones de vida de los obreros.
De las aspiraciones de los socialistas, de un proceso revolucionario más
radical y profundo, el pensamiento de Marx y de Engels conservan la aspiración de
una sociedad de iguales, a la eliminación de la explotación de unos hombres por
otros. Ambos reprochaban al socialismo, que ellos nombran como utópico, la falta
de un fundamento científico que explicara la forma en la que se producía la
dominación y la explotación a partir de la propiedad privada. Es por eso que la
indagación de Marx sigue el camino de la Economía Política, porque cree posible
encontrar en ella la explicación de aquello que es objeto de su denuncia.
•Economía política inglesa (siglo XVIII/XIX)→ los estudios de Marx sobre la economía
se extienden más allá de la producción de los liberales, pero es en el trabajo de “La teoría
del valor-trabajo” generado por Smith y David Ricardo donde Marx encuentra el punto
de apoyo de su propio desarrollo teórico. A partir de “La teoría del valor-trabajo” y de
la crítica al carácter deshistorizado de los aportes de la Economía Política, es que
Marx desarrolla sus propias nociones, las que le permiten llegar a la pieza clave para
la comprensión de la explotación en la sociedad burguesa: la apropiación que
realizan los burgueses de la plusvalía generada por los trabajadores.

Ideología alemana (1846) - Marx


Marx piensa el problema de “cómo concebir la historia del género humano”, a
partir de qué elementos poder pensar transformaciones que se han dado en la
historia del género humano. El punto de partida es la relación del género humano
con el mundo que se le presenta, tanto el mundo natural como el social. El género
humano forma parte, en la escala zoológica, de la naturaleza; no puede ser pensado
como excepción del orden natural. La crítica sobre la base de la cual es posible
realizar la toma de posición materialista es la crítica de la religión/cristianismo.
Terminada la crítica de la religión, saldado el problema de que el género humano es
una creación divina, puede empezarse a pensar el género humano en el marco de la
naturaleza. La naturaleza aparece en relación con el ser genérico como el cuerpo
inorgánico del hombre. El género humano está compuesto por individuos que tienen
un cuerpo orgánico (un cuerpo material/concreto) que tiene necesidades que, para
poder subsistir, tiene que satisfacer acudiendo al cuerpo inorgánico, que es la
naturaleza, tomando de ella aquello sin lo cual el cuerpo orgánico no podría
subsistir. Tenemos un intercambio constante con la naturaleza, un intercambio
metabólico. Esas necesidades promueven la actividad, nos mueven a ir sobre la
naturaleza para tomar de ella partes que nos permitan satisfacer necesidades. Pero
no siempre lo que necesitamos de la naturaleza está disponible en el modo que lo
necesitamos, por lo tanto, los miembros de la especie, desgastan energía contenida
en su cuerpo (fuerza de trabajo) para apropiarse de esa porción de naturaleza y
transformarla en función de darle la forma necesaria para que sirva a mi necesidad,
para que sea útil para lo que necesito. En este proceso de apropiación y
transformación, los miembros de la especie entablan relaciones entre los seres
humanos, mediadas por los instrumentos con los cuales van a operar en la
naturaleza y que han variado a lo largo de la historia. La historia de esta humanidad,
que produce apropiándose de la naturaleza, es la historia, también, de cómo ha
variado las formas de producir, los instrumentos con los cuales se produce. Al
mismo tiempo que varían estos instrumentos, varía el tipo de relaciones que los
hombres establecen.
En el proceso en el cual nos apropiamos de la naturaleza y desgastamos
fuerza de trabajo, vamos produciendo una objetivación de la energía: vamos dejando
nuestra fuerza de trabajo que estaba depositada en el cuerpo puesta sobre el objeto,
dándole forma a esa materia que tomamos de la naturaleza. El proceso de la
reflexión pone en juego la reproducción de los modos en los que ya se viene
haciendo la actividad, con la posibilidad de producir innovaciones/creaciones en ese
proceso. Este proceso de objetivación junto con la reflexividad es lo que se
denomina praxis. La producción de lo que necesitamos para satisfacer necesidades,
también implica un momento de consumo. Se construye un círculo en el que
constantemente tenemos necesidades que se renuevan, este círculo se puede
caracterizar como el intercambio metabólico con la naturaleza.
La libertad es concebida para Marx como aquellos momentos en los cuales,
una vez satisfecha la necesidad, nos queda tiempo de actividad disponible para
producir alguna otra cosa. Como libertad de la necesidad en un determinado
momento, es una libertad parcial.
Praxis: todo tipo de actividad humana sobre la naturaleza que supone
intercambio metabólico y humanización de la naturaleza (en el marco de la
transformación de la naturaleza se suscita el conjunto de la vida social). La forma en
que nos organizamos para producir adquiere una consolidación que se autonomiza
de los productores, toma vida propia en el sentido que constituye una segunda
naturaleza. Así como la naturaleza tiene leyes de cómo funciona, independientes de
la voluntad de los seres humanos, lo mismo pasa en relación con la vida social: los
hombres creamos los medios con los que producimos, las relaciones en el marco de
las cuales producimos, somos los que hacemos la vida social pero, al mismo tiempo,
la vida social se independiza de nosotros y se vuelve ajena a nuestro manejo
voluntario. Los hombres hacen la historia y pueden cambiarla organizándose, pero
la vida social, una vez que se empiezan a crear cosas, adquiere un cierto nivel de
autonomía y tenemos que lidiar con esas leyes de la vida colectiva como lidiamos
con las leyes del mundo natural: tomándolas como punto de apoyo para nuestra
acción. La producción implica una apropiación de la naturaleza, que se hace en el
marco de ciertas rsp, y por intermedio de una forma particular de producir.
A partir de cuatro premisas Marx propone fundar la posición materialista para
concebir la historia humana:
1. Los hombres primero tienen que, para poder hacer cualquier otra cosa, tener
condiciones de sostenerse materialmente con vida, estar en condiciones de
producir y reproducir su propia existencia y la existencia de cualquier otro ser
humano. Tienen que satisfacer necesidades.
2. Alcanzar la satisfacción de las necesidades que están ligadas al sostenimiento
material de nuestro propio cuerpo orgánico, desenlaza la aparición de nuevas
necesidades de otras cosas. El primer hecho histórico, lo que nos introduce en
la dimensión histórica del género humano, es el hecho del empleo de nuestra
energía e ingenio en generar un elemento mediador para apropiarnos de la
naturaleza. La aparición de nuevas necesidades constituye el primer hecho
histórico.
3. El punto de partida de las rsp, en el marco de las cuales cada uno busca
garantizar su propia existencia, es en las relaciones familiares. Así como nos
reproducimos materialmente a nosotros mismos, reproducimos a la especie a
partir de la procreación en el seno de los vínculos entre hombre y mujer. Es
en el seno de la familia en el cual se da la primera forma de división natural
del trabajo entre varones y mujeres, ligada al problema de la procreación. Es
una formación de comunidades en las cuales todavía no existe el excedente.
Marx luego propone una división social del trabajo asociada a la posibilidad
de generación, por parte de las comunidades humanas, de excedente de
producción. No aparece hasta el momento en el que los colectivos humanos
son capaces de producir más que aquello que consumen inmediatamente para
su propio sostenimiento. La división social del trabajo permite que la
producción realizada en exceso por algunos sea apropiada por otros que se
van a dedicar a tareas que no son la producción directa. Esta primera división
social del trabajo se caracteriza como la diferenciación entre trabajo manual y
trabajo intelectual, este último no está ligado a la apropiación inmediata y
directa de la naturaleza con fines de producir aquello que satisface las
necesidades.
4. Al producir y reproducir su propia existencia, los individuos cooperan entre
sí. Para poder tomar de la naturaleza aquello que es necesario para su propia
satisfacción van a establecer relaciones que tienen que ver con el problema de
la reproducción y con la posibilidad de enlazarse para cooperar y realizar
tareas que por sí solos no podrían llevar adelante. Las primeras rsp, ligadas a
una división natural del trabajo, implicaban formas de cooperación entre los
seres humanos que van a ser de cooperación hasta el momento en que
aparezca la posibilidad de producir excedente. Al producir excedente, no sólo
van a ser de cooperación y pasar a una forma social del trabajo (producción de
más por unos y apropiación por otros), sino que van a aparecer las relaciones
que implican una forma de explotación/subordinación/dominación de unos
por otros. Son relaciones cooperativas y conflictivas.

Marx propone un modo de invertir la posición filosófica hegeliana, que


supone un cuestionamiento en el punto de partida de la forma en que Hegel pensó a
la filosofía de la historia. En “Ideología alemana” Marx plantea que no podríamos
comprender la historia de la humanidad tomando como punto de partida, para el
análisis de esa historia, la forma en la que los hombres se han representado lo que
ellos mismos son, las formas de conciencia a partir de las cuales los hombres se han
pensado a sí mismos o a sus comunidades. Supone que esas ideas que los hombres
han pensado pueden ser un punto de partida pero no un punto de llegada. Las
formas de conciencia generadas en la historia deben ser tomadas en consideración
como punto de apoyo para pensar la forma en la que efectivamente los grupos
humanos se organizaban para producir. No se parte de lo que los hombres dicen, se
representan o se imaginan que son; tomar las representaciones como clave exclusiva
de explicación de la historia humana sería erróneo. Para poder comprender por qué
tienen esas representaciones del mundo, es necesario comprender la relación
existente (relación de determinación) entre cómo se organizan materialmente y las
representaciones que emergen de esa forma en que materialmente están
organizados. Las ideas/representaciones/formas de conciencia son una expresión de
la vida material de las comunidades humanas, de esa forma material de organización
de la vida colectiva.
La inversión implica que nunca podemos considerar que es la forma en que
los hombres han pensado su vida la clave explicativa de su propia existencia, sino
que es la vía que nos permite ingresar a intentar comprender la forma en la que
materialmente producen y reproducen su existencia. Partir de la conciencia como si
fuera efectivamente el elemento determinante, implica tener el hombre cabeza
abajo. Para poder comprender los diferentes momentos de la historia de la
humanidad, es necesario comprender cómo se organizaban para producir.
El modo de producir implica comprender, tanto los aspectos que tienen que
ver con las formas de conciencia, como aquellos elementos materiales que
organizan la vida y que determinan esas formas de conciencia. Las rsp son
relaciones que los miembros de la especie encuentran ya formadas en el momento
en el que nacen, nos anteceden y se nos imponen como algo ajeno a nuestra
voluntad. Encontramos las rsp ya existentes y un grado de desarrollo de las fuerzas
productivas (fp), nos encontramos con lo que los individuos producen y con el modo
en que los individuos producen su propia existencia. Conocer el modo en que se
organiza la producción y la reproducción de la vida de un conjunto de seres
humanos, implica tomar en consideración aspectos estructurales (ligados a los
aspectos materiales que determinan el modo en que esa comunidad se organiza para
producir) y superestructurales (formas de conciencia que implican cierta forma de
organización jurídica y política, e ideológica).

•Aspectos estructurales: ligados a cómo esa sociedad produce y garantiza sus


propias condiciones de supervivencia. Examina, por un lado, qué grado de desarrollo
han alcanzado, en esa formación histórica, las fuerzas productivas materiales (de
qué manera han logrado desarrollar instrumentos y medios de producción, formas
de conocimiento, tecnologías, etc. que le permiten apropiarse de la naturaleza y
transformarla). En la concepción marxiana, la naturaleza se historiza, adquiere
forma según con qué instrumentos, los seres humanos, se dirigen a ella para
apropiársela (el petróleo estropeaba la tierra hasta que se lo utilizó como
combustible). La naturaleza adquiere una determinada forma en relación con el
desarrollo de los medios de producción. De acuerdo al desarrollo de las fuerzas
productivas materiales se van a dar distintos tipos de relaciones entre los grupos
sociales a los fines de poder producir. Van a estar condicionadas por la forma en
que, determinados grupos humanos, se han apropiado de los elementos
indispensables para realizar esa producción, que es lo que genera las diferencias
entre los distintos grupos que entran en las rsp. La distinción entre productores y no
productores es la distinción de los grupos que entran en las rsp bajo la forma de
clases. Estas rsp, que se expresan como relación entre clases, son necesarias,
independiente de la voluntad de quienes entran en ellas, e históricas, van
cambiando en la medida en que el desarrollo de las fuerzas productivas las van
modificando. Las clases expresan relaciones entre propietarios (quienes no
producen y los que se apropian de lo que los productores generan en más) y no
propietarios. Las relaciones de propiedad indican relaciones de apropiación y
desapropiamiento, un grupo humano va a ser desapropiado de aquello que genera
mientras que otros se van a apropiar de eso.

•Aspectos superestructurales:
1. Conciencia: percepción de nuestra mente de lo que ocurre fuera de nosotros.
Hace referencia a la capacidad humana de representarse el mundo, la
naturaleza, tal como se nos aparece, en su carácter fenoménico. La conciencia
es conciencia del mundo pero también es conciencia de nosotros mismos. Se
forma en el curso de la actividad social de producir, y es el resultado del
desarrollo social de la producción y reproducción de nuestra existencia como
colectivo. El hombre adquiere conciencia de la relación con la naturaleza y
con los otros hombres con los que se vincula en la producción. Aparece como
consecuencia del trabajo humano colectivamente desarrollado, implica una
actitud activa y reflexiva con respecto al mundo natural y social. El trabajo es
caracterizado como una actividad vital consciente.
Nunca puede ser conciencia pura, algo autónomo o independiente,
despegado de la realidad material que la engendra. La conciencia expresa las
condiciones históricas de las prácticas de las que emerge, está sujeta al
desarrollo alcanzado por las fp, al tipo de rsp existentes en ese momento, las
formas de conciencia son históricas.
No hay conciencia sin lenguaje, la materialidad del sonido como
elemento determinante de la posibilidad humana de conciencia. El lenguaje
es nuestra conciencia práctica, por él nos expresamos, manifestamos nuestra
conciencia, y al hacerlo, al mismo tiempo, manifestamos lo que somos
material y socialmente, decimos la forma en que vivimos. El lenguaje es
condición de las relaciones que establecemos para subsistir materialmente,
está orientado a hacer posible las relaciones entre los seres humanos. La
conciencia es conciencia social, es conciencia de la condición social del
animal humano, de su carácter gregario (que vive en comunidad). Lo social es
el punto de partida, somos primariamente seres sociales, que en el marco de
determinado modo de producción devenimos individuos, nos
individualizamos.
2. Conciencia falsa - ideología: el problema es cómo es posible que la
representación que se hace, a través de la conciencia, de la vida, no sea tal y
como la vida misma es, cómo puede ocurrir que las representaciones
distorsionen la realidad que expresan. La primera forma de conciencia
distorsionada es, para Marx, la religión natural (en comunidades con
economías de subsistencia), en donde la inermidad de los hombres frente a la
naturaleza los lleva a representar algún aspecto de la misma como entidades
omnipotentes, dotadas de capacidades que el ser humano carece. En el
extrañamiento los seres humanos crean algo, lo objetivan y se extrañan de
eso que ellos mismos han producido. Es la primera forma de conciencia
distorsionada porque aparece como el resultado de la imposibilidad de
conocer y dominar la naturaleza.
En la medida que las fp se desarrollan y se genera el excedente que
habilita a la división social del trabajo, las formas distorsionadas presentarán
otras formas de conciencia, desligadas del modo en que materialmente se
produce y distribuye lo que se ha producido. Los que acumulan y concentran
los productos (la clase dominante, que explota a los productores) están en
condiciones materiales de producir e imponer una ideología (formas de
conciencia falsa), caracterizada por distorsionar la realidad que expresa y de
la que emana. La conciencia siempre representa la realidad de la que emana,
sólo que no necesariamente la representa tal y como ella es; la representación
que se hace de la realidad no necesariamente es verdadera o válida.
Las ideas que constituyen la conciencia, constituyen siempre una
inversión: las formas ideológicas siempre invierten la relación sujeto-objeto,
presentando al sujeto productor como el objeto producido (que buen calce
que tiene este jean, es la habilidad de quien realiza el objeto lo que lo vuelve
con tal cualidad); siempre invierten la relación entre pasado-presente (o a la
inversa) al pretender que las cualidades/realidades presentes en el dia de hoy
existieron desde siempre (produce una abolición del futuro, desmontar la
posibilidad de un futuro en el que la acción voluntaria permita construir de
modo histórico un futuro diferente de las condiciones del presente).
Tiene una función legitimadora por la cual presenta los intereses
particulares de la clase dominante como intereses generales, lo que beneficie
a un grupo va a ser construido y presentado como algo que beneficie a todos.
Toda forma de conciencia ideológica tiene: una función política, la de
legitimar la dominación de unos grupos por otros; una función económica, la
de opacar la explotación de unos grupos por otros; su función general es
conservadora que está orientada a la permanencia del estado de cosas tal y
como está en una situación de dominación.
Para Marx es posible tener representaciones válidas/verdaderas de la
realidad, pero para llegar a ellas es necesario el ejercicio de la crítica sobre las
representaciones falsas. Tomar lo dado para someterlo a la crítica para ir de la
apariencia a las esencias. Sólo en la medida en que la lucha conduzca a la
abolición de las contradicciones de clase que anidan en la sociedad de la que
surge esa ideología, será posible entonces que tengamos una conciencia
transparente y verdadera de las condiciones materiales de nuestra propia
existencia.
3. Forma de organización del Derecho y el Estado: para Marx hay una historia de
la humanidad bajo la forma de la organización de la vida comunitaria hasta el
advenimiento de la sociedad burguesa, porque las formas de propiedad
anteriores no están ligadas al individuo sino a la pertenencia al grupo
(propiedad tribal). Hasta la sociedad burguesa, propiedad y posesión del
objeto permanecen conectadas, poseer es ser propietario.
Con la sociedad moderna se separa propiedad de posesión, el derecho a
la propiedad va a quedar desligado, a través de la aparición del Derecho
privado, de la posesión. La formación de este Derecho es una condición
indispensable para que la sociedad burguesa se complete, la generalización
del derecho de propiedad como propiedad privada es condición en la medida
que los propietarios de los medios de producción no van a ser quienes hagan
uso de esos medios, ya que van a estar en manos de los trabajadores. Es por
eso que propiedad y posesión van a tener que ser separados, para que las
condiciones de la sociedad burguesa se completen.
En las sociedades de propiedad privada generalizada, el Estado y el
proletariado van a resultar desapropiados. En la sociedad burguesa el Estado
queda desprovisto de propiedad, de modo tal que el Estado moderno carece
de fuente de financiamiento, por lo que queda supeditado a dos formas
primordiales de sustento: los impuestos a quienes tienen un excedente, la
clase dominante (quienes tienen la capacidad de imponer ideas, por lo que va
a ser dificultoso poder imponer un impuesto); el endeudamiento público, que
hace que el Estado dependa, esté supeditado, a los intereses de quienes están
en condiciones de financiar la deuda. Los Estados quedan a merced de la clase
dominante.
Para Marx, la idea del Estado como tercero mediador sólo es posible en
las sociedades en las que todavía las formas estamentales del antiguo
régimen (sociedad feudal) no han terminado de desaparecer. Pero en las
sociedades en donde la burguesía ya se instauró como clase dominante, el
Estado pasa a ser una especie de agencia que gestiona sus intereses, queda
subsumido a ser el brazo ejecutor. Se crea la apariencia de que el Estado
encarna y es el vehículo de la voluntad del conjunto de los integrantes de la
sociedad, y esta idea es en realidad una ficción, ya que no podría ser la
resultante de los intereses de todos ya que queda condicionado por los
intereses de la clase dominante.

También podría gustarte