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La inteligencia artificial (IA) ha evolucionado desde la década de 1950, con pioneros como Alan Turing y John McCarthy, hasta convertirse en una parte integral de la vida cotidiana. Aunque la IA ofrece beneficios en la automatización de tareas, también plantea preocupaciones sobre el desempleo y la calidad de vida. A través de ejemplos cinematográficos, se cuestiona si la IA puede desarrollar emociones y tomar decisiones complejas basadas en sentimientos humanos.

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La inteligencia artificial (IA) ha evolucionado desde la década de 1950, con pioneros como Alan Turing y John McCarthy, hasta convertirse en una parte integral de la vida cotidiana. Aunque la IA ofrece beneficios en la automatización de tareas, también plantea preocupaciones sobre el desempleo y la calidad de vida. A través de ejemplos cinematográficos, se cuestiona si la IA puede desarrollar emociones y tomar decisiones complejas basadas en sentimientos humanos.

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La inteligencia artificial (IA) ha marcado un hito en el siglo XXI,

adquiriendo un nivel al alcance de todos, desde la invención de una


computadora hasta robots capaces de interactuar con los humanos. Y
aun sigue desarrollándose más y más.

Pero si hablamos de la IA es necesario conocer sus principios, creadores


y necesidades.

Nos remontamos a la década de 1950, científicos como Alang Turing y


John McCarthy, comienzan a crear maquinad capaces de pensar y tomar
decisiones de manera autónoma, se inicia con programas que puedan
imitar la inteligencia humana; como juegos de ajedrez o resolución de
algoritmos.

En el campo de la inteligencia artificial, Turing es conocido sobre todo


por la concepción de la “prueba de turing”, un criterio según el cual
puede juzgarse la inteligencia de una máquina si sus respuestas en la
prueba son indiscutibles de las del ser humano.

A lo largo de las décadas los avances en la tecnología, el procesamiento


de las computadoras y desarrollos de algoritmos más sofisticados, han
permitido que la IA se convierta en una realidad practica en nuestra vida
cotidiana, asistentes virtuales, celulares, sistemas de reconocimiento de
películas, vehículos autónomos, maquinas programadas para hacer
labores caseras y en industrias y muchas cosas mas.

Si nos enfocamos en el ámbito laboral podemos decir que sería


beneficioso para un empleador suministrar máquinas que realicen
labores humanas básicas como empacar alimentos, ensamblar partes
mecánicas, labores de aseo, etcétera, pero; aumentaría el desempleo,
la pobreza, y la miseria socavarán la calidad de vida y la convivencia
pacifica. ¿Puede la inteligencia artificial reemplazar al hombre?.

Ahora, analicemos la IA basándonos en algunos relatos


cinematográficos, y si analizamos a profundidad podemos llegar a la
misma conclusión.

1. Yo robot (I robot): Un tema que relaciona la IA con los seres


humanos, uno de ellos son las implicaciones en la sociedad de la
aparición de un robot que tenga libre albedrío, que pueda incluso
dañar a un ser humano si lo considera oportuno.
2. Inteligencia artificial: Una máquina que imita los rasgos físicos de
un niño, pero no convence a su “madre” por la capacidad errónea
de pensar, en la forma de sentir y su perfección sin cometer
errores.
3. El hombre bicentenario: Este robot que está en una familia por
generaciones, va desarrollando sentimientos y conciencia, hasta
llegar a ser reconocido como un hombre ante la sociedad.

Estos ejemplos antes mencionados nos abre una serie de interrogantes

¿ Puede la IA desarrollar sentimientos tales como alegría, tristeza, amor?

¿Puede la IA soñar?

¿Será capaz la Inteligencia artificial ir más allá del raciocinio lógico del
ser humano?.

Ejemplo: Si te toca decidir entre salvar a tu hijo o salvar 100 vidas, ¿ que
harías?, más que mi lógica sería mis sentimientos los que elegirían a mi
hijo por encima de todo, pero, ¿Qué haría un robot con IA en este caso?,
se basaría en algoritmos porque así fue programada.

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