CAPÍTULO 3
FÓRMULA DE DÍA POR
DÍA
Una persona con un compromiso vale más que cien que solo
tienen un interés. —Mary Crawley
ESPUÉS de que hayas establecido tus metas, existe una fórmula que
D puedes usar para alcanzar tus metas. Este capítulo te da maneras en que
puedes acercarte más y más a tus metas—día por día. Para comenzar,
estoy convencido de que las personas que hacen compromisos para alcanzar
sus metas son las personas que las van a alcanzar.
Las personas que se
comprometen a alcanzar sus
metas son quienes las van a
alcanzar.
PA S O 1 : C O M P R O M I S O
Hace algunos años, un joven entrenador de fútbol americano de la
Universidad de Carolina del Sur fue despedido después de su primera
temporada en su primer empleo. No solo le dijo el entrenador principal que,
“Ya no hay nada más para ti aquí,” sino que también le aconsejó que dejara
la carrera como entrenador y le dijo al joven, “Tenemos que enfrentarlo;
simplemente no estás hecho para esto”.
Pero el joven había establecido su meta: Había hecho un compromiso.
Había dicho, “Algún día voy a entrenar en la Universidad de Notre Dame”.
La Universidad el Estado de Ohio le dio una oportunidad, y fue asistente
allí por un par de años. Luego William and Mary College le habló y allí
trabajó como el entrenador principal. La Universidad de Carolina del Norte
lo contrató y estuvo allí por cuatro años y tuvieron su mejor récord que
habían tenido en su existencia, con su sola pérdida.
De allí se fue a trabajar para el equipo profesional los Jets de Nueva
York por una temporada, pero él extrañaba mucho entrenar a jóvenes
universitarios y ayudarles a moldear su carácter. La Universidad de
Arkansas lo contrató y tuvo una carrera sumamente exitosa allí. Obtuvieron
el mejor récord de una sola pérdida que jamás habían tenido. Antes de
llevar al equipo a jugar con la Universidad de Oklahoma en el Tazón de
Naranjas, los medios especularon que Oklahoma era un equipo demasiado
poderoso y que el equipo de Arkansas se las llevaba de perder. Para
complicar el problema, tres de los jugadores ofensivos, todos los ofensivos
del equipo de Arkansas, habían sido encontrados con una mujer en su
habitación. Hubo una investigación y descubrieron que todo era cierto y el
entrenador inmediatamente despidió a los tres jugadores,
Los medios otra vez especularon que lo mejor sería que él rechazara la
invitación al Tazón de Naranjas y así permitir que alguien más aceptara la
invitación—un equipo que sería un oponente más merecedor del equipo de
Oklahoma. Pero el entrenador era un hombre comprometido. Miró al
equipo que le sobraba y no se preocupó acerca de lo que no tenía. Él
acentuó lo positivo y desarrolló un plan seguro para el juego. El resto es
historia—Arkansas ganó un juego por un amplio margen.
Él dejó la Universidad de Arkansas y llegó a ser el entrenador principal
de la Universidad de Minnesota. Cuando aceptó el contrato de Minnesota,
dijo que lo aceptaría pero bajo la provisión de que le permitirían salirse de
su contrato si ocurría una de las siguientes dos condiciones: si lograba
llevar al equipo de Minnesota a un juego de tazón dentro de dos años o si la
Universidad de Notre Dame quería contratarlo para ser su entrenador
principal. Ya nuevamente estaba estableciendo metas. Pues, dentro de dos
años la Universidad de Minnesota recibió la invitación de jugar en un juego
de tazón y la Universidad de Notre Dame le pidió que fuera su entrenador
principal.
Ahora, la cosa interesante es ésta: El liderazgo de Notre Dame supieron
que este entrenador era alguien que ellos querían desde el día que él
despidió a esos tres jugadores de su equipo cuando estaba en la Universidad
de Arkansas varios años atrás. Habían tomado su decisión el día que eso
ocurrió, diciendo, “Aquí está un hombre que está interesado en formar
carácter y desarrollar líderes. Éste es el hombre que queremos que sea
nuestro entrenador. La próxima vez que necesitemos un nuevo entrenador
principal en la Universidad de Notre Dame, lo estaremos llamando. Es
obvio que estoy hablando acerca de Lou Holtz.
El hecho es que yo conozco a Lou bastante bien. Él dijo que nunca hubo
una duda en su mente de que debía despedir a esos jugadores. Era lo
correcto. Lo que estoy diciendo es que, cuando tienes una base sólida con
un compromiso sólido y objetivos sólidos, tienes muchas más posibilidades
de alcanzar tus metas. Pero requiere compromiso.
Cuando tienes una base
sólida con un compromiso
sólido y objetivos sólidos,
tienes muchas más
posibilidades de alcanzar tus
metas.
[Link] COMPROMISO
Cuando escribí el libro, Nos veremos en la cumbre, las primeras
palabras que escribí, como mencioné previamente, fueron, “Puedes ir
adonde quieras ir. Puedes hacer lo que quieras hacer. Puedes ser como
quieres ser”. Cuando trabajé en el segmento acerca de metas en el libro,
escribí que yo pesaba 165 libras y que tenía una cintura de 34 pulgadas. El
momento que escribí eso, la verdad era que yo pesaba más de 200 libras y
tenía una cintura de 41 pulgadas. Yo me había hecho el compromiso de
bajar el peso y puse en letras impresas que lo haría.
No solo eso, sino que cuando había terminado el primer resumen del
libro y había escrito los títulos del libro y un poco del contenido, lo envié a
tres casas editoriales importantes, sabiendo que sin duda les emocionaría
mucho recibir esta propuesta de manuscrito escrito por un autor
desconocido. Yo sabía que en realidad esas tres casas editoriales pelearían
entre sí, cada una tratando de darme la mejor oferta para tener el honor de
publicar mi libro. Ya se imaginan mi conmoción, pena y desilusión cuando
recibí cartas de las tres editoriales en las que me decían que no creían que
mi libro se iba a vender.
Pues, ahora yo estaba mejor enterado. Pero es una cosa que yo le diga al
jefe editorial, “¿Qué le parece si publica mi libro y si se vende, no me
tienen que pagar regalías ...y si no se vende, pues, lo lamento mucho”? Es
una cosa que yo logre que inviertan su dinero; pero la pregunta era,
¿realmente creía yo la filosofía que había estado compartiendo por todo el
país? ¿Realmente creía que el libro se iba a vender? Tenía que tomar una
decisión.
Decidí publicar el libro por mi propia cuenta. Un amigo me dijo que si
yo vendía 25,000 ejemplares, tendría un libro de mejor venta. El prospecto
me parecía enormemente atractivo. Decidí imprimir 25,000 ejemplares. No
sé si conoces algo acerca de publicar libros, pero permíteme decirte dos
verdades: Primero, el primer ejemplar te costará más que los próximos
24,999 ejemplares. La segunda cosa es que esos otros 24,999 cuestan
mucho dinero, especialmente si no lo tienes. Decidí, sin embargo, que yo
firmemente creía que el libro se vendería. Decidí seguir adelante y publicar
el libro. Eso es compromiso.
¿Puedes imaginarme con un almacén lleno de libros que decían que yo
pesaba 165 libras y que me presentara pesando 202? Yo seguiría teniendo
un almacén lleno de libros. Permíteme decirte cómo es la naturaleza
humana. Si te miento una vez acerca de una sola cosa, de ahí en adelante
vas a dudar de cada cosa que yo te diga. De la misma manera, si tú me
mientes una sola vez acerca de una cosa y que yo sé que es una mentira
intencional, yo dudaré de cada cosa que me digas en adelante. Si yo no
perdía el peso, yo bien me podía imaginar a muchas personas leyendo el
libro donde yo decía que pesaba 165 libras, pero luego me verían y verían
mis 202 libras. Yo no tenía duda alguna que entonces todos se preguntarían
cuáles otras mentiras había contado. Así que perdí el peso, cumpliendo así
mi compromiso.
Amigo, te tienes que comprometer a cumplir tu meta si esperas alcanzar
la meta.
PA S O 2 : R E S P O N S A B I L I D A D
El segundo paso es guardar un registro diario de responsabilidad
personal muy detallado. Lo puedo decir de cuatro mil maneras diferentes,
pero la conclusión es que a menos te disciplines a diario de guardar un
registro de lo que haces, las probabilidades son muy fuertes de que no
alcanzarás tus metas. Simplemente perderás de vista lo que dices que es
extremadamente importante para ti. Cada noche es cuando debes escribir
tus planes para el siguiente día.
Peter Drucker hizo una observación acerca del manejo del tiempo y
condujo presentaciones tituladas, “Conozca vuestro tiempo”. Él dijo, “El
tiempo es el recurso más escaso, y a menos que se administre, no se puede
administrar nada más”. Y, “Si quieres mejorar cómo manejas el tiempo,
¡deja de hacer lo que no se necesita hacer!”
Ahora, recuerda, solo estás trabajando en cuatro a seis metas en tu lista.
Así que una vez a la semana necesitas mirar esas metas y decidir cuáles vas
a trabajar esa semana. Durante el curso de la semana en mi planificador de
rendimiento, si no hago nada todo ese día para esa meta, escribo “nada” en
tinta roja. Al final de la semana, echo un vistazo rápido e instantáneamente
sé que estoy encaminado a tener problemas. Si no lo hago un día, no es gran
cosa. Si no lo logro dos días, posiblemente necesite comenzar a explorar,
porque voy a tener problemas. Toma en serio todos los días esta tarea diaria
de responsabilidad personal. Solo te tardará diez minutos cada noche.
Si vas a alcanzar tus metas,
necesitas empezar con un
fundamento sólido, que
consiste en honestidad,
carácter, integridad, lealtad, fe
y confianza.
PA S O 3 : F U N D A M E N T O S Ó L I D O
Si vas a alcanzar tus metas, tienes que empezar con un fundamento
sólido, que consiste en honestidad, carácter, integridad, lealtad, confianza,
amor y fe. Cuando yo estaba en Calgary, Canadá, tuve la oportunidad de ir a
Calgary Tower para cenar. Cuando entré al elevador, se emitió una
grabación que decía que la torre medía 626 pies (casi 191 metros). Yo solo
lo podía visualizar al pensar en dos campos de fútbol americano y luego
agregarle 26 pies (8 m) más. Me podía identificar con eso, así que esa era la
imagen que tenía en mi mente. Luego la grabación dijo que la estructura
pesa 13,000 toneladas y que 7,000 de esas toneladas están bajo tierra.
Cuando tienes un fundamento como ese, puedes levantar algo 626 pies en el
aire o aun más.
En cualquier ciudad del mundo, un buen ingeniero puede mirar un hoyo
escavado en la tierra y decirte qué tan amplio, alto y ancho será el futuro
edificio—simplemente al mirar la clase de fundamento que va a tener.
No me importa si tu futuro está en los deportes, el entretenimiento, la
música, las ventas, la educación, las leyes o la medicina. No hace ninguna
diferencia qué es tu futuro y cuáles son tus metas. Pero esto te puedo decir
con certeza; si tienes un fundamento sólido sobre el cual edificar, las
probabilidades se incrementan dramáticamente de que alcanzarás tus metas.
Estos principios funcionan para una nación, familia, individuos y empresas.
Tienes que tener un fundamento sólido.
Mortimer Feinberg, PhD, escribió un libro titulado Corporate Bigamy
(Bigamia Corporativa). En su libro, cuenta que entrevistó a cien Directores
Ejecutivos más destacados entre las compañías de Fortune 500—una lista
anual que clasifica a las 500 corporaciones más grandes de los Estados
Unidos según sus ingresos totales. El Dr. Feinberg hizo la pregunta, “¿Qué
es necesario para llegar a la cumbre en su carrera y permanecer allí?” Y el
consenso fue: Tienes que formar una carrera exitosa basada en la honestidad
y carácter e integridad y motivación. Lo resumieron diciendo que cualquier
persona deshonesta que cree que puede llegar a la cumbre y permanecer allí
es un tonto. No se puede decir esto de manera más fuerte.
Y, sin embargo, más del 70 por ciento de los hombres de negocio en los
programas de la televisión—son menos duros con las mujeres—son
representados como estafadores y/o maleantes—lo opuesto a la realidad de
la vida.
PA S O 4 : V O C A B U L A R I O
Si quieres alcanzar tus metas, necesitas cambiar tu vocabulario de
negativo a positivo. ¿Recuerdas cuando ese reloj de la oportunidad sonaba
cada mañana a las 5:30 y yo me levantaba a correr? Muchas personas me
han preguntado, “Durante ese tiempo, ¿realmente disfrutabas de levantarte
y correr tanto?” Te voy a decir que absolutamente lo aborrecía.
Me estiraba para apagar ese despertador y permanecía acostado por unos
momentos pensando, Ziglar, ¿qué está haciendo un gordito de cuarenta y
seis años como tú al levantarse y correr por todo el vecindario ? Luego
miraba mi cintura de 41 pulgadas y pensaba, ¿En realidad quieres verte
como te ves, o te quieres parecer a ese tipo en los shorts deportivos? Pues,
no me quería parecer a mí, así que lentamente me bajaba de la cama
sintiéndome como mártir. Me ponía ese traje deportivo elegante, me dirigía
a la puerta principal, y luego salía y comenzaba a correr. Pero durante todo
el camino, me quejaba, ¿Qué estoy haciendo? ¿Estoy tratando de matarme?
Pero yo dije que lo iba a hacer ... así que lo voy a hacer.
Si quieres alcanzar tus metas,
tienes que cambiar tu
vocabulario de negativo a
positivo.
Oh, y no creas ni por un minuto que yo no les contaba a personas
alrededor del todo el país acerca del sacrificio que estaba haciendo. Cómo
me levantaba en la mañana para hacer esta cosa porque estaba
comprometido a hacerlo—y si estoy comprometido a hacerlo, lo voy a
hacer. Si lo dije una vez, lo he dicho miles de veces, levantaba mi voz en
alto y decía, “¡Tienes que pagar el precio!” Puras tonterías.
La realidad me golpeó un bello día de primavera en Portland, Oregon,
con el clima de 78 grados (Fahrenheit), mientras corría en el campus de la
Universidad Portland State. De repente me di cuenta del hecho de que yo
estaba respirando con mucha facilidad y que el suelo bajo mis pies fluía
suavemente.
Y ese día, amigo, fue la primera vez que comprendí que no pagas el
precio por la buena salud, disfrutas de los beneficios de la buena salud. No
paga s el precio del éxito, pagas el precio del fracaso—disfrutas de los
beneficios del éxito . No pagas el precio por un buen matrimonio, pagas el
precio por un mal matrimonio— disfrutas de los beneficios de un buen
matrimonio.
Si de verdad quieres alcanzar tus metas, necesitas cambiar tu
vocabulario de negativo a positivo. En verdad lo tienes que hacer.
No pagas el precio por la
buena salud, disfrutas los
beneficios de la buena salud.
No pagas el precio del éxito,
pagas el precio del fracaso—
disfrutas los beneficios del
éxito.
PA S O 5 : B O C A D O S P E Q U E Ñ O S
Si de verdad quieres alcanzar tu meta, divide la travesía en pequeños
bocados. Cuando yo estaba escribiendo el libro y perdiendo peso, el médico
me dijo que perdiera treinta y siete libras, peo no me dijo cuánto tiempo me
debía tardar en lograrlo. Yo estaba escribiendo el libro en entonces, y
concluí, basado en lo que yo ya había hecho, que me tardaría diez meses
para escribir el libro. Así que pensé, Pues si me voy a tardar 10 meses para
escribir el libro, simplemente bajaré de peso mientras escribo. Lo dividiré y
perderé tres libras y siete décimos por mes. Recuerda, tienes que visualizar
que ya has logrado tu meta. Tienes que comprometerte emocionalmente a
ello—visualizar y creer que puedes llegar.
Yo sabía que podía perder tres libras y siete décimos al mes. Eso no es
siquiera una libra por semana. Así que yo estaba total y completamente 100
por ciento confiado de que lo podría lograr. Estaba tan confiado que ni
siquiera me di la molestia de empezar por veintinueve días.
¿Conoces a alguien que decide las cosas a medias o siempre dice “lo
voy a hacer?” Son las personas que van a hacer eso y han decidido a medias
hacer eso. Pero invariablemente son quienes terminan nunca haciendo nada.
Siempre tienen pretextos tales como los hijos me mantienen demasiado
ocupado, es la temporada navideña, es la temporada de fútbol, el clima es
demasiado malo o bueno, la familia necesita de mi tiempo, es tiempo de
vacaciones de verano, etc.
Amigo, si tienes que esperar hasta que tu tía se mude de tu casa o que tu
cónyuge empiece a trabajar de día, o que las elecciones terminen, que el
nuevo senador sea elegido, los intereses bajen, o la inflación baje, o el
nuevo modelo de salga—si eres uno que espera hasta que suceda cambio
“afuera” antes de tomar decisiones internamente o tomar acciones, estás
perdiendo tiempo valioso. Empieza ahora mismo.
Después de malgastar esos veintinueve días, descubrí que si perdía siete
décimas de pulgada cada mes y nueve décimas de onza al día, dentro de los
diez meses bajaría el peso y tendría las medidas exactas. Y eso fue lo que
ocurrió. Exactamente.
Volvamos a mi libro. Nos Veremos en la Cubre tiene 384 páginas, y,
incluyendo las ediciones en otros idiomas y países, ha vendido más de dos
millones de ejemplares como mencioné previamente. Escribí una hoja y
cuarta al día todos los días por diez meses. Tomé bocados pequeños del
proyecto cada día.
Si eres uno que espera
cambio “afuera” antes de
tomar decisiones
internamente o tomar
acciones, estás malgastando
tiempo valioso. Empieza
ahora.
¿Cómo edificas un matrimonio magnífico? No se trata de la luna de
miel, la gran Navidad, o las vacaciones caras. Se trata de los actos diarios
de tiempo, respeto, afecto y cortesía que se muestran el uno al otro. Formas
a hijos positivos en un mundo negativo con inyecciones diarias de amor y
dirección y profundo interés. Formas una magnífica carrera, sin importar el
campo, por medio de hacer las pequeñas cosas que cuentan y hacen una
diferencia positiva. Se trata de tomar bocados pequeños que determinarán si
alcanzas tu meta o no.
Sé un mezquino del tiempo.
Permíteme subrayar que lo que realmente estoy diciendo es
simplemente ir en una dirección definida y organizar tu tiempo. Estoy
sugiriendo que al seguir estos procedimientos, estarás tomando el control.
Se ha dicho que el 90 por ciento de todas las personas independientes,
particularmente en el mundo de ventas y organizaciones empresariales y
medicina y derecho y tantas otras carreras, son dictadas por y sujetas a los
caprichos de casi toda persona que va y viene, imponiendo el tiempo de los
afectados, dándoles cosas que hacer. No saben cómo escaparse de estos
malgastadores de su tiempo. Cuando tenemos dirección en nuestras vidas,
tenemos el control de nuestras vidas. Tienes que convertirte en un mezquino
del tiempo.
PA S O 6 : P O N T E E N F O R M A
Si quieres alcanzar tus metas, te tienes que poner en forma. Hay
numerosos estudios que confirman que hay una correlación definitiva entre
las personas más exitosas en los Estados Unidos entre lo físico, mental y
espiritual y las personas que se cuidan físicamente.
Un amigo cercano, el doctor Forest Tennant, ha sido la autoridad
número uno en cuanto a las drogas en este país. Cuando Howard Hughes y
Elvis Presley murieron, enviaron las autopsias al Dr. Tennant. Tiene el
personal investigativo más grande, y es consultante para el NFL, NASCAR,
los Dodgers de Los Ángeles, el Departamento de Justicia, etc., El Dr.
Tennant trata el nivel más alto de la escalera corporativa.
Él dice que los Directores Ejecutivos casi nunca fuman cigarros, beben
licor o se involucran con drogas. No solo eso, sino que un estudio reveló
que sus intereses en los aspectos espirituales de la vida son
considerablemente más altos que la población general también. Además de
eso, estas personas exitosas están comprometidas con lo que están
haciendo, así que no tienen tiempo para cosas insensatas y prefieren pasar el
tiempo con sus familias.
Necesitamos ponernos en forma físicamente; necesitamos ponernos en
forma mentalmente, y necesitamos ponernos en forma espiritualmente—
todos están tan íntimamente relacionados. Yo soy en cierto sentido un
fanático en cuanto al acondicionamiento físico porque ha hecho una
diferencia dramática en mi vida. Mi nivel de energía es tanto más alto;
puedo hacer cosas a la edad de sesenta y uno que no podía hacer cuando
tenía veinticinco. Lo que estoy diciendo es que dentro de ti existe increíble
potencial—física, mental y espiritualmente.
No es fácil, pero cuando eres exigente contigo mismo, la vida va a ser
infinitamente más fácil para ti.
PA S O 7 : M A N E J A L A D E S I L U S I Ó N
Si en verdad quieres alcanzar tus metas, tienes que saber cómo
responder a la desilusión. En el otoño de 1987, la Universidad de Notre
Dame estaba jugando contra la Universidad Penn State. Estaban en el
cuarto parcial del encuentro y Penn State estaba ganando. Notre Dame se
dirigía hacia la zona final. Yo admiraba mucho al entrenador de Penn State,
pero Lou Holtz de Notre Dame es mi buen amigo.
No es lo que nos pasa, es
cómo manejamos lo que nos
pasa lo que hace la
diferencia.
Yo le iba a Notre Dame y se adelantaron hasta llegar al final del campo.
Faltaba un minuto en el juego. El ala cerrada de Notre Dame logró entrar
libremente a la zona final. El mariscal de campo le lanzó la pelota, la cual le
llegó directamente a las manos. Él toma la pelota y en ese momento Notre
Dame gana. Pero entonces se le cae la pelota, y Penn State gana. Se le cayó
la pelota. Diez de los once jugadores en el equipo de Notre Dame hicieron
todo lo que debían de hacer. Uno de ellos dejó caer la pelota.
Será muy interesante ver qué le ocurre en la vida al joven que dejó caer
la pelota y al mariscal de campo. Conozco bien a Lou Holz, y porque es un
hombre lleno de sabiduría y compasión, y porque es muy hábil en cuanto a
las relaciones humanas y la justicia natural, yo me imagino que hace mucho
tiempo él pudo ayudar a ese joven a dejar atrás esa mala movida.
Cuento esta historia primordialmente por una razón. Va a haber aquellas
ocasiones en la vida en que haces todo lo que debes hacer—y alguien más
va a dejar caer la pelota. Esa es parte de la vida. Pero, no es lo que nos
sucede, sino cómo manejamos lo que nos sucede, lo que hace la diferencia.
La motivación sigue a la
acción
PA S O 8 : D I S C I P L I N A
Si quieres alcanzar tus metas, tienes que disciplinarte . Una de las cosas
más difíciles que harás en la vida es lo que ahora voy a sugerir. Cuando te
levantes por la mañana necesitas tomar tu planificador de metas,
planificador de rendimiento o lo que estés usando y colocarlo debajo de tu
almohada. Esa noche cuando te prepares para acostarte, no te puedes dormir
hasta que hayas pasado diez minutos registrando tus actividades del día y
planeando seis cosas en las cuales vas a trabajar mañana. Necesitas
disciplinarte para hacer eso.
Muchas personas dicen, “Haré lo que me siento motivado a hacer”. Pero
la motivación sigue a la acción . La motivación, incidentalmente, también
crea energía. El Dr. Tennant dice que cuando corres, activas la glándula
pituitaria. Luego la glándula pituitaria sumerge al sistema con endorfinas, y
ese puede ser uno de los eventos más emocionantes de tu día. Disciplínate a
ponerte en forma en todos los aspectos de tu vida.
Ó
PA S O 9 : D I R E C C I Ó N
Traté con esto un poco anteriormente. ¿Qué haces cuando surgen
obstáculos? Cambia tu dirección para alcanzar tu objetivo—pero no
cambies tu decisión de llegar.
PA S O 1 0 : C O M PA R T E T U S M E TA S
Necesitas compartir ciertas metas y no compartir otras metas. A través
de los años me han hecho una pregunta más que cualquier otra, “¿Con
quién debo compartir mis metas?
Hay una regla básica que no está grabada en piedra, pero que creo que
es muy válida: comparte tus metas que tienen que ver con llegar a niveles
más altos con mucho cuidado. Si quieres ser el mariscal de campo principal,
el vendedor número uno, un autor, un compositor de música—comparte tu
meta solo con aquellas personas que puedes saber con toda seguridad que te
animarán a alcanzar esas metas.
Por ejemplo, si dos vendedores, John y Paula, representan a la misma
compañía y el mismo producto, y John le dice a Paula, “¡Yo voy a ser el
número uno este año! ¡Voy a vender más que cualquier otro!” Pues, Paula
no va a apoyar a John en esa meta porque ella también quiere ser número
uno. Pero si John comparte su meta con el gerente de ventas, el gerente le
va a dar la clase de estímulo que John en verdad necesita. Ten mucho
cuidado en cuanto a con quiénes compartes tus metas de ascenso.
Compártelos solo con las personas que te darán el ánimo que necesitas.
Por el otro lado, puedes cambiar tus metas de “dejar algo” con todos.
Esta clase de metas con las cosas que quieres dejar de hacer, como fumar,
beber, comer de más, perder la calma, ser descortés, etc. Es una meta de
dejar algo, que tiene que ver con la superación personal. Ponte en el punto
de mira y pide ayuda. Contar con otros que te ayuden a cumplir tus metas
de dejar algo puede ser beneficioso—como alguien que está colaborando en
equipo contigo.
Ten cuidado con quienes
compartes tus metas de
ascenso. Compártelas solo
con personas que te darán el
estímulo que necesitas.
PA S O 11 : J U G A D O R D E E Q U I P O
Para alcanzar tus metas, tienes que convertirte en un jugador de equipo.
¿Alguna vez has visto a los gansos canadienses volar en el cielo? Si
observas cuidadosamente, te darás cuenta de tres cosas. Primero, vuelan en
formación de V. Segundo, un lado de ese V es más largo que el otro. Y
tercero, de cuando en cuando parece que hay algo de confusión en la
bandada.
¿Te has dado cuenta de esas cosas? ¿Te has preguntado alguna vez por
qué un lado de ese V es más largo que el otro? Obviamente, es porque un
lado consiste en más gansos. La razón por qué vuelan en formación V, sin
embargo, es porque, según algunas pruebas en un túnel de viento, la
formación V permite a los gansos volar aproximadamente un 70 por ciento
más lejos de lo que volarían de otra manera. Y la razón por la confusión es
porque el ganso líder se cansa de estar luchando contra el viento.
Consecuentemente, periódicamente el líder descansa, lo cual crea aparente
confusión. Trabajan juntos para llegar a donde quieren llegar —un esfuerzo
de equipo.
Previamente mencioné a Joe Paterno, el entrenador de fútbol americano
de Penn State. Cuando él era el entrenador, era uno de los equipos más
enfocados en el equipo mismo en el país. Si eres fanático del fútbol,
probablemente te has dado cuenta de que los uniformes de Penn State no
son los más elegantes entre las universidades. De hecho, podrías
clasificarlos entre los más pobres. Joe Paterno es uno de los pocos
entrenadores que no pone los nombres de sus jugadores en las camisetas del
uniforme. Solo llevan los números. No buscan a la estrella sobresaliente—
buscan a jugadores sobresalientes—dentro del concepto de equipo. En 1988
cuando Penn State jugó por el campeonato de 1987 contra la Universidad
de Miami, jugaron contra Vinny Testaverde, un ganador del Trofeo
Heisman y considerado, en aquel entonces, uno de los mejores jugadores a
nivel universitario en los últimos cinco a diez años.
Pero Penn State, el equipo, les ganó a Testaverde y su equipo. Cuando
Penn State, el equipo, jugó contra Herschel Walker y la Universidad de
Georgia, Penn State, el equipo, les ganó a Herschel y la Universidad de
Georgia. Ganan como un equipo. Quizá preguntes, “¿Qué les pasa a los
individuos? ¿Sacrifican sus carreras a fin de ser jugadores de equipo?” La
respuesta es no. Penn State tenía la tercera cantidad más grande de
jugadores activos en la Liga Nacional de Fútbol entre las universidades en
los Estados Unidos durante el tiempo que Paterno fuera entrenador. Ahora,
¿por qué será eso? Los scouts y sus equipos profesionales prefieren el
talento sobresaliente que puede funcionar como un miembro del equipo más
que una estrella que no está tan orientado hacia el equipo total.
Al poner a su equipo en primer lugar, terminan en primer lugar. Sigue
siendo verdad—puedes tener todo en la vida que quieras si solo ayudas a
suficientes personas a conseguir lo que ellos quieren.
Alcanzas tus metas al ser un jugador de equipo. Si estás casado,
idealmente cuando tú y tu pareja se juntan y revisan sus planes y cooperan
juntos, las probabilidades de que ambos alcancen individualmente sus
metas se mejoran. La edición del 13 de enero de 1986 de la revista U.S.
News and World Report , reportó acerca del millón de millonarios en los
Estados Unidos en aquel tiempo. Algo intrigante fue descubierto. Por
ejemplo, considerablemente menos del uno por ciento de todos los
millonarios en los Estados Unidos habían ganado su dinero por medio del
entretenimiento, la televisión, la música, los deportes y la radio
combinados. El millonario típico había estado trabajando entre veinte y
treinta años supliendo necesidades básicas de la vida—y el millonario típico
seguía casado con su enamorada desde la preparatoria o la universidad. El
equipo es tan importante.
Los scouts y sus equipos
profesionales prefieren el
talento sobresaliente que
puede funcionar como un
miembro del equipo más que
una estrella que no está tan
orientado hacia su equipo.
PA S O 1 2 : R O M P E B A R R E R A S
Para alcanzar tus metas, tienes que saber cómo entrenar pulgas.
Probablemente has escuchado acerca de las dos pulgas que estaban al pie de
la colina y una dijo, “Bueno, ¿caminamos o encaminamos a un perro?” Me
imagino que es medio tonto, pero nos lleva al hecho de que puedes entrenar
a pulgas por medio de colocarlos en un frasco, tapar el frasco, y esas pulgas
saltarán y golpearán contra la tapa una y otra y otra vez. Después de un
tiempo, sin embargo, te darás cuenta de que aunque siguen saltando, ya no
están golpeando la tapa. Ese es un hecho absoluto. Luego, puedes quitar la
tapa y las pulgas seguirán saltando, pero no saltarán del frasco—se han
condicionado a ya no saltar tan alto. Y una vez que se han condicionado a
saltar solo hasta cierta altura—hasta allí se quedan las cosas.
Los humanos son exactamente iguales. Empiezan en la vida listos para
escalar esa montaña, escribir el libro, romper el récord. En camino, golpean
su cabeza o lastiman el dedo gordo de su pie, y se convierten en lo que
llamamos sinops (deletreado SINOP). Éstas son personas Susceptibles a la
Influencia Negativa de Otras Personas.
Un ejemplo clásico es la milla de cuatro minutos. Por años, los atletas
habían dicho, “¡Voy a romper la barrera! Voy a correr una milla en cuatro
minutos o menos”. Se formaban en la línea y se alistaban para echarse a
correr. Pero aun con sus pies en la línea, ellos sabían que nunca lo lograrían
porque la voz del entrenador les sonaba en la cabeza, “Nunca lo vas a
lograr. Posiblemente llegues al 4:02, posiblemente aun al 4:01, pero nadie
logrará romper la barrera de los cuatro minutos”. Luego las palabras del
médico resonaban: “¿Una milla de cuatro minutos? El cuerpo humano no lo
puede aguantar”. Nadie rompió esa barrera hasta que llegó Roger Bannister.
Para comenzar, Roger Bannister era un atleta de lo más excelente.
Segundo, tenía una actitud mental tremendamente positiva. Tercero, él
personificaba a un establecedor de metas. Había medido sus pasos. Los
había desglosado detalladamente. Él había tomado su tiempo para un cuarto
de milla, media milla, tres cuartos de milla, y así sucesivamente. Estaba en
la mejor condición física óptima. Y, era un jugador de equipo. Tenía a otros
tres tipos que servían de marcapasos con él.
Se establecieron los planes y él corrió una milla en poco menos de
cuatro minutos. Una de las fotografías clásicas de todos los tiempos muestra
a Roger Bannister cruzar la línea mientras John Landy de Australia, quien
había estado al frente, volteaba para ver dónde estaba Bannister —mientras
Bannister lo estaba sobrepasando al otro lado. Hay muchas lecciones de ese
evento— la diferencia entre ganar y salir en segundo lugar es muy pequeño.
Número dos, no es muy buena idea mirar atrás cuando deberías estar
mirando hacia adelante.
Desde que Bannister rompió la barrera, ha habido miles de corredores
que han corrido una milla en menos de cuatro minutos. ¿La razón?
Bannister estableció el camino. Cuando rompió la barrera, probó que no era
una imposibilidad física; era una barrera sicológica que se había roto.
Un rompedor de barrera es alguien que es impulsado internamente—no
influenciado por las negativas externas de la vida. Esa persona entiende que
puedes tener todo lo que quieres en la vida si solo ayudas a suficientes otras
personas a conseguir lo que ellas quieren. Los rompedores de barrera no les
dicen a otras personas dónde deben terminar; les muestran cómo avanzar.
No tratan de ver a través de las personas, sino que ayudan a las personas a
atravesar.
Puedes tener todo lo que
quieres en la vida si solo
ayudas a suficientes personas
a obtener lo que ellos quieren.
PA S O 1 3 : V E E L F U T U R O
Para alcanzar tus metas, necesitas verte alcanzarlas. Necesitas verte ya
allí, y alcanzando tu objetivo. Como saben, yo pegué la foto de ese tipo en
los shorts deportivos en el espejo de mi baño y yo me veía como una
persona con ese peso. Igualmente, necesitas verte en tu nueva casa.
Necesitas verte a ti y a tu cónyuge disfrutando de la relación que soñaron
tener cuando todavía estaban saliendo de novios. En tu mente, necesitas ver
a tus hijos crecer exitosamente y llegar a ser la clase de adultos que quieres
que sean.
El jugador de basquetbol que es exitoso literalmente ve a la pelota pasar
por la red aun antes de que él suelte la pelota. Jack Nicklaus dijo que su
mayor tiempo de práctica en el campo de golf ocurría aun antes de que él
llegara al campo de golf. Mientras volaba en su avión para llegar allí,
mentalmente jugaba cada hoyo en el ojo de su mente. Veía a la pelota volar
por la parte media del fairway. Vio a la pelota aterrizar suavemente en el
césped. Vio a esa pelota entrar en el hoyo.
Hace muchos años, un joven marinero estaba en alta mar en un barco.
Llegó un chubasco y le dijeron que necesitaba subir y recortar las velas.
Mientras estaba allí, cometió el error de mirar hacia abajo y ver la
turbulencia del mar combinado con el movimiento del barco; causó que
sintiera nausea y comenzó a perder su equilibrio. Un marinero mayor desde
abajo le gritó, “Mira hacia arriba, hijo; ¡mira hacia arriba!” El joven
marinero miró hacia arriba e inmediatamente recuperó su equilibrio. El
mensaje es muy claro— cuando lo que ves en tu derredor no es bueno, y
suele suceder, intenta mirar hacia arriba; allí siempre es bueno.
Necesitas ver el alcance. Cuando alcances una de tus metas,
inmediatamente necesitas establecer una nueva.
Fervientemente creo que las sugerencias en este libro harán una
diferencia dramática en tu vida. No te he dicho ni una sola cosa que yo
mismo no haya hecho. Cuando tuve el sueño de llegar a ser un orador, me
visualizaba en mi imaginación hacer todo lo que has leído. Me veía en la
plataforma. Veía a los públicos sentados allí con los ojos llenos de asombro
que un simple mortal pudiera pronunciar palabras de sabiduría tan
increíbles. En las conferencias que daba en mi mente, cuando contaba un
chiste, el público no solo se reía, sino que hasta rodaban en los pasillos. En
ocasiones cuando terminaba, se paraban y espontáneamente aplaudían por
diez minutos. Era fenomenal. La cosa hermosa acerca de la imaginación es
que puedes dejar que imagine cosas totalmente locas.
Cuando lo que ves en tu
derredor no es bueno, y suele
suceder, intenta mirar hacia
arriba; allí siempre es bueno.
Permíteme animarte a tener mucho cuidado de seguir las instrucciones
exactas que he estado dando. Ten mucho cuidado de verte alcanzar la meta
y de usar tu imaginación de esta manera. Ten la certeza absoluta de que
verdaderamente quieres lograr esos objetivos—porque si lo haces, funciona.
Te puedo decir que funciona. Estos principios y pasos para llevarte a
alcanzar tus metas son muy sensatos. Cuando te aferras a estas ideas y
sigues los procedimientos, sí lograrás tus metas.
ENTRE LOS POSTES
DE META
Estableciste tus metas al final del capítulo 2; ahora, después de leer el Capítulo 3 ,
conoces los pasos que tomar para lograr tus metas. En una escala de 1 (nada de interés) a
10 (mucho interés), ¿cuánto interés tienes en comprometerte seriamente a vivir los trece
atributos que se requieren para alcanzar tus cuatro metas?
Compromiso_____
Responsabilidad personal________
Fundamento sólido____
Vocabulario____
Bocados pequeños____
Ponerte en forma____
Manejar la desilusión____
Disciplina____
Dirección____
Compartir tus metas____
Jugador de Equipo____
Romper barreras____
Ver el futuro____
CAPÍTULO 4
LOS DESEOS DE TU
VIDA
ACE algunos años, antes de que fuera demasiado peligroso hacerlo, de
H cuando en cuando yo levantaba a un autoestopista. Cierto día levanté a
un joven cuando yo iba en camino a Pensacola, Florida, para dar una
conferencia.
Hubo una etapa en mi vida cuando yo sentía una responsabilidad moral
por tratar de entusiasmar, inspirar, motivar, estimular y educar a cada ser
humano con quien me topaba. Pues, era obvio que yo tenía a una audiencia
cautiva en esta ocasión en particular, porque el joven no podía más que
escucharme mientras estaba en el auto. Platicamos en el camino, y luego
apasionadamente empecé a compartir mi filosofía de vida y lo maravilloso
que era todo. Cuando terminé mi pequeña disertación, dije, “Pues bien, hijo,
¿cómo te gustaría ganar mucho dinero y ser verdaderamente exitoso en la
vida?”
Vi sus ojos que parecían mirar a lo lejos, y con una expresión deseosa en
su rostro, dijo, “Oh, no sería problema para mí”.
Esa no es exactamente la reacción de alguien con un deseo
sobrecogedor de llegar a ser exitoso.
El deseo nos permite cambiar
el agua caliente de la
mediocridad al vapor de éxito
excepcional.
MISIÓN
La mayoría de los músicos brillantes, atletas sobresalientes, padres
maravillosos, y líderes gubernamentales efectivos han tenido un tremendo
deseo de ser exitosos en lo que están haciendo. Sea ser la mejor ejecutiva
del hogar, el mejor estudiante o el mejor banquero, requiere de una
considerable cantidad de deseo para ser lo mejor en cualquier cosa.
Un estudio de Harvard en 1986 reveló que las personas sobresalientes
tienen una cosa en común: un sentido absoluto de misión. No van al trabajo
cada día —van a una misión. Tienen algo que realmente quieren hacer. Yo
creo que el deseo es el gran ecualizador. Si usamos suficiente de ello y
tenemos suficiente de ello, el deseo nos permite cambiar el agua caliente de
la mediocridad al vapor del éxito excepcional. Las cosas pequeñas hacen
una gran diferencia.
Cuando calientas agua a 211f (99.5c) tienes agua muy caliente. Puedes
tomar el agua caliente y servirte una taza de café o te puedes afeitar con el
agua. Pero si le agregas solo un grado más (.5 en centígrado), el agua se
convierte en vapor. Ahora puedes tomar ese vapor y propulsar un tren
literalmente por todo el país o puedes tomar un barco de vapor y
propulsarlo alrededor del mundo. Es ese grado adicional lo que hace la
diferencia.
La mayoría de los vendedores te dirán no que no reciben absolutamente
nada de comisión por la venta que casi hacen. Y no hay mucha emoción, en
el juego de golf, cuando la pelota casi cae en el hoyo, o en cualquier
deporte, casi pegar a algo, o casi cualquier cosa. Pero la diferencia entre
hacerlo y no hacerlo frecuentemente se mide en cantidades diminutas.
Cuando yo pienso en el deseo, pienso en un jugador de béisbol quien, en
1946, jugó para los St. Louis Browns. En ese tiempo, los Browns podían se
considerados como el equipo más débil de la liga que jamás hubiera estado
en el campo. Este beisbolista solo duró un año. Era un jardinero en el juego.
Ni siquiera jugaba mucho. Nunca tuvo un jonrón. Pero yo creo que
calificaría como un legítimo candidato para la Sala de la Fama. Este joven
se llamaba Pete Gray y tenía un deseo ardiente, una ambición absoluta de
jugar en las ligas mayores. Y lo logró a pesar de que solo tenía un brazo.
Pero ese brazo, en conjunto con su tremendo deseo, le permitió llegar hasta
las ligas mayores.
Tantas veces, el deseo es lo que hace la diferencia. Tengo un amigo que
frecuentemente dice que aprovechas la mano que se te ha dado y la utilizas
a lo mejor de tus habilidades; y con esa combinación, vas a tener éxito en
muchos, muchos campos donde te involucres.
HABILIDAD
Muchas personas se quejan de no tener el talento suficiente para hacer la
tarea. ¿Alguna vez has escuchado a alguien decir, “Si yo solo tuviera el
talento de esa persona, yo podría...” o “Si pudiera cantar como ella...” o “Si
pudiera vender como ese tipo...” o “Si pudiera responder a las objeciones
como esa persona...” Lo que frecuentemente están diciendo es, “Si yo tan
solo tuviera la habilidad de otra persona, podría...” Recuerda, si no estás
utilizando la habilidad que ya tienes, no podrás usar la de otro.
Una de las parábolas mejor conocidas es la parábola de los talentos. Uno
hombre se preparaba a ir a un país muy lejano, así que reunió a sus tres
siervos. Le dio cinco talentos a un siervo, le dio dos talentos a otro siervo, y
le dio un talento al último siervo. Dijo, “Me voy a ir, pero cuando regrese,
espero que me den un informe en cuanto a lo que hicieron con sus talentos”.
Cuando regresó, llamó al siervo a quien le había dado cinco talentos y le
dijo, —Bien, ¿cómo hiciste?
El siervo contestó, —Hice bien. Tomé esos cinco talentos y los puse a
trabajar, y ahora tengo diez talentos.
El hombre dijo, —Pues bien hecho, siervo bueno y fiel. Porque has sido
fiel en lo poco, te daré mucho. —Y le dio más talentos.
Y luego dijo unas palabras emocionantes. —Entra en el gozo del Señor.
Luego le habló al segundo siervo y le preguntó cómo le había ido
mientras él estaba de viaje. El siervo dijo, —Hice bien. Puse mis dos
talentos a trabajar, y ahora tengo cuatro.
El hombre le dijo que había hecho bien y le dijo lo mismo que le había
dicho al primer siervo.
Luego fue con el siervo a quien le había dado un talento y le preguntó
qué había hecho. Esta vez escuchó una respuesta diferente. Escuchó de uno
de los llorones de la vida—aquellos que siempre piensan, Si tan solo tuviera
más, hubiera usado lo que tenía. Este siervo le contestó al hombre diciendo,
—Yo sabía que usted era un hombre severo, que cosecha lo que no sembró
y que era un hombre injusto, así que tomé el talento que me dio y lo escondí
en la tierra. Mire, aquí está de vuelta.
La respuesta del hombre contiene algunas de las palabras más duras en
esa porción de la Biblia, —¡Siervo perverso y perezoso!
Y le quitó el talento que le había dado y se lo dio al que tenía diez
talentos. Ahora, entiende que lo siguiente que voy a decir es pura conjetura;
no tengo razón alguna por creer esto, y sin embargo me parece muy
consistente con todo lo que conozco acerca de la vida. Creo que si el siervo
con un talento hubiera intentado hacer algo con él, aun si lo hubiera
perdido, creo que se le hubiera dado otra oportunidad. Pero porque no lo
usó, le fue quitado. La ley dice claramente que si usamos lo que tenemos, se
nos dará más que usar.
En el capítulo previo en este libro identificaste muchas cosas que creías
que querías. Las anotaste todas. Luego identificaste las cosas en las cuales
no podías trabajar ahora, pero te dije que no las eliminaras porque más
tarde, conforme crezcas y madures y te desarrolles, llegarán a ser metas
legítimas en alguna área de tu vida. Conforme crezcas, podrás hacer muchas
cosas con los talentos que tienes.
Si usamos lo que tenemos, se
nos dará más que usar.
GANADORES Y PERDEDORES
Knute Rockne, un entrenador famoso de fútbol americano de Notre
Dame, dijo, “No me gusta perder; no tanto porque es simplemente un juego
de fútbol, sino porque la derrota significa que hubo un fracaso en alcanzar
un objetivo”. Creo que esa es una manera bastante buena de ver las cosas.
Cuando usas lo que tienes, cuando tienes lo que deseas, hay muchas más
probabilidades de ganar.
Rockne señaló que muchas personas pensaban que tenían que ser
buenos perdedores o buenos ganadores. Él pensaba que ésta era una opción
pésima. También señaló que él no tenía ningún deseo de obtener suficiente
experiencia en perder como para ser un buen perdedor. “Muéstrame a un
buen perdedor”, dijo, “y te mostraré a un perdedor. Muéstrame a once
perdedores pésimos, y te daré un equipo de fútbol que ganará el
campeonato nacional”. Dijo, “La forma en que un hombre gana muestra
mucho de su carácter—y la forma en que pierde lo muestra todo”.
Sin embargo, estoy hablando acerca de la voluntad, la determinación, y
el deseo de ganar. Simplemente no tenemos que elegir entre ser buenos
perdedores y malos ganadores. Entre más experiencia tengamos con ganar,
mejor llegaremos a ser buenos ganadores.
“La forma en que un hombre
gana muestra mucho de su
carácter—y la forma en que
pierde lo muestra todo”.
Ó
DESEO Y DETERMINACIÓN
Cuando pienso en el deseo, pienso en un hombre llamado Ben Hogan.
Admito que soy un fanático del golf. Muchas personas juegan el juego
mejor que yo, pero no creo que haya un ser humano vivo que disfrute del
juego más que yo. Me encanta salir y dar ese golpe. Así que cuando
empiezo a hablar de jugadores de golf, hablo de Ben Hogan, quien bien
podría ser el mejor jugador que jamás haya jugado el juego cuando
consideras todo.
Él inició su carrera en el golf con muy poco dinero. Literalmente no
tenía casi nada que comer y se hospedaba en los lugares más baratos solo
para poder sobrevivir la gira. Justo cuando estaba alcanzando su apogeo en
el mundo del golf, una noche él y su esposa, Valerie, iban en camino a otro
torneo y había mucha neblina. Al dar la vuelta a una esquina, vio venir
derecho a él los faros delanteros de un autobús Greyhound. Instintiva y
espontáneamente se lanzó en frente de su esposa para protegerla, y esa
movida probablemente les salvó la vida a ambos, porque el impacto causó
que el volante se lanzara más allá del asiento del conductor donde él había
estado sentado momentos antes.
Los médicos, y hubo muchos de ellos, fueron unánimes en su consenso
acerca de una cosa—Ben Hogan sería un hombre muy afortunado si
siquiera llegar a levantarse de su cama. Todos sabían que él nunca podría
volver a caminar; —y en cuanto a volver a jugar golf—eso ni siquiera era
una consideración. No había manera. Pero ellos simplemente no habían
tomado en consideración la voluntad de hierro, el tremendo impulso, y el
deseo sobresaliente que Ben Hogan tenía. Aun mientras estaba recostado
allí en la cama del hospital, en su cabeza él tenía los palos de golf en sus
manos y los seguía visualizando. Luego comenzó a hacer ejercicios para
fortalecer sus manos.
Cuando comenzó a caminar de nuevo, con la ayuda de bastones y
muletas, apenas se podía mover. Eventualmente, pudo pararse en su
habitación y tomar su palo de golf y luego empezar a practicar.
Posteriormente, todavía en sus muletas, comenzó a salir al campo de golf y
practicar con su palo. Gradualmente, después de muchos meses, se
fortalecía más y más. Y, por supuesto, lo demás es historia. Ganó torneos y
estableció records. Hizo algunas cosas que eran absolutamente imposibles.
Ben Hogan no era lo que considerarías un golfista natural, pero el talento
allí estaba. No se puede negar que él tenía talento, pero había otros
jugadores que tenían infinitamente más. Pero nadie tenía más deseo de
obtener el éxito en este campo que Ben Hogan.
El entusiasmo en ocasiones
se tiene que moderar con
dirección.
ENTUSIASMO MODERADO
En ocasiones el entusiasmo se tiene que moderar con dirección. Trato de
recordar eso porque en ocasiones las personas tienen la impresión de que lo
único tienen que hacer es tener el deseo y que con eso pueden hacer casi
cualquier cosa—y frecuentemente ese no es el caso.
En las Olimpiadas de 1988 en Calgary, Canadá, cualquier persona con
algo de interés en los deportes recordará a un joven llamado Dan Jansen
quien era un patinador de velocidad de los Estados Unidos y que era el
competidor favorito de muchos que querían que él ganara una medalla de
oro. Sin duda el 90 por ciento de las personas en el mundo, sin excepción de
los que estaban compitiendo directamente con él, estaban deseando que
ganara Dan Jansen, porque esa misma mañana su hermana mayor se había
muerto de leucemia. Su deseo para ganar esa medalla de oro era
absolutamente sobrecogedor. Él había entrenado fielmente. Estaba
favorecido para ganar.
Sin embargo, en su primera vuelta, como esas cosas inesperadas de la
fortuna suelen suceder, sus patines volaron por debajo de él y se estrelló
contra la pared. Quedó fuera de la carrera aun antes de que empezara. Le
había tomado una tremenda cantidad de deseo para llegar a las Olimpiadas.
Su deseo ayudó a hacerlo llegar donde ahora él estaba.
Pero su deseo después de ese accidente determinaría qué haría por el
resto de su vida. ¿Cómo lo manejó? ¿Ese deseo sería canalizado en la
dirección correcta? ¡Sí! Dan Jansen llegó a ganar la medalla de oro en su
última participación en su carrera Olímpica—en los juegos de 1994 en
Noruega.
IGNORANCIA INTELIGENTE
Toda persona enfrenta serias desilusiones, derrotas y atrasos durante su
vida. Tenemos que aprender cómo manejar estas situaciones. Pero el deseo
crea lo que llamamos “ignorancia inteligente”. Y si tienes mucha ignorancia
inteligente real, muchas cosas pueden suceder. Por ejemplo, en el mundo de
las ventas, personas que apenas están comenzando su carrera en las ventas
llegan y no entienden verdaderamente las técnicas más finas de vender.
Pero están tan convencidos de su producto, que en verdad tienen
entusiasmo. Creen que su producto es la cosa más maravillosa desde que se
inventó el pan rebanado, y creen que esto representa una tremenda
oportunidad para ellos. Creen que toda persona con vida debe conseguir
este producto fantástico— y el resultado neto es que salen y venden mucho
más que los profesionales viejos. establecidos. Esto sucede una y otra vez.
El deseo hace la diferencia en muchas ocasiones. El deseo se manifiesta
muchas veces en los juegos de básquet y futbol cuando el entrenador o
árbitro suena el silbato y un sustituto salta de la banca y entra al juego como
un cuerpo fresco. Aquí está un jugador suplente que quiere mucho
impresionar al entrenador y a la multitud. Él o ella piensa, Cuando yo salga,
realmente le voy a mostrar al entrenador una o dos cosas ... y quién sabe,
¡quizá yo seré quien empiece el próximo juego! He visto a sustitutos en
muchas ocasiones jugar mejor que los jugadores que iniciaron el juego.
Cuentan con ese poco deseo extra que hace una diferencia.
Creo que la abeja es un ejemplo clásico de lo que se trata la ignorancia
inteligente. Si has leído y estudiado algo acerca de la aerodinámica, sabes
que la abeja no puede volar—su cuerpo es demasiado pesado y sus alas
demasiado ligeras. Se ha escrito que es imposible que la abeja vuele. Pero la
abeja no puede leer; la abeja vuela.
Henry Ford es un caso clásico de un hombre que tenía ignorancia
inteligente. Aunque él tenía una educación limitada, hizo una fortuna
fabricando el vehículo Modelo T y luego el Modelo A. Luego un día tuvo
una idea loca—concibió la construcción de un motor v8. El señor Ford no
era ingeniero, así que reunió a su muy bien pagado personal y les dijo,
“Quiero que me construyan un motor V8”.
Trataron de “seguirle la corriente al viejo” un poco; no querían causarle
una desilusión demasiado fuerte. Así que cuidadosamente le explicaron que
el motor V8 era algo imposible de fabricar. Él dijo, —Pues bien, yo
comprendo eso, pero tenemos que tener uno y quiero que fabriquen uno y
que lo fabriquen ahora mismo”.
Intentaron un tanto desganados, gastaron bastante dinero, y regresaron
unos meses después y dijeron, —Sr. Ford, tal como le dijimos, el motor V8
es una imposibilidad. No se puede hacer.
Él dijo, —Es obvio que ustedes no entienden. Debemos tener un motor
V8 y ustedes lo van a fabricar. Ahora, ¡vayan y fabríquenlo!
Pues, esta vez fueron y gastaron un poco más de dinero y se tardaron un
poco más y regresaron con él y dijeron, —Sr. Ford, simplemente no se
puede hacer.
En esta ocasión, Henry Ford pegó el grito en el cielo. Había perdido su
paciencia. Dijo, —Aparentemente no les estoy comunicando mi mensaje!
El motor V8 sí se va a fabricar y ustedes lo van a fabricar para mí. Ahora,
yo quiero que vayan y esta vez no regresen hasta que me vengan con la
noticia de que lo fabricaron. Ustedes de hecho van a fabricar un motor V8.
Fabricaron el motor V8. Un hombre tuvo la ignorancia inteligente para
lograr que se hiciera. Henry Ford dijo, “Estoy buscando a muchos hombres
que tienen una capacidad infinita de no estar enterados de qué es lo que no
se puede hacer”.
Se ha escrito que es
imposible que vuele. Pero la
abeja no lee; la abeja vuela.
YO PUEDO
Toda persona y toda compañía en América necesita pensar en términos
de Yo puedo en lugar de No puedo . Necesitamos a más personas que no
están enterados de lo que no se puede hacer; ellas son las personas que
saldrán y lo harán. Me encanta lo que Miss Mamie McCullough, nuestra
“dama sí puedo” dice. Ella es la que tomó el libro Nos veremos en la
cumbre y lo convirtió en un curso que se está enseñando por todo el país.
Ella pensó en esto un día y se ha divertido mucho haciéndolo. Y la cosa
agradable es que tiene mucho sentido.
El primer día ella le dijo a la clase, “Dentro de lo mejor de sus
habilidades, quiero que me describan lo que es un “No puedo”. ¿A qué se
parece un “no puedo”? Los estudiantes lucharon con esa pregunta por uno o
dos minutos, y luego Miss McCullough dijo, “No sabemos a qué se parece
un ‘No puedo’, verdad? Ahora quiero que me describan un ‘yo puedo’”. Y
describieron “puedos” grandes, “puedos” pequeños, “puedos” redondos,
“puedos” cuadrados, “puedos” largos, “puedos” cortos —toda clase de
“puedos”.
Ella dijo, “En otras palabras, no existe tal cosa como un no puedo —no
lo puedes ver, oler, probar o tocar. Pero sí puedes oler, sentir, tocar puedo .
Así que ‘no puedo’ no existe, pero ‘sí puedo’ sí. Vamos a llamar este curso
Yo Puedo, y creo que ese es el espíritu que necesitamos más en este país
nuestro—el espíritu yo puedo”.
El general Creighton Abrams, Hijo, llevó la ignorancia inteligente a otro
nivel. En la Segunda Guerra Mundial, durante la Batalla de Bulge, el
general Abrams estaba totalmente rodeado por fuerzas enemigas—al norte,
sur, este y oeste. Sus oficiales vinieron a él con pánico y le dijeron que
estaban totalmente rodeados. En esencia, él contestó, “Pues, eso es
magnífico; ahora permitamos que las tropas se enteren de que por primera
ven en la historia de toda esta campaña podremos atacar al enemigo en
cualquier dirección que queramos”.
No se trata de cuál sea la situación; se trata de lo que hacemos de la
situación en la que estamos. Solo necesitamos recordar que la noche más
oscura desde el comienzo de los tiempos no oscureció a las estrellas—que
aun en el día más brillante, puedes ir a un pozo y mirar hacia arriba y ver a
las estrellas desde ese lugar oscuro. A veces cuando las cosas se ven lo más
oscuro es cuando podemos ver un destello de luz que nos dirigirá hacia
adónde en verdad queremos ir. Pero debemos tener deseo para hacer eso.
No se trata de cuál sea la
situación, se trata de lo que
hacemos de la situación en
que estamos.
ENTRE LOS POSTES
DE META
“Las personas sobresalientes tienen una cosa en común—un sentido absoluto de
misión. No van al trabajo cada día—van en una misión. Tienen algo que realmente quieren
hacer. Yo creo que ese deseo es el gran ecualizador”. ¿Cuán profundamente te afectan
estas declaraciones? Escribe acerca de la meta o las metas que causaría que cambiaras tu
actitud de ir a trabajar a ir en una misión.
¿Qué tan efectivo eres en el uso de tus talentos y habilidades? Maximizas tus
habilidades por medio de practicarlas y utilizarlas cada vez que tengas oportunidad? ¿Qué
puedes hacer para mejorar o realzar tus talentos y habilidades para ayudarte a alcanzar tus
metas?
¿Qué aprendiste al leer acerca de Ben Hogan y Dan Jansen? ¿Sus historias te
animaron o desanimaron? ¿Por qué?
¿Avanzaría más rápidamente tu vida si tuvieras más “ignorancia inteligente?
No se trata de cual sea la situación; se trata de lo que haces de la situación en la que
estás. Cita algunas “situaciones” en las que te encuentras ahora y luego escribe lo que vas
a hacer de esas situaciones.