Células
Hasta finales del siglo XIX no se elaboró la teoría celular, que
enuncia que la célula es la unidad morfológica, fisiológica y genética
de todos los seres vivos, y que además toda célula proviene de otra.
Todas las células tienen una estructura común: la membrana
plasmática, el citoplasma y el material genético o ADN. Se distinguen
dos clases de células: las células procariotas (sin núcleo) y las células
eucariotas, mucho más evolucionadas y que presentan núcleo,
citoesqueleto en el citoplasma y orgánulos membranosos con
funciones diferenciadas. La célula es el componente básico de todos
los seres vivos. El cuerpo humano está compuesto por billones de
células. Le brindan estructura al cuerpo, absorben los nutrientes de los
alimentos, convierten estos nutrientes en energía y realizan funciones
especializadas. Las células también contienen el material hereditario
del organismo y pueden hacer copias de sí mismas.
Las células constan de muchas partes, cada una con una función
diferente. Algunas de estas partes, llamadas orgánulos, son
estructuras especializadas que realizan ciertas tareas dentro de la
célula. Las células humanas contienen las siguientes partes
principales:
× Citoplasma: Dentro de las células, el citoplasma está formado por un
líquido gelatinoso (llamado citosol) y otras estructuras que rodean el
núcleo.
× Citoesqueleto: El citoesqueleto es una red de fibras largas que
forman el marco estructural de la célula. El citoesqueleto tiene varias
funciones críticas, incluyendo determinar la forma celular, participar en
la división celular y permitir que las células se muevan. También brinda
un sistema similar a una vía que dirige el movimiento de orgánulos y
otras sustancias dentro de las células.
× Retículo endoplásmico: Este orgánulo ayuda a procesar las
moléculas creadas por la célula. Además, el retículo endoplásmico
transporta estas moléculas a sus destinos específicos, ya sea dentro o
fuera de la célula.
× Aparato de Golgi: El aparato de Golgi empaqueta las moléculas
procesadas por el retículo endoplásmico para ser transportadas fuera
de la célula.
× Lisosomas y peroxisomas: Estos orgánulos son el centro de
reciclaje de la célula. Digieren bacterias extrañas que invaden la célula,
eliminan las sustancias tóxicas y reciclan sus componentes celulares
gastados.
× Mitocondrias: Las mitocondrias son orgánulos complejos que
convierten la energía de los alimentos para que la célula la pueda usar.
Tienen su propio material genético, separado del ADN del núcleo, y
pueden hacer copias de sí mismas.
× Núcleo: El núcleo sirve como centro de comando de la célula,
enviando instrucciones a la célula para que crezca, madure, se divida o
muera. También alberga ADN (ácido desoxirribonucleico), el material
hereditario de la célula. El núcleo está rodeado por una membrana
llamada envoltura nuclear, la que protege el ADN y separa el núcleo del
resto de la célula.
× Membrana celular: La membrana celular (o membrana
citoplasmática) es el revestimiento exterior de la célula. Separa la
célula de su entorno y permite que los materiales entren y salgan de
ella.
× Ribosomas: Los ribosomas son orgánulos que procesan las
instrucciones genéticas de la célula para crear proteínas. Estos
orgánulos pueden flotar libremente en el citoplasma o estar
conectados al retículo endoplásmico (ver arriba)
Forma y tamaño de las células
La célula es una estructura constituida por tres elementos básicos:
membrana plasmática, citoplasma y material genético (ADN). Las
células tienen la capacidad de realizar las tres funciones vitales:
nutrición, relación y reproducción. La forma de las células está
determinada básicamente por su función, dicha forma puede variar en
función de la ausencia de pared celular rígida, de las tensiones de
uniones a células contiguas, de la viscosidad del citosol, de fenómenos
osmóticos y de tipo de citoesqueleto interno.
El tamaño de las células es también extremadamente variable. Los
factores que limitan su tamaño son la capacidad de captación de
nutrientes del medio que les rodea y la capacidad funcional del núcleo.
Cuando una célula aumenta de tamaño, aumenta mucho más su
volumen (V) que su superficie (S) (debido a que V = 4/3pr3 mientras
que S = 4/3pr2). Esto implica que la relación superficie/volumen
disminuye, lo que es un gran inconveniente para la célula ya que la
entrada de nutrientes está en función de su superficie y no del volumen.
Por este motivo, la mayoría de las células maduras son aplanadas,
prismáticas e irregulares, y pocas son esféricas, de forma que así
mantienen la relación superficie/volumen constante. El aumento de
volumen de la célula nunca va acompañado del aumento de volumen
del núcleo, ni de su dotación cromosómica.
Célula procariota: bacteria Gram positiva.
Célula eucariota: Epitelial secretora.
Estructura de las células
La estructura común a todas las células comprende la membrana
plasmática, el citoplasma y el material genético o ADN.
× Membrana plasmática: constituida por una bicapa lipídica en la que
están englobadas ciertas proteínas. Los lípidos hacen de barrera
aislante entre el medio acuoso interno y el medio acuoso externo.
× El citoplasma: abarca el medio líquido, o citosol, y el morfoplasma
(nombre que recibe una serie de estructuras denominadas orgánulos
celulares).
× El material genético: constituido por una o varias moléculas de ADN.
Según esté o no rodeado por una membrana, formando el núcleo, se
diferencian dos tipos de células: las procariotas (sin núcleo) y las
eucariotas (con núcleo). Las células eucariotas, además de la
estructura básica de la célula (membrana, citoplasma y material
genético) presentan una serie de estructuras fundamentales para sus
funciones vitales.
× El sistema endomembranoso: es el conjunto de estructuras
membranosas (orgánulos) intercomunicadas que pueden ocupar casi
la totalidad del citoplasma.
× Orgánulos transductores de energía: son las mitocondrias y los
cloroplastos. Su función es la producción de energía a partir de la
oxidación de la materia orgánica (mitocondrias) o de energía luminosa
(cloroplastos).
× Estructuras carentes de membranas: están también en el
citoplasma y son los ribosomas, cuya función es sintetizar proteínas; y
el citoesqueleto, que da dureza, elasticidad y forma a las células,
además de permitir el movimiento de las moléculas y orgánulos en el
citoplasma.
× El núcleo: mantiene protegido al material genético y permite que las
funciones de transcripción y traducción se produzcan de modo
independiente en el espacio y en el tiempo.
En el exterior de la membrana plasmática de la célula procariota se
encuentra la pared celular, que protege a la célula de los cambios
externos. El interior celular es mucho más sencillo que en las
eucariotas; en el citoplasma se encuentran los ribosomas,
prácticamente con la misma función y estructura que las eucariotas
pero con un coeficiente de sedimentación menor. También se
encuentran los mesosomas, que son invaginaciones de la membrana.
No hay, por tanto, citoesqueleto ni sistema endomembranoso. El
material genético es una molécula de ADN circular que está
condensada en una región denominada nucleoide. No está dentro de
un núcleo con membrana y no se distinguen nucleolos.