Tabaco
El tabaco es una planta que se puede fumar al colocarla en
cigarrillos, pipas o cigarros. Es la misma planta que la gente utiliza
para masticar. La nicotina crea adicción. Esto significa que te
acostumbrarás a usarla y la necesitarás todo el tiempo para sentirte
bien. Además, la nicotina y otros productos químicos presentes en
el tabaco causan enfermedades, como afecciones en los pulmones,
enfermedades cardíacas y ciertos tipos de cáncer.
El tabaco es una droga estimulante del sistema nervioso central.
Uno de sus componentes, la nicotina, posee una enorme capacidad
adictiva, y es la causa por la que su consumo produce dependencia.
Durante la combustión del tabaco se originan más de 4.000
productos tóxicos diferentes. Entre ellos, destacan por su especial
peligrosidad y por las enfermedades a que pueden asociarse, los
siguientes:
Alquitranes: responsables de los distintos tipos de cáncer.
Monóxido de carbono: favorece las enfermedades
cardiovasculares.
Irritantes (fenoles, amoníacos, ácido cianhídrico):
responsables de enfermedades respiratorias como la
bronquitis crónica y el enfisema pulmonar.
Nicotina: causa la dependencia del tabaco. Tiene una vida
media aproximada de dos horas, pero a medida que
disminuye su concentración en sangre, se incrementa el
Alquitranes: responsables de los distintos tipos de cáncer.
Monóxido de carbono: favorece las enfermedades
cardiovasculares.
Irritantes (fenoles, amoníacos, ácido cianhídrico): responsables de
enfermedades respiratorias como la bronquitis crónica y el
enfisema pulmonar.
Nicotina: causa la dependencia del tabaco. Tiene una vida media
aproximada de dos horas, pero a medida que disminuye su
concentración en sangre, se incrementa el deseo de fumar.
Otros componentes del tabaco: arsénico, cadmio, níquel, polonio
210, acetona y metanol, entre otras sustancias cancerígenas o
tóxicas.