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Último Emisión

El Tribunal Superior de Villavicencio resuelve un recurso de apelación del Ministerio Público contra un auto que concedió redención de pena a Germán Alberto Fontalvo Jiménez, condenado por homicidio y tráfico de armas. La apelación argumenta que la aplicación de la Ley 2466 de 2025, que modifica el sistema de redención de pena, se limitó a actividades laborales y no debe extenderse a estudio o enseñanza. La corte debe determinar si el juez de ejecución interpretó correctamente la ley al incluir estas actividades en el cálculo de la redención de pena.

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Último Emisión

El Tribunal Superior de Villavicencio resuelve un recurso de apelación del Ministerio Público contra un auto que concedió redención de pena a Germán Alberto Fontalvo Jiménez, condenado por homicidio y tráfico de armas. La apelación argumenta que la aplicación de la Ley 2466 de 2025, que modifica el sistema de redención de pena, se limitó a actividades laborales y no debe extenderse a estudio o enseñanza. La corte debe determinar si el juez de ejecución interpretó correctamente la ley al incluir estas actividades en el cálculo de la redención de pena.

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TRIBUNAL SUPERIOR DE DISTRITO

JUDICIAL DE VILLAVICENCIO
SALA PENAL - 3

M.P. Antonio Segundo Martínez Hoyer

Radicado: 44001600108020080040803
Aprobado en Acta No. 039

Villavicencio, Meta, veinticinco (25) de marzo de dos mil veintiséis (2026)

ASUNTO

Se resuelve el recurso de apelación interpuesto por el Agente del Ministerio


Público contra el auto de diciembre cinco (5) de dos mil veinticinco (2025)
mediante el cual el Juez Quinto de Ejecución de Penas y Medidas de
Seguridad de Villavicencio (Meta) concedió redención de pena y readecuó la
ya reconocida en favor del sentenciado Germán Alberto Fontalvo Jiménez.

ANTECEDENTES

1. Por hechos ocurridos el nueve (9) de diciembre de dos mil ocho (2008),
mediante sentencia anticipada1 del siete (7) de junio de dos mil dieciocho
(2018)2, el Juzgado Primero Penal del Circuito de Rioacha (La Guajira),
condenó al señor Germán Alberto Fontalvo Jiménez, a la pena principal de
ciento noventa y dos (192) meses de prisión y la inhabilidad para el ejercicio
de derechos y funciones públicas por el mismo lapso, tras hallarlo penalmente
responsable de los delitos de fabricación, tráfico o porte de armas de fuego
agravado y homicidio agravado. Así mismo, le negó la suspensión condicional
de la ejecución de la pena y la prisión domiciliaria3.

1El procesado suscribió un preacuerdo.


2Hechos ocurridos en la calle 40 con carrera 7H, exactamente en la entrada de la urbanización “Iguaraya”, del
municipio de Riohacha, La Guajira, cuya víctima fue la señora Ketys Karelia Ramírez Barros.
3 Visto PDF 01CuadernoConocimiento, folios 38 y ss – Expediente digital 44001600108020080040803 –

01PrimeraInstancia – C01Principal -
Interlocutorio 2ª instancia
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En razón de las presentes diligencias, el condenado ha estado privado de su


libertad desde el veintinueve (29) de agosto de dos mil diecisiete (2017)4.

2. El primero (1º) de diciembre de dos mil veinticinco (2025)5, la defensora


pública del penado6, le solicitó al Juzgado Quinto de Ejecución de Penas y
Medidas de Seguridad de Villavicencio la redosificación de la redención de
pena reconocida a su prohijado, con fundamento en la aplicación del artículo
19 de la Ley 2466 de 2025, por estimar que dicha disposición introdujo un
régimen más favorable en materia de redención de pena por trabajo.

La peticionaria explicó que la citada norma modificó el sistema previsto en el


artículo 82 de la Ley 65 de 1993, al disponer que por cada tres (3) días de
trabajo se abonarán dos (2) días de reclusión, en contraste con el esquema
anterior que contemplaba el reconocimiento de un (1) día de redención por
cada dos (2) días de trabajo, circunstancia que comporta un beneficio más
amplio para las personas privadas de la libertad.

Sostuvo que la nueva regulación debe aplicarse de manera inmediata a


quienes se encuentran cumpliendo pena privativa de la libertad, en tanto
incide directamente en la forma de ejecución de la sanción. Asimismo, invocó
la sentencia STP14521-2025 de la Sala de Casación Penal de la Corte
Suprema de Justicia, en la cual se habría reconocido la aplicación favorable
de dicha disposición frente a las actividades laborales desarrolladas por las
personas privadas de la libertad.

Con base en lo anterior, solicitó al despacho ordenar la revisión y elaboración


de los cómputos de redención de pena del condenado, aplicando el referido
artículo 19 de la Ley 2466 de 2025, a fin de recalcular el tiempo redimido por

4 Así lo consignó el juez de ejecución de penas, en el auto objeto de recurso.


5 Visto PDF 096DefensaRedosificacionYRedencion– 02Ejecucion – C05EjecucionSentenciaJ05Villavicencio –
Expediente digital 44001600108020080040803 – 01PrimeraInstancia – C01Principal -
6 Dra. Norma Edith Pérez Villalobos TP. 129746

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Interlocutorio 2ª instancia
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trabajo y verificar la incidencia de dicha modificación en el cumplimiento de


la pena impuesta.

3. Mediante auto del cinco (5) de diciembre de dos mil veinticinco (2025) el
Juzgado Quinto de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de
Villavicencio, aplicó el nuevo criterio previsto en la Ley 2466 de 2025 y
readeucó las cifras previamente reconocidas por redención de pena. Además,
estimó que dicho beneficio no debía limitarse a las actividades de trabajo,
sino extenderse también a estudio y enseñanza, en razón de que todas ellas
cumplen una función equivalente en el proceso de resocialización del
condenado.

En consecuencia, al aplicar dicha metodología al caso concreto, el despacho


estableció que al condenado se le habían reconocido inicialmente veintitrés
(23) meses y dieciocho punto cincuenta (18.50) días de redención de pena,
pero que, al efectuar el nuevo cálculo conforme al artículo 19 de la Ley 2466
de 2025, el tiempo redimido ascendía a treinta y dos (32) meses y veinticinco
(25 días), de las cuales, dieciséis (16) meses y veinticuatro punto sesenta y
seis (24.66) días correspondían a estudio y once (11) meses y dieciséis punto
treinta y seis días (16.36) a enseñanza, para un total de veintiocho (28)
meses y once punto dos (11.02) días7, términos en los que readecuó los
guarismos previamente reconocidos por dichas actividades8.

4. El Agente del Ministerio Público apeló el auto. Sostuvo que el a quo efectuó
una aplicación indebida del artículo 19 de la Ley 2466 de 2025, disposición
que modificó el sistema de redención únicamente en lo relativo al trabajo
penitenciario, sin que el legislador hubiese previsto su extensión a otras
modalidades como el estudio o la enseñanza.

Indicó que la exposición de motivos de la reforma evidencia que su finalidad


estuvo orientada a fortalecer el trabajo como eje de integración social y como

7El resto hasta los 32 meses 25 días corresponde a redención por trabajo (4 meses 13.98 días).
8 Visto PDF 096DefensaRedosificacionYRedencion– 02Ejecucion – C05EjecucionSentenciaJ05Villavicencio –
Expediente digital 44001600108020080040803 – 01PrimeraInstancia – C01Principal -
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mecanismo para garantizar condiciones laborales dignas, dentro de una


normativa de naturaleza eminentemente laboral.

Añadió que ampliar dicho beneficio a las demás formas de redención implica
acudir a una analogía extensiva en materia penal, incompatible con el
principio de legalidad y con la potestad configurativa del legislador, quien
reguló exclusivamente el trabajo penitenciario como supuesto de aplicación
de la nueva regla de cómputo.

Agregó que, el hecho de que el nuevo régimen genere una ventaja para los
internos que desarrollan actividades laborales frente a quienes se dedican al
estudio o a la enseñanza no configura una desigualdad inconstitucional, pues
tal diferenciación responde a una decisión legislativa adoptada en el ámbito
del derecho laboral y no en el sistema de ejecución de la pena. Por ello,
consideró que no resulta jurídicamente admisible equiparar dichas
actividades, en tanto constituyen supuestos diferenciados en el Código
Penitenciario y Carcelario.

Finalmente, afirmó que la decisión cuestionada desborda el alcance de la


jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia, la cual ha admitido la
aplicación favorable del artículo 19 de la Ley 2466 de 2025 únicamente
respecto de la redención derivada del trabajo penitenciario.

En consecuencia, solicitó revocar la providencia en lo concerniente a la


readecuación de la redención por estudio y enseñanza, manteniendo la
aplicación de la nueva normativa exclusivamente frente a las actividades
laborales desarrolladas por el condenado9.

9 Visto PDF 112EscritoRecursoApela– 02Ejecucion – C05EjecucionSentenciaJ05Villavicencio – Expediente digital


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Mediante proveído del ocho (8) de enero de dos mil veintiséis (2026)10, el
juez ejecutor concedió la alzada y el expediente ingresó a esta Corporación
el pasado dos (2) de febrero del año en curso11.

CONSIDERACIONES
1. Competencia

De conformidad con lo dispuesto en el artículo 33 numeral 6 de la Ley 906


de 2004,12 esta Sala es competente para conocer del recurso de apelación
interpuesto en contra del auto recurrido proferido por el Juzgado Quinto de
Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Villavicencio.

2. Problema Jurídico

Deberá determinar la Sala si el juez de ejecución de penas interpretó


correctamente el alcance del artículo 19 de la Ley 2466 de 2025 al aplicarlo a
las actividades de estudio del condenado, o si, por el contrario, dicha
disposición se limita a la redención de pena derivada del trabajo penitenciario,
como lo sostiene el recurrente.

3. El principio de favorabilidad en materia penal.

El principio de favorabilidad en materia penal constituye una garantía de


naturaleza constitucional13. En efecto, el artículo 29 de la Constitución Política

10 Visto PDF 122AutoConcedeApelación– 02Ejecucion – C05EjecucionSentenciaJ05Villavicencio – Expediente digital


44001600108020080040803 – 01PrimeraInstancia – C01Principal -
11 Visto PDF 005ConstanciaIngreso– 02SegundaInstancia – Expediente digital 44001600108020080040803
12 ARTÍCULO 34. DE LOS TRIBUNALES SUPERIORES DE DISTRITO Las salas penales de los tribunales superiores

de distrito judicial conocen:


1. De los recursos de apelación contra los autos y sentencias que en primera instancia profieran los jueces del (…)
6. Del recurso de apelación interpuesto contra de la decisión del juez de ejecución de penas”.
13 CC T-001 de 2004 “ El principio de favorabilidad, como elemento integrante del debido proceso en materia penal,

se encuentra establecido en el artículo 29 del Estatuto Superior, en los siguientes términos:

"En materia penal, la ley permisiva o favorable, aun cuando sea posterior, se aplicará de preferencia a la restrictiva
o desfavorable."

“El Pacto Internacional de Derechos civiles y políticos, aprobado por la ley 74 de 1968, enuncia por su parte este
principio así:

"Artículo 15-1 Nadie será condenado por actos u omisiones que en el momento de cometerse no fueran delictivos
según el derecho nacional o internacional. Tampoco se impondrá pena más grave que la aplicable en el momento
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dispone que “…en materia penal, la ley permisiva o favorable, aun cuando sea
posterior, se aplicará de preferencia a la restrictiva o desfavorable”.

Esta disposición encuentra plena correspondencia con el artículo 6 del Código


Penal (Ley 599 de 2000)14 y el artículo 6 del Código de Procedimiento Penal
(Ley 906 de 2004)15. A su vez, es consistente con los instrumentos
internacionales que integran el bloque de constitucionalidad, particularmente el
artículo 916 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Ley 16 de

de la comisión del delito. Si con posterioridad a la comisión del delito la ley dispone la imposición de una pena más
leve, el delincuente se beneficiará de ello."(subrayas fuera de texto)

“La Convención Americana de Derechos Humanos, aprobada por la ley 16/72, lo plasma igualmente en el artículo
9°, así:

"Artículo 9° Principio de legalidad y de retroactividad. Nadie puede ser condenado por acciones u omisiones que en
el momento de cometerse no fueran delictivas, según el derecho aplicable. Tampoco puede imponerse pena más
grave que la aplicable en el momento de la comisión del delito. Si con posterioridad a la comisión del delito la ley
dispone la imposición de una pena más leve, el delincuente se beneficiará de ello."

“De acuerdo con estas normas, que como ya se ha visto integran todas el bloque de constitucionalidad, en materia
penal el principio de favorabilidad constituye un elemento fundamental del debido proceso que no puede
desconocerse en ninguna circunstancia. El carácter imperativo del inciso segundo del artículo 29 de la Carta no
deja duda al respecto.

“Así, en el caso de sucesión de leyes en el tiempo, si la nueva ley es desfavorable en relación con la derogada, ésta
será la que se siga aplicando a todos los hechos delictivos que se cometieron durante su vigencia, que es lo que la
doctrina denomina ultractividad de la ley.

La retroactividad, por el contrario, significa que cuando la nueva ley contiene previsiones más favorables que las
contempladas en la ley que deroga, la nueva ley se aplicará a los hechos delictivos ocurridos con anterioridad a su
vigencia.

“Sobre este punto debe la Corte señalar finalmente que tratándose de la aplicación del principio de favorabilidad en
materia penal, no cabe hacer distinción entre normas sustantivas y normas procesales, pues el texto constitucional
no establece diferencia alguna que permita un trato diferente para las normas procesales, cuyo tránsito en el tiempo
es precisamente objeto de los artículos 40 y 43 de la Ley 153 de 1887, demandados en este proceso”.
14 ARTÍCULO 6o. LEGALIDAD. Nadie podrá ser juzgado sino conforme a las leyes preexistentes al acto que se le
imputa, ante el juez o tribunal competente y con la observancia de la plenitud de las formas propias de cada juicio.
La preexistencia de la norma también se aplica para el reenvío en materia de tipos penales en blanco.
La ley permisiva o favorable, aun cuando sea posterior se aplicará, sin excepción, de preferencia a la restrictiva o
desfavorable. Ello también rige para los condenados.
La analogía sólo se aplicará en materias permisivas.
15 ARTÍCULO 6o. LEGALIDAD. Nadie podrá ser investigado ni juzgado sino conforme a la ley procesal vigente al

momento de los hechos, con observancia de las formas propias de cada juicio.

La ley procesal de efectos sustanciales permisiva o favorable, aun cuando sea posterior a la actuación, se aplicará
de preferencia a la restrictiva o desfavorable.

Las disposiciones de este código se aplicarán única y exclusivamente para la investigación y el juzgamiento de los
delitos cometidos con posterioridad a su vigencia.

16 ARTÍCULO 9º. Principio de Legalidad y de Retroactividad.

Nadie puede ser condenado por acciones u omisiones que en el momento de cometerse no fueran delictivos según
el derecho aplicable. Tampoco se puede imponer pena más grave que la aplicable en el momento de la comisión
del delito. Si con posterioridad a la comisión del delito la ley dispone la imposición de una pena más leve, el
delincuente se beneficiará de ello.
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197217) y el artículo 15.118 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y


Políticos (Ley 74 de 1968).

Con fundamento en ese marco normativo, la Corte Suprema de Justicia ha


reconocido que el principio de favorabilidad en materia procesal penal opera en
dos eventos claramente diferenciados: (i) cuando existe tránsito legislativo y la
nueva normatividad procesal regula un mismo aspecto sustancial de forma más
benigna, y (ii) cuando coexisten leyes en el tiempo que contemplan el mismo
supuesto de hecho, pero con consecuencias jurídicas distintas, siendo una de
ellas más favorable para el procesado19.

En similares términos se ha explicado que la aplicación de un precepto favorable


presupone la existencia de un conflicto de leyes en el tiempo o la coexistencia
de disposiciones que regulan una misma hipótesis fáctica de manera diversa,
de modo que la nueva normatividad comporta efectos jurídicos más
beneficiosos para los intereses del procesado.

Por ello, la prohibición de retroactividad de las normas incriminatorias –


concebida como límite de validez temporal de la ley penal– tiene como finalidad
la protección del sujeto sometido al poder punitivo del Estado, y encuentra en
la aplicación de la ley más favorable una excepción legítima cuando el legislador
introduce consecuencias jurídicas que benefician la situación procesal o
sustantiva del individuo20.

Dichos postulados cobijan no solo el trámite del proceso ordinario, sino también
la fase de ejecución de penas.

Sobre el particular, de vieja data señaló21:

17 “Por medio de la cual se aprueba la Convención Americana sobre Derechos Humanos "Pacto de San José de Costa
Rica", firmado en San José, Costa Rica, el 22 de noviembre de 1969”
18 Artículo 15 1. Nadie será condenado por actos u omisiones que en el momento de cometerse no fueran delictivos

según el derecho nacional o internacional. Tampoco se impondrá pena más grave que la aplicable en el momento
de la comisión del delito. Si con posterioridad a la comisión del delito la ley dispone la imposición de una pena más
leve, el delincuente se beneficiará de ello. (…)
19 CSJ AP853-2021, 10 mar. 2021, rad. 58865
20 CSJ AP4544-2022, rad. 62083
21 CSJ rad. 23567 - 2005

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“Pero antes, es necesario aclarar que aunque el concepto “derecho penal”, en


sentido amplio, es comprensivo del sistema penal y, por tanto, abarca al derecho
penal sustantivo o material, al derecho penal procesal y al derecho penal de
ejecución, sin embargo, de ello no puede seguirse que el legislador constituyente
hubiera querido cobijar bajo el alcance del principio de favorabilidad a todas las
normas del sistema penal; empero, tampoco de ello puede concluirse en el sentido
de que el principio sólo alcanzaría a los preceptos contenidos en el derecho penal
material (Código Penal y leyes penales especiales), por lo que conviene precisar lo
siguiente:

El principio nace de la idea de que ley penal expresa la política de defensa


social que adopta el Estado en un determinado momento histórico, en su lucha
contra la delincuencia.

Que toda modificación de las normas penales expresa un cambio en la


valoración ético-social de la conducta delictiva, en el cómo y en la forma en
que ha de ejecutarse la acción represora del Estado frente a la realización del
hecho delictivo y en las reglas de ejecución de la consecuencia jurídica del
delito, esto es, la sanción penal.

Consiguientemente, como lo ha admitido pacíficamente doctrina y jurisprudencia


nacional, la aplicación del principio de favorabilidad no puede estar limitado sólo a
supuestos en los que la nueva norma penal descriminaliza la conducta típica o
disminuye el quantum de su pena, sino también, cuando la nueva ley (ley penal
material, procesal o de ejecución) beneficie al procesado, en el ámbito de su esfera
de libertad; siendo comprensiva de tal ámbito, entre otras, las medidas cautelares
personales y los parámetros de prescripción de la acción penal”.

En consecuencia, el principio de favorabilidad (como garantía de rango


constitucional), debe ser observado y aplicado también en la fase de ejecución
de la pena, siempre que concurran los presupuestos para su procedencia y la
nueva regulación resulte objetivamente más benigna para la persona
condenada.

4. Del artículo 19 de la Ley 2466 de 2025

4.1. El veinticinco (25) de junio de dos mil veinticinco (2025) entró en


vigencia la Ley 2466 de 202522, mediante la cual se modificaron
parcialmente diversas disposiciones del ordenamiento laboral colombiano
(entre ellas las Leyes 50 de 1990 y 789 de 2002), con el propósito de
fortalecer el trabajo digno y decente en Colombia, garantizando condiciones

22La Corte Constitucional declaró exequible el artículo 19 (parcial) de la Ley 2466 de 25 (reforma laboral), sobre
experiencia laboral de personas privadas de la libertad, al superar el cargo por falta de unidad de materia formulado
en su contra. En ese sentido, concluyó, la disposición sobre redención de pena por trabajo penitenciario guarda
conexidad razonable con el marco de la reforma laboral. Sentencia C-030 de 2026
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de estabilidad laboral, seguridad jurídica y protección efectiva de los


derechos de los trabajadores.

En consonancia con ese propósito, el artículo 1º de dicha normativa


establece que su finalidad consiste en promover la remuneración justa, el
bienestar integral de los trabajadores, el diálogo social y el acceso efectivo
a la seguridad social, así como fomentar la creación de empleo formal en
condiciones de dignidad.

Dentro de ese contexto normativo se incorporó el artículo 19, cuyo tenor


literal dispone:

“ARTÍCULO 19. Experiencia laboral de personas privadas de la libertad.

«Las actividades productivas y ocupacionales desarrolladas por la


población privada de la libertad serán reconocidas como experiencia
laboral previa certificación de las entidades correspondientes (…)

Se concederá la redención de pena por trabajo a las personas privadas


de la libertad y se les abonará dos días de reclusión por tres días de
trabajo.

Parágrafo. El Ministerio de Trabajo, en un término de 6 meses, expedirá la


reglamentación necesaria para el reconocimiento de las actividades productivas y
ocupacionales en los centros penitenciarios como experiencia profesional.» Negrilla
del Tribunal.

De la lectura de la disposición se advierte que el legislador persiguió dos


finalidades claramente diferenciadas: (i) reconocer la experiencia laboral
adquirida por las personas privadas de la libertad, con el fin de facilitar su
posterior inserción en el mercado laboral y reducir los factores de
discriminación asociados a la privación de la libertad; e (ii) introducir un nuevo
estándar de redención de pena por trabajo, consistente en el reconocimiento
de dos (2) días de redención por cada tres (3) días de labor, lo cual supone
un tratamiento más favorable frente al previsto en el artículo 82 de la Ley 65
de 1993.

En efecto, la expedición de la Ley 2466 de 2025 comporta una modificación


sustancial del régimen de redención de pena por trabajo, en particular

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respecto de la equivalencia del tiempo redimible, como se evidencia al


comparar ambos regímenes:

Ley 65 de 1993 Ley 2466 de 2025


Artículo 82. Redención de la pena por Artículo 19. Experiencia laboral de personas
trabajo. El juez de ejecución de penas y privadas de la libertad. Las actividades
medidas de seguridad concederá la productivas y ocupacionales desarrolladas por la
redención de pena por trabajo a los población privada de la libertad serán reconocidas
condenados a pena privativa de libertad. como experiencia laboral previa certificación de las
entidades correspondientes con la finalidad de
A los detenidos y a los condenados se posibilitar su ingreso al mercado laboral, mitigar la
les abonará un día de reclusión por dos discriminación laboral y disminuir la probabilidad de
días de trabajo. Para estos efectos no se reincidencia.
podrán computar más de ocho horas diarias
de trabajo. Se concederá la redención de pena por trabajo a las
personas privadas de la libertad y se les abonará
El juez de ejecución de penas y medidas de dos días de reclusión por tres días de trabajo.
seguridad constatará en cualquier
momento, el trabajo, la educación y la Parágrafo. El Ministerio de Trabajo en un término
enseñanza que se estén llevando a cabo en de 6 meses expedirá la reglamentación necesaria
los centros de reclusión de su jurisdicción y para el reconocimiento de las actividades
lo pondrá en conocimiento del director productivas y ocupacionales en los centros
respectivo penitenciarios como experiencia profesional.

La comparación entre ambas disposiciones permite concluir, sin dificultad,


que el artículo 19 de la Ley 2466 de 2025 introduce un régimen
objetivamente más favorable para la población privada de la libertad en
materia de redención por trabajo.

Mientras el artículo 82 de la Ley 65 de 1993 establecía la equivalencia de un


(1) día de redención por cada dos (2) días de trabajo, la nueva regulación
dispone que por cada tres (3) días de trabajo se redimen dos (2) días de
privación de la libertad, lo que implica un incremento directo y significativo
del beneficio punitivo.

Aunque la disposición se encuentra formalmente inserta en una ley de


carácter laboral, lo cierto es que regula un aspecto que incide directamente
en la ejecución de la pena, razón por la cual integra el ámbito material del
derecho penal de ejecución de penas. En esa medida, la modificación
introducida constituye una reforma sustancialmente más benigna, lo que
habilita la aplicación del principio constitucional de favorabilidad.

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4.2. No obstante lo anterior, el efecto favorable derivado del artículo 19 de la


Ley 2466 de 2025 no se proyecta automáticamente sobre las demás
modalidades de redención previstas en el Código Penitenciario y Carcelario,
particularmente la redención por estudio o enseñanza.

La razón es estrictamente normativa, pues, la reforma introducida por el


legislador modificó expresamente la redención por trabajo, sin introducir
equivalencia alguna para las modalidades educativas ni establecer una
remisión que permitiera trasladar el nuevo factor de conversión a dichas
actividades. En consecuencia, en lo concerniente a la redención por estudio
o enseñanza continúa rigiendo el régimen previsto en la Ley 65 de 1993, el
cual regula de manera diferenciada cada modalidad de tratamiento
penitenciario.

En esa misma dirección se ha pronunciado la Corte Suprema de Justicia23,


que al analizar solicitudes de redosificación de redención fundadas en el
artículo 19 de la Ley 2466 de 2025, explicó que la favorabilidad derivada de
dicha norma se circunscribe al trabajo penitenciario, sin extender sus efectos
a otras actividades de resocialización. En particular, precisó:

“Ahora, en cuanto a la redención de pena por estudio, el artículo 98 de la Ley 65


de 1993 dispone …

Sobre este aspecto no se pronunció la Ley 2466 de 2025, y no lo podía hacer


porque su finalidad es modificar «parcialmente normas laborales» y adoptar «una
Reforma Laboral para el trabajo decente y digno en Colombia». Igual ocurrió con
lo contemplado en el artículo 99 de Código Penitenciario y Carcelario que se
refiere a la redención de la pena por actividades literarias, deportivas, artísticas y
en comités de internos, que tampoco sufrió modificación.”24

De esta manera, el artículo 19 de la Ley 2466 de 2025 reformula el estándar


cuantitativo de redención por trabajo, pero no altera los parámetros legales
previstos para otras modalidades de descuento punitivo. Por ello, la aplicación
del principio de favorabilidad exige respetar el supuesto regulado por la

23 Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal, Sentencia STP17313-2025, Rad. 149437, Acta 276, M.P. Carlos
Roberto Solórzano Garavito, D.C., 20 de octubre de 2025.
24 Esta postura fue reiterada por la misma Corporación en sentencia STP695-2026 (Rad. 151870), M.P. Carlos

Roberto Solórzano Garavito.


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norma posterior y descarta extender el factor “dos por tres” a actividades que
el legislador no modificó.

Aun cuando la enseñanza puede concebirse, en abstracto, como una actividad


ocupacional, la Corte Suprema de Justicia25 ha advertido que dicha
caracterización no autoriza a desconocer los regímenes específicos previstos
por el legislador para cada modalidad de redención. En efecto, esa
Corporación ha reiterado que el principio de favorabilidad no faculta al juez
para construir una regulación intermedia que combine elementos de distintos
sistemas normativos, pues ello implicaría la creación de una lex tertia, figura
proscrita por la jurisprudencia penal.

De esta manera, si se pretende aplicar el factor “dos por tres” previsto para
el trabajo penitenciario, debe asumirse integralmente el régimen jurídico
propio de esa modalidad, incluida la jornada máxima diaria de ocho (8) horas,
lo cual excluye la posibilidad de trasladar de manera aislada dicha
equivalencia a una actividad que el ordenamiento regula de forma autónoma,
como ocurre con el estudio o la enseñanza.

En consecuencia, el artículo 98 de la Ley 65 de 1993 mantiene plena vigencia


como norma especial para la redención por enseñanza, al prever un sistema
propio de cómputo que responde a la naturaleza pedagógica de esa actividad
y que, aplicado de manera integral, puede incluso resultar más favorable que
la fórmula prevista para el trabajo.

En esa línea, la sentencia STP21832-202526 evidenció, mediante un ejercicio


aritmético comparativo, que frente a un mismo número de horas certificadas
la aplicación del régimen especial de enseñanza puede arrojar un mayor
número de días redimidos que su eventual reconducción al régimen laboral.

25 Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal, Sentencia STP21832-2025, Rad. 150958, Acta 345, M.P.
Gerson Chaverra Castro.
26 CSJ STP21832, rad. 150958, decisión del 11 de diciembre de 2025, M.P. Gerson Chaverra Castro

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En consecuencia, la favorabilidad introducida por el artículo 19 de la Ley 2466


de 2025 opera exclusivamente respecto de la redención por trabajo, sin que
resulte jurídicamente viable extender su alcance a las modalidades educativas
de redención previstas en el Código Penitenciario y Carcelario.

5. Caso concreto

El cinco (5) de diciembre de dos mil veinticinco (2025)27, el Juzgado Quinto


de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Villavicencio readecuó la
redención de pena previamente reconocida a German Alberto Fontalvo
Jiménez por concepto de trabajo, estudio y enseñanza.

En desarrollo de dicha decisión, el despacho concluyó que entre diciembre de


dos mil dieciocho (2018) y agosto de dos mil veinticuatro (2024), el señor
Fontalvo Jiménez, ejecutó las siguientes actividades ocupacionales: (i) cuatro
mil quinientas cuarenta y ocho (4.548) horas de estudio; (ii) dos mil setenta
y ocho (2.078) horas de enseñanza; y (iii) mil seiscientas (1.600) horas de
trabajo.

Al aplicar la fórmula prevista en el artículo 19 de la Ley 2466 de 2025,


readecuó el tiempo de redención previamente reconocido, estableciendo que
por concepto de estudio se consolidó una rebaja de dieciséis (16) meses y
veinticuatro punto sesenta y seis (24.66) días, mientras que por enseñanza
se reconocieron once (11) meses y dieciséis punto treinta y seis (16.36) días,
y por trabajo un total de cuatro (4) meses y trece punto treinta y dos (13.32)
días, para un total de treinta y dos (32) meses y veinticinco (25) días de
redención de pena.

De esta manera, se evidencia que la mayor parte del tiempo redimido


proviene de actividades académicas (estudio y enseñanza), las cuales

27 Visto PDF 096DefensaRedosificacionYRedencion– 02Ejecucion – C05EjecucionSentenciaJ05Villavicencio –


Expediente digital 44001600108020080040803 – 01PrimeraInstancia – C01Principal -
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concentran la mayor carga horaria certificada dentro del tratamiento


penitenciario adelantado por el interno.

Advierte la Sala que la controversia planteada por el recurrente no se dirige


contra la readecuación de la redención por trabajo, sino específicamente
contra la decisión de extender el factor de conversión “dos por tres” a las
horas certificadas por estudio y enseñanza. En efecto, el juzgado ejecutor
aplicó el artículo 19 de la Ley 2466 de 2025 tanto al tiempo laborado como al
tiempo dedicado a actividades académicas, al considerar que la regla más
favorable podía proyectarse, por analogía, a esa modalidad de redención.

Ahora bien, conforme al criterio expuesto en el acápite precedente, la


readecuación practicada respecto del trabajo penitenciario se ajusta al
alcance normativo del artículo 19 de la Ley 2466 de 2025, en tanto dicha
disposición modificó expresamente el estándar cuantitativo aplicable a esa
actividad. De acuerdo con la tabla incorporada en el numeral 3.2.1 del auto
recurrido, el juez de ejecución tomó como base mil seiscientas (1.600) horas
de trabajo, a las cuales aplicó la fórmula prevista en la citada disposición,
obteniendo los guarismos allí consignados, que sirvieron de fundamento para
el total de redención fijado en la providencia28.

Distinta conclusión se impone, sin embargo, respecto de la redención por


estudio y enseñanza29. Tal como lo advirtió el censor, la Ley 2466 de 2025
no modificó la regulación legal aplicable a dicha modalidad de redención, ni
introdujo una equivalencia nueva que permitiera recalcular el tiempo
redimible por actividades académicas. Por el contrario, el artículo 19 de esa
normativa se refiere de manera expresa a la redención de pena por trabajo,
sin hacer referencia alguna a las demás actividades de tratamiento
penitenciario previstas en el Código Penitenciario y Carcelario.

28Cuatro (4) meses y trece punto treinta y dos (13.32) días.


29Por concepto de estudio se consolidó una rebaja de dieciséis (16) meses y veinticuatro punto sesenta y seis
(24.66) días, mientras que por enseñanza se reconocieron once (11) meses y dieciséis punto treinta y seis (16.36)
días
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En consecuencia, la extensión del factor “dos por tres” a las horas certificadas
por estudio excede el marco normativo vigente, desconoce el régimen
previsto en el artículo 97 de la Ley 65 de 199330 y contraría el criterio
jurisprudencial que proscribe la construcción de una lex tertia a partir del
principio de favorabilidad.

En efecto, se itera, no resulta jurídicamente viable extender la readecuación


prevista en el artículo 19 de la Ley 2466 de 2025 a las actividades de estudio
y enseñanza desarrolladas por el condenado, pues dicha disposición se refiere
de manera expresa y exclusiva a la redención derivada del trabajo
penitenciario. Extender el factor de conversión previsto para el trabajo a las
actividades académicas implicaría alterar el alcance de la norma más allá de
lo dispuesto por el legislador, lo que resultaría contrario al principio de
legalidad que rige la ejecución de la pena.

Así las cosas, aunque el nuevo estándar introducido por la Ley 2466 de 2025
resulta más favorable para quienes desarrollan actividades laborales
intramurales, no puede extenderse por analogía a las actividades de estudio
y enseñanza, respecto de las cuales continúa vigente el régimen previsto en
la Ley 65 de 1993.

En consecuencia, se revocará parcialmente el auto impugnado en ese


específico punto, manteniendo la aplicación del citado precepto únicamente
respecto de la redención por trabajo.

Por lo expuesto, el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Villavicencio, en


Sala de Decisión Penal número 3, administrando justicia en nombre de la
República y por autoridad de la Ley,

30 Artículo 97. Redención de pena por estudio. El juez de ejecución de penas y medidas de seguridad concederá la
redención de pena por estudio a los condenados a pena privativa de la libertad. Se les abonará un día de reclusión
por dos días de estudio.
Se computará como un día de estudio la dedicación a esta actividad durante seis horas, así sea en días diferentes.
Para esos efectos, no se podrán computar más de seis horas diarias de estudio.
Los procesados también podrán realizar actividades de redención pero solo podrá computarse una vez quede en
firme la condena, salvo que se trate de resolver sobre su libertad provisional por pena cumplida.
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RESUELVE:

Primero. Revocar parcialmente el auto No. 01943 del cinco (5) de


diciembre de dos mil veinticinco (2025) proferido por el Juzgado Quinto de
Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Villavicencio, únicamente
en lo relativo a la readecuación de la redención de pena por
concepto de estudio y enseñanza, conforme a lo expuesto en la parte
motiva de esta providencia.

Segundo. Confirmar en lo demás la providencia recurrida, en concreto la


readecuación de la redención de pena reconocida por concepto de trabajo,
efectuada con fundamento en el artículo 19 de la Ley 2466 de 2025.

Tercero. Contra la presente decisión no proceden recursos.

Cuarto. Por el Centro de Servicios Administrativos de los Juzgados de


Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de esta ciudad, devuélvase la
actuación al despacho de origen para lo de su cargo.

Notifíquese y cúmplase,

ANTONIO SEGUNDO MARTÍNEZ HOYER


Magistrado

RICARDO MOJICA VARGAS


Magistrado

(Con salvamento de voto)

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TRIBUNAL SUPERIOR DE DISTRITO JUDICIAL DE VILLAVICENCIO
SALA PENAL

SALVAMENTO DE VOTO

Magistrada: PATRICIA RODRÍGUEZ TORRES.

Radicación: 440016 001080 2008 00408 03


Procedencia: Juzgado Quinto Ejecución de Penas y Medidas de
Seguridad Villavicencio.
Sentenciado: Germán Alberto Fontalvo Jiménez
Delito: Homicidio y otro.
Fecha: 6 de abril de 2026.

Con el debido respeto procedo a manifestar las razones que me llevan a


apartarme de la determinación de la Sala mayoritaria aprobada el
veinticinco (25) de marzo del año en curso, en la que se revoca la
decisión emitida por el Juzgado Quinto de Ejecución de Penas y
Medidas de Seguridad de Villavicencio el cinco (5) de diciembre de dos
mil veinticinco (2025).

En esencia, lo que el Ministerio Público discute por vía de apelación es


la decisión del a quo de conceder la readecuación de la redención de
pena reconocida por estudio al sentenciado con fundamento en el
artículo 19 de la ley 2466 de 2025.

Inicialmente, debo anotar que la Sala de decisión que integro en un


ejercicio serio y responsable se ocupó de discutir y estudiar el tema que
-reconozco-, no es pacífico, pues existen razones que sustentan las
tesis antagónicas que se esbozan en la decisión adoptada por la Sala
mayoritaria y el presente salvamento de voto.
Radicación:440016 001080 2008 00408 03
Sentenciado: Germán Alberto Fontalvo Jiménez
Delito: homicidio y otro
Asunto: Salvamento de voto.

En efecto, no discuto que el artículo 19 de la ley 2466 de 2025,


establece que a las personas privadas de la libertad se reconocerá como
redención de pena dos (2) días de reclusión por cada tres (3) días de
trabajo y es claro que esta norma contenida en la ley que consagra una
reforma laboral y modifica normas de esta naturaleza resulta aplicable,
dada su favorabilidad, a los cómputos de redención de pena por trabajo
y otras actividades ocupacionales de la población carcelaria.

No obstante, considero que el asunto no se circunscribe a la simple


verificación normativa y su aplicación por favorabilidad en las
decisiones que adoptan los jueces de ejecución de penas y medidas de
seguridad en punto de la redención de pena por trabajo; -lo que parece
ser la tendencia actual de las Salas Penales de los Tribunales
Superiores y algunas Salas de tutela de la Sala de Casación Penal de la
Corte Suprema de Justicia- que incluso, se citan en la determinación
de la que me aparto1.

En mi criterio el análisis debe efectuarse desde lo constitucional, pues


igualmente involucra en primer término, el principio–valor–derecho a la
igualdad contenido en el artículo 13 de la Constitución Política, cuyo
concepto aparece antaño con suma claridad, entre otras, en la
sentencia de la Corte Constitucional T-432 de 1992, en los siguientes
términos:

“El principio de la igualdad se traduce en el derecho a que no se instauren


excepciones o privilegios que exceptúen a unos individuos de lo que se
concede a otros en idénticas circunstancias, de donde se sigue
necesariamente, que la real y efectiva igualdad consiste en aplicar la ley en
cada uno de los acaecimientos según las diferencias constitutivas de ellos.

El principio de la justa igualdad exige precisamente el reconocimiento de la


variada serie de desigualdades entre los hombres en lo biológico, económico,

1
Ver sentencia de tutela del 11 de diciembre de 2025, radicación 150958, M.P Gerson Chaverra Castro y
sentencia de tutela del 29 de febrero de 2026, radicación 151870, M.P Carlos Roberto Solórzano Garavito.

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Sentenciado: Germán Alberto Fontalvo Jiménez
Delito: homicidio y otro
Asunto: Salvamento de voto.

social, cultural, etc., dimensiones todas ésas que en justicia deben ser
relevantes para el derecho.

Ya esta Corporación en sentencia No. D-006 de 29 de mayo de 1992,


desentrañó el alcance del principio de la igualdad así: "Ese principio de la
igualdad es objetivo y no formal; él se predica de la identidad de los iguales y
de la diferencia entre los desiguales. Se supera así el concepto de la
igualdad de la ley a partir de la generalidad abstracta, por el concepto de la
generalidad concreta, que concluye con el principio según el cual no se permite
regulación diferente de supuestos iguales o análogos y prescribe diferente
normación a supuestos distintos. Con este concepto sólo se autoriza un trato
diferente si está razonablemente justificado. Se supera también, con la
igualdad material, el igualitarismo o simple igualdad matemática”.

En punto de este principio se ha desarrollado además la figura del test


de igualdad que implica examinar una situación específica para
establecer: i) si se trata de supuestos de hecho o situaciones de la
misma naturaleza; ii) si existe un trato desigual en lo jurídico o lo
fáctico y, iii) si ese trato diferenciado es constitucionalmente legítimo,
como lo ha señalado la Corte Constitucional no solo por vía de tutela
sino en sede de juicio de exequibilidad2:

“Corresponde, por tanto, someter el artículo en discusión a un juicio


integrado de igualdad, a fin determinar si dichos tratamientos diferenciados
se ajustan o no a la Carta. Para el efecto, la Sala Plena procederá a (i)
establecer si concurren personas susceptibles de ser comparadas a partir de
un criterio jurídicamente relevante -patrón de igualdad-; (ii) identificar si
existe un tratamiento diferenciado entre estas; y (iii) evaluar si dicho trato se
encuentra constitucionalmente justificado”.

En la misma decisión citada en precedencia la aludida corporación ha


señalado las diferentes facetas de la igualdad, esto es, formal y
material y cómo esta última impone al Estado, -entendido en sentido
amplio-, con lo que cobija a quienes imparten justicia, el deber de

2
Ver, entre otras, la sentencia C-050 de 2021.

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Delito: homicidio y otro
Asunto: Salvamento de voto.

promover las condiciones para que la igualdad sea real y efectiva, a


través de la aplicación de las siguientes premisas:

“(a) trato igual a personas en circunstancias idénticas; (b) trato paritario a


personas que no están en circunstancias idénticas, pero cuyas similitudes
son más relevantes que sus diferencias; (c) trato diferenciado a personas que
no están en circunstancias idénticas, pero cuyas diferencias son más
relevantes; y (d) trato desigual a personas en circunstancias desiguales y
disímiles”3.

Y es precisamente, en la segunda premisa que centraré el análisis y


aplicación del test o juicio integrado de igualdad, en cuanto considero
que si bien, las personas privadas de la libertad no cumplen las
mismas actividades de resocialización, lo cierto es que las similitudes
existentes en su situación son más relevantes que las diferencias.

Al respecto, es claro que no es lo mismo trabajar, enseñar y estudiar y


precisamente, dada la naturaleza de cada una de estas actividades, las
jornadas se contabilizan de forma diferente, pero en todo caso, en la ley
65 de 1993 se redime un día por cada dos de actividad, aunque el
número de horas que componen la jornada sea diferente 4.

No obstante, tales actividades persiguen como finalidad la


resocialización, al punto que no es dable predicar que alguna de ellas
tenga mayor entidad o trascendencia en la consecución de dicho fin
frente a las demás.

Dicho de otro modo, no es posible afirmar que el trabajo resocializa y


prepara de una mejor manera para reintegrarse a la sociedad a los
privados de la libertad que el estudio o la enseñanza, lo que indica que

3
Corte Constitucional, sentencias C-414 de 1994, C-624 de 2008, C-250 de 2012, C-015 de 2014, C-178 de
2014, C-329 de 2015, C-035 de 2016, C-191 de 2016, C-115 de 2017, C-605 de 2019, entre otras.
4
Ver artículos 82, 97 y 98 de la ley 65 de 1993; consagran la jornada de trabajo de 8 horas, de estudio de 6 horas
y de enseñanza 4 horas.

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Sentenciado: Germán Alberto Fontalvo Jiménez
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se trata de actividades situadas en el mismo nivel sin que exista


preponderancia de ninguna de ellas.

En tales circunstancias, considero que prodigar un trato diferenciado


en la contabilización de la redención de pena a las diferentes
actividades que cumplen quienes se encuentran recluidos en los
centros carcelarios no es constitucionalmente legítimo, pues en
últimas, todas las actividades susceptibles de desarrollar persiguen
como fin último la resocialización y reintegro útil a la comunidad.

Por el contrario, este tratamiento disímil carece de explicación y


legitimidad constitucional desde la óptica de la igualdad tripartita
principio-derecho-valor y en mi modesto criterio, se trata de una
diferenciación sin fundamento frente a quienes prefieren la formación
académica o la enseñanza en aras de su reintegración a la sociedad.

Lamentablemente, estas personas ante la posibilidad de lograr una


mayor redención deben sacrificar su querer y optar por el trabajo como
única forma de resocialización y este panorama exige de quienes
administramos justicia en sede de ejecución de penas, promover las
condiciones para que se prodigue en su caso un trato igual en lo
material.

Situación que extiende la afectación a un segundo derecho


fundamental, la libre autodeterminación de la personalidad de los
privados de la libertad contenido en el artículo 16 de la Constitución
Política que, aunque menguado, aun conservaban en una mínima
parte en relación con la posibilidad de escoger la actividad con la que
pretendían optar por el camino de la resocialización.

Por manera que la interpretación y aplicación estricta del artículo 19


de la ley 2466 de 2025, les priva de ese mínimo de autonomía frente a
su plan de vida y genera una abierta desigualdad que -insisto- no
resulta razonable ni constitucionalmente legítima.
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Asunto: Salvamento de voto.

Finalmente, desde la óptica de interpretación sociológica de la


situación es evidente que esta diferenciación impactará todos los
programas que durante años han implementado los centros carcelarios
del país para brindar posibilidad de estudio a la población carcelaria
que lamentablemente tendrá que optar por trabajar, muy a pesar de su
voluntad, ánimo y preferencia de aprender.

Con fundamento en lo señalado en precedencia, -que seguramente me


ocuparé de ampliar en casos futuros- me aparto de la decisión
mayoritaria y considero que debió confirmarse la decisión de readecuar
la redención de pena por estudio al sentenciado a razón de dos (2) días
de reclusión por cada tres (3) días de estudio.

En los anteriores términos dejo sustentado el presente salvamento


parcial de voto, con el respeto por los demás Magistrados integrantes
de la Sala.

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