0% encontró este documento útil (0 votos)
6 vistas5 páginas

MIL1

La catequesis es un componente esencial del proceso de evangelización de la Iglesia, que busca llevar la Buena Noticia de la salvación a toda la humanidad y fomentar un encuentro con Jesucristo. Este proceso se estructura en etapas que incluyen la acción misionera, la catequesis propiamente dicha y la acción pastoral, cada una dirigida a diferentes grupos de personas según su relación con la fe. La Iglesia, como depositaria del Evangelio, debe evangelizarse a sí misma continuamente para mantener su frescura y efectividad en la misión de anunciar la salvación.

Cargado por

carlosem.2108
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
6 vistas5 páginas

MIL1

La catequesis es un componente esencial del proceso de evangelización de la Iglesia, que busca llevar la Buena Noticia de la salvación a toda la humanidad y fomentar un encuentro con Jesucristo. Este proceso se estructura en etapas que incluyen la acción misionera, la catequesis propiamente dicha y la acción pastoral, cada una dirigida a diferentes grupos de personas según su relación con la fe. La Iglesia, como depositaria del Evangelio, debe evangelizarse a sí misma continuamente para mantener su frescura y efectividad en la misión de anunciar la salvación.

Cargado por

carlosem.2108
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Evangelización y

Catequesis

La catequesis está enmarcada en el proceso de la Evangelización:

La Misión de la Iglesia es Evangelizar, llevar la Buena Noticia de la Salvación a toda la humanidad.


Proclamar que Cristo está vivo y resucitado, que por su muerte y resurrección nos ha salvado y nos
ha abierto las puertas del cielo. Anunciar que el hombre a través de la conversión puede alcanzar la
nueva vida que Jesucristo nos ofrece. La evangelización busca realizar el encuentro con Jesucristo
Vivo y Resucitado, con Dios que actúa hoy entre nosotros.
"la Iglesia nace de la acción evangelizadora de Jesús y de los Doce" (EN 15b). La misión de
anunciar y transmitir la Buena Noticia, representa el centro, la vida, el ser y la vocación propia de la
Iglesia, su Identidad más profunda.

La Iglesia es para la misión, la Iglesia existe y vive para evangelizar. El Papa Paulo VI lo explica
muy bien en el numeral15 de su Exhortación post sinodal "Evangelii Nuntiandi":

"-Nacida, por consiguiente, de la misión de Jesucristo, la Iglesia es a su vez enviada por


El. La Iglesia permanece en el mundo hasta que el Señor de la gloria vuelva al Padre.
Permanece como un signo, opaco y luminoso al mismo tiempo, de una nueva presencia de
Jesucristo, de su partida y de su permanencia. Ella lo prolonga y lo continúa. Ahora bien,
es ante todo su misión y su condición de evangelizador lo que ella está llamada a
continuar. Porque la comunidad de los cristianos no está nunca cerrada en sí misma.

En ella, la vida íntima -la vida de oración, la escucha de la Palabra y de las enseñanzas de los
Apóstoles, la caridad fraterna vivida, el pan compartido- no tiene pleno sentido más que cuando se
convierte en testimonio, provoca la admiración y la conversión, se hace predicación y anuncio de la
Buena Nueva. Es así como la Iglesia recibe la misión de evangelizar y como la actividad de cada
miembro constituye algo importante para el conjunto.
-Evangelizadora, la Iglesia comienza por evangelizarse a sí misma. Comunidad de
creyentes, comunidad de esperanza vivida y comunicada, comunidad de amor fraterno,
tiene necesidad de escuchar sin cesar lo que debe creer, las razones para esperar, el
mandamiento nuevo del amor. Pueblo de Dios inmerso en el mundo y, con frecuencia,
tentado por los ídolos, necesita saber proclamar “1as grandezas de Dios” que la han
convertido al Señor, y ser nuevamente convocada y reunida por El.

En una palabra, esto quiere decir que la Iglesia siempre tiene necesidad de ser evangelizada, si
quiere conservar su frescor, su impulso y su fuerza para anunciar el Evangelio. El Concilio Vaticano
11 ha recordado, y elSínodo de 1974 ha vuelto a tocar insistentemente este tema de la Iglesia que
se evangeliza a través de una conversión y una renovación constante, para evangelizar al mundo
de manera creíble.

-La Iglesia es depositaria de la Buena Nueva que debe ser anunciada. Las promesas de la
Nueva Alianza en Cristo, las enseñanzas del Señor y de los Apóstoles, la Palabra de vida, las
fuentes de la gracia y de la benignidad divina, el camino de salvación, todo esto le ha sido
confiado. Es ni más ni menos que el contenido del Evangelio y, por consiguiente, de la
evangelización que ella conserva como un depósito viviente y precioso, no para tenerlo
escondido, sino para comunicarlo.

-Enviada y evangelizada, la Iglesia misma envía a los evangelizadores. Ella pone en su boca
la Palabra que salva, les explica el mensaje del que ella misma es depositaria, les da el
mandato que ella misma ha recibido y les envía a predicar. A predicar no a sí mismos o sus
ideas personales, sino un Evangelio del que ni ellos ni ella son dueños y propietarios
absolutos para disponer de él a su gusto, sino ministros para transmitirlo con suma
fidelidad."

La evangelización es un proceso rico, complejo, dinámico que resulta imposible comprender sino
se abarcan todos sus elementos esenciales, tenemos que comprenderlo en su totalidad.

El magisterio eclesial afirma que hay una relación entre Evangelización, Kerigma y Catequesis. La
Evangelización se concibe como el proceso por el cual la Iglesia, movida por el Espíritu, anuncia y
difunde el Evangelio en todo el mundo. Este proceso está estructurado en etapas llamadas
"momentos especiales":

a) La acción misionera (kerigma): para los no creyentes y para los que viven en la
indiferencia religiosa.

b) La acción catequético-iniciatoria (catequesis propiamente dicha o iniciación cristiana):


para los que optan por el Evangelio y para los que necesitan completar o reestructurar su
iniciación.

c) La acción pastoral: para los fieles cristianos ya maduros (iniciados), en el seno de la


comunidad cristiana. (CF. CP\14, 67-68)
La Acción Misionera:

El CPV en su numeral 59 nos habla acerca de esta etapa o acción de la evangelización: "El
kerigma o primer anuncio se dirige a los no creyentes y a los que, de hecho, viven en la
indiferencia religiosa. Esta etapa kerigmática es precatequética: ella 'asume la función de
anunciar el Evangelio y llamar a la conversión.' (DGC 61).

Se distingue, pues, de la catequesis, cuyo punto de partida es la fe y la conversión (Me


16,16; cf. 1,15). "La catequesis hace madurar esta onversión inicial, educando en la fe al
convertido e incorporándolo a la comunidad cristiana" (DGC,61).

Sin embargo la catequesis, sobre todo entre nosotros, ha de tener siempre una
dimensión kerigmática (DGC 52)."

El kerigma se transmite con el testimonio de vida, desde la vida misma.

Un resumen hermoso de este kerigma lo encontramos en la introducción de la


plegaria eucarística número IV:

''Te alabamos, Padre santo, porque eres grande y porque hiciste todas las cosas con sabiduría y
amor. A imagen tuya creaste al hombre y le encomendaste el universo entero, para que,
sirviéndote sólo a ti, su Creador, dominara todo lo creado y cuando por desobediencia perdió tu
amistad, no lo abandonaste al poder de la muerte, sino que, compadecido, tendiste la mano a
todos, para que te encuentre el que te busca.”

Reiteraste, además tu alianza a los hombres; por los profetas los fuiste llevando con la esperanza
de salvación. Y tanto amaste al mundo, Padre santo, que, al cumplirse la plenitud de los
tiempos, nos enviaste como salvador a tu único Hijo. El cual se encarnó por obra del Espíritu
Santo, nació de María, la Virgen, y así compartió en todo nuestra condición humana menos en el
pecado; anunció la salvación a los pobres, la liberación a los oprimidos y a los afligidos el
consuelo.

Para cumplir tus designios, él mismo se entregó a la muerte, y, resucitando, destruyó la


muerte y nos dio nueva vida. Y porque no vivamos ya para nosotros mismos, sino para él, que
por nosotros murió y resucitó, envió, Padre, al Espíritu Santo como primicia para los creyentes,
a fin de santificar todas las cosas, llevando a la plenitud su obra en el mundo."

En nuestra sociedad hay muchas personas que fueron bautizadas, pero a las que no se les ha
anunciado esta verdad salvífica, la Catequesis debe entonces asumir esta labor. El CPV en su
numeral 68 nos dice al respecto:

"68. la vinculación entre el anuncio misionero (kerigma), que trata de suscitar la fe, y la catequesis
de iniciación, que busca fundamentarla, es decisiva en la evangelización• (DGC 276b)."Hoy la
catequesis debe ser vista, ante todo, como la consecuencia de un anuncio misionero eficaz" (DGC
277Y.
La Acción Catequético - lniciatoria:

El Papa Juan Pablo 11 afirma:<da catequesis es una tarea necesaria y primordial en la


misión evangelizadora de la iglesia)) (CT 15). <<la catequesis no es una acción más
entre otras muchas, sino una etapa básica del proceso evangelización, en íntima
relación con las demás." (CPV 4,2)

La auténtica catequesis es el proceso mediante el cual los catequistas inician en la Fe a los


catequizandos, de manera ordenada y sistemática, fundamentándose en la revelación que Dios
mismo ha hecho al hombre en Jesucristo. Revelación conservada en la memoria profunda de la
Iglesia y en las Sagradas Escrituras y comunicada constantemente, mediante una 'traditio' viva y
activa, de generación en generación (Cf. DGC 66) De esta etapa nos ocuparemos más en detalle en
la siguiente lección.

La Acción Pastoral:

Es la acción de la evangelización que está dirigida a las personas que ya han sido
iniciadas en la fe, que han completado su proceso catequético, que ya están viviendo de
cierta manera y participando de la Misión de la Iglesia.

Comprende tanto el servicio de la Palabra, como la Celebración Litúrgica, y la Acción Caritativa y


Social. Si lo propio de la Acción Misionera es suscitar la fe inicial de los no creyentes o no
convertidos y lo específico de la acción catequética es fundamentar la fe inicial, lo peculiar de la
Acción Pastoral es la educación y alimentación cotidiana de la fe, con miras a la comunión y a la
misión.

Para concluir esta lección citamos a SS Paulo VI en la Enciclica Evangelii Nuntiandi,


numeral lB:

"Evangelizar significa para la Iglesia llevar la Buena Nueva a todos los ambientes de la humanidad
y, con su influjo, transformar desde dentro, renovar a la misma humanidad... La finalidad de la
evangelización es por consiguiente este cambio interior y, si hubiera que resumirlo en una palabra,
lo mejor sería decir que la Iglesia evangeliza cuando, por la sola fuerza divina del Mensaje que
proclama, trata de convertir al mismo tiempo la conciencia personal y colectiva de los hombres, la
actividad en la que ellos están comprometidos, su vida y ambiente concretos.” (EN 18)
Para la vida
¿Cómo vives tu compromiso evangelizador, no sólo tu parroquia, sino
también en tu familia?

Ora con este hermoso cato “Alma Misionera”


Señor, toma mi vida nueva
antes de que la espera
desgaste años en mí.
Estoy dispuesto a lo que quieras
no importa lo que sea
Tú llámame a servir

Llévame donde los hombres


necesiten tus palabras,
necesiten, tus ganas de vivir.
Donde falte la esperanza,
donde falte la alegría,
simplemente, por no saber de ti

Te doy, mi corazón, sincero,


Para gritar sin miedo
lo hermoso que es tu amor.
Tendré mis manos sin cansancio,
tu historia entre mis labios,
y fuerza en la oración.

Llévame donde los hombres…

Llévame donde los hombres


necesiten tus palabras,
necesiten, tus ganas de vivir.
Donde falte la esperanza,
donde falte la alegría,
simplemente, por no saber de ti
simplemente, por no saber de ti

También podría gustarte