Dos Napoleones
Dos Napoleones
NAPOLEONES,
juguete cómico en tres actos y en verso
OElGrINAL
MADRID,
IMPRENTA DE FERMIN MARTÍNEZ GARCÍA ,
1870
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NAPOLEONES
juguete cómico en tres actos y en verso,
QR It'UNAX
MADRID,
IMPRENTA DE FERMIN MARTÍNEZ GARCÍA ,
1870
Es propiedad de D. José Serra y Ortega, quien perseguirá ante la ley
21 la señorita
675525
PERSONAJES. ACTORES.
¿^j* AMALIA Sras. Boldun*.
^ ^ DOÑA JULIA
UNA PARIENTA
Navarro\ V V
.',
. Chafino. _ : ''^
SIMONA V DdnsanW--
DONJUAN Sres. Catalina.
ESCENA PRIMERA.
Juan, José.
pastelería extranjera.
Ya sé, en casa de Lhardy.
Justamente: encargarás
un almuerzo recherché,
confortable.
¿Recher... que?
No he pescado lo demás.
Un almuerzo superfino.
¡Ah! Y cubiertos para dos.
¿Para dos? Sea por Dios.
Que no se te olvide el vino,
que haya trufas.
Sí, ya estoy,
y después... pero don Juan,
que siempre sea usted tan...
Basta de sermón por hoy;
anda, y da pronto la vuelta,
porque espero una persona.
¿Del otro sexo?
Y muy mona.
(¿Y por lo visto muy suelta?)
— ;
—6-
¿Pero cuándo ha de sentar
t
la cabeza?
Juan. No lo sé;
cuando viejo.
José. Pues á fe
que no tardará en llegar;
no eslá la fecha muy larga;
usted cumple treinta y siete
por... deje usted...
Juan. Calla y vete;
tu aritmética me carga.
Tengo bastante trabajo
en tenerlos, conque así...
¿Vino alguno á verme?
José. Sí,
el comerciante de abajo.
Juan. Hay dos, ¿cuál es?
José. Yo conservo
una especie de que es
un ave, un pájaro... pues,
el señor de... Buitre...
Juan. iAh! Cue
¿Y qué quiere?
José. No lo sé;
ESCENA II.
Juan.
— 7 —
y qué cintura y qué pié
Sí señor,qué pié le he visto
:
— 8 —
no soy viejo; treinta y seis
años... digo, treinta y siete;
digo... no, me falta un mes.
¿Es difícil que esa niña
me llegue al fin á querer?
¿Pero y si llega... qué hago?
Casarme... idea cruel.
¿Y si luégo ese pimpollo
con su aire de candidez
me coloca en el retablo
de San Lúeas?... ¡
Ay! ¿Qué haré?
Pensar en que he de tratarla
como á mozas del jaez
de la vecina, la idólatra
de Jorge Sand y Soulié,
es disparate ; su aire
de distinción hace ver...
i
Ay pobre Juan! En mal hora,
en mala, le viste el pié.
ESCENA III.
Juan, León.
^ 9 _
León. ¡Toma!
¿Pues con quién?
JüAN. Lo siento mucho,
mas no me es posible.
León. ¡Oiga!
¿Ya has almorzado?
Juan. No es esa
la razón.
León. Pues di la oirá.
Juan. Que no almuerzo solo : tengo
convidada una señora.
León. A que es una de las mias...
Juan, Vamos, tienes unas bromas...
León. Sí, no son bromas; y á f
que es ya pesado: no hay prógima
en quien yo con más ó ménos
cariño los ojos ponga,
que tú no me la seduzcas.
Juan. Exageración.
León. i
Hipócrita
Dígalo sino Teresa,
Inés, Petronila, Alfonsa,
ESCENA IV.
Juan.
ESCENA V.
Juan, Jóse.
José. Aquí
está esto de la fonda.
Juan. Bien, ponió en el velador.
José. Sólo le falta la sopa
para ser una comida
en regla. ¡Qué ricas ostras!
La mostacera. ¡Jesús!
vuelca con el olor.
José. Gracias,
tiene usted un alma hermosa;
pero esa cabeza...
Juan. Dale.
José. Ya es justo que se recoja
á buen vivir.
Juan. ¿Pues qué, soy
algún viejo? No hay cosa
- 13 —
peor que el recogimiento
para la gente que es moza;
y yo aun soy mozo, ¿lo entiendes?
José. Si el mes que viene...
Juan. Memoria
como la tuya, no he visto
tan...
José. ¿Tan qué?
Juan. Tan enfadosa.
Yo quiero ser joven, joven;
aunque el demonio se oponga,
quiero tener amoríos,
y enredos, y trapisondas,
y en fin, quiero disfrutar
de lo mismo que otros gozan;
quiero alegrarme, aturdirme,
ya que el dinero me sobra,
para no pensar en ella,
¿comprendes? porque ella sola
es mi bien, digo, mi mal;
y con ésta y con la otra
la olvidaré, sí señor,
ESCENA VI.
¿Sirvo el almuerzo?
No, deja todas las cosas
listas, y vete.
Muy bien.
(El que se marcha no estorba.)
ESCENA VII.
Juan, Julia.
Sentémonos á almorzar;
y pues que soy editor,
almorzando es la mejor
manera que hay de tratar.
Hojeándole.)
para... para...
Julia. Por favor,
suélteme usted; en verdad
que esa es mucha libertad.
Juan. Hija, soy el editor.
Julia. Figúrese qué diria
alguno, si es que lo vio.
¡Jesús María!
Juan. Que yo
uso de mi autonomía
y hago en usted la experiencia
de aquello que quiero yo:
ó hay libertad ó no.
Julia. La libertad no es licencia.
Juan. Viene á ser uno, que al íin
2
;
— 18 —
los libres salen del paso...
al cabo, pues yo me abraso,
armo la de San Quintin.
Yo la amo á usted, yo la adoro,
la adoro, señora mia,
desde que la miré un dia
dando chocolate al loro.
¿Qué me importa la edición
de su libro...
ESCENA VIII.
Dichos, José.
ESCENA IX.
- 21 -
Amal. Mas conforme los veia,
es justo que lo confiese,
decia entre mí: — iNo es ese,
Juan. Eso...
Amal. Joven y guapo.
Juan, ¿Sí v eh?
Amal. El retrato lo promete;
tengo su retrato.
Juan. ¿Sí?
Amal. Aunque esté usted allí
vestido de tonelete,
tío mío.
Juan. ( j
Vaya un lio
i
Por vida de Caífás !
¿Cómo su tío?
Sim. No hay más,
como que es usted su tío.
¿Usted no tuvo un hermano
mayor?
Juan. Cierto, Zacarías,
que trafica en mercancías
en el suelo americano.
Amal. Está mucho más allá:
ha muerto.
Juan. ¿Cómo?
Amal. De cierto.
Juan. Ah, entonces... si se ha muerto
Dios sabe dónde estará.
¡Pobre hermano!
Sim. Quiso en vano
evitar su perdición.
Un millón y otro millón
perdió luégo.
Juan. ¡Pobre hermano!
Sim. La pérdida d.e la flota
le cogió un pellizco bravo,
—
- tí
-
hasta que por fin, al cabo
se declaró en bancarota.
Amal. Y á sus acreedores fieros (Llorando.)
todo cuanto hay abandona,
ménos mi dote.
Juan. ( ;
Qué mona
está haciendo pucheros!
Sim. Como desde que enviudó
de su mujer doña Antera,
en aquella casa era
el brazo derecho yo,
viendo ya muerto á su padre
de pesar, la dije un dia:
— Amalia, pobre hija mia,
Amal. Y no tardes.
Sim. ¿Qué es tardar?
(Sin mí no se sabe hallar.)
Al momento estoy aquí.
ESCENA X.
Juan, Amalia.
A una sobrina...
Juan. (Es divina.)
Amal. Se la trata como á un niño;
así, de tú y con cariño.
Juan. (Me enamora mi sobrina.)
Amal. Yo á usted muy distinto es:
le debo cariño.
Juan. Ya.
Amal. Y gratitud.
Juan. Claro está.
Amal. Y mucho respeto.
Juan. Pues.
Amal. Yo le contaré á usted todas
mis aventurillas.
Juan. Sí.
(Me alegro.)
Amal. En cambio usté á mi
me traerá todas las modas,
y ensayaremos el modo
.
— 6
24 —
más probable de agradar
á todo particular,
si es posible, á el mundo todo.
Usted me dará consejo,
que seguiré sin reparo;
siendo mi tio...
y te lo pueden hacer,
á mi manera de ver
ese es el más peligroso.
Amal. Parece decente.
Juan. Pues
no lo es; es un indecente
que á todo bicho viviente
le dice lo mismo; es...
Amal. Vea usted, y yo no hacia
caso en esto de Simona,
que sólo en ver su persona
se pone que desvaría.
Juan. ¿Tú has dado pié?...
Amal. No señor
ni esto; pero me agradaba
bastante ver que me daba
grandes pruebas de su amor.
Y luégo si su fortuna
era conforme á la mia,
quién sabe si se podria
arreglar... ¿á qué está una?
Pero en fin, ya me saldrá
algún otro por ahí,
porque ¿á qué está una...
Juan. Sí...
—m—
con Simona, aquí, á su lado;
si esto anda desarreglado
yo lo economizaré.
Iré con usté al teatro,
á las reuniones; allí,
ESCENA XI.
Juan, Ya comprendo,
seria un Juan Lanas el niño
entonces.
Cubevo. Ya basta el Cuervo;
; ;
—
•
ZJ —
muy honrado era mi padre,
pero á veces de él reniego
por llamarse así. ¿A quién gusta
ese pajarraco negro?
Más negro que un cuervo dicen
al que es de color espeso
cria cuervos, te sacarán
los ojos, dice el proverbio;
en fin, el animalito
no tiene ni un lado bueno;
pero al cabo es mi apellido,
y no tiene otro remedio;
mas en cuanto al nombre...
Juan. Entó
Pedro...
Cuervo. Nombre de cochero,
Juan. Cristóbal...
Cuervo. Nombre de alto;
y si saliese pequeño...
Amal. Casto...
Cuervo. Es calificativo
y si el muchacho es travieso...
Amal. Lucindo.
Cuervo. Nombre de gato.
Amal. Arturo...
Cuervo. Nombre de perro.
Juan. Anselmo...
Cuervo. Nombre de anciano.
Juan. Aníbal...
Cuervo. Nombre de tuerto.
Yo quiero un nombre sonoro,
muy sonoro... ¡ah! ya le tengo:
Napoleón... eso es, así,
- 30 -
Cuervo. ¿Coavenido? Pues entonces
yo me marcho; voy corriendo
á convocar los amigos,
los vecinos; lo primero
es la política, sí;
ESCENA XII.
Juan, Amalia.
ESCENA XIII.
León.
ESCENA XIV.
León, Doña Julia.
León. Yo creo
la verdad.
Julia. ¿Qué?
León. Que don Juan...
Julia. Es mi editor.
- 33 -
León. ¿Cómo es eso,
su marido ?
Julia. Mi editor.
León. Viene á ser uno.
Julia. No entiendo.
León. Y almuerza con él 7y á mí,
á mí, que me estoy muriendo
por usted, me pone á dieta.
Julia. ¡Y qué! Si con él almuerzo
es por celebrar el trato
de mis Cuentos.
León. ¿De sus cuentos?
Julia. Sí, señor, Cuentos morales;
vea usté el libro un momento:
aquí está. (Dándosele.)
- 34 -
León. Yo juro...
Julia. No valen los juramentos.
León. Aseguro á usted, señora...
Julia. ¿Qué me asegura usted?
ESCENA XV.
Dichos, D. Juan, Amalia.
León. ¡Cielos,
ella!
Amal. ¡ Mi perseguidor
Juan. ¡León!
Julia. ¡Oh! Don Juan, yo celebro
esta ocasión... Señorita...
estaba aquí discutiendo
con el señor, que es un hombre...
siguiéndome siempre.
León. (¡Bueno!
Delante de ella.)
Amal. (¡Traidor!
Y yo le creí sincero.)
ESCENA XVI.
ESCENA XVII.
Dichos, Simona.
con la señorita, A mí j I
No sé cómo no le pelo.
Amal. Y anda siguiendo los pasos
á una señora...
Sim. Me alegro.
¡Seguirla, hasta aquí! Una casa
digna de todo respeto.
Echele usted, que se vaya, (a d. Juan.)
León. Pero es que yo...
Sim. No hay más pero.
Juan. Vete, León.
León. ¿También tú?
Agur. (i Esto es un infierno!)
- 36 -
ESCENA XVIII.
ACTO SEGUNDO.
ESCENA I.
CüERYO. (Escribiendo.)
Cuervo. Déjala
arrimada á la pared.
Me dispensarán ustedes:
parezco un poco soez,
y no lo soy; ¡es que tengo
hoy tantas cosas que hacer!...
- 38
Las esquelas de dar parte,
me hacen andar en un pié;
el convidar los amigos,
y los vecinos, y el...
la papalina... el sahumerio,
porque el cuarto huele que...
son tantas ocupaciones,
que no hay un hombre de bien
que pueda con todas, vamos.
Pariente 1.° ¿Y dónde deja el placer
de ser padre?
Cuervo. Ya, sí, pero...
a
Parienta 1. Tener hijo que le dé
las buenas páscuas por Pascuas,
que le haga una plana...
Cuervo. Pues.
a
Parienta 1. En el dia de su Santo,
con dedicatoria al pié:
lo dificultoso es
contenerlos de mocitos;
como que empieza á cocer
la sangre, claro, les pica
y se rascan.
Cuervo. Eso es,
ESCENA IT.
ESCENA III.
Dichos, Cuervo.
ESCENA IV.
Al padrino y la madrina
les toca esa obligación.
Juan. Yo le daré una lección.
Amal. Yo haré más aún.
Juan. ¡Sobrina!
Amal. En cuanto que rompa á hablar,
de mi paciencia lo espero
que aprenderá, y lo primero
que ha de saber es rezar.
Que cuando en vano un consuelo
aquí en la tierra esperamos,
de aquí los ojos alzamos
fijándolos en el cielo.
Lo primero eso ha de ser,
que sepa rezar, ¿estamos?
Cuervo. Bien, sí, convenido.
Juan. (Vamos,
es divina esta mujer.)
Aquí te quedas, ¿estás?
Obra como corresponde
siendo la madrina.
Amal. ¿Dónde
se va usted?
Juan. Ya lo verás,
Cuervo Sí,
— 42 —
iqué lujo y qué profusión!
Está allí, en el salón,
para que vayan allí.
ESCENA V.
Amal. Adiós.
Cuervo. Agur y mandar.
ESCENA VI.
Amalia. \
ESCENA VII.
Amalia, León.
- 44 -
[Qué hermosa, qué hermosa
la pinta el deseo
Amal. ¡Ay cielos, qué veol (viéndole.
¿Es usted?
León. Yo, sí.
Traspasé la tienda
burlando al mancebo,
y vengo de nuevo...
*
sediento de amor.
Amal. ¡Amor! No está en casa
quien usté imagina;
no está la vecina
aquí.
León. Es un error.
Es un error clásico
que da ira tremenda,
pensar que pretenda
otro amor buscar
que elque como un cielo
me brinda esa cara...
por ella me echara
al fondo del mar.
Yo la amo muchísimo...
Amal. La vecina es bella.
León. No se trata de ella,
se trata de usté;
si escucha mis súplicas,
si atiende á mi ruego,
usted verá luégo...
Amal. ¡Hombre! Si lo sé...
que iba usted siguiéndola,
que usted la acechaba,
que no la dejaba
usted respirar,
i
Cómo creer Cándida
amor de esa clase,
que por mí se echase
al fondo del mar!
— 45 —
pintando al completo
su amoroso afán...
León. Don Juan se lo ha dicho;
él solo sabia...
Amal. Mi tio
y mi protector.
León. Ahora cobro ánimo:
siendo su pariente,
no será prudente
- 46 —
hacerla el amor.
Su tio, i
magnífico!
No será su amante.
A MAL. Hacer semejante...
León. Yo...
Amal. Suposición,
sospecha raquítico
que veneno lleva.
León. Mas...
Amal. Me da una prueba
de mal corazón.
I
Ay Yírgen Santísima,
verme así insultada,
i
me quiere tanto mi tio!
ESCENA VIII.
Amalia, D. Juan.
mi regalo.
te gustase (Dándola un estuche.)
Amal. ¿A ver? ¡Qué lindo!
Juan. Prescindo
de las piedras; ¿el dibujo
te gusta?
Amal. Es de mucho lujo.
Juan. ¿De véras?
Amal. Sí que es muy lindo;
¿ha costado mucho?
Juan. Siete
mil reales, cerca de ocho.
A ver, dame, te le abrocho. (Se le pone.)
- 48 —
Amal. ¿Por qué es usted mi tio?
Juan. ¿Lo sientes?
Amal. No, es decir...
dice la gente... mas miente,
y pudiera suceder
que al cabo...
Juan. Vamos á ver,
qué es lo que dice la gente.
Amal. Dice...
ESCENA IX.
Dichos, Cuervo.
ESCENA X.
Julia.
— 49 —
¡
Oh! Don Juan hace las cosas
con rumbo... Si me amará...
ó me amará como á todas.
Es preciso, y no sé cómo,
introducirle la sonda.
Aquí risas de alegría. (Se oye reiv dentro.)
ESCENA XI.
— 51 —
la mandaré...
Julia. Me acomoda
más; hecho
así todo está
ESCENA XII.
ESCENA XIII.
Amalia.
— 53 —
ESCENA XIV.
Juan.
á lacostumbre y al uso
condenado, que dispuso
que abrazara á ese tonel.
Y él ¡qué satisfecho está!
La dicha de ese cuitado
me da envidia: es el estado,
el estado lo traerá.
Yo también puedo tener
igual dicha, si eligiera
una dulce compañera,
es decir, una mujer...
¿Dónde estaráAmalia? Allí
no quedó.
ESCENA XV.
Juan, Amalia, con un niño.
Amal. ¡
Qué hallazgo he hecho
Mire usté.
Juan. i
Un niño de pecho
Amal. Un niño de pecho, sí.
excelente prevención:
¿qué ha de hacer el biberón
)) I
- 54 -
si no hay quien se le dé?
¿Será el de Cuervo?
Juan. ¡Pues no
¿Hay otro aquí por» ventura?
Amal. Pues tiene más hermosura
que su señor padre.
JüAN. (Llora el niño.) i
Oh l
ESCENA XVI.
Juan, Amalia, Parienta, Parientes y Amigos.
El brazo.
JüAN. Vaya.
Parienta. Porque,
sola yo, ¿qué se diria?
Al cabo soy una tia.
ESCENA XVII.
Dichos, Cuervo.
muchas gracias.
Cuervo. No hay de qué;
vayan ustedes con Dios.
ACTO TERCERO.
ESCENA I.
León.
- 59 -
no me la puede negar:
él conoce mi familia
y mi posición social;
y luégo, quién sabe si...
si la muchacha será
rica; todo puede ser.
A ver... sobrina de Juan.
Hermanas no tiene; hermanos,
uno que es mayor y está
establecido en la Habana
y maneja un capital...
eso debe ser: magnífico,
¡si soy yo lo más sagaz!...
Bueno, todo me conviene;
nada, me voy á casar.
ESCENA II.
D. Miguel, León.
- 60 -
por aquí, ¿dónde estará?
Pero allí veo un sugeto:
de él me podré informar.
Dígame usted, y perdone
usted mi importunidad,
¿conoce usté á doña Julia
Guerrero?
León.
empedernida conquista;
corazón de pedernal.
Miguel No tal, que es sensible.
León. Niego
yo su sensibilidad.
Escribe cuentos morales
lo mismo que Jorge Sand,
y almuerza con su editor
con desprecio á la moral.
I
Si la conozco ! Muchisimo.
I
Si la conozco ! Ojalá
no la conociera tanto:
por ella me he dado más
plantones y más paseos...
¿y qué he venido á sacar?
Lo que el negro del g An
jMp
Me figuro que no es tár
mala mi figura, digo,
creo que soy regular...
Miguel ¡Oh! Sí.
¡He! ¿Qué'lBÍÉfctal?
Tengo yo un ojo...
ESCENA III.
León.
- 62 —
¡Bah! Será algún convidado,
el cual no querrá faltar
á la sacra ceremonia
de la pila bautismal.
Aquí Juan ha de venir,
justo, y aquí pillo á Juan,
y le pido la muchacha,
y, adiós, ya te dejo en paz.
¡Ingrata Julia! Y es guapa...
si se humanizara más,
es muy posible que al fin...
ESCENA IV.
Cuervo.
y sí que se criará.
Aldonza quiere criarle:
como es tan robusta y tan...
Sin embargo, eso no deja
de dar incomodidad:
no pueden comer picante,
no pueden beber agraz,
no pueden... ¡He! ¿Qué he escuchado?
(Llora un niño.) v
¡
Ay Virgen del Tremedal
La voz de Napoleón.
— 63 -
¿Pero cómo, si está allá?
Será ilusión mia... no,
porque llora más V más; (Llora un niño muy faerle.
'
ESCENA V.
- 64 -
y cuando cree descansar,
no puede ni respirar,
porque en el coche van diez.
¡Ay Cuervo, amable vecino!
Si acepté, por vida mia,
juro á usted que no sabia
la ganga que es ser padrino.
Pamema. Y bien,ya estamos aquí.
Juan. Gracias á Dios.
Parienta. Mano á mano,
con el muchacho cristiano,
un Santo, es un Santo.
Juan. Sí,
no ha pecado todavía;
pero en creciendo, no sé
yo si será un Santo.
Parienta. ¿Qué...
qué dice usted?
Juan. Yo decia...
Amal. Yo voy á ver la mamá,
á asegurarla de fijo
que ya es cristiano su hijo
•qué contenta se pondrá!
Juan. Anda ve, y estáte ahí,
yo me encuentro muy cansado.
(\'ase Amalia puerta izquierda, dejando el niño á un Pariente.)
ESCENA VI.
ESCENA VIL
Dichos, Cuervo.
Cuervo. No es eso,
no se trata de una letra,
sinó de todo un renglón
que está vivo y efectivo.
-
¿Se entera usted?
Juan. No concibo
lo de la suplantación.
Parienta. Tu hijo está aquí, dale un beso.
(Le pone el niño en los brazos.)
Cuervo. Jamas.
Parienta. ¿Qué haces, temerario,
siendo tu hijo?
Cuervo. ¡Canario!
Yo no reconozco eso;
este niño es un ladrón.
Parienta. ¿El niño?
Cuervo. De tomo y lomo*
y sinó veamos: ¿cómo
- 66 —
se encuentra en mi habitación?
O es un chiquillo inclusero
que ha salido del abismo^
para quitarle el bautismo
alNapoleón verdadero.
Yo con un dolor acerbo,
ya que es preciso hablar claro,
solemnemente declaro
que éste no es Cuervo.
(Deja el niño á la Parienta, y vase.)
Juan. ¿Cómo?
¡Cargar yo con el mochuelo!
ESCENA Vm.
Juan, con ei nino.
1
Ay que llora!... Que te calles. (Llora el niño
- 67 —
A la rO 1*0, á la rO rO, (Meciéndole.)
vamos á ver si le duermo
estando en silencio aquí...
(Se oye una música estrepitosa.)
¡Para cuándo son los truenos!
La murga... Chiquirritín,
duérmete tú... ¡vivorezno!
A la ro ro, que te calles, (Meciéndole.)
ESCENA IX.
León, Juan.
mis dias.
Juan. ¿Quieres casarte,
en resúmen?
León. Es un hecho.
Juan. ¿Y á mí qué me importa?
León. Mucho:
los lazoé de parentesco
que te unen á ella...
Juan. ¿A ella?
¿Quién es ella?
León. No me atrevo...
Juan. Háblame claro, más claro,
sin ambajes ni rodeos;
tu modo de relatar
esas cosas, causa sueño:
¿ves? Ya se ha dormido el niño.
Conque al grano, ¿quién es? Presto.
León. Tu sobrina.
Juan. ¡Mi sobrina!
León. Amalia.
Juan. ¿Amalia?... La niego.
— 69 —
(Pues no me faltaba más
que ahora viniese un mastuerzo...)
León. Dime la razón que tienes.
Juan. Yo sé la razón que tengo.
León. Me darás satisfacción
en el campo.
Juan. ¿Yo?
León. Corriendo.
Tiro más que tú: en la sala
León. Pero
si ella no me puede ver.
Juan. Ella te adora en secreto;
pero por disimular,
tal vez teniéndose miedo...
ESCENA X.
Dichos, Julia.
ESCENA XI.
yo á mi mujer;
luz, digo,
A la ro ro, á la re re...
Juan. Oigan ustedes, ro ro,
muchacho
á la ro ro, este
que Amalia y yo sin empacho
sacamos de pila...
— 73' -
Miguel. Es mió.
(Tomando el niño á Juan y dándosele á un ama de cria que va
con él.)
ESCENA XII.
muchas gracias.
Miguel. No hay de qué.
Juan. ¿Es usted su padre?
Miguel. Sí:
de un casamiento secreto
es hijo; yo estaba inquieto
por venir, y así
se lo hube de confiar
á esta señora...
Julia, Salí
dejándome el niño aquí
para un padrino buscar...
Juan. En esto que Amalia vino,
le oyó llorar, le cogió,
fuimos á y yo
la iglesia,
le he servido de padrino.
Miguel. A usted mi gratitud toda
por semejante favor...
Juan. ¡ Su gratitud No señor,
!
pero cedo.
León. ¡Galopín!
se lleva la otra... en fin,
- 75 —
vámonos sin dilación
¿se llamará?...
Cuervo. Napoleón.
Juan. Y son dos Napoleones.
¿Qué haces tú parada ahí?
Amal. Yo, es que...
Juan. ¿Por qué no vienes?
Amal. Es que...
Juan. ¿Por ventura tienes
que decir algo?
Amal. Yo... sí.
(Al público.)
Señores, este inocente,
que es chiquitito y no miente,
por su intérprete me elige,
y á su manera me exige
que yo diga lo siguiente:
Esta comedia se ha escrita
enfermo y triste su autor:
si escribir mal es delito,
perdonadle ; el pobrecito
no puede hacerlo mejor.
Esta criatura al sacar
á escena, de estimular
vuestra compasión trató:
aplaudid, porque sino,
como es niño, va á llorar.