REFLEJO AQUILEANO
Universitario (a):
Brisia Marianet Caucota Vidal
Camila Belen Colque Clemente
Lisbeth Rivera Salina
Fabricio Ajnota condori
Jeremy Álvaro Galean Rodriguez
Heredia Jerez O. Anahi
Daniel alejandro Fernández salvatierra
REFLEJO MIOTÁTICO
1. INTRODUCCIÓN
¿Qué es un reflejo?
Un reflejo es una respuesta rápida, automática e involuntaria del organismo ante un
estímulo, que se produce sin necesidad de control consciente. Por ejemplo, retirar la
mano al tocar algo caliente o parpadear ante un objeto cercano.
¿Qué son los reflejos osteotendinosos?
Los reflejos osteotendinosos, también llamados reflejos miotáticos, son aquellos que
se generan al estimular un tendón y producen la contracción del músculo
correspondiente. Por ejemplo, cuando al golpear el tendón rotuliano, la pierna se
mueve de forma automática.
Estos reflejos son utilizados en la práctica clínica para evaluar el funcionamiento del
sistema nervioso.
Uno de los reflejos osteotendinosos más importantes es el reflejo aquíleo, que ocurre
al estimular el tendón de Aquiles, produciendo la flexión plantar del pie. Este reflejo
será desarrollado en los siguientes apartados.
2. REFLEJO AQUILEANO
El reflejo aquíleo, también llamado reflejo del tendón de Aquiles, es un reflejo
osteotendinoso profundo que se produce cuando se golpea suavemente el tendón de
Aquiles en la parte posterior del tobillo. Este estímulo provoca una respuesta
automática del cuerpo, generando la contracción de los músculos de la pantorrilla,
principalmente el gastrocnemio y el sóleo, lo que ocasiona que el pie se mueva hacia
abajo en un movimiento llamado flexión plantar. Este reflejo ocurre porque el golpe
estira el tendón y activa receptores sensoriales llamados husos musculares, los cuales
envían una señal a través de los nervios hacia la médula espinal; allí se procesa
rápidamente la información sin intervención del cerebro y se envía una respuesta de
regreso al músculo para que se contraiga. El reflejo aquíleo es muy importante en la
práctica clínica porque permite evaluar la integridad del sistema nervioso periférico,
especialmente del nervio tibial y de los segmentos medulares S1 y S2. Cuando el
reflejo es normal, el pie realiza una flexión plantar adecuada; si está disminuido o
ausente, puede indicar una lesión en los nervios periféricos o en el segmento S1, y si
está aumentado, puede sugerir una alteración del sistema nervioso central.
3. ANATOMÍA APLICADA
Debemos conocer los componentes anatómicos que permiten esta respuesta mecánica
y nerviosa.
El Complejo Muscular: Tríceps Sural
El reflejo actúa principalmente sobre el tríceps sural, un grupo muscular de la parte
posterior de la pierna compuesto por:
Gastrocnemios (Gemelos):Son los músculos más superficiales con dos cabezas
(medial y lateral).
Sóleo: Se encuentra debajo de los gemelos. Es un músculo potente, fundamental para
mantener la postura y caminar.
El Conector: Tendón de Aquiles
Es el tendón más grueso y fuerte del cuerpo humano. Su función es unir el complejo
del tríceps sural con el hueso calcáneo (el talón). Al percutir este tendón, estamos
estirando indirectamente los músculos de la pantorrilla, lo que dispara la señal
nerviosa.
El Nervio Tibial
El nervio tibial (una rama del nervio ciático) es el encargado de transmitir la
información en ambos sentidos:
1. Lleva la señal de estiramiento desde el tendón hacia la médula.
2. Trae la orden de contracción desde la médula hacia el músculo.
El Centro de Control: Segmentos Medulares S1–S2
El reflejo aquíleo evalúa específicamente la integridad de la médula espinal a nivel de
los segmentos Sacros 1 y 2 (S1 y S2).
Si el reflejo es normal, sabemos que la comunicación entre la periferia y estos niveles
de la columna está intacta.
S1 es el nivel predominante en esta respuesta.
4. ARCO REFLEJO
El arco reflejo constituye la unidad funcional básica del sistema nervioso para la
generación de respuestas automáticas e involuntarias ante estímulos específicos. En
fisiología médica, el reflejo de estiramiento (o reflejo miotático) es uno de los más
estudiados debido a su importancia en el mantenimiento del tono muscular, la postura
y la coordinación motora. Este mecanismo permite respuestas rápidas sin la
intervención consciente del encéfalo, aunque puede ser modulado por centros
superiores.
Componentes del arco reflejo
El arco reflejo está conformado por cinco elementos esenciales:
Receptor: Huso muscular
El huso muscular es un mecanorreceptor especializado localizado dentro del
músculo esquelético. Su función principal es detectar cambios en la longitud
del músculo y la velocidad de dicho estiramiento. Está compuesto por fibras
intrafusales inervadas por terminaciones sensitivas.
Neurona sensitiva (aferente)
Las fibras aferentes, principalmente del tipo Ia, conducen el impulso nervioso
generado en el huso muscular hacia la médula espinal. Estas fibras presentan
alta velocidad de conducción y penetran en la médula a través de la raíz dorsal.
Centro integrador: Médula espinal
En la médula espinal, la información sensitiva establece sinapsis en el asta
anterior. En el reflejo miotático, esta conexión suele ser monosináptica, es
decir, la neurona sensitiva hace contacto directo con la neurona motora.
Adicionalmente, pueden participar interneuronas que permiten la inhibición
de los músculos antagonistas (inhibición recíproca).
Neurona motora (eferente)
Las neuronas motoras alfa transmiten la señal desde la médula espinal hacia el
músculo esquelético. Estas neuronas salen de la médula a través de la raíz
ventral y son responsables de activar la contracción muscular.
Efector: Músculo esquelético
El músculo actúa como efector final del arco reflejo. Ante la señal eferente, se
produce la contracción muscular, lo que permite contrarrestar el estiramiento
inicial y mantener la estabilidad postural.
Mecanismo fisiológico del reflejo de estiramiento
Cuando un músculo es sometido a un estiramiento, el huso muscular detecta este
cambio y genera un impulso nervioso que viaja a través de las fibras aferentes hacia la
médula espinal. Allí, el impulso se transmite directamente a una neurona motora alfa,
que envía una señal de retorno al músculo para que se contraiga. Este proceso ocurre
de manera rápida y automática.
Simultáneamente, mediante interneuronas inhibitorias, se produce la relajación del
músculo antagonista, lo que facilita el movimiento eficiente.
5. PROCEDIMIENTO
El reflejo aquileano (también llamado reflejo del tendón de Aquiles) es un reflejo
osteotendinoso que evalúa principalmente la integridad de las raíces nerviosas S1–S2
y del nervio tibial.
Procedimiento
Posición del paciente
El paciente puede estar:
Sentado con las piernas colgando, o
En decúbito (acostado), con el pie ligeramente flexionado.
El pie debe estar relajado.
Ubicación del tendón
Identificar el tendón de Aquiles, que está en la parte posterior del tobillo.
Estimulación
Sostener el pie con una mano y colocarlo en ligera dorsiflexión (llevar la punta del pie
hacia arriba).
Con un martillo de reflejos, percutir suavemente el tendón de Aquiles.
Respuesta normal
Se produce una flexión plantar del pie (el pie se mueve hacia abajo).
6. INTERPRETACIÓN CLÍNICA
1. Reflejo Normal (Normorreflexia)
Indica la integridad total del arco reflejo. Para que un reflejo sea normal, deben estar
funcionales los siguientes cinco componentes:
Receptor: El huso muscular.
Vía aferente: Fibra nerviosa sensitiva (Ia).
Centro integrador: Sinapsis en el asta anterior de la médula espinal.
Vía eferente: Motoneurona alfa.
Efector: El músculo estriado.
2. Hiperreflexia (Reflejo Exagerado)
Se caracteriza por una respuesta brusca, de gran amplitud y, en ocasiones, con un área
reflexógena extendida (el reflejo se dispara golpeando fuera del punto exacto).
¿Qué indica?
Es el signo cardinal de una Lesión de Primera Motoneurona (Neurona Motora
Superior). Al dañarse la vía corticoespinal (piramidal), se pierde el control inhibitorio
que la corteza ejerce sobre la médula espinal.
Hallazgos asociados: Suelen acompañarse de clonus (contracciones rítmicas e
involuntarias), signo de Babinski positivo y espasticidad.
Posibles causas:
Accidente Cerebrovascular (ACV).
Traumatismo Craneoencefálico (TCE) o medular.
Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) — cursa con signos de 1ra y 2da motoneurona.
Causas no neurológicas: Hipertiroidismo, ansiedad severa o desequilibrios
electrolíticos (hipocalcemia).
3. Hiporreflexia o Arreflexia (Disminuido o Ausente)
La respuesta es débil o nula, incluso utilizando la maniobra de Jendrassik (pedir al
paciente que entrelace sus manos y tire de ellas para aumentar la excitabilidad
medular).
¿Qué indica?
Sugiere una Lesión de Segunda Motoneurona (Neurona Motora Inferior) o una
interrupción en cualquier punto del arco reflejo periférico.
Hallazgos asociados: Atrofia muscular marcada, fasciculaciones y flacidez (hipotonía).
Posibles causas:
Radiculopatías: Compresión de la raíz nerviosa (ej. Hernia discal).
Polineuropatías: Daño en los nervios periféricos (Diabetes Mellitus, déficit de
Vitamina B12).
Síndrome de Guillain-Barré: Clásicamente presenta una parálisis ascendente con
arreflexia precoz.
Miopatías: El daño está directamente en el músculo efector (ej. Distrofias).
Fase de Shock Medular: Inmediatamente después de un trauma medular agudo, los
reflejos desaparecen temporalmente antes de volverse hiperrefléxicos.
7. IMPORTANCIA
El reflejo aquíleo es muy importante en la práctica médica porque constituye una
forma rápida, sencilla y no invasiva de evaluar el funcionamiento del sistema nervioso.
A través de un estímulo mecánico mínimo (golpe en el tendón), se puede obtener
información valiosa sobre la integridad de varias estructuras: el músculo, el nervio
periférico, las raíces nerviosas y la médula espinal, especialmente a nivel de S1–S2.
Desde el punto de vista fisiológico, este reflejo permite comprobar si el arco reflejo
está funcionando correctamente. Es decir, si la señal sensitiva llega adecuadamente a
la médula espinal y si la respuesta motora regresa al músculo sin alteraciones. Por eso,
cualquier cambio en la respuesta normal puede indicar un problema en algún punto
de esta vía.
En la práctica clínica, su evaluación es clave para diferenciar tipos de lesiones
neurológicas:
Cuando el reflejo está aumentado (hiperreflexia), suele indicar una alteración en la
neurona motora superior, como ocurre en lesiones del cerebro o de la médula espinal
por encima del nivel S1. Esto sucede porque se pierde el control inhibitorio del
sistema nervioso central.
Cuando el reflejo está disminuido o ausente (hiporreflexia o arreflexia), sugiere daño
en la neurona motora inferior, el nervio periférico (como el nervio tibial), o incluso en
el músculo. Esto puede observarse en neuropatías, radiculopatías o lesiones
traumáticas.
Además, este reflejo es especialmente útil en el diagnóstico de enfermedades
frecuentes como:
Neuropatías periféricas (por ejemplo, en pacientes con diabetes).
Compresión de raíces nerviosas lumbares o sacras.
Lesiones medulares.
Trastornos musculares.
Otra ventaja es que forma parte del examen neurológico básico, por lo que puede
aplicarse en cualquier nivel de atención médica sin necesidad de equipos sofisticados.