Diseño de un sistema de adsorción para la eliminación de contaminantes emergentes
presentes en disoluciones acuosas.
La tesis aborda el estudio, modelado y diseño de un sistema de adsorción utilizando carbón
activado para la eliminación de contaminantes orgánicos (como paracetamol o colorantes)
presentes en soluciones acuosas, con aplicación en el tratamiento de aguas residuales. El objetivo
principal es caracterizar experimentalmente el proceso de adsorción, obtener los parámetros de
equilibrio y cinética, y posteriormente diseñar una columna de adsorción junto con su sistema
hidráulico y evaluación económica.
En primer lugar, se desarrolla el marco teórico del proceso de adsorción, analizando tanto el
equilibrio como la cinética. Para el equilibrio se emplean isotermas clásicas como Langmuir y
Freundlich, buscando ajustar los datos experimentales a modelos matemáticos que representen
correctamente la interacción entre el adsorbato y el adsorbente. En cuanto a la cinética, se
estudian los mecanismos de transferencia de materia, tanto externa (difusión de película) como
interna (difusión intraparticular), utilizando distintos modelos para identificar cuál describe
mejor el proceso.
Posteriormente, se realiza la obtención experimental de parámetros, verificando que los valores
obtenidos para las isotermas y coeficientes de transferencia de materia se ajustan adecuadamente
a los datos experimentales, lo que valida el modelo seleccionado. Para simplificar el análisis, se
trabaja principalmente con la isoterma de Langmuir.
A continuación, se lleva a cabo el modelado de la columna de adsorción mediante un enfoque
cinético basado en el modelo de fuerza impulsora lineal (LDF). Sin embargo, durante esta etapa
se presentan dificultades importantes, especialmente debido a inconsistencias en parámetros
tomados de la literatura, lo que provoca que la simulación no se ajuste completamente a los datos
experimentales.
Con los parámetros obtenidos, se procede al diseño de la columna de adsorción, evaluando el
efecto de variables operativas como el caudal, la concentración de entrada y la masa de carbón
activado. Se selecciona una columna de mayor longitud, ya que proporciona un mayor tiempo de
operación antes de la saturación, lo cual resulta favorable para aplicaciones prácticas como en un
hospital.
Finalmente, se diseña el sistema completo, incluyendo la instalación hidráulica y una estimación
económica del proceso. Se calcula el costo de tratamiento del agua, obteniendo un valor cercano
a 0.22 €/m³, lo cual es comparable con valores de referencia y sugiere la viabilidad del sistema
propuesto.
En conclusión, la tesis demuestra que es posible diseñar un sistema de adsorción funcional a
partir de datos experimentales y modelado matemático, logrando una buena estimación de los
parámetros de equilibrio y cinética. Aunque existen limitaciones en la simulación de la columna,
el diseño final cumple con los objetivos planteados y presenta viabilidad técnica y económica
para el tratamiento de aguas.
Capítulo 3
El Capítulo 3 detalla el análisis y modelado de la adsorción de agua en alúmina activada
utilizando estireno como disolvente, partiendo de una caracterización exhaustiva del sólido
adsorbente donde se destaca su superficie específica de 224,77 m²/g y un tamaño de poro de 4
nm. A través de ensayos de equilibrio a 10 ºC, se determinó que el sistema sigue una isoterma de
tipo lineal para rangos de baja concentración de soluto, concluyéndose además que el uso de
columnas de adsorción es técnica y operativamente superior al uso de tanques agitados, ya que
permite un mejor contacto entre fases y maximiza la capacidad de adsorción del sólido sin
degradarlo mecánicamente.
En el estudio dinámico, realizado tanto a escala de laboratorio como en planta piloto, se
analizaron variables críticas como la longitud del lecho y el caudal de alimentación, observando
que un aumento en la altura del lecho prolonga el tiempo de saturación, mientras que caudales
más elevados aceleran la aparición del punto de ruptura. Los resultados mostraron una capacidad
de carga máxima cercana a 0,03 g de agua por gramo de alúmina, viéndose esta capacidad
reducida ante incrementos de temperatura, lo que confirma la naturaleza exotérmica del proceso.
Finalmente, el trabajo integra un riguroso modelado matemático empleando el software gEST
para la estimación de parámetros de transferencia de materia, como la difusividad efectiva en los
poros. Tras validar el modelo comparando las predicciones teóricas con los datos experimentales
obtenidos en las distintas escalas, se estableció una base sólida para el cambio de escala,
permitiendo realizar simulaciones precisas para la operación a nivel industrial. Asimismo, se
evaluaron los métodos de medición de humedad, determinando que, para las concentraciones
traza trabajadas, la sonda de punto de rocío ofrece una mayor fiabilidad que el análisis por Karl-
Fisher.
Adsorción
Proceso de separación y transferencia de masa en el cual una sustancia (adsorbato) presente en
una fase fluida (líquida o gaseosa) se acumula en la superficie de un sólido (adsorbente) debido a
interacciones fisicoquímicas. A diferencia de la absorción, donde el soluto se disuelve en el
volumen de otra fase, en la adsorción el fenómeno ocurre principalmente en la superficie y en los
poros del sólido.
Desde el punto de vista fenomenológico, la adsorción está gobernada por dos aspectos
fundamentales: el equilibrio y la cinética. El equilibrio describe cuánto adsorbato puede retener
el sólido bajo ciertas condiciones, y se modela típicamente mediante isotermas como Langmuir
(superficie homogénea y monocapa) y Freundlich (superficie heterogénea). Estas relaciones
vinculan la concentración del soluto en el fluido con la cantidad adsorbida en el sólido, y son
esenciales para dimensionar sistemas.
Por otro lado, la cinética de adsorción describe la velocidad a la que ocurre el proceso, y está
controlada por mecanismos de transferencia de masa que aparecen de forma secuencial o
acoplada: primero, el transporte del soluto desde el seno del fluido hasta la superficie del sólido
(difusión externa o de película), y luego su migración dentro de los poros del adsorbente
(difusión intraparticular). En muchos modelos de ingeniería, este comportamiento se simplifica
mediante aproximaciones como la fuerza impulsora lineal (LDF), que permite representar la tasa
de adsorción en función de la diferencia respecto al equilibrio.
En sistemas reales, el proceso se describe mediante balances de masa en régimen no estacionario,
donde intervienen fenómenos de convección axial, dispersión y transferencia de masa hacia el
sólido. Esto da lugar a ecuaciones diferenciales que predicen perfiles de concentración y curvas
de ruptura, fundamentales para evaluar el desempeño del sistema. Dependiendo del nivel de
detalle, se pueden usar modelos en equilibrio (más simples) o modelos cinéticos (más realistas,
pero más complejos y sensibles numéricamente).
En cuanto a su comportamiento operativo, la adsorción en columnas presenta fenómenos
característicos como la formación de una zona de transferencia de masa (MTZ), que se
desplaza a lo largo del lecho hasta que el adsorbente se satura. El tiempo hasta la aparición del
contaminante en la salida (breakthrough) es una variable clave de diseño, ya que define el tiempo
útil de operación.
A nivel de variables de proceso, la eficiencia de la adsorción depende de factores como la
concentración inicial del soluto, el caudal del fluido, la temperatura, el tamaño de partícula del
adsorbente, el área superficial y la afinidad química entre adsorbato y adsorbente. Por ejemplo,
mayores caudales reducen el tiempo de contacto y disminuyen la eficiencia, mientras que
mayores longitudes de columna aumentan el tiempo de residencia y mejoran la capacidad de
remoción.
Finalmente, desde el punto de vista aplicado, la adsorción es una tecnología ampliamente
utilizada en el tratamiento de aguas, separación de compuestos orgánicos y purificación de
productos de alto valor. Aunque el modelado puede presentar limitaciones por incertidumbre en
parámetros, es posible diseñar sistemas técnicamente viables y económicamente competitivos,
especialmente cuando se emplean adsorbentes como el carbón activado.
En síntesis, la adsorción es un proceso superficial controlado por equilibrio y cinética, modelado
mediante balances de masa y esencial en operaciones de separación, cuyo diseño depende
críticamente de la correcta estimación de parámetros y de la comprensión de los fenómenos de
transferencia involucrados.
Isoterma de Langmuir
La isoterma de Langmuir es uno de los modelos más importantes para describir el equilibrio en
procesos de adsorción, especialmente cuando se trabaja con sólidos como carbón activado y
solutos orgánicos en fase líquida, tal como viste en tus documentos.
Este modelo parte de una idealización fisicoquímica de la superficie del adsorbente. Supone que
el sólido tiene un número finito de sitios activos, todos equivalentes energéticamente, y que cada
sitio solo puede adsorber una molécula. Además, considera que no hay interacción entre
moléculas adsorbidas, y que el proceso ocurre hasta formar una monocapa sobre la superficie.
Bajo estas hipótesis, la relación de equilibrio entre la concentración del soluto en el fluido y la
cantidad adsorbida en el sólido se describe mediante:
q max KC
q=
1+ KC
donde q es la cantidad adsorbida por unidad de masa de adsorbente, C es la concentración del
soluto en la fase fluida, q maxrepresenta la capacidad máxima de adsorción (es decir, la saturación
de la monocapa), y K es la constante de Langmuir, relacionada con la afinidad entre el adsorbato
y el adsorbente.
Desde el punto de vista físico, esta ecuación refleja dos comportamientos clave. A bajas
concentraciones, el término KC es pequeño y la isoterma se comporta de forma casi lineal, lo que
indica que hay muchos sitios disponibles y la adsorción es eficiente. A altas concentraciones, el
denominador domina y q tiende a q max, lo que representa la saturación de la superficie: ya no hay
sitios libres y el sistema no puede adsorber más.
Una ventaja importante de este modelo es que permite obtener parámetros con significado físico
claro. El valor de q maxse utiliza directamente en el diseño de columnas de adsorción, ya que
define la capacidad del material, mientras que K indica qué tan fuerte es la interacción, afectando
la forma de las curvas de ruptura.
En la práctica, la isoterma de Langmuir suele ajustarse a datos experimentales mediante
regresión, y en muchos de los casos se utiliza porque describe razonablemente bien sistemas
donde la superficie del adsorbente es relativamente homogénea. Sin embargo, tiene limitaciones:
no representa bien superficies heterogéneas ni procesos donde hay interacción entre moléculas
adsorbidas, casos en los cuales modelos como Freundlich pueden ser más adecuados.
En el contexto de columnas de adsorción, la isoterma de Langmuir es clave porque se incorpora
directamente en los balances de masa del modelo, determinando cómo se distribuye el soluto
entre la fase fluida y la sólida en cada punto del lecho. Por eso, una mala estimación de sus
parámetros puede afectar significativamente la predicción del comportamiento del sistema.
En síntesis, la isoterma de Langmuir es un modelo de equilibrio basado en monocapa y sitios
homogéneos, ampliamente utilizado por su simplicidad y significado físico, y fundamental para
el análisis y diseño de procesos de adsorción.