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Tutorial de TrueNAS

El tutorial aborda la instalación y configuración de TrueNAS como una solución de almacenamiento en red (NAS) para usuarios domésticos y empresas. Se discuten las ventajas de usar hardware personalizable y software libre frente a soluciones comerciales, así como los requisitos de hardware necesarios para su instalación. Además, se introducen conceptos de RAID para la gestión de discos, aunque TrueNAS utiliza un enfoque diferente para la configuración de almacenamiento.

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Tutorial de TrueNAS

El tutorial aborda la instalación y configuración de TrueNAS como una solución de almacenamiento en red (NAS) para usuarios domésticos y empresas. Se discuten las ventajas de usar hardware personalizable y software libre frente a soluciones comerciales, así como los requisitos de hardware necesarios para su instalación. Además, se introducen conceptos de RAID para la gestión de discos, aunque TrueNAS utiliza un enfoque diferente para la configuración de almacenamiento.

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Tutorial de TrueNAS, parte 1: Instalación y puesta

en marcha.
Empecemos el artículo con una verdad como un templo: cada vez necesitamos más espacio de almacenamiento
para todo lo que movemos en nuestros dispositivos. Da igual que seamos un particular o una empresa o que ese
espacio lo dediquemos a nuestro ocio o a la contabilidad de una sociedad. Lo que hace años podíamos
almacenar en el disco duro de nuestro ordenador, ahora lo vemos distribuído en discos duros extraíbles
repartidos por nuestra casa o nuestra empresa.

Pues tienes razón, pero si lo que necesitas es espacio siempre puedes recurrir a discos
duros enormes como los My Book Duo de Wenster Digital

Eso precisamente es lo que te digo, Usuario Anónimo. Discos y más discos. ¿No te parece que sería una
solución más eficiente contar con una caja a la que ir añadiendo discos según los vayas necesitando?

Pero eso existe hace tiempo. Se llaman NAS (Siglas de Network Attached Storage, o
"Almacenamiento conectado a la red"). Hay muchas marcas como Synology que ofrecen
dispositivos de este tipo.

Empiezo a preocuparme de que estemos dos veces seguidas de acuerdo. Sin embargo estas soluciones «pre-
montadas» tienen también algún que otro problema.

En primer lugar, los NAS «de marca» más baratos tienen un hardware muy limitado que hace que su
rendimiento deje mucho que desear. Recuerdo tener que trabajar con un NAS Seagate Blackarmor 400 con 4
bahías para discos del que si os digo que el rendimiento era desastroso me estaría quedando muy muy corto.

Bueno… ya empiezas. Si es que tampoco hay que escatimar con estas cosas, hombre. Deja de
ser tan rata y aconseja a la gente a comprar un NAS algo más caro y problema resuelto.

Es que no es el único problema de este tipo de NAS. Efectivamente, si te vas a modelos superiores vas a tener
mejores especificaciones, pero otro gran problema es el soporte de los fabricantes a sus dispositivos. Estos
aparatos permiten hacer multitud de cosas e incluso acceder a ellos a través de internet. Pero si el fabricante no
parchea los problemas de seguridad que les van surgiendo tendremos un dispositivo inseguro. Algo muy
habitual es que el fabricante retire el soporte a sus productos pasados unos años. Y creedme si os digo que no os
interesa tener vuestros datos expuestos en Internet en un dispositivo que ha dejado de actualizarse hace tiempo
(y tampoco es plan comprar un NAS nuevo cada cierto tiempo porque el antiguo haya dejado de recibir
actualizaciones).

Además hay otro problema y es el relacionado con el soporte en el que se formatean los discos. En ocasiones,
un conjunto de discos usados por un NAS de una determinada marca pueden no ser reconocidos por el hardware
de otro fabricante, por lo que ante fallos físicos del NAS hay que optar por sustituirlo por otro de la misma
marca (a veces incluso del mismo modelo) para poder recuperar los datos de nuestros discos.
Pues sí que estamos bien. ¿Qué es lo que propones entonces como alternativa? ¿Volver a las
tarjetas perforadas?

Pues usar en tu NAS algún sistema operativo libre, que no dependa de la marca del fabricante del hardware, que
permita darle un formato estandard a los discos para que puedan ser reconocidos por otro NAS en caso de fallo,
que esté contínuamente recibiendo actualizaciones de seguridad y con un hardware que otorgue el rendimiento
adecuado al uso que le vas a dar.

Vamos… que casi nada. Por lo que me dices, estaríamos hablando de un NAS como estos de
"TrueNAS". Pero oye… ¿Te has fijado que el precio de estos cacharritos empiezan desde 700
euros sin discos? Creo que nuestros lectores no van a estar por la labor de gastarse ese
dineral en un NAS.

Mencionando a «TrueNAS» has dado en el clavo en el software, aunque no en el hardware. Efectivamente los
equipos NAS que ofrecen son perfectos a nivel empresarial, e incluso lo son a nivel doméstico si tienes una
capacidad adquisitiva importante. Sin embargo tal y cómo dices no todo el mundo puede permitirse un equipo
de estas características. Esos 700 euros (más el precio de los discos) es el precio del NAS más barato de su
gama, así que os podréis imaginar que un equipo de estos supone un desembolso importante.

Sin embargo hay una opción muy interesante, y es montarte tú mismo un NAS casero usando en un ordenador
cualquiera el sistema operativo de «TrueNAS». El hardware sería el que quisieras montar tú (Se adaptaría a tu
capacidad adquisitiva) y el software es software libre. Incluso, una opción muy interesante es aprovechar algún
ordenador viejo para instalar un TrueNAS en él y reutilizarlo como NAS. No te gastarías ni un duro ni en
software ni en hardware y tendrías un rendimiento estupendo, unas funcionalidades increíbles y un soporte
contínuo de actualizaciones.

Vamos a ver cómo podemos montarnos uno, como siempre detallando todos los pasos minuciosamente para que
no se pierda nadie en la configuración. Eso sí: para no alargarnos demasiado, en este artículo sólo abordaremos
la instalación del sistema operativo. Las instrucciones para compartir nuestros discos en la red y la problemática
de los permisos de usuario lo abordaremos más adelante en otro artículo distinto. En una tercera parte
añadiremos también la problemática de añadir nuestro TrueNAS a un dominio (Active directory). Pero por el
momento, centrémonos en la instalación, que es lo primero que hay que hacer.

1) Hardware necesario

Para montarnos un NAS casero con TrueNAS no nos va a servir cualquier ordenador. Esto es lo que vais a
necesitar:

 Un ordenador con procesador de 64 bits AMD o Intel. No nos van a servir equipos con procesadores
ARM. TrueNAS no dispone de ninguna versión compatible con procesadores ARM. Podríamos usar
algún equipo con procesador de 32 bits, pero entonces tendríamos que instalarle alguna versión antigua
de «FreeNAS» (que es el antecesor de TrueNAS), así que ya de entrada estaríamos usando una versión
obsoleta que no se actualizará nunca más, así que nos recomiendo ir por esa vía.
 Dos unidades USB Extraíbles (aunque os recomiendo tres). Una de ellas será para poner el instalador del
sistema y el resto (una o dos) serán las unidades desde las que arranque el sistema operativo (El
TrueNAS).

¿Cómo que son para arrancar el sistema operativo? ¿Pero no vamos a instalar TrueNAS en el
disco duro?

Pues no. A pesar de que el instalador de TrueNAS desaconseja instalar el sistema operativo en una unidad de
este tipo (eso lo veremos luego), resulta que para un usuario doméstico es lo más eficiente. Lo ideal es instalar
TrueNAS en una unidad USB para arrancar desde ahí y dejar completamente despejados los discos duros
internos que tenga el equipo. Así podremos usar absolutamente todo el almacenamiento de los discos para
nuestras cosas. De otra forma estaríamos casi obligados a usar un disco duro íntegro para la instalación del
sistema operativo del freenas (dicho de otra forma… estamos desperdiciando un disco duro entero si instalamos
el sistema operativo en un disco interno).
Esto para una empresa es fácilmente solventable. Se hace un servidor virtualizado (por ejemplo con Proxmox o
VMWare) y se instala TrueNas en una máquina virtual de ese servidor, o incluso se puede instalar el sistema en
un disco NVMe específico para esto… pero en este artículo no queremos llegar tan lejos. Un usuario doméstico
puede solventar el problema sin mayores complicaciones instalando el sistema en un pen drive.

Venga, vale... pero ¿A qué viene eso de "una o dos unidades extraíbles? Concreta, hijo
mío, concreta.

Es muy sencillo. Todo depende del nivel de seguridad que quieras darle a tu NAS. Imagínate que por cualquier
motivo uno de los pen drives que estás usando para arrancar tu TrueNAS se estropea (y sí: estas cosas pasan
cuando menos te lo esperas, y de hecho si se desaconseja la instalacion en pen drives es por esto mismo). No
perderías la información de tu NAS, porque está almacenada en los discos que tengas instalados. Pero no
podrías arrancar tu NAS y tendrás que instalarlo y configurarlo todo de nuevo.

Si le dices a TrueNAS durante la instalación que ponga el arranque en dos unidades USB de forma simultánea,
podrá fallar una cualquiera de ellas y el sistema podría seguir arrancando,. Así que si queremos un sistema
robusto, nos interesaría usar dos unidades USB para arrancar con seguridad. Además lo más recomendable sería
que las unidades dónde vas a instalar el sistema fueran idénticas.

Aja. Pero supongo que necesitaremos unas unidades USB grandotas para instalar el sistema
operativo del TrueNAS ¿No? ¿De cuánto las compro? ¿128 GB llegarán?

¡No te pases comprando Pen Drives grandes! Lo más probable es que no vayas a usar ni la mitad de su espacio
de almacenamiento. Asegúrate que sean unidades buenas (puesto que lo más probable es que las tengas
encendidas casi todo el día), pero no vas a necesitar unidades de más de 16 GB de almacenamiento. TrueNAS
es un sistema ligero y una vez arrancado apenas va a tener movimiento (Se queda almacenado en la memoria
del ordenador), por lo que no necesitamos grandes unidades para moverlo. Eso sí… usa dos pen drives nuevos,
de buena calidad y de una marca reconocida. No uses ese pen drive que te regalaron al comprar esas cajas de
condones que jamás usarás y que están a punto de caducar, que lo más probable es que además de ser lento, te
falle en cualquier momento.

En fin… continuemos con el resto de requisitos.

 Un mínimo de 8 GB de RAM. Con estos 8 GB TrueNAS va a funcionar correctamente siempre que


tengamos menos de 8 unidades de disco conectadas. Si tenemos más unidades se recomienda tener
instalado un GB de RAM adicional por cada unidad. Por tanto si tenemos 12 unidades de disco,
necesitaremos 12 GB de RAM.
 Discos duros para almacenar nuestros datos: Aquí ya va a depender de lo que quieras hacer. Si no tienes
mucha pasta, puedes usar un único disco que será accesible en toda tu red doméstica, aunque lo ideal es
usar varios discos. De esta forma si falla uno, siempre te quedará la información almacenada en algún
otro y podrás recuperar tus datos. Por supuesto, si quieres almacenamiento a tope y rapidísimo, vives la
vida al límite y eres de los que les gusta pisar a fondo el acelerador, puedes sumar el espacio de
almacenamiento de todos los discos que vayas a poner y hacer algo similar a un RAID 0, con los riesgos
que eso conlleva al no tener los datos duplicados en ningún sitio.

¿¿¿¿LO quéééééé???? ¿Qué es eso de RAID? Suena a espray para matar cucarachas.

Tienes razón Usuario Anónimo. A veces me olvido que estos artículos los quiero orientar a un público que no
tiene conocimientos de estos temas. Un RAID es una tecnología que permite usar varias unidades de discos para
distribuir datos entre ellos y replicarlos. Hay un montón de tipos de RAID diferentes, pero los que yo más he
usado han sido estos:
1. Raid cero: Voy a simplificar mucho la explicación para que todo el mundo me entienda. En cuanto al
espacio de los discos, hacer un RAID 0 es como si ponemos todo el almacenamiento en un único disco.
Es decir: Si vamos a tener 4 discos de 3 TB cada uno, un RAID 0 nos permitirá disponer de 12 TB de
almacenamiento (bueno… un poco menos, que al formatear siempre se pierde un poco de espacio).
Además este sistema permite multiplicar la velocidad de acceso y escritura del disco por cuatro, ya que
cada vez que escribimos algo, se está escribiendo en los cuatro discos a la vez (digamos… que se parte
lo que estás escribiendo en 4 partes). Lo mismo cuando leemos datos del disco (leemos de 4 sitios a la
vez, por lo que la lectura es mucho más rápida). Peeeeeero… esto tiene una desventaja gorda. Si uno de
los discos casca, pierdes TODO. Te quedan todos los datos irrecuperables, porque parte de los datos
siempre está en cada uno de los discos. Así que no es lo idóneo para almacenar datos importantes. Esto
se usa para correr sistemas operativos y programas en entornos que necesiten una velocidad enorme.

Esquema de un Raid 0.
Fuente: Wikipedia.
2. Raid 1: También se llama «poner los discos en espejo». Consiste en que todo lo que escribimos en un
disco, lo escribimos también en uno o más discos, de forma que si se estropea uno de ellos no pasa nada
y no pierdo ninguna información (siempre que haya un disco vivo en ese RAID, siempre tendré toda la
información a salvo). En cuanto al espacio, por muchos discos que pongamos sólo tendremos el espacio
que nos da uno de los discos (porque el resto son copias idénticas de él). Es el esquema que nos da más
seguridad y la velocidad es la que nos da uno de esos discos. Esto se usa en pequeños sistemas que
necesitan seguridad en sus datos.

Esquema de un Raid 1.
Fuente: Wikipedia.
3. Raid 10 (también llamado RAID 1+0): Es una combinación de los dos RAIDS anteriores. Suponed que
tenemos dos discos de 3 TB cada uno (un total de 6 TB) y los ponemos en RAID 0. Tendremos 6 TB de
almacenamiento muy rápido pero muy inseguro (porque como nos casque un disco se nos va el RAID
por el retrete). Lo que podemos hacer es duplicar cada uno de esos dos discos en un raid 1, de forma que
si uno de ellos se estropea, el conjunto pueda seguir funcionando. Eso está muy bien porque tendremos
un sistema con la velocidad de un raid 0 de dos discos, pero a la vez tendremos una réplica de cada uno
de los discos, de forma que si falla uno, podemos sustituirlo y no habremos perdido información. Incluso
podemos permitirnos que fallen 2 discos (siempre que esos dos no sean duplicados el uno del otro.
Como os imagináis, vamos a necesitar un mínimo de 4 discos para crear un Raid 10. Seguramente veáis
más claro cómo se distribuyen los datos en los discos con este esquema.
Esquema de un Raid 10.
Fuente: Wikipedia.

Este entorno es usado muy habitualmente en servidores de empresas, dónde se suele tener un volumen grande
de discos y se quiere a la vez velocidad.

4. Raid 5: En este esquema vamos a necesitar un mínimo de 3 discos y lo que se hace es escribir datos de
paridad distribuidos en todos los discos, de tal forma que se puede estropear un disco cualquiera del
sistema (uno y sólo uno). Así que si tenemos 3 discos de 3 TB, tendremos un almacenamiento total de 6
TB y puede fallarnos un disco cualquiera. Si tenemos 6 discos de 3 TB, tendremos 15 TB de
almacenamiento y de nuevo podría fallar un disco cualquiera. Eso sí… en el caso de que fallen dos o
más discos, el RAID entero se vendría abajo. Este esquema es muy utilizado cuando necesitamos
almacenar muchísimas cosas y queremos gastarnos poca pasta en discos duplicados. Lo malo de este
esquema es que suele requerir una potencia de proceso mayor del NAS para funcionar (menor
rendimiento).

Esquema de un Raid 5.
Fuente: Wikipedia.
Vale. Con esta información ya sé qué tipo de RAID voy a usar en mis discos. Supongo que
esto se podrá escoger luego en el TrueNAS ¿No?

Ehhhh… pues no. La verdad es que TrueNAS no hace mención a RAIDS por ningún lado pero…

¿Estás de broma? ¿Entonces para que nos metes toda esta chapa?

Déjame terminar, Usuario Anónimo. TrueNAS no permite escoger estos tipos de RAID tal cual (no menciona
ninguno de estos tipos que acabo de poner), pero sí nos permite escoger un esquema de discos equivalente, así
que nos viene muy bien conocer estos datos para luego poder configurar los discos en… digamos… «algo
parecido», aunque TrueNAS no les llame de la misma manera. En todo caso siempre conviene tener claro qué
esquema de almacenamiento nos interesa usar entre los que acabo de explicar. Y sí: hay más tipos de RAID.
Pero si estás leyendo este tutorial, seguramente con los que te he puesto te servirán para elegir alguna opción
válida.

En cuanto a requisitos no vamos a necesitar nada más. Para resumir, usaremos un ordenador con 2 unidades
USB conectadas mas una unidad USB a mayores para hacer la instalación, un procesador de 64 bits (aunque sea
antiguo), bastante memoria y si es factible varias unidades de discos duros.
2) Preparación de las unidades USB

Una vez que tenemos el hardware listo, vamos a preparar las unidades USB para poder arrancar el instalador
deTrueNAS desde la unidad USB e instalar el sistema operativo.

¿Cómo que "preparar"? A ver... supongo que meto el "ISO" de instalación en un usb con
Balena Etcher y le digo que instale el sistema en los otros dos pen drives ¿No?

Pues no exactamente. El tema es que TrueNAS es muy sensible a cualquier información previa que tuviera
previamente el pen drive. Cuando formateamos un pen drive normalmente sólo se borra una zona llamada
«sector de arranque» y la tabla de particiones de la unidad. El espacio del disco dónde se almacenan los
archivos se deja marcado como no utilizado, aunque realmente no se borra nada de lo que está ahí. Es por eso
por lo que formatear un Pen Drive lleva tan poco tiempo.

El problema es que TrueNAS sí va a poder ver esos archivos no borrados y va a volverse loco cuando vea
información en esos discos que no sabe cómo interpretar así que para evitar errores debemos escribir «ceros» en
todo el espacio de las unidades USB que vayamos a usar (Tanto del USB que contendrá el instalador del
sistema como el/los USB dónde va a ser instalado). Esto sólo necesitaremos hacerlo en las unidades USB (No
es necesario hacerlo en los discos duros que contendrán nuestros datos). Para evitar errores yo recomiendo
hacerlo desde un equipo que tenga Windows instalado, mediante un programa llamado «Active Killdisk».
Podéis descargarlo desde este enlace (Tranquilos, para el uso que le vamos a dar, el programa es gratuíto y la
descarga no contiene ningún software que os vaya a hacer nada raro en vuestro equipo).

¿Cómo hacer este borrado? Pues muy sencillo. Lo primero que debemos hacer es insertar todas las unidades
USB que vamos a usar en el ordenador y abrir el Active@ Killdisk. Veremos en el programa, arriba de todo las
unidades de disco del propio ordenador y en la parte de abajo las unidades extraíbles, y entre ellas estará nuestro
Pen Drive. En el ejemplo que os pongo aquí abajo lo veréis muy bien. En este equipo veo una unidad de disco
SSD interna de 466 GB y justo debajo un Pen Drive de 16 GB. Debo pulsar sobre él y luego en el botón que
pone «Erase Disk» de la botonera de arriba.

Ahora veremos opciones para borrar esa unidad. Debemos dejar todo tal cual está (Dejad seleccionado el
método «One Pass Zeros [1 pass]») y pulsar el botón «Start».
Como borrar una unidad equivocada es peligroso, el programa nos va a hacer una pregunta un tanto extraña.
Nos obligará a escribir «ERASE-ALL-DATA» para asegurarnos de que efectivamente estamos seguros de que
queremos borrar todos los datos de esa unidad. Aseguraos varias veces de que estáis borrando la unidad
correcta. Si seleccionáis vuestra unidad de disco en lugar del Pen Drive acabaréis teniendo unos días muy
entretenidos recuperando datos y reinstalando todo el ordenador.

Haced esto para todas las unidades USB que vayáis a usar en el TrueNAS. Si váis a instalar el sistema operativo
en una única unidad USB, hacedlo para la unidad desde la que vamos a instalar el sistema operativo y para la
unidad EN la que va a instalarse el sistema. Si váis a usar dos unidades de USB para instalar el sistema
operativo (Instalación en RAID), hacedlo en las tres unidades (en la unidad desde la que instalaremos el sistema
y en las dos en las que lo vamos a instalar).

3) Creación del USB de instalación de TrueNas

Vale. Ya tenemos todas las unidades USB preparadas. Supongo que también tendréis el ordenador con todos los
discos duros que vayáis a usar instalados dentro (ya sea un único disco o varios). Así que ahora toca descargarse
la imagen de instalación del sistema operativo desde la página de Truenas y habilitar un USB para que pueda
arrancar con ella. Para ello debemos ir a la siguiente dirección:

[Link]

¡Jooo! Acabo de entrar en esa dirección. No me digas que tengo que suscribirme a una lista
de distribución para bajarme el sistema operativo.

Pues no te lo digo, porque si te fijas en la parte de abajo de la página hay este link.
Tienes que pinchar dónde pone «No Thank you, I have already signed up» y en la siguiente página ya te
aparecerá muy claro un único link de descarga.

Cuando pinchas en él, se descargará un archivo ISO, que es el que grabaremos en el pen drive para poder
arrancar el sistema. Pero ojo: No podemos copiar el archivo tal cual en el dispositivo. Un archivo ISO es un
archivo de imagen de disco que en realidad contiene un montón de «cosas» dentro. Es algo similar a cuando
comprimes un montón de archivos en un .zip. Así que tenemos que grabarlo en el pen drive con algún programa
específico. ¿Cual? Pues hay un montón, pero en el tutorial usaremos Win32DiskImager, que podéis bajarlo
desde este enlace.

[Link]

El uso de este programa es insultantemente sencillo. En «Device» seleccionamos la letra que Windows ha
asignado a nuestro Pen Drive (Fijaos bien, no vayáis a sobreescribir un disco que no corresponde). En «Image
file» seleccionamos el archivo que acabamos de descagar con la imagen de instalación de TrueNas.

Pues ya me dirás cómo, porque el programita que nos has dicho no encuentra el fichero.

Ya… porque por defecto sólo encuentra archivos con extensión «.img». Sólo tienes que desplegar el diálogo
que hay al lado del nombre del fichero para decir que busque todos los archivos (lo que aparece como *.*),
seleccionar el archivo de imagen y pulsar en «Abrir».

Si hemos hecho todo bien, el programa nos quedaría tal que así.
Pulsamos en «Write» y eso nos creará el pen drive de instalación. En cuanto termine, lo extraemos y lo
colocamos en el ordenador en el que vamos a instalar TrueNAS. En este equipo ahora deberíamos tener ya
conectados los discos duros que vayamos a usar para almacenar información, el pen drive de instalación y el
pen drive (o los pen drives) que hemos borrado y usaremos como «disco de arranque» del sistema operativo. Yo
os diría que pusiérais estos Pen Drive borrados en los USB’s traseros de vuestro equipo (para evitar dudas y que
no molesten) y el de instalación en la parte delantera. Así evitáis confusiones a la hora de retirar el USB de
instalación o que alguien en algún momento necesite un USB, vea dos conectados y se le ocurra sacar uno. Al
estar conectados detrás, no serán tan visibles y evitamos problemas.

Eso sí… una vez conectados esos USB’s, debemos encender el equipo, entrar en su BIOS y decirle que debe
arrancar desde el pen drive de instalación, porque si no, no vamos a poder continuar.

Vale ¿Y eso cómo se hace?

En cada ordenador se hace de forma distinta y es imposible explicarlo en este tutorial. Te recomiendo que
busques información en internet acerca de cómo acceder a la BIOS o al menú de arranque del EFI de tu
ordenador para poder configurarlo. En los equipos clónicos, suele accederse pulsando la tecla «Del» antes de
iniciar el sistema operativo. En otros equipos la tecla puede ser «F2», «Esc», «F8» o alguna otra. Pero lo dicho:
si no lo sabes, busca información en internet acerca de cómo entrar en la bios de tu equipo en particular.

En todo caso… una vez configurada la BIOS para arrancar desde el Pen Drive que hemos preparado, toca
empezar a instalar TrueNAS.

4) Instalación de TrueNAS en el dispositivo USB.

Vamos al lío. Arrancamos desde el USB de instalación y vemos esta pantalla.

Pulsamos la tecla «enter» o esperamos un ratito y empezaremos a ver pasar un montón de texto con
información. No os preocupéis si no entendéis ni jota de todo lo que pone ahí. Simplemente esperamos a que
escampe el temporal de información.
Ahora nos aparecerá por fin el programa de instalación. Evidentemente, dejamos seleccionada la primera opción
y pulsamos OK (todo con el teclado, aquí no funciona el ratón).

Ahora nos aparecerán las unidades de disco que tenemos en nuestro equipo, USB’s incluídos. Debemos
seleccionar la unidad USB dónde vamos a instalar el sistema operativo pulsando la barra espaciadora.
Normalmente, las unidades de disco duro SATA se verán como «ada» («ada0» el primer disco duro, «ada1» el
segundo y así consecutivamente). Las unidades USB se verán como da («da1» el primer almacenamiento USB,
«da2» el siguiente…). Si queremos seguridad e instalar el sistema a la vez en varios dispositivos USB,
seleccionamos todos los «da» con la barra espaciadora hasta que aparezca un asterisco en los recuadros
correspondientes. CUIDADO: Nos van a aparecer aquí todos los discos duros que tenga nuestro ordenador y
esos los debemos dejar desmarcados. Cuando hayamos seleccionado todo lo adecuado, pulsamos «OK».

En este ejemplo podéis ver que hay un pen drive y dos discos duros.

Ahora nos aparecerá una adventencia, diciendo que vamos a borrar todo el contenido de la unidad dónde
vayamos a instalar TrueNAS. Todo correcto, así que pulsamos «Yes».

El paso siguiente es darle seguridad a nuestro TrueNAS. Debemos crear una contraseña segura para acceder a él
y…

Bueno... ya estás tú otra vez con tus paranoias con la seguridad. Le pongo la misma que
tiene mi ordenador y punto ¿No?

No deberías Usuario Anónimo. Si te planteas algo así, te recomiendo leer de nuevo este artículo en el que hablo
de la política de contraseñas que deberías seguir en todos tus dispositivos. No es para nada normal montar un
dispositivo en el que vamos a almacenar muchas cosas para luego no darle un mínimo de seguridad. Así que sé
creativo y pon en el siguiente paso una contraseña que no hayas usado nunca y que sea medianamente
complicada, anda.

En el siguiente paso el instalador nos pregunta cómo va a arrancar TrueNAS y nos da dos opciones. Arrancar
por medio de la BIOS o mediante UEFI. Elegir una opción de arranque u otra dependerá del hardware en el que
estés montando este sistema operativo, así que de entrada no te puedo decir que escojas una en concreto. En
todo caso, siempre que sea posible y el ordenador en el que estás montando todo esto lo permita, yo te diría que
intentaras escoger el arranque vía BIOS (recalco: no siempre va a ser posible y dependerá de tu hardware la
elección correcta).

Y ahora sí que sí. El instalador se pondrá ahora como loco a lanzarnos mil mensajes. Señal de que la instalación
ha comenzado. En algunos momentos incluso parecerá que se ha colgado, pero no. Ahí estará instalando todo el
sistema, así que paciencia, sobre todo cuando lleguéis a una parte en la que dice «installing base-os». Ahí estará
el equipo haciendo cosas bastante tiempo sin mostrar nada más en pantalla.

Finalmente podremos ver este mensaje indicando que la instalación ha terminado. Pulsamos «OK», ya que es la
única opción que se nos muestra.
Y volvemos a ver una pantalla que vimos al principio. Ahora nos vamos a la opción 4 para apagar el sistema.

Una vez apagado el ordenador, debemos sacar el Pen Drive de instalación. Posiblemente haya que entrar de
nuevo en la configuración de la BIOS o EFI para decirle que a partir de ahora intente arrancar el pen drive en el
que hemos instalado TrueNAS (o al menos uno de ellos en el caso en que hubiéramos hecho un raid con los pen
Drives). Una vez hecho esto, arrancamos el equipo y deberíamos ver una pantalla como ésta.

Simplemente esperamos sin tocar nada, y el sistema empezará a cargar, mostrándonos en pantalla un montón de
información que en principio vamos a ignorar. En todo caso tened en cuenta que el primer arranque suele ser
muy lento porque el sistema… digamos que termina de instalar cosas (crea certificados y realiza
configuraciones que en posteriores arranques ya no va a necesitar crear puesto que hizo todo el trabajo en este
primer arranque).

Y ¡por fin! Después de mucho tiempo, nos encontramos con la siguiente pantalla.
Fijaos que se nos está invitando a entrar en una dirección de una página Web. La que aparece en la captura es
[Link] pero dependiendo de la configuración de vuestro router y vuestra red aparecerá una
dirección diferente (Que es lo más probable). De hecho esa dirección es la que le está dando vuestro router por
DHCP y puede que si apagáis ahora el NAS y lo volvéis a encender dentro de unas horas la dirección haya
cambiado. Si entráis en la dirección que os indica vuestro TrueNAS, podréis ver el interfaz de configuración,
que es lo que usaremos para configurar el resto del sistema.

Espera, espara... ¿Pero esto no debería tener una IP fija? Si cada vez que lo enciendo
tiene una dirección IP diferente voy a tener un problema para acceder a él, porque no sé
qué IP va a tener en cada momento.

Aquí has estado atento, Usuario Anónimo. Personalmente, antes de darle caña a nuestro recién instalado
TrueNAS, creo que ahora es el mejor momento para cambiarle la IP por una IP fija. Así nos vamos a ahorrar
problemas a la hora de acceder al NAS (así la IP nunca cambia). Para cambiarla, sólo pulsamos la opción 1 y
seguimos instrucciones.

Si os fijáis los pasos son:

 Opción 1 para entrar en el menú de cambio de ip.


 Seleccionamos interfaz de red .Salvo que tengáis más de una tarjeta de red, sólo habrá una opción, así
que pulsamos 1 y enter.
 En «Delete interface» (borrar interfaz de red) le decimos que no.
 En «eliminar las configuraciones actuales…» le decimos que no.
 Igualmente, en «Configurar el interfaz para DHCP» le decimos que no.
 Ahora en «Configurar IPV4» le decimos que sí.
 En «Interface name» le ponemos un nombre a la tarjeta de red. Para estas cosas intentad no poner
espacios ni caracteres raros. En un alarde de originalidad le he llamado «tarjetadered».
 Ahora veremos información acerca de la dirección ip que tiene actualmente nuestra tarjeta de red y nos
invitará a poner una nueva dirección IP. Ponemos la que nos convenga. Hay dos formas de ponerla, pero
para hacer las cosas más sencillas simplemente escribid la dirección ip y pulsar enter (yo pongo en el
ejemplo la [Link])
 Si lo hacéis como os acabo de indicar, ahora tendréis que poner la máscara de subred de vuestra red.
Salvo que hayáis toqueteado la red, en una red doméstica debería ser [Link].

Y por fin hemos terminado la instalación. Con esto os quedará vuestro TrueNAS listo para empezar a usarse.
Acordaos que ahora la direción para acceder a él a través de la web es la que habéis puesto en el paso anterior y
con la contraseña que le habéis dado durante la instalación.

Esta es la primera pantalla que veréis cuando pongáis en el navegador la ip de vuestro TrueNAS

Una vez que pongáis el usuario y contraseña, podréis acceder al interfaz para configurar todo el entorno de
TrueNAS a nuestro gusto (Tipo de RAID en los discos, carpetas compartidas, jails, etc…).

Perfecto. ¿Y todo eso cómo se configura?


Tutorial de TrueNas Parte 2: Configuración de
TrueNas
En un artículo anterior hemos visto las funcionalidades que un sistema como TrueNAS nos podía otorgar a
nivel doméstico. Hemos visto también cómo realizar la instalación del sistema en un equipo y cómo ponerle IP
fija. Así que llegados a este punto supongo que tenemos nuestro TrueNAS recién instalado pero sin ningún tipo
de configuración.

Ah, pero ¿Hay que configurarlo más? ¿No funciona ya así? ¡Qué decepción!

Claro que hay que configurarlo, Usuario Anónimo. TrueNAS nos permite hacer muchas cosas, pero sobre todo
vamos a tener que decirle qué discos de los que tenemos instalados en el equipo va a usar, qué carpetas vamos a
compartir en nuestra red y cómo y con quién vamos a compartirlas. Date cuenta que lo único que hemos hecho
en la primera parte del tutorial es instalar el sistema operativo pero esto por sí sólo no nos sirve de gran cosa.
Tenemos aún que trabajar para que el sistema funcione como queremos. Veamos cómo tenemos que hacer para
hacer una configuración de TrueNas impecable:

1. Revisemos la configuración de la red

Antes de empezar a toquetear otras cosas, debemos primero asegurarnos que la configuración de la tarjeta de
red de nuestro servidor TrueNas es correcta.

¡¡Quieto parao!! ¡Pero si eso ya lo hicimos en la primera parte del tutorial! Ya hemos
configurado una IP fija en nuestra máquina. No te repitas, anda.

Efectivamente, pero recuerda que no le hemos configurado a nuestro TrueNas ningún servidor de DNS. Eso lo
podríamos haber hecho en el interfaz de texto que tenemos en el monitor después de haberlo instalado, pero he
preferido revisarlo desde aquí para enseñaros cómo se configuran estos temas en el interface web de TrueNas.

Las DNS pueden configurar en el punto 6, pero vamos a hacerlo de otra forma.

Pero antes de eso vamos a poner el interface web de TrueNas en Español, que seguramente nos encontremos
más cómodos con todo traducido. Para ello ponemos en la barra de direcciones de nuestro navegador de internet
la dirección ip de nuestro TrueNas y nos logamos con el usuario y contraseña que hemos definido en el tutorial
anterior. En los menús de la parte izquierda nos vamos a «System» y luego a «General».
En el medio nos saldrán una serie de opciones y en el desplegable llamado «Language» que tiene marcada por
defecto la opción «English», debemos poner «Spanish (es)» y pulsar debajo de todo el botón «Save».

Ahora que tenemos el interfaz en español nos vamos a ir en la columna de la izquierda a «Red» y luego a
«Global configuration» (Sí… ya veis que hay cosas que aún están sin traducir).

Dentro de ese menú revisaremos tres cosas:

1. El nombre de nuestro Truenas (se cambia en el campo «Hostname»). Podemos llamarlo «Truenas» o
ponerle un nombre más creativo.
2. La dirección de los servidores de DNS que usaremos. Si esto lo estamos montando en nuestra casa y no
tenemos ningún servidor de DNS configurado podemos poner unos genéricos como el «[Link]» de
CloudFlare o el «[Link]» de Google. Si estamos en una red con un servidor de dominio, pondremos en
el campo «Nameserver 1» el servidor de dominio de nuestra red.
3. En el campo IPv4 Default Gateway pondemos la puerta de enlace de nuestra red (normalmente es la
direccion IP del router).
Una vez cubierto todo esto, pulsamos de nuevo el botón «Guardar» y ya tendremos la red configurada
correctamente.

2. Preparación de los discos de datos.

Antes de nada vamos a hacer una pequeña comprobación: vamos a ver si todos los discos que supuestamente
están dentro de nuestra máquina los está reconociendo TrueNas Correctamente. Para ello nos vamos primero a
«Almacenamiento» y pulsamos en «Discos».

Ahí dentro deberíamos ver todos los discos que están conectados a nuestro TrueNas. En el ejemplo que os
pongo estaríamos viendo tres discos. Uno de ellos es una unidad de 16 GB que es dónde está instalado el
sistema operativo y los otros dos son dónde vamos a almacenar nuestra información. Pero repito: lo que os
aparezca aquí dependerá de la cantidad de discos que tengáis en vuestro equipo.
Comprobad que aparecen todos nuestros discos con su capacidad correcta. Fijaos que podéis comprobar incluso
el número de serie de los mismos desde este menú.

Pues bien… creemos un «Pool» de discos para poder empezar a usarlos.

Espera... ¿Que vamos a crear un qué??

TrueNas nos permite agrupar discos para trabajar con ellos. Un «Pool» puede ser un único disco en el que
vamos a escribir datos. Pero también puede ser un conjunto de varios discos dispuestos en algo similar a un
RAID. ¿Os acordáis de todo lo que hablamos acerca de los Raid en la primera parte de esta guía? Pues si no es
así estáis tardando en echarle un vistazo. En esta guía vamos a suponer que tenemos dos discos y que nos
interesa ponerlos «en espejo» (RAID 1). De esta forma, todo lo que se escribe en un disco se escribe también en
el segundo. Pero el procedimiento es similar si sólo tenéis un disco o queréis un esquema de algún otro tipo.

Así que nos vamos al apartado «Almacenamiento» y pulsamos sobre «Pools». Veremos que no hay ningún Pool
configurado, así que pulsamos en el botón «Añadir».

El sistema nos ofrecerá dos opciones: Crear un pool nuevo o importar un pool ya existente (por ejemplo, por si
estamos importando los discos de un freenas viejo). En este caso vamos a marcar «Create new pool» y
pulsamos en «Crear volumen».

En la siguiente pantalla podremos ponerle un nombre a nuestro conjunto de discos (Yo voy a llamarlo
«MIRAID»). Selecciono los discos que me interesan (en este caso todos). Por cierto… fijaos que aquí ya no
aparece el disco del sistema operativo, sinó sólo los discos dónde voy a almacenar la información. Luego pulso
el boton de la flecha que apunta hacia la derecha.
Al pulsar ese botón, los discos seleccionados pasarán de estar en la izquierda a estar en la derecha de la pantalla.
Si tenemos varios discos, en la parte inmediatamente inferior nos aparecerá un desplegable en el que podremos
escoger el tipo de raid que vamos a usar para «vincularlos». Por ejemplo, la opción «Stripe» nos permite unir
sus capacidades, de forma que dos discos de 30 Gigas funcionen como si fuera un único disco de 60 Gigas
(RAID 0). Esa opción nos genera un disco muy veloz, pero sin tolerancia a fallos (si se estropea un disco
perdemos toda la información). La opción «Mirror» nos hace que los discos sean copias unos de otros (RAID
1). Si tenemos más discos nos aparecerán más opciones. En este ejemplo voy a escoger la opción «Mirror»,
pero escoged la que veais conveniente y luego dadle a «Crear».

Nos va a aparecer una ventana diciendo que el contenido de los discos va a ser borrado. Efectivamente, esto
dará un formato nuevo a los discos, por lo que toda su información se perderá. Pulsamos en «Confirmar» y
luego en «Crear volumen».

Nos aparecerán algunos mensajes indicando la evolución de la creación del Pool.


Y por último nos apacerá el Pool que acabamos de crear en la zona «Pools» con un montón de información. El
espacio del Pool después de formatearlo, como en cualquier formateo, es ligeramente inferior a la capacidad de
almacenamiento del disco. Pero algo interesante es que nos indica que la compresión utilizada es el formato lz4.
TrueNAS nos permite ahorrar espacio en nuestros discos comprimiendo todo lo que escribe, y esa compresión
se puede configurar. Os recomiendo dejar esa configuración tal y cómo está, pero si queréis cotillear en las
opciones podéis pulsar los tres puntitos que hay a la derecha del Pool.

Pulsaríamos en «Editar opciones» .

Y entre las opciones de compresión podríamos escoger entre un montón de formatos. Como os dije, no os
recomiendo cambiar el formato de compresión. El que tiene por defecto es un equilibrio muy bueno entre
velocidad a la hora de comprimir y capacidad de compresión, así que yo lo dejaría como está.

3. Creamos la carpeta que vamos a compartir (Dataset)

Vale. Ya tenemos una unidad de disco formateada en la que vamos a poner las carpetas que vamos a compartir.
Ahora lo que debemos hacer es crear una «carpeta» para compartir en nuestra red. Por cierto, realmente no es
una carpeta en el sentido que estamos acostumbrados. Perdonadme los más duchos en el tema por la
terminología, pero creo que es la forma más ilustrativa de contar lo que estamos haciendo a alguien que se
acerca a este sistema por primera vez.
En TrueNas esa «carpeta» se llama «Dataset». Y es especial porque después de crearla podemos darle incluso
compresión o características completamente diferentes de las del Pool que la contiene. Incluso podríamos
compartirla en protocolos diferentes llegado el momento, como el propio de Windows o el de Mac o cualquier
otro, o incluso en varios protocolos a la vez. Pero no nos adelantemos. Veamos cómo se crea.

En el Pool que hemos creado, pulsamos en los tres puntitos que hay a la derecha y seleccionamos «Add
Dataset»

Lo más importante ahora mismo es darle un nombre a ese dataset. Yo lo voy a llamar «Compartido», pero
podéis darle el nombre que queráis. Como veis, podemos configurar un montón de opciones a mayores, pero
con eso nos llega. Pulsamos en el botón «Submit».

Y listo. Ahora nos aparece el Dataset creado. Un Pool puede tener un montón de dataset colgando de él
(podemos tener más carpetas compartidas), pero en este caso sólo veremos el que acabamos de crear.

Como nota, indicar que si ya tenemos el NAS funcionando y esta no es la primera carpeta que creamos,
deberíamos configurar qué usuario o usuarios tienen derecho a escribir o leer en ella. Eso se hace en el menú de
los tres puntitos al lado del dataset que acabamos de crear y pulsando en la opción «Editar permisos».
Añadiríamos un índice ACL con el usuario nuevo y los privilegios deseados. Sin embargo opto en el tutorial por
crear primero la carpeta compartida (antes que el usuario) para simplificar los pasos. Veréis que esto de asignar
permisos a la carpeta se hará de forma automática en el siguiente punto.

4. Creamos un usuario para darle permisos a la «carpeta» que acabamos de crear.

Ahora lo que vamos a hacer es darle permisos al usuario de nuestro ordenador para que pueda acceder a esa
carpeta. O mejor dicho… crearemos en el TrueNas un usuario con el mismo nombre y contraseña que el que
usamos en el ordenador, para que no tengamos que escribir credenciales cuando tengamos que acceder a esa
carpeta de red.

¿Cómo que el usuario de mi ordenador? Cuando entro en mi equipo no tengo que poner ningún
usuario ni contraseña. Yo no tengo de eso.

Pues va a ser que estás confundido. Todos los sistemas operativos modernos te obligan a tener un usuario y
contraseña para poder acceder al equipo. Posiblemente si alguien que no seas tú configuró tu equipo, haya
hecho que al iniciar sesión no te pida ningún tipo de contraseña. Pero las credenciales para acceder al equipo
siempre se necesitan.

En todo caso si no las sabéis no os preocupéis. Podemos crear un usuario y contraseña cualquiera en este punto.
Simplemente tened en cuenta que si no son las credenciales de nuestro ordenador, al intentar acceder por
primera vez a la carpeta que vamos a compartir, el sistema operativo nos pedirá el usuario y contraseña que
vamos a definir en este punto. Se las pondremos y ya podremos acceder a la carpeta en cuestión.

Empecemos yendo a cuentas, en el menú de la derecha, y seleccionando la opción «usuarios».

Ahí veremos un sólo usuario creado: el usuario «root» que usamos para acceder a nuestro TrueNas. Pulsamos
en el botón «añadir» para crear un usuario nuevo.

Lo que debemos hacer es cubrir los campos que se muestran, aunque para lograr el objetivo del tutorial
podemos cubrir sólo tres: El nombre completo del usuario (Nombre y apellidos), el nombre de usuario (Mejor
que no tenga espacios ni símbolos especiales) y la contraseña (que tenéis que poner dos veces).

ahora nos vamos a la zona inferior de la pantalla y cubrimos la zona de «Directories and Permissions». Vamos a
indicarle al sistema qué carpeta va a tener este usuario (dejamos marcada la carpeta que hemos llamado
«Compartido». Esto nos permitirá tener los permisos en esa carpeta ya definidos (para no tener que definirlos
luego). Pulsamos en «Submit» y con esto ya dejamos el usuario creado (y también le hemos dado permisos a
esta carpeta de rebote).

5. Activamos el servicio que necesitamos para poder compatir la carpeta en nuestra red.

Ahora toca decirle a nuestro NAS qué protocolo va a usar. Dependiendo del sistema operativo que usemos en
casa, el protocolo nativo para compartir archivos será uno u otro. Por ejemplo, los ordenadores de Apple usan
AFP para compartir archivos. Los ordenadores Windows, en cambio, su sistema nativo para estas tareas se
llama Samba (o SMB). En todo caso casi cualquier fabricante reconoce el protocolo que usa Windows por
defecto, así que vamos a compartir los archivos con el protocolo SMB.

Sin embargo quiero puntualizar dos cosas. Si vais a usar TrueNas como almacenamiento de copias de seguridad
de Time Machine (el sistema de copias de seguridad de Apple), tendréis obligatoriamente que usar en la carpeta
que vayamos a compartir el protocolo AFP. Un almacenamiento compartido mediante el protocolo de Windows
no es suficiente para albergar copias de seguridad de este tipo.

Otro detalle que quiero recalcar: estoy hablando todo el rato de SMB y AFP, pero hay otros protocolos y
sistemas para poder acceder a una carpeta a través de una red (WebDAV, FTP…), y algunos de ellos podéis
usarlos también con vuestro TrueNAS, aunque ahora nos vayamos a centrar en SMB.

Activar el protocolo SMB es muy sencillo. Sólo hay que ir en el panel de la izquierda a la opción «Services».

Dentro de esa categoría debemos buscar el servicio SMB, activarlo (seleccionar el deslizable hasta que aparezca
en azul), y seleccionar la opión «Start automatically» para que cada vez que se reinicie TrueNAS este protocolo
esté disponible.
En principio esto es todo, pero fijaos que a la derecha podéis configurar más cosas en este servicio (pulsando en
el lápiz). Sin embargo para compartir archivos en una red local sin servidor de dominio con esto nos es más que
suficiente.

6. Compartimos la carpeta en nuestra red.

Ahora vamos a hacer que podamos ver desde cualquier equipo de la red esa carpeta que hemos creado. Para
ello, en el menú de la izquierda nos vamos a «Sharing» y pulsamos en «Windows Shares (SMB)»

No nos aparecerá gran cosa en la pantalla porque aún no hemos creado ninguna carpeta compartida. Pulsamos el
botón «Añadir» y nos aparecerá un navegador de carpetas. Debemos desplegarlo hasta encontrar el dataset que
hemos creado y lo seleccionamos. El resto de opciones no las tocamos y pulsamos en «Submit».
Ahora sí que nos va a aparecer en el listado de «Windows Shares» la carpeta que hemos compartido.

7. Accedemos a la carpeta desde nuestro equipo.

Con esto ya hemos terminado todo lo que teníamos que hacer en nuestro TrueNas. Sólo tenemos que ir a
nuestro ordenador Windows y en cualquier carpeta que abramos, escribir la dirección ip de nuestro NAS en la
barra de direcciones de esta forma.

\\dirección ip

Nos aparecerá la carpeta que hemos compartido en nuestro TrueNas, pero puede que al entrar en ella nos pida
usuario y contraseña. Si lo pide, le ponemos el que hemos generado anteriormente y marcamos la casilla de
guardar credenciales.

Y con esto ya queda todo listo. Nuestro TrueNas a partir de ahora ya puede almacenar todos los archivos que le
mandemos de forma segura.
Oye... ¿Te has fijado que en este tutorial no has escrito ni una línea de código? Raro me
parece en ti.

Pues sí. Que conste que se pueden hacer cositas en TrueNAS entrando por SSH a sus entrañas, pero para un uso
doméstico e incluso para muchos usos empresariales no suele ser necesario meterse en esos fregaos. TrueNAS
tiene un entorno que permite hacerle casi cualquier configuración sin necesidad de salir de su página web.

Además, si os fijáis, en la sección de «plugins» TrueNAS permite instalar y configurar un montón de servicios y
añadidos interesantes, como convertir nuestro TrueNAS en un gestor de descargas, un servidor de Plex o de
NextCloud.

Consultemos ahora a nuestros lectores. ¿Se os han complicado las instrucciones? ¿Estáis dándole algún otro uso
a vuestro TrueNAS además de compartir archivos en red? Dejadnos vuestras dudas y opiniones en los
comentarios.

Hola, estaba usando FreeNAS y decidí cambiarme a TrueNAS , para ello me he servido de tus indicaciones desde la
instalación hasta la configuración. Resultado: con FreeNAs podía ejecutar archivos .exe (instalación en Windows claro
está)sin problemas, y otras cosas dentro del NAS como si estuviera en Windows ; con TrueNAS y tu configuración no hay
manera, me paso el día dando permisos a los archivos para que se ejecuten, he leido algo sobre permisos en ALC y claro,
aquí ya me pierdo y por más que releo tu configuración y miro otras cosas por internet, no soy capaz de hacerlo…torpeza
que tiene uno. ¿me ayudarías? Gracias anticipadas

El interfaz ha cambiado mucho desde las versiones antiguas de FreeNAS de hace unos años hasta las versiones
más modernas de TrueNAS. No tiene nada que ver.

En todo caso, por lo que me dices, lo más probable es que en tu antigua instalación de Freenas tuvieras todo sin
permisos, de forma que cualquier equipo con cualquier usuario pueda acceder a los recursos del freenas. No es
evidentemente la forma más correcta de gestionar un almacenamiento en red y cada recurso compartido debería
tener los permisos adecuados para cada usuario. En todo caso ten en cuenta lo siguiente:

1) Mantén actualizado tanto el freenas en su última versión como los clientes que acceden a él. He tenido alguna
vez problemas con equipos que no podían conectarse a un truenas y al final el problema era que los windows no
estaban actualizados.
2) En «Servicios» – «SMB» – «Opciones avanzadas» puedes activar opciones para reducir la versión de
«SAMBA» que usa truenas para compartir archivos (como activar soporte de SMB1). Si la opción 1 no es
factible (equipos que por el motivo que sea no pueden actualizarse), esta opcion 2 puede ayudar.
3) En «almacenamiento» – «Pools» – «Editar Permisos» puedes revisar los permisos de cada elemento que
vayas a compartir y que se apliquen de forma recursiva.
4) En «Sharing» – «Windows Shares» – «Edit shares ACL» hay más permisos. De nada sirve poner en el paso 3
que le das control total a alguien si luego en la compartición le dices que esa persona no puede acceder.
5) dices que te pasas el día dando permisos: Una vez que has dado permisos, puedes cambiarlos a través del
explorador de Windows. A lo mejor te resulta más sencilo dar permisos pulsando con el botón derecho en una
carpeta, pulsar en «propiedades» y ahí cambiar los permisos. Ojo: esto se puede hacer con las carpetas dentro de
cada recurso compartido, no con los recursos compartidos en sí.

Gracias por tu pronta respuesta:


Como ya te comenté al instalar TrueNAS todo el sistema FreeNAS se formateó, obviamente. Todo me funciona
perfectamente y con los pasos de seguridad de las claves que he configurado tanto para acceder por Web como por
RED , Algo que ya tenía con FreeNAS , simplemente en éste si yo quería hacer una instalación de una aplicación o
programa podia hacerlo desde el servidor sin necesidad de arrastrar a C:\ el programa en cuestión. Ahora la instalación
tan sólo puedo realizarla desde el servidor si aplico las propiedades del archivo y sus correspondientes permisos. Me
niego a creer que TrueNAS haya retrocedido con respecto a FreeNAS. De hecho Windows me lanza el mensaje de que no
tiene acceso al .exe del programa y de que es cuestión de política(permisos) de RED.

Hola Marcos, mi servidor acaba de «fundir» uno de los discos en Espejo, tampoco me sorprende tiene ya sus añitos,
TrueNAS lo ha desconectado, mi pregunta es: ¿como procedo para sustituirlo por otro también en espejo y sin perder
datos?, porque me da la impresión de que no basta con cambiar uno por otro sin más.
Otra cosas curiosa: cuando instalé TrueNAS , se instaló en un español TOTAL, todo en castellano casi perfecto y ahora a
raiz de lo que te comento ( o no) arriba, tuve que pasarlo a español y a medias. Gracias por tu paciencia y colaboración.
Tutorial de TrueNAS parte 3: Cómo añadir
TrueNAS a un dominio
El resto de tutoriales sobre TrueNAS que hemos publicado en el blog (como el de instalación o el de
configuración de TrueNAS) estaban orientados a usuarios domésticos. Sin embargo esta tercera parte voy a
orientarla un poco más a usuarios profesionales. Como hemos visto en el segundo tutorial, TrueNAS nos
permite crear un almacenamiento compartido para archivos de forma muy sencilla. Para cualquier usuario
doméstico que quiera tener un NAS en casa es una opción muy a tener en cuenta, porque se trata de un sistema
realmente potente con muchísimas opciones y relativamente barato de montar. No sólo nos permite compartir
una carpeta en nuestra red, sinó que TrueNAS pone a nuestra disposición un montón de plugins que nos
permiten instalar «cosas complicadas» con pocos clicks, como servidores de plex o de Nextcloud.

Pero a nivel empresarial TrueNAS es también interesante. Si lo único que queremos es un almacenamiento en
red, TrueNAS nos permite tenerlo sin necesidad de tener que pagar licencias de «Windows Server» o «Cals» de
usuario. Con este software gratuíto, todos los usuarios de la empresa (da igual el número) podrían acceder al
contenido del NAS y la empresa no necesita gastarse ni un duro en licencias (aunque evidentemente sí que se
necesita el hardware en el que hacer funcionar este sistema). Resulta ideal a la hora de usarlo como
almacenamiento para copias de seguridad o información en bruto.

Sin embargo una red de ordenadores en una oficina o pequeña empresa suele tener algo que no tienen las
pequeñas redes que montamos habitualmente en nuestras casas: un servidor de dominio.

¿Un servidor de qué? Ya empiezas con tus palabros raros. ¿Tú te crees que a las empresas
les sobra el tiempo como para andar con dominios y dominatrix? Eres un guarro, tío.

Ehhhhh… A veces me asustas, Usuario Anónimo. No se trata de ese tipo de… ejem… dominio. Un dominio…
digamos que es una forma que tienen los servidores Windows para centralizar determinados recursos que
puedes tener en una red. Por ejemplo, puedes añadir un usuario a tu dominio y ese usuario estará disponible en
todos los equipos de la red. Gracias a ello podrías logarte en cualquier ordenador de la red con ese usuario y
contraseña. Con un dominio puedes administrar usuarios, grupos de usuarios, ordenadores, impresoras, políticas
de uso de los equipos, etc… y todo desde un único servidor Windows.

Venga, vale... pero ¿Qué le influye a mi TrueNAS que haya o no un servidor de dominio en
mi red? Si total lo tengo ya funcionando sin dominios ni nada de eso.

Si en tu red hay un servidor de dominio sería muy cómodo aprovechar las características de ese servidor para
que Freenas las utilice, sobre todo a la hora de gestionar usuarios. En el tutorial de configuración vimos que
debemos poner en TrueNAS el usuario y contraseña de nuestro equipo para que Windows no nos pregunte
credenciales cada vez que tenga que acceder a una carpeta compartida. Si integramos TrueNAS en el dominio,
TrueNAS puede coger las credenciales directamente del servidor de dominio y si otorgas los permisos correctos
a cada recurso compartido que crees, jamás se te preguntará un usuario ni una contraseña.

¡¡Bah!! Chorradas de frikis. ¿Tanto te molesta tener que poner las credenciales de un
usuario cuando accedas a algo compartido en el TrueNAS?

Si se trata de un usuario no es algo problemático. Te compro el razonamiento. Sin embargo con un dominio
puedes hacer grupos de usuarios. A lo mejor es interesante darle permisos en una carpeta a un grupo de usuarios
distintos en lugar de a usuarios individuales. Si añado a ese grupo un usuario a mayores, ese usuario heredará
los permisos que tenía el resto. En empresas con muchos usuarios o grupos que cambian continuamente es muy
cómodo optar por gestionar grupos en lugar de usuarios individuales. Por eso gestionar grupos de usuarios en un
dominio es muy interesante.

Oye, tiene sentido y todo. A veces parece hasta que piensas.

En fin… Vamos a ver entonces cómo añadir TrueNAS a un dominio de Microsoft Windows. Así podremos
heredar todos los usuarios y grupos de ese dominio y gestionar mejor nuestros recursos compartidos.

1- Punto de partida: requisitos y configuración de TrueNAS

Estos son los requisitos que vamos a necesitar para agregar nuestro TrueNAS al dominio
 Necesitamos un servidor de dominio Windows con un dominio creado (y un servidor de DNS
correctamente configurado, por supuesto). Tenemos que tener muy claro cuál es el nombre del dominio
para decírselo luego al TrueNAS.
 Necesitamos una cuenta administrativa del dominio (Vamos a tener que toquetear cosas en Windows
Server con usuario que tenga privilegios elevados).
 También vamos a necesitar un equipo con TrueNAS correctamente instalado.
 El TrueNAS debe estar en el mismo segmento de red en el que esté configurado el servidor de dominio.
Para entendernos (dando algunas patadas a los manuales de gestión de redes), si el servidor de dominio
tiene una ip del estilo [Link], nuestro TrueNAS debería tener una ip similar ([Link] por
ejemplo). Y vale… los más duchos en estos temas me dirán que la máscara de subred puede otorgar
visibilidad a más direcciones IP’s que las 255 de ese segmento, o que creando «Vlanes» éstas se pueden
configurar para que los diferentes segmentos de red se comuniquen entre ellos. Si sabéis eso y cómo
gestionar esas direcciones entonces os diría simplemente que el servidor de dominio y el TrueNAS
deben tener visibilidad entre si. Pero para no liar a los lectores menos puestos en estos temas, les vamos
a decir en que tienen que estar los dos equipos en direcciones dentro del margen de las 255 de ese
segmento de red. Así no hay posibilidad de fallo en la configuración.
 En el punto 1 del tutorial sobre cómo configurar TrueNAS revisamos la configuración de red de nuestro
equipo. En este tutorial será requisito indispensable que el trueNAS tenga configurado como servidor de
DNS el servidor de DNS de nuestro dominio (que va a ser el Windows Server). Nuestro Truenas debe
poder resolver los nombres que tienen las máquinas que hay en nuestro dominio, así que el servidor de
DNS del truenas en lugar de ser algo del estilo [Link] o [Link], debería ser la dirección ip de nuestro
Windows Server.

Con estos puntos centrados, ya podemos empezar a configurar nuestro TrueNAS.

2- Le indicamos al TrueNAS que está dentro de un dominio.

Lo primero es decirle al TrueNAS que a partir de ahora va a ser miembro de un dominio. Para ello, en la
columna de la izquierda de la web de configuración del TrueNAS nos vamos a «Red» y pulsamos en «Global
configuration. En el campo «dominio» ponemos el nombre de dominio de nuestra red Windows.

3- Hacemos que los equipos del dominio puedan ver nuestro TrueNAS por su nombre y no sólo por su IP.

Si desde un equipo cualquiera de nuestra red hacemos ping a la dirección IP de nuestro TrueNAS, es normal
que éste responda correctamente porque hemos hecho que tanto el equipo desde el que le lanzo el ping como el
TrueNAS estén en el mismo segmento de red (o al menos que tengan visibilidad entre ellos).

Lanzo un ping a la ip del TrueNAS y


responde. Todo correcto.

Sin embargo la cosa cambia si lanzo un ping al nombre del TrueNAS. El servidor de DNS de nuestro Windows
Server no conoce el nombre de este equipo y va a devolver algún mensaje de error.
Aquí la hemos cagao. Windows Server no es capaz de encontrar el equipo llamado «TrueNAS».

Así que esto es lo primero que debemos solucionar, porque si no no podremos hacer que el TrueNAS sea
miembro del dominio.

Hemos visto que en la web que genera nuestro TrueNAS, en «Red» – «Global configuration», en el campo
«Hostname» está el nombre que tiene nuestro servidor de TrueNAS. Hay que darle a mano a nuestro Windows
Server la correspondencia entre la ip de nuestro TrueNAS y ese nombre para que toda la red sepa como acceder
a nuestro equipo (para que cuando alguien intente acceder al equipo llamado «TrueNAS» acabe en la ip de
nuestro Truenas).

Para ello en nuestro Windows Server nos vamos al menú inicio y pulsamos en «Herramientas administrativas de
servidor» y luego en «DNS». También podemos acceder ahí ejecutando el «Administrador de servidor» y luego,
arriba a la derecha, en «herramientas» pulsar en DNS. Por cierto, si no tenéis estas opciones es probable que
vuestro servidor no tenga el rol de DNS creado, así que revisadlo.

En el árbol de dominios, desplegamos «DNS» y luego el nombre de nuestro servidor Windows. Ahí dentro nos
vamos a «Zonas de búsqueda directa» y pulsamos en el nombre de nuestro dominio.

En la parte de la derecha, en la zona de «Nombre», en una zona vacía, pulsamos con el botón derecho del ratón
y en el menú que nos sale pulsamos sobre «Host nuevo (A o AAAA)».

Y ahí rellenaríamos datos. En «Nombre» pondríamos el nombre de nuestro TrueNAS (hostname) y en


«Dirección IP» pondremos la dirección IP de nuestro TrueNAS. El resto de campos no los tocamos y pulsamos
en «Agregar Host».
Sólo con esto, le hemos dicho al servidor de DNS de nuestro Windows Server la correspondencia entre el
nombre de nuestro TrueNAS y su dirección ip. Así que si desde ese servidor hacemos un ping al nombre de
nuestro servidor TrueNAS…

… podremos ver cómo nos responde la ip correspondiente a ese equipo.

Vamos a probar el caso contrario (Seguimos comprobando que todo funcione como debe). Nos vamos a nuestro
TrueNAS y en la columna de la derecha pulsamos en «Shell» para que se nos abra una consola.

Ahora le hacemos un ping al dominio de nuestra red.

¡Espera, espera, espera! ¿Cómo que un ping al dominio? Te estás refiriendo al servidor de
dominio ¿no?

Pues no. Me refiero al dominio directamente. Si haces un ping a un dominio del que seas miembro, debería
responderte el servidor de dominio. Debería salirte algo así.

Si haces esto desde el TrueNAS y el servidor de dominio te responde, eso significa que tu TrueNAS está
cogiendo las DNS correctas. Vamos por el buen camino.

4- Añadimos el TrueNAS a nuestro dominio.

Ahora vamos a meter por fin el TrueNAS en el Active Directory de nuestro Windows Server. En el menú
principal de TrueNAS nos vamos a «Directory Services» y luego a «Directorio Activo».
Ahí sólamente tendremos que completar la información que se nos pide:

 En Domain Name pondremos el dominio al que queremos unirnos.


 Completamos «Domain Account Name» con un usuario del dominio con privilegios administrativos (un
usuario que tenga derecho a meter equipos en el dominio).
 En «Domain Account Password» pondremos la contraseña de ese usuario.
 Dejamos marcada la casilla «Enable».

Si pulsamos en «Advanced Options» podremos ver algunas otras opciones. En concreto aseguraos que la casilla
«Netbios Name» tenga el nombre de vuestro TrueNAS.

Una vez realizados los cambios le damos a guardar. Aquí el sistema se demorará unos 20 segundos. Una vez
transcurrido ese tiempo, ya estaremos dentro del dominio.

5- Comprobamos que todo funcione correctamente.


¿Cómo podemos comprobarlo? Pues yendo al terminal del TrueNAS(Opción «Shell» del menú principal del
TrueNAS) y escribiendo el comando «wbinfo -u». Nos mostrará los usuarios que freenas puede manejar
actualmente. Y ahora este comando nos mostrará tanto los usuarios de Linux como los de nuestro Windows.

Y con los grupos pasa lo mismo. Si ejecutamos el comando «wbinfo -g» nos mostrará los grupos, y ahí estarán
los grupos de nuestro Windows Server.

6- Empezamos a usar los usuarios en el TrueNAS.

A partir de ahora, en todas las opciones de TrueNAS dónde se pueda poner un usuario o grupo de usuarios
podremos ver a los usuarios de nuestro directorio activo. Por ejemplo en «Almacenamiento» – «Pools», en un
dataset cualquiera, podemos hacer click en los tres puntitos que hay a su lado y luego pulsar en «Editar
permisos».

Si nos vamos a cualquier campo dónde podamos agregar un usuario o un grupo de usuarios y desplegamos la
lista, podremos ver los usuarios de nuestro Windows Server además de los del TrueNAS. Pero ojo: a veces
tardan un poco en desplegarse, así que no os preocupéis si tardan unos segundos en aparecer.
Y por supuesto, si accedemos a una carpeta del TrueNAS desde Windows, podremos darle permisos en esa
carpeta a los usuarios y grupos que queramos, como solemos hacer en cualquier carpeta del servidor de
Dominio. Como podéis ver no es tan complicado añadir un equipo de estos a nuestra red corporativa.
Simplemente hay que ser ordenado y elegir las opciones correctas.

Y vosotros ¿Habéis tenido algún problema añadiendo vuestro TrueNAS al dominio de vuestra red? ¿Lo habéis
hecho de alguna otra forma? Dejadnos un comentario para leer vuestra experiencia.

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