Fallo
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cuya identidad se desconoce, con quienes habría ideado un plan con reparto
de tareas y asignación de roles, objetos muebles que le resultaban ajenos y
que se hallaban en el interior de su departamento sito en Vera 866, piso 1°,
depto. “5”, de este medio, propiedad de Christian Mariano Castillo, luego de
intentar abrir la puerta de ingreso a esa unidad mediante la utilización de un
billete de un dólar plastificado.
En este contexto, Castillo desde el interior de su domicilio
advirtió la presencia de extraños al otro lado de la puerta, paralela a la cual
vio desde fuera deslizarse un billete plastificado.
Al abrir la puerta se topó con tres individuos, entre los que se
encontraba Mahauod, quienes al verlo dieron media vuelta y emprendieron
la fuga corriendo por las escaleras hacia la planta baja, yendo detrás Castillo,
quien vio cómo utilizaban con una llave que traían para abrir la puerta del
edificio.
Ante dicha circunstancia regresó en busca de su propia llave y
reanudó la persecución, dando con uno de los intrusos sobre la calle
Gurruchaga próxima al cruce con Av. Corrientes, quien se lanzó sobre él
produciéndose una pelea, que se extendió luego con la intervención de
personal policial, que logró sofocar el intento del imputado de procurar su
identidad mediante ese despliegue de violencia sobre las personas.
El aprehendido resultó ser Diego Hernán Mehauod, quien fue
hallado en poder de las siguientes pertenencias: un bolso tipo bandolera
marrón, cinco billetes de $1000 pesos, un celular marca “Samsung”, modelo
“Galaxy Grand Prime”, color blanco con funda negra, un tarjetero azul, un
par de guantes de tela blancos con detalles en naranja, una boina de lana
tipo inglesa gris oscuro, un billete de un dólar estadounidense plastificado N°
de serie 609388414H, dos bandas elásticas blancas y un estuche gris con
auriculares inalámbricos.”
b) Del debate:
I) La defensa material de Mehauod
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Instrumental: actas de detención de fs. 4 y de secuestro de fs.
5 del sumario policial n° 557502/2023.
Pericial y Documental: informe médico policial sobre el estado
psicofísico del imputado a fs. 35 del sumario policial n° 557502/2023,
informe pericial obrante fs. 8 del sumario policial n° 557502/2023, copias de
la documentación aportada a fs. 15 del sumario policial n° 557502/2023,
constancia de fs. 36 del sumario policial, certificación actualizada de los
antecedentes de Diego Hernán Mehauod, documentación presentada por la
defensa el 14 de noviembre de 2023 en relación al estado de salud que
presenta la hija menor de edad de Mehauod y el informe socio ambiental del
nombrado.
Exhibición: croquis de fs. 9, fotografías de fs. 10/12 del sumario
policial n° 557502/2023 y las incorporadas al Sistema como documento
Digital.
III) El Alegato de la Sra. Auxiliar Fiscal:
Al realizar su alegato, en primer lugar, recordó el hecho que se
le imputa a Mehauod conforme a la plataforma fáctica del requerimiento de
elevación a juicio y, luego de analizar los elementos probatorios producidos
e incorporados, tuvo por acreditado tal episodio.
Explicó que la conducta que tuvo por probada resultaba tanto
objetiva como subjetivamente típica del delito de robo doblemente
agravado por haberse cometido en poblado y en banda y por la utilización de
una llave verdadera sustraída, hallada o copiada, en grado de tentativa, por
el que debía responder el nombrado en calidad de coautor (arts. 167 inc. 2°,
163 inc. 3° -en función del art. 167 inc. 4°-, 42 y 45 CP).
Además, luego de graduar la sanción que iba a solicitar, pidió
que, al momento de dictar sentencia, se condenase a Diego Hernán
Mehauod a la pena de dos años de prisión y costas (artículo 29 inciso 3° del
Código Penal), y, finalmente, toda vez que el encartado había permanecido
detenido en calidad de condenado en el marco de la causa n° 1973/5142 del
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Lo mismo solicitó en caso de descartarse también ambas
agravantes, pero si se valoraba la intervención de varias personas, aun sin
aplicar el agravante de “banda” por la ausencia de los requisitos del artículo
210 del Código Penal.
Finalmente, solicitó que, si se entendía que correspondía
aplicar la agravante de la llave, más no así el de la banda, que el monto no se
apartase del mínimo.
Por último, solicitó se tengan en cuenta las condiciones
personales de su asistido y aquellas constancias relativas a la salud de su
núcleo familiar.
Esa exposición se encuentra registrada en el soporte digital que
se encuentra incorporado al sistema de gestión Integral de Expediente
Judiciales – Lex 100-, por lo que, en razón de brevedad, para el conocimiento
textual e inalterado de sus dichos se remite a su escucha.
V) Palabras finales de Mehauod
En esta oportunidad el nombrado solicitó que se tenga
consideración con él y que reconocía el hecho.
Esa exposición se encuentra registrada en el soporte digital que
se encuentra incorporado al sistema de gestión Integral de Expediente
Judiciales – Lex 100-, por lo que, en razón de brevedad, para el conocimiento
textual e inalterado de sus dichos se remite a su escucha.
Y CONSIDERANDO:
A) La materialidad de los hechos y la participación del
imputado:
Siguiendo los designios legislativos y a efectos de motivar la
presente resolución, procederemos a valorar las pruebas recibidas mediante
los órganos de prueba y los actos del debate, conforme a las reglas de la
sana crítica racional.
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día 26 de septiembre de 2023, siendo aproximadamente las 14:15 hs., Diego
Hernán Mehauod intentó apoderarse ilegítimamente, valiéndose a tal fin de
violencia, para procurar su impunidad, y mediante la utilización de una llave
falsa, hallada, retenida o sustraída -junto con otros dos sujetos no
identificados, con quienes previamente ideó un plan-, de objetos muebles
ajenos a su propiedad que se hallaban en el interior del departamento
ubicado en Vera 866, piso 1°, depto. “5” de esta ciudad, propiedad de
Christian Mariano Castillo.
A tal fin, mientras Castillo se encontraba en el interior de su
domicilio, advirtió la presencia de ruidos y voces extrañas al otro lado de su
puerta, viendo ene se momento como desde afuera se deslizaba al interior
de su unidad, por la puerta, una tarjeta, que resultó siendo un billete de un
dólar plastificado.
De ese modo, al abrir la puerta, se topó con tres individuos -
entre los que se encontraba Mahauod- quienes, al verlo, emprendieron la
fuga corriendo por las escaleras hacia la planta baja, siendo perseguidos por
Castillo, quien vio cómo utilizaban una llave que traían consigo para abrir la
puerta del edificio y lograr salir.
Ante dicha circunstancia, regresó en busca de su propia llave y
reanudó la persecución, dando finalmente con uno de los sujetos sobre la
calle Gurruchaga, próxima al cruce con Av. Corrientes, produciéndose una
pelea entre ambos, que se extendió hasta la llegada del personal policial que
logró sofocar el intento del imputado de darse a la fuga y el despliegue de
violencia realizado.
Finalmente, el nombrado fue detenido e identificado,
hallándose en su poder un bolso tipo bandolera marrón, cinco billetes de
$1000 pesos, un celular marca “Samsung”, modelo “Galaxy Grand Prime”,
color blanco con funda negra, un tarjetero azul, un par de guantes de tela
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rápidamente, cosas como “eh, qué onda, quédense”, a lo que hicieron caso
omiso. Que tras ello él se acercó a la escalera, continuando gritándoles para
que paren, momento en el que observó como uno de ellos sacó de entre sus
ropas la llave del edificio y abrió la puerta, para luego retirarse corriendo los
3.
Que ante ello volvió a su casa, agarró sus llaves, cerro su
puerta, bajo por las escaleras y volvió a abrir la puerta, porque la habían
cerrado, siendo que observó cómo los 3 sujetos se iban caminando rápido,
casi trotando, continuando gritándoles. Agregó que inclusive pasó una chica
por al lado suyo vendiendo, quien le preguntó qué había pasado.
Continuó relatando que él les seguía gritando y caminaba tras
de ellos, siendo que comenzaron a correr y cuando llegó a la esquina,
doblando para Av. Corrientes, ya no ve a 2 de estos sujetos, y solo ve a uno,
que tenía un sombrero y vestía una campera roja-bordo, como chalequito,
por lo que siguió a este sujeto solo, dándole alcance en Corrientes, donde se
produce un forcejeo, esta persona cruza corriendo la calle, él lo corre
también y finalmente lo detiene de la otra mano.
Allí lo retuvo contra el piso, le preguntó que hacía, por qué
quería entrar a su casa, a lo que esta persona le respondía que no quería,
que habían sido los amigos. Además, pidió que llamen a la policía, para que
lo ayuden, ya que temía que aparezcan los otros dos sujetos, lo revisó, por si
tenía armas o algo que lo pueda lastimar, y observo que tenía un bolso, que
contenía billetes de mil, unas llaves, y una tarjeta, que era como un dólar,
que era la que habían introducido por la puerta de su casa.
Agregó que luego llegó la policía, que intentó hablar para ver
donde estaban los otros dos sujetos que faltaban, porque tenía miedo que lo
ataquen o algo, y que la policía quedó a cargo de la persona que detuvo.
Particularmente respecto de la llave, indicó que para entrar o
salir del edificio, si o si es necesaria la llave, y que no abre desde adentro si
no es con la llave.
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luego del hecho cambiaron las llaves del edificio, que solo se hacen en un
lugar.
Concordantemente con lo dicho por Castillo respecto a la
detención y los elementos encontrados en poder de Mehauod, contamos
con el acta de detención de fs. 4 y de secuestro de fs. 5 del sumario policial
n° 557502/2023 y, asimismo, el relato del Oficial Aníbal Adán Villca Tintaya,
quien también prestó declaración en el debate.
A preguntas de la fiscalía, el Oficial explicó que el día de los
hechos se encontraba de servicio en Av. Corrientes y Acevedo, cuando fue
alertado por algunos transeúntes sobre una incidencia en la vía pública, por
lo que se acercó a Corrientes y Burruchaga, encontrándose con dos
masculinos, a quienes identificó. Asimismo, recibió el relato del damnificado,
quién le comentó que el masculino a quien había detenido, minutos antes
había intentado ingresar a su departamento, utilizando como un plástico.
Que él estaba dentro de su casa y escucho ruidos de afuera, siendo que al
abrir la puerta vio a 3 masculinos que se daban a la fuga, logrando capturar
sólo a uno de ellos. Además, relató como realizó el secuestro de los
elementos que poseía el detenido, encontrándose entre ellos, un billete
plastificado, bolso y guantes.
Por lo tanto, de la prueba colectada entendemos que se ha
acreditado con la certeza apodíctica que una sentencia condenatoria exige,
la intervención de tres sujetos en el hecho, como así también que para lograr
ingresar y salir del edificio, Mehauod y sus consortes utilizaron la llave
correcta del domicilio.
Veamos que, si bien el damnificado expresó su disgusto para
con el imputado durante el juicio, lo cierto es que realizó un pormenorizado
relato de la secuencia de los hechos y mantuvo su versión durante todo el
proceso, tanto en lo dicho al personal policial que intervino al momento de
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espacio, y sin signos clínicos de neurotoxicidad aguda y la constancia de fs.
36 del mismo sumario policial, por la que Mehauod se negó a que se le
extraiga sangre y/u orina, ya que no habría comido alcohol ni drogas.
Cabe destacar que la versión planteada por el imputado y su
defensa, no tienen respaldo probatorio alguno, considerándose a tal
descargo como un vano intento para mejorar su situación procesal ante una
robusta carga de la prueba de la contraparte.
Por lo expuesto, en definitiva, entendemos que la hipótesis de
la acusación se ha visto sustentada en el proceso con pruebas producidas e
incorporadas al debate, por lo que estamos convencidos que Diego Hernán
Mehauod ha cometido el hecho que se le reprocha mediante la modalidad y
bajo los términos mencionados en el presente acápite.
B) Encuadre Típico:
Los Dres. Nardiello y Paduczak dijeron:
En este punto, si bien coincidimos con la base fáctica que se
tuvo por probada, tal como lo postuló la Sra. Auxiliar Fiscal, habremos de
modificar la calificación legal en base a la amplia jurisprudencia de estos
magistrados en torno al agravante del artículo 167 inciso 2º del Código penal
de la Nación.
Así las cosas, consideramos la conducta desplegada por Diego
Hernán Mehauod resulta constitutiva del delito de robo agravado por
haberse cometido mediante la utilización de una llave verdadera sustraída,
hallada o copiada, en grado de tentativa, conforme lo previsto por los
artículos 42 y 167 inc. 4° - en función del art. 163 inc. 3° del Código Penal de
la Nación.
Ello así, por haberse acreditado que el nombrado, junto con
otros dos sujetos no identificados, ha intentado hacerse de bienes ajenos a
su propiedad, valiéndose a tal fin de la llave de la puerta de entrada del
edificio donde residía el damnificado, para luego intentar ingresar a su
unidad mediante el uso de un billete de un dólar plastificado; siendo
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ilícita: el robo se agrava simplemente por el número de intervinientes, claro
que si éstos integrasen además una asociación ilícita, las conductas
concurrirían materialmente” (“El concepto de banda en el Derecho penal
Argentino”, Alexis L. Simaz, Ed. Di Plácido, Año II, N° II, 2007, pág. 44).
Posteriormente, derogado el decreto ley por la ley 20.509 de
1973, se volvió a la redacción anterior.
En 1974 se sanciona la ley 20.642 que sustituye la redacción
del art. 166.2 (según ley 11.179) por el siguiente: “si el robo se cometiera
con armas o en despoblado y en banda”. A su vez en 1976 se dicta la ley
21.338 que restaura las disposiciones de la ley 17.567. A partir de ese
momento se distinguen los hechos cometidos por tres o más personas, de
aquellos cometidos en banda. Por su parte, el art. 210 mantiene su
redacción original donde se hace alusión a una asociación o banda, con el
agregado del último párrafo introducido por la ley 20.642.
En 1984, la ley 23.077 modifica las normas indicadas
manteniendo las disposiciones de las leyes 11.179 y 20.642.
Por lo tanto, podemos decir que hoy nos encontramos frente
a las disposiciones del código de 1921, a excepción del agregado del último
párrafo de la ley 20.642 al art. 210. Es por ello que por este argumento
histórico podemos concluir que los términos banda y asociación ilícita son
términos equivalentes y por lo tanto para que se dé la agravante del robo es
necesario que tres o más personas intervengan en su comisión de un robo
cada uno cumpliendo distintos roles, manteniendo además una organización
destinada a la comisión indeterminada de una serie de delitos, siendo este
hecho el resultado de ese acuerdo previo.
Luego de esta breve reseña, cabe destacar que coincide con
las expresiones del Dr. Gustavo Göerner al expresar: “no puedo dejar de
lamentar que, a esta altura del desarrollo y evolución del derecho penal,
todavía se siga discutiendo una cuestión que ya lleva varias décadas de
encontradas interpretaciones doctrinarias y jurisprudenciales…. Es que aún
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legalidad, restrictiva y reductora del contenido prohibido” (“Derecho Penal
Parte General”, Zaffaroni, Eugenio R., Alagia, Alejandro, Slokar Alejandro, Ed.
Ediar, 2 edición, 2002, págs. 440 y 442).
En cuanto a la forma de interpretar la norma penal la C.S.J.N.
ha expresado: “…la observancia de estas reglas generales no agota la tarea
de interpretación de las normas penales, puesto que el principio de legalidad
exige priorizar una exégesis restrictiva dentro del límite semántico del texto
legal, en consonancia con el principio político criminal que caracteriza al
derecho penal como la última ratio del ordenamiento jurídico y con el
principio pro homine que impone privilegiar la interpretación legal que más
derechos acuerde al ser humano frente al poder estatal” (“Acosta” Fallos 331
:858 del 23/4/2008).
A esta línea hermenéutica dirigida al Juez, debe añadirse la
exigencia direccionada al legislador que ha sido descripta con suma precisión
por la Corte IDH en el caso “Lori Berenson Mejía c. Perú (Serie C, n° 119, del
25/11/2004) en donde señaló sobre el principio de legalidad penal que “… la
elaboración de los tipos penales supone una clara definición de la conducta
incriminada, que fije sus elementos y permita deslindarla de
comportamientos no punibles o conductas ilícitas sancionables con medidas
no penales. La ambigüedad en la formulación de los tipos penales genera
dudas y abre el campo al arbitrio de la autoridad, particularmente indeseable
cuando se trata de establecer la responsabilidad penal de los individuos y
sancionarla con penas que afectan severamente bienes fundamentales,
como la vida o la libertad” y que “en un Estado de Derecho, los principios de
legalidad e irretroactividad presiden la actuación de todos los órganos del
Estado, en sus respectivas competencias, particularmente cuando viene al
caso el ejercicio de su poder punitivo” (Ver Voto del Dr. Adrián N. Martín en
la causa 3537 “cerniera” del TOC 15 de fecha 11/10/2011).
Por lo tanto, se debe, en forma ineludible, determinar el
concepto de “banda”.
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En consecuencia, es difícil que se diga que banda no es lo
mismo que la asociación ilícita sin caer en una interpretación analógica, in
malam parte. El Estado no es quien otorga los derechos fundamentales sino
quien debe crear las condiciones de su realización. Se debe realizar una
interpretación conforme a la Constitución dado que la prohibición de la
analogía consiste en realizar una interpretación extensiva, exagerada e
inadmisible (“Principios Constitucionales en el Derecho Penal”, Enrique
Bacigalupo).
Como dice el Dr. Donna: “Se ha sostenido sin fundamento que
son cosas distintas, basado en una aparente laguna de punibilidad, que
obviamente no es función de los jueces llenar” (Derecho Penal – Parte
Especial, T° II B, Donna Edgardo, Ed. Rubinzal – Culzoni, pág. 235).
Tampoco el argumento de realizar una interpretación literal
del concepto de banda, nos permite solucionar el problema y sobre todo
determinar cuántas personas conforman una banda. Así el diccionario de la
Real Academia lo define como un “grupo de gente armada”, por lo que el
término grupo no hace referencia a la cantidad de personas, lo que
demuestra la característica multívoca de la expresión y de ahí su
imposibilidad de utilizarlo para perfeccionar el tipo penal. Además, no
podemos dejar de mencionar que incluso le agrega el concepto de “armada”
lo que traería mayor confusión con otras figuras previstas en el código penal.
Entonces, si no se recurre al concepto de la asociación ilícita
del artículo 210 del Código Penal, resultará difícil, si no imposible, precisar el
concepto. La dificultad primera y principal es en cuanto al número mínimo
necesario de personas que integran la banda. La pregunta es inevitable: ¿De
qué texto legal, de qué extraña conjunción de ideas o factores surge el
número de tres personas, que se ha repetido hasta el cansancio? ¿Y por qué
no llevar éste a dos, cuatro, a cinco o veinte personas, que integran la
llamada banda, independiente de la asociación ilícita?
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inclusive para los casos en que el número que permite aplicar la escala
agravada es el de tres personas (Conforme al voto del Dr. Martín en la causa
3537 del Tribunal Oral en lo Criminal n° 15 ya mencionado).
Además, en esa inteligencia, se ha sostenido que “El concepto
de banda a que hace referencia el inc. 2° del art. 167 del Cgo. Penal, debe
entenderse como arreglo a la definición que, al utilizar ambos términos como
sinónimos mediante la utilización de la partida “o”, proporciona el art. 210
del mismo ordenamiento, esto es como una asociación de tres o más
personas destinadas a cometer delitos pues, admitir que la banda
mencionada en los arts. 166,167 y 184 pudiese estar constituida por tres
personas reunidas ocasionalmente – aunque con cierto grado de
organización y división de tareas – para la comisión de un hecho concreto,
significa consagrar una forma de concebir el tipo penal que resulta violatoria
del principio de legalidad sentado en el art. 18 de la Constitución Nacional
”(“FRA y otro” TOC 1, 7/7/2003, ver en el mismo sentido del mismo tribunal
“Oyola del 19/3/2004) y que “Si tres o más individuos intervienen en un robo
sin las características que se reclama para dar por configurada la figura de la
asociación ilícita, tal conducta se valora según las reglas generales de la
participación criminal de los artículos 45 y siguientes de las normas
sustantivas con relación al robo del artículo 164 del Código Penal”(Del voto
en disidencia del Dr. Madueño. [Link]., sala II, 20-4-98, "Vega, Mauricio
G.", D. J. 1999-2-1033” Ver también en el mismo sentido CNCP Sala I 11/5
/206 “Godoy”).
En consecuencia, por todas las razones antes enumeradas
consideramos que debe rechazarse el calificante mencionado, toda vez que,
si bien se ha probado la pluralidad de intervinientes en el evento, no se han
acreditado los demás elementos exigidos en el artículo 210 del mismo
cuerpo legal, como para dar por configurada el agravante de la “banda”, lo
que así se resolverá.
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Que, si bien concuerdo con los argumentos expuestos por mis
colegas respecto a la materialidad de los hechos, considero – tal como lo
solicitó la Sra. Auxiliar Fiscal- que al caso debe aplicarse el agravante del
artículo 167 inc. 2° del Código Penal.
Ello así, ya que entiendo que el imputado formaba parte de una
banda criminal con una división de roles prestablecida, conformada a los
fines de cometer el hecho ilícito.
En este sentido, a diferencia de mis colegas, entiendo que es
suficiente para la aplicación de la agravante mencionada que tres o más
personas hayan tomado parte en la ejecución del hecho, sin la necesidad de
que tales partícipes integren además una asociación ilícita (cfr. CCC, Sala IV c.
28549 “Longo, Marcelo” del 3.3.06; “Gómez Fernández” del 4.3.99; CNCP,
Sala III, c.3019 “Scalfoni, Juan Carlos” del 8.6.01; CNCP, Sala II, c.3912
“Aguilar Claudio” del 23.8.02, entre otros).
La Sala IV de la Cámara Nacional de Casación Penal en la causa
Nro. 7556, con fecha 10 de septiembre de 2009 sostuvo que “A los efectos
de la aplicación del agravante del art. 167 inc. 2º CP, para que un robo se
cometa en “banda” es suficiente que en la ejecución del hecho hayan tomado
parte tres o más personas, actuando de manera organizada, de acuerdo a un
plan común preordenado, sin que sea necesario que dichos sujetos activos
integren, a su vez, una asociación ilícita en los términos del art. 210 CP.
(Dres. Diez Ojeda, Hornos y Catucci)”.
C) Responsabilidad penal por el hecho
En razón de lo que surge de las pruebas producidas e
incorporadas al debate, y las consideraciones hechas en los acápites
anteriores, se ha comprobado que Mehauod cumplió la conducta típica
junto con otros dos sujetos que no pudieron ser identificados, previo reparto
de tareas y asignación de roles, por lo que deberá responder en calidad de
coautor penalmente responsable, en los términos del artículo 45 del Código
Penal de la Nación.
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posible responder al ilícito con una pena. Pero la culpabilidad también
expresa la mayor o menor posibilidad de motivación conforme a la norma, y
en este sentido, es un concepto graduable. La culpabilidad tiene carácter
constitutivo al determinar si se aplica o no una pena, en tanto para graduar
la pena, resulta decisiva la medida de esta culpabilidad (Patricia Ziffer, 1993).
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Lo mismo sucede con la denominada “participación en el
hecho”, mal se lo puede valorar como agravante o atenuante cuando ya fue
objeto de evaluación al momento de tratar la responsabilidad y participación
criminal por el hecho.
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muy mala interpretación del término “temeritá” cuyo origen corresponde al
positivismo criminológico. Por ello, no lo tendré en cuenta al momento de
expedirme y me remitiré a las consideraciones manifestadas en el acápite
que antecede en cuanto a la no utilización de medidas preventivas, ya sean
de carácter general o especial, al momento de establecer el “quantum” de la
sanción.
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una llave verdadera sustraída, hallada o copiada, en grado de tentativa (arts.
29 inciso 3°, 42, 45, 167 inc. 4° -en función del art. 163 inc. 3°,- del Código
Penal de la Nación y arts. 530 y 531 del Código Procesal Penal de la Nación).
II) Declarar reincidente a Diego Hernán MEHAUOD (art. 50 del
Código Penal).
III) Fijar como fecha de vencimiento de la pena impuesta a
Diego Hernán MEHAUOD el veinticinco de septiembre de dos mil
veinticinco (25/9/2025).
IV) Notificar a la víctima en los términos del art. 11bis de la ley
24.660, quien deberá manifestar, dentro de los cinco días de notificado, si es
su deseo continuar interviniendo en esos términos, bajo apercibimiento en
caso de silencio, de tenerlo por no interesado.
Notifíquese, regístrese, y publíquese en los términos de la
Acordada CSJN n°15/13.
Una vez firme, efectúense las comunicaciones de rigor;
acumúlense al principal los legajos de incidentes; intímese bajo
apercibimiento la reposición del sellado de ley y oportunamente, archívese
las actuaciones.
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